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Un informe remitido por el Ejército a Defensa reconoce que Afganistán está en «guerra»

Por Narrador - 10 de Septiembre, 2006, 6:30, Categoría: General

MADRID. El Estado Mayor de la Defensa reconoce en sus informes internos que las tropas españolas en Afganistán se encuentran en «situación de guerra» y recomienda a los tres ejércitos un adiestramiento especial de las tropas que se despliegan allí y en otras «zonas de operaciones». Frente a la doctrina oficial de las «operaciones de paz» y «humanitarias», los jefes militares trabajan con los datos reales sobre la evidencia de que los soldados se mueven ahora y se desplegarán después en escenarios bélicos. ABC ha tenido acceso a un mensaje reservado que el Mando de Operaciones, que depende directamente del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, envió en agosto a los estados mayores de los ejércitos y la armada para pedir adiestramiento específico de las tropas en «guerra irregular o asimétrica».

De la citada petición oficial reservada, que incluye la palabra «guerra» prohibida en los informes oficiales del Gobierno, se pasó copia a los jefes de las fuerzas españolas destinadas en Afganistán, en las bases de Herat y de Qala i Naw, y a los servicios secretos, el Centro Nacional de Inteligencia. El Mando de Operaciones es el órgano a través del cual el JEMAD, como mando operativo de las Fuerzas Armadas, «ejerce la planificación, conducción operaciones y el seguimiento de las operaciones militares»

Ataque silenciado

Además, en el mismo escrito se cita un ataque a los soldados españoles que el ministerio había guardado en secreto. Según el Mando Operativo, el 14 de agosto tropas españolas sufrieron «un ataque por elementos insurgentes en el transcurso de una misión de obtención de información». Los soldados -no se especifica la unidad a la que pertenecían- circulaban en «dos vehículos civiles blindados». El segundo fue adelantado por otro coche que se detuvo «como si hubiera tenido una avería». Cuando los españoles llegaron a su altura, «los insurgentes abrieron fuego». En este punto el informe se limita a decir que los atacados tuvieron una «excelente reacción», que siguieron «el procedimiento establecido para estos casos» -se supone que repeler a tiros la agresión- y que gracias a ello y a que el blindaje del vehículo funcionó a la perfección, aunque recibió «numerosos impactos», se evitó que hubiera «bajas propias» en el ataque. Nada se dice de lo que ocurrió con los atacantes, que, en principio, deberían de ser guerrilleros talibán.

Muerto en combate

El mensaje pasa después a cuestionar la versión oficial del Gobierno sobre lo ocurrido el 8 de julio en Bakua, cerca de Herat, cuando el caballero legionario paracaidista Jorge Arnaldo Hernández, de origen peruano, resultó muerto como consecuencia de lo que en primera instancia Defensa calificó de «atentado» con «artefacto» contra un convoy de vehículos de Alta Movilidad Táctica (VAMTAC), todo-terrenos blindados y armados. El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, habló el día del entierro del soldado de «atentado premeditado» con una «mina anticarro». Sin embargo, el mensaje del Mando de Operaciones compara el ataque del día 14 de agosto -tiroteo- con el de julio para plantear la necesidad de preparar mejor a las tropas.

El informe dice textualmente: «A la vista del "modus operandi" de este ataque, así como el anterior en el que falleció el CLP Hernández Seminario, se pone de manifiesto la necesidad de incrementar el adiestramiento en procedimientos de reacción contra acciones irregulares llevadas a cabo por elementos insurgentes tales como ataques de oportunidad contra convoyes o vehículos camuflados tanto en armamento convencional como IED, S (explosivos no convencionales como los utilizados por los milicianos islamistas en Irak, Afganistán o Líbano)».

En las últimas semanas, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, se han repartido los papeles. El primero insiste en el mensaje pacifista de las «misiones de paz» y «humanitarias» a las que se destina a los militares españoles y el segundo se encarga de reconocer los peligros a los que se enfrentarán, sobre todo en Líbano. Pero siempre evitan la palabra «guerra». Hasta el extremo de que al paracaidista muerto cerca de Herat se le negó el mérito de haber caído en una acción bélica, circunstancia más que evidente para el Estado Mayor según consta en el informe al que ha tenido acceso ABC. Pese a ello, Jorge Arnaldo Hernández recibió a título póstumo la cruz al mérito militar con distintivo amarillo -fallecido en acto de servicio o atentado- y no con el rojo reservado para las «acciones bélicas» que sí tienen todos los soldados muertos o heridos en Irak en cualquier tipo de circunstancia.

Defensa sigue así la máxima de que sólo hay guerra donde envió soldados el anterior Gobierno. José Bono, antecesor de Alonso, otorgó el distintivo rojo a todos los militares españoles que cayeron en Irak con el argumento de que lo hicieron «en acción de guerra». En la última Pascua Militar, ante el Rey, Bono proclamó que había una deuda de reconocimiento con ellos: «Los soldados no eligieron acudir o no, simplemente obedecieron y soportaron fuego hostil en una zona lamentablemente tan poco pacífica».

Defensa negó al paracaidista de origen peruano, soldado de España, el honor de haber caído en combate y el funeral de alto rango que le hubiera correspondido. La ceremonia se circunscribió a un acto en la Brigada Paracaidista a la que Zapatero tuvo al final que asistir, aunque no lo tenía previsto, ante la exigencia de Mariano Rajoy en ser invitado al funeral.

Situación de «guerra irregular»

El Estado Mayor, sin embargo, reconoce plenamente que las tropas españolas en el extranjero se van a mover en conflictos bélicos: «Se considera conveniente incluir en los programas anuales de instrucción y adiestramiento de las unidades de los tres ejércitos y Armada que pueda desplegar en zonas de operaciones, procedimientos y ejercicios en situaciones de guerra irregular o asimétrica».También se incluye una advertencia que ha debido tenerse en cuenta a la hora de enviar fuerzas a Líbano, donde los elementos «insurgentes» de Afganistán se multiplican en número, organización y armamento con el nombre de Hizbolá.

«Se considera de la máxima importancia que en las fases de preparación previas al despliegue en las zonas de operaciones y especialmente en Afganistán se intensifique el adiestramiento en procedimientos de reacción contra elementos insurgentes, así como de conducción todo-terreno en condiciones adversas, para hacer frente de forma eficaz a la amenaza asimétrica mencionada», concluye el informe del Mando Operativo.

    

Una información de Ángel Collado publicada en el diario ABC el domingo 10 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.