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Marzo del 2006

Otra visión muy diferente desde el País Vasco

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:40, Categoría: General

Tercer diario vasco, mucho más ponderado, mucho más centrado en la información y sus diversas perspectivas que en el hecho de contentar a su ‘tribu’. Se exponen los hechos, se habla de partidos políticos de todo el ámbito político. Las víctimas de la barbarie existen y tiene voz en las informaciones. Hemos sido muy críticos en ocasiones con el Grupo Correo, ahora Vocento, peor la información de la declaración de ‘alto el fuego permanente’ merece el aplauso y la felicitación. Así lo hacemos.

 

ETA decreta un alto el fuego permanente

 

 

Reivindica «un nuevo marco» político y pide a los estados español y francés respeto a lo que decidan los vascos La banda difundirá hoy otro comunicado, tras su escueto anuncio

 

BILBAO - ETA ha protagonizado al fin el gesto esencial que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y las fuerzas políticas le habían reclamado para poder emprender formalmente el camino hacia la paz en Euskadi. La organización terrorista anunció a mediodía, a través de un comunicado acompañado de un vídeo remitido a EiTB y los diarios 'Gara' y 'Berria', su decisión de decretar un «alto el fuego permanente» que entrará en vigor a partir de mañana, siete años y seis meses después de la tregua incondicional e indefinida que declaró el 16 de septiembre de 1998 al calor del Pacto de Lizarra. A diferencia de entonces, la banda ha dejado esta vez para las hemerotecas una escueta declaración de apenas veinte líneas, escrita con un lenguaje alejado de su tradicional beligerancia y que hoy se verá amplificada por un nuevo mensaje en el que concretará sus intenciones.

 

A la espera de conocer con exactitud su contenido, tanto los Gobiernos central y vasco como el grueso de los partidos, salvo el PP, dieron ayer por válido el paso de ETA para poner en marcha la maquinaria del proceso de paz; un proceso que ha ido engrasándose con conversaciones discretas de los socialistas y la izquierda abertzale, incentivadas a raíz de la llegada al poder de Zapatero y de la apuesta por las vías políticas explicitada por la ilegalizada Batasuna en el velódromo de Anoeta el 14 de noviembre de 2004. La ETA que ha respondido ahora a la estrategia de mano tendida del presidente del Gobierno si depone las armas es una organización debilitada por el acoso policial y judicial y la pérdida de amparo social, que llevaba casi tres años sin asesinar después de haber roto la anterior tregua segando la vida de 46 personas.

 

En un gesto casi inédito, la banda puso voz de mujer a su declaración; la activista encargada de anunciar la distensión aparece en el vídeo flanqueada por otros dos etarras encapuchados como ella. El mensaje arrancó directamente con la declaración de alto el fuego «permanente», una calificación que no certifica una decisión definitiva de renunciar a las armas y la extorsión y de no tutelar la negociación política -lo que ha forzado a los partidos a mantenerse en una cautela esperanzada-, pero que sí ha sido interpretada por el Gobierno socialista como un síntoma en la dirección correcta mirándose en el espejo de Irlanda. El IRA utilizó ese adjetivo en 1997, con anterioridad al acuerdo de Stormont que encauzó la paz, aunque el comunicado de ETA se asemeja en su tono y su contenido al formulado por el Ejército Republicano Irlandés el 31 de agosto de 1994, en el que daba por alentada «una oportunidad para un asentamiento justo y duradero». La dirección etarra habría sintetizado en uno el espíritu de aquellos dos movimientos.

 

Sin alusiones

 

A diferencia del IRA, la organización vasca no hace alusión alguna ni a sus militantes ni a sus más de 600 presos; y tampoco reivindica con todas sus letras la soberanía plena y la territorialidad de Euskal Herria, las reivindicaciones de cabecera en las que sustentó su prolijo comunicado de la tregua de 1998. Sí afirma que el objetivo del alto el fuego es «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria» que desemboque en un «nuevo marco» sobre dos premisas: «la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas» -es decir, el regreso a la legalidad de la izquierda abertzale- y el reconocimiento de «los derechos» del pueblo vasco; tradicionalmente, el eufemismo de la autodeterminación.

 

ETA, sin embargo, no emplea tampoco esa terminología que le ha sido tan propia y sostiene que el proceso deberá concluir con los ciudadanos ejerciendo «la palabra y la decisión sobre su futuro». Un pronunciamiento que, precisa la dirección etarra, «deberá ser respetada» por los estados español y francés, a los que llama a asumir «los resultados» de ese proceso «sin ningún tipo de limitaciones». Junto a ello, pide a ambos que respondan de «manera positiva» a la nueva situación que se abre a partir de ahora y dejen a un lado «la represión».

 

Esa reclamación va acompañada de un doble llamamiento genérico. Primero a «todos los agentes» implicados para que actúen con «responsabilidad» y sean «consecuentes» ante el paso que da la organización; y luego, a los ciudadanos para que se involucren y «luchen por los derechos» de Euskal Herria, una apelación a la movilización social que se produce en vísperas de la manifestación convocada en Bilbao en favor de una solución al conflicto vasco por el Foro de Debate Nacional, integrado por partidos y colectivos nacionalistas salvo el PNV. ETA dedica las últimas líneas de su mensaje a dejar constancia de su «deseo y voluntad» para que el proceso inaugurado «llegue hasta el final».

 

Los terroristas, que se comprometen a perseverar en este camino, sitúan la estación término en el logro de una «verdadera situación democrática» para Euskal Herria y la construcción de un paz «basada en la justicia». «La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible», concluyen, lo que alimenta la confianza de los círculos políticos más optimistas en que ETA ha interiorizado que el tiempo de la violencia ha tocado a su fin y que el precio que se cobrará por ello estará lejos de sus pretensiones históricas. Zapatero no descubrió ayer sus cartas: extremó la prudencia e intentó trabajarse la complicidad del PP, el único partido que no le acompaña en este viaje. El presidente quiere reunirse la próxima semana con Rajoy y con Ibarretxe, el primer dirigente con el que compartió el anuncio del alto el fuego.

 

 

Una información de Lourdes Pérez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Tres encapuchados y una voz de mujer

 

 

BILBAO - No sólo el contenido del mensaje difiere del anuncio de tregua realizado por ETA en septiembre de 1998, también su escenificación. Aquella noche de hace siete años largos, la banda divulgó sus intenciones a través de un comunicado publicado en una cabecera de Prensa de vida breve, el periódico 'Euskadi información' que se convirtió en la referencia de la izquierda abertzale temporalmente tras el cierre de 'Egin'. Ayer, la organización oficializó su relevante declaración a la manera en que lo hizo con el alto el fuego parcial para Cataluña: con un vídeo difundido a mediodía, con tiempo para que los partidos reaccionaran.

 

La cúpula etarra introdujo otra significativa novedad: la lectura de su declaración la llevó a cabo una mujer, lo que no había sucedido en otras declaraciones de este calado aunque la banda sí había recurrido, al parecer, a alguna de sus activistas en pronunciamientos de los años 80. La voz femenina está grabada con una notable calidad de sonido, es perfectamente audible y no está distorsionada a fin de evitar cualquier identificación por parte de las fuerzas de seguridad. Lo que sí constituye una réplica de otras intervenciones televisivas de la organización -que extendió a la BBC durante el anterior período de tregua- es la apariencia de los terrroristas y la escenografía.

 

Los tres que protagonizan el vídeo se ocultan bajo capuchas blancas, van tocados con sendas txapelas y se sientan a una mesa con el escudo de Euskal Herria; tras ellos cuelga el anagrama de ETA y los flanquea una ikurriña y las banderas navarra y del 'arrano beltza'. El vídeo arranca con sones de txalaparta e incluye la declaración en euskera y castellano. Otra novedad.

