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Alianza de Civilizaciones

"González, Ahmadineyad" por Gabriel Albiac

Por Narrador - 4 de Septiembre, 2006, 22:00, Categoría: Alianza de Civilizaciones

De entre los muertos (los del GAL, claro), retorna el espectro fofo de don Felipe González. Lacayunamente ofrecido al abrazo de un Ahmadineyad a punto de dotar a la guerra santa con el armamento que en más rigor se ajusta a los designios absolutos del Misericordioso: el nuclear. Y un como de edredón González, grotesca camisa a cuadros abotonada hasta el cuello, asiente: nada mejor que una cabeza atómica en manos del apologista del Holocausto.

En la perspectiva aún leve que nos da un cuarto de siglo, dudo que nadie ignore hasta qué punto fue el señor González lo más funesto acaecido a una España náufraga en la corrupción antes de haber podido arrancarse la primera capa de la mugre moral franquista. Puede que lo peor de lo que él puso en marcha no se haya aún consumado. Y que corresponda a la deshabitada cabeza de su heredero (de sus herederos) dar los toques finales a la obra que a él se le vino, antes de tiempo, sobre la cabeza. Nada impide prever que, una vez el País Vasco y Cataluña plenamente independizados por la dulce virtud de Rodríguez Zapatero, el viejo sueño felipista de hacer escombro de la normalidad democrática española (entonces, cuando el GAL, era aún «española»), para poner en pie un sucedáneo caudillista calcado del PRI mexicano de los tiempos gloriosos, tendrá bastantes bazas para asentar finalmente su imperio. La foto posee una pureza metafórica casi excesiva. El Presidente de los Gobiernos GAL babea ante el teócrata. Inequívoca, ratifica lo que su muy querido colega de viejos tiempos, el Cajal hoy al frente del delirio zapatérico de las civilizaciones, dejó meridianamente claro hace un par de semanas: el irrenunciable derecho de los guerreros de Alá a dotarse del armamento atómico que les permita afrontar su histórico destino. Borrar del planeta a las turbas kafires que traban la expansión universal de la verdad que el Dios único enseña: la coránica. Y entre el obeso de los GAL y el ascético lapidador de adúlteras, una simpatía primordial funde bloque contra judíos y yankis. Y hasta Ahmadineyad perdona la camisa tan hortera y los tan vulgares michelines del poco docto en lenguas emisario de Zapatero.

Epílogo. Hace unos pocos meses, alguien de la Comunidad Judía de Madrid me llamó para invitarme a un homenaje... ¡a don Felipe González! «¿El del GAL?», pregunté yo, la verdad, alucinado. Calló mi interlocutora. «El ex Presidente», dijo luego. «¿Y ustedes se tratan con gente así? Pues yo, no». Espero que la foto del gran patrón del nacional-socialismo español, reverenciando al más firme candidato a completar sobre Israel el trabajo dejado a medias por Hitler, sirva, al menos, para que cada cual sepa con qué tipo de sujetos no es jamás de recibo ensuciarse las manos. Ni un átomo moral vale más que Ahmedineyad su devoto González.

   

Publicado en el diario LA RAZON el lunes 4 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Alianza de civilizaciones" por M. Martín Ferrand

Por Narrador - 13 de Agosto, 2006, 11:00, Categoría: Alianza de Civilizaciones

Cuando, va para dos años, José Luis Rodríguez Zapatero lanzó al mundo su propuesta de una «alianza de civilizaciones», torpe remedo del muy anterior «diálogo de civilizaciones» propuesto por Muhammed Jatami, los expertos miraron al infinito, como la buena educación aconseja cuando el orador desconoce la entraña de su propio discurso. Aquí, en casa, los potentes servicios de propaganda, empeñados en presentarnos al presidente del Gobierno como un estadista de rango universal, jalearon la vaciedad y Kofi Annan, que algo tiene que hacer el hombre para justificar el empleo, lució una sonrisa -está en los archivos de la LIX Asamblea General de la ONU- que lo mismo sirve para la compasión que para el desdén.

Una «alianza» entre nuestro mundo, el occidental, y el musulmán para combatir al terrorismo internacional, fundamental y fundamentalistamente islámico, es como pretender una ONG, codirigida por Caperucita Roja y el Lobo Feroz en defensa y beneficio de las abuelitas desamparadas. Es una de esas ideas huecas que quedan bien en los salones internacionales en donde, si alguien tiene algo que decir, que no es el caso de Zapatero, no suele disponer del poder y la influencia precisos para proyectar su voz y hacerse oír.

