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Agosto del 2006

Felipe González apoya las ambiciones nucleares iraníes

Por Narrador - 31 de Agosto, 2006, 16:00, Categoría: Irán

Nueva muestra de una política exterior errática que coloca a nuestra nación en el ‘rincón de la historia’. Ahora un ex presidente de España se reúne con el presidente iraní apoyando sus delirantes proyectos en el día que vence el ultimátum de Naciones Unidas.

Felipe González se reúne con Ahmadineyad en Teherán al término de una visita privada a Irán

  

El ex presidente dice que Israel "se ha enfrentado a la derrota" en Líbano y Ahmadineyad destaca la posición "positiva y lógica" de España

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) - El ex presidente del Gobierno Felipe González concluyó hoy una visita privada a Irán que inició el pasado lunes y que le ha permitido mantener encuentros con el presidente de este país, Mahmud Ahmadineyad, el negociador iraní para el programa nuclear, Alí Larijani, y el ministro de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, según informaron a Europa Press fuentes de su entorno.

González fue invitado por el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores a Teherán en su calidad de ex presidente del Gobierno. Asimismo, el Palacio de la Moncloa y el Ministerio español de Asuntos Exteriores estaban al corriente de este viaje a Irán. "La Moncloa y el Gobierno español conocía la visita porque González informa siempre de todos sus movimientos, no solo ahora sino antes con el PP a la hora de comunicar a Exteriores sus viajes y visitas", precisaron.

La agencia oficial iraní IRNA recoge la entrevista de Ahmadineyad y González afirmando que el mandatario iraní expuso al ex presidente del Gobierno que las sanciones internacionales "no pueden causar que el pueblo iraní renuncie a conquistar las cumbres del progreso y del honor".

"Muchos de los éxitos cosechados en el país, como el acceder al ciclo de combustible nuclear y la producción de agua pesada, lo han sido bajo condiciones de sanciones. Por tanto, sería mejor que los países europeos fuesen independientes en sus decisiones y solucionen los problemas a través de la negociación", indicó Ahmadineyad pocas horas antes que acabe el ultimátum de la comunidad internacional a Irán sobre el programa nuclear.

Después de expresar que adoptando una política independiente y lógica, los países europeos podrían hacer que los pueblos de la zona tengan una visión positiva de ellos, añadió que "los europeos no deben seguir las políticas erróneas y hostiles de Estados Unidos ya que este país solo piensa en sus intereses."

En referencia "al doble rasero y a la discriminación" que algunos países occidentales mantienen en su postura respecto al contencioso nuclear de Irán, Ahmadineyad declaró: "La República Islámica de Irán está en sus comienzos en la producción de combustible nuclear, como miembro del TNP y según los derechos que le otorga la Organización Internacional de la Energía Atómica, pero Estados Unidos no ha firmado el TNP, y mientras está experimentando con una tercera generación de bombas atómicas, dice que Irán es un peligro para el mundo, lo cual es una injusticia y un atentado contra la realidad."

Ahmadineyad sostuvo durante su encuentro con González que las raíces de las crisis en Oriente Próximo hay que buscarlas "en la existencia del régimen artificial sionista", en referencia a Israel, y reiteró que la imposición del mismo, "además de los daños infligidos a los pueblos de esta zona causan pérdidas a los países europeos pues los habitantes de esta región consideran que el factor de los crímenes sionistas es el apoyo que EEUU y algunos países europeos le brindan a ese régimen"

POSICIÓN "LÓGICA Y POSITIVA"

Asimismo, el presidente iraní constató que la postura de España sobre esta crisis es "lógica y positiva", y manifestó: "La decisión del Gobierno español de sacar sus efectivos de Irak ha alegrado al pueblo iraquí, y esto demuestra que la adopción de una política independiente por parte de los países europeos hace que la visión de los pueblos de la zona para con ellos cambie de manera positiva", hizo hincapié.

Por su parte, González consideró, según IRNA, que el papel de Irán en la región es "clave y vital", y tras reconocer el derecho del pueblo iraní a la tecnología nuclear se mostró optimista en que el litigio atómico se solucione a través de las negociaciones.

El ex presidente del Gobierno se refirió al conflicto de este verano entre Israel y la milicia chií libanesa de Hezbolá. "Tel Aviv creía que el poderío militar le daría la victoria, pero no ha sido así, e Israel se ha enfrentado a la derrota con sus políticas en la zona", señaló a Ahmedineyad

González agregó, en último término, que España "apoya la formación de una Palestina independiente y cree que la única solución a la crisis de Irak es la salida de las fuerzas ocupadoras de este país".

  

Información difundida por la Agencia EUROPA PRESS el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Ahmadineyad: “Irán no le teme a las sanciones. Que los países europeos sean independientes”

Teherán, Irán.- Mahmud Ahmadineyad, presidente de la República Islámica de Irán, ha dicho en una conversación que ha mantenido con Felipe González, ex presidente del gobierno de España, que las sanciones no pueden causar que el pueblo iraní renuncie a conquistar las cumbres del progreso y del honor, y argumentó que “muchos de los éxitos cosechados en el país, como el acceder al ciclo de combustible nuclear y la producción de agua pesada, lo han sido bajo condiciones de sanciones. Por tanto, sería mejor que los países europeos fuesen independientes en sus decisiones y solucionen los problemas a través de la negociación.”

Después de expresar que adoptando una política independiente y lógica los países europeos podrían hacer que los pueblos de la zona tengan una visión positiva de ellos, añadió que “los europeos no deben seguir las políticas erróneas y hostiles de Estados Unidos ya que este país solo piensa en sus intereses.”

En referencia al doble rasero y a la discriminación que algunos países occidentales mantienen en su postura respecto al contencioso nuclear de Irán, Ahmadineyad declaró: “La República Islámica de Irán está en sus comienzos en la producción de combustible nuclear, como miembro del TNP y según los derechos que le otorga la Organización Internacional de la Energía Atómica, pero EEUU no ha firmado el TNP, y mientras está experimentando con una tercera generación de bombas atómicas, dice que Irán es un peligro para el mundo, lo cual es una injusticia y un atentado contra la realidad.”

Ahmadineyad sostuvo durante su encuentro con González que las raíces de las crisis en Oriente Medio hay que buscarlas en la existencia del régimen artificial sionista, y reiteró que la imposición del mismo, “además de los daños infligidos a los pueblos de esta zona causan pérdidas a los países europeos pues los habitantes de esta región consideran que el factor de los crímenes sionistas es el apoyo que EEUU y algunos países europeos le brindan a ese régimen.”

Ahmadineyad evaluó la postura de España sobre esta crisis, de la que dijo que era “lógica y positiva”, y manifestó: “La decisión del gobierno español de sacar sus efectivos de Irak ha alegrado al pueblo iraquí, y esto demuestra que la adopción de una política independiente por parte de los países europeos hace que la visión de los pueblos de la zona para con ellos cambie de manera positiva.”

Por su parte, Felipe González consideró que el papel de Irán en la región es “clave y vital”, y tras reconocer el derecho del pueblo iraní a la tecnología nuclear se mostró optimista en que el litigio atómico se solucione a través de las negociaciones.

Después de referirse a la reciente derrota de Israel en su guerra contra el Líbano, Felipe González declaró que “Tel Aviv creía que el poderío militar le daría la victoria, pero no ha sido así, e Israel se ha enfrentado a la derrota con sus políticas en la zona.”

El ex presidente español agregó: “España apoya la formación de una Palestina independientes y cree que la única solución a la crisis de Irak es la salida de las fuerzas ocupadoras de este país.”

  

Información difundida por la Agencia IRNA (Irán) el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Ahmadineyad agradece ante Felipe González la postura "lógica y positiva" de España en la crisis nuclear     

  

El ex presidente del Gobierno, Felipe González, concluyó una visita privada a Irán que  inició el lunes. González se ha reunido con el presidente Mahmud Ahmadineyad, el negociador nuclear Alí Larijani, y el ministro de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki. Según la agencia oficial de noticias iraní IRNA, en la entrevista con Ahamdineyad el mandatario le agradeció la postura "lógica y positiva" de España en la actual crisis. Además, aplaudió la decisión del actual Gobierno español de retirar a sus soldados de Irak. González, en tanto, dijo que el papel de Irán en la región es clave y que las autoridades de Teherán tienen derecho a acceder a la tecnología atómica.

LD (Agencias) Según han difundido la agencia oficial de noticias iraní IRNA, en la entrevista que sostuvieron el presidente Mahmud Ahmadineyad y Felipe González, el mandatario iraní agradeció la postura "lógica y positiva" que España mantiene ante la crisis internacional generada por el polémico programa nuclear de Teherán.

Ahamdineyad destacó enseguida que las posibles sanciones internacionales contra su país no lograrán que "el pueblo iraní renuncie a conquistar las cumbres del progreso y del honor". Destacó que "muchos de los éxitos cosechados en el país, como el acceder al ciclo de combustible nuclear y la producción de agua pesada, lo han sido bajo condiciones de sanciones. Por tanto, sería mejor que los países europeos fuesen independientes en sus decisiones y solucionen los problemas a través de la negociación".

Alegría en Irak

El presidente Ahmadineyad sostuvo que las raíces de las crisis recurrentes que afectan a Oriente Medio hay buscarlas "en la existencia del régimen artificial sionista" (Israel). El presidente iraní añadió: "Además de los daños infligidos a los pueblos de esta zona causan pérdidas a los países europeos pues los habitantes de esta región consideran que el factor de los crímenes sionistas es el apoyo que EEUU y algunos países europeos le brindan a ese régimen".

Antes de dar la palabra a González, el presidente destacó que "la decisión del Gobierno español de sacar sus efectivos de Irak ha alegrado al pueblo iraquí, y esto demuestra que la adopción de una política independiente por parte de los países europeos hace que la visión de los pueblos de la zona para con ellos cambie de manera positiva".

Por su parte, el ex presidente González –según difunde IRNA- reconoció el derecho de Irán a la tecnología nuclear por el "papel clave y vital" que ese país tiene en la región. Enseguida, se mostró optimista de que el litigio internacional se solucione a través de la vía diplomática.

Perdió Israel

En otro tema, Felipe González opinó que, en la guerra no declarada entre Israel y Hezbolá en territorio libanés, "Tel-Aviv creía que el poderío militar le daría la victoria, pero no ha sido así, e Israel se ha enfrentado a la derrota con sus políticas en la zona". Finalmente, agregó que España "apoya la formación de una Palestina independiente y cree que la única solución a la crisis de Irak es la salida de las fuerzas ocupadoras de este país".

Felipe González concluyó este jueves su visita a Irán que inicio el pasado jueves. En esos días ha mantenido contactos, además de con Ahmadineyad, con el negociador en la crisis nuclear, Alí Larijani, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki. Esta última instancia fue la encargada de invitarlo en su calidad de ex residente de La Moncloa. El Gobierno español siempre estuvo al tanto del viaje.

  

Una información publicada en libertaddigital.es el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

De la Vega pide más medios contra los cayucos pero la UE sólo ofrece reuniones

Por Narrador - 31 de Agosto, 2006, 7:00, Categoría: Unión Europea

La vicepresidenta concretó su lista de necesidades: «Barcos, aviones y más personal». A lo único que se comprometió Frattini es a pedir «solidaridad» a los 25 y a convocar una minicumbre en España

BRUSELAS.- «El control y seguridad de la frontera requiere aportar más barcos, más patrulleras, más aviones y más personal». Así de clara se mostró ayer la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, en Bruselas, donde ha concluido un periplo diplomático de dos días en busca de solidaridad europea para luchar contra la llegada masiva de cayucos a las Islas Canarias. La respuesta comunitaria ha sido un mea culpa por la lentitud de la reacción, una vaga promesa de mayor efectividad y rapidez, y varios encuentros ministeriales para convencer a los Estados miembros de que la inmigración es un problema de todos y que, por lo tanto, todos tienen que colaborar.

«Por pocos medios que ponga cada país, si todos los países contribuyen, le aseguro que tendremos los medios suficientes», afirmó la vicepresidenta ante la petición de que cuantificara las necesidades españolas para frenar la llegada de cayucos. Sin embargo, a pesar de las promesas de los gobiernos europeos, hasta ahora sólo cuatro países han contribuido con medios técnicos -patrulleras o aviones- a la misión que la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex) está desarrollando en Canarias.

«Voy a hacer un llamamiento a la solidaridad por lo que se refiere a los medios concretos», explicó el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Interior, Franco Frattini, que añadió que lo hará en el encuentro informal de ministros del ramo el próximo mes en Tampere (Finlandia).

Sobre esa mesa también estará la propuesta de Frattini de ampliar hasta el mes de diciembre la misión de Frontex en Canarias. «Propondré al Consejo prologar esta misión hasta finales de año porque no podemos limitarnos a 8 o 9 semanas para evaluar la eficacia concreta de la primera misión europea. Hace falta mucho más tiempo».

Más medios y más tiempo han sido las exigencias de la vicepresidenta española, quien, además, reprochó la «lentitud» con la que se ha llevado a cabo el despliegue de la misión europea. «Creemos que el camino iniciado es el camino correcto, pero hay que recorrerlo con más medios, con más celeridad y con una mejor coordinación». En concreto, «como mínimo hay que duplicar los medios para tener garantías de que Frontex funciona», precisó De la Vega en una reunión posterior con los periodistas.

Frattini asumió su cuota de responsabilidad sobre estas críticas pero las achacó a «la falta de experiencia» en este tipo de misiones ya que se trata de una operación «sin precedentes». De la Vega recordó a Frattini su compromiso personal de hacer funcionar Frontex con más medios, más eficacia y mejor coordinación antes de finales de año.

El otro tema pendiente para España es la necesidad de poner en marcha un diálogo político con Africa, cerrar acuerdos de repatriación e intensificar los medios para luchar contra el problema en origen, a saber, la pobreza.

