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19 de Septiembre, 2006

Opiniones de toda ideología y creencia religiosa sobre la ofensiva islamista

Por Sin Pancarta - 19 de Septiembre, 2006, 10:00, Categoría: Islamismo

Nunca creí que fuese yo, ateo confeso y reconocido, quien tuviese que escribir en defensa del Papa. Muy mal deben estar las cosas cuanto me veo en la obligación de respaldar una lección magistral de Benedicto XVI. Les hemos ofrecido el texto íntegro y traducido de la conferencia, también me la he leído, y no encuentro razón de ofensa alguna.

He dicho por activa y por pasiva que si el nacionalismo ha sido la peste del Siglo XX, el Islam es la peste del Siglo XXI. Esa denominada religión, entre otras atrocidades, se fundamente en la conversión por medio de la violencia, así como el extermino de quienes considera ‘infieles’. Puedo buscar las suras si fuese necesario.

La izquierda más repugnante se ha aliado con el islamismo extremo porque ven la opción de destruir occidente, nuestras democracias occidentales. Fracasaron con el comunismo soviético y ahora lo intentan con los más extremistas yihadistas. Estos sujetos, en su sideral ignorancia no se dan cuenta que en una república islámica serían los primeros en probar la ‘espada’. Llevo años reiterándolo: nuestra sociedad tiene el enemigo dentro, la quinta columna enmascarada bajo la tolerancia, bajo al defensa del multiculturalismo.

Este tema dará mucho de sí. De momento les he seleccionado varias columnas de opinión publicadas en los cuatro diarios nacionales cuyos autores van del catolicismo al ateismo pasando por el protestantismo. Pluralidad política e ideológica donde las haya.


“Un favor papal” por Hermann Tertsch

Previsibles y poco conmovedoras son las reacciones de angustia y estupor de intelectuales, políticos y observadores occidentales ante la furia del mundo islámico por un comentario y una cita que el papa Benedicto XVI hizo en referencia a la incuestionablemente arraigada vocación del islam de imponerse por la fuerza. Nadie rebate al Papa, pero todos lo consideran culpable del conflicto. En el mundo islámico tampoco hay mayor sorpresa. El habitual celo de los moderados por dar la razón a los radicales se ve bien combinado con los insultos y maldiciones al Papa y a Occidente por favorecer, supuestamente a los radicales. Ni una voz surge con el coraje de decirles a los suyos que su indignación es gratuita, inducida o hipócrita. De la escuela coránica más fanática en Karachi a las mansiones de los funcionarios de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) con los niños en internados en Suiza, todos dicen saber que la culpa de que el islamismo genere sociedades fracasadas, jamás libres, y sea incapaz de afrontar la modernidad, la tienen los demás, "los cruzados", ahora el Papa.

En su discurso de Ratisbona, el pontífice se refería al rechazo que cualquier adoración a Dios ha de tener a los intentos de sus fieles de forzar su expansión por la violencia. Incluida la fe cristiana, que durante tanto tiempo lo hizo. Había mucho de autocrítica de la Iglesia de Roma cuando así se expresaba el Papa en su patria bávara, bastión de la contrarreforma. Pero estas consideraciones carecen de sentido. Primero porque los ofendidos no conciben la autocrítica. Y sobre todo porque no estamos ante una reacción de genuina ofensa o buena fe traicionada sino ante una nueva operación de la vanguardia radical del islamismo para reafirmar el secuestro de la comunidad religiosa islámica mundial y elevar un grado más la amenaza a las sociedades libres. Pagamos hoy también la muy indigna reacción de la mayor parte del mundo occidental en la crisis de las viñetas de Mahoma, cuando quedaron en evidencia las fisuras y dudas sobre nuestros principios en Occidente. El ejército de caricaturistas, intelectuales y políticos que se prodigan en guasear sobre un Cristo o el Papa se abstuvieron de solidarizarse con los daneses y de paso los tacharon de ultraderechistas. Las comunidades islámicas en Europa saben ya cómo callar bocas.

En todo caso sería ahora conveniente que nos diéramos cuenta de que la reacción habida demuestra brutalmente la profunda verdad que ha expresado el Papa. Y desvela la falacia de la teoría de que un cambio nuestro de conducta puede llevar al islam a adecuarse y a renunciar a un Dios total en la vida diaria y política de los individuos y los pueblos. Ese viejo dilema entre lo de Dios y lo del César. Desde la buena o la mala fe, el islam ha de saber que nuestro César es el Estado de derecho y las libertades, la de expresión la primera, no negociable con Dios alguno.

El islam que se dice moderado debería movilizarse para hacer frente a quienes se atribuyen el monopolio de su fe. Y no podemos ayudarle. Sería muy útil que se revolviera contra la manipulación, sacara a la gente a la calle cada vez que desde televisiones como Al Yazira o Al Manar se utiliza a Alá para llamar al crimen, a mutilar a mujeres, celebrar asesinatos, demandar la reconquista de Andalucía, Sicilia o los Balcanes o aplaudir al presidente iraní cuando promete exterminar a los judíos. En caso contrario, esos ejercicios de moderación de reyes, ulemas, generales o intelectuales se antojan un cálculo cínico o indiferente que compra seguridad al fanático a cambio de manos libres para atacar a Occidente. Los sabios templados del mundo islámico son hoy tan irrelevantes como la leyenda del idílico Al Andalus, ese producto ideológico turístico sevillano. Es el islam el que debe dejar de amenazar, quemar y matar por el hecho de que alguien hable, escriba o dibuje. Muchos creen que el intelectual Benedicto XVI no era consciente de los efectos posibles de su discurso. Puede que sí y pensara que reprimir verdades urgentes sólo favorece a quienes se mecen en la mentira o el miedo. Lamentar los dolores que la verdad produce no significa pedir perdón por expresarla. Ratisbona se perfila ya como el primer gran favor que Benedicto XVI nos hace desde su pontificado a todos, al islam y a Occidente.

Publicado por el diario EL PAIS el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Islamismo sangriento” (Editorial de LA RAZON)

Los intelectuales europeos se han olvidado del «caso Rushdie» y callan ante la nueva amenaza

La diplomacia vaticana se ha movilizado para rebajar la tensión que en el mundo islámico ha provocado el discurso del Papa contra la violencia religiosa. Ayer, el nuncio en España subrayó que las reflexiones papales eran una apuesta por el espíritu de diálogo y la razón. El portavoz del Episcopado español, por su parte, desmintió que Benedicto XVI haya pedido perdón y denunció la manipulación malintencionada de sus palabras.

Mientras tanto, en varios países musulmanes han continuado los actos de violencia, sin que se hayan alzado voces significativas contra el asesinato de una religiosa católica en Somalia o por el atentado contra dos iglesias en Palestina. Pero aún: la escalada verbal contra el Papa ha llegado hasta la Unión Mundial de Ulemas, cuyo jefe ha convocado para este viernes a todos los mahometanos del mundo a «manifestar su ira».

Al Qaida ha ido un poco más lejos y, en coherencia con su proceder habitual, ha llamado a intensificar la «guerra santa» contra «los adoradores de la cruz». El líder religioso iraní, Alí Jamanei, ha situado al Papa como esbirro de Bush. En toda esta iracunda turbamulta, ha destacado por su sutileza el cabecilla de los Hermanos Musulmanes de Egipto, quien ha pedido mesura en la protesta porque al Papa «no le siguen todos los europeos».

En efecto, que las masas fanatizadas del islam asesinen, incendien y vociferen forma parte del paisaje inaugurado tras el 11-S. Pero que los países democráticos no sólo callen, sino que justifiquen a los violentos, es alarmante. Ya ocurrió lo mismo con el caso de las caricaturas de Mahoma. Salvo un portavoz de la Comisión Europea, que ayer salió en defensa de la libertad de expresión, la clase intelectual y política europea ha mirado para otro lado en actitud vergonzante, con casos tan clamorosos como el de Moratinos: además de no condenar a los fanáticos ha manipulado las palabras del Papa.

Resulta llamativo el giro radical dado entre los gobernantes progresistas y sus intelectuales orgánicos en este asunto: tan valientes fueron con el «caso Rushdie» como pusilánimes son ahora en un caso menos dudoso. ¿Acaso el Papa es menos digno de defensa que el escritor indio? En el fondo, a los políticos e intelectuales laicistas les repugna más la Iglesia que los regímenes y líderes islámicos, aunque éstos ahorquen a los homosexuales, proclamen el sometimiento coránico de la mujer al hombre y lapiden a las adúlteras.

Son los mismos políticos e intelectuales que aspiran a una «Alianza de civilizaciones» nada menos que con el régimen teocrático de Irán. Aunque lo que de verdad les preocupa es no molestar a un colectivo (el de los inmigrantes musulmanes) que algún día no lejano votarán en las elecciones. Cuando llegue ese día, quienes ahora callan harán valer sus silencios en votos contantes y sonantes.

Publicado por el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Razones y creencias” por Gabriel Albiac

No todas las religiones son iguales. Para un filósofo, como yo, ateo

Se sabe o no se sabe. No se cree. Si se sabe, se construye el sistema de enunciados regulables que justifiquen lo dicho. Si no, se guarda silencio. Creer no añade nada a ese silencio. Es regla básica en filosofía: no creer va en el oficio. Para quien, 2.500 años luego de que Platón fijase las reglas de su juego, persevera en tan excéntrica disciplina. República, 509d-511e: ni conjetura (eikasía) ni creencia (pístis) atañen al filósofo; ambas dormitan en lo opinable, la dóxa, que no acarrea verdad. Accede al conocimiento (epistéme) sólo quien se despoja del hogareño cobijo de creencias y conjeturas.

No todas las creencias son iguales, sin embargo. Desde el frío envite de una razón sin afectos, nada permite igualar la fe de un jainita estricto con la de un estricto antropófago: aunque sólo fuera porque el coste social del vegetarianismo es bastante más amable que el de las convenciones litúrgicas caníbales. Desde el ajeno horizonte de quien no acepta consuelos, nada permite igualar la soledad del jansenista con la ebriedad mortífera del devoto del nacional-socialismo. Ajeno a las diversas formas del monoteísmo, exige el rigor del filósofo, no amalgamar a las tres grandes religiones del Libro: judaísmo y cristianismo han completado, hace mucho, un saludable tabicamiento entre lo religioso y lo mundano, que prohíbe su mutua interferencia; el islam, fijo en el literalismo coránico, ninguna autonomía concede a forma de Estado o política que no se ajuste al mandato del texto. Su apuesta conceptual separa al filósofo del creyente. Pero el filósofo sabe que, en cada momento histórico, hay creencias con las cuales es posible convivir sin riesgo; y otras en las cuales está condenado a muerte. En nuestro hoy, judaísmo y cristianismo pertenecen al primer género; islam, al segundo.