Las últimas actuaciones de Scotland Yard en el Reino Unido, tan oportunas como reveladoras, han sacado a la luz los verdaderos frutos de una alianza de civilizaciones. Los sujetos islámicos que preparaban una múltiple y espantosa ceremonia asesina a bordo de aviones en vuelo hacia los EE.UU. y que, felizmente, han sido detenidos habían dialogado hasta el hartazgo y, mayoritariamente, son hijos de emigrantes paquistaníes integrados en la clase media. Uno, incluso, es hijo de un militante del partido conservador y otro, del encargado de seguridad de Heathrow. No estamos ante unos fanáticos sin formación, azuzados por la miseria tras una dramática travesía en patera.

Europa, nuestra casa, no es el fruto de una casualidad, sino un proceso histórico complejo que se sustenta en el pensamiento griego, el derecho romano y la ética cristiana. Podría haber sido de otro modo, pero es así y a ello ha contribuido esencialmente el enfrentamiento sistemático con los enemigos islámicos que nos acechan desde el sur. La Reconquista española, las Cruzadas o la defensa de Constantinopla son, además de acontecimientos históricos, nutrientes para la formación del alma europea de la que decimos sentirnos orgullosos. No seré yo quien propugne una especie de guerra santa como respuesta a la que nos tiene declarada el fanatismo islámico. Sólo propongo el olvido de los eslóganes efectistas con los que los líderes como Zapatero rellenan la oquedad de su pensamiento y la prudente defensa -juntos, pero no revueltos- de los principios y esencias que arman nuestra cultura y nuestro modo de ser. No se puede despilfarrar una civilización milenaria en aras de una frase vacía y una posturita resultona.

  

Publicado en el diario ABC el domingo 13 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

ISLAM Y OCCIDENTE por Abdala II de Jordania

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 3:54, Categoría: Alianza de Civilizaciones

Publica EL MUNDO, y otros diarios, un interesante artículo firmado por Abdala II de Jordania donde se plantea lo que ‘debe’ ser la Alianza de Civilizaciones’ y la ‘relectura del Islam’. Casualmente ni se menciona A Zapatero y su proyecto mientras si otros países y líderes mundiales. Por ejemplo sostiene que “El Islam no aísla a sus fieles dentro de la campana del odio y de la división. Al contrario, anima a nuestro pueblo a luchar, junto a toda la humanidad, en el camino de la paz y en el progreso global. (...) Para derrotar a los extremistas, tenemos que rechazar su intento de crear un choque de civilizaciones”.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ISLAM Y OCCIDENTE

Abdala II de Jordania

Vengo sosteniendo desde hace cinco años que la batalla global contra el terrorismo no se puede basar sólo en medios militares. Porque es también una lucha moral, intelectual y social.

Para derrotar a los extremistas, tenemos que rechazar su intento de crear un choque de civilizaciones, que dividiría a las personas de buena voluntad y debilitaría el caminar hacia la paz y la prosperidad globales. Todos tenemos que asumir, pues, la responsabilidad de poner coto al odio, a la ignorancia y a la violencia. Y esto implica un diálogo honesto y continuo entre Occidente y el mundo islámico.

En el marco de esta lucha, el lunes mi mujer Rania y yo nos reuniremos con el Papa Benedicto XVI. Nuestra conversación versó sobre el diálogo positivo y respetuoso entre nuestras dos confesiones religiosas. De hecho, Jordania está muy implicada en este histórico diálogo.

Juan Pablo II, que comenzó su Peregrinaje Jubilar en Amán, nos llamó «hermanos de Abraham». Nuestro país islámico es la patria de una comunidad árabe cristiana que cuenta ya con 2.000 años de vida. Junta, nuestra gente contribuye como un solo pueblo a la vitalidad, a la paz y al futuro de nuestro país.

La libertad religiosa constitucional de Jordania expresa los valores de fondo árabes islámicos: vocación de paz y respeto hacia los demás y justicia social. Esta es la voz del islam tal y como es enseñado y practicado desde hace más de 1.000 años. Una voz que se opone a la ignorante ideología del odio proclamada por los extremistas.

Hoy, la mayoría de los musulmanes está decidida a reivindicar su propia fe histórica. El Mensaje de Amán, publicado a nivel mundial el pasado mes de noviembre, reivindica las enseñanzas del islam en lo que se refiere a la humildad ante Dios, a la igual dignidad de todos los pueblos, a la compasión y al pluralismo, al tiempo que denuncia el extremismo y el terrorismo como desviaciones del islam y transgresiones que atentan contra Dios y contra nuestra fe.

Esta y otras iniciativas tienden a unir las voces de los moderados, que constituyen la amplia mayoría de los musulmanes, tanto en Italia como en Jordania y en todo el mundo. Figuras de primer plano en Europa y en el Oriente Próximo han denunciado con decisión el terror, expresando el deber que todos tenemos de actuar para proteger a los inocentes.

El pasado mes de julio, Jordania albergó la primera Conferencia Internacional Islámica, en la que participaron más de 170 personalidades y expertos, suníes y chiíes, procedentes de 40 países, incluida Europa. Los delegados presentes en dicha conferencia confirmaron los valores de fondo expresados en El Mensaje de Amán y adoptaron medidas para poner fin a los abusos cometidos en nombre de nuestra fe.

