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El Impuestazo

El PSOE Critica la Actuación del PP en la Reforma Sanitaria

Por Narrador - 28 de Septiembre, 2005, 5:54, Categoría: El Impuestazo

Era previsible, el gobierno no ha desaprovechado la ocasión de cuestionar la actuación del Partido Popular en el tema de la Financiación Sanitaria. Era muy difícil despreciar un aumento presupuestario sin contraprestación, más allá de la crítica política.

LOS TITULARES

El País: Solbes tilda de “cínico” al PP por abstenerse en el pacto de la Sanidad.

El Mundo: El PP denuncia “las amenazas” del Gobierno para votar.

ABC: Solbes recurre a la película de Woody Allen para criticar al PP: “Toma el dinero y corre”.

La Razón: El PP denuncia que fue amenazado con no recibir dinero si rechazaba el pacto sanitario.

La Vanguardia: El ámbito sanitario aplaude la inyección económica que le exige medidas a largo plazo.

LA INFORMACION

Desde el PP, Miguel Arias Cañete y Soraya Sáenz de Santamaría denunciaron que las autonomías del PP habían sido "presionadas y chantajeadas con la amenaza de no cobrar nada si no apoyaban la propuesta del Gobierno", "chantaje" que provino, dijeron, del secretario de Organización del PSOE, José Blanco.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró ayer en los pasillos del Senado que las autonomías gobernadas por el PP se habían regido por el principio de "toma el dinero y corre" en la negociación sobre el pacto de la sanidad. Solbes acusó a los populares de "cinismo" por abstenerse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. En una interpelación en el Congreso, Solbes insistió en que las medidas sobre financiación sanitaria aprobadas en el Consejo son "no sólo decentes, sino ambiciosas", y recordó que serán gratuitas para las comunidades autónomas.

LOS EDITORIALES

“Acuerdo sanitario”, EL PAÍS. El diario señala que la actuación del Gobierno en el tema de la financiación sanitaria ha distado mucho de la transparencia que enarbola, por tanto fueron comprensibles las quejas de los presidentes de las comunidades del PP por no haber tenido tiempo de estudiar con detalle el documento. Añade que hubo una premeditada ocultación de datos, cuando lo propio hubiese sido dar margen para un estudio detenido de la oferta. También califica de poco razonable la comparecencia, días antes, del ministro de Economía para anunciar un paquete presentado como poco menos que innegociables e igualmente sorprendente resultó el baile de cifras de su departamento sobre los cálculos de ingresos previstos como resultado del aumento anunciado en los impuestos de alcohol y tabaco.

“Acuerdo precario en Sanidad”, ABC. Es evidente que el acuerdo sobre financiación de la Sanidad no resuelve los problemas de fondo. Se trata de un nuevo parche que permitirá a las comunidades autónomas seguir gastando a su libre albedrío con la convicción de que tarde o temprano, el Gobierno central pagará una parte considerable de la factura. El Estado de las Autonomías sólo puede funcionar sobre la base de un ejercicio responsable de sus competencias por parte de los distintos entes territoriales. Puesto que la sanidad ocupa un lugar preferente en las inversiones y en los gastos corrientes de las Autonomías sólo puede funcionar sobre la base de un ejercicio responsable de sus competencias por parte de los distintos entes territoriales. En todo caso, cree que el Consejo de Política Fiscal y Financiera ha demostrado ser un órgano mucho más operativo que la difusa conferencia que el Gobierno presenta como expresión suprema de cooperación en el Estado Autonómico, sin que logre con ello ocultar que subsisten graves discrepancias sobre el presente y el futuro del modelo territorial.

“Corresponsabilidad”, LA VANGUARDIA. Afirma que el acuerdo alcanzado sobre la financiación sanitaria es un paso importante que representa la plasmación de la corresponsabilidades sobre un capítulo central del gastó público que afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos. De esta forma que el Gabinete de Zapatero toma la iniciativa ante un problema acuciante que no podía reposar únicamente sobre los hombros de las administraciones autonómicas.

Al Final Hay Acuerdo en la Financión Sanitaria

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 4:40, Categoría: El Impuestazo

Estaba cantado. Habría acuerdo entre PSOE y Partido Popular. Nadie puede renunciar a un dinero graciosamente concedido a sus ciudadanos y posteriormente presentarse ante el electorado. Mala solución pero con escasas posibilidades de alternativa tal y como estaban los hechos. Eso sí de lo que anunció Solbes con dos ministros desde la mesa del Consejo de Ministros a lo que finalmente se ha aprobado se puede decir eso de ‘cualquier parecido es pura coincidencia’.

LOS TITULARES

El País: Aprobado el sistema que da más recursos para la sanidad con la abstención del PP/ Camps se niega a avalar la propuesta del Gobierno que adelantará 187 millones al Consell.

El Mundo: Aprobada la propuesta sanitaria con la abstención del PP/ La ministra de Sanidad da ocho ideas a las CCAA (despiece).

ABC: La CPFF aprueba la propuesta sanitaria del Gobierno con la abstención del PP/ El PSOE critica la actitud “lamentable” de los populares.

La Razón: El acuerdo sanitario se aprueba con la abstención de las seis comunidades del PP/ 450 centros de salud y 9.000 consultas (despiece)/ Los “dinerillos” y los “hilillos” de Rajoy (despiece).

La Vanguardia: Aprobada la oferta del Gobierno para financiar la sanidad con la abstención de las comunidades del PP/ Salgado: “Con el “dinerillo” del Gobierno se podría construir 450 centros de salud”.

El Periódico: Vía libre al pacto sanitario con la abstención de 6 autonomías del PP.

LA INFORMACION

El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) aprobó anoche la propuesta de financiación sanitaria realizada por el Gobierno, con el voto favorable de todas las comunidades autónomas, menos las seis gobernadas por el PP -Valencia, Madrid, Murcia, Castilla y León, La Rioja y Baleares- que se abstuvieron. Ceuta y Melilla, que no tienen transferida la competencia sanitaria, votaron en contra. Por su parte, las comunidades de Canarias, Navarra y País Vasco votaron favorablemente. A estas dos últimas se les aplicará el acuerdo mediante una minoración del Cupo.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, destacó que el mayor esfuerzo y el "coste político y financiero" lo pone el Estado, pese a que la Sanidad es competencia autonómica. Solbes lamentó la "diferencia de lenguaje" entre el Gobierno y los populares y subrayó que no hubo "ninguna condición antes del voto", ni "ningún chantaje", ya que en ningún momento se condicionó la firma para el pago de los recursos.

Solbes recordó que la propuesta aprobada supone aportar 1.677 millones de euros anuales con cargo a los presupuestos, más los 2.700 millones de los anticipos a cuenta de dos ejercicios. Esto supondrá que las comunidades autónomas "recibirán casi 4.400 millones de euros adicionales en los próximos meses", cifra que puede aumentar "sustancialmente" con las transferencias para otros impuestos. El vicepresidente añadió que el Estado, con estas medidas, tendrá "un 0,14% más de déficit", mientras que en las comunidades el efecto será el contrario, con un superávit del 0,14%.

Las comunidades gobernadas por el PP insistieron en que la propuesta resulta insuficiente y no ha sido suficientemente clarificada. De este manera, justificaron su abstención el la votación de la propuesta de financiación sanitaria. El consejero de Economía de la Comunidad Valenciana, Gerardo Camps, que actuó como portavoz, acusó al Ejecutivo de jugar "al gato y a los ratones" con las comunidades autónomas, lo que, en su opinión, ha provocado que todo el proceso parezca "un cachondeo".

Desde el PSOE, el secretario de Política Autonómica, Alfonso Perales, lamentó que las comunidades gobernadas por el PP hayan condicionado los intereses de sus ciudadanos a las consignas políticas recibidas desde la ejecutiva nacional del partido.

El consejero de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, consideró que el acuerdo logrado es muy positivo, a la espera de un nuevo sistema de financiación general que solucione los problemas de fondo. Mientras, la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, aseguró que con la aprobación de la propuesta dan por "zanjado políticamente" el conflicto en torno al Cupo y añadió que espera que se materialice cuanto antes en la Comisión Mixta de Concierto con el Estado.

ARTICULOS DE OPINION

“Los caballos también tienen un precio”, Javier Pradera. EL PAÍS. Dice que en el tema de la financiación sanitaria, la negativa de las comunidades a sufragar sus crecientes gastos mediante la recaudación de impuestos propios endosa al Gobierno central la solitaria tarea de realizar esa antipática tarea. Afirma que a los presidentes autonómicos les complace presentarse ante los ciudadanos como espléndidos mecenas acreedores del agradecimiento social pagadero en futuros votos a cambio de servicios públicos gratuitos y sin carga fiscal alguna.

“La financiación de la sanidad”, Manuel Martínez Sospedra. EL PAÍS. Afirma que el problema del déficit sanitario ha puesto sobre la mesa una serie de problemas que han recibido escasa atención pública. El primero de ellos es el crecimiento del gasto sanitario, debido al incremento de demanda de servicios sanitarios. Otro problema es la subfinanciación. España tiene un gasto sanitario del orden de un veinte por ciento menor que la media de la UE, medido en términos del PIB. La última cuestión a analizar son los ingresos, es decir los impuestos. Apunta que la financiación sólo puede provenir por vía fiscal, toda vez que el copago, además de ser socialmente regresivo, no es precisamente eficiente en términos económicos. Algo que choca con la doctrina oficial del PP y con el programa electoral del PSOE.

“¿Hay déficit en la Sanidad?”, José Barea. LA RAZÓN. Mantiene que los ciudadanos del conjunto de la nación no tienen por qué soportar las incompetencias de los Gobierno autonómicos. Propone que la Comunidad Autónoma que haya tenido un aumento de su población protegida se le reconozca la compensación correspondiente prevista en la Ley de Financiación de las CCAA y que se aumente el espacio fiscal de los Gobiernos autónomos para gravar el alcohol y el tabaco, más que nada por las externalidades negativas que tales productos tienen sobre la salud. Y todo ello sin que las CCAA olviden algo fundamental: la gestión eficiente de la sanidad, a la que están obligadas por precepto constitucional.

“El rey feudal”, José A. Sentís. LA RAZÓN. Explica que la Conferencia de Presidentes es una plataforma de decisión al margen de los poderes constituidos, que el autor califica de monarquía feudal. Lo más parecido a este modelo es el de la

Comisión Europea, que es el modelo hacia el que Sentís cree que va España. Afirma que caminamos hacia una coordinación de soberanías de modelo feudal por ambición de políticos iluminados que llevan a España por el dogal sin saber si por detrás de ellos hay una entidad, una suma de identidades o simplemente un rebaño.

“Solidaridad y autonomía”, Manuel Aznar López. LA VANGUARDIA. El sistema de la SS, tal como está estructurado en la actualidad, es la pieza clave para garantizar el principio de solidaridad y, en tal sentido, su configuración vigente debería ser respetada a la hora de rediseñar el Estado de las autonomías. Dado que su fragmentación podría significar la destrucción irremediable de tal principio al modificarse los estatutos de autonomía, debe imponerse la sensatez. y no se caiga en la tentación de alterar la situación existente.

Tensando la Cuerda en la Reforma Sanitaria

Por Narrador - 23 de Septiembre, 2005, 16:45, Categoría: El Impuestazo

Más y más sobre la Sanidad. El diario de PRISA publica una serie de opiniones desde su perspectiva naturalmente. EL MUNDO editorializa sobre ‘el dinerillo’. Habrá acuerdo al final pero la escenificación es lamentable.

LOS TITULARES

El Mundo: Rajoy califica de “dinerillo” la financiación sanitaria mientras los “barones” dudan aceptarla.

El País: El PP apoyará la financiación sanitaria si Solbes garantiza que no hay discriminación/ Los presidentes populares, entre el voto a favor y el voto en contra/ Médicos y pacientes ante el déficit sanitario.

ABC: Las Comunidades del PP, dispuestas a presentar de nuevo batalla sobre las cuentas de la Sanidad.

La Razón: El PP suma y ve que los “barones” del PSOE se quedarían con 1.200 millones de los 1.600”.

La Vanguardia: El Gobierno tratará hoy de cerrar el acuerdo de financiación de la Sanidad.

LA INFORMACION

Mariano Rajoy, criticó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por repartir un "dinerillo" entre las comunidades autónomas procedente de la subida de impuestos del alcohol y el tabaco, poniendo un "parche" al problema "estructural" que se deriva del desfase entre los ingresos que el Estado detrae del reciente aumento de la población a través del IRPF y el IVA y los gastos sanitarios que dicho aumento conllevan.

Las comunidades gobernadas por el PP condicionan su apoyo al aumento de la financiación sanitaria propuesta por el Gobierno a que el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, garantice que el reparto de los fondos "no discriminará a unas autonomías frente a otras", informa hoy EL PAIS. Los populares consideran que, dejando a un lado los 500 millones de transferencia directa, las demás partidas están "artificialmente hinchadas o buscan favorecer a unas autonomías frente a otras" y ven "opacidad y discrecionalidad en los otros fondos adicionales".

Por su parte, el Gobierno insiste en que "no habrá problemas de ningún tipo para el PP" porque el criterio de reparto será el que estableció el Ejecutivo del PP en 2001.

Ante la reunión de hoy del Consejo de Política Fiscal y Financiera, el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, anunció que aceptará la medida del Gobierno, si bien la tildó de "claramente insuficiente". Para el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el acuerdo que se alcance hoy será "insuficiente y provisional". Melilla anunció que votará en contra, mientras que desde la Comunidad Valenciana se ve "difícil" llegar a un a acuerdo. Por el contrario, Madrid y Baleares han anunciado su disposición a apoyar la propuesta.

En otro orden de cosas, EL MUNDO destaca que el Estado puede sobrepasar los 17.000 millones de superárvit de recaudación en 2005 gracias a la aportación procedente de las cotizaciones de la Seguridad Social y de la recaudación tributaria. EL PAIS recuerda que el Gobierno ha transferido a las comunidades autónomas por los impuestos que recauda en ellas un 10,1% más de dinero en 2003 que en el anterior ejercicio.

LOS EDITORIALES

“Rajoy, Zapatero y el ‘dinerillo’ de la financiación sanitaria”, EL MUNDO. Afirma que apretar las tuercas al Gobierno con el tema de la financiación sanitaria era perfectamente compatible con capitalizar los avances logrados durante la negociación, que en cualquier caso han sido importantes: la firmeza del PP obligó al Ejecutivo no sólo a incrementar el dinero destinado a la Sanidad, sino también a retirar los aspectos más injustos e impopulares de la subida de impuestos que proponía. Apunta que al calificar de ‘dinerillo’ la propuesta, Rajoy, no sólo renuncia a apuntarse el tanto, sino que además corre el riesgo de que los ciudadanos cuestionen su coherencia si el PP finalmente se ve obligado a aceptar la propuesta de Zapatero.

ARTICULOS DE OPINION

“Los profesionales no son la causa del déficit”, Carlos Amaya. EL PAÍS. Exige medidas a más largo plazo, que incluyen la siempre pendiente asignatura de sacar la sanidad de la batalla política diaria para afrontar sus fundamentos presupuestarios desde posiciones próximas al sentido común de los ciudadanos, que lo único que desean es tener el mejor servicio posible a un coste que no les exija grandes sacrificios económicos ni a ellos como individuos ni a la sociedad en su conjunto, y que, por supuesto, salvaguarde el principio de solidaridad.

“El remedio y la enfermedad”, Manuel Talens. EL PAÍS. Señala que la actual penuria crónica de agua en el litoral mediterráneo no es un fenómeno fortuito, sino la consecuencia directa de un modelo económico devastador. El derecho al agua es algo consustancial a los seres humanos, pero no lo es si dicha agua se utiliza para fomentar un desarrollismo a ultranza, empeñado en crecer sin fin a costa del entorno y de la agricultura. En tales circunstancias, resulta egoísta, apelar a la hermandad entre españoles y acusar de insolidarios a quienes se niegan a cedernos parte de su agua para que sigamos sosteniendo un crecimiento insostenible. Concluye asegurando que el futuro es malo con trasvase o sin él, porque todo lo que no sea romper con el modelo económico actual, decrecer hasta niveles sostenibles y dar prioridad a la agricultura ecológica es un remedio mucho peor que la enfermedad.

“La salud de los pacientes no perjudica a la sanidad”, Albert Jovell. EL PAÍS. Afirma que las administraciones públicas y privadas deberían crear incentivos que fomentaran la consecución de la excelencia en la práctica clínica y en la gestión de la atención sanitaria. Sólo aquello que se mide, se evalúa y se compara, es susceptible de mejora. Además cada una de las comunidades autónomas tendría que hacer pública aquella información útil para mejorar la calidad asistencial y que permitiera la incorporación de la perspectiva de los profesionales y de los pacientes. En democracia, el concepto de eficiencia está asociado a los de accesibilidad de información y capacidad de elección. En definitiva, que se debería apostar por la transparencia, la calidad y la participación democrática son expectativas que los pacientes tienen depositadas en los sistemas de salud.

“Una oportunidad para no repetir errores del pasado”, Luis Aguilera. EL PAÍS. Afirma que en materia de Sanidad se debería garantizar un modelo de financiación que consolide el gasto actual, pero que en los próximos años crezca lo suficiente para equilibrar las deficiencias actuales. También se tendría que reorientar el modelo sanitario, poniendo un mayor acento en la atención de las patologías crónicas y en la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud. Han de renovarse los modelos de gestión, tanto de los recursos materiales como de los recursos humanos y se tiene que implantar un sistema de información y seguimiento de los resultados en salud que reciben los ciudadanos.

“El desprestigio de la resonancia magnética”, Isidoro Rodríguez. EL PAÍS. Denuncia el crecimiento del “consumo” de resonancias magnéticas sin que el desproporcionado gasto realizado con respecto a las necesidades reales tenga una repercusión palpable en la mejora de la salud o de los cuidados de la población.

“Orden de prioridades”, Juan José Fernandez Cano. EL MUNDO. Habla del tema de la financiación sanitaria, pero incide en los enfermos de Alzheimer. Dice que los establecimientos en los que se cuida a este tipo de enfermos se han quedado pequeños y señala que nuestra comunidad no dispone de medios económicos para ampliarlos.

El PP Deshoja la Margarita de la Financiación Sanitaria

Por Narrador - 21 de Septiembre, 2005, 3:06, Categoría: El Impuestazo

Es difícil renunciar a aumento presupuestario por parte de una Comunidad Autónoma. El gobierno aparentemente deshoja la margarita, pero créanme: la suerte está echada.

LOS TITULARES

El Mundo: El PP supedita su visto bueno a la oferta para financiar la sanidad al criterio de reparto del dinero.

El País: Rubalcaba da por hecho que las Autonomías del PP aprobarán mañana la financiación sanitaria.

ABC: El PSOE ve al PP obligado a firmar el acuerdo “básico”, ya que es “imposible de rechazar”. Acebes avisa e que el apoyo popular dependerá de los criterios de reparto.

La Razón: Acebes mantiene abierta la guerra del pacto sanitario y lo vincula a un reparto equitativo.

La Vanguardia: El PSOE llama a los Presidentes del PP a desoír a Rajoy suscribir el pacto sanitario.

El Periódico: Zapatero y las Autonomías acuerdan triplicar la ayuda estatal de la sanidad. El PP aplaza su respuesta para que Zapatero no se anote un éxito. Maragall acepta la cifra que le toca a la sanidad catalana.

LA INFORMACION

Ángel Acebes, adelantó ayer que el apoyo o no de los presidentes autonómicos de su partido a la propuesta del Gobierno de financiación sanitaria dependerá de los criterios de reparto que se aprueben mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Acebes destacó que algunos de los fondos incluidos en la propuesta de Zapatero "ya estaban en la ley", y subrayó que la función del CPFF será decidir a qué comunidades autónomas van a parar. En este sentido, adelantó que los populares no permitirán "que se privilegie a unas autonomías frente a otras con criterios discrecionales".

Acebes calificó de "parche temporal" el plan de financiación elaborado por el Gobierno. En su opinión, la atención sanitaria de los ciudadanos es "demasiado importante" como para "jugar con ella en la propaganda presidencial de Zapatero". Según el dirigente popular, la Conferencia de Presidentes fue un "espectáculo" organizado "para la publicidad de Zapatero", pero no tuvo "ningún valor añadido".

El presidente de Baleares, Jaume Matas, se expresa en parecidos términos en una entrevista publicada en EL MUNDO. "La Conferencia de Presidentes ha sido un diálogo de sordos rodeado de gran parafernalia para hacerse la foto", afirma. Por otra parte, Matas califica de "inaceptable" el blindaje de la financiación que pretende el tripartito catalán, y asegura que en Baleares se pagan más impuestos que en Cataluña.

Paralelamente Rubalcaba, se mostró ayer seguro de que los presidentes autonómicos del PP aceptarán mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera la última oferta para reducir el déficit sanitario planteada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Según Rubalcaba, los populares "tendrán que optar entre seguir las órdenes de Mariano Rajoy o mejorar la salud de sus ciudadanos", por lo que se mostró seguro de que acabarán aceptando el pacto sanitario que el sábado les propuso Zapatero en la Conferencia de Presidentes.

Rubalcaba interpretó que las autonomías gobernadas por el PP no ratificaron el acuerdo en el Senado porque "Rajoy las convocó para exigirles que no aprobaran el acuerdo y de ese modo no facilitar la foto del éxito de la reunión a Zapatero". Sin embargo, se mostró seguro de que mañana si lo harán en el CPFF "porque entonces la foto no será la de Zapatero ni la del Gobierno; la foto es la que representa la mejora de la calidad de los servicios de salud que perciben los ciudadanos". El portavoz socialista calificó de "importantísima" la aportación presupuestaria ofrecida por el Ejecutivo a las autonomías para mejorar sus sistemas sanitarios, y subrayó que ha hecho este esfuerzo de forma voluntaria, ya que "con el modelo de financiación vigente, aprobado por el Gobierno del PP en 2001, Zapatero no habría tenido por qué poner una sola peseta, ya que la ley no le obliga".

LOS EDITORIALES

“El último parche sanitario”, CINCO DÍAS. El gasto de la sanidad crece en España un 9% al año, muy por encima del PIB nominal y de los Presupuestos. Por eso, la oferta presentada por el Gobierno a la Conferencia de Presidentes para tapar el enorme déficit sanitario de las comunidades autónomas es una solución de urgencia para un problema nacional de carácter grave. Y es criticable que se afronte mediante envites y pujas más propias de otros ámbitos. Se le puede reprochar al presidente del Ejecutivo que haya esperado al último momento para desvelar su propuesta definitiva. Más reprobable es que las nueve comunidades autónomas que gobierna el PP, con estricta disciplina, hayan escenificado un ''paripé'' en forma de tentativa de boicot que se parecía demasiado al intento de velar la fotografía de un presidente del Gobierno anunciando un primer gran pacto de las autonomías.

“Desastre de organización”, LA GACETA. Si el Gobierno quería reunir a los presidentes, lo ha conseguido, si quería dar con ello la impresión de concordia institucional, está muy lejos de lograrlo.

ARTICULOS DE OPINION

“Gestos y euros”, Charo Zarzalejos. ABC. El presidente del Gobierno ha querido visualizar la apuesta de su Gobierno por la Sanidad pública. Sin motivos que se hayan explicado, hasta el último momento el presidente del Gobierno no puso sobre papel la oferta, pero ya mucho antes el PP sabía que no podía decir que no "A caballo regalado no se le mira el diente", dijo Esperanza Aguirre. Y es que aquí tan importante como el dinero total resulta el reparto que se haga del mismo. Por ello será mañana en el Consejo de Política Fiscal, cuando se llegue al acuerdo.

“Una cuestión crucial: el derecho a la Seguridad Social”, Juan Velarde Fuertes. ABC. Teniendo en cuenta que el envejecimiento creciente de la población supone un aumento colosal de la carga de las pensiones y una asistencia social creciente a las personas de mucha edad, así como un incremento en los gastos sanitarios, se plantea la necesidad de modificar los viejos planteamientos de los planes de Seguridad Social.

“España es un trabalenguas”, Carlos Dávila. LA RAZÓN. "Zapatero ha convertido a España en un trabalenguas. Aquí ya no se sabe lo que significan las palabras. Por ejemplo ¿hubo acuerdo o no hubo acuerdo en la Conferencia de Presidentes del sábado?. En España, ahora mismo, nada es lo que parece, todo resulta trastornado y lioso. Se negocia, pero no se negocia con ETA. ZP respetará, con comas y añadidos, el Estatuto que llegue del Parlamento catalán, pero no admitirá convulsiones constitucionales".

¿Acuerdo Básico?

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2005, 1:22, Categoría: El Impuestazo

¿Acuerdo básico? ¿Qué es eso? No diría yo que ha habido un acuerdo precisamente. No se ha producido un desacuerdo frontal, pero de ahí a un acuerdo dista un buen trecho. Es que además no lo podía haber, no ha habido tiempo de conocer las propuestas, especialmente la del gobierno. Era imposible. ZP ha sacado el saco del dinero (en teoría) y a base de millones ha querido silenciar las discrepancias, pero nada más.

LOS TITULARES

EL MUNDO: "Zapatero triplica el dinero para sanidad en una caótica Conferencia de Presidentes"


EL PAÍS: "Zapatero se compromete a aportar 1.700 millones más para la sanidad"

ABC: "Zapatero no logra un acuerdo sobre financiación sanitaria en la Conferencia de Presidentes"


LA RAZÓN: "Zapatero anuncia un pacto por la Sanidad que para del PP es un parche"

LA INFORMACION

El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, presentó ayer en la Conferencia de Presidentes celebrada en el Senado una oferta para hacer frente al déficit de la sanidad que supone un aporte adicional a las comunidades autónomas, con cargo a los Presupuestos del Estado, de 1.677 millones de euros anuales, el triple de la cuantía anunciada inicialmente por el ministro de Economía, Pedro Solbes. A esta cifra se sumarían 1.365 millones de euros que el Gobierno anticiparía con dos años de antelación a las comunidades a cuenta de la liquidación de los impuestos cedidos. En total, las comunidades autónomas dispondrían de alrededor de 3.000 millones más que ahora para atender su gasto sanitario, cifra que podrían aumentar en el caso de que hiciesen uso de la nueva capacidad impositiva que les permite el Ejecutivo.

Los presidentes autonómicos del PP evitaron responder ayer a la oferta de Zapatero, aunque éste aseguró tras la reunión que existe un "consenso básico" en torno a la última oferta lanzada por el Ejecutivo. "Si nadie tiene ninguna objeción de fondo que hacer, entiendo que hay un acuerdo sobre la propuesta de financiación sanitaria del Gobierno, que pasará al Consejo de Política Fiscal y Financiera para su aprobación". Con estas palabras del jefe del Ejecutivo, acogidas en silencio por los presidentes autonómicos, finalizó tras cinco horas y media de reunión la segunda Conferencia de Presidentes. Es previsible que las comunidades gobernadas por el PP den su visto bueno definitivo a la oferta del Gobierno en la reunión del Consejo de Política Fiscal que se celebrará el próximo martes.

El jefe del Ejecutivo destacó el valor del diálogo para conseguir el "consenso" alcanzado en esta cumbre. "El consenso sólo se alcanza cuando se escucha y se dialoga. Y estoy convencido de que este consenso básico se plasmará en un acuerdo absoluto, definitivo en todos los aspectos técnicos, en los próximos días". Por otra parte, Zapatero trasladó a los presidentes autonómicos que en la III Conferencia de Presidentes, prevista para 2006, se debatirá el impulso a la investigación, el desarrollo y la innovación, así como los retos del medio ambiente.

Los presidentes autonómicos del PP abandonaron la cumbre celebrada ayer en el Senado sin dar su visto bueno a la última oferta lanzada por el Gobierno, aunque, según coinciden en señalar todos los diarios, no rechazarán el dinero ofrecido por el Ejecutivo, sabedores de que lo necesitan para sanear sus respectivos sistemas sanitarios. "A caballo regalado, no le mires el diente", resumió la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en un comentario en los pasillos que fue recogido por los micrófonos de los periodistas.

Sin embargo, los presidentes populares criticaron tanto la cuantía de la oferta realizada por el Gobierno, que se aleja de los 1.800 millones de euros que reclamaron en el CPFF del pasado miércoles, como en la forma en que fue realizada, diez minutos antes del fin programado para la II Conferencia de Presidentes, que se prolongó otra hora y cuarto más, pese a que los Reyes esperaban a todos los presidentes autonómicos para almorzar. "Uno se siente engañado, burlado, y lo que no puede decir a sus ciudadanos es que despreciamos un dinero que nos pone el Gobierno. Y por eso hemos querido decirle al Gobierno: estamos insatisfechos con las cuantías, estamos insatisfechos con la forma", declaró en conferencia de prensa el presidente de La Rioja, Pedro Sanz.

Los presidentes autonómicos del PSOE, encabezados por el andaluz, Manuel Chaves, mostraron ayer su satisfacción por la oferta del Gobierno para paliar el déficit sanitario y dieron por hecho el acuerdo, pese a las reticencias del PP. "Han sido más las coincidencias de fondo que los desacuerdos en la forma", resumió Chaves, quien aseguró que la cifra final de 1.677 millones de euros es "inamovible". "Llevamos un dinero que consideramos suficiente para las expectativas que en principio teníamos", aseguró el presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

LOS EDITORIALES

“Subasta sanitaria”, EL PAÍS. Señala que las comunidades autónomas tienen graves problemas de caja para financiar la sanidad, debido no sólo a problemas de gestión. Si el Gobierno se muestra dispuesto a aliviarlos aportando recursos adicionales con cargo al presupuesto, aunque sea a modo de remedio temporal, es difícil que los Gobiernos autónomas rechacen la oferta por celos de partido. Ése es e corolario del actual debate de la sanidad en España. En asuntos de dinero los gobiernos dejan a un lado las siglas del partido, gastan a veces sin control y se olvidan de sus responsabilidades. Pero ahora no podrán olvidar el aviso de la Administración: de rechazarse la propuesta, el Gobierno no aportará un solo euro para financiar la sanidad de las comunidades, que desde 2002 es competencia exclusiva de ellas.

“Una propuesta razonable en una formato disparatado”, EL MUNDO. La Conferencia de Presidentes autonómicos celebrada ayer en el Senado se cerró con un "consenso básico", en palabras de Zapatero, sobre la financiación de la Sanidad. El presidente del Gobierno, al triplicar la cantidad inicialmente prevista como aportación directa del Estado para solventar el déficit de la Sanidad, va a poder satisfacer las demandas de las comunidades. Las gobernadas por el PSOE saludaron la propuesta con entusiasmo y las del PP lo hicieron con reservas y criticando con dureza el formato impuesto por Zapatero. Este pacto era imprescindible y será positivo para todos. Es bueno para el Gobierno en medio del tenso debate sobre el modelo de Estado. Es bueno para el PP porque sus comunidades necesitaban resolver el déficit. "A caballo regalado no se le mira el diente". La frase de Esperanza Aguirre, una de las dirigentes del PP más batalladoras contra el Gobierno, resume gráficamente la actitud de la oposición. Aunque no se le puede negar reflejos políticos a Zapatero, el presidente ha vuelto a abusar de su gusto por la imagen y de su habilidad para las operaciones de propaganda. ¿ Por qué hace unos días el Gobierno ofreció 500 millones y ayer triplicó la cantidad?. Tienen razón los presidentes del PP cuando denuncian que se les entregó ayer el documento deprisa y corriendo. Es muy dudoso que la Conferencia de Presidentes fuera el marco adecuado para discutir cuestiones técnicas sobre la cuantía de cada partida de la financiación sanitaria. Zapatero ha utilizado el señuelo del dinero de la Sanidad para reunirlos a todos y lograr una foto que servirá para camuflar las tensiones que existen en el Estado autonómico, derivadas de las exigencias de los partidos radicales, que son sus socios.

“La foto y poco más”, ABC. Afirma que el Gobierno de Rodríguez Zapatero pretendió utilizar la reunión de presidentes autonómicos para vender un supuesto consenso que le permitiera poner en valor una conferencia autonómica sin ninguna trascendencia práctica y que, ya para el año que viene, pretende convertirse en foro de referencia para el debate sobre medio ambiente e investigación. En sentido estricto, la Conferencia de Presidentes es una ocurrencia del Gobierno socialista que funciona al margen de la Constitución y del resto del ordenamiento jurídico. La reunión de ayer no aportó ninguna novedad en torno al gran debate sobre el modelo territorial. La opinión pública contempla con preocupación el cuestionamiento del sistema constitucional a través de las reformas estatutarias. Este contexto político no puede ser eludido en la Conferencia de Presidentes, por muy importante que sea - que lo es- el debate sobre la financiación de la sanidad. El Gobierno presenta una oferta que aparentemente triplica la proyectada inicialmente, aunque se vincula a una subida de determinados impuestos. En todo caso, no se puede pretender que los presidentes autonómicos se pronuncien sobre la marcha, sin tiempo para un estudio riguroso. El balance resulta más que discreto, sobre todo si se compara con las ambiciosas pretensiones que el Gobierno atribuye a esta Conferencia Una política territorial errática no puede enderezarse a golpe de imágenes más o menos atractivas.

La Sanidad tendrá que esperar”, LA RAZÓN. Dice que el balance de la Conferencia de Presidentes, que tenía como único punto del orden del día despejar los nubarrones presupuestarios que se ciernen sobre el Sistema Nacional de Salud, obliga necesariamente a poner en duda que el Gobierno afrontara este delicado reto con la seriedad y el rigor exigibles, después de cinco horas y media de encuentro al que Rodríguez Zapatero llegó sin una propuesta concreta y por escrito. Tan sólo apareció en la recta final de la reunión, sin que las comunidades pudieran analizarla mínimamente. El desenlace fue disparatado con el jefe del Ejecutivo anunciando un "consenso básico" y los presidentes del PP respondiendo que todavía no había acuerdo y que se sentían insatisfechos. Y lo que es peor, perdió otra buena oportunidad de definir y pactar un modelo sanitario común, que impida discriminaciones y agravios, y que corrija disfunciones pasadas.

“Cumbres saludables”, LA VANGUARDIA. En espera de la concreción técnica de la propuesta que permita evaluar su impacto real, es saludable la doble aceptación del término - de buena salud y provechoso- que se institucionalice el diálogo entre el presidente del Gobierno y los 17 presidentes sobre las cuestiones de Estado máxime cuando las autonomías son parte activa de ese Estado. Zapatero y los presidentes autonómicos llegaron casi con dos horas de retraso sobre el horario previsto al Palacio Real para asistir al almuerzo ofrecido por los Reyes y los Príncipes. Sería deseable que se ajustara la agenda de futuras cumbres para evitar estas disfunciones.

