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Telesforo Rubio redujo a la mitad los infiltrados en Francia contra ETA

Por Narrador - 10 de Septiembre, 2006, 7:00, Categoría: Terrorismo

Sólo 20 policías han controlado a la banda al otro lado de la frontera durante el último año. Su sucesor, Miguel Angel Valverde, restablecerá el número de efectivos de esa brigada especializada

ALSASUA (NAVARRA).- El destituido comisario general de Información, Telesforo Rubio, esquilmó la brigada de la Policía Nacional especializada en la lucha contra ETA que trabaja en Francia y redujo a menos de la mitad sus efectivos. Rubio estableció este criterio de recortes a lo largo del último año, es decir, cuando todavía no se había producido el anuncio del alto el fuego por parte de la banda, pero ya circulaban insistentes rumores de que éste podía hacerse efectivo.

Su decisión limitó notablemente la capacidad operativa de los agentes destinados en el país vecino, disminuyó la posibilidad de controlar los movimientos de los etarras que siguen en activo en territorio galo, y trasladó a las fuerzas policiales francesas una impresión de cierta relajación en el combate contra la banda terrorista vasca.

Miguel Angel Valverde, sucesor de Telesforo Rubio al frente de la Comisaría General de Información y todo un experto en lucha contra el terrorismo, ya ha anunciado su intención de subsanar esta situación de manera inmediata.

Según ha podido saber este periódico, la sección de la policía destinada en Francia estaba integrada por unos 40 agentes, coordinados por un comisario. Este número debía haberse incrementado en el curso de los dos últimos años tal y como se había decidido.

De hecho, el grupo policial destinado al otro lado de la frontera vio ascender su consideración al ser transformado en brigada. Con este paso se pretendía reforzar su trabajo y darle mayor entidad. Una brigada está compuesta por, al menos, dos secciones, de modo que la consecuencia lógica hubiera sido la de incrementar en otros 40 el número de agentes destinados en el país vecino.

Sin embargo, no sólo no se llevó a cabo este aumento, sino que, a en el curso del último año, sólo una veintena de agentes han desarrollado su trabajo en territorio francés, con la circunstancia agravante de que están sujetos al mismo régimen de relevos y de viajes que efectuarían si el grupo estuviera integrado por el doble o el triple de funcionarios. Tampoco los medios materiales que tenían asignados se han visto aumentados en medida alguna.

La cifra óptima

Los expertos en materia de lucha antiterrorista consideran que la brigada debería estar constituida por un total de 60 funcionarios. Con esta dotación podría cubrirse, de manera holgada y con total eficiencia, los tres o cuatro dispositivos que los agentes franceses suelen tener en marcha en sus investigaciones contra el terrorismo de ETA.

La progresiva disminución del grupo español no ha influido necesariamente en el ánimo de los expertos franceses, pero sí les ha trasladado un mensaje de menor presión o menor interés en una lucha que necesitó décadas de concienciación entre las autoridades del país vecino.

El enfoque del hasta ahora comisario general de Información ha sido cuestionado repetidamente por varios expertos a lo largo de los últimos meses.

Especialistas de la lucha contra ETA han venido reiterando a los máximos responsables del Ministerio del Interior la conveniencia de aumentar la potencia de los controles y las investigaciones en territorio francés.

La experiencia adquirida durante la tregua de año y medio anunciada en el 98, les hizo concluir que no solamente no había que reducir los esfuerzos en la investigación y seguimiento de los terroristas, sino que había que aumentarlos hasta el punto de que cualquier desenlace fuera previsible y fácilmente neutralizable.

Según esta tesis, si el alto el fuego finalmente prospera, no importará haber realizado un seguimiento todo lo exhaustivo posible de la estrategia operativa de la banda; por el contrario, si las negociaciones realizadas no tienen el final esperado, las Fuerzas de Seguridad estarán perfectamente preparadas para desbaratar la actividad de los terroristas sin tener que enfrentarse a un periodo de tensión, descontrol y atentados hasta volver a retomar la línea que se había venido siguiendo hasta el anuncio del alto el fuego.

A pesar de la valoración positiva que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, realizó del trabajo de Telesforo Rubio, con la que justificó su ascenso a un puesto burocrático de mayor rango, los pasos dados por el hasta ahora comisario general de Información han estado ampliamente cuestionados, no solamente por sus compañeros, sino también por sus jefes.

Nombramiento político

Las dudas respecto a su estrategia estaban motivadas no sólo por el modo que tenía de enfocar investigaciones como la de los atentados del 11-M o por la información a los jueces sobre un chivatazo a ETA, sino también por sus nombramientos y por sus decisiones técnicas.

Desde un principio, su designación para el cargo de comisario general de Información fue considerada como claramente política por las simpatías indisimuladas que había prodigado a los socialistas.

El nombramiento de Rubio fue muy cuestionado por el hecho de que jamás había estado destinado en unidades especializadas en la lucha contra ETA o contra el terrorismo islamista. Sin embargo, esto no impidió que él mismo utilizase criterios similares a la hora de elegir personas para diferentes puestos, como fue el caso del comisario encargado de la unidad que realiza los análisis de los documentos incautados a la banda terrorista.

La gestión de Telesforo Rubio deja pendientes de resolver un buen número de bajas solicitadas por agentes que se dedicaban a la lucha contra ETA y, sobre todo, por quienes habían sido destinados a la brigada de Exteriores, especialmente reforzada en los últimos meses pero sin un patrón sistemático de trabajo.

   

Una información de Angeles Escriva publicada en el diario EL MUNDO el domingo 10 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.