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El Pesimismo de The Wall Street Journal

Por Sin Pancarta - 26 de Marzo, 2006, 17:23, Categoría: General

Tenía especial interés en conocer la reacción del Journal sobre este ‘alto el fuego permanente’. No descubro nada nuevo si afirmo que se trata del periódico más influyente del mundo y generalmente el mejor informado. La intuición no me ha fallado. Le dedica una frase en portada (más breve si cabe en la edición internacional), una noticia que no aporta demasiado y un editorial nada optimista que sólo ha sido incluido en la edición europea. Incluso se menciona en dicho editorial una eventual independencia de Cataluña y el País Vasco en un plazo no muy lejano. Como digo: muchas razones para la preocupación y ninguna para la euforia o alegría. Por lo tanto mucha prudencia y expectación vigilante.

 

¿Un Adios a ETA? (Editorial de THE WALL STREET JOURNAL)

 

                 

El grupo terrorista vasco ETA declaró ayer un alto en su guerra de 38 años contra España. Si hay que creer a las tres figuras enmascaradas que aparecieron en una cinta de vídeo, este retiro autoproclamado es una victoria en la más amplia lucha contra el terrorismo.

 

Sin embargo, no se precipiten con las celebraciones. ‘Tras tantos años de horror y terror’, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, instó a la ‘cautela y prudencia’. Acertado consejo. En los últimos años, ETA anunció un alto el fuego general y al menos cinco parciales para luego regresar a la violencia. Los terroristas vascos nunca ofrecieron con anterioridad un ‘alto el fuego permanente’, pero las palabras alto el fuego no significan exactamente rendición o paz permanente.

 

Parece ser que ETA pone condiciones, en concreto más autonomía para la región vasca, lo que sugiere que se le puede pedir a España que pague un precio. Tampoco está claro que ETA vaya a dejar de acosar a los periodistas y profesores que piensa por libre en el País Vasco o de extorsionar a las empresas. No se ha pedido perdón a las familias de las 800 personas asesinadas por ETA. Como sirve de recordatorio la negativa del IRA a desarmarse completamente siguiendo los términos del Acuerdo de Viernes Santo de 1998 en Irlanda del Norte, por no mencionar la experiencia de Israel con la OLP tras Oslo, es mejor que las sociedades abiertas se lo piensen dos veces antes creer a los terroristas.

 

Ahora bien, antes del anuncio de ayer, ETA estaba muy herida aunque no derrotada. En sus mejores días de los ochenta, las filas de ETA llegaron a tener 1.000 miembros. Nuestras fuentes cifran el número de miembros activos de ETA en la actualidad entre 30 y 40. Se estaba reduciendo su apoyo.

 

Eso comenzó a suceder sólo después de que España declarase la guerra a ETA en los años noventa. El anterior presidente del Gobierno, José María Aznar, encarceló a sus dirigentes y, lo que fue más importante, se apoyó en Francia, donde hay población vasca, para reprimir también a los financiadores y activistas que había estado encontrando allí refugio durante años. A la vez, Madrid prohibía el brazo político de ETA. Por así decirlo, el poder duro (hard power) funcionó.

 

Los verdaderos héroes son los ciudadanos españoles. Una sociedad civil joven, pero dinámica, reaccionó contra el asesinato de inocentes. Los atentados contra las Torres Gemelas y, más cerca, contra los trenes en Madrid de hace dos años sirvieron asimismo para deslegitimar la violencia política. Los terroristas no encajan en las instituciones ni en el pueblo en una democracia.

 

Aunque ETA se haya ido para bien, eso no pone fin a los dolores de cabeza vascos de España. Puede que mucha gente en la región norteña no simpatice con el terrorismo, pero sí lo hacen con la agenda política de ETA. Puede que el País Vasco, junto con Cataluña, acabe separándose de España. Mientras se haga de un modo pacífico a través de los procesos constitucionales legítimos que ETA trató expresamente de sabotear durante casi cuatro décadas, que así sea.

