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ABC y EL PAIS continúan contras las revelaciones de EL MUNDO

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 7:00, Categoría: 11-M

Continúan las intoxicaciones de ABC y EL PAIS aliados contra las revelaciones del diario EL MUNDO. El que fuese "diario de Serrano" prosigue con Lavandera mientras "el diario independiente" sigue centrado en Trashorras. Veremos que responden a las novedades que el diario de Pedro J. aporta esta mañana


«El presunto homicida hubiera recorrido catorce metros en un segundo... Imposible»

MADRID. «Ni rodadas de vehículo, ni restos de cristales, ni casquillos ni proyectiles». El escrito de conclusiones que elevan la Guardia Civil y la Policía de Asturias al Ministerio del Interior desmonta de forma contundente la denuncia por intento de homicidio presentada por Francisco Javier Lavandera, considerado por «El Mundo» un «hombre clave» en la «teoría de la conspiración» del 11-M. Por su interés, reproducimos el texto íntegro del documento, al que ha tenido acceso ABC:

«El 5 de julio el señor Lavandera denuncia en la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón que sobre las 17.30 horas de ese día fue objeto de varios disparos por parte de una persona desconocida cuando se dirigía a una finca utilizando el vehículo de su madre. Tras tomarle declaración, la Guardia Civil inicia una exhaustiva investigación en la que, desde el primer momento, se observan puntos oscuros puesto que, por una parte, el denunciante no aporta dato alguno que facilite la investigación y, por otra, proporciona otros que inducen a sospechar que se encontraban ante una denuncia falsa, como, por ejemplo, cuando manifiesta ante la pregunta sobre si él había hecho uso de algún arma, que el día anterior había dado muerte a un pollo usando una escopeta, motivo por el cual podría tener restos de pólvora en su cuerpo y ropa. Efectivamente, la «prueba de parafina» a la que fue sometido ratificó que en su cuerpo había restos de haber disparado recientemente.

A la vista del resultado de las investigaciones y pruebas periciales practicadas, los peritos criminalistas de la Guardia Civil concluyen que «la sucesión de hechos narrada presenta incompatibilidades insalvables con la reconstrucción efectuada, no siendo factible. Según el señor Lavandera, que días más tarde -el 9 de julio- concedería una entrevista en exclusiva al periódico «El Mundo» narrando lo sucedido, cuando él se encontraba deteniendo su vehículo en las proximidades de una finca en las inmediaciones del monte Deva, cerca de Gijón, recibió un primer disparo en el parabrisas del vehículo por parte de una persona desconocida que se encontraba en las proximidades de un árbol situado a unos 15 metros de distancia, prácticamente frente al vehículo.

Según relata el propio Lavandera, a partir de ese instante él realiza una rápida maniobra de evasión, consistente en salir marcha atrás y girar completamente el volante para situar su vehículo en dirección contraria a la que inicialmente traía y, de esta manera, poder escapar de la agresión. Mientras realizaba esa maniobra recibió otros dos impactos de bala que penetraron también por el parabrisas de su vehículo, con la fortuna de que el primero de los tres impactó en el espejo retrovisor interior, el segundo en el volante y el tercero atravesó la parte del habitáculo del acompañante, por lo que no resultó herido.

Pues bien, los técnicos de la Guardia Civil realizaron diversos estudios de balística y trayectoria de disparos, partiendo de la inspección ocular tanto del lugar de los hechos como del vehículo que recibió los disparos.

Una vez determinadas las trayectorias y correlación de los disparos y sobre la base del relato de los hechos denunciados por el señor Lavandera, realizaron una reconstrucción siguiendo fielmente la secuencia de la maniobra evasiva y la sucesión de los disparos, concluyendo que, dado que los tres disparos entran por el parabrisas, para que tales hechos fueran ciertos, el tirador debía haber ido realizando un recorrido a pie entre disparo y disparo para situarse frente al parabrisas mientras el vehículo hacía un giro brusco y muy rápido de 180 grados.

Sin permiso de conducir

Tal maniobra por parte del presunto homicida habría requerido que éste hubiera recorrido la distancia de 14 metros en un segundo por una zona de vegetación y despreciando los tiempos de inicio de la carrera y adopción de posición de disparos, circunstancia a todas luces IMPOSIBLE (en mayúsculas en el escrito).

