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Julio del 2006

"Zapatero o el embuste" por Luis Maria Anson

Por Narrador - 31 de Julio, 2006, 12:00, Categoría: Opniones

Zapatero, el presidente por accidente, según le calificó con regocijada crueldad el Wall Street Journal, ascendió a los cielos monclovitas gracias, en parte considerable, a la atrocidad del 11-M. Un sector cualificado de la opinión pública, a pesar de las máscaras y las humaredas, está hoy convencido de que ETA participó en la logística y la información de aquella operación llevada a cabo, con acuerdo e intervención de Al Qaeda, por islamistas que actuaron como mercenarios.

Aún más: dirigentes muy cualificados y seriamente informados creen, ante el pertinaz intento de borrar las huellas fugitivas de la matanza, que hubo una tenebrosa maniobra y que algunos supieron y callaron, algunos supieron y atizaron. Sólo la transparencia informativa evitará especulaciones maliciosas.

Desde entonces, dos posiciones han cristalizado con relación a ETA: la del PP, que considera único camino para combatir el terror la acción de la Policía, la Guardia Civil y los jueces, el acoso económico y la cooperación internacional, tal y como se hizo en la última legislatura de Aznar; y los que creen, como el sector dominante del PSOE, que lo inteligente es negociar con la banda terrorista, hacerle concesiones e integrarla en la legalidad constitucional.

Ambas posiciones son aceptables. La primera, porque se demostró eficaz después de las treguas trampa y los engaños de las negociaciones que, más o menos veladamente, se llevaron a cabo durante los Gobiernos de Adolfo Suárez, Felipe González y de Aznar durante los primeros años. La segunda, porque partiendo de la base de que ETA no va a entregar las armas ni abdicar ninguna de sus posiciones de fondo, algunos de sus miembros destacados creen que la situación electoral les es ya propicia y que pueden encaramarse al Gobierno vasco desde las urnas. ETA desea la autodeterminación y la independencia. Pero antes que nada quiere el poder.

Carod-Rovira abrió la negociación con ETA en la entrevista que mantuvo como conseller en cap de Cataluña con Josu Ternera en Perpiñán, ese Walhall etarra con Hagen escondido, hijo de Elfo y de los poderes del anillo robado, ante los ojos atónitos de Ibarretxe, que ha pasado de extasiarse en la contemplación del fuego a la preocupación hoy de que el Walhall en llamas, con ETA robustececida y encendida, termine por carbonizar al PNV, porque los que agitaban el árbol para que los nacionalistas recogieran las nueces pretenden descender de las ramas zarandeadas y beneficiarse directamente del festín.

Tras la pirueta de Carod-Rovira que negoció, conforme a un artículo publicado en Avui, que ETA matara en España, pero no en Cataluña «porque Cataluña no es España», tras esta lindeza democrática, en fin, Eguiguren, en el otoño de 2004, abrió conversaciones francas, si bien enmascaradas, con Batasuna, es decir, con ETA. Con una agenda calculada y un calendario preciso, Zapatero, que quiere llegar a las elecciones como el pacificador y conseguir así mayoría absoluta para hacer de España lo que le venga en gana, ha dado todos los pasos necesarios con el fin de abrir oficialmente negociación con los terroristas, sin pestañear cuando la banda le ha obligado a arriar los pantalones y la dignidad del Estado de Derecho. Las tragaderas zapateriles son ilimitadas. Incluso si se produjera un asesinato, el presidente declarará que lo perpetró un comando incontrolado y que continúa la negociación; que ya advirtió desde su olímpica sabiduría que sería dura y difícil.

El problema, sin embargo, no está ahí. Resulta aceptable defender que el camino para dominar a ETA es el de la Policía y los jueces pero también creer que se puede conseguir el cese de la violencia mediante la negociación. El problema es que Zapatero ha mentido. Afirmó solemnemente que no había contactos ni negociaciones con la banda, con el fin de arrastrar a sus posiciones al Partido Popular y neutralizarlo, cosa que consiguió durante un tiempo. Pero se ha demostrado hasta la saciedad que el presidente por accidente no dijo la verdad. Zapatero o el embuste. El embuste que es, según el diccionario de la Real Academia Española, la «mentira disfrazada con artificio». No sabemos, por cierto, hasta dónde habrán llegado sus concesiones a los terroristas, pero algunos dirigentes cualificados creen que hasta la autodeterminación y Navarra. Las declaraciones zapateriles negando todo eso nada significan ya, porque el presidente ha perdido la credibilidad. Con ese instinto certero del pueblo, la multitud clama en las manifestaciones populares: «Zapatero, embustero. Zapatero, embustero».

En sólo dos años, y reconociendo sus aciertos en cuestiones como el carné por puntos y, sobre todo, en acciones culturales como el centenario del Quijote, este político indocumentado, este «ignorante abisal», según la calificación de David Torres, este hombrín sin experiencia alguna de mando, ha quebrado el espíritu de la Transición, ha agitado el fantasma de la Guerra Civil, ha colisionado frontalmente con la Iglesia, ha encendido los nacionalismos separatistas, se ha manifestado antisemita, ha devuelto a España a la penumbra internacional y ha resucitado a ETA. Las manos tartamudas de Zapatero descuartizaron la obra de Suárez, González, el Rey y el pueblo. La balcanización de España se mueve ya en un horizonte preciso. ¿No rondará por la mente zapatética conceder la autodeterminación a Cataluña, el País Vasco, Galicia, Baleares y Canarias y dejar a España reducida a las otras autonomías?

Quién sabe lo que ese prodigioso estadista de la Alianza de las Civilizaciones puede estar germinando para asombro del mundo y de los españoles. Cualquier extravagancia, cualquier provocación paleta, cualquier boutade de panfleto preuniversitario, no sólo es posible sino probable. Y aquí, ciertamente, no pasa nada. No pasa nada. El hedonismo de la sociedad española lo traga todo. Zapatero, como la marquesa Eulalia de Rubén Darío, sonríe, sonríe, sonríe, mientras se recrea estúpidamente en el esplendor de La Moncloa. Ni siquiera Rubalcaba le ha explicado que puede ser el esplendor del incendio.

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española.

Publicado en EL MUNDO el lunes 31 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La Policía envía por cuarta vez al juez datos falsos sobre el explosivo de la furgoneta

Por Narrador - 31 de Julio, 2006, 6:00, Categoría: 11-M

Le remitió en mayo el análisis de la dinamita de Leganés como si fuera el de los restos de la Kangoo

MADRID.- La Policía entregó al juez instructor del sumario del 11-M, Juan del Olmo, los análisis del explosivo encontrado en Leganés como si fueran los correspondientes a la furgoneta Renault Kangoo localizada en Alcalá de Henares. La confusión se incluye en un informe de la Comisaría General de la Policía Científica del pasado 4 de mayo que, a su vez, intentaba aclarar otro error anterior.

La confusión de informes evitó a Del Olmo toparse de nuevo con el único análisis realizado al explosivo encontrado en la furgoneta, elaborado el mismo día de los atentados. Los técnicos detectaron los componentes habituales de la dinamita Goma 2 ECO, pero también metenamina, una sustancia ajena a la dinamita que se emplea en explosivos de tipo militar.

El 4 de mayo, este diario había recogido una información ofrecida la víspera por libertaddigital.com en la que se explicaba que en el informe sobre la inspección ocular de la furgoneta entregado a Del Olmo aparecía una fotografía del explosivo que no se correspondía con lo encontrado en la furgoneta. Incorporaba, por el contrario, una fotografía del explosivo encontrado en la mochila de Vallecas.

El error era tan obvio que difícilmente podía despistar al juez: en la Kangoo apenas había restos de una sustancia gelatinosa en el extremo de lo que parecía ser un cartucho de dinamita, mientras que en la mochila desactivada había algo más de 10 kilos de explosivo.

En la explicación transmitida al juez, la Policía Científica le decía que, sencillamente, se habían equivocado al incluir una imagen digital de la mochila de Vallecas en el informe sobre la inspección ocular de la Kangoo. A la explicación se adjuntaban dos informes que debían servir para aclarar el malentendido: el de la inspección ocular de la furgoneta y el del análisis del explosivo que se había localizado dentro.

Sin embargo, el análisis incorporado (registrado como 04-Q1-223) es, en realidad, el efectuado sobre muestras del explosivo localizado en el piso de Leganés donde se suicidaron siete terroristas.

Así se desprende del informe conjunto elaborado por la Policía y la Guardia Civil remitido a Del Olmo en junio del año pasado y que incorpora 15 anexos con informes sobre explosivos. Uno de ellos -el 04-Q1-223- es el de Leganés, fechado cuatro días después del suicidio colectivo.

La confusión es aún mayor puesto que, dependiendo del tomo del sumario que se escoja, también puede concluirse que el análisis que se presenta a Del Olmo como si fuera de la Kangoo es el realizado al explosivo encontrado en las vías del AVE. Varios informes afirman que ése es, en realidad, el que tiene la referencia 04-Q1-223.

Aun así, el principal informe sobre los explosivos con el que ha contado Del Olmo -el que emplea para elaborar el auto de procesamiento- identifica de manera inequívoca esa referencia como la correspondiente al «Informe pericial sobre las muestras de explosivo de Leganés».