Los católicos, por primera vez desde hace mucho tiempo, tienen por Papa a un teólogo académico. Su discurso en Auschwitz fue la más alta pieza que sobre el silencio de Dios en la Shoá ha producido el catolicismo. Hace equilibrio con la lección magistral del día 13 en la Universidad de Ratisbona, que ha puesto en pie de guerra a los mismos que pretendieron ya linchar a unos cuantos caricaturistas daneses el invierno pasado. ¿Ha leído alguien esa conferencia; de quienes llaman al linchamiento papal, como de quienes compadecen a los linchadores? ¿Había alguien visto las caricaturas; de quienes quemaron consulados como de quienes se identificaron con los ofendidos incendiarios? Lo dudo. Por un motivo: la lección de Ratzinger, Fe, razón y Universidad, versaba sobre la herencia platónica del cristianismo: el peso de la nóesis (inteligencia formal) en el cuerpo doctrinal cristiano. La cita del emperador Manuel II durante el acoso musulmán a Constantinopla remite a las opuestas actitudes de ambos monoteísmos ante la filosofía griega; y a lo incompatible de la yihad con el criterio de racionalidad platónico-aristotélico.

El agustinismo de la exposición de Ratzinger podrá ser acádemicamente discutido. Responder quemando iglesias es confirmar que el emperador de Bizancio se quedó corto en sus vaticinios.

Publicado por el diario LA RAZON el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Carta abierta a Benedicto XVI” por César Vidal

Debe mantenerse firme de la misma manera que su antecesor, Juan Pablo II, lo hizo frente a los horrores del comunismo

Mi muy estimado Benedicto XVI, le ruego en primer lugar que disculpe la osadía de dirigirme a usted por carta. Me explico. Yo no soy católico. Pertenezco a ese conjunto de creyentes herederos de la Reforma a los que su antecesor Juan XXIII denominó «hermanos separados». En cualquier caso, no es ésa la razón por la que me dirijo a usted.

En las últimas horas, el mundo ha asistido a una explosión de cólera en las naciones islámicas cuyo objetivo es usted. El motivo ha sido su referencia al islam. Manifestó su repulsa frente la violencia de carácter religioso y el terrorismo, dos conductas terribles que no pueden asociarse con Dios. El estallido islámico que ha seguido a sus palabras se ha traducido ya en ataques a distintas iglesias de diversas confesiones e incluso en asesinatos.

No se trata de muestras aisladas y espontáneas de barbarie. De hecho,  alguna de las naciones islámicas ha llamado a su embajador a consultas y otras han adoptado medidas exigiendo una retractación.

En mi humilde opinión, lo último que usted puede hacer es retractarse de unas afirmaciones que se corresponden con la realidad. En estos momentos, el terrorismo islámico constituye una amenaza de terribles dimensiones. Como a usted no se le oculta, su finalidad es destruir totalmente el ámbito de la libertad y someter al género humano.

Reflexionando sobre el difícil momento en el que se encuentra he recordado estos días una anécdota que está relacionada con Pedro, el pescador. Cuando Nerón desencadenó la primera persecución contra los cristianos, Pedro se amedrentó y decidió abandonar Roma. Había salido de ella cuando, de repente, distinguió una figura familiar. Sorprendido, Pedro apenas acertó a balbucir: «Quo vadis, Domine?, ¿Adónde vas, Señor?». El Salvador le respondió: «Voy a Roma a ser crucificado de nuevo puesto que tu la has abandonado». El antaño pescador comprendió sobradamente y desanduvo el camino. Fue ejecutado de la misma manera que su Maestro, pero con aquel martirio cumplió con su deber y puso un broche de gloria a su misión apostólica.

Para ustedes, los católicos, Pedro es su antecesor en el cargo que ahora desempeña y usted se encuentra ante una disyuntiva similar, la de dar de lado a la dificultad o la de mantenerse firme arriesgando su vida. No se trata de una figura retórica. Su predecesor, Juan Pablo II, ya fue objeto de un atentado perpetrado por un terrorista islámico. Si el terror islámico puede doblegar al Papa, ¿quién estará fuera de su alcance?, ¿quién se verá libre de sus amenazas?, ¿quién se atreverá a enfrentarse a él? Algunos, sin duda alguna, pero, al menos los católicos, pensarán que esta vez Pedro ha decidido dejar Roma, permitiendo que Cristo sea crucificado en las personas de sus hermanos más pequeños.

Precisamente por ello usted no puede dejarse intimidar por el terror. Debe mantenerse firme de la misma manera que su antecesor, Juan Pablo II, lo hizo frente a los horrores del comunismo. Para ello cuenta con las oraciones de centenares de millones de personas. Cuenta también con las mías. Pero, sobre todo, cuenta con el respaldo del Amor que murió por amor a los humanos. Al servicio de Aquel que se hizo hombre y fue crucificado como un siervo, queda suyo affmo.,

Publicado por el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“De rodillas ante los matones” por Luis Maria Anson

El Corán es un monumento a la espiritualidad, un libro sagrado que, en líneas generales, predica el amor, la solidaridad, el espíritu de convivencia, el respeto a los derechos de Dios en la sociedad. La religión musulmana deja, a lo largo de la Historia, un balance altamente positivo. Tal vez por eso, centenares de millones de personas la comparten y practican frente al ateísmo creciente y estéril de los tiempos modernos.

Afirmar esto es sencillamente decir la verdad. Como también es verdad que la mujer sufre discriminación en el islam o que determinados sectores fundamentalistas deforman y adulteran la doctrina coránica para justificar la violencia y el terrorismo. También hubo fanáticos en el cristianismo, también hubo en nuestra confesión religiosa discriminación de la mujer y violencia. Por fortuna, católicos, protestantes y ortodoxos han aprendido de errores pasados y la moderación al interpretar los Evangelios se ha impuesto en el conjunto del orbe cristiano.

Lo que me parece inaceptable es la matonería internacional de fundamentalistas y talibanes islámicos. Yo nunca hubiera hecho burla de Mahoma en mi periódico. Nunca la hice. Pero la libertad de expresión ampara las caricaturas del profeta que un periodista danés decidió publicar. La reacción del fundamentalismo islámico fue la desmesura: quema de iglesias cristianas, asesinato de religiosos, asalto a las embajadas. Como las democracias occidentales no pueden responder con semejantes métodos, se crea de hecho una situación inaceptable de matonería, que a todos nos veja y humilla, y de la que sólo se ha librado Israel porque aplica multiplicada la ley del talión: cien ojos por un ojo, mil dientes por un diente.

Las democracias occidentales, para evitar el vandalismo de talibanes y fundamentalistas, terminan por pedir disculpas, en contra de sus propios principios de libertad, con lo cual envalentonan todavía más a los cafres. La alianza de las civilizaciones occidentales debe tender la mano, y así lo hace, a la inmensa mayoría del islamismo moderado, pero a la vez tiene la obligación de mantenerse firme ante las reacciones vandálicas de los fundamentalistas, que obtienen muchas ventajas, incluso económicas, de su matonería. Los cristianos somos hermanos de los musulmanes, pero no primos.

El Papa ha dicho la verdad en un contexto moderado y lleno de cautelas y veladuras. Ante la reacción salvaje de los talibanes fundamentalistas, ante la quema de iglesias, ante el asesinato de monjas, ante la cobardía de los cancilleres occidentales, la prudencia vaticana se ha manifestado en la voz de Benedicto XVI pidiendo disculpas. Occidente genuflexo ante los matones. Matones de taberna. Todos asustados o mirando hacia otro lado mientras el matón se enseñorea de la tasca. Jorge Luis Borges dedicó la mejor narración corta de la literatura en lengua española del siglo XX, la mejor escritura también, al asunto: Hombre de la esquina rosada. Francisco Real, el Corralero, trajeado de negro y la chalina baya entra enhiesto en la taberna e injuria a Rosendo Juárez, el Pegador entre el susto general y los respingos del hembraje y los bolaceros. «De asco, no te carneo», le dice al Pegador cuando éste se arruga. Luego se ciñe a la cintura a la novia del matoneado, la Lujanera, con su crencha repeinada y la blusa pezonera, dos pitones en punta bajo la bata, para abandonar después, ensoberbecido, la taberna mientras se escucha la milonga Linda al ñudo de la noche. No sabe que fuera le espera el hombre de la esquina rosada, al que matoneó al entrar en busca de la Lujanera. Pero en Occidente no tenemos al hombre de la esquina rosada. Y todo son cobardías y concesiones, decadencia, en definitiva. Me ha entristecido profundamente, en fin, la imagen del Santo Padre, contrito y doblegado por la cobardía moral de las naciones occidentales, de rodillas ante los matones.

Publicado por el diario EL MUNDO el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


LA TERCERA DE ABC: “Objetivo, el Papa” por Serafín Fanjul

Se equivocan de nuevo. Si la Iglesia católica por boca de sus jerarquías más significativas recula y ofrece a los musulmanes excusas, o aclaraciones, por una ofensa que no ha cometido, yerra gravemente. Desconciertan a la parroquia y favorecen futuros e inmediatos chantajes. Si tal hacen en procura del mal menor, para proteger a los fieles cristianos en los países islámicos (ya han asesinado a una monja en Somalia), están reconociendo de manera implícita que esas comunidades viven sometidas a situaciones que oscilan entre la intolerancia más cruda y la persecución desembozada y feroz. Es la propia Iglesia la mejor conocedora de todas estas calamidades y quizá por ello juega la carta del apaciguamiento, retrasando -igual que la mayoría de los tibios gobiernos occidentales- no ya la adopción de medidas concretas y eficaces para defender a nuestras sociedades, sino la mera comprensión de lo que sucede.

