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Radicales de Izquierda agreden a Acebes y Piqué en un Acto Electoral del PP en Cataluña

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 12:40, Categoría: Nefasto Efecto ZP

La Guardia Civil rescata a Acebes y a Piqué en otro ataque a un acto del PP en Cataluña

Los asistentes al mitin estuvieron 45 minutos retenidos en un auditorio ante el acoso de 80 radicales El secretario general de los 'populares' fue zarandeado cuando entraba en el edificio

BARCELONA.- La precampaña electoral en Cataluña continúa como acabó la campaña del referéndum del pasado mes de junio: con el Partido Popular en el punto de mira de los grupos más radicales del independentismo catalán, dispuestos a boicotear sus actos.

Ayer, otro acto de la formación acabó en ataques e insultos a sus dirigentes, cuando su secretario general, Angel Acebes, y el presidente autonómico de la formación, Josep Piqué, fueron zarandeados en el momento en el que se disponían a entrar en el auditorio del Centro Cultural de Martorell, en Barcelona, donde estaba prevista la celebración de un mitin.

Minutos antes del inicio del acto, una cuarentena de jóvenes miembros de grupos independentistas les aguardaban en las proximidades del centro con banderas esteladas -independentistas-, pancartas, cacerolas, bengalas y botellas llenas de agua que les arrojaron. Les gritaron «fascistas» y «vosotros, fascistas sois los terroristas». Incluso antes hubo algún otro enfrentamiento entre militantes y manifestantes. Los ataques provocaron que, ya dentro, Piqué pidiera al resto de formaciones que condenaran los ataques a su partido, mientras los 150 asistentes al acto repetían los gritos de «libertad, libertad, libertad» que ya se escucharon hace cinco meses.

Mientras dentro la situación parecía normalizada, en el exterior del edificio el número de radicales no paraba de incrementarse. Hasta duplicarse. Y, al final del acto, cuando la militancia ya se preparaba para salir, efectivos de la Guardia Civil les negaron la salida del centro al considerarse impotentes para controlar a unos individuos que definieron como «violentos y peligrosos».

Dirigentes del partido se vieron obligados a tomar el micrófono para pedir paciencia. La situación de secuestro se prolongó durante tres cuartos de hora en los que los teléfonos echaron humo.

Piqué habló con la consellera de Interior, Montserrat Tura, para explicarle la situación. E intentó lo propio con el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, mientras los efectivos del Instituto Armado presentes en la zona esperaban refuerzos del cuartel de Manresa, a 39 kilómetros de distancia. Tanto Piqué como Acebes rechazaron salir del recinto antes de que se garantizara la seguridad de los militantes. Y fue así como finalmente ocurrió.

Por la puerta principal

Los asistentes abandonaron el auditorio por la puerta de atrás. Minutos después salían Acebes y Piqué, escoltados por la Guardia Civil y por la puerta principal, por «dignidad» y para evitar un trato «como si fuéramos delincuentes», aseguró el segundo.

Separados en dos grupos, la protección policial no pudo impedir que tuvieran que salir a la carrera. El vehículo de la delegación popular ya no se detendría hasta un área de servicio próxima, donde les esperaba Montserrat Tura, que se había desplazado hasta el lugar para conocer de primera mano lo sucedido y condenar y lamentar, también en primera persona, los altercados. Antes, la consellera responsable de la seguridad en Cataluña había enviado cuatro furgones de los Mossos d'Esquadra a Martorell, pese a estar fuera de su zona de despliegue, para contribuir a la normalización de la situación.

El Partido Popular denunció la «falta de previsión» de la Guardia Civil al organizar el acto. Ayer, en algunos foros de internet se podía interpretar que algo se estaba preparando entre determinados colectivos radicales para dar la bienvenida a Acebes y a Piqué a Martorell. Uno de los participantes aseguraba: «¡Mañana que vean que aquí no son bienvenidos! ¡Practicaremos el tiro al fascista!».

Tras conocer los hechos, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, reclamó ser «respetuosos con todos los dirigentes políticos, sean del partido que sean y piensen lo que piensen».

