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Bono en el Centro de Atención ¿Para rechazar la oferta?

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 10:00, Categoría: PSOE

Bono se inclina por rechazar la candidatura a alcalde de Madrid

Ha accedido a reflexionar sobre la oferta de Zapatero, pero no se siente motivado por la batalla municipal Paró ayer el intento de José Blanco de hacerle una oferta formal, pero el PSOE insistirá en proponérselo

MADRID.- José Bono, ex ministro y ex presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, se inclina por rechazar la oferta hecha por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para que encabece la candidatura a la Alcaldía de Madrid.

No obstante, según fuentes cercanas al ex ministro, la decisión final no la comunicará hasta el próximo domingo, previsiblemente, bien en un nuevo encuentro con Zapatero -con quien cenó la noche del pasado lunes en La Moncloa para tratar este asunto- o bien a través de una llamada de teléfono.

Sin embargo, la dirección del PSOE y la del Partido Socialista de Madrid (PSM) tienen decidido ya plantear oficialmente y por unanimidad al ex ministro que sea el candidato a la Alcaldía de Madrid, al entender que de sus declaraciones de ayer se desprende que aceptará la oferta.

Y es que el recién jubilado político José Bono salió del ascensor que le condujo a la quinta planta del Círculo de Bellas Artes como despistado. Iba sólo a presentar un libro sobre Irak titulado Y al final, la guerra, que han escrito Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco, editado por la Esfera de los Libros. Sigue en página 14

Sin embargo, un centenar de periodistas formaban una barrera para evitar su paso, aunque Bono tampoco quería pasar ni hizo esfuerzo alguno por hacerlo. Ymelda Navajo, directora de la Esfera de los Libros, se esforzó en decir: «¡Al final!». Pero no tuvo éxito. Bono se acercó voluntariamente a un multitudinario corrillo y habló de otra guerra, y más bien de lo que puede ser su inicio: la de la Alcaldía de Madrid. Y si bien no quiso desvelar si José Luis Rodríguez Zapatero se lo había propuesto, sí dijo: «El presidente cuenta con mi subordinación».

Luego, con la habilidad política que le caracteriza, de sus palabras bien podría desprenderse que dijo que sí, que dijo que no, o que dijo que tal vez; y todas las versiones serían válidas y veraces.

Quien apueste porque dijo que no quería, tiene su frase: «El partido sabe que yo quiero seguir en una segunda línea».

Quien apueste por el tal vez tiene otra: «Decidí dejar la primera línea política hace unos meses, para dedicarme a mi familia, con la conformidad y el beneplácito del presidente del Gobierno. En ello estoy».

Quien apueste porque es que sí, tiene más frases. Una de ellas, muy clara: «Debo decir que es algo que personalmente me agrada. No me amargan los dulces. Me alegra que en mi partido se acuerden de mí para un puesto de esa importancia».

Al final, tras miles de especulaciones, triunfó la idea de que Bono, tras varias negativas, ayer abrió la puerta a competir por la Alcaldía de Madrid. Y el PSOE y el PSM corrieron a recoger el guante.

Nadie duda que algo tuvo que influir un encuentro o cena celebrado la tarde-noche del pasado lunes en La Moncloa entre Bono y Zapatero.

Sin embargo, nada está cerrado definitivamente, según múltiples fuentes consultadas en el partido y otras cercanas al propio Bono.

Una semana más

Es más, Bono ha pedido una semana para reflexionar antes de darle una respuesta a Zapatero, aunque fuentes cercanas al actual miembro del Consejo de Estado aseguran que no se siente motivado por la batalla municipal.

Es más, Bono tiene otros horizontes si vuelve a la política activa, que no están centrados directamente en nuevas batallas electorales, y sí en puestos de mayor calado institucional.

Lo cierto es que una de las condiciones que se desprendía de las palabras que pronunció el ex ministro de Defensa y ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha se cumplió ayer mismo.

Bono vino a insinuar que su designación fuese respaldada sin fisuras por el PSM, por el PSOE y por el presidente del Gobierno. Y los tres requisitos los consiguió a partir sólo de sus confusas palabras.

Fuentes cercanas a Rafael Simancas indicaron que el apoyo del candidato a la Comunidad de Madrid y secretario general del PSM es total y entusiasta. Además, las relaciones entre Bono y Simancas son excelentes desde hace ya mucho tiempo.