“Más dinero para la Sanidad”, EL PERIÓDICO. Zapatero concierta con los presidentes autonómicos un preacuerdo para frenar el gran déficit sanitario hasta que se acuerde un nuevo sistema de financiación. El Gobierno ha triplicado su oferta de hace una semana. La propuesta habrá de ser perfilada técnicamente. Pero responde a las demandas del tripartito de Catalunya. Y también a la petición maximalista del PP de que la Administración central aporte a fondo perdido 1.800 millones de euros anuales.

“Escenificar los acuerdos”, EL CORREO. La Conferencia de Presidentes celebrada ayer sirvió para constatar la inminencia de un compromiso económico en materia de financiación de la Sanidad, pero también para evidenciar el abismo de relaciones que separa a las dos formaciones mayoritarias del país, incapaces de escenificar ante la opinión pública un acuerdo sin calibrar previamente los réditos partidistas. Siempre es positivo que los presidentes de las comunidades autónomas que conforman el Estado se reúnan y lo hagan con el del Gobierno central, rompiendo con la tendencia al bilateralismo y sus riesgos evidentes de insolidaridad y agravio.

EL PAIS Conocía la Propuesta de Financiación antes que los Presidentes

Por Sin Pancarta - 17 de Septiembre, 2005, 6:48, Categoría: El Impuestazo

El diario de PRISA adelantaba en su edición del sábado la propuesta hasta entonces inédita: El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, acudirá hoy a la Conferencia de Presidentes que se celebra en el Senado con una propuesta de financiación sanitaria que, según destaca EL PAÍS en exclusiva, "eleva más de un 50% su oferta inicial". El citado diario adelanta que Zapatero ofrecerá una aportación directa a las autonomías para sus gastos sanitarios superior a los 750 millones de euros anuales (250 millones más que los fijados inicialmente). Asimismo, garantizará a los presidentes autonómicos que mantendrá la aportación anual no sólo durante los dos próximos años, como se planteaba en la primera propuesta, sino hasta que se apruebe un nuevo sistema de financiación.

El Gobierno mantendrá también su propuesta de subir los impuestos del alcohol (10%) y del tabaco (5%), que dependen directamente de la Administración central pero que repercuten en las comunidades autónomas, que recibirán por este concepto 25 millones de euros anuales. Por su parte, las autonomías aceptan que el Ejecutivo duplique su capacidad de gravar el impuesto de venta minorista de hidrocarburos (de 2,4 céntimos a 4,8) pero ninguna comunidad piensa aplicarlo.

EL PAIS

Sábado, 10 de septiembre de 2005

ZAPATERO SUBE MÁS DE UN 50% SU OFERTA INICIAL PARA LA FINANCIACIÓN SANITARIA

Luis R. Aizpeolea

La propuesta del Ejecutivo a los presidentes autonómicos mantiene el incremento de impuestos estatales

Madrid - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afrontará hoy el principal problema financiero de las comunidades -el déficit de recursos para cubrir el gasto sanitario- con una propuesta en la Conferencia de Presidentes que se celebrará esta mañana en el Senado que supone más de un 50% de aumento respecto al plan inicial presentado la semana pasada por el vicepresidente económico, Pedro Solbes. Zapatero ofrecerá una aportación directa a las autonomías para sus gastos sanitarios superior a los 750 millones de euros anuales (250 millones más que los fijados inicialmente).

El Ejecutivo planteó la pasada semana una serie de medidas, negociadas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, para hacer frente al déficit de financiación sanitaria que los presidentes autonómicos aseguran que sufren sus haciendas regionales. Esa propuesta comprometía una aportación directa de 500 millones de euros al año en los ejercicios 2006 y 2007. La propuesta que Zapatero trasladará hoy a los presidentes autonómicos aumenta esa cifra en más del 50% y garantiza que mantendrá la aportación anual no sólo durante los dos próximos años, sino hasta que se apruebe un nuevo sistema de financiación autonómica. Además, previsiblemente, el presidente del Gobierno retirará la propuesta de recargo de la electricidad.

El último modelo fue aprobado durante el mandato del PP con el consenso de todas las comunidades. Para resolver los problemas del gasto sanitario, aquel modelo planteaba la cesión de más capacidad normativa a las autonomías sobre determinados impuestos -que las comunidades no han utilizado o, en caso de hacerlo, ha sido para bajar la carga fiscal- y la creación de un impuesto nuevo que grava la venta minorista de hidrocarburos -que sólo han aplicado cinco de las 17 comunidades-.

En las últimas horas, el Gobierno ha dialogado con todas las autonomías para conocer su predisposición a dar su visto bueno a un plan de financiación que, en cualquier caso, beneficiará a todas las comunidades, incluso a las que voten en contra del mismo, según ha garantizado el Ministerio de Economía.

De los contactos mantenidos, la Administración socialista ha sacado la sensación de que las autonomías del PP son favorables al plan del Gobierno por las necesidades urgentes de financiación que tienen. Todas, salvo Madrid y Murcia, según explicaron ayer fuentes del Ejecutivo central.

El Gobierno mantiene su apuesta por subir los impuestos del alcohol (10%) y del tabaco (5%), que dependen directamente de la Administración central pero que repercuten en las comunidades autónomas, que recibirán por este concepto 125 millones de euros cada año.

Por su parte, las autonomías aceptan que el Gobierno duplique su capacidad de gravar el impuesto de venta minorista de hidrocarburos (de 2,4 céntimos de euro a 4,8), pero ninguna comunidad piensa aplicarlo.

EL PAIS

Sábado, 10 de septiembre de 2005

EL GOBIERNO CORRIGE SU PLAN CON LAS PROPUESTAS DE LAS COMUNIDADES

Madrid - La reunión celebrada el pasado miércoles en el Ministerio de Hacienda que reunió a los representantes del Gobierno central con los de las comunidades permitió mejorar la oferta inicial del Ejecutivo socialista con las propuestas que defendieron los consejeros autonómicos. La mejora de los ingresos de las comunidades gracias al nuevo plan, que se somete hoy al veredicto de la Conferencia de Presidentes, son las que siguen:

- Aportación de la Administración central. La oferta inicial del Gobierno central precisaba que se aportaría a las comunidades una cantidad fija de 1.000 millones en dos años. Ante la petición de las autonomías de elevar esa cantidad, el Ejecutivo prometió una mejora y, además, que no sería sólo durante los dos próximos años sino hasta que se apruebe un nuevo sistema de financiación autonómica.

- Tres nuevos fondos. La Administración central se comprometió a crear cuatro nuevos fondos de recursos para problemas específicos de algunas autonomías. Un fondo beneficiará la insularidad y recaerá en las comunidades de Canarias y Baleares. Otro afectará a las regiones más turísticas pues pretendía resolver las necesidades de financiación para la atención a no residentes. Un tercero reforzará los recursos para los servicios sanitarios que se destinan a accidentes de trabajo.

- Garantía para las comunidades más pobres. El Gobierno, ante el problema que plantearon tanto comunidades del PP (Castilla y León, Galicia) como del PSOE (Castilla-La Mancha, Extremadura) se comprometió a que las autonomías reciban siempre un incremento de recursos para sanidad no inferior al crecimiento de la economía española.

- Subida de impuestos. El Ejecutivo socialista mantiene su compromiso de subir los impuestos del tabaco (un 5%) y del alcohol (un 10%), que cobra la Administración central pero que repercute en las autonomías. Con esa subida, según los cálculos del Ministerio de Economía y Hacienda, las comunidades podrán tener una financiación adicional de 125 millones de euros cada año. Además, el ministerio mantiene su oferta de más capacidad normativa para que las autonomías puedan subir el impuesto que grava la venta minorista de hidrocarburos de un máximo de 2,4 céntimos de euro por litro de combustible a 4,8 céntimos de euro.

- Anticipos. La mejora del sistema de financiación autonómica que introduce la propuesta del Gobierno central permitirá a las autonomías cobrar antes todo lo que les corresponde en concepto de liquidación de cobro de impuestos por parte de la Administración central, según el compromiso adquirido por el vicepresidente segundo, Pedro Solbes.

Esta propuesta, que será sometida hoy al juicio de los presidentes autonómicos, deberá ser ratificada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

El Gobierno Hace Pública su Propuesta tras Ser Publicada en EL PAIS

Por El Observador - 17 de Septiembre, 2005, 6:27, Categoría: El Impuestazo

Sólo después de la aparición en el diario EL PAIS de la propuesta del Gobierno el Ministerio de la Presidencia hacía público el mismo día de la Cumbre una Nota de Prensa donde se explicaba sin grandes detalles la nueva propuesta que sustituía a la presentada días atrás en Moncloa por tres ministros, incluido Solbes. Más improvisaciones, más desastres en cascada.

Ministerio de la Presidencia

Sábado, 10 de septiembre de 2005

EL GOBIERNO TRIPLICA SU OFERTA INICIAL Y ESTABLECE NUEVAS MEDIDAS PARA MEJORAR LA ASISTENCIA Y RACIONALIZAR EL GASTO

Nota de Prensa

- La propuesta del Presidente da solución a los dos problemas de la financiación sanitaria: la falta de fondos y la necesidad de liquidez para hacer frente a su gasto.

- Se establecerá una Cartera Básica de Servicios que garantizará a todos los ciudadanos las mismas prestaciones de Sanidad Pública, vivan en la CC.AA. que vivan.

(10-septiembre-05) En la Conferencia de Presidentes, celebrada hoy en el Senado, el Presidente del Gobierno ha ofrecido una propuesta que supone triplicar la hecha inicialmente. La propuesta establece, asimismo, medidas para racionalizar el gasto sanitario y garantizar una mejora en la prestación de servicios sanitarios al ciudadano, tal como figuraba en el texto de la primera propuesta del Gobierno.

La oferta del Presidente del Gobierno se traduce en una aportación adicional a las Comunidades Autónomas, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, de 1.677 millones de euros cada año y otros 1.365 millones de euros que recibirán, con dos años de antelación, de la liquidación del Sistema de Financiación. Eso supone, en la práctica que las CC.AA. tendrán TRES MIL MILLONES DE EUROS más que hasta ahora, para atender su gasto sanitario.

Toda la aportación de este aumento de recursos que hace el Estado, podría incrementarse en un 40%, si las CC.AA. hacen uso de su capacidad normativa.

La propuesta da solución a los dos problemas planteados por la CC.AA.

La oferta de 3.000 millones de euros, realizada hoy por el Gobierno da solución a los dos problemas que preocupan a las CC.AA.:

1.- Insuficiencia de fondos. Quedaría subsanada con la aportación adicional de 1.677 millones de euros que ahora recibirían;

2.- Retraso en el cobro de las cantidades que les corresponde recibir, como consecuencia del actual sistema de liquidación, aprobado por el Gobierno del PP, que les ocasiona problemas de liquidez. Esto también quedaría resuelto con el adelanto en dos años del 100% de su liquidación (impuestos cedidos y Fondo de Suficiencia). La cantidad adelantada por este concepto asciende a 1.365 millones de euros.

Medidas de racionalización del gasto

Aunque la Sanidad Pública en España es una de las mejores del mundo, el Gobierno y las CC.AA. coinciden en que es posible mejorarla aplicando una serie de medidas que permitan racionalizar el gasto sanitario, para hacerlo más eficiente y que se traduzca, en la práctica, en una mejora de la calidad de las prestaciones sanitarias a los ciudadanos.

Con este objetivo, se definirá la Cartera Básica de Servicios prestados por el Sistema Nacional de Salud, lo que garantizará que, en España, todos los ciudadanos tendrán iguales prestaciones, vivan donde vivan.

Se desarrollará aún más la Atención Primaria y la Atención Domiciliaria. Eso permitirá, además, disminuir la presión asistencial sobre las urgencias y la atención hospitalaria de forma que favorecerá la reducción de las listas de espera.

Asimismo, se mejorarán los sistemas de compras de productos sanitarios y la eficiencia en la prestación farmacéutica para que el gasto en medicamentos sea el realmente necesario.

Los canales y sistemas de información a los pacientes se mejorarán también de forma sustancial.

El Mismo Día de la Cumbre los Presidentes Autonómicos Desconocían la Propuesta

Por Narrador - 17 de Septiembre, 2005, 6:17, Categoría: El Impuestazo

Pues como han podido leer anteriormente mientras los Presidentes Autonómicos desconocían la propuesta del gobierno el mismo día de la cumbre, la madrugada anterior conocíamos los términos a través de las páginas de EL PAIS. Seriedad, planificación y rigor sobre todo.

LOS TITULARES

EL PAÍS: "Zapatero eleva más de un 50% la oferta para la sanidad"

ABC: "El PP sólo negociará la financiación sanitaria sobre la base de su propuesta"

LA RAZÓN: "El Gobierno achaca el olvido de la bandera a un error de papelería".

LA INFORMACION

Los presidentes de las autonomías gobernadas por el PP censuraron ayer no haber recibido con antelación y por escrito la oferta definitiva para la financiación de la Sanidad que Zapatero presentará hoy en el Senado. Tras reunirse en Madrid con su líder, Mariano Rajoy, los populares adelantaron que sólo negociarán sobre la propuesta que presentaron en el Consejo de Política Fiscal, por considerar que es la única que está sobre la mesa, aunque se mostraron dispuestos a escuchar la oferta del Ejecutivo, siempre que se acerque a los 1.800 millones de euros anuales que reclamaban. Al término de la reunión celebrada en la calle Génova, el PP hizo pública una nota en la que califica de "falta de respeto" de Zapatero el hecho de no haber recibido una oferta para estudiarla en las horas previas a la celebración de la Conferencia de Presidentes. El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, mostró su "indignación, desilusión y sorpresa" por este hecho y criticó al jefe del Ejecutivo por "incumplir su compromiso de llevar una propuesta acordada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera". El consejero de Economía del Gobierno valenciano, Gerardo Camps, llegó a asegurar por la mañana que las autonomías gobernadas por el PP no aceptarían la propuesta del Gobierno "sea cual sea" si no la recibían a lo largo del día. Por su parte, la responsable de Política Autonómica del PP, Soraya Sénz de Santamaría, afirmó que la única propuesta "firme y seria" para solucionar el déficit sanitario es la que llevará su partido a la Conferencia de Presidentes, por lo que espera que el acuerdo se suscite en torno a esos 1.800 euros que exigen.

Por otra parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, amenazó con no acudir a la Conferencia si no aparecía la bandera de España en las salas donde los presidentes autonómicos ofrecerán sus ruedas de prensa al término de la reunión. Según destaca LA RAZÓN en portada, desde el Gobierno atribuyeron ayer a un "error de papelería" la ausencia de la bandera española en los paneles instalados en el Senado y varios operarios se apresuraron a corregir el fallo in extremis. "Este incidente no es más que otro reflejo del caso en el que está metido Zapatero", afirma en el citado diario el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero.

Fuentes del Ejecutivo consultadas por EL MUNDO daban ayer por hecho el acuerdo con los presidentes autonómicos del PP: "Zapatero les hará una oferta que no podrán rechazar. ABC dice que en Moncloa confían en que la propuesta que hoy haga Zapatero culmine en un éxito parcial, con soluciones "intermedias" que acepten todos y que se plasmen después, "ya sin tantas luces y focos", en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Por su parte, LA VANGUARDIA dice que en el PSOE consideran que hoy habrá un acuerdo y estiman que si las comunidades del PP no se suman a él, demostrarán que sacrifican el interés de los ciudadanos a una estrategia de acoso al Ejecutivo.

EL PAÍS, único diario que incluye en su información los detalles de la última oferta del Gobierno sobre financiación sanitaria (antes de que la conozcan los propios interesados), señala que representantes del Ejecutivo han dialogado con todas las autonomías para conocer su grado de aceptación y han sacado la sensación de que todas, incluidas las gobernadas por el PP, son favorables a la propuesta por las necesidades urgentes de financiación que tienen.

LOS EDITORIALES

"Política de farol", ABC. Como en una partida de póquer, el Gobierno y el Partido Popular jugaron ayer al despiste. La financiación de la sanidad fue el argumento que sirvió para escenificar una batalla donde lo económico y lo político se mezclaron durante toda la jornada, en vísperas de una cumbre autonómica que el Gobierno quería vender, en términos de opinión pública, como la conferencia del consenso. El PP pretendía llegar a la reunión de hoy con el pescado vendido, temerosos de que el Ejecutivo aprovechara la foto de familia para engatillar por debajo de la imagen un pie con el titular "Zapatero logra el acuerdo sobre la Sanidad en la Conferencia de Presidentes". Ceremonia de la confusión en la que unos y otros jugaron todo el día al gato y al ratón y se aguardaron el as de la manga hasta el último momento.

"Errores de papelería", LA RAZÓN. Dice en su editorial que el olvido de la bandera no es el mejor presagio de la Cumbre de Presidentes. Los reiterados errores del actual Gobierno con la bandera de España, empiezan a ser preocupantes, tanto por la frivolidad que delatan cuanto por las excusas que, a posteriori, aduce el portavoz de turno. La de hoy será una cumbre de enorme trascendencia para resolver la financiación de la deficitaria sanidad pública, pero también para garantizar la igualdad de todos los españoles a recibir las mismas prestaciones médicas. Pero, dice este rotativo que da la impresión de que el Gobierno de Zapatero no desea un acuerdo, tan necesario para todos, dada la incertidumbre y secretismo que rodea su propuesta. La clave de esta cumbre reside en comprobar la voluntad de todos los presidentes autonómicos en avanzar en la solidaridad de todos los españoles y en evitar rupturas entre comunidades con reivindicaciones nacionalistas.

ARTICULOS DE OPINION

"Primer violín", Raúl del Pozo. EL MUNDO. "Con buena voluntad, Zapatero ha escuchado las reclamaciones autonómicas y ha pretendido dar anchura federal a sus rencores; es un político reformador. Tal vez su gestión política sea a la larga una equivocación histórica, pero nadie le negará que ha tenido el valor de equivocarse".

"Tornados", Lucía Mendez. EL MUNDO. Después de tantos tornados, España vivirá hoy una jornada histórica. En la Conferencia de Presidentes, el campeón del diálogo como finalidad en sí misma firmará un acuerdo de financiación sanitaria con las comunidades. Increíble. Un pacto concreto que incluye al PP. Ni al autor de ''El Código da Vinci'' se le hubiera ocurrido un final más inesperado.

"El cupo es poco", Manuel Angel Martín. ABC. No se perciben presagios optimistas sobre los resultados de la Conferencia de Presidentes autonómicos por más que su función y fines sean simplemente de carácter ritual y protocolario. Unos utilizarán la reunión para confirmar que el Estado va bien y tiene dinero para pagar el déficit de Sanidad, y otros la utilizarán como palanca para arreglar sus contenciosos "bilaterales" con lo que llaman el poder central. Se supone que a la reunión se va con los deberes hechos, pero el Gobierno vasco puede ir más bien a poner deberes a los demás. Del intercambio de interpretaciones entre Fernández de la Vega y Zenarruzabeitia se infiere que siguen abiertas las discrepancias sobre el Cupo.

"Todo por la pasta", Juan Antonio Vera. LA RAZÓN. Los ibarreches son muy solidarios y vienen a pedirle hoy a Zetapé que les dé por solidaridad lo mismo que a los demás por Sanidad

Impuestazo - 9 de Sept: Un Día Antes de la Cumbre se Desconoce la Propuesta del Gobierno

Por Narrador - 13 de Septiembre, 2005, 22:32, Categoría: El Impuestazo

Al margen de la información que aporta EXPANSION según la cual el 55% de los españoles cree que la propuesta de financiación sanitaria elaborada por el Gobierno busca favorecer a unas comunidades más que a otras. El día viene marcado por la exigencia del Partido Popular de conocer la propuesta. No olvidemos que se está a un día de la reunión y nadie conoce los términos de la propuesta del gobierno. Todo un alarde de seriedad y responsabilidad.

LOS TITULARES

El Mundo: “El PP da un ultimátum al Gobierno para la financiación sanitaria”

El País: “El Gobierno busca un acuerdo con el PP con un aumento del dinero estatal para la sanidad”. “Las comunidades socialistas instan a Solbes a elevar el ‘cheque’ presupuestario”. “La ley que aprobó el PP impide la compensación por más población”

ABC: “El PP quiere forzar a Zapatero a que revele hoy su propuesta sanitaria”

La Razón: “La corresponsabilidad fiscal servirá de base para el acuerdo entre Gobierno y Comunidades”

La Vanguardia: “El PP condiciona el éxito de la Conferencia de presientes a tener la nueva propuesta hoy”.

LA INFORMACION

Un 55% de los españoles cree que la propuesta de financiación sanitaria elaborada por el Gobierno busca favorecer a unas comunidades más que a otras. Entre los que así opinan, siete de cada diez se muestran convencidos de que Cataluña será la autonomía más favorecida, según el barómetro de EXPANSIÓN-Ipsos.

El responsable económico de la Generalitat valenciana, Gerardo Camps, aseguró que la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera fue "la historia de la renuncia" del Ejecutivo a su propuesta inicial y, por ello, dijo, "triunfó la sensatez, la coherencia y la responsabilidad" de su partido. Mientras, los secretarios de Política Autonómica y de Política Económica del PP, Soraya Sáenz de Santamaría y Miguel Arias Cañete, respectivamente, pidieron al Ejecutivo que remita a las comunidades la propuesta antes de la Conferencia de Presidentes para evitar que esta cumbre sea "un espectáculo de república bananera".

Según destaca en su edición de hoy EL PAIS el Gobierno negocia una mayor aportación económica del Estado para paliar el déficit sanitario de las comunidades autónomas, que materializará el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, en la Conferencia de Presidentes del próximo sábado,. Esta aportación económica es la principal discrepancia entre el Gobierno y las autonomías gobernadas por el PP, que pide 1.800 millones de euros anuales. El Ejecutivo estima que la aportación final que el presidente del Gobierno pondrá sobre la mesa el sábado "no quedará muy lejos" de esta cifra.

El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, se mostró ayer "relativamente optimista" acerca de la posibilidad de que se produzca un acuerdo en torno al modelo para paliar el déficit sanitario. En declaraciones a RNE, recogidas por EFE, incidió en que las comunidades autónomas aceptaron "la idea esencial" de la propuesta del Gobierno, por lo que ahora corresponde, apuntó, "discutir cuantías y ajustar cifras y esfuerzos". Por su parte, el responsable de Política Autonómica del PSOE, Alfonso Perales, subrayó que ninguna región tendrá razones de peso para rechazar el modelo que finalmente exponga el Ejecutivo.

LOS EDITORIALES

“Financiación sanitaria: un acuerdo posible y necesario”, EL MUNDO. Indica que el Gobierno, como advirtió el PP, puede hacerse cargo del déficit sanitario pero señala que una vez se haya puesto el contados a cero las comunidades tendrán que asumir sus propias responsabilidades, tanto en los gastos como en los ingresos. Señala que las comunidades gobernadas por los populares parecen predispuestas al pacto y el Ejecutivo quiere un acuerdo porque así se comprometió con ERC y el tripartito catalán, puesto que el déficit de esta comunidad es de los más escandalosos.

“Acuerdo sanitario”, LA GACETA. Es importante que, sin subidas de impuestos, el Gobierno haga un esfuerzo por paliar el agujero sanitario. "Luego diséñese un sistema financiero para las autonomías que no cambie en lo básico".

ARTICULOS DE OPINION

“Confusiones fiscales y sanitarias”, Fernando Fernández Méndez de Andés. ABC. Enumera una serie de errores sobre los que se asienta la actual discusión en materia de financiación sanitaria. La primera es que la idea de que existe un déficit sanitario es una falacia, porque las demandas sociales son por definición infinitas y los recursos para satisfacerlas escasos. También cree que el gasto sanitario se puede medir, con ciertas limitaciones, pero los ingresos no, porque en nuestra legislación no hay ingresos afectos. Además critica que siempre haya una relación directa entre problema a resolver y subida de impuestos. Por último, asegura que no se puede pensar que se trata de un problema del Gobierno central cuando las competencias sanitarias están transferidas.

El PP Exige 1.800 Millones Anuales para Financiar la Sanidad Sin Subir Impuestos

Por Narrador - 12 de Septiembre, 2005, 6:24, Categoría: El Impuestazo

El Partido Popular ha presentado su propuesta de financiación solicitando 1.800 millones anuales para financiar la Sanidad sin subir impuestos. Ver veremos…

LOS TITULARES

El Mundo: “El PP exige al Gobierno que cuadruplique su oferta de financiación sanitaria y la consolide”

El País: “El PP exige al Gobierno 1.800 millones anuales para financiar la sanidad” “Las autonomías del PP defendieron ante el Gobierno de Aznar todo lo que ahora rechazan”

La Razón: “El PP pide 1.800 millones anuales para Sanidad” “Expertos dicen que ni los 5.000 millones del Gobierno aseguran la financiación sanitaria”

La Vanguardia: “Castells propone al Gobierno que doble su aportación directa para financiar la sanidad”

LA INFORMACION

El Gobierno y los representantes de las comunidades autónomas se reunieron ayer en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para estudiar la nueva propuesta para financiar la sanidad. Así las cosas, las autonomías gobernadas por el PP presentaron una oferta que incluye una aportación del Estado de 1.800 millones de euros anuales a la vez que rechazaron cualquier subida de impuestos. Asimismo, piden que la cantidad evolucione y se reparta entre las comunidades con los mismos criterios que se recogen en el modelo actual. Los populares consideran que la oferta del Gobierno hace "caso omiso" a los requerimientos constitucionales de cohesión, solidaridad, garantía y cobertura suficiente de un servicio básico, así como la responsabilidad que el Estado tiene en este campo.

Las comunidades gobernadas por el PSOE también pidieron una mejora de la propuesta del Ejecutivo, que fue calificada por el consejero catalán, Antonio Castells, como "un paso adelante, pero insuficiente". En su opinión, la propuesta del Gobierno recoge sólo "medidas de emergencia".

El ministro de Economía, Pedro Solbes, aseguró anoche que el Gobierno podría hacer un "esfuerzo adicional" en la aportación presupuestaria directa que inicialmente ha planteado a las comunidades para contribuir a paliar el déficit sanitario, si bien precisó que dicha mejora no alcanzará lo demandado por Cataluña. Solbes consideró posible que se alcance un acuerdo en la Conferencia de Presidentes del sábado y anunció que el Gobierno creará un fondo para asegurar que en los próximos años los recursos crezcan al ritmo del PIB.

Ocurrencias sobre el Impuestazo - 7 de septiembre de 2005

Por Sin Pancarta - 11 de Septiembre, 2005, 3:42, Categoría: El Impuestazo

Hasta hoy les hemos contado con absoluto detalle todo lo referente al ‘impuestazo’, Hemos hecho un completo y exhaustivo seguimiento informativo. Pero en el punto en que estamos esto parece una inocentada. Cada día encontramos una nueva idea, una propuesta diferente; cada ministro que se pronuncia contradice a su compañero de gabinete que ha manifestado su criterio unas horas antes. Por lo tanto a partir de ahora y mientras no haya un acuerdo o decisión firme, nos limitaremos a reseñar brevemente las ocurrencias del gobierno en esta materia. No merece la pena mayor esfuerzo.

LOS TITULARES

Miércoles, 7 de septiembre de 2005

El Mundo: “Las comunidades del PP estudian pedir que se aplace la Conferencia de Presidentes”

El País: “El Gobierno vincula cualquier acuerdo sobre la financiación a la Conferencia de Presidentes”, Despiece: “Esquerra pide 1.000 millones en los presupuestos para el déficit Sanitario”

La Razón: Los ‘barones’ del PP exigen más dinero para negociar”

La Vanguardia: “Zapatero retocará su oferta y aportará más dinero para financiar la sanidad”

El Periódico: “El Gobierno cede y promete subir un poco la ayuda para sanidad”

LA INFORMACION

Miércoles, 7 de septiembre de 2005

El Gobierno presentará la propuesta definitiva y tratará de llegar a un acuerdo sobre financiación sanitaria en la Conferencia de Presidentes que se celebrará el próximo sábado en el Senado. El jefe del Ejecutivo desea con ello, según EL PAIS, realzar el protagonismo de ese foro. Por todo, la sesión que hoy celebra el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que reunirá a los titulares de Economía y Administraciones Públicas con los consejeros de Hacienda autonómicos, se limitará a escuchar sus propuestas. El titular de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, dijo ayer que el Gobierno "no va a escatimar esfuerzos" para lograr un acuerdo con las autonomías, esfuerzo que se materializará en la Conferencia de Presidentes.

Mientras, las comunidades presididas por el PP insistieron en que tienen el compromiso de no aceptar la propuesta de financiación sanitaria del Gobierno tal y como ha sido planteada.

Desde CiU, Josep Sánchez Llibre reiteró su petición al Gobierno de retirar su propuesta de financiación sanitaria por representar "una burla" para las comunidades autónomas.

Impuestazo e Improvisación Constante

Por Narrador - 9 de Septiembre, 2005, 17:18, Categoría: El Impuestazo

Los presidentes de las autonomías gobernadas por el PP pidieron ayer al Gobierno que "mejore la cuantía" de su oferta -1.000 millones en dos años- para paliar el déficit sanitario y "no obligue" a las comunidades a subir los impuestos, porque consideran que esta propuesta "no entra en el sistema de financiación autonómica vigente". Así se expresaron en conferencia de prensa el secretario general del PP, Ángel Acebes, y el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, tras la reunión que mantuvieron los dirigentes nacionales del partido y los jefes de los Ejecutivos autonómicos para fijar la posición que mantendrán en el debate sobre financiación sanitaria, que centrará la próxima Conferencia de Presidentes. Se le reclama al gobierno que cumpla la Ley y desarrolle una propuesta estable dentro del sistema de financiación vigente aprobado unánimemente por las comunidades autónomas. Al tiempo, expresaron su malestar por la forma en que el Gobierno ha presentado estas medidas, a través de los medios de comunicación.

Por su parte, las comunidades socialistas unificaron su posición el sábado (se supone que improvisando sobre la marcha), en el Consejo Territorial del PSOE, y apoyarán la propuesta del Gobierno, según informa EL PAIS. El secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, Alfonso Perales, pidió al PP que haga una propuesta alternativa sobre financiación sanitaria en lugar de "amenazar" con no acudir a la Conferencia de Presidentes y "boicotear" cualquier posibilidad de acuerdo. El dirigente socialista dijo que todavía hay margen de acuerdo, ya que la propuesta "definitiva" del Gobierno será la que haga el día 10. Como siempre la ‘culpa es del PP’. En este sentido, LA RAZON señala que el Gobierno mejorará su oferta económica para lograr el consenso con la oposición. Pedro Solbes, recordó ayer que la propuesta de financiación sanitaria "no es intocable" y que está abierta a mejoras. Por supuesto ante el éxito de la medida nada mejor que modificarla en 24 horas, así funciona este gobierno, así muestra su ‘sólido’ proyecto de vertebración de España…

LOS TITULARES SOBRE FINANCIACIÓN SANITARIA

Martes, 6 de de septiembre de 2005

El Mundo: “Los ‘barones’ del PP dispuestos a negociar la financiación si no hay subida de impuestos”.

El País: “recursos insuficientes para la buena salud de las autonomías”. “Las autonomías del PP reclaman más dinero para sanidad sin subir impuestos”

La Razón: Los ‘barones’ del PP exigen más dinero para negociar”

La Vanguardia: “El Gobierno está dispuesto a ampliar su oferta en financiación sanitaria para lograr el pacto”

El Periódico: “El Gobierno cede y promete subir un poco la ayuda para sanidad”

EL MUNDO

Martes, 6 de de septiembre de 2005 

LOS 'BARONES' DEL PP, DISPUESTOS A NEGOCIAR LA FINANCIACIÓN SI NO HAY SUBIDA DE IMPUESTOS

Carmen Remirez De Ganuza

Presentarán una contrapropuesta si, además, el Estado pone más dinero y no es provisional

MADRID.- Que el Estado mejore la cuantía de la aportación anunciada, que la medida se introduzca en el modelo vigente de modo que no sea un parche coyuntural y que no se obligue a subir los impuestos. Estas son las tres condiciones que los presidentes autonómicos del PP pusieron ayer al Gobierno para negociar la propuesta de financiación sanitaria que presentó el pasado jueves y que hoy por hoy les resulta «inaceptable».

«A partir de ahí, podemos hablar», declaró ayer Pedro Sanz, presidente de La Rioja y decano de los barones del PP, tras el almuerzo que mantuvieron con Mariano Rajoy y la plana mayor del partido en la sede de Madrid.

Sanz, que estuvo acompañado en rueda de prensa por el secretario general, Angel Acebes, coincidió con éste en transmitir un primer y doble mensaje de firmeza política al enfatizar la promesa de que «nosotros no vamos a subir los impuestos», y dirigir, después, una ácida crítica al Gobierno por las «formas» en la presentación de su propuesta de financiación.

«Estamos incómodos», dijo el portavoz de los presidentes autonómicos del PP, «porque la propuesta no se ha hecho de una forma adecuada, con lealtad. No entendemos que, desde el 28 de octubre del año pasado, en que se anunció una propuesta, hasta el jueves pasado, en que se presentó a los medios de comunicación, no hayamos tenido un documento encima de la mesa, lo cual es un signo de improvisación y de falta de respeto».

«Se quiere que haya poco debate. Vamos a toda prisa, a toda velocidad, sin más de 48 horas para plantear contrapropuestas», añadió Sanz en un tono más quejoso que enérgico. Si Acebes dejó claro tras la reunión que el PP va a exigir, primero, que se cumpla el modelo vigente, incluidos sus previstos mecanismos de corrección demográfica; segundo, que «no se suban los impuestos», y tercero, que «se garantice la igualdad de los ciudadanos, vivan donde vivan», Sanz puso el acento en la «esperanza» de que «el Gobierno rectifique» y «mueva ficha».

Como subrayó ayer Sanz al detallar sus tres condiciones para la negociación, «no hablamos de una propuesta, sino de un gesto extraordinario y muy pobre, cicatero en la cifra y para sólo dos años».

Y es que, horas después de que la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, declarara que la propuesta del Gobierno «requiere un estudio en más profundidad», el portavoz de los barones del PP habló más de «contrapropuestas» que de «rechazo» global al plan.

De hecho, y aunque receló de que el Gobierno se guarde «algún nuevo as bajo la manga» -porque «nos hubiera gustado conocerlo desde el principio»-, confió en que corrija su propuesta de financiación y subrayó la necesidad de habilitar una tercera Conferencia de Presidentes, llegado el caso, para alcanzar un posible acuerdo entre todas las comunidades autónomas.

