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Contactos con ETA ¿Han comenzado o no?

Por Narrador - 17 de Septiembre, 2006, 7:00, Categoría: - Tregua Etarra

LA RAZON siempre ha destacado por sus excepcionales fuentes en lo que se conoce como ‘lucha antiterrorista’, EL PAIS tiene línea directa con La Moncloa y más si quien firma la crónica es el Sr. Aizpeolea ¿A quién creemos? Sospecho que cada lector tendrá su criterio, nosotros nos decantamos por el diario fundado por Anson sin despreciar los contenidos del rotativo de PRISA.


ETA se reunió en agosto con el Gobierno para exigir la autodeterminación

La negativa de Zapatero a atender las exigencias etarras bloqueó el llamado «proceso de paz»

Madrid - Los interlocutores del Gobierno socialista y los dirigentes de la banda terrorista ETA se reunieron en agosto, «al menos en una ocasión», días después del anuncio del presidente Zapatero del inicio oficial de negociaciones, según confirman a LA RAZÓN fuentes gubernamentales. En ese contacto no se analizó qué salida se dará a la población reclusa etarra ni la legalización de Batasuna.

Los miembros de la banda pusieron encima de la mesa sólo dos cuestiones irrenunciables para el éxito del actual diálogo y relacionadas entre sí: el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco y la puesta en marcha inmediata de la mesa de partidos políticos vascos, que debía caminar en paralelo a la de negociación del Gobierno con ETA.

Los etarras pretendían arrancar de los mediadores del Gobierno un compromiso de reconocimiento del derecho a la autodeterminación que les sirviera como «justificación ante sus bases de una simbólica entrega de las armas, tras tantos años de conflicto», aseguran estas mismas fuentes.

Como percha para el desarrollo de esta histórica reivindicación, demandaron al Ejecutivo la puesta en marcha de la tan traída y llevada mesa de partidos, con la intención de incluir en la reforma del Estatuto de Guernica el derecho a decidir de los vascos.

Independencia

ETA, en esta ocasión, no reclamó la independencia de los territorios vascos (Iparralde, Euskadi y Navarra). Consciente de que nunca llegará a ejercerlo, se limitó a reivindicar el derecho a decidir del pueblo vasco, confirman estas fuentes. «Es improbable por no decir imposible que en un referéndum sobre la autodeterminación los ciudadanos de Navarra e Iparralde votaran favorablemente a la independencia de sus respectivos Estados, el español y el francés. Por eso los terroristas anhelan la consecución de este reconocimiento como un gesto sin más de que el Gobierno de Zapatero cede ante sus históricas vindicaciones», resaltan.

La negativa contundente del Ejecutivo a atender estas exigencias etarras provocó el bloqueo inmediato del denominado «proceso de paz» desde agosto pasado hasta la fecha. José Luis Rodríguez Zapatero, que lleva directamente las riendas de las negociaciones, no está dispuesto a transigir en estas dos cuestiones. El presidente ha mostrado en reiteradas ocasiones en público sus cartas negociadoras: presos y regreso a la legalidad de Batasuna previo cumplimiento de la Ley de Partidos.

Eso sí, siempre ha expresado su rechazo a vincular el devenir de las negociaciones con ETA a las decisiones de una mesa política. Y su oposición a pasar por el aro de reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, recuerdan las mismas fuentes.

La respuesta de la banda terrorista ETA a la férrea oposición del Ejecutivo a satisfacer sus demandas no se hizo esperar este verano. La organización terrorista hizo público un comunicado el 18 de agosto en el que alertaba del estancamiento y de la crisis que sufría el proceso. Acto seguido, el País Vasco asistió a un rebrote de la «kale borroka». Todo ello aderezado con las continuas advertencias de dirigentes de la ilegalizada Batasuna del bloqueo de las negociaciones y de la imposibilidad de llegar a un acuerdo.

Mensaje optimista

Sin embargo, el proceso ha sufrido un nuevo giro gracias a nuevos contactos entre los interlocutores del Gobierno y ETA. De hecho, José Luis Rodríguez Zapatero lanzará hoy en la clausura de la Conferencia Política del PSOE un mensaje optimista, desde la prudencia, de la evolución del «proceso de paz», según fuentes monclovitas. Incluso no se descarta que el presidente del Ejecutivo vaya más lejos y anuncie algún avance en las conversaciones con la banda etarra.

