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EL PAIS y ABC responden a las informaciones de EL MUNDO con más manipulación

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: General

Simplemente un matiz y un aviso. Cuando lean en el diario de PRISA “Díaz de Mera se refiera a un informe concluido el 15 de diciembre de 2005 por, entre otros, Domingo Pérez Castaño, jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI)” no se lo crean, no es ese el informe al que se refiere De Mera. Sobre el documento mencionado por el diario ‘independiente de la mañana’ ya hace meses que se conoce. Buen intento de colar pasas por uvas, pero no funciona. Segundo, nuestro servicio de documentación, uno de los mejores que hay en toda la red (sin falsa modestia) les ofrecerá a la mayor brevedad posible todos los textos citados en su integridad. Respecto a ABC mejor no decir nada.


Todas las unidades antiterroristas niegan al juez por escrito que haya vínculos entre ETA y el 11-M 

Madrid - El eurodiputado del PP Agustín Díaz de Mera, director general de la policía cuando ocurrió el 11-M y hombre de confianza de Ángel Acebes, apuntó ayer, sin pruebas, que existe un informe elaborado por un hombre y una mujer que implica a ETA en la matanza y que oculta Interior.

Todas las unidades de la Comisaría General de Información han negado por escrito que en sus archivos exista un informe "oculto" que establezca supuestos vínculos entre el 11-M y ETA. Los escritos fueron elaborados después de que la semana pasada Telesforo Rubio, ya ex jefe de esa comisaría, les preguntase sobre la existencia del citado informe. Los escritos han sido enviados a la fiscal de la Audiencia Nacional Olga Sánchez y al juez Juan del Olmo, encargados de las pesquisas de la matanza de Madrid, junto con referencias de los dosieres elaborados para investigar si hubo vínculos entre ETA y el 11-M. Todos esos informes lo descartan.

Las fuentes consultadas sugieren que quizás Díaz de Mera se refiera a un informe concluido el 15 de diciembre de 2005 por, entre otros, Domingo Pérez Castaño, jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI). El documento, de casi 400 páginas, fue enviado al juez Juan del Olmo el 15 de febrero de este año y también descarta vínculos entre el 11-M y ETA, según fuentes que conocen o tienen en su poder dicho informe.

Los responsables de las distintas unidades de la Comisaría General de Información han pasado gran parte de la última semana buscando el supuesto informe. Rebuscaron en los archivos, preguntaron a sus subordinados y, cuando vieron que nadie lo encontraba, contestaron a Rubio. Los escritos dicen que todos los informes sobre presuntos vínculos entre ETA y el terrorismo islamista, que no el 11-M, han sido enviados al juez y que se dispone de los oficios de remisión a la Audiencia Nacional. Las unidades que han sido más prolijas han sido la Secretaría General de la Comisaría, que entre sus funciones tiene la de archivo de informes, y la UCI. Ambas han precisado qué informes se mandaron, cuándo y su contenido. Entre ellos están los titulados "Informe sobre posibles conexiones entre ETA y la trama de Asturias de los explosivos utilizados en los atentados del 11-M" e "Informe sobre conexiones entre los proveedores de los explosivos utilizados por ETA (comando Egoitz eta Hodei) y la trama del explosivo de Asturias empleado en el 11-M".

El último informe sobre supuestos vínculos de ETA enviado al juez es el elaborado por la UCI con el título "Hipotéticos vínculos entre ETA e islamistas", encargado el año pasado por Telesforo Rubio a Domingo Pérez Castaño. Éste concluyó el trabajo el 15 de diciembre de 2005. Poco después, Pérez Castaño fue relevado del cargo, sin que conociera si fue o no remitido al juez. El documento, junto a otros sobre relaciones históricas entre la banda vasca y organizaciones árabes, fue remitido al juez el pasado 15 de febrero, es decir, casi tres meses antes de que Del Olmo elaborase su auto de procesamiento, en el que descarta cualquier implicación de ETA en los atentados de Madrid, y cinco meses antes del auto de conclusión del sumario, de fecha 5 de julio de 2006, en el que concluye lo mismo.