Por si alguien lo duda, unos barbudos paquistaníes (foto de portada de ABC, 16/9/06) nos refrescan la memoria esgrimiendo pancartas insultantes y amenazadoras. Como da la circunstancia de que las amenazas se lanzan en un país en que las matanzas de cristianos son endémicas, el asunto no es para tomarlo a broma y se comprende la preocupación de la Santa Sede por evitar otra oleada de Alianza de Civilizaciones semejante a la de enero, con su secuela de gobiernos europeos maestros en collonería, sus multinacionales francesas aclarando que sus productos nada tienen que ver con Dinamarca y nuestro Rodríguez poniéndose del otro lado, como siempre.

Por desgracia, en este asunto está todo dicho y ya sólo queda actuar, por ejemplo no desamparando a Ayan Hirsi Ali en Holanda, solidarizándose con los cristianos de Oriente Medio con algo más que palabras o apoyando el derecho a la libertad de expresión en Dinamarca o en Roma, un concepto ininteligible para la mayoría de musulmanes, habituados de toda la vida a que información y opinión bajen del cielo, o sea, de dictaduras militares, medievales dinastías despóticas o regímenes teocráticos. A elegir. Mostrando y demostrando a esas masas fanatizadas que con amenazas no van a quebrantar la solidez de nuestros Estados, de nuestras convicciones democráticas y de la confianza en la Historia de que venimos. Seriedad y firmeza, de momento, porque otra cosa es pura redundancia: recordar el rosario interminable de atentados, asesinatos, encarcelamientos, presiones que padecen los cristianos desde Marruecos a Indonesia ya es perder el tiempo. Como lo es entretenerse sacando citas coránicas -a estas alturas- por parte de eruditos postizos o verdaderos, para dilucidar si el texto ofrece más o menos muestras de tolerancia o intolerancia. Y aprovecho la ocasión para recordar -porque hay gentes que no lo saben- que la mejor versión en español es la de Julio Cortés, sin prejuicios propagandísticos ni el prodigioso aval de Arabia Saudí, quintaesencia de objetividades. Lo que importa en este momento histórico es el uso que de él se ha hecho y se sigue haciendo. Aunque Yihad y cuanto detrás viene significa antes que nada «acción violenta contra infieles o musulmanes apóstatas». Y ya está bueno de exégesis científicas para marear la perdiz. Nos interesan los actos y sus consecuencias no las elucubraciones de los multicultis, fabricadas con plantilla, explicándonos que no es lo mismo el extremista que el islam moderado: ¿dónde está el islam moderado? Yo no lo veo, con excepción de alguna publicación o algún simposio requeteminoritario, naturalmente en Europa, en que una marroquí o una tunecina se atreve a decir en público que el derecho de familia islámico es un abuso contra la mujer y no es poco por su parte.

No necesitamos chuscas exégesis coránicas de cuatro líneas (los autores son incapaces de añadir una quinta) en que se distingue entre la literalidad del texto (¿por qué la literalidad va a ser siempre negativa?) y las benéficas interpretaciones en que, al parecer, navega la inmensa mayoría de los musulmanes. Sorprendente Mediterráneo. La literatura árabe de todas las épocas -y digo de todas- está plagada de amenazas, condenas, burlas, improperios y maldiciones contra los cristianos y el cristianismo. Y contra los judíos. Desde la literatura oral (proverbios, cuentos populares, cancioncillas infantiles) hasta las crónicas históricas, la poesía o las obras misceláneas; y no digamos los escritos de temática religiosa. Pero ni siquiera eso es de primordial importancia, lo que de veras nos concierne son los actos y sus resultados y ahí sí que no podemos titubear.

Es sencillamente increíble que teólogos y jurisconsultos musulmanes no sepan distinguir una cita de un conjunto argumental o de la opinión en el discurso de un conferenciante (en este caso Manuel Paleólogo y el Papa Benedicto XVI), cuando la cultura islámica, desde la Alta Edad Media, se basa en la repetición de la repetición de la repetición -o su glosa- de dichos en cadena (el famoso isnad) atribuidos a fuentes más o menos creíbles. Por tanto, este guirigay -como el de las caricaturas de enero- es por completo artificial, un mero pretexto para arrinconarnos un poco más, paralizando de consuno nuestra capacidad de reacción ante el asalto que sufrimos. Que los multicultis hispanos, revestidos de pontifical, de buenismo, actúen de comparsas de los vociferantes bárbaros entra en lo esperable y no sorprende que se alineen con las mayores muestras de represión y fanatismo: a saber por qué lo hacen en realidad. Y va de fotos: ver ABC, 17/9/06, pág. 27, en que unas mujeres -suponemos- disfrazadas de Fantomas esgrimen pancartas en inglés (¿las habrán escrito ellas? ¿sabran lo que ahí reza?) donde se alude a la salud mental del Papa y se llama al despertar de la umma islámica. La imagen es tan grotesca -¿dónde están las feministas progres?- que provocaría la carcajada de no estar implicada la vida de tanta gente. Tan grotesca como ver al sultán de Marruecos pidiendo cuentas al Papa.

Desde que Juan de Segovia, en pleno siglo XV, propusiera una vía de acercamiento pacífico al islam («De Mittendo Gladio Divini Spiritus Incorda Sarracenorum») han transcurrido demasiados años sin resultado alguno. En los últimos tiempos la Iglesia católica ha prodigado los gestos amistosos, cuando no directrices de actuación que rebasan con mucho el respeto, por ejemplo renunciando al proselitismo en el norte de África. La pregunta inmediata es: ¿por qué los musulmanes pueden hacer prosélitos en nuestros países y la viceversa es impensable? ¿por qué la mera mención de esta circunstancia se considera islamofobia? Juan Pablo II, en un gesto a nuestro juicio innecesario y excesivo, pidió perdón a los musulmanes por las Cruzadas, como si las hubiera dirigido él y contra los moros actuales. Correlativamente me pregunto cuándo van a pedir perdón ellos por la irrupción en Egipto y el Imperio Bizantino del siglo VII, o a nosotros, españoles, por la invasión del VIII, por la piratería contra nuestras costas hasta principios del XIX, por el daño infligido a los cautivos en Rabat, Salé, Argel, en esa divertida situación -la de los presos- que a Juan Goytisolo parece una gozada multiculturalista.

Quienes estamos convencidos de que la pertenencia al género humano es un valor superior a creer en ningún libro o profeta y consideramos el derecho a la libertad y a la igualdad básica de todos los hombres un principio irrenunciable, intentaremos la coexistencia pacífica con todas las confesiones, pero no podemos cerrar los ojos ante el mayor conflicto de nuestro tiempo: hay demasiados musulmanes obstinados en demostrarnos que el verdadero problema no es el islamismo sino el islam, independientemente de lo que nosotros pensemos. Y si existen mulsumanes moderados, que aparezcan y paren esta escalada de irracionalidad. Por el bien de todos.

Serafín Fanjul es Catedrático de la UAM

Publicado por el diario ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Islam y libertad religiosa” por Valentí Puig

EL extremismo religioso alcanza la magnitud de una amenaza global con estrategias de movilización y manipulaciones de la verdad que en sus momentos más álgidos -véase la reacción ante la conferencia de Benedicto XVI en Ratisbona- dan la razón a quienes temieron un choque de civilizaciones. Entre los países con índice más elevado de represión religiosa están Birmania, China, Eritrea, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí, Sudán y Vietnam, según el informe anual del Departamento de Estado norteamericano. Aquella vieja libertad religiosa que el secularismo considera una antigualla puede costarle la vida a quien quiera disfrutarla. Otros países son Turkmenistán, Pakistán y Uzbekistán.

Tal coerción a la libertad religiosa se está produciendo precisamente cuando -como dice el profesor Huntington- tiene su lógica que los procesos de globalización acaben provocando que entidades más amplias, como la religión o la civilización, adquieran una mayor importancia para los individuos y los pueblos. En las diferentes formas de respeto a las minorías religiosas estriba -por ejemplo- una clara distinción entre Occidente y el islam, sin garantía de reciprocidad. Todo tiene su vínculo con la libertad de expresión y la libertad de conciencia, como se ve en los países con regímenes autoritarios, netamente totalitarios o de naturaleza tan mixta como indefinida, según lo constatamos en Vietnam o China.

La ley garantiza la libertad religiosa en un Estado que, como Afganistán, tiene por religión el islam, pero la realidad del día a día es muy distinta, como sabe la minoría hindú. En Brunei se restringe la expansión de otras religiones que no sean el islam. En Birmania el régimen impone su versión del budismo. El budismo tibetano, el culto islámico y las iglesias cristianas están padeciendo drásticas formas de persecución y control en China. Cuba es manifiestamente hostil a la expresión de la libertad religiosa en los templos católicos. En Egipto, por ejemplo, el Estado -amenazado a su vez por el fundamentalismo- obstaculiza la conversión del islam a la cristiandad. En el caso de Irán, la situación ha empeorado, especialmente desde la llegada del presidente Ahmadinejad: los ataques contra ciudadanos de fe cristiana han ido en aumento. De Corea del Norte se tiene noticia de acoso a la práctica cristiana, bajo pena de trabajos forzados. Arabia Saudí no reconoce otra religión que el islam y la práctica pública de otras religiones está prohibida.

Esos son sólo unos ejemplos. De acuerdo con el apartado concerniente a libertad religiosa en el informe anual de «Freedom House» (2005), el número de países considerados «libres» era de 98; los «no libres» eran 45. En general, los observadores hablan de mejora paulatina, pero lo cierto es que toda represión de la libertad religiosa a inicios del siglo XXI, con internet y la televisión por satélite, es un siniestro vestigio de fosos y mazmorras, de intolerancia y de sistemas políticos al margen de la separación entre Iglesia y Estado. Así fue como la libertad religiosa, en no pocos aspectos, fue la primera de las libertades. No le valen eufemismos a la hora de denunciar cualquier violación de esa primera libertad.

Ortega y Gasset decía que la fe mahometana consiste, ante todo, en creer que los demás no tienen derecho a creer lo que nosotros no creemos. Sin duda el islam de hoy es mucho más diverso y evolutivo, pero a la vez percibimos un inquietante desequilibrio entre las minorías radicales y la mayoría moderada. En los últimos tiempos, quienes determinan cada vez más el tono del islam son los fundamentalistas y no las gentes de la moderación. Ese es un problema para el islam, pero también para el resto del mundo, y especialmente para quienes quieran ejercer la libertad religiosa en tierras hegemónicas del islamismo más inflexible. Ese islam moderado que iba a ser la solución está tardando mucho en dejar oír su voz.

