El Blog

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

La candidatura por Madrid enfría la relación entre Zapatero y De la Vega

Por Narrador - 30 de Octubre, 2006, 13:00, Categoría: Gobierno de España

Rubalcaba se postuló para ocupar la vicepresidencia del Gobierno y seguir al frente de Interior

Madrid. Quizá, José Bono, ex ministro de Defensa, no era consciente de la guerra interna que su no iba a provocar en el seno del Gobierno socialista. Una guerra que ha abierto de par en par la caja de los truenos. Al no de Bono, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha tenido que lidiar con el otro no rotundo de María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno, y con las maniobras del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, intentando ocupar el puesto de la número dos del Ejecutivo.

Muchos han querido aprovechar la que se conoce ya como la crisis de Madrid para ganar posiciones dentro del propio Ejecutivo. El más interesado, el que más se ha movido en la trastienda, ha sido Rubalcaba.

Parece que la cartera de Interior se le quedaba pequeña y quería aumentar su cuota de poder y de cercanía con el presidente. Para ello debía quitarse de en medio en su carrera de ambición a la número dos del Ejecutivo.

Por ese motivo, según explican fuentes cercanas al propio ministro, Rubalcaba se había convertido en el gran defensor de que fuera la vicepresidenta la que aspirara a la Alcaldía de Madrid. Las relaciones entre ambos son cordiales pero lejanas.

Ambición y poder

Pero Rubalcaba quería más. Ya era poco para él ser el portavoz parlamentario en el Congreso. Fue una sorpresa, incluso para él, su nombramiento como ministro del Interior. Pese a ello, intentó mantenerse en primera línea de acción de los contactos entre el Gobierno y la organización terrorista.

Sus últimos movimientos con la crisis de Juana Chaos le han permitido avanzar en su implicación en el proceso y recuperar el terreno perdido tras su nombramiento como ministro del Interior.

El presidente del Gobierno quería retirarle de la primera línea de contactos. Pero Rubalcaba cree que tiene posibilidades de salir en la foto de la paz si logra hacerse con la silla de Fernández de la Vega.

Como vicepresidente se convertiría en el gran consejero de Zapatero, en su sombra durante veinticuatro horas al día y su capacidad de influencia sería ya ilimitada. La jugada de Rubalcaba no es únicamente hacerse con la vicepresidencia del Gobierno.

Su gran apuesta es conservar también la cartera de Interior. De esta forma sería vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior como ya lo fuera en su momento Mariano Rajoy.

Dentro de los cálculos que barajan destacados dirigentes socialistas no se descarta también que pudiera haber cogido la portavocía del Gobierno y hubiera dado la habitual rueda de prensa de los viernes tras el Consejo de Ministros.

Pero, de momento, Rubalcaba no ha conseguido su objetivo aunque quienes lo conocen no dudan que seguirá intentando desbancar a la vicepresidenta.

Y en medio de todas estas maniobras, al ministro del Interior le ha salido un duro contrincante. Mucho más discreto. Desde un segundo plano. Sin demostrar la desmesurada de ambición de Rubalcaba y con unos antecedentes laborales menos sospechosos que los del actual ministro del Interior.

Al acecho

José Antonio Alonso no habla pero también espera paciente. Sabe que puede ser el sustituto de Fernández de la Vega en algún momento de la legislatura. Sus opciones son también claras y contundentes: cuenta con una cercanía al presidente del Gobierno que no tiene Rubalcaba. Alonso y Zapatero eran compañeros de pupitre en León. Eso siempre le otorga una ventaja. También el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, aspira a mucho, pero sus opciones por el momento parecen ser mínimas.

Zapatero al final ha tenido que mover pieza y ha situado al frente de la candidatura de Madrid a Miguel Sebastián, su asesor económico. Una candidatura que lo único que ha hecho es encender más la lucha interna que vive actualmente el PSOE por ganar peso dentro del Gobierno. La crisis de Madrid ha dejado en el camino muy tocada la relación entre la vicepresidenta segunda y el propio presidente.

Para el presidente del Gobierno, Fernández de la Vega era su candidata ideal. En su concepto político no comprende que el presidente del Gobierno no sea el más valorado y que su número dos le supere en simpatía.

Éste era, según las fuentes consultadas por LA GACETA, el principal motivo de la candidatura de la Vega como rival de Alberto Ruiz Gallardón, además de ser, según sus encuentras internas, una gran candidata.

Pero el gran problema de toda esta teoría de las ambiciones es que ha fallado la premisa principal: Fernández de la Vega nunca quiso ser la candidata y se ha opuesto a ello con uñas y dientes.

Así, llegados a este punto, y tras la oposición rotunda a los designios del “jefe”, las relaciones entre María Teresa Fernández de la Vega y Zapatero parecen haberse enfriado del todo.

Unas relaciones que a pesar de la propaganda oficial nunca ha sido muy buenas y que pueden llevar a la salida del Gobierno de la vicepresidenta en la próxima crisis ministerial. Sería entonces el momento de Rubalcaba.

Información de J. M. Pérez publicada por el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el lunes 30 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.