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18 de Septiembre, 2006

Los 'artistas invitados' de Morata, nueva clave del 11-M (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 10:00, Categoría: 11-M

Los ladridos tanto de quienes consideran la hegemonía política, social y cultural del PSOE un rentable axioma del Derecho Natural como de quienes sólo anhelan a consolidar su aldeana cuenta de la vieja como dóciles comparsas de esa superioridad han continuado durante el fin de semana. Nosotros seguimos cabalgando y a muy buen trote. Ellos sólo investigan nuestras investigaciones, prestándose al juego de un Gobierno cada vez más felipista en sus técnicas de intoxicación y propaganda. Nosotros seguimos empeñados en investigar el 11-M y, por eso, hoy desvelamos unos hechos hasta ahora desconocidos de enorme relevancia. Desde aquí animamos a la Justicia, a la Fiscalía, al ministro Rubalcaba y a sus dos órganos periodísticos a analizar, debatir e interpretar estos datos. A menos, claro está, que alguno de ellos sostenga que EL MUNDO «también» -menudo patinazo el de Trashorras- les ha pagado a El Chino, a su compinche Otman Gnaoui y a su primo Hamid Ahmidan.

Lo que es seguro

Con la firme apoyatura de una conversación grabada entre los dos primeros y de la declaración del tercero ante la Policía -dos documentos incluidos por lo tanto en el sumario y accesibles a cualquiera-, Casimiro García-Abadillo descubre hoy que personas ajenas al comando islamista, al que se atribuye en exclusiva la autoría de la masacre, ocuparon la casa de Morata de Tajuña en la que presuntamente se fabricaron las bombas a partir del 3 de marzo de 2004 y «durante una semana». Es decir, incluido el propio día 9, antevíspera de la matanza.

Esa presencia hasta ahora ignorada por la opinión pública explicaría, entre otras muchas cosas, el hallazgo policial de al menos seis huellas dactilares que no corresponden a ninguno de los identificados como integrantes del comando islamista. Aunque El Chino les dijo tanto a Gnaoui como a su primo que se trataba de una familia con niños, es obvio que estaba engañándoles, pues nadie aloja a menores en un lugar de tan reducidas dimensiones en el que se acaba de almacenar dinamita -el viaje desde Asturias había tenido lugar el 29 de febrero- y, sobre todo, si hubiera sido así él no habría tenido inconveniente en que dos hombres de su más estrecha confianza se hubieran relacionado con sus huéspedes. Sólo una condición de máximo secreto, impuesta por los recién llegados, explica la estricta prohibición de acercarse a ellos.

Lo muy probable

Absolutamente todo sugiere que estas personas contribuyeron a preparar los atentados. De hecho fue coincidiendo con la semana de su estancia en Morata de Tajuña cuando dos individuos de aspecto occidental que hablaban en un idioma extraño -que un dependiente identificó como búlgaro- compraron los teléfonos Trium presuntamente utilizados para activar las bombas. Y, sobre todo, fue durante el que en principio habría que considerar último día de su estancia -el 9-M y no el 10 como podría suponerse- cuando se activaron las tarjetas que insertadas en dichos aparatos los pudieron convertir en temporizadores de las explosiones.

Esta circunstancia abriría el camino para resolver el enigma de quien montó las bombas con móviles, toda vez que ninguno de los islamistas tenía conocimientos para ello -de ahí el rudimentario sistema que emplearon para el fallido atentado de Mocejón- y que ni en Morata, Leganés o cualquier otro de sus domicilios se han encontrado los útiles necesarios para realizar esas soldaduras de precisión.

El inquietante agujero negro sobre la composición de los explosivos, la supuesta inexistencia de los análisis por escrito de los restos de los focos y la afirmación del jefe de los Tedax de que se encontró nitroglicerina en los trenes, quedaría igualmente aclarado si los misteriosos convidados de El Chino hubieran aportado también su propia dinamita para complementar -o sustituir- la Goma 2 ECO obtenida por los islamistas.

Lo cada vez más verosímil

Aunque no quepa descartar otras posibilidades, a estas alturas de nuestras pesquisas nos sentimos en condiciones de decir que una de las tesis más verosímiles es que las personas alojadas por El Chino fueran etarras. No es una afirmación categórica, pero sí una solvente conjetura que debería ser exhaustivamente investigada.

¿Quién sino ETA llevaba desde 2001 intentado montar bombas con móviles como indican la cinta de Cancienes y los recientes testimonios de Lavandera y Trashorras? ¿Quién sino ETA había logrado con posterioridad a esa fecha resolver ese problema técnico, tal como lo demuestran el aviso de la policía francesa sobre los trabajos del ingeniero Elorriaga Kunze y la propia incautación al último comando Madrid de un móvil preparado como los del 11-M? ¿Quién sino ETA había mantenido contactos con El Chino en la prisión y fuera de ella, tal y como queda directamente establecido en los testimonios de su ex lugarteniente Omar y del propio Trashorras e indirectamente sugerido por los de Zouhier y su propia esposa? Y, sobre todo, ¿a quién sino a ETA le habría convenido tanto que se cometiera un atentado de apariencia y ejecución islamista contra el detestado Gobierno de Aznar?

Reiteramos que al día de hoy esto sólo es una hipótesis de trabajo por coherente que parezca. La presencia de artistas invitados en la casa de Morata hay que tomarla en cambio ya como una certeza. Por eso lo verdaderamente inaudito es que, contando con todos estos datos, ni el juez ni la Fiscalía ni la policía ni por supuesto esos dos diarios gandules que, hoy como ayer, vegetan al rebufo de EL MUNDO les hayan dado trascendencia alguna hasta el día de la fecha. Es la mejor prueba de que ninguno de ellos busca la verdad, sino pasar cuanto antes la página, aun a costa de cerrar el caso en falso, pero de manera acorde con sus cobardías, ineptitudes, perezas e intereses.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el domingo 17 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

¿Estuvieron miembros de ETA en la Casa de Morata en vísperas del 11-M?

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: 11-M

Personas ajenas al comando islamista vivieron en Morata en vísperas del 11-M

MADRID.- Durante la semana previa al 11-M, la casa de Morata, donde, según la Policía, se montaron las bombas de los atentados, fue ocupada por unos desconocidos, a los que Jamal Ahmidan, El Chino, blindó para que ninguno de sus compinches pudiera tener contacto con ellos.

Ese dato es sumamente relevante, por cuanto en los primeros días del mes de marzo de 2004 se ultimó la preparación material de la matanza. Dos documentos diferentes, que están incluidos en el sumario que instruye el juez Del Olmo, ponen de manifiesto cómo Jamal Ahmidan, considerado por la Policía como el jefe operativo del comando, selló la casa de Morata para que ninguno de sus secuaces pudiera ver quiénes la ocupaban en las fechas previas al 11-M.

El primero de ellos se corresponde con una grabación policial efectuada por la UDYCO y recoge una conversación entre Jamal Ahmidan y su compinche Otman Gnaoui que tuvo lugar a las 20.59 horas, exactamente, del 2 de marzo de 2004.

Este es el párrafo clave:

J.- Sí, ¿te dejo la pequeña moto?

O.- Sí.

J.- Pero si te cogen con ella te la quitan.

O.- Allí está el problema.

J.- A mí no me importa, te servirá durante la semana que estará esta gente. Es un señor con su familia y sus hijos, estarán mientras buscan un piso y te dejo la pequeña moto, y mañana por la tarde viene esta gente.

Es decir, según esa transcripción, la misteriosa familia aterrizó en la casa de Morata el día 3 de marzo de 2004, y debía permanecer allí una semana. Es decir, justo hasta el día 10 de marzo, fecha en la que se montaron las bombas, según la Policía.

El segundo documento en el que se hace mención a la llegada de extraños a la finca de Morata no tiene nada que ver con esa grabación. Se trata de la declaración ante la UCIE (Comisaría General de Información) de Hamid Ahmidan, primo de El Chino, que tuvo lugar el 21 de marzo de 2004.

La Policía le pregunta a Hamid Ahmidan por los coches que recuerda haber visto aparcados en la finca de Morata. En la declaración, el primo de El Chino reconoce haber visto un Opel Astra color azul; un Volkswagen Golf Serie 4 de color negro; un Peugeot 306 de color azul, y un «Toyota modelo nuevo de color marrón». Dicho automóvil sería el Toyota Corolla con el que El Chino, según la Policía, trasladó la dinamita desde Asturias a la guarida de Morata el día 29 de febrero de 2004.

Pero lo más importante de dicha declaración viene a continuación: «Manifiesta que el primer día que vio aparcado el vehículo marca Toyota en la finca, Jamal no le permitió pasar y tuvo que marchar a Madri d, ya que Jamal le dijo que estaba con gente y no podía pasar, siendo ésta la última vez que vio a Jamal en la finca de Morata...» Y añade: «Que unos días después, Jamal le dijo que no volviera a la casa porque iba a estar una mujer allí sola con sus hijos y no podía estar. Que tras unos cinco o seis días, Jamal le llamó y le dijo que ya podía puesto que la mujer ya se había marchado y ya no había nadie en la casa. Que esto (la conversación con Jamal) sucedió a finales de febrero o primeros de marzo...»

Hamid Ahmidan y Gnaoui trabajaron en la casa de Morata para hacer, según la Policía, el zulo en el que se guardaron los explosivos que presuntamente fueron robados en Mina Conchita.

Los agentes, de hecho, encontraron en los paneles de porespán que se instalaron para el aislamiento de dicho zulo «restos de componentes de dinamita» (que, contrariamente a lo que sucedió con los análisis de los Tedax de los focos de las explosiones, se identifican como nitrogricol y nitrato amónico).

Según la Policía, tanto Hamid como Otman Gnaoui «sabían que el objetivo de dicho zulo era albergar el explosivo que luego sería utilizado en el atentado».

Es más, Otman Gnaoui participó en la caravana que trasladó los explosivos hasta la casa de Morata. Ese dato está corroborado por las grabaciones que llevó a cabo la UDYCO en el marco de una investigación sobre tráfico de drogas.

El día 29 de febrero de 2004, cuando El Chino viajaba desde Asturias a Madrid conduciendo el Toyota Corolla, a las 12.05 horas mantuvo la siguiente conversación con Gnaoui:

J.- Oye, ¿te paso la furgoneta?

O.- ¿Dónde la vas a dejar?

J.- Pero no tengo las llaves.