Publicado por el diario ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Arrecia la campaña de acoso y violencia islámico contra Benedcito XVI y el Cristianismo

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 9:00, Categoría: Islamismo

Viernes de «ira» islamista contra Benedicto XVI

Un consejo de ulemas llama a la protesta para ese día contra el Pontífice  La red terrorista Al Qaida amenaza con «destruir Roma»

Roma - «Conquistaremos Roma como prometimos al Profeta», advirtió ayer el Consejo de los Mijaheddin, sigla de la guerrilla iraquí en el seno de la cual se encuadra la célula local de Al Qaida. Frente a las palabras contra la guerra santa lanzadas por el Pontífice, los radicales responden afirmando que seguirán con su lucha terrorista hasta la «derrota total» de Occidente, ofreciendo además una particular «respuesta a la denigración» inflingida por Benedicto XVI.

La amenazas se cuentan ya por docenas. El guía de la República islámica de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, aseguró que el discurso del Pontífice es «el último eslabón» de una cruzada contra el islam dirigida por Estados Unidos e Israel. Mientras, el jefe de la Unión Mundial de Ulemas Islámicos animó a los musulmanes a «expresar su ira el próximo viernes», en unas declaraciones hechas para llegar a todos los rincones del orbe islámico a través de la cadena Al Yazira. El grupo Ansar Al Sunna, vinculado a la red de Al Qaida, dijo que «el día en el que los ejércitos del islam destruyan los muros de Roma está cerca». Desde Irán se explicó que el mensaje ofrecido por el Papa era «necesario» pero no «suficiente». Palabras similares arreciaron desde el Gobierno jordano.

Mensajes de odio

Son sólo un botón de muestra. Los mensajes de odio se reproducen en internet, en televisión, en los diarios árabes, alcanzando ya dimensiones similares a la de la «crisis de las viñetas» de Mahoma. En el mensaje de los fundamentalistas, se busca relacionar al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, con Benedicto XVI, poniendo en un mismo plano la política exterior del Vaticano con la de Estados Unidos y olvidando las insistentes llamadas del Papa en contra de la guerra y a favor de la paz y el diálogo entre religiones. «El siervo de los cruzados, el Papa del Vaticano, sigue los pasos de Bush en los ataques flagrantes contra el Islam», explica un «grupo de resistencia» en una página web saudí. A la espera del viernes (día santo musulmán), las manifestaciones fueron subiendo de tono en varios países. Las fotografías del Papa arden por doquier, una imagen realmente inaudita desde que comenzó el «choque de civilizaciones».

Por otra parte, ayer trascendió que la monja asesinada en Somalia, la italiana Leonella Sgorbatti, llegó a perdonar a sus asesinos pocos minutos antes de fallecer. Así lo contó un sacerdote durante el funeral.

Por su parte, el Rey Mohamed VI de Marruecos, que llamó a consultas a su embajador ante la Santa Sede, ha pedido al Papa que respete el Islám de la misma forma que respeta otras religiones. El «comendador de los creyentes», es decir el jefe religioso de los musulmanes marroquíes, en un mensaje remitido ayer, domingo, al Papa pero cuyo contenido se conoció ayer, le dice al Papa que ésta es la mejor manera de «fomentar el diálogo entre las religiones y las culturas». Mohamed VI subraya que el Islam «exhorta además a la paz y a la moderación y rechaza, por el contrario, la violencia».

Para el jefe de la Conferencia de Obispos Católicos (COC) de Rusia, Yosif Vert, los musulmanes tergiversaron el discurso en el que el Papa Benedicto XVI hacía una referencia al Islám. «Quien quiere utilizar cualquier palabra para manifestarse contra el Papa, la Iglesia Católica y el Cristianismo, siempre puede encontrar una excusa para ello», dijo Vert.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, opinó que la tensión en el mundo islámico por las declaraciones del Papa Benedicto XVI muestra que el tema de las religiones tiene que ser tratado de una forma muy delicada.

Sin embargo, la Comisión Europea calificó ayer de «inaceptables» las reacciones «desproporcionadas y que rechazan la libertad de expresión» como las producidas tras las palabras sobre el Islam que el Papa Benedicto XVI pronunció en un discurso en una universidad alemana.

Las fuerzas de seguridad italianas declararon en «máxima alerta» las zonas adyacentes al Vaticano y las principales basílicas de Roma, por miedo a un ataque terrorista. La plaza de San Pedro estuvo ayer vigilada día y noche por parte de las fuerzas del orden, que controlan tanto la plaza de la Basílica como la larga fila de turistas que cada día acceden a su interior.

En la residencia veraniega de Castelgandolfo, donde Benedicto XVI permanecerá hasta finales de semana, las medidas aplicadas fueron similares. En todas las zonas de riesgo se cerró el espacio aéreo, una medida que no es en todo caso extraordinaria, ya que se aplica cada vez que el Pontífice viaja desde el Palacio Pontificio hasta la residencia veraniega. Las medidas de seguridad llegan tras la amenaza de muerte contra el Papa de un grupo insurgente iraquí, la quema de iglesias e incluso el asesinato de una monja en Somalia.

Las autoridades vaticanas siguen desarrollando una amplia campaña para calmar los ánimos. El presidente del Consejo para el Diálogo Interreligioso, el cardenal Poupard, firmó ayer un comunicado conjunto con el rabino jefe de Roma y el iman de la principal mezquita de la ciudad en el que se explica que se celebrará un congreso ecuménico en la capital italiana desde el que intentará lanzar un mensaje a favor de la paz entre religiones.

Pero junto a la campaña de pacificación, la Iglesia católica busca también mandar señales de firmeza. Así, el cardenal Camillo Ruini, presidente de la Conferencia episcopal italiana, afirmó que «el Pontífice está siendo víctima de actos intimidatorios y amenazas». Los obispos católicos de Turquía decidieron, en una reunión en Estambul, que la visita del Papa a este país en noviembre debe concretarse, a pesar de la ola de críticas en el mundo musulmán , según señaló el portavoz del Vaticano en Turquía, George Marovic. El portavoz indicó que el viaje se realizará tal como estaba planeado, y que los obispos habían discutido detalles de una ceremonia.

Una información de Ángel Villarino publicada en el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El nuncio en España no descarta un atentado contra el Santo Padre

«El discurso es una invitación al diálogo», afirma Manuel Monteiro

Madrid - «La finalidad del discurso del Papa era una invitación a un diálogo franco, sincero y con respeto mutuo». Así resumió ayer el nuncio en España, Manuel Monteiro de Castro, el auténtico objetivo de la lección académica que Benedicto XVI impartió en la universidad de Ratisbona. El embajador vaticano compareció en rueda de prensa en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la que también expresó la «profunda pena del Papa por el hecho de que algunos pasajes de su discurso hayan podido parecer ofensivos para la sensibilidad de los creyentes musulmanes y hayan sido interpretado de una manera que no responde a sus intenciones».

Monteiro de Castro señaló que la Iglesia católica ha mostrado en numerosas ocasiones su respeto hacia el Islam. «Hemos dado pruebas muchas veces, sea el Papa, sea la Santa Sede, sea un servidor, tanto aquí en España como en las diversas embajadas que tenemos en los países musulmanes». En este sentido, recordó que el propio Benedicto XVI ha mostrado su aprecio «por un pueblo que adora a un único Dios creador, misericordioso, todopoderoso; un pueblo que considera a Jesucristo como profeta, aunque no como hijo de Dios».

Sobre el viaje del Papa a Turquía, previsto para finales de noviembre, el nuncio mostró su confianza de que esta polémica «no lo ponga en peligro». Preguntado por los periodistas sobre un eventual atentado al Papa, respondió que «siempre» ha existido esa posibilidad, aunque insistió que lo que ahora interesa «es esclarecer su discurso, porque son pocas las personas que lo han leído completamente, que es la mejor manera de conocer el texto».

El nuncio justificó la necesidad de esta rueda de prensa -aún después de que el domingo el mismo Papa ya expresara personalmente su posición- ,que viene motivada porque el análisis de esta información se «está haciendo cada vez más fuera del sentido del discurso del Papa en su totalidad». Hay que recordar que este domingo, el cardenal Bertone, que como Secretario de Estado es el máximo responsable de la diplomacia vaticana, habló el domingo personalmente con los nuncios para analizar la crisis suscitada tras el discurso del Papa.

Por su parte, el secretario de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino, también presente en el acto, recordó que las palabras del Papa en la universidad de Ratisbona son en realidad una «lección académica», y que cuando fue pronunciada ante «aquel auditorio tan cualificado» de más mil quinientos profesores universitarios, suscitó una reacción de «asentimiento».También señaló que al día siguiente la prensa alemana y española presentaron el discurso «como lo que es, sin ninguna mención de problemas especiales». Recordó que fue «después de día y medio cuando aparecieron interpretaciones que no corresponden con lo que el texto significa».

Esta disparidad entre el momento del discurso y las airadas reacciones musulmanas puesta en evidencia ayer por Martínez Camino, guarda un cierto paralelismo con la «crisis de las viñetas», desatada seis meses después de que fueran publicadas por primera vez por un diario egipcio. Todos los analistas coincidieron entonces en señalar la intencionalidad con que los islamistas radicales hicieron saltar el escándalo según su conveniencia.

Por su parte, el arzobispo de Toledo y vicepresidente de la CEE, el cardenal Antonio Cañizares, terció también ayer en la polémica y calificó las reacciones musulmanas de «aberración», en unas declaraciones a Onda Cero. «La realidad es que estamos ante una yihad universal. Los países de Occidente no podemos olvidarlo y esto no es decir algo en contra de la religión de Mahoma sino preservar la misma religión de esa yihad que está en contra del reconocimiento del Dios único. Todo esto acabará silenciándose, pero dejará una herida en Occidente, el cual se ha mostrado muy cobarde», aseguró.

Una información de I. Barajas y J. R. Navarro Pareja publicada en el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Cañizares: «Nos hallamos ante una ‘yihad’ universal»

MADRID - El vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y cardenal arzobispo Primado de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, lamentó ayer que la reacción sobre el discurso del Papa en Ratisbona (Alemania) «dejará una herida en Occidente». «La realidad es que estamos ante una ‘yihad’ universal. Los países de occidente no podemos olvidarlo, y esto no es decir algo en contra de la religión de Mahoma, sino preservar la misma religión de esa ‘yihad’ que está en contra del reconocimiento del Dios único. Todo esto acabará silenciándose, pero dejará una herida en Occidente, que se ha mostrado muy cobarde», aseguró Cañizares en declaraciones a la emisora de radio Onda Cero, recogidas por la agencia Europa Press.