El islam no aísla a sus fieles dentro de la campana del odio y de la división. Al contrario, anima a nuestro pueblo a luchar, junto a toda la Humanidad, en el camino de la paz y en el progreso global. Jordania asumió esta lucha. Nuestro país desempeña un importante papel en los esfuerzos por buscar la paz a nivel regional, y estamos agradecidos a Italia por haber apoyado esta nuestra constructiva iniciativa.

Hoy, con el apoyo italiano en el seno del Cuarteto y del G8, existe una Hoja de Ruta para la paz en el conflicto árabe-israelí. Partiendo de las iniciativas de paz, avanzadas por los países árabes en la Cumbre de Beirut del año 2002, la Hoja de Ruta prevé la solución conjunta de dos Estados, el único tipo de paz que puede ser duradero: una Palestina soberana, democrática y autosuficiente; garantías de seguridad para Israel, y un proceso que conduzca a un acuerdo conjunto que afronte los problemas sirio y libanés. No podemos permitir que los enemigos de la paz bloqueen este esfuerzo crucial.

Jordania e Italia trabajan juntas también en otros objetivos regionales. Nuestras naciones están empeñadas en el frente de la seguridad y de la normalización para Irak. Y en este esfuerzo, los jordanos han sentido profundamente los nobles sacrificios del pueblo italiano.

Nuestra colaboración se centra también en las reformas y en el desarrollo de la región. Es crucial para una paz global que los pueblos de Oriente Próximo, especialmente nuestros jóvenes, puedan compartir la promesa de libertad y de prosperidad de este siglo. Con este objetivo, Jordania ha puesto en marcha, a nivel regional, un modelo de reformas y de progreso sin precedentes.

Estamos realizando cambios estructurales para edificar la vida política democrática, profundizar en los Derechos Humanos y actuar de tal manera que le sea posible acceder a las oportunidades ofrecidas a todos los sectores sociales.

En el ámbito económico, hemos apoyado la innovación y hemos reforzado la infraestructura educativa y social para promover el desarrollo y el crecimiento. Italia es nuestro socio comercial prioritario y les estamos agradecidos por el apoyo que han prestado al desarrollo del país y de toda la región.

Italia desarrolla también un papel de primer plano en la ONU y en el G8, apoyando a los países de desarrollo medio, como Jordania, que demuestran su disponibilidad para progresar y necesitan asistencia internacional y condonación de la deuda.

Para hacer efectivo el positivo cambio global deseado por ambos países, tenemos que seguir trabajando juntos. La asociación entre Italia y Jordania refleja una amistad tejida de ideales compartidos e, incluso, de un futuro común. Estoy firmemente convencido de que, trabajando juntos, podemos contribuir a construir la paz y la seguridad que tanto necesitan y tanto merecen nuestras naciones y todos los pueblos.

La Farsa de Civilizaciones ya Tiene Sabios

Por Narrador - 7 de Septiembre, 2005, 6:56, Categoría: Alianza de Civilizaciones

La Farsa de Civilizaciones ya va tomando forma. Mientras Annan (también conocido como kakofi) se encuentra sumergido en el escándalo de las multimillonarias comisiones del programa ‘Petróleo por Palacios’, en un hueco libre a modo de pasatiempo ha nombrado el ‘Grupo de Alto Nivel’ del invento zapatero de la ‘Alianza de Civilizaciones’. Sólo con leer la lista de estos sujetos ya sabemos lo que se puede esperar: Un absolutamente nada que además tendrá un coste elevadísimo. Lean los nombres de los elegidos y asómbrense.

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

LOS «ALIADOS» DEL DIÁLOGO

Ivan Villar

El ex presidente iraní, Mohamed Jatami, y un ex ministro del general indonesio Suharto formarán parte del Grupo de Alto Nivel nombrado por la ONU para sentar las bases de la Alianza de Civilizaciones tantas veces reclamada por Zapatero

MADRID. Del enriquecimiento de uranio a la Alianza de Civilizaciones solo hay un paso. O una firma. La que ha trazado el secretario general de las Naciones Unidas para rubricar la inclusión del ex presidente iraní Mohamed Jatami dentro de la lista de 18 personas que conformarán el Grupo de Alto Nivel encargado de promover la ambiciosa alianza inter-culturas de José Luis Rodríguez Zapatero.

Kofi Annan ha presentado la composición del grupo de sabios que guiará los primeros pasos de la Alianza, que echará a andar en noviembre en algún lugar de Baleares. La selección, realizada según la ONU después de «extensas consultas» con «especialistas en el campo de las relaciones entre civilizaciones e interculturales», contó con el asesoramiento del ex jefe del Gabinete de Annan, Iqbal Riza, quien en diciembre dimitió de su anterior cargo, involucrado en el escándalo de corrupción relacionado con el programa «Petróleo por Alimentos» para Irak.

