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15 de Septiembre, 2006

El despropósito de ABC

Por Sin Pancarta - 15 de Septiembre, 2006, 10:00, Categoría: 11-M

Se lo decía ayer, no entro en guerras mediáticas que no me competen. Ahora bien como analista y observador experimentado de la realidad no puedo por menos que calificar la actitud actual del diario ABC como suicida y no explico las razones porque solo competen a grupo Vocento. Llevo un cuarto de siglo leyendo ABC, pienso seguir haciéndolo. Valoro sus informaciones y sus columnistas, no lo voy a negar, todo lo contrario, sin ir más lejos Carlos Herrera escribe un brillante artículo en el día de hoy, pero la afirmación de “este periódico es el auténtico referente de una serie de valores que ellos están lejos de encarnar por mucho que lo pretendan” es sencillamente irreal. Sólo hay que salir a la calle escuchar a los ciudadanos y se comprobará que no es así. ABC es un diario nacional que merece consideración, pero hace muchos años que no es el referente de nada. No es THE WALL STREET JOURNAL aunque publique alguno de sus artículos, tampoco es EL PAIS que representa algo así como la Biblia del ‘sector sociata’ español.

Señor Camacho reconoce “la existencia de numerosas grietas en la investigación y el sumario de los atentados del 11-M” para luego comparar las dudas que hay sobre los Atentados del 11-M con creencias como que Elvis Presley o Jesús Gil viven, que “ningún judío fue a trabajar en las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, avisados del designio satánico urdido por los nuevos sabios de los protocolos de Sión”. Suena un poco incoherente. Menciona usted el misterio del Magnicidio de Dallas, nunca aclarado. Si tenemos en cuenta que importantes miembros del Partido Demócrata estaban implicados en la conspiración es difícil imaginar que se opusieran a la versión oficial. Nadie se cree hoy en día que Oswald solito decidió asesinar a Kennedy. La cuestión es que el ‘sistema’ consideraba (y no sin razón) que el inquilino de la Casa Blanca era un peligro para los Estados Unidos.

Somos muchos los que no acusamos a nadie de la autoría de los atentados que costaron la vida a 191 ciudadanos sin por ello creernos la versión oficial. No nos creemos el sumario por su inconsistencia, no nos creemos la investigación porque no responde a las incógnitas más elementales. Queremos saber qué ha pasado y comprobamos que el Gobierno de España no tiene ningún interés en investigar los atentados. Personalmente estoy a la expectativa sobre las noticias que se publiquen para formarme una idea. Hay dudas razonables que necesitan respuestas. Eso es lo que busca la inmensa mayoría de los españoles que nos creemos el Sumario del 11-M.

Finalmente Don Juan Pedro Quiñonero, a quien llevo siguiendo desde ha dos décadas, conoce mucho mejor que yo cómo funciona la prensa europea. Que estos medios aún no se hagan eco de las informaciones de EL MUNDO es lo más normal. Lo contrario sería lo excepcional. Ahora bien si un día de estos desayunamos con un titular en THE WALL STREET JOURNAL en la línea de las informaciones del diario de Pedro J. qué dirá. Debería planteárselo, aunque no creo necesario que se lo recuerde este humilde observador. Por cierto ¿Medio neofranquista? ¿Podría citar un franquista en esa emisora? No creo que sena Lozanitos, Vidal, Albiac o tantos otros.

Sobre el despido de Cacho dedicar una página a reproducir lo que el periodista contó hace algunas semanas en un confidencial (escribo de memoria y no recuerdo cuál fue) me parece lamentable. Simplemente lamentable.


ABC, Jiménez y Ramírez (Editorial de ABC)

    

A tenor de la insistencia vitriólica y difamatoria con la que, desde la cadena episcopal, Cope, tanto Federico Jiménez como el director de «El Mundo», Pedro José Ramírez, se ocupan de los editoriales e informaciones de ABC, como ayer se pudo comprobar, habrá que deducir que atribuyen a nuestro periódico -como no podía ser de otra manera- una extraordinaria importancia en términos de audiencia, difusión e influencia. O en otras palabras: saben -y de ahí la perseverancia en el ataque falsario- que este periódico es el auténtico referente de una serie de valores que ellos están lejos de encarnar por mucho que lo pretendan. Propalan ser lo que no son ni serán nunca -algo así como el guión mediático de la derecha-, haciendo bueno el refrán español según el cual «dime de qué presumes y te diré de lo que careces».

Jiménez y Ramírez, al alimón, han planteado una doble operación de marchamo comercial y político -en ningún caso editorial- que consiste en construir sobre testimonios de delincuentes -pagados o no- y fabulaciones contradictorias con las investigaciones policiales una tesis conspirativa en torno a los atentados terroristas del 11-M. Con esta teoría inverosímil y que la investigación policial y judicial desmiente de manera rotunda, ambos -Jiménez y Ramírez- tratan de capturar la voluntad colectiva del Partido Popular, procurando así restringir su margen de maniobra opositora al Gobierno de Rodríguez Zapatero, al mismo tiempo que, desde un acendrado sensacionalismo, han creado un nuevo sector que en España no existía: el de los periódicos y radios de tonalidad amarilla. Nada podía convenir más a los intereses del socialismo zapaterista, que, como bien es sabido, camufla sus errores y sectarismos en el «ruido» que propician estos falsos divos de la vida pública española.

Sin embargo, toda esta estrategia les falla por un flanco esencial: ABC no se suma -ni se sumará- al debilitamiento de las instituciones del Estado democrático, ni perjudicará la causa del centro derecha -del Partido Popular- restringiendo su autonomía en el ejercicio de la oposición al Ejecutivo. ABC no sólo no descalificará al jefe de la oposición con insultos tales como «maricomplejines», ni acusará al alcalde popular -o de cualquier otro partido- de Madrid de erigir su trayectoria política sobre los 191 cadáveres del 11-M; tampoco motejará de «criptonacionalista» al dirigente del PP en Cataluña; ni atacará a Su Majestad el Rey ni a los Príncipes de Asturias; tampoco regalará su portada a presuntos delincuentes que atribuyen a las Fuerzas de Seguridad del Estado la comisión de «un golpe de Estado».

ABC -como lo ha venido haciendo desde su fundación- reclamará la verdad y la buscará; discrepará y lo hará salvando la dignidad de las personas; se opondrá a muchas de las decisiones del Gobierno socialista, pero sin negarle la legitimidad del ejercicio de sus funciones; mantendrá -como siempre- la defensa de la Nación española y el apoyo sin fisuras a la monarquía parlamentaria; fomentará los valores cristianos en la sociedad y apostará de forma constante y sin sectarismo por la excelencia de la cultura allá donde se encuentre. Por lo tanto, ABC nunca estará con prácticas periodísticas como las de Jiménez y Ramírez por más que desde los micrófonos de uno -cuya propiedad es episcopal- y desde las páginas del otro se urdan estrategias de amedrentamiento que, si efectivas con no pocos políticos, algunos empresarios y, lamentablemente, abundantes colegas en la profesión periodística, en ABC ni han hecho, ni hacen ni harán mella.

Este periódico, editado por Vocento, es depositario de una larga tradición de decencia de la que no vamos a abdicar. Comprendemos que esta firme disposición de autonomía editorial, defensa del Estado y de sus instituciones y promoción de los legítimos intereses del centro y la derecha democrática española irriten a medios y personas para los que ABC se ha convertido en una auténtica obsesión. Lo seguirá siendo porque, apreciando y mucho la leal competencia y el bien entendido compañerismo, cuando una y otra se desprecian, lo que procede es poner pies en pared ante unas prácticas que desfiguran hasta la caricatura el recto ejercicio del periodismo.

Tan grave impostura -que incluye por Jiménez y Ramírez la difamación a este periódico- compromete a ABC a situarse de forma explícita y denunciatoria en el terreno de la defensa del Estado democrático, de los auténticos intereses de la Nación, de la autonomía absoluta del Partido Popular en el respeto a todos sus líderes leales con el proyecto político que esta organización encarna bajo la dirección de Mariano Rajoy y de nuestra independencia editorial e informativa. Así lo decimos -por si tenían alguna duda- y así lo hacemos y lo haremos. Y que cada cual, editores incluidos, asuma sus propias responsabilidades, tanto por lo que dice como por lo que calla y, sobre todo, por lo que manipula.

Publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“11-m: esoterismo y política” por Ignacio Camacho

Siete millones de ciudadanos norteamericanos dicen creer que Elvis Presley está vivo. Otros muchos en todo el mundo sostienen a pies juntillas que ningún judío fue a trabajar en las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, avisados del designio satánico urdido por los nuevos sabios de los protocolos de Sión. En la red virtual circulan de nuevo las fotografías supuestamente trucadas del primer viaje a la Luna, sometido de nuevo a una irreductible epidemia de negacionismo. El libro de más éxito universal de los últimos años es una delirante novela sobre una trama secreta instalada desde la profundidad de los siglos en el seno de la Iglesia Católica, que deja en paños menores a las sociedades ocultas que Umberto Eco imaginó en la aguda parábola conspirativa de «El péndulo de Foucault». En un ámbito más garbancero, existen en España numerosos compatriotas convencidos de que Jesús Gil y Gil falsificó su muerte y vive cómodamente refugiado en Venezuela.

En una húmeda tarde otoñal sevillana, el escritor Antonio Muñoz Molina reflexionaba el miércoles sobre la necesidad colectiva de aferrarse a la paranoia como sucedáneo de unas ideologías aplastadas por el dominio masivo de la superficialidad cultural. La paranoia discurre por los cauces de la irracionalidad y aventa la sospecha como método discursivo, basándose en su sugestivo poder de persuasión. Una realidad prosaica jamás podrá competir en atractivo con la fascinación que ejerce en el subconsciente popular una conjetura bien adornada con la seductora apariencia de una conspiración. La sospecha, como la calumnia, tiene la ventaja de que no necesita ser demostrada; basta con que se abra paso a través de una maliciosa verosimilitud inducida.

Varios millones de españoles, legítimamente satisfechos con los ocho años de gestión del Partido Popular, sintieron el 14 de marzo de 2004 que les robaban una merecida victoria electoral mediante un penalti dudoso o injusto pitado en el tiempo de descuento por un árbitro parcial. Conmocionada por el shock emocional de los atentados de Atocha y agitada por un ventajismo propagandístico ilegal y sin precedentes en la jornada de reflexión, la sociedad española se equivocó de culpable y descargó su convulsión contra el Gobierno que había sufrido el ataque. Para todo ese amplio sector de ciudadanos que se quedaron con la miel en los labios, la posibilidad de revocar a posteriori el resultado electoral no ha dejado de constituir una atrayente hipótesis, reforzada en su necesidad por los desatinos cometidos por el Gobierno resultante de aquel inesperado triunfo de última hora.

