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Naciones Unidas

"En son de paz" por Ramón Pérez-Maura

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 9:00, Categoría: Naciones Unidas

Si el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba resoluciones que después se niega a aplicar, el propio Consejo se convierte en una amenaza para la seguridad global. Y eso es lo que está ocurriendo en el Líbano con la aplicación de la resolución 1.701. Ésta prevé desarmar a Hizbolá, pero Kofi Annan ya se apresuró el viernes a aclarar que el desarme del agresor de Israel no lo realizarán las tropas internacionales, sino el Ejército del Líbano. Una vez más, todo queda muy claro: los occidentales demostramos a los islamistas que no tenemos valor para plantarles cara. Vamos al Líbano a proteger a no se sabe quién, porque las normas de enfrentamiento dejan claro que el uso de la fuerza letal sólo será permitido en defensa propia. De ahí que Kofi Annan nos cuente que el desarme de la milicia deberá realizarlo el emasculado Ejército libanés. Para eso, se lo podía haber encargado a la policía municipal de Chiclana de la Frontera.

Lo que se está haciendo es consolidar la posición de Hizbolá sobre la comunidad chií libanesa. Hasán Nasralah ha empezado a repartir miles de dólares provenientes de Teherán para acallar las voces de descontento entre los suyos. Cada vez son más los que cuestionan la jefatura de corte estalinista que aplica a un partido cuya Shura (consejo ejecutivo) se reunió por última vez hace un lustro. Cuestionan el monopolio que mantiene Nasralah sobre el diálogo con Irán, lo que llevó a que cuando recibió la luz verde de Teherán para que provocara a Israel el mes pasado, los hechos se desencadenasen sin que Nasralah informara ni a los dos ministros de su partido que forman parte del Gobierno libanés de Fuad Siniora. El Líbano tiene hoy ante sí dos opciones. O intentar retomar el camino del desarrollo económico y la estabilidad política, bajo la bandera del «Proyecto para la Paz» que propugna Siniora, o el «Proyecto de Rebeldía» de Nasralah, que quiere hacer del Líbano la cabeza de puente de una «guerra de civilizaciones» entre el Islam, dirigido por Irán, y los infieles, comandados por Bush. En palabras del prestigioso analista libanés Nadim Shahadeh, «la elección está entre la playa y el búnker». ¿Puede alguien creer que la mayoría de los libaneses no prefiera la playa?

Con todo esto en juego, aparecemos una vez más los europeos procurando no molestar a nadie. ¿Cuántas veces habrá que repetir que lo importante no es sólo que tú no cedas ante tu enemigo, sino que tu enemigo no crea que estás cediendo? Chirac, Prodi y Zapatero pueden creer que ganamos posiciones acudiendo al Líbano en son de paz para no hacer cumplir la resolución del Consejo de Seguridad que trajo el alto el fuego. Porque lo cierto es que ante los ojos de nuestros soldados Hizbolá podrá rearmarse. Y las reglas de enfrentamiento no permiten hacer uso de la fuerza para impedirlo. Y, así, vamos construyendo la Alianza de Civilizaciones. Apoyando el búnker.

   

Publicado en el diario ABC el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El Fracaso en la Cumbre de la ONU y el Optimismo Zapatero

Por Sin Pancarta - 29 de Septiembre, 2005, 6:30, Categoría: Naciones Unidas

Llega ahora el momento de la carcajada. El ‘Presidente Accidental’ pide al Presidente de los Estados Unidos ideas para su Alianza de Civilizaciones. No es broma, no es una secuencia cómica de humor. De no ser por la gravedad de la situación que vive nuestra nación estaríamos a carcajada batiente. Lean que no tiene desperdicio.

LOS TITULARES

Zapatero presenta la Alianza de Civilizaciones frente a la “vía del miedo” / Blair: “La ONU tiene que hacerse mayor” (El País, El Mundo)

Zapatero critica a los que hacen de la lucha antiterrorista su única prioridad internacional (La Vanguardia, La Razón, ABC)

Tabalani hace una petición de “ayuda desesperada” a la ONU (La Vanguardia)

Zaplana ve “temeraria” la política del Gobierno (Despiece La Razón) Sharon afirma ante la ONU que Israel renuncia a gobernar a los palestinos (La Razón)

Los líderes mundiales desperdician la ocasión de lograr resultados en un Cumbre de la ONU (ABC)

Un alto cargo de las Naciones Unidas critica la "ignorancia" de Bush/ Zapatero propone la "vía de la libertad" frente al terrorismo/ Sharon dice que Israel "no desea mandar sobre los palestinos" (El Periodico)

LA INFORMACION

El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, animó ayer a la Administración estadounidense a presentar "ideas y propuestas" para la iniciativa de una Alianza de Civilizaciones, al tiempo que dejó claro que este proyecto está "absolutamente abierto" a la participación de todos los países que se quieran suma a él. Así se expresó el presidente español en rueda de prensa al término de la reunión con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, en la que debatieron la iniciativa.

Zapatero dijo que España está "humildemente satisfecha" con los resultados de la cumbre de la ONU, aunque reconoció que había aspectos relativos a la reforma de la organización que podían haber sido "más ambiciosos". Consideró que la cumbre ha ratificado a la ONU como "la gran esperanza para el mundo" y expresó su satisfacción por el hecho de que haya cuajado su propuesta de Alianza de Civilizaciones.

El presidente cuestionó el uso sistemático de la fuerza militar para combatir el terrorismo, que, en su opinión, puede ser contraproducente a largo plazo, y consideró equivocado que "algunos" conviertan esa lucha en su "única" prioridad internacional. Zapatero habló así ante una audiencia compuesta por hombres de negocios, banqueros y abogados estadounidenses agrupados en el Council on Foreign Relations (CFR), según informa EFE. El jefe del Gobierno español concluyó su estancia en Nueva York asistiendo a la inauguración de la Iniciativa Global Clinton, impulsada por el ex presidente estadounidense.

LOS EDITORIALES

“Cumbre deslucida para Zapatero”, El Mundo. Señala que “La propuesta estrella de la Alianza de Civilizaciones ha pasado por la Cumbre de la ONU sin pena ni gloria. (...) Tampoco puede decirse que el presidente haya brillado con luz propia en la Cumbre de Nueva York”. Para colmo, “el bonito discurso del presidente español sobre la necesidad de acabar con el hambre en el mundo y ayudar a los países pobres quedó empañado por su desmarque de la iniciativa del Quinteto contra el Hambre, que proponía gravar los billetes de avión para financiar la lucha contra la pobreza. (...) Quizá vaya llegando la hora de que Zapatero haga política teniendo en cuenta la realidad y no las utopías”.

ARTICULOS DE OPINION

“Cambio de reglas”, Federico Jiménez Lozanitos. EL MUNDO. Critica que “El Rey ha adoptado la costumbre de identificarse con el Gobierno en una iniciativa tan grotesca como la de la Alianza de Civilizaciones. (...) Puesto que está a punto de cambiarse la fórmula sucesoria de la constitución, propongo que, de paso, se aligere suprimiendo, junto a la primacía absoluta del varón, el papel mediador que la Constitución atribuye al jefe del Estado. Ya que el Rey desmiente con los hechos su cumplimiento de la Ley, que por lo menos la Ley no condene en el futuro al Rey”.

La ONU más desunida”, Valentí Puig. ABC. Las Naciones Unidas para seguir siendo no pueden trasladarse mucho más allá de lo que es su actual estructura, para irse desarrollando requieren de la energía que solo un líder potente y permanente puede darles. No pocas viejas retóricas sucumben ante la contundencia de esta realidad histórica: acaba de certificarse que, por una vez en el transcurso de una generación, la ONU, con la mayor concentración de líderes de la historia mundial, ha perdido una notable oportunidad. La primera baja son las propias Naciones Unidas, demasiado acostumbradas a mecerse en su propia palabrería, en un mundo de buenas intenciones veteado de cinismo profundo.

PRENSA INTERNACIONAL

El diario estadounidense The Wall Street Journal publica editorial titulado: “Otra charada de la ONU”, en el que opina: “Lo que el resultado de esta cumbre deja claro es que el enfermo ONU no va a curarse por sí mismo... Políticamente, las propuestas de reforma de Kofi Annan eran ambiciosas y desacertadas y, aunque no hay que lamentar su desaparición, el hecho de que los países miembros no pudieran ponerse de acuerdo en nada ensombrece la posibilidad de lograr los cambios a través de la negociación”.

El periódico británico Financial Times publica artículo de Philip Stephens titulado: “La ONU es defectuosa, pero vital”. “La cumbre mundial quizá haya fracasado en crear una nueva estructura para el sistema global; pero es demasiado pronto para perder la esperanza”. Financial Times publica también un artículo del ex Presidente Bill Clinton titulado: “Esta conferencia será distinta a las anteriores”. Afirma que “esta semana, más de 40 Jefes de Estado se me unirán... En esta conferencia, los activistas tendrán acceso a los Presidentes y viceversa... Pienso que un diálogo abierto entre ricos y pobres nos favorecerá a todos”.

El vespertino francés Le Monde titula editorial “Querida ONU” y considera que “la ONU ha perdido una ocasión para concretar su papel en el mantenimiento de la paz, el desarme, el desarrollo y para dotarse de una Consejo de Seguridad representativo”.

Les Échos publica crónica titulada “Dominique de Villepin hace un llamamiento a una ‘reforma profunda’ de la ONU” y destaca que el Primer Ministro francés insistió en “el papel irreemplazable” de la ONU. Este mismo diario informa, bajo el titular “Tasa sobre los billetes de avión para luchar contra las pandemias”, de que, “al margen de la cumbre de la ONU” los Primeros Ministros francés y español, los Presidentes brasileño y chileno, así como un representante del Canciller alemán presentaron su idea de financiación ‘innovadora”, que sea como una “bola de nieve”, para logra financiación para la lucha “contra las pandemias como el sida, la tuberculosis y el paludismo”.

El diario belga Le Soir, en un reportaje de Colette Braeckman titulado: “En los sótanos de la torre de cristal”, da cuenta del desarrollo de la cumbre planetaria y observa que “Louis Michel (Comisario Europeo para el Desarrollo), que ve ‘la botella medio llena?, Guy Verhofstadt (Primer Ministro belga), que aboga por situar el Consejo Económico y Social al mismo nivel que el FMI y el Banco Mundial, y José Luis Zapatero, que ha presentado con Turquía un ambicioso proyecto de ‘Alianza de las Civilizaciones’ para vencer el terrorismo mediante el diálogo entre culturas, forman parte de los optimistas que creen que el planeta puede progresar y que la ONU ha de ser un instrumento para conseguirlo”.

El Corriere Della Sera, de Milán, Italia, editorializa: "La ONU parece haber sido debilitada por la cumbre. El gran proyecto del Secretario General Annan de reformar a la ONU con la varita mágica, ha fracasado. Muchas partes del proyecto han sido postergadas, otras tachadas. 60 años después de su fundación, la ONU ha llegado a un punto en el que ya no puede acometer los problemas del mundo. Pero ello no tiene por qué permanecer así para siempre."

El diario italiano Il Sole 24 Ore publica artículo en primera titulado “Un éxito a medias. Italia gana la primera vuelta”. Destaca que “la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU ha vuelto a ser la never ending resolution de hace diez años, la resolución que no acabará nunca. Nosotros, los italianos, podemos estar tranquilos. Alemania se quedará fuera. El peligro de nuestro implícit retroceso en Europa ha sido superado. Mérito de nuestra diplomacia, pero también de una favorable conjunción astral que ha influido sobre grandes potencias y países africanos”. Añade que “la tranquilidad la leemos en el documento final de 35 páginas, que hoy aprobará la Asamblea... El presidente Berlusconi ha capitalizado su relación directa con el presidente Bush. Fini ha movilizado a nuestros embajadores en los países de voto incierto. Nuestra embajada en Washington ha obtenido de Condoleezza Rice una exclusión explícita de Alemania... Nos ha ido bien, pero no olvidemos que la percepción de Italia en el mundo no depende de un éxito en la ONU, sino de su fuerza interior. Y los parámetros que se traducen en prestigio internacional, logros económicos, solidez de las instituciones, transparencia del mercado y flexibilidad del sistema, siguen siendo sumamente débiles”.

El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, en editorial titulado: “Fracaso, pero no es el final”, pone de relieve que “cuando los Bush, Blairs, Musharrafs y Arroyos estén de nuevo en casa y hayan superado la primera decepción de Nueva York, puede que valoren más fríamente lo logrado y lo omitido. Algunas cosas sí se han conseguido. Puede que aquellos que quieren hacer uso de la ONU como instrumento global con suficiente legitimidad tomen de nuevo la iniciativa. Otros abusarán de ella para su autosatisfacción retórica e ideológica. La ONU no se merece ser condenada, pero tampoco hay que glorificarla. Hay que trabajar por su credibilidad y para que cumpla su objetivo: los titulares son seguridad, desarrollo y derechos humanos”.

El diario alemán Neue Osnabrücker Zeitung, de Osnabrück, anota: "Quien se sorprenda de los magros resultados logrados en la mayor asamblea de todos los tiempos de la ONU, cierra los ojos ante las extremas diferencias de poder e intereses que marcan el sistema internacional. Cuando Irán, Corea del Norte, los EEUU y 188 otros Estados deben ponerse de acuerdo acerca de la lucha contra el terrorismo, el tráfico de armas y la tortura, al final sólo pueden salir palabras huecas. La desilusión en relación con las vagas promesas no está libre de cierta ingenuidad".

El diario alemán Westdeutschen Zeitung, de Düsseldorf, opina: "Naturalmente, ahora vuelven a hablar los inteligentes que dicen que un documento de reforma algo lavado es mejor que ningún documento. Pero se equivocan, al igual que quienes creen que es posible aplazar la solución de los urgentes problemas. No existe Estado alguno que pueda afirmar poder acometer solo problemas tales como el terror, la pobreza, el cambio climático y la proliferación de armas nucleares. Hasta el Gobierno de Bush depende -ya sea en Irak o en Nueva Orleáns- de la ayuda internacional y de aliados."

El diario polaco Gazeta Wyborcza, de Varsovia, Polonia, escribe: "¿Por qué en la central de la ONU se es optimista en relación con el futuro de las Naciones Unidas? Porque los EEUU, hasta ahora muy críticos con la organización, han dado una clara señal de apoyo. En su discurso del miércoles, Bush respaldó a la ONU y prometió ayuda para los países más pobres. En forma similar se manifestaron Rusia, China y Gran Bretaña. Los poderosos de este mundo critican a la ONU, pero no ponen en tela de juicio su existencia, porque hasta ahora no se ha inventado nada mejor que la ONU."

PUESTA AL DÍA DE LA ONU por Gustavo de Arístegui

Por Narrador - 29 de Septiembre, 2005, 6:22, Categoría: Naciones Unidas

Arístegui nos ofrece una visión mucho más certera y realista que el habitual incienso que se suele leer sobre la Institución tan corrupta como prestigiada en según que ambientes.

ABC

Viernes, 16 de septiembre de 2005

PUESTA AL DÍA DE LA ONU

Gustavo de Arístegui

El actual sistema surgido de la Segunda Guerra mundial y de la confrontación entre bloques, no está a la altura de los nuevos retos y amenazas a los que se enfrenta la humanidad en este complicado inicio de siglo. No pocos dicen que se ha iniciado la Cuarta Guerra Mundial, no lo sé, lo que sí es evidente es que el sistema de gestión de la Tercera no vale hoy, y que tenemos que afrontar, además de los riesgos, no pocas incoherencias, entre las que cabe destacar el hecho de que durante décadas la mayor parte de los miembros de una Organización que funcionaba por principios democráticos, no eran democracias.

Hoy la mayoría lo son, pero muchos de sus miembros más activos no lo son. Hay que reformar la arquitectura institucional de la ONU, aunque me temo que se quedará exclusivamente en un retoque a la composición del Consejo de Seguridad.

Sin embargo uno de los asuntos pendientes más importantes es que además de dar cabida a las potencias emergentes, que está bien, que se reforme el sistema de veto, que para los asuntos más delicados y peligrosos, los que se refieren a la paz, estabilidad y seguridad, es decir el capítulo VII de la Carta de la ONU, se requiera, aunque en su formulación parezca una contradicción, de un «veto ponderado», es decir, que en esos temas tenga que producirse el voto negativo de al menos dos miembros permanentes con derecho a veto para que sea posible el rechazo de una resolución.

Esta medida evitaría la ruptura y polarización que hemos sufrido en el pasado como en el caso de Irak, cuando un miembro permanente se opuso primero con razones, y después sin ellas y por razones puramente cortoplacistas, a que se aprobase una segunda resolución tras la 1441. Pero no sólo por eso, daría una unidad y estabilidad a la comunidad como nunca antes, ante los mayores retos y amenazas que nos acechan.

La nueva ONU se tiene que construir sobre los principios que ella misma reconoció como universales en la Declaración de Derechos de 1948. Hoy no es el caso, demasiados países y demasiadas ideologías totalitarias, demasiados fanatismos, están empeñados en diluir y denostarla como un medio más de dominio y hegemonía occidental. Mal empezamos.

La famosa alianza de civilizaciones, que debería llamarse de culturas si hacemos caso de los principios de la ONU, sólo será posible entre democracias, es decir cuando muchos de los que atacan a occidente como opresivo dejen de ser ellos mismo regímenes dictatoriales que no respetan esos valores universales. Me temo que esta utopía necesaria está aún muy lejos, y que por desgracia no está ni en el radar de esta Cumbre del milenio, espero que alguien tome nota.

ZP en la ONU: Bla, Bla, Bla...

Por El Observador - 28 de Septiembre, 2005, 7:00, Categoría: Naciones Unidas

El Presidente en la ONU como un niño con zapatos nuevos. Hablar y hablar sin parar para al final no decir nada. Diálogo, talante, alianzas, bla, bla, bla… Pero hay que conocerlo.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, RODRÍGUEZ ZAPATERO, EN EL "COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS"

Nueva York, 15 de septiembre de 2005

Hace cuatro días el mundo conmemoró el cuarto aniversario del atroz atentado contra las Torres Gemelas, al que sucedieron, entre otros, los bárbaros ataques de Madrid el 11 de marzo de 2004 y de Londres el 7 de julio de este año. El terrorismo nos amenaza a todos por igual. Su objetivo es nuestro modelo de convivencia. Es imprescindible que estemos unidos para combatirlo y lo primero que deseo decir es que nuestro país no regateará esfuerzos en esta causa.

Existe coincidencia universal en valorar la lucha contra el extremismo y su criatura, el terrorismo, como uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. Algunos convierten esta empresa en su prioridad internacional única, relegando --a mi juicio, con error-- la lucha contra el hambre y la miseria o la defensa del medioambiente.

En todo caso, centrémonos en el punto en que coinciden los diagnósticos: el terrorismo se cierne como una grave amenaza de nuestro tiempo para la seguridad y la paz. A partir de esta coincidencia en el diagnóstico, se abren dos caminos que, aún a riesgo de simplificar, denominaré la vía del miedo y la vía de la libertad.

Uno u otro camino dependen de las respuestas que se proporcionen a dos preguntas: por un lado, ¿para defender la democracia y el Estado de Derecho frente a las agresiones terroristas podemos poner en cuestión los propios valores que defendemos y vulnerar las garantías que los inspiran?; por otra parte, ¿es operativo el recurso sistemático a la fuerza militar para proteger a nuestros ciudadanos o puede ser contraproducente a largo plazo para la erradicación del terrorismo, en la medida en que contribuya a empeorar el clima político internacional?.

El futuro nos juzgará por la respuesta que sepamos dar a este doble dilema. En todo caso, la defensa de nuestros ciudadanos y de nuestros valores no puede llevarse a cabo con un único instrumento, por poderoso que sea.

La reacción contra los ataques está clara: debemos hacer caer todo el peso de la Ley sobre quienes cometen, planifican o inspiran estas atrocidades. No podemos tolerar refugios de impunidad. Hay que dotar de más medios a las fuerzas de seguridad y hacer más ágil y eficaz la cooperación internacional en los ámbitos de la inteligencia, de la actuación judicial y de la financiación del terrorismo.

Con su dilatada y dolorosa experiencia de más de treinta años de firme combate contra el terrorismo, España sabe que es esencial mantener la unidad y respetar estrictamente los fundamentos y límites del Estado de Derecho.

Contra el terrorismo, firmeza total, pero con los valores de la libertad y de la democracia. Esto es lo que estamos haciendo en España. Sufrimos los atroces atentados del 11 de marzo de 2004, pero la reacción de la sociedad española no dejó espacio para la xenofobia ni para la intolerancia. Los españoles supieron distinguir perfectamente la religión del fanatismo y a los terroristas, de la comunidad cultural a la que pertenecían. La reacción de mi Gobierno estuvo en consonancia con este sentimiento del pueblo español: no hemos restringido derechos y libertades, sino que los hemos ampliado para las mujeres, para los homosexuales, para los jóvenes: hemos aportado más libertad y transparencia en los medios de comunicación y en la vida parlamentaria.

Creo que este principio es válido tanto a nivel interno, como a nivel internacional. Conseguiremos nuestros objetivos, no de modo unilateral, sino a través de medidas legales, con un amplio consenso normativo.

El ámbito adecuado para la consolidación de este consenso no puede ser sino el de las Naciones Unidas. Tenemos que dotar a la Organización de los medios necesarios para que pueda liderar la lucha contra el terrorismo más eficazmente. La creación del Comité de la Lucha contra el Terrorismo (CTC) y del Comité Al Qaeda y talibán ha supuesto hitos en este sentido, pero es imprescindible que los Estados colaboren más intensamente con dichos comités. Es imperativo adoptar ya la Convención Global contra el Terrorismo, que debe contener una definición general y compartida del fenómeno.

Para vencer al terrorismo necesitamos también un consenso político y estratégico. No basta con ganar algunas batallas. Para derrotarlo totalmente debemos entender cuáles son las condiciones que generan el extremismo y su transformación en estrategia del terror. Debemos analizar esta patología en todas sus dimensiones: primero, de seguridad, por supuesto; pero también política, económica, social y cultural. No podemos ignorar los conflictos enquistados y las enormes fracturas económicas, políticas y sociales que afectan a muchas sociedades y que sirven de caldo de cultivo y de falso pretexto a la violencia terrorista.

Debemos lograr expandir la convicción de que nada justifica el terrorismo. Ninguna idea, por legítima que sea o parezca, puede servir de coartada para el asesinato o la barbarie. Todas las personas, independientemente de su condición, nacionalidad, cultura o religión, deben comprender que el terrorismo es la negación absoluta de los valores que sustentan la dignidad humana.

La Historia demuestra que el terrorismo no es privativo de ninguna civilización, cultura o religión.

Hay que recordar las valiosas aportaciones del Islam a la formación de la cultura occidental y a su carácter humanista. Mi país es un buen testigo de ello.

No existen justificaciones religiosas válidas del terrorismo. Por eso lo que más duele a los terroristas es la condena de sus propios hermanos de religión.

Para derrotar al terrorismo y al extremismo debemos trabajar conjuntamente con el mundo musulmán, igualmente amenazado. Sólo la violencia es absolutamente rechazable. No hay que tener miedo a plantear debates abiertos, discutiendo las cuestiones más polémicas.

Además, los gobernantes tenemos la obligación de integrar plenamente en nuestras sociedades y en sus valores a aquellos jóvenes inmigrantes que, aún con altos niveles económicos y educativos, corren el riesgo de buscar un sentido a sus vidas en el extremismo religioso. Tenemos que convencerles de que deben y pueden defender su visión de la justicia internacional por vías democráticas.

Tenemos que animar a nuestros ciudadanos, cualquiera que sea su origen, a una participación política mucho más concienciada.

Del documento final de la Cumbre que estamos celebrando aquí en Nueva York quiero destacar el compromiso de los Jefes de Estado y Gobierno para promover una cultura de prevención, una cultura de paz, mediante una acción concertada que entienda que la miseria y el subdesarrollo están estrechamente interconectados a los problemas de seguridad. Mi Gobierno apoya sin ambages la estrategia amplia de lucha contra el terrorismo presentada por el Secretario General Kofi Annan.

En nuestro esfuerzo por ganar la batalla de las mentalidades, no sólo hay que incrementar la asistencia técnica a los Estados para que puedan combatir el terrorismo en su propio territorio, sino también para que puedan promover la democracia, los derechos humanos y un desarrollo económico que reduzca las desigualdades sociales. Debemos incrementar la parte de cooperación internacional que destinamos al fortalecimiento institucional y prestar una mayor atención a las mujeres por parte de las organizaciones internacionales, para que puedan acceder a papeles más activos en nuestras sociedades, en el mundo musulmán pero también en Occidente.

Ésta es la idea de la Alianza de Civilizaciones lanzada por el Secretario General de Naciones Unidas a propuesta de España. Hay que implicar plenamente a la sociedad civil en este proyecto. Debemos promover decididamente la idea de que la tolerancia y el entendimiento entre las culturas es indispensable para lograr una paz verdaderamente segura.

Un buen ejemplo, en el ámbito de la Unión Europea, es el Proceso de Barcelona, que está ayudando a que las dos orillas del Mediterráneo se conozcan mejor. No en vano la primera reunión del Grupo de Expertos de Alto Nivel, convocado por el Secretario General de Naciones Unidas sobre la Alianza de Civilizaciones va a celebrarse en Mallorca en noviembre, coincidiendo con la Cumbre Euromediterránea de dicho Proceso de Barcelona.

Iniciativas como la del G-8 para Oriente Medio y el Norte de África van, afortunadamente, por la misma vía, la vía del acercamiento y el diálogo. Sólo así crearemos el clima político necesario para nuestra definitiva victoria, que no será, por supuesto, sólo una victoria de la sociedad occidental, sino la victoria compartida de todas las gentes de bien

CONFERENCIA DE PRENSA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, RODRÍGUEZ ZAPATERO, DESPUÉS DE LA CUMBRE DE JEFES DE ESTADO Y DE GOBIERNO DE LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS

Nueva York, 15 de septiembre de 2005

Sr. Rodríguez Zapatero.- Muchas gracias por acudir a esta comparecencia en la que quiero una valoración sintética de lo que representa el desarrollo de esta Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno en el marco de la Asamblea General, de una Asamblea General en la que se cumplen sesenta años de Naciones Unidas.

El dato de que a esta Cumbre hayan asistido 160 Jefes de Estado y de Gobierno pone de manifiesto la importancia de la Cumbre y, más allá de eso, pone de manifiesto algo que para España y para el Gobierno de España es de enorme importancia: Naciones Unidas constituye la gran esperanza para el mundo, para los dos factores, para los dos grandes problemas, con los que se enfrenta este siglo joven en el que estamos: la consecución de la paz, la erradicación de la violencia, del fanatismo, del terror, y la erradicación de la pobreza, del hambre, de la miseria y del abandono.

Para ello, el conjunto de los países ha aprobado un Documento de Conclusiones que el Gobierno de España valora positivamente. Quizás no estén todos los objetivos que nos hubiera gustado a muchos pero, sin duda alguna, es un documento rico en contenido y que mejora las expectativas que había en las últimas semanas: en primer lugar, porque hay un compromiso creciente, poderoso, en el que hay elementos de concreción sobre ese gran objetivo que es el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, la erradicación del hambre y de la pobreza; en segundo lugar, porque hay una reflexión amplísimamente compartida sobre la necesidad de caminar juntos, unidos, para lograr más paz, menos conflictos y, por tanto, más seguridad.

Creo que las dos ambiciones que marca ese documento son positivas. Es cierto que en los aspectos relativos a la reforma de la propia institución, que sin duda alguna sale reforzada con esta Cumbre, podrían haber sido más ambiciosos: la reforma institucional, la reforma del Consejo de Seguridad... Pero Naciones Unidas y todos los países que la integramos seguimos emplazados a concluir esa reforma que haga más operativo el Consejo de Seguridad. Y también creo que tiene un valor notable la aprobación de un Consejo para la Paz que concluya los procesos en los que, después de un conflicto, se necesita también un esfuerzo conjunto de Naciones Unidas y de los países del mundo.

Junto a ello, para España cobra una especial satisfacción el que el proyecto que hace precisamente un año presenté ante la Asamblea General de Alianza de Civilizaciones haya tomado cuerpo, haya sido asumido por Naciones Unidas, por el Secretario General de Naciones Unidas, y empiece a caminar con la constitución del Grupo de Alto Nivel.

Es un proyecto que saben que copatrocinamos Turquía y España; dos países jóvenes y con larga historia, dos países que han vivido en los últimos años un proceso de reformas y de progreso, y dos países que tenemos que dar ejemplo para que ese plan de actuación sobre la Alianza de Civilizaciones que tiene que elaborar el Grupo de Alto Nivel constituya un elemento a favor de la paz y a favor del entendimiento entre culturas, entre pueblos y entre civilizaciones.

Por ello, no puedo más que expresar mi satisfacción, porque además la apelación a esa cooperación entre civilizaciones está en las Conclusiones de esta Asamblea de Naciones Unidas y porque además muchos países dan su respaldo o muestran al día de hoy un gran interés por lo que representa el proyecto de Alianza de Civilizaciones.

En definitiva, y para intentar cumplir con el compromiso de hacer un resumen sintético, quiero decirles que el Gobierno de España está satisfecho por esta Cumbre; que España renueva lo que ha sido un compromiso muy, muy, directo, muy prioritario, del Gobierno, de nuestro país, de estar con Naciones Unidas y de estar empujando con Naciones Unidas para tener un mundo que convoque a la esperanza y al progreso. Ese compromiso de nuestro país se ha escenificado, de manera singular, con la presencia del Jefe del Estado, con la presencia de S.M. el Rey, que ayer expuso, creo que con gran acierto, los grandes objetivos que tiene esta institución tan querida por tanta gente de bien en el mundo.

P.- Ayer el Presidente Bush, en su discurso ante la Cumbre, dio un cambio cualitativo en lo que ha sido hasta ahora su planteamiento de lucha contra el terrorismo y señaló que no solamente se vence al terrorismo en el campo de batalla, sino también en el campo de las ideas. Yo no sé si Estados Unidos apoya la iniciativa española de la Alianza de Civilizaciones, cuántos países la apoyan y si esa Alianza se abre paso con planeamientos como el que hacía ayer el Presidente Bush.

Sr. Rodríguez Zapatero.- Por supuesto, España ha hecho --y ahora España y Turquía, y ahora las Naciones Unidas, porque el proyecto de Alianza de Civilizaciones hoy es de Naciones Unidas-- una convocatoria absolutamente abierta a todos los países para que se sumen a ella, para que contribuyan con sus ideas y para que enriquezcan el debate que durante un año va a producirse en el Grupo de Alto Nivel y que dé lugar a un programa de actuación eficaz, concreto, con actuaciones y con decisiones. Por supuesto, España, como no podía ser de otra manera, está abierta a que el Gobierno de los Estados Unidos aporte ideas y propuestas a esta Alianza.

Para mí y para el Gobierno sería, lógicamente, de gran interés y así se lo hemos transmitido a la Administración norteamericana, como en general a todos los países. Puedo decir que hay un número elevado y creciente de países que apoyan o que muestran su gran interés sobre esta propuesta.

En efecto, no se trata ya sólo del terrorismo; se trata de algo más profundo: se trata de la convivencia, se trata del respeto y se trata del entendimiento en un mundo que tiene distintas civilizaciones, que se han fortalecido a lo largo de la Historia, en la que todas han aportado algo al progreso de la Humanidad y todas han cometido errores. Ninguna puede estar al margen de un cierto análisis crítico, ninguna. Ése es el terreno de la Alianza: valorar lo que existe de positivo en cada una de las aportaciones, respetar y sumar para que quien esté en una civilización aísle, derrote en el terreno de las ideas, en efecto, a quienes niegan la capacidad de vivir civilizadamente. La violencia y el terror es negar la capacidad de las sociedades, de los hombres, con sus ideas para vivir civilizadamente.

Como hay muchos más pueblos, sociedades y seres humanos que viven en una civilización, que quieren convivir civilizadamente, no tengo ninguna duda de que aliarse es el camino más poderoso para derrotar a los que intentan socavar esa idea.

P.- Dos preguntas. La primera hace referencia el futuro de la Alianza de Civilizaciones y cómo pueden afectarle los actuales problemas que implican a Siria e Irán.

La segunda cuestión se refiere al desarrollo y la estabilidad del conflicto de Sahara Occidental. ¿Podría usted conseguir que los líderes, especialmente del Sur de Europa, en contacto con los líderes del norte de África, afronten este asunto que también podría llevar desarrollo y estabilidad a otras partes del continente?

Sr. Rodríguez Zapatero.- En efecto, algunos de los problemas de falta de entendimiento, de los conflictos larvados que existen y que permanecen en algunas áreas del planeta, y que de uno u otro lado pueden intentar justificarse en visiones del mundo distintas, en una extensión de una u otra religión distintas, no sólo explican, sino que convocan a esa Alianza de Civilizaciones como el camino más poderoso. Y es el camino más poderoso porque el objetivo de la Alianza de Civilizaciones es que impregne las sociedades de unas y otras culturas de poder de entendimiento, de reconocimiento y de colaboración.

Cuando las sociedades tienen la determinación de no enfrentarse porque haya una religión distinta entre unos y otros, de no enfrentarse porque haya una historia de divisiones, de no enfrentarse porque se tenga una visión del mundo diferente; si las sociedades están en esa apuesta, los Gobiernos tendrán que estar. Y digo los Gobiernos y digo todos los Gobiernos del mundo. Por tanto, ésa es la necesidad vital.

Tenemos un siglo joven que tiene que ser mucho mejor que el siglo XX. En el siglo XX murieron 250 millones de personas de guerras, de violencia, de terror, y el siglo XXI tiene que ser un siglo en que se derrote la violencia, igual que tiene que ser el siglo que se derrote la pobreza y la miseria.

En relación con el Sahara, Naciones Unidas es quien debe liderar una solución a un conflicto de décadas. Hay un nuevo representante del Secretario General para el Sahara. Lo que va a hacer el Gobierno de España es ayudar, ponerse al lado del representante de Naciones Unidas, para ver si conseguimos, de manera activa, que este conflicto tenga una solución en el menor tiempo posible. Como todos los conflictos de esta naturaleza, esa solución sólo pasará por un acuerdo justo, inspirado en las Resoluciones de Naciones Unidas y en la acción política y el concurso de muchos países, entre ellos España.

P.- ¿A usted le preocupa la situación de Siria y de Irán?