Sanz dejó caer en la rueda de prensa que algunos presidentes autonómicos del PP son más sensibles que otros al plan de financiación del Gobierno, pero ahuyentó los rumores de división interna descartando a priori la posibilidad de que Valencia o Baleares -valgan de ejemplo- se desmarquen con una aceptación unilateral de la propuesta definitiva del Gobierno.

«Los presidentes del PP no llevamos uniforme», proclamó, pero sí la «idea» de llevar una «posición unitaria, de partido» al Consejo de Política Fiscal y Financiera del miércoles y a la Conferencia de Presidentes del sábado. Según dijo, no es una cuestión «ideológica», sino de «convicciones».

Y puestos a aunar criterios, antes de que los consejeros de Economía y de Sanidad autonómicos se reúnan hoy en la sede popular con los correspondientes secretarios ejecutivos, Miguel Arias Cañete y Ana Pastor, los presidentes aprobaron ayer un documento en el que plasmaban los tres grandes principios formulados por Acebes.

En dicho documento, los barones del PP «exigen al Gobierno que cumpla la Ley y desarrolle una propuesta estable dentro del sistema de financiación vigente aprobado unánimemente por las Comunidades Autónomas, usando sus propios mecanismos correctores para solventar las nuevas necesidades».

«Reiteran», en segundo lugar, «su rechazo a la propuesta del Gobierno de incrementar adicionalmente algunos impuestos que soportan los españoles para financiar la sanidad».

Pero es la palabra «diálogo» la que cierra el manifiesto de los populares que, en su último punto, «manifiestan su disposición a dialogar para encontrar entre todos una solución (...), persiguiendo alcanzar los niveles de calidad en la prestación sanitaria que los ciudadanos demandan. Será de este modo como podrá garantizarse la igualdad de todos los españoles, para que reciban los mismos servicios en cualquier lugar del territorio nacional en que se encuentren».

EL PAIS

Martes, 6 de de septiembre de 2005

RECURSOS INSUFICIENTES PARA LA BUENA SALUD DE LAS AUTONOMÍAS

Representantes del Gobierno y de las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas se reunirán pasado mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en Madrid, para analizar la propuesta del Ejecutivo central para resolver el déficit sanitario. Un grupo de expertos ha analizado, por encargo del Ejecutivo, el gasto sanitario público en el periodo 1999-2003.

El estudio, coordinado por el Ministerio de Economía y Hacienda, ha sido elaborado por miembros del Ministerio de Sanidad, de los Gobiernos autónomos y de la Intervención General de la Administración del Estado, adscrita a Economía. Éste es un extracto del análisis realizado por los expertos:

- La situación. El gasto sanitario público aumentó un 8,6% anual en el periodo analizado y alcanzó los 42.591 millones en 2003. A partir de 2002, año en que culminan los traspasos a las comunidades autónomas, éstas gestionan el 90% de ese gasto, por lo que ellas "determinan la evolución global del sistema". El gasto en salud ha crecido más que la riqueza: pasó de representar el 5,5% del PIB y al 5,7%.

El gasto creció por encima de la media de Baleares, Murcia, La Rioja y Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Canarias, Cantabria, Melilla, Cataluña y Aragón; y por debajo, el del País Vasco, Galicia, Navarra, Madrid y Ceuta.

- Endeudamiento. Las comunidades con la mayor deuda a finales de 2003 eran, por orden descendente, Canarias -su deuda representaba el 7,4% del gasto devengado en dicho ejercicio-, Comunidad Valenciana (7,3%), Baleares y Cataluña (6,5%), y Castilla y León (6,3%). La media era del 4,3%.

- Inversión en relación con la riqueza. El gasto en salud es de media un 5,2% del PIB pero las diferencias van del 8% de Extremadura sobre su PIB regional al 3,5% de la Comunidad de Madrid.

- Salarios y otras partidas. El capítulo que más se lleva es el de los salarios, seguido de las transferencias corrientes (fundamentalmente, las recetas médicas) y del gasto en consumo intermedio (la compra de material para centros sanitarios). Éste último es el que más creció. Los sueldos, en cambio, subieron por debajo de la media. Madrid y Baleares destacan, no obstante, por su elevado aumento, que convierte sus salarios en los más altos.

- Distribución del gasto. La asistencia hospitalaria supone más de la mitad del gasto sanitario público. Le sigue el farmacéutico, que es el que más ha crecido, sobre todo en la Comunidad Valenciana, Melilla y Canarias; en Andalucía y Aragón aumentó por debajo de la media. El tercer capítulo más costoso es la atención primaria.

- Motivos del aumento. Influyen varios factores: el demográfico (el aumento y el envejecimiento de la población), el factor precios y el denominado factor prestación real media por persona (que recoge el efecto de las variaciones tanto en la cantidad como en la calidad de los servicios sanitarios consumidos). Los expertos aseguran que la evolución demográfica explica un 21,4% de la tasa de incremento medio anual del periodo 1999-2003, mientras el factor precios supone el 46,1% y el de prestación real media, el 32,5%.

La población protegida en España ha aumentado una media del 1,62%; creció en todas las comunidades, excepto en Asturias, Extremadura y Castilla y León.

- Aumento de la población protegida. El aumento es casi generalizado pero se distribuye territorialmente de modo muy desigual. Tras Melilla, Baleares registra la tasa más elevada, seguida por Canarias, Murcia, Madrid, Comunidad Valenciana, La Rioja y Cataluña. Todas estas, salvo Madrid, destacan porque aumentaron el gasto sanitario por encima de la media. Madrid, por el contrario, y pese a presentar aumentos de población muy destacados, incrementa su gasto en un 7,6% anual, cuando la media es del 9%.

- Gasto por persona. La media en 2003 era de 953 euros. Por encima están Navarra, Cantabria, Aragón, Asturias, Melilla, Castilla y León, País Vasco, Extremadura, Ceuta, Canarias, La Rioja y Galicia. Cataluña y Murcia están en torno a la media y por debajo, quedan Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Baleares, Andalucía y Madrid. El informe destaca el caso de la Comunidad de Madrid, que en 1999 estaba ligeramente por encima de la media y en 2003 es la que menos gastó.

Los expertos afirman que "el análisis estadístico indica que no existe relación entre el gasto por persona y el PIB per cápita de las comunidades". Madrid es también la que menos gasta por persona protegida respecto a su PIB per cápita (3,8%) y Extremadura, la que más (8,6%). La media es del 6,03%.

- Gasto por persona si las comunidades tuvieran la misma estructura de población. Los expertos también han hecho cálculos basándose en esta hipótesis. La media sería en 2003 de 952 euros por persona. Melilla se situaría a la cabeza (1.337 euros) y a la cola, Castilla-La Mancha (894). Cuando se corrige la población por su estructura de edades, empeoran su posición Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia, Navarra y La Rioja. Y la mejoran Ceuta, Canarias, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Andalucía y Madrid. El resto, Melilla, País Vasco, Extremadura y Cataluña, mantienen su posición. El aumento del gasto de Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura "no se justifica por la evolución de la población", según los analistas.

- Evolución del gasto farmacéutico. El gasto en medicamentos pasó de suponer el 27,71% en 1999 a representar el 30,13% en 2003. El gasto farmacéutico hospitalario aumenta a una tasa del 17,83%, que oscila entre el 7,3% de Castilla y León y el 27,88% de Cantabria. "La alta variabilidad puede indicar diferencias significativas en la gestión de las compras", afirman los expertos.

El gasto farmacéutico en recetas aumenta pese a las medidas adoptadas a finales de 2003 (introducción de genéricos e incentivación de su prescripción, rebaja de los precios, entre otras). "El impacto de estas medidas queda absorbido en valores relativos transcurrido un año desde su entrada en vigor", según el informe.

Éste explica que el incremento del gasto medio por receta se ha moderado: del 8,4% al 5% en el periodo analizado. Lo cual, según los expertos, refleja la política de precios del Ministerio de Sanidad y Consumo.

Asturias y Galicia -ambas con una población mayor de 65 años superior a la media y un porcentaje de aportación del usuario inferior- tienen el mayor gasto por receta.

La tasa de genéricos dispensados pasa del 1,5% al 8,8%. Los porcentajes de dispensación más elevados se registran en 2003 en Madrid, Baleares, Cantabria, Melilla, Cataluña y Navarra.

El número de recetas facturadas aumenta del 1,4% al 6,8%. "La cantidad de recetas es el componente principal del crecimiento del gasto farmacéutico, y se ha debido fundamentalmente al aumento de la población protegida (especialmente pensionistas) y a las políticas de prevención. Paralelamente, existe un incremento paulatino en el porcentaje de recetas sin aportación (adquiridas por los pensionistas). Esto provoca que el porcentaje de aportación que corresponde abonar al usuario en el momento de la dispensación haya pasado del 7,4% en 1999 al 6,8% en 2003".

- Gasto en atención primaria. Las comunidades que gastan en este capítulo "más de lo esperado" son Cataluña, Castilla y León, Extremadura, Andalucía, País Vasco, Navarra y Aragón. Las que dedican "menos de lo esperado" son Madrid, Galicia, Comunidad Valenciana y Canarias. Precisa el estudio que el número de médicos de familia de atención primaria por 100.000 habitantes en Castilla y León y Castilla-La Mancha es muy superior a la media. Los ratios más bajos están en Murcia, Cataluña y Cantabria.

- Gasto en atención especializada. Las consultas externas han crecido a un 2,3% anual, 0,65 puntos por encima de la población protegida. Destaca especialmente el aumento en Extremadura. La atención especializada aumenta más rápidamente que la población en Extremadura, Navarra, La Rioja, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Cantabria, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón; y crece menos que la población en Ceuta, País Vasco, Andalucía, Murcia, Baleares, Madrid, Canarias y Melilla.

- Evolución de la estancia media. La cirugía mayor ambulatoria crece al 16,5% anual. "Baleares, Cataluña, País Vasco y La Rioja destacan porque, pese a la mayor complejidad de los pacientes atendidos (en términos de consumo de recursos), presentan una estancia media ajustada, que indica un mejor funcionamiento respecto del estándar". Por el contrario, Andalucía, Canarias y Extremadura "muestran desviaciones negativas".

- Urgencias. Aumentan algo más que la población, un 4,49%, sobre todo en Navarra. En Andalucía, Cataluña, Murcia, Cantabria, Ceuta y Melilla existe una proporción de urgencias superior a la población protegida.

- Gasto y resultados.

El estudio sostiene que "no se constata que exista relación entre el gasto sanitario público y los distintos indicadores utilizados, basados en mortalidad y satisfacción de los usuarios".

EL PAIS

Martes, 6 de de septiembre de 2005

LAS AUTONOMÍAS DEL PP RECLAMAN MÁS DINERO PARA SANIDAD SIN SUBIR IMPUESTOS

P. Marcos y L. R. Aizpeolea

Las comunidades socialistas apoyan la propuesta del Gobierno

Madrid - Los presidentes de las autonomías gobernadas por el PP se reunieron ayer con su líder, Mariano Rajoy, para confirmar que todos mantendrán la misma posición ante la oferta del Gobierno para incrementar la financiación sanitaria. Tras la reunión, el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, y el número dos del PP, Ángel Acebes, subrayaron el rechazo rotundo de las autonomías de ese partido a que se suban los impuestos para pagar el déficit sanitario. Por su parte, las autonomías socialistas unificaron su posición el sábado, en el Consejo Territorial del PSOE, y apoyarán la propuesta del Gobierno de Zapatero.

Las autonomías del PP, según anunció Acebes, pedirán el miércoles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y el sábado en la Conferencia de Presidentes "que no exista subida de impuestos" y "que se cumpla la normativa vigente, el modelo que está aprobado, porque ese modelo prevé las adaptaciones y rectificaciones, por ejemplo, ante los fuertes incrementos de población".

Los presidentes autonómicos de los populares acordaron un documento conjunto que resume su posición en este asunto. En él "expresan su malestar por la forma en que el Gobierno ha presentado estas medidas, a través de los medios de comunicación, con absoluto desprecio a sus destinatarios naturales, las comunidades autónomas". El Gobierno remitió a todos los ejecutivos autonómicos su propuesta el mismo día que la presentó públicamente. Además, el PP acusa al Ejecutivo de "improvisación y falta de madurez" por presentar su propuesta, afirman, con el único objetivo de hacer "propaganda de la Conferencia de Presidentes".

Los presidentes autonómicos del PP mantienen en ese documento que la propuesta del Ejecutivo "implica la renuncia del Gobierno al desarrollo del modelo de financiación vigente aprobada por todas las comunidades y a usar los mecanismos correctores en él previstos, incluido el Fondo de Cohesión Sanitaria, sustituyéndolo por un parche transitorio y oportunista para tratar de contentar a sus socios parlamentarios".

Aseguran que las tensiones por el gasto sanitario obedecen a "motivos estructurales" y, sobre todo, al aumento de la población por la inmigración, por lo que "no se justifica que la aportación del Estado se limite a dos años y no sea consolidable". Los presidentes del PP mantienen que el aumento de población debido a la inmigración produce "incrementos de recaudación en los impuestos, de los que se beneficia fundamentalmente el Estado", y aumentos de gastos en Sanidad y Educación, fundamentalmente, que corren a cuenta de las autonomías. En el mismo documento, rechazan que el déficit sanitario se financie con aumento de impuestos por considerar que "es inflacionista e injusto".

Tras la reunión, Acebes y Sanz fueron preguntados por el anuncio de la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega de ampliar la aportación que la Administración central haría dentro de la negociación prevista para esta semana. Pedro Sanz replicó que él no sabe si el Gobierno oculta "algún as debajo de la manga", y mantuvo que a los presidentes del PP les hubiera gustado conocer la posición del Gobierno "de primeras" y haber sido directamente informados. El presidente riojano resumió la posición con la que contestarán en una frase con tres condiciones: "Pedimos que se mejore sustancialmente la cuantía que aportará la Administración central, que se introduzca dentro del sistema -para que no sea sólo por dos años-, y que no nos obliguen a pagar los impuestos". Si las tres se cumplen, concluyó, "podremos hablar".

El secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, Alfonso Perales, en declaraciones a Efe, invitó al PP a hacer una propuesta alternativa sobre financiación sanitaria en lugar de "amenazar" con no acudir a la Conferencia de Presidentes y "boicotear" cualquier posibilidad de acuerdo.

Las comunidades autónomas, gobernadas por el PSOE -Galicia, Asturias, Aragón, Cataluña, Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Cantabria, en coalición con el PRC- anunciaron, el sábado, en la reunión del Consejo Territorial del PSOE, su apoyo a la propuesta del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Según el acuerdo, leído por el presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, Manuel Chaves, las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas consideran la oferta del Gobierno sobre financiación sanitaria "positiva, equilibrada y refleja que el Ejecutivo no está dispuesto a escurrir el bulto en un problema que afecta al bienestar de los ciudadanos".

Zapatero, que informó a las comunidades socialistas sobre el modelo de financiación sanitaria, adelantó que tenía "un margen para aumentar la aportación del Gobierno" que, inicialmente, es de 1.000 millones de euros y que lo haría público en la reunión de la Conferencia de Presidentes del próximo sábado. Aclaró que la propuesta de subida de impuestos -alcohol, gasolina, electricidad- no se imponía a las comunidades autónomas, sino que, simplemente, se les daba la posibilidad de hacerlo.

También les recordó que la propuesta del Gobierno se ajusta al modelo de financiación sanitaria aprobado por el Ejecutivo del PP en 2001 y que, desde que se terminaron de traspasar las competencias de sanidad del Estado a las comunidades autónomas ese mismo año, el Gobierno no tiene por qué intervenir en ello. Pero ha decidido intervenir porque es "un problema que afecta al bienestar de los españoles", según precisó.

ABC

Martes, 6 de de septiembre de 2005 

EL PSOE PIDE ACEPTAR LA NUEVA FINANCIACIÓN SANITARIA PERO SIN SUBIR «AHORA» IMPUESTOS

Sonia Barrado

Según el PSOE, si hacen falta más recursos, se puede «dejar de privatizar servicios y retomar el Impuesto de Sucesiones para las grandes fortunas»

LOGROÑO. «Mala, rácana y ridícula». Así calificó ayer el secretario general del PP de La Rioja, Carlos Cuevas, la propuesta del Ejecutivo de Zapatero para financiar la sanidad. Los populares riojanos, contrarios a la subida de impuestos, consideran que ejercer una mayor presión fiscal sobre los ciudadanos es «la receta fácil de los Gobiernos incapaces». El PP exige al Gobierno central nuevas fórmulas alejadas del aumento de los tributos, que para Cuevas «es lo único que sabe hacer el PSOE». Lo que hace la propuesta, según los populares, es «transferir la responsabilidad a las Comunidades, que tendrán que pagar el 75 por ciento».

«Que sea inteligente»

Por el contrario, el secretario general del PSOE riojano, Francisco Martínez-Aldama, reclamó al presidente autónomo, Pedro Sanz, que sea «inteligente» y acepte la propuesta del Gobierno, ya que, aseguró, «no obliga» a una subida de impuestos y «traerá más recursos a las Comunidades que los que se recibían con el PP». En este sentido, pidió a Sanz que «ahora» no aumente los impuestos de las gasolinas y la electricidad, «porque, si hacen falta más recursos, se pueden explorar otras dos vías adicionales: dejar de privatizar servicios, que encarecen la sanidad; y que se retome el Impuesto de Sucesiones para las grandes fortunas, para herencias por encima de los 100 millones de euros». Aldama criticó al presidente riojano «porque hasta ahora sólo se le oye la crítica y el «no», pero no la alternativa». «Tiene que elegir entre usar este tema de forma partidista para confrontar con Zapatero, lo que es malo para La Rioja, o beneficiarse de medidas para reducir gastos y aumentar ingresos para hacer frente a nuestras necesidades», concluyó.

LA RAZON

Martes, 6 de de septiembre de 2005 

LOS «BARONES» DEL PP EXIGEN MÁS DINERO PARA NEGOCIAR

C. Morodo

Se conjuran para mantener una posición común y rechazar la subida de impuestos

Madrid - Mariano Rajoy no quiere dejar ningún cabo suelto ante el trascendental debate sobre la financiación sanitaria que se iniciará mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y que tendrá su continuación en la II Conferencia de Presidentes del sábado. La dirección popular es consciente de que la propuesta de subida de impuestos puede ser una afilada arma de desgaste del Ejecutivo si se maneja con inteligencia y su mayor preocupación es evitar disonancias internas bajo el atrayente maná que para las comunidades supone la posibilidad de manejar más dinero. Por eso, el jefe de la oposición se aplicó ayer con denuedo, acompañado de sus dos «guardias de corps», Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, en unir a sus «barones» y ahuyentar el fantasma de la última reunión de la Conferencia de Presidentes, cuando todo el trabajo preparatorio previo se vino abajo por un malentendido con Manuel Fraga y con el navarro Miguel Sanz.

Informe sobre Zapatero. Génova fue sede del cónclave, con almuerzo incluido, de todos los presidentes, que pudieron escuchar además de primera mano un informe sobre el contenido de la entrevista que acababa de celebrarse en La Moncloa. El alto nivel de los asistentes obligó a que la agenda política general fuera elemento de debate, pero la atención principal giró acerca del espinoso asunto del déficit sanitario, en el que autonomías como Valencia o Baleares tienen que conjugar sus necesidades económicas con la disciplina de partido.

Cada presidente expuso abiertamente su posición con varios turnos además de intervención y, por último, se consensuó un documento en el que se deja abierta la puerta a la negociación pero sobre la base de tres condiciones: exigencia de que se cumpla el actual sistema de financiación, aprobado unánimemente por todas las comunidades, lo que implica que se usen sus propios mecanismos correctores (fondo de cohesión, población) para solventar las nuevas necesidades económicas; rechazo a la propuesta de incrementar adicionalmente algunos impuestos; y disposición a dialogar para encontrar una solución dentro del modelo actualmente vigente y respetando la solidaridad interterritorial.

En el juego previo que implica toda negociación de este tipo, el PP, curtido además en torear este toro tras su etapa de gobierno, decidió anticiparse estratégicamente al «as» que intuye que se guarda en la mano el Ejecutivo socialista para acallar el descontento inicial suscitado por su propuesta: incrementar la partida de 1.000 millones en dos años para paliar el agujero sanitario. Acebes y el presidente riojano, Pedro Sanz, (erigido en portavoz de todos los «barones») levantaron la voz con la petición de que se «mejore» esa cuantía, «claramente insuficiente» para atender, ni siquiera a corto plazo, la incidencia sobre el gasto sanitario del incremento neto de población experimentado desde 1999, que se cifra en más de 3.700.000 nuevos residentes.

Según el análisis popular, ese incremento de población está produciendo, de un lado, incrementos de recaudación de todos los impuestos, de los que se beneficia claramente el Estado; y de otro, un incremento del gasto en las comunidades por mayores prestaciones de servicios públicos. La solución de Zapatero eleva la presión fiscal y es «claramente inflacionaria», además de afectar «muy negativamente a la competitividad de la economía española y a la creación de empleo».

En resumen, en palabras de Acebes y del presidente riojano, se trata de una simple «chapuza» provocada por las «presiones» ejercidas por el tripartito catalán.

LA RAZON

Martes, 6 de de septiembre de 2005 

HOY, ÚLTIMA REUNIÓN TÉCNICA PREPARATORIA

El Partido Popular ha convocado hoy en Madrid a todos sus consejeros de Hacienda para atar los últimos flecos ante el Consejo de Política Fiscal y Financiera de mañana. Ana Pastor, Soraya Sáenz de Santamaría y Miguel Arias Cañete presidirán esta reunión interna de trabajo, continuación de la que ayer celebraron los presidentes autonómicos con Mariano Rajoy. El criterio de «población» y la exigencia al Gobierno de que atienda ese fenómeno y no transfiera su responsabilidad a las autonomías será piedra angular de la postura que defenderán los populares en el Consejo de Política Fiscal. Así, el presidente valenciano, Francisco Camps, alega en su favor que su comunidad ha pasado de los 3,9 millones de habitantes que tenía en 1999, año base del sistema actual de financiación, a 4,6 millones, lo que «exige» una respuesta por parte del Gobierno central, tal y como establece la ley vigente.

El equipo de Esperanza Aguirre también tiene bien elaborada la réplica a la propuesta del Ejecutivo: los 160 millones que ofrece para la financiación sanitaria son una «trampa», ya que lo que el Estado debe a Madrid –en donde, según sus cuentas, hay «750.000 madrileños sin financiación» por el crecimiento de la población– son 1.800 millones.

LA RAZON

Martes, 6 de de septiembre de 2005 

EL GOBIERNO MEJORARÁ SU OFERTA ECONÓMICA PARA LOGRAR EL CONSENSO CON LA OPOSICIÓN

Inmaculada G. de Molina

Madrid - El Gobierno está dispuesto a mejorar su oferta económica sobre financiación de la sanidad pública, con el fin de conseguir el consenso con todas las comunidades del PP. Es decir, pondrá encima de la mesa una cuantía adicional, aún por desvelar, a los 1.000 millones de euros (167.000 millones de las antiguas pesetas) anunciados el jueves de la semana pasada por el vicepresidente económico del Ejecutivo, Pedro Solbes.

Sin embargo, los populares tendrán que esperar a la Conferencia de Presidentes, que se reunirá por segunda vez este sábado en el Senado, para conocer hasta dónde está dispuesto el Ejecutivo a llegar en aras a ese consenso. Así lo aseguró ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, al término del encuentro que mantuvieron José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

Aunque rehusó puntualizar el margen de maniobra presupuestario del Ejecutivo para la negociación, sí aclaró que el as gubernamental no se refiere a medidas de contención del gasto en sanidad. De la Vega descartó también que este aumento de financiación extra suponga un incremento de impuestos adicional a los ya anunciados para el alcohol del 10% y para el tabaco del 5%. La propuesta del Gobierno incluye también la posibilidad de que las autonomías multipliquen por dos el céntimo sanitario (impuesto de la gasolina) y que suban el de la luz hasta el 41%.

El Ejecutivo prefiere esperar a la Conferencia de Presidentes para cuantificar su nueva oferta. Para la vicepresidenta primera, será en esta Cumbre más fácil arrancar un acuerdo político que en la reunión de mañana del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en cuyo seno deberá ser refrendado el pacto que alcancen los presidentes autonómicos.

Con esta mejora de la propuesta, el Gobierno realiza «un mayor esfuerzo» en materia sanitaria, pese a ser competencia de las autonomías. «El Ejecutivo se está forzando por buscar soluciones a un tema que es de máxima preocupación de los ciudadanos», dijo.

Acto seguido, restó importancia a la oposición del PP a la propuesta del Gobierno, que, recordó, no modifica el actual modelo de financiación sanitario, que data de 2001, al contrario de lo que asegura el presidente del PP.

Según De la Vega, la propuesta formulada por el Ejecutivo tiene dos virtualidades. Por un lado, ha logrado abrir un debate y hay un diagnóstico de las necesidades futuras del sistema público de sanidad. Por otro, este plan de choque supondrá una aportación de recursos financieros a la sanidad. Por eso, confió en que la Conferencia de Presidentes concluya el sábado con un acuerdo. En estos momentos, la deuda contabilizada y no pagada por las autonomías asciende a 5.300 millones de euros (casi un billón de las antiguas pesetas).

Insastisfacción en el Gobierno por los Resultados del Impuestazo

Por El Observador - 8 de Septiembre, 2005, 15:57, Categoría: El Impuestazo

El Gobierno no está satisfecho con la forma en que se ha llevado la futura financiación sanitaria. El rechazo es casi unánime y ahora se suma su sindicato ‘hermano’. Cándido Méndez, secretario general de la UGT, en el mismo marco calificó ayer de urgente la mejora de la financiación sanitaria, y para ello abogó por "aumentar los impuestos directos y no los indirectos". De desastre en desastre.

EL MUNDO

Lunes, 5 de de septiembre de 2005 

BRONCA EN EL CONSEJO POR CÓMO SE 'VENDIÓ' LA FINANCIACIÓN DE LA SANIDAD

Fernando Garea

MADRID.- El presidente del Gobierno hizo una exposición en el Consejo de Ministros del viernes que sonó a autocrítica sobre la propuesta para financiar la Sanidad. A algunos les sonó a rapapolvo a ciertos ministros por cómo se presentó el día antes.

La presentación corrió a cargo del vicepresidente económico, Pedro Solbes, y los ministros de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y de Sanidad, Elena Salgado, y el título mencionaba la subida de cinco impuestos indirectos. Se favoreció así la lectura de que el Gobierno inicia el curso con una subida de impuestos, incumpliendo sus promesas. Zapatero venía a decir que hubiera sido precisa una pedagogía previa para dejar claro que el problema nace del modelo aprobado en 2001 por el PP.

Tal y como dijo en el Comité Federal del sábado, es un asunto de las comunidades ante el que el Gobierno tiene el gesto de hacer un esfuerzo presupuestario. En su opinión, debía quedar claro que el Gobierno sólo puede decidir la subida del tabaco y del alcohol, que tienen la fiscalidad más baja de Europa, mientras que la de la electricidad, la matriculación y los carburantes dependerán de cada comunidad. En la presentación no se incluyó ninguna medida sobre el control del gasto sanitario.

La autocrítica o el rapapolvo se incluyó en la versión oficial de la vicepresidenta Fernández de la Vega.

Para tapar las críticas y el coste político por una medida de socorro a las comunidades, La Moncloa revitalizó el sábado la reforma del IRPF y ayer la subida de las pensiones.

EL PAIS

Lunes, 5 de de septiembre de 2005

UGT ABOGA POR SUBIR SÓLO LOS IMPUESTOS DIRECTOS PARA AYUDAR A FINANCIAR LA SANIDAD

Marifé Moreno

Rodiezmo - Cándido Méndez, secretario general de la UGT, calificó ayer de urgente, ante miles de trabajadores y jubilados mineros de Asturias y León, la mejora de la financiación sanitaria, y para lograrlo abogó por "aumentar los impuestos directos y no los indirectos". A su juicio, es una "buena noticia" que el Gobierno haya excluido el copago de la sanidad. No obstante, Méndez advirtió de que el debate sobre la sanidad no debe limitarse a la financiación. A su juicio, es necesario abrir una mesa de diálogo social para recuperar la "equidad" y la "cohesión" del sistema sanitario, ya que se ha experimentado un aumento de las desigualdades en la atención. El líder del otro gran sindicato, CC OO, José María Fidalgo, pidió un gran pacto sobre la sanidad, como el de Toledo sobre las pensiones.

El secretario general de UGT dijo que el sistema de financiación que implantó el Gobierno de Aznar en 2001, presentado entonces como un sistema "permanente" que iba a dar a las comunidades una capacidad de gestión suficiente, "no ha funcionado" y, por tanto, sostuvo que "hay que establecer urgentemente un aumento de la financiación hasta que se debata un nuevo sistema". Para UGT, la propuesta realizada por el Ejecutivo es "necesaria" y debe de contar con la "corresponsabilidad" de las comunidades autónomas, ya que nueve de cada 10 euros los gestionan ellas.

Respecto al empleo, Méndez se mostró muy crítico con ayuntamientos y comunidades, administraciones en las que se ha incrementado, dijo, hasta un 30% la temporalidad. Señaló que hay que regular esta cuestión y evitar que las subcontratas sean fuente de precariedad y de accidentes. "No es concebible que España, teniendo el 9% de los trabajadores de Europa, acumule un 25% de los trabajadores temporales de Europa y padezcamos el 20% de los accidentes laborales de Europa".

ABC

Lunes, 5 de de septiembre de 2005 

EL PSOE ARREMETE CONTRA EL PP TRAS LA AVALANCHA DE CRÍTICAS A LA SUBIDA DE IMPUESTOS DEL GOBIERNO

MADRID. El secretario de Política Autonómica del PSOE, Alfonso Perales, denunció ayer la actitud «demagógica y mentirosa» del PP por criticar la propuesta de financiación sanitaria del Gobierno, cuando comunidades gobernadas por este partido aplican una subida de impuestos para financiar la sanidad.

En una nota de prensa, Perales acusó al PP de utilizar un estilo de oposición «destructivo y sin propuestas creíbles, que se aleja de los problemas reales de los ciudadanos». A su juicio, los populares se han instalado en la «bronca continua» criticando una propuesta que trata de corregir las «deficiencias» que tenía el sistema de financiación aprobado por el Gobierno del PP en 2001.

Según Perales, el Gobierno ofrece a las comunidades autónomas una propuesta de financiación con soluciones, «a través de una aportación presupuestaria de mil millones de euros en dos años, con un incremento de la recaudación en el alcohol y el tabaco, y otorgando a las autonomías la posibilidad de inyectar más recursos con otros impuestos si así lo estiman oportuno».

Perales pidió a Rajoy, y a su partido, que «centre su estrategia de oposición en otros asuntos y que evite jugar con un tema tan importante como la sostenibilidad del sistema sanitario».

Como ha informado este periódico, la propuesta del Ejecutivo será debatida por las autonomías y el Gobierno, este miércoles, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y el sábado, en la Conferencia de Presidentes.

ABC

Lunes, 5 de de septiembre de 2005 

IU RECUERDA AL JEFE DEL EJECUTIVO QUE SUBIR IMPUESTOS INDIRECTOS NO ES DE IZQUIERDAS

ZARAGOZA. Izquierda Unida de Aragón considera que el PSOE ha roto, con su propuesta para financiar la sanidad, uno de los principios básicos de la izquierda, porque no recurre a la tributación progresiva, sino a los impuestos indirectos, y eso no es una propuesta progresista ni de izquierdas.

El coordinador general de IU Aragón, Adolfo Barrena, lamenta que con esta propuesta los dirigentes socialistas rompan «uno de los principios básicos de la izquierda», que es cubrir los servicios básicos esenciales desde la tributación progresiva y directa, que es «la más solidaria porque obliga a pagar más a quien más tiene y es la que permite reequilibrar las desigualdades territoriales».

Para Barrena, subir los impuestos indirectos es «regresivo, profundamente injusto e insolidario y una de las señas de identidad de la derecha conservadora», y destaca, además, el «pernicioso efecto inflacionista» que tiene gravar el consumo. Sí es de izquierdas, agrega, subir los impuestos directos y modificar la contribución del Impuesto sobre la Renta para que se recuperen «los tres puntos de recaudación perdidos por las políticas del PP, que rebajó el tipo máximo impositivo para las grandes fortunas y salarios más altos». Aceptar la propuesta del Gobierno central, e Iglesias «lo sabe», a juicio de Barrena, sólo va a tapar «una parte del agujero».

EL MUNDO

Lunes, 5 de de septiembre de 2005 

¡AH, LOS IMPUESTOS!

Justino Sinova

Lo primero que hace un político cuando tiene problemas de dinero es subir los impuestos; lo segundo, justificar el atraco, aunque sea con absurdos argumentos; lo tercero, rectificar para aplicar la subida al poco tiempo. Lo que no suele hacer un político en apuros es recortar el gasto y reducir el lujo, hasta el punto de que cuando encontramos a uno que reacciona así estamos tentados de regalarle un elogio, a pesar de que gastar menos es lo obligado y lo sensato, como hace cualquier mortal cuando se le resiente la cartera.

Estamos ahora en la fase de la justificación y se han dicho ya bastantes simplezas, como que subir impuestos es de izquierdas -después de haber asegurado que lo de izquierdas era bajarlos- y que, en determinados casos, es un favor que se hace a los consumidores. O sea, que el empleado medio que llega abrumado a fin de mes va a tener que agradecer al Gobierno que le cueste más la caña del mediodía o el tabaco que no consigue abandonar. Mientras le piden el agradecimiento, los precios subirán tras un refuerzo de los impuestos de la gasolina y de la luz, al tiempo que los administradores públicos seguirán disponiendo de recursos para derrochar a manos llenas.

El déficit de la Sanidad pública -que es lo que se pretende paliar con la subida de impuestos- es culpa exclusiva de los gestores políticos. La población ha aumentado notablemente por el crecimiento extraordinario de la inmigración, pero estos son fenómenos que corresponde a los políticos prever y afrontar. Para eso disponen de un presupuesto, que deben repartir con talento, sensatez y visión de futuro. Pero algunos gestores despilfarran dinero en gastos propagandísticos arbitrarios -e injustos para los ciudadanos que han de aguantar la matraca- como son los de la mayoría de las televisiones autonómicas y los de la televisión estatal. Con el dinero malgastado en esos inventos de presión política había para evitar los déficits de la Sanidad, mejorar las urgencias -a veces a niveles inaceptables- y acabar con las listas de espera.