La existencia de numerosas grietas en la investigación y el sumario de los atentados del 11-M, sumada a un comprensible deseo de revancha moral por parte de los protagonistas políticos de aquellos días aciagos, ha creado un clima propicio para el desarrollo de diversas teorías conspirativas que siempre encuentran, en internet o en algunos medios de comunicación, campo abierto para su expansión en una atmósfera crispada y deshabitada de racionalidades. Cualquier agitador poco escrupuloso tiene a su alcance el manejo de indicios, pistas o barruntos con un seguro éxito comercial favorecido por el auge de lo esotérico en la fenomenología de la cultura de masas. A partir de ahí, cada cual puede configurar su propia composición intelectual o moral: desde la simple, razonable y necesaria duda hasta la autoconvicción de un golpe de Estado tramado por ETA y Zapatero como paso previo a la infamia de una acordada rendición del Estado ante los terroristas. Tesis esta que, por escalofriante que parezca, puede encontrarse sin asomo de anestesia dialéctica en algunos foros virtuales entregados al furor conspirativo bajo la muy esotérica envoltura de una siniestra y bergmaniana partida de ajedrez del Bien contra las Sombras.

Nada de esto tendría, sin embargo, singular importancia en un mundo entregado a la paranoia, si no fuera por el hecho diferencial que la política española ha otorgado a la sospecha retroactiva a través del principal partido de la oposición. Secuestrada y arrastrada por el discurso radical de algunos fanáticos, el pragmatismo oportunista de cierto periodismo y la ambición de poder manifiesta en miembros de su propio elenco, la dirección del Partido Popular ha permitido que se le impongan desde fuera las líneas de una acción política que le conduce inexorablemente a un nuevo fracaso electoral. El horizonte de esa estrategia es la sustitución del líder del PP, Mariano Rajoy, mediante la inducción de su derrota. Quienes mueven los hilos de la estrategia parlamentaria de la oposición, ante la acomodada pasividad de Rajoy, son tan conscientes como debería serlo el propio afectado de que las encuestas insisten con terca recurrencia en que la agitación retrospectiva de esas aguas conduce al electorado español a una polarización idéntica a la de los días oscuros del 11 y el 14-M, la de las horas amargas de los titubeantes corbatas negras y la crepitación turbulenta de los sms. Ése es el peor escenario para un PP que ha podido, no sin esfuerzo ni sufrimiento, remontar con paciencia y tesón la catástrofe de aquella sacudida demoledora. Y se trata, precisamente, de eso: de provocar una catarsis interna que acabe con un liderazgo transitorio que quizá hasta el propio José María Aznar considere ya amortizado.

El Partido Demócrata de los Estados Unidos jamás habría podido volver al poder si hubiese reaccionado como el PP tras el asesinato de Kennedy, cuyas borrosas circunstancias han alimentado con severos motivos la teoría de la conspiración más célebre de la Historia moderna. Pero los demócratas miraron hacia delante y no permitieron que su política se empantanara en la ciénaga paranoica, cuyos afluentes aún sacuden los tenebrosos entresijos de la sospecha y la imaginación popular. Quizá nunca se sepa quién apretó el o los gatillos en Dallas, pero un país no puede detenerse ante el abismo en el que habitan, junto a las dudas razonables, los fantasmas del delirio.

El mismo respeto a las víctimas que justifica cualquier ahínco en la disipación de unas incertidumbres y desconfianzas que, efectivamente, existen y son patentes en la investigación del 11-M, es el que reclama una imprescindible seriedad en el liderazgo social, que evite el pábulo de una insondable pasión morbosa por el misterio como señuelo de mal disimuladas estrategias mediáticas y políticas. Investíguense y chequéense a fondo -qué pena el fracaso de una comisión parlamentaria que perdió en su sectarismo partidista la oportunidad de un dictamen de expertos independientes- los pormenores del 11-M; castíguense las terribles responsabilidades contraídas por sus autores y depúrense las aún impunes culpas morales de la vergonzosa manipulación propagandística del 13-M, cuyos agitadores merecen el repudio del cuerpo electoral en la fecha más inmediata posible. (Sólo esa razón, si no hubiese mil más acumuladas en dos años y medio de incompetencia, justificaría el cambio de gobierno en la próxima cita con las urnas). Pero la reparación pendiente por el inmenso dolor de los atentados no puede llevarse a cabo a través de un ajuste de cuentas basado en la adulteración de la sospecha, la estimulación de la paranoia y el instinto de la revancha. Los muertos de los trenes merecen la luz de la verdad, pero no el zarandeo irrespetuoso, el manoseo irresponsable de su tragedia en un delirio cabalístico de conjuras y títeres conducidos por demagogos fanáticos y eficaces aprendices de brujo.

Publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Prensa extranjera, perpleja con las teorías de «El Mundo»” por Juan Pedro Quiñonero

PARÍS. Ningún medio europeo o norteamericano significativo ha concedido jamás ninguna importancia particular al largo rosario de informaciones y especulaciones del diario «El Mundo» en torno al 11-M. Por el contrario, la prensa de referencia católica y conservadora ha llegado a preguntarse si el PP habría decidido suicidarse, destruyéndose él solo, obstinándose en seguir una línea informativa calificada de «lenguaje del odio».

En Francia, ni «Le Figaro» ni «Liberation» ni «Le Monde» han consagrado jamás ningún interés particular a unas exclusivas que, entre los colegas mejor informados, se han considerado compradas a un precio fuerte para fabricar testimonios de dudosa importancia informativa.

En Alemania, «Frankfurter Allgemeine Zeitung» (FAZ), «Die Zeit» y «Süddeutsche Zeitung» jamás entran en el vidrioso juego de las especulaciones y testimonios dudosos, limitándose a contar historias verificadas y verificables. En EE.UU., es impensable que el «New York Times» o el «Washington Post» den pábulo a testimonios pagados y presentados en términos periodísticos que violan normas básicas de comportamiento informativo.

Las críticas morales y deontológicas contra los comportamientos informativos de «El Mundo» y la «Cadena Cope» se han hecho públicas en órganos de expresión que reflejan las ideas de las más altas jerarquías religiosas europeas.

La «Agence de Presse Internationale Catholique», que ofrece sus servicios a la elite de la prensa católica europea, escribía en junio: «Vuelve a hablarse de la cadena de radio católica «Cope», de la Conferencia Episcopal española, ya que su polemista estrella no vacila en utilizar el insulto y el lenguaje del odio». Agregaba: «El tono polémico y extremista, el lenguaje del odio que se utiliza en la radio de los obispos españoles molesta cada día más. La «Cope» da la impresión de ser un medio de expresión neofranquista».

El «proceso suicida» del PP

Las críticas más duras contra «El Mundo» y las facciones del PP partidarias de inspirarse en su línea informativa sobre el 11-M, se han publicado en el periódico conservador de mayor tirada e influencia de Europa, el «Daily Telegraph» londinense, que el pasado marzo afirmaba: «Las «teorías» y las «dudas» sobre la autoría del 11-M están hundiendo al PP en un proceso suicida, defendiendo unas posiciones que no resisten ninguna evidencia». A juicio del «Telegraph», «el PP se está haciendo añicos él solo», siguiendo las «teorías conspirativas» de «El Mundo» y la «Cope».

Publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Jesús Cacho, expulsado de «El Mundo» tras sucesivas censuras de Pedro José Ramírez a sus artículos

MADRID. El pasado 11 de septiembre el periodista Jesús Cacho explicaba en el periódico digital que él mismo dirige, «Elconfidencial.com», las razones por las que han dejado de publicarse sus artículos semanales «La Rueda de la Fortuna» en el diario «El Mundo», cuyo director, Pedro José Ramírez, le comunicó por teléfono el 31 de julio pasado que prescindía de su colaboración.

Cacho relata que su colaboración en «El Mundo» «ha sido desde su inicio un camino tormentoso, plagado de broncas monumentales (no encuentro expresión más adecuada para definir lo ocurrido) provocadas por mi protesta radical ante la reiterada actitud de un Pedro J. Ramírez dispuesto a meter la tijera en mis textos por los motivos más variados, algunos ciertamente pintorescos».

El periodista añade que «es facultad del director de un medio contratar a un periodista y despedirlo, pero no truncar sus textos simplemente porque lo que escribe no conviene a alguno de los poderosos amigos, generalmente empresarios y banqueros y/o políticos en el ejercicio del poder, del director de marras. Muchas de las broncas están documentadas (material del que no pienso hacer uso a menos que sea absolutamente indispensable), si bien llegó un momento en que dejé de hacerlo por aburrimiento y porque su relato pormenorizado daría para escribir varios volúmenes».

«Correos de protesta»

Las explicaciones de Cacho están acompañadas por tres fragmentos de correos remitidos por él a Ramírez en épocas distintas. El primero de ellos, del 9 de junio de 2003, señala: «Estimado Pedro: El domingo, hallándome de viaje por mi Palencia natal, alguien me avisa de que algo ha ocurrido con el título de mi crónica, y con la foto grande también, porque lo aparecido no era lo entregado a última hora del viernes.

«En fin, pasada la indignación inicial por este nuevo acto de censura absurda y gratuita, difícilmente soportable por lo demás, he decidido tomármelo con filosofía. Y no es porque, como me recomiendan mis amigos, tenga que intentar ser tan cínico como tú, intento en el que francamente yo siempre saldría perdedor. No. La calma se debe a que no es a mí a quien ofendes: eres tú quien se degrada, quien se enfanga, quien se rebaja, quien se convierte, una vez más, en un perrito faldero del poder político de turno. ¿A quién le has vendido esta vez el favor, a Ana, a Rodrigo, o a ambos a la vez?

«El caso es que ésta es la más absurda de las muchas censuras que ha sufrido mi página a lo largo de los últimos años. Es tan absurda que tengo la tentación de pensar que se trata simplemente de una provocación».

Agrega Cacho que tras la pérdida del poder del PP el 14 de marzo de 2004, las relaciones entre Pedro José Ramírez y él «mejoraron notablemente, al desaparecer en buena medida los puntos de fricción (un día Aznar, otro su santa esposa, al siguiente Rodrigo Rato, y siempre Emilio Botín, Florentino Pérez o quien se terciara)».