Sr. Rodríguez Zapatero.- Acabo de referir en la primera contestación que las diferencias tienen que intentar resolverse a través del diálogo, a través de lo que significa esta casa, Naciones Unidas, el multilateralismo, el Consejo de Seguridad, que ojalá pronto lo tengamos como una institución mucho más operativa y eficaz. Ésa es la receta.

P.- Usted ha hecho un balance muy positivo de esta Cumbre, del papel de España en esta Cumbre, de la Alianza de Civilizaciones; un proyecto que, por cierto, apoyó el Partido Popular en España hace unos días. Pero hoy hemos escuchado críticas del portavoz del Partido Popular en el Congreso, concretamente, Eduardo Zaplana, que ha dicho que la diplomacia española ha hecho el ridículo, está haciendo el ridículo en esta Cumbre. ¿Cómo encaja usted esa crítica y a qué cree usted que se debe?

Sr. Rodríguez Zapatero.- No lo sé. Lo encajo con deportividad, como todas las críticas que provienen del Partido Popular. Me sorprende. Ahora el señor Zaplana parece que derrota por los análisis de la política exterior. Hasta este momento no se le reconocía en este terreno. Me parece bien que se incorpore al mismo y, desde luego, no tengo ningún inconveniente en explicarle directamente qué ha supuesto esta Cumbre, como lo voy a hacer la semana que viene en el Parlamento, por la importancia que en mi opinión tiene, y que España está humildemente satisfecha.

No se trata de reconocer nada a nadie, porque al final los frutos y el trabajo son intentar dar respuesta a lo que es la voluntad del pueblo español. Pero el Gobierno tiene la convicción de que España debe tener en el mundo dos identidades, ser reconocida por dos ideas básicas, por dos discursos: ser un país abanderado de la paz y ser un país abanderado de la lucha contra el hambre y la miseria.

La Alianza de Civilizaciones, que ha cuajado, responde en buena medida a ese deseo del pueblo español y yo estoy convencido de que el Partido Popular apoyará, trabajará y entenderá.

P.- Sus teorías sobre la Alianza de Civilizaciones son muy parecidas a lo que se llamada política de moderación propuesta por el Presidente de Pakistán. No sé si habrá discutido usted sobre esta cuestión con el Presidente de Pakistán y, a lo mejor, han pensado en llegar a una coalición con ellos. ¿Han entablado ustedes conversaciones con otros países islámicos que puedan también tener problemas con flujos de terrorismo?

Sr. Rodríguez Zapatero.- Hemos tenido diálogo con prácticamente todos los Gobiernos o con muchos Gobiernos, desde luego del mundo islámico, sobre la Alianza de Civilizaciones, y también con el Gobierno de Pakistán. Desde luego, tenemos el convencimiento de que hay un apoyo, un entendimiento, a lo que representa este proyecto. Lo que deseamos ahora es que todos los Gobiernos incorporen ideas, iniciativas y propuestas para que el Grupo de Alto Nivel tenga los mejores materiales, las mejores aportaciones y pueda hacer un gran plan de actuación.

Me dice que si es una postura de moderación...

P.- Le decía si ha hablado usted con otros líderes musulmanes , árabes, islámicos. ¿Podría decirnos quién? ¿Podría decirnos qué tipo de cooperación va a obtener usted de ellos?

Sr. Rodríguez Zapatero.- La Liga Árabe ha dado un respaldo a la Alianza de Civilizaciones; la presenté en la última reunión de la Liga Árabe, y, desde luego, la cooperación es que varias de las personas que integran el Grupo de Alto Nivel provienen de países de influencia o de predominio islámico, y prácticamente todos los Gobiernos donde existen sociedades mayoritariamente islámicas ven con simpatía y están dispuestos a contribuir y a respaldar lo que significa la Alianza de Civilizaciones. También muchos europeos, también muchos latinoamericanos, también países asiáticos.

Creo que es un camino de esperanza. Como usted invocaba, es un camino de moderación, que es una virtud que ha hecho convivir a los pueblos, a las naciones. Es la virtud de la que nacen el pluralismo y el respeto.

P.- Presidente, yo quería saber exactamente si se mantiene el Plan inicialmente previsto, si lo ha hablado usted con el Secretario General, Kofi Annan, de celebrar una primera reunión del Grupo de Alto Nivel en el mes de noviembre en Mallorca, en España.

Sr. Rodríguez Zapatero.- Sí, en efecto. Eso forma parte ya de una agenda cerrada. La primera reunión del Grupo de Alto Nivel de la Alianza de Civilizaciones será en el mes de noviembre, en España, en las Islas Baleares, a la cual asistirá el Primer Ministro turco, señor Erdogan, como copatrocinador, donde estaré, lógicamente, yo también y donde se empezará a dar cuerpo a ese proyecto.

Quiero subrayar que es un proyecto que el Secretario General de Naciones Unidas y que la estructura de Naciones Unidas están acogiendo con un grado de colaboración, de apoyo y de interés que no puedo dejar de agradecer una y otra vez. Gracias también en esta tarea a todos los que, en nombre del Gobierno de España, están y han venido trabajando durante todo este año para llegar a este punto de arranque tan importante para nuestro país, como es que la Alianza de Civilizaciones ha empezado ya.

P.- Presidente, usted suele poner la experiencia de la lucha antiterrorista en España como ejemplo de cómo se debe afrontar este fenómeno. En los últimos días el Fiscal General del Estado se ha mostrado muy optimista con el próximo fin de ETA y el Secretario General de los socialistas vascos ha percibido buenas señales en el entorno de la banda terrorista para su próximo fin. Yo quería preguntarle si usted comparte estas apreciaciones y si le ve fundamento para que hayan sido pronunciadas.

Sr. Rodríguez Zapatero.- El deseo amplísimamente mayoritario, el gran objetivo de la sociedad española, antes que cualquier otro, es ver el fin del terrorismo de ETA. Quiero decir que ése es un proceso, a tenor de la dura y dramática historia que hemos vivido, que será largo, difícil y duro, pero que el Gobierno trabaja en el deseo de la sociedad española, que ante posibles expectativas tenemos que ser muy prudentes y que, por supuesto, en esa tarea el Gobierno sabe que cuenta con el apoyo de la inmensa mayoría de los españoles.

El Gobierno espera contar con el apoyo de todas las fuerzas políticas. El Gobierno, si esa eventualidad se produce, lo hará pensando en los intereses generales, pensando en los principios democráticos y desde, por y para el Estado de Derecho.

P.- ¿Cómo describiría el papel de Turquía a la hora de definir este proyecto de Alianza de Civilizaciones siendo un país musulmán a punto de negociar su entrada en la Unión Europea? ¿Podría también darnos alguna información sobre su reunión con el señor Erdogan esta mañana?

Sr. Rodríguez Zapatero.- El papel de Turquía es determinante en el proyecto de la Alianza de Civilizaciones. Es copatrocinador junto con España y, además, reúne una serie de características muy especiales en este momento histórico para que su papel pueda ser enormemente útil: es un país de mayoría musulmana, es un país que quiere estar en la Unión Europea, es un país que ha ido ganando cotas de desarrollo democrático, de progreso económico, y, por tanto, reúne las mejores características. Y es un país con el que España tiene buenas relaciones y, desde luego, vamos a profundizar en esas relaciones.

Por tanto, España y Turquía, como antes dije, países jóvenes, porque tienen gran ambición de futuro para sus pueblos, y países con gran historia, influida por muchas culturas; países que han sido motores de civilización, pueden ser dos magníficos actores a favor de esa Alianza de Civilizaciones.

Muchas gracias.

Zapatero en la ONU: Ni una Mala Palabra ni una Buena Acción

Por Sin Pancarta - 28 de Septiembre, 2005, 6:56, Categoría: Naciones Unidas

Ayer les ofrecíamos los discursos más destacados de la Asamblea General. Les he ahorrado el de Chavez aunque como punto de humor podía valer. Hoy han podido leer más intervenciones de nuestro ‘Presidente Accidental’. El fracaso ha sido rotundo. No podía ser de otra forma. Muy bueno lo de firmar el acuerdo contra la pobreza para inmediatamente renunciar a su cumplimiento. Tampoco está mal lo de anunciar ayudas para un plazo de 20 años, otra idea ZP.

LOS TITULARES

Annan admite el fracaso en la reforma de la ONU (El País, El Mundo, Avui)

Zapatero afirma que la guerra “más noble” es la que se libra contra la pobreza (El

País, El Mundo, Avui)

La ONU arrincona aún más al terror (La Vanguardia)

El Rey defiende el papel de la ONU como única vía para frenar el terror internacional (La Vanguardia, El Mundo, La Razón)

Bush: “Contra el terrorismo no bastan las armas, hay que vencer la batalla de las ideas (ABC, La Razón)

El Gobierno español “celebra” el apoyo de Annan a su alianza de civilizaciones (ABC)

Zapatero rechaza gravar los billetes de avión como ayuda al desarrollo (ABC)

Toneladas de palabras contra la pobreza (La Razón)

LA INFORMACION

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, declaró ayer ante la ONU que "la lucha contra la pobreza es la guerra más noble que la humanidad puede librar" y que, en ella, "el Gobierno y el pueblo español se batirán en primera línea". Zapatero abogó por buscar "instrumentos financieros innovadores" para ayudar al desarrollo y dijo que España aportará 240 millones de dólares para comprar vacunas en 20 años. En la conferencia de prensa posterior, Zapatero defendió que cada país adopte las medidas que considere más oportunas para contribuir a la lucha contra la pobreza, pero explicó que la propuesta de crear una tasa para los pasajes de avión no es una prioridad de España. EL MUNDO destaca que Zapatero "se desmarca" de la propuesta de la Alianza contra el hambre -grupo integrado por Brasil, Francia, Chile, España y Alemania- de gravar los pasajes para paliar la pobreza. Es decir hace anuncios a 20 años vista y minutos después de firmar un acuerdo anuncia su incumpliendo. No está mal. Esta debe ser la política del ‘Presidente Accidental’ donde el compromiso dura minutos.

El Rey destacó ayer en Naciones Unidas el compromiso "firme y decidido" de España con un multilateralismo "eficaz", y dijo que "ningún Estado puede pretender resolver por sí solo los retos y peligros comunes" que amenazan la convivencia y el bienestar. En su discurso, Don Juan Carlos abogó por una organización renovada, ya que es el "más poderoso e influyente instrumento de multilateralismo" con el que cuenta la comunidad internacional. El Rey afirmó que el terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva, el comercio ilícito de armas o las graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional, requieren una respuesta "decidida, colectiva y solidaria". Loo dicho: algún día alguien debe explicar las razones por las que el Jefe del Estado asume el discurso partidista de ZP como propio.

Los Reyes y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunieron con el secretario general de la ONU, Kofi Anan. La entrevista estuvo centrada en los objetivos que España se ha marcado para la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Salamanca.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, admitió ayer en el discurso inaugural de la Asamblea General un cierto fracaso de la organización al no abordar las "reformas globales y básicas" necesarias para abordar los retos del siglo XXI, según constatan en sus informaciones EL PAIS, EL MUNDO y EL PERIÓDICO. Annan, que el día anterior consideró que el documento de mínimos consensuado era "un paso adelante", lamentó ayer que "las profundas diferencias entre algunos países" hayan imposibilitado la reforma de la organización. Asimismo, resaltó que "el mayor fracaso" ha sido la incapacidad para alcanzar "un compromiso de no proliferación y de desarme nuclear". En cualquier caso, insistió en que la cumbre debe ser "sana y efectiva" e hizo una llamada de atención a la unidad internacional para "extender la paz, construir una nación, democratizar o responder a una catástrofe natural". Al respecto, señaló, en alusión al huracán Katrina, que se ha podido ver que ni el país más poderoso "puede tener éxito sólo"… Lo de siempre.

En relación con el documento que se aprobará en la cumbre, el Alto Representante para la Seguridad y Política Exterior de la UE, Javier Solana, consideró que es "suficiente para seguir avanzando". Solana opinó que lo importante es que se ha abierto "un camino por el que se pueden dar los siguientes pasos".

El presidente de EEUU, George W. Bush, centro su intervención en la guerra contra el terrorismo, después de agradecer el apoyo prestado por los países que han ofrecido ayuda para paliar los efectos del Katrina. El mandatario estadounidense advirtió de que para combatir al terrorismo no bastan las armas, sino que hay que vencer "la batalla de las ideas". A su juicio, "mirar hacia otro lado o ignorar la opresión de otros" no da ninguna seguridad y añadió que "o se difunde la esperanza o se extiende la violencia". En este sentido, dijo que a los países que "patrocinan el terrorismo y tratan de conseguir el arma de destrucción masiva" hay que enviarles un claro mensaje: "no se va a permitir que amenacen la paz y la estabilidad del mundo".

Por otro lado, Bush (como pudieron aquí) ofreció la eliminación de tarifas comerciales y subsidios agrarios en EEUU para estimular el desarrollo "si otros países hacen lo mismo". En su opinión, el libre comercio es la "clave para los países más pobres".

El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó que "no se debe subestimar la amenaza del terrorismo", que no sólo se lleva vidas en Iraq, sino también en los países desarrollados. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo que la tarea de los líderes mundiales "es crear un frente común" para luchar contra la lacra del terrorismo.

Mientras, el presidente iraní, Mohamed Ahmadineyad, instó a acometer una reforma en profundidad del Consejo de Seguridad de la ONU para permitir a los países musulmanes ser miembros de este organismo. En su disertación en la cumbre mundial, afirmó que, de acuerdo con la carta fundacional, los Estados son iguales en derechos, por lo que consideró que "tener más poder o más riqueza no debería dar más atribuciones a ningún miembro". Por ello, dijo que el Consejo de Seguridad debe mostrar un "equilibrio lógico y democrático", de modo que representantes de todos los continentes y las principales civilizaciones tengan asientos permanentes.

El Consejo de Seguridad de la ONU instó ayer a la comunidad internacional a promulgar leyes para prohibir la incitación al terrorismo y a fortalecer las políticas para prevenir conflictos, especialmente en África. En coincidencia con el inicio de la cumbre mundial que marca el 60 aniversario de la ONU, lo quince miembros del Consejo adoptaron estas dos resoluciones, promovidas por el Reino Unido. Al respecto, LA VANGUARDIA subraya que "la ONU sólo cierra filas para acosar el terrorismo".

En la sesión de la Asamblea General, Annan dijo que el terrorismo constituye "un ataque a los valores de la ONU" y recordó que propuso una estrategia antiterrorista global para la ONU en la cumbre que se celebro en Madrid en marzo.

LOS EDITORIALES

“Subasta de buenas intenciones”, El Mundo. Opina que “Tanto Zapatero como Bush demostraron ayer su capacidad para adaptarse rápidamente a la filosofía imperante en la ONU, donde abundan los magnos principios y las bellas palabras pero no su concreción en la práctica. (...) Zapatero hizo gala de magnificas intenciones y garantizó ante la Asamblea General que “el Gobierno y el pueblo español quieren batirse en primera línea en la guerra contra el hambre y la pobreza”. Sin embargo simultáneamente, el presidente del Gobierno se descolgaba de la propuesta estrella de su Alianza contra el Hambre y la Pobreza, consistente en gravar los billetes de avión para ayudar a los países pobres. (...) Una reprimenda de última hora por parte del Ministerio de Economía español, contrario a volver a caer en la trampa de los impuestos indirectos, y menos aún gravando a un sector que no pasa por sus mejores momentos, llevó a la delegación española a desdecirse de aquello que ya había firmado”.

La ONU del siglo XXI”, ABC. Señala que “La asignatura pendiente de las Naciones Unidas es la reforma del Consejo de Seguridad, el ente encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales. La actual composición del organismo es obsoleta. El desafío de la comunidad internacional no son los totalitarismos de Hitler o Mussolini, como cuando en 1945 fue creada la ONU, sino la amenaza terrorista en cualquier modalidad, los arsenales nucleares mal manejados, la pobreza creciente o el calentamiento global. De ahí que el Consejo de Seguridad debería dar cabida, entre sus miembros permanentes, a países como la India, el Japón o el Brasil, que es la potencia de Iberoamérica. O darle más juego a la Unión Europea como un todo. Gran parte de esos asuntos han debido ser resueltos en esta cumbre de las Naciones Unidas. Más aún cuando la organización ha caído en el descrédito tras el escándalo de corrupción del programa “Petróleo por Alimentos”, en el que estuvo involucrado un hijo del secretario general. Habrá que esperar, pues, a que la propia ONU impulse los cambios desde dentro. Esa parece ser la única salida para luego poner de acuerdo a 191 países. El mundo necesita de la organización, y la necesita sólida. Porque, más allá de sus deficiencias, ninguna otra cumple tantas y tan variadas funciones”.

“Una propuesta audaz contra la pobreza”, La Razón. Es sorprendente que mientras Europa sigue aferrada a un concepto de ayuda al desarrollo más próximo a la limosna que a la justicia, sea un presidente de EEUU quien proponga la supresión de esos aranceles tras los que se parapetan el egoísmo y la insolidaridad de los países industrializados, sobre todo de los europeos. Se podrá criticar a Bush de simplificar la solución a los graves problemas que padecen los países subdesarrollados cuando afirma que “la eliminación de las barreras comerciales supondrá sacar a millones de personas de la pobreza para 2015”. Pero es una propuesta que suscita más adhesiones entre los países pobres que entre los ricos, y eso es todo un síntoma.

La ONU, floja y maniatada”, El Periódico. Sostiene que “Sería un error culpar de la crisis de la ONU sólo a la política de Bush, ayer conciliador con la asamblea quizá por estar él en horas bajas. El problema es más profundo. Los estados poderosos no quieren perder su papel de intocables ni someterse al control de la mayoría internacional. Y sus dirigentes dilatan la respuesta global a problemas tan urgentes como la miseria en el Tercer Mundo, el cambio climático, la proliferación nuclear o el riesgo de conflicto entre civilizaciones”.

La ONU del siglo XXI”, EL CORREO. A pesar de los errores, no hay que olvidar ni los logros conseguidos ni que la ONU es sencillamente lo que la comunidad internacional ha querido que sea. Y, a día de hoy, sigue siendo la mejor herramienta multinacional con la que mejorar colectivamente la seguridad y prosperidad de nuestro planeta.

La ONU no es reinventa”, AVUI. Apunta que la reforma de la ONU que va a inspirar hace unos meses Kofi Annan ha fracasado. El secretario propuso inicialmente un proyecto ambicioso que incluía cambios profundos en la organización interna de la institución y unos compromisos concretos en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio. A la hora de enhebrar la aguja se ha vuelto a constatar que es fácil proponer mejoras pero muy difícil concretarlas. Los jefes de Estado y de gobierno reunidos en las Naciones Unidas han tenido que hacer gestos para no constatar la defunción de un instrumento que ha ido perdiendo autoridad y operatividad. El rechazo total a asumir cualquier cambio habría implicado una derrota que ninguno está dispuesto a aceptar. Por eso la propuesta de reforma de Annan se ha transformado en una gran declaración de buenas intenciones.

PRENSA INTERNACIONAL

El diario estadounidense The New York Times dedica editorial titulado ”Palabras esperanzadoras respecto a ayudar a los pobres“. Señala: “Ayer, Bush declaró: ‘Los Estados Unidos están dispuestos a eliminar todos los aranceles, subvenciones y otras barreras para liberar el flujo de bienes y servicios mientras otros países hagan lo mismo” y apunta: “Eran exactamente las palabras adecuadas y las aplaudimos. Ahora pongámonos manos a la obra. El mundo está esperando”.

El diario británico Financial Times publica editorial bajo el titular: “Fracaso de la Cumbre ante una oportunidad histórica”. Destaca que “el discurso de Bush ante las Naciones Unidas ofrece esperanzas para el futuro... Pero Estados Unidos debe entender que no puede liderar por imposición y que para conseguir más reformas en la ONU tiene que dar más de lo que hasta ahora ha estado dispuesto”.

El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung titula editorial: “Amargura en Nueva York”. Considera que, “sin duda alguna, Kofi Annan ha sido el gran perdedor de estos días. Primero se le criticó de una manera destructiva su capacidad de gestión para luego reducirle a un mínimo su agenda de reformas”.

Süddeutsche Zeitung, bajo el titular “El mundo de los egoístas”, se pregunta si “habría sido más inteligente ser menos ambiciosos. Puesto que Annan y los Estados que le apoyan vincularon la agenda de reformas a la celebración del 60 aniversario de la ONU, generaron una presión moral y política. Se pensaba que esta cumbre conmemorativa no debía ni podía concluir sin que en ella se llegara a un gran acuerdo. Y esto es justamente lo que ha pasado “.

La Croix, de Paris: "A Naciones Unidas le va como a la Unión Europea. Está tan instalada en el panorama político que no queda espacio para soñar. Se ha olvidado la esperanza de paz que representaban al momento de su fundación hace 60 años. Hay muchas quejas sobre su compleja organización, su falta de movilidad, sus errores. Pero el mundo no es por desgracia un puerto de paz. Guerras y genocidios han acabado con pueblos completos. No se ha logrado erradicar la pobreza y tampoco en el aspecto del sector salud se han logrado grandes avances. Pero que pasaría si revertimos los argumentos: ¿qué sería el mundo sin la ONU?

Tages-Anzeiger, de Ginebra: "El intento de Estados Unidos de tratar de imponerle al mundo su línea y en el peor de los casos hacer fracasar la cumbre, posiblemente le valga puntos a nivel nacional. Pero es de temerse que Estados Unidos pierda a sus últimos aliados. Hasta los diplomáticos británicos más cercanos a los estadounidenses critican sus maniobras. El mundo obviamente siempre sigue adelante. Se han logrado algunas buenas bases para la reforma de la ONU, y la Unión Europea se ha comprometido a aportar grandes sumas para el apoyo a África. Pero las Naciones Unidas mismas no tienen ningún motivo para festejar."

De Morgen, de Bruselas: "Aún peor resulta lo que ha sucedido con las metas del milenio. Todos coinciden en que hay que reducir la pobreza hasta el 2015. Hay que sacar adelante a los miles de millones de personas que sobreviven con menos de un dólar al día, que no cuentan con agua potable y que no pueden enviar a sus niños a la escuela. Pero cuando se trata de incrementar los donativos para impulsar la ayuda, la respuesta es un "no" retundo."

Annan Inagura la Asamblea General de la ONU

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 5:29, Categoría: Naciones Unidas

Les ofreceremos los discursos de Annan, Bush, Zapatero y Juan Carlos I pronunciados hoy en la Asamblea General de Naciones Unidos. El del Secretario General no tiene demasiado interés, pero no se puede obviar en un día como hoy. Además de esta forma comprobamos la cara dura de este sujeto.

DISCURSO DEL SECRETARIO GENERAL DE NACIONES UNIDAS ANTE LA CUMBRE MUNDIAL DE 2005

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Sr. Presidente, Majestades, Jefes de Estado y de Gobierno Excelencias, Señoras y Señores,

Dos años atrás, hablando desde este estrado, dije que habíamos llegado a una bifurcación del camino.

No quise decir que las Naciones Unidas, que conmemoraron su sexagésimo aniversario este año, estuvieran en crisis existencial. La Organización sigue dedicada de lleno a la solución de conflictos, el mantenimiento de la paz, la asistencia humanitaria, la defensa de los derechos humanos y el desarrollo en todo el mundo.

No, lo que quise decir fue que las profundas divisiones entre Estados Miembros y el funcionamiento insatisfactorio de nuestras instituciones colectivas nos impedían unirnos para afrontar las amenazas que se nos planteaban y aprovechar las oportunidades que se nos presentaban.

El peligro evidente era que Estados de todo tipo pudieran recurrir cada vez en mayor medida a la autoayuda, provocando una proliferación de respuestas ad hoc que podían ser divisivas, desestabilizadoras y peligrosas.

Para ayudar a los Estados Miembros a trazar un rumbo más esperanzador establecí el Grupo de alto nivel y encargué el Proyecto del Milenio. Sus informes establecen el programa de la reforma.

Basándome en esos informes y en las primeras reacciones de los Estados Miembros, así como en mi propia convicción de que toda nuestra labor debe basarse en el respeto de los derechos humanos, seis meses atrás propuse un conjunto equilibrado de propuestas sobre las que se adoptarán decisiones en esta Cumbre.

Eran propuestas audaces pero a mi juicio necesarias, habida cuenta de que vivimos en una era de peligros y promesas. Me parecían propuestas viables, siempre que contaran con la voluntad política necesaria.

Desde entonces, bajo la hábil dirección del Presidente Ping, los representantes de los Estados Miembros han venido negociando un documento final para esta Cumbre. Han trabajado duramente hasta el último minuto, y ayer terminaron el documento que hoy llega a ustedes.

Incluso antes de que finalizaran su labor, esta Cumbre sirvió de acicate para avanzar en cuestiones críticas. En los últimos meses se creó el Fondo para la Democracia, y se concluyó una convención sobre el terrorismo nuclear.

Lo que es más importante, se han destinado otros 50.000 millones de dólares al año para luchar contra la pobreza hasta el año 2010. La meta del 0,7% ha cobrado renovado apoyo; están surgiendo fuentes innovadoras de financiación; y se han logrado progresos en el alivio de la deuda.

Cuando todos ustedes den su aprobación al documento final, estos logros quedarán sellados. Y los avances en materia de desarrollo se verán acompañados de compromisos de buen gobierno y planes nacionales para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio para 2015.

Millones de vidas, y las esperanzas de miles de millones, dependen de la realización de éstas y otras promesas de lucha contra la pobreza, la enfermedad, el analfabetismo y la desigualdad, y de que el desarrollo siga en el centro de las negociaciones comerciales del año próximo.

La aprobación del documento final permitirá también lograr avances vitales en otras esferas.

Condenarán el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sea quien sea el que lo cometa, dondequiera y para cualesquiera propósitos. Se comprometerán a procurar lograr un acuerdo sobre una convención amplia contra el terrorismo en el año venidero. E indicarán su apoyo a una estrategia para garantizar que luchemos contra el terrorismo de un modo que haga más fuerte a la comunidad internacional y más débiles a los terroristas, y no a la inversa.

Por primera vez, aceptarán, claramente y sin ambigüedades, que a ustedes les cabe la responsabilidad colectiva de proteger a los pueblos del genocidio, de los crímenes de guerra, de la depuración étnica y de los crímenes contra la humanidad. Pondrán en claro que están dispuestos a adoptar medidas colectivas oportunas y decisivas por intermedio del Consejo de Seguridad, cuando los medios pacíficos resulten inadecuados y sea manifiesto que las autoridades nacionales no están protegiendo a su propia población. Excelentísimos señores, ustedes se comprometerán a actuar si aparece otra Rwanda en el horizonte.

Ustedes acordarán establecer una Comisión de Consolidación de la Paz, respaldada por una oficina de apoyo y un fondo. Esto representaría un nuevo nivel de compromiso estratégico respecto de una de las contribuciones más importantes de las Naciones Unidas a la paz y la seguridad internacionales. Ustedes convendrán también en crear una capacidad de policía permanente para las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Ustedes convendrán en reforzar la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y duplicar su presupuesto. Convendrán asimismo en que las fallas de la Comisión de Derechos Humanos deben ser remediadas estableciendo un nuevo Consejo de Derechos Humanos, los detalles del cual deberán formularse ahora en el sexagésimo período de sesiones de la Asamblea General.

Reforzarán la financiación temprana en el sector humanitario, para evitar que las emergencias ocultas queden en el olvido, como ha ocurrido con demasiada frecuencia, en particular en África.

Asimismo, establecerán un marco para una reforma de vasto alcance de la Secretaría y la administración, a la que ahora es preciso poner en práctica y hacer el seguimiento. Un comité independiente de supervisión y una oficina de ética, sobre los que les daré mayores detalles en un futuro cercano, ayudarán a garantizar la responsabilidad y la integridad, en tanto que el examen de los antiguos mandatos, la actualización de las normas sobre el presupuesto y los recursos humanos y el ofrecimiento a los funcionarios, por una sola vez, de una gratificación por retiro voluntario, ayudará a reorientar a la Secretaría de acuerdo con las prioridades de la Organización en el siglo XXI.

Globalmente, esto representa un conjunto de cambios de gran alcance. Pero seamos francos entre nosotros y con los pueblos de las Naciones Unidas. Todavía no hemos logrado la reforma radical y fundamental que yo y muchos otros creemos necesaria. Han contribuido a impedirla marcadas diferencias que en algunos casos han sido sustantivas y legítimas.

Nuestro mayor desafío y nuestro mayor fracaso concierne a la no proliferación y el desarme nucleares. Dos veces en el presente año —en la conferencia de examen del TNP y ahora en esta Cumbre— hemos permitido que las poses obstruyeran los resultados. Esto es imperdonable. Las armas de destrucción en masa plantean un grave peligro para todos nosotros, particularmente en un mundo amenazado por terroristas con ambiciones globales y sin escrúpulos. Tenemos que llegar a un arreglo para reanudar las negociaciones sobre esta cuestión fundamental, y deberíamos apoyar los esfuerzos que ha estado haciendo Noruega para hallar una base que permita lograrlo.

De igual manera, la reforma del Consejo de Seguridad tampoco ha sido posible por el momento, aunque todos estamos de acuerdo, en líneas generales, en que hace mucho tiempo que es necesaria.

El hecho de que no hayan llegado ustedes a un acuerdo sobre éstas y otras cuestiones no significa que no sean urgentes.

De manera que este conjunto de medidas representa un buen comienzo. En algunas cuestiones, hemos hecho avances reales. En otras, hemos reducido nuestras diferencias e hicimos progresos. Pero es motivo de preocupación que en un tercer grupo de cuestiones nuestras posiciones sigan muy distantes entre sí.

Debemos referirnos ahora a las próximas etapas del proceso de reforma.

En primer lugar, debemos llevar a la práctica lo que se ha acordado. El próximo período de sesiones de la Asamblea General será uno de los más importantes, y debemos dar nuestro apoyo al Presidente Eliasson, que asume su cargo. Debemos establecer y poner en funcionamiento la Comisión de Consolidación de la Paz y el Consejo de Derechos Humanos, concertar una convención amplia sobre el terrorismo y asegurarnos de que el Fondo para la Democracia comience a funcionar de manera efectiva. Igualmente, los próximos años pondrán a prueba nuestra decisión de reducir a la mitad la pobreza extrema para el año 2015, actuar si el genocidio vuelve a aparecer en el horizonte y mejorar nuestro porcentaje de éxitos en el establecimiento de la paz en países desgarrados por la guerra.

Estas son las pruebas que realmente importan.

En segundo lugar, debemos seguir trabajando con determinación en las difíciles cuestiones en las que es urgente avanzar pero todavía no se ha logrado. Porque una cosa quedó clara en este proceso que iniciamos dos años atrás: sean cuales fueren nuestras diferencias, en nuestro mundo interdependiente, el triunfo o el fracaso será de todos nosotros.

Ya se trate de acometer el establecimiento de la paz, la construcción de naciones, la democratización o la respuesta a desastres de origen natural o humano, hemos observado que ni siquiera los más fuertes entre nosotros pueden salir adelante por sí solos.

Al mismo tiempo, ya se trate de luchar contra la pobreza, poner fin a la propagación de enfermedades o salvar vidas inocentes de asesinatos en masa, hemos observado que no llegaremos a feliz término sin el liderazgo de los fuertes y la participación de todos.

Y se nos ha recordado, una y otra vez, que ignorar por conveniencia principios básicos —relativos a la democracia, los derechos humanos o el imperio de la ley— menoscaba la confianza en nuestras instituciones colectivas en la construcción de un mundo más libre, más justo y más seguro para todos.

Por eso es tan vital que las Naciones Unidas sean una organización sana y efectiva. Si se utiliza debidamente, puede constituir una singular simbiosis de poderes y principios al servicio de todos los pueblos del mundo.

Por eso es importante este proceso de reforma que debe continuar. Por frustrantes que sean las circunstancias o por difícil que sea llegar a un acuerdo, es indudable que a los problemas de nuestro tiempo se ha de responder con la acción y que, hoy más que nunca, la acción ha de ser colectiva para ser efectiva.

Por mi parte, estoy dispuesto a colaborar con ustedes para resolver los problemas que restan, para poner en práctica lo que se ha acordado y para seguir reformando la cultura y la práctica de la Secretaría. Hemos de restablecer la confianza en la integridad, imparcialidad y eficacia de la Organización, por el bien de nuestro dedicado personal y por el bien de las personas vulnerables y necesitadas de todo el mundo que buscan apoyo en las Naciones Unidas.

Por el bien de ellos, no por el de ustedes ni por el mío, es tan importante este programa de reforma. Es para salvar sus vidas, proteger sus derechos, garantizar su seguridad y libertad, que tenemos la obligación de encontrar respuestas colectivas efectivas para los problemas de nuestro tiempo.

Los exhorto a todos ustedes, en su calidad de líderes mundiales, individual y colectivamente, a que sigan trabajando en este programa de reforma, a que tengan la paciencia de perseverar, y la visión necesaria para forjar un verdadero consenso.

Debemos encontrar lo que el Presidente Franklin D. Roosevelt llamó “el valor para cumplir nuestras responsabilidades en un mundo que hemos de reconocer imperfecto”. No estoy seguro de que lo hayamos hecho hasta ahora, pero sí estoy convencido de que todos hemos comprendido la necesidad de hacerlo. Precisamente porque nuestro mundo es imperfecto, necesitamos a las Naciones Unidas.

Muchas gracias.

Bush Ofrece Ayuda Real al Tercer Mundo

Por El Observador - 26 de Septiembre, 2005, 5:25, Categoría: Naciones Unidas

Ahora el discurso que interesa de verdad, más que nada porque es el que se puede poner en práctica sin que quede en palabras. El Katrina ha marcado el mensaje, sin duda, pero aún así se pueden intuir muchas cuestiones.

DISCURSO DEL PRESIDENTE GEORGE W. BUSH EN LA REUNIÓN PLENARIA DE ALTO NIVEL EN LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señor secretario general, señor presidente, distinguidos invitados, damas y caballeros: Gracias por el privilegio de estar aquí para el 60 aniversario de las Naciones Unidas. Gracias por su dedicación a la labor vital y los altos ideales de esta institución.

Nos conocemos en tiempos de grandes desafíos para Estados Unidos y el mundo. En este momento, hombres y mujeres a lo largo de la costa del golfo de mi país se recuperan de una de las peores catástrofes naturales de la historia de los Estados Unidos. Muchos han perdido sus casas y seres queridos y todas sus posesiones terrenales. En Alabama y Mississippi y Luisiana, vecindarios íntegros han sido tumbados de sus cimientos y estrellados contra las calles. Una gran ciudad estadounidense se esfuerza por cambiar el sentido de las aguas y reclamar su futuro.