Se trata de 50 páginas de informe y otras más de 300 páginas de anexos, que incluyen investigaciones al respecto de la policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza. Las fuentes consultadas aseguran que este documento es al que se refirió ayer Díaz de Mera en la Cope, sobre el que dijo que el Gobierno lo está ocultando "para favorecer la negociación con ETA". Dicho informe ha sido elaborado por un hombre y una mujer, como dijo ayer Díaz de Mera, ambos inspectores jefes y recoge todo lo ya conocido de relaciones en prisión entre presos, sobre supuestos vínculos entre ETA y el GIA o unión de ETA y la trama de Asturias para lograr explosivos.

El documento descarta que los asturianos hayan facilitado explosivos a ETA. Asegura que "no existen datos objetivos que vinculen a ETA y el GIA", más allá de su encuentro obligado en las cárceles. Detalla que, aún así, es "inverosímil" que los presos de ETA o islamistas hayan colaborado en planes conjuntos de atentado. El informe también, entre otros, se refiere al preso del GIA Ismail Bensmail, quien tenía en un papel el teléfono de Henri Parot. Y dice que ambos hicieron amistad porque son "de ascendencia argelina". Estos detalles obran en el sumario y en la Comisión de Investigación del 11-M.

Mientras, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó ayer de "absolutamente falsas" las afirmaciones de Díaz de Mera sobre la existencia del informe oculto que relaciona a ETA con los atentados del 11-M. Díaz de Mera ha sugerido que el atentado pudo ser "por encargo".

Un texto de Jorge A. Rodríguez publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Declaración de Díaz De Mera ante El Congreso: "No tengo pruebas de la alianza entre islamistas radicales y ETA" 

Madrid - El 22 de julio de 2004, el director general de la policía, Agustín Díaz de Mera (PP), negó ante la Comisión de Investigación del Congreso, que tuviera pista alguna sobre la participación de ETA en el 11-M. "Ya me gustaría a mí tenerla. No la tengo", contestó al líder de IU, Gaspar Llamazares. Lo hizo después de asegurar: "Lo que tengo absolutamente claro es que hubo un grupo de integristas marroquíes que se suicidaron en Leganés y que pretendían morir matando. Tengo claro que hay 14 o 15 detenidos, implicados como autores materiales en esos hechos, y no hay ninguno que sea etarra". Lo único que tenía entonces para vincular el 11-M con ETA eran "informaciones procedentes de grupos de periodistas, que tienen acreditada su capacidad como investigadores, que ponen encima de la mesa unas alternativas que antes no existían".

El ex director aseguró que el 11-M estuvo "toda la noche en el Ifema", donde esos grupos de periodistas dicen que se manipuló la única mochila bomba desactivada. Reconoció, que "la línea de investigación referida al integrismo islámico no sólo cobró fuerza objetiva el día 13, después de las detenciones, sino sobre todo después de visionar y de analizar la cinta reivindicativa de los terroristas". Lo dijo tras achacar el atentado a la "Yihad islámica", cuya "evolución siniestra ha ganado fuerza tras los atentados de Madrid". Admitió que, "naturalmente", respaldó la decisión de que el GEO asaltara el piso de Leganés. "Cuando atacamos el piso sabíamos que se iban a suicidar y lo sabía el GEO", ya que "tuvimos la oportunidad de escuchar y de interceptar sus comunicaciones".

Texto publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las seis versiones de Trashorras 

El ex minero procesado por los 191 asesinatos de los atentados de los trenes ha cambiado su declaración en aspectos clave del 11-M

Madrid - El ex minero José Emilio Suárez Trashorras, procesado por 191 asesinatos consumados y 1.755 asesinatos en grado de tentativa en los atentados del 11-M, ha manejado en dos años y medio hasta seis versiones distintas en relación a su implicación en la matanza de los trenes de Madrid.

En esas seis declaraciones, cuatro de ellas ante el juez, una en forma de carta manuscrita y la última en una entrevista que concedió a El Mundo, cambia su versión de los hechos hasta presentar relatos radicalmente contradictorios.

