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Galicia pierde en 8 días tantas hectáreas como en todo 2005

Por Narrador - 13 de Agosto, 2006, 8:00, Categoría: Galicia

Expertos y ecologistas afirman que en los dos últimos años se ha duplicado la superficie quemada respecto a la media de los 15 anteriores. «Todos los agostos hay 700 incendios semanales, pero antes se sabían apagar», dice un ingeniero forestal

Madrid - A las tres de la tarde de ayer la Xunta informaba de que había 103 incendios, 54 de ellos activos. A esa misma hora, Emilio Pérez Touriño, su presidente, afirmaba, optimista, que «la situación ha mejorado»; que el 91 por ciento de los fuegos estaba controlado. En otro comunicado, el Gobierno gallego aseguraba que no había estimación de hectáreas quemadas. Su consejería de Medio Rural aseveraba, a los pocos minutos: «Ya van decenas de miles. Pueden ser dos decenas, cuatro u ocho». Narbona habló de sólo 5.000. Touriño elevó hasta 10.000. Y los expertos y ecologistas, a sábado día 12, -sólo ocho días después de que comenzase la oleada de incendios- hablan ya de 60.000. Las informaciones son dispares; las cifras no cuadran tras una semana de «psicosis incendiaria». «No podemos hacer cálculos hasta que no se extingan las llamas», dicen fuentes gubernamentales gallegas. «Yo he oído 40.000, por lo menos», farfullan, con la boca pequeña, desde el gabinete de Prensa de Medio Ambiente.

Galicia arde. Sus cuatro provincias han sufrido la embestida de las llamas. Más virulentas han sido en La Coruña y Pontevedra. La plataforma ecologista Adena alertaba anteayer con un dato: se triplica o cuadruplica la superficie quemada en Guadalajara el año pasado. Esto significa que, si en Guadalajara ardió un área equiparable a 12.000 campos de fútbol, en Galicia ya se han quemado, como mínimo, 60.000 estadios. Tal hipótesis -fundada en una serie de cálculos en los que se tienen en cuenta el número de incendios que se producen cada día y el tiempo de extinción, entre otras cosas- es sustentada por Greenpeace. «Parece claro que si en agosto del año pasado se quemaron 33.000 hectáreas, esta semana ha ardido el doble de superficie», asegura Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de bosques. Ingenieros forestales gallegos suscriben la estimación: «Van, tirando por lo bajo, 60.000 hectáreas en una semana. Es decir, más que en todo el último año en Galicia», dice Andrés Novo, profesor de Ingeniería Forestal de la Universidad de Vigo y secretario general de «Silvanus», una asociación dedicada al cultivo y al estudio de los bosques. Se muestra tajante en su valoración: «Todos los años en agosto hay una media de 700 incendios semanales, igual que ahora. Que no nos digan que lo extraordinario este año es el elevado número de incendios porque es mentira. Y que, por favor no intenten contarnos que es que este año los fuegos son provocados, porque siempre ha sido así. El problema es la falta de efectividad de la Xunta. Esta administración es incompetente y no sabe como manejar un servicio de extinción».

10.000 incendios. Novo que, por su trabajo, conoce a la perfección el monte gallego y maneja una serie de estadísticas de los últimos años habla, sin titubeo, de 60.000 hectáreas quemadas. «Desde 1991 hasta 2004 había alrededor de 10.000 incendios al año en nuestra comunidad. Y la superficie media quemada era de 30.000, con las variaciones, claro está, de cada año. El año pasado, en el que BNG y PSOE llegaron al Gobierno e hicieron frente a la campaña de incendios de agosto, las hectáreas quemadas ascendieron a 57.000», afirma.

¿Pero, cuál es el problema? Si hay el mismo número de incendios, ¿por qué se están quemando más hectáreas? El ingeniero forestal afirma que la respuesta está en la maniobra de la Xunta de desmontar toda la cúpula directiva y toda la organización del servicio de defensa contra incendios. «Un servicio -asevera- que ha funcionado a la perfección en los últimos 15 años». La Xunta, según Novo, ha reducido el número de efectivos y carece de planificación y de mando. «Antes, el servicio de extinción tenía un objetivo: acabar con el incendio ante de que quemase tres hectáreas -una, si era en zona arbolada-. Al final, se consiguió que sólo el dos por ciento de los fuegos que se producían en Galicia superaban las 25 hectáreas. «Ahora, en los fuegos que comenzaron hace una semana, hay algunos que han arrasado hasta 12 kilómetros. Vamos, que debe haber algunos que hayan quemado casi 2.000 hectáreas».

Otra de las diferencias que cita este ingeniero es que en Galicia, en años anteriores no se recurrió nunca a decretar el nivel 1, con peligro para la población, y este año muchos han sido de este nivel o incluso del superior -2- con intervención del Ejército. «Lo importante en la extinción es el principio, atajar el incendio desde el inicio, pero esto ha fallado. Por poner un ejemplo, he de decir que un día de marzo de hace unos años se declararon casi 50 focos en una misma jornada. En 24 horas estaban apagados. Y, ahora, la Xunta no es capaz de acabar con el centenar de incendios en una semana. Se les han descontrolado. «El fracaso no es una palabra que contemplen», apostilla. «Ellos prefieren vender la heroicidad de la sociedad gallega, que pelea contra el fuego. Y eso es su fracaso, porque no han sabido acabar con él; no han sabido frenarlo. La realidad es que han pasado siete, ocho días, y se ha quemado lo mismo que el año pasado. Y el doble de lo que, habitualmente, se quemaba», concluye.

Fiebre incendiaria cada 5 años. Por otra parte, sumidos en plena oleada de incendios, Greenpeace ha llegado a la conclusión que, si se revisan las estadísticas de incendios en Galicia durante los últimos 15 años el fenómeno que devasta los montes gallegos estos días se repite no es nuevo y se la misma periodicidad. Cada lustro, una avalancha de incendios en un periodo corto de tiempo desborda a todas las políticas antiincendios establecidas Por ejemplo, en abril de 1995, la comunidad registraba 600 incendios en apenas tres días. Entre el 25 y el 30 de agosto de ese mismo año se contabilizaron un millar. «Estamos en uno de esos ciclos -añade Miguel Ángel Soto- que siempre presentan las mismas características: se inician en el momento justo, cuando las condiciones meteorológicas son más favorables a la expansión de las llamas. Hay un “chupinazo” incendiario, un desencadenante, y al momento, los focos se cuentan por centenares cada día. Salen los pirómanos, el que quiere limpiar la finca o vengarse del vecino».

Al cierre de esta edición, de acuerdo con datos de la Xunta, en Galicia se registraba un total de 164 incendios, de los que 71 permanecían activos y otros 93 controlados. Por provincias, La Coruña es la sufrió más complicaciones, pese a que se lograron controlar o extinguir el 71 por ciento de los fuegos. Así, a las 20:00 horas había 14 fuegos activos y 35 extinguidos o controlados, y los más graves se registraron en los municipios de Santiago, Abegondo, Pobra do Caramiñal y Cée, donde los vecinos tuvieron que ser desalojados.

   

Una información de C. Trujillo y D. Ruipérez publicada en el diario LA RAZON el domingo 13 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.