En este contexto, el Gobierno cumplirá su compromiso y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, informará a finales de septiembre o principios de octubre a los distintos grupos parlamentarios de los contactos con los terroristas etarras, así como del rebrote de la «kale borroka».

Una información de Inmaculada G. Molina publicada en el diario LA RAZON el domingo 17 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Gobierno iniciará las conversaciones formales con ETA antes de un mes 

La banda decidió en julio retrasar el diálogo con el Ejecutivo para forzar la constitución de la mesa de partidos. El Gobierno y ETA iniciarán antes de un mes las conversaciones formales sobre el fin de la violencia y la reinserción de los presos de la banda. Estas reuniones se inician más tarde de lo previsto por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que el pasado 29 de junio presagiaba que se celebrarían entre agosto y septiembre. ETA decidió en julio postergar al otoño las conversaciones con el Ejecutivo y ceder el protagonismo a los partidos vascos para que sentaran las bases de la mesa de partidos que decidirá el futuro político de Euskadi. Tampoco Moncloa forzó a ETA a reunirse y ha preferido esperar a que la situación madure.

Madrid - El Gobierno y ETA iniciarán antes de un mes las conversaciones que abordarán el final de la violencia y las medidas de reinserción de los presos etarras, como anunció el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el 29 de junio. Paralelamente, los partidos vascos -a excepción del PP, que se ha automarginado del proceso- han multiplicado durante los últimos días sus contactos bilaterales, de carácter reservado e informal, para lograr un preacuerdo sobre el funcionamiento y método de la mesa de partidos, que garantice la participación de la izquierda abertzale. La voluntad de las partes de activar ambas mesas ha suavizado las tensiones surgidas en el proceso de paz este verano.

La primera reunión entre el Gobierno y ETA, tras el alto el fuego del 22 de marzo, cuya celebración está prevista antes de un mes, abordará, como primer asunto, los "incumplimientos" de las bases que originaron el alto el fuego por sus suscriptores. Previsiblemente, la representación gubernamental exigirá a ETA el cese del rebrote de la kale borroka, y ésta se quejará al Ejecutivo de las dificultades judiciales de Batasuna. Pero no han sido éstas las claves del bloqueo del proceso que, en este momento, entra en fase de distensión.

El bloqueo surgió cuando la cúpula de ETA decidió en julio, en coordinación con Batasuna, al poco de que Zapatero anunciara las conversaciones entre el Gobierno y la banda para el verano, retrasar el inicio de las mismas y fijar como prioridad el reconocimiento de la mesa de partidos, la pata política del proceso.

ETA y Batasuna interpretaron que el Gobierno aceleraba sus conversaciones con la banda para lograr el alto el fuego definitivo y, a su vez, eludir la mesa de partidos. Las coincidentes declaraciones de Zapatero y el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, de "primero la paz y después, la política", tras la declaración de alto el fuego, fueron la voz de alarma en las filas abertzales.

El recelo de ETA partía de que, según las bases que originaron el alto el fuego permanente, entre esta declaración y la del presidente del Gobierno, anunciando las conversaciones con ETA, debían pasar seis meses. Pero, entre el alto el fuego de ETA, anunciado el 22 de marzo, y la declaración de Zapatero, el 29 de junio, sólo transcurrieron tres meses. ETA y Batasuna interpretaron que Zapatero acortó los plazos para primar los avances en el fin de la violencia en detrimento de la mesa de partidos.

A esa interpretación contribuía el que los partidos vascos, incluido el PSE, retrasaban la mesa de partidos, con el argumento de que Batasuna era ilegal. El PSE no asumía que con su actitud incumpliera el preacuerdo con ETA sobre el alto el fuego, porque nada se había acordado, en dichas conversaciones sobre la mesa de partidos al ser su funcionamiento, método y contenido una competencia exclusiva de los partidos. Lo que acordaron el PSE y ETA, en las reuniones previas, fue separar el proceso de fin de la violencia -del que se avanzaron algunas condiciones- de la normalización política, cuya competencia era de los partidos.