Pero lo más significativo es que el sector guerrista de la FSM respalda también la candidatura. Su máximo dirigente, José Acosta, declaró ayer a EL MUNDO: «Lo vamos a apoyar, no vamos a plantear ningún problema. Pero que se anuncie ya. Eso es lo único que pedimos. No es que aceptemos a cualquiera, hay nombres a los que nos opondríamos [y dio algunos], pero José Bono puede ser una buena opción. Pero que se diga ya», insistió el líder del guerrismo.

En Ferraz, que ha estado un poco fuera de juego en todo este tema, por la mañana se dio el mensaje de que «ni confirmamos ni desmentimos» y, por la tarde, ya fueron más por la idea de que no estaba cerrado, pero era probable... o no.

Ni que decir tiene que si a Zapatero le sale finalmente la jugada, habrá cumplido la palabra dada a Alberto Ruiz-Gallardón, en la inauguración del aeropuerto de Barajas, de que le iba a poner un candidato muy complicado para ganar las elecciones.

No obstante, al cierre de esta edición, todavía seguía todo en el aire. El PSOE desmintió que la cuestión se vaya a desvelar en pocas horas y apuntó que, posiblemente, no se concretará nada en varios días.

Además, Bono paró el intento de José Blanco de ofrecerle la candidatura. Llamó a dirigentes socialistas para comunicarles que la decisión no la tenía todavía tomada y que en la Ejecutiva Regional de la FSM no se adoptara ninguna decisión, ni tampoco en la Dirección del PSOE.

Por todo ello, nada se movió oficialmente ayer. El PSOE todavía duda de cómo hacerlo y cómo plantear el ofrecimiento oficial a Bono, sobre cuya fórmula no quieren dar pista alguna, aunque siempre será respetando los estatutos y reglamentos internos del partido.

Eso sí, en la dirección del PSM estarán eufóricos si se confirma finalmente la candidatura de Bono.

Nadie duda de que para Simancas sería todo un revulsivo, pero, al cierre de esta edición, el último globo socialista parecía que empezaba a deshincharse. Y la pregunta es: ¿Y si Bono, finalmente, también dice que no?

Siempre dijo que nunca se presentaría a Alcalde de Madrid

«Ni me lo han pedido ni tiene el más mínimo fundamento». 09-XIX-06

«Para tranquilidad de los que se intranquilizan buscándome candidaturas, no pienso presentarme a la Alcaldía de Madrid ni a otros inventos que han ido circulando». 07-VI-06

«Yo no soy de Madrid, ni vivo en Madrid. Nunca me han gustado los paracaidistas en política». 12-XIX-06

«Me he ido hace muy poco y no estoy para volver». 9-XIX-06

«Dado que Madrid es la puerta de entrada a La Moncloa, se debe elegir para el puesto al mejor candidato posible». Enero de 2006

«No voy a ser candidato a la Alcaldía porque Alberto y yo tenemos un pacto para no presentarnos juntos a la misma cosa nunca. Queda así resuelta la incógnita. Nunca me enfrentaré a Gallardón en elecciones». 09-XI-05

«Que no cuenten conmigo como candidato para las elecciones autonómicas y municipales de 2007. Como militante del PSOE, sí». 19-XII-05

Una información de Manuel Sanchez publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Aguirre: «Simancas tiene que aceptar a un paracaidista»

MADRID.- La presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, dio ayer por segura la candidatura de José Bono a la Alcaldía y no regateó críticas al ex ministro y a su partido. «La proclamación de Bono», empezó por decir en declaraciones a este diario, «es una forma muy significativa de la actuación a la que nos tiene acostumbrados el PSOE: decir una cosa y hacer exactamente la contraria».

Según Aguirre, ayer se puso de manifiesto que las elecciones primarias «fueron una operación de maquillaje y de propaganda para ocultar el hecho de que en el PSOE nunca ha existido democracia interna».

La presidenta de Madrid ahondó en ese reproche y criticó a la Federación Socialista Madrileña, porque «es la primera vez en su levantisca historia que se le impone al candidato desde arriba, y a los pocos minutos después de que Simancas declarara que no pensaba proponer a Bono». «Y es que Simancas», añadió, «ha tenido que aceptar a un paracaidista cuya relación con Madrid y los madrileños es inexistente».