O.- (Se ríe). Me asomé y la ví.

J.- El Opel.

O.- Estoy con la moto.

J.- ¿Por qué no me llevas el clavo grande, te vienes con uno o dos chicos y me encuentras en la carretera del Norte?

Según la Policía, Gnaoui se desplazó el día 29 acompañado de Rachid Oulad Akcha [uno de los terroristas que se suicidaron en Leganés] hasta Burgos para acompañar a El Chino en el traslado de explosivos.

La explicación que da el informe conjunto de la UCIE y de la UCI a la demanda de El Chino es la siguiente: «La razón de esta petición de ayuda formulada por Jamal Ahmidan estriba en la necesidad de que terceras personas proporcionaran cobertura a los componentes de esa caravana, de ahí que el citado pidiera a Otman que acudiera armado (así se deduce de lo que puede significar el término 'clavo grande', como una pistola grande o uno de los subfusiles luego encontrados en Leganés tras la explosión). Teniendo en cuenta ese dato, se podría afirmar que dicha cobertura debía implicar tanto un rechazo armado en el caso de un hipotético peligro, como la posibilidad de tener que recoger a los miembros de la tripulación de alguno de los vehículos [además de El Chino, Mohamed Oulad también viajó ese día desde Asturias a Madrid en un Volkswagen Golf] en caso de que tuvieran que darse a la fuga a pie».

Es decir, que Otman Gnaoui era un miembro del núcleo duro de la banda de Jamal Ahmidan que, según la versión policial, colaboró activamente en la preparación del atentado.

Asimismo, Hamid Ahmidan compartía vivienda en la Avenida Cerro de los Angeles con otro de los primos de El Chino, Hicham. En dicha vivienda, la Policía encontró sustancias estupefacientes (hachís y pastillas) por valor de más de un millón de euros. La financiación del atentado, según la Policía, se hizo a través del tráfico de drogas. Por tanto, el piso en el que vivían Hicham y Hamid era el escondrijo que usaba habitualmente la banda de Jamal para ocultar la droga.

Es decir, que ambos eran personas de la plena confianza de El Chino. Hasta tal punto, que Otman Gnaoui le dejó su pasaporte para que éste lo falsificara poniendo en él su fotografía.

En el auto de procesamiento (abril de 2006), el juez Del Olmo atribuye a Gnaoui un delito de colaboración con banda terrorista, otro de tráfico de explosivos, otro de robo y otro de falsificación de documentos. A Hamid Ahmidan le imputa un delito de colaboración con banda armada.

Pues bien, El Chino no sólo mintió al decirles que en la casa de Morata se iba a hospedar una familia con niños que no tenía donde meterse, sino que se ocupó de que ninguno de ellos acudiera por allí entre el 3 y el 10 de marzo de 2004.

¿Tiene sentido que Jamal Ahmidan prestara la casa de Morata a alguien que no tuviese nada que ver con el atentado cuando ya tenía allí la dinamita que habían trasladado desde Asturias? ¿Dejaría El Chino su guarida a una familia con niños cuando el zulo donde escondió los explosivos es de muy fácil acceso, ya que se encuentra en un cobertizo abierto?

Sin duda, las personas que estuvieron en Morata entre el 3 y el 10 de marzo tenían que ver con el atentado.

De hecho, Hamid Ahmidan reconoció ante la Policía que había visto el Toyota Corolla con el que se hizo el traslado de la dinamita cuando El Chino le prohibió que entrara en la casa de Morata hasta nueva orden.

Que hubo gente desconocida en Morata en esos días no es una hipótesis, está fuera de toda duda. La Policía ha encontrado allí dos huellas palmares anónimas y otras cuatro dactilares también sin identificar. Es decir, que no pertenecen a ninguno de los imputados por los atentados del 11-M.

Sin duda, los individuos a los que El Chino prestó aquella casa en los días previos al 11-M no sólo tenían que ver con el atentado, sino que jugaban un papel muy destacado en el mismo. Y, además, condicionaron su estancia allí a que nadie, excepto Jamal Ahmidan, tuviera el más mínimo contacto con ellos.

Otro dato a tener en cuenta es que fue precisamente el día 3 de marzo cuando, por primera vez, dos individuos aún por identificar acudieron a la tienda regentada por Rakesh Kumar -que los describió como «de aspecto occidental» y que hablaban en «búlgaro»- para comprar una serie de móviles liberados. Kumar pidió a su cuñado Vinay Kholy (que tiene otra tienda de telefonía en la calle Rafaela Ibarra, 40) que mandase a liberar un total de 12 teléfonos de la marca Mitsubishi Trium Modelo T-110. Dichos terminales fueron, en efecto, liberados en la tienda Test Ayman, propiedad del ex policia Maussili Kalaji.

El día 4 de marzo, los dos individuos volvieron a la tienda y compraron un total de 7 teléfonos. Entre ellos estaba el que apareció en la mochila de Vallecas.

Pues bien, el día 8 de marzo, uno de los dos desconocidos que habían comprado los móviles volvió a la tienda de Kumar para otro teléfono Trium T-110, una cinta de video para cámara digital (que la Policía mantiene que se utilizó para grabar uno de los mensajes de reivindicación del atentado) y un reloj Casio.

Pero es más, otro dato revelador y novedoso que se incluye en el informe conjunto de la UCIE y la UCI es que la activación de los teléfonos móviles en la BTS de Morata no tuvo lugar el día 10 de marzo, como apuntaban otros documentos policiales, sino el día 9 de marzo. Es decir, cuando aún los extraños se hallaban viviendo en la casa de Morata.

¿Quiénes eran esos misteriosos individuos? ¿Qué papel jugaron en el 11-M? ¿Por qué El Chino no quería que sus hombres les vieran? ¿Era esa acaso una de las condiciones que le pusieron para colaborar con él en los atentados?

A día de hoy, la Policía no ha aportado ningún dato sobre la posible identidad de esos enigmáticos visitantes.

La base de operaciones

La famosa casa de Morata se encuentra situada en la finca número 2 del Polígono 44 del término municipal de Chinchón, si bien está situada muy cerca de Morata de Tajuña.

Dicha finca es propiedad de Nayat Fadal Mohamed y su marido Mohamed Needl Acaid, condenado por pertenencia a banda armada en el sumario 35/01 instruido por el juez Baltasar Garzón.

La finca fue alquilada en octubre de 2002 (tras el ingreso en prisión de Mohamed Needl) a Mustafá Maymouni, uno de los líderes espirituales del grupo islamista radical que tenía su base en Madrid. Maymouni era amigo de 'Abu Dadah', también condenado por pertenencia a banda armada.

En la casa de Morata se celebraron numerosas reuniones de islamistas radicales en esas fechas.

En ese alquiler intervino como intermediario Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, 'El Tunecino', a la sazón cuñado de Maymouni.

En mayo de 2003, Maymouni fue detenido en Marruecos por su relación con los atentados de Casablanca.

La finca fue finalmente alquilada el 28 de enero de 2004 a Jamal Ahmidan, 'El Chino', que firmó los papeles con un pasaporte falso a nombre de Youssef Ben Salah.

De nuevo, el intermediario de la operación fue 'El Tunecino', que trabajaba como agente inmobilario en una empresa madrileña.

Serhane Fakhet era también amigo de 'Abu Dadah' y se encargó, tras su ingreso en prisión, de la educación de su hijo.

Según la Policía, la casa de Morata fue utilizada por 'El Chino' y su banda como auténtica base de operaciones para planificar y organizar el atentado del 11-M.

Allí se almacenó la dinamita que fue trasladada desde Asturias, en el zulo que construyeron Gnaoui y Hamid Ahmidan, y allí se montaron las bombas de los trenes.

Los vecinos de dicha finca se quejaron a la Guardia Civil de Morata al menos en dos ocasiones antes de los atentados.

La Policía tardó casi 15 días en localizarla tras el 11-M.

Una información de Casimiro Garcia-Abadillo publicada en el diario EL MUNDO el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Al menos cuatro testimonios vinculan a Jamal Ahmidan con la banda terrorista ETA

La Policía no ha profundizado en la investigación de los lazos de Jamal Ahmidan con ETA, puestos de manifiesto por distintos testimonios de gente próxima a él y sin relación entre sí

MADRID.- El pasado jueves, Agustín Díaz de Mera, ex director general de la Policía, y persona clave en la investigación del 11-M hasta su cese, en abril de 2004, afirmó en el programa La Mañana, de la cadena Cope, que la Unidad Central de Información (UCI) de la Policía había elaborado un informe en el que se ponían de relieve lazos entre ETA y el atentado de los trenes en Madrid.

Según ha publicado EL MUNDO, existen al menos 25 indicios que relacionan el atentado del 11 de marzo con la banda terrorista. Algunos de ellos han sido investigados, a petición del juez Del Olmo, por la Comisaría General de Información. Sin embargo, ese trabajo se ha hecho de forma superficial, ya que, en la mayoría de los casos, se atribuyen esos indicios a «meras casualidades». Sin embargo, esos informes, que aparecen incorporados al sumario, no tienen nada que ver con el documento al que se refirió el ex director general de la Policía y que, según afirmó, habría sido hecho desaparecer al no coincidir con la tesis oficial que afirma que el 11 de Marzo tuvo una autoría exclusivamente islamista.

Al margen de esos indicios relevantes, EL MUNDO ha sacado a la luz diversas informaciones que ligan directamente a El Chino con ETA, y que nunca han sido desmentidas.

Dichas informaciones provienen de distintas fuentes. Todas esas pistas también han sido incorporadas al sumario, a pesar de que no han sido investigadas a fondo por la Policía.

La primera ocasión en la que alguien relaciona a El Chino con el País Vasco es durante la conversación grabada el 17 de marzo de 2004 por la UDYCO a Rafá Zouhier con el agente de la Guardia Civil conocido como Víctor.

El confidente realiza, al menos, tres referencias directas a la relación de Jamal Ahmidan con el País Vasco. En primer lugar, cuando le describe:

Rafá.- ¿Sabes? tiene un hijo, tiene una mujer también española, él vive con su mujer, ¿entiendes?, él siempre está en Bilbao...

Pero sobre todo y de forma mucho más rotunda cuando habla de armas y explosivos:

Víctor.- ¿Eso de los detonadores, por qué lo sabes?

Rafá.- Pues estoy seguro que los tiene porque él ha dicho que conseguía, que conseguía cosas de Bilbao y del País Vasco, ¿me entiendes? O sea... él las cosas que consiguió, lo consiguió desde arriba.