 

 

Una información de Lourdes Pérez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Una decisión desde la debilidad

 

 

Justo después del 11-M la dirección de ETA comenzó a teorizar sobre el final dialogado de la violencia para hacer frente a la degeneración progresiva de la banda

 

BILBAO - La declaración de tregua de ETA se produce en un momento de debilidad de la banda que no tiene comparación con ningún otro momento de la historia de la organización armada, pese a que en los últimos meses haya llevado a cabo una ofensiva tanto en España como en Francia para intentar ofrecer una imagen de fortaleza. Según los expertos consultados, sólo desde esta extrema vulnerabilidad se podría explicar el paso dado ahora por los terroristas, aunque también es necesario tener en cuenta factores como el escenario que se abrió tras la matanza del 11-M en Madrid.

 

La degeneración de ETA viene de lejos, aunque la puntilla se la propinó el que fuera su máximo jefe Ibón Fernández Iradi, 'Susper', detenido por primera vez en 2002, aunque huyó de la comisaría de Bayona y volvió a ser arrestado un año más tarde. Las fuerzas de seguridad encontraron en su ordenador la suficiente información como para detener a 120 personas por su presunta relación con ETA, desmantelar aparatos como el de los comandos de reserva, comenzar a investigar tramas vinculadas al cobro de la extorsión terrorista e incluso resolver asesinatos cuya autoría se desconocía. En 2004, cuando el ingente caudal de información sobre ETA ya estaba procesado, la banda no conseguía introducir un comando en España sin que las fuerzas de seguridad lo interceptasen antes de que llegase a actuar.

 

En medio de esta debilidad operativa, la banda tenía que asumir otra situación. Batasuna se encontraba ilegalizada desde 2002, lo mismo que le había sucedido a estructuras del MLNV como las Gestoras pro Amnistía o Ekin.

 

En ese contexto se produjo la matanza del 11-M y la llegada del PSOE al poder. La primera reacción de ETA a los atentados yihadistas de Madrid fue iniciar un parón técnico que, según se ha sabido después, supuso que incluso atentados en la capital de España ya decididos fueron suspendidos. Documentos incautados a la organización han revelado, asimismo, que la cúpula comenzó a preparar un posible final dialogado de la violencia con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Para entonces el nuevo presidente español ya había ordenado la retirada de las tropas de Irak, cumpliendo su programa electoral y dejando claro que la política en España giraba 180 grados respecto a la etapa de José María Aznar.

 

La primera 'hoja de ruta' para la paz de ETA revelaba un calendario absolutamente fantasioso por parte de la banda. Según sus análisis, entre 2004 y 2005 se podría producir una fase de contactos previos que concluirían en una tregua de un año. De manera previa, el Gobierno llevaría a cabo los siguientes pasos: el acercamientos de los presos de ETA a Euskadi, la legalización de Batasuna y la anulación inmediata de todos los sumarios judiciales abiertos contra la izquierda abertzale. Tras un año sin atentados, la banda declararía un alto el fuego indefinido. De nuevo, el Gobierno tendría que hacer tres concesiones a priori. En primer lugar, debería realizar una declaración solemne reconociendo el derecho de autodeterminación. Después, debería auspiciar unas conversaciones en las que Batasuna y el PSE diseñarían «el modelo de Euskal Herria» (sic), al mismo tiempo que los partidos se reunirían en una mesa para analizar la aplicación de este modelo. El desarrollo del programa de ETA implicaba, además, que todos los presos de la banda estarían ya en libertad en 2008 y que en 2012 se celebraría un referéndum sobre la autodeterminación en Euskadi, Navarra y el País Vascofrancés. El trabajo teórico, no obstante, había ido acompañado de una paso práctico. En el primer semestre de 2004, ETA hizo llegar una carta al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en la que se planteaba abiertamente la posibilidad de llevar a cabo un diálogo. Según un documento incautado a la banda, el comité ejecutivo de ETA envió directrices a su aparato negociador, llamado 'Hanes' y dirigido por el huido José Antonio Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', para que comenzase a preparar todas las gestiones necesarias en caso de que se activasen esos contactos.

 

«La lucha no sirve»

 

Todos estos documentos se han conocido gracias a que el jefe de ETA Mikel Albizu, 'Antza', fue detenido en Francia el 2 de octubre de 2004, en lo que supuso uno de los mayores golpes operativos a una ya débil organización terrorista. La captura del jefe etarra y su compañera, Marixol Iparragirre, 'Anboto', permitió localizar los últimos zulos de importancia que tenían operativos los terroristas, pero también bloquear la rama de cobro del denominado 'impuesto revolucionario'. Si el dinero es el combustible de cualquier organización, la banda se quedaba con el depósito en reserva.

 

Para entonces la tesis de que ETA había sido vencida se comenzaba a extender entre sus militantes. Un mes antes de la caída de 'Antza' se había conocido una carta escrita en prisión por seis antiguos jefes de ETA, entre los que se encontraban, por ejemplo, 'Pakito', 'Makario', 'Pedrito de Andoain' o 'Iñaki Lemona'. El diagnóstico de los veteranos era demoledor. «La lucha armada que desarrollamos no sirve de nada. Nunca en la historia de la organización nos hemos encontrado tan mal». «Esto es morir a fuego lento», resumían los presos.

 

Según algunas fuentes, dentro de la banda se inició una fuerte discusión sobre cómo orientar el futuro de la organización. El último debate había tenido lugar dos años antes, en 2003 y en él, plasmado en el 'zutabe 100', se hizo evidente que ya había sectores partidarios de abandonar las armas que debían convivir con corrientes que preconizaban «romper tabúes» y cometer atentados más brutales. Esta vez, sin embargo, la discusión se producía en una situación esquizofrénica, ya que mientras la banda gestionaba unos hipotéticos contactos se comenzaban a preparar nuevos atentados mortales. Al mismo tiempo, el 14 de noviembre de 2004 Batasuna hacía pública su propuesta de Anoeta, con la que, según sus palabras, buscaban «sacar el conflicto de la calle» y dar paso a la política con la creación de dos mesas, una entre el Gobierno y ETA, y otra entre los partidos.

 

«Algo gordo»

 

Esta situación cristalizó en uno de los incidentes más absurdos de la historia reciente de ETA. En febrero de 2005 era detenido en Basauri el etarra Xabier Pérez Aldunate, quien había entrado a España con la orden urgente de matar. En su piso se halló una carta del actual jefe de la banda Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki' que decía: «Hay que responder a las hostias que nos han dado sin que la banda haya tirado a nadie» mientras «el enemigo se está regocijando». El etarra detenido, en su misiva de respuesta, había asegurado a 'Txeroki' que se sentía descolocado, puesto que ya se estaban publicando noticias sobre supuestos contactos entre el Gobierno y ETA. Entonces, el jefe de la banda le replicó por escrito que «no había nada», que lo que debían hacer era «poner muertos encima de la mesa y hacer algo gordo», dado que la moral de la banda «está baja». Según algunos expertos, este intercambio epistolar evidenciaba una situación sin precedentes en ETA: los propios terroristas desplazados a España dudaban entre obedecer a sus jefes o seguir las consignas más políticas que oían.

 

A partir de ese momento la banda dio un giro radical que, a falta de información, parece deberse a la existencia de contactos políticos, aunque sean indirectos, con el Gobierno. La organización, acuciada por sus cada vez más vacías arcas, multiplicó sus atentados contra los empresarios. Sin embargo, en esta campaña ETA tomó precauciones inéditas en una organización terrorista. En algunos casos colocó bombas de tan escasa potencia que los propios activistas debían telefonear días más tarde de la explosión para avisar de que el atentado se había producido. En otros, pusieron rótulos de 'peligro bomba'» sobre los artefactos, para evitar heridos. Por primera vez, la banda parecía saber que su futuro dependía de que no corriese la sangre.