Hemos sido testigos del poder imponente de la naturaleza y el poder superior de la compasión humana. Los estadounidenses les han respondido a sus vecinos necesitados, como también lo han hecho muchas naciones representadas en esta cámara. En total, más de 115 países y casi una docena de organismos internacionales han ofrecido ayuda. A cada país, cada provincia y cada comunidad del mundo que respalda al pueblo estadounidense en estos momentos de necesidad, le doy las gracias de mi nación.

Su respuesta, como la respuesta al tsunami del año pasado, ha mostrado nuevamente que el mundo es más compasivo y prometedor cuando actuamos juntos. Este hecho fue lo que inspiró las Naciones Unidas. Los miembros fundadores de la ONU presentaron objetivos grandiosos y honorables en la carta que redactaron hace seis decenios. Ese documento dedica a este organismo a trabajar para "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra", "reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales" y "promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad". Seguimos comprometidos a esos nobles ideales. Al responder a las grandes necesidades humanitarias, debemos responder activamente a los otros grandes desafíos de nuestros tiempos. Debemos continuar esforzándonos por aliviar el sufrimiento y propagar la libertad y por sentar las bases de la paz perdurable para nuestros hijos y nietos.

En este siglo incipiente, los rincones más recónditos del mundo están más vinculados que nunca antes. y ninguna nación puede permanecer aislada e indiferente a las dificultades de las demás. Cuando un país o una región está lleno de desesperación y resentimiento, y vulnerable a ideologías violentas y agresivas, la amenaza cruza los océanos y las fronteras fácilmente, y podría amenazar la seguridad de cualquier país pacífico.

El terrorismo alimentado por la ira y la desesperación ha llegado a Túnez, a Indonesia, a Kenia, a Tanzania, a Marruecos, a Israel, a Arabia Saudita, a los Estados Unidos, a Turquía, a España, a Rusia, a Egipto, a Iraq y el Reino Unido. Y aquéllos que no han tenido ataques en su propio territorio han compartido, de todos modos, el dolor, desde los australianos matados en Bali hasta los italianos matados en Egipto y los ciudadanos de docenas de países que fueron matados el 11 de septiembre de 2001 aquí en la ciudad en que nos reunimos. La lección es clara: No puede haber seguridad si hacemos la vista gorda o procuramos llevar una vida tranquila al ignorar las dificultades y la opresión de los demás. O se propaga la esperanza o se propaga la violencia. y es necesario que nos pongamos del lado de la esperanza.

A veces nuestra seguridad requerirá hacer frente a las amenazas directamente, Y, entonces, una gran coalición de naciones se ha aunado para combatir a los terroristas en todo el mundo. Hemos trabajado juntos para ayudar a desbaratar las redes terroristas que cruzan las fronteras y desarraigar a las células radicales dentro de nuestras fronteras. Hemos eliminado santuarios terroristas. Estamos usando nuestras herramientas diplomáticas y económicas para interrumpir su financiamiento y dejarlos sin apoyo. Y mientras luchamos, los terroristas deben saber que el mundo está unido contra ellos. Debemos concluir la Convención General sobre el Terrorismo Internacional, la que hará que cada nación declare oficialmente: El acecho y la matanza intencionada por los terroristas de civiles y personas no combatientes no puede ser justificada ni legitimada por ninguna causa ni queja.

Y las naciones libres del mundo están decididas a evitar que los terroristas y sus aliados adquieran armas terribles que les permitirían matar en una escala comparable a su odio. Por ese motivo, más de 60 países respaldan la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación para interceptar los envíos de armas de destrucción masiva en tierra, mar y aire. Los terroristas deben saber que dondequiera que vayan, no pueden escaparse de la justicia.

Posteriormente hoy, el Consejo de Seguridad tendrá la oportunidad de advertir a los terroristas cuando vote sobre una resolución que condena la incitación de actos terroristas. la resolución que insta a todos los estados a tomar las medidas debidas para poner fin a tal incitación. También necesitamos suscribir e implementar la Convención Internacional para la Supresión de Actos de Terrorismo Nuclear, para que todos aquéllos que traten de obtener materiales radioactivos o dispositivos nucleares sean encausados y extraditados, dondequiera que estén. Debemos enviar un mensaje claro a los dirigentes de los regímenes al margen de la ley que respaldan el terrorismo y tratan de obtener armas de asesinato masivo: No se permitirá que amenacen la paz y estabilidad del mundo.

Es esencial enfrentar a nuestros enemigos. Y, entonces, las naciones civilizadas continuarán llevando la lucha donde los terroristas. Sin embargo, sabemos que esta guerra no será ganada tan solo por la fuerza. Debemos vencer a los terroristas en el campo de batalla y también debemos vencerlos en la batalla de ideas. Debemos cambiar las condiciones que permiten que los terroristas proliferen y recluten al darles la esperanza de la libertad a los millones que nunca la han conocido. Debemos apuntalar a los estados que están fracasando y a las sociedades estancadas que ofrecen un caldo de cultivo para los terroristas. Debemos defender y diseminar una visión de dignidad humana y oportunidad y prosperidad, una visión mucho más fuerte que el atractivo lúgubre del resentimiento y el asesinato.

Para diseminar la visión de esperanza, Estados Unidos está decidido a ayudar a las naciones que luchan contra la pobreza. Estamos comprometidos a los objetivos del Desarrollo del Milenio. Éste es un plan ambicioso que incluye reducir en mitad la pobreza y el hambre, garantizar que cada niño y niña en el mundo tenga acceso a la educación primaria y detener la propagación del SIDA, todo esto, de aquí al 2015.

Tenemos una obligación moral de ayudar a los demás. y un deber moral de asegurarnos de que nuestros actos sean eficaces. En Monterrey en el 2002, concordamos en una nueva visión sobre la manera en que combatimos la pobreza y disminuimos la corrupción y prestamos ayuda en este nuevo milenio. Los países en desarrollo aceptaron la responsabilidad de su propio progreso económico por medio del buen gobierno y las políticas sensatas y el imperio de la ley. Los países desarrollados aceptaron apoyar dichos esfuerzos, lo que incluye ayuda adicional a los países que realizan reformas necesarias. Mi propio país ha tratado de implementar el Consenso de Monterrey al crear la nueva Cuenta del Desafío del Milenio. Esta cuenta está aumentando la ayuda de los Estados Unidos a los países que gobiernan equitativamente, invierten en sus propios pueblos y promueven la libertad económica.

Es necesario hacer más. Insto a todas las naciones del mundo a implementar el Consenso de Monterrey. Implementar el Consenso de Monterrey significa continuar siguiendo el largo y difícil camino hacia la reforma. Implementar el Consenso de Monterrey significa crear una sociedad auténtica entre los países desarrollados y en desarrollo para reemplazar la relación de donante- cliente del pasado. E implementar el Consenso de Monterrey significa acoger a todos los países en desarrollo como participantes plenos de la economía mundial, con todos los beneficios y las responsabilidades requeridos.

Vincular la ayuda a las reformas es esencial para eliminar la pobreza, pero nuestra labor no concluye allí. Para muchos países, el SIDA; la malaria y las otras enfermedades son tanto tragedias humanas como obstáculos considerables para el desarrollo. Debemos dar a los países pobres los medicamentos de emergencia que necesitan para salvar vidas y para combatir las epidemias infecciosas. Por medio de nuestros programas bilaterales y el Fondo Mundial, Estados Unidos continuará siendo el líder en el mundo en aportar recursos para vencer la plaga del VIH-SIDA.

Actualmente, Estados Unidos colabora con las autoridades y los organismos locales en el mayor programa de la historia para combatir una enfermedad específica. En toda África, ayudamos a los funcionarios locales de la salud a ampliar las instalaciones de detección de SIDA, a capacitar y respaldar a los médicos y enfermeros y asesores, y a mejorar clínicas y hospitales. Trabajando con nuestros asociados africanos, hasta ahora hemos ofrecido tratamiento para salvarles las vidas a más de 230,000 personas en el sur del Sahara en África. Estamos más avanzados de lo programado para cumplir con un objetivo importante: ofrecer tratamiento para el VIH-SIDA a casi dos millones de adultos y niños en África. En la Cumbre del G-8 en Gleneagles, Escocia, fijamos un objetivo claro: una generación libre de SIDA en África. Y desafío a todo miembro de las Naciones Unidas a que tome medidas concretas para lograr ese objetivo.

También nos esforzamos por combatir la malaria. Esta enfermedad prevenible mata a más de un millón de personas en todo el mundo anualmente. y deja pobreza y dolor en cada país que afecta. Estados Unidos ha fijado la meta de reducir en mitad la tasa de muertes debidas al paludismo en por lo menos 15 países africanos altamente endémicos. Para lograr ese objetivo, hemos prometido aumentar nuestros fondos para el tratamiento y la prevención de la malaria en más de $1,200 millones durante los próximos cinco años. Invitamos a otras naciones a que se nos unan en este esfuerzo al prometer ayuda específica a las decenas de países africanos que la necesitan. Juntos podemos combatir la malaria y salvar cientos de miles de otras vidas y llevar esperanza a los países que han sido desolados por esta terrible enfermedad.

Al reafianzar nuestro compromiso a combatir la malaria y el SIDA, debemos también permanecer a la ofensiva contra las nuevas amenazas a la salud pública como la gripe aviar. Si no es combatido, este virus podría convertirse en la primera pandemia del siglo XXI. No debemos permitir que eso suceda. Hoy anuncio una nueva Alianza contra la Gripe Aviar y Pandémica. La alianza requiere que los países que les hagan frente a un brote compartan información inmediatamente con la Organización Mundial de la Salud. Al requerir la transparencia, podemos responder más rápidamente a los brotes peligrosos y detenerlos a tiempo. Muchas naciones ya se han unido a esta sociedad; invitamos a todas las naciones a participar. Es esencial que colaboremos, y al hacerlo, cumpliremos con un deber moral de proteger a nuestros ciudadanos y sanar a los enfermos y consolar a los afligidos.

Incluso con más ayuda para combatir las enfermedades y reformar las economías, muchas naciones son retrasadas por otro gran desafío: la carga de la deuda. Entonces, Estados Unidos y muchas naciones también han actuado para aliviar esta carga que limita el crecimiento de las economías en desarrollo y mantiene a millones de personas en la pobreza. Hoy, los países pobres con las mayores cargas de deuda reciben más de $30,000 millones en alivio de la carga de la deuda. Y para evitar que la deuda crezca en el futuro, mi país y otras naciones han acordado que las instituciones financieras internacionales deben ofrecer cada vez más ayuda a manera de subvenciones, en vez de préstamos. El G-8 acordó en Gleneagles ir más allá. Para acabar con el ciclo de prestar y condonar permanentemente, aceptamos cancelar 100 por ciento de la deuda de los países más endeudados del mundo. Insto al Banco Mundial y al FMI a que finalicen este acuerdo histórico lo antes posible.

Lucharemos para aliviar la carga de la pobreza en los lugares donde se sufre. No sólo en ese momento, sino permanentemente. Y el camino más seguro a la riqueza es mayor intercambio comercial. En una carta que me escribió en agosto, el Secretario General aplaudió la labor del G-8, pero me dijo que la ayuda y la condonación de deudas no eran suficientes. El Secretario General dijo que también necesitamos reducir los barreras arancelarias y los subsidios que retrasan a los países en desarrollo. Estoy de acuerdo con el Secretario General: La Ronda de Doha es "la manera más prometedora" de lograr este objetivo.

Una Roda de Doha exitosa reducirá y eliminará los aranceles y otras barreras a los productos agrícolas e industriales. Pondrá fin a los subsidios agrícolas no equitativos. Abrirá mercados mundiales para los servicios. Con Doha, cada nación saldrá ganando y el mundo en desarrollo ha de ganar más. Históricamente, las naciones en desarrollo que permiten el comercio crecen con una tasa varias veces mayor que los otros países. La eliminación de las barreras arancelarias podría sacar a millones de personas de la pobreza durante los próximos 15 años. Hay mucho en juego. Las vidas y los futuros de millones de los ciudadanos más pobres del mundo dependen de ello. Y, entonces, debemos llevar a un fin exitoso las conversaciones sobre el comercio de Doha.

Doha es un paso importante hacia un objetivo superior: Debemos derribar las murallas que separan al mundo desarrollado del mundo en desarrollo. Necesitamos dar a los ciudadanos de las naciones más pobres la misma capacidad de obtener acceso a la economía mundial que tienen las personas en las naciones más ricas, para que puedan ofrecer sus bienes y talentos en el mercado mundial junto con todos los demás. Necesitamos garantizar que tengan las mismas oportunidades de hacer que sus sueños se cumplan, mantener a sus familias y llevar vidas dignas e independientes.

Y los principales obstáculos para lograr dichos objetivos son los aranceles y los subsidios y las barreras que aíslan a las personas de los países en desarrollo de las grandes oportunidades del siglo XXI. Hoy, reitero mi desafío anterior: Debemos colaborar en las negociaciones de Doha para eliminar los subsidios agrícolas que distorsionan el comercio y truncan el desarrollo, y eliminar los aranceles y otras barreras para abrir los mercados para los agricultores de todo el mundo. Hoy, llevo el desafío un paso más allá al hacer esta promesa: Estados Unidos está preparado a eliminar todos los aranceles, subsidios y otras barreras al flujo libre de bienes y servicios en la medida que otras naciones hagan lo mismo. Esto es clave para derrotar la pobreza en las naciones más pobres del mundo. Es esencial que promovamos la prosperidad y las oportunidades para todas las naciones.

Al aumentar el comercio, propagamos la esperanza y las oportunidades a los rincones del mundo y azotamos a los terroristas que subsisten de la ira y del resentimiento. Nuestro plan para el comercio más libre es parte de nuestro plan para un mundo más libre, donde la gente puede vivir y rendir culto y criar a sus hijos como escoja hacerlo. A largo plazo, la mejor manera de proteger la libertad religiosa y los derechos de las mujeres y las minorías es por medio de las instituciones del autogobierno, que permiten que la gente haga valer y defienda sus propios derechos. Todos los que defienden los derechos humanos también deben defender la libertad humana.

Esta es una gran oportunidad en la causa de la libertad. En todo el mundo, los corazones y las mentes están aceptando el mensaje de la libertad humana más que nunca antes. En apenas los últimos dos años, decenas de millones han votado en elecciones libres en Afganistán e Iraq, en el Líbano y los territorios palestinos, en Kirguistán, en Ucrania y Georgia. Y al reclamar su libertad, inspiran a millones más en todo el gran Medio Oriente. Debemos alentar sus aspiraciones. Debemos fomentar el avance de la libertad. Y las Naciones Unidas tiene una función vital que desempeñar.

Por medio del Fondo para la Democracia de las Naciones Unidas, los miembros democráticos de la ONU se dedicarán a ayudar a aquéllos que quieran incorporase al mundo democrático. Es apropiado que la mayor democracia del mundo, India, haya tomado la delantera en este esfuerzo al prometer $10 millones para iniciar el fondo. A cada nación libre le conviene el éxito de este fondo. y cada nación libre tiene una responsabilidad de promover la causa de la libertad.

La labor de la democracia va más allá de celebrar elecciones imparciales; requiere establecer las instituciones que respaldan la libertad. La democracia cobra diferentes formas en las diferentes culturas; sin embargo, todas las sociedades libres tienen ciertas cosas en común. Las naciones democráticas respetan el imperio de la ley, imponen límites en el poder del Estado, tratan a las mujeres y las minorías como ciudadanos plenos. Las naciones democráticas protegen la propiedad privada, la libre expresión y la expresión religiosa. Las naciones democráticas cobran fuerza porque recompensan y respetan las dotes creativas de su pueblo. Y las naciones democráticas contribuyen a la paz y estabilidad porque buscan la grandeza nacional en los logros de sus ciudadanos, no la conquista de sus vecinos.

Por estos motivos, todo el mundo tiene un interés vital en el éxito de un Iraq libre. y a ninguna nación civilizada le conviene ver el surgimiento de un nuevo Estado terrorista en ese país. Por lo que el mundo libre se esfuerza por ayudar al pueblo de Iraq a forjar una nueva nación que pueda ser autónoma, pueda sostenerse y defenderse. Es una oportunidad emocionante para todos nosotros en esta cámara. Y las Naciones Unidas desempeñó una función vital en el éxito de las elecciones de enero, cuando ocho y medio millones de iraquíes desafiaron a los terroristas y emitieron votos. Y desde entonces, las Naciones Unidas ha respaldado a los líderes electos de Iraq mientras redactaban una nueva constitución.

Las Naciones Unidas y los estados miembros deben continuar respaldando al pueblo iraquí mientras concluyen la travesía hacia un gobierno plenamente constitucional. Y cuando los iraquíes concluyan su travesía, su éxito inspirará a otros a reclamar su libertad, el Medio Oriente tendrá más paz y esperanza y libertad, y todos nosotros viviremos en un mundo más seguro.

Promover la libertad y seguridad es el llamado de nuestros tiempos. Es la misión de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas fue creada para propagar la esperanza de la libertad y para combatir la pobreza y las enfermedades, y para ayudar a proteger los derechos humanos y la dignidad humana de todas las personas del mundo. Para contribuir a hacer realidad estas promesas, las Naciones Unidas debe ser fuerte y eficiente, estar libre de corrupción y rendir cuentas por las personas a las que ayuda. Las Naciones Unidas debe representar la integridad y vivir con los altos estándares que fija para los demás. Y las reformas institucionales significativas deben incluir medidas para mejorar la supervisión interna, identificar maneras de ahorrar dinero y garantizar que los valiosos recursos sean utilizados para el propósito previsto.

Las Naciones Unidas ha dado los primeros pasos hacia la reforma. El proceso continuará en la Asamblea General en el otoño, y Estados Unidos se sumará a los otros para dirigir ese esfuerzo. Y el proceso de reforma comienza con miembros que cumplen con nuestras responsabilidades con seriedad. Cuando los estados miembros de esta gran institución escogen a aquéllos que son por notorios por violar los derechos humanos como miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, desprestigian un esfuerzo noble y le restan credibilidad a todo el organismo. Si los países miembros quieren que las Naciones Unidas sea respetada, respetada y eficaz, deben comenzar por asegurarse de que sea digna de ese respeto.

Al iniciarse un siglo nuevo, el mundo necesita que las Naciones Unidas cumpla con sus ideales y su misión. Los miembros que fundaron este organismo sabían que la seguridad del mundo dependería cada vez más de la promoción de los derechos de la humanidad, y esto requeriría de la labor de muchas manos. Después de comprometer a los Estados Unidos a la idea de la ONU en 1945, el Presidente Franklin Roosevelt declaró: "La estructura de la paz mundial no puede ser la labor de un hombre ni de un partido ni de una nación". La paz es la responsabilidad de cada nación y cada generación.

En cada era de la historia, el espíritu humano ha sido desafiado por las fuerzas de la oscuridad y el caos. Algunos desafíos son actos de la naturaleza; otros, obra del hombre. Este organismo se constituyó para abordar esos desafíos al utilizar los mejores instintos de la humanidad, la fuerza del mundo, unido con un propósito común. Con valentía y en conciencia, cumpliremos con nuestras responsabilidades de proteger las vidas y los derechos de los demás. Y cuando lo hagamos, ayudaremos a que se cumpla la promesa de las Naciones Unidas y garantizaremos que cada ser humano disfrute de la paz y la libertad y la dignidad que nuestro Creador pretendía para todos.

Gracias.

Alianza de Civilizaciones, ZP y el Hambre en el Mundo

Por El Observador - 26 de Septiembre, 2005, 5:21, Categoría: Naciones Unidas

No es el momento, pero no tardando alguien tendrá que explicarnos porqué el Rey de España ha pronunciado discursos "pancarteros" como este que hace alusión a la "Alianza de Civilizaciones". Cuando Aznar era el Presidente del Gobierno del Reino de España no actuaba así… ZP poco más de seis minutos para no decir nada, salvo que España cree en la utopía y que el hambre en el mundo puede desaparecer en una generación.

INTERVENCIÓN DEL REY DE ESPAÑA ANTE LA REUNIÓN PLENARIA DE ALTO NIVEL DE LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señores Presidentes,  Señor Secretario General, Señoras y Señores Jefes de Estado y de Gobierno, Señoras y Señores,

Quiero manifestar a los co-presidentes de esta Reunión Plenaria de Alto Nivel, Sus Excelencias, el Presidente de Gabón y el Primer Ministro de Suecia, mi felicitación y mi plena confianza en que sabrán conducir con éxito nuestros trabajos.

Deseo también expresar mi reconocimiento al Presidente del 59 período de sesiones de la Asamblea General, el Ministro Sr. Jean Ping, por la eficacia con la que ha dirigido el proceso preparatorio de esta Reunión Plenaria. No me cabe duda de que su sucesor, el Embajador Jan Eliasson, sabrá poner en práctica con acierto las decisiones que adoptemos.

Pero debemos la celebración de esta reunión, ante todo, al Secretario General, Sr. Kofi Annan, quien expuso hace dos años su convencimiento de que las Naciones Unidas se encontraban en una crítica encrucijada e inició los pasos para superarla.

Antes de proseguir mi intervención, no quiero dejar de reiterar en nombre propio, del Gobierno y del pueblo de España, los más sinceros sentimientos de condolencia y solidaridad a las autoridades y al pueblo de los EE.UU., como país sede de nuestra Organización, por la aún reciente tragedia provocada por el huracán "Katrina" que tantas víctimas y destrucción ha causado.

Señores Presidentes, Quiero comenzar señalando que debemos reforzar el multilateralismo, convirtiéndolo en ese instrumento útil capaz de asentar el orden internacional en los tres pilares básicos -interdependientes e indivisibles- de la paz y la seguridad, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Nuestras sociedades son cada vez más conscientes del complejo horizonte de nuestro mundo actual. No podemos defraudarlas. La conmemoración del 60 Aniversario de nuestra Organización nos ofrece la ocasión más propicia para acordar un ambicioso programa de reformas a fin de revitalizar y potenciar las distintas instituciones y mecanismos multilaterales del sistema de Naciones Unidas. Y es que las Naciones Unidas son hoy, sin duda, el más poderoso e incluyente instrumento de multilateralismo con el que cuenta la sociedad internacional.

Señores Presidentes, Esta Reunión Plenaria tiene una agenda ambiciosa. Debe hacerse balance acerca del grado de cumplimiento de los Objetivos del Milenio. No hay tarea más urgente y crucial para la comunidad internacional. Creo que todos acudimos con la clara convicción de que estamos lejos de haber cubierto nuestros objetivos y, al mismo tiempo, de que no podemos defraudar las expectativas creadas.

Las nuevas y complejas realidades que emergen al comenzar el siglo XXI, ponen de relieve que el mundo se debate dramáticamente entre el progreso y la desigualdad, sin disponer de instrumentos suficientemente adecuados para que el progreso beneficie a todos con carácter general. Los datos e informes disponibles son demoledores acerca de las enormes necesidades, desigualdades, injusticias y sufrimientos que aún padecen millones de seres humanos. Desgarran nuestros corazones, en particular, las que afectan a los niños y a los más desprotegidos.

España, que viene experimentando un crecimiento económico sostenido, entiende la solidaridad como creciente valor social y personal. Por ello, no estaríamos a la altura de nuestros principios si no estuviéramos dispuestos a traducir esas mejoras en términos de cooperación y entrega a los demás.

De ahí que me complazca reiterar la firme voluntad de España, de aumentar su compromiso con la erradicación del hambre y la pobreza y en favor del desarrollo de los países más desfavorecidos, con especial atención a las necesidades de África, sin olvidar aquellas de los Estados de renta media, particularmente en Iberoamérica.

España está firmemente comprometida en las tareas de mantenimiento de la paz, que deben ser fortalecidas. Buena prueba de nuestro compromiso es la contribución abnegada de nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado en diversas partes del mundo, como Haití, los Balcanes y Afganistán.

Rindo hoy un sentido homenaje a cuantos, en misiones de paz y cooperación internacional, dedican lo mejor de sus esfuerzos hasta el límite del sacrificio de sus vidas. Todos ellos son un ejemplo emocionante de entrega a los demás. Pienso, en particular, en nuestros militares recientemente fallecidos en Afganistán, en el cumplimiento de misiones encomendadas bajo mandato del Consejo de Seguridad, para apoyar el proceso de reconstrucción y de transición política actualmente en curso.

En nuestros días, ningún Estado puede pretender resolver por sí solo los retos y peligros comunes que amenazan la convivencia y el bienestar de nuestros pueblos. El terrorismo, siempre cruel, injustificable e inhumano, la proliferación de las armas de destrucción masiva, el comercio ilícito de armas, o las graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario requieren sin duda una respuesta decidida, colectiva y solidaria, y deberían reflejarse adecuadamente en las decisiones que adoptemos.

Deseo expresar ante esta Asamblea el pleno apoyo de España a la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el terrorismo enunciada por el Secretario General en Madrid el pasado día 10 de marzo, y subrayar que uno de sus principales elementos es la asistencia y el apoyo a todas las víctimas y a sus familias.

Señores Presidentes, La reforma de los órganos de las Naciones Unidas se hace necesaria para adecuarla a sus nuevos cometidos.

La promoción y protección de los derechos humanos constituyen para España el norte de sus prioridades en la política exterior. Por ello, apoyamos el establecimiento de un Consejo de Derechos Humanos que, de forma más eficaz, asuma el acervo de la Comisión de Derechos Humanos e incorpore a su labor, perfeccionándolos, los distintos mecanismos de protección existentes.

La revitalización de la Asamblea General para dirigir su atención a los problemas prioritarios de nuestro tiempo; la reforma del Consejo de Seguridad, mediante un acuerdo lo más amplio posible, para hacerlo más eficaz, más democrático, más representativo y verdaderamente capaz de hacer cumplir sus decisiones; el fortalecimiento del papel del Consejo Económico y Social en un mundo interdependiente y globalizado; el establecimiento de una Comisión para la Consolidación de la paz, que pueda finalmente cubrir el vacío hasta ahora existente en las situaciones de post-conflicto y, por último, el fortalecimiento de la Secretaría y la mejora de la gestión de la Organización, son todos ellos objetivos que España comparte y a los que desea contribuir activamente.

Antes de terminar, quiero manifestar que el Gobierno de España celebra que el Secretario General, al asumir el pasado mes de julio una iniciativa española que cuenta con el co-patrocinio turco, haya designado un Grupo de Alto Nivel que deberá presentar antes de fines de 2006 un informe para un Plan de Acción sobre la propuesta de Alianza de Civilizaciones.

Señores Presidentes, En este año, en el que España conmemora el 50 aniversario de su incorporación como Miembro de la Organización de las Naciones Unidas, deseo reiterar el firme y decidido compromiso de España con los Propósitos y Principios de la Carta, con el multilateralismo eficaz y con unas Naciones Unidas renovadas.

Muchas gracias.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, RODRÍGUEZ ZAPATERO, EN LA REUNIÓN DE ALTO NIVEL SOBRE FINANCIACIÓN DEL DESARROLLO

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señoras y señores, Jefes de Estado y de Gobierno,

La sociedad española ha mostrado tradicionalmente unos arraigados sentimientos de solidaridad internacional, que se han fortalecido en los tiempos recientes. Atendiendo a este noble sentir generalizado, mi Gobierno ha hecho de la cooperación al desarrollo una seña de su identidad, uno de los valores preferentes para guiar su gestión política.

Nos hemos comprometido a duplicar la Ayuda Oficial al Desarrollo en cuatro años y vamos cumpliendo año a año. En 2006 cumpliremos con el compromiso adoptado en Monterrey y en 2008 alcanzaremos el 0,5 por 100 del Producto Nacional Bruto.. Los españoles hemos puesto una cifra y una fecha a nuestra meta de solidaridad: queremos aportar a la solidaridad con los más necesitados el 0,7 por 100 de nuestra riqueza nacional en 2012.

En el mismo sentido van los compromisos acordados en el seno de la Unión. También han crecido nuestras aportaciones a los Organismos Internacionales y a los programas de Naciones Unidas.

La cantidad de la ayuda española aumenta, pero queremos que mejore además la calidad de esta Ayuda Oficial al Desarrollo, tanto en sus contenidos como en sus receptores, para lograr que sea más eficaz. Una quinta parte de esa ayuda se destinará a servicios sociales básicos, como nutrición, salud o educación. Igualmente, al menos otro 20 por 100 se dirigirá a los países menos avanzados. En particular, nuestra cooperación con los países más pobres de África será la que más crezca en los próximos años.

Pero el reto es de tal magnitud que no basta con mejorar la cantidad y calidad de la ayuda. La Ayuda debe ser la principal fuente de recursos para apoyar el Desarrollo, pero hay que buscar mecanismos de financiación innovadores y complementarios.

Ésta es la razón de ser de la Alianza contra el Hambre y la Pobreza. Para los españoles es un orgullo figurar entre los países impulsores de esta iniciativa. Desde el año pasado el grupo técnico ha debatido distintas propuestas, a las que ha contribuido activamente España. Por nuestra parte hemos planteado que se considere de manera especial el tratamiento de las remesas de los emigrantes como fuente y herramienta de desarrollo. En el año 2002 tales remesas totalizaron 80.000 millones de dólares y se estima que este año han sobrepasado los 100.000 millones anuales.

Las remesas de los emigrantes son ya la segunda fuente más importante de capital para los países en desarrollo, por encima incluso de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Hay que crear las condiciones para que desplieguen todo su potencial y por eso hay que reducir los costes de envío para que no se quede tanto dinero por el camino. Además, para que ese dinero ayude más al desarrollo hay que facilitar el acceso a micro-créditos de las familias receptoras para que emprendan iniciativas y proyectos.

Nos anima comprobar la positiva acogida internacional a esta aportación. El Gobierno español continuará trabajando, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo y algunas instituciones financieras españolas, para que la iniciativa de deuda por educación se traduzca cuanto antes en beneficios tangibles para los países receptores de remesas.

La solidaridad no es para España sólo una palabra. Por eso, mi Gobierno aportará una cantidad de 240 millones de dólares en un plazo de veinte años al proyecto de Alianza Global para Vacunas e Inmunización. De 2006 a 2025 desembolsaremos cada año doce millones de dólares. Calculamos que con esta aportación ayudaremos a salvar las vidas de 250.000 niños en los próximos veinte años.

España también ha adoptado medidas en materia de deuda externa, que permitirán que nuestro país participe activamente en las iniciativas de condonación de deuda multilateral con los países pobres muy endeudados.

España se esta implicando también con los países de renta media altamente endeudados en proyectos de canje de deuda por inversiones públicas en ámbitos centrales para el desarrollo humano sostenible, como la educación, el medio ambiente o las infraestructuras.

Las medidas destinadas a afianzar los progresos de los países de renta media, a evitar la involución de los avances conseguidos, revisten gran importancia. La Comunidad Internacional debe premiar y no penalizar los esfuerzos de los que van consolidando cierto grado de desarrollo, pues es en estos países intermedios donde viven aún, no lo olvidemos, cuatro de cada cinco pobres del mundo.

Señoras y señores,

El pueblo español cree que es posible construir un mundo sin miseria; cree que lograrlo en una generación no es una utopía, que existen medios para conseguirlo; cree que la lucha contra el Hambre y contra la Pobreza es la guerra más noble que la Humanidad puede librar. Den por seguro que en ese combate el Gobierno y el pueblo español quieren batirse en primera línea.

Muchas gracias.

Zapatero y la Cumbre del Fracaso

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 5:16, Categoría: Naciones Unidas

La noticia del día es la Cumbre de la ONU, el fracaso de Naciones Unidas que sumergida en el mayor escándalo de corrupción de la historia universal se limita a mantener su imagen sin contenido.

La Asamblea General de la ONU adoptó ayer con las reservas de Cuba y Venezuela el documento sobre la reforma de la organización que será rubricado en la cumbre mundial que se celebra desde hoy hasta el próximo viernes. Un documento que no dice absolutamente nada en realidad. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, reconoció que el documento adoptado tiene limitaciones, pero aseguró que es "un paso adelante" en el proceso de reforma de la organización. En concreto, Annan lamentó que el texto no incluyera un capítulo sobre desarme y no proliferación de armas nucleares.

Con anterioridad, Annan se reunió con el presidente de EEUU, George W. Bush, para abordar el proceso de reformas de la organización, así como la situación en Iraq, Siria y Sudán. Un escueto comunicado de la oficina de prensa de Annan indicó que el presidente Bush expresó su apoyo a la ONU. No parece demasiado contenido.

Mientras, el Gobierno español expresó su satisfacción por la "buena noticia" y el "paso adelante" que suponen el acuerdo al que llegó la Asamblea General en el que se fijan las bases para la futura reforma de la organización. La foto, ante todo la foto. El Pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley sobre la reforma de Naciones Unidas, tras un debate en el que todos los portavoces parlamentarios hicieron hincapié en la necesidad de que la reforma preste especial atención a los objetivos de desarrollo del milenio y a la eficacia y transparencia de la organización.

Por supuesto para los afines al gobierno la noticia es que el presidente George W. Bush, agradeció anoche a los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía la solidaridad ofrecida por España a EEUU tras el paso del huracán Katrina, que asoló los estados de Luisiana, Alabama y Misisipí.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ESPAÑA ASPIRA EN LA CUMBRE DE LA ONU A UNA DEFINICIÓN INTERNACIONAL DE TERRORISMO

Marisa Cruz (Enviada Especial)

El Rey y el presidente del Gobierno defenderán hoy ante 170 líderes mundiales la propuesta de José Luis Rodríguez Zapatero sobre la Alianza de Civilizaciones

NUEVA YORK.- España acude hoy a la Asamblea General de la ONU con una delegación del máximo nivel, encabezada por el Rey y el presidente del Gobierno. El objetivo es triple: por un lado, impulsar la iniciativa de una Alianza de Civilizaciones, lanzada hace un año en esta misma sede neoyorquina por Zapatero; defender la necesidad de acordar una definición común de terrorismo que permita elaborar una lista universal de organizaciones terroristas; y apostar por el compromiso de elevar en el plazo más breve posible (España lo hará en 2010) la ayuda al desarrollo hasta el 0,7% del PIB. Sólo el primero de los tres campos de batalla españoles resulta cómodo. Los otros dos se presentan de antemano como casi imposibles de transitar.

Más sencillo resultó dar luz verde al documento en el que se fijan las bases para la futura reforma de la ONU, aprobado ayer por la Asamblea General por consenso y tras una larga negociación.