Entre los escombros del edificio en el que se refugiaron los terroristas se localizaron en torno a 20 kilos de explosivo que no ofrecieron ninguna problema tras pasar por el laboratorio: era dinamita de tipo Goma 2 ECO.

Por el contrario, el verdadero informe sobre el explosivo de la Kangoo, el que debía haberse incorporado, sí había planteado problemas. Los análisis efectuados el mismo 11 de Marzo detectaron componentes de la Goma 2 ECO, pero también la metenamina.

Cuando, meses después, la Guardia Civil puso al juez en la pista de la metenamina, Del Olmo exigió un informe a Juan Jesús Sánchez Manzano, y el inspector jefe de los Tedax le dijo que la presencia de esa sustancia se debía «a contaminación».

Resultaba especialmente llamativo que esa contaminación no se limitara a la muestra de la Kangoo. También estaba contaminada la muestra patrón de Goma 2 ECO enviada al laboratorio junto a la de la furgoneta para su cotejo.

Recientemente, el juez de la Audiencia Nacional desechó la posibilidad de realizar un análisis cuantitativo -el que ofrece las proporciones de los componentes- al explosivo de la Kangoo, porque la cantidad encontrada no era bastante para que las pruebas ofrecieran garantías suficientes.

El juez ya había aplazado ese mismo análisis cuantitativo a principios de año por las mismas razones. En esa primera ocasión, Del Olmo ordenó que las muestras se guardaran para que, cuando se levantase el secreto que pesaba sobre el sumario, las partes pudieran «solicitar un nuevo análisis cualitativo». Ése, que también podría arrojar luz sobre la aparición de la metenamina, tampoco se ha llegado a realizar.

También en la mochila

A lo largo del sumario, la metenamina se ha mostrado pertinaz. A los errores de la fotografía equivocada, al del informe de Leganés presentado como el de la furgoneta y al de la metenamina aparecida en la Kangoo y en la muestra patrón se suma otro relacionado con esta misma sustancia que se produjo un mes después de los atentados.

En el primer informe exhaustivo sobre todos los explosivos relacionados con el 11-M, elaborado por Sánchez Manzano, el juez pudo leer que en la mochila desactivada en Vallecas... también había metenamina.

La corrección sólo llegó un año más tarde, en el informe de abril de 2005 en el que se intentaban aclarar todos los errores sobre la sustancia. En este caso no se trataba de una nueva contaminación de la muestra, tan sólo de un «error de transcripción».

Del Olmo podía «subsanar el error» -en palabras de Sánchez Manzano- si prescindía del informe resumen y acudía directamente al análisis remitido por el laboratorio. Allí no aparecía la palabra metenamina, tan sólo los componentes habituales de la Goma 2 ECO (nitrocelulosa, nitroglicol, nitrato amónico, ftalato de dibutilo y carbonato cálcico). De hecho, las últimas líneas del informe indicaban que lo analizado coincidía con lo que se encontró en la furgoneta y en la muestra patrón de Goma 2 ECO, «excepto en lo concerniente a la metenamina».

Los técnicos se explican

MADRID.- En el informe enviado a Del Olmo por la Policía Científica para aclarar la confusión de las fotografías se explica que, «en fecha 24 de marzo del año 2004, fue remitido a ese Juzgado Central por la Sección de Actuaciones Especiales de esta Comisaría General, Informe Técnico Policial 57-11/04, relativo a la furgoneta Renault Kangoo, realizado por los peritos con carnés profesionales números ... y ..., firmantes también del presente oficio, en el que se incluyó, por error, una fotografía correspondiente al explosivo hallado en la mochila desactivada en Vallecas».

El escrito añade que «el error se produce porque, al confeccionar dicho informe, se utilizaron las fotografías digitales que habían sido volcadas en el fichero correspondiente a la Inspección Ocular de la Furgoneta (Asunto 57-IT/04) y entre estas fotografías se había incluido por error la fotografía del explosivo de la mochila, que había sido descargada en este asunto en lugar de haberlo sido en el lugar que le correspondía realmente (Asunto 62-11/04)».

«Igualmente», prosigue, «se quiere significar que, en el informe relativo a la furgoneta, al hacer referencia a la muestra número 2 (Bolsa de basura de color azul encontrada bajo el asiento del acompañante del conductor), se habla de siete detonadores y un [subrayado en el informe] resto de, al parecer, sustancia explosiva, que es lo que describe realmente lo encontrado en la bolsa y define la pequeña cantidad de explosivo encontrada, claramente diferente a la cantidad que aparece en la fotografía incluida por error».

Una información de Manuel Marraco publicada en EL MUNDO el lunes 31 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Nadie puede creer una versión que choca contra la lógica científica" (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 15:00, Categoría: 11-M

La versión oficial que consta en el sumario del 11-M es que los análisis no pudieron determinar el explosivo utilizado en los trenes, aunque sí se detectaron algunos componentes de la dinamita.

EL MUNDO ha realizado una encuesta entre especialistas en cromatografía -la técnica utilizada para examinar las muestras recogidas en los trenes- para evaluar la verosimilitud de esta versión oficial. Todos ellos coinciden: basta una muestra infíma, incluso de una billonésima de gramo, para poder determinar la composición de una sustancia química. Dicho con otras palabras, habrían bastado unas moléculas para poder determinar si el explosivo contenía nitroglicerina (como el Titadyn) o nitroglicol (como la Goma 2 ECO).

Los técnicos coinciden en que es prácticamente imposible que en una explosión provocada por varios kilos de dinamita no queden minúsculos restos que permitan identificar su composición. Sin embargo, esto es lo que sucedió el 11-M nada menos que 12 veces, según el jefe de los Tedax y la responsable del laboratorio policial que realizó los análisis.

«Parece como si se hubieran obtenido resultados en una analítica que no se quisieron hacer públicos por el motivo que sea y ahora buscan excusas para ocultar lo que encontraron», afirma la cromatógrafa Teresa de Lara.

Si no se puede sostener científicamente la imposibilidad de conocer con exactitud los componentes del explosivo que hizo explotar los trenes, igualmente increíble resulta la versión oficial de que la muestra de Goma 2 ECO y los restos de dinamita hallados en la Kangoo estaban contaminados simultáneamente de metenamina.

Los profesionales consultados por EL MUNDO resaltan que es virtualmente imposible que en unos laboratorios de alto nivel como los de la Policía las muestras se puedan contaminar. Es muy difícil, dificilísimo, que una muestra se contamine durante su almacenamiento o análisis. Pero lo que ya es imposible es que se contaminen dos y de la misma sustancia.

Dice el profesor Ruiz de Elvira, catedrático de física, que la probabilidad de contaminación de dos muestras es la misma de que a alquien le toque el primer y el segundo premio de la lotería en el mismo sorteo. Resulta inevitable que cobre fuerza la teoría de que los restos de explosivos de la Kangoo salieron en realidad de las mismas dependencias policiales que la muestra patrón.

Los testimonios de estos científicos dejan meridianamente claro que no es posible aceptar la versión oficial sobre los explosivos y que alguien le está tomando el pelo al juez Del Olmo. Seguir creyendo en una hipótesis que choca contra la lógica científica es un absurdo.

Tiene que haber otra explicación, pero será difícil de encontrar si el Gobierno mantiene en su puesto a Jesús Sánchez Manzano, jefe de los Tedax, que mintió ante el Parlamento, ha engañado al juez y ha demostrado reiteradamente su incompetencia.

Editorial publicado en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"La 'paradinha'" por Pedro J. Ramirez

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 14:00, Categoría: General

La popularizó Pelé en el Mundial de México, pero su verdadero inventor fue Didí. Acaba de practicarla con gran virtuosismo Zidane, pero su máximo intérprete fue aquel extravagante Antonin Panenka que en la final de la Eurocopa del 76 tuvo el arrojo y la malicia necesarios para recurrir a ella, al batir al gran Sepp Maier lanzando el penalti decisivo que dio la victoria a Checoslovaquia sobre la mejor Alemania de todos los tiempos. La paradinha es una pequeña obra de arte, un feliz encuentro de la técnica y la voluntad, ese instante mágico en que el tiempo se detiene y la aceleración deja paso al suspense de la cámara lenta.

El propio Pelé reconoció que «esto sólo puede ser obra de un genio o de un loco», pues en definitiva la paradinha implica que en el momento decisivo el lanzador renuncie a toda la potencia para el disparo que acaba de adquirir en su carrerilla, sustituyéndola por un tiro blando y colocado, dirigido al centro de la portería. Evidentemente la clave radica en que para entonces el portero ya se haya arrojado hacia uno de los lados, víctima de la determinación rotunda que ha creído percibir en los ademanes del artillero. La paradinha es pues un engaño, una simulación, un ardid, hasta una inocentada. El triunfo de la sangre fría sobre la sangre caliente.

