El Blog

Calendario

<<   Abril 2006  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Las Víctimas siempre presentes en LA RAZON

Por Narrador - 5 de Abril, 2006, 3:23, Categoría: General

 

Las víctimas piden prudencia y recuerdan que no se anuncia la entrega de las armas

 

 

La AVT cree que se trata de «una nueva trampa de los asesinos» para conseguir objetivos políticos

        

Madrid - Las víctimas de ETA no lo ven tan claro y positivo como el análisis que desde otros sectores se hace del anuncio de la banda terrorista. Varios colectivos señalan que hay que mantener la prudencia sobre el futuro y que no es oro todo lo que reluce. Más allá va el vicepresidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, que afirma que «ETA no ha anunciado ni el fin de la extorsión a los empresarios, ni el fin del terrorismo callejero, ni el fin del acoso a los concejales constitucionalistas en los pueblos del País Vasco, ni ha anunciado que vaya a dejar la violencia... así que no debemos confundir esto con el fin de ETA». Buesa, en declaraciones a LA RAZÓN, alertó en repetidas ocasiones de que esto no es el fin de ETA, y aseguró que «además, sigue en la pretensión de lograr la autodeterminación, y conviene recordar que ese derecho no está recogido en la Constitución y es un asunto innegociable». El vicepresidente del Foro Ermua también indicó que «ETA reclama un papel de interlocución política», algo que en su opinión el Gobierno no debería admitir porque «eso atenta contra un sistema democrático» como el español. Tras insistir en que «no debe verse reconocida políticamente», Buesa pidió que se eviten «los errores del pasado, fruto de los cuales vino el reforzamiento político y logístico de la banda que derivó en una intensísima campaña de atentados».

 

Por su parte, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, José Alcaraz, reclamó en declaraciones a este diario que se mantenga la prudencia. Igualmente, Alcaraz recordó que «no es lo que queremos los españoles, lo que queremos es el cese definitivo de la violencia, la desaparición de la banda total y sin contrapartidas». De la misma manera, exigió rotundamente que «no queden impunes los asesinos que están pendientes de juicio», al tiempo que resaltaba que «el comunicado no renuncia a la independencia y exige la legalización de Batasuna». La Asociación, a través de un comunicado, denunció ayer que el anuncio de ETA es «una nueva trampa de los asesinos para conseguir objetivos políticos». La AVT, en esta nota, indica que «nuestro Estado de Derecho no puede quedar sometido a los designios de viles criminales, que a lo largo de la historia han demostrado que sus únicos argumentos son el tiro en la nuca, la extorsión y el asesinato».

 

Por su parte, Pilar Elías, concejala del PP en Azkoitia (Guipúzcoa), expresó ayer en declaraciones a Servimedia su temor a que la tregua de ETA conduzca a un proceso que extienda a otras personas la situación que ella vive en su localidad, en el sentido de que se cruza casi a diario con el asesino de su marido, quien, además, tiene una cristalería bajo su domicilio. «Si hay un pacto con ETA y luego los terroristas salen a la calle, veo que muchos van a pasar por la misma situación que yo», aseguró Elías, quien añadió que la situación que ella vive es «muy desagradable». «Yo no le deseo esto a nadie», remarcó la edil, quien añadió que no sería «nada deseable» que el «alto el fuego permanente» de la banda terrorista llevara a una paz en la que más personas empezaran a padecer lo mismo que ella y aseguró que «hay que ser muy prudentes» sobre la declaración realizada por la organización criminal, pero anticipó que, en principio, no le produce «mucha confianza».

 

Por último, Luis Portero, hijo del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) asesinado por ETA, subrayó ayer que el alto el fuego «no es permanente, sino un alto en el camino hasta que se celebre un referéndum que decida sobre la autodeterminación» del País Vasco. Portero aseguró que «no es el abandono definitivo de la violencia terrorista que pide la resolución del Parlamento español para empezar a hablar con esta gente».

 

 

Una información de D. Mazón y R. N. publicada en el diario LA RAZON el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La madre que lloró ante el presidente

 

 

El hijo de Dolores es la víctima 931. Después de él murieron otros tres. Asegura que aún no puede perdonar y confía en que Zapatero cumpla la promesa que le hizo de no ceder ante ETA

        

Madrid - El día que el presidente del Gobierno visitó Melilla, en medio de la polémica por las vallas fronterizas y los centros de internamientos saturados, María Dolores Martín salió a pasear por la ciudad con su nieto. Se le ocurrían un millón de cosas que comentarle a Zapatero, pero no quería ser protagonista. Así que siguió su camino.