El Grupo de Alto Nivel, copresidido por Mayor Zaragoza y el turco Mehmet Aydin, incluye personalidades de la cultura y la religión, así como políticos más o menos próximos a la órbita del Gobierno socialista y a su política exterior, criticada por su distanciamiento de Estados Unidos y su cercanía a dirigentes como Castro o Hugo Chávez. Esta suerte de nuevo «no alineamiento» coincide con algunos de los países representados en la Alianza, como es el caso de Irán.

Federico Mayor Zaragoza. Ex ministro de Educación de Calvo Sotelo, en 1987 fue elegido director general de la Unesco con el apoyo de Felipe González. En su mandato, priorizó las iniciativas procedentes del Tercer Mundo frente a las de Occidente. En 1999 dejó la Unesco y creó la Fundación Cultura de Paz, que promueve una agenda similar a la que se propone para la Alianza de Civilizaciones. Distinguido por el Gobierno vasco con el Premio Sabino Arana.

Mehmet Aydin. Profesor de Teología y ministro de Estado turco, responsable de la Dirección de Asuntos Religiosos. Integra los trabajos de adhesión de la república turca a la Unión Europea.

Mohamed Jatami. Ex presidente de Irán, en 1997 propuso ante la ONU la creación de un Diálogo de Civilizaciones. En su última visita a España, en la que impuso el cumplimiento del protocolo iraní, evitó dar la mano a la Reina por ser mujer. Su intento de moderar el régimen en su país fracasó con el triunfo en las pasadas elecciones del integrista Mahmud Ahmadineyad.

André Azoulay. Fue consejero real de Hassan II y continúa en el cargo tras la subida al trono de Mohamed VI. Claramente aperturista, es una de las personas más influyentes del régimen de Marruecos. Profesa el judaísmo.

Enrique Iglesias. Asturiano nacionalizado uruguayo, ha estado al frente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante dieciséis años. Desde este año desempeñará el cargo de Secretario General Iberoamericano, un puesto de nueva creación y sin apenas influencia que comenzará a funcionar en octubre en la Cumbre de Salamanca.

Desmond Tutu. Arzobispo surafricano y Premio Nobel de la Paz en 1984. Tras el final del «apartheid», no parece haber mostrado mayor preocupación por las desigualdades sociales de su país. Ha presidido la Conferencia de Iglesias africana y la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica.

Nafis Sadikin. Nacida en la India y con nacionalidad paquistaní, es una mujer de confianza de Kofi Annan que ha estado al frente de varias misiones de carácter humanitario de la ONU. Es especialista en temas relacionados con la salud infantil y la planificación familiar.

Ismael Seragledin. Fue vicepresidente del Banco Mundial desde 1992 hasta 2000 y actualmente dirige la biblioteca de Alejandría.

Hubert Vedrine. Ex ministro de Asuntos Exteriores francés durante el Gobierno de Lionel Jospin. Preside el Instituto François Miterrand.

Alí Alatas. Ex ministro indonesio de Exteriores, estuvo durante diez años en el gabinete del general Suharto. Actualmente colabora con la ONU como enviado especial a Birmania.

Vitaly Naumkim. Presidente del Centro internacional de estudios políticos y estratégicos de Moscú.

Mustafá Niasse. Ex primer ministro de Asuntos Exteriores de Senegal (destituido tras seis meses en el cargo) y enviado especial de la ONU para la República Democrática del Congo.

Karen Armstrong. Ha escrito varios libros sobre el judaísmo, el cristianismo y el islam.

Sheija Mozah. Esposa del emir de Qatar. Presidenta del Consejo Supremo qatarí para asuntos de familia.

John Esposito. Profesor de religión y política exterior y de estudios islámicos en la Universidad de Georgetown.

Mohamed Charfin. Ex ministro tunecino de Educación e Investigación Científica.

Shobhana Bhartian. Miembro del Comité Ejecutivo de la Indian Newspaper Society.

Arthur Schneier. Licenciado en Teología, es conocido por sus trabajos a favor de la libertad religiosa y los Derechos Humanos.

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

MADRID ACOGERÁ UNA JORNADA DE DEBATE EN OCTUBRE

MADRID. Un mes antes de que se celebre la primera reunión del Grupo de Alto Nivel, Madrid acogerá un encuentro internacional sobre el «diálogo entre culturas» en el que participarán varias personalidades del mundo político. En esta reunión está prevista la asistencia del ex presidente del Gobierno Felipe González, el sociólogo francés Edgar Morin y la eurodiputada Emma Bonino, entre otros.

El encuentro, que tendrá lugar el 28 de octubre, se desarrollará en tres sesiones que girarán en torno a los temas «Religiones y Gobiernos», «Interculturalidad y Desarrollo» y «La Educación como Respuesta». La jornada será clausurada por José Luis Rodríguez Zapatero.