Y, más adelante, en la misma conversación:

Rafá.- ¿Me entiendes? O sea que... y el rollo ese de Bilbao y eso también, ¿me entiendes? Y tenía... siempre, siempre, siempre, siempre hablaba del rollo del teléfono... lo de hacerlo con el teléfono.

Un segundo hilo que lleva a conectar a El Chino con ETA se estableció en la conversación que mantuvo Emilio Suárez Trashorras con un miembro del CNI y los policías que le detuvieron en Avilés. Fue durante la charla que mantuvieron en el bar Joses, muy conocido en la localidad asturiana. Según uno de los agentes que estuvieron presentes en dicha conversación, el minero les dijo que El Chino le había confesado que conocía a uno de los etarras que detuvo la Guardia Civil en Cañaveras (Cuenca), cuando se dirigían a Madrid el 28 de febrero de 2004 con un cargamento de 500 kilos de explosivos.

Posteriormente, en la entrevista que concedió a EL MUNDO, Suárez Trashorras confirmó esa versión.

Un tercer puente entre ETA y El Chino lo estableció el que fuera su hombre de confianza en la década de los 90, conocido como Omar. En una entrevista concedida a EL MUNDO en diciembre de 2005, el compañero de andanzas de Jamal Ahmidan afirmó que éste había entrado en contacto con militantes de ETA en la cárcel de Carabachel, cuando estuvo allí confinado en 1995. Según Omar, a partir de entonces El Chino mantuvo contactos periódicos con ETA. Es más, Omar llega a afirmar que el primo de Jamal, Hicham Ahmidan (actualmente detenido en Marruecos), le confesó tras el 11-M que El Chino había mantenido hasta entonces su relación con la banda terrorista.

Una cuarta conexión con ETA la estableció su propia mujer [considerada como testigo protegido por el juez Del Olmo]. Según su declaración, en la noche del 11 de marzo de 2004 (día del atentado) Jamal Ahmidan fue a dormir a casa y, en una conversación con su hijo, le dijo que «los de ETA se han pasado» al referirse a la autoría de la masacre.

Según confesó su esposa en esa misma declaración, El Chino estuvo en Pamplona durante los días 13 y 14 de marzo. «Empezaba a escuchar que se trataba de grupos musulmanes [se refiere a la autoría del atentado], se sentía mal y necesitaba esa tranquilidad», le dijo la mujer de Jamal al juez.

Una información de Casimiro Garcia-Abadillo publicada en el diario EL MUNDO el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Continúa la campaña para desprestigiar al testigo Francisco Javier Lavandera

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 7:30, Categoría: 11-M

Nunca presentó ninguna denuncia de que hubiera encontrado un paquete bomba junto a su casa

MADRID.- El diario Abc dedicaba ayer un amplio despliegue informativo a desprestigiar los testimonios de Francisco Javier Lavandera. Fue el hombre que en 2001 denunció ante la Policía y la Guardia Civil la existencia de una trama asturiana de delincuentes que vendía grandes cantidades de explosivos, tenía conexiones con ETA y buscaba alguien que supiera fabricar bombas con móviles.

Lavandera declarará así en el juicio del 11-M y está convencido de que alguien quiere eliminarlo para que no pueda hacerlo.

En primer lugar hay que precisar que, frente a lo que se ha dicho en distintos medios estos días, Lavandera, hasta hoy, no es un delincuente, ya que no ha sido condenado nunca. No es tampoco un confidente, porque, al margen de aquella denuncia esporádica y desinteresada, no volvió a tener ninguna relación con las Fuerzas de Seguridad. Cuando, después de 2001, tuvo nuevos datos sobre posibles actividades delictivas, las contó directa y espontáneamente a un juez.

La Policía nunca ha aceptado que Lavandera hiciera aquella denuncia de 2001. Afortunadamente para él y para la verdad de los hechos, existe constancia oficial de que la hizo gracias a que un agente de Información de la Guardia Civil, Jesús Campillo, la grabó sin su consentimiento. El contenido de la cinta de esa grabación, y por tanto de la denuncia, se dio a conocer en EL MUNDO en otoño de 2004.

Lavandera ha escrito un libro, A tumba abierta, en el que pormenoriza sus denuncias y desvela que la Policía le amenazó de muerte si relacionaba a Antonio Toro, el que presuntamente vendía dinamita, con ETA. En algunos medios, en lugar de verificar si esa afirmación responde a la realidad de lo sucedido, han tratado de desprestigiar al mensajero.

En julio de 2006 sufrió un atentado del que salió ileso. Como no consiguieron matarle, ahora optan por el procedimiento más sencillo de destruir su credibilidad. ¿Por qué no creen su declaración de 2001? ¿Es que acaso ya estaba metido en una conspiración cuando delató la trama asturiana de los explosivos y su relación con ETA tres años antes de los atentados del 11-M?

En la doble página que el Abc dedicaba ayer a intentar desbaratar las denuncias de Lavandera, además de las consabidas descalificaciones, se cometían varios errores graves incompatibles con el periodismo de calidad que predicaba el director de dicho medio desde la página tres.

En primer lugar, ya en el titular se decía que Lavandera «fingió un atentado» y que «la Policía y la Guardia Civil consideran falso el tiroteo que denunció». Se afirmaba también que fingió la colocación de una bomba contra su persona.

Pues bien, la Policía no intervino para nada en la investigación. La Guardia Civil ha llevado el caso con sigilo y no ha proporcionado a la Policía ningún dato durante las investigaciones.

Afirmaba Abc que la denuncia de Lavandera sobre el hallazgo de una bolsa con un artefacto explosivo en el portal de su casa «no es cierta, dado que la intervención policial sólo detectó una bolsa de basura con azucarillos y envoltorios de galletas». No sabemos lo que detectó la Policía, lo que es imposible es que lo hiciera en el portal de su casa y a resultas de una denuncia suya. La razón es simple. Lavandera no denunció la existencia de ninguna bomba, ni en el portal de su casa ni en ninguna parte.

Los hechos, como ya contó este periódico con todo detalle, fueron muy diferentes. El aviso a la Policía partió de los empleados de una gasolinera. Fueron ellos los que observaron debajo del coche de Lavandera, a quien conocían por razones de vecindad, un paquete que les pareció sospechoso.

La Policía se lo tomó lo suficientemente en serio como para mandar varias dotaciones y apartar a los transeúntes. Más tarde, un policía de paisano fue quien se llevó el paquete que había resultado sospechoso para los empleados de la gasolinera. La propia Policía, según la versión de un periódico local publicado aquellos días, describió el contenido del paquete como «una caja que contenía dulces». Lo habían retirado «por si algún niño lo encontraba y tenía la tentación de comer unos productos que podían estar en mal estado».

A los gasolineros les sorprendió el contraste entre las medidas que tomaron los policías de uniforme que llegaron primero y la displicencia del policía de paisano que se llevó el paquete sin tomar ninguna precaución.

Quede claro que Lavandera no denunció que hubiera encontrado ningún paquete bomba y por tanto es rotundamente falso lo publicado ayer por Abc. Es más, Lavandera no se enteró del incidente del paquete debajo de su coche hasta que un periodista se lo comentó, más tarde.

En el caso del atentado sufrido por Lavandera el 5 de julio de 2006 hemos de decir que, en contra de lo publicado por Abc, el suceso no tuvo lugar cuando se dirigía a su casa en el monte Deba, de Gijón, ya que en ese lugar no tiene ninguna casa. Se trata, en todo caso, de una pequeña parcela cedida por su propietaria para que Lavandera cuidara de unos cuantos animales, un especie de mini zoo sin ningún valor crematístico. También es falso que Lavandera denunciara que le habían disparado tres tiros ya que lo que dijo es que le habían disparado varios, cinco de los cuales impactaron en las lunetas delantera y trasera de su coche, un Renault modelo Twingo.

El Abc olvida comentar que pocos días después del atentado frustrado unos desconocidos mataron a palos a esos animales -corzos, muflones, cervatillos...- dispararon contra su perro favorito y lo dejaron muerto, colgado por el cuello, en una de las verjas de la finca.

Respecto al atentado, fue EL MUNDO el medio que estudió en profundidad el caso. Precisamente, de las largas conversaciones con Lavandera y de la reconstrucción minuciosa de los hechos, dedujimos que Lavandera había ocultado en su primera declaración algo relevante. Así lo reconocería el propio Lavandera quien terminó explicando que después de una maniobra de conducción evasiva y una huida del lugar, los asaltantes le alcanzaron en un camino cercano, momento en el que sacó su arma, una HK de nueve milímetros para la que tiene licencia de tiro olímpico, y repelió la agresión hasta que los atacantes huyeron en un vehículo. Esta versión completa fue la que proporcionó a la Guardia Civil en el segundo interrogatorio.

Uno de los dos guardia civiles que instruyeron en un primer momento el suceso, pertenecientes al cuartel de Contrueces, comentó al propio Lavandera en la tarde del atentado que, por el orificio de los tres disparos que impactaron en el cristal delantero, el arma empleada debía de ser un calibre 22. Los agujeros no superaban el grosor de un lapicero.

Es curioso que ahora se vuelva a la versión de que Lavandera se inventó el ataque. El calibre empleado y el hecho de que una de las balas impactara en el volante del vehículo, dejando una clara marca en el mismo, descartaron la primera versión que quiso difundirse en ese sentido.

El propio ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, comentó a este periódico que el suceso resultaba confuso, pero que lo más probable era que se tratara de un ajuste de cuentas. Ha sido la versión predominante hasta que Emilio Suárez Trashorras declaró a este periódico que en su opinión era la propia Policía la que quería matar a Lavandera.

Es cierto que nunca han encontrado en el camino boscoso los casquillos de bala disparados por los atacantes. Pero no es menos cierto que tampoco se han encontrado los pertenecientes a los disparos de Lavandera, y sin embargo los hizo. ¿O es que no los hizo ni siquiera para fingir su atentado? ¿En qué quedamos?

Destruir su credibilidad no restará ni un ápice de valor a su denuncia de 2001, la que pudo evitar que la trama asturiana que dicen que participó en los atentados siguiera adelante.