Pero, además de esa prueba irrefutable, hay otras sospechas en la investigación que hacen dudar de la veracidad de la denuncia presentada por el señor Lavandera, a saber:

- En el lugar donde dice que ocurrieron los hechos, un camino de tierra en un día de mal tiempo, no se localizó evidencia alguna de haber sucedido tales hechos: ni rodadas del vehículo, ni resto de cristales de las lunas que resultaron rotas, ni casquillos procedentes de los disparos ni proyectiles.

- Tras ampliar el círculo de inspección ocular se localizaron restos -rodadas y cristales de lunas-, pero en una zona situada a más de trescientos metros de la que el señor Lavandera dice que ocurrieron los hechos.

- Los casquillos no han aparecido, siendo muy extraño que en una situación con ese grado de tensión el agresor se dedique a recogerlos. Lavandera manifestó en sus declaraciones a «El Mundo» que no se encontrarían los casquillos porque probablemente habrían utilizado un revólver -arma que no expulsa los casquillos-, pero la Guardia Civil determina que los proyectiles hallados en el interior del vehículo habían sido disparados por una pistola, no por un revólver.

- El informe de balística determina que las trayectorias inversas de los tres disparos confluyen en un único punto situado en el frontal del vehículo, a 3,5 metros de distancia. Es decir, lo más probable es que los tres disparos fueron realizados estando el vehículo parado, por un único tirador situado a unos 3,5 metros de distancia frente al vehículo, ¿para simular una agresión y posteriormente denunciarla?

- Por si todo esto fuera poco, el señor Lavandera no tiene permiso de conducir».

Un texto de J. L. L. publicado por el diario ABC el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La cúpula policial del PP desmiente en un informe la versión de Trashorras sobre ETA 

Un comisario niega por escrito dicha implicación y dice que el ex minero acusó a los "árabes"

Madrid - Un informe del comisario Miguel Ángel Gamonal, que fue quien detuvo a José Emilio Suárez Trashorras, elaboró una minuta para su jefe, Jesús de la Morena, comisario general de Información, que desmiente que el ex minero vinculara a ETA con los atentados. Gamonal, que acudió a Asturias para seguir la pista de los detonadores hallados en la Renault Kangoo el 11-M, era el brazo derecho de De la Morena, un hombre de la máxima confianza de Jaime Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes como ministros del Interior. El ex minero le aseguró "rotundamente" a Gamonal "que el atentado de Madrid era cosa de los árabes y que podían ser éstos con los que él traficaba con hachís".

El informe de Gamonal fue enviado al juez Juan del Olmo el pasado mes de marzo ante una información del diario El Mundo. En ésta se decía que existía una nota oculta de los agentes que detuvieron a Trashorras en la que se recogía una confesión de éste de que era amigo de Irkus Badillo y Gorka Vidal, los etarras detenidos en Cañaveras (Cuenca) el día antes de que los explosivos del 11-M salieran de Asturias. "En atención a los extremos publicados por el diario El Mundo el día de la fecha, dirijo la presente a V.E. a fin de solicitar informen sobre la realidad, contenido y existencia sobre esa supuesta información", reclamó Del Olmo.

La nota citada no ha aparecido y las decenas de agentes, inspectores y comisarios consultados dicen no haberla visto ni haber oído hablar de ella. Gamonal, además de entregar su minuta, donde nada se dice de ETA, dejó por escrito al juez: "En ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con ETA ni a que alguno de los 'moros de Madrid' conociera o guardara algún tipo de relación con militantes de esta banda".

El agente del CNI

En su reciente entrevista con El Mundo, Trashorras aseguró que le había contado a los policías que esa relación entre ETA y Ahmidan existía y que los agentes no le dieron crédito, porque le dijeron "que les interesaba implicar a los moros y dejar ETA aparte, alegando el momento político que se estaba viviendo en España". El más interesado, dijo, en "dejar a los etarras al margen era el agente del CNI". Pero Gamonal y el agente del CNI Santiago D. han negado en varias ocasiones ese extremo, por escrito. "A ellos les daba igual una cosa que otra y en ese momento teníamos la orden de encontrar a ETA por donde fuera", aseguran varios de los mandos de la investigación del 11-M de la etapa popular y de la socialista.

El documento de Gamonal describe sus dos viajes a Asturias para averiguar la procedencia de los detonadores hallados en la Kangoo. El comisario fue acompañado en el primero de ellos, iniciado el 16 de marzo, por el inspector José Antonio Parrilla, y en Asturias se reunieron con el agente del CNI Santiago D.