La organización corre a cargo de la Fundación Atman para el Diálogo entre Civilizaciones, en cuyos órganos de gobierno están el consejero delegado del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, y su esposa, Teresa Aranda.

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

LOS SABIOS DE LA ALIANZA

Editorial

El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, ha designado a los integrantes del denominado Grupo de Alto Nivel que se encargará de estudiar la Alianza de Civilizaciones propuesta hace un año, ante la Asamblea General de la ONU, por José Luis Rodríguez Zapatero y copatrocinada por Turquía, ese país que quiere aliarse con Europa y, por ahora, no puede. Annan pone así en marcha un método habitual de trabajo en Naciones Unidas, consistente en reunir a personalidades mundiales para que debatan sobre un tema y ofrezcan luego sus conclusiones, normalmente rodeadas de las más entusiastas unanimidades, aunque sus consecuencias prácticas sean más bien escasas. De hecho, el Grupo creado por Annan va a tratar un asunto recurrente, porque la relación entre civilizaciones ya fue largamente tratada por la ONU entre 1998 y 2001, con motivo de una propuesta realizada por el entonces presidente del Gobierno de Irán, Mohamed Jatamí. De hecho, la idea de Jatamí se tradujo en la declaración de 2001 como el año del Diálogo entre Civilizaciones y, tras amplios y sesudos debates, el propio Jatamí presentó ante la Asamblea de Naciones Unidas, en septiembre de 2001 -mientras aún humeaban los restos de las Torres Gemelas abatidas por Al Qaida-, el «Proyecto de programa mundial para el diálogo entre civilizaciones». Basta leer este documento -o la anterior «Declaración sobre una Cultura de Paz», de 1999- para comprobar que recoge el mismo planteamiento que Rodríguez Zapatero expuso ante la Asamblea General de la ONU hace un año. Si el terrorismo islamista no fue sensible al diálogo -11-S, 11-M y 7-J-, menos lo será a la Alianza.

La habitual falta de sentido crítico hacia las iniciativas de la ONU y el rigor de lo políticamente correcto han camuflado la inconsistencia de la Alianza de Civilizaciones defendida por Rodríguez Zapatero, quien, quizá desconocedor del antecedente de 2001, pero muy perspicaz en la eficacia de las buenas palabras, elevó la puja, pasando del diálogo a la Alianza, pese a que los resultados de la iniciativa que Jatamí lanzó en 1998 brillan por su ausencia. Por otro lado, es comprensible que Annan, afectado por la ineficacia de la institución que representa e indirectamente por el fraude generalizado en el Programa «Petróleo por Alimentos», apoye iniciativas que le justifiquen, aunque no conste que se haya encargado de velar por el cumplimiento del «Programa mundial para el Diálogo entre Civilizaciones», según el mandato que le dio la Asamblea General. Si lo hubiera hecho, quizá habría evitado esta innecesaria duplicación de debates, reuniones y gastos, que, además, ya ha demostrado su ineficacia. Por eso, no es extraño que los defensores de la propuesta de Rodríguez Zapatero exhiban como sello de garantía el protocolario y sutil reconocimiento que le hizo Tony Blair, aunque sea paradójico que celebren tanto el apoyo de un gobernante que, a ojos del progresismo, representa la antítesis de los principios de esta Alianza.

Aun así, el Grupo de Alto Nivel ya está creado y su composición no augura grandes resultados, por el sesgo general de sus componentes. Para España, es una buena noticia que Mayor Zaragoza sea el presidente de este Grupo, porque, además de su experiencia como director de la Unesco, podrá aportar el conocimiento personal de lo difícil que es el diálogo con los violentos y los perjuicios sociales que causa una educación sectaria, pues también fue responsable de poner en marcha el Observatorio de Derechos Humanos del Gobierno vasco. No en vano, Mayor Zaragoza recibió en 2000 el Premio Sabino Arana, otro conocido defensor del diálogo entre pueblos. La presencia de Jatamí en el Grupo de Alto Nivel resulta igualmente significativa, pues aun cuando su condición de «moderado» -siempre en términos relativos- le afama, siempre defendió la nuclearización de su país y sigue representando una actitud abiertamente hostil a Israel y Estados Unidos.

El propio Rodríguez Zapatero tuvo un rapto de sinceridad cuando reconoció ante la Liga Árabe, en marzo pasado, que su propuesta de Alianza de Civilizaciones no era novedosa. En efecto, no sólo no lo es, sino que viene amortizada por los antecedentes de Naciones Unidas que demuestran que la alianza posible y necesaria no es entre civilizaciones, sino entre quienes quieren y buscan la paz, la libertad y la democracia.

EL CORREO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

ALIANZA... ¿DE QUÉ?

