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7 de Septiembre, 2006

El etarra Bilbao amenaza al juez que le juzga con pegarle "siete tiros" y arrancarle "la piel a tiras"

Por Narrador - 7 de Septiembre, 2006, 20:00, Categoría: ETA

El acusado llama a Garzón "perro", "cobarde" y fascista", además de amenazarle con "cumplir" lo que le dijo en otras ocasiones

MADRID, 7 Sep. - El etarra Ignacio Bilbao Goicoechea amenazó hoy al presidente de la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, con pegarle "siete tiros" y arrancarle "la piel a tiras" durante el juicio que se siguió contra él por un delito de amenazas terroristas al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, cuando éste se disponía a tomarle declaración en mayo de 2003.

El incidente se produjo nada más entrar el acusado en la Sala, cuando comenzó a proferir insultos contra Guevara y a golpear bruscamente la mampara en la que se encuentra separado del tribunal. "Te voy a dar siete tiros. Fascista de mierda. Te voy a arrancar la piel a tiras", espetó el etarra al magistrado, quien inmediatamente llamó a la fuerza pública a intervenir para reducir al procesado.

SEGUIRA EN LA LUCHA ARMADA

Al tiempo que Bilbao Goicoechea continuaba amenazando al juez, tres agentes entraron en el habitáculo blindado y le esposaron. Dirigiéndose nuevamente a Guevara, el etarra dijo: "El día que te eche mano te voy a meter siete tiros. Ven aquí cabrón, fascista, parásito...". Seguidamente, el etarra aseguró que seguirá en la lucha armada "hasta que me muera o me maten". "Seguiremos con la lucha armada hasta conseguir una Euskal Herria libre e independiente", aseveró.

Pese a los insultos del etarra, el teniente fiscal Jesús Santos procedió a la lectura del escrito de acusación contra el procesado, lo que provocó que éste profiriera una patada contra el cristal de la mampara. "Quiero abandonar la Sala porque no reconozco a este tribunal", insistió Bilbao Goicoechea, quien volvió a ser reducido por los agentes que le custodiaban.

AMENAZAS CONTRA GARZÓN

En el juicio compareció como testigo el propio Garzón, a quien el etarra volvió a llamarle "cobarde" y "fascista", al igual que hiciese en otras ocasiones. "No me olvido de tí, fascista", le dijo el procesado. Haciendo caso omiso a las amenazas del etarra, el magistrado relató al tribunal que cuando se disponía a tomarle declaración en mayo de 2003 le llamó "cobarde y fascista", reiterándole las amenazas que ya le había efectuado otras veces.

Igualmente, Garzón explicó que en esos momentos dio un puñetazo sobre la mesa, rompiendo una reproducción de la cruz de Caravaca. Mientras el juez relataba los hechos, el procesado le emplazaba una y otra vez a mirarle a la cara. "Pienso cumplir lo que te dije, cabrón, perro. Mírame", le amenazó. "Y ahora me abres otro sumario, cabrón", continuó. Al abandonar Garzón la Sala, el etarra volvió a golpear fuertemente los cristales del habitáculo.

Por su parte, el teniente fiscal Jesús Santos rebajó de 12 a 2 años de prisión su petición de pena para el etarra por cuestiones técnicas, al equipararla con la sentencia de la misma Sala que le condenó a dos años de cárcel por otro delito de amenazas contra Garzón, proferidas cuando el magistrado le notificó su procesamiento por su participación en el asesinato del concejal socialista en Orio, Guipúzcoa, Juan Priede.

En su informe de conclusiones, el representante del Ministerio Público solicitó al tribunal una sentencia condenatoria contra el etarra y pidió que se deduzca testimonio contra él por otro delito de amenazas terroristas y por alteración del orden del tribunal.

El fiscal destacó en su discurso el "absoluto desprecio" del procesado contra la administración de la Justicia y su "actitud desafiante contra el tribunal". Asimismo, el fiscal insistió a la Sala que Bilbao Goicoeche es un destacado militante activo de la organización terrorista con capacidad operativa, pese a estar encarcelado.

  

Una información difundida por la Agencia EUROPA PRESS el jueves 7 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El documento secreto de HB a los partidos exige la autodeterminación y observadores

Por Narrador - 7 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: - Tregua Etarra

Ayer les ofrecíamos una información sobre la mala ‘marcha’ del peor llamado ‘Proceso de Paz’, Hoy el diario fundado por Anson reincide en la misma cuestión y nosotros les ofreceremos a lo largo del día una información muchísimo más amplia.

La propuesta de mínimos de los proetarras para la «mesa» incluye a Navarra e impide el veto de los socialistas

Madrid - La petición de Batasuna, expresada ayer por su portavoz, Arnaldo Otegi, para lograr un «preacuerdo y constituir ya la mesa de partidos», contiene una serie de condiciones previas no reveladas y plasmadas en un documento que la coalición proetarra ha hecho llegar, con carácter secreto, a todos los partidos políticos del País Vasco y Navarra, con excepción de Partido Popular, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Confederación Democrática de Navarra (CDN).