Dicho esto, la dirigente popular se reservó un rosario de críticas al propio Bono. «Ha quedado ya claro que su salida del Gobierno no tuvo que ver con razones familiares, sino con el ascenso de Rubalcaba para la negociación con ETA. Tampoco es cierto que no aceptaría enfrentarse a Gallardón». «Y ahora le ofrecen ser un perdedor...», concluyó.

Una información de C. Remirez De Ganuza publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Blanco: «Las estrategias no se cuentan nunca, sólo se aplican»

MADRID.- El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, aseguró ayer, antes de las declaraciones de José Bono, que «hay muchas personas de las que no se habla que tienen derecho a tener la oportunidad de acreditar su capacidad de gestión al frente de una institución», en referencia expresa a la Alcaldía de Madrid.

En un desayuno informativo del Fórum Europa, Blanco comenzó su intervención asegurando que «hoy no tocaba» hablar del aspirante a disputar el Ayuntamiento de Madrid por parte del PSOE, aunque no negó que Bono fuese un «excelente candidato».

En presencia del secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, insistió en su tesis de que el nombre del candidato «podría ser el mejor regalo» en Reyes. «Eso no quiere decir que antes no podamos anunciarlo», añadió.

José Blanco remarcó que cuando uno determina «el candidato o la candidata» fija también la estrategia electoral «y desde siempre he aprendido que las estrategias no se cuentan, sino que se aplican», dijo el dirigente socialista.

Una información de Manuel Sanchez publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


José Bono abandona su retiro voluntario y se deja querer como candidato a Madrid

El lunes salió de Moncloa con un «no» a Zapatero y a las pocas horas dijo que «a nadie le amarga un dulce». El PSOE le hará oficialmente una oferta, tras una desconcertante finta del manchego, a la espera de su respuesta

Madrid - El personaje más controvertido del socialismo español vuelve a escena. Por voluntad propia y con una desconcertante estrategia. José Bono, el sempiterno polemista que un día habló de un pacto con su amigo Alberto Ruiz-Gallardón para no «torear» en el mismo ruedo político, al siguiente juró que no hacía de paracaidista de nadie y al otro, que era pronto para volver a la primera línea de fuego, regresa por sus fueros, se desmiente a sí mismo y se deja querer como candidato a la Alcaldía de Madrid. Éstos son los hechos. El pasado sábado, las huestes del «guerrismo» madrileño hacen notar públicamente su malestar con la dirección federal del PSOE por la forma en que gestiona y oculta la designación del candidato más importante a las elecciones municipales de 2007. El domingo, el diario «El País» informa de nuevas presiones de Zapatero al ex ministro de Defensa para que fuera cabeza de lista a la capital de España.

El lunes, fuentes del PSOE al más alto nivel sostienen que todo es fruto de una estrategia del polémico ex barón para regresar a medio plazo a la política nacional. Hablan, incluso, de sus aspiraciones a presidir el Congreso de los Diputados en 2008. Esa misma noche, el presidente del Gobierno convoca a Bono en Moncloa. También dicen que en esa reunión estuvo el secretario general de la FSM, Rafael Simancas (aunque sobre este hecho hay distintas versiones). El ex presidente castellano-manchego sale de la residencia presidencial con un «no», si no rotundo, sí bastante claro, a Zapatero. Luego, hace saber que, al día siguiente, o sea ayer por la mañana, haría una declaración pública al hilo de las nuevas especulaciones sobre su supuesta candidatura a la Alcaldía. Y aquí, sobre las doce de la mañana, salta la sorpresa. Bono cambia su posición inicial de rechazar el puesto, y se deja querer en el PSOE. Sostiene, ahora, que le agrada la idea de ser candidato a la Alcaldía más importante de España. «No me amargan los dulces, me agrada que en mi partido se acuerden de mí para un puesto de esa importancia. Pero es una decisión sobre la que no me voy a pronunciar. Hace meses que tomé la decisión de dejar la primera línea de la política y dedicarme más a mi familia. Eso es algo que hice con la conformidad y el beneplácito del presidente del Gobierno, y en ello estoy... ». Decía más: «Ahora, la FSM, el PSOE y el presidente del Gobierno tienen que tomar las decisiones que crean oportunas y yo no creo que hoy deba adelantarles, ni alimentar ningún tipo de especie que no he promovido». No decía «sí», tampoco «no», quizá un «tal vez»... ¿Se puede ser más enrevesado? Si algo pretendía era dejar claro que su interés era cero, que si se lo pedía el partido, Zapatero y el PSM, lo haría con gran sacrificio por tener que desdecirse de sus palabras.