El cardenal explicó que el Papa está apenado por la interpretación que se ha hecho de su discurso, «que no responde ni a la literalidad de sus palabras ni a la tesis de su discurso, que es, precisamente el diálogo entre fe y razón».

Una información publicada por el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Señor Pérez Rubalcaba, ¿me espía usted?" por Alicia Castro

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: 11-M

Señor Pérez Rubalcaba, ¿me espía? Así de claro y de directo se lo pregunto. Y sí. Ya sé a qué me arriesgo. Ya sé lo que viene a continuación, porque le vengo siguiendo desde hace más de una década y usted siempre utiliza los mismos argumentos. Por hacerle esa pregunta soy una irresponsable, desvarío, probablemente me tache de inmoral e incluso a lo peor dirá que participo de esa supuesta conspiración que los del PP y algunos medios de comunicación ideamos, pergeñamos y sostenemos contra su Gobierno y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una conspiración que, como aquéllas de los GAL y de tantos otros casos de corrupción de su partido (usaban ustedes las mismas frases, los mismos términos y el mismo lenguaje), sólo está en su macabra imaginación. A ver si renueva un poco los mensajes, porque eso de que siempre haya una conspiración detrás de todo aquello que no les gusta es ya muy cansino.

Pero mi pregunta vuelve a ser muy clara, señor Pérez Rubalcaba, y se la vuelvo a repetir: ¿me espía? Porque en su intervención el otro día en el Parlamento, donde se dedicó a ironizar y hacer chistes con las dudas e incógnitas de un atentado que costó la vida a 192 ciudadanos y causó más de 1.700 heridos -no sé si después de esas risas y esas bromas podrá seguir usted durmiendo tranquilo-, donde volvió a ponerse el traje de la infamia, la mentira y la ocultación (si es que alguna vez se lo ha quitado) usted me aludió directamente. Tras calificar a Lavandera de «personaje», a una persona que ni siquiera tiene antecedentes penales -como ve, mucho más limpio que alguno de los miembros de su partido, cuya inocencia clamaba desde la mesa del Consejo de Ministros y que luego han sido condenados- añadió a continuación: «Excelente amigo de la señora Castro».

No quería entrar a valorar siquiera la posibilidad de que usted (u otros) estén haciendo algo ilegal, como sería interferir mis comunicaciones, o por decirlo claramente, espiar a un miembro del Congreso de los Diputados. Pero, claro, si es usted capaz de atribuirme «excelentes» amistades que por otra parte no me voy a tomar la molestia de confirmarle o desmentirle, es porque quizá tiene conocimiento de con quién me relaciono, con quién hablo, a quién veo, o quién me llama. En cualquier caso, voy a dejarle una cosa clara: tengo la relación que tengo que tener con las personas que represento, tanto los que me han votado, como los que no, y que son los asturianos.

Si mi pregunta le ofende, no olvide que usted mismo la ha provocado, porque a mí ni siquiera se me pasaba por la cabeza. Y se lo digo por si tiene la tentación, ante esta carta abierta, de vestirse con el traje de la ofendida indignación, acusarme de algún tipo de paranoia o exclamar un «¡están locos! ¡hasta dónde pueden llegar!» o un «¿cómo pueden lanzar siquiera una insinuación así?». Yo no insinúo, ni afirmo. Tan sólo pregunto. Y le repito: porque ha sido usted el que, sin ni siquiera interrogar o poner en duda, ha afirmado, y lo ha hecho en el Congreso de los Diputados. Además, si se fija, ni siquiera he utilizado un instrumento muy manido entre sus propias diputadas, el del machismo. Porque estoy convencida de que si alguno de los miembros de mi partido hubiera achacado a alguna de sus compañeras una «excelente amistad» con cualquier señor, sus feministas protestas hubieran dado la vuelta al mundo. Al fin y al cabo, lo han hecho por menos.

En el caso de que lo que pretendiera es amedrentarme a ver si le dejo de enviar preguntas, sepa que se ha equivocado de persona, y que sus palabras han provocado el efecto contrario, ya que hoy más que nunca renuevo mi compromiso de seguir trabajando sin descanso para dar a conocer a los ciudadanos toda la verdad del 11-M. La que usted nos niega y nos oculta, señor Pérez Rubalcaba. La que usted reclamaba el día 13 de marzo y hoy olvida. Y aunque por renovar ese compromiso, que debería ser también el suyo y más como ministro del Interior, usted me acuse de mantener «siniestras» versiones del atentado -uso sus palabras del miércoles-; aunque me atribuya «aviesas» intenciones y «delirios», o me acuse de intentar «elaborar intrincadas teorías conspirativas» o de fabricar «tramas folletinescas», yo le seguiré preguntando.

Acusó usted el miércoles pasado al Partido Popular de querer tapar nuestras «vergüenzas», de haber tramado una conspiración -otra más- para intentar engañar a los españoles. Nos echó en cara utilizar el testimonio de personas condenadas para hacer preguntas a su Ministerio sobre el atentado del 11-M. Dijo usted que era una inmoralidad. Y además, en su glosario de mentiras, nos acusó de poner en cuestión el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad, de los jueces y de los fiscales. Pues bien, señor Pérez Rubalcaba, tres cosas para terminar.

Primero. Usted no me puede dar ninguna lección sobre usar el testimonio de presuntos delincuentes, porque usted lo ha hecho antes. El testimonio de José Amedo no le interesaba cuando acusaba e implicaba en turbios y vergonzantes asuntos a miembros de su partido y ex miembros del Ejecutivo socialista de González, pero bien que pedía que ese testimonio se investigara cuando a quién acusaba era a un juez, Baltasar Garzón. Recuerde, por ejemplo, lo que dijo usted el 8 de enero de 1997.

Segundo. Usted no puede darme lecciones sobre amistades -de todas las mías estoy muy orgullosa- porque no he mandado ningún telegrama como Ministro de la Presidencia a cenas homenajes de personas que luego han ingresado en prisión con el texto «Mi afecto, cariño y solidaridad. Todo eso y mucho más», ni he ido a despedir a nadie a la cárcel de Guadalajara, como ha hecho usted.

Y tercero. Usted no puede darme lecciones sobre el respeto a los jueces porque yo nunca he dicho de ningún juez, como ha hecho usted, que hace autos «eminentemente políticos» o que tiene un «mono tremendo» de Parlamento, prensa y medios de comunicación. Lo dijo de Baltasar Garzón (el 13 de septiembre de 1996). La próxima vez que quiera erigirse en representante de la moralidad y del buen hacer, revise antes su pasado. Y entonces, calle.

Alicia Castro es portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular y diputada por Asturias y miembro de la Comisión del 11-M.

Publicado por el diario EL MUNDO el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El 'Zulo de Morata' está totalmente calcinado

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 7:30, Categoría: 11-M

El zulo de Morata fue quemado tras la polémica sobre el explosivo utilizado

El escondrijo supuestamente preparado por la célula islamista ha quedado carbonizado

MADRID.- El zulo supuestamente empleado por los terroristas para esconder el explosivo del 11-M apareció calcinado en la segunda mitad del mes de julio, apenas unos días después de que EL MUNDO revelara las contradicciones en la versión oficial sobre el explosivo empleado por la célula islamista.

En concreto, fuentes próximas a la investigación fijaron los hechos entre los días 17 y 28 de julio. La primera revelación de este diario sobre la inconsistencia de la versión oficial había sido publicada el día 11. EL MUNDO informó en esa fecha de que los datos ofrecidos por el máximo responsable de los Tedax a la Comisión de Investigación del 11-M hacían imposible que lo que estalló en los trenes fuese dinamita del tipo Goma 2 ECO. El comisario Juan Jesús Sánchez Manzano afirmó en el Parlamento que en los focos de las explosiones se había detectado la presencia de nitroglicerina, que no es un componente de la Goma 2 ECO teóricamente suministrada por Emilio Suárez Trashorras.

La quema del zulo impedirá que, si resulta necesario, pueda volver a analizarse su entorno. Obviamente, nada más acceder a la casa, la Policía tomó muestras de material con el que se habían protegido las paredes interiores del agujero (porespán). El 29 de marzo de 2004, la Policía Científica remitió al juez Del Olmo el denominado «informe policial sobre paneles de porespán de la finca de Chinchón».

Los tres expertos que participaron en el análisis detectaron la presencia de dos sustancias: nitroglicol y nitrato amónico. Según recoge el propio informe en su apartado de observaciones, ambos «son componentes fundamentales de las dinamitas».

El informe especifica también el material remitido al laboratorio para su análisis: «Dos paneles de porespán, de 80 cm. de largo, 50 de ancho y 4 de espesor, aproximadamente, todo ello contenido en unas bolsas de plástico blanco con un papel de color blanco con la inscripción 'Morata de Tajuña', recogidos en el interior de un agujero-zulo en el registro efectuado en la finca del término municipal de Chinchón».

Pese a ser conocida habitualmente como la casa de Morata, en realidad el número 2 del Polígono 44 está situado en el término municipal de Chinchón. Su propietaria es Nayat Fadal Mohamed, esposa de Mohamed Needle Acaid, condenado por pertenecer a la célula islamista de Abu Dahdah. En el alquiler a El Chino intervino otro miembros de la célula del 11-M, El Tunecino, que trabajaba en una agencia inmobiliaria.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


¿Coincidencia o tierra quemada en Morata?

El zulo de la casa de Morata de Tajuña donde, según la Policía, los islamistas escondieron la dinamita utilizada en los atentados del 11-M fue quemado a propósito en las fechas en las que se desató la polémica por la imposibilidad de determinar qué explosivos se utilizaron en la masacre. La coincidencia de fechas -la segunda quincena del mes de julio- y el hecho de que, de toda la vivienda, sólo ardiera el escondite -que quedó absolutamente carbonizado- abre nuevos interrogantes. ¿Estamos ante una nueva extraña casualidad o asistimos a un intento deliberado de destrucción de pruebas? De hecho, aun cuando la Policía ya obtuvo muestras del habitáculo, era uno de los pocos lugares donde se podría haber seguido el rastro de los explosivos o nuevas huellas. Urge una investigación del suceso así como de quiénes fueron los invitados de El Chino en la casa -aún desconocidos- los días previos al 11-M.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

ABC, EL PAIS, EL MUNDO y la 'Conspiración' que nunca ha existido

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 7:00, Categoría: 11-M

Lavandera: «No vinculé a Toro con ETA por miedo»

MADRID.- Francisco Javier Lavandera aseguró ayer que, en su declaración ante el juez Del Olmo, no relacionó a Antonio Toro con ETA «por miedo». No obstante, precisó que cuando comience el juicio oral por los atentados del 11-M, «contaré todo lo que sé».

