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El "montaje de las caricaturas" queda al descubierto

Por Narrador - 20 de Agosto, 2006, 7:00, Categoría: Islamismo

¿Recuerdan la fenomenal polémica por unas supuestas caricaturas sobre Mahoma? ¿La reacción del ‘Presidente Accidental’? Pues ahora queda la historia al descubierto evidenciando la artificialidad de la ‘polémica’ y los intereses espurios que se perseguían

El «montaje de las caricaturas»

   

BERLÍN. «Nada fue casual». La reacción mundial de muchos musulmanes ante las caricaturas de Mahoma podría haberse tejido con intereses lejanos, electorales, muy al margen de un entrometido diario popular de un pequeño país.

Así lo revelan sujetos de la trama en el Süddeutsche Zeitung Magazin, en lo que parece la primera reconstrucción detallada de hechos que hace meses conmovieron ufanos pilares de la vieja Europa. La indignación islámica sirvió a la Casa Real saudí, a las dificultades palestinas, a las maquinaciones sirias, sobre todo a la campaña electoral egipcia.

La idea de los dibujos había salido de una fiesta alternativa en el barrio de Frederiksberg de Copenhague, ante la dificultad de un autor para encontrar un dibujante que ilustrase un cuento de Mahoma. Un reportero presente lanza un reportaje: «El miedo de los artistas a criticar el islam» suscita debate sobre la autocensura, tras el asesinato de Theo van Gogh, y un redactor del Jyllands-Posten propone una invitación a la federación de dibujantes: «¿Quieren dibujar a Mahoma tal y como lo ven?» Muchos renuncian, otros ven un montaje, doce envían sus dibujos, incluyendo uno con una crítica a la «provocadora dirección» del diario.

Para la mayoría de musulmanes pasa desapercibido y sus líderes renuncian a tomar parte. Pero un grupo de imanes de la radical «Hermandad y Fraternidad» pudo ver tajada, y uno de ellos, Raed Hlaydel, pasa a comandar un plan: demandar al Gobierno danés, convocar a embajadores musulmanes, contactar con medios islámicos y lanzar una movilización global.

Exagerado con mentiras

Cuando el primer ministro Rasmussen dice que no es asunto suyo, la embajadora egipcia se dice afrentada: Egipto denuncia que Copenhague secunda la invasión de Irak, su ministro de Exteriores busca llevar el caso a la ONU, a la Liga Árabe y a la Conferencia Islámica.

El Cairo encara elecciones bajo presión islamista y en la última visita Rasmussen había osado recibir a la oposición. Teledirigida por su ministro de Exteriores, la embajada patrocina visitas de Hlaydel a países y líderes islámicos, a los que enseña también dibujos ofensivos distintos a los publicados por el Jyllands-Posten, se informa de que han sido 120 -no 12- las caricaturas y que los patrocina el gobierno. Gheit reparte un dossier en una cumbre en la Meca.

La presión se vuelve contra Copenhague y el diario, los intelectuales abandonan por primera vez «libertad de expresión» por «respeto» y creen poder minar Rasmussen. Cuando tras las elecciones El Cairo se torna conciliador, es tarde: la Meca ha tomado el relevo y llama globalmente a la resistencia. Riad encubre la muerte de 392 peregrinos y la presión fundamentalista con la colaboración del famoso predicador de Al Yasira lanza el 3 de febrero el «Día de la Ira».

Copenhague pierde hasta el apoyo de ministros y comisarios del consejo europeo: «es un problema interno danés». Un imán en Riad llama a sus feligreses «a tomar las armas» y el iniciador de todo, el imán Hlaydel, proclama en Islamonline que en el Ayuntamiento de Copenhague va a ser quemado el Corán. Una oleada de sms logra que ardan las embajadas danesa y noruega en Damasco; luego en Beirut y Teherán.

Ofensa religiosa que no es tal

Dinamarca se queda sola hasta que en marzo y abril remiten protestas y boicots. No todas las sociedades ni redacciones están a la altura de animar controversias. La suscitada partió el alma de algunos refugios ideológicos, pues a veces cuando el cuestionamiento no viene de una izquierda o un descreído suele verse intolerable. Por acción o reacción, los daneses lanzaron un debate que tantos habían preferido ahorrarse. Pero, a día de hoy, doce dibujantes siguen en la clandestinidad.

    

Una información de Ramiro Villapadierna (Corresponsal) publicada en el diario ABC el domingo 20 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.