Aunque no ha habido respuestas concretas e inmediatas, De la Vega se va satisfecha a España por entender que la inmigración está cada vez más en la agenda política de la UE. Ayer, coincidiendo con su visita, el colegio de comisarios aprobó la creación de un grupo de trabajo permanente, coordinado por Frattini, para tener un enfoque global en el problema de la inmigración. Además, el comisario ha confirmado ya su participación en la reunión ministerial de países mediterráneos que se celebrará, en las próximas semanas, en España a instancias del Gobierno de Zapatero, para avanzar en la elaboración del «modelo europeo de gestión de la frontera marítima» que implica peculiaridades como el «patrullaje y vigilancia, salvamento y rescate, identificación y documentación y retorno y repatriación».

La inmigración será también uno de los temas principales de las dos cumbres de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrarán en octubre y en diciembre y de las que se espera que salga «un verdadero modelo de vigilancia y gestión de las fronteras marítimas». El Ejecutivo español reconoce que todavía falta mucho por hacer, empezando por convencer a todos los Estados miembros para que se impliquen en esta lucha.

De la Vega explicó, además, que en la cumbre de octubre en la localidad finlandesa de Lathi se presentará un estudio de viabilidad para un «sistema europeo de vigilancia marítima». También indicó que Frattini se había comprometido a «buscar instrumentos para abordar el tema de los menores inmigrantes y financiar instrumentos de acogida y formación».

Frattini afirmó que el colegio de comisarios debatió este miércoles la crisis migratoria y acordó establecer un grupo de trabajo permanente de todos los comisarios con responsabilidad en esta área para mejorar la coordinación interna del Ejecutivo comunitario.

La comisaria europea de Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, que también se reunió con De la Vega, reiteró que la Comisión está «muy preocupada» por el problema de los flujos migratorios que llegan a España, pero también a Malta e Italia, y recordó que ya se han movilizado dos millones de euros para Mauritania, y se han aumentado de 40 a 67 millones de euros los fondos destinados a Marruecos para la gestión de fronteras.

  

Una información de Elena Aljabilla publicada en el diario EL MUNDO el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La Diada más «nacional» de Maragall defenderá la «libertad» del País Vasco

Por Narrador - 31 de Agosto, 2006, 6:30, Categoría: General

BARCELONA. La aprobación del nuevo Estatuto catalán y la negociación entre el Gobierno y ETA con la declaración de «alto el fuego» por parte de la banda terrorista, son los dos referentes escogidos por el Gobierno de Maragall y el Parlamento autonómico para el acto oficial de celebración del «Onze de Setembre». Y esta vez no cabe culpar a Esquerra, que abandonó el Ejecutivo autonómico el pasado mayo. El programa, ultranacionalista como adelantó el pasado lunes ABC, es obra del Gobierno socialista de la Generalitat.

La última Diada de Maragall como presidente confirma así el marcado carácter nacionalista que ya se avanzaba en los borradores de la celebración, aunque los representantes de la Generalitat y el Parlament, los socialistas Montserrat Tura e Higini Clotas respectivamente, se limitaran ayer a apuntar que «no es ni más ni menos nacionalista» que otros años. Eso sí, se trata de «una celebración nacional», una «reafirmación del amor por nuestra tierra y nuestra nación».

El cantautor Paco Ibáñez será el responsable de interpretar una canción en euskera, que podría ser «Txoria-txori» (Pájaro, pájaro) y que evoca la libertad: «Si le hubiera cortado las alas; hubiera sido mío; no se habría escapado; Pero así habría dejado de ser pájaro; y yo; yo lo que quería era un pájaro».

Canción en euskera

Este era el tema que debía interpretar Mikel Laboa, el cantante previsto en el borrador del acto que el Gobierno catalán remitió a los grupos parlamentarios en julio, y que finalmente ha sido sustituido por Paco Ibáñez. «El principio del proceso hacia un horizonte de esperanza hacia la paz lo queremos simbolizar con el hecho de que esté presente con una canción en euskera, que finalmente interpretará Paco Ibáñez», explicó la consejera de Interior, Montserrat Tura.

La consejera no pudo confirmar, sin embargo, cuál será el tema finalmente escogido por Ibáñez, pero sí aclaró que será traducido para los asistentes al acto. En todo caso, con la referencia a la situación política en el País Vasco el Gobierno catalán recupera una de las «obsesiones» de Maragall, quien en más de una ocasión ha comprometido al PSE con sus opiniones sobre el terrorismo y el futuro de esta comunidad.

Por otro lado, la referencia al Estatuto recién aprobado la pondrá la «senyera» que este año entregará el alcalde de Miravet, la población donde los líderes de los cinco partidos catalanes pactaron las bases de la reforma estatutaria.

Además, el acto «homenajeará a catalanes universales», tal y como explicó Tura, con las referencias al músico Pau Casals y el poeta Salvador Espriu. En el primer caso, se ha escogido para la ocasión la lectura del discurso de Pau Casals ante la ONU en 1971, en el que Casals explicitó su nacionalismo al explicar ante la Asamblea Plenaria que «Cataluña hoy es un provincia de España. Pero ¿qué ha sido Cataluña?. Cataluña ha sido la nación más grande del mundo». La pieza escogida para recordar a Espriu no es otra que «Inici del càntic al temple», que concluye: «Ahora decid: nos mantendremos fieles para siempre al servicio de ese pueblo».

Con este contenido, el Gobierno catalán, en el que ya no está presente Esquerra, ha conseguido dar el «matiz» más nacionalista de los últimos años a la celebración, hasta el punto de haber conseguido, por primera vez, los aplausos de CiU al evento. El vicepresidente del Parlamento catalán recordó, en este contexto, que «la aspiración es celebrar una Diada con un componente nacional, celebrarlo con la dignidad nacional que se merece».

La asistencia de Pujol

Con este programa, parece que este año sí se contará con la presencia del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol, tal y como afirmaron fuentes de CiU. En la pasada edición Pujol se negó a asistir al acto institucional tras protagonizar una agria polémica con Tura, a la que acusó de menospreciar a los gobiernos de Convergència al presentar el festejo organizado por el tripartito como el primero que había otorgado a la celebración de la Diada la dignidad institucional que le corresponde.

Al margen de esta polémica, en la que Montserrat Tura no quiso entrar de nuevo, la consejera apuntó al ministro «in pectore» Joan Clos (nuevo titular de Industria) como representante del Gobierno en el acto, aunque no confirmó ningún nombre.

   

Una información de Iva Anguera De Sojo publicada en el diario ABC el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Soldados españoles en Líbano sin permiso del Congreso

Por Narrador - 31 de Agosto, 2006, 6:00, Categoría: General

Ya hay soldados españoles en Líbano sin que el Congreso haya dado apoyo oficial a la medida, en contra de lo que prometió el pasado año el presidente del Gobierno en el Parlamento. Veinticuatro miembros de las Fuerzas Armadas llegaron ayer a territorio libanés en comisión de reconocimiento del terreno, como avanzadilla de los efectivos que reforzarán el contingente de Naciones Unidas. El ministro de Defensa comparecerá en la Cámara el próximo día 7

Madrid - Los primeros militares españoles pisaron ayer suelo libanés. Se trata de 24 oficiales, que forman la comisión de reconocimiento enviada a Líbano por Defensa para evaluar el terreno donde se desplegará el contingente español. Durante los próximos días, la comisión se encargará de recabar todos los datos posibles sobre la situación de la zona y las necesidades de la fuerza que será desplazada para enviárselos al ministro de Defensa de cara a la comparecencia que éste realizará el próximo 7 de septiembre en el Congreso.

Pero la llegada de los primeros militares a Líbano ha levantado ciertas ampollas. El PP, a través de su diputado Arsenio Fernández de Mesa, criticó ayer en declaraciones a este diario que el Gobierno no haya siquiera consultado al Parlamento este primer envío pese a que fue el propio José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que no saldría ni un solo soldado español sin pasar por la Cámara Baja. «Zapatero fue el que dijo que el camino de los cuarteles al exterior pasará permanentemente por el Congreso», recalcó Fernández de Mesa, quien añadió que «esto es una prueba más de sus incumplimientos de palabra». Por eso, insistió, «debería haber realizado una petición al Congreso para que estos veinticuatro salieran», y remató que «está claro que los compromisos que adquiere Zapatero los adquiere para no cumplirlos».

Por su parte, el portavoz del PP en la Comisión de Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, afirmó ayer a Europa Press que su grupo parlamentario está «favorablemente dispuesto» a apoyar el despliegue español aunque exige que el Ejecutivo aclare previamente las «muchísimas incógnitas» de la misión.

Y mientras el debate político sobre cobra fuerza de cara a la próxima semana, el Almirante de la Flota, Ángel María Tello Valero, que ayer se despedía a bordo del «Príncipe de Asturias» debido a que pasa a la reserva, apuntó algunos detalles sobre la misión. Tras recalcar que aún se está negociando en diferentes ámbitos para definir el despliegue, señaló que el batallón principal lo compondrán unos 450 ó 500 infantes de Marina que podrían partir hacia el 8 o el 9 de septiembre.

El almirante Tello, que tras 45 años de servicio en la Armada pasó ayer a la reserva, recalcó que los efectivos de la Infantería de Marina se introducirán en el país por mar, «a bordo de buques anfibio como el Pizarro, Galicia o Castilla, tal como se hizo en Haití por seguridad y para propiciar el posterior establecimiento del Ejército de Tierra». Los infantes irán acompañados por un grupo de ingenieros con vehículos propios para habilitar el terreno de cara al despliegue de la Legión entre octubre y noviembre.

   

Una información de R. N. publicada en el diario LA RAZON el jueves 31 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«Que ETA haga explotar un coche carece de especial trascendencia»

Por Narrador - 30 de Agosto, 2006, 6:00, Categoría: - Tregua Etarra

Interior ocultó a la opinión pública el hallazgo en Francia de un vehículo calcinado días antes del anuncio de diálogo. La oposición exige explicaciones al ministro Rubalcaba y pide que comparezca en el Congreso

Madrid - El curso político se inicia con la sombra más que fundada de que la organización terrorista ETA continúa operativa y con la polémica de por qué el Ejecutivo ocultó dos meses la explosión por la banda de un coche en Francia. De momento, el director general de la Guardia Civil justificó la ocultación de este suceso por carecer de trascendencia para la opinión pública. En declaraciones a la Cadena Ser, Joan Mesquida se refirió así a la información confirmada anteayer por el Ministerio del Interior sobre que la Gendarmería francesa le había comunicado el pasado 30 de junio de la localización de un vehículo calcinado por la banda terrorista en el sur de Francia.

Después de negar que Interior pretendiera ocultar este hecho, restó importancia al suceso al precisar que se trata de «informaciones que se van produciendo» y que, bajo su punto de vista, carecen de especial «trascendencia» para la opinión pública. El máximo responsable de la Guardia Civil restó importancia a la explosión del coche. A su juicio, es «una práctica relativamente habitual» dentro de ETA quemar los vehículos que usan con el fin de eliminar huellas y cualquier pista que pueda identificar a sus usuarios.

Fuentes antiterrorista informaron a LA RAZÓN que el artefacto no es una bomba lapa de las que tradicionalmente ha utilizado ETA, ya que entre los restos no se han hallado los elementos de activación de este tipo de artefactos, que se accionan con el movimiento, ni los imanes con los que se adosan a los bajos de los automóviles.

Pese a todo, la Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que la organización terrorista vuelva a actuar porque las fuerzas de seguridad deben ponerse en la peor situación con el fin de «poner los medios» y evitar que esa posibilidad se produzca. «Unicamente así se puede ser eficaces», apuntó.

Joan Mesquida confirmó, además, que la Benemérita no dispone de «ningún dato» que permita «apreciar» que ETA esté ensayando mecanismos de explosión y aseguró que el Cuerpo «no ha bajado un milímetro» su lucha contra el terrorismo y, en particular, contra el de la organización terrorista ETA.

Contra Zapatero

El Partido Popular afirmó ayer que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, debería haber informado al resto de las formaciones políticas cuando tuvo conocimiento del hallazgo en el sur de Francia del vehículo. En declaraciones a Servimedia, el secretario general del PP el País Vasco, Carmelo Barrio, criticó que el Ejecutivo haya tardado dos meses en desvelar este dato, dada su trascendencia en medio del alto el fuego el inicio de conversaciones con los terroristas.

Barrio denunció que el Gobierno «incumple sus funciones» porque ni convoca el Pacto antiterrorista ni informa de la lucha contra la banda terrorista a la oposición ni cuenta al Parlamento el desarrollo de sus negociaciones con los terroristas «cuando se comprometió a todo ello». «El Gobierno sigue ocultando información, sobre todo al principal partido de la oposición. La prioridad de Zapatero no es acabar con la banda terrorista ETA, sino arrinconar al Partido Popular», sentenció.

En su opinión, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, debería comparecer en el Congreso de los Diputados para aportar todos los datos sobre el vehículo encontrado en el sur de Francia, si bien vaticinó que «tratará de minimizar, distorsionar y restar importancia» a lo ocurrido.

Para el presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, este suceso confirma que la banda «ha concebido la tregua como una pausa para fortalecerse» y criticó que el Gobierno «haya ocultado la información más de dos meses».

Mientras el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, consideró el hallazgo del coche de ETA una «excepción que no niega el proceso de paz» y que no «enturbia» las medidas a adoptar en los próximos meses. Por eso apostó por que el contacto con ETA se produzca y que de él salga una decisión de la banda de cese «definitivo» de la actividad armada. Después se podría arbitrar, a su juicio, la medida correspondiente de acercamiento de presos, siempre que exista ese cese definitivo de violencia. El coordinador general de IU apuntó, además, que otra medida importante a desarrollar en los próximos meses es la incorporación definitiva del mundo abertzale a las vías democráticas.