En los deportes preferidos de Zapatero y Rajoy también existen modalidades de la paradinha. Así en el baloncesto pocos lances hay tan gratificantes como el del atacante que, tras haber adquirido una posición dentro de la zona, amaga con subir el balón para proceder al lanzamiento y ve saltar disparado como por un resorte a su marcador: basta esperar a que el defensor inicie su impotente caída para elevarse, ahora sí, con comodidad hacia el aro. En el ciclismo en carretera son proverbiales los casos de quienes fingen dificultades en la ascensión de un puerto para estimular el ataque temerario de algún rival al que, una vez desfondado, alcanzan, rebasan y abandonan sin dificultad. En el ciclismo en pista se da la paradoja de que la fase clave de las llamadas carreras de velocidad se caracteriza por su exasperante lentitud: los dos rivales llegan a estar literalmente clavados sobre el peralte del velódromo, estudiándose el uno al otro, mirándose a los ojos o a las ruedas, hasta que el menos seguro de sí mismo pierde la calma, derrapa como un latigazo y casi siempre es derrotado por el que más astutamente sigue su estela.

A expensas de otros balances más profundos, el actual presidente del Gobierno tiene ya asegurados unos renglones en la crónica anecdótica de nuestra época como introductor de la paradinha política en la vida pública española. Al cabo de estos ya más de dos años en el poder casi podría decirse que para Zapatero esta manera de actuar ha dejado de ser una opción táctica para convertirse en una cláusula de su libro de estilo.

La pauta ha sido una y otra vez la misma. Primero el presidente anuncia compromisos o intenciones de carácter tan rotundo que parece que no sólo va a estampar el balón contra la portería, llevándose por delante a cualquiera que se interponga en su camino, sino que la fuerza de la ejecución será tal que perforará la red, desbordará la tribuna y trasladará la acción muy lejos del estadio constitucional. Durante días, semanas y meses nada ni nadie logra apartarle de tan radicales propósitos. La progresión vertiginosa hacia la consumación del desafío tiene trazas de inexorable. Los suyos le acompañan cual aficionados finlandeses jaleando a un lanzador de jabalina. De repente, sin embargo, Zapatero frena en seco, aborta el despegue y congela la acción, antes de terminar ejecutándola de forma mucho más suave y contenida.

Lo hemos visto con el Estatuto catalán y lo acabamos de ver con la OPA sobre Endesa y la seudo Ley de la Memoria Histórica. Zapatero iba a aceptar el Estatuto que viniera de Cataluña, estaba resuelto a bloquear la oferta alemana en la Comisión Nacional de la Energía y parecía decidido a impulsar la revisión de miles de procesos penales del franquismo. ¿Significa el que finalmente nada de eso haya llegado a suceder que de nuevo vuelve a ser de aplicación el pérfido diagnóstico de Fraga en el sentido de que «los socialistas sólo aciertan cuando rectifican»? No, porque en la mayoría de los casos no hay tal rectificación, ni por lo tanto tal acierto. La paradinha no implica la renuncia al objetivo esencial -marcar el gol-, sino su consecución por medios, digamos, más amables.

En el fondo la paradinha es a la técnica futbolística lo que el talante es a la conducta del gobernante. A la vez un adorno y una treta. Cuando lo que anuncia el parte meteorológico es una tormenta de granizo, hasta las lluvias más torrenciales parecen luego una bendición del cielo. Pero ni la moderación, ni la prudencia, ni el centrismo son sólo valores relativos. El riesgo de que su primera redacción hubiera podido tener efectos catastróficos no convierte automáticamente un enmendado proyecto de ley en algo positivo. Tampoco la constancia de que la tentación a actuar con arbitrariedad era mucho mayor blanquea una política impropiamente intervencionista. Que el verdugo apriete más o menos en el potro de tortura no altera la voluntad del reo de escapar en cuanto pueda, ni la accidental comprobación de que algún programa de telebasura modula con ocasional ingenio su nivel de chabacanería debería afectar a nuestra resolución de cambiar de cadena.

Aunque no resulte tan terrible y delirante como lo que aprobó el parlamento autonómico, el Estatuto de Cataluña sigue siendo la peor ley de la democracia. Aunque no haya llegado a utilizar su intolerable poder de veto hasta las últimas consecuencias, continúa siendo una vergüenza -y un motivo de bochorno para el sedicente liberal Miguel Sebastián- que la Comisión Nacional de la Energía haya impuesto a los compradores alemanes de Endesa condiciones caprichosas que más tienen que ver con la venganza del enano de Cornellá que con criterios objetivos de racionalidad energética. Aunque no se vaya, por ejemplo, a obligar a las iglesias a remover las lápidas en memoria de quienes murieron en defensa o a consecuencia de la fe católica, tal y como pretendían Izquierda Unida, Esquerra Republicana y determinado grupo periodístico, no por eso deja de ser un disparate y una exhibición de sectarismo retrospectivo que en 2006 se legisle para estimular la exhumación de cadáveres, la expedición de certificados victimistas y la reactivación de viejos rencores tiempo ha cicatrizados.

Si bien sus matices en el plano de las formas la hacen mucho más digerible, en ninguno de estos ejemplos la sustancia de la acción gubernamental ha sido alterada tras la paradinha. El único cambio fundamental, y es en lo que quiero detenerme, es que el portero ya no está en su sitio. La principal utilidad que Zapatero ha sabido dar a sus súbitos cambios de ritmo no ha sido la de edulcorar sus políticas radicales de igual manera que el ricino podía enmascararse hasta con miel -que también-, sino la de sacar de quicio al partido de la oposición. Visto lo visto queda la impresión de que el PP ha sobreactuado en muchas ocasiones, cayendo en la trampa de lo que no eran sino meros amagos destinados a provocarle, y que los momentos decisivos le cogen ahora más bien fuera de sitio.

Ante un Zapatero zorro y calculador, dedicado durante horas y horas a su obsesiva pasión por la estrategia, el PP ha ejercido una oposición más bien espasmódica, disparando lo mejor de su munición antes de tiempo, sin saber reservarse con calma y paciencia para los últimos asaltos de cada match. Así ahora queda la impresión de que el meritorio esfuerzo de movilización que supuso la recogida de los cuatro millones de firmas, pidiendo que todos los ciudadanos pudieran decidir sobre los privilegios que se arrogaba Cataluña, no está teniendo continuidad ni siquiera ante la vulneración de elementales derechos humanos que supondrá el inicio de otro curso escolar en el que de nuevo en una parte importante de España será imposible estudiar en español.

Lo mismo cabría decir de las dos iniciativas gubernamentales saldadas en este último fin de semana de julio, a mitad de camino entre la fechoría y el fracaso: han sido tantos los truenos anticipados que, lo mismo en el caso de la OPA que en el de la revisión del pasado, la respuesta del PP ha sonado ahora mucho más tibia de lo que el Gobierno merecía.

Y, por supuesto, eso es lo que le está ocurriendo con el 11-M, a pesar del tenaz empeño de Zaplana y un puñado de diputados por mantener despierto al conjunto del partido. No puede ser que a Rajoy le pareciera que el inquietante testimonio del policía que declaró a EL MUNDO que la mochila de Vallecas no pasó por sus manos, cuando tenía que haberlo hecho, era motivo para «anular» el sumario y que, sin embargo, no se vuelque ahora en hacer saber a España entera la trascendencia y gravedad que tiene el que el jefe de los Tedax acabe de declarar al juez que nunca se podrá saber cuál fue el explosivo que estalló en los trenes. Ojalá le desperecen hoy las esclarecedoras opiniones de distinguidos miembros de la comunidad científica.

Es una cuestión de ponderación y ritmos, de sentido del tiempo político y de proporcionalidad en la respuesta. Mientras en relación con la masacre que cambió la Historia de España prosigue esta escalada de mentiras en sede parlamentaria, falsedades en sede judicial y manipulación de pruebas por doquier, flagrantemente tutelada desde el ministerio del Interior, el PP se entretiene con la caza menor del viaje privado de Zapatero a Londres que, por mucho juego que permita en el plano del qué dirán, pierde toda gravedad política en el mismo momento en que los eslóganes se atemperan con el sentido común de que el Estado debe proporcionar protección al presidente, aun en los momentos en que sólo ejerza de padre de familia.

Sirvan todas estas reflexiones para encuadrar también lo que puede estar ya sucediendo, o en vías de suceder, respecto al trascendental asunto del diálogo con ETA. Nuestro diario retiró simbólicamente su apoyo -«provisional, tasado y vigilante»- al Gobierno socialista con motivo del bochornoso encuentro del PSE con Batasuna. Pero la dignidad del Estado y la legitimidad de sus poderes han, naturalmente, sobrevivido a tan detestable episodio. Para Rajoy fue un asunto de cruz y raya o, por utilizar su propia expresión, de «ruptura» total y definitiva con Zapatero.

Comprendo que aún dure su cabreo cósmico -tanto en lo político como en lo personal-, pero muchos españoles nos sentiríamos menos intranquilos si en lugar de haber reaccionado de forma tan irreversible en un momento tan temprano del proceso, el líder de la oposición continuara recibiendo la información importante y marcando de cerca cada uno de los pasos del presidente. Se trataría de que siguiera clavado sobre el césped, o pegado a su rueda si prefiere, alternando las críticas más acerbas cada vez que -como en el encuentro de San Sebastián- Zapatero desborde las «líneas rojas», con el estímulo de la colaboración tan pronto como vuelva al redil del consenso.