Durante una entrevista concedida al programa de la cadena Cope La Linterna, Lavandera denunció que durante los meses en los que disfrutó de la condición de testigo protegido, la asignación que le correspondía apenas le permitía «comer una vez al día, en los peores cuchitriles» y que se sentía «totalmente desprotegido», circunstancias que condicionaron su primer testimonio en la fase de instrucción.

También se refirió a la información del diario ABC, publicada ayer, en la que se le acusa de haber fingido un atentado contra su persona. Lavandera negó esa imputación y señaló que, si hubiera presentado una denuncia falsa, la Policía habría iniciado alguna acción contra él.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Policía ratifica que no hay «ni sospechas» de vínculos entre Trashorras y los etarras de Avilés

MADRID. Las «revelaciones» sobre supuestos «puntos negros» en la investigación del 11-M, y muy particularmente aquellos que aluden a una supuesta relación entre ETA y la trama asturiana de la matanza de Madrid, provocaron que el juez Del Olmo encargara a la Comisaría General de Información informes específicos sobre cada una de las «dudas» planteadas por «El Mundo». Las conclusiones de todos ellos son rotundas: no sólo no hay pruebas de esos contactos, sino que «ni siquiera» se puede «sospechar posibles conexiones entre miembros de ETA y la llamada trama asturiana del explosivo», según los análisis a los que ha tenido acceso ABC.

Para mantener la «teoría de la conspiración», «El Mundo» llamaba la atención sobre el hecho de que el coche bomba que ETA hizo estallar en un aparcamiento de Santander el 3 de diciembre de 2002 hubiera sido robado cerca de la calle de Avilés donde residía José Emilio Suárez Trashorras, el ex minero que facilitó los explosivos a la célula islamista de Madrid. A partir de ahí, el rotativo lanzaba toda una serie de insinuaciones encaminadas a vincular a la banda con el 11-M, y que luego eran recogidas también por la cadena Cope y algunos sectores del Partido Popular.

La Comisaría General de Información, por orden del juez, analizó a fondo esta cuestión siempre a partir de datos objetivos y sin hacer interpretaciones. En este sentido, los analistas de la Policía subrayan que el hecho de que los etarras robaran el vehículo en las proximidades de la vivienda del ex minero en Avilés obedece «únicamente al mero azar, careciendo completamente de fundamento» cualquier relación entre unos y otros.

Robo del coche

El «comando Egoitz eta Hodei», formado por José María Etxevarría y Gotzon Aramburu, robó en la madrugada del 2 de diciembre de 2002 el Renault 19 GTD utilizado como coche bomba en Santander. La sustracción se realizó en la travesía de La Vidriera, muy próxima al domicilio de Trashorras y donde el ex minero tenía un garaje, y de inmediato los terroristas «doblaron» su matrícula.

Sobre este episodio la Policía precisa que los etarras, desde el inicio de su actividad terrorista, «nunca han tenido la necesidad de contar con ningún tipo de colaboración para el robo de vehículos». Más aún, los investigadores destacan que si eligieron un Renault 19 es porque siempre roban aquellos modelos de automóvil sobre los que han recibido cursillos, como ocurre en este caso.

Los analistas también precisan que no es habitual en la forma de actuar de la banda que un «liberado» pida ayuda a alguien ajeno a ella, entre otras razones porque «haría disminuir su nivel de clandestinidad y aumentar su vulnerabilidad». En concreto, los investigadores afirman que mucho menos lo harían en un caso como el de Suárez Trashorras por su vinculación con «el mundo de la delincuencia», lo que le hacía susceptible, con un alto grado de probabilidad, de estar sometido al control de las Fuerzas de Seguridad. En los análisis se asegura que «los miembros de ETA tienen como prioridad «asegurar» su acción y su persona».

Además, los investigadores añaden en su informe remitido al juez que no es un hecho aislado la presencia de etarras en Asturias, por cuanto se tiene el precedente de que miembros del «comando Buru Hauste», desarticulado en Madrid el 7 de noviembre de 2001, buscaron refugio durante algún tiempo en el Principado, donde pensaban que la presión policial era menor.

Fundamentalmente, el informe policial que descarta vínculos de Trashorras con los autores del atentado de Santander se basa en la confesión de uno de los dos miembros del «comando Egoitz eta Hodei», que hace una detallada descripción de todos sus movimientos. Así, el etarra, que fue detenido en San Sebastián tras asesinar en Collado Villalba (Madrid) a un agente de la Guardia Civil, reveló a la Policía todos los pasos que dio junto a su compinche Gotzon Aramburu Sudupe desde que cruzó la frontera con Francia el 23 de noviembre de 2002 hasta el 3 de diciembre, cuando colocaron el coche bomba y huyeron a Vitoria.

Su actividad durante estos días respondió punto por punto al «modus operandi» de la banda y en momento alguno los terroristas mantuvieron contactos con alguien ajeno a ella. En concreto, el terrorista reveló que siguiendo órdenes del «aparato de logística» fueron a recoger el explosivo a un descampado de Solares (Cantabria), cerca de un concesionario de coches, cuya localización tenían marcada en un croquis. Por tanto, ni el tipo de sustancia -en ningún caso Goma 2 Eco como el utilizado en la matanza de Madrid-, ni los detonadores, ni ningún otro elemento hace siquiera sospechar que hubiera sido Trashorras quien proporcionara el explosivo para la confección del coche bomba de Santander.

Muestras insuficientes

Más aún: el informe hecho por los Tedax tras la explosión en el aparcamiento de la capital cántabra, pese a admitir que por la escasez de muestras no es posible determinar el explosivo concreto utilizado, sí es contundente respecto a «la ausencia de dinamita Goma 2». Se basa para sostener esta afirmación en que el artefacto estaba confeccionado con unos 30 ó 40 kilos de explosivo de mediana potencia y fue activado por un temporizador fabricado por ETA, compuesto por un reloj Casio PQ-10 y un temporizador Zinder Timer. Por ello, el informe de los Tedax atribuye «de forma manifiesta» a ETA la colocación del coche bomba.

Además, Etxeverría relató a la Policía que el material que recogieron en el descampado de Solares era dinamita, clorato, cordón, detonadores, relojes de 48 TC, azufre y azúcar.

Igualmente, el informe enviado al juez Del Olmo recoge los análisis efectuados por los expertos en explosivos de la Guardia Civil (EDEX) sobre el vehículo en el que viajaban los etarras Etxevarría y Aramburu cuando fueron interceptados en Collado Villalba. El coche iba a ser utilizado en un atentado previsto para el 31 de diciembre en Madrid. Este estudio del EDEX demuestra que el material explosivo era cloratita fabricado por ETA y por tanto en ningún caso pudo haber sido facilitado por Trashorras ni por ningún otro implicado en la trama asturiana. Además, al comando etarra le fueron intervenidos detonadores «idénticos a los usados por ETA en el atentado de la casa cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola el 4 de agosto de 2002» y en el que fue asesinada una niña de 6 años.

«Ridículo»

Los análisis policiales a los que ha tenido acceso ABC destacan que en el último trimestre de 2002 ETA contaba con un «importante arsenal», no menor de dos toneladas de Tytadine que obtuvieron en los asaltos a los polvorines de Plevin y Grenoble, en Francia. Por todo ello, la Policía subraya que «sería ridículo suponer que los etarras tuvieran necesidad de adquirir dinamita Goma 2 de Trashorras».

Por último, el informe resta importancia al hecho de que Jesús María Etxevarría Goicoetxea, que ya estuvo en prisión entre 1998 y 2000, coincidiera tres meses en ese periodo con Rafa Zouhier en la prisión deVillabona (Asturias). Zouhier fue el individuo que puso en contacto a Trashorras con Jamal Ahmidan para la venta del explosivo utilizado en los trenes.

La Policía afirma que no hubo relación entre Zouhier y Etxevarría y menos aún que mantuvieran contactos para acordar una venta de explosivos. En este sentido, los investigadores subrayan que ETA sólo tiene encomendada esta misión de aprovisionamiento a los responsables del aparato de logística y agregan que la banda «nunca» ha dejado esta labor en manos de individuos del «mundo de la delincuencia».

Una Información de N. V. y N. C. publicada por el diario LA ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ABC ya desveló que hay tres individuos sin identificar de la célula del 11-M

ABC desveló el 7 de marzo de 2005 que aún quedaban por ser identificadas al menos tres personas cuyas huellas aparecían en al menos dos escenarios de la matanza de Madrid. Año y medio después, el diario «El Mundo» aseguraba ayer que personas cuya identidad se desconoce estuvieron en la casa de Morata. El dato revelado en su día por ABC ponía de manifiesto, por tanto, que había tres individuos sin identificar que formaban parte de la «núcleo de la célula del 11-M». Según detalló a ABC uno de los inspectores jefes de la Comisaría General de Policía Científica, las tres huellas aparecen en la infravivienda de Morata empleada por los terroristas para fabricar las bombas.

Además, dos de ellas fueron también detectadas en el piso franco de Leganés. La tercera huella estaba, además de en la casucha, en el Skoda de los asesinos y que fue encontrado meses después de los atentados.

Por tanto, la Policía nunca ha ocultado que por Morata pasaran personas aún no identificadas y que pudieron jugar un importante papel.

Texto publicado por el diario LA ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Teoría de la conspiración” por Julio Llamazares

Los que desde hace ya tres años esperamos que el secretario general del Partido Popular, Ángel Acebes, nos pida perdón por llamarnos miserables por el pecado de haber pensado, contra sus intereses, que los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid eran obra de grupos islamistas (pensamiento que yo tuve, sin ser un superdotado ni disponer de la información de que disponía el entonces ministro del Interior, a las dos o tres horas de producirse los atentados), al final vamos a tener que acabar pidiéndole perdón a él. Tal es su tenacidad y su capacidad para mantenerse en la posición que adoptó aquel día, ignorando todas las evidencias.