La impaciencia y el temor de ETA a que los socialistas eludieran la constitución de la mesa de partidos le llevó no sólo a retrasar los contactos con el Gobierno, previstos para el verano, sino a exteriorizarlo, con la publicación del comunicado del 18 de agosto en el que acusó al Ejecutivo de "desvirtuar el proceso y vaciarlo de contenido".

No obstante, ETA nunca comunicó al Gobierno oficialmente las causas del retraso. Más bien dio a entender que eran razones "técnicas", como la seguridad. Pero tampoco el Gobierno hizo nada por forzar el encuentro con ETA y optó por esperar a que los hechos madurasen. De hecho, el inicio del diálogo del Gobierno con ETA se va a cumplir en los plazos previstos en el preacuerdo, seis meses después de la declaración de alto el fuego.

El reto de ETA contó con la complacencia de las bases de Batasuna, irritadas por las trabas judiciales que padecieron sus actos públicos, de marzo al verano, en la fase inicial del proceso, coincidente con la titularidad del juez Fernando Grande-Marlaska en la Audiencia Nacional. Éste, en enero de 2006, dos meses antes del alto el fuego, suspendió por dos años más a Batasuna.

En un primer momento, Batasuna, predispuesta a pasar por la ventanilla y cumplir la Ley de Partidos, tras un periodo de funcionamiento paralegal, se enrocó ante la actitud de Grande-Marlaska y se negó a legalizarse. Los líderes de Batasuna alegaron que no existían garantías jurídicas para su legalización con el cumplimiento de la Ley de Partidos al existir abierta la vía penal, que es por la que Grande-Marlaska ha impedido sus actuaciones.

Pero, tras el comunicado de ETA del 18 de agosto, Batasuna ha aclarado que la causa principal del bloqueo del proceso radica en la ausencia de la mesa de partidos políticos. Fuentes conocedoras del proceso afirman que si se desbloquea la mesa de partidos, Batasuna se legalizará porque era lo previsto en el proceso.

En los últimos días, los partidos vascos, a excepción del PP que se ha automarginado, han iniciado contactos bilaterales, discretos e informales, con el fin de lograr un preacuerdo sobre el método y el funcionamiento de la mesa de partidos, pero que no predetermine nada sobre su contenido. Las fuentes consultadas señalan que estas conversaciones, uno de cuyos objetivos es garantizar a Batasuna que habrá mesa de partidos cuando se legalice, funcionan a "buen ritmo".

Los partidos vascos hacen ese esfuerzo, con el objetivo de que Batasuna se incorpore a la política, participe en la futura reforma del Estatuto, y, con su participación en la política, se consolide el proceso de paz. También confían en que el PP se sume al proceso.

El 'factor De Juana' 

El reciente rebrote de la kale borroka (terrorismo callejero) en el País Vasco no tiene como objetivo presionar sobre el proceso de paz sino protestar por la situación del militante de ETA, Iñaki de Juana Chaos, en huelga de hambre desde hace más de 40 días en protesta por su prolongación carcelaria, una vez cumplida su condena, según señalan fuentes abertzales.

El autobús incendiado en el centro de San Sebastián (Guipúzcoa) el pasado domingo, 10 de septiembre, y el intento, perpetrado la noche del martes en Getxo (Vizcaya), son acciones de kale borroka en respuesta a la situación de De Juana. Las mismas fuentes aseguran que la decisión de De Juana Chaos de iniciar la huelga de hambre es "personal", que "ETA no ha ordenado actuar" a la kale borroka y que su actividad "sería, en todo caso, tolerada".

De Juana, considerado históricamente de la línea dura de ETA, estaría, según las mismas fuentes, "a favor del proceso de paz, como la mayoría del colectivo de presos" de ETA. El lunes, el dirigente de Batasuna, Pernando Barrena, confirmó que la inmensa mayoría de los presos de ETA están a favor del proceso de paz. Preguntado por el etarra Iñaki Bilbao, que hace una semana se manifestó por la continuidad del terrorismo, respondió que "el colectivo de presos quiere una solución en clave democrática". De Juana fue detenido en enero de 1987, como miembro del comando Madrid de ETA y terminaba de cumplir su condena en febrero de 2005. La Audiencia Nacional le abrió un nuevo procesamiento por redactar dos artículos en Gara, considerados "amenazantes".

Una información de Luis R. Aizpeolea publicada en el diario EL PAIS el domingo 17 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.