Pero, no. El político medio suele malentender que la culpa de sus problemas es del ciudadano, y al ciudadano cobra sus dispendios abusivos. El debate generado por esta malhadada solución que se le ha ocurrido al equipo Zapatero confundirá a la opinión pública, disimulará las intenciones, hará parecer que no era para tanto , y la subida de impuestos se acabará imponiendo. Ha ocurrido otras veces. El ciudadano es el pagano de costumbre, o sea, como dice la RAE, el que paga «generalmente por abuso, las cuentas o las culpas ajenas».

EL Camarote de los Marx, Versión Impuestazo

Por Narrador - 7 de Septiembre, 2005, 7:24, Categoría: El Impuestazo

Pese a lo que van a leer aquí mismo el PSOE y el Gobierno se empeña en afirmar que el presidente del Gobierno se mostró a favor de que los "ciudadanos paguen menos impuestos, dispongan de una buena sanidad pública y consuman menos alcohol y tabaco". José Luis Rodríguez Zapatero consiguió ayer que las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas se comprometan a apoyar las propuestas del Gobierno que preside para paliar el déficit de la sanidad, que algunos habían criticado. Zapatero anunció que el Gobierno central dispone de "un margen" aunque no preciso la cifra, que se reserva para hacerla pública en la Conferencia de Presidentes que ha convocado para el próximo día 10 en el Senado. Debe ser el la sesión que no se producirá al haber sido cancelada por ‘razones de agenda’. Pero es que siguen al más puro estilo del ‘Ministerio de la Verdad’. Afirman que Zapatero logró ese compromiso en la sesión del Consejo Territorial del PSOE, celebrada tras el Comité Federal, y a la que acudieron todos los secretarios generales y presidentes autonómicos. El presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, destacó al finalizar la sesión la unanimidad de los reunidos en que la propuesta del Gobierno es "positiva, equilibrada y refleja que el Gobierno no está dispuesto a escurrir el bulto en un problema que afecta al bienestar de los ciudadanos" ¿Se lo pueden creer?

Tal fue el desastre que el ‘Presidente Accidental’ tuvo que anunciar una rebaja en el IRPF que ha pasado casi inadvertida. Es algo sin precedentes. Según EL MUNDO, precipitó ayer el anuncio de una propuesta de reforma del IRPF para bajar los impuestos como antídoto al coste político que para el Gobierno ha tenido el plan que incluye subir cinco tributos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad en las comunidades autónomas. En ABC se dice que todos los presidentes socialistas rechazan subir la luz para pagar la sanidad. Los dirigentes autonómicos reclaman más dinero del Gobierno y plantean aumentar la carga fiscal sobre el tabaco porque "hay margen para ello". También en este periódico se refleja la afirmación del presidente Zapatero: "Sí, bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas; sí, disuadir del consumo del alcohol y el tabaco es de izquierdas", mientras que en EL MUNDO se resalta que "fumar y beber es de ''derechas'' ¿Dónde está el pleno acuerdo?

Por otra parte y también en EL MUNDO se dice que los españoles aceptan pagar impuestos por la sanidad y se niegan a que sea privatizada, según se desprende de una encuesta de Hacienda. Asimismo se dice que Andalucía y Cataluña serán las más beneficiadas por el plan Solbes. Recibirán, en conjunto, un tercio de los 1.000 millones que el Gobierno prevé distribuir entre las comunidades autónomas en dos años.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

LOS ESPAÑOLES ACEPTAN PAGAR IMPUESTOS POR LA SANIDAD Y SE NIEGAN A QUE SEA PRIVATIZADA

Carlos Segovia

Según una encuesta de Hacienda, los ciudadanos admiten más presión fiscal para la atención sanitaria que por todos los demás servicios públicos juntos, y creen que ésta ha mejorado con los traspasos

MADRID.- El Gobierno ha apoyado su polémica oferta de financiación del déficit sanitario en una encuesta del Ministerio de Hacienda que muestra que los españoles están más dispuestos a pagar impuestos por recibir atención sanitaria que por todos los demás servicios públicos juntos.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, defiende que para financiar el déficit sanitario la mejor fórmula, además de intentar moderar el gasto, es que las comunidades autónomas se atrevan a subir los impuestos sobre carburantes, circulación y electricidad, al tiempo que él sube los del alcohol y el tabaco.

No es probable que él osara plantear esa fórmula si se tratara de recabar dinero para Educación o Infraestructuras, de acuerdo con los datos de opinión pública que maneja.

Según los autores de la encuesta Opiniones y actitudes de los españoles en 2004 concluida hace dos semanas por el Instituto de Estudios Fiscales -dependiente del Ministerio de Hacienda-, «la Sanidad aparece como el servicio estrella de la oferta pública, muy por encima del resto». Ante la pregunta «¿cuál es el servicio o prestación que más justifica el pago de impuestos?», las respuestas que apuntan a Sanidad (49% del total) suman más que Educación y el resto de servicios públicos unidos.

También la Sanidad es el servicio considerado como el que más se adecúa a los impuestos que se pagan, aunque el número de respuestas en este caso no pasa del 38%, y los españoles lo definen como el servicio público más necesario y el mejor gestionado. También se trata, en una curiosa autocrítica de los encuestados, del servicio público peor utilizado por los usuarios.

En todo caso, no es el servicio que más quisieran ver privatizado o gestionado por la iniciativa privada. Antes (con el doble de respuestas) prefieren ver en manos privadas los transportes y las infraestructuras.

Los ciudadanos creen que el traspaso de la competencia en Sanidad a las comunidades autónomas, acometido por el anterior Gobierno del PP, ha tenido efectos positivos. En su opinión, el servicio público que más ha mejorado en los últimos cinco años es la Sanidad, aunque también es al que señalan con mayor margen de mejora.

La encuesta también muestra, no obstante, que está descendiendo el número de españoles que usa la Sanidad pública. El porcentaje de utilización era del 90% en 1995 y en 2004 ha pasado a ser del 83%.

El Ministerio de Hacienda tiene en cuenta estos barómetros de opinión ante la difícil tarea que tiene en los próximos meses. Además de ayudar a paliar el agujero sanitario, el Ministerio de Hacienda tiene que cumplir la promesa electoral del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de bajar el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para que los ciudadanos no crean que esa medida es monopolio del PP. Y también debe hacer lo propio con el de Sociedades, para relanzar la inversión empresarial en la economía española.

Ante tamañas pérdidas futuras de ingresos, Hacienda explora qué impuestos indirectos puede aumentar a cambio sin que resulten impopulares, y por eso ha optado por subir un 10% el del alcohol y un 5% el del tabaco con la excusa de que es para financiar la Sanidad. Además, el departamento que dirige Pedro Solbes prepara la creación de impuestos sobre la contaminación medioambiental, por considerar que son los únicos de nueva creación que puede aceptar el ciudadano en estos tiempos.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

ANDALUCÍA Y CATALUÑA, LAS MÁS BENEFICIADAS POR EL PLAN DE SOLBES

Carlos Segovia

Recibirán, en conjunto, un tercio de los 1.000 millones que el Gobierno prevé distribuir entre las comunidades autónomas en dos años

MADRID.- Las comunidades de Andalucía y Cataluña serán las que más dinero reciban de la oferta del Gobierno. Solbes ha ofrecido, incluso aunque no se acepte y sea retirado el resto de su propuesta, dedicar 500 millones de euros anuales en el periodo 2006-2007 a paliar el problema autonómico del déficit sanitario.

Uno de los puntos clave de la batalla negociadora es el del reparto del dinero y el ministro Pedro Solbes ha decidido mantener los mismos criterios que adoptó su antecesor, Cristóbal Montoro, en 2001, cuando se aprobó el modelo de financiación autonómica vigente.

Esos criterios se basaban en un 75% en la población y, el resto, en el envejecimiento de los habitantes, teniendo en cuenta también si viven en la Península o en archipiélagos y en zonas aisladas del territorio.

Con esos mismos criterios -de acuerdo a los últimos datos definitivos del censo- de los 500 millones de 2006, 92,1 millones de euros irán a parar a Andalucía y 84,5 millones a Cataluña. Y otro tanto en 2007, con lo que percibirán en conjunto un tercio del total a distribuir. Ambas, presididas actualmente por dos socialistas -Manuel Chaves y Pasqual Maragall, respectivamente- encabezan la clasificación del reparto. La tercera es Madrid, presidida por Esperanza Aguirre (PP), con 69,3 millones. La Comunidad Valenciana, que preside Francisco Camps, (PP) es la cuarta, con 56,2 millones.

Pese a ser las primeras, ninguna de estas cuatro comunidades se muestran satisfechas con el reparto, porque alegan que sus déficits son hasta 10 veces superiores, por lo que el Gobierno central les está empujando a subir impuestos para corregir el problema.

La Generalitat de Cataluña ha anunciado que presentará una «contrapropuesta» y la Junta de Andalucía ha recibido con frialdad la propuesta de Solbes. El PP sospecha que ambas comunidades recibirán de tapadillo recursos adicionales a través de la próxima Ley de Presupuestos de 2006.

El Gobierno considera que, al estar transferida la Sanidad, no tendría que aportar «ni una peseta» -según la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega-, pero que lo hace por su deber de garantizar la igualdad de los españoles ante un servicio básico como es la atención sanitaria.

La disparidad de gasto por habitante es evidente en la España descentralizada, pero el reparto que hace el Gobierno no prima a las que menos dinero dedican. Según el informe del llamado Grupo de Trabajo de Análisis de Gasto Sanitario, que ha trabajado para Hacienda, el gasto medio en 2003 -último año disponible- fue de 953 euros.

Los valores más elevados corresponden a Melilla (1058 euros), Navarra (1089), Cantabria (1073), Aragón (1069), Asturias (1061), Castilla y León (1029), País Vasco (1028), Extremadura (1026), Ceuta (1018), Canarias (999), La Rioja (994) y Galicia (980).Por su parte, Cataluña (958) y Murcia (951) se sitúan muy próximas a la media. Por debajo se encuentran Castilla-La Mancha (con 936 euros), Comunidad Valenciana (934), Baleares (908), Andalucía (903) y Madrid (863 euros).

La Comunidad de Madrid, que ha registrado un importante aumento de población, ha registrado la mayor caída en gasto sanitario por habitante desde 1999.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

FUMAR Y BEBER ES DE 'DERECHAS'

Fernando Garea

MADRID.- El hábito de fumar y el de beber alcohol son actos de militancia política con connotaciones ideológicas.

O, al menos, eso es lo que parece deducirse si se llevan al extremo las palabras pronunciadas ayer por José Luis Rodríguez Zapatero para justificar ante el Comité Federal del PSOE la subida de impuestos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad autonómica.

Según el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, «disuadir del consumo de alcohol y tabaco es de izquierdas».

«Queremos que los ciudadanos paguen menos impuestos, que tengan una buena sanidad pública y que consuman menos alcohol y tabaco. Y eso, creo que es ser de izquierdas en el siglo XXI», añadió.

Ahí se quedó, pero se podría llegar a la conclusión de que si dejar de fumar y beber es de izquierdas, consumir alcohol y tabaco es de derechas.

Aunque los que le escuchaban ayer en el Comité Federal del PSOE, teóricamente, son de izquierdas, Zapatero les explicó lo que supondría para sus bolsillos la subida de impuestos, si es que se abandonan a la heterodoxia ideológica con un cigarro o una botella. «Este recargo sanitario supondrá unos 10 céntimos en una cajetilla de tabaco y un céntimo en un litro de cerveza. En el vino, nada, porque, como sabéis, está exento», les dijo.

En la cafetería del Palacio Municipal de Exposiciones de Madrid, donde se celebró el Comité Federal del PSOE, ayer se fumó y se bebió, pero con moderación.

En el catálogo de prescripciones de la izquierda, Zapatero incluyó también «defender la sanidad pública universal y gratuita y, por eso, no vamos a desentendernos de los problemas que las comunidades autónomas tienen para financiar el gasto sanitario, como les gustaría acaso a los que quieren que se desmorone para privatizar este servicio».

Ninguno de los dirigentes socialistas que intervino luego ante el máximo órgano del partido entre congresos objetó que sean el tabaco y el alcohol los productos que, a través de los impuestos, ayuden a financiar la Sanidad. Según el Gobierno, ambos tienen en España la menor fiscalidad de la Unión Europea.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

ACEBES SUBRAYA EL «RECHAZO UNÁNIME» A LA PROPUESTA

VALENCIA.- El secretario general del PP, Angel Acebes, reprochó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no hubiera «consultado a todos los afectados» su propuesta de financiación sanitaria antes de presentarla, para «no tener que retirarla», puesto que éstos la han rechazado de forma «unánime e inmediata».

El número dos del PP destacó que dicho rechazo ha provenido de todas las comunidades autónomas, «tanto las gobernadas por el PP como las del PSOE y de los nacionalistas», además de «los representantes de los consumidores, del comercio y de la industria».

Acebes subrayó que «el Gobierno no puede jugar con las políticas fundamentales que afectan al bienestar de los ciudadanos, el progreso y la prosperidad de las familias y su calidad de vida», porque, advirtió, tras la subida de impuestos se iniciará «el círculo vicioso» del incremento de los precios y del desempleo. Diagnosticó, así, «un cambio respecto del modelo económico del PP, que con menos impuestos trajo más crecimiento, más empleo, disminución de los tipos de interés y una economía saneada».Calificó por ello de «incompetente» y «radical» la actuación del Ejecutivo.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

EL PRESIDENTE PRECIPITA LA REDUCCIÓN DEL IRPF PARA FRENAR LAS CRÍTICAS POR LA SUBIDA FISCAL

Fernando Garea

El Gobierno pondrá más dinero en el plan de la Sanidad para lograr el apoyo de los 'barones'

MADRID.- José Luis Rodríguez Zapatero precipitó ayer el anuncio de una propuesta de reforma del IRPF para bajar los impuestos, como antídoto al coste político que para el Gobierno ha tenido el plan que incluye subir cinco tributos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad en las comunidades autónomas.

Zapatero lo adelantó ayer ante el Comité Federal del PSOE y dentro de la parte de su discurso dedicada a justificar la subida de los impuestos del tabaco y el alcohol, y la petición a los presidentes autonómicos para que hagan lo mismo con tributos indirectos como el de la electricidad, la matriculación y los carburantes.

Para hacer frente a quienes han dicho estos días que el plan supone la primera subida de impuestos del Gobierno socialista incumpliendo sus promesas electorales, el presidente del Gobierno y secretario general socialista proclamó ante los suyos: «Bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas».

Para apoyar su afirmación anunció que «antes de final de año presentaremos nuestro modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias».

En el mejor de los casos, esa reforma del IRPF, en torno a la que el Gobierno de Zapatero ha dado varias versiones sobre su contenido y sus plazos en el último año, no se aplicaría en ningún caso antes de 2007. Ahora ha reaparecido en el momento en el que el PP se ha encontrado con un arma de oposición inesperada: la de los impuestos.

En todo caso, la siguiente polémica será la de la subida de impuestos indirectos, frente al anunciado recorte de los directos, considerados como progresivos. De hecho, el PSOE en la oposición utilizó contra el Gobierno de Aznar la política fiscal que bajaba los impuestos directos y subía los indirectos.

Para atajar la marea de críticas, Zapatero dijo ayer a los dirigentes del PSOE: «Aclaro esto porque se han hecho muchas interpretaciones de la propuesta del Gobierno y me interesa recalcar que es eso: una propuesta, y que el único recargo que estamos dispuestos a aplicar si hay acuerdo es sobre el alcohol y el tabaco. Y nada más».

Acercamiento de posturas

La otra parte de la subida de impuestos correspondería a los presidentes autonómicos, si así lo desea cada uno, en virtud de la capacidad normativa voluntaria que ahora se les otorgaría. El Estado, según la propuesta del Gobierno de Zapatero, ha ofrecido de salida 1.000 millones de euros en dos años y otros 800 por adelanto de compromisos de pago.

Zapatero se esforzó en explicar que el problema de la Sanidad es de las comunidades y que el Gobierno lo que hace es actuar para ayudarles a solucionarlo. «Hemos encontrado insuficiencias de financiación para la Sanidad en el sistema que acordó el Gobierno anterior cuando hace cuatro años traspasó los servicios sanitarios», explicó.

Ante esa situación, aseguró que las comunidades han «pedido el concurso del Gobierno» y éste, en lugar de «escurrir el bulto», se siente «comprometido con cualquier problema como si fuera plenamente suyo».

Ahora, esta propuesta de financiación deberá ser sometida el miércoles al Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde están presentes todas las comunidades, y el próximo sábado, a la Conferencia de Presidentes autonómicos. En todo caso, para el Gobierno fue francamente bien la reunión del Comité Federal y, luego, la de los líderes autonómicos socialistas que forman el Consejo Territorial del partido, porque las posturas se acercaron notablemente.

Con una semana de plazo para la negociación, todo es cuestión de dinero, porque los presidentes autonómicos quieren elevar la cifra de 1.000 millones y el Gobierno se guarda la carta de aumentar la cifra hasta el mismo día de la Conferencia de Presidentes.

Fuentes del Ejecutivo explican que la propuesta está hecha contando con un margen elevado de maniobra para lograr el acuerdo más amplio posible. Según algunas estimaciones, podría llegarse hasta los 1.500 en dos años -ahora son 1.000- y se prevé que algunas comunidades populares acuciadas por el problema como Baleares y Valencia se sumen finalmente al pacto, aunque ven difícil que el PP lo apoye.

Regateo hasta el sábado

De hecho, ésta es la gran baza del Gobierno y lo que más destacaron ayer los dirigentes socialistas: la cantidad es aún insuficiente, pero es un buen principio de negociación y menos es nada. Dicho de otra forma, forzar la retirada de la propuesta dejaría a todos sin nada, porque, además, el Gobierno ya no condiciona la aportación a la firma del acuerdo, como hizo el PP en 2001.

El vicepresidente Pedro Solbes hizo ayer a los dirigentes regionales del PSOE una exposición muy técnica, escuchó las críticas, quedó en estudiar las propuestas que le hicieron y, sin que hubiera ninguna afirmación expresa del responsable de Economía, todos salieron con el convencimiento de que el Gobierno ya tiene previsto poner de aquí al sábado próximo más dinero encima de la mesa.Incluso, la última cifra podría reservársela Zapatero como último golpe de efecto en la misma Conferencia de Presidentes del día 10. Hasta entonces, el regateo está abierto.

Esta insuficiencia de recursos en la propuesta de salida del Gobierno fue denunciada ayer, por ejemplo, por el andaluz Manuel Chaves, el castellano-manchego José María Barreda, el asturiano Alvarez Areces, el extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra y el madrileño Rafael Simancas.

No obstante, con la promesa implícita de elevar las cifras, Rodríguez Zapatero escuchó ayer en el Comité Federal el apoyo «unánime a la propuesta» y la felicitación al Gobierno por asumir la solución del problema, según explicó luego el propio Manuel Chaves, presidente del PSOE.

Hubo objeciones a las cantidades, a la forma de aplicación o a la manera en que públicamente se ha «vendido» la propuesta como simple subida de impuestos. Así, Ibarra aseguró que él no tenía un problema acuciante de financiación sanitaria y que, por tanto, no ejercería la potestad voluntaria que le da el Gobierno para elevar los impuestos de la electricidad, los carburantes y la matriculación.

El madrileño Simancas, como el resto, alabó la decisión del Gobierno de solucionar el problema, pero pidió medidas complementarias como estudiar las prestaciones sanitarias de cada comunidad y priorizar el gasto sanitario.

De hecho fue el único que puso voz, aunque fuera muy suave, a algo que determinados miembros del PSOE y del Gobierno comentan estos días en privado: la estrategia de hacer pilotar la presentación del plan de financiación sanitaria en la subida de impuestos no ha sido la mejor de las posibles.

EL PAIS

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

LOS LÍDERES AUTONÓMICOS APOYAN LA OFERTA SOBRE LA DEUDA SANITARIA

L. R. A. y C. E. C.

Zapatero anuncia "un margen" para ampliar la propuesta de financiación de la sanidad

Madrid - José Luis Rodríguez Zapatero consiguió ayer que las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas se comprometan a apoyar la propuesta del Gobierno que preside para paliar el déficit de la sanidad, que algunas habían criticado. Zapatero anunció que el Gobierno central dispone de "un margen", aunque no precisó la cifra, que se reserva para hacerla pública en la Conferencia de Presidentes que ha convocado para el próximo día 10 en el Senado.

Zapatero logró ese compromiso en la sesión del Consejo Territorial del PSOE, celebrada tras el Comité Federal, y a la que acudieron todos los secretarios generales y presidentes autonómicos. El presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, destacó, al finalizar la sesión, la unanimidad de los reunidos en que la propuesta del Gobierno es "positiva, equilibrada, y refleja que el Gobierno no está dispuesto a escurrir el bulto en un problema que afecta al bienestar de los ciudadanos".

Zapatero aclaró a los líderes territoriales -algunos habían criticado la propuesta del Ejecutivo para paliar el déficit de la sanidad- que el Gobierno no estaba legalmente obligado a financiar la deuda porque es competencia de las autonomías. Pero les confesó que adquirió ese compromiso al constatar, en las conversaciones que ha mantenido con los presidentes autonómicos, que la sanidad es su principal preocupación, sea cual sea su partido.

También les aclaró que era "una propuesta" y, como tal, sometida a debate. En esa parte de su intervención, señaló que disponía de "un margen" para aportar más dinero. También aclaró que los ingresos por el aumento del tabaco y el alcohol sólo representan el 10% del conjunto.

Zapatero (que tras la reunión se entrevistó unos minutos con el presidente catalán Pasqual Maragall) insinuó que las autonomías del PP tendrán difícil rechazar una propuesta que les supondrá unos ingresos adicionales. Las opiniones de los representantes territoriales del PSOE sobre la conducta de las comunidades gobernadas por el PP fueron diversas. Unos opinaron que primarán los intereses de su comunidad y aceptarán la oferta y otros, que mandarán los intereses partidistas y la rechazarán.

El presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el más crítico hasta ayer con la propuesta del Gobierno, admitió, en la reunión, que le parecía "positiva", aunque anunció que él no aplicará la subida impositiva porque no le hace falta.

Zapatero dio paso al vicepresidente económico, Pedro Solbes, que aseguró que, con esta propuesta, "nadie pierde dinero". "Por el contrario, ganan todas, incluidas las comunidades pequeñas, con poco incremento de la población". Una alusión crítica de Zapatero a la financiación sanitaria en la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, originó una intervención del líder de los socialistas madrileños, Rafael Simancas. Reclamó que se pida a las comunidades un catálogo mínimo de prestaciones, que prioricen la partida de la sanidad en los Presupuestos y que desaparezcan los "regalos impositivos", en alusión a la bajada del impuesto sobre las herencias del Ejecutivo autonómico de Madrid.

[El presidente navarro, Miguel Sanz, de Unión del Pueblo Navarro, la marca del PP en esa comunidad, propuso ayer cobrar al ciudadano una "mínima tasa" de acceso a los servicios de salud para resolver la financiación, informa Efe].

EL PAIS

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

EL NUEVO MODELO DE IRPF BAJARÁ EL IMPUESTO A LOS TRABAJADORES Y A "LAS CLASES MEDIAS"

C. E. C.

Madrid - En un discurso de fuerte contenido económico, José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó para recordar su promesa de reformar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero esta vez además le puso fecha: "Antes de fin de año presentaremos nuestro nuevo modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias". Zapatero insistió en una tesis que ha defendido en otras ocasiones: "Sí, bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas". El presidente desgranó también los compromisos del Gobierno para los próximos meses:

- Reforma laboral. Zapatero dijo que "la próxima estación del diálogo social ha de ser la reforma del mercado de trabajo para aumentar la estabilidad en el empleo y la competitividad de las empresas.

- I+D+i. El Ejecutivo, según su presidente, "orienta su política para el progreso centrada en la mejora de la capacidad tecnológica". En los Presupuestos para 2006, la inversión en I+D+i tendrá un incremento del 28%.

- Más empleo. En un año, se han creado 900.000 puestos de trabajo y el paro ha caído por debajo del 10%, algo que no sucedía "desde los 70". Ha aumentado en 89.500 el número de trabajadores autónomos y esa cifra puede llegar a los 140.000 el próximo diciembre, según el presidente.

- Plan Nacional de Reformas. Incluye el refuerzo de la estabilidad presupuestaria, un plan estratégico de infraestructuras, un incremento sostenido del 25% de la inversión en I+D+i, la reforma en los mercados de bienes y servicios para aumentar la competencia, diálogo social y un plan de fomento empresarial.

- Pacto educativo. El Gobierno "empeña su palabra en tratar de lograr un pacto" para reformar la Ley de Educación.

- Leyes sobre dependencia, igualdad e incendios. Las dos primeras perseguirán mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidades y hacer más efectivos los derechos de las mujeres, sobre todo en el ámbito laboral. Rodríguez Zapatero anunció que en las próximas semanas el Gobierno presentará un plan para que España "cuente con los medios más poderosos que ha tenido nunca ante situaciones de emergencia".

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

TODOS LOS PRESIDENTES SOCIALISTAS RECHAZAN SUBIR LA LUZ PARA PAGAR LA SANIDAD

G. L. A. y M. M.

Los dirigentes autonómicos reclaman más dinero del Gobierno y plantean aumentar la carga fiscal sobre el tabaco porque «hay margen para ello»

MADRID. Consciente de que su oferta a las Comunidades para paliar el déficit de la sanidad con una subida de varios impuestos no ha satisfecho a las autonomías socialistas y ha irritado a las populares -y de que además ha generado la inquietud social inherente a cualquier anuncio de más presión fiscal-, José Luis Rodríguez Zapatero trató ayer de contrarrestar las críticas, incluso internas, con un compromiso y un recordatorio.

El compromiso, con los secretarios regionales y presidentes del PSOE, que de forma unánime le reclamaron ayer una cantidad superior a los mil millones de euros ofrecidos desde la Administración central porque la oferta gubernamental es «insuficiente». Además, los presidentes socialistas se opusieron en bloque a subir el impuesto de la luz, que afecta a todos los ciudadanos. El recordatorio fue para amortiguar el impacto de su anuncio y reafirmar que cumplirá su prometido «rigor» en la política fiscal y, por tanto, que bajará el IRPF.

«Bajar impuestos es de izquierdas»

Fue al inicio de su intervención ante el Comité Federal cuando Zapatero quiso sacudirse la acusación de que el PSOE está ante su primera gran subida de impuestos. Por un lado, sostuvo que «bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas» y por ello relanzó el proyecto expuesto por el vicepresidente Pedro Solbes meses atrás anunciando que antes de fin de año «presentaremos nuestro nuevo modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias».

Por otro, puso énfasis en que el Gobierno ni tiene la obligación de solucionar la deuda sanitaria de las Comunidades ni tiene la potestad de «imponerles» subidas fiscales, pero aún así arguyó que «mi Gobierno se siente comprometido» y «no vamos a desentendernos, como les gustaría a los que quieren que el gasto sanitario se desmorone para privatizar ese servicio». «Disuadir del consumo del alcohol y el tabaco -arguyó- es de izquierdas».

Sin embargo, durante la reunión del Consejo Territorial del PSOE, a renglón seguido del Comité Federal, Zapatero tropezó con la oposición de sus presidentes autonómicos a incrementar el recibo de la luz. Aceptan la subida en el alcohol, en el tabaco y en los carburantes. Pero no en la luz, especialmente impopular, y así se lo plantearon a Solbes, que asistió a la reunión y acogió tal rechazo con el compromiso de llevar al Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo miércoles una propuesta renovada. Como alternativa, algunos dirigentes regionales del PSOE como Marcelino Iglesias plantearon una mayor subida de la cantidad que el Gobierno aporte directamente -superior a los «escasos» mil millones ahora previstos- y, en su caso, una mayor presión fiscal sobre el tabaco porque creen que «hay margen» toda vez que la carga ahora prevista sobre el alcohol será de un 10 por ciento y la del tabaco en torno al 5 por ciento y podría crecer algo más. La conclusión es que las Comunidades del PSOE reclaman más dinero al Gobierno y están dispuestas a subir sus impuestos «regionales», pero no en la medida en que lo plantea Zapatero.

Zapatero llevará más dinero

En cualquier caso, para cerrar filas con Zapatero, no quisieron «hacer sangre» con esta cuestión. La oferta del Gobierno, aunque insuficiente, ha sido acogida por los socialistas como un mal menor, como un «satisfactorio punto de inicio para la negociación», como sostuvieron Manuel Chaves, José María Barreda, Rafael Simancas o Marcelino Iglesias, que elogiaron a Zapatero por «no escurrir el bulto». Una negociación a la que acudirá Zapatero a la Conferencia de Presidentes, si no con un «as» en lamanga, sí con «un importante margen de maniobra» para aumentar su oferta, señalaron fuentes del Gobierno, que descartaron un «no» de «sus» autonomías a la oferta final.

Lo que es prácticamente seguro es que todas las Comunidades, rubriquen o no la oferta de Zapatero, se beneficiarán del dinero porque «los madrileños, por ejemplo, no tienen la culpa de que su presidenta se oponga», defendió Simancas, quien censuró que Esperanza Aguirre «baje los impuestos a las grandes fortunas» y, en cambio, Madrid sea la Comunidad con menos gasto sanitario por habitante.

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

ARECES CONSIDERA «MANIFIESTAMENTE» MEJORABLES LAS PROPUESTAS DE ZAPATERO SOBRE FINANCIACIÓN SANITARIA

EP

OVIEDO. El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, expresó ayer su confianza en poder mejorar las propuestas realizadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para la financiación sanitaria antes de la conferencia de presidentes del próximo día 10. «Consideramos que las cantidades que previsiblemente se pueden obtener de los diversos medios que se ponen a disposición son manifiestamente mejorables», dijo.

Álvarez Areces resaltó, asimismo, la importancia de llegar a la reunión del próximo 10 de septiembre con una «perspectiva de acuerdo», lo que, en su opinión, «ayudaría a solucionar un problema de amplísima sensibilidad social como es la sanidad pública». Pidió, asimismo, que la adicionalidad de fondos que reciban las comunidades autónomas sea lo «suficientemente significativa para que, al menos, se pueda controlar la situación y mejorarla de forma sustantiva».

«Cinismo insostenible del PP»

No obstante, el presidente asturiano insistió en la «sensibilidad» demostrada por el Gobierno central, que «sin estar obligado trata de mejorar el actual modelo que es una necesidad imperiosa», y reclamó al Partido Popular que evite utilizar el tema de la financiación sanitaria como «arma política de deterioro hacia el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y debería de tener altura de miras para saber que estamos hablando de un problema muy serio que afecta a los ciudadanos». Álvarez Areces aprovechó para calificar de «cinismo insostenible» las críticas realizadas por el Partido Popular a la visita del presidente del Gobierno a Asturias, el pasado jueves.

En este sentido, el presidente del Principado recordó los compromisos adquiridos con esta Comunidad por Rodríguez Zapatero, como la aportación de 72 millones de euros a la financiación del Hospital Central de Asturias, la construcción de una nueva vía de comunicación entre Asturias y León a través de La Espina y Ponferrada y el compromiso de autorizar la regasificadora de el Musel.

Frente a estos compromisos, Areces recordó los obstáculos que el PP puso a estos proyectos y reprochó a los populares haber prorrogado el peaje del Huerna hasta el año 2050 al que Zapatero se comprometió a buscar soluciones a partir de enero.

LA RAZON

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

LOS BARONES CREEN «EQUILIBRADA», AUNQUE CON «MARGEN DE MEJORA», LA PROPUESTA SANITARIA

Diana Valdecantos

Madrid - Tras las primeras críticas a la propuesta de financiación sanitaria del Ejecutivo por parte de algunos presidentes autonómicos del PSOE, ayer, los socialistas cerraron filas en torno a este tema y calificaron como «positiva y equilibrada» la proposición de Zapatero. Eso sí, con «un margen de mejora». Al término del Consejo Territorial, el presidente de la Junta de Andalucía y el líder del PSE, Patxi López aseguraron que la iniciativa refleja que el Gobierno «no está dispuesto a escurrir el bulto» e intenta paliar la situación de la sanidad en España. Chaves, uno de los presidentes autonómicos que criticó la propuesta en un primer momento, alabó la inyección económica que ofrece el Ejecutivo y dio por buena la posibilidad de incrementar determinados impuestos para tratar de reducir el déficit sanitario.

El presidente del PSOE reconoció no obstante, que «se puede y se debe» pulir la proposición y señaló el Consejo de Política Fiscal y Financiera así como la Conferencia de Presidentes como los foros donde cada comunidad intente introducir elementos en función de su situación y sus necesidades. Chaves opinó que, en aras de llegar a un acuerdo, «el Gobierno debe hacer todo lo posible» para escuchar y tomar buena nota de todas las peticiones.

En este sentido, consideró fundamental el papel del PP en la redacción final de la propuesta, aunque criticó el rechazo frontal de los populares a la iniciativa, una postura que a su juicio, es «poco seria». El presidente andaluz defendió la decisión independiente de cada comunidad de alzar los impuestos para rebajar el déficit y consideró legítimo tanto utilizarlo como optar por otra solución.

LA RAZON

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

DEJAR DE FUMAR ES DE IZQUIERDAS

José Blanco, Álvaro Cuesta, Rodríguez Ibarra, Óscar López, Pascual Maragall, Consuelo Rumí, Soraya Rodríguez... Ya pueden aplicarse el cuento. Atención: todo barón o cargo orgánico que se precie ya puede abandonar el vicio del tabaco.

El jefe, ése es Zapatero, dice que «dejar de fumar y de beber es de izquierdas». Al menos ésa fue la traducción libre hecha ayer de una parte del discurso de Zapatero. Pobre del primero que se atreva en el PSOE con una cerveza. Peor aquel que encienda un pitillo. «El que ose será tachado de facha», bromeaba un miembro del Comité Federal.

«Yo es que me sumo siempre a la mayoría», apostillaba un José Blanco pletórico y satisfecho tras su intenso verano de declaraciones. Ya saben. Que Zapatero quiere que los «ciudadanos paguen menos impuestos, que tengan buena sanidad pública y que consuman menos alcohol y tabaco». Porque eso «es ser de izquierdas en el siglo XXI». Y lo dice uno que fuma, aunque no esté habituado a comprar.