Alianza de Civilizaciones

Cuenta con el apoyo decidido del secretario general de la ONU, Kofi Annan y del primer ministro turco, Tayip Erdogan, que ha decidido copatrocinarla junto a Zapatero; el resto son respaldos más flojos, como por ejemplo el otorgado por la Liga Arabe en su conjunto o el expresado en el curso de una rueda de prensa por el primer ministro británico, Tony Blair.

En cualquier caso, tanto Zapatero como el Rey, que es quien este año se dirigirá en nombre de España a la Asamblea General, defenderán la Alianza con fervor. Les anima el hecho de que, apenas hace una semana, se haya constituido el grupo de alto nivel -con 18 personalidades de lo más variopintas- que debe elaborar un informe en el que se incluya un análisis y un programa de acción con medidas concretas encaminadas a reforzar el entendimiento mutuo entre culturas, neutralizar la influencia de grupos que fomentan el extremismo y la exclusión, y contrarrestar la amenaza a la paz y la seguridad que representan los extremistas e intolerantes. El grupo tiene que valorar las amenazas emergentes, identificar acciones colectivas para corregir las tendencias extremistas y recomendar un programa que promueva la armonía entre sociedades.

Por el momento, la Alianza de Civilizaciones se mantiene en el plano de la más pura teoría; muchos consideran que jamás saldrá de ahí. EEUU se ha situado, hasta la fecha, absolutamente al margen de la idea.

Zapatero y el Rey mantendrán sendos encuentros con el primer ministro turco y con el secretario general de la ONU para perfilar la nueva presentación de la Alianza y concretar sus objetivos y su plan de trabajo.

El presidente tiene previsto, además, ofrecer una conferencia a puerta cerrada en el prestigioso Council on Foreing Relations, uno de los principales centros de estudios internacionales de EEUU. Zapatero hablará sobre su iniciativa pero, a buen seguro, en el debate posterior, las relaciones entre EEUU y España, de un lado, y entre EEUU y la UE, de otro, serán el foco central.

Definición de terrorismo

Se trata de una vieja, y al parecer imposible, aspiración de la comunidad internacional. Lograr en el marco de Naciones Unidas una definición consensuada de lo que es el fenómeno terrorista implicaría dar un paso de gigante en la identificación del enemigo a batir. Para empezar, abriría la puerta a la posibilidad de establecer una lista universal de organizaciones terroristas, similar a las que existen en EEUU y en la UE, y a partir de ella aplicar medidas comunes para cerrar las vías a su actividad.

Nadie apuesta por que en esta Cumbre se alcance el consenso.La definición que se recoge en el documento presentado por Annan suscita discrepancias. Para España, el texto propuesto no es aceptable porque cuenta con un apartado bis que excluye de la definición a quienes luchan en favor del derecho a la autodeterminación. Conflictos como el palestino o los que suscitan los movimientos de liberación nacional constituyen la piedra de choque entre unas posiciones y otras.

Así pues, «convertir deliberadamente en objetivos a los civiles u otras personas legalmente protegidas [no combatientes], matarlos o dañarlos con la intención de intimidar a la población o a un gobierno para que actúe de una u otra manera, será considerado acto terrorista», es una definición que suscita muchos enfrentamientos. Estos se hacen más enconados si se tiene en cuenta el añadido en el que se propone la distinción entre acto terrorista y movimiento de liberación nacional, entendiendo éste como «el que lucha en favor de la independencia en aras del legítimo derecho a la autodeterminación».

Annan también consideró un fracaso que el documento final haya dejado fuera el compromiso de no proliferación y el desarme nuclear.

Ayuda al desarrollo

La propuesta de Annan sugiere la necesidad de que todos los países industrializados dediquen en 2015, o antes, un 0,7% de su Producto Interior Bruto a ayuda al desarrollo.España apuesta abiertamente por esta propuesta. De hecho Zapatero, que forma parte del llamado quinteto contra el hambre, se ha comprometido ya a dedicar el 0,5% del PIB español a ayudar a los más desfavorecidos al término de la presente legislatura y a elevar este porcentaje hasta el 0,7% en 2010. No hay acuerdo tampoco en torno a este objetivo. EEUU no parece dispuesto a ello precisamente cuando su déficit aumenta por la campaña en Irak y la catástrofe del Katrina.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA ONU APRUEBA UN PROYECTO DE CONSENSO

José Manuel Calvo

Naciones Unidas evita el fracaso con el aplazamiento de los problemas más complejos

Nueva York - La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó anoche por consenso el documento que será adoptado en la cumbre que arranca hoy en Nueva York, la mayor concentración internacional de líderes jamás celebrada. La difícil negociación desembocó en un texto de 39 folios en el que se plantean acuerdos generales para que en los próximos años la comunidad internacional "proporcione soluciones multilaterales" a estos cuatro puntos: "El desarrollo de los países más pobres, la paz y la seguridad colectivas, los derechos humanos y el imperio de la ley y el fortalecimiento de Naciones Unidas". Las reformas de la ONU se dejan para más adelante; tampoco hay avances en la lucha contra el terrorismo y se evitan los compromisos en el combate contra la pobreza.

"Una buena noticia; evidentemente, no contiene todo lo que se preveía, pero negociar entre 191 países no es fácil", explicó el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien se volcó en la recta final, porque estaba en juego su prestigio, y por ello retrasó varias horas su comparecencia ante los periodistas debido a las complicaciones en el último esfuerzo negociador. Annan reconoció que los objetivos trazados hace cinco años (los del Milenio, para adoptar compromisos específicos en la lucha contra el terrorismo y la pobreza), el intento de reforzar la capacidad de la ONU para intervenir en crisis humanitarias y ampliar el Consejo de Seguridad con la entrada de nuevos países no habían dado los resultados ambiciosos que se deseaban: "No es todo lo que queríamos, pero podemos construir sobre ello y abordar el reto de aplicarlo y llegar a acuerdos a partir del documento". ¿El agua vertida sobre esos objetivos supone que la declaración es un fracaso? "No; no lo es", defendió Annan: "Está en la naturaleza de esta organización no conseguir todo lo que se quiere. La reforma es un proceso, no un único acto".

Es un punto de vista que también defendió el nuevo embajador de EE UU, John Bolton, cuando, en el curso del debate, dijo que queda mucha labor: "Todo cambio exige plazos más amplios; las reformas son muy importantes para la ONU, como el propio secretario general reconoció la semana pasada, y los cambios que queremos introducir deben ser sustanciales. Este puede ser un buen primer paso, pero queda mucho por hacer".

Los representantes de las 32 naciones que, en nombre de los grupos regionales de los 191 países de la ONU, han debatido este documento, intentaron encontrar el equilibrio entre los intereses de los países ricos y los países pobres, entre la lucha contra la pobreza y la lucha contra el terrorismo, entre la revolución en la ONU o no hacer nada para salvar a la organización de la crisis en la que se encuentra.

Los 170 dirigentes mundiales, que desde hoy se reúnen en Nueva York, adoptarán como declaración final el documento en el que "se reafirma el compromiso en favor del desarrollo contenido en la Declaración de Monterrey" y se subraya que "cada país debe asumir la responsabilidad principal de su propio desarrollo". Para el 2006, dice la declaración, se deben adoptar "estrategias globales de desarrollo nacional para conseguir los objetivos de desarrollo internacionalmente acordados". Además de delinear las buenas intenciones que deben regir las políticas relacionadas con la financiación del desarrollo, se saluda la propuesta de cancelación de deuda de los ocho más pobres. El documento defiende la "tolerancia, el respeto, el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas, civilizaciones y pueblos". Posteriormente, en el capítulo dedicado al terrorismo se recomienda que se adopten iniciativas para promover el entendimiento entre las civilizaciones.

En cuanto a la seguridad y el terrorismo, escasos avances: se pide un esfuerzo para "llegar a un acuerdo sobre una Convención internacional contra el terrorismo" durante la 60º Asamblea General, que hoy comienza y que durará un año, y se dice que esa lucha "debe llevarse a cabo de acuerdo con las leyes internacionales".

Más fácil resultó el acuerdo sobre la necesidad de reforzar las operaciones de paz y la creación de una Comisión de Consolidación de la Paz que elabore estrategias "sobre reconstrucción después de conflictos". El documento dice que hay que reforzar la política de Derechos Humanos de la ONU; uno de los puntos de discrepancia era el futuro de la Comisión de Derechos Humanos, un organismo criticado por EE UU y buena parte de los países democráticos por la facilidad con la que las dictaduras asumen posiciones de responsabilidad. Se crea, en consecuencia, un Consejo de Derechos Humanos para que "promueva el respeto universal en la protección de los derechos y las libertades, sin excepciones". Se añade también, en otro punto, que aunque la democracia "es un valor universal" que "comparte elementos comunes", no hay "un único modelo de democracia", otra concesión a los regímenes en transición o que reclaman características particulares en sus modelos políticos.

Sobre la ONU, también se deja todo para más adelante. Se apoya en términos vagos una reforma del Consejo de Seguridad "para que sea más representativo, eficaz y transparente", y no hay menciones al proyecto del secretario general de aumentar el número de miembros permanentes. Se pide al secretario general que garantice "las mayores exigencias de eficacia, competencia e integridad" de Naciones Unidas, valores que han atravesado una seria crisis tras el escándalo del fraude petrolero y la ayuda humanitaria en Irak. Se pide a Annan que organice una "evaluación independiente externa" de Naciones Unidas, y se asume que hacen falta más medidas que garanticen la independencia a la hora de controlar las estructuras y la burocracia de la ONU.

"La adopción de este documento es un logro tremendo" se felicitó Emyr Jones Parry, representante británico, en nombre de la UE. En el consenso de la aprobación hubo sólo las opiniones disidentes -no oposiciones, porque en ese caso habría que haber votado- de Cuba y Venezuela, en desacuerdo con diversas partes de la declaración.

Para Annan ha habido una ausencia notable y lamentable en el compromiso que evitó el fracaso de la cumbre: "No se ha logrado llegar a acuerdos en cuanto al control de la proliferación de armas de destrucción masiva, y es la segunda ocasión en este año que ocurre esto". Con el pulso nuclear iraní y la situación en Corea del Norte en el horizonte, Annan confió en que la comunidad internacional asuma el resto con un asunto pendiente y lo aborde con urgencia.

El resultado final había sido anticipado a media jornada por Rick Grenell, el portavoz de EEUU: "Vamos a tener un documento que va ser muy detallado en algunas cuestiones y extremadamente simple en otras", dijo. "En lo que no podemos llegar a acuerdos aprobaremos principios generales y lo intentaremos más adelante", añadió. Hace cinco años, los objetivos del Milenio se plantearon adoptar medidas concretas para reducir la pobreza y mejorar la educación de miles de millones de personas en el horizonte del año 2015. A pesar de las concesiones, el gran vencedor de la jornada es Annan, en un momento complicado después de las conclusiones de la semana pasada del informe sobre la corrupción de Petróleo por Alimentos, el programa del que Sadam Hussein y otras muchas personas y empresas de diferentes países se aprovecharon para desviar importantes sumas de los 64.000 millones de dólares teóricamente destinados a aliviar las penalidades de los iraquíes sometidos a embargo por la comunidad internacional con la aprobación del Consejo de Seguridad.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

WASHINGTON EXIGE LA REFORMA ADMINISTRATIVA

S. P.

Nueva York - Washington quería que esta cumbre fuera la de la gran reforma administrativa del organismo para evitar nuevos casos de fraude. Pero sobre todo quería un compromiso en la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas nucleares y nuevas reglas para intervenir en violaciones de derechos humanos.

La seguridad es el principio clave de su política y ante la ONU la lucha contra la pobreza y contra la degradación del clima ocupan un papel muy secundario. En la última semana Washington ha suavizado su posición, aunque se niega a aceptar compromisos concretos en la ayuda al desarrollo, que en la cumbre de Monterrey se fijó en el 0,7% del PIB para 2015. El resto de las delegaciones acusan a EE UU de entrar tarde en el debate, de cambiar de argumentos y crear una división que pone en peligro la cumbre.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LOS PAÍSES POBRES QUIEREN COMPROMISOS

S. P.

Nueva York - Los países en vías de desarrollo y los más pobres del planeta temían de antemano que el texto final de la cumbre fuera un paso atrás respecto a los compromisos adquiridos por los líderes mundiales en la cumbre de Monterrey, recogidos en los conocidos como Objetivos del Milenio. Estos días han lamentado la falta de acuerdos en la cancelación de la deuda exterior o la eliminación de las trabas al comercio internacional, el texto que hay sobre la mesa no proponga nada nuevo.

Respecto a la creación de una Comisión de Derechos Humanos o la intervención en casos de violaciones de los derechos humanos, junto a la reforma administrativa de la ONU, los países en desarrollo preferían que las cosas queden como están, por temor a que se viole su soberanía y a perder privilegios.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL REY DEFENDERÁ HOY EL MULTILATERALISMO Y LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES EN LA CUMBRE

Peru Egurbide (Enviado Especial)

Zapatero insistirá en aumentar la ayuda al 0,7% del PIB pese a la resistencia de EE UU

Nueva York - La concertación y el consenso entre países como método de aproximación a los grandes problemas mundiales, la centralidad consecuente del papel de Naciones Unidas de la legalidad internacional y del diálogo para la resolución de los conflictos son los ejes de la intervención que realizará hoy el Rey en Nueva York como representante de España ante la cumbre del 60º aniversario de la ONU. Don Juan Carlos destacará la importancia de la Alianza de Civilizaciones como instrumento esencial de esa política propuesto por el Gobierno.

Los Reyes fueron recibidos en Nueva York alrededor de las cuatro de la tarde de ayer (diez de la noche en España) por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que había aterrizado media hora antes. La intervención del monarca en la cumbre estaba prevista para las 16.30 de hoy, hora local, una vez cerrado el acuerdo básico y de consenso, que se negoció y pactó anoche con un texto algo a contracorriente de los objetivos españoles. Fuentes diplomáticas españolas comentaron que las discusiones entre la treintena de representantes nacionales designados para debatir las conclusiones finales se orientaban a ceder en los capítulos de terrorismo y derechos humanos a cambio de avances en la protección frente a los actos de limpieza étnica y genocidio.

El acuerdo sobre una convención internacional contra el terrorismo en el marco de la ONU sigue siendo, pese a la decadencia de ETA, objetivo fundamental del Gobierno de España, que logró colocar al embajador Javier Rupérez como presidente del comité de Naciones Unidas dedicado a la gran amenaza mundial del momento.

Aunque las conversaciones celebradas en Nueva York con carácter previo a la cumbre parecen haber marginado la exigencia avanzada por los países árabes, e inaceptable para España, de que no se consideren terroristas los ataques, incluso contra civiles, perpetrados en nombre de la liberación nacional o el derecho de autodeterminación, la perspectiva de que la aprobación de la convención pudiera quedar pospuesta ad calendas representaba ya un paso en falso.

Tampoco casaba bien con las prioridades españolas la renuncia colectiva a fijar un calendario para la aplicación del compromiso adquirido por la ONU en la Cumbre de Monterrey de elevar la ayuda al desarrollo al 0,7% del PIB. El rechazo estadounidense a primar la solidaridad, complemento indispensable, en opinión de los europeos, del esfuerzo económico que se exige a los países del Tercer Mundo, parecía haberse impuesto anoche definitivamente.

No era previsible, sin embargo, que estas circunstancias fueran a propiciar modificaciones de las posiciones de la excepcional delegación española que concurre a la cumbre. El Rey, como jefe de la comitiva, además de reiterar los principios multilateralistas que están en la base del cambio de la política exterior de Zapatero en relación con la de su predecesor, José María Aznar, y de la consiguiente pérdida de sintonía con Washington, incidirá en la prioridad de la lucha antiterrorista y en la importancia de la Alianza de Civilizaciones impulsada por España y Turquía en el seno de la ONU.

El presidente del Gobierno, por su parte, al intervenir por la mañana en la reunión de alto nivel sobre financiación y desarrollo, se centrará en que es esencial que la generalidad de los países secunde el calendario ya adoptado por la UE para que el objetivo del 0,7% del PIB sea realidad en 2015.

Encuentro con Annan

No se descartaba anoche que los representantes españoles incluyeran en sus discursos alguna mención de apoyo a la gestión del secretario general, Kofi Annan, en dificultades por los fraudes detectados en la ejecución del programa de cambio del petróleo iraquí por alimentos en tiempos de Sadam Husein. Además de participar en el desayuno que Annan ofrece hoy a todos los líderes, don Juan Carlos y Zapatero se reunirán esta mañana a solas con el secretario, que ha asumido como propia la Alianza de Civilizaciones.

Los Reyes y el presidente del Gobierno saludaron anoche al presidente de EE UU en la recepción que George W. Bush ofreció en el hotel neoyorquino Waldorf Astoria a los más de 170 líderes convocados a la cumbre . El encuentro fue breve y durante el mismo, según fuentes diplomáticas, Bush agradeció vivamente la ayuda española para paliar los daños ocasionados por el huracán Katrina.

[El pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a "apoyar firmemente el proceso de reformas impulsado por Kofi Annan"].

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA ONU ANUNCIA UN ACUERDO DE MÍNIMOS PARA SALVAR SU 60 ANIVERSARIO

Marta G. Hontoria

Tras intensas negociaciones, los miembros de la ONU alcanzaron ayer un acuerdo descafeinado sobre la reforma de la organización. En aras del consenso, el texto sólo recoge parte de las propuestas de Annan

Nueva York - A pesar de la urgencia de las propuestas sobre el tapete y de las negociaciones a contrarreloj de los últimos seis meses, Naciones Unidas celebra hoy su 60 aniversario con un documento que no está a la altura de las ambiciosas propuestas de reforma que prometía la organización. Los más de 170 líderes mundiales que se dan cita hoy en Nueva York se disponen a aprobar un documento descafeinado, donde priman las grandes declaraciones y faltan los detalles. Ése ha sido el precio para sacar adelante el texto. El proyecto tenía dos objetivos básicos: implicar de nuevo a los países en los Objetivos del Milenio, especialmente en la lucha contra la pobreza extrema antes de 2015, y aplicar una profunda renovación administrativa de la ONU para que pudiera afrontar los retos actuales.

El documento final reconoce la necesidad de movilizar recursos financieros, así como su uso eficaz en los países en desarrollo es fundamental para luchar contra la pobreza y lograr los Objetivos del Milenio. También se insiste en que es necesario movilizar más recursos a nivel nacional, así como inversiones extranjeras directas, condonar la deuda exterior y eliminar barreras comerciales para reducir la pobreza, la mortalidad infantil y materna, el sida, la malaria y mejorar el acceso a la educación primaria.

Ayuda al desarrollo. En cuanto a la ayuda al desarrollo, se ha evitado imponer un calendario para llegar al O,7 por ciento del PIB, a lo que se negaba Estados Unidos. En su lugar, se «da la bienvenida» a los países que deseen ampliar esa aportación y se señala que se debería llegar al 0,5 por ciento en 2010.

El texto reconoce que el mantenimiento de la paz es fundamental para ayudar a los países que salen de un conflicto, y decide la creación de la Comisión para la Construcción de la Paz. No establece el número de miembros, si bien avanza que habrá representación de los países que más contribuyen con tropas y dinero.

En relación con el terrorismo, el documento pide un esfuerzo a los países miembros para que lleguen a un acuerdo sobre una convención sobre terrorismo internacional, antes de que concluya el período de sesiones de la Asamblea General, el próximo año. Se ha omitido el derecho de los países a la resistencia armada a una ocupación, como pedían algunas naciones árabes, así como la mención a que los ataques a civiles «no pueden justificarse».

Sobre la reforma administrativa de la organización, el documento destaca la necesidad de impulsar la transparencia y la responsabilidad en la gestión de la ONU y del secretariado, y tras los últimos escándalos, pide al personal de la organización los «mayores niveles de eficiencia, competencia e integridad». Así mismo, da la bienvenida a la iniciativa del secretario general de crear una «oficina ética», a la que se dotará de independencia, si bien los detalles se negociarán en los próximos meses. También otorga mayor poder de gestión para el secretario general, petición defendida por las potencias occidentales pero a la que se oponían los países en desarrollo, que temían perder influencia.

Una reforma de mínimos. Las dificultades de última hora para evitar un engorroso desenlace y llegar a un acuerdo se ilustran en las tentativas de comparecencias que protagonizó el secretario general, Kofi Annan, durante todo el día de ayer. Una rueda de prensa prevista a las 12.30 de la mañana se retrasó primero a la una, luego a las dos, y finalmente a las cinco. El electo presidente de la 60 Asamblea General, el sueco Jan Eliasson, admitía ayer que el documento es «sólo los cimientos para seguir trabajando en el futuro». El diplomático recordó que los retos fijados por el secretario general hace cinco años en Monterrey eran «muy ambiciosos», pero no dudó en reconocer que el texto tiene «deficiencias». «Habrá más trabajo en la 60 Asamblea de lo que estaba previsto», señaló. En referencia a uno de los puntos clave de las negociaciones de los últimos meses, la ampliación del Consejo de Seguridad, se dejó todo a futuras negociaciones.

Una estructura anticuada. Nacida de las cenizas de la II Guerra Mundial, la ONU se ha convertido en el marco global para casi todas las actividades internacionales. Su autoridad máxima sigue siendo la Asamblea General, cuya sexagésima sesión ordinaria se abre hoy con la participación de los jefes de Estado o Gobierno de 170 de los 191 países miembros. La Asamblea celebra sesiones ordinarias anuales entre septiembre y diciembre. Sin embargo, el órgano clave de la ONU sigue siendo el Consejo de Seguridad, en el que las cinco potencias que ganaron la II Segund Guerra Mundial –Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia– tienen puestos permanentes y derecho a veto. Otros diez países completan el Consejo en calidad de miembros temporales.

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LÍDERES DE 170 PAÍSES BUSCAN UN NUEVO ORDEN EN LA MAYOR CUMBRE DE LA HISTORIA

Alberto Masegosa

Nueva York - La ONU acoge a partir de hoy a líderes de 170 países para que avalen su reforma interna y sienten las bases de un nuevo orden internacional, en la que será la mayor cumbre de la Historia. Naciones Unidas pretende adaptarse así a magnitudes humanas, necesidades económicas y relaciones de fuerza que en el plano político, social y militar son muy diferentes a los del mundo en el que, hace 60 años, vio la luz.

La organización fue creada en 1945 por 51 países que la alumbraron al calor del triunfo aliado en la Segunda Guerra Mundial, y fueron los vencedores del conflicto los que se repartieron en su seno las principales parcelas de poder. Con las incorporaciones en 2002 de Suiza y Timor Oriental, la ONU cuenta en la actualidad con 191 estados miembros y desde la caída en 1989 del Muro de Berlín, se ha roto, y para siempre, el equilibrio entre los ganadores de aquella conflagración. El clima en que el organismo acomete su reforma es también muy distinto al que le vio nacer, y al optimismo de entonces le ha venido a sustituir un acusado pesimismo.

Controversias. La ambición de algunos de los llamados países emergentes – Brasil, India– de pasar a formar parte de manera permanente del Consejo de Seguridad obtuvo el rechazo frontal de ciertos Estados de sus respectivas regiones. Y la misma aspiración de Alemania y Japón – derrotados en la última contienda mundial pero actuales potencias económica– chocó desde el principio con la oposición de EE UU en el primero de los casos, y de China en el segundo.

La falta de acuerdo entre los países islámicos y el resto de los estados miembros respecto a lo que debe considerarse terrorismo – sobre todo en lo referido a los territorios palestinos- ha obligado a suprimir del documento una definición de ese fenómeno. Y el reparo de los países africanos a que el término genocidio – así como la defensa de los derechos humanos–, sean utilizados por los países industrializados para inmiscuirse en sus asuntos internos ha bloqueado la negociación. Efe

Demasiadas Divergencias sobre la ONU

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 5:06, Categoría: Naciones Unidas

Opiniones Varias sobre la ONU. Fíjense que además de los medios afines al ‘Presidente Accidental’ quien defiende con más ardor la institución es quien cobra sumas millonarias de la misma. 

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL RATÓN DE LA ONU

Editorial

Los líderes del mundo que se han dado cita en Nueva York tienen ante sí una elección fundamental: adaptar la ONU, la única institución de alcance global, a los retos y necesidades del siglo XXI, o dejar que siga renqueando a sus 60 años. Los astros no son propicios a una reforma ambiciosa, con un Kofi Annan debilitado por el escándalo del programa Petróleo por Alimentos, parte del Tercer Mundo reticente a una definición de terrorismo demasiado amplia y la mayor potencia totalmente onuescéptica. Pese al intenso trabajo previo, el contenido del acuerdo alcanzado anoche sobre el documento que ratificarán los jefes de Estado y de Gobierno apunta a que, lamentablemente, la mayor cumbre de la historia no logrará alcanzar el necesario pacto global que se esperaba de ella.

La primera cuestión central, que atañe a la humanidad, es que se ratifiquen los Objetivos de Desarrollo del Milenio pactados en 2000, y, dado el retraso que llevan en su cumplimiento, se redoblen los esfuerzos para reducir en 2015 a la mitad el número (más de 1.000 millones)

de personas que viven con menos de un euro al día, de las que no tienen acceso a agua potable o de los niños no escolarizados. Pero si Estados Unidos finalmente ha aceptado la mención de estos objetivos, todavía se resiste a comprometerse a un 0,7% del PIB en su ayuda oficial exterior para el final de ese periodo. Principios, sí; compromisos, no. Casi sería mejor lo contrario.

El texto pactado ha mostrado que no hay el consenso mínimo para hacer más representativo el Consejo de Seguridad. Tampoco ha sido posible un acuerdo sobre una definición precisa del terrorismo, aunque de ella dependen importantes instrumentos jurídicos para luchar contra esta lacra. Al final, lo único que parece medianamente garantizado es la creación de una Comisión para la Consolidación de la Paz, que supervise las numerosas operaciones, y las bases de un Consejo de Derechos Humanos que reemplace de forma más efectiva la Comisión de Derechos Humanos que Cuba o Libia han sabido manejar tan a su gusto.

El lastre a la gran reforma es el unilateralismo de Estados Unidos, derivado de su condición de única superpotencia y acentuado por la actual Administración. Estados Unidos, atrapado en Irak, apoyado en Afganistán, debe convencerse de que una ONU fuerte, flexible y funcional será un factor central para reforzar su seguridad. En tres días, los más de 170 líderes no van a arreglar el mundo ni a solventar sus mayores diferencias. Si al menos pusieran en marcha un proceso de reforma a fondo y a plazo, la mayor cumbre de la historia habría parido algo más que un ratón.

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LOS SESENTA DECRÉPITOS AÑOS DE LA ONU

Editorial

La Alianza de Civilizaciones apenas encubre una política exterior desnortada y errática   

 

Más de 170 jefes de Estado y de Gobierno participan desde hoy en la histórica cumbre de Naciones Unidas en el 60 aniversario de la institución. Para España tiene un interés particular porque el presidente del Gobierno quiere ganar apoyos para su emblemático proyecto de la Alianza de Civilizaciones. El Rey preside la comitiva española en lo que supone la primera vez que el Jefe del Estado y el jefe del Ejecutivo acudan juntos a una reunión internacional al margen de las tradicionales cumbres iberoamericanas. La cita llega además en el peor de los momentos para Naciones Unidas y para su secretario general, inmersos en el escándalo de corrupción del programa «Petróleo por alimentos». La ONU es hoy un organismo desprestigiado por méritos propios, que demanda una reforma en profundidad con la obligada renuncia de Kofi Annan como primer paso.

Precisamente, la Alianza de Civilizaciones aterriza en la ONU con el serio hándicap de contar como promotor principal a un personaje como Kofi Annan, con las cuentas políticas y las económicas demasiado turbias, así como con las debilidades evidentes de un proyecto intrascendente y carente de la credibilidad propia del marketing político.

La Alianza propuesta por Zapatero, que ha pasado hasta la fecha con más pena que gloria entre las grandes democracias del mundo, es un intento baldío de lograr protagonismo para una política exterior destartalada y fallida. Rodríguez Zapatero debería replantearse sus alianzas y trabajar de verdad para recomponer las relaciones con Estados Unidos y Gran Bretaña, porque caminar por el alambre entre los ejes es demasiado peligroso. No es acertado argumentar, como hizo ayer la vicepresidenta Fernández de la Vega, que España ya no pone los pies encima de las mesas. Como frase electoral, es brillante. Como enunciado de la política exterior del Gobierno es insostenible.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA SOCIEDAD CIVIL DEBE HACERSE ESCUCHAR

Federico Mayor Zaragoza

El 22 de julio, las Naciones Unidas han publicado el borrador del documento que contiene las decisiones a adoptar en la reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General, entre hoy y el viernes 16, sobre los Objetivos del Milenio, cinco años después de su proclamación. Se reafirma la importancia esencial del multilateralismo y el compromiso para lograr una efectiva cooperación frente a las amenazas transnacionales, así como en el abordaje de las causas de las amenazas y desafíos actuales. El respeto de los derechos humanos constituye la base del desarrollo y de la seguridad -que son a su vez interactivos- y es uno de los fundamentos conceptuales del documento. De igual modo, se afirma que todas las culturas y civilizaciones pueden contribuir al enriquecimiento de la humanidad junto con el entendimiento de la diversidad religiosa y cultural en todo el mundo, especialmente a través del diálogo y la cooperación. El documento propone la adopción de medidas concretas en cuatro áreas principales: desarrollo; paz y seguridad colectivas; derechos humanos e imperio de la ley; y el reforzamiento de las Naciones Unidas.

Dentro del apartado del desarrollo se incluyen la financiación (Consenso de Monterrey), la cancelación de la deuda, la cooperación sur-sur, el desarrollo rural y agrícola, la lucha contra el sida y otros flagelos en el orden sanitario, reforzar el papel de la mujer, emigración, ciencia y tecnología, necesidades especiales de África...

En el capítulo de paz y seguridad colectivas se pone de manifiesto la necesidad de proteger especialmente a la infancia y de incorporar decididamente a la mujer en la prevención y resolución de conflictos; al mantenimiento de la paz se une -lo que constituye uno de los aspectos más relevantes de este texto- la construcción de la paz, con el establecimiento de una comisión especial, en calidad de organismo asesor intergubernamental, que presentará anualmente un informe preceptivo a la Asamblea General. Otros puntos de gran importancia son el desarme y la no proliferación, particularmente de las armas nucleares, químicas y biológicas, de acuerdo con los correspondientes tratados y convenciones, las acciones frente al terrorismo y crimen transnacional, etcétera.

En cuanto a los derechos humanos y el imperio de la ley, se propone el reforzamiento de todos los dispositivos de las Naciones Unidas al respecto y la implantación del programa especial para la educación en derechos humanos, la protección de refugiados, la Corte Internacional de Justicia, la democracia -"reafirmamos que la democracia constituye un valor universal"...-, seguridad humana, cultura de paz e iniciativas para el diálogo entre culturas y civilizaciones -"promover una cultura de paz y de diálogo a escala nacional, regional e internacional"...-, etcétera.

Y en relación a las Naciones Unidas se subraya "el compromiso de reforzar las Naciones Unidas para incrementar su autoridad y eficacia, reafirmando la posición central que corresponden a la Asamblea General y al Consejo Económico y Social", que debe, entre otras funciones, "centrarse en las relaciones entre paz y desarrollo"; y, muy importante, se establece, como órgano subsidiario de la Asamblea General, un Consejo de Derechos Humanos, con un mandato bien definido.

El importante documento que con particulares sentimientos de esperanza estoy exponiendo comprende también reformas de la gestión, del secretariado, para la "coherencia del sistema de las Naciones Unidas" en su conjunto. Considero especialmente relevante destacar, por último, la cooperación que se establece entre las Naciones Unidas y la UIP (Unión Interparlamentaria), así como con las organizaciones no gubernamentales (ONG), la sociedad civil y el sector privado.

En el preámbulo de uno de los documentos más luminosos de nuestro tiempo, la Constitución de la Unesco, que se crea en Londres en 1945 "para construir la paz en la mente de los hombres", se dice que "una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos entre gobiernos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de los pueblos, y, por consiguiente, esta paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad".

Hasta ahora, si miramos cuidadosamente hacia atrás, la gente nunca ha figurado en el estrado. Hemos sido súbditos, plantando en surcos ajenos, luchando por causas con frecuencia opuestas a las nuestras. Ahora ha llegado el momento de participar, de ser tenidos en cuenta, de ser ciudadanos plenos. Ha llegado el momento de la solidaridad impulsada y ejercida por la sociedad civil sobre la base de la fraternidad que proclama el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Distintos -cada ser humano es único- pero radicalmente iguales, sin preeminencias de ningún orden, unidos por unos valores esenciales, aceptados por todos. "El respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, están entre los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales", se afirma en la Declaración de la Unesco sobre la Diversidad Cultural (2001). Y, sin embargo, con excesiva frecuencia, aun en los sistemas democráticos, los ciudadanos han sido contados, en ocasión de comicios electorales y encuestas de opinión, pero no han contado, no han sido tenidos en cuenta.

Para alzar la voz debida, para participar, para contribuir al establecimiento de democracias genuinas, es imprescindible una educación que nos confiera actitudes y comportamientos cotidianos de entendimiento, de escucha, de amor. Educación como "soberanía personal". Educación que arrumbe para siempre el perverso adagio "si quieres la paz, prepara la guerra" y promueva en su lugar la construcción de la paz.

Al haber sustituido todos los pueblos por unos cuantos, la democracia internacional por una plutocracia, los principios morales por el mercado, el mundo está experimentando aquella genial advertencia de don Antonio Machado: "Es de necio confundirvalor y precio". Ante las promesas incumplidas, quienes ya no esperaban pero todavía aguardaban manos tendidas en lugar de alzadas, al verse marginados, engañados, siguieron con frecuencia un proceso caracterizado por la frustración progresiva, la radicalización, la animadversión, el rencor..., desembocando, como sucede, en estos caldos de cultivo, en flujos emigratorios de desesperados, cuando no en manifestaciones de violencia y agresividad.

La sociedad civil tiene ahora, con la nueva tecnología de la comunicación, además de un innegable papel protagonista en la ayuda solidaria, la posibilidad no sólo de hacerse oír, sino de hacerse escuchar. Para que se cumplan los Objetivos del Milenio, para que se erradique la pobreza, para que podamos conciliar el sueño sin pensar en nuestros hermanos que carecen de los mínimos recursos de subsistencia, para que la voz que debemos a los jóvenes sea voz oída y escuchada. Se acerca el momento en que la gente cuente, el momento de la democracia real. El siglo XXI puede ser, por fin, el siglo de la gente. De nos-otros. De todos.