Fernando Savater

Desde que el presidente Rodríguez Zapatero lanzó el lema de una 'alianza de civilizaciones' como antídoto contra el 'choque de civilizaciones' -la cristiana occidental frente a la islámica- de que habló en su conocido libro Samuel Huntington, hemos escuchado loas y descalificaciones igualmente hiperbólicas de esta propuesta seguramente amable pero poco concreta. Como parece que el próximo otoño (y bajo el auspicio nada menos que del secretario general de la ONU) van a realizarse seminarios sobre la cuestión, no vendría mal previamente intentar desbrozar el campo de debate para hacerlo más fructífero. Claro está que 'sin acritud', como recomendaría sin duda el ex presidente Felipe González.

Para comenzar, una precisión terminológica por pedante que resulte. Uno puede emplear las palabras en sentido figurado y hablar de 'fatiga del metal' a sabiendas de lo poco propicios que son los metales a cansarse o en un sentido lato hasta la ofensa, como cuando se explica la 'filosofía' que siguen determinados grandes almacenes respecto a sus clientes. De modo que el profesor Huntington y en su traza el presidente Zapatero tienen derecho a llamar 'civilización' a lo que les apetezca. Ahora bien, según el uso más habitual en los estudios socioculturales, lo que en cada época se denomina civilización es el conjunto de soluciones técnicas universalmente reconocidas como más eficaces ante los problemas y necesidades humanas. De modo que civilización, como madre, no hay más que una.

Según esta acepción del término, es evidente que Bush y Osama Bin Laden comparten la misma civilización: utilizan idénticos proyectiles y explosivos para destruir a sus adversarios, prefieren la televisión a la telepatía para hacer llegar sus amenazas al populacho asombrado y cuando padecen una enfermedad grave recurren a similares medios terapéuticos. Me atrevo a suponer que ambos consideran en general las líneas aéreas como un sistema de transporte más rápido y fiable que la carreta tirada por bueyes. Unos y otros, con entusiasmo o renuencia, vivimos o aspiramos a vivir en la civilización industrial avanzada, la cual actúa para todos como el destino para los estoicos: 'volentem ducunt, nolemten trahunt'. Es decir, que guía a quienes la aceptan y arrastra a los que se le oponen .

Pero no hay que convertir las palabras en fetiches. Digamos, para seguir adelante, que no estamos hablando de choque o alianza entre civilizaciones, sino de choque o alianza entre 'culturas'. Porque son en efecto éstas las orientaciones e interpretaciones simbólicas que determinan en cada comunidad lo que pretende conseguirse con el instrumental civilizado de que disponemos actualmente. Por supuesto, entre la civilización y las culturas que la aplican hay numerosas interrelaciones o desencuentros, cuya complejidad rebasa las posibilidades de esta breve nota y los conocimientos de quien culpablemente la escribe. Baste decir que no todas las culturas son iguales, es decir, que no todas encaminan con la misma eficacia los medios de la civilización para armonizar los anhelos humanos de libertad personal, homogeneidad colectiva, desarrollo económico, participación igual en la toma de decisiones políticas, progreso científico y educativo, justicia social, etcétera.

Cada una de las culturas no representa una identidad eterna, platónica, sino un conjunto de esfuerzos concretos y tentativas a veces equivocadas de ciertos seres humanos para obtener una vida mejor. Como ha escrito Thomas Sowell, autor de una importante trilogía sobre la relación de las culturas con la raza, las migraciones y la conquistas: «Las culturas no existen simplemente como 'diferencias' estáticas que haya que celebrar, sino que compiten entre sí como formas mejores y peores de conseguir hacer las cosas, mejores y peores no desde el punto de vista de algún observador, sino desde el de las propias personas en sus afanes entre las descarnadas realidades de la vida». Decir que todas las culturas son igualmente respetables equivale a afirmar que da lo mismo cruzar un río por un puente que en balsa o andando por el fondo con una piedra pesada en los brazos