 

 

Una información de Óscar B. De Otálora publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Cuatro años de diálogo secreto

 

 

Las conversaciones del socialista Jesús Eguiguren con la izquierda abertzale y el papel desempeñado en ETA por 'Josu Ternera' forman parte de las bambalinas del alto el fuego

 

SAN SEBASTIÁN - Jesús Eguiguren, presidente de los socialistas vascos, y Josu Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', se han convertido en dos de los factores claves del escenario novedoso que se ha abierto con el anuncio de alto el fuego permanente por parte de ETA. El primero ha sido el dirigente que más contactos ha mantenido con la izquierda abertzale en los últimos cuatro años, pese a que el Partido Socialista nunca ha reconocido oficialmente esos diálogos, aunque el presidente Zapatero ha estado puntualmente informado de los mismos junto a sus más estrechos colaboradores.

 

El segundo -ex parlamentario de Batasuna, prófugo de la Justicia y buscado por la Interpol- ha sido activo promotor de esta decisión en el seno de la organización terrorista, como apuntan fuentes solventes, que lo colocan al frente de una amplia corriente de ETA favorable a buscar una salida final en una clara sintonía con la dirección de Batasuna. Las bambalinas de este proceso han sido estas conversaciones entre dirigentes del PSE y de Batasuna, así como numerosos intercambios de mensajes, intermediarios y encuentros celebrados en diferentes lugares de Europa en condiciones de clandestinidad por parte de protagonistas cuya identidad se desconoce y que se han interpretado como las clásicas tomas de temperatura. También la Iglesia fue tanteada en un comienzo. En concreto, el cardenal vasco-francés Roger Etchegaray fue sondeado en un principio como uno de los posibles mediadores. ETA rechazó drásticamente la implicación eclesiástica. Pesaba la experiencia anterior, en la que el obispo Juan María Uriarte ejerció de intermediario y terminó quemado.

 

Todo había comenzado cuatro años antes, cuando Nicolás Redondo Terreros seguía siendo el secretario general del PSE. ETA seguía atentando contra cargos públicos y tenía en su punto de mira directo al PSE. Un caserío de Elgoibar, propiedad de un antiguo militante troskista, había sido el escenario de los primeros encuentros secretos entre Arnaldo Otegi y Jesús Eguiguren. Todavía gobernaba Aznar y la Ley de Partidos llevaba a la ilegalización a Batasuna. La misma noche electoral en la que Zapatero ganó las elecciones generales, el 14 de marzo de 2004, Otegi y Eguiguren mantuvieron una conversación telefónica que sería premonitoria de lo que después se iría labrando. El propietario del caserío, hoy dedicado al agroturismo ecológico, no disimulaba ayer su satisfacción, mientras conversaba por teléfono móvil con Otegi y con Eguiguren. Junto a éste último, Francisco Egea, ex consejero de Trabajo del Gobierno vasco y hoy directivo de FEVE, nacido en Elgoibar y amigo personal de Otegi, también ha participado en numerosas reuniones. Con el responsable de Batasuna, el dirigente navarro Pernando Barrena.

 

Durante meses los encuentros se han sido celebrando en numerosas ocasiones, con una agenda de temas muy amplia. Una de las normas establecidas fue la de la discreción. Otra, el aislamiento. Públicamente estas reuniones no han existido y, desde luego, no incumbían oficialmente al Partido Socialista, que siempre las ha negado. Otra cuestión es que en privado nadie niega la apertura de este canal de diálogo, que incluso se blindó frente a la aplicación de la Ley de Partidos, que sancionaba la ilegalización de Batasuna, o contra posibles atentados de ETA.

 

'In fraganti'

 

Los servicios de inteligencia fueron descubiertos 'in fraganti' un día en los alrededores del caserío. Los agentes secretos, desde un automóvil, realizaron un seguimiento de una de las reuniones. Uno de ellos se colocó estratégicamente detrás de un árbol y fue visto por uno de los presentes en el caserío. Uno de los participantes socialistas en la reunión pudo anotar la matrícula del coche, de Navarra, y realizó consultas hasta percatarse que, ciertamente, el vehículo pertenecía a los servicios de seguridad, que al parecer, realizaban una vigilancia «discreta» de los representantes de Batasuna. La sangre no llegó al río a pesar del susto.

 

Las reuniones también se llevaron a cabo en una borda de montaña, cercana a Deba, y propiedad de Otegi, para escapar de las cámaras indiscretas y quien sabe si de los micrófonos teledirigidos. Allí, aislados del mundo, sin apenas cobertura en su teléfono móvil, desarrollaron algunas de las sesiones más conflictivas y surgió un acercamiento de posiciones de gran calado político, sólo salpicadas de momentos de distensión acompañados de café, pan, jamón y queso.

 

El diálogo ha permitido un acercamiento entre posiciones hasta ahora frontalmente enfrentadas. Una de las claves de esta aproximación estriba en el libro de Jesús Eguiguren 'Una vía vasca para la paz', un ensayo personal del líder socialista que fue atentamente leído por el mismo Arnaldo Otegi y donde se establece la constitución de dos mesas, una para la finalización de la violencia, y otra para la apertura de un diálogo político democrático. Y el líder socialista conoció cómo fue preparándose la propuesta de Anoeta, en donde la izquierda abertzale apuesta por las vías pacíficas y democráticas y propone trasladar el conflicto de la calle a la mesa de la negociación.

 

Durante estos cuatro años, los dirigentes del PSE y de Batasuna han explorado esta vía de diálogo en busca de una metodología común que facilitara el fin de la violencia. En esas conversaciones surgió también la conveniencia de un canal de comunicación con ETA, que ya había enviado una carta al presidente Zapatero en julio de 2004 en la que le pedía la apertura de unas negociaciones, una práctica que se ha desarrollado también con anteriores ejecutivos.

 

Documentos intervenidos a Mikel Antza en octubre del pasado año revelaban ese dato. Los citados documentos internos ponían de relieve que ETA había previsto el establecimiento de una primera fase previa, entre septiembre de 2004 y mayo de 2005, en la que el Gobierno español debía establecer o aceptar la actuación de algún intermediario y la organización terrorista correspondería con la que denominaba un «alto el fuego tácito». El 28 de octubre de ese año, ETA expresaba en un comunicado su disposición a «dar cuenta de nuestra voluntad a todo el que lo desee, tanto directamente como a través de los intermediarios que elijan». Esta alusión a los intermediarios era una referencia directa al Gobierno español, el único que ha utilizado la figura de los mediadores para contactar con la organización terrorista.

 

La propuesta de Anoeta

 

En otoño de ese año, fruto de la ponencia Udaberri, Batasuna anuncia el 14 de noviembre su propuesta estratégica que contempla una mesa de diálogo entre ETA y el Gobierno para hablar de presos, desmilitarización y víctimas, y un foro de partidos. La propuesta de Anoeta es valorada por el Partido Socialista como «un primer paso» en la apuesta de este mundo por las vías democráticas.

 

El 14 de enero de 2005, Batasuna hizo pública una carta abierta al presidente Rodríguez Zapatero en la que le emplazaba a buscar una «solución al conflicto vasco» mediante un acuerdo no independentista entre todas las fuerzas políticas vascas. También le instaba a iniciar conversaciones con la organización terrorista para lograr la desmilitarización y la puesta en libertad de los presos.

 

La respuesta de Zapatero no se hizo esperar. Dos días después, en un mitin socialista celebrado en el Palacio del Kursaal de San Sebastián, el presidente se mostró dispuesto a ampliar el autogobierno del País Vasco y a escuchar el mensaje de la izquierda abertzale siempre que cesara «el ruido de las bombas y de las pistolas».