Una información de Fernando Mugica publicada en el diario EL MUNDO el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Nueva víctima de ABC: Ahora Luis Herrero

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 7:30, Categoría: General

Toda sorpresa puede incrementarse y esta mañana ha sido así. Ahora el ABC dirigido por Zarzalejos suma un nuevo blanco, que no es otro que el periodista Luis Herrero ahora en funciones de Europarlamentario del Partido Popular. La razón para este virulento ataque es su propuesta ante el Parlamento de Estrasburgo contra el conocido CAC, así como algunas opiniones personales vertidas en la prensa. Tiempo habrá de comentarlo en su justa medida. De momento nos quedamos con el lamentable suceso.


La exaltación inútil del eurodiputado Luis Herrero

BRUSELAS. Una de las cosas que menos gustan en el Parlamento Europeo es que los diputados se queden enganchados en asuntos de política interior de sus respectivos países y empiecen a olvidar el verdadero objetivo de la Cámara comunitaria. Un caso evidente es el del socialista español Carlos Carnero, que ha llevado a Bruselas su muy particular guerra contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y otro también paradigmático es el del popular Luis Herrero, que a pesar de militar en el mismo partido que el alcalde tampoco aprecia mucho a Gallardón.

El diputado popular y antiguo locutor estrella de la cadena Cope lleva casi un año trasegando firmas de apoyo a su antigua empresa y tratando de que el caso del pernicioso Consejo Audiovisual de la Generalitat de Cataluña sea investigado en el Parlamento Europeo. La vehemencia de sus posiciones empieza a ser incómoda para muchos miembros del Partido Popular Europeo de otras nacionalidades y también entre cierto sector de los españoles. Los apoyos se pactan unos con otros, los votos en asuntos espinosos se pagan luego con ayudas en otras votaciones y a nadie le interesa gastar municiones en temas internos que a los diputados de otros países les cuesta mucho comprender.

Normalmente, la Comisión de Peticiones sirve para dar cabida a cuestiones que no caben estrictamente en ninguna de las comisiones permanentes y que no aconsejan tampoco la creación de una específica. Pero los reglamentos se hicieron pensando en que se traerían cuestiones europeas o transnacionales, que el Parlamento Europeo no se convertiría en una especie de Cámara de segunda instancia de los parlamentos nacionales.

Firmas de varios países

Por ello se ha comentado entre los especialistas europeos que no bastaba con abrumar a los eurodiputados con una cantidad estratosférica de firmas para promover un asunto, sino que lo más importante es que fueran de ciudadanos de varios países y no solamente de uno. También se puede considerar apropiado según los usos tradicionales que el Parlamento Europeo escuche las peticiones de una región pequeña si en su país de origen no existen estructuras políticas intermedias a las que pueda acudir, pero lo que de verdad lamentan los eurodiputados más veteranos es que se traiga a la Cámara europea el debate político nacional de un estado miembro, y más aún si en ello está mezclada la antigua empresa en la que trabajaba el parlamentario interesado.

Nadie se imaginaría a Jean Marie Cavada, también antiguo periodista, que trabajó en la televisión francesa y ocupó diversos cargos de responsabilidad en los principales medios audiovisuales de su país (actualmente preside el prestigioso Comité de Libertades Civiles, Justicia e Interior), dedicado a traer a la eurocámara sus querellas personales.

En lo que llevamos de legislatura, la actividad parlamentaria de Herrero se ha basado en esta iniciativa, con escasísimas intervenciones en el resto de asuntos. Ha estado ausente de los grandes debates europeos, aunque a finales del pasado periodo de sesiones se interesó por la financiación de una versión árabe de Euronews. Se apuntó a la Comisión de Investigación que promueve Carnero y que vino a Madrid a comprobar si las obras de la M-30 cumplían la normativa medioambiental europea, pero cuando hubo que defender la posición de la Comunidad y el Ayuntamiento, le dejó la papeleta al voluntarioso Carlos Iturgáiz.

Mediocre resultado

A Carlos Carnero le habían salido las cosas relativamente bien en su cruzada contra la reforma de la M-30, pero ahora que se ha ido a Exteriores su mentora, Trinidad Jiménez, ya no sabe de qué le servirá, según quien sea el nuevo candidato socialista a la alcaldía. En el caso de Herrero, a pesar de las casi seiscientas mil firmas recolectadas en apoyo de la Cope, el resultado de sus gestiones ha sido más bien mediocre.

Apoyándose en la tozudez del polaco Marcin Libicki, un ferviente euroescéptico que dirige la comisión de peticiones, lo único que ha podido llegar a demostrar es que el presidente del Parlamento, el socialista español Josep Borrell, ha sido un dirigente poco imparcial, como se ha visto cuando ha intentado boicotear la iniciativa de Herrero. Pero eso muchos ya lo sabían.

Un texto de Enrique Serbeto (Corresponsal) publicado por el diario ABC el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


«¿Que sacude a Rajoy? Algo habrá hecho para merecerlo»

MADRID. El eurodiputado Luis Herrero es el único cargo público popular que desde que llegó Mariano Rajoy a la presidencia del PP ha criticado a líderes y dirigentes del partido, incluido el propio Rajoy. Pero, sin duda alguna, el blanco de los mayores vituperios ha sido el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Significativos, constantes y llamativos son los ataques dirigidos contra él, especialmente cuando se encuentra a menos de un año de la cita electoral en la que optará a la reelección.

La última crítica de Herrero a compañeros del PP se produjo el pasado 23 de agosto en las páginas de «El Mundo». Entre alabanzas al locutor Federico Jiménez por sus comentarios, el eurodiputado hizo referencia a las críticas lanzadas por éste contra el presidente del PP: «¿Que sacude [Jiménez] demasiado a Mariano Rajoy? Algo habrá hecho Rajoy para merecerlo».

De este modo, Herrero justifica los continuos ataques al presidente de su propio partido. Ataques que incluyen la descalificación personal, con el mote que el locutor utiliza para referirse a Rajoy («maricomplejines»).

Entre las críticas vertidas sobre Gallardón en esa misma tribuna, Herrero señaló lo que a su juicio es la táctica del alcalde de Madrid: publicitar el enfrentamiento con Jiménez, en vez de resolverlo, para así ganarse al electorado moderado.

Considera Herrero que la actuación de Gallardón, consistente en marcar las distancias con Jiménez, no es «causa suficiente para mudar el uniforme de derechista rabioso por el de demócrata de centro». Forma de actuar que el eurodiputado popular califica de «solemne estupidez».

En fuentes del Partido Popular, donde cunde el malestar por la imagen de división interna que genera Luis Herrero, se recuerda que su inclusión en las listas europeas fue una hipoteca heredada del anterior presidente del partido, José María Aznar.

Texto publicado por el diario ABC el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ABC y EL PAIS continúan contras las revelaciones de EL MUNDO

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 7:00, Categoría: 11-M

Continúan las intoxicaciones de ABC y EL PAIS aliados contra las revelaciones del diario EL MUNDO. El que fuese "diario de Serrano" prosigue con Lavandera mientras "el diario independiente" sigue centrado en Trashorras. Veremos que responden a las novedades que el diario de Pedro J. aporta esta mañana


«El presunto homicida hubiera recorrido catorce metros en un segundo... Imposible»

MADRID. «Ni rodadas de vehículo, ni restos de cristales, ni casquillos ni proyectiles». El escrito de conclusiones que elevan la Guardia Civil y la Policía de Asturias al Ministerio del Interior desmonta de forma contundente la denuncia por intento de homicidio presentada por Francisco Javier Lavandera, considerado por «El Mundo» un «hombre clave» en la «teoría de la conspiración» del 11-M. Por su interés, reproducimos el texto íntegro del documento, al que ha tenido acceso ABC:

«El 5 de julio el señor Lavandera denuncia en la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón que sobre las 17.30 horas de ese día fue objeto de varios disparos por parte de una persona desconocida cuando se dirigía a una finca utilizando el vehículo de su madre. Tras tomarle declaración, la Guardia Civil inicia una exhaustiva investigación en la que, desde el primer momento, se observan puntos oscuros puesto que, por una parte, el denunciante no aporta dato alguno que facilite la investigación y, por otra, proporciona otros que inducen a sospechar que se encontraban ante una denuncia falsa, como, por ejemplo, cuando manifiesta ante la pregunta sobre si él había hecho uso de algún arma, que el día anterior había dado muerte a un pollo usando una escopeta, motivo por el cual podría tener restos de pólvora en su cuerpo y ropa. Efectivamente, la «prueba de parafina» a la que fue sometido ratificó que en su cuerpo había restos de haber disparado recientemente.

A la vista del resultado de las investigaciones y pruebas periciales practicadas, los peritos criminalistas de la Guardia Civil concluyen que «la sucesión de hechos narrada presenta incompatibilidades insalvables con la reconstrucción efectuada, no siendo factible. Según el señor Lavandera, que días más tarde -el 9 de julio- concedería una entrevista en exclusiva al periódico «El Mundo» narrando lo sucedido, cuando él se encontraba deteniendo su vehículo en las proximidades de una finca en las inmediaciones del monte Deva, cerca de Gijón, recibió un primer disparo en el parabrisas del vehículo por parte de una persona desconocida que se encontraba en las proximidades de un árbol situado a unos 15 metros de distancia, prácticamente frente al vehículo.

Según relata el propio Lavandera, a partir de ese instante él realiza una rápida maniobra de evasión, consistente en salir marcha atrás y girar completamente el volante para situar su vehículo en dirección contraria a la que inicialmente traía y, de esta manera, poder escapar de la agresión. Mientras realizaba esa maniobra recibió otros dos impactos de bala que penetraron también por el parabrisas de su vehículo, con la fortuna de que el primero de los tres impactó en el espejo retrovisor interior, el segundo en el volante y el tercero atravesó la parte del habitáculo del acompañante, por lo que no resultó herido.

Pues bien, los técnicos de la Guardia Civil realizaron diversos estudios de balística y trayectoria de disparos, partiendo de la inspección ocular tanto del lugar de los hechos como del vehículo que recibió los disparos.

Una vez determinadas las trayectorias y correlación de los disparos y sobre la base del relato de los hechos denunciados por el señor Lavandera, realizaron una reconstrucción siguiendo fielmente la secuencia de la maniobra evasiva y la sucesión de los disparos, concluyendo que, dado que los tres disparos entran por el parabrisas, para que tales hechos fueran ciertos, el tirador debía haber ido realizando un recorrido a pie entre disparo y disparo para situarse frente al parabrisas mientras el vehículo hacía un giro brusco y muy rápido de 180 grados.