Soy consciente de que lo que propongo es un rompe piernas, pero quedan casi dos años para las elecciones generales, hay un asunto trascendental en juego y la oposición debe demostrar su utilidad tanto en el manejo de la zanahoria como en el del palo. Máxime cuando todos los demás antecedentes permiten dar por hecho que antes o después Zapatero también tratará de aplicar su habitual paradinha a la cuestión vasca, rebajando las expectativas radicales y dejando parcialmente en suspenso los compromisos que se hayan podido adquirir en su nombre, para intentar chutar el balón por la tranquila calle de en medio del pragmatismo. Y, claro, está por ver que los etarras permitan aplicar a sus facturas las mismas rebajas y descuentos con los que han tenido que tragar Carod Rovira, los protagonistas de la puja por Endesa o los promotores de la reapertura de las fosas y heridas de la Guerra Civil.

Zapatero ha pronunciado el otro día sus primeras palabras en inglés. «No news, good news», les dijo a los periodistas desplazados con motivo de su penúltima visita a León. Pues bien, estando ETA de por medio la experiencia casi nos lleva a pensar lo contrario y la falta de noticias puede ser el peor de los augurios. Tanto de que la banda piense en volver a las andadas, como de que terminen de fraguarse odiosos entreguismos.

No sería justo dejar de reconocer en todo caso que julio ha transcurrido sin apenas episodios de kale borroka y que si esa misma es la tónica de agosto estaremos ante una diferencia muy notable respecto a lo que ocurrió en el verano del 99, cuando la anterior tregua daba ya sus últimas boqueadas entre comandos de encapuchados asaltando cuarteles y destruyendo instalaciones eléctricas.

¿Vivimos el prólogo de la paz, el disimulo que antecede a la rendición o el preámbulo de otra fase de la guerra? Pues dependerá de que tal le salga al presidente esta vez la paradinha. Y no hay que olvidar que en ese lance, después de descolocar al cancerbero rival, todavía queda un pequeño detalle técnico, una concreta habilidad que, sorprendentemente, Zapatero aún no ha logrado demostrar ni una sola vez: la de chutar bien a puerta vacía.

Publicado en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"La historia del presidente dopado y la OPA del hazmerreír" por Jesús Cacho

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 13:00, Categoría: OPA Sobre ENDESA

El espectáculo final que arroja la batalla por Endesa roza la indecencia. El Gobierno ha hecho el ridículo en la UE, respaldando una operación que, por el camino, se ha llevado el crédito de los organismos de control, para, unos días antes del parto, tumbar la resolución que él mismo había impuesto porque había pactado con E.ON. De paso, Solchaga ha hecho un buen negocio.

El curso acelerado de OPA recibido por el presidente Zapatero en «un par de tardes» nos ha costado perder uno de los blue chips que quedaban por estos pagos. El mediocre licenciado leonés, que incrédulo preguntaba a su oráculo Sebastián, después de recibir en Moncloa una llamada de la Merkel anunciándole que una eléctrica alemana iba a presentar una OPA competidora, «pero Miguel, ¿esto se puede hacer? ¡Si lo hemos aprobado en Consejo de Ministros hace nada...!», ha metido la pata hasta el corvejón, y Alemania se lo ha hecho pagar a precio de platino en barras.

Ganador Solchaga, conseguidor de lujo merced a una hábil maniobra de los chicos de Bernotat, que pronto se dieron cuenta de que en banana republic era preciso tirar de lobby y soft corruption, porque don Carlos se nos va de alto cargo a Endesa, posiblemente de presidente, y con el riñón bien forrado en justa compensación a sus dotes como celestina. Ganador Pizarro, porque, a pesar de que por exigencia cosmética de última hora del PSOE a los alemanes le vuelen la cabeza, se va con 14 melones como 14 soles, de modo que el enfado del jueves se le pasará en cuanto se dé cuenta de la magnitud de una proeza que los accionistas de Endesa le agradecerán de por vida. Don Manuel o el protagonista de aquella «resistencia decisiva» a que aludían los nacionales en sus partes de guerra, compendio entre Santa María de la Cabeza (la aventura termina en cese) y El Alcázar (éxito final del empeño).

Ganadores también quienes se atrevieron a echar una mano a Endesa cuando olía a «apestada», y en el mercado eran legión los que hacían cola prestos a acudir en socorro del teórico vencedor. Ganadores, por tanto, Rodríguez-Pina y Juan Monte, de Deutsche Bank, que se lo han currado a conciencia para establecer los distintos perímetros defensivos, con la suerte de haber podido contener el asalto entre el primero y el segundo, sin necesidad de llegar a mayores. Ganador Clifford Chance, el despacho de último recurso, cuando Linklaters quedó inhabilitado para la defensa tras haber sido hábilmente conflicteado por Repsol, mientras Uría y Garrigues se negaban, con la pusilánime elegancia que caracteriza al establishment español, a tomar partido, considerando la partida resuelta.

El primer perdedor es Zapatero, que aunque salga de este envite sin mácula en las encuestas, cada vez que trata de jugar en la cancha de los mayores sale lleno de moratones, hasta arriba de collejas. ZP es un presidente claramente rebasado en sus capacidades por la importancia del cargo, un piernas, en la terminología sevillana, con ambiciones, rollete progre y derecho a Falcon del Ejército del Aire. Perdedores, Sebastián y Montilla: el primero por pardillo con la soberbia acrecida de quien ha hecho research toda su vida y de pronto se mira al espejo y se encuentra un evidente parecido con Gordon Gekko. Imposible encontrar para el ministro Montilla mejor epitafio: «Lo intentó casi todo, fracasó en todo». Y ¿qué decir de la inefable Maite Costa, la suprema de Móstoles? Tal vez ahora acabe por aceptar que su nombramiento fue parte de un plan preconcebido, aunque el banco de inversiones que lo concibió todavía a esas alturas entraba y salía de Endesa ofreciendo otros servicios y pillando toda la información que podía. Es posible que UBS termine yéndose de rositas, pero Pizarro no olvida y la élite empresarial española aún menos.

Entre los perjudicados, Sánchez Asiaín jr., de UBS, que en un banco americano ya estaría «voluntariamente» dedicando más tiempo a la familia y... buscándose otro curro, y su segundo, Alfredo Fernández, que se lleva un guantazo de los que hacen época. Ahora, a llamar a la puerta de Repsol en pago por los servicios prestados, porque en Endesa estará crudo mojar, lo mismo que en Iberdrola después del fiasco al que han sido arrastrados por tanto bullshitter profesional. Pésimo final para Gabarró, que consintió la politización de una OPA que tenía todo el sentido del mundo. Su poética metáfora del coito y el semen que debía fructificar en nueve meses se ha quedado en patética orgía onanista, pese a la cantidad de jadeantes palmeros que disfrutaban con la visión del acto. Gas Natural definitivamente no es americana y en el oasis catalán todo se hace sin ruido, pero desde el viernes es uno de «Los Otros», está muerto, aunque seguramente todavía no lo sabe. ¡Y qué batacazo, que cura de humildad para Freshfields y Linklaters! El habitual sujeto de sus chanzas, Clifford, les ha pasado la mano por la chepa en toda regla. En su descargo cabe decir que, en el fondo, sus equipos deseaban fervientemente que sus amontillados clientes perdieran la partida, por más que el viejo oficio de meretriz tenga estas cosas: hay que aguantar al zafio y sudoroso cliente para poder seguir pagando la letra del Cayenne.

Pero el perdedor por excelencia es España. Este Landis leonés dopado y pleno de osadía amenaza dejarnos un país que no lo va a conocer ni la madre que lo parió, si la España anestesiada le confiere otro mandato, que todo apunta a que sí. En el mundo financiero es un clamor: ya no hay un maldito conference donde no se partan de risa con España hasta los analistas de primer año, y la cosa tiene visos de ir a peor. No ha mucho tiempo, ser un ejecutivo español era ser algo parecido a una estrella de cualquier multiconferencia. Todos preguntaban, todos querían saber, todos sentían cierta envidia... Sic transit. El espectáculo final roza la indecencia. El Gobierno nos somete al ridículo en la UE respaldando una operación que, por el camino, desacredita a los organismos de control, para, unos días antes del parto, ¡dicen que por miedo a Durao Barroso!, tumbar la resolución que él mismo había impuesto (reflejada en la enloquecida ponencia Fabra, un hombre para el psicólogo), porque ha pactado con E.ON. No acaba aquí la cosa, porque a última hora, en el sprint final, protagoniza de nuevo otra alucinada voltereta que deja a los alemanes -y al propio Solchaga-, con cara de tontos, porque «eso no es lo que habíamos hablado, presidente, ¿qué ha pasado aquí?», con unas condiciones que suponen desgajar un tercio de Endesa. Es uno de los misterios por resolver, ante el que caben dos supuestos: que el Gobierno, asustado por el escándalo, haya vuelto a su ser, o que Costa haya terminado cumpliendo el encargo que la llevó a la CNE, permitiendo a su amigo Montilla presentarse en Cataluña sin que los nenes le hagan pedorretas por la calle. En el ínterin, un compañero se ha llevado un buen pellizco. Lo que desde el principio fue un negocio de amigos, se ha resuelto como un negocio de amigos.