Es esencial, debo repetirlo, como científico, conocer la realidad para poder transformarla. Y está claro que la sociedad civil irá disponiendo de los mecanismos que le permitan poner de manifiesto rápidamente las mentiras, las excusas, los esfuerzos para, con gran aparato publicitario, demostrar lo que es indemostrable. No es tolerable que se pretenda analizar desde Occidente la perversidad del aprendizaje del fundamentalismo islámico después de haber permitido durante décadas aprendizajes -incluyendo los medios audiovisuales- de violencia y de descaro sin límites, después de haber aceptado como "irremediable" que miles de personas mueran diariamente de desamparo y olvido. El extremismo de cualquier pertenencia es igualmente pernicioso. Debemos conocer la realidad de los "aprendizajes" de creencias que convierten en poco tiempo a las personas en individuos. Sentimientos religiosos que aíslan, que habitan de miedo y supersticiones a los conversos... De un lado, intentan convertirnos en meros espectadores de lo que sucede; de otro, se multiplican las actividades de captación en pertenencias que en lugar de liberar, oprimen.

Seguimos viviendo, también en la civilización occidental, aceptando supuestos que hoy resultan ya inadmisibles. Se ha exigido el silencio, se ha impuesto el "toque de queda" en la conciencia de cada uno. Y ahora en cambio, en el siglo de la gente, la palabra "indiscutible" dejará de existir. La solidaridad dará alas a tantos ciudadanos que, poco a poco, habían desaprendido a volar alto y firme por la palabra, por el pensamiento, característica distintiva de la especie humana. "Es por la fraternidad que se salva la libertad", escribió Victor Hugo hace varios siglos. Es por este sentimiento de fraternidad que pasaremos de individuos a personas, a ciudadanos capaces de persuadir a todos los demás de que el conocimiento de la realidad, la anticipación, la evolución de las normas y criterios, son ingredientes fundamentales para encaminarnos hacia otros puertos y enderezar las tendencias actuales. Para la transición desde una cultura de fuerza a una cultura de diálogo y de paz, desde la inercia e inmovilismo que pueden provocar la ruptura y la revolución del trastocado panorama actual al que soñamos para nuestros descendientes, es necesaria una tregua. Lo primero que deberíamos hacer todos es convenir una pausa para ejercer el deber de memoria -memoria del pasado y memoria del futuro- y pensar, escuchar, aunar voluntades y compromisos para una nueva etapa histórica. Durante la misma, deberíamos sobre todo -son necesarias sólo unas horas- releer textos que fueron escritos en momentos excepcionalmente críticos y que reflejan la clarividencia con que fueron abordadas las cuestiones básicas: "La más elevada aspiración de la humanidad es el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias" (preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, 10 de diciembre de 1948). ¿No es ésta, exactamente, la primera conclusión a la que deberíamos volver a llegar 60 años después?

"La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público" (artículo 21 de la Declaración Universal). Es, pues, la gente la que debe, en último término, decidir en qué debe invertirse, cuáles deben ser las prioridades de la nueva gobernación. Las prioridades deben establecerse teniendo en cuenta, en primer lugar, a las víctimas: a las víctimas de la insolidaridad, que mueren por miles de hambre cada día; a las víctimas del terror y la violencia; a los efectos de enfermedades todavía incurables; a los atemorizados; a los niños víctimas de un sistema tan injusto que les convierte en soldados al inicio de su adolescencia o les impulsa a la marginación. Éstas son las prioridades, lo quiera o no reconocer la inmensa maquinaria bélica y quienes la controlan. Sesenta años después de Hiroshima, existen más de 10.000 cabezas nucleares. ¿Cómo puede vivirse y disfrutar de esta radical realidad de la existencia con una amenaza de esta índole? Éstas son las prioridades de la inmensa mayoría que ha vivido secularmente aceptando los designios de los poderosos. Es necesario transitar ahora desde la uniformidad excluyente a la diversidad que incluye. Del unilateralismo al multilateralismo, al pluralismo participativo. De la historia del poder a la historia de la gente.

En Hago saber, Enrique Bardosa escribió estos versos: "Con esta autoridad que me proviene de ser hombre... / que lleva nombre simple y olvidable". Con esta autoridad, la gente dejará de acatar las decisiones que no emanen de un sistema realmente democrático a escalas local y mundial. Del mismo modo que necesitamos cada uno de nosotros tiempo para pensar, para hablar con los demás y, muy especialmente, con los que forman parte de nuestro entorno, ha llegado ahora el momento de una pausa para que todos comprendan que es en beneficio de la inmensa mayoría que debe tener lugar esta transformación, este cambio, que hoy se halla estancado. Tiempo para reflexionar y para leer. La Voz publicaba en su número del 7 de abril de 1936 las siguientes declaraciones de Federico García Lorca: "... el mundo está detenido ante el hambre que asuela a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa... El día en que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución".

Federico Mayor Zaragoza es copresidente del Grupo de Alto Nivel, designado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, que desarrollará la Alianza de Civilizaciones

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL GRAN RETO DE LA CUMBRE DE LA ONU

Juan Somavia

Hace cinco años fue suscrito el compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas para tener un mundo mejor y más seguro en 2015. Ahora que la ONU realiza la Cumbre Mundial más grande de su historia es necesario enfrentar la verdad: hemos avanzado poco en el cumplimiento de esas metas.

No hemos hecho suficiente para reforzar los cimientos de la paz, que requiere de una reducción significativa de la pobreza a través del trabajo decente y el desarrollo de empresas capaces de generar empleo.

Está claro que las políticas recomendadas para lidiar con la pobreza, para lograr un mundo más seguro y satisfactorio, más próspero y equitativo, no producen los resultados esperados. Casi la mitad de la población del planeta sigue condenada a una existencia precaria, con menos de dos dólares diarios para su sustento. Y con frecuencia la disponibilidad de un empleo no es suficiente para escapar de la pobreza, el mundo está lleno de trabajadores pobres.

Dado que los logros alcanzados son escasos, estamos obligados a repensar y redimensionar nuestras políticas económicas y sociales, si es que queremos reducir a la mitad la pobreza para 2015. Al asumir esta responsabilidad debemos enfrentar la evidencia de que necesitamos generar trabajo para superar la pobreza.

Los individuos, sus familias y sus comunidades tienen derecho a esperar de quienes ostentan puestos de autoridad pública y privada las decisiones que les permitan tener una oportunidad justa de acceder a un empleo decente.

¿A qué nos enfrentamos? La realidad es que estamos creando pocos puestos de trabajo para atender a una fuerza laboral en crecimiento y a quienes son desplazados por la forma acelerada en la cual se manifiestan los cambios estructurales de la globalización. Estamos frente a una crisis mundial del empleo.

Es verdad que en los últimos años se han creado muchos puestos de trabajo, pero al mismo tiempo el desempleo a nivel mundial aumentó un 26% en los últimos 10 años. Esta cifra no nos debe hacer olvidar un problema aún mayor, el del subempleo, el de miles de millones de personas -en especial mujeres- sin acceso a empleos dignos que les permitan desarrollar su potencial productivo.

Además debemos considerar la situación de los jóvenes, a quienes el sistema no les está dando respuestas.

Así como nos referimos a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, podemos considerar a nuestros jóvenes como una Generación del Milenio. Son al menos 1.000 millones de personas que enfrentan la amenaza del desempleo o el subempleo en los próximos años. Aproximadamente el 40% de la población mundial tiene menos de 20 años en la actualidad. Y el 85% de los jóvenes viven en países en desarrollo donde muchos trabajan en condiciones de pobreza, agravadas por la falta de oportunidades.

La OIT estima que unos 86 millones de jóvenes no consiguen trabajo, lo que representa el 45% de los desempleados del mundo. La tasa del desempleo juvenil subió de 11,7% a 13,8% en la última década. En promedio, los jóvenes tienen tres veces más posibilidades de encontrarse desempleados que los adultos.

Por otro lado, millones de jóvenes no pueden permitirse el lujo de estar desempleados, y por eso trabajan durante largas jornadas a cambio de salarios muy bajos, tratando de construir su vida desde la economía informal.

El desafío es grande: ¿cómo vamos a producir empleos para los jóvenes si ni siquiera tenemos suficientes para los trabajadores adultos?

Datos recientes de la OIT demuestran que el crecimiento económico no se traduce en creación de empleo. En 2004, por ejemplo, se registró una tasa de crecimiento de 5,1% a nivel mundial, que resultó en un decepcionante aumento de 1,8% en el número de puestos de trabajo.

De aquí a 2015 unos 400 millones de personas se incorporarán a la fuerza laboral. Esto quiere decir que incluso si se lograra un crecimiento acelerado del empleo que produjera unos 40 millones de puestos por año, la tasa de desempleo bajaría apenas un 1% en 10 años.

Enfrentar el desafío mundial del empleo también requiere que los empleos sean de mayor calidad. La mayor parte de los habitantes del mundo en desarrollo viven y trabajan en el patio trasero de la economía de mercado, es decir, en la economía informal. Son trabajadores que encontramos en el campo, en la calle. Desprotegidos por la Ley, se ven obligados a subsistir con sus familias en condiciones precarias.

Sin embargo, no podemos rendirnos. Existen alternativas. La creación de oportunidades de trabajo decente a través del crecimiento, las inversiones y un aumento de la productividad es la mejor estrategia para enfrentar el desafío. Podemos poner en práctica nuevos enfoques que permitan a trabajadores pobres convertirse en trabajadores prósperos.

La pobreza genera una sensación de impotencia y falta de dignidad. Pero también es cierto que quienes viven en condiciones de privación tienen enormes reservas de coraje, ingenio, perseverancia y además se apoyan mutuamente. El simple hecho de seguir adelante a pesar de la pobreza, como hacen miles de millones cada día, pone en evidencia la resistencia y la creatividad del espíritu humano. Imaginemos lo que podríamos lograr si se liberaran estas reservas.

Iniciativas como la promoción de las empresas, que refuercen el poder de producción y consumo de la mayor parte de la población mundial, en especial de aquellos con ingresos más bajos, son fundamentales para ampliar y profundizar los mercados, lo cual a su vez permite aspirar a un crecimiento rico en empleos e inversiones.

¿Cómo podemos avanzar? Tenemos que empezar por cambiar los paradigmas y reconocer que el empleo, y la promoción de empresas generadoras de empleo, es el mejor camino para escapar de la pobreza. Para tener una economía estable y próspera, es necesario estimular la productividad y el poder de consumo de los ciudadanos.

El trabajo, sin embargo, es el eslabón perdido en los esfuerzos por combatir la pobreza. La mayor parte de las políticas recetadas en el mundo no consideran al empleo como un objetivo explícito, más bien se trata de un efecto deseable como resultado de las políticas macroeconómicas. Si bien es cierto que las políticas macroeconómicas son esenciales para alcanzar un nivel adecuado de crecimiento, es esencial garantizar que este crecimiento sea equilibrado y rico en empleos. Es decir, que permita crear la mayor cantidad posible de puestos de trabajo decente.

Este es un objetivo que estamos obligados a alcanzar. Debemos centrarnos en las inversiones y la iniciativa empresarial, el empleo, la generación de ingresos. Tenemos que buscar una globalización más justa, que beneficie a todos y no sólo a unos pocos. Necesitamos tener una visión de la estabilidad política y social basada en perspectivas de prosperidad para quienes pueden y están dispuestos a trabajar.

Cuando tantas personas hablan de la reforma de la ONU, es necesario recordar que tenemos por delante el desafío de reformar la vida real de los trabajadores y sus familias en todo el mundo.

Juan Somavia es director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA POBRE ONU

Eduardo Haro Tecglen

Cada vez que la ONU celebra algo lo examino, refunfuño y termino escribiendo una frase molesta: "Más vale que exista". Cada vez aprieto con menos fuerza en el teclado: cuando uno no está seguro de lo que dice escribe peor. Física y moralmente: esto es una unidad, como la del alma y el cuerpo (que no sé si lo son). La ONU cumple 60 años en esta Asamblea General: no sé si el mundo hubiera sido mejor sin ella, si sus miles de textos sirven para algo y, en fin, cómo hubiera sido el mundo. Adivinar el pasado es muy difícil. El hecho es que mirando hacia atrás, no sin un poco de ira, no se han visto más que crisis, guerras, hambre, amenazas y cosas de ese tipo. Empezó la ONU con África, matando a Lumumba, desplegando sus cascos azules, y África se ha acabado. Se fundó el Tercer Mundo con una asamblea y un decálogo en Bangkok, y ahora tienen más hambre que antes. Cayó el sistema comunista en países que todavía no han encontrado con qué sustituirlo, sobre todo la madrecita Rusia, a la que cada día atacan más nuestros distinguidos disertantes de la derecha. Estados Unidos dirige el mundo y arrasa lo que puede. La ONU estaba segura, como todo el mundo, de que Irak no tenía armas masivas, pero nos lo saltamos entre cuatro jinetes del Apocalipsis, y se sigue destruyendo Irak con una fe que merece mejor causa. Es posible decir que, salvo los países que perdieron la guerra, todos están peor que en el momento de la creación, cuando sus fundadores se felicitaron a sí mismos. Y yo venga a decir que más vale que sea así, que sería peor si no existiera. ¡Hombre, no! Esta ONU es tan horrible como lo fue la Sociedad de Naciones, que dejó el crecimiento del nazismo, la guerra de Abisinia (Etiopía) y la de España. Puede que sería mejor que se acabara la ficción, se declarase un mundo imperial -por favor, con otro emperador que no fuese Bush: es un mínimo de solicitud- y todos supiéramos lo que debíamos hacer. ¿Es difícil imaginar un mundo donde cada persona, cada país, supiera lo que debe hacer? Tendrían que meditar en ello los filósofos, y ya se ve cómo están: perdidos con sus fantasmas menores.

La información hará olvidar, felizmente, lo que digo. Cada país se lleva lo mejorcito: nosotros, al Rey. Supongo que hablará, y si habla es de la alianza de civilizaciones proclamada por Zapatero. ¿Mejor que si no existiera?

EDITORIALES Y OPINIONES EN LA PRENSA EXTRANJERA

El diario estadounidense The New York Times dedica editorial titulado: “La desaprovechada reunión en la cumbre de la ONU”. Señala que “la oportunidad, que se da una vez en una generación, para reformar y reanimar a la ONU se ha desperdiciado incluso antes de empezar. La responsabilidad de este fracaso es de todos. Pero los Estados Unidos, como país anfitrión y miembro más influyente de este organismo, soportan una parte considerable de la misma”.

The Guardian, de Londres: "Las Naciones Unidas fueron fundadas hace 60 años para representar las grandes ideas de la democracia que se unieron para combatir unidas el fascismo y para crear una mundo mejor. Desde entonces los cínicos no se cansan de decir que esta organización debería llamarse más bien "naciones desunidas". Desgraciadamente resulta realista prever que de no registrarse un milagro diplomático, en la mayor cumbre de todos los tiempos no se logrará cumplir con las metas autoimpuestas.  Naciones en desacuerdo se encargan de que la ONU que tiene un corazón de oro, cuente sólo con piernas de papel que no la dejan avanzar."

El vespertino francés Le Monde: "La gran reunión en Nueva York con seguridad no será más que la acumulación de discursos bonitos, pero no se logrará una verdadera decisión. Los intereses de las 191 naciones miembros de las Naciones Unidas son tan diversos que lograr un acuerdo para la reforma resulta muy difícil. Estados Unidos se opone a la ampliación del Consejo de Seguridad. Está dispuesto a aceptar posiblemente la entrada de Japón, pero no la de Alemania. La reforma del Consejo de Seguridad se aplazará para mejores tiempos. El gobierno de George Bush no busca la muerte de las Naciones Unidas. Lo que quiere es una organización que no le estorbe, y la actual situación le viene como añillo al dedo."

Libération, en artículo de Gérard Dupuy, bajo el titular: “Egoísmos”, se pregunta “para qué sirve la ONU. Para poco, dice Bush de quien se sospecha, y no sin razón, que quiere su fracaso. Para otros, sirve para molestar al Presidente estadounidense”.

El diario alemán Handelsblatt titula: “ONU, el final de un sueño“. Destaca que “el sueño europeo de una organización poderosa y supranacional no es compartido por la superpotencia Estados Unidos o por la superpotencia emergente China. La tan necesaria reforma de la ONU amenaza con acabar en una mini-reforma debido a los intereses estadounidenses y chinos”.

Kurier, de Viena: "El mando mundial está regido por intereses propios. Esto se aplica especialmente al caso de Estados Unidos y su actual administración. Para los estrategas neoconservadores de George Bush vale un lema simple: si los gremios de las Naciones Unidas respetan nuestros deseos bien. Si no lo hacen, también, pero entonces no nos comprometemos (véase protocolo de Kyoto) o resolvemos la tarea sin la bendición de la ONU (guerra de Irak). Pero también en Europa se cuecen habas. En vez de luchar por la presencia poderosa de la Unión Europea en el Consejo de Seguridad, Londres y París no quieren prescindir de sus mandatos. Y ahora también Berlín busca una oficina junto al East River. Aunque se entienden estas "luchitas" al final lo único que logran es paralizar a la ONU.  La reforma tan necesaria ha quedado olvidada, aún cuando era lo más importante. Con estructuras de la época de la posguerra y la Guerra Fría no se podrán solucionar los problemas del Siglo 21."

El diario italiano Corriere della Sera, bajo el título: “Cumpleaños triste para la ONU”, comenta que “no hay ningún acuerdo sobre el desarme. Según Annan, ha habido aguafiestas. El duro Bolton se convierte en el ‘ángel de las negociaciones’. Los Estados Unidos y la UE están más unidos de lo previsto. Enfrentamiento con Rusia, China y el Pakistán”. Añade que es “un melancólico otoño de la ONU: peleas entre ricos, abandonados los pobres”,

La Stampa, de Roma: "La cumbre de las Naciones Unidas estuvo a punto de fracasar, por lo que el saliente presidente de la asamblea general, Jean Ping, se vio obligado a presentar a los jefes de Estado y Gobierno un nuevo texto para su ratificación. Con este se reemplaza aquel texto sobre el que los estados miembros no lograron ponerse de acuerdo en seis meses de negociaciones. Al final se logró un acuerdo y la asamblea general lo aceptó. Con la participación del presidente estadounidense George W. Bush, y otros jefes de Gobierno la comunidad internacional decidirá durante esta jornada sí fracasará la tan deseada gran reforma de la ONU o si se creará la base para un nuevo inicio."

El portugués Diário de Notícias, en editorial titulado: “La ONU y la superpotencia”, subraya que “el problema de la ONU es básicamente con los Estados Unidos: conciliar su visión imperialista con el resto del mundo. La lección del Iraq apuntó la incapacidad que tiene la estructura de las Naciones Unidas para lidiar con los problemas de hoy”. Este mismo diario titula “Clima de divergencia marca la Cumbre de la ONU”. Manuel R. Ferreira señala que “quedó aplazada para diciembre la cuestión sobre el número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad y no hay certidumbre de que para entonces haya consenso”.

El diario venezolano El Universal recoge unas declaraciones del representante de este país en las Naciones Unidas bajo el título: “El proyecto de reforma de Naciones Unidas está viciado”. “Este proyecto constituye una imposición y tiene como objetivo transformar a la ONU en un ente multilateral al servicio exclusivo de las grandes potencias”, afirma el embajador Fermín Toro Jiménez.

El Circo de la ONU

Por Sin Pancarta - 23 de Septiembre, 2005, 16:33, Categoría: Naciones Unidas

"Mucha ONU" en los medios de comunicación. Por ejemplo les destaco que Ana de Palacio ha sido nombrada directora del estudio sobre formalización jurídica de los derechos de propiedad por el Banco Mundial que dirige Paul Wolfowitz, el creador de la doctrina Bush. Mientras tanto no hay ninguna previsión de reunión entre nuestro gobierno y ningún líder mundial. EL PAIS comenta que los Reyes y Zapatero quieren expresar su apoyo a Annan en la 60ª Asamblea General. No está mal eso de apoyar al responsable del mayor escándalo de corrupción de la historia. La fallida reforma de la ONU también encuentra espacio en los medios. Finalmente la noticia cómica: Estados Unidos está estudiando la Alianza de Civilizaciones con el fin de entenderla ¿Lo lograrán? Yo aún no la he entendido…

EL MUNDO

Martes, 13 de septiembre de 2005

ANA PALACIO, EN LA ONU POR ENCARGO DEL BANCO MUNDIAL

MADRID.- La ex ministra de Asuntos Exteriores Ana Palacio se encuentra en Nueva York para participar hoy en la sesión constitutiva de la Comisión de Alto Nivel, un organismo creado por la ONU para fortalecer el marco jurídico de los países en vías de desarrollo en beneficio de los ciudadanos más pobres.

Palacio participó en la iniciativa en el marco del estudio sobre formalización jurídica de los derechos de propiedad que la ex ministra de Asuntos Exteriores dirige por encargo del Banco Mundial con el objetivo de estudiar posibles mecanismos para incorporar en la esfera de la ley a todas aquellas personas -alrededor del 70% de la población mundial- que quedan excluidas del mercado mundial porque sus posesiones aún no se consideran como propiedad privada en términos legales.

La institución de la Comisión de Alto Nivel está encaminada a reducir las discriminaciones sociales y legislativas que afectan a las personas más desfavorecidas en las naciones menos ricas.

EL MUNDO

Martes, 13 de septiembre de 2005

LA ONU, UNA REFORMA ENCAMINADA AL FRACASO

Marisa Cruz

La ampliación del Consejo de Seguridad y el terrorismo, escollos de la Cumbre que comienza mañana en Nueva York

MADRID.- Un centenar de jefes de Estado y más de 70 primeros ministros se dan cita en Nueva York, desde mañana hasta el viernes, para celebrar la que será la mayor cumbre de la Historia con la que se pretende conmemorar el 60 aniversario de la creación de la ONU. El mundo pondrá los ojos durante un par de días en el famoso Palacio de Cristal, aunque sólo sea para constatar la ausencia de consenso en torno al objetivo central: la reforma del Consejo de Seguridad, piedra angular del sistema de Naciones Unidas.

Una caótica maraña de propuestas encontradas e intereses enfrentados amenaza con dar al traste con el trabajo de años (el actual proceso de reformas comenzó en 1992) y ya anticipa, en el escenario más optimista, una declaración final de mínimos.

El proyecto es uno de los objetivos más ambiciosos que se fijó el actual secretario general, Kofi Annan, al inicio de su mandato. Un cambio profundo resulta imprescindible si se tiene en cuenta que la ONU ha pasado de sus 51 miembros originarios (1945) a 191 en la actualidad y que ya no se enfrenta a las circunstancias de la Guerra Fría, ni a la polarización Norte-Sur, sino al terrorismo internacional, la degradación medioambiental o las graves crisis económicas derivadas de la globalización.

Pese a la urgencia, todo indica que en sus puntos clave, el plan fracasará. EEUU entorpecerá un posible acuerdo hasta el último minuto. Los capítulos más espinosos de la propuesta son los siguientes:

Consejo de Seguridad

No habrá acuerdo. Se trata del núcleo de poder de la organización. En la actualidad cuenta con 15 miembros, aunque sólo cinco de ellos (EEUU, China, Rusia, Francia y Reino Unido) son permanentes y tienen derecho de veto. A lo más que se llegará será a fijar nueva fecha para intentar llegar a un acuerdo que modifique la composición y ponga límites al veto.La composición del Consejo no refleja hoy el reparto de poder y demografía del mundo. Los puestos permanentes son la clave del disenso porque un buen número de países se considera con derecho a entrar no sólo por su propia potencia, sino también en representación de amplias zonas geográficas infrarepresentadas.

Las más importantes propuestas de reformas han sido presentadas por el llamado Grupo de los Cuatro (Alemania, Japón, India y Brasil) que plantea la necesidad de ampliar el Consejo en 10 miembros más, de los cuales seis serían permanentes y cuatro no. Los seis asientos fijos serían para las cuatro naciones proponentes y los dos restantes para países africanos. Esta propuesta contaba con importantes apoyos (Francia y Reino Unido), sin embargo no ha logrado reunir la mayoría de dos tercios de la Asamblea porque importantes países africanos (Egipto y Argelia) han optado por su propio proyecto que contempla un Consejo con 26 miembros que incluya seis puestos más con derecho a veto (dos para Africa) y cinco más no permanentes (dos también para Africa). EEUU propone no ampliar el Consejo a más de 20 y exige que entre Japón aunque sin derecho de veto, a lo que se opone China.

Por último, la cuarta propuesta importante es la del grupo Unidos por el Consenso en el que se hallan países como Canadá, España, Italia, Argentina, México, Pakistán o Corea del Sur. Plantean la ampliación con 10 nuevos miembros no permanentes, elegidos por dos años y con posibilidad de reelección inmediata.

Desarrollo

En este capítulo se compendian los llamados Objetivos del Milenio. La finalidad es acabar con el hambre y la pobreza en el mundo y para ello se propone que todos los países dediquen el 0,7% de su PIB a ayuda al desarrollo. Este objetivo debería lograrse en 2015. España sustenta esta propuesta, pero no EEUU, que ahora realiza un esfuerzo presupuestario en Irak.

Terrorismo

Será otro punto imposible de consensuar ya que no existe acuerdo sobre una definición común. Las principales discrepancias son las que hacen referencia a la separación entre grupos terroristas y grupos de liberación nacional.

Desarme y no proliferación

En este apartado se enfrentan quienes apuestan por la no proliferación, es decir, porque ningún nuevo país aumente su capacidad armamentística, y quienes defienden la idea del desarme o lo que es lo mismo, que las naciones que ya poseen armas procedan a desprenderse de ellas. Es un capítulo difícil; países como EEUU sólo insisten en la no proliferación.

Consejo de Derechos Humanos

Se pretende sustituir la actual Comisión de Derechos Humanos por un Consejo con más competencias. No hay acuerdo ni en su composición ni en su estatus.

Compromiso de Protección de los estados a sus ciudadanos

Este compromiso implicaría establecer el derecho de los ciudadanos a ser protegidos frente a los intentos de genocidio, violación de Derechos Humanos... El problema radica en que se contempla el derecho subsidiario de la comunidad internacional a proteger a los ciudadanos de un país si su Estado no lo hace. Para muchos países este apartado encierra el peligro de injerencia interna.

Comisión de Consolidación de la Paz

Se plantea una ampliación del concepto de mantenimiento de la paz que incluya medidas destinadas a su consolidación y las reconstrucciones de los países afectados. Todo el mundo reconoce su necesidad, pero es objeto de disensiones.

EL MUNDO

Martes, 13 de septiembre de 2005

UNA MACRO ORGANIZACIÓN ENTRE EL BIEN Y EL MAL

La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945 por 51 países decididos a salir de las tinieblas de la II Guerra Mundial. Los objetivos esenciales de su trabajo, recogidos en la Carta de las Naciones Unidas, son cuatro: preservar la paz y la seguridad internacional, desarrollar las relaciones entre naciones, resolver los contenciosos internacionales por vía de la cooperación y el diálogo y velar por el respeto a los Derechos Humanos.

En la actualidad la ONU cuenta con 191 socios. Todos, grandes o pequeños, ricos o pobres, democráticos o no, tienen voz y voto en el seno de la Asamblea General. Sin embargo, el verdadero órgano de poder es el Consejo de Seguridad, que cuenta con 15 miembros, 10 de ellos que van cambiando cada dos años y cinco permanentes con derecho a veto: China, EEUU, Rusia, Francia y Reino Unido.

Ultimamente, se ha hablado mucho del gran escándalo de corrupción vinculado al programa 'Petróleo por Alimentos', puesto en marcha tras la primera Guerra del Golfo para permitir que Irak se abasteciera de los bienes de necesidad primaria.

El propio secretario general, Kofi Annan, asumió recientemente la responsabilidad por la falta de control que ha alimentado un masivo desvío de fondos.

EL PAIS

Martes, 13 de septiembre de 2005

ESPAÑA ASPIRA A LA REFORMA DE LA ONU

Peru Egurbide (Enviado Especial)

Los Reyes y Zapatero quieren expresar su apoyo a Annan en la 60ª Asamblea General

Nueva York - El Gobierno español aborda la cumbre del 60º aniversario de la ONU con el optimismo de que, aunque no se reforme aún el Consejo de Seguridad, los más de cien líderes reunidos en Nueva York alcancen un consenso sobre otros seis puntos concretos que marquen "un cambio histórico" para la organización paradigma del multileralismo. Esto explica la presencia excepcional en el evento del rey Juan Carlos y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que también quieren apoyar al secretario general, Kofi Annan, en estos momentos difíciles.

Los Reyes acuden a la sede de Naciones Unidas porque el secretario cuestionado por el escándalo del desvío de los fondos petroleros de Sadam Husein cambiados por alimentos les ha invitado personalmente dos veces, la última cuando estuvo en Madrid para el primer aniversario del 11-M, según señalan fuentes próximas a la Zarzuela. Fuentes gubernamentales han insistido, por su parte, en que, para el Gobierno, Annan sigue siendo uno de los mejores secretarios generales de la historia de la ONU.

Más allá de la citada coyuntura que ensombrece el aniversario, la importancia de la delegación española, que incluye también al ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y a la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, se explica suficientemente por las expectativas creadas sobre el relanzamiento del primer organismo internacional, que salió maltrecho de la crisis de Irak, y por el compromiso de revisar en este encuentro los objetivos mundiales adoptados hace un lustro en la Cumbre del Milenio.

En ese sentido, los analistas de la Moncloa comparten el escepticismo general sobre la posibilidad de que se cierre ahora un acuerdo sobre la nueva composición del Consejo de Seguridad, tema estrella de una reforma que se ha visto complicada por la llegada tardía, y cargada de propuestas, de John Bolton, nuevo embajador de Estados Unidos ante la ONU.

Bloqueado cualquier posible replanteamiento del derecho de veto, debido precisamente a la oposición de los cinco grandes, el Gobierno de Zapatero ha centrado su trabajo en apoyar, junto a países como México o Italia, el aumento exclusivo de los puestos rotatorios del consejo, frente al Grupo de los Cuatro -Alemania, India, Japón y Brasil- que piden incorporarse con puestos permanentes.

Tras el rechazo de esta posición por el grupo africano, y la consolidación de la división insalvable de la comunidad internacional en torno a este asunto, lo máximo que se puede lograr en Nueva York, según fuentes españolas, será un compromiso de sustanciar el consenso durante la Asamblea General que se inaugurará el próximo día 17.

Pero el Ejecutivo ha mantenido siempre que la reforma de la ONU abarca muchos más campos que el Consejo de Seguridad. España persigue otros objetivos adicionales a través del Grupo de Amigos para la Reforma, promovido por México, que concita un consenso bastante amplio entre 15 países, incluido Japón, pese a las diferencias sobre la composición del consejo. Fuentes gubernamentales han señalado seis campos en los que un acuerdo de última hora es posible, pese a las dificultades. Son los siguientes:

- Ayuda al desarrollo. Se trata de fijar a contracorriente de muchas resistencias, entre otros de EE UU, un calendario preciso para llegar al 0,7% del PIB en ayudas, fijado en la Cumbre de Monterrey hace tres años.

- Terrorismo. El consenso sobre terrorismo sigue pendiente de alcanzar una definición de la amenaza. El problema es complicado. España, quizá el país más interesado en que se logre el acuerdo, acepta, en principio, que hay terrorismo cuando se pretende "convertir deliberadamente en objetivos a civiles", pero rechaza, obviamente, la excepción, que plantean palestinos y ex colonias, relativa a "los que luchen por su independencia o por el derecho a la autodeterminación".

- Desarme y no proliferación. El acuerdo sobre desarme y no proliferación se debate entre la insistencia en este segundo punto por parte de los Estados ya nuclearizados y la exigencia de un desarme global que avanzan los países emergentes.

- Derechos humanos. Regímenes del Tercer Mundo objetan la propuesta de crear un Consejo de Derechos Humanos que remplace a la actual comisión para el tema, con objeto de evitar, precisamente, que países como Libia o Guinea Ecuatorial puedan seguir jugando en ella papeles relevantes.

- 'Limpieza étnica' y genocidio. Muchos países emergentes desconfían, además, de que la iniciativa de sancionar la obligación de los gobiernos de defender a los ciudadanos frente a actos de limpieza étnica o genocidio no sirva de pretexto para intervenciones exteriores.

- Consolidación de la paz. Por motivos similares, hay un cierto rechazo al intento de crear una Comisión de Consolidación de la Paz, que institucionalice en el seno de la ONU la gestión y consecuencias de unas intervenciones internacionales que se han hecho ya habituales.

El acuerdo esperado será, según los negociadores españoles, de última hora, como siempre que se busca un consenso amplio, y probablemente de mínimos, algo descafeinado. Dada la lentitud con la que evoluciona la ONU, las fuentes consultadas lo considerarían, sin embargo, "histórico", incluso si afectara únicamente a la mitad de los puntos reseñados.

El eventual acuerdo sería anunciado en la inauguración del encuentro, como un consenso político que habrá de ser desarrollado a través de resoluciones, cuando la carta lo requiere.

El Rey expresará la posición española, como jefe de la delegación en el pleno. El presidente del Gobierno intervendrá, en cambio, en el debate específico sobre financiación del desarrollo. Zapatero dedicará, además, parte de la jornada del jueves a promover la Alianza de Civilizaciones que lanzó ante la Asamblea General hace un año. Con ese objeto, se reunirá con su homólogo turco, Recep Tayyib Erdogán, que apadrina la iniciativa y con Kofi Annan, que la ha asumido como propia.

ABC

Martes, 13 de septiembre de 2005

WASHINGTON ESTUDIA LA PROPUESTA DE CREAR UNA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

MADRID. El Gobierno estadounidense está «estudiando» la iniciativa de una Alianza de Civilizaciones lanzada por José Luis Rodríguez Zapatero, para tratar de entenderla en profundidad y así ver si puede «contribuir a esa idea», según dijo ayer el embajador estadounidense en Madrid, Eduardo Aguirre, informa Europa Press.

La Administración Bush está analizando además si la propuesta «se complementa» con otras, como la de el «Gran Oriente Medio» lanzado por el G8 o el «Proceso de Barcelona» de relaciones euromediterráneas.

Aguirre, que participó en un almuerzo en la Cámara de Comercio Americana en España y Promomadrid, interpretó que la propuesta de Zapatero parte de la idea de que «el mundo es muy complejo» y es necesario trabajar en muchos ámbitos.

Junto al primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, con quien lidera la iniciativa, Zapatero se entrevistará mañana en Nueva York con Kofi Annan, que ya ha puesto en marcha un «Grupo de Alto Nivel» para impulsar el proyecto.