En el PSOE, no daban crédito. Su impresión es que Bono volvía a jugar al despiste y a contribuir a la ceremonia de la confusión. Pero eso fue sólo durante la primera media hora que siguió a las palabras del polemista ex barón. Al rato, la consigna era: «No confirmamos, ni desmentimos». Ya había un cambio en el discurso. La dirección federal no sabía por dónde se andaba, ni conocía los «retorcidos» propósitos del manchego.

Si lo que persigue es otro objetivo incierto, ahora tendrá que retratarse. Porque, después de lo dicho, el PSOE propondrá otra vez, pero ahora oficialmente, a Bono que sea candidato. Siempre fue su primera opción. Las encuestas internas así lo indicaban. Le saca diez puntos en preferencia ciudadana a Gallardón, que dice estar encantado con que la pugna de Madrid atraiga la atención de toda España. La pelota está en su tejado, y ya no caben más rodeos. Tendrá difícil decir «no» después de la que ha montado.

Si el PSOE ya había hace tiempo descartado la opción Bono por expreso deseo del nombrado, ahora recoge el guante que el ex presidente autonómico le ha lanzado. La oferta no será en las próximas horas, a pesar de que ayer se especuló todo el día con distintos escenarios y decenas de tiempos. Lo único que se sabe es que el PSM y Simancas tendrán protagonismo, y que la decisión será por unanimidad y aclamación tanto en el PSOE como en la que fuera, y ya no es, la federación más convulsa de España.

¿Venganza contra los guerristas?

Vaya por delante que el sector mayoritario del PSM, esa rara especie que aún guarda las esencias del guerrismo, no pondrá el más mínimo reparo a que Bono sea el candidato a la Alcaldía de Madrid. Pero a nadie le escapa que, ironías de la política, si el manchego es proclamado será de algún modo el nuevo jefe de quienes un día, en julio de 2000, traicionaron a su propia candidata al XXXV Congreso Federal (Matilde Fernández) con el único propósito de que Bono no se hiciera con las riendas del partido. Nueve votos dieron la victoria a un entonces deconocido Zapatero frente al veterano barón socialista. El ex ministro de Defensa, dicen, es de los que no olvida. ¿Será ésta su venganza contra los guerristas?

Las encuestas del PSOE le dan diez puntos de ventaja sobre el alcalde

El Partido Socialista de Madrid (PSM-PSOE) recibió ayer alborozado la posibilidad de que José Bono le dispute el sillón consistorial a Alberto Ruiz-Gallardón. De hecho, fuentes socialistas aseguraron que, según las encuestas que maneja el partido, el ex ministro de Defensa tendría ahora mismo «una ventaja de diez puntos» sobre el actual alcalde.

Una información de Esther L. Palomera publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las contradicciones del ex ministro

Durante meses, José Bono ha insistido en que «jamás» competirá por la Alcaldía de la capital

Madrid - En política, la locuacidad es un arma de doble filo: puede encandilar a las masas, pero deja un «rastro» en las hemerotecas que, en un momento dado, deja al descubierto las contradicciones del personaje. A José Bono casi nadie le discute su magnetismo con el electorado, pulido en las largas campañas electorales de su Castilla-La Mancha natal; sin embargo, si acepta ser candidato a la Alcaldía de la capital, al ex ministro de Defensa le van a recordar una y otra vez que sus «compromisos», al final, no lo han sido tanto...

- «Dado que Madrid es electoralmente la puerta de entrada a la Moncloa, se debe elegir para el puesto al mejor candidato posible» (enero de 2002) .

- «Es un pacto que hago público: no voy a ser candidato a la Alcaldía porque Alberto y yo tenemos un pacto para no presentarnos juntos a la misma cosa nunca. De modo que queda así resuelta esta incógnita» (9 de noviembre de 2005).

- «Jamás pienso en la Alcaldía de Madrid. Sólo me acuerdo del alcalde cuando estoy en un atasco o por su cumpleaños. Nunca me enfrentaré a Alberto Ruiz-Gallardón en unas elecciones; ya lo he dicho en reiteradas ocasiones y así será» (9 de abril de 2006).