  

Una información de J. M. Z. publicada en el diario LA RAZON el martes 29 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Gobernantes simples" por Antxón Sarasqueta

Por Narrador - 29 de Agosto, 2006, 8:00, Categoría: General

Hay que fiarse de los gobernantes que resuelven problemas, no de quienes los crean

Este verano en España hemos asistido al resultado que se produce cuando una realidad compleja es gestionada por unos gobernantes simples. La realidad les desborda y carecen de recursos intelectuales y estratégicos para solucionar los problemas. Resultado: los problemas se multiplican y agravan.

La docena de casos que he contabilizado tienen todos como denominador común la complejidad. Desde el problema del aeropuerto de El Prat de Barcelona, que durante cinco días creó todo tipo de problemas a millares de personas y se vieron alterados todos los servicios de seguridad, transporte, y médicos. Con enfermos a los que les tenían que llegar los órganos de los transplantes de los que dependía su vida. Las respuestas del Gobierno a la ola de incendios que durante 12 días ha quemado Galicia, o frente a la llegada de miles de inmigrantes ilegales, son el vivo retrato de unos poderes desbordados, impotentes, y sin saber literalmente cómo resolver los problemas que ellos mismos han generado.

Cada uno de los casos que este mes han vivido los españoles es representativo del conjunto de ellos. Es así porque sus efectos son semejantes y coincidentes para los ciudadanos y las organizaciones afectadas. El sentimiento de inseguridad o el perjuicio para sus intereses es de lo que se quejan tanto los afectados por los incendios en Galicia, como Repsol-YPF en Bolivia, los pasajeros de El Prat, o los ciudadanos que no se ven defendidos por el Estado de derecho en el País Vasco. Los ciudadanos que eligen a gobernantes simples en sus enfoques y capacidad de gestión tienen que dar por seguro que terminarán siendo ellos los perjudicados. No los gobernantes que disfrutan del poder. Forma parte de lo que algunos consideran que es un dilema entre el estilo y la sustancia de la política. Elegir a un gobernante por su estilo, pero sin sustancia política, supone según esa teoría apostar por lo superficial. Yo no creo que suponga un dilema entre el estilo y la sustancia, sino la elección entre lo simple y lo complejo.

Algunos medios nos presentan a Segolene Royal como la nueva estrella del socialismo francés. Financial Times le describía el otro día con todos los ingredientes de un icono ganador. Nada menos que para ser candidata a la presidencia de la República. Añadiendo a continuación que “todavía no ha articulado una visión clara de adónde quiere llevar a su país”.

No hay dilema entre el estilo y la sustancia en política: se tiene sustancia o no. Se tiene una cabeza bien amueblada y una visión de Estado para gobernar en un entorno de creciente complejidad, o da igual el estilo que las factorías de márketing vendan a los electores. En esto soy de los que creen que España les lleva ventaja a los demás países europeos, porque con la experiencia del socialismo de Zapatero hemos pasado todas las crisis en una, y además en un orden de magnitud superior. Estoy seguro de que la señora Royal no se atreverá a decir que cree más en la igualdad de sexos para combatir el terrorismo que en la fuerza militar, ni que fumar es de derechas, o que los que queman el bosque lo hacen para quemarlo.

Pero la falta de sustancia es también un arma poderosa en política. Estos líderes utilizan el discurso de lo superficial o la falta de sustancia para quedarse en eso, en la superficie, y que las personas no les midan en su profundidad. Con su superficialidad y simplismo ganan simpatía y votos en el pensamiento débil, que encuentra en ello refugio y confort. A estos líderes populistas les resulta más fácil dominar a una sociedad de pensamiento débil, e imposible conquistar a una sociedad crítica y dispuesta a mejorar su futuro. La política de lo superficial se utiliza para desarrollar sociedades tuteladas. No hay personas superficiales, hay políticos y gobernantes que se quedan en la superficie como estrategia para dominar el poder. El ser humano es en sí mismo complejo. Desarrollamos actividades complejas en un entorno complejo.

Es mejor apostar por gobernantes capaces de gobernar el mundo de lo complejo, que son los que resuelven los problemas. Y no fiarse de quienes quieren cambiarlo por una realidad simple, porque sencillamente es falsa, no existe.

Antxón Sarasqueta es presidente de Multimedia Capital

   

Publicado en LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el martes 29 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Vera libre" por Gabriel Albiac

Por Narrador - 28 de Agosto, 2006, 19:00, Categoría: 11-M

Cuando al horror del 11 de marzo de 2004 sucedió el asombro y luego la sospecha, opté por suspender el juicio. Me pareció lo más sensato, en aquel vórtice de hipótesis pavorosas. Sólo una cosa escapaba a duda: la incoherencia de la versión oficial, a la cual el nuevo Gobierno se aferraba con crispación enferma. Mes tras mes, de aquella versión sólo fue quedando una penosa instrucción judicial cuajada de contradicciones, y la certeza de que jamás se le permitirá al ciudadano atisbar una tilde de lo que pasó. Yo, aturdido como todos por aquel barullo de inverosimilitudes erigidas en dogma y de verosimilitudes inaceptablemente horribles, opté por aguardar la irrupción de un criterio. No universal, desde luego. Parcial, negativo. Di en formularlo así: el día en que Rodríguez Zapatero libere a los jefes del GAL aún encarcelados, sabremos que es hora de plantearse la hipótesis peor acerca del atentado que, mediante doscientos asesinatos, volcó, no unas elecciones, sino el destino de España.

Rafael Vera está en la calle. Era el último de los señores de las sombras en la ominosa era felipista. Puede que el más sórdido. Sin duda, el más peligroso. La justicia logró atraparlo por dos sólo de los crímenes de aquel Estado delincuente de los años ochenta. Hubo otros. Más atroces. Que, o bien fueron cargados sobre subordinados, como la desaparición, tortura y asesinato de Lasa y Zabala, o bien naufragaron en el silencio. Pero las dos condenas de Vera son de las que matan el honor de un hombre. Si es que de un hombre capaz de eso tiene el menor sentido enunciar el sustantivo honor.

Vera fue condenado, primero, junto con su cómplice y superior jerárquico, el ministro socialista (antes, carlista) José Barrionuevo, por el secuestro de aquel pobre Segundo Marey al cual hicieron vivir vísperas de asesinato durante absurdos días, sin más motivo que una perversa amalgama de maldad e incompetencia. Poco pagaron ambos por la vileza. Aún recuerdo -y juro no olvidar- los rostros de las apologistas del terror de Estado que bailaban su corro de la patata ante la cárcel de Guadalajara en honor de los criminales conmilitones. A los tres meses, ambos estaban fuera. Indultados. Es la vergüenza mayor de los años Aznar.

Vera fue condenado después como ladrón. Sin más historia. De los cientos de millones que pudieron contabilizarse (lo no contabilizado no es punible), Rafael Vera proclamó, arrogante, que no devolvería un duro. Y está en la calle. Ahora. El hombre que desdobló el Ministerio del Interior felipista en dos cosas: a) un aparente ministerio convencional; b) la más tenebrosa trama delictiva que ha sufrido este país tras el franquismo.

¿Se planteó el PP, en algún momento de sus ocho años de gobierno, desarticular esa mafia? ¿O dio de bruces con ella en un 11 de marzo? Vera está libre.

   

Publicado en el diario LA RAZON el viernes 18 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Escrito a la sombra de la cárcel" por Javier Gómez De Liaño

Por Narrador - 28 de Agosto, 2006, 6:30, Categoría: Opniones

Escribo a las puertas de la prisión de Alhaurín de la Torre, en la bella Andalucía. Lo hago al aire libre y bajo un cielo azul. El sol cae a plomo sobre la corteza de la cárcel. También sobre la piel de los más de mil internos.

Hoy, en el penal, donde el tiempo se mide por los latidos de la amargura y el tic-tac de la desesperanza, es un mal día. Para la población reclusa y no reclusa, que a Rafael Vera le hayan concedido el tercer grado y que de los siete años de prisión que los jueces le impusieron por un delito de malversación de caudales públicos, sólo haya cumplido uno y medio, es una flagrante discriminación respecto a no pocos presos en situación penal y procesal igual o semejante a la del ex secretario de Estado de Seguridad. A un funcionario le he oído preguntarse cómo es que muchos reclusos de este país todavía no se han asomado a las ventanas para gritar que ellos también quieren salir.

Acerca de ese tercer grado, bastante podría decir, al ser una materia que conozco bien. Para algo habrían de servirme los dos años, de los casi 30 que pertenecí a la carrera judicial, en que ejercí de juez de Vigilancia Penitenciaria. Sea suficiente hacer notar que ese beneficio puede ser otro modo de hacer justicia y que produce efectos admirables cuando se otorga como bálsamo. En el baúl de la justicia no se guarda el hacha de la venganza, sino el fino escalpelo de la magnanimidad, una herramienta que sólo los elegidos saben manejar con destreza. Me temo, sin embargo, que la razón que puede respaldar ese régimen abierto concedido a Rafael Vera ha sido únicamente política, palabra casi antónima con esa otra tan hermosa que se llama equidad. Mi opinión es que a los españoles, que es gente generosa si la situación así lo demanda, no les gusta las componendas cuando desde el Estado se ha robado, secuestrado y matado, ni tampoco disfrutan con el espectáculo de una ley inventada de punto y final. Recordando al controvertido y vilipendiado Borges, ante delitos en los que ha mediado la sangre y el dinero ajeno una cosa no cabe y esa es el olvido.

Hace tiempo, tal vez siglos, que la Justicia no obedece a razones jurídicas, entendida como decía Hobbes, al polemizar con el juez Coke, como perfeccionamiento de la razón humana; es decir con habilidad técnica, sentido común y prudencia, sino que viene determinada por circunstancias que algunos llaman razones políticas, interés general o sentido práctico. Cualquiera que reflexione seriamente -afirma Rousseau- encontrará que «todas estas grandes palabras de justicia, de leyes, etcétera, sólo son patrañas inventadas por diestros políticos o por cobardes pedantes para imponérselas a los simples». Yo no llego a tanto -la frase me parece dramática-, pero lo que sí creo es que una de las claves de este asunto, por mucho que se pretenda disimular bajo muy púdicas y distintas vestiduras, pertenece a un problema que ya tiene aire de histórico: la igualdad de todos ante la ley. En democracia, la igualdad traduce la similitud o incluso la identidad natural de los ciudadanos. La igualdad, que es lo que confiere significado a la libertad, consiste en la realización perfecta de la isonomía, según la cual altos y bajos, blancos y negros, hombres y mujeres y pobres y ricos tienen una justicia igual.

Lo dije en estas mismas páginas en noviembre de 2004, a propósito de una carta abierta del propio Rafael Vera, que llevaba por título A mi familia, a los amigos y a la opinión pública. Entonces escribí que la triste y también merecida situación de quien fue secretario de Estado de Interior, muy bien pudiera ser el símbolo de una época histórica, golfa, enturbiada por la avaricia, en la que los valores tradicionales, empezando por la honradez, se consideraron prescritos y en la que se hacinaban buscadores de dinero o de poder. Mi convicción, como la de una gran mayoría de ciudadanos, es que los agujeros negros en los que Rafael Vera estuvo implicado van mucho más allá de los dedos acusadores de los fiscales y que dispone de información de primera mano sobre estos acontecimientos. De antiguo se viene oyendo que buena parte del saqueo de los fondos reservados en la época que era secretario de Estado terminaron en la profundidad de los bolsillos de gente cuyos nombres permanecen en lo más hondo del anonimato. Pese a todo lo que ya se sabe, la gente aún no cree que el único y verdadero jefe de todas estas historias de sangre y estiércol fuera Rafael Vera, y que como Martín Prieto señalaba hace unos días, el beneficio penitenciario otorgado a Vera es el rédito de su silencio.

Para mí, Vera es un afortunado, pues en este trance sus amigos, los que de verdad necesitaba, no le han fallado, si bien, antes, él había hecho una de las señales de la amistad que se leen en el Panchatantra: no contó sus secretos. La amistad produce sufrimientos, es cierto, pero también tiene sus hondos gozos de gratitud. Aunque la verdad sea dicha, a mí, ante el desmán producido, no me cabe en la cabeza ningún otro sentimiento que no sea la decepción. Me da la sensación de que Rafael Vera entendió su situación como el juego de echar un pulso, y que, pese a lo peligroso de la postura, al final ha ganado.

Si el beneficio otorgado es un perdón, creo que el gobierno ha ejercido una de las funciones más excelsas del poder: la de hacer lo que ha creído más justo y lo más conveniente. En una de sus famosas sentencias, el juez americano Oliver Wendell Holmes declara que un gobierno puede conmutar una pena por varias razones, lo mismo que un acreedor puede condonar una deuda. Pero mi gran duda es si el presidente Rodríguez Zapatero ha superado la dura prueba del caso Vera que el ex presidente Felipe González le pudo poner encima de la mesa del Consejo de Ministros al día siguiente de jurar su cargo como vencedor de las elecciones del 14 de marzo de 2004.