Unanimidad Nacional en el Rechazo al Impuestazo

Por Narrador - 5 de Septiembre, 2005, 3:42, Categoría: El Impuestazo

24 Horas y una decisión de gobierno presentada en sociedad por tres ministros (vicepresidente incluido) se queda en papel mojado, en la nada tras cosechar el rechazo unánime de los afectados con independencia de su ideología o partido al que pertenecen. Nuevo desastre del ‘Presidente Accidental’, nuevo ridículo sin precedentes en la España moderna. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer que el Ejecutivo retirará su propuesta de financiación para paliar el déficit sanitario, adelantada el jueves por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, "si no gusta a los representantes de las comunidades autónomas". De la Vega retó al PP a "hacer otra oferta tan razonable y generosa" como la del Gobierno. Además, dijo que el Gobierno no ha cambiado su política de "no subir impuestos" y que el incremento sobre el alcohol y el tabaco produciría una "mejora de la salud de los ciudadanos con el consiguiente ahorro de las prestaciones sanitarias". EL MUNDO resalta que "el Gobierno ofrece retirar su plan sobre la Sanidad al día siguiente de presentarlo". Para LA RAZON, el Gobierno lanzó ayer "un aviso a navegantes", al recordar que si se rechaza su propuesta "no aportará mil millones a la sanidad". Como no podía ser de otra forma las palabras de la vicepresidenta son interpretadas en clave de amenaza por EL PAIS: "El Gobierno amenaza con retirar su oferta de financiación si ''no gusta a las autonomías". Por otra parte EL MUNDO informa que en el borrador sobre financiación sanitaria elaborado por Hacienda queda constancia de que el Estado sólo puede aportar dinero para paliar el problema sanitario en los Presupuestos de 2006 y 2007, porque después se teme un declive económico por un menor crecimiento de la economía mundial, una subida de tipos de interés y pro la pérdida de fondos de la UE.

El líder del PP, Mariano Rajoy, calificó la iniciativa gubernamental de "chapuza grotesca", que, en su opinión, "carece de rigor y seriedad". A su juicio, las arcas del Estado tienen suficiente recaudación, los mecanismos del modelo de financiación son suficientes para introducir correcciones y, por lo tanto, "no hay ninguna necesidad de subir impuestos" y de "volver a las viejas recetas" fracasadas. Al respecto, resaltó que una subida de los impuestos sobre los carburantes en plena subida del precio del crudo sólo serviría "para encarecer el transporte aún más y los precios de productos fundamentales". Mientras, Izquierda Unida consideró que la propuesta del Gobierno para la financiación de la sanidad es "insuficiente, parcial y cicatera" y reclamó un acuerdo de Estado sobre el servicio público de salud equivalente al Pacto de Toledo en materia de pensiones. El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, anunció que pedirán que el Gobierno "doble al menos" su aportación y que ésta no se limite a dos años, sino que tenga continuidad presupuestaria. Llamazares advirtió de que "no se pueden tener ambiciones sociales con esfuerzos presupuestarios raquíticos", pero también recordó que la insuficiencia financiera de ahora es responsabilidad del anterior Gobierno.

Las comunidades gobernadas por el PSOE también expresaron, en mayor o menor medida, críticas a la propuesta del Gobierno. Según ABC estas críticas han dado "la puntilla al plan sanitario del Gobierno". El consejero de Economía de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, admitió ayer que el fondo que el Gobierno quiere aportar a las comunidades es "insuficiente". Griñán dijo que el Ejecutivo de Chaves planteará una fórmula alternativa para subsanar la deuda. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, dijo que la propuesta es susceptible de ser modificada y habrá que hacer un esfuerzo para mejorarla, sobre todo en cuanto a la aportación inicial prevista.

EL MUNDO

Sábado, 3 de septiembre de 2005

EL GOBIERNO OFRECE RETIRAR SU PLAN SOBRE LA SANIDAD AL DÍA SIGUIENTE DE PRESENTARLO

Fernando Garea

Fernández de la Vega afirma que no la presentarán si no les gusta a las comunidades autónomas. El desacuerdo sobre financiación amenaza la segunda Conferencia de Presidentes

MADRID.- Apenas 24 horas después de presentar oficialmente su propuesta para financiar el déficit sanitario autonómico con subidas de impuestos, el Gobierno se mostró ayer dispuesto a retirarla si no les gusta a las comunidades autónomas.

Por el momento, el PP ha atacado con dureza la propuesta, socios del Gobierno de Zapatero, como los del tripartito catalán, la han rechazado sin matices, aliados, como IU y ERC, la han descalificado y hasta destacados barones socialistas, como Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se opusieron ayer por «motivos ideológicos».

«La retiraremos, porque no se trata de torturarnos ni de torturar a nadie y si las comunidades no quisieran esta solución para el problema que padecen, el Gobierno no lo va a imponer y escucharemos las fórmulas que nos sugieran», aseguró ayer oficialmente la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Según Fernández de la Vega, el déficit sanitario es un problema de las comunidades, puesto que se trata de una competencia transferida.

Pese a ello, el Gobierno central «está dispuesto a hacer un esfuerzo» con una «propuesta generosa» que incluye una aportación directa, subiendo impuestos como los del alcohol y el tabaco y permitiendo a las autonomías que suban los tributos de la electricidad, la matriculación y los carburantes.

«Escucharemos las fórmulas que nos sugieran», aseguró la número dos del Gobierno al ofrecer la retirada. Esta disposición del Ejecutivo a retirar el plan tiene, a partes iguales, algo de obviedad, de advertencia y de problema político de difícil apariencia y solución para el Gobierno.

Es obvia porque el Gobierno puede aprobar unilateralmente en los Presupuestos la subida de impuestos del tabaco y el alcohol, pero necesita el acuerdo con las comunidades en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del miércoles próximo para aumentar la capacidad normativa de las comunidades.

Fernández de la Vega no especificó si se conformaría con mayoría en ese órgano o si precisa la unanimidad. En principio, las comunidades del PSOE tienen mayoría, suponiendo que se logre el apoyo de todos.

Es una amenaza porque el Gobierno sabe que hay numerosas comunidades en una situación financiera insostenible por el déficit de sus sistemas sanitarios. Esa lista la encabezan Cataluña, Baleares, Valencia y Madrid. Son esas comunidades las que tienen prisa por lograr una solución y el Gobierno tiene en su mano el impulso de una solución que satisfaga al mayor número posible de comunidades.

No obstante, la situación actual supone un problema político inmediato para el Gobierno de Zapatero debido a que el presidente asumió el compromiso de aprobar una solución a la Sanidad en la segunda Conferencia de Presidentes autonómicos que se celebrará el sábado 10 de septiembre y así consta en el orden del día como punto único. Si en esa Conferencia no hay acuerdo, el fracaso de la reunión protocolaria sería imputable a Zapatero, de la misma forma que el éxito de la primera se lo apuntó el presidente. En esa ocasión le valía la foto de los presidentes autonómicos, por primera vez en la historia constitucional, y ahora se precisa un acuerdo.

El problema político será también el de la incomodidad de algunos de sus socios parlamentarios afectados por el problema sanitario.

En esta situación, el Gobierno conserva su optimismo y lo basa en el hecho de que su propuesta es sólo un punto de partida para el debate, con margen suficiente para modificarla durante la negociación de la próxima semana.

La dureza de la crítica del PP quedó eclipsada ayer por la irrupción del extremeño Rodríguez Ibarra, sobre la base del aforismo que dice que los peores enemigos son los más próximos.

Ibarra aseguró que «si hubiera que aceptar este modelo en todos sus términos lo rechazamos», informa Efe.

El presidente extremeño aseguró que no utilizará la capacidad de subir impuestos y añadió que «ideológicamente» rechaza la subida impuestos para financiar el sistema de salud, «porque para un socialista la Sanidad es un bien tan importante que no debe depender de la capacidad recaudatoria de los territorios».En todo caso, Extremadura no es de las comunidades acuciadas por el déficit sanitario.

En Andalucía, donde gobierna el PSOE también, el consejero José Antonio Griñán cuestionó los puntos principales de la propuesta del Gobierno.

En Cataluña, Joan Saura, consejero de Relaciones Institucionales, aseguró que es «inadmisible» que «el Gobierno intente que las comunidades autónomas sufraguen todo el déficit sanitario a través de un incremento de impuestos».

En las críticas que le llovieron ayer a la propuesta del Gobierno se mezclaron el rechazo a la filosofía de la subida de impuestos, las objeciones a la cuantía de la aportación del Estado y una tercera sobre la forma en que se repartirán esos fondos.

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, dejó claro que el método será el mismo del sistema actual de financiación que contempla la población y su envejecimiento. Sin embargo, Ibarra pidió ayer que se incluya el de la dispersión de los habitantes de su comunidad.

Además de escuchar esas críticas, el Gobierno tuvo que enfrentarse a la incomodidad política de hacer frente al eslogan de «los socialistas suben los impuestos», esgrimido por el PP como bandera de oposición.

Por eso, la vicepresidenta primera se vio obligada en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros a asegurar que «el Gobierno mantiene su política de no subir los impuestos».

Consciente del coste político que asume Zapatero en solitario, Fernández de la Vega explicó que el Ejecutivo propone incrementar los impuestos del alcohol y el tabaco «en cuantías mínimas».La incomodidad del Gobierno es mayor si se tiene en cuenta que el coste político de la propuesta procede de un problema ajeno, o sea, de las comunidades.

Según dijo, la propuesta se limita a elevar 10 céntimos cada cajetilla de tabaco, en 30 el litro de whisky y un céntimo el de cerveza.

Aseguró que «se han elegido éstos porque la carga fiscal está muy por debajo de la del resto de los países europeos».

La vicepresidenta llegó, incluso, a argumentar con los efectos benéficos de la subida de impuestos que, en su opinión, podría tener «carácter disuasorio», «puede tener efectos positivos, ya que reducirá el consumo de tabaco y alcohol, mejora la salud de los ciudadanos y ahorra en gasto sanitario».

La zozobra del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se produce en medio del debate sobre las reformas estatutarias y las críticas internas a algunos de los proyectos en marcha, que podrían tener reflejo en el Comité Federal del PSOE de hoy.

EL MUNDO

Sábado, 3 de septiembre de 2005

PP: «ES UNA CHAPUZA QUE NO HA AGUANTADO NI 24 HORAS»

Carmen Remirez De Ganuza

MADRID.- «La propuesta es tal chapuza que no ha aguantado una discusión de 24 horas». Así reaccionó ayer la secretaria ejecutiva del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, ante la posibilidad de que el Gobierno eche atrás su nuevo modelo de financiación sanitaria tras las críticas de partidos y comunidades autónomas.

Para los populares, la mera mención de la retirada de la propuesta no sólo representa un fracaso político de partida del Gobierno socialista sino que, más aún, pone en cuestión la propia celebración de la Conferencia de Presidentes del sábado día 10.

Tanto desde el círculo de asesores de Rajoy, a su salida del cónclave de Segovia, como desde el comité de dirección del partido, los distintos integrantes de la cúpula del PP subrayaban ayer el hecho de que fue Zapatero quien se «empeñó» en reducir la agenda de dicha Conferencia al asunto de la financiación, a pesar de que los populares pidieron que se discutiera en su seno la reforma del modelo territorial.

Así, si la oposición frontal a la propuesta lanzada por el Ejecutivo hiciera ésta inviable el próximo miércoles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, los populares tienen claro que la cita del sábado quedarían vacía de contenido y hasta podría ser suspendida.«Si no pasa el envite del Consejo», decía ayer a este diario Sáenz de Santamaría, «la Conferencia de Presidentes queda en entredicho. Es muy poco serio traer a los presidentes autonómicos para discutir una propuesta rechazada por todos».

Ninguna voz autorizada en el PP prevé en cualquier caso bloqueo alguno a la Conferencia. Rajoy se reunirá el lunes con los presidentes autonómicos del PP para fijar posición respecto de la propuesta del Gobierno, y el martes los secretarios ejecutivos Ana Pastor y Miguel Arias Cañete lo harán con los consejeros de Sanidad y Economía para concertar su estrategia. Pero, salvo sorpresas, la oposición del PP al nuevo modelo del Gobierno y a su prevista subida de impuestos no incluirá ni plantes ni contrapropuestas escritas.

«Recetas fracasadas»

El líder del PP, Mariano Rajoy, fue ayer el primero en calificar de «chapuza» y de «broma» la propuesta del Gobierno, al que reprochó venir a aplicar «viejas recetas» ya «fracasadas», como la subida de impuestos. Rajoy subrayó sobre todo el «disparate» de la subida del impuesto en la gasolina -que, dijo, ya grava el 53% del precio-, precisamente en el año en que más ha subido el crudo.

Para Rajoy, llevar a la Conferencia de Presidentes el tema de la financiación sanitaria es un «error» y una prueba más de la política «mediática» e improvisada de Rodríguez Zapatero.

EL PAIS

Sábado, 3 de septiembre de 2005

EL GOBIERNO AMENAZA CON RETIRAR SU OFERTA DE FINANCIACIÓN SI "NO GUSTA A LAS AUTONOMÍAS"

Luis R. Aizpeolea

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer que el Ejecutivo retirará su propuesta de financiación complementaria para paliar el déficit sanitario, adelantada el jueves por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, y el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, "si no gusta a los representantes de las comunidades autónomas", pues "no se trata de torturar a nadie". Fernández de la Vega retó al primer partido de la oposición, el PP, a "hacer otra oferta tan razonable y generosa, además de corresponsable, como la del Gobierno", que prevé una aportación directa de 1.000 millones de euros en los dos próximos años y la subida de los impuestos del alcohol y el tabaco para trasladar a las autonomías otros 125 millones de euros anuales.

La amenaza de la vicepresidenta la formuló a tan sólo cinco días de que la iniciativa gubernamental se debata con las comunidades en el Consejo de Política Fiscal y Financiera y a ocho días de la celebración de la Conferencia de Presidentes convocada por Zapatero para el día 10 en el Senado.

La propuesta supone una subida directa de impuestos estatales (10% en el alcohol y poco más de 5% en el tabaco), y permite a las autonomías duplicar la capacidad para gravar la venta minorista de hidrocarburos (de 2,4 céntimos de euro a 4,8 céntimos) y posibilitar un recargo de hasta dos puntos en el impuesto sobre la electricidad. Todas estas medidas supondría una aportación extra al sistema sanitario de 2.465 millones de euros en el primer año si las autonomías suben sus impuestos.

El Ejecutivo decidió pasar ayer a la ofensiva, ante la reacción crítica del PP a su propuesta. La vicepresidenta primera aclaró que la sanidad es competencia de las comunidades y, por tanto, también lo son sus deudas, con lo que "el Gobierno no está obligado a poner ni una sola peseta" en el sistema sanitario, "algo que sabe el PP".

Eximido de intervenir

El sistema de financiación vigente, acordado en 2001 por el Gabinete del PP y las comunidades autónomas, exime al Gobierno central de intervenir, pese al grave déficit sanitario, según recordó la vicepresidenta primera.

Los mecanismos correctores que prevé la Ley de financiación sanitaria de 2001 no pueden aplicarse a la situación actual de la sanidad, pese a haberse producido un sensible aumento de la población.

Dichos mecanismos correctores sólo son aplicables cuando la población protegida en una comunidad aumenta entre un año y el siguiente más de un 3% respecto a la media nacional, lo que, en esta ocasión, no se ha dado en ninguna comunidad, precisó Fernández De la Vega.

Asimismo, tampoco ha habido consenso entre las comunidades autónomas para redistribuir los recursos entre las que han tenido un aumento moderado o nulo y las que han registrado incrementos más importantes.

Pese a que el Gobierno no está obligado por la ley de 2001 -promulgada por el Ejecutivo del PP, según insistió, la vicepresidenta primera- a intervenir para paliar el déficit sanitario de las comunidades autónomas, recordó su disposición a ayudarlas "para garantizar la viabilidad del sistema sanitario, su calidad y la igualdad de todos los españoles".

Por ello, De la Vega manifestó su "sorpresa" por las declaraciones críticas con la propuesta del Gobierno del presidente del PP, Mariano Rajoy, y de la presidenta de la Comunidad de Madrid, la popular Esperanza Aguirre, "si se tiene en cuenta que se inscriben en el actual marco de financiación sanitaria, aprobado por el Ejecutivo del PP en 2001".

Sin imposiciones

También aclaró que el Ejecutivo "no va a imponer a nadie" el modelo de financiación sanitaria que ha propuesto y que está abierto a "escuchar otras propuestas y debatirlas". En ese momento, la vicepresidenta primera precisó que, "si la propuesta no gusta a los representantes de las comunidades autónomas, será retirada".

Fue una consideración política la de la vicepresidenta primera porque el Gobierno central si quiere puede aprobar su propuesta en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del miércoles próximo al disponer de mayoría suficiente de votos. Hay que tener en cuenta que el Ejecutivo central dispone de la mitad de los votos en ese órgano y las comunidades autónomas -que están divididas sobre la propuesta- la otra mitad. No obstante, Fernández De la Vega confía aún en que "haya un acuerdo con todas las partes" pues "lo importante no es como empieza un debate sino como acaba".

La vicepresidenta primera insistió en que el Gobierno "no ha cambiado su política de no subir impuestos". Restó importancia a la subida anunciada de los impuestos sobre el alcohol y el tabaco, que recoge la propuesta del Gobierno central, porque "su carga fiscal está lejos de la del resto de los países de la Unión Europea" y porque "mediante su gravamen se producirá una reducción de su consumo y, por ello, una mejora, también, de la salud de los ciudadanos con el consiguiente ahorro de las prestaciones sanitarias".

EL PAIS

Sábado, 3 de septiembre de 2005

RAJOY EXIGE A ZAPATERO QUE NO LLEVE SU PLAN A LA CUMBRE DE PRESIDENTES

Carlos E. Cué

"Es una chapuza, una broma grotesca", señala el líder del PP

El PP había amenazado en los últimos días con bloquear la Conferencia de Presidentes convocada el próximo día 10 en el Senado, y desde ayer se sabe que ni siquiera acepta el único punto del orden del día. El líder de este partido, Mariano Rajoy, después de criticar con dureza la propuesta del Gobierno para mejorar la financiación de la sanidad, único punto a discutir en la Conferencia de Presidentes, la tachó de "chapuza" y "broma grotesca", y exigió a Zapatero que saque este asunto de la agenda del día 10.

"Convocar una conferencia de todos los presidentes autonómicos de España para discutir una propuesta que debe ser negociada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, es un error, es poco serio", sentenció el líder del PP, que el lunes reunirá a todos los presidentes autonómicos del PP -nueve contando con Ceuta y Melilla- para armar un bloque compacto de oposición a la iniciativa del Gobierno. Si lo lograra, el fracaso de la Conferencia estaría al alcance de su mano.

Rajoy pide por tanto a Zapatero que cambie por completo la idea que tiene preparada para la conferencia, y le ofrece una alternativa. "Los presidentes deberían debatir, por ejemplo, de las reformas de los estatutos, de qué pasa en Cataluña, y cómo afecta eso al resto de las comunidades. Si no, la Conferencia de Presidentes se transforma en una foto sin sentido, porque la financiación debe ser discutida en otro órgano", sentenció Rajoy.

Tras proponer este nuevo temario para la reunión del 10 -a la que él no está convocado-, inmediatamente recordó que tampoco existe ningún punto de acuerdo con el PSOE en lo que se refiere a la reforma estatutaria. Rajoy insiste en que Zapatero abre procesos y no sabe adónde llevan. Le ha sucedido lo mismo, sostiene, con la propuesta de la financiación sanitaria que con el estatuto catalán. Dos años después de que comenzara el debate para elaborar este último, según el líder del PP, "sólo hay inestabilidad, tensiones dentro del PSOE y un Estatuto, votado por ellos, del que dicen que tiene 21 cuestiones inconstitucionales. Yo sólo digo que esto no le importa a nadie, que no hay ninguna urgencia, podemos aparcarlo y los ciudadanos lo agradecerán".

Para el problema de la financiación sanitaria, Rajoy no propone que se aparque la solución, pero sostiene que el actual sistema ya contempla cómo corregir el desequilibrio producido por el aumento de la población. Sin embargo, la ley que aprobó el PP sólo dice que el Gobierno se reunirá con la comunidad afectada para ver cómo se compensa ese aumento de población, pero sin aclarar cantidades ni fórmulas. Rajoy dice que es "disparatado" aumentar el impuesto de la gasolina en este momento, y asegura que en ningún caso apoyarán la subida de estas tasas "o del recibo de la luz". Además insiste en que este tipo de presión fiscal, especialmente sobre la cerveza, por ejemplo, tiene un fuerte impacto inflacionista.

EL PAIS

Sábado, 3 de septiembre de 2005

ERC TILDA DE RIDÍCULA LA APORTACIÓN DEL GOBIERNO Y RECHAZA SUBIR LOS IMPUESTOS

Miguel Olivares, Luis Barbero y Andreu Manresa

La Comunidad Valenciana se opone a la propuesta del Ejecutivo y Andalucía le pone pegas

Esquerra Republicana (ERC), integrante del tripartito catalán y socio parlamentario del PSOE, tildó ayer de "ridícula" la aportación gubernamental (1.000 millones en dos años) para resolver el problema de la financiación sanitaria. El parlamentario y portavoz de ERC sobre sanidad, Uriel Bertran, rechazó que la Generalitat de Cataluña deba "cofinanciar" este déficit mediante un aumento de impuestos. La Generalitat valenciana se opone al plan del Gobierno, y la Junta de Andalucía reclama que sean las comunidades las que tengan capacidad normativa para subir los impuestos sobre el alcohol y el tabaco.

ERC "no acepta el criterio propuesto por el Gobierno español de que las comunidades autónomas deban asumir parte del déficit anual de la sanidad con el aumento de los impuestos", afirmó Bertran en una nota, informa Efe. Según el diputado republicano, "es impensable que aún se pida que se incremente la carga impositiva a los ciudadanos de Cataluña".

Bertran exigió al Gobierno que "haga frente a la deuda histórica de la sanidad catalana, que ha sido provocada por una pésima financiación del Ejecutivo al sistema de salud catalán". Además, tachó de "ridícula" la "partida de 1.000 millones", porque "para equipararse con la media europea en gasto en salud -6,1% del PIB-, Cataluña necesita incrementarlo en unos 1.800 millones".

- Comunidad Valenciana. Según los cálculos del consejero de Hacienda, Gerardo Camps (PP), la aplicación al límite de las medidas propuestas se traduciría en un ingreso suplementario de 313 millones anuales para la Generalitat Valenciana, de los cuales el Estado aportaría 45 millones. "El porcentaje de esfuerzo financiero para paliar el déficit sanitario recae en un 81,74% en la Generalitat y apenas un 18,26% en el Estado", afirmó. "Se carga a las comunidades autónomas la solución de un problema cuya causa no es imputable a su gestión". Vicente Rambla, consejero de Sanidad, subrayó que las sugerencias relativas a mejoras en la gestión "se aplican desde hace años en la Comunidad Valenciana". Y recordó que ésta logró la mayor contención del crecimiento del gasto farmacéutico en 2004.

- Andalucía. El Gobierno andaluz, presidido por Manuel Chaves (PSOE), rechaza que las comunidades autónomas tengan competencia para subir el impuesto sobre la electricidad. Por el contrario, Andalucía demanda que las comunidades tengan potestad para subir los impuestos sobre el alcohol y el tabaco, que el Gobierno central se ha reservado en su plan. El consejero de Economía, José Antonio Griñán, llevará esta propuesta al Consejo de Política Fiscal y Financiera del día 7.

- Parlamentarios socialistas. Los grupos parlamentarios socialistas del arco mediterráneo (Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Andalucía) respaldaron en Palma, donde están reunidos, la propuesta del Gobierno. Los portavoces de 45 diputados del PSOE reprocharon la "crítica feroz" del PP, sobre un "problema heredado" del anterior Ejecutivo. "La propuesta gubernamental es un ejemplo de diálogo, coordinación y cooperación en el Estado sobre una materia que competencia exclusiva de las autonomías", dijo Francina Armengol, del PSOE balear.

EL PAIS

Sábado, 3 de septiembre de 2005

IU RECLAMA UN PACTO DE ESTADO SOBRE SANIDAD Y UN FONDO DE COHESIÓN

Javier Cuartas

Izquierda Unida (IU) considera que la propuesta del Gobierno para la financiación de la sanidad es "insuficiente, parcial y cicatera" y reclama un acuerdo de Estado sobre el servicio público de salud equivalente al Pacto de Toledo en materia de pensiones. Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, anunció ayer en Oviedo que su formación, que el miércoles mantendrá un encuentro con la dirección del PSOE sobre los próximos Presupuestos, solicitará que el Gobierno "doble al menos" la aportación que ha ofrecido, y que no se limite a dos años, sino que tenga continuidad presupuestaria.

Así, demandará un compromiso "más ambicioso", sostenido y a largo plazo de la Administración central, pero también de las comunidades autónomas, y la creación de un fondo de cohesión específico para la sanidad, de modo que se garantice un nivel asistencial análogo en todos los territorios.

Llamazares considera que "la sanidad pública no es una materia de competencia exclusiva de las comunidades autónomas" porque, aun cuando la gestión está transferida, la Administración central sigue teniendo una "responsabilidad política" que "no puede eludir" al tratarse de un servicio público básico. Por ello, IU considera que el Ejecutivo no puede afrontar la insuficiencia financiera del sistema como "una cuestión de trámite", sino como "un problema importante", que requiere mayor compromiso gubernamental.

Herencia del PP

El líder de IU advirtió al Gobierno socialista de que "no se pueden tener ambiciones sociales con esfuerzos presupuestarios raquíticos", pero también recordó al PP que la insuficiencia financiera que ahora afronta la sanidad pública es responsabilidad del anterior Ejecutivo. "El modelo de financiación sanitaria que tenemos es el que heredamos del PP, y si ese modelo ha generado insuficiencias, algo tendrá que decir el PP", indicó Llamazares, quien acusó a los populares y a sus Gobiernos autonómicos de mantener una posición igualmente "cicatera" en este asunto.

IU acepta la subida de impuestos especiales para financiar la sanidad como ha planteado el Gobierno socialista, si bien considera que un incremento del recargo autonómico voluntario sobre los combustibles debería destinarse a la protección del medio ambiente. Pero demandará que esa carga tributaria no repose exclusivamente sobre impuestos indirectos, sino también sobre impuestos directos, para alcanzar una fórmula fiscal más "equilibrada".

IU supeditará su apoyo a los Presupuestos al impulso de algunas leyes sociales pendientes, pero también a un giro social en la propia concepción presupuestaria: el vicepresidente económico, Pedro Solbes, "no puede esperar", indicó Llamazares, "que el próximo presupuesto sea continuista con la política conservadora del PP, como lo fue el de 2005. Tiene que haber un giro social, con compromisos de izquierda y en política territorial".

ABC

Sábado, 3 de septiembre de 2005

EL GOBIERNO DICE QUE RETIRARÁ SU PROPUESTA SANITARIA SI CHOCA CON UN RECHAZO FRONTAL

G. López Alba y J. L. Lorente

Rajoy tilda de «chapuza» la subida de impuestos y critica las «recetas fracasadas» del PSOE; el Ejecutivo se aferra al efecto «disuasorio» en el consumo de tabaco y alcohol

MADRID. «Si la propuesta no gusta, la retiraremos. No se trata de obligar ni de torturar a nadie». Con esta declaración, la vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dejó ayer la puerta abierta a la posibilidad de que el Ejecutivo retire su propuesta para afrontar el déficit de financiación de la Sanidad si choca con un rechazo frontal de las comunidades autónomas. No obstante, fuentes gubernamentales indicaron que, aunque se produjera un bloqueo en la reunión que el Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrará el día 7, cabe la posibilidad de superarlo en la Conferencia de Presidentes del día 10 y que haya una nueva convocatoria de aquel órgano, que es el que tiene la capacidad decisoria.

Ante el abierto rechazo del PP y los reparos de algunas comunidades gobernadas por el PSOE, De la Vega reiteró que se trata de «una propuesta para iniciar el debate, que sólo acaba de empezar», y, en todo caso, «el Gobierno no va a imponer ninguna solución». Aun así, emplazó a quienes la rechazan a «presentar una alternativa» y calificó de «sorprendentes» las declaraciones de algunos dirigentes del PP y singularmente de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. «Con el modelo vigente, que es el que se aprobó con el PP, y con el crecimiento poblacional que se ha producido, el Gobierno no tendría que poner ni una sola peseta más», subrayó, para hacer un nuevo llamamiento a que los gobiernos autonómicos «den prioridad a los intereses de los ciudadanos frente a los partidistas».

«La deuda es de las comunidades»

En esta línea, insistió en que el Gobierno no está obligado a solucionar este problema. «La competencia de sanidad está transferida a las comunidades y, por lo tanto, la deuda existente es de las comunidades», dijo la portavoz gubernamental, quien subrayó también que «la propuesta que ponemos sobre la mesa es de corresponsabilidad».

De la comparecencia de la vicepresidenta primera se deduce una especial preocupación del Gobierno ante la traducción generalizada que se ha hecho de que su propuesta constituye la primera subida de impuestos del Ejecutivo de Zapatero. De la Vega sostuvo que esta interpretación es «no adecuada» y que «el Gobierno mantiene la política de no subir los impuestos». No obstante, mostró especial empeño en defender que los impuestos que plantea subir como Gobierno, además de serlo en «cuantías mínimas», pueden tener efectos «disuasorios» en el consumo del tabaco y del alcohol, y, como consecuencia, repercutir también en una mejora de la salud de los ciudadanos y un menor coste sanitario.

No es de la misma opinión el presidente del PP, Mariano Rajoy. Tras calificar de «chapuza y broma» la propuesta del Gobierno, reprochó al Ejecutivo de Zapatero que vuelva a antiguas fórmulas de aumento de la presión fiscal. «Al final, estamos en las viejas recetas que ya fracasaron hace muchos años», subrayó, tras lamentar que los socialistas no lleven a cabo las oportunas reformas económicas y «sólo planteen subidas de impuestos».

En este punto, el presidente del PP quiso dejar claro que su partido no comparte «de ninguna manera» la iniciativa del Gabinete de Zapatero, porque subir ahora los impuestos indirectos -tanto del alcohol y el tabaco como de la luz y la gasolina- «es un enorme error».

En su diagnóstico de la situación, la propuesta del Gobierno va a generar tensiones con la inflación. Dicho esto, recordó que el precio del combustible «se ha incrementado muchísimo para que se condene a los transportistas a una nueva subida, dado que ahora ya son impuestos más de 53 por ciento de lo que se paga por la gasolina».

ABC

Sábado, 3 de septiembre de 2005

CRÍTICAS UNÁNIMES DE LAS EMPRESAS AFECTADAS POR LA SUBIDA DE IMPUESTOS

Jorge Sáinz

El Consejo Regulador del Brandy de Jerez, principal productor de alcohol de alta graduación, avisa de que se está «poniendo en riesgo el trabajo de mucha gente»

MADRID. Un rechazo unánime. La propuesta del Ejecutivo de gravar los impuestos del alcohol, la luz, el tabaco y las gasolinas para hacer frente al desbordante déficit de la Sanidad pública no sólo ha topado con las primeras trabas políticas, sino también con la oposición frontal y sin fisuras de los sectores empresariales directamente afectados por la medida.

En cuanto a la subida de los carburantes, una de las más polémicas dada la crisis del crudo, fuentes de las compañías petroleras españolas aseguraron a ABC que, de momento, no quieren juzgar lo que consideran «una decisión política». Sin embargo, los sectores susceptibles de sufrir los efectos colaterales del aumento de los tributos criticaron la actitud del Gobierno y la calificaron de «torpeza económica».

En ese sentido, desde la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) acusaron de «falta de sensibilidad política» al Ejecutivo y recordaron que existe un proceso de diálogo en el que hay «cuatro ministerios implicados» para intentar paliar la incontenible subida de las gasolinas, por lo que entienden que esta iniciativa «sería un contrasentido».

El director de Comunicación de la CETM, Dulsé Díaz, insistió en que «más del 80 por ciento de las mercancías de nuestro país viajan por carretera» y que esta decisión supondría el agravamiento de la crisis y un goteo constante de «cierres de más empresas del sector».

La subida del alcohol, excluyendo el vino, tampoco ha sido bien acogida. El secretario general del Consejo Regulador del Brandy de Jerez -principal productor nacional de alcohol de alta graduación-, Ricardo Rebuelta, vaticinó que la puesta en marcha del proyecto supondría un «descenso inmediato del consumo y una menor recaudación, por lo que no se cumpliría el objetivo perseguido». Rebuelta pidió al Gobierno que «reconsidere» la propuesta y le acusó de poner en riesgo el «trabajo de mucha gente» y el cuidado de las «50.000 hectáreas» que se usan para producir este brandy.

En esta misma línea, el director general de la Federación Española de Bebidas Espirituosas, José Ramón Fernández, definió la iniciativa como «injustificada e injusta» y aseguró que ningún país europeo «utiliza estos impuestos como contrapartida sanitaria». Fernández señaló que el 60% del consumo de alcohol se circunscribe al turismo y a la hostelería y que el encarecimiento del producto final conllevaría «pérdidas significativas» y, paradójicamente, un mayor riesgo para la salud al «recurrir la gente a bebidas de «garrafón» o baja calidad».

No afecta al recibo de la luz

Las compañías eléctricas, a través de la patronal Unesa, precisaron ayer que el precio de la luz «no va a subir, sino que lo que se modificará será la última línea del recibo». Un portavoz de Unesa afirmó que confían en que los «consumidores estén informados y que sepan diferenciar entre el precio del producto, que no varía, y su tratamiento fiscal; un tema ajeno a estas empresas». Fuentes del sector señalaron, no obstante, que «las administraciones se sirven de los recibos de la luz (25 millones de facturas cada dos meses) para obtener una recaudación rápida».

Por último, desde la Asociación de Empresas de Tabaco afirmaron que la fiscalidad de los impuestos en este sector «es muy compleja» y matizaron que el precio final de la cajetilla «lo establece la marca», por lo que no tendría que haber una relación «causa-efecto» si se gravaran las tasas.

ABC

Sábado, 3 de septiembre de 2005

ANDALUCÍA TAMPOCO ACEPTA LA «OFERTA»

M.C.

SEVILLA. El consejero de Economía de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, admitió ayer que el fondo que el Gobierno de Zapatero va a aportar a las comunidades autónomas para aliviar el déficit de la sanidad «es insuficiente». Griñán, sin rechazar abiertamente la propuesta, anunció que el Ejecutivo de Chaves planteará una fórmula alternativa para subsanar la deuda.

Otras regiones con gobierno socialista también criticaron la iniciativa. Aragón la definió como «insuficiente», mientras que el presidente extremeño, Rodríguez Ibarra, dijo que no comparte el proyecto por «diferencias ideológicas». Tampoco Canarias respalda la medida, al considerarla «partidista».