 

Tras múltiples gestiones, los contactos directos e indirectos entre el Gobierno y la izquierda abertzale se han ido celebrando en los últimos meses con bastante frecuencia en condiciones de un gran sigilo. Han tratado, en primer lugar, de construir un clima de confianza que no provocara frustraciones posteriores teniendo en cuenta que los precedentes siempre han estado presididos por el temor a que la otra parte no fuera en serio. Una operación muy delicada que, al final, ha cristalizado y en la que el más entusiasta defensor ha sido el presidente Zapatero, convencido de que el proceso se pondría en marcha aunque será largo, duro y difícil.

 

 

Una información de Alberto Surio publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Instituciones ante la 'Tregua'

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:34, Categoría: General

 

Ibarretxe impulsa los contactos para formar la mesa de partidos

 

 

«Es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de la sociedad vasca», dice el lehendakari a la banda Se ofrece a Zapatero para «allanar el camino» de la paz

 

VITORIA - «Éste es un día histórico», dijo el lehendakari, Juan José Ibarretxe, en el recibidor del palacio de Ajuria Enea desde donde leyó la declaración institucional de su Gobierno en relación con el alto el fuego permanente decretado por ETA. «Comparezco -aclaró-, con la responsabilidad de gestionar un nuevo tiempo, un futuro mejor, un futuro apasionante», dijo Ibarretxe. «Sereno -concluyó en su improvisación previa a la lectura del texto, en la que estuvo acompañado de todo su gabinete-, pero también contento. El conjunto del Gobierno vasco mira al futuro con optimismo».

 

El presidente del Ejecutivo vasco marcó después su 'hoja de ruta' de cara al «nuevo tiempo» al que había aludido en su introducción. Eran poco más de las cuatro y media de la tarde, y el lehendakari aseguró que ya había «iniciado contactos» con los representantes de las fuerzas políticas vascas, incluida Batasuna, con una doble intención: «Valorar este escenario de esperanza» y «plantear el inicio de una fase preliminar de diálogo sin exclusiones», previa a la formalización de la mesa de partidos. De este órgano, según el plan del presidente vasco, debería salir el acuerdo «integrador para la normalización política» que posteriormente sería sometido, como ha defendido con insistencia el lehendakari, a una consulta popular «democrática» con la intención de que sea ratificado por la sociedad vasca.

 

«Hago un llamamiento a todas las fuerzas y sensibilidades políticas para que aprovechemos esta oportunidad y trabajemos conjuntamente para alcanzar un acuerdo de normalización», detalló el lehendakari. En los contactos preliminares iniciados ayer, el objetivo será establecer «el calendario del proceso, los principios, la metodología y los contenidos del diálogo», cuestiones necesarias para abordar «con garantías» la constitución de la mesa multipartita.

 

«Enorme alivio»

 

«Manifestamos nuestra alegría porque, por fin, ETA ha escuchado a la sociedad vasca», apuntó Ibarretxe, quien calificó de «escenario de ilusión» el panorama abierto tras la declaración de alto el fuego por la banda terrorista, aunque no ocultó que lo considera un proceso «complejo y no exento de dificultades». Euskadi, enfatizó Ibarretxe, «exige la desaparición de todas las acciones y manifestaciones de violencia y demanda con firmeza el respeto de los derechos humanos y las libertades de todas las personas».

 

A renglón seguido dirigió su mensaje a los terroristas. «Es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo». A su juicio, la declaración de la banda «supone un enorme alivio para toda la sociedad vasca y abre una ventana que nada ni nadie debe cerrar», apuntó Ibarretxe, quien descargó en los partidos políticos y las instituciones «la obligación de hacer universal e irreversible» el proceso de paz. Reclamó, no obstante, la «participación activa» de los vascos. «Tenemos el derecho y el deber de hacer este camino juntos. Esto no se puede ver sólo como una cuestión de políticos».

 

En su medida declaración, el lehendakari tuvo una referencia a «todas las víctimas», para quienes pidió un «reconocimiento sincero». Éste «sentará las bases del camino para reconciliación en la sociedad vasca».

 

Diálogo leal

 

Ibarretxe ofreció al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su «completa disposición personal» y la de todo su gobierno, para «allanar el camino de la pacificación». El lehendakari y el jefe del Ejecutivo habían conversado horas antes e Ibarretxe aseguró que había trasladado al dirigente socialista su compromiso «para desarrollar un proceso de diálogo leal y sincero sobre las cuestiones políticas referidas al proceso de normalización».

 

«Ha llegado la hora de que callen las armas, de hacer entre todos universal e irreversible la paz», concluyó Ibarretxe. «Es tiempo de que la sociedad vasca pueda decidir en paz y libertad su propio futuro».

 

 

Una información de Aitor Alonso publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El plan de paz del Gobierno vasco cree «esenciales» a las víctimas en el proceso

 

 

El Consejo Político lo concluyó horas antes de conocerse el anuncio de ETA

 

VITORIA - El anuncio de un alto el fuego permanente por parte de ETA no pilló ayer al Gobierno vasco con los deberes sin hacer. Su Consejo Político -formado por el lehendakari, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo- había finalizado apenas veinticuatro horas antes la redacción del prometido plan de paz, como paso previo para constituir una mesa de partidos en ausencia de violencia. El núcleo duro del Gabinete de Juan José Ibarretxe considera «esencial» a las víctimas en el proceso de paz y propone un manifiesto contra la Ley de Partidos y por el acercamiento de presos.

 

En un momento en el que la iniciativa de paz la capitalizan el Gobierno central y la propia ETA, el Ejecutivo autónomo, mediante un Consejo Político pretende jugar un papel fundamental, junto a los partidos políticos, en el camino hacia la solución del denominado «conflicto vasco». La tregua ha dejado sin efecto el anuncio hecho recientemente por el lehendakari, para llevar en setiembre al Parlamento vasco una iniciativa «extraordinaria» si la organización no declaraba la tregua y el Gobierno central no modificaba su política penitenciaria.

 

El primer fruto del Consejo Político, el plan de paz, ha sido coordinado por el secretario general de la Lehendakaritza, Jesús Peña, y cuenta con aportaciones de diferentes departamentos del Gobierno vasco. El trabajo, al que este periódico ha tenido acceso en su totalidad, tiene 117 páginas y, en lo sustancial, no se ha visto afectado por el alto el fuego. La necesidad de algún retoque para hacer mención a la tregua ha obligado, eso sí, a Ibarretxe, Azkarraga y Madrazo a aplazar su presentación pública, prevista inicialmente para mañana, viernes.

 

El plan parte de «la diversidad de sufrimientos» como constatación objetiva. «Somos plenamente conscientes de que éste es un tema muy delicado. En nuestra sociedad existen todavía muchas heridas abiertas. Sin embargo, no estaríamos abordando bien este proceso si no partiéramos de esta constatación». Tras advertir que «nadie debe apropiarse de la causa de las víctimas», constata que «distancia, abandono, desinterés, justificaciones inauditas son algunos de los efectos perversos logrados por los criminales en su afán por eliminar a las víctimas y a su memoria».

 

Los redactores aseguran que «desde una perspectiva ética, queremos responder a sus demandas de justicia y, desde una perspectiva social, las víctimas son protagonistas irremplazables de los procesos de paz». «Reconocemos -añaden- el papel esencial de las víctimas en cualquier proceso de paz.». El plan no otorga papel político expreso a las víctimas, si bien sostiene que el final de la violencia «no podrá ser resultado de una transacción política que favorezca los objetivos totalitarios defendidos, con la utilización de la violencia, contra víctimas inocentes».

 

Reconciliación

 

El texto no elude el concepto de reconciliación. «No implica, como a veces se interpreta erróneamente, que la víctima tiene algún tipo de deber moral de reconciliarse con su agresor. Significará simplemente tratarse con respeto», señalan.

 

El plan alude a ETA para decir que se ha negado a sí misma el derecho a hacer política. Defiende no obstante elaborar un informe anual sobre la aplicación de las leyes antiterroristas, así como un manifiesto a favor del «pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos de todos», en referencia implícita a la legalización de Batasuna. Propone una política penitenciaria «más respetuosa con los derechos humanos» e insta al Gobierno central a elaborar un plan de acercamiento de presos.

