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Políticos Nacionales por EL PAIS

Por Narrador - 3 de Abril, 2006, 6:26, Categoría: General

 

Zapatero pretende unir a los partidos antes de comparecer en el Parlamento 

 

 

El jefe del Gobierno tardará unas semanas en pedir a los grupos el apoyo al diálogo con ETA

 

Madrid - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que se tomará su tiempo para analizar la decisión de ETA de declarar un alto el fuego permanente antes de comparecer en el pleno del Congreso para pedir su aval en la apertura de un diálogo con la banda. "Me tomaré mi tiempo para contrastar lo que fue la resolución con el comunicado de la banda terrorista. Me tomaré mi tiempo para caminar con seguridad, para caminar con responsabilidad", dijo Zapatero en una breve comparecencia en el Congreso, en la que insistió en que podemos estar en "el principio del fin de ETA".

 

El presidente se tomará, al menos, unas semanas para comparecer ante el pleno del Congreso y pedir el apoyo de los grupos parlamentarios para abrir un diálogo con ETA. Además del apoyo, en dicha comparecencia, establecerá las condiciones del diálogo con ETA: abordarán su final, pero sin que medie una negociación política. Así lo anunció en el debate sobre el estado de la nación, celebrado en mayo del año pasado, y lo recordó ayer. Y así lo recogió la resolución parlamentaria de mayo, aprobada por todos los partidos, menos el PP.

 

Zapatero invertirá este tiempo en analizar y conocer a fondo la voluntad de ETA de cesar la violencia. Asimismo, abrirá una ronda de partidos para conocer las posiciones de todos los grupos políticos ante la declaración de alto el fuego permanente de ETA y recabar su apoyo al proceso dialogado con la banda.

 

La ronda empezará el martes, con una entrevista en La Moncloa con el líder del PP, Mariano Rajoy, y seguirá otra con el lehendakari, Juan José Ibarretxe. "Mi propósito y mi compromiso es lograr esa unidad de todos los partidos para que este camino concluya con el deseo mayoritario de todos los españoles, que es el fin de la violencia", dijo ayer.

 

El presidente cree absolutamente necesario el apoyo de todos los partidos, como sucedió en los dos procesos de paz anteriores -el de Argel, de 1989, y el de Suiza, de 1998- para que el diálogo con ETA culmine con éxito. El apoyo de todos los partidos garantizaría el respaldo al mismo de toda la maquinaria del Estado (jueces, fiscales, policías...) y de colectivos sociales (víctimas del terrorismo, etc.) y es una condición básica para su éxito, según señalan fuentes gubernamentales. "Tengo mi confianza en el señor Rajoy y en el PP para esta tarea común que tenemos por delante", vaticinó ayer Zapatero, que tuvo también un recuerdo para las víctimas del terrorismo, cuyo "espíritu estará presente" en el proceso que se abre.

 

Zapatero también necesita tiempo para lograr el respaldo de los países europeos al proceso. Ayer mismo recibió el del primer ministro británico, Tony Blair -con el que ha conversado reiteradas veces sobre la experiencia irlandesa-, y del presidente de la República francesa, Jacques Chirac.

 

 

Una información de Luis R. Aizpeolea publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El PSOE afirma que se vislumbra el fin definitivo del terrorismo 

 

 

Madrid - Cautela, prudencia, pero también esperanza fueron las expresiones que más brotaron ayer de los dirigentes socialistas de toda España tras hacerse público el comunicado de ETA. Hubo mucho acompañamiento a la declaración oficial, en nombre del PSOE, que protagonizó el portavoz parlamentario de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba.

 

"El Partido Socialista valora positivamente el comunicado de alto el fuego permanente anunciado por ETA", fue la primera expresión de Rubalcaba desde el Congreso de los Diputados. "Constituye una buena noticia para todos que hoy podamos vislumbrar un horizonte en el que la violencia terrorista desaparezca definitivamente de Euskadi y de España". Después, vino la llamada a la prudencia.

 

"Es un momento para ser cautos y serenos y para recordar a las víctimas, a la espera de que las palabras vengan seguidas de los hechos que tanto tiempo hemos anhelado. Pero es también un momento para la esperanza y para la unidad -más que nunca- de todas las fuerzas democráticas".

 

Alegría contenida

 

La llamada a la prudencia que desde la mañana se recomendó desde el PSOE a todas las federaciones socialistas no evitó en absoluto la emoción, en muchos casos, y la alegría contenida en la mayoría. En el Congreso, algunos parlamentarios socialistas se acercaron a Zapatero con discreción para simplemente hacerle un gesto de apoyo. Desde la Asamblea de Madrid, el secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, hablaba de "satisfacción y cautela", y siempre con el recordatorio del apoyo "ahora y siempre" a las víctimas.