Sin permiso de conducir

Tal maniobra por parte del presunto homicida habría requerido que éste hubiera recorrido la distancia de 14 metros en un segundo por una zona de vegetación y despreciando los tiempos de inicio de la carrera y adopción de posición de disparos, circunstancia a todas luces IMPOSIBLE (en mayúsculas en el escrito).

Pero, además de esa prueba irrefutable, hay otras sospechas en la investigación que hacen dudar de la veracidad de la denuncia presentada por el señor Lavandera, a saber:

- En el lugar donde dice que ocurrieron los hechos, un camino de tierra en un día de mal tiempo, no se localizó evidencia alguna de haber sucedido tales hechos: ni rodadas del vehículo, ni resto de cristales de las lunas que resultaron rotas, ni casquillos procedentes de los disparos ni proyectiles.

- Tras ampliar el círculo de inspección ocular se localizaron restos -rodadas y cristales de lunas-, pero en una zona situada a más de trescientos metros de la que el señor Lavandera dice que ocurrieron los hechos.

- Los casquillos no han aparecido, siendo muy extraño que en una situación con ese grado de tensión el agresor se dedique a recogerlos. Lavandera manifestó en sus declaraciones a «El Mundo» que no se encontrarían los casquillos porque probablemente habrían utilizado un revólver -arma que no expulsa los casquillos-, pero la Guardia Civil determina que los proyectiles hallados en el interior del vehículo habían sido disparados por una pistola, no por un revólver.

- El informe de balística determina que las trayectorias inversas de los tres disparos confluyen en un único punto situado en el frontal del vehículo, a 3,5 metros de distancia. Es decir, lo más probable es que los tres disparos fueron realizados estando el vehículo parado, por un único tirador situado a unos 3,5 metros de distancia frente al vehículo, ¿para simular una agresión y posteriormente denunciarla?

- Por si todo esto fuera poco, el señor Lavandera no tiene permiso de conducir».

Un texto de J. L. L. publicado por el diario ABC el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La cúpula policial del PP desmiente en un informe la versión de Trashorras sobre ETA 

Un comisario niega por escrito dicha implicación y dice que el ex minero acusó a los "árabes"

Madrid - Un informe del comisario Miguel Ángel Gamonal, que fue quien detuvo a José Emilio Suárez Trashorras, elaboró una minuta para su jefe, Jesús de la Morena, comisario general de Información, que desmiente que el ex minero vinculara a ETA con los atentados. Gamonal, que acudió a Asturias para seguir la pista de los detonadores hallados en la Renault Kangoo el 11-M, era el brazo derecho de De la Morena, un hombre de la máxima confianza de Jaime Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes como ministros del Interior. El ex minero le aseguró "rotundamente" a Gamonal "que el atentado de Madrid era cosa de los árabes y que podían ser éstos con los que él traficaba con hachís".

El informe de Gamonal fue enviado al juez Juan del Olmo el pasado mes de marzo ante una información del diario El Mundo. En ésta se decía que existía una nota oculta de los agentes que detuvieron a Trashorras en la que se recogía una confesión de éste de que era amigo de Irkus Badillo y Gorka Vidal, los etarras detenidos en Cañaveras (Cuenca) el día antes de que los explosivos del 11-M salieran de Asturias. "En atención a los extremos publicados por el diario El Mundo el día de la fecha, dirijo la presente a V.E. a fin de solicitar informen sobre la realidad, contenido y existencia sobre esa supuesta información", reclamó Del Olmo.

La nota citada no ha aparecido y las decenas de agentes, inspectores y comisarios consultados dicen no haberla visto ni haber oído hablar de ella. Gamonal, además de entregar su minuta, donde nada se dice de ETA, dejó por escrito al juez: "En ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con ETA ni a que alguno de los 'moros de Madrid' conociera o guardara algún tipo de relación con militantes de esta banda".

El agente del CNI

En su reciente entrevista con El Mundo, Trashorras aseguró que le había contado a los policías que esa relación entre ETA y Ahmidan existía y que los agentes no le dieron crédito, porque le dijeron "que les interesaba implicar a los moros y dejar ETA aparte, alegando el momento político que se estaba viviendo en España". El más interesado, dijo, en "dejar a los etarras al margen era el agente del CNI". Pero Gamonal y el agente del CNI Santiago D. han negado en varias ocasiones ese extremo, por escrito. "A ellos les daba igual una cosa que otra y en ese momento teníamos la orden de encontrar a ETA por donde fuera", aseguran varios de los mandos de la investigación del 11-M de la etapa popular y de la socialista.

El documento de Gamonal describe sus dos viajes a Asturias para averiguar la procedencia de los detonadores hallados en la Kangoo. El comisario fue acompañado en el primero de ellos, iniciado el 16 de marzo, por el inspector José Antonio Parrilla, y en Asturias se reunieron con el agente del CNI Santiago D.

La decisión de que el CNI se uniera a esa pesquisa fue adoptada por el secretario de Estado de Seguridad de entonces, Ignacio Astarloa, durante una reunión celebrada el 15 de marzo. En ella el CNI relató que su agente tenía muchos contactos sobre el terreno, según asistentes a la reunión.

La pista de que los detonadores podrían proceder de las minas Caolines de Merilles, sitas a 20 kilómetros de Tineo (Asturias), fue facilitada por un alto cargo de Unión Española de Explosivos al jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano. De la Morena, hombre muy respetado en el mundo policial y por las cúpulas del Ministerio del Interior actual y pasada, encargó el viaje a Gamonal.

Tras varias pesquisas se supo que entre el 20 de febrero y el 2 de marzo se habían realizado cuatro llamadas desde tres cabinas de Avilés al teléfono de tarjeta correspondiente a "una de las 100 del lote al que pertenecía la hallada en la bolsa desactivada", la famosa mochila de Vallecas, y que estaba "centrado en Morata", es decir, el repetidor telefónico junto a la casucha de Chinchón que fue la guarida de los terroristas.

Ese teléfono, a su vez, había estado en contacto con el 675.397.663, en teoría propiedad de María Consuelo Toro, recién casada con el ex minero, que trabajó en la antedicha mina. "Ante este dato, se cita a Emilio en la Comisaría de Avilés para tener una entrevista con él". El ex minero fue atraído al centro policial por su controlador, el agente de estupefacientes Manuel Rodríguez, Manolón. Gamonal llevó gran parte del interrogatorio, y Parrilla, algo menos, porque estaba viendo en una televisión sita en un despacho próximo el partido de la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Real Zaragoza, según varios de los policías de la comisaría de Avilés.

Las Torres Gemelas

Trashorras le contó cómo, el 26 de febrero, al regresar de su viaje de novios, se reunió en Madrid con Ahmidan, al que él apodaba Mowgli. "Éste, cuando se dirigió a María para felicitarla por su matrimonio, discute con ésta, diciéndole Mowgli que lo de las Torres Gemelas estaba bien hecho, que ellos eran el ejército más poderoso de la tierra, y frases enalteciendo a Dios y maldiciendo a los países que tenían tropas en suelo musulmán". Como España, entre otros.

Según el escrito de Gamonal, Trashorras "asegura rotundamente que el atentado de Madrid era cosa de los árabes y que podrían ser éstos con los que él traficaba con hachís". A raíz de ese momento, la policía rastrea todas las llamadas efectuadas de los distintos teléfonos del ex minero. Fueron confirmadas dos llamadas efectuadas de Ahmidan a Trashorras, el 28 de febrero, desde Corredera y Pravia. Al día siguiente, Ahmidan llama otras cuatro veces al ex minero desde Lena, Grado, Avilés, Gijón y Burgos, a la que se suma otro telefonazo desde la casucha de Chinchón, el 1 de marzo. Todo es conocido por el juez Juan del Olmo.

"Qué me ofrecéis, porque esto es muy gordo"

Los agentes que entrevistaron a José Emilio Suárez Trashorras en Avilés estuvieron "trasteando" al ex minero durante varias horas para "intentar que colaborase". Pero, "como no se derrotaba", decidieron acusarle y formalizar la detención, según agentes que participaron en este punto particular de las investigaciones. El comisario Miguel Ángel Gamonal escribe en su informe sobre lo que ocurrió a partir de las cuatro de la tarde del 17 de marzo de 2004. "María Consuelo Toro Bravo miente defendiendo a su marido. Emilio no reconoce nada. En un momento determinado se junta el matrimonio, se sienta ella en las piernas de él y le dice: 'Cariño, diles todo lo que les tengas que decir pero déjame fuera de esto a mí'. Él se levanta y dice: 'Qué me ofrecéis, porque esto es muy gordo, hay muchos muertos, es un marrón muy gordo".

Es entonces cuando cuenta cómo ha conocido a Jamal Ahmidan a través de Rafá Zohuier y cómo se ha reunido en Madrid con ellos "y otros dos marroquíes para concertar entregas de hachís. Que en la madrugada del día 29 de febrero de 2004, le llamaron porque el Golf negro se les había averiado y les dejó el Toyota suyo para desplazarse a Madrid. Él defiende la posibilidad del robo de los detonadores y el explosivo en la mina Conchita por parte de los marroquíes, ya que éstos conocía su ubicación. Él mismo los había llevado a ella hacía unos cuatro meses, y cogieron detonadores que, según él, estaban tirados por allí, e incluso sabe que les explotó uno cuando lo conectaban a una pila de un teléfono móvil". Una vez detenido y trasladado a Madrid se niega a declarar, pero en el juzgado declara que "cuando contactó con el Mowgli observó el maletero del Golf cargado con bolsas de explosivos". Respecto a los encargados de mina Conchita, Gamonal no duda: "Mienten, al menos en cuanto a la adquisición de los detonadores".

Un texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Conspiración" por Enrique Gil Calvo

El comienzo del curso político está protagonizado por los dos grandes debates que se disputan la agenda mediática: la inmigración a Canarias y la presunta conspiración del 11 de Marzo. Algo así pasaba justo hace un año, cuando la agenda también estuvo fijada en dos temas, y uno de ellos era el mismo 11-M, cuya Comisión investigadora, al decir de la oposición, se había cerrado en falso ese verano. La diferencia es que el otro gran tema de hace un año era el debate del Estatut catalán, que a punto estuvo de destruir el sostén electoral del Gobierno. Y algo parecido podría ocurrir también este año con la afluencia ilegal de inmigrantes, pues si no se logra visualizar el cierre mediático del coladero, este desbordado Gobierno podría empezar a perder el menguante apoyo de sus bases electorales. De ahí la decisión de rectificar adoptada por la vicepresidenta, que ha impuesto un giro político tratando de escenificar el cierre de nuestras fronteras mediante un golpe de efecto mediático como el representado por las repatriaciones a Senegal.