Perdedor ha resultado también Luis Lada, que esta semana ha resultado víctima del último cambio organizativo realizado por Alierta en Telefónica. El ingeniero Lada está considerado uno de los ejecutivos más capaces que han desfilado por la operadora en los últimos 30 años, sino el que más. De hecho, era el único candidato con capacidad para reemplazar a Alierta en una eventual operación de relevo, circunstancia que algunos han querido señalar como la auténtica causa de su decapitación. Los telefónicos, que han visto pasar muchos cadáveres bajo el puente, sólo recuerdan una conmoción parecida cuando, sin previo aviso, Villalonga acabó de un plumazo con Marcial Portela, hoy a la sombra de su amigo Paco Luzón, haciendo las Américas como empleado de Botín. Aunque muchos han intentado situar a Lada cerca del PSOE, lo cierto es que nadie tiene constancia de esa relación. Dicen que Alierta ha optado por la juventud y agresividad de Pallete y Viana Baptista, pero es difícil creer que estos dos expertos «financieros» reúnan más y mejores condiciones que Lada, un hombre ya fuera de su Telefónica del alma. Ofertas no le van a faltar, porque, al contrario de tanto director general con sueldo millonario que deambula por los pasillos de Gran Vía, él sí sabe de qué va este negocio. Tras el golpe de mano, Alierta tiene por fin el control absoluto de la operadora. Don Cesáreo está más fuerte que nunca.

Publicado en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Gracias, Osama" por Ramón Pérez-Maura

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 12:30, Categoría: Al Qaeda

Menos mal que Osama bin Laden es un hombre de ideas fijas, que no se despista fácilmente. Aunque a algunos les cueste creerlo, lo que ABC publicaba el viernes en portada -«Al Qaida llama a liberar la tierra del islam, «desde Al Andalus a Irak»»- es la ratificación de la proclama lanzada ya en octubre de 2001 por el jefe de ese grupo asesino. La primera vez que Bin Laden habló después de haber reivindicado los atentados de Estados Unidos, hizo ya la mención a Al-Andalus que ahora ha sido repetida por su lugarteniente Ayman Al-Zawahiri. Así que un lustro después, con todo lo que ha ocurrido entre tanto, se ratifica que España es objetivo prioritario del grupo terrorista más importante del mundo -o la coalición de grupos terroristas, si preferimos ser más laxos en su definición-. Y para muchos medios españoles no merece un titular de portada.

La conclusión es evidente. Sucede que para unos no resulta aceptable recordar que España estaba en el objetivo de Al Qaida al menos desde 2001. Porque si eso es así, la coartada electoral partidista de que el 11-M fue perpetrado como respuesta a la [no] intervención de España en la guerra de Irak se desmoronaría. En octubre de 2001 nadie había hablado de Irak. Ni siquiera había empezado la ofensiva sobre Afganistán.

En la trinchera de enfrente están los que intentan convencernos de que el 11-M fue perpetrado por una banda de delincuentes de medio pelo auspiciados por sectores afines al PSOE con el objetivo de desalojar al PP. Pero como ni siquiera quienes elaboran minuciosamente esa tesis se atreverían a decir que Bin Laden trabajaba al servicio del PSOE, la irrupción de Al Qaida recordando que España es objetivo prioritario resulta especialmente descalabradora. Como sabe todo el que quiera enterarse, Al Qaida no sigue más lógica ni sirve más interés que el suyo propio: el sectario, el letal.

No han sido pocas las veces que se ha recalcado en ABC este objetivo criminal de Al Qaida en España. Las fuentes académicas existen también y destaca en ese campo el excelente libro «La Yihad en España. La obsesión por reconquistar Al-Ándalus» del diputado Gustavo de Arístegui. Pero mientras el objetivo prioritario sea poner la verdad al servicio de intereses políticos, mientras desde sectores de la derecha y sectores de la izquierda se continúe intentando adaptar la realidad a su conveniencia, seguiremos perdiendo esta guerra. Porque para quienes proclaman que Al-Andalus es su objetivo -y por si alguien lo duda, para Al Zawahiri el límite norte de Al Andalus es, aproximadamente, la playa de El Sardinero en Santander- su ventaja sobre nosotros es que ellos están imbuídos de su fe, mientras que nosotros somos débiles y descreídos. Y además negamos la evidencia. Genial.

Publicado en ABC el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"La amenaza de Al Qaida" (Editorial de ABC)

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 12:00, Categoría: Al Qaeda

La última declaración del número dos de Al Qaida, el médico egipcio Ayman al Zawahiri, emitida a través de un vídeo difundido por la cadena qatarí Al Yazira, es una confirmación de los objetivos fundamentales de la organización de Bin Laden, al mismo tiempo que una demostración del error que cometen quienes juzgan el terrorismo islamista como un fenómeno vinculado a decisiones de los gobiernos occidentales en su relación con el mundo musulmán. Al Zawahiri llamó a la unidad de chiitas y sunitas para extender la yihad, o guerra santa, contra Israel y el resto de «cruzados», término que comprende a todos los países que están aliados con Estados Unidos y tienen presencia militar en países musulmanes, entre los que citó expresamente a Afganistán e Irak. Sin embargo, el mensaje del lugarteniente de Bin Laden debe ser analizado más allá de los patrones habituales porque incluyó dos planteamientos que dan la medida de la determinación con que Al Qaida se plantea su yihadismo. Por un lado, advirtió de la inutilidad de un alto el fuego entre Israel e Hizbolá, lo que supone la incorporación plena de Al Qaida al objetivo de esta organización terrorista chiita y proiraní de eliminar el Estado de Israel. No es nuevo el antisionismo de Al Qaida, pero hasta ahora lo había utilizado retóricamente como una coartada para legitimar su actividad terrorista y confundir, con éxito ya contrastado, a las opiniones públicas de las sociedades occidentales sobre su exclusiva responsabilidad en la campaña de atentados contra sus ciudadanos e intereses. En adelante, Al Qaida podría participar directamente en actos de terrorismo contra Israel, paralelamente a Hizbolá, Hamás y el resto de grupos terroristas que operan en la región.

Por otro lado, Al Zawahiri ha fijado con más claridad que nunca el gran objetivo de Al Qaida: la reinstauración del islam, bajo un nuevo califato, en todos aquellos territorios que alguna vez estuvieron bajo poder musulmán. Por eso marcó los extremos del nuevo mapa en España (Al Andalus) e Irak. Este propósito nada tiene que ver con la situación de Palestina, las operaciones militares de Israel en el Líbano ni la presencia de una fuerza multinacional, con mandato de la ONU, en Irak. Es la demostración de la mentalidad visionaria de un fanatismo religioso que se ha servido de conflictos locales para reforzarse como elemento vertebrador del odio hacia Occidente. En España, esta declaración de Al Zawahiri debería merecer una reflexión urgente sobre nuestro pasado inmediato, para que quienes asociaron el 11-M al apoyo del Gobierno de Aznar a la intervención en Irak, reconozcan su error, cuando no su mala fe, al secundar de forma tan irresponsable la estrategia propagandista de Al Qaida. La excusa de Irak ya no existe, pero España está marcada, de forma expresa, como objetivo del terrorismo islamista, por ser democracia occidental aliada -a la baja- de Estados Unidos y mantener tropas en Afganistán.

Aunque es probable que todavía haya sectores de la opinión pública que vean en las palabras de Al Zawahiri una reacción legítima a las operaciones militares de Israel en el Líbano, el significado de las mismas debe marcar una clara inflexión en el juicio sobre el terrorismo integrista islámico. Sólo así será posible que las democracias occidentales perciban el peligro en toda su dimensión y vean cómo los mismos terroristas que claman contra el imperialismo americano y recuerdan con victimismo la impronta colonial europea, están anunciando su propia campaña imperialista de carácter religioso e integrista. Cuando Al Qaida dice que su objetivo es expulsar a los infieles de la tierra del islam, no está hablando sólo de Palestina, Cachemira, Irak o Arabia Saudí, sino también de Al Andalus, es decir, España.

Sería un tremendo error despreciar la declaración de Al Zawahiri. El decorado del vídeo, con las Torre Gemelas al fondo; el llamamiento a la unidad entre los irreconciliables sunitas y chiitas para luchar contra Israel y los «cruzados», y la proclamación del irredentismo islámico, son elementos que los gobiernos occidentales, y el español en primer lugar, deberían considerar en su justa dimensión.

  

Editorial publicado en ABC el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Los científicos ven inverosímil que no se identifique la dinamita del 11-M

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 10:00, Categoría: 11-M

Destacados químicos coinciden en que basta una muestra ínfima, incluso de una billonésima de gramo, para determinar si un explosivo tiene nitroglicol (como la Goma 2-ECO) o nitroglicerina (como el Titadyn). «Parece como si se hubieran obtenido resultados en una analítica que no se quisieran hacer públicos y ahora buscan excusas para ocultar lo que encontraron», asegura la experta en cromatografía Teresa de Lara. «La probabilidad de contaminación de dos muestras por un contaminante es la misma de que a alguien le toque el primer y el segundo premio de la lotería», dice el físico Ruiz de Elvira sobre el episodio de la metenamina.

