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«Nunca Máis» vuelve a aprovechar una tragedia para arremeter contra el PP

Por Narrador - 21 de Agosto, 2006, 7:30, Categoría: Galicia

20.000 personas, encabezadas por el PSOE y el BNG, se manifiestan en Santiago contra «el terrorismo incendiario». Pese a la falta de efectivos durante los fuegos no hubo críticas ni a Xunta ni al Gobierno. José Blanco: «Rajoy no quería que los incendios se apagaran»

Madrid - La manifestación convocada ayer por «Nunca Máis» en Galicia tenía como lema «Paremos el terrorismo incendiario. Por un cambio en las políticas para nuestro monte». Miles de personas -20.000, según la Policía; 40.000, según la organización- se sumaron a una marcha en la que el principal interrogante que gritaron los asistentes fue: «¿A quién beneficia que arda Galicia?».

José Blanco, secretario de Organización del PSOE, a la misma hora en Madrid declaraba lo siguiente: «Sonará fuerte decirlo, pero lo voy a decir, durante estos días he escuchado en muchas ocasiones al señor Rajoy hablar de los incendios en Galicia, el señor Rajoy no quería que los incendios se apagaran, ni que se detuviera a los pirómanos, lo único que quería era criticar al presidente del Gobierno de España».

Al inicio de la manifestación, una de las portavoces de «Nunca Máis», Adela Figueroa, afirmó que Galicia «necesita un cambio radical en la política anterior, que durante muchos años desestructuró el país». Según esta ecologista, cuando hay una ordenación del territorio lógica prender fuego, aunque se quiera, es muy difícil», aseveró.Y es que, aunque desde agosto de 2005 el Partido Popular no está al frente de la Xunta, las críticas hacia sus dirigentes fueron la tónica durante toda la jornada de ayer. A las pancartas en las que se podían leer «Incendiario = Terrorista. Eucaliptos= gasolina» o «Partido Popular, terrorismo ambiental» se sumaron las palabras de la nutrida representación de representantes políticos del PSOE y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) que encabezaron la manifestación.

Entre los asistentes se encontraban el secretario de Organización del PSdeG, Ricardo Varela, el portavoz del Grupo Parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, y su homólogo del PSdeG, Ismael Rego. Jorquera valoró como «increíble» que el anterior Ejecutivo gallego destinase «recursos a la lucha contra el fuego» pero «nunca a investigar las causas». Además, resaltó que lo «fundamental» es «acelerar las políticas que está poniendo en marcha el actual Gobierno» para contrarrestar el «abandono rural» y la «gran eucaliptada» que provocó la gestión de la anterior Xunta.

Sin embargo, en relación «a las políticas del actual Gobierno», Alberto Blanco, alcalde popular de Muxía, en La Coruña, afirmaba hace dos días en una entrevista concedida a LA RAZÓN que «Narbona hasta ahora no había hecho nada» y que la catástrofe gallega era consecuencia de «reducir las plantillas de la lucha contra incendios un 34 por ciento».

Criminalizar. Por su parte, el portavoz parlamentario del PP de Galicia, Xosé Manuel Barreiro, recordó que cuando él era consejero de Medio Ambiente ya decía que el 90 por ciento de los incendios eran intencionados y que, ante tal afirmación, Emilio Pérez Toruriño, actual presidebte de la Xunta, y su vicepresidente, Anxo Quintana, le respondían que «pretendía criminalizar a la sociedad». «¿Por qué se quiere desviar la atención y no se quiere analizar la situación a fondo?», se preguntó.

A la manifestación se sumó también un reducido grupo de independentistas, que portaban grandes fotografías del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder del PP, Mariano Rajoy, o el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, su vicepresidente y el responsable de Medio Ambiente, con la leyenda «Responsable». No obstante, fueron abucheados por la gente cuando entraron en la plaza de la Quintana, donde la cantante Uxía Senlle leyó un manifiesto donde señaló que, en doce días, Galicia sufrió una «auténtica barbarie que sólo puede ser calificada de terrorismo incendiario».

El manifiesto recordó que se registraron cuatro víctimas mortales: dos mujeres que quedaron atrapadas en su coche en un fuego los primeros días, un hombre que apareció calcinado y otro que sufrió quemaduras mientras apagaba un fuego y murió tras varios días ingresado en un hospital.

«No lo vamos a olvidar», gritó Uxía Senlle, que también indicó que este año los incendios fueron «cualitativamente distintos» a los que habitualmente se registran en Galicia, ya que se registraron especialmente en la fachada atlántica, muy cerca de zonas habitadas y amenazaron casas, aeropuertos o gasolineras. «La percepción de la gente llegó a ser de un cierto desamparo cuando, pese a los esfuerzos desplegados por el operativo, el fuego era una amenaza real», y «otra vez» la sociedad civil «suplió con sus propias manos las carencias que se daban en los momentos más duros de la catástrofe». El manifiesto explicó también los objetivos de la manifestación: mostrar que la sociedad gallega «no ampara estas prácticas de terrorismo incendiario, sino que las repudia y combate» y reclama que no haya impunidad. «Los culpables, directos o indirectos -si se demuestra que existen- deberán pagar por su proceder», señaló.

248 millones de pérdidas. La plataforma «Nunca Mái» reclamó en el manifiesto la creación de una comisión parlamentaria en la Cámara gallega para estudiar lo acontecido estos días y apuntó que, más allá de la confrontación partidista, la sociedad gallega reclama de sus representantes soluciones al problema del fuego, ante lo que demanda una nueva política forestal. Mientras, técnicos y veterinarios de la Consejería de Medio Rural calculan los daños ocasionados por las llamas. Uniones Agragarias ya ha cifrado en 248 millones la pérdida de renta a la que tendrán que hacer frente los agricultores, ganaderos y dueños de madera, por lo que no ha dudado en situarlos como «las grandes víctimas reales».

    

Una información de F. Martínez publicada en el diario LA RAZON el lunes 21 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.