 

Precisamente, el pasado domingo el secretario de Organización, José Blanco, participó en un homenaje en recuerdo de uno de sus compañeros asesinados. Se cumplía el quinto aniversario del asesinato de Froilán Elespe, concejal socialista de Lasarte. En ese acto, con la familia de Elespe y dirigentes del PSE en el cementerio, Blanco señaló que "el principio del fin del terrorismo" estaba "próximo", en coincidencia con la primavera que ya asoma. Detrás de esas alusiones poéticas estaba la certeza de que, en efecto, pronto llegaría un anuncio de ETA, según informaron ayer fuentes de la dirección socialista.

 

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, también manifestó su satisfacción por el alto el fuego permanente anunciado. "Estamos ante una gran oportunidad para la paz en Euskadi y en toda España", subrayó el también presidente de los socialistas catalanes. Maragall consideró que el comunicado de ETA abre "un camino de esperanza" que cree que "será largo" y que "requiere serenidad". El presidente catalán también quiso transmitir todo su apoyo al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

 

 

Una información de A. Díez publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Rajoy cuestiona el alto el fuego porque "es una pausa, no la renuncia" definitiva de ETA 

 

 

El PP ofrece su colaboración al Gobierno sólo para "derrotar al terrorismo sin pagar precio"

 

Madrid - El PP no flexibilizó ayer ni un ápice su posición tras el anuncio de alto el fuego de ETA. Mariano Rajoy, su líder, subrayó que "el único comunicado de verdad" que él espera de ETA "es el anuncio de su disolución y el fin de sus actividades criminales". El alto el fuego, según Rajoy, es sólo "una pausa, no una renuncia a la actividad criminal". Tras este rechazo a interpretar la tregua como una buena noticia, Rajoy ofreció su colaboración al Gobierno "para derrotar al terrorismo en el marco del Pacto contra el Terrorismo" y "para que no pague ningún precio político" a ETA porque que deje de matar.

 

La noticia del "alto el fuego permanente" de ETA pilló a Mariano Rajoy con Manuel Fraga y José María Aznar en la presentación de un libro sobre la historia del Partido Popular escrito por Manuel Panella. Los tres presentaron el libro y, posteriormente, Rajoy convocó a la prensa en la sede de su partido para dar lectura a una declaración institucional con su respuesta al alto el fuego permanente de ETA.

 

La dirección del PP, entretanto, estuvo analizando el comunicado de ETA y llegó a la conclusión de que "no modifica en nada sus reclamaciones de siempre". La primera de ellas es el denominado derecho a decidir, que el PP llama directamente derecho a la autodeterminación como antesala de la independencia. La segunda es la reclamación de Navarra y las provincias vascofrancesas, pues ETA "hace un llamamiento a las autoridades de España y Francia". A esas dos reclamaciones, según el análisis del PP, se une la petición para que "los jueces y la policía dejen de hacer su trabajo", pues la banda pide que se "deje a un lado la represión" y que "todos los agentes actúen con responsabilidad". Todo ello, añaden, sin olvidar la legalización de Batasuna, pues el comunicado pide "el desarrollo de todas las opciones políticas".

 

Con estos elementos, Rajoy echó un jarro de agua helada sobre quienes esperaban que el PP acogiera con optimismo y esperanza la declaración de ETA. Lo hizo en la declaración leída en la sede de su partido y, posteriormente, en una breve intervención en el Congreso de los Diputados que sustituyó a la pregunta que iba a hacerle al presidente del Gobierno sobre el Estatuto catalán.

 

"Este alto el fuego que se nos anuncia es una pausa, no es una renuncia a la actividad criminal", afirma el comunicado de Rajoy. "Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas del terrorismo", continúa. Rajoy interpreta que ETA, "de nuevo, dice que el objetivo es iniciar un proceso que conduzca al fin de siempre, que es el derecho de autodeterminación y, de nuevo, impone las condiciones de siempre".

 

Tras esa conclusión, el líder del PP opta por insistir en lo que su partido "ha dicho a lo largo de los últimos años". Es decir, que "no se puede pagar ningún precio político para el cese de una actividad terrorista porque eso supondría convertir al terrorismo en un instrumento para hacer política, y los terroristas habrían ganado y conseguido los objetivos por los que asesinaron a muchísimas personas".