MADRID. - Perplejidad. Estupefacción. Incredulidad. E incluso indignación. Estas palabras son las que resumen las reacciones de los científicos consultados por EL MUNDO al ser preguntados por el estado actual de las investigaciones en torno a lo ocurrido la trágica mañana del 11-M.

Según estos especialistas -técnicos en detonación de explosivos e investigadores con experiencia y amplios conocimientos en cromatografía de capa fina (técnica utilizada por los Tedax para analizar las bombas)-, debería ser posible identificar el tipo de dinamita que se utilizó en el mayor atentado de la Historia de España, teniendo en cuenta la tecnología de que dispone la Policía Científica.

Para los expertos consultados resulta totalmente inverosímil la versión de los hechos que han defendido ante el juez Juan del Olmo el comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, y la inspectora que realizó los análisis sobre el explosivo hallado en los trenes, según la cual es imposible determinar los componentes de las bombas y sólo puede decirse que se trata de dinamita.

«Me parece todo bastante extraño», asegura Francisco Javier Bermejo, un investigador que trabaja diariamente con técnicas de cromatografía en una empresa farmacéutica.

«Hoy contamos con unas herramientas de enorme precisión que nos permiten determinar los componentes de cualquier sustancia, aunque la muestra tenga un tamaño ínfimo. De hecho, yo trabajo con muestras de picogramo [una billonésima parte de un gramo] y le aseguro», explica, «que se pueden diferenciar los componentes de esa sustancia».

En el caso concreto de la identificación de explosivos mediante estas técnicas, Fernando María García Bastante, profesor en la Escuela Superior de Minas de la Universidad de Vigo, señala que «en la gran mayoría de los casos es posible saber el tipo y la procedencia del explosivo, porque siempre queda algún vestigio de los explosivos o restos de su embalaje».

Según esta especialista, para que no quedasen restos sería necesario que «todo el explosivo se iniciase al mismo tiempo y que toda la carga fuese detonada, pero, en la práctica, eso es imposible».

El profesor García Bastante explica que la reacción química que produce una explosión desencadena una reacción física: el lanzamiento de componentes que posteriormente pueden ser analizados.

«En general, lo que pasa es que si tenemos, por ejemplo, cinco cargas, una explosiona primero y luego detona las siguientes. Es precisamente la propagación de la reacción en cadena de la primera carga la que provoca el lanzamiento de partículas y restos a gran distancia. Y esto es lo que permite más tarde a los expertos recoger muestras cuyos componentes pueden ser identificados».

«Desde el punto de vista científico, lo que están diciendo los responsables de los Tedax es totalmente inverosímil. De hecho, no tiene ningún sentido», asegura Teresa de Lara, una experta en el campo de la cromatografía con una larga trayectoria profesional en el Departamento de Química Orgánica de la Universidad de Barcelona y en la empresa alemana Hertz.

«Cualquier químico sabe perfectamente que con una muestra ínfima, muy por debajo del gramo, se pueden identificar los componentes de cualquier mezcla. Parece como si hubieran obtenido resultados en una analítica que luego no quisieron hacer públicos por el motivo que sea, y ahora buscan excusas para ocultar lo que encontraron porque no les interesa que se sepa. Desde luego, lo que no es creíble es afirmar tajantemente la imposibilidad técnica de identificar los componentes de una muestra, porque los que trabajamos con cromatografía hacemos eso de forma rutinaria con una gran precisión», añade De Lara.

Descomponer muestras

En esta misma línea, el doctor Enrique de la Morena, ex jefe del Departamento de Bioquímica Experimental de la Fundación Jiménez Díaz y hoy consultor independiente, tiene la sensación de que se están haciendo afirmaciones que podrían parecer creíbles a las personas que no saben nada de cromatografía (es decir, la mayor parte de la población), pero que resultan absurdas para cualquier técnico que tenga un mínimo de conocimientos en este campo: «Los que trabajamos en esto sabemos que no es complicado descomponer una muestra, por ínfimo que sea su tamaño, y, por lo tanto, es muy sencillo diferenciar, por ejemplo, la nitroglicerina del nitroglicol».

Como saben muy bien los lectores que han seguido de cerca la investigación en torno al 11-M, la posibilidad de diferenciar entre estas dos sustancias es crucial, ya que la nitroglicerina es un componente de la Titadyn, el explosivo habitualmente utilizado por la banda terrorista ETA; y, según una versión inicial de los hechos presentada por el comisario jefe de los Tedax ante la Comisión parlamentaria que investigó el 11-M, se detectó en ocho de los focos de los trenes (aunque posteriormente Sánchez Manzano dijo que se equivocó en su declaración, alegando que lo que realmente quiso decir es que se halló dinamita). El nitroglicol, sin embargo, forma parte de la Goma 2 ECO, el explosivo hallado en la bolsa de Vallecas, la furgoneta Renault Kangoo, el piso de Leganés y las vías del AVE a su paso por Mocejón.

Tanto Sánchez Manzano como la inspectora del Tedax que analizó los explosivos mantienen que, como mucho, se puede afirmar que en los trenes estalló dinamita, pero es imposible saber de qué tipo.

Sin embargo, los expertos consultados están fundamentalmente de acuerdo con el ex agente de los Tedax Luis Angel Marugán Casado, quien declaró a EL MUNDO que afirmar que se ha encontrado dinamita sin especificar sus componentes es absurdo, como si alguien dijera que ha encontrado tortilla sin haber detectado sus ingredientes básicos.

«Por supuesto que si afirmas que has encontrado dinamita, es porque has logrado identificar una serie de componentes», afirma Teresa de Lara. «No tiene ningún sentido hablar de dinamita sin especificar las sustancias que se han hallado», asegura igualmente Enrique de la Morena.

Por su parte, Miguel Torres, un oficial del Ejército en el Cuerpo General de Armas y técnico en desactivación de explosivos con muchos años de experiencia trabajando sobre el terreno -«con las manos en la masa», como él dice-, recurre a otro símil gastronómico para ridiculizar la idea de que se pueda asegurar que algo es dinamita, sin especificar de qué se compone el explosivo: «Desde luego, y por mi propia experiencia, si afirmamos que algo es dinamita, es porque se sabe de qué tipo estamos hablando. Es como si yo dijera que una sustancia es chocolate; también podré precisar si es blanco o negro».

Una información de Pablo Jáuregui y Vanessa Vieira publicada en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La contaminación de muestras: ¿chapuza o manipulación?

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 9:30, Categoría: 11-M

La presencia de metenamina en la muestra patrón y en la Kangoo refleja «incompetencia flagrante o mala fe», según los expertos

MADRID.- Si a los especialistas consultados por EL MUNDO les resulta muy poco creíble la idea de que sea imposible identificar el tipo de explosivo que estalló en los trenes del 11-M, lo que les deja totalmente anonadados es la supuesta contaminación con metenamina que se detectó tanto en la muestra de Goma 2 ECO hallada en la Renault Kangoo como en la muestra patrón de este explosivo que se utilizó en el laboratorio de los Tedax.

Ante esta insólita coincidencia, los expertos consideran que sólo hay dos lecturas. La primera, relativamente benevolente, sería que nos encontramos ante un caso de incompetencia flagrante, absolutamente inaceptable desde el punto de vista del rigor que debería caracterizar a cualquier técnico que trabaje en el campo de la cromatografía, y no digamos en el caso que nos concierne. Y la segunda, mucho más dura y difícil de aceptar, sería que hubo algún tipo de manipulación deliberada.

«La contaminación de la muestra patrón es inexplicable. Cualquier especialista cuida estas muestras como si su vida dependiera de ello, porque es absolutamente fundamental para su trabajo», asegura el doctor Enrique de la Morena. «¿Cómo es posible que en un tema tan delicado como el atentado del 11-M se contaminara una muestra patrón y luego ésta contaminara a su vez uno de los restos del explosivo? Esto refleja una falta de profesionalidad inaceptable, o mala fe, es decir, que directamente nos estén mintiendo». Lo mismo opina el farmacéutico Francisco Javier Bermejo: «Este tema de la contaminación me parece extrañísimo e ilógico, aunque no me atrevería a decir cómo o por qué pudo producirse. Pero lo mínimo que puede decirse es que todo es muy raro».

Para la química Teresa de Lara, en cambio, teniendo en cuenta el atentado del que estamos hablando y el laboratorio donde se realizaron los análisis, en realidad hay pocas dudas sobre lo ocurrido: «La explicación de la chapuza a mí no me vale. Es imposible, a mí sencillamente no me cabe en la cabeza que se haya podido producir una doble contaminación como la que nos están contando. Todo esto huele a un extraño entramado».