Pese a ello, el PP, a través de su investigador del atentado, el diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, se ha quedado con la última versión facilitada en la entrevista publicada por El Mundo y acusa a un policía de conocer previamente a los atentados el tráfico de explosivos: "El policía Manolón conoció las relaciones de Suárez Trashorras y El Chino. Conoció la venta de explosivos a El Chino". El agente acusado por el PP lo ha negado, pero los dirigentes populares parecen no creerlo.

Lo que sigue, resume todas las declaraciones conocidas y realizadas por Trashorras en relación con el 11-M a lo largo de los dos últimos años y medio.

EXPLOSIVOS: ¿Goma 2 o escombros?

El Chino, uno de los terroristas del 11-M que se suicidó en Leganés, estuvo en la casa de Trashorras en Asturias el 28 de febrero de 2004. La reconstrucción judicial apunta que ese día, el terrorista, acompañado de otras dos personas, robó en la mina Conchita la dinamita Goma 2 ECO con la que se perpetró el atentado de los trenes. En esa explotación minera había trabajado José Emilio Suárez Trashorras hasta que fue jubilado por enfermedad.

El juez, en su auto de procesamiento, acusa al ex minero de facilitar los explosivos a los terroristas.

Declaración al juez el 22 de marzo de 2004: "Abrieron el maletero del Golf y vi una bolsa verde con cables. Reconocí que eran explosivos y al darse cuente Mowgli [El Chino] cerraron el maletero del coche. Al abrir el portón, vi la bolsa verde y la identifiqué con Goma 2, leí dos y de lado vi cartuchos. Lo puse en conocimiento de la policía tres o cuatro días después del atentado. El maletero iba lleno y tapado, cada bolsa verde pesa 2,5 kilos y es de forma cilíndrica".

Declaración al juez el 4 de junio de 2004: "Al abrir el maletero vi bolsas, pero no puede identificar si eran explosivos o cosas de obras".

Declaración al juez el 17 de junio de 2004: "Mowgli no metió unos paquetes de plástico que ponía Goma 2 en el maletero del Golf. Hay dos testigos que pueden decir que no se había descargado nada".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006. "Durante el viaje de Jamal Ahmidan [El Chino] a Asturias yo no les proporcioné explosivos ni los vi en su coche. En mi primera declaración tan sólo dije que los había visto [los explosivos] en su coche. Era una forma de contemporizar con la versión pactada con la policía sin implicarme".

TERRORISTAS: Islamistas... o no

Trashorras tenía perfectamente identificado el radicalismo islamista de El Chino por las conversaciones que había tenido con el que fue uno de los jefes del comando terrorista que atentó el 11-M en Madrid, según explicó en sus primeras comparecencias ante el juez. Unos meses más tarde, el ex minero perdió la memoria y declaró todo lo contrario al mismo magistrado.

Declaración al juez el 22 de marzo de 2004. "Acudí a la policía porque de hablar con Mowgli [El Chino] vi que era una persona con la que no se puede razonar en relación con Dios. Me dijo un día que si soplaba a la mano, a ésta llegaba una sensación aunque no lo viera y que así era Dios. Que tenían el ejército más potente del mundo, que Bin Laden hizo bien y que hacen bien en poner explosivos y matar. Fui atando cabos y por eso acudí a la policía".

Declaración al juez de 17 de junio de 2004: "Me empecé a llevar bien con Jamal Ahmidan [El Chino] cuando nos empezamos a hablar del consumo de droga, pero nunca hemos hablado de islamismo ni nada, yo conozco a gente que es islamista radical que lo reconocen, pero Jamal Ahmidan no lo ha reconocido nunca y nunca me ha dicho nada de eso".

CONFIDENTE: Avisos de hachís o dinamita

Carta al policía Manuel Rodríguez, 'Manolón', de abril de 2004. "Hemos de tener la conciencia muy tranquila pues sabes bien que por lo menos de mi parte no tenía ni la menor idea de lo que iba a ocurrir en Madrid".

Declaración al juez de 16 de noviembre de 2004: "Yo no sabía que iban a entregar sustancias explosivas. Si no se lo hubiese dicho a Manolo al igual que le dije cuando trabajaban con hachís".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006: "Manolón sabía desde el 27 de febrero que el 28 se iba a realizar un transporte de sustancias ilícitas. Yo quería que los detuvieran, pero se me dio la orden de esperar".