 

Rajoy no sólo no vio en el comunicado de ETA una puerta abierta a la esperanza de paz sino que pidió a las fuerzas de seguridad, al Poder Judicial y a la Administración penitenciaria que sigan "cumpliendo con sus obligaciones". La única puerta que abrió consistió en reiterar al Gobierno su oferta de colaboración "para derrotar al terrorismo" y "para que no pague ningún precio político" por el fin de ETA.

 

Eso sí, Rajoy eludió ligar el anuncio de alto el fuego con la aprobación, el día anterior en el Congreso, del preámbulo del Estatuto de Cataluña, que introduce el término nación. El PP analizará cómo evolucionan las exigencias de ETA para decidir si incorpora ese nexo entre el Estatuto catalán y el alto el fuego a su censura a la tregua. En la presentación del libro sobre la historia del PP, Rajoy afirmó que el "horizonte" que busca José Luis Rodríguez Zapatero es "la confederación española" en la que Cataluña y el País Vasco serían dos de sus naciones. No ligó ese horizonte a la tregua porque el discurso de Rajoy estaba escrito de antemano. También estaba redactado previamente el de Aznar, quien, en el mismo foro, aseguró: "Mientras el Gobierno socialista regresa a aquella visión, tan derrotista, del trato con los terroristas, el PP está señalando la posibilidad cierta y demostrada de que nuestra democracia le gane definitivamente la partida a quienes desde hace 40 años quieren acabar con ella".

 

 

Una información de Pilar Marcos publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Llamazares apoya a Zapatero y pide derogar la Ley de Partidos 

  

 

Madrid - Fue Gaspar Llamazares el primero que se olvidó de su pregunta en la sesión de control del Congreso y llevó al pleno lo que ya estaba en todos los pasillos de la Cámara: el comunicado de ETA. El líder de Izquierda Unida, que se mostró muy optimista después de leer el comunicado, ofreció de nuevo su apoyo al Gobierno y a su presidente.

 

Llamazares reclamó "unidad" a todos los demócratas y pidió expresamente al PP que deje de lado sus "cicateros intereses políticos", con el fin de convertir este alto el fuego en desarme definitivo de la banda. En el momento en que éste se produzca, reclamó el líder de Izquierda Unida flanqueado en el Congreso por Joan Herrera, de ICV, habrá que retirar "la legislación de excepción" -como definió a la Ley de Partidos- y, por tanto, legalizar a Batasuna.

 

Llamazares destacó también que, vista con perspectiva, se ha demostrado "acertada" la estrategia que pactaron todos los los partidos democráticos, menos el PP, y se plasmó en la resolución aprobada tras el debate del estado de la nación de 2005, que abrió la puerta a la negociación con ETA siempre que declarase el fin de la violencia.

 

El líder de IU estuvo toda la mañana analizando el comunicado de la banda para concluir que los términos en los que había sido redactado eran "muy políticos, para nada militares", lo que le hace albergar un mayor optimismo. Llamazares aclaró, en cualquier caso, que este comunicado no es el que esperaba su formación.

 

Duran: derecho a fracasar

 

Josep Antoni Duran, portavoz de CiU, también mostró su apoyo al presidente del Gobierno que, según sus palabras, "tiene derecho incluso a fracasar" en la búsqueda de la paz.

 

Añadió, aunque con cautela, que tras la difusión de este comunicado ya se dan, a su juicio, las condiciones para que Zapatero acuda al Congreso y pacte con los demás partidos la estrategia a seguir, según el compromiso que asumió en el debate del estado de la nación.

 

El presidente de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Josep Lluís Carod, que hace dos años tuvo que abandonar el Gobierno catalán cuando se supo que se había entrevistado con dirigentes de ETA para explorar una tregua, pidió ayer que "nadie ponga obstáculos" y que ningún partido se ponga en contra del proceso de paz sólo "porque lo conduce otro partido que no es el suyo". Carod se mostró muy esperanzado por la situación que se abre y explicó que "la expresión "alto el fuego permanente" es nueva en ETA.

 

"Es la que utilizó el IRA y posteriormente dio paso al abandono definitivo de las armas", explicó.

 

 

Una información de Carlos E. Cué publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Conde-Pumpido estudiará la situación de Otegi con los fiscales de la Audiencia 

 

 

Madrid - El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, se reunirá con los fiscales de la Audiencia Nacional que ejercen la acusación en sumarios contra ETA para evaluar los acontecimientos y, en particular, la situación del líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, citado para mañana por el juez Fernando Grande-Marlaska como presunto inductor de 108 actos vandálicos registrados en el País Vasco y Navarra durante la huelga del pasado 9 de marzo.