La tenacidad del máximo responsable de la seguridad de los españoles aquella aciaga mañana no es nada comparada, sin embargo, con la desfachatez de sus compañeros (y con la suya propia) al intentar hacer responsable de lo ocurrido al Gobierno que les sucedió, por la vía de la teoría conspirativa; una teoría surgida de quién sabe qué oscuras mentes calenturientas o interesadas, pero que, a fuerza de repetirla, ha comenzado a surtir efectos. Conozco a más de uno, no sospechoso precisamente de sintonía con quienes la mantienen, que ya comienzan a pensar que "algo habrá cuando lo dicen". Es lo que aquel herrero de Mazariegos del que la leyenda cuenta que, de tanto machacar, acabó olvidando el oficio.

El oficio del Partido Popular, del que Ángel Acebes es máximo dirigente después de ostentar el récord de haber sido ministro del Interior de España cuando se produjo el mayor atentado terrorista de su historia (¿alguien imagina esto en otro país de Europa?), es el de la oposición al Gobierno, pero la oposición al Gobierno no incluye inventar la realidad. Y eso es lo que lleva haciendo, contra viento y marea, en estos casi tres años, para no tener que asumir sus culpas y sus mentiras del 11-M.

Es más, en aplicación de la vieja idea futbolística brasileña de que la mejor defensa es un buen ataque, han dado un paso más en su estrategia y han desplazado la responsabilidad de aquéllos al entonces partido en la oposición, por, según ellos, no querer investigar las presuntas sombras de los atentados desde su posición actual en el Gobierno. Maquiavélica actitud que supone lo que en Derecho se conoce como desplazamiento de la prueba, que consiste en desviar la carga de ésta al contrario, y que es la mejor manera de sacudirse las responsabilidades propias.

La teoría conspirativa es por eso tan difícil de atacar. Yo sospecho, tú no deshaces mis dudas, luego tengo derecho a pensar que es cierto lo que sospecho. Como en las instalaciones de videoarte, en las que la realidad virtual se convierte en verdadera (y la verdadera en virtual, por oposición), la teoría conspirativa sustituye a las evidencias, incluso a las propias íntimas (no me creo que Rajoy o el propio Acebes piensen honradamente lo que sostienen), convirtiendo la realidad en una ficción. Y, al revés, convirtiendo la ficción en realidad, como en aquellas novelas, el Quijote por ejemplo, en las que una y otra se entremezclan, haciendo que el lector no sepa cuáles son ambas, incluso consiguiendo que no sepa quién es él. O como en aquel chiste de Forges en el que el marido sorprendido in fraganti en adulterio por su esposa contraatacaba diciendo que no se precipitara, que todo era fruto de su imaginación procaz, lo que origina una confusión que consigue que el verdugo sea la víctima y la víctima el verdugo, o, por lo menos, que ambos queden a la misma altura.

Que todavía en este momento, con todas las evidencias, con todos los datos y las pruebas objetivas, incluso las aportadas por ellos mismos cuando aún estaban en el Gobierno (¿quién, si no, detuvo a los islamistas que hoy están procesados por los hechos?; ¿quién dijo públicamente que los servicios de inteligencia de Marruecos podían estar detrás, presuntamente por lo de Perejil?; ¿quién, en fin, manifestó en un viaje a Israel que "los árabes nos odian desde que los echamos de España hace cinco siglos"?), los dirigentes conservadores continúen argumentando, jaleados por los medios de su entorno, que sigue sin demostrarse que no fuera ETA la autora de los atentados, bien sola, bien en colaboración con los islamistas, demuestra, o la mala fe de sus intenciones, o su incapacidad para discernir lo que es evidente.

Constataciones que ya quedaron de manifiesto en las horas y días que siguieron a los atentados, cuando, con todo el mundo diciendo, desde la CIA a los corresponsales extranjeros, desde los portavoces de ETA al mismo Cesid, que eran obra de terroristas islámicos, el Gobierno de Aznar, por boca del ministro Acebes, continuaba diciendo que la línea de investigación preferente era la de ETA. Incluso después de que la policía detuviera a varios islamistas en Madrid e incluso cuando un portavoz de éstos ya había reivindicado la autoría de los hechos y habían aparecido pruebas de ello, desde la furgoneta abandonada con cintas del Corán en Alcalá o el vídeo reivindicativo en la papelera de la mezquita de la M-30.

Sostenella y no enmendalla, esa actitud tan hispánica, era hasta ahora la consigna de Acebes y los suyos, en aras de no reconocer sus culpas y sus errores del 11-M. Pero el paso adelante que están dando últimamente, esgrimiendo la sospecha de una conspiración política, incluso de un golpe de Estado inducido por el actual Gobierno a través de unos testaferros, supone traspasar todas las barreras y, lo que es mucho peor, situar la política de este país al nivel de la de los africanos, o de la de los años treinta en Europa, y, sobre todo, ignorar que el pueblo español es más listo de lo que ellos suponen. Pero siguen erre que erre, machacando desde los medios y en todas las ocasiones, buscando abrir una brecha en la credibilidad de éste.

Que lo consigan o no es algo que tardará en saberse, pero, por el momento, lo que ya han conseguido es que algunos duden. Y, sobre todo, han conseguido lo más importante para ellos hoy por hoy: justificar su derrota en las elecciones y sus continuos fracasos en el Parlamento. En eso, Acebes y sus colegas recuerdan mucho a esos madridistas que, para justificar los fallos de su equipo en estos años, los atribuyen a los árbitros y a una presunta conspiración de la Federación Nacional de Fútbol, que se vengaría a través de aquéllos del Real Madrid por no haber votado el club a su actual presidente en las elecciones. Demuéstreles usted que no es verdad.

Julio Llamazares es escritor

Publicado por el diario EL PAIS el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La cesión del 'Presidente Accidental' sobre la Soberanía de Gibraltar

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 6:30, Categoría: Internacional

El Gobierno cede ante Gibraltar y renuncia a exigir la soberanía

Un año y medio de renuncias: Zapatero ha sacrificado la reclamación territorial en favor de acuerdos concretos. Las contrapartidas han sido escasas

MADRID - La reivindicación de la soberanía sobre Gibraltar ha sido siempre el caballo de batalla de todos los gobiernos españoles en su relación con el Reino Unido. De manera sorprendente, sin embargo, Zapatero cambió de estrategia y pospuso sine die este punto. Prefirió comenzar por acuerdos de orden más pragmático dado que, en su opinión, la reivindicación de la soberanía obstruía el logro de los demás pactos. Así pues, Moratinos ha preferido, antes que negociar los derechos españoles sobre la colonia, optar por la cooperación y ceder a lo que pedían las autoridades de La Roca, sin conseguir, de momento, casi nada a cambio.

En diciembre de 2004, el Gobierno acepta la creación de un foro tripartito entre España, Reino Unido y Gibraltar, en el que la colonia inglesa participa en igualdad de condiciones con los dos estados. Hasta ese momento, Caruana y sus predecesores nunca habían tenido voz en las negociaciones.

Caruana advierte de que su Ejecutivo no hará concesiones de tipo «soberanista, territorial o jurisdiccional» en ningún acuerdo.

En enero de 2005, de forma casi paralela, se constituye la comisión mixta de cooperación y colaboración. Está formada por la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar y el Gobierno del Peñón y hasta la fecha se ha reunido en dos ocasiones para tratar asuntos de orden doméstico.

El primer avance del Foro hacía referencia al uso del aeropuerto. España permitiría que la colonia británica pudiera utilizar cualquier aeropuerto español como alternativa en los vuelos comerciales que tengan como destino al Peñón. También se abordaba la posibilidad de alcanzar «fórmulas aceptables» sobre el aeródromo, ubicado de manera «alegal» dentro de la zona llamada del «campo neutral», en suelo español.

En las siguientes reuniones se avanzó sobre los cinco puntos acordados ayer. El más complicado, el de las pensiones, estuvo a punto de colapsar el proceso en el encuentro de Londres. En ningún momento se afronta el asunto de la soberanía, pese a que el ministro inglés de Exteriores, Jack Straw, dijo que se haría más adelante.

El 18 de septiembre de 2006, el nuevo método de diálogo pone fin a su primera fase, que se inició en febrero de 2005 en Málaga con el objetivo de mejorar la vida de los gibraltareños y los españoles del Campo de Gibraltar y favorecer los contactos entre ambas comunidades, sin abordar el asunto de la soberanía. Cerrada esta primera fase, los asuntos locales cobrarán vital importancia y centrarán la segunda etapa del foro, en la que tendrá un papel clave la Junta. La soberanía sigue sin tener fecha en ninguna agenda.

Una información de Carmen Gurruchaga publicada en el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

España acepta un acuerdo sobre Gibraltar que aparca la soberanía

El Gobierno pacta con el Reino Unido la utilización conjunta del aeropuerto, el pago de pensiones y mejoras en el control de la verja

Madrid - El Ejecutivo español alcanzó ayer unos acuerdos de orden práctico, que no políticos, con el Reino Unido y Gibraltar sobre el uso conjunto del aeropuerto, las pensiones de los españoles que han trabajado en la colonia inglesa, las líneas telefónicas, el paso por la verja y la apertura de una sede del Instituto Cervantes. Sin embargo, hasta el momento, ha renunciado a negociar el asunto político más peliagudo: la soberanía del Peñón. Esta decisión es opuesta a la postura que han practicado todos los gobiernos anteriores.

En este sentido, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha venido insistiendo en que las reuniones del Foro Tripartito no han concluido y que la reivindicación de la soberanía se abordará más tarde. En su opinión, resulta más fácil hacerlo después de que se ha creado un clima de confianza entre las partes. En cambio, fuentes diplomáticas consultadas por LA RAZÓN consideraron «grave y preocupante» que el Gobierno haya renunciado de primeras a abordar el peliagudo asunto de la soberanía compartida. Desde su punto de vista podría ser que, tras los pactos firmados ayer, se establezca una situación entre las tres partes en la que no tenga cabida la exigencia de la soberanía. Además, existe el riesgo de que, con la aprobación por el Parlamento británico de una Constitución para Gibraltar, los habitantes del Peñón puedan constituirse a medio plazo en sujetos con derechos constituyentes.