 

 

Una información de Luis Calderilla publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Zapatero irá al Congreso en junio para abrir un proceso con dos mesas de negociación

 

 

El Gobierno se dará un tiempo con el fin de verificar las intenciones de la banda. Abordará con ETA el desarme y dejará el diálogo político a las fuerzas vascas

 

BILBAO - ETA ha dado el aldabonazo, largamente esperado, para iniciar un tránsito hacia la paz en Euskadi que, tal y como se ha cansado de repetir el presidente del Gobierno, resultará «largo, duro y difícil». Hoy arranca verdaderamente el posible «principio del fin» de la violencia, pero la pista de aterrizaje comenzó a sembrarse tiempo atrás, el 17 de mayo del pasado año. Ese día, en pleno debate sobre el Estado de la Nación, el Congreso de los Diputados aprobó una resolución, redactada mano a mano por el PSOE y el PNV y con el solitario rechazo de los populares de Mariano Rajoy, cuyo tercer punto facultaba al Ejecutivo para emprender una negociación con la organización terrorista si ésta expresaba su «clara voluntad» de deponer las armas. Por primera vez en democracia y tras varias tentativas fallidas de buscar una salida dialogada, el jefe del Gobierno español se dotaba de aval parlamentario para preparar el terreno ante un hipotético alto el fuego de ETA.

 

Ese acuerdo, inspirado en el espíritu del Pacto de Ajuria Enea que articuló durante una década la respuesta de las fuerzas democráticas vascas frente al terrorismo, da cobertura a José Luis Rodríguez Zapatero para encarar a partir de ahora el proceso de conduzca al desarme de la banda y la normalización del País Vasco, pero también fija los límites de la negociación: «las cuestiones políticas» las resolverán «únicamente» los partidos y, en consecuencia, la paz no tendrá ningún «precio» que pueda interpretarse como una cesión al «chantaje» de ETA. Con esos mimbres, Zapatero empezará a construir el cesto de la pacificación efectuando dos movimientos de aquí a verano.

 

Primero se concederá un tiempo para terminar de verificar la voluntad de la cúpula etarra y coseguir que su pronunciamiento gane credibilidad; aunque las situaciones no resultan miméticas, su antecesor en el cargo, José María Aznar, dejó transcurrir mes y medio tras la tregua declarada el 16 de septiembre de 1998 para autorizar oficialmente los contactos con el MLNV. El hecho de que la banda haya protagonizado en este momento, y no aún más tarde, el paso que se le exigía facilitará a Zapatero ajustarse a los plazos con los que jugaba su Gobierno y acudir con una declaración de intenciones al Congreso, previsiblemente en la última semana de junio.

 

La intervención del presidente cerrará del período de sesiones en la Cámara, lo que permitirá, por una parte, renovar la imagen de arropamiento que ya compuso con el apoyo de los nacionalistas vascos y el resto de grupos minoritarios a la resolución del pasado mayo y, por otra, soslayar hasta que transcurra el verano el férreo control en una cuestión tan sensible y espinosa al que le somete el PP en el hemiciclo cada semana. Ese Pleno marcará el inicio de una segunda fase que se atisba sumamente compleja, que se verá interferida por una convocatoria electoral cercana -las municipales de 2007- y que muy posiblemente se demorará hasta que se celebren otras dos citas trascendentales con las urnas, las generales de 2008 y las autonómicas vascas del año siguiente.

 

Regreso a la legalidad

 

Esa etapa se escenificará en un doble escenario: una mesa de negociación discreta Gobierno-ETA, que afrontará el desarme definitivo de la organización y las posibles vías de reinserción para sus alrededor de 670 presos; y una segunda destinada a buscar la normalización de Euskadi, en la que están dispuestas a sentarse todas las fuerzas vascas con la excepción, al menos por el momento, del PP. El impulso a ese esquema dual para una posible resolución -planteado por Batasuna en su manifiesto de Anoeta, aceptado por el PNV y el lehendakari y asumido por los socialistas vascos en su documento sobre pacificación- empezará a pergeñarse en paralelo al procedimiento para devolver a la legalidad a la formación abertzale y propiciar su regreso al terreno que históricamente le ha resultado más favorable, la contienda por el poder en los ayuntamientos vascos y navarros en mayo del próximo año.

 

Tras el fallido intento de Lizarra, en el que supeditó el alto el fuego a la concentración de fuerzas nacionalistas, ETA ha retomado esta vez a la vieja vía de la negociación con el Gobierno español, aunque desde una posición más débil que antaño y con una sociedad menos dispuesta, en apariencia, a ser generosa en la inmediatez con los reclusos etarras. Desacreditado entre la ciudadanía el esquemático modelo de 'paz por presos' -según lo atestiguan sondeos internos en poder de los socialistas desde hace meses- y forzado a extender la delicadeza para no ofender la memoria de las víctimas, el Gobierno afrontará un proceso de distensión con la banda en el que dosificará con cautela los gestos en política penitenciaria.

 

Y si éste será un camino arduo, no parece que vaya a serlo menos la configuración de la mesa de partidos, que revisará el actual modelo estatutario con la reivindicación del derecho a decidir y la eventual formulación sobre su reconocimiento y ejercicio que pueda explorarse situada en el corazón del debate. Los ritmos con los que las fuerzas vascas encaran el impulso del foro no van acompasados. Los socialistas no tienen prisa, persuadidos de que deben evitar cualquier sospecha de que el final del terrorismo pueda acabar cobrándose un precio político, mientras que gana fuerza la hipótesis de que Batasuna, sabedora de que sus reivindicaciones de máximos -la autodeterminación y la territorialidad- han quedado muy atemperadas, opte por concentrarse en recobrar fortaleza para presentarse a los comicios locales.

 

 

Una información de Lourdes Pérez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El Episcopado se «alegra» de que ETA no vaya a matar, pero lo considera «insuficiente»

 

 

La Conferencia Episcopal cree que la banda debería anunciar «su disolución y su desaparición»

 

BILBAO - El secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, dijo ayer que lo que ETA debería anunciar es «su disolución y su desaparición». Martínez Camino hizo estas consideraciones durante una rueda de prensa, convocada para presentar el 'Anuario de la Iglesia', que se vio interrumpida por la noticia del comunicado de la banda terrorista. En una primera valoración, expresó también su satisfacción por que ETA haga pública su intención de no matar.

 

El portavoz del Episcopado señaló que «nos congratulamos» de la voluntad expresada en el comunicado de que ETA «no va a matar, ni a extorsionar, ni -suponemos- seguirá ejercitando acciones terroristas», pero, a renglón seguido, agregó que «nos parece poco. No es suficiente». Martínez Camino dijo que la banda «debería anunciar su desaparición y disolución, eso es lo que esperan los ciudadanos de bien». El secretario de la CEE abundó en que «ETA no puede poner precio de ningún tipo» a los derechos fundamentales de las personas y al funcionamiento de las instituciones democráticas, «que son a las que corresponde velar por el bien común en España».

 

Juan Antonio Martínez Camino recordó dos artículos de la instrucción pastoral 'Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias' -aprobada por la Asamblea Plenaria de los obispos en noviembre de 2002-, en la que la jerarquía sostiene que ETA no puede ser considerada «como interlocutor político de un Estado político».

 

El «valor del diálogo»

 

El artículo 40 de ese documento establece que, «ante cualquier problema entre personas o grupos humanos, la Iglesia subraya el valor del diálogo respetuoso, leal y libre como la forma más digna y recomendable, para superar las dificultades surgidas en la convivencia». «Al hablar del diálogo -añade- no nos referimos a ETA, que no puede ser considerada como interlocutor político de un Estado legítimo, ni representa políticamente a nadie, sino al necesario diálogo y colaboración entre las diferentes instituciones sociales y políticas para eliminar la presencia del terrorismo, garantizar firmemente los legítimos derechos de los ciudadanos y perfeccionar, en lo que sea necesario, las formas de organizar la convivencia en libertad y justicia».