 

El fiscal del Estado anunció el pasado viernes que tenía intención de pedir prisión incondicional para Otegi. Ayer, en declaraciones a la cadena SER, señaló que la fiscalía hará llegar a los magistrados "que valoren efectivamente lo que la nueva situación puede tener de incidencia, sobre todo cuando se trata de medidas de carácter cautelar, no de decisiones definitivas".

 

Conde-Pumpido no quiso anticipar, por "razones de prudencia", si el ministerio público pedirá la prisión incondicional para Otegi, ya que, ahora, tras el anuncio del alto el fuego de la organización terrorista, considera que la situación de Otegi "merece una reflexión serena desde la perspectiva de las nuevas circunstancias". El fiscal general insistió en "pedir prudencia para no anticipar en absoluto ningún tipo de actuación y contemplar serenamente la evolución de los acontecimientos".

 

No obstante, fuentes fiscales apuntaron que, a la vista del alto el fuego permanente declarado por ETA, se reduce considerablemente el "riesgo de fuga" de Otegi, uno de los requisitos establecido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal para decretar la prisión del imputado.

 

El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, afirmó ayer que "no es una mala noticia el que delincuentes anuncien que dejan de delinquir". Aunque añadió que el anuncio de ETA no va a cambiar el calendario de juicios contra miembros de la banda terrorista ni a alterar la aplicación de la ley por parte de los jueces.

 

Por su parte, el juez Fernando Grande-Marlaska dejó anoche en libertad sin cargos al ex parlamentario de Batasuna Joseba Álvarez, al que había citado por considerarle inductor de los actos vandálicos ocurridos en la huelga del 9 de marzo. El juez había incurrido en un error al considerar que Álvarez había participado en la convocatoria de la huelga, pero al demostrarse que no estuvo en ninguna de los actos de la convocatoria, optó por dejarle en libertad sin cargos. El imputado se había negado a declarar y los fiscales no pidieron ni prisión ni otras medidas cautelares.

 

 

Una información de José Yoldi publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los obispos creen insuficiente el alto el fuego y piden a la banda que se disuelva 

 

 

Madrid - "Nos alegramos de que los terroristas hagan pública su voluntad de no matar, de no extorsionar y de no seguir, suponemos, ejercitando las demás acciones terroristas. Qué menos. Pero nos parece poco. ETA debería anunciar su disolución y su desaparición. Es lo que esperan los ciudadanos de bien".

 

Ésta fue la reacción de la Conferencia Episcopal una hora después de conocerse el comunicado de la banda terrorista. Su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, recibió la noticia del "alto el fuego" cuando presentaba una nueva edición de la Guía de la Iglesia católica española. No quiso hacer declaraciones en ese momento. "Si hay algo que decir, lo diremos más tarde", declaró al dejar la sala de prensa. Tres cuartos de hora más tarde regresó para expresar de palabra "la opinión" episcopal, sin derecho a preguntas, como si aún escociera en la Conferencia Episcopal un pasado de malentendidos entre la Iglesia católica y los Gobiernos de turno a causa del terrorismo o el independentismo vascos.

 

El último incidente se produjo en 2002, tras la oposición de los cuatro prelados vascos a la ilegalización de Batasuna, mediante una pastoral que el ex presidente José María Aznar tachó de inmoral. La Conferencia Episcopal, alarmada por las reacciones -el Gobierno llamó entonces a consultas al nuncio del Vaticano en Madrid-, publicó poco después una enérgica "instrucción pastoral" aclaratoria, inspirada por el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián.

 

Alivio del episcopado vasco

 

Ayer, los obispos vascos manifestaron haber recibido "con verdadera esperanza" el anuncio de ETA. En un comunicado conjunto, el prelado de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez; el de San Sebastián, Juan María Uriarte; el de Vitoria, Miguel Asurmendi, y el obispo auxiliar de Bilbao, Carmelo Echenagusía, dijeron que, si el anuncio etarra supone una renuncia definitiva a la violencia, sienten "una sensación de alivio y una expectativa de que éste pueda ser un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación".

 

El resto del episcopado se muestra menos optimista. Su portavoz citó ayer en Madrid, muy solemnemente, la "instrucción pastoral" de 2002 en la que los obispos dicen que "pretender unilateralmente alterar [la Constitución] en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible".

 

Además, la Conferencia Episcopal excluye a ETA como interlocutor. Dice: "ETA no puede ser considerada como interlocutor de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie. ETA no puede poner precio al respeto a los derechos fundamentales de las personas ni al funcionamiento de las instituciones democráticas".

 

Martínez Camino concluyó su declaración reiterando "la solidaridad de la Iglesia con todas las víctimas del terrorismo".

 

 

Una información de Juan G. Bedoya publicada en el diario EL PAIS el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.