- «Que no cuenten conmigo como candidato para las elecciones autonómicas y municipales de 2007. Como militante del PSOE, sí» (9 de abril de 2006).

- «Ni soy de Madrid ni vivo en Madrid, luego no puedo ser el candidato» (10 de septiembre de 2006).

- «Ni me han pedido que sea el candidato a la Alcaldía de Madrid ni esa posibilidad tiene el más mínimo fundamento» (12 de septiembre de 2006).

- «Yo ni soy de Madrid ni vivo en Madrid. Nunca me han gustado los paracaidistas en política» (13 de septiembre de 2006).

Queda claro que Bono, por lo menos hasta hace muy poco, no se veía disputándole el sillón consistorial a su amigo Gallardón. Y es que, en su opinión, el requisito indispensable de un candidato con opciones de victoria es proceder del lugar por el que se presenta. Al menos ése es el argumento que utilizó insistentemente cuando compitió con Adolfo Suárez Illana (PP) por la Presidencia de Castilla La Mancha:

- «Que los “populares” propongan a un candidato de fuera de la Comunidad se explica porque quieren más a su partido que a la región. Es una ofensa que los del PP piensen que es más importante las siglas de un partido que Castilla-La Mancha. Yo quiero a Castilla-La Mancha más que a ninguna otra referencia política» (28 de mayo de 2002).

- «El arraigo de Suárez Illana con esta tierra es francamente escaso. Si hoy hubiese elecciones, no podría votar. Es difícil de entender que el Partido Popular de Castilla-La Mancha no haya encontrado a nadie en la región que sienta los colores de esta tierra» (27 de mayo de 2002).

- «Mi futuro personal y político siempre estará vinculado a Castilla-La Mancha esté donde esté y haga lo que haga. Siempre lucharé por Castilla-La Mancha y nunca, sea cual sea mi posición política, podré dar la espalda a mi comunidad» (23 de mayo de 2003).


Bono negocia con Zapatero las «compensaciones» para ser el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid

MADRID. Tras la negativa rotunda de Javier Solana, toda la presión se ha desplazado sobre José Bono, y, a tenor de sus manifestaciones de ayer, parece que ha empezado a surtir efecto. Tras reunirse el lunes por la tarde en el Palacio de la Moncloa con José Luis Rodríguez Zapatero, el ex ministro de Defensa, que hasta ahora se había descartado rotundamente como candidato del PSOE para la alcaldía de Madrid, abrió ayer la puerta que él mismo había cerrado antes, con unas declaraciones suficientemente ambiguas para dar cobertura a la decisión final -cualquiera que sea su sentido-, aunque lo novedoso fue su declaración expresa de «subordinación» al criterio de Zapatero y la subyacente de disponibilidad.

«No me amargan los dulces»

«Hace unos meses que tomé la decisión de dejar la primera línea de la política y de dedicarme más a mi familia, y eso es algo que hice con la conformidad y el beneplácito del presidente del Gobierno, y en ello estoy. Pero ahora escucho las propuestas que se hacen utilizando mi nombre como candidato para la alcaldía de Madrid y debo decir que es algo que personalmente me agrada, porque no me amargan los dulces. Me agrada que mi partido se acuerde de mí para un puesto de esa importancia», dijo Bono poco antes de presentar un libro sobre la guerra de Irak.

Y añadió: «Es una decisión sobre la que yo no me voy a pronunciar, porque quien tiene que tomarla en primer lugar es el partido. El partido sabe que quiero estar en una segunda línea, sabe que soy militante del partido, y el partido y el presidente del Gobierno tendrán que tomar las decisiones oportunas. Yo no creo que hoy deba adelantarlas, ni alimentar ningún tipo de especie. El presidente del Gobierno cuenta no sólo con mi subordinación como socialista, sino con mi afecto y consideración. Todo lo que hablamos debo mantenerlo en la reserva y es él el que, sobre este asunto, debe hacer algún tipo de manifestación si lo desea».