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

LOS BARONES RECELAN DE UNA FINANCIACIÓN SANITARIA QUE SE SOSTIENE EN EL INCREMENTO FISCAL

E. L. P.

No es Ana Pastor, portavoz del PP en materia sanitaria. Tampoco ninguno de los presidentes autonómicos del partido de la gaviota. La una y los otros cargaron ayer contra la propuesta del Gobierno para resolver el déficit de la Sanidad. Pero, también barones socialistas y diputados bregados en estas lides económicas. Todos recelan de un modelo con el que ganan las regiones ricas y pierden las pobres. Así se puede glosar su crítica. La propuesta, que será discutida el próximo 7 de septiembre en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera –un órgano en el que están representadas las comunidades autónomas y el Gobierno central–, supone una subida generalizada de los llamados impuestos especiales: alcohol, tabaco, hidrocarburos y electricidad. Y dicen, quienes han estudiado el documento, que beneficia a las comunidades más ricas porque son éstas las que tienen mayor capacidad de recaudación en impuestos que gravan el consumo. Un ejemplo: no es lo mismo Cataluña que Extremadura. Y echando esas cuentas está el equipo económico de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que hoy expondrá este argumento en el Consejo Territorial del PSOE, ya que el sistema producirá «un aumento de las desigualdades en el gasto sanitario».

De momento, ayer ya alzó la voz para advertir de que su región rechazará el modelo si deben aceptarse las tres vías de financiación que contempla porque él no está la labor de utilizar la vía que capacita a las autonomías a subir los impuestos cedidos. Desde Castilla-La Mancha, el equipo de José María Berreda habla, de momento, de una oferta «mejorable», especialmente en lo que se refiere a la aportación del Gobierno. Son muchos los socialistas que hablan ya de las consecuencias que traerá un modelo que se sostiene, sobre todo, por el incremento fiscal.

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

El Gobierno avisa al PP de que si rechaza su oferta no aportará mil millones a las autonomías

Inmaculada G. de Molina

Madrid - El Gobierno lanzó ayer, por boca de su portavoz, un aviso a navegantes: si el PP rechaza su propuesta para aumentar la financiación sanitaria, la retirará sin más. Es decir, no aportará a las comunidades los prometidos y anunciados por Pedro Solbes 1.000 millones (500 en 2006 y otros 500 en 2007). Al término del Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Teresa Fernández de la Vega, quitó hierro al rechazo frontal expresado por el PP y, especialmente, por la presidenta de Madrid a esta fórmula. A su juicio, si no gusta el plan de choque, no pasa nada. «Se retirará».

No obstante, mostró su asombro y dijo no entender por qué el PP se opone a recibir esta aportación, que el Ejecutivo ofrece desde su generosidad, ya que la sanidad no es su competencia. «Es como si se tratara de un regalo en forma de 1.000 millones que se les hace a las autonomías» para garantizar la viabilidad, calidad e igualdad de acceso de los españoles al sistema público de sanidad, explicaron fuentes de Moncloa. En esa línea, De la Vega insistió en que la deuda de la sanidad le corresponde financiarla a las comunidades y no al Estado. «Es su problema», advirtió.

En este contexto, el Gobierno no descarta un escenario en el que no se cierre un acuerdo este miércoles en el seno del Consejo de Política Fiscal, pero sí uno político el sábado en la segunda reunión de la Conferencia de Presidentes. En este caso sería necesario convocar de nuevo al Consejo de Política Fiscal para que refrendara el pacto de la Cumbre.

De la Vega intentó ayer restar importancia a la subida decidida por el Ejecutivo de los impuestos del alcohol y el tabaco en 2006 para financiar la sanidad, al asegurar, documento en mano, que será mínima y desincentivará el consumo de estos artículos, lo que repercutirá a la larga en la factura sanitaria. Pese a este alza de la presión fiscal, negó que el Gobierno suba los impuestos. Es más, aseguró que cumplirá su promesa de bajarlos.

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

RAJOY TILDA DE «CHAPUZA» LA REFORMA SANITARIA PROPUESTA POR ZAPATERO

Javier López

Carga contra las últimas medidas del presidente en los grandes asuntos

Segovia - El cierre de las reuniones mantenidas entre los pesos pesados del PP comenzaba con una «disfrazada» tranquilidad. El Parador de Segovia que se había elegido como escenario invitaba a ello, pero la calma sólo quedó en apariencia. Los populares, que se habían encerrado durante dos días para conformar su estrategia de cara al nuevo curso político, mostraron su cuenta de resultados. El presidente del partido, Mariano Rajoy, se dejó de florituras y sacó el carácter para abordar las polémicas que están sobre la mesa de Moncloa. Las vacaciones han dejado las ideas claras al líder de los populares, que no se ha dejado ni un solo punto en el tintero para que Zapatero deje de hacer «disparates» y solucione «los problemas que realmente importan a los españoles».

Rajoy apenas dejó tiempo a los periodistas para las presentaciones. Enseguida fue directo y criticó la reforma sanitaria que sobrevuela en la actualidad que, según el PP, se presenta «carente de rigor y de seriedad». Sin matices, Rajoy la consideró como «una chapuza» porque el Gobierno «no hace un nuevo modelo sino que dice que va a hacer algo que va a ser transitorio». A su juicio, «ya había un buen modelo de financiación que fue aprobado por todas las autonomías». El líder del PP aludió a que ya existen «suficientes mecanismos en el sistema de financiación sanitaria para que las cosas se hagan bien» y que subir los impuestos sólo es un «disparate».

«Churro» de Estatut. Con el mismo rigor entró en la polémica del Estatut cuando adelantó que en la reunión que mantendrá el próximo lunes con Zapatero le va a avisar del «lío en el que se está metiendo» con la reforma del texto de Cataluña, reforma que consideró como un «churro» porque «ya hemos perdido dos años debatiendo sobre esto que no le importa a nadie». Incitó al presidente del Gobierno a «paralizar este proceso» que no presenta «ninguna urgencia», además de reseñar que «el PSOE ha votado el texto y dice que tiene al menos 21 razones de inconstitucionalidad». Por ello, Rajoy aconsejó a Zapatero a que «debería dejar de preocuparse por este asunto», objeto de «tensiones entre comunidades autónomas» y que lo único que ha conseguido es que Cataluña no haya prestado atención a todos los asuntos importantes. El presidente de los populares advirtió al Gobierno que «abrir procesos sin saber a donde conducen tiene bastante poco sentido».

La Tortura de la Rectificación Contínua

Por Narrador - 5 de Septiembre, 2005, 3:27, Categoría: El Impuestazo

ABC califica la situación del impuestazo y su posterior rectificación como ‘tortura’. Para EL MUNDO el anuncio de que el Gobierno está dispuesto a retirar su propuesta para hacer frente al déficit sanitario, "ha sido provocado por los socios parlamentarios y las propias comunidades gobernadas por los socialistas". "Lo sorprendente no es que esté dispuesto a retirar una propuesta defendida 24 horas antes". "Aún más increíble resulta la constatación de que, antes de hacerla pública, no la puso en común ni siquiera con los suyos". "Entre chantaje y chantaje, puede que el PSOE empiece a envidiar la tan denostada soledad del PP". "Zapatero debería considerar seriamente la oportunidad de iniciar acuerdos sobre los grandes temas de Estado con el PP". "Visto lo visto, no le quedan muchas alternativas por probar".

EL MUNDO

Sábado, 3 de septiembre de 2005

CON ALIADOS COMO LOS DEL PSOE ¿QUIEN NECESITA OPOSICION?

Editorial

Un día después de presentar su detallada propuesta para hacer frente al déficit de la financiación sanitaria, el Gobierno ya ha anunciado que está dispuesto a retirarla si no convence a las comunidades autónomas. Ha sido un visto y no visto de la propuesta provocado no ya por la oposición previsible del Partido Popular y las autonomías gobernadas por éste, sino, y eso es lo inesperado, por los socios parlamentarios del Ejecutivo y las propias comunidades gobernadas por los socialistas.

Tanto IU como ERC han coincidido en tachar la propuesta de «cicatera e insuficiente»; Puigcercós se niega a que el Gobierno «centrifugue» el problema y Llamazares le recuerda que «las ambiciones sociales cuestan esfuerzos presupuestarios».

Respecto a los gobiernos autonómicos socialistas, el extremeño ha sido el más contundente pero no el único en protestar. Ibarra, poco necesitado de esta inyección financiera, se ha negado en redondo a subir los impuestos, mientras los ejecutivos andaluz y aragonés rechazan hacer lo propio con el de la electricidad. Castilla-La Mancha ha afirmado que la oferta es «mejorable», y Galicia, que una subida de impuestos «no es la solución al problema».

Lo sorprendente no es sólo que el Gobierno se muestre dispuesto a retirar una propuesta defendida 24 horas antes con ahínco por un vicepresidente y dos ministros. Aún más increíble resulta la constatación de que, antes de hacerla pública, no la puso en común ni siquiera con los suyos.

Ante tal panorama, el PSOE debería reconsiderar, en su reunión del comité federal de hoy, con quién quiere continuar viaje en esta legislatura que acaba de retomar en el inicio de lo que puede llegar a ser un auténtico cursus horribilis.

Porque si entre todos los aliados que baraja hay uno aún menos dispuesto que los demás a facilitarle las cosas, ése es el PNV.Esta semana, el número dos socialista anunciaba su intención de ampliar apoyos con los nacionalistas vascos. Sin embargo, éstos sorprendían ayer al PSE anunciando su intención de presentar una moción de censura contra el Gobierno de la Diputación de Alava y el Ayuntamiento de Vitoria, ambas instituciones gobernadas en minoría por el PP, y solicitando a los socialistas que sean «consecuentes con sus declaraciones públicas» apoyando dicha moción. La invitación, lógicamente rechazada por el PSE, debería bastarle a Zapatero para darse cuenta del cariz de este potencial socio. Pero, por si no fuera suficiente, aún ha recibido otra muestra, pues el PNV ha condicionado su apoyo a los Presupuestos a un incremento «sustancial» de las inversiones en Euskadi espetando que no tiene «vocación de comodín».

Entre chantaje y chantaje, puede que el PSOE empiece a envidiar la tan denostada soledad del PP. Pero cuando Rajoy acuda el próximo lunes a La Moncloa, Zapatero debería considerar seriamente la oportunidad de iniciar acuerdos sobre los grandes temas de Estado con este partido. Puede que al presidente no le entusiasmen los populares, pero no le quedan muchas alternativas por probar. Y, visto lo visto, peor que ahora, imposible.

ABC

Sábado, 3 de septiembre de 2005

TORTURADOS

Editorial

JUEVES, 1 de septiembre, Ministerio de Economía y Hacienda. El vicepresidente Pedro Solbes, escoltado por los ministros de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y de Sanidad, Elena Salgado, comparece en rueda de Prensa para anunciar que el Gobierno subirá un diez por ciento los impuestos del alcohol y un cinco por ciento los del tabaco para financiar la sanidad.

Viernes, 2 de septiembre, Palacio de la Moncloa. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, comparece en rueda de prensa para anunciar que si la propuesta no gusta a las Comunidades será retirada porque «no se trata de torturar a nadie».

Sábado, 3 de septiembre. Tal vez algún destacado miembro del Gobierno diga que la propuesta no era más que una «mera reflexión». ¡Qué tortura!

EL MUNDO

Sábado, 3 de septiembre de 2005

¡OH! ¡LA IZQUIERDA SUBE LOS IMPUESTOS!

Victor de la Serna

Financiación sanitaria a la carta. Ni aquellos a quienes mayor entusiasmo se les supone -el neopresidente gallego Pérez Touriño, el diario El País- respaldan con entusiasmo la última idea gubernamental.

Fíjense si estará bien la propuesta de dejar a las comunidades que suban algunos impuestos para pagar las deudas de sus deficitarios sistemas hospitalarios, que ya la presentó el PP de José María Aznar cuando gobernaba. Eso es lo que viene a decir, en su editorial de ayer, El País. ¿Pero no quedamos en que lo progresista era bajar impuestos?, replica el titular del comentario de EL MUNDO.Así, acudiendo a la ironía, casi a la sorna, resaltan estos dos periódicos lo que, para ellos, es lo mejor -el de Prisa- y lo peor -EL MUNDO- de la propuesta lanzada en rueda de prensa por los voceros del Gobierno.

La escasa seriedad de la oferta, la falta de articulación de una política general del gasto, han resultado tan patentes en este caso que hasta El País reconoce que los 500 millones anuales durante dos años que el Gobierno propone aportar para completar esos impuestos a la carta de las autonomías es una cantidad que «se antoja insuficiente para hacer frente al crecimiento del gasto sanitario derivado de factores ajenos a la gestión».

Emilio Pérez Touriño, nuevo presidente de la Xunta gallega e histórico del PSOE donde los haya, «se mostró convencido de que eso no resolverá el déficit y abogó por maximizar la aportación del Estado», según informa la agencia Efe. Por ahí iban las mayores manifestaciones de júbilo en las comunidades del PSOE. No merece la pena ni mencionar lo que se decía en las demás...

«Es recurrir a lo más fácil, hacer lo mismo que han estado haciendo últimamente con todo: echar la culpa al ciudadano, quitarse las responsabilidades de encima», dictamina Carmen Tomás en La Mañana de Cope. «Detrás de ello no hay ningún plan serio, nada pensado», remacha la tertuliana.

Sí, se puede decir que la postura del actual Gobierno se parece a la del PP hace cuatro años al pedir corresponsabilidad y que los gobiernos autonómicos afronten el desgaste político de pagar por sus dispendios. Por eso se irritan los Touriño y, no digamos, los independentistas de ERC: porque les vuelven a decir que pechen con una mayor parte del pago de políticas dispendiosas y populistas.Pero hay más diferencias que similitudes.

Una clara diferencia: algunas comunidades autónomas padecen hoy los efectos de la política de llamada y regularización de inmigrantes, alegremente perseguida por el actual Gobierno, que ha provocado un fuerte aumento de la población y de la demanda sanitaria, como resalta EL MUNDO. Con 1.000 millones en dos años no se compensa esa distorsión. Y otra diferencia: cuando la actual Administración no hace nada por reducir gastos en otras partidas (quiere aumentar el gasto público un 7,6% en los próximos Presupuestos) y sólo sabe recortar el déficit subiendo impuestos, el efecto va a ser inquietantemente inflacionario. Como muestra, un botón: por Europa Press nos enteramos de que la Asociación de Cerveceros de España estima que el plan gubernamental, en cuanto a gravar más el alcohol, «tendría una repercusión fortísima en el IPC, ya que el 80% en valor del consumo total se produce en hostelería y la ponderación del consumo de cerveza en el índice es 10 veces mayor que el peso del pan».

Ni en el impacto de la cañita de cerveza parece que han pensado muy a fondo los hombres de Zapatero.

El Impuestazo: Editoriales

Por Narrador - 3 de Septiembre, 2005, 18:35, Categoría: El Impuestazo

Para no eternizar este tema, les resumo las distintas editoriales que abordan la cuestión en la prensa nacional. Como pueden imaginar no son demasiado favorables a esta medida, o más bien ocurrencia.

“Impuestos sanitarios”, EL PAÍS. La objeción que encuentra el diario a la propuesta realizada por el Gobierno es la de que al tratarse de impuestos indirectos, que gravan el consumo, no admiten progresividad. De todas formas, éste argumento, no podrá ser utilizado para reclamar que sea el Estado quien asuma la integridad de la deuda. Ello significaría dar el mismo trato a las autonomías que han gestionado bien sus recursos y a las que no; y a las que han decidido ampliar su catálogo de prestaciones. Para reclamar el aumento de la aportación del Estado se utiliza el argumento del incremento de la población asistida. Pero la cuestión es que en el sistema acordado en su momento ya preveía mecanismos correctores para esa situación. Apunta que la transferencia adicional que compromete el Gobierno debería destinarse a compensar esa diferencia. A partir de ahí, cada comunidad deberá corresponsabilizarse de la financiación del aumento del gasto.

- “¿Pero no quedamos en lo progresista era bajar impuestos?”, EL MUNDO.  Teniendo en cuenta que el aumento del gasto sanitario se debe en gran medida a un fenómeno del que no son responsables las comunidades autónomas: la inmigración, se debería intentar ahorrar en partidas que son más prescindibles, antes de someter al ciudadano a más impuestos. Como es el caso de las televisiones públicas, de las que ningún político parece dispuesto a deshacerse. También sugiere que si se decide aumentar los ingresos por la vía impositiva no se puede ignorar el IRPF pretendiendo camuflar la subida en tasas que parecen menos impopulares pero que gravan por igual a ricos y pobres. Concluye recordando a Zapatero sus palabras en las que aseguraba que “bajar impuestos es de izquierdas”.

- “Salvar la foto de familia”, ABC. Apunta que la gestión de la sanidad en nuestro estado autonómico es competencia de las comunidades autónomas. Por ello, las medidas racionalizadotas que acompañan a la propuesta del Gobierno no pasan de ser un catálogo de buenas intenciones. Algunas recomendaciones y medidas promocionales y preventivas son de puro sentido común, pero no bastan por sí solas para sostener unos servicios básicos que la ministra Elena Salgado calificaba ayer como “uno de los más amplios de Europa”. Queda patente pues, que el Ejecutivo actúa con una visión a corto plazo, que pretende salir del paso con nuevas dosis de talante pero con pocos  argumentos sólidos. Señala que aunque el tema de la financiación sanitaria es importante, no puede ocultar el debate de hondo calado sobre el modelo territorial, en el cual el Gobierno pretende contentar a todos en un ejercicio imposible de malabarismo político.

- “Llega el impuestazo”, LA RAZÓN. Cree que la financiación del sistema sanitario no puede seguir como hasta ahora y exige un esfuerzo añadido de notables proporciones. En primer lugar, de las comunidades autónomas, que de manera irresponsable están ocultando la dimensión exacta del déficit. Y en segundo lugar, del Gobierno, que además de reconocer públicamente sus excesos pasados de oposición, debe incrementar sensiblemente su contribución, pues se lo permite el superávit fiscal de casi 7.500 millones. Además debe velar porque no se produzcan diecisiete modelos distintos de sanidad pública, con las consiguientes desigualdades y diferencias discriminatorias entre españoles.

- “Parche sanitario”, LA VANGUARDIA. De las medidas propuestas por el Gobierno para subsanar el déficit sanitario, critica la que consiste la que prevé un incremento de la fiscalidad sobre los carburantes en un momento de alza del precio del crudo y a riesgo de alimentar la espiral inflacionista. Además en el plano estructural, el Gobierno opta por un aumento de la imposición indirecta, que se endosa a las autonomías, frente a la escasa aportación de la Administración central en contraste con su carga de responsabilidad en la deuda acumulada. El problema es que cuando hay disfunción entre la evolución de los recursos y el aumento de la población en las distintas comunidades, se puede romper el principio de igualdad entre los ciudadanos, ya sea en las prestaciones o en los medios para financiarlas. Sólo el aumento de recursos y la racionalización del gasto podría solucionar el problema.

El Impuestazo

Por Narrador - 3 de Septiembre, 2005, 18:25, Categoría: El Impuestazo

La solución ZP para resolver la ‘deuda sanitaria’ es más impuestos. Todas las Comunidades Autónomas han rechazado la propuesta con independencia del partido político al que pertenece su gobierno, aunque EL PAIS lo presente de otro modo. El Gobierno presentó ayer su propuesta para sufragar el déficit sanitario, que incluye subidas de los impuestos que gravan el tabaco, el alcohol, los combustibles y el consumo eléctrico. Además, el Gobierno ofrece una aportación del Estado de 1.000 millones de pesetas en dos años. La propuesta, presentada a los medios de comunicación por el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla y la titular de Sanidad, Elena Salgado, será debatida en el Consejo de Política Fiscal y Financiera convocado para el día 7 y en la Conferencia de Presidentes del sábado 10. El documento remitido por el Ejecutivo a las autonomías plantea un incremento del 10% en el impuesto sobre el alcohol y de aproximadamente un 5% en el del tabaco. Además, permite que las comunidades autónomas dupliquen hasta 4,8 céntimos por litro su recargo sobre las gasolinas y aumenten en dos puntos el impuesto sobre la electricidad. Estas medidas supondrían unos 2.000 millones de euros anuales, a los que habría que sumar los 1.000 millones de euros que aportaría el Estado en dos ejercicios a cuenta de los Presupuestos Generales. EL MUNDO destaca que Zapatero quiere financiar la Sanidad "subiendo cinco impuestos", pero "sin recortar ningún gasto". LA RAZON señala que el "plan sanitario" del Gobierno se "limita" a "un alza de impuestos y a aportar mil millones en dos años". Por su parte, ABC apunta que "el PSOE recurre a una subida de impuestos especiales que atacó desde la oposición". El Partido Popular mostró su oposición a la propuesta del Gobierno por boca de su secretario de Economía, Miguel Arias Cañete, quien tachó la oferta de "parche insuficiente" y concluyó que se trata de "la primera gran subida de impuestos del PSOE". Además, indicó que este planteamiento afectará a la inflación y aumentará las desigualdades, porque contribuye a crear 17 sistemas sanitarios diferentes. Arias Cañete argumentó que en estos momentos hay un exceso de recaudación, de al menos 7.000 millones de euros, y pidió que se utilice este margen financiero para paliar el déficit sanitario.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

ZAPATERO FINANCIARÁ LA SANIDAD SUBIENDO CINCO IMPUESTOS Y SIN RECORTAR NINGÚN GASTO

Fernando Garea

Elevará un 10% las tasas sobre el alcohol y un 5% las del tabaco - Permitirá a las autonomías que hagan lo propio con la luz, matriculación y gasolina. El PP le acusa de romper su promesa electoral de no aumentar la presión fiscal

MADRID.- El Gobierno anunció ayer que subirá un 10% el impuesto sobre el alcohol y un 5% el del tabaco y permitirá a las comunidades autónomas elevar los tributos de los carburantes, la luz y la matriculación de vehículos.

Todo para paliar el déficit de la Sanidad en un plan que permitiría recaudar hasta un máximo de 3.300 millones de euros en dos años. En el plan que se someterá a las comunidades no hay recorte de gasto en otras partidas presupuestarias, más allá de principios generales para mejorar la gestión sanitaria transferida a las autonomías.

La propuesta fue presentada ayer oficialmente por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, y los ministros de Administraciones Públicas y Sanidad, Jordi Sevilla y Elena Salgado, respectivamente.

Ayer mismo fue enviada con detalle a las comunidades; será negociada por José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy el lunes en La Moncloa; deberá ser aprobada el miércoles por los representantes autonómicos en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y, si hay acuerdo, será rubricada políticamente el día 10 en la segunda Conferencia de Presidentes Autonómicos.

Luego, el Gobierno tendrá que plasmar una parte en los Presupuestos para 2006 y la que afecta a los impuestos autonómicos deberá incluirse en una reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) que se tramitará en las Cortes.

Por el momento, el plan tiene el rechazo inicial del PP y el Gobierno admite en privado que será difícil modificar esa negativa, entre otras cosas porque los populares no han resistido la tentación y no renuncian a forzar a Zapatero a asumir el coste político del anuncio de subida de impuestos, ni quieren compartir de inicio las contraindicaciones de la impopular decisión.

No obstante, fuentes del Ejecutivo sí confían en lograr el apoyo de algunas autonomías como la Comunidad Valenciana y Baleares, donde gobierna el PP y donde resulta insostenible la situación financiera de la sanidad.

En todo caso, el PSOE tiene mayoría en el Consejo de Política Fiscal y el Ejecutivo no tiene inconveniente en llegar a la Conferencia de Presidentes con la visualización del rechazo del PP a la propuesta. Esta Conferencia sólo tiene, por el momento, carácter político, sin regulación institucional o legal y, por tanto, no hay previsión sobre mayorías necesarias o acuerdos. Es decir, deberá limitarse a oficializar el acuerdo del Consejo de Política Fiscal o, en su caso, plasmar el desacuerdo de las comunidades que no compartan la propuesta.

El ministro Jordi Sevilla ha mantenido ya contactos con todas las comunidades gobernadas por el PSOE y, en principio, la acogida ha sido positiva a la espera de su concreción y su modificación según los márgenes de negociación previstos por el Ejecutivo.

Según explicó ayer el Gobierno, la propuesta parte de la constatación de que el actual modelo de financiación, aprobado en 2001, con el PP en el poder, es insuficiente para financiar la sanidad, transferida a las comunidades.

Ni siquiera es posible aplicar las cláusulas de corrección previstas en ese acuerdo, debido a que los incrementos de población que provocan ese déficit se han producido de forma heterogénea.

La filosofía del Gobierno es la de sostener que el Estado puede hacer un esfuerzo para paliar ese déficit, pero que las comunidades deben asumir el coste político de ejercer la corresponsabilidad fiscal y subir los impuestos que tienen transferidos.

Es decir, que el Estado no sea quien, cada cierto tiempo, solucione los problemas de la sanidad autonómica, asumiendo en exclusiva el coste político de la subida de impuestos o del recorte de otras partidas.

Para ello, el Gobierno plantea una aportación presupuestaria directa durante los dos próximos años, un incremento de los impuestos estatales sobre el alcohol y el tabaco y, en paralelo, dar a las comunidades mayores facultades para elevar los tributos de los carburantes, de la luz y de matriculación. No se tocan impuestos directos y progresivos, como el IRPF y Patrimonio.

La aportación presupuestaria sería de 1.000 millones en dos años, pendiente de la negociación de la próxima semana. En paralelo, el Gobierno central subiría un 10% el impuesto sobre el alcohol y un 5% el del tabaco, para obtener unos ingresos estimados en unos 127 millones de euros. Parte de esa recaudación iría también a las comunidades.

El esfuerzo del Estado se completa con el aumento transitorio de los anticipos a cuenta por los impuestos cedidos. Por este concepto, la aportación puede ser de unos 800 millones de euros.

El dinero procedente del Estado se repartiría según el criterio del modelo de financiación en vigor, es decir, el 75% según la población y el otro 25% en función de su envejecimiento.

Las comunidades tendrán también la posibilidad de ejercer de forma plena la capacidad normativa sobre ventas minoristas de hidrocarburos e impuestos sobre algunos medios de transporte -matriculación-, hasta lograr unos 696,9 millones de euros.

Podrán también duplicar la capacidad normativa sobre los carburantes hasta llegar a los 819,8 millones y el impuesto sobre la electricidad en dos puntos, para recaudar unos 321,4 millones.

La propuesta se completa con un plan para moderar el crecimiento del gasto sanitario, con medidas genéricas como la mejora de los criterios en la gestión de compras o el uso racional de las tecnologías. No se recortan en ningún caso prestaciones, incluidas en el catálogo básico y común, y las que por su parte incluye cada comunidad en su sistema sanitario.

En todo caso, el plan del Gobierno se basa en el modelo de financiación autonómico en vigor y como solución de urgencia para paliar el déficit actual.

En la práctica, la idea del Gobierno de aprobar un nuevo modelo uniforme y estable basado en los llamados espacios fiscales con los tributos estatales, autonómicos y locales diferenciados se pospone y en ningún caso estará en vigor en esta legislatura.

A diferencia de lo que hizo el Gobierno del PP en 2001, esta vez la aplicación de la propuesta no estará condicionada a que sea firmada por las distintas comunidades. Es decir, aunque sea rechazada por una comunidad, ésta no dejará de recibir la aportación del Estado y tendrá en su mano la posibilidad de ejercer la nueva capacidad normativa sobre algunos tributos que le dará la LOFCA. Luego, ese gobierno autonómico decidirá si sube o no los impuestos.

La propuesta no afecta al País Vasco y a Navarra, que tienen un régimen de cupo. No obstante, el lehendakari Juan José Ibarretxe ha confirmado su asistencia a la Segunda Conferencia de Presidentes que se celebrará en el Senado, aunque el único punto del orden del día no le afecta.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

HASTA LAS COMUNIDADES DEL PSOE LA ACOGEN CON TIBIEZA

Extremadura considera que la iniciativa del Gobierno «no es la más acertada» y Cataluña la califica de «insuficiente y desequilibrada»

MADRID.- Durante el día de ayer se sucedieron las reacciones de las distintas comunidades autónomas a la propuesta sobre financiación sanitaria del Gobierno. La mayoría de las autonomías gobernadas por el PSOE acogió la proposición con tibieza y coincidió en que habrá que esperar a conocer mejor los detalles. Extremadura y Cataluña la criticaron. Las regiones en las que el PP es mayoría también la reprobaron, en ocasiones con menos dureza de la esperada. Las de la cuenca del Mediterráneo pidieron que se tenga en cuenta el incremento de su población, mientras que Galicia solicitó no ser discriminada por este motivo.

Extremadura (PSOE)

La Junta consideró que la propuesta «no es la más acertada», y que el Ejecutivo debe lograr «el mayor consenso». La consejera portavoz, Dolores Pallero, declaró que no cumple la condición impuesta por el Ejecutivo regional, el mantenimiento del peso de Extremadura en el gasto sanitario nacional, que se sitúa en el 2,95%, como dijo su presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el pasado martes.

Sobre el incremento de los impuestos, señaló que «nunca nos hemos negado a ser corresponsables fiscalmente», pero que «las comunidades deben decidir cómo hacerlo». «La propuesta es mejorable y entendemos que el Gobierno debe hacer un esfuerzo para intentar buscar el máximo consenso», concluyó.

Cataluña (PSC-ERC-ICV)

El conseller de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, estimó que la propuesta es aún «insuficiente» y «un poco desequilibrada», pero la consideró «un paso adelante».Castells señaló que «la cuantía que se pone sobre la mesa, con el conjunto de recursos que se podría obtener, es bastante insuficiente».Añadió que es desequilibrada, pues «pone mucho el acento en que las comunidades suban los impuestos y, en cambio, aporta pocos recursos», informa Europa Press.

Preguntado sobre si se cargaba a las CCAA con demasiada responsabilidad fiscal, consideró que «mientras Cataluña no tenga la llave de todos sus ingresos, hemos de tomar las decisiones entre todos».Castells puso un ejemplo: «La medida sobre tabaco y alcohol, con un aumento en los impuestos, nos proporcionaría sólo 130 millones de euros».

Andalucía (PSOE)

Su consejero de Economía y Hacienda, José Antonio Griñán, afirmó que el modelo «todavía necesita mucho diálogo», pero estimó que tiene elementos positivos. Después de advertir que dar por cierto todo lo que se está planteando ahora mismo es un error, apuntó que tiene elementos positivos, como la existencia de un fondo adicional. «A los dos años de vigencia, el Gobierno de Rodríguez Zapatero aporta 1.000 millones de euros, que son 1.000 millones más que lo que dejó el sistema de financiación del Partido Popular», sentenció.

«Se nos confiere capacidad normativa en determinadas materias fiscales, aparte de que el Estado ha dicho que va a subir alcohol y tabaco, y lo que suba repercutirá notablemente en la recaudación», observó.

Castilla-La Mancha (PSOE)

Su consejero portavoz, Máximo Díaz-Cano, aseguró que la región estaría dispuesta a hacer un esfuerzo «siempre que fuera compartido por el resto de comunidades y de la Administración».Así, agregó que a la hora de establecer los mecanismos de financiación, estarían de acuerdo con que los parámetros fuesen las «características de la población y su dispersión».

Galicia (PSOE-BNG)

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, indicó que el problema del déficit en Sanidad obedece a los problemas que plantea el actual modelo, preconizó su reforma y subrayó que su Gobierno espera plantear una revisión en la próxima Conferencia de Presidentes. Apostó por mantener ciertos criterios que recoge el actual modelo, como que se «tenga en cuenta el envejecimiento demográfico». Opinó que lo contrario beneficiaría a las comunidades del Mediterráneo, «donde la población crece aceleradamente», mientras que «Galicia resultaría perjudicada».

Touriño dijo que no descarta aumentar la capacidad de recaudación fiscal, incluidos los impuestos sobre el alcohol y el tabaco, aunque eso no resolverá el déficit de financiación.

Aragón (PSOE-PAR)

El consejero de Economía, Eduardo Bandrés, consideró «positivo» el documento sobre financiación. «No nos parece mal jugar con la fiscalidad del alcohol y el tabaco», dijo. Señaló que la iniciativa del Gobierno central «afronta con decisión un problema del sistema financiero, que es la insuficiencia para atender el gasto sanitario», aunque añadió que tal propuesta «es mejorable en las cantidades a distribuir».

Cantabria (PSOE-PRC)

Su consejero de Economía y Hacienda, Angel Agudo, consideró un «primer paso interesante» la propuesta del Gobierno, si bien vio aspectos mejorables, como los criterios de reparto del fondo adicional o la atención a extranjeros. Lo valoró porque «parte de la base de no modificar el actual modelo y propone añadir medidas que mejoren el sistema desde el punto de vista de los ingresos y de la racionalización del gasto sanitario».

El consejero destacó la medida de incrementar los impuestos sobre el alcohol y el tabaco, y que la parte correspondiente se ingrese en las comunidades.

Canarias (CC)

Su Gobierno aseguró ayer que no apoyará la propuesta del Gobierno para subsanar el déficit, ni subirá los impuestos, sobre todo el de los carburantes, y vaticinó el fracaso de la iniciativa.

Canarias defenderá que el Estado tiene que «aportar mayor cantidad de dinero» y mantiene que el 50% tendrá que estar dedicado «a subsanar» el déficit por el incremento de población. Abogó por que no se obligue a las comunidades autónomas a subir los impuestos, «sino que sea voluntario».

Dijo que va a presentar una propuesta conjunta con Baleares.

Baleares (PP)

La Consellería de Economía y Hacienda consideró que el borrador de propuesta no merece «ningún tipo de valoración» por parte del Govern «porque no se puede asumir». Asimismo, esperó que de, aquí a la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera, el Ejecutivo estatal «recapacite» y haga otra propuesta que reconozca los incrementos de población de las islas.

El conseller, Lluís Ramis de Ayreflor, estimó que la aportación estatal para Baleares sería inferior a los 12 millones de euros, un 7,6% de la cifra que el propio Gobierno central valoró como déficit en 2003, que asciende a 144 millones de euros.

Comunidad de Madrid (PP)

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, dijo que «no aceptará de ninguna manera» la subida de impuestos que propone el Gobierno y que los madrileños no pagarán «en el recibo de la luz o en gasolina» lo que le corresponde al Estado.

Aguirre recordó a Zapatero que el Ejecutivo madrileño está «abierto» a cualquier sistema que proponga para mejorar la financiación, pero agregó que, mientras no se apruebe una nueva norma, sigue estando vigente la actual Ley de Financiación Autonómica, que obliga al Estado «a pagar el incremento del gasto» derivado del aumento poblacional. Indicó que no conocía ninguna propuesta oficial sobre el modo en que el Gobierno pretende hacer frente a este incremento, de 775.000 personas en la Comunidad de Madrid.