Los humanos no estamos obligados a venerar ciegamente nuestra identidad cultural (hasta hace no mucho, nuestra cultura europea incluía rasgos distintivos como la esclavitud, la persecución religiosa, las monarquías de derecho divino, el racismo colonial y cosas por el estilo) ni tampoco la de los demás. En todas se hallan rasgos interesantes que podemos aprovechar y elementos rechazables que cuanto antes se superen, mejor. No son conjuntos cerrados, que hay que elegir o repudiar en bloque, sino menús variopintos, en los que junto a recetas sabrosas abunda también lo indigesto y hasta lo venenoso. Si en la Humanidad se ha dado cierto progreso, se debe a que los hombres no hemos respetado nuestras culturas y de vez en cuando nos hemos atrevido a apartar las vacas sagradas de nuestro camino. Precisamente este rasgo de rebeldía razonada contra la tradición es lo más característico del espíritu europeo y sería una auténtica traición que renunciásemos a él por miramientos multiculturales mal comprendidos o por llevarnos bien con quienes más amenazan nuestras instituciones democráticas. Esto es válido sobre todo dentro de nuestros países, pero también fuera de ellos, en el terreno internacional. Desde luego, no es cosa de ir por el mundo imponiendo nuestras preferencias a cañonazos, pero no resulta absurdo tratar de fomentar en otras partes del mundo lo que consideramos valores que mejoran la convivencia social. Contraejemplos: ¿Es decente fingir respeto por razones comerciales ante la autocracia china como perteneciente a su 'identidad cultural', cuando el comunismo es un invento tan occidental como la democracia, aunque mucho más reciente y nefasto? O, también, ¿es admisible declarar luto nacional en España por la muerte de un sátrapa repulsivo como el rey saudí Fahd, representante del régimen político y social más detestable que conocemos hoy, sólo porque fuese patrono de timbas y burdeles en alguna de nuestras localidades costeras peor afamadas?

Sin duda es prudente que los países soberanos firmen entre sí tratados de paz y cooperación, o por lo menos de no agresión. Y que aspiren a verse unidos por leyes internacionales para favorecer en todas las latitudes el desarrollo, el comercio sin imposiciones abusivas, la justicia internacional, el respeto al medio ambiente, la protección de la infancia, la lucha contra el hambre, la educación laica y científica para todos, la erradicación de la guerra y la pena de muerte, etcétera. También por supuesto para combatir el terrorismo y para desmotivar la xenofobia. Pero, aparte de estas instituciones supranacionales, ¿qué otra alianza puede haber entre las culturas? ¿Vamos a asumir que lo que es tiranía o abuso de unos, sean de Riad o Washington, tengamos que aceptarlo los demás como el precio necesario para evitarnos conflictos? El debate entre las formas de vida en común y su interrelación crítica debe continuar abierto, porque nos va el futuro en ello. Son las personas con ideas y razones las que deben aliarse en todas partes, sean cuales fueren sus discutibles culturas de origen, para mejorar los usos de la civilización que comparten. En cuanto al juicio histórico sobre ella y su devenir, dejémoslo a los Arnold Toynbee del mañana, que no faltarán.

Holgazanes y Extremistas para las Civilizaciones

Por El Observador - 3 de Septiembre, 2005, 6:29, Categoría: Alianza de Civilizaciones

Parece que ya tenemos ‘sabios’ para las civilizaciones de ZP. El holgazán de Mayor Zaragoza, contrátenle y dictaminará siempre en el sentido esperado y el moderado Jatami bajo cuya presidencia en Irán se lapidaban mujeres, por ejemplo por haber protagonizado una película pornográfica. El resto… Sin comentarios… Valer no valdrá nada pero esta alianza no vas a costar mucho dinero… Observen como el diario de PRISA ha eliminado del titular a Jatami ¿Por qué será?

EL MUNDO

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

MAYOR ZARAGOZA Y JATAMÍ, 'SABIOS' PARA LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

Marisa Cruz

MADRID.- El ex director general de la UNESCO Federico Mayor Zaragoza, el ex presidente iraní Mohamed Jatamí, el consejero del rey de Marruecos André Azulay o el arzobispo surafricano y premio Nobel de la Paz Desmond Tutú se encuentran entre los miembros que constituirán el Grupo de Sabios encargados de promover y coordinar propuestas para la Alianza de Civilizaciones, el proyecto lanzado hace un año ante la Asamblea General de la ONU por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Estaba previsto que el grupo, integrado por 18 personalidades, quedara oficialmente cerrado ayer, sin embargo, la constitución definitiva del mismo no fue posible por la falta de un candidato chino.

La elección de los miembros del grupo ha corrido a cargo del secretario general de la ONU, Kofi Annan. En la lista prácticamente definitiva que ya hay elaborada figuran también el ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, y el director de la Biblioteca de Alejandría, Ismail Serageldin.

El Grupo de Sabios debería redactar un informe con propuestas y un plan de acción encaminado a evitar el enfrentamiento entre Occidente y el Islam. El documento tendrá que ser presentado al secretario general de Naciones Unidas antes de finales de 2006. La iniciativa de la Alianza de Civilizaciones fue asumida oficialmente por la ONU el pasado mes de julio.

EL PAIS

Viernes, 2 de de septiembre de 2005

MAYOR ZARAGOZA COPRESIDIRÁ LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

Peru Egurbide 

El Grupo de Alto Nivel de Naciones Unidas presentará su informe dentro de un año

Federico Mayor Zaragoza, ex rector de la Universidad Complutense de Madrid y ex director general de la Unesco de 1987 a 1999, copresidirá junto al turco Mehmet Aydyn el Grupo de Alto Nivel (GAN) que desarrollará la Alianza de Civilizaciones promovida en la ONU por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan. El secretario general, Kofi Annan, tiene prácticamente ultimado el equipo.