En cualquier caso, hay que felicitarse de que la inmigración ocupe el primer rango de nuestra agenda política, pues representa un problema real. Pero no sucede lo mismo con el falso problema que le disputa el protagonismo mediático. Me refiero a la inexistente conspiración del 11-M, espuriamente utilizada por la oposición para desgastar al Gobierno con flagrantes falsedades. ¿Cómo puede caer tan bajo un político como Rajoy, que hasta ahora exhibía una trayectoria relativamente digna? ¿No se da cuenta de que está cayendo al nivel del mexicano López Obrador, sin escrúpulos para "mandar al diablo las instituciones" con tal de negar la victoria de su rival?

La falaz manipulación del 11-M implica idéntica estrategia negacionista que la de López Obrador, intentado negar el resultado electoral del 14-M a riesgo de mandar al diablo la institución judicial. Un negacionismo que no busca inculpar al Gobierno actual, acusado de organizar la masacre que le llevó al poder, sino exculpar al Gobierno anterior y a su prensa adicta, a fin de tapar su indigna conducta de aquellos días que les hizo perder el poder con la invención de una sarta de calumnias a modo de coartada justificatoria. Y como esta patraña pronto quedará desenmascarada cuando se promulgue el pertinente veredicto judicial, emprenden este montaje mediático como un ataque preventivo contra dicho veredicto futuro, tratando de desvirtuarlo con insidiosas fabulaciones antes de que se haga público.

Lo que no se entiende es por qué se presta Rajoy a seguir esta línea conspirativa que le marcan los chantajistas. Una línea que puede convenir a los políticos que han quemado su carrera política, como Aznar, Acebes o Zaplana, pues como ya no tienen nada que perder, para ellos cuanto peor mejor. Pero a Rajoy esa línea nihilista no le beneficia en absoluto, pues mientras represente el futuro de su partido debería estar interesado en defender su respetabilidad institucional. Y la única explicación posible es que Rajoy ya da por perdida la batalla electoral. Por eso, renunciando al electorado moderado, prefiere concentrar su mensaje nihilista en su electorado radical, a fin de mantenerlo en tensión para que no caiga en el abstencionismo en 2008 (como le sucedió al PSOE en el 2000), lo que daría al PSOE la mayoría absoluta. Que es lo que puede pasar finalmente si Rajoy no se desmarca a tiempo del guión que le dictan los chantajistas.

Pero para sufrir los efectos de las mayorías absolutas no hace falta esperar hasta 2008, pues en la práctica hoy Zapatero ya gobierna sin una auténtica oposición digna de ese nombre, ya que no se puede calificar de tal a la que hoy padecemos. En lugar de hacer política y controlar la acción efectiva del Gobierno, esta oposición nihilista prefiere hacerse eco de las falsas conspiraciones a las que presta crédito. Lo cual plantea un grave problema, pues cuando la oposición dice a todo que no, el efecto de tan estéril nihilismo es como si dijera que sí a todo, dejando que el poder gobierne a ciegas sin límite ni control.

Publicado por el diario EL PAIS el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


40.000 voces exigen al PSOE que no se esconda

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 6:30, Categoría: Galicia

Una multitudinaria concentración -superior a la de «Nunca Máis»- reclamó responsabilidades a la Xunta y el Gobierno central por los incendios de Galicia. Rajoy cree que la crisis se gestionó de forma «incompetente»

Santiago - El Partido Popular de Galicia enseñó ayer en la plaza del Obradoiro de Santiago su musculatura. Ya no gobierna, pero su capacidad de convocatoria es incuestionable. 40.000 simpatizantes, según cifras de «Sós contra o lume» (Solos contra el fuego), la plataforma organizadora de la manifestación; 12.000 personas, según cálculos de la policía local, elevaron su voz para pedir una comisión de investigación y dimisiones en el bipartito por la plaga de incendios que puso en jaque a Galicia durante los primeros quince días del pasado agosto.

Galicia está quemada. Y continúa sin saber qué pasó durante esa fatídica quincena. Lo que sí ha quedado claro es que «no ha habido tramas organizadas», como aventuró en los primeros momentos de la crisis el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y como ya adelantó este periódico. El presidente del PP, Mariano Rajoy, se apoyó en un informe elaborado por la Guardia Civil «que descarta la trama criminal» para desdecir al ministro.

El líder popular, que definió la marcha como «la más importante de Galicia de los últimos quince años», aprovechó para pedir que «se forme una comisión de investigación que esclarezca» lo sucedido.

Para Rajoy, la labor de un Gobierno es la de «no crear problemas» y, en su opinión, los manifestantes se citaron en Santiago para reclamar que «los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Touriño asuman sus responsabilidades», que las «ayudas a los damnificados sean serias y que se cree un plan serio y de verdad». A continuación, el presidente del PP acentuó el gesto de seriedad para indicar que «los incendios de Galicia demuestran la incompetencia y la ineficacia de la Administración, como en otros temas como la inmigración, las deficiencias en el control de las fronteras o la paralización del aeropuerto de El Prat. Lo grave es que la Administración haya intentado derivar sus responsabilidades hacia otros».

Rajoy, que llegó media hora tarde a Santiago por un retraso en su vuelo, también recordó las palabras de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, señalando el «bajo nivel sociocultural de los gallegos». Le respondió que «está muy por encima de alguno de los miembros del Gobierno de España».

Antes de sumarse a la manifestación, el líder popular criticó al PSOE por utilizar su Conferencia Política para «agredir al PP y a los que no piensan como ellos. Los únicos y grandes protagonistas hemos sido los dirigentes y militantes del PP». Además, censuró la presencia del ministro de Asuntos Exteriores en la Cumbre de Países No Alineados y apostó por «estar al lado de las democracias liberales y occidentales, y no con Cuba, Venezuela o Irán».

Después de su alocución ante los medios, Rajoy se integró en la manifestación con Alberto Núñez Feijoo, presidente del PPdeG, y Ana Pastor para escuchar atentamente los discursos de la plataforma «Sós contra o lume».

Especial trascendencia, por la emotividad, sonaron las palabras de Ana Massó, que perdió a su madre y a su abuela en el incendio de Cerdedo: «¡Qué ironía, señores de la Xunta! Yo les voté a ustedes y estas muertes se podrían haber evitado cortando a tiempo la carretera. Por eso les insto a que asuman sus responsabilidades, que se sepa toda la verdad y que se haga justicia». Su discurso fue premiado con un atronador aplauso, que retumbó en la milenaria plaza de la catedral. En esta línea, Núñez Feijoo, señaló que «es una segunda oportunidad para que el Gobierno deje la soberbia y de incriminar a la oposición y explique a los gallegos qué sucedió. Es su segunda oportunidad y le tiendo la mano». Los dirigentes populares vieron el clamor de sus simpatizantes entre el gentío, «porque el partido no convocó la manifestación», señaló Feijoo.

Una información de Xabier R. Blanco publicada en el diario LA RAZON el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«Txeroki» exige a «Ternera» que lance un órdago al Gobierno si no hace concesiones ya

Por Narrador - 18 de Septiembre, 2006, 6:00, Categoría: - Tregua Etarra

MADRID. El jefe de los «comandos» de ETA, Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», exigió al responsable del «aparato político», José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera», que en las conversaciones con los emisarios de Zapatero, cuyo inicio se prevé en un plazo no superior a un mes, plantee ya un ultimátum si el Gobierno no hace concesiones, referidas fundamentalmente a la legalización de Batasuna y su participación en una mesa de partidos que aborde la autodeterminación.

El planteamiento de «Txeroki» se produjo en el marco del último debate interno celebrado por ETA el pasado mes de agosto. En él habrían participado unos cuarenta etarras. Este debate sería continuación de otro que tuvo lugar entre noviembre y diciembre del pasado año. Entonces, «Josu Ternera» consiguió ganar tiempo para desplegar su estrategia negociadora con el Gobierno, que incluía el alto el fuego, al imponerse al sector más duro entre los duros, encabezado por el propio «Txeroki», favorable a pisar el acelerador y meter mayor presión al Ejecutivo de Zapatero. En cualquier caso, ambas partes acordaron afrontar este verano un nuevo debate para comprobar hasta dónde se había movido el Gobierno como respuesta al «gesto» de la tregua y preparar el inicio de las inminentes conversaciones.

Las fuentes consultadas por ABC aseguran que ahora «Txeroki» ha mantenido una actitud más «dura» si cabe, ya que considera que sus posiciones han salido más reforzadas ante las bases debido a la ausencia de gestos por parte del Gobierno. En efecto, desde un principio la pretensión de ETA ha sido que las dos mesas -la que reúne al Ejecutivo y a la banda, por un lado, y la que sienta a los partidos, por otro- trabajen de forma paralela y unidas con vasos comunicantes. Y es los terroristas nunca se comprometerían ante los emisarios gubernamentales a renunciar definitivamente a las armas si no comprueban que, al mismo tiempo, el foro multipartito aborda la autodeterminación. Sin embargo, Zapatero se apresuró a anunciar a finales de junio el inicio del diálogo con ETA, cuando aún estaba sin definir la mesa de partidos, con Batasuna ilegalizada.

La banda se encuentra ante un dilema: por una parte quiere posponer su encuentro con los emisarios gubernamentales hasta que se formalice la mesa de partidos pero, por otra parte, el tiempo corre en su contra porque «las pistolas, de no usarse, se oxidan». En este contexto, según las fuentes consultadas, se enmarca el ultimátum que pretende lanzar «Txeroki» a Zapatero, en el sentido de que concrete compromisos referidos a la legalización de Batasuna, autodeterminación y presos.

Preocupación en El Gobierno

Los medios consultados aseguran haberles llegado información que describen en este último debate a un «Ternera» más claudicante respecto a las exigencias de «Txeroki», quizá consciente de que ha podido perder peso en el conjunto de la banda terrorista.