La decisión de que el CNI se uniera a esa pesquisa fue adoptada por el secretario de Estado de Seguridad de entonces, Ignacio Astarloa, durante una reunión celebrada el 15 de marzo. En ella el CNI relató que su agente tenía muchos contactos sobre el terreno, según asistentes a la reunión.

La pista de que los detonadores podrían proceder de las minas Caolines de Merilles, sitas a 20 kilómetros de Tineo (Asturias), fue facilitada por un alto cargo de Unión Española de Explosivos al jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano. De la Morena, hombre muy respetado en el mundo policial y por las cúpulas del Ministerio del Interior actual y pasada, encargó el viaje a Gamonal.

Tras varias pesquisas se supo que entre el 20 de febrero y el 2 de marzo se habían realizado cuatro llamadas desde tres cabinas de Avilés al teléfono de tarjeta correspondiente a "una de las 100 del lote al que pertenecía la hallada en la bolsa desactivada", la famosa mochila de Vallecas, y que estaba "centrado en Morata", es decir, el repetidor telefónico junto a la casucha de Chinchón que fue la guarida de los terroristas.

Ese teléfono, a su vez, había estado en contacto con el 675.397.663, en teoría propiedad de María Consuelo Toro, recién casada con el ex minero, que trabajó en la antedicha mina. "Ante este dato, se cita a Emilio en la Comisaría de Avilés para tener una entrevista con él". El ex minero fue atraído al centro policial por su controlador, el agente de estupefacientes Manuel Rodríguez, Manolón. Gamonal llevó gran parte del interrogatorio, y Parrilla, algo menos, porque estaba viendo en una televisión sita en un despacho próximo el partido de la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Real Zaragoza, según varios de los policías de la comisaría de Avilés.

Las Torres Gemelas

Trashorras le contó cómo, el 26 de febrero, al regresar de su viaje de novios, se reunió en Madrid con Ahmidan, al que él apodaba Mowgli. "Éste, cuando se dirigió a María para felicitarla por su matrimonio, discute con ésta, diciéndole Mowgli que lo de las Torres Gemelas estaba bien hecho, que ellos eran el ejército más poderoso de la tierra, y frases enalteciendo a Dios y maldiciendo a los países que tenían tropas en suelo musulmán". Como España, entre otros.

Según el escrito de Gamonal, Trashorras "asegura rotundamente que el atentado de Madrid era cosa de los árabes y que podrían ser éstos con los que él traficaba con hachís". A raíz de ese momento, la policía rastrea todas las llamadas efectuadas de los distintos teléfonos del ex minero. Fueron confirmadas dos llamadas efectuadas de Ahmidan a Trashorras, el 28 de febrero, desde Corredera y Pravia. Al día siguiente, Ahmidan llama otras cuatro veces al ex minero desde Lena, Grado, Avilés, Gijón y Burgos, a la que se suma otro telefonazo desde la casucha de Chinchón, el 1 de marzo. Todo es conocido por el juez Juan del Olmo.

"Qué me ofrecéis, porque esto es muy gordo"

Los agentes que entrevistaron a José Emilio Suárez Trashorras en Avilés estuvieron "trasteando" al ex minero durante varias horas para "intentar que colaborase". Pero, "como no se derrotaba", decidieron acusarle y formalizar la detención, según agentes que participaron en este punto particular de las investigaciones. El comisario Miguel Ángel Gamonal escribe en su informe sobre lo que ocurrió a partir de las cuatro de la tarde del 17 de marzo de 2004. "María Consuelo Toro Bravo miente defendiendo a su marido. Emilio no reconoce nada. En un momento determinado se junta el matrimonio, se sienta ella en las piernas de él y le dice: 'Cariño, diles todo lo que les tengas que decir pero déjame fuera de esto a mí'. Él se levanta y dice: 'Qué me ofrecéis, porque esto es muy gordo, hay muchos muertos, es un marrón muy gordo".

Es entonces cuando cuenta cómo ha conocido a Jamal Ahmidan a través de Rafá Zohuier y cómo se ha reunido en Madrid con ellos "y otros dos marroquíes para concertar entregas de hachís. Que en la madrugada del día 29 de febrero de 2004, le llamaron porque el Golf negro se les había averiado y les dejó el Toyota suyo para desplazarse a Madrid. Él defiende la posibilidad del robo de los detonadores y el explosivo en la mina Conchita por parte de los marroquíes, ya que éstos conocía su ubicación. Él mismo los había llevado a ella hacía unos cuatro meses, y cogieron detonadores que, según él, estaban tirados por allí, e incluso sabe que les explotó uno cuando lo conectaban a una pila de un teléfono móvil". Una vez detenido y trasladado a Madrid se niega a declarar, pero en el juzgado declara que "cuando contactó con el Mowgli observó el maletero del Golf cargado con bolsas de explosivos". Respecto a los encargados de mina Conchita, Gamonal no duda: "Mienten, al menos en cuanto a la adquisición de los detonadores".