Las condiciones de Bono

Con esta referencia aludía a su reunión del lunes con Zapatero, con quien ha tratado de su posible candidatura en varias ocasiones, y que, además, ha recurrido a personas próximas para que contribuyan a doblegar su resistencia. Según fuentes conocedoras de los planteamientos del ex presidente de Castilla-La Mancha, éste ha puesto como condición figurar en las listas para el Congreso de los Diputados en las próximas elecciones generales -lo que desea en todo caso-, petición que es del agrado del secretario general del PSOE. Algunas fuentes socialistas apuntan que también habría pedido, para el caso de que perdiera los comicios en Madrid, ser el próximo presidente de la Cámara Baja. No obstante, en el PSOE se muestran convencidos de que «si el candidato es Bono, gana», y esgrimen encuestas propias que le situarían muchos puntos por delante de Alberto Ruiz-Gallardón en valoración de los madrileños.

«No me veo», pero la presión arrecia

Sin embargo, las fuentes consultadas por ABC aseguran que «de su última conversación con Zapatero no se desprende que haya dicho que sí», por lo que aún no se da por cerrada la candidatura. De hecho, estas fuentes aseguran que Bono insistía ayer en privado en que «no me veo», aunque advertían de que «la presión que está recibiendo es muy fuerte, y arrecia».

Y es así porque a la «batalla de Madrid» se le da trascendencia de «gran operación política». El PSOE cree que con una candidatura como la de Bono -y su efecto arrastre sobre la de Simancas en la Comunidad- podría derrotar tanto a Alberto Ruiz-Gallardón como a Esperanza Aguirre, y, con ello, «desarbolar» a ambos como opciones de futuro para liderar el PP.

El principal escollo al que se enfrenta Bono para dar el «sí» sería la resistencia de su familia a que acepte este reto a tan corto tiempo de su renuncia al Ministerio -el 7 de abril-.

Una información de Gonzalo López Alba publicada por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El partido se vuelca: «No hay mejor candidato»

MADRID. La trayectoria política de Bono indica que le gusta sentirse «necesitado» y «querido» antes de postularse. Así ocurrió en 2000, cuando esperó a que hubiera numerosos pronunciamientos reclamándole que diera el paso antes de optar a la secretaría general del PSOE, y también cuando, después, reconsideró su decisión de dejar la Junta de Castilla-La Mancha.

Ayer, con sólo entreabrir la puerta, cosechó una aluvión de parabienes, procedentes no sólo de todos los sectores del partido en Madrid, sino de toda España. «No hay mejor candidato», dijo Trinidad Jiménez, anterior candidata. «Sería un gran candidato», para Rafael Simancas, con quien Bono ya ha hablado. «Puede dar un buen juego», opinó José Acosta. Sería «excelente», según el aragonés Iglesias.

Desde el PP, Eduardo Zaplana la aconsejó que no acepte: «Querer perder a estas alturas no parece razonable. No tiene necesidad».

Una información publicada por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Hablando de «paracaidistas»...

MADRID. Proponer a un candidato de «fuera» de la Comunidad se explica porque «quieren más a su partido que a esta región». El autor de esta reflexión no es otro que José Bono, justo cuando el PP propuso a Adolfo Suárez Illana como candidato en Castilla-La Mancha para las elecciones de 2003. Y quien prometió lo siguiente también fue él, en noviembre de 2005: «Es un pacto que hago público: yo no voy a ser candidato a la Alcaldía de Madrid porque Alberto (Ruiz-Gallardón) y yo tenemos un pacto para no presentarnos juntos a la misma cosa nunca. Queda así resuelta esta incógnita». Casi un año después, el ex ministro de Defensa expresaba su «agrado» ante la idea de encabezar la candidatura socialista al Ayuntamiento de la capital.

Quién le iba a decir a Bono, después de hablar tantas veces de los «paracaidistas» en Castilla-La Mancha -los militares y los otros, los políticos- que él podía aterrizar de esta manera, y sin casco, en la Plaza de la Villa.

Que Bono sea de «fuera» tiene poca importancia en Madrid, aunque uno ni siquiera viva aquí y pretenda ser alcalde. El ex ministro vive en Olías del Rey (Toledo), y la última vez votó en su localidad natal, El Salobre (Albacete). Los madrileños han tenido ocasión de conocer y valorar a este político por otras circunstancias en los últimos años, en su relación con Madrid y su Comunidad.

A Bono se le ha conocido bien en la capital de España por el «caso» que llevaba su nombre, relacionado con la detención ilegal de dos militantes del PP de Madrid, que aparecieron en una fotografía cerca del ex ministro de Defensa durante una manifestación en la que éste aseguró que fue agredido. Bono había asistido a la manifestación sin comunicarlo a las Fuerzas de Seguridad, lo que le colocó en una situación vulnerable que pudo evitarse. El «caso Bono» acabó con la condena de tres policías por la detención ilegal de los afiliados del PP y la dimisión del anterior delegado del Gobierno, Constantino Méndez.