 

El otro artículo citado por Martínez Camino, recalca que «la Constitución es hoy el marco jurídico ineludible de referencia para la convivencia» y que «pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible». El secretario portavoz de la Conferencia Episcopal finalizó reiterando la cercanía y solidaridad de la Iglesia católica española «con las personas que sufren y han sufrido con los crímenes y acciones terroristas de ETA, con sus asesinatos y sus amedrentamientos. La Iglesia está con las víctimas del terrorismo».

 

El Obispado de Zamora y los arzobispados de Barcelona, Santiago de Compostela y Zaragoza mostraron, igualmente, su satisfacción por el comunicado de ETA, aunque, en coincidencia con el discurso de la CEE, lo consideran insuficiente. Así, el Arzobispado gallego indicó que la sociedad española esperaba que la banda decidiese «su disolución y la entrega de las armas», y el catalán acogió el anuncio del alto el fuego con alegría, pero también con «cautela».

 

«Un primer paso»

 

La Confederación Española de Religiosos (Confer) manifestó, por su parte, su «profunda alegría» por el comunicado de la banda, que considera «un primer paso, no el definitivo, hacia la paz». La Confer alentó a «todos los servidores públicos a seguir dando pasos en la consolidación de esta paz que es un bien supremo», teniendo en cuenta, «en primer lugar, a las víctimas, de la violencia, su memoria y su dignidad». «La paz -añadió- no es sólo ausencia de violencia». Los religiosos españoles quieren «una paz sin condiciones, que anuncie el final definitivo de la violencia y la disolución de todos los grupos que sustentan el terrorismo y la extorsión y no respetan los Derechos Humanos».

 

 

Una información publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Francia expresa su confianza en la solución de un problema que plantea como ajeno y para la lucha contra el terrorismo», dice Chirac en un escueto comunicado

 

 

PARÍS - Francia destacó ayer la esperanza suscitada por la etapa de distensión emprendida por ETA y ratificó su lealtad incondicional a España en la lucha contra el terrorismo. La tónica dominante en las reacciones oficiales fue el desmarque sistemático de un problema presentado como un asunto interno de un país amigo y modélico en su transición a la democracia, personificada por un Rey al que la república gala va a recibir con sus mejores galas en una inminente visita de Estado.

 

«Una gran esperanza para España y para la lucha contra el terrorismo». Con estas palabras, párrafo central de un escueto comunicado, valoró Jacques Chirac el alto el fuego permanente anunciado por ETA, noticia que dijo haber conocido «con gran interés». El presidente francés recordó «la cooperación ejemplar entre nuestros dos países y el apoyo de Francia a los esfuerzos de España para poner fin a esta plaga».

 

En el palacio del Elíseo se disiente de plantear el gesto de ETA como una consecuencia directa de la represión francesa a su retaguardia. «Es una muy buena noticia que deseamos que vaya a servir para pasar página», se comenta en el entorno presidencial. «Si ETA confirma en la práctica la renuncia a la violencia, será un inmenso alivio para todo el mundo y una gran victoria de la paz civil», reflexionan al amparo del anonimato en la cúspide del poder galo.

 

Contacto estrecho

 

En la otra orilla del Sena, desde el palacete de Matignon, Dominique de Villepin subrayó que el anuncio constituye «una esperanza de que la paz pueda triunfar por fin». En su también breve comunicado, el primer ministro galo reiteró que «Francia apoya todas las acciones que van esa dirección». Es la misma fórmula de respaldo implícito al proceso impulsado por José Luis Rodríguez Zapatero que le había manifestado recientemente en La Moncloa. Villepin indicó que había acordado en una conversación telefónica con su homólogo español «permanecer en contacto estrecho sobre este tema». El ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, calificó en Alemania -donde asistía a una reunión con sus homólogos del Grupo de los Seis- el anuncio de «buena noticia».

 

En Bayona, Jean François Lefort, portavoz de Askatasuna en el País Vasco francés, opinó que «la pelota está ahora en el tejado de los Estados francés y español, a ellos les toca ahora mover ficha y comprometerse de forma concreta en la resolución del conflicto». Desde su punto de vista, la primera respuesta de Madrid y París debería consistir en la derogación de las leyes antiterroristas, el reconocimiento de los presos como actores políticos y su reagrupamiento en cárceles próximas a sus domicilios familiares.

 

Por su parte, el líder independentista corso Jean Guy Talamoni se congratuló de la «evolución positiva» de la situación en el País Vasco. «El anuncio de ETA es la consecuencia directa de la nueva política de Madrid, mucho más abierta», valoró el dirigente de la coalición Unione Naziunale.

 

 

Una información de Fernando Iturribarria publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Londres ofrece a su principal negociador en el proceso de paz de Irlanda del Norte

 

 

Sinn Fein solicita al Gobierno español una respuesta positiva y los unionistas le alertan de los errores cometidos en Ulster

 

LONDRES - El portavoz del primer ministro británico, Tony Blair, expresó ayer su 'aplauso' por el anuncio de ETA y su esperanza de que «ahora se aplique en la práctica y se cumplan los compromisos contenidos en la declaración». Y añadió que «corresponde enteramente al Gobierno español tomar las decisiones internas que sean necesarias sobre el inicio de conversaciones».

 

Fuentes diplomáticas aseguraban que el Ejecutivo británico ha ofrecido a José Luis Rodríguez Zapatero la disponibilidad de Jonathan Powell, jefe de Gabinete del primer ministro y negociador crucial en la trastienda del proceso de paz en Irlanda del Norte, para ofrecer información sobre su experiencia. «Una cosa que hemos aprendido en Irlanda del Norte es que podría ser útil tener apoyo externo, pero los detalles tendrían que decidirlos ambas partes sobre el terreno. Ese sería nuestro enfoque», dijo el portavoz de Blair en su encuentro diario con los periodistas.

 

«Parece una noticia muy positiva y creo que las reacciones iniciales en España han sido en general favorables: cualquier avance hacia un alto el fuego permanente y la aceptación de medios puramente democráticos es bienvenida», señaló en un comunicado el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Dermot Ahern. «Aunque hay parecidos entre situaciones conflictivas, todas tienen sus características y requisitos específicos. En Irlanda tenemos un entendimiento particular del valor de la paz. Deseo al Gobierno y al pueblo español todo el éxito en su camino hacia una paz permanente», dijo.

 

«Oportunidad histórica»

 

El presidente de Sinn Fein, Gerry Adams, indicó, en otro comunicado, que ha escrito alguna carta en el pasado al presidente del Gobierno español y que su partido «ha dialogado con todos los partidos políticos vascos». «El objetivo de Sinn Fein ha sido promover la resolución del conflicto y ayudar en la manera en que podamos al desarrollo de un proceso de paz. El anuncio de ETA da a todas las partes una oportunidad de proporciones históricas. Sinn Fein cree que la llave del progreso es un proceso de diálogo incluyente en el que todos los participantes sean tratados por igual». Adams concluye que «hay una especial responsabilidad en el Gobierno español para responder de manera positiva y creativa» y que «debería intervenir inmediatamente para detener los juicios políticos contra líderes de Batasuna, incluido Arnaldo Otegi».