A principios de este año, continúa Cacho, volvieron los «renovados bríos censores» y el 20 de mayo envió otro correo a Ramírez: «Querido Pedro: Unas líneas solamente que quieren ser constructivas. Después de los padecimientos y tensiones que el Gobierno Aznar, particularmente en la segunda legislatura, provocó en nuestra relación a cuenta de La Rueda de la Fortuna, las cosas habían vuelto a su cauce con la práctica desaparición, salvo asuntos puntuales, de interferencias y/o censuras más o menos explícitas.

«En las últimas fechas, sin embargo, de nuevo han vuelto las sorpresas. En el mes de abril, no recuerdo exactamente la fecha, uno de tus redactores jefe me llamó un sábado para pedirme que quitara la referencia a El Corte Inglés que figuraba al final de mi página, dedicada en general a la corrupción marbellí, y en particular a la apertura del nuevo centro «Costa Mijas» del famoso gran almacén.

«Naturalmente me negué, pero cuál no sería mi sorpresa cuando al día siguiente, domingo, me encuentro con que, sin mi permiso y sin consulta previa de ningún tipo, uno de los sumarios que yo había remitido, dedicado al gran negocio de don Isidoro («El Corte Inglés abre con gran pompa nuevo centro en Mijas. ¿Tiene licencia de apertura? ¿Es posible tenerla con tales accesos?»), había desaparecido para ser sustituido por otro totalmente inocuo. Vaya mi protesta, si bien tardía».

«Censura vergonzante»

«El domingo 14 de mayo ocurrió otro incidente (...) Si te cuento todo esto es porque estoy ya bastante mayor y tengo un alto concepto de mí mismo, de mi autoestima, como para seguir soportando este tipo de cosas que de cuando en cuando ocurren con La Rueda de la Fortuna, y quiero un compromiso explícito por tu parte de que van a dejar de producirse (...). Pedro, no podemos seguir así. Ni por ti, porque me parece penoso que un hombre de tu trayectoria se dedique, por sí o por persona interpuesta, a este tipo de actividades que rozan la censura vergonzante (caso de El Corte Inglés), ni por mí, porque, sinceramente, no necesito ese dinero para vivir y no estoy dispuesto a seguir en estas condiciones, a pesar de lo mucho que representa esta página para mí (...)».

Cacho agrega otro «correo-protesta» del 16 de mayo: «Querido Pedro: Descubro con cierto estupor que de mi Rueda de la Fortuna de hoy domingo han desaparecido las fotos de la familia Botín que yo había elegido para ilustrar mi página. También han desaparecido sin dejar rastro los sumarios que remití acompañando el texto principal y que, lógicamente referidos al tema central del artículo, la familia Botín, se han debido traspapelar (...)».

Según Cacho, «las respuestas de Pedro J. Ramírez, rebosantes de la soberbia herida del individuo nada acostumbrado a que en su casa le lleven la contraria, insistían en la facultad del director de un medio para meter la tijera a discreción en los textos de cualquiera de sus columnistas».

Texto publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Díaz De Mera revoluciona la Investigación del 11-M

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 9:30, Categoría: 11-M

Agustín Díaz De Mera (Ex director general de la Policía y eurodiputado del PP): «Han ocultado al juez un informe con pruebas de las conexiones de ETA con los islamistas»

Asegura que mandos policiales que estuvieron a sus órdenes en el 11-M le han asegurado que han recibido presiones de 'El País' para que sostengan públicamente la tesis oficial, la autoría islamista de los atentados

MADRID.- El que fuera el último director general de la Policía durante el Gobierno del PP, Agustín Díaz de Mera, denunció ayer ante los micrófonos de la Cadena Cope, en la tertulia del programa La Mañana, de Federico Jiménez Losantos, que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha hecho desaparecer un informe policial en el que se vinculaba a ETA con los atentados del 11-M. A continuación reproducimos la mayor parte de la conversación con el eurodiputado del PP.

Federico Jiménez Losantos.- Tenemos a Agustín Díaz de Mera, que era director general de la Policía en ese momento en el que, según El País, toda la cúpula policial de Acebes negaba la conspiración del 11-M. El final de la información del diario El País acaba precisamente con una referencia directa al Sr. Díaz de Mera, repito director general de la Policía entonces, y dice así: «Lo que más indigna a todos los consultados es el intento de convertir el suicidio de los islamistas de Leganés el 3 de abril en una operación mafiosa para ocultar pruebas. La operación de ese día fue dirigida in situ por Agustín Díaz de Mera, entonces director general de la Policía, y hoy eurodiputado del PP, que estuvo acompañado, entre otros, por De la Morena, Díaz Pintado, Cuadro y el jefe de los Geos, entonces González Cachinero. Ninguno de ellos sigue en el cargo. Muchos recuerdan cómo Díaz de Mera era el más firme convencido de la teoría islamista y de que el comando que se mató en Leganés era el autor de la matanza». Muy buenos días. ¿Se ha desayunado con este sapo?

Agustín Díaz de Mera.- Buenos días. Mire usted, ayer [por el miércoles] mintió El País y hoy [por ayer] vuelve a mentir. Yo no dirigí en absoluto el operativo del asalto al piso de Leganés. Es de dominio común que quién lo dirigió fue Pedro Díaz Pintado [subdirector general operativo]. Y todas sus decisiones fueron respaldadas por mí. Pero a propósito de esto de El País tengo que darles una primicia. Creo que les interesará saber que ayer [por el miércoles] recibí yo dos llamadas, una muy larga y otra corta, de los mencionados como cúpula policial en la etapa del PP. Una de ellas fue prolija en... 'bueno, a ver si se para esto ya, esto no hay quien lo soporte, aquí hay una guerra entre unos y otros y nosotros estamos en medio'. La segunda llamada es la que tiene mayor significado. Casi literalmente dijo lo siguiente: 'Nos están presionando desde El País para que sostengamos la tesis islamista'.

F. J. L.- ¿Cuál es la impresión que tiene en este momento, provisionalmente porque estamos en plena investigación, sobre qué pasó el 11-M y qué no pasó?

A. D. M.- Insistí mucho en mi comparecencia en el Parlamento en que los medios de comunicación libres e independientes debían profundizar en esa investigación. Es verdad que yo en origen, al irse descubriendo tantas dudas, también he tenido dudas. Pero ahora estoy en una etapa que creo que puedo decir que tengo tres o cuatro dudas y que son indiscutibles. Me llama mucho la atención que nadie me pregunte por el informe que yo he denunciado...

F. J. L.- Justo la pregunta que tenía...

A. D. M.- Bueno, pues primero las dudas y luego el informe. ¿Cuál es una duda razonable? En la impecable investigación de Casimiro García-Abadillo sobre los explosivos, la nitroglicerina y la metenamina, tienen que ser investigadas y tienen que ser explicadas y está bien que haya una pieza separada en el sumario para esto, pero debería haber alguna más.

Pedro J. Ramírez.- ¿Usted considera remotamente verosímil que en 12 explosiones, como han declarado responsables policiales ante el juez Del Olmo recientemente, no quedara ni un solo resto a partir del cual poder averiguar cuáles son los componentes de la materia que explotó. ¿Le parece eso verosímil?

A. D. M.- En absoluto. Rotundamente no.

P. J. R.- ¿Y a usted le parece verosímil que no existan informes por escrito, analíticas que se desarrollaron ese mismo día, sobre los restos hallados en los focos de los trenes?

A. D. M.- Rotundamente no. Yo me he esforzado mucho por ver una prueba escrita sobre el informe aludido y nunca encontrado del día 11, porque le recuerdo a usted que el informe del día 12 es ampliatorio del del 11. Ampliatorio.

F. J. L.- Bueno, primera prueba. Primera duda sobre la falta de una prueba evidente que disipe la duda: los explosivos.

A. D. M.- Segunda, el Skoda Fabia. Quiero decirle antes que nada que para mí la Policía es una de las cosas más importantes de mi vida. Vivo, duermo, como y desayuno con policías, así que mi amor a la Policía es indiscutible. La Policía no tiene que ver con lo que voy a contar. El Skoda Fabia no estaba ahí el 11-M, eso nadie lo duda. El Skoda Fabia estuvo ahí meses después, luego alguien lo colocó y lo colocó para que apareciera en escena quien no aparecía, que era Allekema Lamari. Lo que afirmo rotundamente es que la Policía no colocó ese coche ahí. Tercera duda razonable...

P. J. R.- Es decir que probablemente lo colocó el CNI, que es quien estaba empeñado en la implicación de Allekema Lamari en las reuniones de las células de coordinación en el tiempo en que usted era todavía director de la Policía.

A. D. M.- Eso lo dice usted...

P. J. R.- Pero, es cierto...

A. D. M.- No, yo no lo digo... yo digo que la Policía no fue...

P. J. R.- ¿Pero es cierto o no es cierto que el CNI estaba empeñado una y otra vez en convencer a los demás cuerpos de la implicación de Allekema Lamari?

A. D. M.-Sí, se puede decir así.

F. J. L.- Segundo asunto, el Skoda Fabia.

A. D. M.- La tercera duda razonable para mí es la cadena de custodia de la mochila de Vallecas. Ésa es una duda que hay que explicar y que también merecería, porque hay contradicciones policiales, una pieza separada en el sumario.

P. J. R.- ¿Qué quiere decir cuando informe policial dice: «Pudo ser manipulada en el Ifema» y atribuyen como probable que la huella encontrada no pertenezca a ninguno de los autores del atentado? ¿Qué está sugiriendo el policía que escribe eso?

A. D. M.- Yo no puedo meterme en su cabeza, lo que está haciendo es sugiriendo otras posibilidades y se lo está diciendo así a quien ha de leer ese informe.

F. J. L.- Hay más gente decente oyéndolo a usted ahora que al ministro del Interior en toda su vida.

A. D. M.- Quiero hablar ahora, don Federico, si me lo permites, sobre el informe que yo he denunciado y sobre lo que el señor ministro del Interior dijo a este respecto. El señor ministro del Interior dijo sobre lo que yo había denunciado literalmente lo siguiente: «No lo tiene ni el juez ni la Policía porque no existe», repito, no lo tiene ni el juez ni la Policía porque no existe. Bueno, frente a tanta firmeza expresiva se esconde una más que matizada ambigüedad. Había que preguntarle ¿no existen hoy?... ¿es algo que ya nos interesa mucho saber? Pero en ningún momento Rubalcaba dice 'miente Díaz de Mera' o en ningún momento dice 'no ha existido'. El tiempo del verbo es importante. El informe al que yo me refiero es real y cierto. Es un informe encargado por el comisario general de Información, hoy ascendido a los cielos, [en clara referencia a Telesforo Rubio] es un informe elaborado por la UCI, es un informe ocultado al juez Del Olmo, es un informe que contiene indicios y pruebas de esas conexiones, de las conexiones con ETA en un número significativo y muy preocupante. Pero le voy a decir algo más, este informe tiene autores, un autor y una autora, y ese informe ha tenido que ser encargado por alguien, no creo que el comisario general motu propio haya encargado ese informe. Así es que lo más razonable, en términos de conclusión, es que los contenidos de ese informe no eran los esperados, o mejor dicho, a ver si lo explico...