A la sombra del penal, decía Oscar Wilde, crecen el miedo y la tristeza, el sobresalto y el odio. Hace tiempo que lo pienso. El legislador -el de cualquier país del mundo- no sabe que hacer con el delincuente y, en su ignorancia, lo encierra. Hace muchos años que me pregunto si la prisión es la única solución al problema de la delincuencia, máxime cuando todos sabemos -no sólo los especialistas, sino también cualquier persona medianamente informada-, que la cárcel no corrige ni resocializa a nadie. Aunque lo he dicho muchas veces, no me importa repetirlo. En una utópica España con la que quisiera ilusionarme, me gustaría ver las cárceles despobladas y con las puertas abiertas antes que llenas y cerradas a cal y canto y alambre de espino. Y quede claro que no estoy patrocinando la derogación del Código Penal. Lo que proclamo es que al preso hay que darle la esperanza de un futuro en libertad y el saber que un día no excesivamente lejano estará al otro lado del muro

Es indiscutible que la Justicia jamás debe ser cruel ni ensañarse con nadie. Por tanto, nada tengo en contra del ejercicio de este tipo de beneficios o prerrogativas, pero también es cierto que a la gente no le gustan los distingos. El régimen abierto concedido a Rafael Vera, al margen de ser o no ser una fractura jurídica, es una explosión en el corazón de muchos condenados que esperan angustiados una respuesta a sus largos ruegos de clemencia. Da la impresión de que en España todavía hay reclusos que, como el buen embutido, curan y saldan sus cuentas colgados en las vigas de las cárceles. A los perdedores se les olvida y a los desahuciados se les entierra. En la España que nos ha tocado vivir tenemos muestras más que suficientes de la verdad de esto que digo.

Cuando estoy a punto de llegar al saldo de estas cuartillas, me viene a la memoria la imagen de una gitana que en la explanada del aparcamiento de la prisión, mientras espera un vis a vis con su marido, me vocea: «Lo de Vera no es justicia; él en la calle y mi hombre, dos años a pelo por un trapicheo de nada». Son quejas con las que no es difícil estar de acuerdo. Para la mayoría de los reclusos, la cárcel es un calvario en el que cada uno arrastra su cruz particular. Hablo con la buena mujer y trato de convencerla de que, pese a todo, en la justicia hay que creer porque si no la vida sería más triste aún. A cien pasos, Esteban, alias el Vivillo, famoso por sus coplas, canturrea: En la puerta de la cárcel/ han escrito con tizón:/ aquí, el que no es Vera,/ se pudre como un cabrón.

   

Publicado en el diario EL MUNDO el lunes 28 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Prueba de fuego para un Gobierno desbordado (Editorial de ABC)

Por Narrador - 28 de Agosto, 2006, 6:00, Categoría: Opniones

A punto de empezar un curso político que conjuga citas electorales, la negociación con ETA, un despliegue sin precedentes de militares españoles en conflictos bélicos y una situación rayana con la emergencia nacional a cuenta de inmigración clandestina, el verano nos deja noticias preocupantes acerca de la solvencia del Gobierno para arrostrar tan exigente prueba. De poco le va a valer el patrón seguido hasta ahora: la política concebida como estrategia partidista y de distribución de cuotas de poder. Por contra, el Ejecutivo del PSOE apenas ha puesto interés en la gestión adecuada de los problemas que importan realmente a los ciudadanos, encargada con frecuencia a ministros de bajo perfil político y escasa capacidad organizativa.

Para ver la musculación con la que el Gobierno se enfrenta a tan inquietante panorama resulta ilustrativo detenerse en lo que ha ocurrido en julio y agosto, meses marcados por el espectáculo lamentable del Prat, por la llegada incesante de cayucos a Canarias y por el drama forestal vivido en Galicia. En todos estos casos, el Ejecutivo ha buscado un chivo expiatorio, ya sea la herencia del PP, la falta de apoyo de la UE o incluso la existencia de conspiraciones, siempre invocadas pero nunca probadas. Cuando falla el poder público, los grandes perjudicados son los ciudadanos, que no están dispuestos a permitir que los ministros oculten su impericia bajo cortinas de humo como la retirada de la estatua de Franco en Zaragoza, o bien echando balones fuera, hacia Europa, las administraciones autonómicas e incluso la oposición.

Si en pleno estío Zapatero y su equipo son incapaces de instalar a los ciudadanos en la tranquilidad, lo que ocurra a partir de ahora es tan imprevisible como preocupante. El denso curso político que hoy comienza tiene su primer jalón en las elecciones al Parlamento de Cataluña, donde los errores de bulto y los fracasos macizos (la infamia de Perpiñán, el desastre del Carmelo, la denuncia de corrupción institucional sin pruebas, los peajes partidarios que deben pagar los funcionarios y, como colofón, la calamitosa reforma del Estatuto) han motivado la prematura salida de Pasqual Maragall de la escena política, que paga la cuenta que pasa al cobro el haberse aliado con un partido independentista, con ramalazos de radicalismo, y el que Zapatero pactase con su principal rival político (CiU) para salvar los muebles en la reforma del Estatuto. El día que Mas acudió a la Moncloa, Maragall supo que tendría que vaciar los cajones de su despacho.

Deja Maragall el Palacio de la Generalitat, pero promete hacerlo con pólvora dirigida a Zapatero y Montilla. Como informa hoy ABC, el presidente de la Generalitat hará más radical y nacionalista su discurso en la próxima Diada, lo que constituye una herencia envenenada para su sustituto, a quien el presidente saliente también ha exigido que el PSC tenga grupo político propio en el Congreso. El discurso del adiós de Maragall puede contribuir a confundir definitivamente al electorado socialista y a lesionar las posibilidades de Montilla. Paralelamente, Zapatero habrá de buscar un socio estable en el Congreso, donde el PSOE tiene una mayoría precaria a pesar de la pastueña complacencia de los grupos minoritarios. Sólo el PP es oposición. Con la refriega de la campaña catalana de por medio, a los socialistas no les será fácil encontrar un socio medianamente estable que les garantice la aprobación de los Presupuestos para 2007, ley estrella de cada año y que es imprescindible que salga adelante. Las piezas que Zapatero necesita están todas en Cataluña.

Estas incertidumbres coinciden -según lo expresado por el propio Gobierno-con el crucial comienzo oficial del famoso «proceso», sin que cesen las amenazas de la banda, sin que la vocinglera altanería de la ilegal Batasuna deje de manifestarse por las calles vascas, ni sin que la extorsión a empresarios o el terror callejero hayan desaparecido. Los enviados del Gobierno se sentarán en la mesa sin que los etarras hayan hecho un solo gesto que aliente a pensar que no están donde siempre han estado, el siniestro lugar donde se han cometido casi mil asesinatos. Peor aún, los españoles han asistido a un rosario de declaraciones y comunicados en los que cada uno de los tentáculos de ETA ha dejado claro que sin precio político de por medio no hay nada de qué hablar. Otoño, pues, de alto voltaje, de esos que requieren un notable peso político, un sentido de Estado y una vocación por el interés general de los españoles que no se vislumbran en Zapatero ni en un Gobierno desbordado.

   

Publicado en el diario ABC el lunes 28 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"De los GAL al 11-M" por Pedro J. Ramírez

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 12:00, Categoría: Opniones

Pocos meses antes del juicio por el infame montaje del que fui víctima hace nueve años el ex gobernador civil de Guipúzcoa José Ramón Goñi Tirapu visitó a mi abogado para ofrecernos desvelar con todo lujo de detalles que fue Rafael Vera quien le entregó los 50 millones de pesetas con los que se pagó tal vileza, a cambio de que yo le otorgara el «perdón del ofendido» que le permitiría eludir la condena o al menos la prisión. Nuestra respuesta fue que la verdad no era un objeto de trueque y que si su testimonio era fruto de un acuerdo quedaría desnaturalizado ante el tribunal. Que actuara, pues, según su conciencia.

La misma mañana en que comenzó la vista oral Goñi reiteró su oferta y recibió idéntica contestación. Cuando llegó su oportunidad guardó silencio. Tanto él como sus cómplices -incluido el que fuera ayudante personal de Felipe González en La Moncloa Angel Patón- fueron condenados a diversas penas de cárcel y Vera, sentado durante una semana en aquel ignominioso banquillo, quedó absuelto porque, según la sentencia, «disponemos de un juicio de probabilidad sobre su participación en los hechos enjuiciados, pero el de certeza se nos muestra dudoso».

Es evidente que si su antiguo subordinado hubiera testificado lo que él mismo vivió, esa duda se habría disipado y Vera sumaría ya una tercera condena a los 10 años de cárcel que mereció por secuestrar a Segundo Marey y a los siete que recibió por apropiarse de los fondos reservados del Ministerio. El escándalo que le produjeron las circunstancias de este latrocinio fue, según Goñi Tirapu -tieso como la mojama tras muchos años de servicios a la causa-, lo que le impulsó después, cuando ya no tenía nada que ganar pues estaba cumpliendo su condena, a revelar una parte de su secreto en una entrevista periodística. «En el chalé donde me entregaron los 50 millones estaba Rafael Vera», declaró el pasado mes de octubre a Antonio Rubio. Tratándose de cosa juzgada y resuelta en sentencia firme estamos, por desgracia, ante una confesión sin efectos procesales; pero ahí queda para completar en las hemerotecas el verdadero retrato del mayor delincuente en serie que ha ocupado un tan alto cargo público en toda nuestra historia moderna y contemporánea.

Este es el individuo al que el Gobierno excarcela ahora antes de que haya cumplido la cuarta parte de su condena, concediéndole un tercer grado sin justificación ética ni coherencia legal. El mismo que saldó su primera condena por la abducción y el ensañamiento que padeció aquel pobre viajante con poco más de 100 días de prisión. El mismo que también fue absuelto «por falta de pruebas» en el juicio por las torturas y el asesinato de Lasa y Zabala. El mismo que nunca ha tenido ni siquiera que responder ante la justicia por esas dos docenas de restantes crímenes de los GAL, presuntamente organizados bajo su dirección y con su financiamiento, que llevan visos de quedar impunes. El mismo que aún tiene abierto el sumario por los maletines repletos de dinero entregados a las mujeres de Amedo y Domínguez en Suiza para comprar su silencio.

¿Quién está ahora realizando un último -o penúltimo- pago por el suyo? ¿Rubalcaba? ¿González? ¿Zapatero? Y, sobre todo, ¿qué es lo que ahora sabe y calla Rafael Vera?

He comenzado mi carta de hoy con el episodio inédito del ofrecimiento de Goñi Tirapu para no ocultar a los lectores hasta dónde llega mi constancia sobre la falta de escrúpulos de este canalla, aún protegido por una parte significativa del PSOE, que trató de orquestar mi asesinato civil, confundiéndose de víctima y de país. Sin embargo lo sustantivo en este asunto no tiene para mí nada de personal. Una y otra vez he reiterado que la única cárcel en la que deseo que queden encerrados para siempre tanto quien amparó su saga delictiva, como sus cerriles sicarios, como el propio Vera-Beria es la cárcel de la Historia. No es una evanescente e insípida venganza meridional, sino la verdad completa sobre sus guerras sucias, lo que como ciudadano y como periodista voy buscando.

Lo que más me subleva no es, por lo tanto, el injusto beneficio penitenciario que en la práctica va a permitir que -embargos al margen- disfrute en libertad del producto de su masivo saqueo del erario sin haber mostrado arrepentimiento alguno, ni tan siquiera intención de devolverlo. Lo que más me indigna no es, en consecuencia, el agravio comparativo que este trato de favor supone respecto a los casos de Mario Conde o Luis Roldán, que han estado encarcelados durante años y años por delitos similares, o respecto a los casos de Sancristóbal y Rodríguez Colorado, que han tenido que reintegrar cantidades menores -e incluso siguen haciéndolo a plazos- para que el Estado pueda ser magnánimo con ellos. En términos concretos el régimen de casi libertad plena de Vera va a diferir muy poco del que tan benévolamente se le venía ya aplicando.

No, lo que más me subleva, indigna y escandaliza es que, al pairo de la dispersión agosteña, se consume un apaño propio de los peores tiempos del felipismo, encaminado, al igual que entonces, a continuar blindando y hurtando del conocimiento público verdades estremecedoras que forman parte de la pútrida trastienda de nuestra democracia. Y lo que se impone, por encima incluso de esos sentimientos, es la preocupación de comprobar que existe todavía algo que permite al ex secretario de Estado de Interior obligar a este nuevo Gobierno socialista no sólo a favorecerle discretamente, como venía ocurriendo hasta ahora con los permisos para salir diariamente de la cárcel so pretexto de cuidar su depresión o atender a su familia, sino a cruzar el Rubicón de la arbitrariedad expresa, comprometiéndose a la luz del día con su persona y su trayectoria, mediante una decisión imposible de justificar con razones objetivas.

Este es el enigma que me corroe desde que a última hora de la tarde del martes se conoció la noticia, frívola o concienzudamente orillada por casi todos los demás medios de comunicación. ¿Qué puede saber Rafael Vera como para obligar a cambiar de pauta de conducta a un Zapatero que hizo rabona en todas las visitas organizadas a la cárcel de Salamanca, que ordenó dejar de pagar a los abogados de los implicados en los sumarios por crímenes de Estado y corrupción tan pronto como llegó a Ferraz y que resistió impertérrito las presiones de González, la colecta de firmas en el Grupo Socialista o las amenazas de huelga de hambre del propio interesado para que le concediera el indulto?

La idea de que se trata de la enésima reedición del chantaje basado en la amenaza de revelar el papel del entonces presidente y líder del PSOE en la puesta en marcha de los GAL no me parece convincente. El educado distanciamiento entre Zapatero y González es un secreto a voces. Si el leonés no dio la cara por el sevillano en este terreno cuando aún necesitaba de su tutela, o al menos de su pasividad, no va a hacerlo ahora que el felipismo parece ya una olvidada glaciación del periodo cuaternario. Aunque en lugares como Andalucía o Extremadura no hayan cambiado ni los perros ni los collares, al PSOE de hoy le trae poco menos que al fresco lo que pueda decir este señor sobre hechos acaecidos hace 20 años por los que el partido ya pagó su factura electoral primero en el 96 y después en el 2000.