 

Jim Allister, dirigente del Partido Democrático Unionista, el más votado en las últimas elecciones en Irlanda del Norte, declaro a Efe que «ETA debe destruir todas sus armas y demostrar durante un tiempo su compromiso con la paz antes de que el Gobierno español pueda tomar en serio sus propuestas». En su opinión, «no se pueden aceptar sin pruebas» las palabras de los terroristas, porque, de lo contrario, el Ejecutivo podría cometer «los mismos errores que se han registrado en Irlanda del Norte». Antes de negociar con ETA, es necesario, según el líder unionista, «lograr la destrucción total de sus arsenales» y someter a la banda a «un periodo de prueba que demuestre su compromiso con la paz». Si no se cumple ese requisito, añadió Allister, el proceso de paz en el País Vasco «se romperá en pedazos, como ha sucedido con el norirlandés».

 

 

Una información de Íñigo Gurruchaga publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Partidos Políticos y Colectivos Vascos

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:31, Categoría: General

 

El PNV exige que el cese sea «irreversible y que desaparezca toda coacción»

 

 

Imaz anuncia que es «el tiempo de la política» y aboga por «aprovechar la oportunidad desde la cooperación de todos»

 

 

BILBAO - El PNV exigió ayer a ETA el cese definitivo de cualquiera de sus manifestaciones violentas al reclamar que el alto el fuego «sea irreversible» y no sólo suponga el final de los atentados. El presidente del Euskadi buru batzar (EBB), Josu Jon Imaz, pidió que la tregua «conlleve la desaparición de toda violencia y coacción», en lo que podría ser una alusión a la kale borroka, la extorsión a empresarios y el acoso a cargos públicos.

 

Tras una reunión extraordinaria del EBB para analizar el comunicado de ETA, Imaz compareció en público por la tarde en Sabin Etxea para dar lectura a la respuesta oficial del PNV. En una medida y escueta declaración, en la que no se admitieron preguntas de los periodistas, el líder jeltzale anunció que su partido considera el alto el fuego «un motivo de esperanza» porque, a su juicio, «contribuye a vislumbrar un final definitivo de la violencia en Euskadi».

 

«El PNV estima que el horizonte, abierto entre todos, de una paz justa debe desarrollarse en un marco de dignidad y libertad», indicó Imaz, en solitario desde el atril de la sede de su partido en Bilbao. Entre el público siguieron su alocución Iñigo Urkullu, Josune Ariztondo, Joseba Aurrekoetxea, Gema González de Txabarri y Gorka Aguirre, entre otros representantes de la formación nacionalista.

 

En la anterior tregua de ETA, anunciada en septiembre de 1998 tras el Pacto de Lizarra, el entonces presidente del EBB Xabier Arzalluz fue el encargado de anunciar la postura del PNV, arropado por Joseba Egibar, Ricardo Ansotegi y Javier Atutxa. En aquella ocasión, Arzalluz señaló que ETA había dado «un paso muy importante», recibido con «una gran alegría», y solicitó al Gobierno que gestionaba el PP que se lo tomara «en serio».

 

En el mismo escenario, Imaz evitó ayer las referencias expresas a cualquier partido y al Gabinete de Zapatero. Sí habló de «ilusión» y de trabajo compartido entre los grupos políticos, aunque no citó a ninguno. Y valoró el comunicado de ETA más desde la distancia que desde las emociones. En lo que se mostró contundente fue en la reclamación de que el cese de la actividad armada sea definitivo.

 

«El PNV exige que el anuncio de alto el fuego permanente sea irreversible y conlleve la desaparición de toda violencia y coacción, respondiendo así a la demanda democrática manifestada una y otra vez por la sociedad vasca y sus instituciones», advirtió Imaz, quien leyó el texto en euskera y castellano.

 

Con «ilusión»

 

En un llamamiento plural a la participación en el eventual proceso de paz que se puede abrir a partir de ahora, Imaz explicó que el PNV afronta con «ilusión» la suspensión de la violencia de ETA, «una oportunidad que debe ser aprovechada con inteligencia, compromiso y desde la cooperación de todos». «Es el tiempo de la política», subrayó en dos ocasiones el presidente del EBB, que ayer mantuvo en Bilbao la entrevista que tenía programada con el líder de CiU, Artur Mas, sobre el Estatut.

 

Evitando un pronunciamiento partidista sobre cómo encarrilar la nueva etapa que nace en Euskadi, Josu Jon Imaz abogó por la colaboración entre los grupos políticos. Así, defendió la necesidad de que los partidos trabajen de forma conjunta «en una mesa desde el acuerdo integrador y sin ningún tipo de tutela», con el fin de «ofrecer a la sociedad vasca la posibilidad de decidir, en paz y en libertad, su propio futuro».

 

Por su parte, el senador del PNV Iñaki Anasagasti emplazó a los partidos a «hacer política con mayúsculas», se dirigió expresamente al PP, al que instó a «dar una oportunidad a la paz como en 1998», y dio crédito al alto el fuego de ETA. Anasagasti desveló una conversación con la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, en la que ésta, preguntada sobre si el cese le parecía definitivo, le contestó: «sí, va en serio».

 

 

Una información de José Mari Reviriego publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Batasuna califica la decisión de ETA de «valiente y comprometida»

 

 

«La mesa para la resolución es ahora la referencia ineludible», dice Barrena

 

SAN SEBASTIÁN - Batasuna calificó ayer el comunicado de ETA de decisión «valiente y comprometida». En respuesta al alto el fuego de la banda armada, pidieron a los gobiernos español y francés la apertura de una «nueva etapa política» que facilite un proceso de soluciones que «respete la palabra de la ciudadanía vasca», así como la «desactivación de las medidas represivas».

 

En una reflexión de urgencia, y en nombre de la mesa nacional, comparecieron ayer por la tarde en San Sebastián los líderes de la izquierda abertzale Pernando Barrena, Marije Fullaondo y Xabi Larralde, que leyeron una declaración sin opción a hacer preguntas en castellano, euskera y francés, respectivamente, acompañados de Ainara Armendariz y Joseba Permach, que se mantuvo en un segundo plano. En medio de una gran expectación, Barrena manifestó que el anuncio de ETA constituye «una aportación de enorme importancia política para construir un escenario de soluciones y poner en marcha un proceso democrático en el conjunto de Euskal Herria».

 

Los representantes de Batasuna acudieron con un pin alusivo a la propuesta de Anoeta 'Orain herria orain bakea' y realizaron su valoración ante un cartel con la proclama 'Respeto a la decisión de la ciudadanía vasca'. En ella, se refirieron al Gobierno del PSOE y al Ejecutivo francés del UMP para, ante la actual «oportunidad», apelarles a «abrir una nueva etapa política» y a que realicen «aportaciones a un nuevo escenario de soluciones democráticas». En esta línea, y como ejemplo de buena voluntad, les instó a «desactivar las medidas represivas y de condicionamiento de la actividad política».

 

En un tono sereno y lejos de euforias, pero solemnemente, Barrena reiteró la necesidad de que ambos gobiernos lleven a cabo «aportaciones al desarrollo de un proceso democrático, a la puesta en marcha de un proceso de diálogo y negociación política, bajo la referencia clave de respeto a la palabra de la ciudadanía vasca». En ese sentido, hizo un llamamiento a los partidos políticos, sindicatos y agentes sociales a que «asuman su responsabilidad» para crear las condiciones y los «impulsos» para un «proceso democrático en Euskal Herria».

 

La constitución, «con anclajes sólidos» de la mesa para la resolución, sin exclusión territorial o ideológica alguna, añadió, es la «referencia» en estos momentos «ineludible del conjunto de agentes en el país». A su entender, el pueblo vasco es el «auténtico destinatario» de esta iniciativa y es la sociedad vasca la que «debe liderar un proceso de negociación que defina un acuerdo sobre la territorialidad y el derecho de autodeterminación».

 

Consecuencia de la lucha

 

Por otro lado, destacó la trascendencia de la movilización social «en pos de estos objetivos, desde el comienzo mismo de este proceso». En este contexto, recordó las manifestaciones convocadas para este fin de semana en Pamplona y el 1 de abril en Bilbao. A su juicio, es «fundamental» que la sociedad vasca «salga a la calle» y «subraye» la «importancia» de poner en marcha «este proceso de soluciones».