P. J. R.- No eran los deseados.

A. D. M.- Los deseados, eso es. Las personas a las que se les encargó esto decidieron hacer éticamente un informe real y no aceptaron, sin ninguna duda, la orientación previa, la posible resultante final. Por eso ha desaparecido ese informe, por eso, señor Rubalcaba, no existe ese informe. Pero, claro, este informe no se ha escrito a boli, este informe seguramente está en algún ordenador y este informe, como yo confío mucho en la Policía, muchísimo, en la ética corporativa, confío mucho en los sindicatos... Mire usted, los mandos policiales con los que yo trabajaba se molestaban cuando yo decía que los sindicatos eran la conciencia de la Policía, pero es que es verdad, es que confío en los sindicatos mucho y confío en muchas gentes honestas que hay en la Policía y lo que ocurre ahora en el Ministerio del Interior... al Ministerio del Interior le pasa lo que a mi teléfono, que es un queso gruyer, y a través de los agujeros que tiene el Ministerio del Interior se cuelan las informaciones que derivan de las personas honestas y honradas y que no van a poder parar nunca. Así es que por eso hay que proteger a las fuentes. Son fuentes que están dentro, que son honestas, que están en contra de la ocultación de pruebas y que además temen purgas y no se olvide usted de esto y temen al Código Penal. Creo que hay que ampararlos para que cuenten lo que saben y para que lo vayamos sabiendo y esto sin menoscabo de la cúpula policial de Interior bajo gobierno del PP, que en los primeros días investigó con solvencia y con eficacia; esto no va en desdoro de ellos, pero es que desde que ellos se fueron, desde que nos fuimos, hemos ido sabiendo muchas cosas y no podemos girar la cabeza y no podemos mirar en otra dirección. Es que repugna a la razón tanto interés por ocultar vías de investigación y de información que conducen a las conexiones con la organización terrorista ETA. Pues la respuesta es elemental, la respuesta es evidente, porque estamos ahora en un proceso de rendición del Estado ante el terror y no se puede ahora ni siquiera insinuar a la opinión pública que aquellos con los que se negocia...

P. J. R.- No sé si usted mismo es consciente del paso que acaba de dar al precisar con los detalles con que lo ha hecho las características del informe, que, según se deduce de sus palabras, el ministro del Interior está ocultando al juez. Ha dado unos detalles tan concretos, tan precisos, que de sus palabras no puede deducirse otra cosa sino que ese informe ha existido y que ese informe, puesto que no está en manos del juez eso implica que el ministro del Interior está cometiendo un muy grave delito.

A. D. M.- Mire, se puede ocultar la verdad, pero eso que es lícito en moral no lo es cuando bordea el Código Penal. Así es que si nos vamos a lo que dijo el ministro, el ministro dijo: «No los tiene ni el juez ni la Policía porque no existen». En puridad ha dicho la verdad...

F. J. L.- Hay una cuestión ya puestos a exprimirle. ¿Qué cree usted hoy que pasó en Leganés y con el geo con la profanación de la tumba del geo Torronteras?

A. D. M.- Dije en la comisión del 11-M que esto lo había hecho la yihad, la yihad lo que hace es combatir, es recaudar, es rezar y es captar, pero ahora digo que lo pudo hacer por encargo. Lo digo con todas las consecuencias. Mire, yo estuve allí y sufrí mucho con la muerte de Francisco Javier Torronteras. Me enfadé con jueces y lo sabe el señor Camacho, el secretario de Estado lo sabe. Me enfadé con jueces cuando profanaron criminalmente y despiadadamente la tumba de Francisco Javier Torronteras Gadea y lamentablemente esa línea de investigación nunca ha concluido. Y si se tiene tanto respeto a las víctimas lo primero que se debía hacer era investigar quién y por qué profanó esa tumba. Así es que yo creo que lo que pasó allí [en Leganés] lo puede contar si quiere muy bien el geo que dirigió el operativo inicial, a quien quiero mucho y por el que tengo un profundo respeto. El me lo contó cuando fui a verlo al hospital. Sobre las actuaciones del geo no solamente no tengo ninguna duda, sino que tengo el mayor aplauso, el mayor respeto y el mayor cariño. El geo hizo lo que creía que tenía que hacer.

F. J. L.- Usted ha hablado de una fechoría por encargo, es decir, en que aparecen unos señores como los malos, malos, malos, no son buenos desde luego, digamos islamistas, eso que llamamos genéricamente la yihad, pero que pudieron actuar por encargo, ¿por encargo de quién?

A. D. M.- En la pregunta va implícita la respuesta. Evidencias, pruebas, indicios, a ver por qué no hay suicidas en el atentado, por qué son traficantes chorizos los que supuestamente cometen el atentado. Es que no hay testimonios grabados y transcritos en las cárceles sobre conexiones versus Urrusolo Sistiaga o De Juana Chaos, hoy en huelga de hambre, ¿es que no hemos oído hablar de Yusuf Galán, un batasuno que vivió en la misma casa que Almallah?, ¿es que no sabemos quién es Abdelkrim Benesmail, amigo de Huarte y de Lamari?, ¿es que no sabemos qué tenía en su celda en prisión los teléfonos de Parot y de Harriet Iragi? y algo más, por qué no se ha investigado todo esto. O por qué no se ha investigado en profundidad las llamadas caravanas de la muerte? Ahí tiene usted la respuesta, don Federico.

P. J. R- Sabe usted que la tesis que está esbozando aquí esta mañana es la misma que Felipe González Márquez expuso a la actual dirección del PSOE la propia tarde del 11 de marzo.

A. D. M.- Pues me alegra coincidir con el señor González, con quien en otras cosas discrepo...

Una información publicada en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Escuche a Agustín Díaz de Mera en La Mañana de COPE

Escuche el Editorial de César Vidal en La Linterna


Rajoy dice que el Gobierno «debería llamar» a Díaz de Mera

El líder del PP asegura que la opinión del ex director general de la Policía es «cualificada» y exhorta al Ejecutivo a pedir su «colaboración»

ALGECIRAS.- El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, dijo ayer en Algeciras que el Gobierno «debería llamar» al ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, que ayer -en declaraciones a La Mañana de la Cope- aseguró que existe un informe «con un autor y una autora» que podría probar una posible conexión de ETA con los atentados del 11-M.

Rajoy, que posiblemente no había oído a Díaz de Mera cuando hizo las declaraciones por estar de camino desde Madrid a Jerez, no dudó en apoyar al ex director general, y afirmó que no hay que parar «nunca» la investigación.

Según Rajoy, «hay algo que es capital y es que los españoles quieren saber todo lo relacionado con la autoría del 11-M, porque en este momento es un hecho objetivo que no la sabemos».

«Y por tanto hay que investigar», añadió, «no hay ningún país del mundo donde si se produce una desgracia, un hecho tan terrorífico como el 11-M, no se investigue, no se trabaje, no haya una dedicación».

El líder del PP insistió en que «no hay que parar nunca la investigación, hay que tener determinación, y coraje porque, entre otras cosas, nos puede servir para que se pueda evitar en el futuro». «Yo he sido ministro del Interior», explicó, «y de investigaciones realizadas se ha conseguido parar otras cosas, u otras desgracias que podían producirse en un futuro».

Rajoy advirtió que la opinión del ex director general de la Policía Díaz de Mera «no es la opinión de cualquiera, es una opinión cualificada y, por tanto, el Gobierno debe tenerla en cuenta, debe contrastarla y debe hablar con él». «Yo lo llamaría si fuera el Gobierno», aseguró.

El presidente del PP no ocultó su contrariedad al ser preguntado sobre si se sentía presionado desde el grupo Prisa: «A mí... a estas alturas de mi vida sólo me presionan los intereses generales de las personas», afirmó.

Por el contrario, se explayó cuando se le pidió opinión sobre Batasuna. «Es sorprendente», dijo. «Ayer [por anteayer] dio varias ruedas de prensa, ha anunciado cuatro concentraciones para este fin de semana, todos los días hacen declaraciones. Yo quiero decir que Batasuna es una organización terrorista ilegal, no porque lo diga yo sino porque lo han dicho los tribunales de justicia españoles y la propia UE».

Y dicho esto, criticó el último de sus mensajes: «Hoy han dicho que se acabaría la violencia si consiguieran la autodeterminación y la territorialidad», dijo. «Si hacemos lo que ellos dicen, tendría su gracia que siguieran haciendo lo que han hecho a lo largo de toda su vida», llegó a ironizar en referencia a los asesinatos.

Rajoy hizo estas declaraciones en el Campo de Gibraltar, en una jornada en la que se reunió con empresarios y militantes de su partido en Andalucía, ante los que resumió su política en una triple fórmula: «Alternativa, ganas y patriotismo».

En el almuerzo que tuvo lugar en un restaurante a pocos metros de la verja, Rajoy declaró en nombre de su partido que «nosotros seguimos reclamando la soberanía de Gibraltar» para España, y se mostró contrario a las «reuniones a tres», entre los gobiernos de Madrid, Londres y La Roca. A los empresarios les habló de urgencias -«pleno apoyo a que se terminen las obras de la autovía entre Vejer y Algeciras y que el AVE no se retrase 10 años»-, y a los militantes, de ilusión.

Pero la idea principal era prestar apoyo a Juan Carlos Juárez, alcalde de La Línea, que gobierna con mayoría absoluta, y a quien el PP no ha dejado solo pese a su procedencia (el GIL), y que puede jugar un papel en el sempiterno conflicto del peñón, por ejemplo para abrir - «españolizar»- el uso del aeropuerto gibraltareño, reducido pero útil.

Sobre el Estatuto de Andalucía, Rajoy criticó al Partido Socialista por haber enmendado en el Congreso de los Diputados «casi 100 artículos» que el mismo partido promovió y aprobó en el Parlamento autonómico. «Es la demostración inequívoca», dijo, «de que no se habían hecho las cosas bien».

Una información de José Contreras publicada en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rubalcaba dice que es «rotundamente falso» que exista el informe sobre ETA

MADRID.- El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, desmintió ayer por la tarde las declaraciones del ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera, al asegurar que es «rotundamente falso» que exista un informe de la Comisaría General de Información que relacione a ETA con los atentados del 11-M.