Ni siquiera las variantes de esa misma teoría, en el sentido de que si Vera tirara de la manta lo que contaría podría resultar especialmente embarazoso para Rubalcaba o en el sentido de que el nuevo titular de Interior se siente solidario con aquel cuyos desmanes le tocó encubrir, tienen, a mi modo de ver, consistencia suficiente. Cualquier cosa que Vera pudiera decir de Rubalcaba -quien, por otra parte, llegó al Gobierno de González bastantes años después del apogeo de los GAL- sería mucho menos inconveniente para el actual titular de Interior que verse, de repente, con la que tiene encima entre ETA y los cayucos, identificado como protector de un individuo así. Si a alguien le convenía mantener encerrado bajo siete llaves ese capítulo del pasado era a él. Además Rubalcaba no es Rodríguez Ibarra. Si ha puesto en marcha la excarcelación de Vera, a sabiendas de todas las complicaciones que ello iba a acarrearle -y la de que los terroristas la tomen como referencia de sus exigencias penitenciarias no es nada menor-, no ha sido siguiendo un impulso ciego de su ardiente corazón, sino como consecuencia de una necesidad política, fríamente evaluada y necesariamente compartida con el presidente.

¿Por qué Zapatero permite que su imagen quede contaminada ahora, cuando nadie le discute el poder en el partido, por algo que siempre le ha producido intensa repugnancia, después de haber sido capaz de sortearlo con especial destreza en momentos de mucha mayor debilidad? ¿Por qué permite que el enérgico alegato de la vicepresidenta Fernández de la Vega contra la cleptocracia política, formulado tras el Consejo de Ministros que disolvió el Ayuntamiento de Marbella, quede patéticamente hecho trizas, precisamente ahora que las sombras de la corrupción vuelven a acechar por doquier los vacilantes pasos de la España democrática? ¿Por qué permite que el único fiscal general del socialismo que hasta ahora no se había visto obligado a hurgar en este cubo de la basura vaya a tener que pringarse -ensuciando una hoja de servicios que incluye como magistrado la ejemplar sentencia del caso Marey-, hasta consentir por omisión que quien, según la propia prosa del Ministerio Público, «desvalijó sin pudor las arcas del Estado de manera mendaz y desleal» se vuelva a ir a casa poco menos que de rositas?

Aquí hay gato encerrado y tal vez no sea tanta «estupidez» como le parece al siempre faltón Alvaro Cuesta que su paisana, la diputada del PP Alicia Castro, lo busque por las sentinas de la encallada nave de la investigación del 11-M. No porque resulte en sí mismo relevante que Rubalcaba -siempre Rubalcaba- hablara el día de la masacre con Vera. Ni siquiera porque la visita simultánea de Barrionuevo, Corcuera y el propio Vera aquella misma tarde al encarcelado Galindo sea uno de los enigmas más inquietantes de la trágica jornada. (¿A qué puede obedecer que la antigua cúpula de Interior organice apresuradamente un desplazamiento así -o no lo cancele si estaba ya previsto- en un momento en el que nadie tenía elementos de juicio como para plantearse nada y lo único prudente era permanecer a mano por si el Estado o el partido requerían de sus servicios?).

No, la pista que tiene todo el sentido rastrear es la relación entre los actuales mandos policiales presuntamente implicados en la manipulación de pruebas que ha infectado desde el principio hasta el final la instrucción del sumario del 11-M y ese pasado bochornoso en el que Vera reinaba como un auténtico Príncipe de las Tinieblas sobre los aparatos de la seguridad del Estado. Sabemos, y no es poco, que el mismo coronel Hernando que jugó con la cometa de la trama asturiana de los explosivos hasta extremos aún pendientes de averiguar, había sido -para escarnio de ese PP bobalicón que le mantuvo en el cargo- el hombre de los maletines que pagaba en Suiza a las esposas de Amedo y Domínguez. Lo que no sabemos, en cambio, son los vínculos, lazos, conexiones, fidelidades y lealtades de comisarios como Telesforo Rubio, Juan Jesús Sánchez Manzano, Alfredo Ruiz o Miguel Angel Santano. O los puentes existentes entre algunos de ellos y los mandos del CNI que pudieron contribuir a perfilar la cada día más descuajeringada versión oficial de la masacre.

Ignoro si Zapatero ha recibido ya el informe exhaustivo sobre los explosivos colocados en los trenes que encargó antes de irse de vacaciones. En el momento en que lo tenga sobre la mesa será, en todo caso, consciente de que o bien existe un secreto inconfesable que se está ocultando a la opinión pública o que, al menos, la suma de engaños, trampas y chapuzas de paternidad fácilmente detectable ha situado a la Policía, la Fiscalía y el juez instructor en la insostenible posición de acudir a la vista oral alegando que, pese a la existencia de 12 focos de explosión -dos de ellos controlados-, nunca se podrá saber cuál fue el tipo de dinamita utilizado porque no se han podido identificar sus componentes. Bullshit, que dirían los británicos.

Con el trípode de pruebas materiales -furgoneta de Alcalá, mochila de Vallecas y Skoda Fabia- en que se ha pretendido sustentar la acusación contra los islamistas al borde mismo del colapso, Zapatero puede verse abocado muy pronto a tomar una decisión trascendental. Él sigue teniendo una importante línea de crédito entre los españoles, pero corre el riesgo de perderla a borbotones si no sale al encuentro de la verdad en este asunto.

En la entrevista que me concedió en abril se quejaba con aires doloridos de la forma en que Rajoy y otros líderes de la oposición habían acogido a su nuevo ministro de la Policía, advirtiendo paladinamente que no podían fiarse de él: «Es impensable, impensable... que en los sucesivos relevos que hizo el PP se hubiera recibido a un ministro del Interior como se ha recibido ahora a Alfredo Pérez Rubalcaba». Pues bien, ni siquiera han tenido que transcurrir seis meses para que los hechos parezcan dar la razón a los escaldados populares. Porque lo «impensable-impensable», en términos democráticos, es que pueda quedar en evidencia en sede judicial que un alto cargo policial ha facilitado al Parlamento información falsa sobre un asunto clave del 11-M y el titular del ramo ni siquiera se digne acudir a aclararlo al Hemiciclo. Y lo «impensable-impensable», en términos simplemente éticos, es que ese mismo titular del ramo pueda excarcelar con cinco años y medio de antelación al mayor desalmado, chorizo y sinvergüenza que, según rezan sendas sentencias firmes del Supremo, refrendadas por el Constitucional, ha pisado moqueta oficial durante la democracia sin siquiera obligarle a vaciarse antes los bolsillos.

Claro que, en el fondo, lo más «impensable-impensable», lo que no debería terminar resultando sino una pesadilla dentro de un delirio, inmersa en un mal sueño, es que quien pueda tomar formalmente esa decisión sea el mismo señor que, antes de proclamar que «España necesita un Gobierno que no mienta», había tratado de hacernos creer que el «de donde saca pa tanto como destaca» del mangante secretario de Estado, devenido en potentado terrateniente, era la milagrosa ferretería de su suegro.

   

Publicado en el diario EL MUNDO el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"País Vasco: la mentira de la paz" por Mikel Buesa

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 11:00, Categoría: - Tregua Etarra

La vida política del País Vasco ha estado tradicionalmente envuelta en la falsedad, de manera que, como señaló una vez Mario Onaindía, «la realidad parece un espejismo y los espejos se nos antojan reales..., quienes detentan el poder se disfrazan de marginados y les roban su lenguaje, y los marginados deambulan perdidos como si tuvieran todo el peso de las culpas de la historia...; las palabras significan lo contrario de lo que aparece en el diccionario, como si alguien hubiera decidido que las lenguas no son para entenderse, sino sólo para ocultar la realidad». Hasta no hace mucho tiempo, los nacionalistas eran los más virtuosos cultivadores de la ocultación y el eufemismo, pero recientemente han encontrado en las filas del socialismo aventajados discípulos que eclipsan sus antiguos méritos. Tan es así que ya no sabemos qué es verdad y qué es mentira; o más bien hemos perdido la noción de estos conceptos, como si todo dependiera de las conveniencias partidarias de cada acontecimiento.

A finales de marzo, ETA declaró un «alto el fuego». En aquel momento, el Gobierno se apresuró a declarar que, antes de emprender cualquier iniciativa, verificaría la existencia de un cese efectivo de la violencia, pues el paso dado por la organización terrorista abría la oportunidad para desencadenar el proceso de finalización del terrorismo al que se aspiraba desde que, un año antes, una resolución del Congreso de los Diputados diera autorización para conversar con ETA. Tres meses más tarde, el presidente Rodríguez Zapatero consideró que esa verificación satisfacía unos criterios que nunca se habían enunciado ni expresado públicamente, y sin atenerse a los usos parlamentarios anunció en una sala de prensa de la Carrera de San Jerónimo el comienzo de la negociación con ETA. Entretanto, ésta había contribuido a cimentar el diagnóstico gubernamental extorsionando a medio centenar de empresarios, de los que podría haber obtenido la no despreciable suma de 250.000 euros; asimismo, desarrollaba otras actividades recaudatorias vendiendo bonos entre sus simpatizantes con un rendimiento superior a los 70.000 euros, continuaba con sus campañas de desobediencia civil repartiendo el «DNI vasco», no se olvidaba del mantenimiento de la logística del terrorismo en Francia, inspiraba la realización de más de cincuenta acciones de violencia callejera y cerraba su virtuosa aportación insultando a sus víctimas en la sala de vistas de la Audiencia Nacional.

Nada de esto pudo conmover a los estrategas de la Moncloa, quienes vieron en todo ello la confirmación de la derrota de ETA y se apresuraron a dar por finiquitado el terrorismo, declarando a continuación que entrábamos en un proceso de paz. Fue entonces cuando empezó a darse un mayor énfasis a la eventual legalización de Batasuna y se reconoció en los terroristas a unos respetables interlocutores políticos con los que cabía celebrar reuniones para hablar del futuro. Estos, a la vista de tan deferente tratamiento, como al parecer no han considerado conveniente consentir en su derrota, han optado por hacer caso omiso de los formulismos procesales y ocupar la calle como si de verdad fueran legales porque, a todos los efectos -según plasman en sus informes y resoluciones los funcionarios gubernativos, los fiscales y los jueces- quienes convocan sus manifestaciones y algaradas no son ellos sino otros, aunque, para ellos, son como si fueran ellos mismos. Y así la paz se asienta, en el parecer del Gobierno, con la solidez propia de un hecho histórico irreversible, hasta el punto de que los acontecimientos que se han sucedido en los dos últimos meses no parecen haber hecho mella en ella: las oleadas de cartas de extorsión a empresarios han seguido produciéndose con la puntualidad de un reloj suizo, las actividades recaudatorias -para la «paz», sin duda- mediante la venta del merchandising terrorista han crecido exponencialmente, las acciones de violencia callejera -más de treinta- se han diversificado para acabar en una borrachera de fuego y los presos etarras, acompañados de sus familiares, han acabado exigiendo que se reconozca su heroica contribución a la concordia pública mediante una amnistía.

El País Vasco vive así este verano la mentira de la paz. Las cosas, una vez más, no son como parecen, ni parecen ser como son. Nada perturba los oropeles del poder y, mientras tanto, a los empresarios a cuyas manos llegan papeles amenazantes se les exige que oculten su inquietud -o, si no, que paguen para demostrar su patriotismo-; a los viajeros del autobús incendiado se les señala que no tienen derecho a queja alguna, pues su previo y forzoso desalojo no es un riesgo cubierto por el seguro obligatorio de viajeros; a los concejales que ven su rostro enmarcado en una diana se les recrimina su intransigencia; y a los ciudadanos que todos los días abandonan el paisaje de su infancia para buscar destino en otro sitio de España, porque no resisten más la presión de la violencia, se les da de baja en el Padrón Municipal y se les olvida como si nunca hubieran existido. Vivimos en una mentira y la verdad se oculta cada vez más profundamente para que no pueda ser reconocida. Sin embargo, como observó Julio Caro Baroja en su magistral estudio de las vidas por oficio, «la mentira sirve tanto como la verdad para conocer a los hombres»; y por ello sabemos que, como ya ocurrió hace tan sólo seis años, las falacias de la paz pueden acabar desencadenando una orgía de sangre.

Mikel Buesa es Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid

  

Publicado en el diario ABC el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"En son de paz" por Ramón Pérez-Maura

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 9:00, Categoría: Naciones Unidas

Si el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba resoluciones que después se niega a aplicar, el propio Consejo se convierte en una amenaza para la seguridad global. Y eso es lo que está ocurriendo en el Líbano con la aplicación de la resolución 1.701. Ésta prevé desarmar a Hizbolá, pero Kofi Annan ya se apresuró el viernes a aclarar que el desarme del agresor de Israel no lo realizarán las tropas internacionales, sino el Ejército del Líbano. Una vez más, todo queda muy claro: los occidentales demostramos a los islamistas que no tenemos valor para plantarles cara. Vamos al Líbano a proteger a no se sabe quién, porque las normas de enfrentamiento dejan claro que el uso de la fuerza letal sólo será permitido en defensa propia. De ahí que Kofi Annan nos cuente que el desarme de la milicia deberá realizarlo el emasculado Ejército libanés. Para eso, se lo podía haber encargado a la policía municipal de Chiclana de la Frontera.

Lo que se está haciendo es consolidar la posición de Hizbolá sobre la comunidad chií libanesa. Hasán Nasralah ha empezado a repartir miles de dólares provenientes de Teherán para acallar las voces de descontento entre los suyos. Cada vez son más los que cuestionan la jefatura de corte estalinista que aplica a un partido cuya Shura (consejo ejecutivo) se reunió por última vez hace un lustro. Cuestionan el monopolio que mantiene Nasralah sobre el diálogo con Irán, lo que llevó a que cuando recibió la luz verde de Teherán para que provocara a Israel el mes pasado, los hechos se desencadenasen sin que Nasralah informara ni a los dos ministros de su partido que forman parte del Gobierno libanés de Fuad Siniora. El Líbano tiene hoy ante sí dos opciones. O intentar retomar el camino del desarrollo económico y la estabilidad política, bajo la bandera del «Proyecto para la Paz» que propugna Siniora, o el «Proyecto de Rebeldía» de Nasralah, que quiere hacer del Líbano la cabeza de puente de una «guerra de civilizaciones» entre el Islam, dirigido por Irán, y los infieles, comandados por Bush. En palabras del prestigioso analista libanés Nadim Shahadeh, «la elección está entre la playa y el búnker». ¿Puede alguien creer que la mayoría de los libaneses no prefiera la playa?