El documento, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, contiene los «mínimos» que Batasuna plantea para iniciar el «diálogo político». El principio de autodeterminación, una única «mesa» que incluya a Navarra y la presencia de observadores internacionales figuran entre dichas exigencias.

El documento está dividido en cinco apartados. En la «introducción» se plantea que es necesario que se constate «la existencia de un conflicto», el «carácter político del mismo», su «naturaleza histórica» y que se defina a «Euskal Herria como ámbito geográfico del conflicto». Es decir, que la actividad terrorista que ha desarrollado ETA tiene una naturaleza política y no criminal.

Compromisos

El «diálogo», según el documento, «comparte principios y compromisos». Entre los primeros, el derecho de autodeterminación, que se ejercerá «mediante la fórmula que acuerden los agentes políticos vascos» y que, por supuesto, deberá ser respetada. También el de «no exclusión en el diálogo resolutivo» y que se aborden «todas las raíces del conflicto para buscar su superación de manera acordada y democrática».

Entre los compromisos, la «utilización de vías pacíficas y democráticas (...) durante el proceso de diálogo resolutivo» (no se habla de la disolución de ETA) y que los «acuerdos deberán contar necesariamente con la adhesión y el respeto de las diferentes tradiciones políticas que integran el pluralismo vasco» (más adelante, se matiza tan democrática intención). Asimismo, que los que se alcancen tengan en cuenta «tanto la pluralidad como la historia de Euskal Herria».

En el tercer punto, sobre el «objetivo del diálogo», se insiste tratar de «establecer las condiciones en las que el pueblo vasco ejercerá el derecho de libre determinación» y acordar «las condiciones para dicho ejercicio». Los proetarras señalan que hay que «construir un escenario democrático que garantice de manera efectiva el respeto de todos los derechos de todas las personas en toda Euskal Herria».

El cuarto punto es el de la «mesa de diálogo resolutivo», cuya constitución urge ahora Batasuna, veinte días después del comunicado de ETA en el que lanzaban amenazas contra el Gobierno, el PSOE y el PNV si no cumplían una serie de condiciones. «La mesa -dice- tendrá como núcleo central a los partidos políticos con funcionamiento estable en todos o algunos de los territorios de Euskal Herria» y será única para lo que los proetarras consideran Euskal Herria; es decir, incluyen Navarra y territorios del sur de Francia.

Representación

Batasuna, que está ilegalizada y no cuenta con representación en las instituciones parlamentarias y municipales, exige que para la constitución de la «mesa» se tenga en cuenta la representación «real» de los partidos y «ponderada». «Se deben -agrega- establecer las garantías acordadas para la participación de las organizaciones sociales y sindicales de Euskal Herria en el proceso de diálogo resolutivo».

Especial importancia tiene el apartado relativo a la «toma de decisiones», que se adoptarán bajo el criterio general de mayorías “suficientes”». En lo que parece una concesión a los socialistas vascos, se dice que «estas mayorías no se podrán fijar si no participan de ellas las dos sensibilidades o tradiciones políticas existentes en el diálogo resolutivo».

Pero, a continuación, Batasuna matiza que «esta condición no podrá ser ejercitada como un instrumento permanente para el bloqueo o el veto de posibles acuerdos». Es decir, que si un partido se obstina en oponerse a un acuerdo, al final no se le hará caso. Todo este proceso concluye en una «consulta popular» para que «la ciudadanía de Euskal Herria ratifique o rectifique» los acuerdos, que «deberán ser defendidos por quienes los suscriban».

El documento hace referencia a que los compromisos que se puedan alcanzar en la «mesa» «deberán ser negociados con el/los Estados» (España y Francia) y que para estas conversaciones «se procederá a acordar la interlocución nacional necesaria entre los partidos que suscriban el acuerdo para abordar el proceso de negociación con el Estado». Esta «negociación, según ha explicado Batasuna en repetidas ocasiones, y comparten partidos nacionalistas, debe de ser sobre la forma de aplicar los acuerdos no sobre el contenido, que no puede ser modificado.

«Internacionalización»

Finalmente, el punto quinto, que «internacionaliza» el «conflicto», señala que «el «diálogo político resolutivo contará con la presencia de organismos o personaliades de carácter internacional» y que «esta presencia garantizará tanto en términos técnicos como políticos el desarrollo del proceso».

Fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN subrayan que este documento es una prueba más de que el llamado «proceso de paz» o de «fin del terrorismo» es en realidad un proceso de consecución de objetivos.

   

Una información de J. M. Zuloaga y R. L. Vargas publicada en el diario LA RAZON el jueves 7 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.