Según Rubalcaba, «todos los documentos elaborados por el Ministerio del Interior están a disposición judicial». Además, señaló que ayer mismo «la Comisaría General de Información ha enviado sendos escritos a la Fiscalía y al juez Del Olmo informándoles de todos los documentos que se han elaborado».

Previamente a que el ministro realizara estas declaraciones, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, consideró que el Partido Popular está «instalado en la paranoia» en relación a la autoría de los atentados del 11-M «para tratar de ganar en el sumario lo que no consiguieron» en las elecciones generales. «No se puede ser tan inmorales ni tan indecentes», añadió.

Blanco acusó al PP de tener «miedo a la verdad judicial». En declaraciones a la Cadena Ser, el dirigente socialista aseguró que «ser patriota significa respetar el trabajo de la Policía, la Guardia Civil, los jueces, los fiscales y los servicios de inteligencia».

También ayer, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, mantuvo un contacto informal en las dependencias del Congreso de los Diputados con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien transmitió su «preocupación» por la respuesta y actitud que mantiene el Gobierno en relación al «cruce de acusaciones, el ruido mediático y político, y las posibles actuaciones que puedan dar pábulo a las teorías conspirativas puestas en marcha en relación a los atentados terroristas del 11-M».

Llamazares trasladó a Rubalcaba la opinión de que el Gobierno está «obligado» a mantener una postura «firme, clara y transparente» en este asunto, sin caer en «presiones», ni «provocaciones partidistas interesadas» ni propiciar «malos entendidos» que, a juicio del líder de IU, sólo servirían para «desviar la atención de la verdad y la realidad de los hechos», según informa Europa Press.

Una información publicada en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rubalcaba debe aclarar si Díaz De Mera dice la verdad (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 8:30, Categoría: 11-M

En su comparecencia de anteayer, Alfredo Pérez Rubalcaba acusó al PP de «delirar» y actuar de forma «inmoral» al cuestionar la verdad oficial sobre el 11-M. Agustín Díaz de Mera, ex director general de la Policía, dio ayer un valiente paso al revelar en la Cope que tiene constancia de que el Ministerio del Interior ha ocultado al juez Del Olmo un informe realizado por expertos de la Unidad Central de Información (UCI) en el que se establecían vínculos de los islamistas que pusieron las bombas en los trenes con ETA.

El ministro del Interior había manifestado expresamente anteayer en el Congreso que ese informe «no existe», pero, como el propio Díaz de Mera subrayó con agudeza, Rubalcaba no dijo que «no haya existido». Dicho con otras palabras, es muy posible que ese documento haya sido destruido u ocultado para que jamás llegue al conocimiento del juez.

El ex director general de la Policía aseguró que tiene constancia de ese informe por altos mandos policiales y que fue realizado por «un hombre y una mujer» por encargo de la Comisaría General de Información. Díaz de Mera precisa que, a pesar de la orientación que quería dar Interior a su contenido, sus autores resistieron las presiones e hicieron un trabajo riguroso en el que se exponían todos los datos e indicios que apuntaban a una posible colaboración con ETA.

Díaz de Mera aseguró también que los mandos policiales del Ministerio del Interior están siendo presionados para que avalen la autoría islamista del 11-M sin investigar otros supuestos o eventuales colaboraciones. La denuncia es gravísima, por lo que Interior debería recabar el testimonio del antiguo responsable de la Policía Nacional para indagar su verosimilitud, como propuso ayer Mariano Rajoy.

Rubalcaba tiene la obligación moral y política de esclarecer este asunto, lo que requiere una explicación pública sobre la existencia de ese informe. Solamente hay dos posibilidades. La primera es que Díaz de Mera haya dicho la verdad. Si es así, Rubalcaba debería recuperar ese trabajo y entregárselo inmediatamente al juez. Y también debería justificar por qué ese documento no ha sido remitido a Del Olmo.

La segunda alternativa es que el ex director general de la Policía esté equivocado. En ese supuesto, Interior debería emplazarle a una rectificación pública. Y en caso de que Díaz de Mera no quisiera asumir su error, Interior debería querellarse contra él por acusar a sus responsables de haber ocultado un informe relevante al juez, lo cual es indudablemente un delito.

Estamos convencidos, por su trayectoria y por su personalidad, de que Díaz de Mera no habla a humo de pajas, por lo que corresponde ahora a Rubalcaba esa explicación clara y sin equívocos a la opinión pública. Lo que no vale es formular juicios de intenciones sobre este antiguo colaborador de Acebes, que defendió la autoría islámica en la comisión parlamentaria de investigación pero que ahora declara que le han surgido dudas y que no descarta que los atentados fueran realizados por encargo. Sólo hay un camino: la búsqueda de la verdad.

Editorial publicado en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

EL PAIS y ABC responden a las informaciones de EL MUNDO con más manipulación

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: General

Simplemente un matiz y un aviso. Cuando lean en el diario de PRISA “Díaz de Mera se refiera a un informe concluido el 15 de diciembre de 2005 por, entre otros, Domingo Pérez Castaño, jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI)” no se lo crean, no es ese el informe al que se refiere De Mera. Sobre el documento mencionado por el diario ‘independiente de la mañana’ ya hace meses que se conoce. Buen intento de colar pasas por uvas, pero no funciona. Segundo, nuestro servicio de documentación, uno de los mejores que hay en toda la red (sin falsa modestia) les ofrecerá a la mayor brevedad posible todos los textos citados en su integridad. Respecto a ABC mejor no decir nada.


Todas las unidades antiterroristas niegan al juez por escrito que haya vínculos entre ETA y el 11-M 

Madrid - El eurodiputado del PP Agustín Díaz de Mera, director general de la policía cuando ocurrió el 11-M y hombre de confianza de Ángel Acebes, apuntó ayer, sin pruebas, que existe un informe elaborado por un hombre y una mujer que implica a ETA en la matanza y que oculta Interior.

Todas las unidades de la Comisaría General de Información han negado por escrito que en sus archivos exista un informe "oculto" que establezca supuestos vínculos entre el 11-M y ETA. Los escritos fueron elaborados después de que la semana pasada Telesforo Rubio, ya ex jefe de esa comisaría, les preguntase sobre la existencia del citado informe. Los escritos han sido enviados a la fiscal de la Audiencia Nacional Olga Sánchez y al juez Juan del Olmo, encargados de las pesquisas de la matanza de Madrid, junto con referencias de los dosieres elaborados para investigar si hubo vínculos entre ETA y el 11-M. Todos esos informes lo descartan.

Las fuentes consultadas sugieren que quizás Díaz de Mera se refiera a un informe concluido el 15 de diciembre de 2005 por, entre otros, Domingo Pérez Castaño, jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI). El documento, de casi 400 páginas, fue enviado al juez Juan del Olmo el 15 de febrero de este año y también descarta vínculos entre el 11-M y ETA, según fuentes que conocen o tienen en su poder dicho informe.

Los responsables de las distintas unidades de la Comisaría General de Información han pasado gran parte de la última semana buscando el supuesto informe. Rebuscaron en los archivos, preguntaron a sus subordinados y, cuando vieron que nadie lo encontraba, contestaron a Rubio. Los escritos dicen que todos los informes sobre presuntos vínculos entre ETA y el terrorismo islamista, que no el 11-M, han sido enviados al juez y que se dispone de los oficios de remisión a la Audiencia Nacional. Las unidades que han sido más prolijas han sido la Secretaría General de la Comisaría, que entre sus funciones tiene la de archivo de informes, y la UCI. Ambas han precisado qué informes se mandaron, cuándo y su contenido. Entre ellos están los titulados "Informe sobre posibles conexiones entre ETA y la trama de Asturias de los explosivos utilizados en los atentados del 11-M" e "Informe sobre conexiones entre los proveedores de los explosivos utilizados por ETA (comando Egoitz eta Hodei) y la trama del explosivo de Asturias empleado en el 11-M".

El último informe sobre supuestos vínculos de ETA enviado al juez es el elaborado por la UCI con el título "Hipotéticos vínculos entre ETA e islamistas", encargado el año pasado por Telesforo Rubio a Domingo Pérez Castaño. Éste concluyó el trabajo el 15 de diciembre de 2005. Poco después, Pérez Castaño fue relevado del cargo, sin que conociera si fue o no remitido al juez. El documento, junto a otros sobre relaciones históricas entre la banda vasca y organizaciones árabes, fue remitido al juez el pasado 15 de febrero, es decir, casi tres meses antes de que Del Olmo elaborase su auto de procesamiento, en el que descarta cualquier implicación de ETA en los atentados de Madrid, y cinco meses antes del auto de conclusión del sumario, de fecha 5 de julio de 2006, en el que concluye lo mismo.

Se trata de 50 páginas de informe y otras más de 300 páginas de anexos, que incluyen investigaciones al respecto de la policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza. Las fuentes consultadas aseguran que este documento es al que se refirió ayer Díaz de Mera en la Cope, sobre el que dijo que el Gobierno lo está ocultando "para favorecer la negociación con ETA". Dicho informe ha sido elaborado por un hombre y una mujer, como dijo ayer Díaz de Mera, ambos inspectores jefes y recoge todo lo ya conocido de relaciones en prisión entre presos, sobre supuestos vínculos entre ETA y el GIA o unión de ETA y la trama de Asturias para lograr explosivos.

El documento descarta que los asturianos hayan facilitado explosivos a ETA. Asegura que "no existen datos objetivos que vinculen a ETA y el GIA", más allá de su encuentro obligado en las cárceles. Detalla que, aún así, es "inverosímil" que los presos de ETA o islamistas hayan colaborado en planes conjuntos de atentado. El informe también, entre otros, se refiere al preso del GIA Ismail Bensmail, quien tenía en un papel el teléfono de Henri Parot. Y dice que ambos hicieron amistad porque son "de ascendencia argelina". Estos detalles obran en el sumario y en la Comisión de Investigación del 11-M.

Mientras, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó ayer de "absolutamente falsas" las afirmaciones de Díaz de Mera sobre la existencia del informe oculto que relaciona a ETA con los atentados del 11-M. Díaz de Mera ha sugerido que el atentado pudo ser "por encargo".