 

Tres años antes ya había mirado a un ministro del Interior a los ojos, unos ojos rojos y doloridos y le había advertido sobre el futuro de los terroristas que acababan de asesinar a bocajarro a su hijo de 27 años. Pero María Dolores no pudo evitar mirar a los jóvenes policías que se encontraban en la delegación del Gobierno melillense ese día y «vio a Antonio». Antonio Molina murió en el tiroteo de la A-6 cuando sospechó de los ocupantes de un vehículo que estaba cargado de explosivos. Su rostro se le vino a su madre a la cabeza mientras cogía a su nieto de la mano mientras el presidente se paseaba por la ciudad autónoma. «Entonces pensé: esto no se puede quedar así. No, no, no».

 

Subió a su casa, dejó al chaval a buen recaudo, se agarró a la foto de su hijo y traspasó el cordón para encontrarse con Zapatero. Con su imagen en el pecho sólo le pidió el cumplimiento íntegro de las penas. Le avisó de que apoyaría su política, la del Partido Popular, la de Izquierda Unida. ¡Qué más daba! Sólo le rogó contundencia con los asesinos, y que no utilizase el terrorismo como estrategia. El jefe del Ejecutivo la escuchó, la miró y la abrazó. «Gracias», le dijo.

 

Ayer María Dolores se enteró de la noticia en su casa, en Melilla. Dice que le ha dolido porque es un engaño. No habrá fin de ETA. Cree que los políticos juegan con las palabras. Todos. «Hoy el PSOE, mañana el PP...»

 

María Dolores habla desde la calma y la tranquilidad. Cuenta que, al principio, tras perder a su hijo, su recuerdo le dio mucha energía, mucha fuerza, luchaba, hablaba, mantenía contacto con los medios de comunicación, se involucró. Sin embargo, llegó un momento que se agotó de tanto dolor. Decidió quedarse quieta para no sufrir. Por eso no va a las manifestaciones, no se exhibe en primera línea, en definitiva, no vende su voz.

 

Ayer, en cambio, sí tenía ganas de hablar. Como madre que ha sufrido en sus carnes la brutalidad de la violencia, sabe que la sociedad demanda la paz. Esa gente de a pie que se levanta a las seis de la mañana y paga las hipotecas, como ella con ternura las define, quiere que no se mate más. Pero María Dolores, como el de su nombre, el dolor la ha hecho desconfiar. No sólo de los terroristas, también del Gobierno, de la oposición. De todos. Cree que Otegi no irá a la cárcel, «ni él ni los que van con él». Eso le produce vergüenza. Para ella, la Ley es la Ley. Y eso es sagrado.

 

A la pregunta ¿has perdonado? María Dolores contesta con otra. «¿Qué es el perdón?» Lo hace sin rencor, pero sin ingenuidad. No concibe liberar a quien no se arrepiente, a un asesino reincidente. «Que les caiga todo el peso de la Ley». Invita a todos a ponerse en su piel. «¿Usted perdonaría?...»

 

A los que sí lo harían, María Dolores ni les envidia ni les critica. «Cada cual es como es». De hecho se disculpa varias veces por decir, por opinar, sabe, que de cara a la galería no es una experta en la materia.

 

Pero hay algo dentro de María Dolores que ayer la empujó a volver a abrirse con esa sapiencia de la que ha llorado y ha pensado mucho. Ella lo sabe. Ha aprovechado la autoridad que da la lejanía. Y por eso ayer quiso explicar su perspectiva. No para atacar a un Gobierno ni a un partido ni a un presidente, sino porque cree en ello. Desde lejos, el recuerdo de su hijo que vive en ella. Antonio fue la antepenúltima víctima de ETA. Tras el tiroteo en la carretera, vendrían Joseba Pagazaurtundua, sargento jefe de la policía local de Andoain y más tarde, los dos agentes de la Policía Bonifacio Martín y Julián Embid. A esta madre y abuela al menos le queda el consuelo de que la lista podía haber sido mucho más larga, si su hijo no hubiese hecho su trabajo y esos explosivos hubiesen llegado a su destino.

 

 

Una información de Diana Valdecantos publicada en el diario LA RAZON el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El héroe Molina

 

 

Antonio Molina María Dolores se siente muy orgullosa de su hijo. No en vano su actuación salvó muchas vidas. Antonio Molina sospechó de un vehículo parado en la A-6 a la altura de Collado Villalba. Corría el año 2002. Él y su compañero se acercaron a comprobar que todo estaba en orden. Cuando este joven de 27 años saludó al conductor, los terroristas, sin mediar, palabra abrieron fuego.

 

Le hirieron de muerte. Su compañero se defendió a tiros de los etarras que intentaron huir. Nadie sabe que hubiera pasado si a Antonio no le hubiese llamado la atención ese Ford Escort. Dentro, los pistoleros escondían cincuenta kilos de explosivos. Venían a Madrid para atentar y sembrar el pánico y el terror. Molina cumplió su trabajo y libró a muchos de la muerte.

 

 

Una información publicada en el diario LA RAZON el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.