Con todo esto en juego, aparecemos una vez más los europeos procurando no molestar a nadie. ¿Cuántas veces habrá que repetir que lo importante no es sólo que tú no cedas ante tu enemigo, sino que tu enemigo no crea que estás cediendo? Chirac, Prodi y Zapatero pueden creer que ganamos posiciones acudiendo al Líbano en son de paz para no hacer cumplir la resolución del Consejo de Seguridad que trajo el alto el fuego. Porque lo cierto es que ante los ojos de nuestros soldados Hizbolá podrá rearmarse. Y las reglas de enfrentamiento no permiten hacer uso de la fuerza para impedirlo. Y, así, vamos construyendo la Alianza de Civilizaciones. Apoyando el búnker.

   

Publicado en el diario ABC el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La falta de estabilidad parlamentaria hace peligrar los Presupuestos y los principales proyectos del PSOE

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 8:00, Categoría: General

MADRID.- El Gobierno y el PSOE se enfrentan a su curso político más difícil. Si el pasado año, en estas mismas fechas, la única duda que había era saber cuántos votos le iban a sobrar al Ejecutivo para aprobar las cuentas del Estado, ahora nadie puede garantizar qué grupos y en qué número respaldarán los Presupuestos Generales para 2007.

Pero la inestabilidad parlamentaria del Ejecutivo no acaba ahí. Normativas clave del programa socialista, como la Ley de Dependencia o la de Memoria Histórica son ahora ampliamente rechazadas por la mayoría de los grupos parlamentarios. Incluso la publicitada Ley de Igualdad no es del agrado de muchos partidos.

El problema es, evidentemente, político, y está empezando a causar gran inquietud en las filas socialistas. Es más, según ha podido saber EL MUNDO, la incansable vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tiene el encargo del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de implicarse más en la búsqueda de consensos parlamentarios o, al menos, de estar vigilante e intervenir cuando sea oportuno,

Son muchos y variados los motivos de este escenario, un tanto sorprendente para un Gobierno que -con 164 diputados- ha logrado extender la sensación de que, en la práctica, tenía mayoría absoluta. El principal radica en los efectos colaterales del Estatuto de Cataluña y en la convocatoria electoral en esta comunidad.

Ambos hechos han supuesto que ERC haya dejado de ser un aliado fiable para el PSOE. Los independentistas catalanes están dolidos con Zapatero, y no van a hacer nada a favor de la estabilidad del Ejecutivo.

Puigcercós se va

A esto se une, además, la marcha de Joan Puigcercós del Congreso a principios del próximo mes. El dirigente de ERC -además de haber encontrado sintonía con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando éste era portavoz parlamentario del PSOE- era un político que, con el tripartito en el Gobierno y con el PSOE en La Moncloa, sabía acordar y consensuar.

Ahora, las circunstancias serán muy distintas. El nuevo portavoz socialista, Diego López Garrido, no tiene buenas relaciones con ERC, ni ERC las tiene con él. Pero además ya no negociará con Puigcercós, sino con Joan Tardà o, como se rumorea, con Joan Puig en sustitución como presidente del Grupo Parlamentario de ERC de Joan Puigcercós,

El PSOE, en estas circunstancias, podría apoyarse en CiU, pero con los nacionalistas catalanes no tiene votos suficientes. Además, eso supondría inmediatamente perder los cinco diputados de IU-ICV. El coordinador general de la coalición, Gaspar Llamazares, ya tiene bastantes problemas internos para, además, sumarse a acuerdos con la coalición de CiU para salvar la cara al PSOE.

Sólo cabría, como último recurso matemático, el PNV. Pero los nacionalistas vascos discrepan de muchas de las líneas políticas del Gobierno y tampoco están dispuestos, en pleno proceso de paz, a volver a acomodar al PSOE en el poder.

Con estos mimbres, muchos dirigentes socialistas se preguntan: ¿ERC va a apoyar los Presupuestos esta vez? ¿No es impensable una aprobación con CiU e IU-ICV? ¿El PNV y CiU van a salvar las cuentas del Estado?

Pero, además, los proyectos estrella del Gobierno están muy lejos de tener respaldos. ERC, en el penúltimo favor al Ejecutivo, salvó la Ley de Dependencia de dos enmiendas a la totalidad del PNV y CiU, apoyadas por el PP. La Ley de Memoria Histórica está, a día de hoy, en minoría en la Cámara Baja porque IU y ERC han presentado enmiendas a la totalidad y el PP se opone a ella. De seguir así las cosas, corre el riesgo de ser la primera ley devuelta al Gobierno de esta legislatura en el debate a la totalidad.

Incluso la retrasada Ley de Igualdad no es vista demasiado bien por distintas formaciones nacionalistas.

Con este panorama, hablar de las cuatro reformas de la Constitución prometidas por Zapatero es una quimera. El presidente del Gobierno, ya sin mucho entusiasmo, anunció que en septiembre haría una propuesta que debe pasar, obligatoriamente, por el consenso con el PP. A día de hoy, ni en el Ejecutivo ni en el PSOE dan la más mínima posibilidad a que pueda avanzar esta vía. No obstante, se hará la propuesta para lograr protagonismo en los medios de comunicación.

En el Gobierno y entre algunos miembros de la dirección socialista se intenta minusvalorar esta situación, que preocupa significativamente a algunos sectores cercanos a ambos núcleos de poder. Incluso hay quien, como solución final, propone la suma de los votos con CiU y la infalible Coalición Canaria, más algunos respaldos seguros por parte del Grupo Mixto.

Pero el motivo fundamental que esgrimen las fuentes consultadas es que los populares siguen en la más absoluta soledad política y parlamentaria. Más claro: primará más el desprecio al PP que un mal acuerdo con el PSOE. Sin embargo, lo que ha valido en estos dos años y medio parece que puede darse la vuelta. De hecho, ya ha habido votaciones en el Congreso para echar abajo anteproyectos de ley del PSOE o proposiciones no de ley, donde los nacionalistas con el PP o, el PP con los nacionalistas, han sumado la mayoría necesaria.

López Garrido tiene, sin duda, un amplio trabajo por delante en los tres periodos de sesiones que restan hasta las elecciones. Lo que ocurra en las elecciones catalanas y cómo se configure después el gobierno de la Generalitat también aclarará mucho el panorama parlamentario. Hasta entonces, y con las puertas del Congreso a punto de abrirse, el PSOE sólo tiene 164 diputados y está en minoría parlamentaria. A día de hoy, más que nunca lo ha estado en todo lo que va de legislatura.

Tardà contra López Garrido

Sólo hay que recordar lo que dijo el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, el pasado jueves para darse cuenta de que no tiene una relación muy cordial con Diego López Garrido.

El dirigente republicano denunció «improvisación» entre el PSOE y el Gobierno en materia de inmigración porque, tal y como se encargó de recordar, López Garrido presentó una iniciativa parlamentaria para promover el voto de los inmigrantes poco antes de que desde Cataluña se criticara esta idea y de que la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, la considerara «altamente improbable». «Parece ser que López Garrido enciende el fuego y José Montilla [candidato del PSC a la Generalitat] tiene que apagarlo en Cataluña», expresó Tardà.

«No sé si es que López Garrido tiene mucho trabajo o qué...», ironizó, insinuando que las cosas funcionaban mejor en el Grupo Socialista con Alfredo Pérez Rubalcaba.

Tampoco son muy cordiales las relaciones de IU con el nuevo portavoz socialista: todavía no le han perdonado que en 2001 sacara de la coalición a Nueva Izquierda -de la que era secretario general- y se la llevara al PSOE.

   

Una información de Manuel Sanchez publicada en el diario EL MUNDO el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La Fiscalía boliviana ordena la detención de varios ex ejecutivos de Repsol YPF

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 7:00, Categoría: General

LA PAZ. La Fiscalía boliviana ha ordenado la detención de varios ex ejecutivos de las petroleras Andina, filial de la hispano-argentina Repsol YPF, y de la brasileña Petrobras en el marco de una investigación por presunta estafa al Estado boliviano.

Cinco fiscales y una veintena de policías ingresaron cerca del mediodía de ayer en las dependencias de la Empresa Petrolera Andina en la ciudad de Santa Cruz, 800 kilómetros al este de la capital. Se llevaron documentación relativa a un contrato presuntamente irregular que, según el fiscal José Centenaro, «se refiere a la venta directa de gas entre Andina y Petrobras».

Una información que la empresa hispano-argentina, una de las que más ha invertido en Bolivia en la última década, se negó a proporcionar cuando se solicitó, según fuentes oficiales. En el momento de la intervención, los principales ejecutivos de Andina -incluido su presidente, el español Luis García Sánchez- no se encontraban en la sede.

El caso había sido denunciado en junio pasado por el representante designado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en el Directorio de Andina, el «patriota» Hernán Gabriel Camacho Cuéllar, designado tras decretarse la nacionalización.

De acuerdo con la denuncia, el trato presuntamente ilegal protegió durante casi cuatro años a la brasileña Petrobras contra las subidas de los precios del gas que importa desde Bolivia.Fuentes de la Empresa Petrolera Andina indicaron que habían entregado toda la información que los fiscales requirieron.

Además, ratificaron que el denominado «Contrato de Reducción de Volatilidad del Precio de Gas Natural» con Petrobras no causó daño al Estado boliviano porque se pagaron todos los impuestos establecidos en el país.

Acusados de estafa

Uno de los cinco fiscales que participaron en la acción de allanamiento, Hugo Iquise, sostiene que los ejecutivos de la firma, que consideran desproporcionada la acción policial, están acusados de estafa. Una estafa agravada por el hecho de haber firmado un contrato perjudicial para el Estado boliviano. En un reciente informe al Senado, el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz, aseguró que el acuerdo habría ocasionado grandes pérdidas para el país, calculadas en torno a los 160 millones de dólares.

Por otra parte, las principales petroleras que operan en Bolivia deben pagar entre septiembre y octubre 150 millones de dólares en conjunto, en razón del tributo establecido junto con la nacionalización de los hidrocarburos.

  

Una información publicada en el diario ABC el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Irán da un nuevo paso e inaugura una planta para la producción de agua pesada

Por Narrador - 27 de Agosto, 2006, 6:00, Categoría: Irán

TEHERÁN. El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad inauguró ayer una planta para la producción de agua pesada, pese a las críticas y las presiones internacionales para que Teherán suspenda sus actividades nucleares. El agua pesada, sobre cuya producción los iraníes habían comenzado sus investigaciones hacía ya doce años, se utiliza como refrigerante en los procesos para la fisión de uranio.

Ahmadineyad, en un discurso tras la inauguración de la planta de Arak, a unos 400 kilómetros al suroeste de Teherán, insistió en que su país no renunciará a «sus derechos nucleares», tras reiterar que el programa de Irán tiene fines pacíficos. También aseguró que la República Islámica no constituye ninguna amenaza para los Estados de la región, incluido Israel, país que Teherán no reconoce. «Deben aceptar la realidad de un Irán potente, pacífico y desarrollado. Es una cosa que puede servir a todos los pueblos y los gobiernos de la región», dijo el líder iraní, en alusión a las presiones ejercidas por la comunidad internacional para que detenga su programa nuclear. Agregó que «Irán no es una amenaza para nadie, ni siquiera para el régimen sionista (Israel)», país al que calificó de «enemigo para los pueblos de la región». «Un Irán desarrollado favorece la paz y la seguridad internacionales», dijo.

La inauguración de la nueva instalación en Arak se produce en un momento en el que la comunidad internacional estudia la respuesta de Teherán al plan de incentivos a cambio de la suspensión del enriquecimiento de uranio. Las autoridades iraníes han afirmado que están dispuestas a reanudar el diálogo sobre su programa, aunque dejaron claro que no abandonarán el enriquecimiento de uranio que consideran un «logro» de sus científicos y un «orgullo nacional».

Medidas de castigo

El pasado 31 de julio, el Consejo de Seguridad de la ONU dio un plazo de un mes a Teherán para que abandone el enriquecimiento de uranio, lo que supone posibles medidas punitivas a Irán si no cumple con las exigencias internacionales.

El ultraconservador Ahmadineyad reiteró ayer que su Gobierno «nunca se someterá a la fuerza y la opresión», y «no aceptará el lenguaje de la fuerza y las amenazas». «Es posible que con el lenguaje de la fuerza aparezcan más dificultades», agregó el líder iraní, y se preguntó: «¿se puede impedir el desarrollo tecnológico de un pueblo?».

Con el nuevo proyecto de Arak, Irán se convierte en el noveno país del mundo con la tecnología necesaria para producir agua pesada (agua rica en deuterio), con la que suministrará a la central de Isfahan, según la televisión estatal iraní.

La investigación en Irán sobre el agua pesada comenzó en 1994, mientras que la construcción de las instalaciones necesarias para su producción empezó en 1998. Según las autoridades iraníes, la planta de Arak puede producir teóricamente hasta dieciséis toneladas de agua pesada al año. El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hamed Reza Asefi, consideró, por su parte, que el proyecto de Arak es de «mayor importancia» y lo calificó de «uno de los más importantes avances iraníes en la tecnología nuclear».