Un texto de Jorge A. Rodríguez publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Declaración de Díaz De Mera ante El Congreso: "No tengo pruebas de la alianza entre islamistas radicales y ETA" 

Madrid - El 22 de julio de 2004, el director general de la policía, Agustín Díaz de Mera (PP), negó ante la Comisión de Investigación del Congreso, que tuviera pista alguna sobre la participación de ETA en el 11-M. "Ya me gustaría a mí tenerla. No la tengo", contestó al líder de IU, Gaspar Llamazares. Lo hizo después de asegurar: "Lo que tengo absolutamente claro es que hubo un grupo de integristas marroquíes que se suicidaron en Leganés y que pretendían morir matando. Tengo claro que hay 14 o 15 detenidos, implicados como autores materiales en esos hechos, y no hay ninguno que sea etarra". Lo único que tenía entonces para vincular el 11-M con ETA eran "informaciones procedentes de grupos de periodistas, que tienen acreditada su capacidad como investigadores, que ponen encima de la mesa unas alternativas que antes no existían".

El ex director aseguró que el 11-M estuvo "toda la noche en el Ifema", donde esos grupos de periodistas dicen que se manipuló la única mochila bomba desactivada. Reconoció, que "la línea de investigación referida al integrismo islámico no sólo cobró fuerza objetiva el día 13, después de las detenciones, sino sobre todo después de visionar y de analizar la cinta reivindicativa de los terroristas". Lo dijo tras achacar el atentado a la "Yihad islámica", cuya "evolución siniestra ha ganado fuerza tras los atentados de Madrid". Admitió que, "naturalmente", respaldó la decisión de que el GEO asaltara el piso de Leganés. "Cuando atacamos el piso sabíamos que se iban a suicidar y lo sabía el GEO", ya que "tuvimos la oportunidad de escuchar y de interceptar sus comunicaciones".

Texto publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las seis versiones de Trashorras 

El ex minero procesado por los 191 asesinatos de los atentados de los trenes ha cambiado su declaración en aspectos clave del 11-M

Madrid - El ex minero José Emilio Suárez Trashorras, procesado por 191 asesinatos consumados y 1.755 asesinatos en grado de tentativa en los atentados del 11-M, ha manejado en dos años y medio hasta seis versiones distintas en relación a su implicación en la matanza de los trenes de Madrid.

En esas seis declaraciones, cuatro de ellas ante el juez, una en forma de carta manuscrita y la última en una entrevista que concedió a El Mundo, cambia su versión de los hechos hasta presentar relatos radicalmente contradictorios.

Pese a ello, el PP, a través de su investigador del atentado, el diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, se ha quedado con la última versión facilitada en la entrevista publicada por El Mundo y acusa a un policía de conocer previamente a los atentados el tráfico de explosivos: "El policía Manolón conoció las relaciones de Suárez Trashorras y El Chino. Conoció la venta de explosivos a El Chino". El agente acusado por el PP lo ha negado, pero los dirigentes populares parecen no creerlo.

Lo que sigue, resume todas las declaraciones conocidas y realizadas por Trashorras en relación con el 11-M a lo largo de los dos últimos años y medio.

EXPLOSIVOS: ¿Goma 2 o escombros?

El Chino, uno de los terroristas del 11-M que se suicidó en Leganés, estuvo en la casa de Trashorras en Asturias el 28 de febrero de 2004. La reconstrucción judicial apunta que ese día, el terrorista, acompañado de otras dos personas, robó en la mina Conchita la dinamita Goma 2 ECO con la que se perpetró el atentado de los trenes. En esa explotación minera había trabajado José Emilio Suárez Trashorras hasta que fue jubilado por enfermedad.

El juez, en su auto de procesamiento, acusa al ex minero de facilitar los explosivos a los terroristas.

Declaración al juez el 22 de marzo de 2004: "Abrieron el maletero del Golf y vi una bolsa verde con cables. Reconocí que eran explosivos y al darse cuente Mowgli [El Chino] cerraron el maletero del coche. Al abrir el portón, vi la bolsa verde y la identifiqué con Goma 2, leí dos y de lado vi cartuchos. Lo puse en conocimiento de la policía tres o cuatro días después del atentado. El maletero iba lleno y tapado, cada bolsa verde pesa 2,5 kilos y es de forma cilíndrica".

Declaración al juez el 4 de junio de 2004: "Al abrir el maletero vi bolsas, pero no puede identificar si eran explosivos o cosas de obras".

Declaración al juez el 17 de junio de 2004: "Mowgli no metió unos paquetes de plástico que ponía Goma 2 en el maletero del Golf. Hay dos testigos que pueden decir que no se había descargado nada".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006. "Durante el viaje de Jamal Ahmidan [El Chino] a Asturias yo no les proporcioné explosivos ni los vi en su coche. En mi primera declaración tan sólo dije que los había visto [los explosivos] en su coche. Era una forma de contemporizar con la versión pactada con la policía sin implicarme".

TERRORISTAS: Islamistas... o no

Trashorras tenía perfectamente identificado el radicalismo islamista de El Chino por las conversaciones que había tenido con el que fue uno de los jefes del comando terrorista que atentó el 11-M en Madrid, según explicó en sus primeras comparecencias ante el juez. Unos meses más tarde, el ex minero perdió la memoria y declaró todo lo contrario al mismo magistrado.

Declaración al juez el 22 de marzo de 2004. "Acudí a la policía porque de hablar con Mowgli [El Chino] vi que era una persona con la que no se puede razonar en relación con Dios. Me dijo un día que si soplaba a la mano, a ésta llegaba una sensación aunque no lo viera y que así era Dios. Que tenían el ejército más potente del mundo, que Bin Laden hizo bien y que hacen bien en poner explosivos y matar. Fui atando cabos y por eso acudí a la policía".

Declaración al juez de 17 de junio de 2004: "Me empecé a llevar bien con Jamal Ahmidan [El Chino] cuando nos empezamos a hablar del consumo de droga, pero nunca hemos hablado de islamismo ni nada, yo conozco a gente que es islamista radical que lo reconocen, pero Jamal Ahmidan no lo ha reconocido nunca y nunca me ha dicho nada de eso".

CONFIDENTE: Avisos de hachís o dinamita

Carta al policía Manuel Rodríguez, 'Manolón', de abril de 2004. "Hemos de tener la conciencia muy tranquila pues sabes bien que por lo menos de mi parte no tenía ni la menor idea de lo que iba a ocurrir en Madrid".

Declaración al juez de 16 de noviembre de 2004: "Yo no sabía que iban a entregar sustancias explosivas. Si no se lo hubiese dicho a Manolo al igual que le dije cuando trabajaban con hachís".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006: "Manolón sabía desde el 27 de febrero que el 28 se iba a realizar un transporte de sustancias ilícitas. Yo quería que los detuvieran, pero se me dio la orden de esperar".

EL ATENTADO: Sospechas

Declaración al juez de 4 de junio de 2004. "El día 13 de marzo, cuando apareció la furgoneta de Alcalá de Henares con los detonadores, llamé a Manolón para decirle que si no habrían sido los moros y me comentó que no hiciera caso, que había sido ETA".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006. "Mis sospechas de que Mowgli tenía algo que ver con el 11-M comenzaron en la noche del 12 de marzo, cuando desde la Cadena SER se aseguraba, con total fiabilidad, que un terrorista suicida iba en los trenes. Yo había recibido a primeros de marzo una extraña llamada de Mowgli desde Ibiza en la que me decía que si no nos veíamos en la tierra, nos veríamos en el cielo".

EL POLICÍA: Honrado funcionario o potencial asesino

Carta a Manuel Rodríguez de abril de 2004. "Te ha de quedar claro que siempre defenderé ante quien haga falta tu honradez y honorabilidad y ejemplaridad en tu trabajo. Ya quisiera España tener policías como tú, con tanta dedicación y buen hacer en el trabajo".

Entrevista a El Mundo el 4 de septiembre de 2006.

-Periodista: "¿Alguien de las fuerzas de seguridad quiere eliminar a Lavandera?".

-Trashorras: "Ese alguien tiene nombre y apellido y se llama Manolón [Manuel Rodríguez]. Lavandera aportaba informaciones diversas, pero les estaba estropeando los negocios paralelos que tenía la policía. Además, el propio Lavandera participaba en los negocios de armas, explosivos, drogas y prostitución".

[Javier Lavandera fue calificado ayer erróneamente por EL PAÍS como delincuente, pues carece de antecedentes penales].

Un texto de José Manuel Romero publicado en el diario EL PAIS el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El juez tiene 11 informes que descartan cualquier relación de la banda con la matanza de Madrid

N. C.

MADRID. El ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, que ocupaba el cargo cuando se produjeron los atentados de Madrid, aseguró ayer en una emisora de radio que existe un informe de la Comisaría General de Información, supuestamente encargado por el entonces comisario jefe Telesforo Rubio y que fue elaborado por «un hombre y una mujer», en el que se dejaba la puerta abierta a la posibilidad de que el atentado del 11-M fuera perpetrado por los islamistas «por encargo» de la banda terrorista ETA. El ex responsable policial asegura que ese informe es «de dominio común en el seno de la Comisaría General de Información» y no se ha entregado al juez que investiga la matanza, Juan del Olmo.

Las fuentes consultadas por ABC muestran su extrañeza ante las declaraciones de Díaz de Mera, «entre otras razones porque, de ser cierto que exista ese informe y no se haya entregado al juez, los dos policías estarían obligados a denunciarlo, ya que se trataría, al menos, de una irregularidad intolerable».

Por el contrario, tal como adelantó ABC el pasado 16 de abril, Juan del Olmo dispone de hasta once informes aportados por la Comisaría General de Información en los que se descarta cualquier relación de la banda ETA con los islamistas, y por tanto con el 11-M.

En uno de ellos, particularmente demoledor, se llega a calificar de «ridículo» suponer que ETA tuviera la necesidad de abastecerse en la red que dirigía el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, ya que en 2002 la banda tenía almacenados entre 2.000 y 2.500 kilos de dinamita Tytadine. Los investigadores, que durante dos años siguieron esta pista, sólo ven un punto en común entre etarras e islamistas: la campaña de las elecciones generales de 2004, periodo que por su propia naturaleza siempre garantiza la notoriedad de las acciones de cualquier grupo terrorista.

Otro aspecto en el que inciden los informes es que la caravana interceptada a ETA en Cañaveras contenía 506 kilos de cloratita de fabricación propia, mientras que los islamistas cargaron unos 200 kilos de Goma 2 Eco sustraídos de Mina Conchita, en Asturias. El que salieran la misma noche hacia Madrid fue sólo, según los agentes antiterroristas, producto del azar. Además, mientras que los islamistas pactaron la compra de los explosivos con unos delincuentes comunes -los miembros de la trama asturiana-, los ocupantes de la «caravana de la muerte» etarra sólo mantuvieron contactos con miembros de su banda «por seguridad».