El uso conjunto del aeropuerto de Gibraltar, ubicado en el territorio no británico, será efectivo dentro de dos años. En ese tiempo, el Gobierno de Caruana construirá una nueva Terminal situada al sur de la verja, con acceso desde territorio español.

El problema que representaba la presencia de los miembros de las Fuerzas de Seguridad españolas en el aeropuerto se ha solventado con la construcción de un voladizo en la primera planta que, realmente, se sitúa sobre suelo español. Respecto al tráfico de pasajeros, se tendrá en cuenta que los gibraltareños no pertenecen al territorio Schengen, por lo que sus trayectos no serán considerados domésticos, mientras que los de los ciudadanos españoles sí. La gestión de la terminal correrá a cargo de una empresa mixta hispano-gibraltareña e igualmente se creará un comité tripartito de enlace permanente encargado de examinar y hacer frente a las incidencias que puedan surgir en el funcionamiento del aeropuerto.

Cambios en la telefonía

El otro asunto problemático y aceptado por el Gobierno británico consiste en el pago de las pensiones a los 6.000 españoles que se vieron obligados a abandonar sus puestos de trabajo tras la construcción de la verja, en 1969. El fondo de pensiones al que los trabajadores españoles habían aportado su dinero quebró y Gibraltar creó otro opaco que proporcionaba ayudas diversas a sus pensionistas pero no a los antiguos trabajadores españoles. El acuerdo incluye la actualización del dinero a percibir. El derecho se extinguirá con el fallecimiento del pensionista.

En cuanto a la telefonía, España admite que el prefijo de Gibraltar es el 350 y no el 956 perteneciente a Cádiz. Además habrá un acuerdo de «roaming» para que los móviles gibraltareños sean operativos en territorio español.

Con el fin de paliar, en parte, las colas interminables que se producen para entrar en el Peñón, España invertirá un millón y medio de euros en mejorar los puestos de control. Se plantea abrir un paso para quienes no tengan mercancía y otros para los que deban pasar aduana. De cualquier forma, el problema tiene difícil solución, dado que Gibraltar no pertenece a la Unión Aduanera ni al espacio Schengen y anualmente se producen más de siete millones de pasos hacia el Peñón.

El acuerdo incluye la apertura de una sede del Instituto Cervantes en el Peñón, con la intención de que los gibraltareños recuperen el uso del español.

Tras conocerse los acuerdos del Foro Tripartito, llegaron las reacciones. El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, calificó de «histórico» lo consensuado ayer en Córdoba pues, a su juicio, «no se ha dado nunca un acuerdo de esta importancia y de este contenido en el contexto de las relaciones de España con el Reino Unido en torno a Gibraltar». También se mostró optimista el presidente del PP de Cádiz, José Loaiza, convencido de que los puntos consensuados son «buenos y positivos», aunque advirtió de que «hay que mirar la letra pequeña para que no desnaturalice los grandes titulares y refuerce lo que se está diciendo».

Por su parte, tanto las asociaciones de pensionistas como de trabajadores del Peñón reaccionaron positivamente ante las negociaciones del Foro Tripartito y consideraron «extraordinario» el compromiso de Londres de pagar en dos plazos -en abril de 2007 y de 2008- las pensiones atrasadas.

Por último, la prensa inglesa se sumó a la valoración positiva ya que, según interpretaron los rotativos británicos, estos compromisos suponen no sólo «un acuerdo histórico sobre Gibraltar que abrirá la colonia y estimulará el comercio», sino que, además, con su rúbrica, España y Reino Unido ponen «fin a décadas de enemistad en torno a la minúscula colonia mediterránea».

Una información de Carmen Gurruchaga publicada en el diario LA RAZON el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El aumento de los delitos deja la seguridad ciudadana en su peor momento desde 2002

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 6:00, Categoría: General

MADRID. Después de dos años de descenso, la criminalidad en España registró en 2005 un incremento de un 3,5 por ciento y se situó, con algo más de cuatro millones de diligencias abiertas, en los niveles de 2002. Así se desprende de la Memoria de la Fiscalía General del Estado relativa al pasado año cuyos datos se dieron a conocer ayer durante el solemne acto de apertura del nuevo curso judicial.

El texto pone de manifiesto un aumento de la delincuencia en 11 de las 17 comunidades autónomas (en 36 de las 50 provincias), una subida que alcanzó más de un diez por ciento en los casos de la Comunidad Valenciana (12,22), Murcia (14,42) y Navarra (17,45), comunidades que durante los últimos años han experimentado un crecimiento de la población inmigrante y vienen solicitando reiteradamente más medios para hacer frente al fenómeno delincuencial.

Los delitos contra el patrimonio fueron los más cometidos, hasta el punto de que representaron el 52,58 por ciento de las diligencias previas incoadas el pasado año. Dentro de este apartado, los delitos más cometidos fueron hurtos (865.300 frente a los 838.351 de 2004) y robos con fuerza (689.480 frente a los 655.800 del año anterior).

Juzgados de Violencia de Género

También hubo un crecimiento considerable de los procedimientos incoados por delitos y faltas de violencia doméstica (es decir, los iniciados a raíz de una denuncia), pues aumentaron un 36 por ciento en 2005, año en el que por primera vez entraron en funcionamiento los juzgados especializados en violencia de género.

El texto de la Fiscalía señala que es aventurado establecer una comparación estadística con años anteriores, pues a partir del 29 de junio de 2005 la mayoría de los datos computados anteriormente como violencia doméstica pasaron a ser de violencia de género, y algunas conductas tipificadas como falta se empezaron a considerar delito. Sin embargo, esto no impide efectuar una valoración de la evolución global de la violencia intrafamiliar, atendiendo al volumen total de procedimientos incoados, tanto en relación con la violencia de género como con la violencia doméstica. En este sentido, hubo 73.469 diligencias previas, urgentes y procedimientos abreviados (frente a las 53.357 del año anterior), lo que implica un incremento de un 37,69 por ciento. La Fiscalía atribuye este aumento a una «renovada decisión de las víctimas de denunciar los hechos al haberse reforzado los mecanismos de protección y campañas de información» y los ya mencionados juzgados especializados en violencia de género.

En cuanto a las sentencias dictadas, las condenatorias representan un 72,2 por ciento del total de resoluciones dictadas por delito y falta durante 2005, si bien las relativas a delitos no han experimentado variación alguna respecto al año anterior, algo que sí ha sucedido con las sentencias condenatorias derivadas de juicios de faltas, que han disminuido al ser menor también el número de conductas tipificadas como falta.

Llama la atención también el alto número de sentencias condenatorias dictadas con la conformidad del imputado, especialmente significativo en el delito de maltrato del artículo 153 (que sigue el procedimiento de diligencias urgentes): 6.551 casos.

Una información de N. V. y N. C. publicada en el diario ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El presidente de Venezuela no descarta la cooperación nuclear con Irán

Por Narrador - 19 de Septiembre, 2006, 5:00, Categoría: Irán

El líder bolivariano reitera que nadie les puede impedir el desarrollo pacífico de la energía atómica

CARACAS. Los planes nucleares entre Irán y Venezuela todavía no están definidos, pero el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no descarta que «pudiera haber» cooperación y transferencia tecnológica iraní en esa materia, aunque haya desmentido la posibilidad de suministrarle «por ahora» uranio venezolano.

Después de asistir a la cumbre del Movimiento de Países No Alineados en La Habana, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, realizó una visita de dos días a Venezuela, donde reforzó su alianza política y económica con Chávez; visita que fue rechazada por la comunidad judía. Los dos mandatarios se prodigaron loas y respaldo mutuo con frases de «hermanos» y «líderes de dos revoluciones: la islámica y la bolivariana», a las que sólo les une el discurso antiimperialista.

El presidente Chávez afirmó que Irán viene a ayudar a Venezuela «a salir del atraso, a pesar de que están amenazados por el imperio». Reiteró que la república islámica tiene derecho a desarrollar su energía nuclear con fines pacíficos y nadie se lo puede prohibir como tampoco a Venezuela. Instó a las potencias del mundo, entre ellas a Estados Unidos, a destruir las bombas atómicas que tienen en su poder. «Por ahí andan diciendo que tenemos una mina en Guayana para hacer una bomba atómica», señaló Chávez al desmentir versiones de que los pactos con Irán incluyen el del procesamiento de uranio.

Al sur del país, en el estado Bolívar, donde se han establecido las empresas iraníes, existen grandes reservas de uranio que no han sido explotadas aún de manera industrial. Chávez siempre ha querido construir una central nuclear para producir electricidad.

Antes de la visita, cuando la cadena de televisión CNN preguntó a Chávez que hasta dónde era capaz de solidarizarse en caso de que Irán fuese sancionado por su plan de enriquecimiento de uranio, respondió que era un secreto estratégico geopolítico que no podía revelar. Por su parte Ahmadineyad señaló que la alianza entre ambos mandatarios ayudará a muchos países. «Tenemos intereses y objetivos en común, y tenemos que estar unidos para poder realizarlos», dijo. «Debemos unirnos -insistió- contra la hegemonía del imperio».

Ambos dirigentes suscribieron veintinueve acuerdos de cooperación minera, agrícola, petrolera y tecnológica, cinco memorandos de entendimiento y una declaración conjunta, entre los que destacan la creación del «Fondo Pesado venezolano-iraní», al que cada gobierno aportará un millón de dólares para financiar obras e intercambio comercial. También acordaron constituir cuatro empresas: una para fabricar aviones, otra para vehículos, la tercera para barcos. La cuarta empresa mixta es petroquímica, que costará 1.500 millones de dólares para producir un millón seiscientas mil toneladas de productos petroquímicos y estará situada en Güiria, en el estado Sucre, al noroeste del país.

Protesta judía

La comunidad judía manifestó en un comunicado estar «muy molesta» e «insatisfecha» por la visita del presidente iraní, según manifestó Freddy Pressner, presidente de la Confederación de Asociaciones Israelíes de Venezuela. El motivo de su rechazo es que «los judíos no se pueden sentir cómodos con la presencia de alguien que desde noviembre del año pasado ha repetido que Israel debería ser borrado del mapa» y que ha cuestionado la existencia del holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

Una información de Ludmila Vinogradoff (Corresponsal) publicada en el diario LA ABC el martes 19 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.