  

Una información de Pablo Jáuregui publicada en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Una técnica capaz de analizar muestras de 0,000000001 gramos" por Antonio Ruiz De Elvira

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 9:00, Categoría: 11-M

Hace unos días, estuve comiendo con un amigo. Nos pusieron un par de vasos de una sustancia púrpura. La probé. Para mí era vino, simplemente vino. Pero mi amigo lo paladeó, lo movió en la boca y, al final, lo devolvió al vaso. «Es un vino del Duero, de la viña de Juan Fernández, cosecha de 1999, envejecido en roble americano, con aroma de frambuesas...». Su paladar y su olfato son prodigiosas máquinas analíticas, capaces de extraer toda clase de componentes de un buche de vino.

Los perfumistas son capaces de realizar los mismos prodigios con sus narices. Pero, aun así, es poca cosa comparada con perros entrenados para oler, y éstos no son nada comparados con ciertas mariposas que son capaces de localizar a una hembra a 20 kilómetros de distancia.

Los seres humanos no podemos acercarnos a los récords de perros y mariposas con nuestros propios sentidos, pero sí podemos hacerlo con nuestra inteligencia. Hemos diseñado unos aparatos, que denominamos cromatógrafos, que se utilizan de manera hoy rutinaria en los laboratorios de química analítica.

Cromatógrafos hay de muchos tipos, pero quizá los más conocidos son los cromatógrafos de gases y los de placa delgada. Muchos hemos hecho alguna vez en nuestras vidas el pequeño experimento de poner un terrón de azúcar sobre el café, y ver cómo el terrón se va coloreando de marrón. Otros, de niños, y cuando todavía había plumas, tinta líquida y papel secante, jugábamos, en las tardes cansinas del colegio, a ver cómo se extendía la tinta por ese papel secante o por trozos de tiza de las pizarras. Si teníamos tintas de colores podíamos crear preciosos dibujos dejando que se esparcieran a su aire por el secante.

Las moléculas de las tintas de colores son de masas diferentes y, como los corredores en una carrera popular, se mueven a velocidades diferentes: los más gordos van quedando atrás, los más atléticos pasan por delante. Una foto fija de una carrera popular nos muestra a los delgados por delante y a los gordos por detrás. Pues bien, de la misma manera, si ponemos una mezcla de distintas sustancias de glicerina, que es un alcohol de tres átomos de carbono, y de glicol, que es un alcohol de dos átomos de carbono, o de sus compuestos nitrogenados, sobre un papel secante, podemos ver que una de las sustancias se desplaza más despacio que la otra. Al cabo de unos minutos, las dos sustancias se han separado y podemos decir: «Aquí están la glicerina o sus compuestos» o «Aquí están el glicol y sus compuestos».

Los aparatos comerciales son capaces, según sus especificaciones, de separar estas muestras de sustancias químicas para cantidades del orden de 0,000001 gramos o incluso menores, siempre que se utilicen disoluciones líquidas de esas sustancias, o de cantidades muy inferiores (del orden de 0,000000001 gramos) si las muestras son vaporizadas y se utilizan aparatos denominados de cromatografía de gases, que son también estándar en muchos laboratorios de química analítica.

De hecho, es así cómo se detectan las diferentes concentraciones de las dos moléculas de oxígeno existentes en los núcleos de hielo extraídos en la Antártida. Sabiendo qué cantidad de oxígeno 18 hay en cada segmento de uno de esos núcleos de hielo, se determina la temperatura del aire cuando cayó la nieve que fue siendo sepultada en las nevadas de los años subsiguientes. Las cantidades de oxígeno que se analizan son del orden de 0,000000001 gramos y la fiabilidad es excelente.

El camino recorrido por cada molécula de una mezcla de compuestos químicos es estándar una vez fijada la concentración de esa mezcla en el disolvente que la hace líquida. Existen patrones para casi todas las sustancias habituales, o se pueden crear esos patrones utilizando sustancias altamente purificadas disueltas a concentraciones determinadas. En cualquier laboratorio químico hay sustancias con purezas del 99,99%.

Es esencialmente muy difícil que un patrón se contamine con otras sustancias, pero no es imposible, sobre todo en un país en el que un aparato comprado a las 10.00 horas e instalado a las 11.00 no funciona porque uno de sus componentes ha salido estropeado de la fábrica. Ahora bien, un laboratorio de referencia que utilice patrones contaminados deja de serlo en ese mismo momento. Por demás que la probabilidad de contaminación de dos muestras distintas -una, la muestra patrón y otra, la muestra a analizar- por el mismo contaminante es como la probabilidad de que a la misma persona le toque el primer y el segundo premio de la lotería nacional.

La probabilidad de contaminación es despreciable porque los capilares que se usan para cada muestra son siempre distintos. Sólo a un inútil total se le ocurriría coger un microgramo de sustancia patrón con el mismo capilar con el que ha cogido el microgramo de muestra a analizar.

Pero una nave espacial se estrelló en Marte porque un inútil hizo los cálculos en unidades americanas en vez de en unidades estándar. La probabilidad es bajísima, pero las catástrofes ocurren.

La cromatografía es una técnica probada día a día en miles de laboratorios y es perfectamente capaz de discriminar hasta entre isótopos del mismo elemento químico, y, por supuesto, entre alcoholes de diferente número de átomos, como glicerinas y glicoles y sus compuestos.

Volviendo al inicio de este comentario, si yo bebo un líquido púrpura, tengo indicios para decir que es vino. Si lo bebe un catador, no es de recibo que me diga que no sabe si contiene o no tanino, tempranillo u otra clase de uva. Un catador que no pueda saber los componentes de un vino es despedido inmediatamente por la bodega.

Antonio Ruiz de Elvira es catedrático de Física Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).

  

Publicado en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El diputado de ERC Joan Puig recalificó sus propios terrenos como concejal de Blanes

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 8:30, Categoría: La Corrupción

Autorizó la conversión de un solar de su propiedad en polígono industrial. La zona se calificó después como suelo comercial, aunque el parlamentario republicano asegura que este cambio «no afectó» a la nave de su empresa

BARCELONA.- Para el diputado de Esquerra Republicana en el Congreso Joan Puig, ser concejal de Blanes (Girona) ha sido un negocio rentable. Sus intereses empresariales en el municipio se han visto notablemente favorecidos desde que fue elegido concejal del municipio por primera vez en mayo de 1995, según apuntan fuentes municipales. Terrenos propiedad del diputado han sido recalificados dos veces desde entonces y la zona ha recibido importantes inversiones a cargo de las cuentas del Ayuntamiento.

Joan Puig controla un solar en el municipio de Blanes a través de la compañía Fred Blanes, de la que es consejero delegado. Esta empresa se fundó en 1986 y, tras entrar en crisis, se convirtió en sociedad anónima laboral (SAL). Con el tiempo, Puig se fue haciendo con la mayoría del accionariado de la compañía. Según declaró el propio Puig a EL MUNDO, su participación en esta empresa es del 12,5% de las acciones.

La situación financiera de la empresa nunca ha sido precisamente boyante. De hecho, sobre la compañía pesa un procedimiento ejecutivo de la Seguridad Social por importe de 11.618 euros y otro de la Agencia Tributaria de 65.763 euros. En esas circunstancias, la revalorización de activos que supuso la recalificación del suelo de la nave industrial propiedad de Fred Blanes en la que intervino Puig tenía una especial significación.

Cuando apenas llevaba un año como concejal del Ayuntamiento de la localidad gerundense, Puig participó en la votación por la que una zona que alberga diversas edificaciones de distinta naturaleza se iba a convertir en el polígono Industrial Nord de Blanes, con la consiguiente revalorización del suelo afectado por la reforma del Plan General de Ordenación del Municipio. La empresa de Puig, Fred Blanes, posee una finca en la zona que se benefició de la recalificación.

Cambio de gobierno

No fue ésa, sin embargo, la última actuación que realizó Puig desde su cargo en el Ayuntamiento a favor de sus intereses inmobiliarios y empresariales. Tras las elecciones municipales de mayo de 1999, Puig se convirtió en una pieza fundamental para que el PSC arrebatara la Alcaldía que durante sucesivos mandatos habían ostentado representantes de Convergència i Unió (CiU).

Y, de hecho, se convirtió en primer teniente de alcalde y responsable del área de Hacienda, además de lograr la Presidencia del Consejo Comarcal de la Selva.

Desde su nuevo cargo, promovió el 30 de octubre de 2000 una nueva recalificación de los terrenos. En esta ocasión, además, con el objeto de otorgarles mucho más valor patrimonial. Puig pretendía que el polígono Industrial Nord fuera recalificado como polígono comercial.

Aunque el cambio de rango se produjo, Puig asegura que la parcela de su propiedad «se quedó fuera» y continúa manteniendo su carácter de suelo industrial. Aun así, la situación de la nave, anexa a la nueva zona comercial promovida por el mismo Puig, aumentaba su valor.

Poco después, en marzo de 2001, y a pesar de las dificultades por las que atravesaba Fred Blanes, Joan Puig, esta vez a través de una sociedad patrimonial, Actuacions Industrials Blanes, adquirió una parcela de terreno edificable de uso industrial de 866 metros cuadrados, que alberga una nave de 258 metros cuadrados, también dentro del polígono Industrial Nord.