Una información de Dani Cordero publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Radicales catalanes zarandean a Acebes y a Piqué

Medio centenar de independentistas tratan de boicotear un mitin del PP en Martorell. Los ataques al partido de Rajoy reaparecen a pocos días del inicio de la campaña. La consejera de Interior se desplaza al lugar y se reúne con los populares

Barcelona - La historia se repite. Los populares volvían ayer a ser víctimas de intentos de agresiones a las puertas de la campaña electoral catalana que arranca este domingo. Unos 50 independentistas se plantaron ayer en la entrada del centro cultural de Martorell, sabedores de que el secretario general del PP, Ángel Acebes, iba a pronunciar un mitin en este lugar de la localidad barcelonesa.

Al grito de «fuera fachas de Martorell», los radicales izaron «esteladas» -la bandera independentista catalana- y lanzaron varias bengalas. Eran las 19.10 horas y la tensión se respiraba. Poco podían hacer los siete agentes de la Guardia Civil que estaban en el lugar de los hechos. Ni siquiera tuvieron tiempo de hacer un cordón policial, la operación más usual en este caso. No había Mossos d’Esquadra, porque el cuerpo de la policía autonómica todavía no está desplegado en esta localidad.

Uno de los momentos de máxima tensión llegó cuando un radical empujó a un hombre mayor que se había acercado a los chavales para pedir calma. El empujón cogió desprevenido al hombre que «cayó al suelo redondo», según el concejal del PP, Alberto Villagrasa, testigo del suceso. Al ver al hombre en el suelo, algunos jóvenes intentaron acercarse para golpearle, pero un grupo de personas se interpuso entre el anciano y la «marabunta», entre ellas el presidente del grupo municipal popular, Alberto Fernández. Empezaba así una serie de disturbios.

Minutos más tarde llegaban los protagonistas del mitin: Acebes, acompañado del candidato del PP catalán, Josep Piqué, y el director de campaña, Francesc Vendrell. Los tres sufrieron varios empujones, llegando a zarandearles, e intentos de agresión por parte de los radicales que se les tiraron encima antes de entrar al auditorio. La hora aproximada que duró el mitin no amansó a las fieras del exterior, jóvenes de dieciséis a veinte y pocos años. A la salida se volvieron a oír las proclamas en boca de los jóvenes de «Martorell es un pueblo trabajador. No queremos fascistas» o «Fascistas = terroristas». Piqué y Acebes lograron, tras más de hora y media de incertidumbre, salir por la puerta principal, pero los radicales se les volvieron a echar encima, con clara intención de apalearles. Incluso hubo una pequeña carga policial. Ésta vez sí hubo un cordón de seguridad. Y es que si a la entrada sólo había siete agentes, a la salida el número de policías se había multiplicado por tres. Aún así, los independentistas no cesaban, y siguieron al PP. De hecho, cuando ya estaban dentro de los coches oficiales, los radicales les tiraron piedras, rompieron los retrovisores de los automóviles y les siguieron insultando. Los militantes asistentes al acto, por seguridad, salieron por la puerta de atrás.

Rangel, desaparecido

De nuevo dentro, Piqué pidió a los asistentes que aguardaran en el vestíbulo antes de abandonar el Centro, hasta que la Policía organizara la salida. Durante una larga espera, Piqué llamó al delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel para advertirle de la situación, pero fue imposible localizarlo. Entonces, optó por ponerse en contacto con la consejera de Interior, Montserrat Tura quien tampoco logró dar con Rangel. Piqué, enfurecido, denunció la situación a Tura que se desplazó al lugar de los hechos, y se reunió con la dirección del PP en un área de servicio de la zona. Los populares, ya sanos y salvos, no daban crédito a la desaparición de Rangel.

Una información de T. Santaeulària y M. Espanyol publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


«Esto no pasa por casualidad, sino por sembrar división»

El secretario general del Partido Popular, Angel Acebes, afirmó tras los incidentes registrados antes del mitin que «todo esto no pasa por casualidad; cuando se siembran divisiones, cuando se siembra confrontación, al final se recoge lo que vivimos en Martorell: que se pretende coartar la libertad y fomentar el odio. Unos cuantos fomentando el odio y la agresión y otros defendiendo la libertad y la convivencia, ésa es la diferencia entre unos y otros, pero tiene responsables. Un Gobierno que lleva dos años y medio sembrando la división y el enfrentamiento en lugar de sembrar la convivencia y el acuerdo». El presidente del PPC, Josep Piqué, aseguró que «no es fácil ser del PP en Cataluña; no se trata sólo de la anécdota de hoy», -por ayer-. Por su parte, Josep Antoni Duran Lleida, reclamó ser «respetuosos» con todas las opciones políticas, sean del partido que sean y piensen lo que piensen». El líder de CiU dijo que haber perjudicado a Cataluña no es «ninguna justificación para que haya algún tipo de agresión o altercado». Además, advirtió de que «eso es dar votos al Partido Popular».