Un texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Conspiración" por Enrique Gil Calvo

El comienzo del curso político está protagonizado por los dos grandes debates que se disputan la agenda mediática: la inmigración a Canarias y la presunta conspiración del 11 de Marzo. Algo así pasaba justo hace un año, cuando la agenda también estuvo fijada en dos temas, y uno de ellos era el mismo 11-M, cuya Comisión investigadora, al decir de la oposición, se había cerrado en falso ese verano. La diferencia es que el otro gran tema de hace un año era el debate del Estatut catalán, que a punto estuvo de destruir el sostén electoral del Gobierno. Y algo parecido podría ocurrir también este año con la afluencia ilegal de inmigrantes, pues si no se logra visualizar el cierre mediático del coladero, este desbordado Gobierno podría empezar a perder el menguante apoyo de sus bases electorales. De ahí la decisión de rectificar adoptada por la vicepresidenta, que ha impuesto un giro político tratando de escenificar el cierre de nuestras fronteras mediante un golpe de efecto mediático como el representado por las repatriaciones a Senegal.

En cualquier caso, hay que felicitarse de que la inmigración ocupe el primer rango de nuestra agenda política, pues representa un problema real. Pero no sucede lo mismo con el falso problema que le disputa el protagonismo mediático. Me refiero a la inexistente conspiración del 11-M, espuriamente utilizada por la oposición para desgastar al Gobierno con flagrantes falsedades. ¿Cómo puede caer tan bajo un político como Rajoy, que hasta ahora exhibía una trayectoria relativamente digna? ¿No se da cuenta de que está cayendo al nivel del mexicano López Obrador, sin escrúpulos para "mandar al diablo las instituciones" con tal de negar la victoria de su rival?

La falaz manipulación del 11-M implica idéntica estrategia negacionista que la de López Obrador, intentado negar el resultado electoral del 14-M a riesgo de mandar al diablo la institución judicial. Un negacionismo que no busca inculpar al Gobierno actual, acusado de organizar la masacre que le llevó al poder, sino exculpar al Gobierno anterior y a su prensa adicta, a fin de tapar su indigna conducta de aquellos días que les hizo perder el poder con la invención de una sarta de calumnias a modo de coartada justificatoria. Y como esta patraña pronto quedará desenmascarada cuando se promulgue el pertinente veredicto judicial, emprenden este montaje mediático como un ataque preventivo contra dicho veredicto futuro, tratando de desvirtuarlo con insidiosas fabulaciones antes de que se haga público.

Lo que no se entiende es por qué se presta Rajoy a seguir esta línea conspirativa que le marcan los chantajistas. Una línea que puede convenir a los políticos que han quemado su carrera política, como Aznar, Acebes o Zaplana, pues como ya no tienen nada que perder, para ellos cuanto peor mejor. Pero a Rajoy esa línea nihilista no le beneficia en absoluto, pues mientras represente el futuro de su partido debería estar interesado en defender su respetabilidad institucional. Y la única explicación posible es que Rajoy ya da por perdida la batalla electoral. Por eso, renunciando al electorado moderado, prefiere concentrar su mensaje nihilista en su electorado radical, a fin de mantenerlo en tensión para que no caiga en el abstencionismo en 2008 (como le sucedió al PSOE en el 2000), lo que daría al PSOE la mayoría absoluta. Que es lo que puede pasar finalmente si Rajoy no se desmarca a tiempo del guión que le dictan los chantajistas.

Pero para sufrir los efectos de las mayorías absolutas no hace falta esperar hasta 2008, pues en la práctica hoy Zapatero ya gobierna sin una auténtica oposición digna de ese nombre, ya que no se puede calificar de tal a la que hoy padecemos. En lugar de hacer política y controlar la acción efectiva del Gobierno, esta oposición nihilista prefiere hacerse eco de las falsas conspiraciones a las que presta crédito. Lo cual plantea un grave problema, pues cuando la oposición dice a todo que no, el efecto de tan estéril nihilismo es como si dijera que sí a todo, dejando que el poder gobierne a ciegas sin límite ni control.

Publicado por el diario EL PAIS el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.