EL ATENTADO: Sospechas

Declaración al juez de 4 de junio de 2004. "El día 13 de marzo, cuando apareció la furgoneta de Alcalá de Henares con los detonadores, llamé a Manolón para decirle que si no habrían sido los moros y me comentó que no hiciera caso, que había sido ETA".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006. "Mis sospechas de que Mowgli tenía algo que ver con el 11-M comenzaron en la noche del 12 de marzo, cuando desde la Cadena SER se aseguraba, con total fiabilidad, que un terrorista suicida iba en los trenes. Yo había recibido a primeros de marzo una extraña llamada de Mowgli desde Ibiza en la que me decía que si no nos veíamos en la tierra, nos veríamos en el cielo".

EL POLICÍA: Honrado funcionario o potencial asesino

Carta a Manuel Rodríguez de abril de 2004. "Te ha de quedar claro que siempre defenderé ante quien haga falta tu honradez y honorabilidad y ejemplaridad en tu trabajo. Ya quisiera España tener policías como tú, con tanta dedicación y buen hacer en el trabajo".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006.

-Periodista: "¿Alguien de las fuerzas de seguridad quiere eliminar a Lavandera?".

-Trashorras: "Ese alguien tiene nombre y apellido y se llama Manolón [Manuel Rodríguez]. Lavandera aportaba informaciones diversas, pero les estaba estropeando los negocios paralelos que tenía la policía. Además, el propio Lavandera participaba en los negocios de armas, explosivos, drogas y prostitución".

[Javier Lavandera fue calificado ayer erróneamente por EL PAÍS como delincuente, pues carece de antecedentes penales].

Un texto de José Manuel Romero publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El juez tiene 11 informes que descartan cualquier relación de la banda con la matanza de Madrid

N. C.

MADRID. El ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, que ocupaba el cargo cuando se produjeron los atentados de Madrid, aseguró ayer en una emisora de radio que existe un informe de la Comisaría General de Información, supuestamente encargado por el entonces comisario jefe Telesforo Rubio y que fue elaborado por «un hombre y una mujer», en el que se dejaba la puerta abierta a la posibilidad de que el atentado del 11-M fuera perpetrado por los islamistas «por encargo» de la banda terrorista ETA. El ex responsable policial asegura que ese informe es «de dominio común en el seno de la Comisaría General de Información» y no se ha entregado al juez que investiga la matanza, Juan del Olmo.

Las fuentes consultadas por ABC muestran su extrañeza ante las declaraciones de Díaz de Mera, «entre otras razones porque, de ser cierto que exista ese informe y no se haya entregado al juez, los dos policías estarían obligados a denunciarlo, ya que se trataría, al menos, de una irregularidad intolerable».

Por el contrario, tal como adelantó ABC el pasado 16 de abril, Juan del Olmo dispone de hasta once informes aportados por la Comisaría General de Información en los que se descarta cualquier relación de la banda ETA con los islamistas, y por tanto con el 11-M.

En uno de ellos, particularmente demoledor, se llega a calificar de «ridículo» suponer que ETA tuviera la necesidad de abastecerse en la red que dirigía el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, ya que en 2002 la banda tenía almacenados entre 2.000 y 2.500 kilos de dinamita Tytadine. Los investigadores, que durante dos años siguieron esta pista, sólo ven un punto en común entre etarras e islamistas: la campaña de las elecciones generales de 2004, periodo que por su propia naturaleza siempre garantiza la notoriedad de las acciones de cualquier grupo terrorista.

Otro aspecto en el que inciden los informes es que la caravana interceptada a ETA en Cañaveras contenía 506 kilos de cloratita de fabricación propia, mientras que los islamistas cargaron unos 200 kilos de Goma 2 Eco sustraídos de Mina Conchita, en Asturias. El que salieran la misma noche hacia Madrid fue sólo, según los agentes antiterroristas, producto del azar. Además, mientras que los islamistas pactaron la compra de los explosivos con unos delincuentes comunes -los miembros de la trama asturiana-, los ocupantes de la «caravana de la muerte» etarra sólo mantuvieron contactos con miembros de su banda «por seguridad».