Recordó que se ha comprometido con los madrileños a no subir los impuestos e incluso a bajarlos.

Murcia (PP)

La consejera de Economía y Hacienda, Inmaculada García, criticó que el Gobierno central comunicara a los medios de comunicación los detalles del nuevo modelo de financiación «cuando aún no se ha reunido el Consejo de Política Fiscal y Financiera, encargado de la materia». Según García, supone una muestra del «talante, la sensatez y el diálogo» del Gobierno socialista.

Castilla y León (PP)

La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, tildó de «parchecito» que la financiación se base en la subida de impuestos autonómicos y calificó de «impresentable» que las comunidades no tengan todavía la propuesta oficial del Gobierno cuando faltan nueve días para la Conferencia de Presidentes.

«Quien más recaude, por los motivos que sean, dispondrá de una Sanidad mejor», apuntó, en referencia a los impuestos sobre el tabaco o el alcohol, el céntimo sanitario o el tributo sobre la electricidad.

Por su parte, la vicepresidenta primera y portavoz, María Jesús Ruiz, manifestó que la Junta rechaza la subida de impuestos, y subrayó que Castilla y León no estará sola porque hay comunidades socialistas que tampoco aprueban la medida.

Comunidad Valenciana (PP)

El conseller de Economía, Gerardo Camps, manifestó que la propuesta del Gobierno «resulta inicialmente insuficiente, puede tener efectos inflacionistas e incrementa la presión fiscal indirecta». No obstante, Camps precisó que el Gobierno valenciano «no está cerrado a un acuerdo», aunque advirtió de que cualquier solución «debe tener en cuenta, principalmente, el incremento de población y las personas desplazadas».

Mientras no se actualice, vaticinó, cualquier solución «no resolverá el problema a largo plazo, especialmente para las comunidades dinámicas que, como la valenciana, ven incrementada su población».

Por otra parte, el Gobierno de Ceuta (PP) mostró su disposición a plantear los asuntos que le estén permitidos, ya que recordó que no tiene transferidas las competencias sanitarias.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

SOLBES ENDOSA EL 75% DEL ESFUERZO A LAS CCAA

Carlos Segovia

Recuerda que el déficit sanitario es un problema de las autonomías, a las que empuja a subir impuestos por valor de 1.838 millones al año mientras él ayuda con 627,2 millones

MADRID.- El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, subrayó ayer que España es un país descentralizado y que el déficit sanitario es un problema de las comunidades autónomas, por lo que éstas deben asumir, al menos, el 75% del esfuerzo presupuestario necesario.

Así se desprende de la propuesta que presentó ayer. Solbes admitió que parte del problema del agujero sanitario se deriva del aumento de la población -las regularizaciones de inmigrantes las decide el Gobierno central-, pero también, según subrayó, «de decisiones de gestión» de las comunidades autónomas. Así que, con ese principio de que él no tendría por qué poner dinero, fue desgranando su plan.

- ¿Cuál es el déficit? Solbes no aportó ninguna cifra del déficit sanitario en España y que algunos expertos cifran en 4.000 millones de euros anuales. Sólo admitió «tensiones en el gasto sanitario» que hacen necesario que Administración central y comunidades autónomas pongan más dinero sobre la mesa.

- ¿Qué pone el Estado? La promesa, negociable, es de 500 millones de euros en 2006 y otros 500 en 2007. Se repartirán con el mismo criterio que en el modelo de financiación vigente, aprobado en la etapa del PP. Irónicamente, esa aportación se la financiará Hacienda a medio plazo con creces y sin problemas gracias a una de las medidas anunciadas ayer: la subida de un 10% de los impuestos sobre el alcohol y del 5% del tabaco. Este incremento, el único que efectúa directamente el Gobierno central, dejará casi 200 millones de euros en las arcas de Hacienda y 127,2 en las autonómicas. Por tanto, la ayuda adicional del Gobierno central a las comunidades autónomas ascenderá, en suma, a 627,2 millones en 2006.

El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, señaló que, además, el Estado adelantará a las comunidades autónomas en 2005 y 2006 un total de 800 millones de euros anuales. Pero no es ayuda adicional, es anticipar dos años lo previsto para paliar el drama autonómico de tesorería.

- ¿Qué aportan las CCAA? Como el propio Solbes reconoce que la ayuda del Estado es limitada, insta a los gobiernos autonómicos a atreverse a subir impuestos. Para ello, les propone actuar en carburantes, circulación de vehículos y electricidad, porque son los de mayor potencial recaudatorio, sin que se rompa en exceso la unidad fiscal de mercado en España. Solbes sólo planteó que suban impuestos indirectos y no osó proponer a las comunidades que hagan uso de su derecho a subir el IRPF -el más directo y progresivo-. Sólo con que las autonomías lo subieran un punto, recaudarían 1.800 millones de euros.

- ¿Cuánto sube la gasolina? Hacienda propone que las comunidades autónomas lleguen a recargar el precio de los carburantes en hasta 4,8 céntimos por litro. Si lo hacen, cada vez que un automovilista llene el depósito, su autonomía se quedará con casi tres euros. Según Hacienda, si cobraran el recargo de 2,4 céntimos, ya posible actualmente, las comunidades que aún no lo han hecho recaudarán 549 millones más. Y si todas llegan al nuevo tope ingresarán al menos 819,8 millones.

- ¿Y el de matriculación? La propuesta ve también potencial recaudatorio en el impuesto de Matriculación, llamado oficialmente Impuesto sobre Determinados Medios de Transporte. El Gobierno anima a las comunidades a hacer uso de su capacidad normativa, ya vigente desde 2001, y subir entre un 7% y un 7,70% este impuesto para los vehículos de baja cilindrada y entre el 12% y el 13,2% a los de alta cilindrada. Recaudarían 147 millones.

- ¿Y la luz? El Impuesto Especial sobre la Electricidad, incluido en el recibo de la luz, está cedido a las comunidades y fijado actualmente en el 4,864%. Solbes propone que lo eleven al 6,864% y recauden así 321,4 millones de euros adicionales.

«No es un momento óptimo»

La propuesta del Gobierno que más recaudación puede dejar a las autonomías y, por tanto, más puede salvar el déficit sanitario es la subida del impuesto de los carburantes. Pero llega en un momento en el que el precio del petróleo ronda los 70 dólares el barril y con cifras récord, ayer de nuevo, en las estaciones españolas de servicio.

«No es un momento óptimo», admitió el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, para hacer la propuesta que él hace, aunque subrayó que «nunca lo es». Pero lo defendió, porque «no hablamos de subidas sustanciales, sino de céntimos, de un impacto muy reducido en términos inflacionistas». Además, apuntó que la fiscalidad española sobre carburantes es de las más bajas de la Unión Europea y que la subida de impuestos en este campo -al igual que en la electricidad- puede tener el efecto positivo de animar a los usuarios a reducir el consumo energético.

El vicepresidente segundo señaló, no obstante, que las comunidades no están obligadas a subir impuestos y que pueden optar por recabar el dinero con recortes de gasto. Pero no hizo ninguna propuesta concreta en este campo y, además, él mismo está impulsando un aumento del gasto público para 2006 del 7,6%, el doble de la inflación. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, tampoco concretó ninguna medida de recorte de gasto en su área.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

CRÍTICAS DE LOS CONSUMIDORES, LOS MÉDICOS Y EL SECTOR CERVECERO

MADRID.- Asociaciones de consumidores y de médicos, así como el sector cervecero, expresaron ayer su rechazo, con más o menos matices, a la propuesta del Gobierno para financiar la Sanidad.

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y la Organización Médica Colegial (OMC) criticaron la «politización» que existe en torno a este problema y reclamaron una participación mayor de los profesionales sanitarios a la hora de adoptar decisiones.

«Resulta un abuso y una injusticia que los distintos partidos políticos ofrezcan promesas durante las campañas electorales, como puede ser la desaparición de las listas de espera, que luego no cumplen, declaró el presidente de la OMC, Isacio Siguero, a Europa Press. «La Sanidad no debe ser una mercancía política», añadió.

Carlos Amaya, presidente de la CESM, opinó que el sostenimiento de la Sanidad no sólo requiere medidas económicas, sino también más control en la gestión de los recursos en las autonomías.

La Federación de Consumidores en Acción (Facua) calificó de «injusta, insolidaria e inoportuna» la propuesta del Gobierno de subir los impuestos para financiar la Sanidad. Este colectivo reclamó más dinero por parte del Ejecutivo para afrontar este problema.

En el mismo sentido se pronunció Marciano Sánchez Bayle, presidente de la Federación Española para la Defensa de la Sanidad Pública, quien también mostró su rechazo al aumento de impuestos.

El sector cervecero manifestó su rechazo «frontal» a las medidas anunciadas ayer, porque considera que pueden perjudicar de manera muy seria a sus intereses y al sector agrario. La Asociación de Cerveceros de España pidió que la financiación sanitaria no afecte a la cerveza, porque se penalizaría a las clases sociales con menor capacidad adquisitiva, que son las que más consumen esta bebida.

La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, que agrupa a los proveedores de material sanitario, pidió que la Administración central y las autonomías busquen un sistema de financiación estable y que evite desequilibrios.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL PP RECHAZA EL «PLATO DE LENTEJAS» OFRECIDO POR ZAPATERO

Carmen Remirez De Ganuza

Pastor y Arias Cañete critican la «burla» de una propuesta que obliga a subir impuestos, es «insuficiente» y, sobre todo, «insolidaria»

MADRID.- Los populares tardaron ayer apenas unos minutos en reaccionar y rechazar de plano el «plato de lentejas» que, en palabras de la ex ministra de Sanidad Ana Pastor, representa la propuesta anunciada por el Gobierno en materia de financiación sanitaria.

Una propuesta de la que la cúpula del PP sólo tuvo noticia a través de los medios de comunicación; que representa, según su secretario ejecutivo de Economía, Miguel Arias Cañete, la «primera subida de impuestos del Gobierno socialista» a pesar de su promesa electoral, y que obliga a su vez a las comunidades autónomas a subir impuestos para poder participar en el nuevo modelo, con el que el Ejecutivo de Zapatero sólo persigue aplacar -ya que no satisfacer- las demandas de sus socios.

Un modelo, además, que no sólo es «insuficiente» en cuanto a los recursos sino que, sobre todo, es «insolidario» porque -a juicio de los populares- va a lograr que los españoles reciban prestaciones sanitarias desiguales en cada autonomía.

Así, a nueve días de la Conferencia de Presidentes en la que el Gobierno pretende acordar con los presidentes de las comunidades autónomas su propuesta, y antes de que este lunes Mariano Rajoy se reúna con sus barones de Madrid, Valencia, Baleares, Murcia, Castilla y León y La Rioja, para acordar una estrategia conjunta, el Comité de Dirección del PP se adelantó a calificar de «parche» y de «burla» la solución acordada por el Gobierno.

Para Pastor y Cañete la «burla» radica en que el Gobierno anuncie 3.300 millones de euros al año para la financiación sanitaria cuando casi la mitad (1.500 millones) proceden de la aplicación del modelo del PP, aún vigente, y corresponden, por un lado, a los anticipos a cuenta del Estado, y, por otro, a la próxima aplicación en las comunidades autónomas socialistas del céntimo sanitario, que hoy es voluntario y que éstas habían rechazado. En cuanto a los 1.800 millones restantes, el Estado «sólo» va a aportar 500, en virtud de la propia subida de impuestos anunciada ayer.

Antes aún, los populares reprochaban ayer a Zapatero que haya optado por parchear el problema de la financiación sanitaria con una fórmula coyuntural para sólo dos años, en lugar de dar estabilidad a un servicio básico que se lleva en España el 40% del presupuesto. «El Gobierno ha demostrado que no le interesa la Sanidad», decía ayer Ana Pastor.

Pero más que indignados, los populares se mostraron ayer desconcertados. Y es que no aciertan a comprender dónde está el secreto por el cual el Gobierno espera obtener el plácet de las autonomías del PSOE, y en particular el de Cataluña. Según los primeros cálculos hechos ayer por el PP, el nuevo modelo de financiación sanitaria apenas aportará 92 millones de euros al año a Andalucía, 83 a Cataluña, 35 a Galicia, 23 a Castilla-La Mancha y 13 a Extremadura. Claro que los cálculos se hicieron sobre el ratio de población de cada autonomía, que es el criterio del actual modelo de financiación.«No sabemos si el Gobierno va a aplicar otro criterio de distribución», decía Cañete, a quien el primer papel con la propuesta del Gobierno le llegó al mediodía, a través de un espía que la consejera de Economía de Madrid, Engracia Hidalgo, envió a la rueda de prensa del Gobierno.

Antes de que el PP formule la próxima semana una posible contrapropuesta, los dos dirigentes del partido insistieron ayer en que es precisamente un aumento de población -inmigrante, sobre todo- de hasta 3.700.000 personas lo que ha desbordado los planes de financiación sanitaria de las comunidades autónomas. En su opinión, en lugar de subir los impuestos, al Gobierno le bastaría con aplicar el actual modelo de financiación, acordado por unanimidad en 2001, corrigiendo estas variaciones demográficas a través del Fondo de Cohesión Sanitaria.

«Es pasmoso», dijo Cañete, «que a pesar del superávit recaudatorio del Estado, los ciudadanos vayan a pagar el pato». «Van a acabar subiendo el precio de los zapatos, y a unos más que a otros», añadió Ana Pastor.

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

CIU, ERC Y BNG DICEN QUE SE PASA EL PROBLEMA A LAS COMUNIDADES

Agustin Yanel

MADRID.- A Convergència i Unió (CiU), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Bloque Nacionalista Galego (BNG) no les ha gustado nada la propuesta del Ejecutivo socialista sobre la financiación de la Sanidad. Estas tres formaciones políticas coincidieron en afirmar que el Gobierno traslada el problema a las comunidades autónomas, en vez de resolverlo.

«El Gobierno intenta resolver este grave problema incrementando de manera desmesurada la presión fiscal sobre los ciudadanos», dijo el diputado Josep Sánchez Llibre, de CiU. «Como era de esperar, ha pasado el muerto a las comunidades autónomas, para que tengan la posibilidad de incrementar los precios de la gasolina y la electricidad a través de recargos autonómicos».

Tras decir que la propuesta es «inaceptable», Sánchez Llibre recordó que la gasolina está «a unos precios astronómicos», por lo que subirlos generaría inflación y pérdida de poder adquisitivo y de competitividad.

En su opinión, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debe propugnar un pacto de Estado por la Sanidad en el que participen no sólo los distintos partidos políticos, sino también los agentes económicos y sociales, para buscar entre todos una solución al déficit sanitario que tienen todas las autonomías.

Joan Puigcercós, secretario general de ERC, coincidió en que la propuesta es «insuficiente y cicatera» y en que traspasa el problema a las autonomías.

Lo que hay que hacer, según Puigcercós, es constituir un fondo para acabar con la deuda sanitaria de la Administración central con las autonomías. Y el Gobierno debe «financiarlo en buena parte» y no «esquivar» el problema, declaró a Europa Press.

Francisco Rodríguez, portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, dijo que el principal responsable de la financiación sanitaria debe ser el Estado, porque se trata de un servicio público muy importante. Como CiU y ERC, los nacionalistas gallegos también opinan que el Gobierno «intenta pasar a las comunidades autónomas un problema que ellas no crean».

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

IU VE «INSUFICIENTE» LA OFERTA Y RECUERDA QUE EL GOBIERNO DEBE NEGOCIAR LOS PRESUPUESTOS

Agustin Yanel

Pide al Ejecutivo un «esfuerzo presupuestario» - Solicita un pacto social por la Sanidad pública entre partidos, sindicatos y agentes sociales

MADRID.- Izquierda Unida (IU) considera «insuficiente» la propuesta que ha planteado el Gobierno para resolver el problema de la financiación sanitaria en las comunidades autónomas. Por eso, pide al Ejecutivo socialista que realice un «esfuerzo presupuestario suficiente» para afrontar esta cuestión.

Félix Taberna, responsable de Política Institucional de IU, recordó ayer que la Conferencia de Presidentes de comunidades autónomas del próximo 10 de septiembre no es el único marco para negociar la financiación sanitaria, sino que es en los Presupuestos Generales del Estado donde deben incluirse las partidas correspondientes.

En su opinión, el Gobierno tiene que negociar con IU no sólo las cifras concretas, sino también las medidas legislativas que sean necesarias para abordar este problema.

El objetivo, según dijo, debe ser que España se acerque a la media de los países de la Unión Europea en gasto sanitario, porque ahora está muy por debajo. «La cifra ofrecida por el Gobierno es insuficiente para poder partir de una situación de equilibrio que corrija el mal cálculo que se hizo en su día», afirmó.

En la dirección de IU están de acuerdo en que las comunidades autónomas deben tener su parte de responsabilidad a la hora de hacer frente al gasto sanitario, puesto que gestionan el 90% de esta materia. Pero discrepan en la manera de llevar a cabo esa corresponsabilidad: están en contra de que el aumento de la carga fiscal recaiga sobre los impuestos indirectos y consideran que la solución debe ser un aumento de la cesión del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a las autonomías.

Taberna indicó que para afrontar el problema de la financiación sanitaria hay que lograr un pacto social por la Sanidad pública, en el que participen los partidos políticos, las instituciones y también los sindicatos y los agentes sociales.

El secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Francisco Frutos, y el presidente ejecutivo de este partido, Felipe Alcaraz, también hablaron ayer de la financiación sanitaria.Felipe Alcaraz indicó que la deuda del Gobierno con las comunidades en esta materia se calcula en unos 7.500 millones de euros, por lo que no se podrá resolver con lo que ofrece el Ejecutivo.

Este va a ser uno de los caballos de batalla en las negociaciones que este mismo mes va a iniciar Izquierda Unida con el PSOE sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2006. Gaspar Llamazares ha anunciado que exigirán al Gobierno un giro hacia políticas más sociales.

Frutos y Alcaraz insistieron ayer en la necesidad de ese giro hacia políticas sociales de izquierda. «Nosotros no podemos dar un cheque en blanco [al Gobierno], se ha acabado el año de gracia», afirmó Felipe Alcaraz en una conferencia de prensa.

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

ZAPATERO SUBE IMPUESTOS PARA PAGAR LA SANIDAD

Luis R. Aizpeolea

El Gobierno quiere incrementar las tasas del alcohol y el tabaco y dar más poder fiscal a las autonomías

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero propone como solución para paliar el déficit de la financiación sanitaria un aumento del 10% del impuesto estatal sobre el alcohol y el 5% del tabaco, así como la posibilidad de que las comunidades establezcan recargos de hasta dos puntos en el impuesto sobre la electricidad y dupliquen hasta 4,8 céntimos de euros por litro el gravamen por venta minorista de hidrocarburos. El Gobierno aportará a las autonomías 1.000 millones de euros en dos ejercicios a cuenta de los Presupuestos Generales del Estado. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, precisó que la propuesta no modifica el modelo de financiación pactado por las comunidades con el Gobierno del PP.

"Lo que hace", aclaró el ministro, "es aportar más dinero del que había", y adelantó la cifra de 2.465 millones de euros como la aportación extra para financiar la sanidad de llevarse a cabo todas las medidas propuestas por el Ejecutivo socialista.

El Gobierno de Zapatero defenderá esta propuesta ante los representantes de todas las autonomías el próximo 7 de septiembre en el Consejo de Política Fiscal y Financiera como la mejor solución para paliar el déficit de la financiación sanitaria. Esa sesión será preparatoria de la segunda Conferencia de Presidentes autonómicos, que se celebrará tres días después, el sábado, 10 de septiembre, en el Senado, presidida por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero. Previsiblemente, y como en la primera Conferencia de Presidentes, la sesión será clausurada con un almuerzo presidido por el rey Juan Carlos en el Palacio Real.

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, aclaró ayer que la propuesta es un "punto de partida" para el debate en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. "En ese órgano, nadie está dispuesto a perder nada y todos estamos dispuestos a que nadie pierda nada", señaló. También sugirió Solbes que la oferta de 1.000 millones de euros que la Administración central aportará en dos ejercicios a través de los Presupuestos Generales del Estado podría ser aumentada en la negociación con las comunidades autónomas.

El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, justificó las medidas propuestas ante el "serio problema" que plantea el déficit sanitario, del que se hizo eco el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras escuchar a todos los presidentes autonómicos en la ronda que mantuvo con ellos en La Moncloa. El gasto sanitario crece por encima del PIB.

El ministro aclaró que la sanidad es una competencia de las comunidades y que el Gobierno central había decidido intervenir "por responsabilidad, ante el grave problema suscitado para garantizar las prestaciones".

Sevilla aseguró que la propuesta no modifica el modelo de financiación vigente, aprobado por el Gobierno del PP con las comunidades autónomas en 2001, sino que "lo revisa para mejorarlo". Emplazó al presidente del PP, Mariano Rajoy, a que "si tiene una alternativa diferente, que la diga y la ponga encima de la mesa".

Sevilla pormenorizó la propuesta, que supone una aportación de ingresos anual al sistema sanitario de 2.465 millones de euros. Una de las vías es la aportación presupuestaria del Estado de 500 millones para este ejercicio y otros 500 millones para el siguiente, que se repartirá a las comunidades siguiendo los mismos criterios, con la población actualizada, del sistema de financiación vigente. Otro paquete de medidas de aumento de los ingresos procede de los impuestos. Con la elevación del 10% de las tasas sobre el alcohol, los ingresos adicionales estimados son del 25,4 millones de euros, y con la del 5% del tabaco, el Gobierno calcula un ingreso extra de 101 millones de euros.

Por la vía del ejercicio pleno de la capacidad normativa ya existente sobre el impuesto de ventas minoristas de hidrocarburos y sobre determinados medios de transporte, el Gobierno calcula que las autonomías podrían ingresar 696 millones de euros. Actualmente sólo aplican este impuesto cinco comunidades: Baleares, Cataluña, Galicia, Comunidad Valenciana y Madrid.

El Gobierno plantea un tercer camino posible de obtención de ingresos por vía impositiva: duplicar la capacidad normativa de las autonomías sobre el impuesto de las ventas minoristas de hidrocarburos, que supone una estimación de ingresos de 819 millones de euros. Asimismo, ofrece la posibilidad de establecer un recargo de hasta dos puntos en el impuesto sobre electricidad, con un cálculo estimado de ingresos de 321 millones de euros.

Una última medida del Gobierno, aplicable sólo para este año, es el aumento transitorio de los anticipos a cuenta por los impuestos cedidos del 98% al 100%. El cálculo estimado de ingresos por esta vía es de 800 millones de euros.

Solbes, aclaró que el Ejecutivo ofrece a las comunidades autónomas más capacidad para subir impuestos, pero su aplicación será "voluntaria". A su vez, Sevilla garantizó a las autonomías que no asuman la propuesta que no sufrirían ninguna penalización, en contraste con lo sucedido en 1996, cuando el Gobierno de Aznar no pagó a las comunidades, gobernadas por el PSOE, que cuestionaron el modelo de financiación autonómica.

La obligación de asumir el modelo para cobrar se repitió en 2001, cuando el Gobierno del PP aprobó el modelo de financiación sanitaria vigente. Como todas las comunidades lo asumieron, en esa ocasión no hubo penalización.

El vicepresidente económico del Gobierno también reconoció que "no es un momento óptimo" para subir el impuesto de los carburantes, cuya capacidad normativa es mayor para las autonomías. Pero precisó que en España "la situación de la fiscalidad está por debajo de la media comunitaria" y que, en definitiva, "hablamos de céntimos, de un impacto muy reducido en la inflación". También aclaró que las comunidades no tienen por qué aplicar su mayor capacidad normativa "mañana mismo".

A la ministra de Sanidad, Elena Salgado, le correspondió explicar las medidas propuestas por el Gobierno para moderar el crecimiento del gasto sanitario, que ha aumentado por el envejecimiento de la población, las mejoras tecnológicas o las decisiones de gestión, entre otras causas.

Salgado propuso la implantación de criterios racionales en la gestión de las compras, el aseguramiento de la calidad y el uso racional de los medicamentos, el uso racional de las tecnologías diagnósticas y terapéuticas, consolidar los incentivos a los profesionales sanitarios y reforzar las agencias de evaluación de las tecnologías.

También anunció que el grupo de análisis del gasto sanitario continuará con sus tareas para proponer medidas de racionalización del gasto con un doble objetivo: que las comunidades logren que no crezca por encima del producto interior bruto (PIB) y que se comprometan a revisar sus gastos no sanitarios para obtener recursos adicionales para financiar la sanidad.

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL PP RECHAZA LA SUBIDA DE IMPUESTOS Y PIDE AL GOBIERNO QUE USE EL EXCESO DE RECAUDACIÓN

Carlos E. Cué 

Los populares aprobaron en 2001 un recargo fiscal sobre la gasolina para financiar la sanidad

El PP mostró ayer su oposición frontal a la propuesta socialista para la financiación sanitaria y anunció indirectamente su intención de bloquear la Conferencia de Presidentes, el día 10. El secretario de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, tachó de "parche insuficiente" la oferta, y concluyó que se trata de "la primera gran subida de impuestos del PSOE". El PP, que en 2001 promovió el llamado céntimo sanitario, se niega ahora a subir impuestos en sus comunidades. Arias Cañete argumenta que ahora hay un exceso de recaudación, de al menos 7.000 millones, y pide que se use para paliar el déficit sanitario.

Arias Cañete, ex ministro de Agricultura, compareció ayer junto a Ana Pastor, ex titular de Sanidad, para mostrar el no tajante del PP, y se supone que de todas las comunidades donde gobierna este partido, a la propuesta para resolver el déficit sanitario. El PP asegura que la medida tendrá un gran efecto inflacionista, e insiste en no aceptar la subida de impuestos sobre el alcohol, el tabaco, la electricidad o la gasolina, porque, recuerda Cañete, varios presidentes del PP, como Esperanza Aguirre, en Madrid, concurrieron a las elecciones con la promesa no subir los impuestos. Sin embargo, fue este partido el que promovió en 2001 el céntimo sanitario, el impuesto voluntario que las autonomías aplican al combustible y que ahora el PSOE, que entonces se opuso, quiere ampliar. El entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, defendió que las comunidades se corresponsabilizaran de la financiación de la sanidad.

Cañete argumenta que la situación actual, con un gran crecimiento de la recaudación, permite al Estado paliar el déficit sin recurrir a la subida de impuestos. Según sus datos, en los primeros seis meses de este año hay un exceso de recaudación de 7.000 millones. "No es tolerable que sólo se destinen a la sanidad 500 de esos 7.000 millones, sobre todo si encima se suben los impuestos", señala Cañete, quien argumenta que sólo en el IVA la recaudación ha crecido un 78%. El PP calcula que la oferta del Gobierno sólo supone 213 euros por persona y año para cada uno de los que se han incorporado al sistema desde 1999, mientras el gasto medio actual se sitúa en 1.000 euros por persona y año.

- Madrid (PP): "De ninguna manera". Esperanza Aguirre afirmó que no aceptará "de ninguna manera" la subida de impuestos propuesta por el Gobierno y que los madrileños "no pagarán en el recibo de la luz o en gasolina" lo que le corresponde al Estado, "según el actual modelo de financiación sanitaria". La Comunidad cifra en 775.000 el número de nuevos ciudadanos en la región en el último decenio. La cantidad de dinero que corresponde a Madrid por este incremento es de 688 millones de euros sólo por los últimos tres años, según las cuentas del Ejecutivo de Aguirre, informa Daniel Sánchez.

- La Comunidad Valenciana (PP) buscará acuerdos. La Intervención General de la Administración del Estado cifra en 720 millones de euros el déficit del Servicio Valenciano de Salud en 2003 y el propio Vicente Rambla, consejero de Sanidad valenciano, admitió a principios de semana que cerrará el ejercicio 2005 con un desfase en torno a los 600 millones de euros. Gerardo Camps, consejero de Hacienda, criticó la iniciativa, pero, a renglón seguido, añadió: "El gobierno valenciano no está cerrado a un acuerdo con el Gobierno central que resuelva el déficit de la financiación sanitaria, aunque la solución debe tener en cuenta principalmente el incremento de la población y las personas desplazadas", informa Miguel Olivares.

- Murcia (PP): "Rodillo". La consejera de Economía y Hacienda, Inmaculada García, criticó que el Gobierno "informe a los medios de comunicación de los detalles del nuevo modelo de financiación sanitaria cuando aún no se ha celebrado la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, encargado de examinar las propuestas en esta materia". García prevé que el Ejecutivo "aplicará el rodillo y las partes interesadas, las comunidades autónomas, tendrán poco que decir".

- Aragón (PSOE): "Buenos ojos". El Gobierno de Aragón ve en principio con buenos ojos la propuesta de aumentar los impuestos de productos vinculados con la salud o con la falta de ella, como el alcohol y el tabaco, para financiar la sanidad, pero no prevé, "ni mucho menos", aplicar el impuesto sobre la electricidad. Así lo explicó el consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Eduardo Bandrés.

- Galicia: "Reequilibrio". El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, reclamó una revisión del actual sistema de financiación sanitaria, a su juicio "deficitario e insuficiente", y la aprobación de un nuevo modelo planteado desde una "perspectiva redistributiva" en la que el Estado garantice el "reequilibrio". Touriño explicó que la apuesta de la Xunta en estas citas pasa por "maximizar la aportación del Estado para atender el déficit" de la comunidad con "la mayor aportación posible". Además, avanzó que Galicia reclamará que se mantenga el envejecimiento como factor determinante.

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

CANARIAS ASEGURA QUE NO APOYARÁ LA INICIATIVA Y EXTREMADURA LA CRITICA

El Gobierno canario (CC) asegura que no apoyará la propuesta del Gobierno central para subsanar el déficit de la sanidad, ni subirá los impuestos para ello, especialmente el de los carburantes, según una nota de la Consejería de Economía y Hacienda. Canarias, señala el texto, "no va a subir los impuestos sobre combustibles bajo ningún concepto", ni "ningún otro impuesto tampoco", al tiempo que se vaticina el fracaso de la iniciativa gubernamental.

Canarias defenderá en la Conferencia de Presidentes que el Estado tiene que "aportar mayor cantidad de dinero" y mantiene que el 50% de éste tendrá que estar dedicado "a subsanar" el déficit de financiación sanitaria por el incremento de población. En la Conferencia de Presidentes, el Gobierno de Canarias va a presentar una propuesta conjunta con Baleares porque, a su juicio, son las dos comunidades que más perjudicadas salen al haber tenido el mayor aumento de población.

También un Gobierno socialista como el extremeño critica la propuesta. "No es la más acertada" y sí "francamente mejorable", según manifestó a Efe la consejera Portavoz, Dolores Pallero.

Por el contrario, el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Cantabria (PRC-PSOE), Ángel Agudo, señaló: "Se trata de un primer paso interesante para abordar el problema de mantenimiento económico del sistema en los próximos años, aunque consideramos que todavía en el documento quedan algunos aspectos por matizar y mejorar".

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

CATALUÑA CALIFICA LA PROPUESTA DE "PASO ADELANTE", AUNQUE LA JUZGA "INSUFICIENTE"

Lluis Visa

El consejero de Economía de la Generalitat de Cataluña, Antoni Castells, calificó de "paso adelante" la propuesta del Gobierno central para paliar el déficit sanitario, aunque añadió que se trata todavía de un "paso insuficiente" porque "es necesario ser más ambicioso".

El consejero reclamó que el Gobierno central ponga más recursos y haga una propuesta "más equilibrada" sobre la aportación de las autonomías. Asimismo, expresó su esperanza de que en los próximos días se introduzcan "mejoras" en la propuesta para que pueda contar con el respaldo de Cataluña en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera anunciada para el próximo miércoles.

Castells señaló que la propuesta "es políticamente importante en la medida en que representa un reconocimiento explícito por parte de la Administración central de la insuficiencia que está generando el actual modelo en la financiación sanitaria, así como la urgencia en darle solución de la forma más rápida posible".

El consejero catalán recordó que el "desfase" que se ha generado desde 1999, año base del cálculo del actual modelo, "está en torno a los 7.000 millones de euros". Por ello, opinó que "es necesario que se incremente el volumen de recursos para acercarse más a la cifra que los recientes estudios de la Intervención General han dado como buenos".

7,2 millones de usuarios

La consejera de Salut de la Generalitat, Maria Geli, también consideró positiva la propuesta y recordó que la Generalitat ha sido siempre partidaria de incrementar los impuestos indirectos por razones de salud y recaudatorias. La Generalitat catalana creó el año pasado un recargo sobre los carburantes para financiar el déficit sanitario.

Para Geli, el cálculo de la población será un elemento decisivo para Cataluña, comunidad autónoma que desde 1999 ha tenido un crecimiento de un millón de personas con tarjeta sanitaria. En la actualidad, en Cataluña hay 7,2 millones de personas con tarjeta sanitaria. En opinión de Geli, si el crecimiento anual se mantiene y sigue al ritmo de los últimos años, llegará a los 8 millones en el 2012.Desde CiU, el portavoz en la comisión de Economía y Hacienda en el Congreso de los Diputados, Josep Sánchez Llibre, manifestó que la propuesta del Gobierno sobre financiación sanitaria resulta "inaceptable" porque "pasa el muerto a las comunidades autónomas".

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

UNA SOLUCIÓN PARA UN TERCIO DEL PROBLEMA

Los expertos calculan que el déficit sanitario de las autonomías superará los 7.000 millones, mientras la propuesta del Gobierno suma sólo 2.500

El Gobierno socialista pretende seguir la senda marcada por el PP con el modelo de financiación autonómica vigente desde 2002 y que el Ejecutivo de José María Aznar logró aprobar con el respaldo de todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PSOE.

El ministro de Hacienda, entonces Cristóbal Montoro, consiguió el consenso sobre un sistema que se anunciaba como definitivo, que daba a las autonomías más capacidad normativa para que pudieran tener más poder sobre sus ingresos tributarios y que establecía una nueva figura impositiva para gravar la venta minorista de hidrocarburos.

El primero que se apuntó a la subida de impuestos fue el propio Ejecutivo central del PP, que subió 0,024 euros el litro de combustible en todo el Estado.

La idea fue del Gobierno catalán, entonces en manos de CiU, para paliar el déficit por la prestación del servicio sanitario. El Ejecutivo de Aznar acogió con satisfacción la propuesta pese a la resistencia de algunas comunidades donde gobernaba el PP.