En Madrid también ha sido sonada la actuación de Bono en la «Operación Campamento», el gran proyecto urbanístico en una zona que linda con la carretera de Extremadura, donde se levantarán 10.700 viviendas, de las que 7.000 tendrán algún tipo de protección. La «operación» se reactivó con Bono, cierto, no sin ventajas para el Gobierno de Zapatero, que obtendrá unas plusvalías de 356 millones de euros, algo que la Comunidad de Madrid no dudó en calificar de «pelotazo». El Gobierno de Aguirre propuso reinvertir esas plusvalías en infraestructuras que beneficiaran a los vecinos, pero el ministro Bono dejó claro que el dinero serviría para cumplir «compromisos» adquiridos por su Ministerio.

Ante las quejas del Gobierno madrileño, Bono aseguró en el Congreso de los Diputados que «Esperanza Aguirre es de las que besan a mediodía y muerden de noche», unas palabras que recibieron el calificativo de «machismo innato» por parte de la presidenta de la Comunidad.

Relación con Zaplana

En el Congreso y en los mentideros políticos ha sido tema de conversación la buena relación que mantuvo Bono con Eduardo Zaplana, lo que se tradujo, según se comenta en el Parlamento, en un pacto de no agresión, que «suavizó» claramente la oposición ante el ex ministro de Defensa.

En la región madrileña se habló mucho de Bono cuando Eurocopter tuvo que elegir su base de operaciones, y gracias a la ayuda del ministro de Defensa se llevó el grueso de su actividad a Albacete -su tierra natal- en detrimento de la región madrileña. Y los madrileños también se han acordado de él al ver los desarrollos urbanísticos desaforados que se están levantando en el límite con esta región, alguna tan oscura como la de Seseña, sin tener garantizados servicios básicos, y que utilizarán sin duda los de la Comunidad de Madrid, tan solidaria con los de «fuera».

Una información de Mariano Calleja publicada por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Bono se replantea a petición de Zapatero su negativa a competir por Madrid 

El presidente se reunió con el ex ministro el lunes y le dijo que no renunciaba a "convencerle"

Madrid - El PSOE propondrá en breve, de manera oficial, al ex ministro José Bono que sea el candidato de los socialistas a la alcaldía de Madrid. Así ocurrirá después de que Bono declarara ayer que corresponde al partido tomar las decisiones sobre candidaturas aunque, eso sí, él preferiría seguir un tiempo "en segunda línea". Esta cierta disposición de Bono se produjo un día después de que mantuviera una entrevista en La Moncloa con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Bono continuó más que reticente, pero el presidente le advirtió de que, en absoluto, renunciaba "a convencerle".

Aún queda otra conversación entre Rodríguez Zapatero y Bono sobre la candidatura a la alcaldía de Madrid. Parecía que todo estaba zanjado y que Zapatero aceptaba las razones del ex presidente de Castilla-La Mancha para rechazar ser el aspirante al Ayuntamiento de Madrid. Pero no es así. Al anochecer del pasado lunes, después de una larga entrevista en el palacio de la Moncloa, el presidente despidió a Bono advirtiéndole de que no renunciaba a convencerle y que en la próxima reunión, sin fijar la fecha, daba por seguro que su ex ministro pronunciaría el sí, según señalan fuentes gubernamentales.

La primera consecuencia visible de esta última conversación entre ambos políticos se advirtió ayer en las declaraciones que realizó Bono. El ex presidente castellano-manchego acudió al Círculo de Bellas Artes de Madrid para presentar el libro Y al final la guerra, de Lorenzo Silva y Luis Miguel Francisco, editado por el Círculo de Lectores, y allí le aguardaban numerosos medios de comunicación para preguntarle sobre la candidatura de Madrid.

"Personalmente me agrada"

"Escucho las propuestas que se hacen utilizando mi nombre como candidato a la alcaldía de Madrid, una posibilidad que personalmente me agrada. No me amargan dulces. Me agrada que mi partido se acuerde de mí para un puesto de esa importancia; pero es una decisión sobre la que yo no me voy a pronunciar". Y continuó: "La decisión sobre los candidatos electorales corresponde en primer lugar al partido y el partido sabe que yo quiero estar en una segunda línea, que soy militante del partido y que debe tomar las decisiones oportunas".