 

 

Editorial (traducido) publicado en el diario THE WALL STREET JOURNAL el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

World-Wide (Primera Página de THE WALL STREET JOURNAL)

 

 

ETA declared a permanent cease-fire. Spanish Prime Minister Zapatero reacted cautiously, but he called the Basque terrorist organization's announcement the "beginning of the end" of more than four decades of violence.

 

 

Publicado en el diario THE WALL STREET JOURNAL el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Leading the News: ETA sets permanent cease-fire; Basque terror group opens path for Spain to forge lasting peace

 

 

MADRID - Basque terrorist group ETA declared a permanent cease- fire, opening the door to what could be a profound change for Spain, much like the 1998 Good Friday agreement ushered in an eventual peace process for Northern Ireland.

 

For decades, Madrid has struggled to contain separatist aspirations in the Basque Country. Last year, the Spanish Parliament rejected a Basque plan to create a semi-independent state; the region already enjoys more self-rule than almost any other part of Europe.

 

In contrast, the separatist movement in the northeastern region of Catalonia has been more successful at prying powers away from Madrid over the past quarter-century because it never resorted to terrorism. Just this week, after nearly a year of heated negotiations with the national government, Catalonia inked a regional governing charter that gives it an array of new powers.

 

The Spanish government has promised in the past to enter talks over the political future of the Basque Country if ETA renounces violence. Prime Minister Jose Luis Rodriguez Zapatero's readiness to negotiate greater autonomy for rebellious regions, including Catalonia and the Basque Country, may have encouraged ETA to lay down its arms, political analysts say.

 

While welcoming the cease-fire, Gustavo de Aristegui, a Basque Popular Party deputy in Parliament and former Interior Ministry official, said he wanted to know "what concessions the government may have made" to persuade ETA to declare the cease-fire. In the past, Mr. Zapatero said the government would consider a range of concessions, including partial amnesties for ETA prisoners. Yesterday, government officials said there had been no formal contacts with ETA.

 

Mr. Zapatero said yesterday he would take his time to decide how to proceed. He said the government has received ETA's announcement with "caution and prudence" and called the cease-fire "the beginning of the end" to ETA violence.

 

Still, Mariano Rajoy, leader of Spain's center-right Popular Party, the main opposition party, said ETA's announcement "is a pause, not a disavowal, of violence."

 

The filmed statement by three ETA operatives was the group's first- ever promise to permanently lay down arms, after two short cease-fires in the past two decades. ETA said the cease-fire was intended to promote "a democratic process" for the greater Basque Country, which includes a swath of southwestern France as well as other parts of Spain.

 

During its 45-year campaign for Basque independence, ETA has killed more than 800 people, extorted businessmen, silenced debate and dominated small-town politics. But its influence and popular support declined sharply after the Sept. 11, 2001, terrorist attacks on New York and Washington sparked global outrage. The March 11, 2004, train bombings in Madrid, which the conservative government initially blamed on ETA, further eroded support for the armed struggle. The group's last deadly attack took place almost three years ago.

 

Spain's problems with Basque terrorism have drawn frequent parallels with the Irish Republican Army's 30-year campaign to drive the British out of Northern Ireland, a conflict that cost more than 3,000 lives.

 

Yesterday, Spanish Defense Minister Jose Bono evoked the Irish peace process, a tortuous effort that began with the IRA's announcement of a complete cease-fire in 1994 but which was undermined by mutual mistrust, further violent attacks and the IRA's refusal to fully disarm.

 

Last year, 12 years after the first cease-fire, the IRA declared its war over and destroyed weapons in earnest, although splinter groups - and deep distrust between the province's Catholics and Protestants - still remain.

 

 

Una información de Keith Johnson (con la colaboración de Marc Champion desde Bruselas) publicada en el diario THE WALL STREET JOURNAL el domingo 26 de marzo de 2006. Por su interés, elzapatazo.com reproduce íntegramente el texto.