Al margen de estos hechos, en plena campaña, el objetivo de todas las formaciones catalanas, inclusive el PPC, es combatir el fantasma de la abstención. Los populares han considerado que una de las fórmulas que puede despertar a su electorado -que vota en las generales pero no en las autonómicas- es intensificar la presencia de los líderes estatales. De hecho, el secretario general del PP, Ángel Acebes, ha incrementado notablemente sus visitas a Cataluña en esta precampaña electoral y lo seguirá haciendo durante la misma. Pero Acebes no será el único que pisará territorio catalán en los próximos días con motivo de la contienda electoral. La dirección del PP, salvo Eduardo Zaplana, desembarca en Cataluña para apoyar a Piqué.

Una información publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un grupo de radicales agrede a Acebes y Piqué a la entrada de un mitin en Martorell

MARTORELL. Un grupo de cincuenta jóvenes radicales e independentistas zarandearon al secretario general del PP, Ángel Acebes, y al candidato popular a la presidencia de la Generalitat, Josep Piqué, a la entrada del centro cultural de Martorell (Barcelona), donde anoche se celebró un mitin de los dirigentes populares. Los agresores, que llevaban pancartas con el lema «En Monserrat, no queremos «fachas»» o «Martorell, pueblo de trabajadores, no quiere «fachas» ni especuladores», lanzaron objetos contundentes como botellas de plástico llenas de agua y «alguna bengala» contra la comitiva popular.

En el momento de la agresión, según explicaron fuentes del PP catalán, tan sólo había media docena de agentes de la Guardia Civil en la entrada del centro cultural, ya que el despliegue de los Mossos d´Esquadra no llegará a esta localidad del Baix Llobregat hasta el 1 de noviembre, precisamente, el día que se celebrarán las elecciones autonómicas.

Hace doce días, unos cincuenta jóvenes independentistas increparon también a Acebes y Piqué en un mitin del PP en El Masnou (Barcelona), pero la presencia de tres furgonetas antidisturbios y varios coches patrulla de la policía autonómica y local evitó, en aquella ocasión, que los incidentes fueran más allá de los insultos.

La ausencia de un cordón policial a la entrada del mitin de Martorell, añadieron las mismas fuentes, envalentonó a los agresores, que empujaron e incluso llegaron a dar «algún golpe» a Acebes, que entró por la puerta trasera del local, mientras que Piqué lo hizo por la de delante.

Encerrados en el local

Durante el mitin, que empezó más tarde de lo previsto por culpa de los incidentes, el candidato popular reclamó al resto de los partidos catalanes que condenen este tipo de agresiones contra el Partido Popular. «Esto no se puede consentir porque es una vergüenza para Cataluña y para el sistema democrático», dijo Piqué con cara de pocos amigos tras padecer otro altercado en la precampaña catalana.

Los violentos, que llevaban banderas independentistas y que increparon a los dirigentes populares con gritos como «Vosotros fascistas, sois los terroristas», continuaron con su actitud hostil y agresiva en la puerta del centro cultural de Martorell.

Media hora después de haber finalizado el mitin, Acebes y Piqué, junto a un centenar de asistentes, permanecían encerrados en el local por recomendación de la Guardia civil que, en aquellos momentos, ya superaba la veintena de agentes.

Tras una breve conversación con los responsables de las fuerzas de orden público, la militancia popular fue sacada del local por la puerta trasera para evitar el «riesgo» de un enfrentamiento; mientras que Acebes y Piqué decidieron por «dignidad» salir por la puerta delantera del centro cultural donde les esperaban los violentos. No se registraron más incidentes gracias al cordón policial.