Los socialistas, empezando por el actual jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, criticaron aquella subida de impuestos y sus comunidades se negaron a aplicar la posibilidad de gravar la gasolina con el recargo autonómico. Madrid, gobernada entonces por Alberto Ruiz-Gallardón (PP), fue la primera comunidad en imponer el denominado céntimo sanitario (0,01 euros por litro de gasolina). Siguieron a Madrid, las autonomías de Baleares (PP), Comunidad Valenciana (PP), Galicia (PP) y Cataluña (el tripartito de PSC-ERC-ICV puso el máximo 0,024).

Ahora, el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero presenta una propuesta para aumentar los ingresos públicos para financiar el gasto sanitario sin cambiar el modelo del PP. Una iniciativa que pasa por una subida de los impuestos del tabaco (poco más del 5% de media) y del alcohol (10%) en toda España y una aportación directa a través de los Presupuestos del Estado de 500 millones de euros en 2006 y otros 500 millones en 2007. Además, la propuesta que el Gobierno debatirá con todas las autonomías el próximo 7 de septiembre permite a las comunidades duplicar el gravamen sobre la venta minorista de hidrocarburos, y poder establecer un recargo de dos puntos en el Impuesto sobre la Electricidad.

La propuesta se votará en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde al Gobierno le basta con el apoyo de una de las comunidades autónomas para sacarla adelante, ya que tiene la mitad de los votos de ese organismo.

Si las autonomías aplican todas las posibilidades que prevé el Ejecutivo se sumarían casi 1.900 millones de euros de ingresos extraordinarios a los 625 millones que garantiza la Administración central mediante subida de impuestos estatales y aportación directa a través de los Presupuestos Generales del Estado. En total, 2.500 millones de euros, que quedan todavía muy lejos de las necesidades estimadas por el grupo de expertos al que el Gobierno encargó el estudio sobre la financiación sanitaria.

Este año, según ese grupo de expertos, las autonomías terminarán con una diferencia de casi 7.226 millones de euros entre los ingresos para financiar la sanidad y los gastos (véase gráfico).

Fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda restan valor a la cifra que apunta un déficit superior a los 7.000 millones de euros y aseguran que existen otros estudios que rebajan esa cifra. Además, recuerdan que en la propuesta del Ejecutivo también figuran una serie de medidas encaminadas a moderar el gasto sanitario de las comunidades autónomas mediante la implantación del uso racional de los medicamentos o la mejora de los criterios en la gestión de compras.

Sólo tres años después de que el Ejecutivo de Aznar aprobase un modelo que garantizaba supuestamente las necesidades financieras de las autonomías, las comunidades, incluso las gobernadas por presidentes del Partido Popular, han reconocido que el sistema es claramente insuficiente para financiar sus gastos sanitarios. Pese a ello, los dirigentes autonómicos del PP ya han anunciado su rechazo a la propuesta del Gobierno por insuficiente, y reclaman que el déficit sanitario que padecen las comunidades donde gobiernan sea sufragado directamente por los Presupuestos Generales del Estado.

Una reclamación muy alejada de la reflexión que en su día hicieron los responsables del Gobierno de José María Aznar para defender el vigente modelo de financiación autonómica: "La corresponsabilidad fiscal nos lleva a dos conclusiones. Si se quiere incrementar el gasto, se incrementarán los recursos de la comunidad, pero no por la vía de pedírselos al Estado, sino por la vía de pedírselos a los ciudadanos de dicha comunidad, solicitándoles [que asuman] una mayor presión fiscal".

El Impuestazo: ABC y LA RAZON

Por Narrador - 3 de Septiembre, 2005, 18:23, Categoría: El Impuestazo

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL PSOE RECURRE A UNA SUBIDA DE IMPUESTOS ESPECIALES QUE ATACÓ DESDE LA OPOSICIÓN

Yolanda Gómez

La propuesta del Ejecutivo generaría unos recursos de 2.500 millones anuales para las autonomías si todas ellas decidieran encarecer la luz y las gasolinas

MADRID. El Gobierno remitió ayer a las comunidades autónomas su propuesta para solucionar, al menos de manera transitoria y hasta que haya un acuerdo sobre la reforma del sistema de financiación, los problemas del déficit sanitario.

La alternativa del Ejecutivo consiste en subir los impuestos al alcohol y al tabaco de manera generalizada en todo el territorio español a partir del 1 de enero, y permitir a las autonomías establecer recargos sobre los impuestos que gravan los combustibles y la electricidad. Estas propuestas son similares a las que hace ahora cuatro años, estando en la oposición, el PSOE rechazó por tacharlas de «impuestos trampa».

Las subidas de tributos, voluntarias para los gobiernos regionales en el caso de la luz y los combustibles, se complementarán con aportaciones directas del Presupuesto estatal durante 2006 y 2007. En cada uno de estos ejercicios el Gobierno repartirá 500 millones de euros entre las autonomías, utilizando los mismos criterios que fija el sistema de financiación actual.

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, que junto con el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y la ministra de Sanidad, Elena Salgado, presentó la propuesta del Gobierno a los medios de comunicación, explicó que el conjunto de estas medidas puede aportar unos ingresos extra de 2.500 millones al año a las autonomías, siempre y cuando todas decidan subir los impuestos hasta los límites fijados.

Las comunidades que no decidan utilizar la capacidad que se les da para subir tributos tendrán que conformarse con la cuantía que les toque del reparto de los citados 500 millones, y de los ingresos extra que les proporcione la subida de los impuestos al alcohol y el tabaco, unos 127 millones en total.

En concreto, el Gobierno se ha comprometido a subir un 10% los impuestos que gravan los alcoholes y la cerveza, cuyo tipo pasará de 754,77 euros por cada cien litros de alcohol puro a 830,25 euros. Según los cálculos del sector, este incremento se traducirá en una subida de unos 20 céntimos por botella de whisky, ginebra, ron y, en general, bebidas espirituosas con un grado de alcohol del 40%.

El impuesto sobre alcoholes y cervezas es de titularidad estatal y por tanto sólo el Gobierno central tiene potestad para subirlo o bajarlo, pero el 40% de la recaudación está cedida a las comunidades. Por tanto, según los cálculos de Hacienda, la subida prevista aportará a las comunidades unos ingresos extra de 25,4 millones de euros.

También subirán los impuestos al tabaco, cuyo tipo pasará de 3,99 euros por cada mil cigarrillos a 4,20 euros. Traducido al precio final de un paquete de tabaco, el incremento será del 5%. El 40% de la recaudación prevista por esta subida será para las comunidades, unos 101,8 millones de euros.

Este será el esfuerzo presupuestario del Estado. Si con estas cantidades las comunidades no tienen suficiente para financiar sus necesidades sanitarias, una de dos: tendrán que recortar gastos o hacer uso de las capacidades de subir tributos que les ofrece el Ejecutivo, asumiendo el coste político ante sus ciudadanos.

Según explicó Solbes, los gobiernos regionales podrán cobrar hasta 4,8 céntimos de euro por litro de combustible. El sistema de financiación actual permite ya a las comunidades cobrar hasta 2,4 céntimos por litro, pero sólo cuatro autonomías (Madrid, Cataluña, Asturias y Galicia) han hecho uso de esta potestad. Esta es la medida que puede aportar mayores ingresos a las comunidades. Economía calcula que si todas las autonomías cobraran 2,4 céntimos por litro de combustible podrían obtener unos recursos adicionales a los actuales de 696,9 millones de euros. Esta cifra se vería incrementada con otros 819,8 millones si el recargo que aplicaran fuera de 4,8 céntimos.

Sin embargo, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, reconoció que un momento como el actual de fuerte subida del precio de los combustibles «no es el óptimo para subir los impuestos a gasolinas y gasóleos».

Las comunidades también podrán subir el impuesto sobre la electricidad, ahora fijado en un 4,864%, hasta el 6,864%, lo que se traduciría en un incremento del 2% en el recibo de la luz, que proporcionaría unos ingresos extra de 321,4 millones.

Además, el Ejecutivo se compromete a aumentar de forma transitoria los anticipos a cuenta por los impuestos cedidos del 98% al 100%, lo que daría mayor liquidez a las comunidades, en total unos 800 millones.

Junto con estas medidas de aumento de los ingresos, perfectamente cuantificadas, la ministra de Sanidad se refirió a propuestas genéricas de control del gasto, con un ahorro que no se especificó. Entre ellas, Salgado habló de implantar criterios racionales en la gestión de compras y en el uso de tecnologías, aumentar los recursos para la atención primaria, o asegurar la calidad y el uso racional de las medicinas.

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

ZAPATERO LLAMA A LAS AUTONOMÍAS A RELEGAR LOS «INTERESES PARTIDISTAS»

G. LÓPEZ ALBA y G. DÍAZ RUBÍN

El Ejecutivo destaca que las comunidades que rechacen su propuesta podrán beneficiarse también de los fondos adicionales y que no obliga a nadie

MADRID/GIJÓN. El Gobierno hizo ayer un llamamiento a las comunidades autónomas para que «no antepongan los intereses partidistas» a los de los ciudadanos, ante la posibilidad de que haya una consigna de la dirección nacional del PP a los gobiernos autonómicos de su color para que rechacen la propuesta sobre financiación de la sanidad, que se someterá el día 7 al Consejo de Política Fiscal y Financiera y el día 10 a la Conferencia de Presidentes.

Así lo pidieron el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, en la presentación de la propuesta del Ejecutivo, y el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la visita que ayer realizó a Asturias.

Zapatero dijo que confía en que «nadie tenga la tentación de incorporar elementos de índole partidaria» en este debate, y Sevilla fue más concreto aún en la apelación. «Espero que Rajoy sea consecuente con la oferta de pactos que está haciendo», dijo el ministro, quien aseguró que tiene constancia de que las comunidades gobernadas por el PP también «piden buscar soluciones» a la financiación de la sanidad.

«Equilibrada y sostenible»

Ambos defendieron la mejora de financiación que, a su juicio, supondrá su propuesta, que Sevilla calificó de «buena, justa, equilibrada y sostenible». El presidente del Gobierno defendió que, con las medidas que se proponen, «las comunidades autónomas dispondrán de más recursos de los que disponen hoy, que son los pactados en 2001 con el Gobierno del PP».

El ministro de Administraciones Públicas destacó que no se trata de una propuesta cerrada ni obligatoria. «El Gobierno mejora los instrumentos a disposición de las comunidades autónomas para que ellas tomen sus propias decisiones», dijo Sevilla, quien subrayó que, a diferencia de lo que ocurrió cuando el Gobierno del PP condicionó el traspaso de la sanidad a la aceptación del modelo de financiación, las comunidades que se opongan podrán, no obstante, beneficiarse de los recursos adicionales que aportará directamente el Gobierno.

Sevilla afirmó que su fórmula «está muy trabajada, reparte bien los instrumentos y permite, si se tiene voluntad política de hacerlo, resolver los problemas de insuficiencia financiera para que el Sistema Nacional de Salud sea mejor de lo que es». «Podemos sentirnos orgullosos de esta propuesta», proclamó.

En cuanto al rechazo que el Partido Popular ha adelantado al mecanismo de subir impuestos, la ministra de Sanidad, Elena Salgado, apuntó que diversas encuestas coinciden en que es uno de los pocos casos en que los ciudadanos estarían dispuestos a aportar más recursos para mejorar el servicio que reciben, aunque la mayoría se declara satisfecha con el actual.

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

«EL GOBIERNO NO ESTABA OBLIGADO»

Zapatero señaló ayer que el Gobierno «no estaba obligado» a abordar este asunto porque la competencia sobre sanidad está transferida a las Comunidades autónomas, pero justificó su decisión de proponer «un compromiso» al respecto en que «España tiene una buena sanidad, pero quiero que tenga la mejor».

Sevilla abundó en esta consideración, aunque reconoció que el Gobierno también tiene la obligación constitucional de garantizar la igualdad en la prestación de servicios públicos básicos como el sanitario. «No es posible -dijo- buscar una solución sólo desde las Comunidades autónomas y no sería justo hacerlo sólo desde el Gobierno de España. Nosotros no vamos a abdicar de nuestra responsabilidad constitucional. Tenemos que hacerlo de forma conjunta».

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

ABC ADELANTÓ LA NOTICIA EL MIÉRCOLES

La propuesta del Gobierno fue anticipada esencialmente por nuestro diario el miércoles, cuando informó de que el Ejecutivo tenía decidido ofrecer a las Comunidades la posibilidad de subir impuestos: «El Gobierno propondrá que las autonomías graven la gasolina y la luz para paliar su déficit sanitario».

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

GALICIA Y EXTREMADURA COINCIDEN CON LOS POPULARES Y SE DESMARCAN DEL GOBIERNO

M. Calleja

MADRID. Las principales interesadas en la propuesta sobre financiación sanitaria presentada ayer por el Gobierno, las Comunidades autónomas, reaccionaron con diferentes posturas. Una de las más tajantes fue la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien aseveró que no subirán ningún impuesto pues ése es su compromiso con los madrileños, y que el Gobierno de Zapatero no es quién para decir a Madrid cómo debe aplicar su regimen fiscal. Según Aguirre, están abiertos a cualquier propuesta respecto a la financiación sanitaria, con la única limitación de la subida de impuestos.

Además, la presidenta madrileña afirmó que el nuevo sistema deberá tener en cuenta, fundamentalmente, el aumento de población. «Mientras no se apruebe una nueva ley de financiación de la sanidad el Gobierno debe aplicar la vigente, que obliga al Estado a compensar los costes por el incremento del número de habitantes».

En los mismos términos se manifestó el consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Vicente Rambla, quien rechazó la subida de impuestos autonómica y se mostró partidario de adoptar otras medidas, entre ellas, un «gran pacto» autonómico.

Otra de las comunidades gobernadas por el PP, Castilla y León, calificó de «parchecito» el fondo propuesto por el Gobierno y se opuso a la subida de impuestos. Para la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, ésta no es la solución puesto que «habrá Comunidades que recauden más porque tienen más población o porque fuman más, y tendrán una sanidad mejor». Además, consideró que Zapatero ha perdido «una oportunidad histórica para solucionar el problema que más preocupa y afecta a los ciudadanos».

Poca capacidad recaudatoria

Por el contrario, las autonomías socialistas se mostraron más comprensivas con la propuesta, aunque con matices. El presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, aseguró que su comunidad «tiene poco que esperar» de la carga impositiva debido a su «extremadamente baja» capacidad recaudatoria.

La Junta de Extremadura no consideró la propuesta como la «más acertada» y pidió al Ejecutivo que siga trabajando para lograr el «mayor consenso» para la Conferencia autonómica.

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

LAS EMPRESAS DE TECNOLOGÍA SANITARIA RECLAMAN 1.650 MILLONES

MADRID. La Federación Española de Empresas productoras de Tecnología Sanitaria (Fenin) cifra en 1.650 millones de euros la deuda acumulada del sistema nacional de salud con las más de 500 compañías que integran este organismo. Según estos datos hechos públicos ayer, el pago de facturas por parte del sector público en el conjunto de España acumula un retraso medio de 350 días. Piden que en la próxima Conferencia de Presidentes se aborde la problemática para buscar una solución consensuada entre administraciones.

A la cabeza de este desequilibrio financiero se sitúa la comunidad andaluza que, a fecha 31 de mayo de este año, debe más de 635 millones de euros a Fenin, acumulando una demora de 460 días en sus pagos. Sin embargo, el ranking de tardanza en el abono de deudas a los proveedores de tecnología sanitaria lo lidera la Comunidad Valenciana, con 720 días de retraso.

ABC

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

RECHAZO FRONTAL DEL PP A «LA PRIMERA GRAN SUBIDA DE IMPUESTOS» DEL GOBIERNO SOCIALISTA

J. L. Lorente

El primer partido de la oposición considera que la fórmula del Ejecutivo para la financiación sanitaria es un «parche para dar solución a los problemas de sus socios»

MADRID. La propuesta del Gobierno socialista para paliar el déficit sanitario no contará con el apoyo del principal partido de la oposición. De momento -y a la espera de que los presidentes autonómicos del PP se reúnan con la dirección del partido el próximo lunes en Madrid-, los populares se encargaron ayer de expresar su rechazo frontal a lo que consideran «la primera gran subida de impuestos» del Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero. Para el primer grupo de la oposición, el plan de los socialistas pone en evidencia que Zapatero incumple su promesa de no elevar la presión fiscal.

Muchos fueron los reproches que los populares lanzaron ayer al presidente del Gobierno. En la sede central del PP en la calle Génova de Madrid se habló de «propaganda para salir en los telediarios», mientras los barones territoriales quisieron dejar claro que sus Ejecutivos autonómicos no subirán los impuestos para paliar el déficit de la sanidad pública. «No haremos recaer sobre los ciudadanos lo que el Estado está obligado a pagar por ley», aseguró la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Una «limosna» de 500 millones

La estrategia del PP es oponerse al plan del Gobierno socialista por «insuficiente, insolidario e inflacionista». Así lo señalaron ayer los secretarios de Economía y Política Social del primer partido de la oposición, Miguel Arias Cañete y Ana Pastor, en una rueda de prensa inmediatamente posterior al acto de presentación de la iniciativa que hizo el Ejecutivo.

Los populares no sólo critican la fórmula -calificada de «parche» para resolver los «problemas» de los socios del Gobierno (en alusión a ERC)-, sino que denuncian el hecho de que la propuesta no se hubiera negociado previamente e, incluso, que ni siquiera se tuviera en cuenta la «delicadeza» de remitirla antes de su presentación oficial. Ana Pastor cree que se trata, por un lado, de un plan de mera propaganda -«con el que queda claro que la sanidad no es una prioridad para el Ejecutivo»- y, por otro, «una iniciativa insolidaria», porque puede provocar diferencias entre los territorios.

Según explicó, con esta propuesta, los 3.700.000 ciudadanos que se han incorporado al sistema sanitario en la última etapa sólo contarán de media con 213 euros al año, cuando en enero de 2004 el sistema destinaba más de mil euros por persona y año.

Pero lo que más critican los populares es la mayor presión fiscal. Arias Cañete explicó que los ciudadanos pagarán parte del sistema sanitario mediante el incremento del impuesto de electricidad e hidrocarburos. Tras recalcar que la gasolina cuesta desde que el PSOE llegó al poder un 27 por ciento más cara, dijo que la iniciativa «es una subida sobre una subida».

Además, el dirigente del PP acusó al presidente del Gobierno de «falta de talante negociador» y quiso dejar claro que su partido «nunca aceptará» un sistema en el que la aportación estatal esté vinculada a una subida de impuestos. «En este momento en el que el Estado tiene un exceso de recaudación de 7.000 millones de euros, hay margen financiero para no dar la limosna de 500 millones durante dos años».

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL GOBIERNO LIMITA SU PLAN SANITARIO A UN ALZA DE IMPUESTOS Y A APORTAR MIL MILLONES EN DOS AÑOS

Inmaculada G. de Molina

Fumar y consumir alcohol será más caro a partir de 2006. El Gobierno ha decidido subir los impuestos que gravan estos dos productos para financiar la sanidad. Además, aportará 1.000 millones al sistema en los próximos dos años.

Madrid- El Gobierno presentó ayer «de urgencia» su propuesta de choque para taponar la sangría que supone el sistema de financiación de la sanidad, nueve días antes de que, en teoría, la Conferencia de Presidentes cierre un acuerdo sobre esta cuestión y un año después de que se comprometiera en la primera reunión de la Cumbre de los máximos responsables autonómicos. El documento que ayer remitió el Gabinete de Zapatero a las autonomías, de doce páginas de extensión, se limita, con el argumento de que es una competencia transferida, a alzas de impuestos y a una aportación directa del Estado en los próximos dos años de 1.000 millones de euros, cuantía que equivale al déficit sanitario anual en el que incurren las comunidades.

El Ejecutivo, al igual que hiciera el anterior Gobierno de Aznar, pasa de puntillas, por impopulares, por las medidas para racionalizar el gasto sanitario y garantizar, de esta manera, la viabilidad futura del modelo. La patata caliente de la adopción de las mismas la deja en manos de los gobiernos autonómicos.

En este escenario, el Estado aportará en 2006 y en 2007 al sistema sanitario un total de 1.000 millones de euros no consolidables en los siguientes ejercicios. Además, a partir del próximo año, ir de cañas será, al menos, un 10% más caro. Éste es el porcentaje que subirá el impuesto del alcohol para financiar la sanidad. Fumar también se encarecerá, como mínimo, un 5%, cuantía que sube el impuesto aplicable a 1.000 cigarrillos. El precio de la cajetilla de Ducados pasará de 2,20 a 2,31 euros en el próximo ejercicio, mientras que la de Malboro elevará su precio, en principio, 13 céntimos al pasar de 2,75 a 2,88 euros.

El Gobierno ha decidido aumentar la fiscalidad de estos dos productos por estar más vinculados con el gasto sanitario.

El Estado anticipará a cuenta de los impuestos cedidos 800 millones a las comunidades en 2006 de forma transitoria. En total, aportará al sistema sanitario el año que viene un total de 1.427 millones de euros (unos 250.000 millones de las antiguas pesetas).

A esta cifra habrá que sumar los ingresos correspondientes a las decisiones fiscales que el Gobierno permitirá adoptar a las autonomías en el ejercicio de su capacidad normativa. En ese sentido, el vicepresidente segundo del Ejecutivo, Pedro Solbes, explicó ayer que las autonomías podrán duplicar el denominado céntimo sanitario sobre la gasolina, medida recogida ya en el actual sistema aprobado en 2001 con el Ejecutivo del PP. Si todas las comunidades optaran por hacerlo recaudarían 819,8 millones más. En estos momentos, sólo Madrid, Galicia, la Comunidad Valenciana y Cataluña lo aplican.

Solbes admitió sin embargo que, por las tensiones que vive el mercado del petróleo, no es el momento más idóneo para decidir un incremento del precio de las gasolinas. El crudo de Brent cotiza a 67,27 dólares el barril. Sin embargo, recordó que se trata sólo de céntimos y, por ende, no disparará aún más el precio de los hidrocarburos. Este mismo argumento lo esgrimió para restar importancia al impacto que su alza tendrá sobre la inflación, aunque no ocultó que el IPC sufrirá un aumento moderado por una medida de este tipo. El Gobierno recuerda en el escueto y esquemático documento que remitió a las comunidades que si ejercieran su capacidad normativa ya existente sobre los impuestos de hidrocaburos y matriculaciones recaudarían 696,9 millones de euros más cada año.

El plan del Ejecutivo, que no supone una modificación del actual sistema como ya advirtió Economía hace meses, posibilita a las autonomías a establecer un recargo de hasta el 41% sobre el impuesto de la luz, lo que supondrá unos ingresos adicionales para destinar a sanidad de 321,4 millones de euros.

El plan del Gobierno se limita, sin profundizar, a enunciar nueve medidas de choque para racionalizar el gasto. Así, habla de promover la demanda responsable de los servicios sanitarios, de un uso racional de las tecnologías, de las retribuciones del personal sanitario, de criterios racionales en la gestión de las compras... pero no concreta cómo desarrollar ese control del gasto, auténtico talón de Aquiles del sistema.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

PROPUESTA ABIERTA A LA NEGOCIACIÓN

Tres ministros, uno de ellos con rango de vicepresidente, y un secretario de Estado fueron ayer los encargados de explicar a la opinión pública la propuesta gubernamental para financiar la sanidad. Los tres miembros del Gabinete de Zapatero dejaron claro que el documento de propuesta de financiación sanitaria permanecerá abierto hasta el final de la negociación con las comunidades, o, lo que es lo mismo, que las autonomías podrán lograr más dinero del Estado. Ese final tiene una fecha ya fijada. El próximo miércoles los consejeros autonómicos y el Ejecutivo se reunirán en el Consejo de Política Fiscal y Financiera para, en principio, cerrar el acuerdo que el 10 de septiembre elevarán a la Cumbre de Presidentes. Previamente, el lunes los técnicos autonómicos y los del Gobierno mantendrán una reunión preparatoria.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL PP CONSIDERA UN «PARCHE INFLACIONISTA» LA PROPUESTA SANITARIA

C. S. Macías

Arias Cañete descalifica «la primera gran subida de impuestos» del Gobierno de Zapatero

Madrid- «Un parche que soluciona las necesidades de sus socios de gobierno». Así de contundente se mostró la coordinadora de acción social del PP, Ana Pastor, en rueda de prensa al referirse a la propuesta de reforma de la financiación sanitaria presentada ayer por el Gobierno. Pastor aseguró que el Ejecutivo de Zapatero «se ha equivocado tanto en el diagnóstico como en el tratamiento». Según Pastor, se equivoca en el diagnóstico porque el problema de la sanidad se debe al aumento de población y por ello necesita más recursos, y se equivoca en el tratamiento porque la propuesta que pretende llevar a la próxima Conferencia de Presidentes supone «poner un parche» al actual sistema de financiación sanitaria.

Por su parte, el secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, acusó al presidente del Gobierno de «falta de talante negociador» ya que la propuesta de financiación sanitaria constituye «la primera gran subida de impuestos del Ejecutivo socialista». Arias Cañete acusó al Gobierno de «ningunear» a las comunidades autónomas gobernadas por el PP, tildó la propuesta de «claramente inflacionista» y afirmó que la aportación directa prevista por el Estado (1.000 millones en los dos próximos años) resulta «radicalmente insuficiente».

Arias Cañete avanzó que su formación emitirá una opinión más concreta sobre la propuesta del Gobierno tras la reunión que mantendrán el próximo lunes los representantes de las comunidades goberna- das por el PP. Los dirigentes populares se quejaron de que el Gobierno no haya negociado previamente esta propuesta con las autonomías y de que ni siquiera haya tenido la «delicadeza» de remitirla a los gobiernos autonómicos antes de presentarla. Así, Pastor zanjó que se trata de un plan «inexistente» y de mera «propaganda» además de «insuficiente» e «insolidario» porque puede provocar diferencias entre los distintos territorios y con el que queda claro que la sanidad no es una «prioridad» para el Ejecutivo.

Según explicó, con esta iniciativa los usuarios que se han incorporado al sistema sanitario en los últimos años sólo contarán de media con 213 euros al año, cuando en enero de 2004 el sistema destinaba más de mil euros por persona y año.

Arias Cañete se mostró muy crítico con la propuesta, que calificó de «la primera gran subida de impuestos del Gobierno socialista» y que, además, traerá un incremento de la inflación. «Es radicalmente insuficiente y los ciudadanos van a tener que pagar el pato con subidas de la luz, la gasolina y el tabaco», afirmó. Así, criticó que «todo el esfuerzo que va a hacer el Estado son 500 millones de euros» y saldrán «del incremento del 10 por ciento de los impuestos del tabaco y el alcohol». Además, los populares reprocharon al Ejecutivo que no haya especificado qué criterio se va aplicar para repartir esos 500 millones entre las distintas comunidades. En este sentido, Arias Cañete dejó claro que su partido «nunca» aceptará un sistema que vincule al incremento de impuestos la participación de las comunidades en la aportación estatal. En cualquier caso, según el Partido Popular el Gobierno podría utilizar los 7.000 millones de superávit para atender el incremento de población, y por tanto el de usuarios de la sanidad pública, como fórmula transitoria hasta que se revise el sistema de financiación autonómico en su conjunto de una forma mucho más detallada. Cañete recordó que el modelo de financiación de 2001 se acordó por unanimidad y «ese modelo recoge el fondo de cohesión sanitaria» y añadió que todas las comunidades autonómicas lo aproba- ron durante el Gobierno del Partido Popular.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

«ME HE QUEDADO DE PIEDRA»

Mientras Arias Cañete, como secretario ejecutivo de Economía y Empleo, se centró en lo que compete a la financiación sanitaria en cifras, la ex ministra de Sanidad Ana Pastor habló de salud. La coordinadora de acción social de los populares dijo que se había «quedado de piedra» al ver que el Gobierno pretende hacer más desiguales a los españoles, «porque va a haber 17 sistemas sanitarios diferentes, financiados de forma diferente», y denunció que el Ejecutivo no establezca una cartera con los servicios que se van a prestar a los ciudadanos. Pastor aseguró que no sabe si va a haber un sistema de prevención de cáncer de colon en una comunidad y en otras no o simplemente si una persona va a poder tratarse en una comunidad de una enfermedad y va a ser diferente, ya que no hay ningún modelo sanitario común con todo el Estado. Pastor añadió que este sistema sólo sería «bueno y justo» para el Gobierno, pero no para los ciudadanos, porque no cubriría sus necesidades. Asimismo la coordinadora de acción social de los populares, afirmó que el Gobierno de Rodríguez Zapatero propone algo que no se cuantifica y además dijo que no es «una buena propuesta para el sistema sanitario» ya que además «va en sentido contrario a Europa». «Hay que saber a qué tienen derecho los ciudadanos y de eso no se ha hablado nada», sentenció.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

EL DÉFICIT SANITARIO, LA GRAN INCÓGNITA QUE NUNCA DESPEJARÁ EL GOBIERNO

I. G. de M.

El Gobierno, después de casi un año de indagaciones, no ha logrado saber el montante del déficit sanitario de las comunidades. Ahora, renuncia a saberlo porque de lo que se trata es que tengan equilibrio presupuestario.

Madrid- Un vicepresidente, dos ministros y un secretario de Estado fueron ayer los encargados de presentar ante la opinión pública la propuesta del Gobierno para garantizar la viabilidad financiera del actual modelo sanitario. En una hora de comparecencia ante los medios de comunicación no despejaron la gran incógnita de si los 1.427 millones de euros (unos 250.000 millones de las antiguas pesetas) que aportará el Estado en 2006 a las autonomías serán suficientes o no para taponar sus actuales agujeros sanitarios. Ninguno de los ministros cuantificó el déficit de la sanidad, competencia transferida a las comunidades. Es más, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, restó importancia, de existir, a ese desfase. Sevilla justificó su aseveración al argumentar que los Gobiernos autonómicos presentan para el próximo año presupuestos equilibrados. Prueba, a su juicio, irrefutable de que lo del déficit sanitario es una entelequia. Por ello, recomendó a las autonomías recortar sus gastos en televisiones autonómicas o en otros capítulos de sus presupuestos, si necesitan recursos para financiar su sanidad.

De momento, sólo se conoce que la deuda contabilizada pendiente de pago, correspondiente a facturas relacionadas con la sanidad, de las comunidades asciende a 5.266 millones de euros (900.000 millones de las antiguas pesetas). Esta cifra está recogida en un documento elaborado por el grupo de expertos, que el Gobierno constituyó en el segundo semestre de 2004 para realizar una diagnóstico de la salud del modelo. Al final, parece que el Ejecutivo ya no considera prioritario conocer la cifra exacta de déficit para poder preparar la dosis adecuada de bálsamo que cicatrice las heridas del sistema público sanitario.

Aunque no existen cifras oficiales, algunos expertos calculan que el agujero podría elevarse a casi tres billones de las antiguas pesetas (18.000 millones de euros). Cuantía que el Gobierno rebaja extraoficialmente casi a la mitad.

La realidad es que el sistema público de sanidad genera todos los años un gasto de 55.000 millones de euros (unos 9 billones de las antiguas pesetas), lo que supone el 5,9% del PIB de España. Esta cifra está condenada a aumentar ejercicio tras ejercicio, sobre todo, por la población inmigrante cada vez más creciente. Se calcula que un millón de inmigrantes irregulares son usuarios de la sanidad pública. Sin contar con que 1,7 millones de legales, con rentas bajas, reciben más prestaciones sociales por las que cotizan. Además, el gasto público sanitario español, aunque elevado, se sitúa 1,5 puntos por debajo de la media de la Unión Europea.

La radiografía del enfermo se completa con un déficit anual generado por las comunidades de 1.000 millones de euros (167.000 millones de las antiguas pesetas), que de no cortarse de raíz amenaza con colocar al sistema en quiebra técnica. Con esta cifra se podría construir 333 kilómetros de autopista o edificar diez centros hospitalarios.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

RADIOGRAFÍA DEL SISTEMA PÚBLICO DE SANIDAD

Un gasto en alza. El sistema público de sanidad genera todos los años un gasto de 55.000 millones de euros (unos 9 billones de las antiguas pesetas), lo que supone el 5,9% del PIB de España. Esta cifra está condenada a aumentar ejercicio tras ejercicio, sobre todo, por la población inmigrante cada vez más creciente. Se calcula que un millón de inmigrantes irregulares son usuarios de la sanidad pública. Sin contar con 1,7 millones de legales, con rentas bajas, que reciben más prestaciones sociales por las que cotizan.

A la cola de Europa. El gasto público sanitario español, aunque elevado, se sitúa 1,5 puntos por debajo de la media de la Unión Europea.

Déficit. Cada año las autonomías generan un déficit de 1.000 millones.

Comunidades. El déficit sanitario de las comunidades es difícil de estimar. Casi ningún gobierno autonómico se atreve a aportar cifras. El Ejecutivo catalán admite un déficit de 600 millones de euros y una deuda acumulada de 3.000 millones de euros.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

LOS ACREEDORES TARDAN 350 DÍAS EN COBRAR

R. N.

Madrid- Las administraciones públicas sanitarias tienen una deuda de 1.650 millones de euros con los fabricantes de tecnología sanitaria, según denunció ayer la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), que agrupa a más de 500 compañías.

FENIN hizo públicos estos datos poco antes de la reunión que el próximo 10 de septiembre mantendrá el presidente del Gobierno con los presidentes de las comunidades autónomas, en la que se tratará de la crisis de la financiación por la que atraviesa el Sistema Nacional de Salud, un encuentro que consideran «que puede posibilitar en el futuro un escenario de mayor equilibrio financiero».

También explicó que, por culpa de un inadecuado sistema de pago, las Comunidades han tenido que abonar a los proveedores de tecnología sanitaria –denominación que excluye a los medicamentos– 228 millones de euros en concepto de intereses de demora, una cantidad que con una mejor financiación se podría invertir en mejorar la sanidad española.

Según los datos publicados, actualmente el plazo medio de pago de las facturas por parte del sector público es de 350 días, aunque hay una gran disparidad entre las distintas Comunidades. Así, Valencia, con una demora que llega a los 720 días y una deuda de 578,5 millones de euros, se sitúa como la Comunidad que peor paga. La segunda Comunidad en esta línea es Andalucía, con una demora de 460 días y una deuda de 635,5 millones, le siguen Baleares, con 240 días y 25,10 millones, y Castilla-León, con 225 días y 94,30 millones de euros de deuda.

FENIN sostiene que, para la Administración, estas demoras suponen unos costes financieros elevados debido a la acumulación de intereses añadidos a la deuda, ya elevada de por sí, informa Efe.