El Gobierno, según los datos que le aportan los servicios de información antiterrorista, está convencido de que no hay peligro de ruptura de la tregua a corto plazo. Un cadáver sobre la mesa haría saltar por los aires el proceso y sería necesario el paso de varias generaciones para retomarlo. Pero también es cierto que a los asesores de La Moncloa les preocupa que las posiciones de «Txeroki» se vayan imponiendo, teniendo en cuenta que ha empleado los últimos meses para «blindar» el «aparato militar», que no ha dejado de reorganizarse. De momento, el PSE, con el visto bueno de La Moncloa, ha multiplicado en las últimas semanas sus contactos con el PNV y Batasuna para acelerar la puesta en marcha de la mesa de partidos, que podría comenzar sus trabajos este otoño

Cuando hace tres años «Ternera» comenzó a diseñar su estrategia de negociación con el Gobierno, consultó con todos los sectores de la organización criminal, incluso con la «ETA zarra» (vieja) integrada por antiguos cabecillas ya desenganchados de la actividad terrorista, que, sin embargo, mantienen peso dentro de la banda. Entonces se sintió ampliamente arropado para iniciar la negociación y formó un «equipo» en el que incluyó a varios ex dirigentes de Batasuna, entre ellos a su hijo Egoitz.

Una información de P. Muñoz y J. Pagola publicada en el diario ABC el lunes 18 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Discurso del Papa a los representantes de la ciencia en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona

Por El Observador - 18 de Septiembre, 2006, 5:00, Categoría: General

Desde hace algunos días elementos del islamismo extremo y oportunistas de toda condición han pretendido provocar una campaña violenta de acoso a Benedicto XVI por haber dicho una obviedad cierta donde las haya. En este mismo espacio de libertad podían leer los editoriales de los cuatro grandes periódicos nacionales. Con el fin de favorecer la formación de su propia opinión seguidamente les ofrecemos la conferencia integra, destacando en negrita los cuatro párrafos de la discordia.


"¡Ilustres señores, gentiles señoras!

Para mí es un momento emocionante estar nuevamente en la cátedra de la universidad y poder impartir una vez más una lección. Mi pensamiento vuelve a aquellos años en los que, tras un hermoso periodo en el Instituto Superior de Freising, inicié mi actividad de profesor académico en la Universidad de Bonn. En el año 1959 se vivían todavía los viejos tiempos de la universidad en que había profesores ordinarios. Para las cátedras individuales no existían ni asistentes ni dactilógrafos, pero en compensación se daba un contacto muy directo con los estudiantes y sobre todo entre los profesores.

Se daban encuentros antes y después de las lecciones en los cuartos de los docentes. Los contactos con los historiadores, los filósofos, los filólogos y también entre las dos facultades teológicas eran muy cercanos. Una vez al semestre había un 'dies academicus', en el que los profesores de todas las facultades se presentaban delante de los estudiantes de toda la universidad, haciendo posible una verdadera experiencia de 'universitas' -algo a lo que también ha aludido usted, señor rector, hace poco-: el hecho de que nosotros, a pesar de todas las especializaciones, que a veces nos impiden comunicarnos entre nosotros, formamos un todo y trabajamos en el todo de la única razón con sus diferentes dimensiones --estando así juntos también en la común responsabilidad por el recto uso de la razón--, hacía que se tratase de una experiencia viva.

La universidad, sin duda, estaba orgullosa también de sus dos facultades teológicas. Estaba claro que también ellas, interrogándose sobre la racionalidad de la fe, desarrollan un trabajo que necesariamente forma parte del 'todo' de la 'universitas scientiarum', aunque no todos podían compartir la fe, por cuya correlación con la razón común se esfuerzan los teólogos. Esta cohesión interior en el cosmos de la razón tampoco quedó perturbada cuando se supo que uno de los colegas había dicho que en nuestra universidad había algo extraño: dos facultades que se ocupaban de algo que no existía: Dios.

En el conjunto de la universidad era una convicción indiscutida el hecho de que incluso frente a un escepticismo así de radical seguía siendo necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y en el contexto de la tradición de la fe cristiana.

Me acordé de todo esto cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el invierno del 1391 en Ankara, mantuvo con un persa culto sobre el cristianismo y el islam, y la verdad de ambos. Fue probablemente el mismo emperador quien anotó, durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402, este diálogo.

De este modo se explica el que sus razonamientos son reportados con mucho más detalle que las respuestas del erudito persa. El diálogo afronta el ámbito de las estructuras de la fe contenidas en la Biblia y en el Corán y se detiene sobre todo en la imagen de Dios y del hombre, pero necesariamente también en la relación entre las "tres Leyes" o tres órdenes de vida: Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Corán.

Quisiera tocar en esta conferencia un solo argumento -más que nada marginal en la estructura del diálogo- que, en el contexto del tema "fe y razón" me ha fascinado y que servirá como punto de partida para mis reflexiones sobre este tema.

En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la "yihad" (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 está escrito: "Ninguna constricción en las cosas de la fe". Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca de la guerra santa.

Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre los que poseen el "Libro" y los "incrédulos", de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: "Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba".

El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. "Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo.

Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas... Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte...".

La afirmación decisiva en esta argumentación contra la conversión mediante la violencia es: no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. El editor, Theodore Khoury, comenta que para el emperador, como buen bizantino educado en la filosofía griega, esta afirmación es evidente. Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente.

Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a la de la racionalidad. En este contexto Khoury cita una obra del conocido islamista francés R. Arnaldez, quien revela que Ibh Hazn llega a decir que Dios no estaría condicionado ni siquiera por su misma palabra y que nada lo obligaría a revelarnos la verdad. Si fuese su voluntad, el hombre debería practicar incluso la idolatría.

Aquí se abre, en la comprensión de Dios y por lo tanto en la realización concreta de la religión, un dilema que hoy nos plantea un desafío muy directo. La convicción de que actuar contra la razón está en contradicción con la naturaleza de Dios, ¿es solamente un pensamiento griego o es válido siempre por sí mismo? Pienso que en este punto se manifiesta la profunda concordancia entre aquello que es griego en el mejor sentido y aquello que es fe en Dios sobre el fundamento de la Biblia.

Modificando el primer verso del Libro del Génesis, Juan comenzó el "Prólogo" de su Evangelio con las palabras: "Al principio era el logos". Es justamente esta palabra la que usa el emperador: Dios actúa con "logos". "Logos" significa tanto razón como palabra, una razón que es creadora y capaz de comunicarse, pero, como razón. Con esto, Juan nos ha entregado la palabra conclusiva sobre el concepto bíblico de Dios, la palabra en la que todas las vías frecuentemente fatigosas y tortuosas de la fe bíblica alcanzan su meta, encontrando su síntesis. En principio era el "logos", y el "logos" es Dios, nos dice el evangelista.

El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad. La visión de San Pablo, ante quien se habían cerrado los caminos de Asia y que, en sueños, vio un macedonio y escuchó su súplica: "¡Ven a Macedonia y ayúdanos!" (Cf. Hechos 16, 6-10), puede ser interpretada como una "condensación" de la necesidad intrínseca de un acercamiento entre la fe bíblica y la filosofía griega.

En realidad, este acercamiento ya había comenzado desde hacía mucho tiempo. Ya el nombre misterioso de Dios de la zarza ardiente, que separa a Dios del conjunto de las divinidades con múltiples nombres, afirmando solamente su ser, es, confrontándose con el mito, una respuesta con la que está en íntima analogía el intento de Sócrates de vencer y superar al mito mismo.

El proceso iniciado hacia la zarza alcanza, dentro del Antiguo Testamento, una nueva madurez durante el exilio, donde el Dios de Israel, entonces privado de la Tierra y del culto, se presenta como el Dios del cielo y de la tierra, con una simple fórmula que prolonga las palabras de la zarza: "Yo soy". Con este nuevo conocimiento de Dios va al mismo paso una especie de ilustración, que se expresa drásticamente en la mofa de las divinidades que no son más que obra de las manos del hombre (Cf. Salmo 115).

De este modo, a pesar de toda la dureza del desacuerdo con los soberanos helenísticos, que querían obtener con la fuerza la adecuación al estilo de vida griego y a su culto idolátrico, la fe bíblica, durante la época helenística, salía interiormente al encuentro de lo mejor del pensamiento griego, hasta llegar a un contacto recíproco que después se dio especialmente en la tardía literatura sapiencial.

Hoy nosotros sabemos que la traducción griega del Antiguo Testamento, realizada en Alejandría -la Biblia de los "Setenta"-, es más que una simple traducción del texto hebreo (que hay que evaluar quizá de manera poco positiva): es de por sí un testimonio textual, y un paso específico e importante de la historia de la Revelación, en el cual se ha dado este encuentro que tuvo un significado decisivo para el nacimiento del cristianismo y su divulgación.

En el fondo, se trata del encuentro entre fe y razón, entre auténtica ilustración y religión. Partiendo verdaderamente desde la íntima naturaleza de la fe cristiana y, al mismo tiempo, desde la naturaleza del pensamiento helenístico fusionado ya con la fe, Manuel II podía decir: No actuar "con el "logos" es contrario a la naturaleza de Dios.

Más allá de ésta existiría la libertad de Dios, en virtud de la cual Él habría podido crear y hacer también lo contrario de todo lo que efectivamente ha hecho. Aquí se perfilan posiciones que, sin lugar a dudas, pueden acercarse a aquellas de Ibn Hazn y podrían llevar hasta la imagen de un Dios-Árbitro, que no está ligado ni siquiera a la verdad y al bien.

La trascendencia y la diversidad de Dios se acentúan de una manera tan exagerada, que incluso nuestra razón, nuestro sentido de la verdad y del bien dejan de ser un espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inalcanzables y escondidas tras sus decisiones efectivas. En contraposición, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas -como dice el Concilio Lateranense IV en 1215-, pero que no por ello se llegan a abolir la analogía y su lenguaje.

Dios no se hace más divino por el hecho de que lo alejemos en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es ese Dios que se ha mostrado como el "logos" y como "logos" ha actuado y actúa lleno de amor por nosotros. Ciertamente el amor "sobre pasa" el conocimiento y es por esto capaz de percibir más que el simple pensamiento (Cf. Efesios 3,19); sin embargo, el amor del Dios-Logos concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón, como añade san Pablo es "lógico" (Cf. Romanos 12, 1).

Ese acercamiento recíproco interior, que se ha dado entre la fe bíblica y el interrogarse a nivel filosófico del pensamiento griego, es un dato de importancia decisiva no sólo desde el punto de visa de la historia de las religiones, sino también desde el de la historia universal, un dato que nos afecta también hoy.