«En un país democrático no tenemos por qué escondernos como si fuéramos delincuentes», subrayó Piqué, visiblemente nervioso y molesto por los hechos, antes de subir al coche oficial, junto al secretario general del partido.

Los dirigentes del Partido Popular en Cataluña expresaron ayer su temor porque las agresiones e insultos a los líderes populares protagonicen la campaña de las elecciones catalanas del 1-N, igual que sucedió durante la campaña del referéndum del Estatuto catalán donde algunos miembros de la cúpula popular sufrieron varios altercados por pedir el «no».

Algunos miembros y fundadores de la plataforma «Ciutadans per Catalunya», como el periodista Arcadi Espada, también fueron vapuleados por grupos de jóvenes radicales e independentistas en la ciudad de Gerona por promover el voto negativo contra el texto estatutario.

«Abrir viejas heridas»

En una comida con dirigentes y concejales populares del Baix Llobregat en Castelldefels, el secretario general del PP, Ángel Acebes, culpó al presidente del Gobierno, José Rodríguez Zapatero, de «abrir viejas heridas» y de incentivar «el odio y el enfrentamiento» en España al romper el Pacto de la Concordia. «Lo que sucedió en el Camp Nou es un buen reflejo de ello», apuntó. «Todos pudimos ver cómo socialistas y nacionalistas participaron en ese aquelarre de odio a España», subrayó el dirigente popular, quién mostro su preocupación porque «50.000 personas gritaban «españoles, hijos de puta»» durante el partido del pasado domingo entre las selecciones de Cataluña y Euskadi.

Para el dirigente popular, el presidente Zapatero ha estado sembrando «odio y enfrentamiento» desde su llegada al Gobierno, «rompiendo todos los pactos, incluido el de la concordia, por el que todos los españoles decidieron mirar hacia adelante y no abrir viejas heridas».

Una información de Ángel Marín publicada por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zapatero se ufana de que él «se siente cómodo en Cataluña, no como otros dirigentes» nacionales

SABADELL. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no dejó escapar la ocasión y abrió ayer su intervención en el mitin del PSC asegurando que «yo siempre estoy feliz, me siento cómodo en Cataluña, no como otros dirigentes». La puntualización se producía minutos después de que un grupo de radicales independentistas atacaran al secretario general del PP, Ángel Acebes, en un mitin popular en Martorell.

Zapatero -que ayer cumplía la segunda de sus cuatro citas con la campaña catalana en apoyo de José Montilla- acusó al PP de haber intentado sembrar la «confrontación y la discordia» hacia Cataluña y aseguró que esta formación «no tiene un proyecto para España». Por contra, recordó que el Gobierno del PSOE «aguantó» la presión generada por la reforma del Estatuto y señaló las críticas recibidas por decisiones como la derogación del trasvase del Ebro o el retorno de los «papeles de Salamanca» para exigir a los votantes catalanes que respondan a esa actitud con un apoyo masivo a Montilla. «Quiero que recordéis que el Gobierno del PSOE aguantó y confía en Cataluña» destacó Zapatero, por lo que según él «ahora los catalanes tienen que ir a votar masivamente para demostrar que es un pueblo culto e integrado».

El presidente del Gobierno defendió además a Montilla como el garante de «la cohesión y la integración, del respeto a quien hable catalán y a quien hable castellano».

Apoyo catalán al «proceso de paz»

Tras esgrimir los «servicios prestados», Zapatero exhibió los compromisos de futuro para reclamar el voto a su candidato. «Cataluña necesita un empujón en infraestructuras, en peajes, trenes de cercanías... ese es mi compromiso», aseguró convencido de que esta comunidad «merece un Ejecutivo que esté cerca del Gobierno de España, y eso será bueno para Cataluña y bueno para España».

Zapatero aprovechó además la ocasión para expresar su «agradecimiento personal» a Pasqual Maragall -al que él mismo desestimó como candidato por segunda vez a la presidencia catalana- y en un gesto más que inusual agradeció además «a la gran mayoría de los catalanes y de sus fuerzas políticas», lo que incluye a CiU y ERC, su apoyo al «proceso de paz» en el País Vasco. Montilla, por su parte, reclamó la máxima movilización socialista para dar la vuelta a las encuestas, que dan la victoria a CiU, mientras Pasqual Maragall exhibía su obra de gobierno para advertir de que la opción es «la Cataluña social» del PSC o la «vuelta atrás» que en su opinión representa la candidatura de Artur Mas.