Calmar los ánimos

Ni siquiera el «enemigo definitivo» de Irán, el Estado de Israel, debe temer los planes de Teherán en cuanto a su programa de enriquecimiento de uranio. Así lo afirmó también el presidente del régimen ayatolá, Mahmud Ahmadineyad en el mismo discurso, y cuando faltan sólo cinco días para que concluya el plazo concedido por el Consejo de Seguridad de la ONU para que suspenda sus actividades nucleares.

Con la intención del calmar los ánimos el presidente iraní repitió en varias ocasiones que la fabricación de armas nucleares no es el propósito del programa de desarrollo de energía atómica de su Gobierno. «No somos una amenaza para nadie», afirmó. «Básicamente, no se habla nada de armas nucleares. No hay discusiones sobre armas nucleares, incluso a pesar del régimen sionista, que es un enemigo definitivo», aseguró.

  

Una información publicada en el diario ABC el domingo 27 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Federico, ¡más caña!" por Luis Herrero

Por Narrador - 23 de Agosto, 2006, 15:00, Categoría: Opniones

Pincho de tortilla y caña a que el nombre de Federico Jiménez Losantos estará en boca de muchos durante la temporada que viene. Aparte de sus oyentes habituales, que cada vez son más, hablarán de él dos clases de personas: en las antípodas de sus planteamientos ideológicos, los que quieren verle mediáticamente muerto, porque lo deploran, y los que estando cerca de su ideario le acusan de encarnar a la fiera canina que asusta a los votantes de la derecha civilizada.

El prototipo de esta segunda clase de detractores es Alberto Ruiz-Gallardón, que presume de aglutinar el voto cautivo del núcleo duro de la militancia del PP, el cambiadizo de los centristas más sesudos y el moderado de los socialistas arrepentidos. Alberto y Federico son dos personas condenadas a llevarse mal. Hace algún tiempo fui testigo de una conversación en la que el primero le decía al segundo: «tú no me harás ganar unas elecciones, pero puedes hacer que las pierda». Tal vez por eso el alcalde de Madrid procuró durante mucho tiempo que las tiranteces que había entre ambos no acabaran por arruinar la precaria relación que aún les permitía sobrellevarse.

A raíz de una violenta discusión que tuvieron en la radio hace dos años, los puentes saltaron por los aires y Ruiz-Gallardón me llamó varias veces para que le ayudara a reconstruirlos. Lo intenté. Soy amigo de ambos, aunque mucho más de Federico, y no me gusta vivir en un mundo de caras largas. Tardé muchos meses en conseguir que Federico aceptara sentarse a comer con Alberto, y cuando finalmente accedió -más por callarme la boca que por convencimiento- ya era demasiado tarde. Alberto nunca acudió a la cita. Ni siquiera permitió que se concretara. Tardé en entender el porqué, hasta que un día me di cuenta de que su nueva táctica le llevaba a publicitar el enfrentamiento, en lugar de a resolverlo, para acreditar, frente al perfil bronco y áspero de su antagonista, el perfil moderado y amable que reclama como propio. Lo que a Alberto le interesa es enviar un mensaje concreto a esa franja del electorado que, como él, piensa que la Cope destila fundamentalismo cavernícola: él es el único líder del PP que, en público, se atreve a tenérselas tiesas con Federico, el ciudadano que no se arredra a la hora de presentarle una querella criminal por injurias y calumnias, el alcalde que no se para a medir el daño electoral que puede provocarle una enemistad semejante.

La perseverancia de Alberto en ese nuevo cálculo hace prácticamente imposible que cualquier otro intento de mediación corra mejor suerte que el mío. Lo podrán instar personas más influyentes, con argumentos más sólidos y en circunstancias más favorables, pero si estoy en lo cierto, el alcalde de Madrid dirá una cosa -que quiere la paz-, pero hará otra distinta que le mantenga en la guerra, porque esa guerra -piensa- le hace crecer ante la opinión pública, por contraste, como el líder centrista que quiere ser. Añádanse después un par de bodas gay y unos cuantos guiños a Polanco y el póster quedará listo, a la espera de que se decrete el estado de necesidad que hace falta para que sea útil.

En el fondo de este planteamiento subyace la idea de que el mero hecho de alejarse de las posiciones de Federico, marcar las distancias con él, ya es causa suficiente para mudar el uniforme de derechista rabioso por el de demócrata de centro. Pero eso, con todos mis respetos, no deja de ser una solemne estupidez. No es verdad que La Mañana se haya convertido en ese faro de radicalismo conservador que algunos denuncian a pleno pulmón. Basta escuchar el programa con cierta atención, procurando discriminar lo sustantivo de lo coloquial, para darse cuenta de que en él se manejan a diario argumentos reflexivos, elaborados de buena fe, de hondura más que estimable, aunque -¡faltaría más!- tan discutibles como exige la naturaleza de los asuntos temporales de los que se ocupa. Su dureza formal puede herir a veces la sensibilidad de la execrable moda de lo políticamente correcto, pero lo cierto es que siempre se ciñen al criterio de proporcionalidad que cabe exigirle a toda respuesta. Nunca antes, algunos valores esenciales de media España -familia, religión, educación, nación- habían sido agredidos como ahora por los poderes públicos, y nunca esa media España había estado tan indefensa. Si no fuera por el afán de algunos idiotas por sacarlo todo de contexto dan ganas de gritar: «¡Federico, más caña!».

Por supuesto, se puede ser al mismo tiempo simpatizante del PP y detractor de Federico. Verbigracia, Ruiz-Gallardón. Entre esa gente hay dos argumentos que suelen hacer fortuna cuando de lo que se trata es de etiquetar de radical a La Mañana de la Cope. El primero es que Federico recurre con frecuencia al insulto y el segundo que no sólo se conforma con arremeter contra el PSOE sino que, además, le sacude a Rajoy más que a una estera. En particular no soportan que le llame maricomplejines. Creen que es una manera de pedirle que se tire al monte. De los dos argumentos, me interesa más el segundo que el primero. Lo de los insultos ya lo tengo muy oído, fue el ariete con el que trataron de desestabilizar a Antonio Herrero, y además ya está el Código Penal para dirimir cualquier ofensa que se tercie. Respecto a lo de las sacudidas al PP, viene a cuento una anécdota de Las Cortes franquistas que se le atribuye a Jesús Fueyo, intelectual del Régimen, y al general Camilo Alonso Vega, a quien sus amigos, a sus espaldas, llamaban Camulo. El general hizo un día una aguerrida soflama parlamentaria, no demasiado lúcida, y el intelectual se puso en pie para responderle: «Mi general, estoy a sus órdenes pero no a sus opiniones».

Siempre he creído que de las combinaciones posibles entre esos dos conceptos, órdenes y opiniones, salen las tres clases de periodistas que conozco. Primero están los periodistas que siempre se ponen a las órdenes del que manda, cualesquiera que sean sus opiniones. Son mercenarios a los que no hace falta decirles cómo tienen que abrir el telediario. Después, los periodistas que no están a las órdenes del poderoso, pero sí a muchas de sus opiniones. No se arrodillan ante los comisarios políticos, exhiben su independencia con críticas racheadas, pero cuando les conviene se apresuran a escoltar las opiniones de turno por puro utilitarismo. Para ellos, un político es tanto mejor cuanto mejor les trata, y menos de fiar cuanto más recela de ellos. Sólo aspiran a ser cada vez más influyentes y dosifican la crítica para alcanzar ese objetivo. Por último están los que pasan de las órdenes y de las opiniones del poder y sólo responden a convicciones propias. Son los periodistas asilvestrados. Federico, sin ninguna duda, es uno de ellos. ¿Que sacude demasiado a Mariano Rajoy? Algo habrá hecho Rajoy para merecerlo. El día que Federico Jiménez Losantos deje de comportarse así, lo prometo, seré yo quien le sacuda a él.

Luis Herrero es eurodiputado del PP

  

Publicado en el diario EL MUNDO el miércoles 23 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Un proceso fantasmal" por César Alonso De los Ríos

Por Narrador - 23 de Agosto, 2006, 14:00, Categoría: - Tregua Etarra

A estas alturas está claro que el «proceso de paz» fue concebido por Zapatero con los mismos fines que el Pacto del Tinell: expulsar del juego político al PP. Las diferencias, no obstante, son muy grandes: en Cataluña se trataba del reconocimiento vergonzante de la «nación» catalana y de un Estatuto cripto-estatal mientras en el País Vasco está, en el fondo, la autodeterminación de Euskal Herría. En Cataluña se negoció con partidos legales; en el País Vasco se «dialoga» con un partido terrorista que tiene quinientos miembros en la cárcel por terribles delitos de sangre en muchos casos. Mientras en Cataluña había márgenes para la negociación, en el País Vasco los terroristas hablan con la suficiencia de quienes han «luchado por las libertades» durante cuatro décadas. Batasuna/ETA pone las condiciones a un Estado «deficitario democráticamente» y exige su legalización por el mero hecho de declarar el alto el fuego. No sólo no se arrepiente sino que achaca «el conflicto» al Estado español, verdugo y eterno explotador de las Vascongadas-País Vasco-Euzkadi-Euskal Herría.

A estas alturas, digo, es obvio que el PSOE ha venido manteniendo relaciones con ETA para conocer las condiciones de un alto el fuego, pero, sobre todo, para vender a los españoles la esperanza de paz y vivir electoralmente de ello durante mucho tiempo, ya que el proceso «será muy largo y muy difícil». De ese modo, y durante ese tiempo, el Gobierno tiene la llave de la paz, mientras el PP se descarta a sí mismo y se desautoriza poniéndole bastones entre las piernas.

¿Es humo lo que vende Zapatero? De ahí la desesperación que comienza a cundir en la dirección y en los presos de ETA. De ahí los comunicados en los que ésta conmina al Gobierno a que se salte la legalidad, que deje de perseguir a sus miembros, que controle la Audiencia Nacional, que se hagan públicas las negociaciones en mesas reconocibles, es decir, que se pase por alto la condición ilegal de Batasuna/ETA.

Por supuesto, Zapatero estaría dispuesto a reconocer la «nación» vasca y a buscar un sucedáneo para la autodeterminación como «expresión de la libre voluntad de los vascos» pero la liberación de los presos y la anexión de Navarra, así como la negativa a cambiar el nombre de Batasuna le llevan a la paralización... Hay un problema de ritmos y de lenguaje.

ZP no había calculado que su venta del humo de la paz les iba a poner tan crecidos a los separatistas.

  

Publicado en el diario ABC el miércoles 23 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El Gobierno descarta el acercamiento de presos hasta que Batasuna se legalice

Por Narrador - 23 de Agosto, 2006, 13:30, Categoría: - Tregua Etarra

Presten atención a esta noticia… O nos quieren ‘vender la moto’ o, por el contrario, el mal llamado ‘proceso de paz’ atraviesa serios problemas.

La legalización de Batasuna se ha convertido en el nudo gordiano del proceso de fin de la violencia. El Gobierno considera que debe desatarse ese nudo para que el proceso avance en otros campos, como el penitenciario. "Si la izquierda abertzale se legaliza, con lo que supone de aceptación exclusiva de las vías democráticas para lograr sus objetivos, el proceso se impulsará", según fuentes gubernamentales. Ello requiere de Batasuna que acate la Ley de Partidos, con la presentación de nuevos estatutos y marca, pero sus dirigentes temen que acatar dicha ley no termine con sus problemas judiciales.

La tensión política que mantiene Batasuna en las últimas semanas, rubricada con el comunicado de ETA del viernes, no tiene como objetivo desestabilizar el proceso de alto el fuego, pero tampoco es un asunto sin importancia, señalan fuentes de su entorno. Sobre el ataque contra un microbús el sábado en San Sebastián, la cúpula de Batasuna no se ha pronunciado oficialmente. Pero desde la izquierda abertzale se considera un hecho aislado y se descarta que ETA haya ordenado el rebrote de la kale borroka.

La cuestión de fondo es que, ante la expectativa del inicio de las conversaciones formales entre el Gobierno y ETA, Batasuna ha exigido su legalización y el Ejecutivo ha advertido que, para ser legal, debe cumplir la Ley de Partidos. La cúpula abertzale había aceptado inicialmente esta posibilidad -ya que Batasuna ha cambiado varias veces de nombre y estatutos a lo largo de su historia- pero, ante la resistencia de sus bases, se ha echado atrás. En conversaciones privadas, los líderes de Batasuna alegan que acatar la Ley de Partidos no garantiza su legalización, ya que está abierta otra vía, la penal, por la que se suspendió su actividad como partido en agosto de 2002, a través de un auto del juez Baltasar Garzón, meses antes de ser ilegalizado por el Supremo en mayo de 2003. Batasuna teme que la continuidad de sus líderes con la nueva marca puede suscitar nuevos problemas.

El Gobierno insiste en que el cumplimiento de la Ley de Partidos es la única vía posible de legalización para la izquierda abertzale pues Batasuna, como tal, no existe por decisión del Supremo.

Aceptación social

El Ejecutivo cree también que una nueva marca y nuevos estatutos -unido al rechazo del uso de la violencia como medio para lograr fines políticos- permitirá a la izquierda abertzale ejercer su actividad política con normalidad, aunque está dispuesto a estudiar las objeciones legales que Batasuna presenta. Estas cuestiones se abordarán a través de los cauces establecidos por el Gobierno. El Ejecutivo considera que el proceso sólo puede avanzar una vez que la izquierda abertzale sea legal. "La legalización de la izquierda abertzale es fundamental para que participe en el proceso político del País Vasco, pero es también la llave del proceso", señalan fuentes gubernamentales.