LA RAZON

Martes, 13 de septiembre de 2005

ZAPATERO RELANZA, EN EL PEOR MOMENTO DE LA ONU, SU ALIANZA DE CIVILIZACIONES

Marta G. Hontoria

Don Juan Carlos preside la comitiva española en la cumbre que, desde mañana, reúne a 170 jefes de Estado

Washington - El presidente del Gobierno llega hoy a Nueva York, acompañado por el Rey Don Juan Carlos, para participar en la histórica cumbre de Naciones Unidas, que cumple su 60 aniversario. Además de apoyar la polémica y complicada reforma de este organismo, José Luis Rodríguez Zapatero impulsará su iniciativa de una Alianza de Civilizaciones, que pretende acercar el Islam a Occidente. Más de 170 jefes de Estado y de Gobierno participarán en esta cita, que a partir de mañana, tiene como principal reto alcanzar un consenso razonable en varias iniciativas clave para el prestigio de la ONU como son los Objetivos del Milenio, la serie de propuestas para reducir la pobreza antes de 2015. Zapatero, que permanecerá en Nueva York hasta el próximo jueves, asistirá hoy a la recepción que ofrece a todos sus homólogos el presidente de EE UU, George W. Bush, como jefe de Estado del país anfitrión. Sin embargo, la jornada clave será mañana cuando el presidente español intervenga ante el pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Hace un año, desde este mismo foro, Zapatero lanzó su propuesta de una Alianza de Civilizaciones, asumida por la ONU el pasado mes de julio. El presidente utilizará este viaje para consolidar este proyecto, que pretende establecer un «diálogo constructivo entre civilizaciones, pueblos y religiones». El grupo de 18 sabios que ha nombrado la organización para trabajar en la iniciativa se reunirá en Baleares el próximo noviembre.

Entrevista con Annan. En Nueva York, Zapatero se reunirá el jueves con el otro copatrocinador del proyecto, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, antes de que ambos mantengan una entrevista con el secretario general de la ONU, Kofi Annan. Asimismo, el presidente del Gobierno explicará en profundidad los objetivos de esta Alianza de Civilizaciones durante una intervención ante el Council on Foreign Relations, uno de los principales centros de estudios internacionales en Estados Unidos. Para completar la jornada, el dirigente español acudirá a la recepción inaugural de la denominada «Iniciativa Global Clinton», impulsada por el ex presidente estadounidense.

Por su parte, el Rey don Juan Carlos, acompañado por doña Sofía, hablará el miércoles ante la Asamblea del Milenio de la ONU. El Rey, que encabeza la delegación española, asistirá con Zapatero a la recepción de Bush y posteriormente acudirá a una cena que el presidente de México, Vicente Fox, organiza para los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Amigos para la reforma de las Naciones Unidas, al que pertenece España. Precisamente, la reforma de la ONU es el proyecto más ambicioso al que se enfrenta la organización si quiere, como dice, encarar los grandes retos del siglo XXI, como el terrorismo internacional, los derechos humanos y los conflictos armados. La ONU ha trabajado contrarreloj para intentar reconciliar las posiciones de sus países miembros, pero son muchos los puntos en discordia. Las negociaciones sobre ampliación del Consejo de Seguridad, el principal órgano de decisión de la ONU, están lejos de llegar a un acuerdo. Entre los modelos que están sobre el tapete, hay dos que proponen aumentar de 15 (cinco permanentes con veto y diez no permanentes) a 24 el número de miembros del Consejo: uno de ellos pretende crear seis nuevos puestos permanentes y tres nuevos puestos no permanentes; el otro quiere crear nueve puestos no permanentes nuevos, una opción preferida por España. La reforma es complicada porque una votación favorable en la Asamblea General de la ONU requeriría el apoyo de 9 de los 15 actuales miembros del Consejo de Seguridad y de dos tercios de la Asamblea, entre los que deberían estar obligatoriamente las cinco potencias con derecho de veto.

Reforma de la ONU. De esta forma, los diplomáticos de la ONU se centran en sacar adelante las restantes reformas sobre la mesa. España apoya que los países industrializados se comprometan en destinar el 0,7 por ciento de su producto interior bruto en ayuda a los países en desarrollo, aunque la oposición de varios miembros, entre ellos EE UU, podría frustrar esta iniciativa.

Otro de los temas centrales del programa de la cumbre es la mejora de los acuerdos colectivos en materia de seguridad. Las propuestas incluyen iniciativas para prevenir el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva. Los países miembros deberán ponerse de acuerdo sobre una definición universal del terrorismo y firmar un convenio general contra el terrorismo que habilite a la organización, entre otras posibilidades, a imponer eventual es sanciones contra los países que lo apoyen. Por último, intentarán cerrar la composición del nuevo Consejo de Derechos Humanos junto con el establecimiento de una Comisión de Consolidación de la Paz, que asumirá el trabajo de las misiones de cascos azules.

LA RAZON

Martes, 13 de septiembre de 2005

NINGÚN LÍDER MUNDIAL ENTRE LOS ENCUENTROS PREVISTOS POR LA DIPLOMACIA ESPAÑOLA

R. N.

Madrid - El sesenta aniversario de las Naciones Unidas se presenta como una oportunidad única para desarrollar una expansión de la política exterior. Ciento setenta jefes de Estado se reúnen a partir de mañana en el seno de la ONU. Entre los asistentes figuran algunas de los líderes más sobresalientes del panorama mundial. El primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, el líder ruso, Vladimir Putin y el anfitrión, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Sin embargo, el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, no tiene en su agenda ninguna entrevista prevista con ninguno de ellos. Por ahora sólo están confirmadas reuniones con el presidente afgano, Hamid Karzai, el argentino, Néstor Kirchner, el brasileño, Luis Ignacio «Lula» da Silva, y el primer ministro francés, Dominique de Villepin. Fuentes de Exteriores aseguraron ayer a este periódico que lo normal en estos casos es fijar los encuentros por los pasillos y sin «cita previa». Por ello confían en que, al final, Zapatero mantenga conversaciones con más líderes de alto rango.

Ayer, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, estimó que Zapatero y George W. Bush se saludarán en Nueva York y tendrán ocasión de intercambiar «algún punto de vista».

A su llegada a esta ciudad, Zapatero asistirá a la recepción que ofrece el mandatario estadounidense a los líderes mundiales en la víspera de la sesión anual de la Asamblea General de la ONU. «Ahí tendrán ocasión de saludarse», manifestó Moratinos. La última vez que se vieron personalmente Bush y Zapatero fue a comienzos de mayo en Moscú durante las celebraciones del 60 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. En aquella ocasión dialogaron informalmente entre 15 y 20 minutos, según a Ep. En las últimas semanas, han intercambiado mensajes de condolencia por la muerte en Afganistán de 17 soldados españoles y por las víctimas causadas por el huracán «Katrina».

LA RAZON

Martes, 13 de septiembre de 2005

El presidente pisa «suelo enemigo»

DOS AÑOS DE TENSIONES SE INTERPONEN EN UNA REUNIÓN OFICIAL A CORTO PLAZO ENTRE BUSH Y ZAPATERO

Javier López

Madrid - La diplomacia española ha facturado sus maletas a Estados Unidos con un ojo puesto en la cumbre de la ONU y otro en George Bush. El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, lleva días dándole vueltas a la nueva estrategia de Madrid con Washington, cuyos hilos telefónicos mantienen el diálogo a duras penas. La esperada reunión entre Bush y Zapatero tiene otra oportunidad de producirse en Nueva York hoy mismo, cuando Bush reciba a los líderes mundiales en la recepción que celebra con motivo de la Asamblea de la ONU. El Rey Don Juan Carlos está invitado a ella, y bien podría contribuir a aliviar la tensión manifiesta entre ambos mandatarios. En definitiva, Zapatero pretende hacer en persona lo que no ha conseguido por teléfono, a raíz de algunos «encontronazos» políticos que han enfriado las relaciones los dos últimos años.

Las relaciones bilaterales siguen en punto muerto, jalonadas por «errores» que no han servido precisamente para suavizarlas. El último episodio de esta tensión «ionesca» entre la Casa Blanca y Moncloa sucedió cuando Zapatero pidió el levantamiento del embargo armamentístico a China, dos días más tarde de que el Pentágono publicara un informe en el que lo desaconsejaba por considerar a China un peligro para Taiwán. Sin embargo, las controversias vienen de lejos, de manera especial cuando Zapatero, en octubre de 2003, se quedó sentado al paso de la enseña de EE UU durante el desfile de las Fuerzas Armadas.

Retirada de Iraq. Aunque el impacto de ver al ahora presidente sentado no fue tan determinante para la Casa Blanca como las dos acciones que protagonizaron los primeros días del Gobierno socialista en marzo de 2004. Al día siguiente de jurar su cargo, Zapatero puso en marcha el eje que marcó su campaña electoral: la retirada de las tropas de Iraq. Esta decisión constituyó un «órdago» en toda regla a las relaciones entre España y EE UU, situación que ya había quedado marcada días antes cuando Zapatero mostró públicamente su apoyo al candidato demócrata John Kerry en las presidenciales norteamericanas. La retirada de Iraq no pasó desapercibida para la elite política estadounidense. El mismo presidente de la Cámara de Representantes criticó la decisión del Ejecutivo español de retirar las tropas españolas de Iraq.

Las relaciones se recrudecieron en la Asamblea General de la ONU del año pasado, donde Zapatero criticó la «guerra contra el terror» que publicitaba el presidente norteamericano. La cosa pasó a mayores un mes después, cuando José Bono, declaró que «no nos ponemos de rodillas» ante Estados Unidos para explicar la ausencia de la bandera de barras y estrellas el día de la Hispanidad.

La venta de armas a Venezuela también molestó al Gobierno norteamericano, aunque la penúltima «puntilla» sucedió cuando Félix Sanz Roldán, jefe del Estado Mayor de la Defensa, declaró a finales del pasado junio que «Estados Unidos y sus aliados han fracasado en estabilizar Iraq». El Gobierno desea restablecer los vínculos entre Zapatero y Bush, aunque éstos no aceptarán intermediarios, tal y como expuso el Gobierno al rechazar el ofrecimiento de Rajoy para limar asperezas en su visita a la Casa Blanca. Algo que bien intentó Moratinos en sus contadas conversaciones con Rice, la cual pudo constatar en febrero la capacidad de síntesis del ministro español cuando éste zanjó todas las controversias de la política exterior española en sólo cinco minutos. José Antonio Alonso también viajó en abril a EE UU para conocer su sistema de seguridad, mientras Bono se reunió con el responsable de Defensa norteamericano para explicar la venta de armas a Venezuela y, de paso, calmar las «aguas» revueltas entre ambos países. Todos estos «mensajeros» españoles se han encargado de vociferar la cordialidad que existe, pero todavía no se ha conseguido lo más difícil, la invitación oficial de Bush a Zapatero para que visite la Casa Blanca.

LA RAZON

Martes, 13 de septiembre de 2005

LA REFUNDACIÓN DE LA ONU IDEADA POR ANNAN SE COMPLICA

Elena Moreno

La renovación del Consejo de Seguridad se topa con fuertes resistencias a dos días de la Asamblea General

Nueva York - La reforma de la desacreditada Comisión de Derechos Humanos (CDH) de la ONU por un Consejo de menor talla y más eficaz es una de las prioridades de la Cumbre Mundial de Naciones Unidas, pero también una dificultad ante la falta de progresos en las negociaciones generales. El mismo secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que el acuerdo sobre su propuesta de reforma no esté completo para la Cumbre que del 14 al 16 de septiembre reunirá a más de 175 líderes de todo el mundo para abordar estos asuntos.

Las discusiones sobre la reforma se han abordado basándose en las propuestas realizadas por Annan más las aportaciones de los países, y quedarán plasmadas en el documento final con que se cierre la reunión, y que todavía está incompleto. Con la celebración de la cumbre se pretende lanzar la mayor reforma de los 60 años de vida de la ONU en aspectos como la seguridad, desarrollo, derechos humanos y la gestión del organismo.

Fuentes de la organización internacional consideran esta reunión como «una oportunidad única» para adoptar decisiones en su 60 aniversario. Sin embargo, los países llegan divididos sobre la amplitud y el contenido de los cambios con los que la ONU se enfrenta a los retos del siglo XXI, aunque también con la advertencia de Annan, de que sin derechos humanos, libertad y desarrollo las reformas no serán posibles. Entre los cambios de envergadura y prioritarias para los países está, además de la del Consejo de Seguridad, la de la Comisión de Derechos Humanos, una suerte de parlamento internacional de los derechos humanos muy criticado y polémico en los últimos años por la excesiva politización en la que ha caído.

El secretario general y la mayoría de los países reconocen que la Comisión, se ha visto superada por las nuevas necesidades y reducida por la politización de sus sesiones y la selectividad de su labor. La actual CDH es un organismo intergubernamental que se reúne anualmente en Ginebra durante seis semanas y que está integrado por 53 miembros de los 191 de Naciones Unidas. La recomendación de Annan es que la CDH se sustituya por un órgano más pequeño y permanente denominado Consejo de Derechos Humanos.

La CDH actual se estableció en 1946 y es muy criticada porque en su composición han entrado países poco respetuosos de las libertades fundamentales que, a su vez, han puesto en entredicho su credibilidad. Este año Indonesia preside la Comisión y en anteriores ocasiones recayó en países como Libia o Nepal, y en su composición de 2005 aparecen naciones que, como Zimbabue, Sudán o Cuba, con frecuencia son tachadas de incumplimiento de las libertades fundamentales. Esa falta de credibilidad de la Comisión, según Annan, «ha ensombrecido la reputación de todo el sistema de Naciones Unidas». Organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos como Human Rights Watch defienden esas reformas, aunque en este caso su directora, Loubna Freih, ha insistido en más de una ocasión en que es un órgano que debería ser suprimido porque sin él «los derechos humanos estarían mejor defendidos». Junto al debate de las reformas de la CDH está el de su sede, que actualmente es Ginebra, y que Annan propone se quede en esa ciudad suiza, en donde están los cuarteles generales de la ONU en Europa, incluido el Alto Comisionado de los Derechos Humanos (ACDH).

Por otra parte, su responsable, la jurista canadiense, Louise Arbour intentó quitar hierro a las críticas y señaló que «ningún país tiene un historial perfecto en Derechos Humanos». Efe

LA PRENSA INTERNACIONAL

El diario estadounidense The New York Times publica artículo de Nicholas D. Kristof titulado "Reunión de farsantes". Destaca que "esta semana, en la ONU, tendrá lugar la mayor reunión de líderes de la historia que se pavonean y presumen de cuanto ayudan a los pobres del mundo. En resumen, quizás sea la mayor reunión de hipócritas de la historia".

El periódico británico The Times titula editorial: "En búsqueda de una nueva misión". Estima que "las cumbres especiales de la ONU logran atraer a Nueva York a una gran mayoría de Jefes de Estado y este 60 aniversario no será una excepción... Esta vez, se espera un logro más sustancial aunque los augurios no son propicios".

El diario francés Le Figaro publica un artículo de la Comisaria Europea para Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, titulado: "¿Para qué sirven las Naciones Unidas?" y afirma: "Los 175 Jefes de Estado y de Gobierno tendrán la enorme responsabilidad de responder a esta pregunta. Sobre su mesa encontrarán un documento destinado a realizar la primera verdadera reforma de Naciones Unidas en sus 60 años de existencia".

El diario italiano Il Messaggero reproduce en primera el artículo de la Comisaria europea Benita Ferrero-Waldner.

La Farsa de la ONU por Rafael L. Bardají

Por Sin Pancarta - 20 de Septiembre, 2005, 16:53, Categoría: Naciones Unidas

Más claro no se puede ser: "Lo mejor sería suprimir por completo el comité de derechos humanos y por fin, así, a la farsa en la que se ha caído". (...) "En lugar de añadir votos en el Consejo de Seguridad habría que reducirlos y dejar el derecho de veto exclusivamente en manos de Estados Unidos. Eso sería una estructura de poder más ajustada a la realidad mundial. Más vale que en esta ocasión se entere bien Rodríguez Zapatero de a quién saluda, porque podría perfectamente salir salpicado de corrupción, torturas y sangre. Puesto eso es lo que abunda entre los miembros y en la sede de Naciones Unidas". Absolutamente de acuerdo.

LA RAZÓN

Lunes, 12 de Septiembre de 2005

LA FARSA DE LA ONU

Rafael L. Bardají

Hay que reconocer que la ONU goza de gran prestigio entre los ciudadanos. Sin duda se debe a tres importantes equívocos: el primero, que la ONU es un gobierno mundial que impone la ley y el orden en todo el globo; el segundo, que sus miembros actúan y votan como jueces imparciales en defensa de la legalidad internacional; y el tercero, que todos sus miembros están igualmente interesados en hacer avanzar la justicia, la libertad y los derechos humanos. Nada más lejos de la realidad. El único momento de optimismo (más que de gloria) de las Naciones Unidas fue en 1991 cuando George Bush padre dejó que el Consejo de Seguridad decidiera qué hacer con Saddam Hussein  y delegara en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos el mando de la operación militar para expulsarle de Kuwait. Hasta entonces, la ONU se había caracterizado por su parálisis. Pero después tampoco lo haría mucho mejor: incapaz de detener las masacres de los Balcanes (donde, en última instancia, fue la OTAN sin su consentimiento previo la que puso fin al genocidio de Milosevic), tampoco hizo nada por salvar a cientos de miles de africanos en los Grandes Lagos. Como tampoco ha sabido defender a los asediados en Darfur por el gobierno islámico de Sudán. La experiencia histórica no puede ser más  calamitosa. Nada de gobierno mundial, si acaso, desgobierno.

Las Naciones Unidas como generadora y garante de la Ley internacional no deja de ser otra falacia. Los embajadores que se sientan en el Consejo de Seguridad, por ejemplo, no llevan bajo el brazo densos tratados legales, sino las instrucciones de sus respectivas capitales y actúan y votan según los intereses nacionales de su gobierno en ese momento. Tanto si es justo como si no. Y a veces por razones que nada tienen que ver con lo que se está discutiendo. Por ejemplo, China rechaza la proliferación nuclear en Oriente Medio, pero se niega a condenar a Irán debido a sus lazos comerciales y su dependencia del petróleo iraní. El bolsillo pesa, y mucho, en las deliberaciones onusianas. Y no sólo entre sus miembros,  también en su burocracia, comenzando por el propio secretario general quien se ha visto sacudido en los últimos meses por el descubrimiento de que su hijo y otros allegados eran parte activa en la red de corrupción de Saddam Hussein, favoreciendo que éste se embolsara dinero del programa "petróleo por alimentos" y dejando sin medicamentos esenciales a miles de niños y heridos. Y es que a veces son las personas las primeras olvidadas en la ONU.

Nada más sangrante que la vigilancia del respeto entre sus miembros de los derechos básicos de la persona. Tanto es así que el propio secretario general ha apuntado la necesidad de reformar el comité de derechos humanos de la ONU que reúne en Ginebra a los más conocidos déspotas del mundo junto a un puñado de democracias liberales. El problema es que las reformas propuestas por Kofi Annan –el séptimo plan de su mandato sin que los anteriores se hayan cumplido- son abiertamente una estafa. Quiere que los miembros del comité sean elegidos por dos tercios de la Asamblea General, órgano donde las democracias son una minoría, y que el criterio de elección sea un vago compromiso con los derechos humanos. Se podría oponer toda una serie de criterios objetivos como que ningún miembro del mismo estuviera bajo sanciones de la propia ONU o que cumplieran con parámetros fáciles de medir, tales como prensa libre, poder judicial independiente y todas esas cosas de las que disfrutamos los occidentales. Pero dado que eso no está en la agenda del secretario general, lo mejor sería suprimir por completo el comité de derechos humanos y poner fin, así, a la farsa en la que se ha caído.

El otro tema sobre la mesa es la ampliación del Consejo de Seguridad, órgano esencial para la vida de la organización pero que refleja malamente el mundo de hoy. Fue creado en 1945 según las relaciones de poder de entonces (con gran generosidad de Estados Unidos) y pocos están satisfechos con su composición y vetos. Alemania quiere un sillón olvidándose de su galopante europeísmo. ¿No sería más lógico quitar los de Francia y el Reino Unido y sustituirlos con una plaza de la UE? Brasil e India también quieren hacer valer su peso regional y demográfico. Se habla de dejar que se sienten en el Consejo entre 10 y 15 miembros más. Una gran equivocación. Puede que el mapamundi esté así mejor representado, pero el Consejo no será más eficaz. Al contrario. Annan debería tomar el camino inverso. El mundo no se ha vuelto más multipolar en los últimos años, sino más unipolar, con unos Estados Unidos a gran distancia del resto, tanto en su poder como en el ejercicio de su responsabilidad internacional. En lugar de añadir votos habría que reducirlos y dejar el derecho de veto exclusivamente en manos de Norteamérica. Eso sí sería una estructura de poder más ajustada a la realidad mundial.

En fin, dicen que a Rodríguez Zapatero le añadieron en el avión camino de Nueva York, el año pasado, la propuesta sobre la Alianza de Civilizaciones, de la que desconocía sus antecedentes y desarrollos de la mano de Jatamí. Más vale que en esta ocasión se entere bien de a quién saluda, porque podría perfectamente salir salpicado de corrupción, torturas y sangre. Pues eso es lo que abunda entre los miembros y en la sede de Naciones Unidas.

Todo Apunta al Fracaso en la Reformas de la ONU

Por Narrador - 20 de Septiembre, 2005, 16:45, Categoría: Naciones Unidas

Me llama la atención que si exceptuamos el certero artículo de Bardají tan sólo EL PAIS incluye informaciones, básicamente sobre la negociación contrarreloj que trata de salvar la cumbre de su 60º aniversario. Así como una entrevista con Juan Antonio Yánez embajador de España ante Naciones Unidas. No deja de ser sorprendente.

EL PAIS

Lunes, 12 de septiembre de 2005

"LA ASAMBLEA GENERAL DEBE HUIR DE LOS PAÑOS CALIENTES"

Juan Cruz

Nueva York - Es la segunda vez que Juan Antonio Yáñez representa a España ante la ONU. En esta entrevista se refiere a la obligación que tiene esta institución de abordar su reforma con determinación, y reflexiona sobre la crítica relación entre EE UU y las Naciones Unidas.

Pregunta. ¿Con qué objetivos se organiza la cumbre? ¿Cuál es la actitud española ante esa cita?

Respuesta. Esta cumbre tiene una especial trascendencia, no ya por ser la cumbre del 60º aniversario, o por constituir la oportunidad de examinar los Objetivos del Milenio cinco años después de haber sido formulados, sino que es una ocasión para que la propia institución se someta a un examen sobre qué reformas debe abordar después de más de medio siglo de funcionamiento... Para España es un momento para reafirmar y renovar el compromiso con los valores que representan las Naciones Unidas, con el multilateralismo efectivo, que es algo muy profundamente sentido en España a distintos niveles... Ésta es nuestra posición, en cuanto país, y también en cuanto país miembro de la UE... Hay que decir que el actor principal de las Naciones Unidas, en cuanto al empuje con que se ha de llevar a cabo la reforma, es la UE.

P. ¿Cómo tendría que ser la reforma?

R. Es complejo. Todo el mundo se fija en el Consejo de Seguridad, porque es el centro de poder principal... El Consejo es un elemento importante, pero no debe focalizar la atención en el proceso de reforma... Hay muchas otras cosas... Los retos del desarrollo, de la seguridad, de los derechos humanos, del medio ambiente... Habría que marcar una especie de programa de acción para los próximos 10 o 15 años, al tiempo que se estudia cómo se reforman los mecanismos de funcionamiento para que la ONU pueda ejecutar ese programa de una forma más eficaz.

P. Viene la cumbre en un momento delicado para la ONU, por la situación de su secretario general, Kofi Annan...

R. El informe de la comisión designada por el propio secretario general ha mirado dentro de lo que ha ocurrido con los fondos del programa Petróleo por Alimentos. Hay que poner las cosas en perspectiva. Ese programa funcionó durante siete años y permitió a la población iraquí salir adelante. Fueron 60.000 millones de dólares, que se emplearon, en su inmensa mayoría, correctamente... Hubo utilizaciones torticeras de Sadam Husein y hubo, al parecer, y eso es lo más grave, defectos internos en el aparato administrativo que gestionaba ese programa. Eso es muy serio y tiene que corregirse.

P. ¿Y cómo queda la ONU después de este partido?

R. Ha sido un periodo difícil, estamos todavía en un momento complicado, y por eso tenemos la vista puesta en la cumbre, para que ésta suponga el principio de una nueva etapa en la que se superen las incertidumbres que hemos vivido. Aún estamos negociando los textos que han de ser aprobados en la cumbre, y hay aún dificultades y complicaciones. La UE está desempeñando un papel muy de vanguardia, en apoyo del presidente de la Asamblea, para que salga un texto de consenso que tenga suficiente carne, que sea sustantivo, no meramente paños calientes.

P. ¿Y hay ya algunos elementos sustantivos de esos textos?

R. Entre los proyectos de los que se habla puedo citar la creación de una nueva comisión internacional sobre consolidación de la paz; es decir, cómo puede ayudarse a aquellos países o regiones que salen de conflictos. Se trabaja también en la transformación de la Comisión de Derechos Humanos en un consejo con mayores poderes, más permanente y más activo. Se quiere crear una convención global contra el terrorismo en el mundo y se intenta hacer una más efectiva acción contra la proliferación de armas de destrucción masiva... Y se intenta también establecer los mecanismos de las reformas que han de operar en el seno interno de la ONU para establecer la autoridad de la propia organización y de su secretario general. Todo eso debería salir de esta cumbre.

P. ¿El informe presentado por el embajador de EE UU Bolton no es un jarro de agua fría para todos esos proyectos globales?

R. Es un informe encargado por el Congreso estadounidense, y lo ha elaborado una comisión que constituyen el antiguo senador Mitchell, demócrata, y el antiguo representante republicano Gingrich. Se titula American interests and UN reform (Intereses americanos y reforma de la ONU), ya el título lo dice todo. Contiene una serie de ideas muy interesantes, no todas aceptables, para el conjunto de los países miembros de la ONU. En todo caso, ése es el punto de partida de la posición de EE UU; y ahora el embajador Bolton ha presentado un conjunto de enmiendas que se incorporan a la discusión de la comisión que elabora los textos.

P. En total 750 enmiendas. ¿No son muchas?

R. Son muchas. Pero no sólo Estados Unidos está poniendo enmiendas, también el movimiento de no alineados y muchos otros países del Tercer Mundo. Y por eso la UE está sirviendo de un punto intermedio para tratar de buscar fórmulas de encuentro. Nosotros no compartimos muchas de aquellas enmiendas. Por ejemplo, cuando EE UU propone obviar todas las referencias a los objetivos del desarrollo del milenio, adoptado aquí por los jefes de Estado y de Gobierno con motivo de la cumbre del Milenio 2000. Es un acuerdo que debe reafirmarse.

P. Ése era el acuerdo del 0,7%...

R. Ése es un objetivo que en realidad viene de más atrás. Europa no sólo lo respalda, sino que ha adquirido ya una serie de compromisos de modo que pueda ir trabajando en esa dirección para que, en torno al 2015, se pueda ir haciendo realidad, al menos en lo que concierne a la UE. Y España, incluso antes del 2015, pretende haber llegado al 0,7% en ayuda al desarrollo.

P. Frente a eso, ¿qué propone Estados Unidos?

R. Parte de una filosofía diferente. Consideran que el desarrollo no se consigue con la ayuda a los países, sino con el esfuerzo de los propios países en desarrollo, y con el comercio. Sin embargo, en países menos desarrollados, sobre todo de África, sin un componente de ayuda al desarrollo es irrealista pensar que puedan salir del círculo vicioso del subdesarrollo.

P. A la luz de lo que acaba de ocurrir en Nueva Orleans y de las estadísticas sobre la pobreza en Estados Unidos, a lo mejor este país se lo piensa de nuevo.

R. Hay otra cosa que dicen los norteamericanos, y es cierto: esta sociedad puede ser muy generosa en la ayuda por canales privados, y han expresado esa generosidad muchas veces: con el tsunami, con lo que ocurrió en Sri Lanka, y la está habiendo en Nueva Orleans. Nosotros vemos que ese enfoque es muy dependiente de las catástrofes naturales o de los momentos de emergencia, nosotros creemos que hace falta un esfuerzo más sostenido para ayudar a esos pueblos a salir adelante.

P. También hay en esa propuesta norteamericana posiciones contrarias a la limitación de las armas nucleares...

R. Al contrario, están en contra de la proliferación, pero no quieren avanzar hacia el desarme. En otros países del Tercer Mundo es a la inversa. Y como casi siempre, la UE se encuentra en medio. Queremos trabajar a favor del desarme y a favor de la no proliferación.

P. ¿Y con respecto al medio ambiente?

R. ¿El cambio climático? Ahora en EE UU se nota una conciencia mayor con respecto a lo que supone el calentamiento de la atmósfera. Pero, todavía no comparte con la UE la vía del Protocolo de Kioto.

P. ¿Y el Tribunal Penal Internacional?

R. No quieren ni oír hablar del asunto si el tribunal se contempla dentro del Estatuto de Roma. Espero que cuando se consolide esa corte, se convenza de que es un elemento esencial de evolución del mundo. Ya hay 99 países que han ratificado el Estatuto de Roma.

P. Es su segunda cumbre en esta nueva etapa. ¿Cómo ve que ha cambiado la actitud de EE UU con respecto a la ONU? ¿Ha dejado la controversia de la guerra de Irak demasiadas cicatrices?

R. La guerra de Irak dejó heridas en su relación con buena parte de los países del resto del mundo y también con la ONU. Esas heridas han ido cicatrizando. Es verdad que si lo miramos con perspectiva, la idea de la ONU, e incluso su nombre, se le ocurrió a Roosevelt, en el año 42. Tiene la impronta de EE UU. Pero es cierto que el Gobierno y parte de la sociedad norteamericana han llegado a cierto grado de desencanto. Debemos mirar de frente a ver cómo podemos trabajar con EE UU, para que, sin que la ONU sea, como algunos pretenden, simplemente un instrumento de la política exterior norteamericana, tenga también en cuenta las necesidades y los propósitos del que sigue siendo un socio fundamental.

P. Y con España ¿qué tal van las cosas ahora?

R. Siempre he tenido la mejor relación con los representantes con los que he tenido que trabajar, y esperemos que así siga siendo.

P. ¿Y se encontrarán Zapatero y Bush, finalmente?

R. Habrá ocasión de que se vean, sin duda. El presidente Bush ofrecerá una recepción a los jefes de Estado y de Gobierno asistentes, y ahí se verán las caras.

EL PAIS

Lunes, 12 de septiembre de 2005

LA ONU NEGOCIA CONTRARRELOJ PARA SALVAR LA CUMBRE DE SU 60º ANIVERSARIO

Sandro Pozzi

EE UU, India, Pakistán y Egipto son los países que más pegas ponen al documento final

Nueva York - El miércoles arranca en Nueva York la que será la mayor cumbre de la historia de Naciones Unidas y durante la que se celebrará su sexagésimo aniversario. Está prevista la participación de 170 jefes de Estado y de Gobierno, que deberán forjar además un complejo consenso para lanzar la reforma de la institución a fin de adaptarla a los nuevos retos y dar un espaldarazo a los conocidos como Objetivos del Milenio contra la pobreza. Pero el evento podría terminar en un fiasco si los 191 países no son capaces de superar en el último minuto sus diferencias.

Las horas previas a la cumbre están siendo de gran tensión entre los diplomáticos acreditados ante Naciones Unidas. El secretario general del alto organismo internacional, Kofi Annan, es el primero en mostrar su preocupación por las divisiones existentes entre los Estados miembros, a dos días del mayor evento de la historia del organismo.

"El trabajo puede no estar acabado a tiempo y se corre el riesgo de perder el plazo", decía Annan en la tarde del viernes ante los escasos avances logrados durante la semana en las negociaciones que se están llevando a cabo. "Me alegraré mucho si me equivoco", añadía el secretario general mientras pedía a las delegaciones que tuvieran en mente que el resultado final debe tener en cuenta las preocupaciones principales de todos los países en aras del interés colectivo.

Esas negociaciones prosiguieron durante el fin de semana. Era un esfuerzo contrarreloj. "Estamos condenados al éxito", indicaba una fuente diplomática europea, "porque nos encontramos en un momento crítico para dar un impulso fuerte a la renovación y el cambio".

La reflexión es clara: si el documento final de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno no es lo suficientemente sólido políticamente, el proceso de reforma de las Naciones Unidas descarrilará en los meses venideros. "Puede no ser un documento ideal, pero debe tener la fuerza suficiente para alimentar el proceso", asegura la fuente diplomática europea.

Reticencias

Estados Unidos es el país miembro que más pegas está poniendo al proyecto final de la cumbre. Pero no es el único. India, Pakistán y Egipto se encuentran entre los más reticentes, mientras que la Unión Europea se muestra más conciliadora. El Gobierno de Washington, por su parte, busca limar al máximo la parte del documento final que se refiere a los Objetivos del Milenio pactados hace cinco años en la ciudad mexicana de Monterrey. El capítulo dedicado al desarrollo ocupa casi la mitad de sus 40 páginas.

La Administración que preside George W. Bush está adoptando una actitud más flexible y ya no rechaza que se haga referencia a que se destine el 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) a ayudar a los países pobres. Pero no quiere fechas fijas ni un lenguaje vinculante para su país.

No es el único punto de discordia. Los Estados miembros mantienen diferencias en la parte del texto que se refiere al desarme y a la no proliferación de armas nucleares. El eterno debate sobre la futura Convención Antiterrorista y la definición del terrorismo sigue sin cerrarse, y a esto se le suma el choque entre los países a la hora de establecer dónde está la línea que permite a un país recurrir al uso de la fuerza ante este tipo de amenaza. El objetivo de esta cumbre es dar un impulso a los trabajos para poder completar la convención durante el próximo año.

También hay diferencias al definir el concepto de responsabilidad de protección en crisis humanitarias. Sobre la reforma de Naciones Unidas -vital para Estados Unidos y su política de consumo interno-, los grandes contribuyentes quieren un paquete sólido y creíble para los cambios en la secretaría general, para garantizar su eficacia tras la ola de escándalos.

El propio Kofi Annan busca que se refuercen sus poderes como gestor de la organización internacional, dotar a su administración de mayor transparencia y también potenciar las auditorías y los controles. Pero aquí la reforma se topa con las resistencias de los países del Tercer Mundo, que prefieren mantener el statu quo.