Una información de Iva Anguera De Sojo publicada por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Independentistas radicales zarandean a Acebes y a Piqué en Martorell 

Los dirigentes del PP salieron del local, tras 45 minutos, protegidos por la Guardia Civil

Martorell - Medio centenar de jóvenes independentistas radicales zarandearon, insultaron y arrojaron objetos al secretario general del PP, Ángel Acebes, y al candidato del partido a la presidencia de la Generalitat, Josep Piqué, cuando entraban en el Centro Cultural de Martorell (Barcelona) para participar en un mitin preelectoral junto con otros militantes del partido. Ambos dirigentes abandonaron el local protegidos por la Guardia Civil, después de permanecer más de 45 minutos encerrados.

La Guardia Civil trató de proteger a los dirigentes del PP a la entrada del mitin formando un cinturón de seguridad, pese a lo cual algunos agentes y dirigentes del partido fueron zarandeados por los jóvenes. Los manifestantes agitaron una pancarta en la que llamaban a los dirigentes del PP fascistas, encendieron una bengala, arrojaron huevos y se enzarzaron a empujones y a golpes con miembros de las fuerzas de seguridad y militantes del PP. Uno de ellos cayó al suelo, lo que provocó que la Guardia Civil tuviera que proteger a otros miembros de la organización invitándoles a entrar en el salón de actos.

Los incidentes se repitieron al finalizar el mitin cuando los radicales, que sumaban más de un centenar, mantuvieron asediados a Acebes y a los dirigentes del PP en el interior del auditorio mientras proferían gritos de "vosotros fascistas sois los terroristas" o "asesinos".

Las fuerzas de la Guardia Civil tuvieron que pedir refuerzos, que acudieron con material antidisturbios para tratar de abrir un pasillo desde el auditorio hasta los coches oficiales. Ni Acebes ni Pique quisieron abandonar el centro por la puerta trasera, tal como hicieron militantes del PP y periodistas. Ambos líderes prefirieron esperar y salir por la puerta principal.

El asedio duró unos 45 minutos aproximadamente, hasta que, en una operación casi de comando, Acebes y Piqué arropados por militantes populares, rodeados todos ellos por un cordón de la Guardia Civil, pudieron abandonar el local y llegar hasta los vehículos.

Piqué pidió de manera solemne y rotunda a todos los partidos que condenaran este tipo de acciones y reclamó que se pusieran fin a los desmanes provocados por "estos energúmenos". "Estamos hartos de okupas y antisistemas. Tenemos que gobernar Cataluña y España para que esto no pase", proclamó. Acebes recalcó que con su presencia en el acto de Martorell se había "ganado la libertad frente a quienes fomentan el odio y la agresión".

Tras finalizar el acto, Piqué y Acebes se reunieron con la consejera de Interior del Gobierno catalán, Montserrat Tura, quien acudió a Martorell para hacerse cargo de la situación sobre el terreno.

Desembarco en Cataluña

El secretario general del PP participó ayer por tercera vez en un acto de apoyo a los populares catalanes, después de que Josep Piqué pidiera personal y explícitamente a Mariano Rajoy, al propio Acebes y a los líderes territoriales de la formación que acudan regularmente a Cataluña en las próximas dos semanas para apoyar su candidatura a la presidencia de la Generalitat. Aunque Piqué había trasladado públicamente en Cataluña que quería hacer una campaña de perfil más netamente catalán y sin la presencia incómoda de algunos dirigentes nacionales, esa opinión nunca la trasladó a la cúpula de Madrid. Sí es cierto que Piqué ha evitado explícitamente reclamar la ayuda de Eduardo Zaplana, portavoz del PP en el Congreso, debido a la enemistad que les separa.

El argumento ahora de Piqué para justificar su cambio de estrategia es que conviene movilizar también a los votantes del PP que optan por las siglas del partido en las elecciones generales (600.000 en la última cita) y no lo hacen en las autonómicas, en la que se registra mayor abstención. Todas las encuestas otorgan al PP una pérdida de entre dos y tres parlamentarios.

Una información de Ferran Sales publicada por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.