Considerado este encuentro, no es sorprendente que el cristianismo, no obstante su origen e importante desarrollo en Oriente, haya encontrado su huella históricamente decisiva en Europa. Podemos expresarlo también al contrario: este encuentro, al que se une sucesivamente el patrimonio de Roma, ha creado Europa y permanece como fundamento de aquello que, con razón, se puede llamar Europa.

A la tesis, según la cual, el patrimonio griego, críticamente purificado, forma parte integrante de la fe cristiana, se le opone la pretensión de la deshelenización del cristianismo, pretensión que desde el inicio de la edad moderna domina de manera creciente en la investigación teológica. Si se analiza con más detalle, se pueden observar tres oleadas en el programa de la deshelenización: si bien están relacionadas entre sí, en sus motivaciones y en sus objetivos, son claramente distintas la una de la otra.

La deshelenización se da primero en el contexto de los postulados fundamentales de la Reforma del siglo XVI. Considerando la tradición de las escuelas teológicas, los reformadores se veían ante a una sistematización de la fe condicionada totalmente por la filosofía, es decir, ante un condicionamiento de la fe desde el exterior, en virtud de una manera de ser que no derivaba de ella.

De este modo, la fe ya no parecía como una palabra histórica viviente, sino como un elemento integrado en la estructura de un sistema filosófico.

La "sola Scriptura", en cambio, busca la forma pura primordial de la fe, tal y como está presente originariamente en la Palabra bíblica. La metafísica se presenta como un presupuesto derivado de otra fuente, de la que tiene que liberarse la fe para hacer que vuelva a ser ella misma.

Kant siguió este programa con una radicalidad que los reformadores no podían prever. De este modo, ancló la fe exclusivamente en la razón práctica, negándole el acceso al todo de la realidad.

La teología liberal de los siglos XIX y XX acompaña la segunda etapa del proceso de deshelenización, con Adolf von Harnack, como su máximo representante. Cuando era estudiante y en mis primeros años como docente, este programa influenciaba mucho incluso a la teología católica. Tomó como punto de partida la distinción que Pascal hace entre el Dios de los filósofos y el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

En mi discurso inaugural en Bonn, en 1959, traté de referirme a este asunto. No repetiré aquí lo que dije en aquella ocasión, pero me gustaría describir, al menos brevemente, lo que era nuevo en este proceso de deshelenización. La idea central de Harnack era volver simplemente al hombre Jesús y a su mensaje esencial, sin los añadidos de la teología e incluso de la helenización: Este mensaje esencial era visto como la culminación del desarrollo religioso de la humanidad. Se decía que Jesús puso punto final al culto sustituyéndolo por la moral. En definitiva, se le presentaba como padre de un mensaje moral humanitario.

La meta fundamental era hacer que el cristianismo estuviera en armonía con la razón moderna, es decir, liberarle de los elementos aparentemente filosóficos y teológicos, como la fe en la divinidad de Cristo y en Dios uno y trino.

En este sentido, la exégesis histórico-crítica del Nuevo Testamento restauró el lugar de la teología en la universidad: Para Harnack, la teología es algo esencialmente histórico y por lo tanto estrictamente científico. Lo que se puede decir críticamente de Jesús, es por así decir, expresión de la razón práctica y consecuentemente se puede aplicar a la Universidad en su conjunto.

En el trasfondo se da la autolimitación moderna de la razón, expresada clásicamente en las "críticas" de Kant, que mientras tanto fue radicalizándose ulteriormente por el pensamiento de las ciencias naturales.

Este concepto moderno se basa, por decirlo brevemente, en la síntesis entre el platonismo (cartesianismo) y el empirismo, una síntesis confirmada por el éxito de la tecnología. Por un lado presupone la estructura matemática de la materia, y su intrínseca racionalidad, que hace posible entender cómo funciona la materia funciona como es posible usarla eficazmente: esta premisa básica es, por así decirlo, el elemento platónico en el entendimiento moderno de la naturaleza.

Por otro lado, se trata de la posibilidad de explotar la naturaleza para nuestros propósitos, y en ese caso sólo la posibilidad de la verificación o falsificación a través de la experimentación puede llevar a la certeza final. El peso entre los dos polos puede, dependiendo de las circunstancias, cambiar de un lado al otro. Un pensador tan positivista como J. Monod declaró que era un convencido platónico.

Esto permite que emerjan dos principios que son cruciales para el asunto al que hemos llegado. Primero, sólo la certeza que resulta de la sinergia entre matemática y empirismo puede ser considerada como científica. Lo que quiere ser científico tiene que confrontarse con este criterio.

De este modo, las ciencias humanas, como la historia, psicología, sociología y filosofía, trataron de acercarse a este canon científico. Para nuestra reflexión, es importante constatar que el método como tal excluye el problema de Dios, presentándolo como un problema acientífico o precientífico. Pero así nos encontramos ante la reducción del ámbito de la ciencia y de la razón que necesita ser cuestionada.

Volveré a tocar el problema después. Por el momento basta tener en cuenta que cualquier intento de la teología por mantener desde este punto de vista un carácter de disciplina "científica" no dejaría del cristianismo más que un miserable fragmento.

Pero tenemos que decir más: si la ciencia en su conjunto no es más que esto, el hombre acabaría quedando reducido. De hecho, los interrogantes propiamente humanos, es decir, "de dónde" y "hacia dónde", los interrogantes de la religión y la ética no pueden encontrar lugar en el espacio de la razón común descrita por la "ciencia" entendida de este modo y tienen que ser colocados en el ámbito de lo subjetivo.

El sujeto decide entonces, basándose en su experiencia, lo que considera que es materia de la religión, y la conciencia subjetiva se convierte en el único árbitro de lo que es ético. De esta manera, sin embargo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad y se convierten en un asunto completamente personal.

Este es un estado peligroso para los asuntos de la humanidad, como podemos ver en las distintas patologías de la religión y la razón que necesariamente emergen cuando la razón es tan reducida que las preguntas de la religión y la ética ya no interesan. Intentos de construir la ética a partir de las reglas de la evolución o la psicología terminan siendo simplemente inadecuados.

Antes de esgrimir las conclusiones a las que todo esto lleva, tengo que referirme brevemente a la tercera etapa de deshelenización, que aún está dándose. A la luz de nuestra experiencia con el pluralismo cultural, con frecuencia se dice en nuestros días que la síntesis con el Helenismo lograda por la Iglesia en sus inicios fue una inculturación preliminar que no debe ser vinculante para otras culturas.

Esto se dice para tener el derecho a volver al simple mensaje del Nuevo Testamento anterior a la inculturación, para inculturarlo nuevamente en sus medios particulares. Esta tesis no es falsa, pero es burda e imprecisa. El Nuevo Testamento fue escrito en griego y trae consigo el contacto con el espíritu griego, un contacto que había madurado en el desarrollo precedente del Antiguo Testamento.

Ciertamente hay elementos en el proceso formativo de la Iglesia antigua que no deben integrarse en todas las culturas, Sin embargo, las decisiones fundamentales sobre las relaciones entre la fe y el uso de la razón humana son parte de la fe misma, son desarrollos consecuentes con la naturaleza misma de la fe.

Y así llego a la conclusión. Este intento, hecho con unas pocas pinceladas, de crítica de la razón moderna a partir de su interior, no significa que hay que regresar a antes de la Ilustración, rechazando las convicciones de la era moderna.

Los aspectos positivos de la modernidad deben ser conocidos sin reservas: estamos todos agradecidos por las maravillosas posibilidades que ha abierto para la humanidad y para su progreso que se nos ha dado. La ética científica, además, debe ser obediente a la verdad, y, como tal, lleva una actitud que se refleja en los principios del cristianismo.

Mi intención no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación. Mientras nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también podemos apreciar los peligros que emergen de estas posibilidades y tenemos que preguntarnos cómo podemos superarlas.

Sólo lo lograremos si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes. En este sentido, la teología pertenece correctamente a la universidad y está dentro del amplio diálogo de las ciencias, no sólo como una disciplina histórica y ciencia humana, sino precisamente como teología, como una profundización en la racionalidad de la fe.

Sólo así podemos lograr ese diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que sólo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas.

Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas.

Al mismo tiempo, como he tratado de demostrar, la razón científica moderna con sus elementos intrínsecamente platónicos genera una pregunta que va más allá de sí misma, de sus posibilidades y de su metodología.

La razón científica moderna tiene que aceptar la estructura racional de la materia y su correspondencia entre nuestro espíritu y las estructuras racionales que actúan en la naturaleza como un dato de hecho, en el que se basa su metodología.

Incluso la pregunta ¿por qué esto tiene que ser así? es una cuestión real, que tiene que ser dirigida por las ciencias naturales a otros modos y planos de pensamiento: a la filosofía y la teología. Para la filosofía y, si bien es cierto que de otra forma, para la teología, escuchar a las grandes experiencias y perspectivas de las tradiciones religiosas de la humanidad, de manera particular las de la fe cristiana, es fuente de conocimiento; ignorarla sería una grave limitación para nuestra escucha y respuesta.

Aquí recuerdo algo que Sócrates le dijo a Fedón. En conversaciones anteriores, se habían vertido muchas opiniones filosóficas falsas, y por eso Sócrates dice: "Sería más fácilmente comprensible si a alguien le molestaran tanto todas estas falsas nociones que por el resto de su vida desdeñara y se burlara de toda conversación sobre el ser, pero de esta forma estaría privado de la verdad de la existencia y sufriría una gran pérdida".

Occidente ha estado en peligro durante mucho tiempo a causa de esta aversión, en la que se basa su racionalidad, y por lo tanto sólo puede sufrir grandemente.

Hace falta valentía para comprometer toda la amplitud de la razón y no la negación de su grandeza: este es el programa con el que la teología anclada en la fe bíblica ingresa en el debate de nuestro tiempo. "No actuar razonablemente (con 'logos') es contrario a la naturaleza de Dios" dijo Manuel II, de acuerdo con el entendimiento cristiano de Dios, en respuesta a su interlocutor persa. En el diálogo de las culturas invitamos a nuestros interlocutores a encontrar este gran 'logos', esta amplitud de la razón. Es la gran tarea de la universidad redescubrirlo constantemente."

Texto íntegro del discurso titulado "Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones", pronunciado por Benedicto XVI en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona, en el transcurso de su viaje apostólico a Alemania el 12 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.