Un texto de N. C. publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Policía no pudo determinar el explosivo usado en 9 atentados de ETA con el PP en el poder

MADRID. En al menos nueve atentados perpetrados por ETA mediante la colocación de coches bomba, con Gobierno del PP, las Fuerzas de Seguridad del Estado no pudieron determinar el tipo de explosivo empleado pese a que la mayoría de estas acciones terroristas quedaron después esclarecidas con la detención de sus autores. Así consta en otros tantos informes realizados por el Servicio de Desactivación de Explosivos de la Policía. Ahora, el portavoz popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, y algunos medios de comunicación se extrañan de que no se haya podido concretar el explosivo que estalló en los trenes el 11-M.

El 10 de junio de 2001 ETA hacía estallar un coche bomba en la Gran Vía de Juan Carlos I de Logroño. El correspondiente informe aseguraba que «la magnitud de la explosión impidió la recuperación de restos identificativos del artefacto, pero considerando las circunstancias de la incidencia, puede establecerse que el artefacto sería de iniciación eléctrica y activación temporizada». Asimismo, se indicaba que «la carga explosiva, a juzgar por los efectos producidos, consistiría en aproximadamente 50 kilos de un alto explosivo», aunque sin poder determinarse el tipo.

El 27 de agosto de 2001, otro coche bomba colocado por un «comando» itinerante, cuyos miembros fueron después detenidos, provocó importantes daños en uno de los aparcamientos del aeropuerto de Barajas. El atestado señalaba que «no se ha podido determinar mediante analítica química el tipo de explosivo utilizado, pero por los efectos de la explosión se concluye que se habrían utilizado aproximadamente 60 kilos de un alto explosivo».

El 12 de octubre de 2001 otro coche bomba causaba estragos en un aparcamiento subterráneo de la plaza Colón de Madrid. El informe de los Tedax aludía a un «alto explosivo» sin determinar.

El 1 de mayo de 2002 los pistoleros de un reconstituido «comando Madrid», después capturados, hacían estallar un coche bomba cerca del estadio Santiago Bernabéu. Horas después explosionaba un segundo vehículo, usado por los terroristas para huir, en la calle Embajadores. En ambos casos, las investigaciones de los Tedax concluían que se había empleado un «explosivo sin especificar».

Sólo como hipótesis

El 21 de junio de ese mismo año, grupos itinerantes de ETA hacían estallar sendos coches bomba en hoteles de Marbella y Fuengirola, así como en el aparcamiento de El Corte Inglés de Zaragoza. Los informes policiales volvían a aludir al empleo de un «explosivo sin especificar». No obstante, en el caso de la acción terrorista de Zaragoza se apuntaba, pero como hipótesis a la vista de la concurrencia de distintas circunstancias, el uso de «cloratado (cloratita)» como «la carga principal reforzado con un alto explosivo tipo dinamita (Titadyne)».

Un día después, un «comando» con base en Vizcaya hacía estallar otro coche bomba en Santander. Los Tedax reconocían en su atestado que «los resultados de los análisis no permiten determinar con exactitud el explosivo empleado», ya que no se hallaron rastros.

Por último, el 3 de diciembre de 2002 de nuevo Santander era escenario de una explosión, el enésimo coche bomba de la banda. Y una vez más, el informe de los expertos concluía que «tras las pruebas y los análisis correspondientes en el laboratorio no se ha podido determinar el tipo de explosivo empleado».

La imposibilidad de determinar la clase de explosivo utilizado en estas acciones criminales no puso en duda la investigación correspondiente ni derivó en polémica política. Cuando sus responsables fueron detenidos, esa indeterminación del explosivo no supuso traba alguna para la recopilación de pruebas dirigidas a imputar a los autores materiales puestos a disposición de la Audiencia Nacional. De hecho, existen sumarios en los que se reconoce la imposibilidad de determinar el explosivo empleado en algunos atentados que, sin embargo, supusieron la condena de los autores en base a otra serie de pruebas.

Por tanto, no es extraño que sea imposible determinar qué tipo de explosivo concreto se utiliza en un atentado. Es lo ocurrido en el caso del 11-M, en el que la inspectora jefe del Laboratorio Químico Toxicológico de la Comisaría General de Policía Científica declaró al juez Del Olmo que no se podía concretar el explosivo empleado por los terroristas -«sólo que es dinamita»- porque varios factores lo hacían imposible: que la propia explosión provocó que desaparecieran componentes, que lo analizado no era una muestra del explosivo, sino de lo que quedó adherido a otros objetos, y que precisamente esos elementos -plásticos, por ejemplo- podían interferir en el estudio.

El juez del Olmo, al contrario de lo sucedido con los atentados etarras, sí pudo determinar que se trataba de Goma 2 Eco, al no haber explosionado una de las mochilas bomba: la misma Goma 2 Eco robada en Asturias -ya hay una sentencia firme que declara este hecho como probado- y que apareció en el piso de Leganés en el que se suicidaron los terroristas o en el artefacto colocado en las vías del AVE en Mocejón, entre otros lugares.

Dificultades también para fijar la cantidad

Los expertos reconocen desde hace tiempo las dificultades que en determinadas circunstancias -magnitud de la explosión, por ejemplo- se dan para precisar incluso la cantidad de explosivo empleada en un atentado. En este sentido se recuerda cómo los Tedax calcularon que el coche bomba que el pasado 25 de septiembre estalló en un polígono industrial de Ávila contenía entre 15 y 20 kilos de explosivo. ETA, sin embargo, en un «zutabe» difundido posteriormente aseguraba que habían sido 80 kilos.

Los Tedax lo consideraron factible. Dos días después los expertos informaron de que otra bomba contra una central eléctrica de Zaragoza tenía dos kilos de explosivo, mientras que la banda aseguró que eran 15. Interior calculó que el coche bomba que en 1987 destruyó la casa cuartel de Zaragoza tenía 50 kilos de amonal. Cuando Henry Parot fue detenido declaró que había colocado 250 kilos.

Un texto de J. P. y P. M. publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rajoy afirma que en el PP «no podría estar» nadie que acusara al PSOE de cometer el atentado

MADRID. El líder del PP, Mariano Rajoy, negó el miércoles por la noche en una entrevista en Cuatro que nadie del primer partido de la oposición haya afirmado, insinuado siquiera, que detrás de los atentados del 11-M está el PSOE. A pesar de los reiterados intentos en este sentido del presentador del informativo de la noche, Iñaki Gabilondo, Rajoy exhortó al periodista a que dijera «si hay alguna persona en mi partido que haya dicho que detrás está el Partido Socialista o los servicios secretos. Yo agradecería mucho que se me dijera aquí el nombre de la persona y en qué medio de comunicación lo dijo y en qué día, porque esa persona -afirmó tajante- no podría estar en mi partido».

Rajoy indicó, ante la pregunta directa de si creía que había habido una conspiración, que «yo no sé si la ha habido o no. Yo lo que creo es que como todo atentado de estas características hay alguien que lo ha organizado». Recordó a continuación su etapa como ministro del Interior para explicar que cuando se detenía a un «comando» de pistoleros de ETA «sabíamos que esa persona no había decidido la comisión de ese acto criminal ni había comprado las pistolas», por lo que reiteró su deseo de que «se trabaje y se investigue». En este sentido, apeló al coraje y al empuje de los responsables de la investigación «para que se averigüe lo que ha pasado», aunque para ello sean necesarios muchos años, tal y como ocurrió, dijo, con el «caso Roldán» o con los GAL. «Por tanto -subrayó-, el negar la investigación o decirle a un partido político que no ejerza su labor de oposición tengo que decir que es algo que entiendo que lo pueda decir quien quiera, pero yo no lo puedo aceptar».

Rajoy, que vino a reiterar ayer desde Algeciras el espíritu de su argumentación sobre el 11-M, negó que el PP respalde la idea de que hay una intención oculta tras la investigación y esta vez volvió a ser muy determinante en su respuesta: «Eso es un juicio de valor que yo no puedo aceptar, por lo menos referido a mi persona y a mi partido que es por quien yo hablo, por mi persona y mi partido». No obstante, negó con la misma vehemencia que todo esté claro en torno a los atentados que costaron la vida a 192 personas.

Texto publicado en el diario ABC el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Carta del padre de Suárez Trashorras a Pedro J.

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 7:30, Categoría: 11-M

En la última conversación de Fernando Múgica con la familia de José Emilio Suárez Trashorras, el padre de éste, José Manuel Suárez, le pidió encarecidamente que le hiciera llegar al director de EL MUNDO una carta cuyo contenido reproducimos íntegramente:

Don Pedro, me dirijo a usted como padre de José Emilio Suárez Trashorras. Ya están haciendo de él un chivo expiatorio con la enfermedad mental que padece. El Gobierno socialista lo que está haciendo de mi hijo es un escudo protector para protegerse ellos de sus mentiras.

Cuando nombraron la Comisión Parlamentaria para investigar los atentados, mi hijo estaba esperando que lo citaran para tomarle declaración, pero cuál sería su sorpresa cuando el Partido Socialista y sus aliados dijeron que unos confidentes delincuentes no podían ir a declarar al Congreso de los Diputados. Pues para que toda España y los españoles que se sientan españoles, quiero que sepan que mi hijo no es ningún delincuente porque no tiene antecedentes penales, por lo tanto no es ningún delincuente. Creo que deberían estar mejor informados, pero no les interesó que fuese a declarar al Congreso porque se podían saber muchas cosas que todavía, a día de hoy, no se saben y eso podría ser comprometido para ellos, porque este atentado fue el que cambió el Gobierno en España. Pero yo tengo fe en que un día se sepa toda la verdad. Todos los días escucho la cadena Cope, que presenta por las mañanas don Federico Jiménez Losantos y que usted forma parte de la tertulia de la mañana; aunque yo estoy muy enfadado tanto con don Federico como con usted porque no contrastaban lo que decían, porque mi hijo no es ningún terrorista ni ningún asesino, y yo me pregunto dónde están los cerebros de los atentados. Quieren hacer ver que eran los musulmanes que se inmolaron en Leganés. ¿A quién quieren engañar?, ésos eran unos traficantes de hachís, pero faltan los de corbata que andan muy tranquilos paseando por la calle. Espero que se sepa la verdad como ocurrió con el GAL y todos los españoles queremos saber la verdad y que no nos mientan.