Alguna incorporación adicional, probablemente de origen asiático, mantiene, sin embargo, en suspenso el anuncio oficial de la constitución de este grupo, que fuentes diplomáticas españolas consideran confirmado en casi todos sus extremos.

Es seguro, por ejemplo, que Mohamed Jatamí, presidente de Irán hasta el pasado mes de junio, será una de las figuras mundiales que propondrán a Annan ideas concretas para combatir la intolerancia religiosa y cultural que asoma bajo muchas formas de terrorismo. También participarán en el diálogo, que el propio Jatamí había propuesto en otros foros, el obispo surafricano Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz, y André Azoulay, consejero del rey de Marruecos, Mohamed VI.

Además de Jatamí y Aydyn, ministro turco con competencia sobre los Asuntos Religiosos, integrarán la potente representación del mundo islámico el egipcio Ismael Serageldin, director de la Biblioteca de Alejandría; Alí Alatas, ex ministro de Exteriores de Indonesia; Mustafá Niasse, ex ministro de Exteriores de Senegal; Mozah Bint Nasser Abdullah al Missned, esposa del jeque de Qatar; Mohamed Charfi, ex ministro de Educación tunecino y la paquistaní Nafis Sadik, enviada especial de Annan para el sida en Asia y Pacífico.

Completarán el cuadro designado por el secretario general, previa consulta con los gobiernos de España y Turquía, Enrique Iglesias, ex presidente del BID y flamante secretario general de las Cumbre Iberoamericanas; Hubert Vedrine, ex ministro francés de Exteriores; Karen Amstrong, profesora de cristianismo en el colegio londinense Leo Baeck para el estudio del judaísmo; Vitali Naukim, presidente del Centro Internacional de Estudios Estratégicos de Moscú y la empresaria india Shobhana Bhartia. El único estadounidense en el GAN es John Esposito, profesor de religión en Georgetown.

El grupo contará con una unidad de apoyo, integrada por expertos contratados por la ONU, que ya tiene su presupuesto. Annan ha pedido por escrito a los Estados miembros contribuciones voluntarias para financiar este equipo, que preparará el material básico de trabajo.

Los miembros del Grupo de Alto Nivel se reunirán luego para debatir ese material, y está previsto que lo hagan por primera vez a finales de noviembre en Mallorca, según anunció Zapatero. Fuentes españolas estiman que habrá una o dos reuniones más, en Europa y quizá en algún país del Golfo o del Sureste asiático, antes de que el GAN redacte sus conclusiones finales en territorio turco. Esto debería ocurrir en un año, a fin de que Annan tenga tiempo de analizar el documento y formular sus propias propuestas antes de despedirse de la Secretaría General, a finales de 2006.

"El Grupo de Alto Nivel va a reflexionar sobre qué hacer, qué medidas prácticas oponer, en el terreno cultural, a la amenaza global del terrorismo. El grupo es una realidad, no una entelequia ni una broma como pretenden algunos, aunque evidente no se le puede pedir que resuelva los problemas del mundo. No se trata de partir de cero, sino de tener en cuenta todas las demás iniciativas en marcha", declaró ayer a este diario Máximo Cajal, representante del presidente del Gobierno español para Alianza de Civilizaciones.

LA RAZON

Viernes, 2 de de septiembre de 2005 

JATAMI Y MAYOR ZARAGOZA, EN EL CONSEJO DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

Marta Torres

Nueva York- Naciones Unidas está a la espera de del anuncio de la constitución del Grupo de Alto Nivel para impulsar la Alianza de Civilizaciones propuesta hace un año por José Luis Rodríguez Zapatero ante la Asamblea General de la ONU. Según fuentes diplomáticas consultadas por LA RAZÓN, ayer se habrían negociado las zonas geográficas, ya que Naciones Unidas ha trabajado porque todos los continentes estén representados en este grupo compuesto por ex jefes de Estado y de Gobierno, académicos, políticos y religiosos. Asimismo, el retraso del anuncio vendría provocado porque se estaba a la espera de que se conociese el representante chino. La propuesta de este proyecto fue presentada por Zapatero el pasado septiembre, a la que se unió después Recep Tayip Erdogan, primer ministro turco.

  

Representante chino. De esta manera, el representante chino sería el único miembro que resta para completar le grupo formado por Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la Unesco; Mohamed Jatami, ex presidente iraní; Andre Azulay, el principal consejero real marroquí; Desmond Tutu, el arzobispo surafricano y premio Nobel de la Paz; y Enrique Iglesias, el actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y futuro secretario general iberoamericano, entre otros. También estarán, Hubert Vedrine, ex ministro francés de Asuntos Exteriores, y John Esposito, profesor de Islamología de la Universidad estadounidense de Georgetown, además de Sheija Mozah, la esposa del jeque de Qatar.