En el Pleno municipal del 24 de septiembre de 2001 Puig, como concejal de Hacienda, autoriza el aumento del presupuesto de gastos del Consistorio en 2,5 millones de euros, de los que un millón de euros se destina a procesos y proyectos de reforma del polígono Industrial Nord, en la que él mismo tiene intereses inmobiliarios.

Esa decisión provocó la dimisión inmediata de los arquitectos municipales encargados del proyecto de urbanización y la exigencia, por la oposición municipal, de anular el incremento de presupuesto de Puig porque ocultó parte de la información al Pleno.

En declaraciones a EL MUNDO, Puig afirmó que el millón de euros de coste total de la reforma, que consistía en la creación de unas vías de servicios más amplias, «fue costeado en un 10% por el Ayuntamiento, que es lo mínimo que marca la ley». El resto, según el diputado de ERC, salió de los pagos de unas «contribuciones especiales» que se cobraron a los propietarios de la zona. Aunque no concretó la cuantía de las mismas.

La posición del entonces primer teniente de alcalde de Blanes, en defensa de la reconversión del polígono Industrial Nord de Blanes en un polígono con la calificación de comercial, también generó una agria polémica en el municipio.

La oposición municipal y los colectivos de comerciantes tradicionales acusaron a Puig de haber traicionado los postulados de su propio partido, que siempre ha defendido la limitación de horarios y superficies comerciales para proteger al pequeño comercio urbano.

De hecho, con el tiempo la evolución de los acontecimientos ha dado la razón a los que pensaban que la transformación del polígono en zona comercial iba a perjudicar a los tenderos. Porque en los últimos cinco años se han instalado diversos supermercados de tamaño medio o en el límite de la gran superficie.

Sin embargo, Puig mantuvo su posición. Ante las acusaciones recibidas, contestó: «Los comerciantes se tienen que adaptar, han de mejorar, han de hacer frente a la competitividad de un sector industrial como las grandes superficies».

«Ahora nos vamos a enterar de muchas cosas»

BARCELONA.- El cese de Joan Puig como concejal en Blanes tendrá consecuencias directas en la localidad. Eso es lo que piensa Francesc Pujadó, concejal del PP en el municipio de Girona.

«Ahora nos vamos a enterar de muchas cosas», comentaba a EL MUNDO. Cree que el desacuerdo entre el alcalde, Josep Marigó (PSC) y Puig servirá para aclarar muchos asuntos del Consistorio que hasta ahora permanecían ocultos.

«Ahora empezará la guerra», adelantaba el edil, que explica que «hace días que los plenos están muy caldeados» y que Marigó y Puig «aprovecharán esta situación para sacar beneficios políticos».

Aun así, Pujadó admite tener la sensación de que la marcha de Puig del Consistorio se debe más a «una jugada política» entre ambos y que las desavenencias entre los dos han explotado porque «ellos mismos han querido».

La discusión que acabó con la destitución de Puig como concejal de Urbanismo -detonada por un enfrentamiento sobre la necesidad o no de instalar césped artificial en un campo del fútbol del municipio- no ha sido la única que ha enfrentado a Puig y Marigó. La decisión del alcalde fue del todo «personal», según sus palabras, y debida a las constantes «deslealtades» de Puig y Conxita Boldú -responsable de Turismo y Comercio hasta entonces-, los dos concejales de ERC que formaban parte del equipo de gobierno hasta el martes, cuando el alcalde decidió romper el tripartito que gobernaba en el Consistorio.

La versión que da Puig es que el primer edil «está rabioso y muy enfadado». «Yo sé por qué me han echado. Porque el lunes presentamos las líneas maestras del plan de revisión general, que se presentará a aprobación inicial en el Pleno de septiembre, y hay mucho dinero en juego», dijo el diputado. «Porque estamos hablando de Blanes, una localidad costera. Y ellos saben que yo no me dejo sobornar por constructores».

Una información de Félix Martínez publicada en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Puig permitió dañar una iglesia del siglo XI a un familiar suyo para montar un restaurante

Por Narrador - 30 de Julio, 2006, 8:00, Categoría: La Corrupción

El hermano de su cuñado alteró buena parte de la estructura de un complejo religioso románico sin contar con un permiso municipal

  

BARCELONA.- El legado que Joan Puig ha dejado tras su paso por el Ayuntamiento de Blanes (Girona) está plagado de irregularidades. El diputado de Esquerra Republicana en el Congreso no ha sido el único miembro de su familia en beneficiarse de su presencia en el Consistorio de la población. Un familiar de Joan Puig destrozó un complejo religioso del siglo XI para montar un restaurante. Además, pudo legalizar las obras y abrir el establecimiento con una multa simbólica de 13.202 pesetas de la época.

Si su cargo de concejal de Blanes permitió a Puig recalificar hasta dos veces sus propios terrenos, un hermano de su cuñado, Jordi Coll Mora, salió más que bien librado de otra operación urbanística. Coll solicitó una licencia de obras para construir un restaurante merendero en los terrenos del Santuario de Nuestra Señora del Vilar, un complejo religioso a cuatro kilómetros del centro urbano de Blanes muy apreciado en la zona desde que el 5 de agosto de 1012 se encontró en la zona la imagen de la Madre de Dios del Vilar.

Puig quiso desvincular al hermano de su cuñado de estas gestiones y aseguró, en declaraciones a EL MUNDO, que Coll era un «mero gestor» de la propiedad, y que todas las responsabilidades sobre este caso cayeron en su momento sobre los propietarios del solar.

El Ayuntamiento de Blanes concedió la licencia correspondiente al expediente de obras 541/97 el 10 de junio de 1998, lo que ya de por sí es sorprendente dadas las especiales características del Santuario de la Madre de Dios del Vilar.

El permiso, sin embargo, sólo le autorizaba a construir un edificio con una limitación explícita: bajo ningún concepto los trabajos para la edificación del merendero restaurante podían dañar en lo más mínimo cualquiera de las partes del complejo religioso. Además, Coll no contaba con la licencia municipal necesaria para explotar un establecimiento de hostelería.

Los técnicos del Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento se llevaron una desagradable sorpresa cuando al inspeccionar las obras en enero de 1999 descubrieron que Coll había hecho caso omiso de las limitaciones que la licencia de obras había impuesto a los trabajos de edificación. Los técnicos comprobaron que había construido un muro que afectaba a la imagen del conjunto arquitectónico del siglo XI y, lo que era mucho más grave, había realizado obras de derribo, construcción y rebaja de cimientos que afectaban directamente al Santuario de la Madre de Dios del Vilar. Puig, en su defensa, alega que «fueron obras de interior; no se tocó el techo».

El Ayuntamiento inició inmediatamente un expediente sancionador contra Coll. Sin embargo, y a pesar de las irregularidades constatadas por los técnicos del Ayuntamiento de Blanes, la cuestión se resolvió con un acta sancionadora que no podía ser más baja: una multa de 13.202 pesetas de la época (algo menos de 80 euros).

Tras el pago de la sanción y apenas unos meses más tarde, justo después de la llegada del cuñado del hermano de Coll, Joan Puig, al Gobierno municipal como socio del PSC para arrebatarle la Alcaldía a CiU, las obras en la ermita fueron legalizadas y la licencia para la explotación del restaurante concedida. En su defensa, Puig alega que él entonces era regidor de Hacienda y no de Urbanismo, y que no tuvo «nada que ver» con este caso del que, dice, se encargaron los técnicos municipales, que utilizan «baremos» para calcular la cuantía de las multas.

El Restaurante Casa Jordi en el Santuario de la Madre de Dios del Vilar, legalizado desde que Joan Puig forma parte de la Corporación municipal, sigue abierto. Aunque, según Puig, Coll ya no trabaja allí.

En algún caso, además, Puig ha sostenido posiciones completamente opuestas cuando estaba en la oposición y después de incorporarse al Gobierno municipal tras las elecciones de mayo de 1999.

De hecho, el hoy diputado en el Congreso por Esquerra Republicana ya mostraba un precoz interés por las piscinas supuestamente ilegales en 1998, cuando era un concejal de la oposición en Blanes, lo que no supuso obstáculo alguno para que no se opusiera a la legalización de una de ellas cuando era miembro del equipo de gobierno del municipio de la Costa Brava.

El camping El Pinar de Blanes fue objeto de una denuncia por parte del concejal Joan Puig en nombre de ERC por haber construido una piscina en sus instalaciones sin licencia urbanística alguna. En la sesión ordinaria del Pleno del 21 de diciembre de 1998, Puig solicitó información sobre la legalidad de la piscina y preguntó si se había «presentado un proyecto para legalizar las obras o, en caso contrario, si se ha iniciado un procedimiento sancionador».

Como Puig no quedó satisfecho, volvió a insistir en febrero de 1999. Fue justo a escasos meses de las elecciones municipales que le permitirían incorporarse al equipo de gobierno de Blanes. Pero en esa ocasión la pregunta era diferente y sugería un cambio de postura del edil. El también diputado se interesó esa vez por saber si la piscina en cuestión se podía legalizar en precario. Finalmente, fue legalizada cuando se produjo el cambio en la Alcaldía y Puig accedió al cargo.

Una información de Félix Martínez publicada en EL MUNDO el domingo 30 de julio de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.