Con esta y las siguientes declaraciones, Bono se ponía a disposición del partido. "Ahora el partido en Madrid, y el partido a nivel federal y el presidente del Gobierno tienen que tomar las decisiones que crean oportunas; yo no creo que deba adelantarlas, ni alimentar ningún tipo de especie que no he promovido". El pasado lunes, este periódico informó de que el presidente del Gobierno había vuelto a la carga, como ya hiciera en pleno verano, para que Bono fuera el candidato madrileño. "El presidente del Gobierno cuenta no solamente con mi subordinación como socialista, sino con mi afecto y con mi consideración, y todo lo que él y yo hablamos debo mantenerlo en la reserva y es él el que sobre este asunto debe hacer alguna manifestación si lo desea", añadió.

A partir de estas consideraciones, el alborozo reinó en el PSOE, tanto en la dirección federal como en la ejecutiva de Madrid. En esos ámbitos pasaron por alto las primeras consideraciones de Bono respecto a que él había abandonado la primera línea de la política, voluntariamente, para dedicarse "más a su familia".

En el PSOE sólo tomaron nota de la "subordinación" que manifestó a Zapatero y al partido para acceder a sus demandas. Pero con la satisfacción, al ver que se abría una puerta al sí, sobrevino la confusión, que se prolongó durante toda la jornada sobre cuáles serían los siguientes pasos.

Era la primera opción

En la dirección federal y en la regional de Madrid se precisó que no hay procedimiento fijado. Ahora bien, las declaraciones de Bono han provocado una decisión relevante, según informan fuentes oficiales socialistas. "El partido propondrá en breve a José Bono que sea el candidato a la alcaldía de Madrid", dijeron las mismas fuentes. La propuesta se producirá por cuanto que Bono ya no dice rotundamente que es del todo imposible y porque, añadieron, "el partido quiere que sea él al ser la primera opción por la que se apuesta".

Lo cierto es que todavía prima para Bono, según fuentes de su entorno, su posición inicial. "Las circunstancias hacen imposible que acepte", señalaban estas fuentes el pasado fin de semana. Se referían a que sólo hace seis meses que dejó el Gobierno y, además, que no es de Madrid.

Esto último es fácilmente rebatible para convencerle porque nadie en Madrid, a diferencia de cualquier otro lugar de España, pregunta a los candidatos municipales y autonómicos dónde han nacido, resaltan en la dirección socialista. La razón de que hace poco que se marchó tampoco es un obstáculo insalvable, señalan, al tener claro que Bono quiere volver a la política.

Una información de Anabel Díez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los socialistas se apresuran a festejar la candidatura 

Madrid - La disposición de José Bono a escuchar los dictados del partido llevó a muchos dirigentes socialistas a pensar que ya había dicho que sí. Y de ahí partieron numerosas declaraciones de alegría y de elogio a su figura política.

El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, se encontró con Bono antes de que éste hiciera tales declaraciones. El número dos del PSOE pronunció una conferencia en el Fórum Europa, en un hotel madrileño, y al término se topó con el ex ministro. Se saludaron muy sonrientes y no hubo más. Pero al conocer las declaraciones de Bono, Blanco realzó el currículum del ex presidente de Castilla-La Mancha. Bono agradó a todos, especialmente al partido en Madrid, que dirige Rafael Simancas, al afirmar que el candidato del PSOE "será el próximo alcalde de Madrid".

En el Partido Socialista de Madrid se vivió con intensidad esta jornada, ya que sus dirigentes son quienes más sufren la ausencia de candidato al ser un terreno abonado para la crítica del PP. Simancas, candidato a la presidencia de la Comunidad, formará tándem con el aspirante a la alcaldía. Ayer habló con Bono, pero las fuentes informantes prefirieron no desvelar el contenido de la conversación porque "no hay nada definitivo".

Simancas estará presente en el proceso de selección del candidato y será el coprotagonista de la "petición formal" a Bono. Todavía no se ha decidido si la parte pública de la oferta la realizará Zapatero o Blanco. La respuesta final de Bono se producirá en un encuentro discreto en La Moncloa.

Una información de Anabel Díez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.