Mi hijo conoció a los moros porque se le cruzó en su camino Manuel García Rodríguez, jefe de estupefacientes de la Comisaría de Avilés, que cuando detuvieron a Toro, el que es hoy cuñado de mi hijo, cuando el caso Pipol, a cambio de sacarlo de la prisión de Villabona, mi hijo tenía que trabajar para el grupo de estupefacientes que dirigía Manolón. Y mi hijo, como era tan vulnerable dada su enfermedad, lo aceptó y fue Manolón el que lo infiltró en la banda de El Chino para sacarle toda la información que pudiese. En el mes de febrero del 2004, Emilio se ofreció de lanzadera para detener a El Chino, pero Manolón dijo que había que esperar. Gracias a la información que mi hijo le pasaba, desarticularon importantes redes de traficantes de drogas.

Todas las llamadas telefónicas que mi hijo tenía con El Chino, Manolón estaba informado y las mismas llamadas las hacía mi hijo a Manolón para informarlo. Se veían todos los días para pasarle información de todos los movimientos; incluso le entregó una agenda con los números de teléfono de los moros y un documento de DNI de El Chino que era falso. Estos datos constan en el sumario del juez Del Olmo, y luego tanto el juez como el fiscal le piden miles de años de prisión. ¿Quién presiona a este juez y a esta fiscal? Sin ser mi hijo el que cometió los atentados, ni saberse quién facilitó los explosivos; porque es vergonzoso que a día de hoy no se sepa qué clase de explosivos fueron los que se utilizaron en los trenes. Yo, cuando me enteré que mi hijo era confidente de la policía fue cuando lo detuvieron, y lo tuvieron retenido durante varios días sin ponerle el tratamiento médico que él tomaba para su enfermedad. Porque sin ese tratamiento no es la misma persona, pierde el control totalmente.

Mi hijo me decía que tenía un amigo policía, yo le decía que no se fiase ni de policías ni de guardias civiles, porque tener esa clase de amigos es peligroso, porque es como tener en el bolsillo una moneda falsa como así fue.

Don Pedro, espero que cuando usted acuda a las tertulias de la cadena Cope sigan trabajando para que todos los españoles sepamos la verdad de quiénes fueron los cerebros de los atentados, porque esta farsa no se la puede creer nadie con una mínima responsabilidad cívica.

Un saludo,

José Manuel Suárez

Publicado en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La Fiscalía no recurre y Vera sale de prisión tras cumplir menos de la cuarta parte de su condena

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 6:30, Categoría: La Corrupción

La Fiscalía afirma que los bienes decomisados permitirán el «total resarcimiento del Estado»

MADRID.- La decisión de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (Ministerio del Interior) de dar el tercer grado a Rafael Vera no podrá ser revisada por los jueces, ya que la Fiscalía no recurrirá.

El fiscal de Valladolid, que por dos veces se opuso a que Vera disfrutara de un régimen penitenciario más severo que el tercer grado, ha acordado ahora no recurrir su clasificación en régimen abierto, que se produce sin haber cumplido de forma efectiva ni la cuarta parte de la condena.

Rafael Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad en los gobiernos de Felipe González, ingresó en prisión el 16 de febrero de 2005 tras ser condenado a siete años de cárcel por malversar 3,7 millones de euros procedentes de los fondos reservados del Ministerio del Interior. El fallo consideró probado que Vera se quedó para sí con, al menos, 141 millones de pesetas (847.427 euros) y que repartió entre sus subordinados otros 482 millones de pesetas (2,9 millones de euros).

Ha accedido al régimen abierto o tercer grado tras haber cumplido de forma efectiva poco más de seis meses de privación de libertad, ya que desde agosto de 2005 disfrutaba de un excepcional régimen de salidas de la cárcel acordado por la Administración Penitenciaria y convalidado por la Sección Quinta de la Audiencia de Madrid, la que le condenó.

Con el visto bueno del fiscal general, Cándido Conde-Pumpido, el fiscal jefe de la Audiencia de Valladolid, Luis María Delgado, anunció ayer que no recurrirá la concesión del tercer grado a Vera.

El régimen abierto fue otorgado por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, el pasado 11 de agosto, tras una propuesta unánime de la Junta de Tratamiento de la prisión de Segovia.

Vera vivirá fuera de la cárcel y estará controlado por un sistema telemático de voz, mediante llamadas telefónicas aleatorias. Además, estará obligado a presentarse determinados días en un centro de régimen abierto.

Según un comunicado oficial, tras el examen del expediente administrativo la Fiscalía ha considerado «ajustada a Derecho» la progresión de grado.

A su parecer, «concurren los requisitos exigidos por la legislación penitenciaria para dicha progresión, entre ellos, el de encontrarse cubiertas las responsabilidades civiles derivadas del delito y, específicamente, las cantidades de dinero público de las que Rafael Vera se apropió».

Responsabilidad civil

La Fiscalía destaca que están decomisados bienes propiedad de Rafael Vera «en cuantía suficiente para garantizar el total resarcimiento del perjuicio causado al Estado».

Según ha sabido este periódico, en el procedimiento consta que las dos fincas que Vera adquirió con el dinero público del que se apropió, una en Torrelodones (Madrid) y otra en Alpera (Albacete), han sido decomisadas por la Justicia y devueltas al Estado, que es el que figura en los registros de la propiedad como titular de las mismas desde mayo y marzo de 2005, respectivamente.

La Audiencia de Madrid ordenó tasar las dos fincas para determinar si con su valor se cubre la responsabilidad civil de Vera. Hasta el momento sólo se ha realizado la tasación pericial de la finca de Torrelodones (residencia familiar de Vera todavía en la actualidad), cuyo valor ha sido estimado en 1,9 millones de euros.

Esta cantidad es, de sobra, suficiente para satisfacer la responsabilidad civil por el dinero del que Vera se adueñó para sí, pero no sería bastante para atender a la responsabilidad solidaria que tiene con Luis Roldán (2,3 millones de euros por los fondos reservados de los que se apropió el ex director de la Guardia Civil). No obstante, el valor previsible de la finca de Albacete permitirá la reparación total del daño causado al Estado por la cúpula socialista de Interior.

El comunicado oficial no hace referencia a otras variables que la ley obliga a tener en cuenta para la clasificación penitenciaria, especialmente la relativa a la duración de la pena y al tiempo de cumplimiento de la misma.

De una condena a siete años de cárcel, el ex número dos de Interior sólo ha estado en prisión de forma continuada seis meses. El 4 de agosto de 2005, la Administración Penitenciaria aprobó un régimen mixto entre el segundo y el tercer grado que permitió a Vera salir de prisión seis horas diarias de lunes a jueves, aparte de los permisos.

Este régimen fue autorizado por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria en septiembre de 2005. Pero la misma Fiscalía de Valladolid, que ahora no impugna el acceso de Vera al régimen abierto, recurrió en aquel momento lo que consideró un «tercer grado encubierto», y eso que la modalidad penitenciaria que se le impuso era más severa que la actual, dado que las salidas de la cárcel se limitaban a seis horas diarias durante las que Vera debía permanecer en su domicilio.

El 18 de noviembre de 2005, la Audiencia desestimó el recurso del fiscal y confirmó el régimen mixto acordado por la prisión.

El 2 de marzo pasado, la Administración Penitenciaria dio un paso más a favor de Vera y amplió su régimen de salidas. Podía estar fuera de la cárcel de sábado a jueves, con un seguimiento telemático a través de una pulsera.

Hace sólo seis meses, la Fiscalía de Valladolid informó desfavorablemente la medida y el juez de vigilancia penitenciaria no la aprobó. No obstante, un recurso de Vera prosperó ante la Audiencia de Madrid, que autorizó el régimen de salidas del que ha disfrutado hasta el pasado agosto.

Una información de Maria Peral publicado en el diario EL MUNDO el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Los policías no quieren repatriar a senegaleses

Por Narrador - 15 de Septiembre, 2006, 6:00, Categoría: General

Interior solicita voluntarios para custodiar a los inmigrantes en los vuelos que fletará el Gobierno y sólo se presentan tres agentes

Madrid - Trasladar a subsaharianos no es una labor atractiva para los policías. Al menos así ha quedado demostrado después de que Interior haya remitido un escrito a la Jefatura Superior de Policía de Madrid y los servicios centrales (un colectivo de unos 15.000 agentes), solicitando voluntarios para las repatriaciones de senegaleses y de que sólo se hayan presentado tres. «No es un servicio agradable y está mal pagado. Un agente que interviene en la repatriación de un subsahariano viene a cobrar unos 150 euros por servicio que, en el caso de los países africanos, se resuelve en un solo día», detalló Maximiano Correal, secretario de Comunicación del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

La explicación de que haya habido tan escasa aceptación se halla para la Confederación Española de Policía (CEP) en que «hay cientos de agentes que no están vacunados para poder realizar este tipo de viajes y a otros que se las habían puesto ya les han caducado. A esta circunstancia se une que hay funcionarios de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que han viajado a Canarias y que por la inmediatez del traslado no han llevado su pasaporte para ir a Senegal a repatriar subsaharianos», detalló el portavoz de Inmigración de la CEP, Rodrigo Gavilán.

El hecho de que el Gobierno también haya enviado a un centenar de efectivos policiales de los Pirineos a Canarias ante el riesgo de motines y fugas en las islas por las repatriaciones que han comenzado ya también han sido motivo de comentario por los sindicatos policiales. «Felicitamos a la Comisaria General de Seguridad ciudadana y la jefe de los antidisturbios por la pronta reacción ante el gran riesgo de fuga denunciado por CEP. Confiamos en que se llegue al binomio de reforzar Canarias y también volver a desplegar todo el operativo en el Pirineo en los próximos días», dijo Gavilán.

El SUP añadió que el control de la inmigración irregular por parte de los antidisturbios en carreteras secundarias de los Pirineos, por donde entran las «pateras rodantes» cargadas de indocumentados procedentes de países del Este, es una labor secundaria, ya que su tarea principal es la del control antiterrorista. Es por esto por lo que consideró «preocupante» que al retirar policía se hayan abandonado estas labores de control en la frontera pirenaica».

El diputado y portavoz de inmigración de CiU, Carles Campuzano, tachó de «muy grave» lo ocurrido, que «pone en evidencia otra vez la imprevisión con la que se ha actuado. Sería razonable que, si la Policía deja de cumplir, el Delegado del Gobierno se pusiera en contacto con la Generalitat para que los Mossos hagan los controles». La secretaria de Política Social del PP, Ana Pastor, lamentó el traslado de agentes y no ocultó su indignación por que el Congreso rechazara ayer aumentar el control de los inmigrantes.

«El Gobierno habla de pactos pero cuando tiene la ocasión de pactar no quiere apoyar las propuestas que se supone que van en la dirección correcta».

Una información de Rocío Ruiz publicado en el diario LA RAZON el viernes 15 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.