Un texto de N. C. publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Policía no pudo determinar el explosivo usado en 9 atentados de ETA con el PP en el poder

MADRID. En al menos nueve atentados perpetrados por ETA mediante la colocación de coches bomba, con Gobierno del PP, las Fuerzas de Seguridad del Estado no pudieron determinar el tipo de explosivo empleado pese a que la mayoría de estas acciones terroristas quedaron después esclarecidas con la detención de sus autores. Así consta en otros tantos informes realizados por el Servicio de Desactivación de Explosivos de la Policía. Ahora, el portavoz popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, y algunos medios de comunicación se extrañan de que no se haya podido concretar el explosivo que estalló en los trenes el 11-M.

El 10 de junio de 2001 ETA hacía estallar un coche bomba en la Gran Vía de Juan Carlos I de Logroño. El correspondiente informe aseguraba que «la magnitud de la explosión impidió la recuperación de restos identificativos del artefacto, pero considerando las circunstancias de la incidencia, puede establecerse que el artefacto sería de iniciación eléctrica y activación temporizada». Asimismo, se indicaba que «la carga explosiva, a juzgar por los efectos producidos, consistiría en aproximadamente 50 kilos de un alto explosivo», aunque sin poder determinarse el tipo.

El 27 de agosto de 2001, otro coche bomba colocado por un «comando» itinerante, cuyos miembros fueron después detenidos, provocó importantes daños en uno de los aparcamientos del aeropuerto de Barajas. El atestado señalaba que «no se ha podido determinar mediante analítica química el tipo de explosivo utilizado, pero por los efectos de la explosión se concluye que se habrían utilizado aproximadamente 60 kilos de un alto explosivo».

El 12 de octubre de 2001 otro coche bomba causaba estragos en un aparcamiento subterráneo de la plaza Colón de Madrid. El informe de los Tedax aludía a un «alto explosivo» sin determinar.

El 1 de mayo de 2002 los pistoleros de un reconstituido «comando Madrid», después capturados, hacían estallar un coche bomba cerca del estadio Santiago Bernabéu. Horas después explosionaba un segundo vehículo, usado por los terroristas para huir, en la calle Embajadores. En ambos casos, las investigaciones de los Tedax concluían que se había empleado un «explosivo sin especificar».

Sólo como hipótesis

El 21 de junio de ese mismo año, grupos itinerantes de ETA hacían estallar sendos coches bomba en hoteles de Marbella y Fuengirola, así como en el aparcamiento de El Corte Inglés de Zaragoza. Los informes policiales volvían a aludir al empleo de un «explosivo sin especificar». No obstante, en el caso de la acción terrorista de Zaragoza se apuntaba, pero como hipótesis a la vista de la concurrencia de distintas circunstancias, el uso de «cloratado (cloratita)» como «la carga principal reforzado con un alto explosivo tipo dinamita (Titadyne)».

Un día después, un «comando» con base en Vizcaya hacía estallar otro coche bomba en Santander. Los Tedax reconocían en su atestado que «los resultados de los análisis no permiten determinar con exactitud el explosivo empleado», ya que no se hallaron rastros.

Por último, el 3 de diciembre de 2002 de nuevo Santander era escenario de una explosión, el enésimo coche bomba de la banda. Y una vez más, el informe de los expertos concluía que «tras las pruebas y los análisis correspondientes en el laboratorio no se ha podido determinar el tipo de explosivo empleado».

La imposibilidad de determinar la clase de explosivo utilizado en estas acciones criminales no puso en duda la investigación correspondiente ni derivó en polémica política. Cuando sus responsables fueron detenidos, esa indeterminación del explosivo no supuso traba alguna para la recopilación de pruebas dirigidas a imputar a los autores materiales puestos a disposición de la Audiencia Nacional. De hecho, existen sumarios en los que se reconoce la imposibilidad de determinar el explosivo empleado en algunos atentados que, sin embargo, supusieron la condena de los autores en base a otra serie de pruebas.