El Gobierno ha preparado en los cinco meses de alto el fuego de ETA varios planes en política penitenciaria sobre los presos de la banda. "Pero para adoptar medidas penitenciarias, como el acercamiento de presos de ETA a las cárceles del País Vasco, o decisiones más de fondo, como libertades provisionales o excarcelaciones de miembros de ETA, el Gobierno necesita una aceptación social y para ello el proceso de fin de la violencia debe tener un carácter irreversible", señalan las mismas fuentes. Éstas aclaran que "en este proceso de fin de la violencia, las medidas penitenciarias en favor de los presos de ETA no se adoptarán improvisadamente, como hizo el Gobierno de José María Aznar en la tregua de 1998. Para ejecutar los planes previstos por el Ejecutivo, se requiere previamente un avance del proceso", concluyen.

  

Una información de L. R. Aizpeolea publicada en el diario EL PAIS el miércoles 23 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El Gobierno otorga el tercer grado a Vera sin que haya devuelto lo robado

Por Narrador - 23 de Agosto, 2006, 13:00, Categoría: General

La decisión supondrá un trato de favor si el fiscal no la recurre, ya que en la práctica se exige al penado que muestre la intención de reparar el daño. Sólo ha cumplido un año y medio de cárcel de los siete a los que fue condenado por malversar 645 millones de pesetas de los fondos reservados. De los 10 años a los que se le sentenció por el secuestro de Segundo Marey cometido por los GAL sólo cumplió ocho meses antes de ser indultado

MADRID.- La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha concedido el tercer grado penitenciario al ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, del que disfruta ya desde el pasado 10 de agosto.

Vera, condenado a siete años de cárcel por la malversación de los fondos reservados del Ministerio del Interior, ha sustanciado dicha condena con menos de seis meses de internamiento efectivo, y un año justo con constantes prebendas carcelarias que, en la última etapa, le autorizaban a salir de prisión seis días a la semana.

Pero, además, Vera logra este privilegio penitenciario sin haber devuelto nada de los 141 millones de pesetas que se apropió «para sí mismo» -según dice la sentencia-, ni de los 504 millones de pesetas de los que debía responder solidariamente con algunos de los subordinados, con los que se repartía dicho dinero público.

No obstante, Rafael Vera ha hecho de la consecución del tercer grado su lucha personal desde la cárcel, una vez que vio que el Gobierno del PSOE no le iba a conceder el indulto en ningún caso.

Por ello, aunque ya disfrutaba de una situación francamente privilegiada para una condena penal tan alta, el ex secretario de Estado para la Seguridad volvió a solicitar hace unas semanas que se le fuera concedido el tercer grado penitenciario.

Según informa Efe, la Junta de Tratamiento de la prisión de Segovia elevó la petición, con informe favorable y por unanimidad, a la Dirección General de Prisiones en la primera semana de agosto y, en menos de 10 días, ha resuelto.

El propio Vera confirmó ayer a Europa Press que hace ya dos semanas, concretamente el día 10 de agosto, la Dirección General de Prisiones le concedió el tercer grado.

Si la Fiscalía no recurre la decisión, Vera vivirá fuera de la cárcel y estará controlado por teléfono, con llamadas aleatorias, y con visitas periódicas a los servicios sociales de la prisión de Segovia, donde se realiza el control de los internos en régimen abierto.

La decisión ha sido comunicada al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Valladolid, del que depende la prisión de Segovia, pero dicho juzgado no podrá hacer nada salvo petición del Ministerio Fiscal o del propio reo.

Lógicamente, una decisión tan favorable no será recurrida por Vera, por lo que la única posible actuación del juez está en manos de la Fiscalía. Es decir, si la Fiscalía no recurre la decisión de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, el tercer grado es irreversible.

Hay que recordar que el actual fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ya se opuso al indulto de Vera por dos motivos que siguen en vigor a la hora de la concesión del tercer grado. Según afirmó en noviembre de 2004, el indulto no era admisible «porque no ha dado muestra alguna de arrepentimiento» y porque «no se encuentran actualmente satisfechas las importantes responsabilidades civiles en la sentencia». A día de hoy, aunque no se trate de un indulto, ni una ni otra circunstancia se han modificado.

De hecho, según fuentes jurídicas consultadas por este diario, la práctica habitual es exigir al penado la intención de reparar el daño causado.

Dichas fuentes apuntan que esto obligaría a la Fiscalía a recurrir el tercer grado de Vera, como ya ha hecho en algunas ocasiones con medidas de gracia a favor del ex secretario de Estado.

Vera fue condenado en enero de 2002 por la Audiencia Provincial de Madrid a siete años de prisión por un delito continuado de malversación de caudales públicos, al considerar probado que se lucró personalmente «en cantidades importantísimas» y sustrajo mucho dinero más en favor de otros individuos «hasta una cifra global que supera los 600 millones de pesetas».

No fue hasta octubre de 2004 cuando el Tribunal Supremo confirmó íntegramente la pena impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid, rechazando los argumentos de la defensa del ex secretario de Estado para la Seguridad de que ya había sido juzgado por los mismos hechos en el caso Lasa y Zabala o en el mismo caso Marey, por el que también fue condenado a 10 años de cárcel.

A partir de la sentencia en firme de este caso, Vera jugó a pedir el aplazamiento de la condena al haberse presentado varias peticiones de indulto, pero tanto el fiscal del Estado, como el propio ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, aseguraron que «no hay ninguna intención ni pronóstico favorable» para dicha medida de gracia. Con todo visto para sentencia -o más bien, para prisión-, Vera logró un nuevo privilegio. La sala que lo juzgó le concedió no ir esas Navidades a prisión y esperarse hasta después de la fiesta.

No fue hasta el 16 de febrero del pasado año cuando Vera acudió, voluntariamente, a la cárcel de Segovia para cumplir la pena de siete años.

Pero sólo tuvo cinco meses y medio de reclusión. El 5 de agosto de 2005 -también en periodo vacacional, un momento en que las noticias pasan más desapercibidas-, consigue salir seis horas de prisión de lunes a jueves.

Posteriormente, en el otoño -después de que el Tribunal Constitucional rechazara expresamente suspender la condena-, logró un régimen mixto entre el segundo y el tercer grado que le posibilitaba ir a dormir un solo día a prisión y estar controlado en una determinada zona por dispositivos electrónicos y de seguridad.

Dicha decisión fue recurrida por la Fiscalía, que perdió el recurso ante la Audiencia Provincial de Madrid. En esta ocasión, la Fiscalía entendía que se trataba ya de un «tercer grado encubierto». No obstante, la misma Audiencia Provincial denegó en febrero la enésima petición de tercer grado solicitada por Vera.

DIARIO DE ENTRADAS Y SALIDAS

(16/02/95) Ingresa en la cárcel por el caso Marey tras prestar declaración ante el juez Baltasar Garzón.

(13/07/95) Sale de la prisión de Alcalá-Meco después de que el PSOE deposite un aval bancario de 200 millones de pesetas en la Audiencia Nacional.

(29/07/1998) Condenado por el Tribunal Supremo (TS) a 10 años de cárcel y 12 de inhabilitación absoluta por detención ilegal y malversación de fondos públicos por el caso Marey.

(10/09/98) Ingresa en la prisión de Guadalajara junto con José Barrionuevo arropados por militantes y dirigentes del PSOE; entre ellos, Felipe González.

(23/12/98) Vera ve reducida su pena de 10 a tres años y cuatro meses y obtiene el régimen abierto tras un indulto parcial del Gobierno.

(24/12/98) Obtiene permiso penitenciario por Navidad. Regresa a la cárcel el 28 de diciembre.

(29/12/98) El Tribunal Constitucional (TC) suspende las penas por el caso Marey durante la resolución del recurso de amparo y Vera abandona la prisión.

(16/03/01) El TC rechaza el recurso y confirma la condena por el caso Marey.

(16/05/01) El TS decide que Vera y el resto de condenados por el caso Marey ingresen en la cárcel.

(22/01/02) La Audiencia Provincial de Madrid condena a Vera a siete años de prisión por un delito continuado de malversación de caudales públicos.

(19/10/04) El TS confirma la pena de siete años de prisión impuesta por la Audiencia Provincial a Vera por el caso fondos reservados.

(11/11/04) La defensa de Vera solicita a la Audiencia Provincial que suspenda su ingreso en la cárcel por el caso de los fondos reservados hasta que el Gobierno resuelva las peticiones de indulto a su favor.

(16/02/05) Vera ingresa en la prisión de Segovia para cumplir la pena por el caso fondos reservados.

(05/08/05) La Junta de Tratamiento de la prisión de Segovia acuerda que Vera salga de la cárcel seis horas diarias de lunes a jueves por la depresión que le ha producido su encierro.

Septiembre 2005 Vera solicita un nuevo indulto alegando que hay una situación de tregua del terrorismo de ETA.

Octubre 2005 El TC rechaza suspender la condena de Vera por malversación de fondos públicos.

Febrero 2006 La Audiencia le deniega el tercer grado penitenciario por la gravedad de la condena, el tiempo que debe cumplir aún y la repercusión social.

   

Una información de Manuel Sánchez publicada en el diario EL MUNDO el miércoles 23 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Rebelión autonómica contra el envío masivo de subsaharianos

Por Narrador - 23 de Agosto, 2006, 12:00, Categoría: General

Las comunidades del PP y Cataluña se niegan a acoger a más inmigrantes procedentes de la oleada de cayucos que ha inundado las costas de Canarias

Madrid - Si la llegada de inmigrantes a las costas canarias se está convirtiendo en uno de los principales problemas para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el traslado de esos «sin papeles» a la península y su reparto a las distintas comunidades lleva el mismo camino. Esta distribución según fuentes del Ministerio de Interior se lleva a cabo sólo en cinco autonomías: Andalucía, Comunidad de Madrid, Murcia, Cataluña y Comunidad Valenciana. ¿La razón? Estas cinco regiones son las únicas que poseen centros de internamiento en toda la Península. Así, la Policía traslada a los inmigrantes de un centro, el de Canarias, a otro, con lo cual, en un primer momento, son sólo esas comunidades las receptoras de «sin papeles». Ya en la Península, y una vez en el nuevo centro, es la Secretaría de Estado de Inmigración a través de convenios con ONGs y las comunidades la que gestiona ese nuevo traslado a otra región.

Hasta el PSC se queja

Quizá por ello, a las habituales quejas que la Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid y la propia Esperanza Aguirre han lanzado al Gobierno central a lo largo de todo el año, ahora se suman las de otros ejecutivos regionales que denuncian un comportamiento irresponsable por parte de la Administración central a la hora de trasladar inmigrantes.

No sólo son autonomías gobernadas por el Partido Popular, que lleva ya un tiempo denunciando que sus comunidades son las que más inmigrantes reciben, ayer fue Cataluña, gobernada en coalición por el PSC quien exigió al Gobierno un comportamiento más estricto en cuanto a la distribución de los inmigrantes. Tanto es así, que el portavoz de la Generalitat, Joaquim Nadal demandó que «no se vuelva a repetir» la situación vivida en las últimas horas por su comunidad, en las que se ha enviado a Barcelona a un grupo de unos cincuenta inmigrantes procedentes de Canarias «sin aviso previo» al ejecutivo catalán. El portavoz explicó que el traslado de estos inmigrantes se llevó a cabo incluso «sin previo aviso a la propia Delegación del Gobierno», de quien depende el nuevo Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca de Barcelona.

Desde la Comunidad de Madrid se denuncia desde hace tiempo ese tipo de traslados sin aviso, o avisa a posteriori. En esa misma línea, el PP denunció ayer que el Gobierno «redistribuye» a los inmigrantes que llegan a Canarias por las comunidades gobernadas por el PP mediante «vuelos selectivos».

Enterarse por un fax

Por ello, mostró unos datos obtenidos de una respuesta parlamentaria del Ejecutivo socialista en la que se apreciaba que durante 2005 de los 109 vuelos con irregulares la Península 73 fueron a parar a Madrid, seis a Murcia, siete a Málaga, cinco a Valencia y dos a Barcelona.

Otra comunidad que ayer se quejó fue Murcia donde la situación es también insostenible. Así lo explicó la consejera de Trabajo y Política Social del Gobierno murciano, Cristina Rubio, quien aseguró ayer haber conocido «casualmente» la llegada de un nuevo contingente de 40 inmigrantes desde Canarias al aeropuerto de San Javier, a través de un fax «equivocado» del Ministerio de Interior a la ONG «Cepaim», que tiene un acuerdo de colaboración con la Delegación del Gobierno en Murcia para la acogida de inmigrantes. A la denuncia de Murcia se suma también la de la Comunidad Valenciana. Ayer, la consejera de Bienestar Social, Alicia de Miguel, advirtió de que su región «está llegando al límite» en la recepción de inmigrantes procedentes de Canarias por el «tremendo descontrol» del Gobierno central.

Según los datos facilitados por este departamento, en lo que va de 2006 han llegado a la Comunidad Valenciana 1.220 inmigrantes procedentes del archipiélago canario, 139 de ellos en este mes de agosto.

Transparencia, según Rumí

Mientras casi todas las comunidades receptoras de inmigrantes alzaban la voz y denunciaban el oscurantismo de los datos y su falsedad en algunos casos, la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, reapareció tras una larga ausencia para explicar que los traslados de inmigrantes desde Canarias se están realizando «con total transparencia, informando desde las delegaciones del Gobierno a las autonomías donde van a ser trasladados esos inmigrantes y que a su vez dispondrán de centros de internamiento».

En declaraciones a los periodistas en Almería, donde recibió un premio concedido por la Federación de Servicios Públicos de UGT, Rumí señaló que «en este sentido existe un acuerdo de todos los Gobiernos autónomos en la Conferencia Sectorial de Inmigración para acoger a esos inmigrantes a través de convenios con organizaciones sociales de inmigrantes y también con algunas autonomías que ponen plazas a disposición para la acogida».

Todo este mecanismo, añadió Rumí, «se diseñó el pasado año por acuerdo de todos los Gobiernos Autonómicos», dijo.

    

Una información de P. Moreno publicada en el diario LA RAZON el miércoles 23 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

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