Hay más consenso entre las 191 delegaciones para que se delimiten en esta cumbre las que serán líneas básicas de funcionamiento y objetivos de los futuros Consejo de Derechos Humanos y de la Comisión para la Consolidación de la Paz. Sin embargo, no podrá cerrarse del todo el lanzamiento de estos dos nuevos órganos de Naciones Unidas, porque deben discutirse aún su composición y otras reglas que los regirán, debido de nuevo a que la negociación se topa con obstáculos. Son, sobre todo, cuestiones técnicas.

Y respecto a la ampliación del Consejo de Seguridad, queda empantanada porque ninguna de las propuestas que hay sobre la mesa ha logrado recabar el acuerdo necesario para lanzar la reforma en esta cumbre de la ONU.

Los 191 países miembros están de acuerdo en que la modernización del órgano más poderoso de Naciones Unidas debe completarse. Pero los Estados miembros no son capaces de llegar a un consenso que permita establecer una fecha para cerrar esta parte del paquete de reforma. Unos piden finales de este año, y otros advierten del riesgo de "frustración" en el proceso si no se cumple el calendario.

Así las cosas, lo ideal sería que el viernes se cerrara la cumbre con un documento pactado. Además, se está estudiando la posibilidad de añadirle una declaración más corta, de tres páginas, en la que los líderes mundiales resuman las prioridades políticas.

La delegación española estará encabezada por el Rey y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Además, tiene previsto intervenir ante Naciones Unidas el director gerente del Fondo Monetario Internacional, el también español Rodrigo Rato.

EL PAIS

Lunes, 12 de septiembre de 2005

LOS PAÍSES RICOS INTENTAN IMPONER SUS EXIGENCIAS AL PRESUPUESTO

Sandro Pozzi

Nueva York - Naciones Unidas cuenta con un presupuesto de 3.160 millones de dólares (unos 2.909 millones de euros) para el bienio 2004-2005. Estados Unidos es el principal contribuyente a la organización, con el 22% del presupuesto, de ahí que una de las prioridades de la Casa Blanca con vistas a esta cumbre sea pactar una reforma que permita renovar la gestión administrativa de la ONU y evitar casos de fraude como el destapado en el programa humanitario Petróleo por Alimentos para Irak. Sino, Washington amenaza con una drástica reducción de sus donaciones (341,4 millones).

Los países industrializados del norte son los que ponen el grueso del dinero que permiten funcionar a la ONU y los que intentan imponer sus exigencias. Japón, el segundo donante individual con 263,4 millones (el 19% del total), amena con rebajar su aportación financiera si no se reconoce su peso y por eso quiere un puesto permanente en el Consejo de Seguridad, para estar a la altura de Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Alemania, el tercero con 132 millones, reclama lo mismo. Y Brasil, el único país del Sur que se encuentra entre los 10 primeros (32,2 millones) contribuyentes, también pide otro asiento propio.

España aparece en el octavo lugar con una contribución de 34 millones de dólares, 10 veces inferior a la de Estados Unidos, y representa el 2,5% del total del presupuesto total. Si se tomara como referencia la aportación financiera de la Unión Europea en su conjunto, sería de lejos uno de los principales donantes. Alemania y Francia son los mayores contribuyentes al presupesto de la ONU, con 131,8 millones y 87,3 millones, respectivamente. Los diferentes intereses políticos en Bruselas impiden a España jugar en muchas ocasiones un papel a la altura de su peso financiero en el seno del organismo y hacerse escuchar con una sola voz.

191 Estados miembros

Las contribuciones de los 191 Estados miembros sirven para financiar el presupuesto ordinario de la ONU -gastos administrativos y programas de lucha contra el Sida, educación y asistencia humanitaria-. Se establecen en función de la capacidad de pago de los países, su renta y población. Ningún país puede pagar más del 22% del total. Y si hay atrasos en los abonos, se les puede sancionar con la retirada del derecho de voto en la Asamblea General.

Además, están los fondos que se aportan a las misiones de paz y operaciones humanitarias de emergencia. Los países pobres, por su parte, son los que se encargan de aportar los cascos azules que se despliegan en las misiones de mantenimiento y consolidación de la paz, como Bangladesh y Pakistán. La ONU tiene más de 62.000 militares y policías en este tipo de misiones, en las que participan más de 11.000 civiles. La mayoría están desplegados en África.

OTROS ARTICULOS DE OPINION

“La extrema desigualdad”, Joaquín Estefania. EL PAÍS. Indica que el cumplimiento de los Objetivos del Milenio está intensamente unido al proyecto de Alianza de civilizaciones que presentará Zapatero en la asamblea general de la ONU, y que cuenta con el apoyo de Koffi Annan. Asegura que no se puede establecer una relación directa entre hambre y pobreza, y terrorismo, pero todo el mundo concluye que ambas lacras sociales constituyen un caldo de cultivo que aprovechan los instructores de la violencia para seleccionar a sus falanges. Aunque la pobreza y la desigualdad no son lo mismo, tiene idéntica naturaleza.

“Tantos, y tan pocos”, Andrés Ortega. EL PAÍS. Señala que hay una crisis de líderes que afecta no sólo a Europa. Señala que las cualidades para llegar al poder no siempre coinciden con las que se necesitan para ejercerlo con profundidad. Cree que en las democracias mediáticas y pospolíticas esta brecha puede haberse acentuado con la necesidad de escalar puestos en los partidos políticos, o de poner al desnudo casi toda la vida del aspirante antes de poder optar a llegar. Hay también otro factor, que es la apertura de la carrera política a famosos.

Se Intuye un Estrepitoso Fracaso en la Reforma de la ONU

Por Narrador - 16 de Septiembre, 2005, 7:24, Categoría: Naciones Unidas

Escasa cobertura encontramos el fin de semana en cuanto a la ONU se refiere. Se percibe la intensidad de los asuntos domésticos que dicho sea de paso están incandescentes. No se preocupen que en las fechas venideras tendremos abundante información sobre esta Institución que no atraviesa precisamente su mejor momento.

LA RAZON

Sábado, 10 de septiembre de 2005

HASTA 170 JEFES DE ESTADO ASISTIRÁN A LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

Paco G. Paz

Nueva York - La ONU ha convocado para la próxima semana la mayor cumbre de la historia, con unos 170 jefes de Estado y de Gobierno, con el objeto de debatir cómo impulsar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la reforma de la organización. La cita, del 14 al 16 de septiembre, coincide con el 60º aniversario de la fundación de Naciones Unidas, lo que se quiere aprovechar para dar un espaldarazo a la polémica y complicada reforma de este organismo.

Convertido en uno de los proyectos más ambiciosos del actual secretario general, Kofi Annan, la reforma de la ONU tiene como objetivo final preparar a la organización para los grandes retos del siglo XXI, como el terrorismo internacional, los derechos humanos y los conflictos armados. A ello se unen dos puntos fundamentales, como es la ampliación del Consejo de Seguridad, sobre el que no hay acuerdo, y la reforma administrativa de la ONU, algo importante ante la profusión de escándalos que han surgido en los últimos meses.

Sin acuerdo. A falta tan solo de cuatro días para que se inicie la cumbre, todavía no existe un acuerdo sobre la reforma, que con toda probabilidad quedará desnaturalizada para poder contentar a todos los países. Además, la cumbre tiene como objetivo dar un nuevo impulso a las metas de desarrollo que se adoptaron en el 2000 y que fueron bautizados por la ONU como los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Cinco años después de su aprobación, se han producido avances, especialmente en la lucha contra la pobreza, pero han aumentado las desigualdades y han empeorado las condiciones de vida de los más pobres, por lo que hace falta un nuevo compromiso internacional. Con este objetivo, Annan ha citado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York a los jefes de Estado y Gobierno de los 191 países miembros. Entre ellos, el presidente estadounidense, George W. Bush, que como jefe de Estado del país anfitrión celebrará una recepción para el resto de sus homólogos el 13 de septiembre.

También han confirmado su asistencia la mayor parte de los jefes de Estado y Gobierno iberoamericanos, entre ellos el Rey Don Juan Carlos I, y el presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero. Efe

EL PAIS

Sábado, 10 de septiembre de 2005

EL NAUFRAGIO

José Vidal-Beneyto

Cuando el 26 de junio de 1945 se adopta en San Francisco la Carta de las Naciones Unidas, un problema domina la geopolítica mundial: cómo garantizar la seguridad colectiva amenazada por el ya iniciado enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética. El objetivo de la Carta es imponer la renuncia a la guerra para resolver los conflictos entre los Estados. El fracaso de la Sociedad de Naciones Unidas lleva a concebir una estructura que, más allá de la función de ámbito de debate entre los Estados, tenga capacidades de gestión de la comunidad internacional de acuerdo con los principios proclamados en la Carta. A dicho efecto se crea la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo 60º aniversario estamos celebrando y que se quiere que sea la ocasión de una profunda reforma de la misma, pues sus múltiples disfunciones, y la quiebra del sistema que instaura, derivan de una contradicción básica: confiar a los Estados causantes de las guerras, las transgresiones de los derechos humanos y la explotación de los más débiles la responsabilidad de que eso no ocurra. Es más, el énfasis en la exaltación de los derechos humanos y en la defensa de los valores democráticos coincide en el otorgamiento de las mismas facultades a los países democráticos que a los totalitarios.

Una lectura permisiva de los valores de la ONU es la que explica las intervenciones militares de la URSS en Hungría, Checoslovaquia, Afganistán, y de EE UU en Cuba, Nicaragua, Granada o Panamá, sin consecuencia alguna para las dos potencias agresoras. Esta arbitraria permisividad, ligada al poder de los Estados, ha encontrado en la llamada guerra contra el terrorismo, promovida por Bush y secundada por casi todos los gobiernos, la legitimación institucional de un estado de excepción jurídico, de ámbito mundial y condición permanente, que permite cualquier actuación de los grandes detentadores del poder. Porque las Naciones Unidas son un espacio más en el que la política ha sido sustituida por la cratología, por las luchas de poder. Éstas se han concentrado sobre todo en el órgano ejecutivo por antonomasia, el Consejo de Seguridad, su composición y competencias. Es lamentable comprobar que todo el debate en torno a la reforma de las Naciones Unidas se centra en la modificación del Consejo de Seguridad (cuántos miembros en total, y de ellos, cuántos permanentes, y cuáles con el derecho de veto) y de sus relaciones con la Asamblea General.

Hace ya muchos meses que se han movilizado los grandes países que no disfrutan todavía de la condición de permanente para acceder a dicho status echando mano de todos sus lobbies. La creación del grupo G-4, del que forman parte Alemania, Japón, Brasil e India, aspirantes a devenir miembros permanentes, ha hecho saber que están dispuestos a esperar 15 años para obtener el derecho de veto con tal de que puedan incorporarse ya desde ahora al núcleo de los miembros permanentes. Lo más sorprendente de esta operación es que sus protagonistas se cubren del velo democrático, obstinándose en ignorar que el Consejo es una estructura oligocrática, que otorga a sus miembros un estatuto privilegiado cuya naturaleza no varía aunque se aumente en 5 o en 15 el número de los mismos.

El Consejo, en porfía permanente con la Asamblea, ha ido conquistando, durante los años setenta, nuevos espacios de poder, confirmando el oligocratismo de la organización y vedando el acceso al mismo a los países del Tercer Mundo, que no cuentan con un solo miembro permanente a pesar de que sean mayoritarios en la Asamblea. Pero lo más desconsolador es que los países en desarrollo, que forman parte del Consejo por el sistema de rotación, hayan aceptado por interés o por debilidad las propuestas de los grandes países, lo que ha tenido como resultado que en las 628 resoluciones adoptadas en la década de los noventa, sólo se hayan generado un voto negativo y nueve abstenciones. La explotación mediática de las irregularidades del programa Petroleo por Alimentos y el nombramiento de John Bolton -"si las Naciones Unidas perdieran 10 pisos nadie lo notaría"- como embajador de EE UU con su oposición a toda medida que aumente la autonomía de la organización hacen más difícil cualquier reforma.

EL Journal Comenta la Corrupción Institucionalizada de la ONU

Por Narrador - 16 de Septiembre, 2005, 7:24, Categoría: Naciones Unidas

Les ofrecemos un resumen del editorial del pasado día 9 del Journal donde queda clarísima la actuación de la ONU. Corrupción institucionalizada. El diario más influyente del mundo lleva años investigando y denunciado este caso en medio del silencio más clamoroso de la práctica totalidad de la prensa mundial. Ahora, felizmente, se obtienen resultados y cada uno queda en su sitio ¿Dónde se queda el referente moral de Annan? ¿De Naciones Unidas? 

THE WALL STREET JOURNAL

Viernes, 9 de septiembre de 2005

PETROLEO POR ALIMENTOS COMO SIEMPRE

Editorial

(...) Comencemos por tratar de qué no va este escándalo, al menos no esencialmente. No va de sospechosos negocios de Cotecna y su irregular contrato del programa Petróleo por Alimentos cuando daba trabajo al hijo del secretario general de la ONU, Kofi Annan, aunque eso nos enseñe algo sobre el nepotismo en el proceder de la ONU. Tampoco va de la honorabilidad personal de Annan, cuestionada por las pruebas de que conocía y trató de influenciar en la oferta de Cotecna. No se han hallado pruebas irrefutables. En otras palabras, no se trata de una serie de incidentes aislados de malas prácticas en los siete años del programa. Petróleo por Alimentos es una historia sobre lo que es la ONU, y tras leer el informe de 847 páginas, nuestra conclusión es que la ONU es Petróleo por Alimentos. (...)

Se trata del mayor fraude conocido de la historia. La prensa habla de 60.000 millones, pero el informe deja claro que la cifra real sobrepasa los 100.000 millones de dólares. (...)

Nada pasó por azar. El informe rebosa ejemplos de incompetencia en los controles de la ONU y de historias de disputas entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, pero el hecho perdurable es que fueron las potencias occidentales, no Sadam, quienes quisieron Petróleo por Alimentos a cualquier precio, porque daba la apariencia de ser una política coherente ante la falta de una de verdad, llamémosla cambio de régimen. (...)

Annan quiere que este informe sea respaldo de sus propuestas de "reforma". Sólo en la ONU podría esperar conseguir tal cosa.

ONU: Corrupción y Reforma Fallida

Por Sin Pancarta - 15 de Septiembre, 2005, 3:46, Categoría: Naciones Unidas

El tema del día sin duda es el escándalo de la ONU, la corrupción ilimitada asumida por el tal Annan a la vez que se niega a dimitir. La semana próxima tendrá lugar la Asamblea General de Naciones Unidas que entre otras cuestiones debería llevar a cabo una amplia reforma en el funcionamiento de la ONU. Con este corrupto como gran jefe del tinglado me temo que es imposible ningún avance. Les ofrezco hoy dos notas de prensa del Gobierno Americano en el que se da cuenta de las contribuciones de este país al funcionamiento de la ONU así como las prioridades que el Gobierno Bush plantean a la hora de reformar la Naciones Unidas. Dista un poco la realidad de lo que muchas veces escuchamos. Por cierto, curioso que Francia siga apoyando a Annan ¿Cuánto habrán cobrado?

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS - Oficina de Asuntos de Organizaciones Internacionales

Viernes, 9 de septiembre de 2005

PRIORIDADES DE EE.UU. PARA UNA ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS MÁS FUERTE Y EFICAZ

Hoja Informativa

Las Naciones Unidas están en uno de sus debates más importantes de su historia: cómo reformarse a sí misma, fortalecerse como institución y asegurar que se ocupa efectivamente de las amenazas y desafíos del siglo 21. Estados Unidos está preparado para ayudar a dirigir la campaña de fortalecimiento y reforma de la ONU. Los siguientes son los temas clave que Estados Unidos ha identificado como prioridades, mientras trabajamos con las ONU y otros estados miembros hacia la meta de una organización fuerte, eficaz y responsable.

Reforma de dirección, presupuesto y administración

La reforma de dirección es necesaria para asegurar que los estados miembros reciben los beneficios más grandes de los recursos y que el personal de la ONU cumple con las normas más altas de conducta ética y responsabilidad. Nuestras propuestas abarcan tres temas: responsabilidad e integridad, mejora de la eficacia y robustecimiento de la relevancia de la ONU en el mundo moderno. Creemos que es necesario implementar las siguientes medidas específicas en esas áreas:

* Debe inculcarse en el personal de la ONU un código de ética estricto y hacerlo cumplir.

*La supervisión interna debe ser más independiente; una junta supervisora con autoridad separada para recomendar niveles de presupuesto podría ayudar a conseguir esto.

* La autoridad del Secretario General y el deber de renunciar a la inmunidad debería afirmarse para que los funcionarios de la ONU sospechados de cometer actividades delictivas puedan ser investigados plenamente y se demande responsabilidad de los individuos culpables.

* Debe examinarse la relevancia continua de las actividades de la ONU como ha instado el Secretario General, y los mandatos de la Asamblea General deben ser revisados periódicamente respecto a su relevancia y eficacia. (Nota: no se trata sólo de eliminar mandatos después que se han logrado sus objetivos, sino también determinar si los mandatos resultaron infructuosos, ineficiente, etc.).

Un Consejo de Seguridad que refleje al mundo de 2005: El enfoque de Estados Unidos

Estados Unidos está abierto a la reforma y ampliación del Consejo de Seguridad como uno de los elementos de la agenda general de reforma de la ONU. Abogamos por un enfoque en base a criterios por los cuales los miembros potenciales deben estar supremamente calificados, teniendo en cuenta factores como: dedicación a la democracia y a los derechos humanos, dimensión económica, población, capacidad militar, contribuciones financieras a la ONU, contribuciones a la ONU para el mantenimiento de la paz e historial contra el terrorismo y la no proliferación. Aunque se considera el equilibrio geográfico general del Consejo, la medida de toda reforma sigue siendo la eficacia.

Comisión de Creación de la Paz

Apoyamos fuertemente el concepto del Secretario General de una Comisión de Creación de la Paz que le permitiría a la ONU impulsar más eficazmente los esfuerzos internacionales para ayudar a los países a recuperarse después de un conflicto. Se necesita urgentemente una comisión así para asegurar mayor coordinación dentro del sistema de la ONU durante la transición de un país del conflicto a la recuperación después del conflicto, para proveer mejor apoyo humanitario y de reconstrucción y para establecer el escenario para el desarrollo a largo plazo.

Convención Integral sobre Terrorismo

Los estados miembros deberían proscribir inequívocamente los actos de terrorismo internacional, y es hora de llegar a un acuerdo sobre la Convención sobre Terrorismo Internacional (CCTI). La adopción de la CCTI sería un logro simbólico importante en la campaña mundial de la ONU contra el terrorismo.

Desarrollo

Estados Unidos apoya las metas de desarrollo de la Declaración del Milenio y el presidente Bush ha dejado en claro que la expansión del círculo de libertad y prosperidad son intereses fundamentales de Estados Unidos. El Evento de Alto Nivel de septiembre es una oportunidad de renovar nuestro compromiso colectivo para erradicar la pobreza y promover el desarrollo económico sostenido.

El Fondo de la ONU para la Democracia

Estados Unidos es un fuerte partidario del Fondo de la ONU para la democracia creado recientemente, que proveerá subsidios a organizaciones no gubernamentales, gobiernos y organizaciones internacionales para llevar a cabo proyectos de democratización, particularmente los que ayudan a desarrollar la sociedad civil y las instituciones democráticas. El Fondo se coordinará con otras oficinas de la ONU que promueven la democracia y generará mayor interés y compromiso para el financiamiento y la implementación.

Consejo de Derechos Humanos

Desafortunadamente, la Comisión de Derechos Humanos actual, donde países con un historial de graves violaciones de los derechos humanos como Zimbabwe y Cuba juzgan a países democráticos, ha perdido credibilidad. Apoyamos la iniciativa del Secretario General de reemplazar la Comisión de Derechos Humanos con un Consejo de Derechos Humanos orientado hacia la acción, cuyos miembros no deberían incluir estados con historial de violaciones. El mandato del Consejo debería ser atender las emergencias de derechos humanos y las violaciones más atroces de los derechos humanos, proveer asistencia técnica y promover los derechos humanos como una prioridad mundial.

DEPARTAMENTO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS - Oficina de Asuntos de Organizaciones Internacionales

Viernes, 9 de septiembre de 2005

PARTICIPACIÓN DE ESTADOS UNIDOS EN LAS NACIONES UNIDAS CONTRIBUCIONES FINANCIERAS

Hoja Informativa

La participación de EE.UU. en las Naciones Unidas Estados Unidos fue cofundador y sigue apoyando a las Naciones Unidas como un instrumento para fomentar la paz y la seguridad internacionales; combatir la pobreza por medio del desarrollo; erradicar enfermedades, y adelantar la libertad, los derechos humanos y la democracia.

El liderazgo de Estados Unidos es crítico para hacer al mundo más seguro, más democrático y más próspero. Al mismo tiempo, Estados Unidos está dedicado a asegurar la buena administración de los recursos de la ONU para que estas metas universales se satisfagan efectiva y eficientemente.

Contribuciones financieras a las Naciones Unidas Estados Unidos ha sido el contribuyente financiero más grande a las Naciones Unidas cada año desde su creación en 1945. Las contribuciones estadounidenses al sistema de la ONU en 2004 fueron de mucho más de 3.000 millones de dólares. Para el año calendario 2003 la contribución asignada de Estados Unidos a los organismos especializados de la ONU fue de más de 400 millones de dólares. Estados Unidos también contribuyó 1.100 millones de dólares en aportes al presupuesto de mantenimiento de la paz en el año calendario 2004; 72 millones de dólares para apoyar los tribunales internacionales de crímenes de guerra para Rwanda y la ex Yugoslavia, y casi 6 millones de dólares para tareas preparatorias relacionadas con el Plan Maestro de Capital de la ONU. Más aún, cada año Estados Unidos proveer una cantidad importante en contribuciones voluntarias a la ONU y a actividades y organizaciones afiliadas con la ONU, en gran parte para programas humanitarios y de desarrollo.

Estados Unidos es un contribuyente generoso -- en muchos casos el contribuyente más grande -- de programas clave de la ONU. En 2004 Estados Unidos contribuyó:

* 48% del presupuesto del Programa Mundial de Alimentos para ayudar a alimentar a 104 millones de personas en 81 países;

* 17% del presupuesto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para alimentar, vacunar, educar y proteger niños en 157 países;

* 31% del presupuesto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados para salvaguardar los derechos y el bienestar de 19,2 millones de refugiados en 116 países.

LA RAZON

Viernes, 9 de septiembre de 2005

ESPAÑA CREE QUE NO HABRÁ ACUERDO PARA LA REFORMA DEL CONSEJO DE SEGURIDAD

Madrid - El Gobierno español considera que no se alcanzará un consenso la próxima semana en Naciones Unidas sobre la reforma en la composición del Consejo de Seguridad de la organización, según explicaron fuentes gubernamentales. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, quiere que la presencia de la práctica totalidad de los jefes de Estado y de Gobierno del mundo en la apertura de la sesión anual de la Asamblea General, permita cerrar un acuerdo que abra la puerta a una serie de modificaciones en el funcionamiento de la organización.

Sin embargo, las negociaciones sobre el punto concreto de la reforma del Consejo de Seguridad, principal órgano de decisión de la ONU, están lejos de un consenso y «a lo máximo» que se podría llegar en la declaración de los jefes de Estado y de Gobierno es a poner una fecha tope para que los países busquen un acuerdo a nivel de embajadores.

Un Consejo anquilosado. Annan propuso el pasado año una remodelación del Consejo de Seguridad para adaptarlo a la realidad geoestratégica actual y abandonar definitivamente la composición surgida de la Segunda Guerra Mundial, con las cinco potencias vencedoras como miembros permanentes con derecho a veto. Desde entonces surgieron varios grupos de países para defender sus reclamaciones.

El más importante es el denominado G-4 con Alemania, Japón, India y Brasil, que pretenden entrar en el selecto grupo de los permanentes con veto. Como reacción al G-4 se formaron el grupo de Unidos para el Consenso, del que forma parte España, que propugna por ampliar el Consejo de Seguridad con diez miembros más no permanentes, así como el grupo africano liderado por Sudáfrica, Nigeria y Egipto, que quiere un sitio para el continenteafricano entre los permanentes con derecho a veto.

Una reforma de estas características requeriría, después del acuerdo político de los mandatarios, una votación favorable en la Asamblea General de la ONU que contase con el apoyo de 9 de los 15 actuales miembros del Consejo de Seguridad junto y al menos dos terceras partes de los miembros de la Asamblea, entre los que deberían estar las cinco potencias con derecho de veto, de ahí la complejidad de un acuerdo.

LA RAZON

Viernes, 9 de septiembre de 2005

FRANCIA REITERA SU APOYO AL SECRETARIO GENERAL DE LA ONU TRAS EL INFORME VOLCKER

A. L.

París - Francia reafirmó ayer su «apoyo y confianza» en el secretario general de la ONU, Kofi Annan, que ha sido criticado en un informe sobre la mala gestión del programa Petróleo por Alimentos en Iraq. En el documento, la Comisión de investigación dirigida por Paul Volcker criticó a Annan por no haber puesto freno a la corrupción y el fraude en la aplicación del programa. Tras reafirmar el «apoyo y la confianza» de Francia en el secretario general, un portavoz del ministerio francés de Exteriores señaló que «ahora nos incumbe sacar las conclusiones» del informe, especialmente en cuanto a «la necesidad de reforzar la eficacia del funcionamiento de la ONU» y, con ello, permitirle que pueda «cumplir plenamente su misión». Se trata de uno de los temas de la Cumbre de la ONU en Nueva York, la semana próxima.

Señaló que Francia «no escatima esfuerzos» para que esa cumbre sea un «éxito» en éste y otros puntos, y «apoya los esfuerzos» de Annan en ese sentido. El portavoz señaló que estaba «plenamente justificada» la creación de la comisión, «por iniciativa» de Annan, para investigar las alegaciones de irregularidades en el programa. Un programa que permitió a la población iraquí evitar «una crisis humanitaria», pero en el que, según el informe, hubo importantes disfunciones, agregó. Efe

EL MUNDO

Viernes, 9 de septiembre de 2005

LASTRE DE CREDIBILIDAD EN LA ONU

Editorial

La Cumbre Mundial 2005 de las Naciones Unidas, que comenzará el próximo miércoles en Nueva York, tiene ante sí una tarea ímproba si de verdad toma tan en serio como debería el informe presentado anteayer por la comisión independiente que ha investigado la corrupción en el seno del programa Petróleo por alimentos.

La conclusión de esta Comisión, encabezada por el ex presidente de la Reserva Federal de EEUU Paul Volcker, es que el programa destinado a permitir a Sadam Husein vender petróleo iraquí para comprar alimentos y medicinas para la población se convirtió en un nido de fraudes y corruptelas que provocaron el desvío de 17.000 millones de dólares. La responsabilidad, según Volcker, reside tanto en el secretario general de la ONU, Kofi Annan, como en el Consejo de Seguridad, pues ambos fallaron a la hora de aplicar los controles que estaban a su alcance para frenar las irregularidades.

Inmediatamente después de conocerse el informe, varios embajadores se apresuraron a clamar por la reforma a fondo que necesita la ONU. Sin embargo, es difícil percibir en esta organización un afán de cambio cuando el capitán que ha pilotado la nave en el curso de todos los escándalos se empeña en permanecer al mando.

Aunque la comisión investigadora no haya encontrado indicios de que Annan beneficiase directamente a la empresa donde trabajaba su hijo Kojo, poseedora de un contrato millonario para supervisar la entrada de mercancías en Irak, eso no va a diluir la sospecha de escandaloso nepotismo y debería bastar para determinar su marcha. Pero es que, además, la Comisión sí achaca abiertamente al secretario general errores de gestión y laxitud en los controles que demuestran su incapacidad como administrador jefe.

Si la ONU está necesitada de algo después de todo lo acontecido en torno a Irak, es de una considerable inyección de credibilidad. El informe de Volcker destaca que la organización está necesitada de un «liderazgo ejecutivo fuerte» que prevenga comportamientos «ilícitos, poco éticos y corruptos». ¿Es que alguien puede pensar que, después de las acusaciones que los investigadores vierten sobre Annan y que éste acepta, la comisión ve en su persona alguna idoneidad para esa tarea? Desde luego, la sustitución de Annan no será la solución a los problemas de la ONU, pero sí constituiría un primer paso, simbólico y la vez necesario, para demostrar que se quiere emprender una nueva etapa sin temor a los cambios.

EL PAIS

Viernes, 9 de septiembre de 2005

UNA CUMBRE DEMASIADO IMPORTANTE PARA FRACASAR

Kevin Watkins

El autor alerta sobre el peligro de que la próxima asamblea de la ONU no logre implicar a los países ricos en el avance hacia los Objetivos del Milenio contra la pobreza y un comercio más justo con el Sur.

Martin Luther King comparaba la Constitución norteamericana a un pagaré que ofrecía justicia social e igualdad de oportunidades para todos. Parado frente al monumento a Lincoln en Washington DC hace 42 años decía que él acusaba a sucesivos gobiernos por no ser capaces de cumplir la promesa. "Para los afro-americanos, este pagaré se ha transformado en un cheque sin fondos" y continuaba "nos negamos a creer que la cuenta bancaria de la justicia esté en bancarrota".

La próxima semana se llevará a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la cumbre mundial que reunirá a la mayor cantidad de jefes de Estado y de Gobierno del mundo para discutir sobre otro pagaré. Ese pagaré es la Declaración del Milenio.

La Declaración del Milenio establece el compromiso internacional de acabar con la pobreza. Esta promesa está refrendada por metas cuantificables expresadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Algunas personas cuestionan la validez de las cumbres internacionales, otras cuestionan la validez de los ODM como un marco útil para guiar la cooperación internacional. Estas concepciones están profundamente, incluso peligrosamente, equivocadas. Los flagelos de la extrema pobreza y de las profundas desigualdades representan el desafío ético de nuestro tiempo. En un mundo interdependiente, éstos representan también una amenaza para la seguridad colectiva y la prosperidad. Un imperativo moral, así como el interés propio indican que la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas 2005 es demasiado importante para fracasar y que los Objetivos de Desarrollo del Milenio son demasiado importantes para ser desestimados.

Mientras los Gobiernos preparan el documento final de la Cumbre es necesario que se abstengan de negociar cláusula por cláusula y se pongan a reflexionar sobre lo que está en juego. Como lo indica el Informe de desarrollo humano que se publica el 7 de septiembre de 2005, una continuación de las actuales tendencias conducirá a resultados poco esperanzadores.

Tal es el caso de la mortalidad infantil. En el 2015 el mundo estaría cuatro millones de muertes por debajo de la meta. Esto equivale a la población conjunta de Nueva York, Tokio y Londres menor de cinco años. Según la tendencia actual, África subsahariana alcanzaría la meta en el año 2115, es decir, un siglo más tarde.

De manera superficial, la perspectiva de reducir la pobreza a la mitad es más positiva, en gran medida, por el empeño de China e India. Sin embargo, más allá de los datos agregados globales, cuando se mide país por país el panorama es más sombrío: 400 millones de personas seguirían, sin alcanzar los ODM, bajo la línea de pobreza. Y si bien una mirada al objetivo de garantizar educación primaria universal a todos los niños es esperanzadora, bajo las tendencias actuales, 46 millones de niños se quedarían sin ir a la escuela.

Estas proyecciones son basadas en tendencias. Felizmente las tendencias no son el destino. Aún queda tiempo para poner en práctica políticas e invertir recursos para alcanzar los ODM, pero las agujas del reloj marcan su paso y el tiempo se está acortando. Lo que queda claro es que una década de business as usual no permitirá alcanzar los ODM, con las implicaciones que esto tiene en términos de sufrimiento humano.

Sería poco realista esperar que una reunión internacional de esta naturaleza produzca un plan de acción para acelerar el avance hacia el logro de los ODM. Sin embargo, es importante que los participantes aprovechen la oportunidad que tienen para profundizar la agenda anti-pobreza. Una declaración sustantiva puede marcar el inicio de una década por el desarrollo y hacer los ODM alcanzables.

De la misma manera, si la reunión de jefes de Estado y de Gobierno produce un comunicado desprovisto de contenido sustantivo se enviará al mundo una señal equivocada. Un resultado de esa naturaleza dejará a los gobiernos nadando contra corrientes de gran presión pública como la campaña "convirtiendo a la pobreza en historia".

Entonces, ¿qué puede hacer la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas para recuperar el curso deseado?

Para comenzar, fortalecer el impulso generado en la reunión del G-8. En la reunión de julio en Gleneagles, los países ricos del mundo se reunieron con líderes de África para definir medidas decisivas de incremento de la ayuda al desarrollo y reducción de la deuda externa.

El comercio internacional representa un desafío más grande. Cuatro años después, las negociaciones de la Ronda de Desarrollo de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) no avanzan. El problema es: los países ricos están pidiendo mucho y dando muy poco. Algunos de los países más pobres se enfrentan a barreras más altas en el comercio con los países ricos, los subsidios agrícolas están subiendo y los países pobres se ven presionados a aplicar acuerdos sobre inversión, propiedad intelectual y liberalización que pueden comprometer sus esfuerzos de reducción de pobreza.

A menos que se produzcan cambios, la reunión ministerial programada para diciembre de este año fracasará. Un resultado con consecuencias devastadoras para la legitimidad del sistema multilateral de normas.

La agricultura es una prioridad. Actualmente los Gobiernos del norte gastan mil millones de dólares por año en ayuda al desarrollo rural de países pobres y la misma cifra por día en subsidios a sus propios productores agrícolas. Estos subsidios, sumados a las altas tarifas de importación, son indefendibles. Sistemáticamente perjudican a productores pequeños de países en desarrollo en mercados globales e incluso en mercados locales, al bajar los precios, cerrar oportunidades y reforzar la pobreza.

Las potencias subsidiadoras de la Unión Europea y de los Estados Unidos podrían usar la Cumbre de las Naciones Unidas para mandar una señal clara a la Ronda de Doha. El primer ministro británico, Tony Blair ya hizo un llamamiento para eliminar los subsidios a las exportaciones en un plazo de cinco años. Complementado por un compromiso de hacer recortes más profundos de soportes y tarifas, éste puede ser un cambio en el ambiente de funeral de la OMC y así desbloquear el proceso de negociación en otras áreas.

La seguridad es otra área de acción prioritaria. Los conflictos violentos continúan siendo una de las más poderosas barreras para alcanzar los ODM, ya que el mundo carece de una estructura institucional capaz de integrar la prevención de conflictos, el mantenimiento de la paz y la reconstrucción postconflicto. Ésa es la razón por la cual el secretario general ha dado prioridad al establecimiento de una nueva Comisión de Construcción de Paz y la razón por la que la cumbre debe respaldar, sin ambigüedades, el principio de la "responsabilidad de proteger" a las poblaciones vulnerables.