Por tanto, no es extraño que sea imposible determinar qué tipo de explosivo concreto se utiliza en un atentado. Es lo ocurrido en el caso del 11-M, en el que la inspectora jefe del Laboratorio Químico Toxicológico de la Comisaría General de Policía Científica declaró al juez Del Olmo que no se podía concretar el explosivo empleado por los terroristas -«sólo que es dinamita»- porque varios factores lo hacían imposible: que la propia explosión provocó que desaparecieran componentes, que lo analizado no era una muestra del explosivo, sino de lo que quedó adherido a otros objetos, y que precisamente esos elementos -plásticos, por ejemplo- podían interferir en el estudio.

El juez del Olmo, al contrario de lo sucedido con los atentados etarras, sí pudo determinar que se trataba de Goma 2 Eco, al no haber explosionado una de las mochilas bomba: la misma Goma 2 Eco robada en Asturias -ya hay una sentencia firme que declara este hecho como probado- y que apareció en el piso de Leganés en el que se suicidaron los terroristas o en el artefacto colocado en las vías del AVE en Mocejón, entre otros lugares.

Dificultades también para fijar la cantidad

Los expertos reconocen desde hace tiempo las dificultades que en determinadas circunstancias -magnitud de la explosión, por ejemplo- se dan para precisar incluso la cantidad de explosivo empleada en un atentado. En este sentido se recuerda cómo los Tedax calcularon que el coche bomba que el pasado 25 de septiembre estalló en un polígono industrial de Ávila contenía entre 15 y 20 kilos de explosivo. ETA, sin embargo, en un «zutabe» difundido posteriormente aseguraba que habían sido 80 kilos.

Los Tedax lo consideraron factible. Dos días después los expertos informaron de que otra bomba contra una central eléctrica de Zaragoza tenía dos kilos de explosivo, mientras que la banda aseguró que eran 15. Interior calculó que el coche bomba que en 1987 destruyó la casa cuartel de Zaragoza tenía 50 kilos de amonal. Cuando Henry Parot fue detenido declaró que había colocado 250 kilos.

Un texto de J. P. y P. M. publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rajoy afirma que en el PP «no podría estar» nadie que acusara al PSOE de cometer el atentado

MADRID. El líder del PP, Mariano Rajoy, negó el miércoles por la noche en una entrevista en Cuatro que nadie del primer partido de la oposición haya afirmado, insinuado siquiera, que detrás de los atentados del 11-M está el PSOE. A pesar de los reiterados intentos en este sentido del presentador del informativo de la noche, Iñaki Gabilondo, Rajoy exhortó al periodista a que dijera «si hay alguna persona en mi partido que haya dicho que detrás está el Partido Socialista o los servicios secretos. Yo agradecería mucho que se me dijera aquí el nombre de la persona y en qué medio de comunicación lo dijo y en qué día, porque esa persona -afirmó tajante- no podría estar en mi partido».

Rajoy indicó, ante la pregunta directa de si creía que había habido una conspiración, que «yo no sé si la ha habido o no. Yo lo que creo es que como todo atentado de estas características hay alguien que lo ha organizado». Recordó a continuación su etapa como ministro del Interior para explicar que cuando se detenía a un «comando» de pistoleros de ETA «sabíamos que esa persona no había decidido la comisión de ese acto criminal ni había comprado las pistolas», por lo que reiteró su deseo de que «se trabaje y se investigue». En este sentido, apeló al coraje y al empuje de los responsables de la investigación «para que se averigüe lo que ha pasado», aunque para ello sean necesarios muchos años, tal y como ocurrió, dijo, con el «caso Roldán» o con los GAL. «Por tanto -subrayó-, el negar la investigación o decirle a un partido político que no ejerza su labor de oposición tengo que decir que es algo que entiendo que lo pueda decir quien quiera, pero yo no lo puedo aceptar».

Rajoy, que vino a reiterar ayer desde Algeciras el espíritu de su argumentación sobre el 11-M, negó que el PP respalde la idea de que hay una intención oculta tras la investigación y esta vez volvió a ser muy determinante en su respuesta: «Eso es un juicio de valor que yo no puedo aceptar, por lo menos referido a mi persona y a mi partido que es por quien yo hablo, por mi persona y mi partido». No obstante, negó con la misma vehemencia que todo esté claro en torno a los atentados que costaron la vida a 192 personas.

Texto publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.