Finalmente, la cumbre de la próxima semana es sobre algo más que los ODM y la propia reforma de las Naciones Unidas. Hace cinco años, los líderes del mundo hicieron una promesa a sus ciudadanos más vulnerables. Si no podemos trabajar conjuntamente como comunidad global para mantener esta promesa, ¿qué esperanza podemos tener de afrontar las serias amenazas que plantean el cambio climático, la proliferación de armas nucleares, las epidemias y el terrorismo internacional?

El unilateralismo no es una verdadera alternativa, ni aun para los países más poderosos. No hay otra alternativa que la cooperación internacional basada en normas si deseamos construir un mundo más estable, más seguro y menos dividido. La cumbre de las Naciones Unidas es una prueba ácida para el compromiso de la cooperación internacional. La cumbre es muy importante como para arriesgar un fracaso. Es por ello, que necesitamos asegurarnos que los ODM, como pagaré, no vengan con un sello que diga "sin fondos".

Martin Luther King comparaba la Constitución norteamericana a un pagaré que ofrecía justicia social e igualdad de oportunidades para todos. Parado frente al monumento a Lincoln en Washington DC hace 42 años decía que él acusaba a sucesivos gobiernos por no ser capaces de cumplir la promesa. "Para los afro-americanos, este pagaré se ha transformado en un cheque sin fondos" y continuaba "nos negamos a creer que la cuenta bancaria de la justicia esté en bancarrota".

La próxima semana se llevará a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la cumbre mundial que reunirá a la mayor cantidad de jefes de Estado y de Gobierno del mundo para discutir sobre otro pagaré. Ese pagaré es la Declaración del Milenio.

La Declaración del Milenio establece el compromiso internacional de acabar con la pobreza. Esta promesa está refrendada por metas cuantificables expresadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Algunas personas cuestionan la validez de las cumbres internacionales, otras cuestionan la validez de los ODM como un marco útil para guiar la cooperación internacional. Estas concepciones están profundamente, incluso peligrosamente, equivocadas. Los flagelos de la extrema pobreza y de las profundas desigualdades representan el desafío ético de nuestro tiempo. En un mundo interdependiente, éstos representan también una amenaza para la seguridad colectiva y la prosperidad. Un imperativo moral, así como el interés propio indican que la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas 2005 es demasiado importante para fracasar y que los Objetivos de Desarrollo del Milenio son demasiado importantes para ser desestimados.

Mientras los Gobiernos preparan el documento final de la Cumbre es necesario que se abstengan de negociar cláusula por cláusula y se pongan a reflexionar sobre lo que está en juego. Como lo indica el Informe de desarrollo humano que se publica el 7 de septiembre de 2005, una continuación de las actuales tendencias conducirá a resultados poco esperanzadores.

Tal es el caso de la mortalidad infantil. En el 2015 el mundo estaría cuatro millones de muertes por debajo de la meta. Esto equivale a la población conjunta de Nueva York, Tokio y Londres menor de cinco años. Según la tendencia actual, África subsahariana alcanzaría la meta en el año 2115, es decir, un siglo más tarde.

De manera superficial, la perspectiva de reducir la pobreza a la mitad es más positiva, en gran medida, por el empeño de China e India. Sin embargo, más allá de los datos agregados globales, cuando se mide país por país el panorama es más sombrío: 400 millones de personas seguirían, sin alcanzar los ODM, bajo la línea de pobreza. Y si bien una mirada al objetivo de garantizar educación primaria universal a todos los niños es esperanzadora, bajo las tendencias actuales, 46 millones de niños se quedarían sin ir a la escuela.

Estas proyecciones son basadas en tendencias. Felizmente las tendencias no son el destino. Aún queda tiempo para poner en práctica políticas e invertir recursos para alcanzar los ODM, pero las agujas del reloj marcan su paso y el tiempo se está acortando. Lo que queda claro es que una década de business as usual no permitirá alcanzar los ODM, con las implicaciones que esto tiene en términos de sufrimiento humano.

Sería poco realista esperar que una reunión internacional de esta naturaleza produzca un plan de acción para acelerar el avance hacia el logro de los ODM. Sin embargo, es importante que los participantes aprovechen la oportunidad que tienen para profundizar la agenda anti-pobreza. Una declaración sustantiva puede marcar el inicio de una década por el desarrollo y hacer los ODM alcanzables.

De la misma manera, si la reunión de jefes de Estado y de Gobierno produce un comunicado desprovisto de contenido sustantivo se enviará al mundo una señal equivocada. Un resultado de esa naturaleza dejará a los gobiernos nadando contra corrientes de gran presión pública como la campaña "convirtiendo a la pobreza en historia".

Entonces, ¿qué puede hacer la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas para recuperar el curso deseado?

Para comenzar, fortalecer el impulso generado en la reunión del G-8. En la reunión de julio en Gleneagles, los países ricos del mundo se reunieron con líderes de África para definir medidas decisivas de incremento de la ayuda al desarrollo y reducción de la deuda externa.

El comercio internacional representa un desafío más grande. Cuatro años después, las negociaciones de la Ronda de Desarrollo de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) no avanzan. El problema es: los países ricos están pidiendo mucho y dando muy poco. Algunos de los países más pobres se enfrentan a barreras más altas en el comercio con los países ricos, los subsidios agrícolas están subiendo y los países pobres se ven presionados a aplicar acuerdos sobre inversión, propiedad intelectual y liberalización que pueden comprometer sus esfuerzos de reducción de pobreza.

A menos que se produzcan cambios, la reunión ministerial programada para diciembre de este año fracasará. Un resultado con consecuencias devastadoras para la legitimidad del sistema multilateral de normas.

La agricultura es una prioridad. Actualmente los Gobiernos del norte gastan mil millones de dólares por año en ayuda al desarrollo rural de países pobres y la misma cifra por día en subsidios a sus propios productores agrícolas. Estos subsidios, sumados a las altas tarifas de importación, son indefendibles. Sistemáticamente perjudican a productores pequeños de países en desarrollo en mercados globales e incluso en mercados locales, al bajar los precios, cerrar oportunidades y reforzar la pobreza.

Las potencias subsidiadoras de la Unión Europea y de los Estados Unidos podrían usar la Cumbre de las Naciones Unidas para mandar una señal clara a la Ronda de Doha. El primer ministro británico, Tony Blair ya hizo un llamamiento para eliminar los subsidios a las exportaciones en un plazo de cinco años. Complementado por un compromiso de hacer recortes más profundos de soportes y tarifas, éste puede ser un cambio en el ambiente de funeral de la OMC y así desbloquear el proceso de negociación en otras áreas.

La seguridad es otra área de acción prioritaria. Los conflictos violentos continúan siendo una de las más poderosas barreras para alcanzar los ODM, ya que el mundo carece de una estructura institucional capaz de integrar la prevención de conflictos, el mantenimiento de la paz y la reconstrucción postconflicto. Ésa es la razón por la cual el secretario general ha dado prioridad al establecimiento de una nueva Comisión de Construcción de Paz y la razón por la que la cumbre debe respaldar, sin ambigüedades, el principio de la "responsabilidad de proteger" a las poblaciones vulnerables.

Finalmente, la cumbre de la próxima semana es sobre algo más que los ODM y la propia reforma de las Naciones Unidas. Hace cinco años, los líderes del mundo hicieron una promesa a sus ciudadanos más vulnerables. Si no podemos trabajar conjuntamente como comunidad global para mantener esta promesa, ¿qué esperanza podemos tener de afrontar las serias amenazas que plantean el cambio climático, la proliferación de armas nucleares, las epidemias y el terrorismo internacional?

El unilateralismo no es una verdadera alternativa, ni aun para los países más poderosos. No hay otra alternativa que la cooperación internacional basada en normas si deseamos construir un mundo más estable, más seguro y menos dividido. La cumbre de las Naciones Unidas es una prueba ácida para el compromiso de la cooperación internacional. La cumbre es muy importante como para arriesgar un fracaso. Es por ello, que necesitamos asegurarnos que los ODM, como pagaré, no vengan con un sello que diga "sin fondos".

Kevin Watkins es director del Informe de desarrollo humano 2005 del PNUD (Programa de Desarrollo de la ONU).

Annan cada Vez más Cuestionado

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2005, 3:24, Categoría: Naciones Unidas

El pasado Jueves, 8 de Septiembre de 2005, la prensa europea se hacía eco de la inmensa corrupción institucionalizada en que se ha cobertizo la ONU por gracia del programa ‘Petróleo por Alimentos’, o si se prefiere ‘Palacios por Petróleo’ que es mucho más descriptivo y ajustado a la realidad. Les resumimos seguidamente algún ejemplo.

El Handelsblatt, de Düsseldorf, apunta: "El déspota Saddam Hussein y sus cercanos hicieron por años negocios turbios con enviados de la ONU y empresas del sector energético, mientras la población seguía sumiéndose en la miseria. Ahora, el antiguo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Paul Volcker, presentó una prolija lista de los pecados cometidos. La ONU sale ahí muy mal parada: la conclusión es que el mayor programa humanitario de su historia se convirtió también en su mayor caso de corrupción. Como consecuencia, Volcker exhorta a realizar amplias reformas en la organización mundial. Paul Volcker tiene razón. La ONU tiene que actuar decididamente contra la desidia en sus propias filas. Una organización mundial chapucera, que tiende permanentemente al mal manejo financiero, no puede acometer con éxito las gigantescas tareas globales del siglo XXI, desde el desarme y el combate contra la pobreza hasta la defensa de los derechos humanos en el mundo entero".

The Times, de Londres, comenta: "El punto más controvertido del informe atañe al papel del secretario general de la ONU, Kofi Annan. Quien ocupe ese cargo debe ser un diplomático con experiencia pero, de acuerdo a los estatutos, es también jefe de la administración de la ONU. Annan no es sobornable ni corrupto. Volcker indica que sus culpas consistieron en haber pasado cosas por alto o en no haber actuado. Pero fueron errores desastrosos. La crítica es fuerte y apunta a su persona. Él debe aceptarla y asumir la única actitud honorable que cabe como consecuencia".

El Basler Zeitung, de Basilea, opina: "El informe Volcker no escatima en palabras duras. Habla de 'enormes fallas', comportamiento 'ilegal, poco ético y corrupto' y de 'fracaso administrativo'. Pero cuando se trata de casos concretos, se diluye (...) La comisión independiente no encontró muchos casos de corrupción en la administración del programa. Distinta se ve la cosa en lo tocante a las 4000 empresas que compraron petróleo y suministraron alimentos a Irak con el consentimiento de la Comisión de Sanciones del Consejo de Seguridad, dominada por Estados Unidos. Se estima que aproximadamente la mitad de ellas, entre las que también se cuentan empresas estadounidenses, pagaron en forma encubierta un total de más de 10 mil millones de dólares a Saddam Hussein. Pero ante ellas Volcker es impotente, porque en el mundo de los negocios rigen otras reglas que en el servicio público".

Annan Asume la Responsabilidad en el Fraude Negándose a Dimitir

Por Narrador - 12 de Septiembre, 2005, 16:07, Categoría: Naciones Unidas

Annan va quedando al descubierto, su verdadera faz ya es difícil disimular. Por mucho que medios como EL PAIS traten de minimizar este escándalo descomunal en el que se ha robado miles y miles de millones de dólares. El gran farsante de la paloma en la solapa “asume la responsabilidad en el fraude” del programa ‘Petróleo por Alimentos’ pero se niega a dimitir ¿Qué responsabilidad es esa? ¿Cómo la de Felipe González? ¿Esta es la legalidad internacional?

EL MUNDO

Jueves, 8 de septiembre de 2005

KOFI ANNAN ASUME LA RESPONSABILIDAD DE LA TRAMA PETROLERA TRAS CONOCERSE EL INFORME INDEPENDIENTE

El secretario general de la ONU admite que el texto es «crítico con su persona» y pide reformas

NUEVA YORK.- El Comité Independiente que investiga la corrupción en el seno del programa Petróleo por alimentos, destinado desde los años 90 a Irak, presentó ayer ante el Consejo de Seguridad de la ONU el informe final que han desarrollado desde hace un año.

El ex presidente de la Reserva Federal de EEUU, Paul Volcker, fue el encargado de leer las conclusiones a las que la comisión que encabeza ha llegado. En su alocución, Volcker aclaró que «la responsabilidad está muy repartida», en su mayoría entre el Consejo de Seguridad y el secretario general, Kofi Annan, además Volcker manifestó el profundo descontrol con el que se ha llevado a cabo el programa humanitario, ya que, aunque en ningún punto se establece qué agencias o comités son los encargados de su supervisión, lo cierto es que el Consejo de Seguridad es el responsable de supervisar en última instancia la ejecución del programa.

A pesar de que no existen pruebas candentes que recaigan sobre el secretario general, Annan se hizo responsable, ante el Consejo, de las irregularidades en la gestión del programa, e instó a los países miembros a reformar el organismo mundial, que cumple 40 años el próximo 14 de septiembre. «Como máximo administrador de la ONU, asumo la responsabilidad de los fallos que se han revelado, tanto en la implementación del programa como en el funcionamiento del Secretariado», sentenció Annan.

Asimismo, el secretario general añadió que el informe era «crítico con su persona», pero aun así insistió en que no hay evidencias de que él hubiera interferido en el proceso de contratación de empresas bajo el programa humanitario. De lo que sí podía haber sido acusado Annan era de haber incurrido en un «conflicto de intereses», ya que la firma Cotecna, en la que trabaja su hijo Kojo, consiguió un contrato para suministrar servicios de inspección en el marco del programa Petróleo por alimentos. Según el informe, el Consejo también falló al no establecer cuáles debían ser «los parámetros, las políticas y las responsabilidades administrativas» del programa.

El texto destaca la necesidad de un «liderazgo ejecutivo fuerte» para prevenir comportamientos «ilícitos, poco éticos y corruptos».Uno de los grandes problemas, aclaró Volcker, fue el hecho de que no se estableció ningún sistema de auditoría, algo que ahora el Comité pone sobre la mesa como una de las medidas a tomar en el futuro.

EL PAIS

Jueves, 8 de septiembre de 2005

KOFI ANNAN ASUME SU RESPONSABILIDAD POR EL FRAUDE EN EL PLAN HUMANITARIO PARA IRAK

Sandro Pozzi

El secretario general de Naciones Unidas descarta dimitir pese a sentirse "avergonzado"

Nueva York - El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, entonó ayer el mea culpa ante el Consejo de Seguridad por las irregularidades y fallos de administrativos destapados en la gestión del programa humanitario Petróleo por Alimentos para Irak, aunque descartó dimitir. El documento presentado por el ex presidente de la Reserva Federal estadounidense Paul Volcker e integrado por 860 páginas en cinco volúmenes pide a la Asamblea General que refuerce la autoridad en el seno del organismo para poder recuperar su legitimidad tras el duro azote del escándalo.

Paul Volcker dejó claro que no existía una clara línea de mando a la hora de gestionar el programa humanitario, por eso habla de responsabilidad colectiva. El Consejo de Seguridad, como señala el documento, falló a la hora de definir unos parámetros prácticos claros, políticas y las responsabilidades que debían guiar la ejecución administrativa del régimen de ayuda al pueblo iraquí, el más ambicioso puesto en marcha por la ONU.

Por su parte, Naciones Unidas fue incapaz de establecer los controles para identificar y contrarrestar cualquier tipo de mala gestión o de corrupción en el seno de la organización. Esta falta de autoridad permitió, según Volcker, "una evasión de responsabilidades a todos los niveles". Es más, explica que el programa Petróleo por Alimentos carecía de la estructura, del personal y de la capacidad de planificación necesarias para ejecutar un sistema de ayuda que movilizó 100.000 millones de dólares.

"No estaba a la altura del reto", precisa, "lo que se vio agravado por comportamientos poco éticos y corruptos" dentro y fuera de la ONU. Por este motivo, Paul Volcker urgió a los miembros del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General a que acometan una profunda reforma del organismo, para recuperar su legitimidad, confianza y credibilidad. "No son simples aberraciones que deben pasarse por alto o resolverse con parches", remachó.

Por su parte, Kofi Annan dijo ante el Consejo de Seguridad sentirse "avergonzado" por estas revelaciones y aunque evitó dar respuestas prematuras al contenido del informe, aceptó las críticas que se lanzan contra su persona. "Como jefe administrativo debo asumir las responsabilidades por los fallos revelados, tanto en la ejecución del programa como en el funcionamiento del secretariado", afirmó Annan, quien subrayó que la reforma de la organización es "imperativa". Sin embargo, dejó clara su intención de seguir en el puesto: "No creo que nadie vaya a dimitir; seguiremos trabajando".

El hijo de Annan

Annan dejó claro además que las conclusiones del comité de investigación demuestran que no intervino o intentó influir en el concurso que permitió a la empresa de inspecciones suiza Cotecna hacerse con un contrato de la ONU. Su hijo, Kojo, trabajó para la compañía antes de ganar el concurso, lo que podía crear un caso de conflicto de interés.

Volcker precisó que "no hay evidencias lo suficientemente razonables" para culpar al secretario general de cualquier actuación irregular, aunque dejó claro que esto no le exonera. Annan, aunque dijo sentirse "satisfecho", aceptó de nuevo su responsabilidad por no ser "diligente" en este asunto. Pero el informe Volcker deja claro que la responsabilidad por las irregularidades y el fraude destapado en el programa debe ser compartida por todos.

En una reacción preliminar, el embajador de EE UU ante la ONU, John Bolton, dijo que identificar los fallos en la gestión del programa "era necesario", así como perseguir a los corruptos. Y añadió que las conclusiones del informe Volcker deben servir de "catalizador" para proceder a un cambio de gestión administrativa en la ONU. Su homólogo británico, Emyr Jones Parry, insistió en que deben corregirse los fallos y dijo que la cumbre de Jefes de Estado que se celebrará la semana próxima debe proceder a cambios reales para asegurar la "eficiencia, la responsabilidad y la transparencia" del organismo. Bolton insistió en que se necesita una reforma que permita prevenir otro escándalo similar. "El futuro de la ONU depende de ello", remachó.

El embajador francés, Jean-Marc de la Sabliere, se limitó a destacar la complejidad del programa y dijo que la responsabilidad debe ser colectiva. Kofi Annan concluyó diciendo de que no tiene ninguna duda de que la institución saldrá de esta crisis.

EL PAIS

Jueves, 8 de septiembre de 2005

"UN PACTO CON EL DIABLO"

Sandro Pozzi

Nueva York - "Las conclusiones no deben sorprender a nadie", dijo ayer el ex presidente de la Reserva Federal estadounidense, Paul Volcker, al presentar las suyas después de 18 meses de investigación del escándalo para la que contó con un presupuesto próximo a los 35 millones de dólares (28,1 millones de euros). El mandato que le dio el Consejo de Seguridad en abril de 2004 era claro: determinar el alcance de la mala gestión y de la corrupción dentro y fuera de las paredes de la ONU.

"Hemos encontrado las dos", precisó. La conclusión general es simple: la falta de autoridad y de vigilancia tanto por parte del Consejo de Seguridad como del Secretariado General permitieron que el régimen de Sadam Husein utilizara la generosidad de la comunidad internacional para reforzar su autoridad.

Esto permitió comportamientos ilícitos por parte de los contratistas que operaron bajo el programa humanitario y de algunos funcionarios de la ONU. El informe revela que el régimen de Sadam se benefició de hasta 10.200 millones de dólares entre 1997 y 2003, años durante los que estuvo operativo el programa. De ellos, 229 millones provenían de sobrecargos aplicados a las exportaciones de crudo, 8.400 millones al contrabando de petróleo y 1.560 millones a ingresos ilegales obtenidos por los envíos de alimentos, medicinas y otros suministros que recibía el régimen. Sadam se apropió de 2.600 millones antes de que entrara en vigor el programa humanitario.

"No hay que olvidar que Sadam Husein fue el principal culpable de la saga y que corrompió el programa en su beneficio personal", precisó el representante británico, Emyr Jones Parry, aunque reconoció que el "imperativo humanitario" obligó al Consejo de Seguridad y al Secretariado de la ONU a "alcanzar acuerdos poco satisfactorios" con el régimen para asegurarse de que la ayuda llegaba a la población iraquí, afectada por las consecuencias del embargo. Es lo que denominó Paul Volcker como "un pacto con el diablo".

En el marco del programa se movilizaron 64.000 millones de dólares en petróleo y 39.000 millones en alimentos. Pero el informe señala que la mayor parte del fraude se produjo fuera de la ONU, entre las 4.500 empresas privadas que recibieron contratos. Un detalle que puso en evidencia el propio Kofi Annan y sobre el que Paul Volcker presentará un informe en octubre.

ABC

Jueves, 8 de septiembre de 2005

ANNAN Y LA ONU, BAJO SOSPECHA POR EL PROGRAMA «PETRÓLEO POR ALIMENTOS»

P. Rodríguez

WASHINGTON. Dentro del informe sobre la fraudulenta timba en la que degeneró el programa «petróleo por alimentos», organizado por la ONU con el teórico objetivo de facilitar a Irak ayuda humanitaria, no faltan críticas tanto para el Consejo de Seguridad como para el secretario general, Kofi Annan, por lo que se considera demostrada negligencia a la ahora de administrar y controlar un montante de 70.000 millones de dólares plagado de irregularidades y sobornos internacionales.

La pesquisa independiente dirigida por Paul Volcker, ex presidente de la Reserva Federal, ha caracterizado al programa como evidencia de la necesidad de profundas reformas en la Organización de Naciones Unidas, especialmente en lo que respecta a supervisión de sus actividades financieras. Según el informe, «contentarse con menos, permitir retraso y dilación, es una invitación al fallo, a la erosión adicional del respaldo público y el deshonor de los ideales sobre los que se ha construido la ONU».

Los vecinos de Irak, señalados

El informe destaca que vecinos de Irak -como Jordania, Turquía y Siria-violaron sistemáticamente las sanciones económicas de Naciones Unidas prestándose al contrabando de millones de barriles de petróleo en beneficio del régimen de Sadam Husein. Sin que se produjera una intervención decisiva de Estados Unidos al respecto. El documento, de unas mil páginas, también reprocha a miembros clave del Consejo de Seguridad, como Francia y Rusia, por abortar esfuerzos para reformar el fraudulento programa de «petróleo por alimentos».

A juicio de este dictamen, que ha costado 34 millones de dólares, el sistema de Naciones Unidas se ha visto «debilitado» por toda la corrupción y mala administración generada por este programa en vigor desde 1996 hasta la invasión liderada por Estados Unidos en el 2003. Gracias a estos manejos, el régimen de Sadam Husein obtuvo una financiación irregular de 17.000 millones de dólares. Según insiste el informe Volcker, el programa de «petróleo por alimentos» fue «un pacto con el diablo y el diablo tenía los medios para manipularlo en su beneficio».

El escándalo ha provocado en Estados Unidos varias intervenciones de la Justicia federal y pesquisas del Congreso federal. La Fiscalía de Nueva York ha procesado a dos ciudadanos rusos, un petrolero de Texas, un búlgaro y un «trader» de Londres. El director del programa, el chipriota Benon Sevan, ha sido acusado de aceptar millonarios sobornos. El informe Volcker también ha documentado una serie de manejos cuestionables por parte de Kojo Annan, hijo del secretario general de la ONU. Se le reprocha el haber abusado de privilegios diplomáticos de su padre en beneficio propio.

Aunque el informe hubiera sobrado para forzar la dimisión de Kofi Annan si fuera el responsable de una empresa privada en EE.UU. en la era post-Enron, éste se ha limitado a asumir responsabilidades de forma genérica. En una intervención ayer ante el Consejo de Seguridad, indicó que «el informe me critica personalmente y yo acepto esas críticas». Según el secretario general, las conclusiones resultan «profundamente embarazosas para todos nosotros». El próximo mes se espera la publicación de otro informe con las empresas privadas que se han beneficiado de esta multilateral corrupción.

LA RAZON

Jueves, 8 de septiembre de 2005

ANNAN ADMITE SU CULPA EN EL FRAUDE IRAQUÍ, PERO NO DIMITE

Pilar Domínguez

Sadam se embolsó 10.990 millones de dólares con la colaboración de dos funcionarios de la ONU

Nueva York- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se responsabilizó ayer de las irregularidades en la gestión del programa humanitario para Iraq e instó a los países miembros a reformar el organismo mundial. Annan participó en una reunión del Consejo de Seguridad, en la que Paul Volcker, presidente de la comisión independiente que investiga el caso de corrupción del programa Petróleo por Alimentos, presentó su último informe.

«Como máximo administrador de la ONU, asumo la responsabilidad de los fallos que se han revelado, tanto en la implementación del programa como en el funcionamiento del Secretariado», dijo Annan. Reconoció que el informe presentado por la comisión es «crítico con su persona», pero que aun así se reafirma en que no existen evidencias de que él hubiera interferido en el proceso de contratación de empresas bajo el programa humanitario para Iraq.

Conflicto de intereses. Annan estaba en el punto de mira de la investigación por un posible caso de «conflicto de intereses», debido a que la firma suiza Cotecna, en la que trabaja su hijo, Kojo, consiguió un contrato para suministrar servicios de inspección en el marco del programa Petróleo por Alimentos. «A principios de año, el comité concluyó que no tuve ninguna influencia o intenté influir en el proceso de contratación. Estoy satisfecho de que en este informe se haya reafirmado esta conclusión», declaró Annan. Sin embargo, se mostró «profundamente decepcionado» porque el documento culpe a un grupo pequeño de empleados de la ONU de haber cometido fraude en la gestión del programa, en referencia a las comisiones ilegales que cobraron algunos de ellos a cambio de conceder contratos multimillonarios a las empresas.

Además, según el informe, Sadam Husein encontró la vía para sacar al mercado petróleo de contrabando a través de sus países vecinos, lo que le reportó 10.990 millones de dólares. El régimen iraquí cobró también un sobreprecio a las empresas interesadas en comerciar legalmente con el petróleo iraquí, lo que le supuso otros ingresos de 1.800 millones de dólares. Por primera vez, los investigadores han desvelado la nacionalidad de las empresas favorecidas por Husein: francesas, chinas y rusas, precisamente los tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad que se opusieron a la invasión del país, en marzo de 2003.

Aun así, Annan subrayó que «la mayor corrupción dentro del programa se produjo entre las compañías privadas, manipuladas por el Gobierno» del presidente iraquí derrocado, Sadam Husein. Esto demuestra, a su juicio, que parte de la responsabilidad por la mala gestión del programa la tiene el Consejo de Seguridad, cuyo Comité 611 se encargó de supervisar la contratación de compañías bajo el régimen de sanciones impuestas a Iraq tras invadir Kuwait. «El informe revela que los problemas provienen de una demarcación poco clara de los papeles y responsabilidades del Consejo de Seguridad, el Comité 611 y el Secretariado», puntualizó.

Por ello, insistió en la necesidad de «aprender lecciones» del informe y tomar en serio las recomendaciones de Volcker, sobre todo en lo que se refiere a la necesidad de llevar a cabo reformas para supervisar la gestión administrativa y actuar cuando se detecten irregularidades. Entre las reformas, destacó la necesidad de crear una estructura de supervisión que sea independiente del Secretariado y de cualquier interferencia política de los Estados miembros. También recomendó dar una mayor autoridad y flexibilidad al secretario general para que pueda tomar decisiones a diario sobre la asignación de empleados y recursos, sin que tenga que aprobarlo antes la Asamblea General o el Consejo de Seguridad. Efe

EL PAIS

Jueves, 8 de septiembre de 2005

LA ONU, DEBILITADA

Editorial

Las Naciones Unidas salen debilitadas del escándalo de corrupción del programa Petróleo por Alimentos, como bien señala el informe acusador elaborado a lo largo de un año de investigación por Paul Volcker, antiguo presidente de la Reserva Federal de EE UU. Éste ha señalado "serios casos de conducta ilícita, contraria a la ética y corrupta". Aunque ha dirigido el dedo acusador contra Kofi Annan como administrador jefe de la ONU, ha exonerado, sin embargo, al secretario general de inmoralidad. El propio Annan ha asumido su "responsabilidad", pero nadie le ha pedido la dimisión (su segundo mandato acaba a finales de 2006), pues también el Consejo de Seguridad tiene parte de culpa en el descontrol de esas cuentas gigantescas.

Annan pierde respetabilidad en unos momentos cruciales, cuando la semana próxima se va a celebrar la cumbre a la que asistirán más de 170 mandatarios para celebrar el 60º aniversario de la ONU, que tiene sobre la mesa una reforma en profundidad de la organización que puede quedar en papel mojado. El peligro es que se limite a la gestión interna y no aborde un proyecto más ambicioso para adaptar la institución, eje central para un multilateralismo eficaz del que recela la Administración de Bush, a los retos del siglo XXI.

El programa Petróleo por Alimentos estaba inspirado por fines humanitarios. Se trataba de permitir al Irak de Sadam Husein, bajo embargo internacional, vender una parte limitada de su petróleo para comprar alimentos y medicinas con los que aliviar el sufrimiento de la población. De 1996 a 2003, año en que terminó tras la ocupación militar norteamericana, el programa manejó 64.000 millones de dólares, pero se desviaron de forma corrupta unos 17.000 millones. Si se compara con el presupuesto anual de 10.000 millones de dólares de la ONU y todas sus agencias, es evidente que Naciones Unidas no estaba preparada para gestionar bien tales cantidades. Se creó un monstruo del que se aprovecharon muchos, desde Sadam hasta los que hicieron negocios con él, entre ellos, según parecen confirmar las investigaciones, el hijo de Annan cuando trabajó para una empresa petrolera. La mala fama del hijo agrava, por desgracia, la responsabilidad del padre.

Las carencias de Annan como administrador jefe son aún más lamentables ante el hecho de que es el primer secretario general emanado de la propia burocracia de la organización. Bien es verdad que en estos años Annan se ha convertido en una referencia diplomática y política antes que funcionarial. Y que, al cabo, Irak ha debilitado a la ONU: por este programa y por la ilegal invasión. Lo que ponen de relieve estos episodios es que reformar a fondo la institución es indispensable para la gobernanza mundial.

Corrupción Institucionalizada en Naciones Unidas

Por Narrador - 11 de Septiembre, 2005, 2:32, Categoría: Naciones Unidas

Lo que era un "secreto a voces" va convirtiéndose en una realidad probada y comprobada. Naciones Unidas es un centro de corrupción institucionalizada donde se han robado miles de millones de dólares. Ahora sabemos la razón real para oponerse a la actuación militar en Irak: el dictador tenía "comprados" a la mayor parte de Institución, incluyendo al hijo del Secretario General ¿Estos son los garantes de la legalidad internacional? Si la respuesta fuese afirmativa tendríamos poderosas razones para sentir una honda preocupación ¿Zapatero este es su modelo de legalidad? ¿Su referente ético? Ahora se entiende lo que antes parecía incomprensible.  

EL PAIS

Miércoles, 7 de septiembre de 2005

EL INFORME SOBRE EL FRAUDE PETROLERO EN IRAK ACUSA A LOS GESTORES DE LA ONU

S. Pozzi 

Annan se enfrenta hoy a las duras conclusiones de la investigación

Nueva York - La investigación del fraude en el programa Petróleo por Alimentos para Irak toca a su fin. El comité independiente, que desde hace más de un año intenta determinar el alcance de la trama en la ONU, tiene previsto presentar hoy su informe final ante el Consejo de Seguridad. El texto denuncia una "evasión" de las responsabilidades a todos los niveles de la organización y comportamientos poco éticos.

El nuevo documento, el cuarto de los publicados hasta la fecha, se espera que sea muy crítico en sus conclusiones sobre la actuación de la ONU y en concreto con sus gestores. Las primeras filtraciones del texto final, que tendrá más de 700 páginas, pueden poner de nuevo en un serio aprieto al secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, quien en una entrevista con la cadena de televisión británica BBC dijo que espera que las críticas contra él sean fuertes y directas, en su calidad de responsable administrativo del programa y del organismo. El informe denuncia una grave ausencia de autoridad a la hora de realizar las auditorías internas y controles administrativos.

Por eso, el comité destacará la necesidad de que la ONU se dote urgentemente de una "liderazgo ejecutivo fuerte" que permita prevenir comportamientos "ilícitos, poco éticos y corruptos". Annan estará presente ante el Consejo de Seguridad cuando el ex presidente de la Reserva Federal estadounidense Paul Volcker presente los detalles del informe.

Sobre la parte de la investigación referida a las relaciones del secretario general con la empresa de inspecciones suiza Cotecna, para la que trabajó su hijo Kojo antes de hacerse con un contrato, el informe dice no haber encontrado la "prueba candente" que permita acusar a Kofi Annan de conflicto de interés. Respecto a Kojo Annan, es probable que se le acuse de haber utilizado el nombre de su padre en beneficio propio. La ONU evitó hacer comentarios precisos hasta no tener todos los detalles de la investigación.

Otras responsabilidades

El diseño del programa humanitario, dotado con 64.000 millones de dólares, permitió al régimen de Sadam Husein utilizar la generosidad de la ONU para mantenerse en el poder. Pero el informe denuncia además que hubo "una evasión de las responsabilidades personales a todos los niveles" en el seno de la organización.

Las críticas no se quedarán sólo en Annan. El comité, según las filtraciones del documento, cita también a su predecesor Butros-Ghali y a los miembros del Consejo de Seguridad, que eran los responsables de supervisar en última instancia la ejecución del polémico programa. "Muchos de los rumores y exageraciones se han tornado realidad", indican los documentos filtrados. La fecha de publicación del informe es delicada, ya que las conclusiones se presentan a una semana de que se inicie la cumbre que deberá lanzar el proceso de reforma de la ONU y revisar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio para la lucha contra la pobreza.

Sin embargo, el comité destaca el éxito del programa a la hora de proveer ayuda alimentaria y sanitaria a la población iraquí durante los años del embargo, y señala que permitió mantener las manos de Husein lejos de las armas de destrucción masiva. Logros que, según los extractos filtrados del informe, se han visto eclipsados por la sombra del fraude.

Además de este informe, el comité tiene previsto presentar en octubre un documento adicional en el que analizará el papel desempeñado por las 4.500 contratas que operaron en el programa. Volcker adelantó hace semanas que la mitad de las compañías cometieron algún tipo de irregularidad bajo la forma del pago de sobornos a funcionarios, comisiones ilícitas o la manipulación de precios de los productos que se enviaban a Irak.