 

El dirigente de Batasuna, que anunció un análisis más en profundidad en breve, definió el comunicado de ETA como una «iniciativa para avanzar hacia la paz y hacia las soluciones democráticas», tras lo que reiteró el «compromiso» de la izquierda abertzale «con este país y con la búsqueda de un escenario democrático basado en el respeto a la voluntad mayoritaria del pueblo vasco».

 

En su opinión, se ha alcanzado esta «gran oportunidad política porque miles de personas de Euskal Herria han persistido en su lucha por nuestros derechos como pueblo y por el reconocimiento de los derechos que asisten a Euskal Herria como nación».

 

 

Una información de Manu Rueda publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

López pide que «todos los partidos estén a la altura de las circunstancias»

 

 

El secretario general del PSE-EE espera que desaparezca la violencia «en todas sus vertientes» «Que no haya más muertes es el mejor homenaje a las víctimas», dice

 

 

BILBAO - Con extremada prudencia y calculando el sentido de cada una de sus palabras, el secretario general de los socialistas, Patxi López, apeló ayer a la unidad «sin fisuras» de los partidos políticos y deseó que el comunicado lanzado por ETA signifique, no sólo la desaparición de los atentados, sino también el fin del terrorismo «en todas sus vertientes», incluidas las «extorsiones» y la violencia callejera.

 

La respuesta del PSE-EE a la declaración terrorista fue escueta y repartida en dos escenarios diferentes y separados por varios cientos de kilómetros. El anuncio de que la banda terrorista declaraba un alto el fuego permanente le pilló a López en Barcelona, a donde había acudido para reunirse con los principales dirigentes del PSC. Es más, el líder del PSE-EE se enteró de la noticia por una llamada a su teléfono móvil mientras caminaba por la Ciudad Condal cuando estaba a punto de llegar a la sede central de los socialistas catalanes, donde convocó alrededor de las dos de la tarde -hora y media después de conocerse los primeros términos del comunicado etarra- una rueda de prensa improvisada.

 

Ante los periodistas y en una comparecencia en la que no admitió preguntas, el líder del PSE-EE señaló que el anuncio realizado por ETA constituye una «muy buena noticia» y que ahora es responsabilidad de los partidos saber aprovechar una oportunidad que «haga posible el principio del fin de una historia negra».

 

López apeló a la declaración aprobada el año pasado por el Congreso de los Diputados, «una garantía de que el Estado de Derecho y la democracia, sin pagar un precio político, ganan la paz y la libertad en nuestro país». Asimismo, consideró necesario saber «administrar» la tregua.

 

Cuatro horas más tarde, volvía a presentarse ante los medios de comunicación en un formato muy similar al anterior, pero esta vez en Bilbao. Tras reunirse de manera extraordinaria con la ejecutiva de su partido, López se limitaba a leer un comunicado de apenas un folio de extensión en el que valoró «positivamente» un anuncio «por el que el socialismo vasco, con el conjunto de la ciudadanía, ha venido trabajando durante tanto tiempo».

 

El secretario general del PSE-EE, que tampoco en esta ocasión admitió preguntas de los periodistas porque ya habrá tiempo para el «análisis», reiteró que se trata de una «buena noticia» que tiene que «acercarnos al principio de un tiempo de paz», pero que hay que «acoger con prudencia».

 

En esta línea, López mostró su esperanza de que los «hechos» confirmen «el fin definitivo de la actividad terrorista en todas sus vertientes», tanto en lo que se refiere a los atentados, «como a las extorsiones, chantajes, amenazas, violencia callejera y todo lo que, de un modo u otro, ha tenido que ver con la acción de ETA». El líder de los socialistas vascos, utilizando una frase muy similar a la expresada en febrero por el presidente del Gobierno, afirmó: «Queremos que este anuncio sea el principio del fin de la violencia. El inicio de un camino hacia la paz y la libertad definitiva».

 

«Recuerdo especial»

 

López, quien dio por hecho que «con el fin de la violencia terrorista gana la ciudadanía», también tuvo un recuerdo para las víctimas de ETA, a las que dedicó un «recuerdo muy especial». «Que no haya más muertes, ni extorsiones, ni amenazas es el mejor homenaje que se puede hacer a las víctimas del terrorismo», señaló.

 

Durante la lectura de su discurso, el secretario general del PSE-EE no tuvo dudas en afirmar que «hoy es un buen día para la recuperación definitiva de la dignidad y la grandeza democrática». En este sentido, consideró que «todos los partidos, sin excepción y sin fisuras debemos estar a la altura de las circunstancias y gestionar este nuevo tiempo para consolidar la paz y la libertad y no defraudar las esperanzas de la sociedad vasca y del conjunto de España».

 

Sin embargo, y para finalizar, recordó que «hay que seguir trabajando para hacer política con visión de país. La paz y la libertad nos concierne a todos y tenemos que abordar este tiempo dejando los partidismos a un lado».

 

 

Una información de David Guadilla publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

San Gil confía en que el comunicado «no condicione» a jueces y policía

 

 

Sostiene que ETA «sigue siendo la misma» y exige «trabajar día a día» para lograr «la derrota» de la banda

 

BILBAO - La presidenta del PP vasco quiso huir ayer de discursos excesivamente esperanzadores y exigió al Gobierno central «trabajar día a día» hasta alcanzar la «derrota de ETA». Después de que el anuncio de alto el fuego le pillara en Avilés, donde ofreció una charla por la mañana, María San Gil quiso analizar por la tarde ya en Bilbao el texto hecho público por la banda, «uno más», dijo, «en la incontinencia de comunicados a la que nos ha acostumbrado en los últimos meses».

 

La líder de los populares vascos vislumbró un escenario sin grandes cambios ya que, según subrayó, «ETA sigue siendo la misma» y mantiene «las mismas exigencias de siempre», entre las que citó la «autodeterminación y la territorialidad». San Gil recalcó los que, en su opinión, deben ser los «puntos básicos» que el partido que dirige va a defender en los próximos meses: el abandono de las armas no puede acarrear el pago de «un precio político» y es necesario recuperar «el pacto antiterrorista».

 

«Hay que dejar bien claro que dejar de matar no tiene premio. Todos los políticos deberían ser conscientes de ello. No se puede pagar precio político de ningún tipo», subrayó. La dirigente del PP dedicó una parte de su intervención a la labor que jueces y fuerzas de seguridad del Estado deben mantener para combatir a ETA, a pesar de la declaración del alto el fuego. En este sentido, dijo esperar que el comunicado de ayer «no condicione las acciones judiciales ni policiales» en contra de la organización terrorista, porque lo contrario sería «gravísimo».

 

San Gil exigió no utilizar la ley «en función de lo que conviene» a algunos y confió en la independencia de los jueces, en clara alusión a Arnaldo Otegi y al proceso que dirige en su contra el magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska.

 

Con el lehendakari

 

La presidenta del PP vasco, que reconoció haber recibido una llamada del lehendakari para mantener «un encuentro bilateral», volvió a descartar su presencia en «una mesa multilateral» al margen del Parlamento y en la que se sienten los representantes de «ETA-Batasuna». San Gil reprochó la declaración efectuada ayer por Juan José Ibarretxe y le acusó de querer «liderar la constitución de una mesa» de diálogo en la que se pague «un precio político a la banda». «No hemos llegado aún al día 24 y algunos ya están dispuestos a negociar. Algunos se aceleran muy rápido», insistió.

 

El análisis de la líder de los populares resultó más moderado que el que efectuó horas antes en Avilés al ser informada del comunicado de ETA. En la localidad asturiana, aseguró que el alto el fuego está vinculado a la «larga lista» de «concesiones del Gobierno de Rodríguez Zapatero a Batasuna» y reprochó al presidente del Ejecutivo que «necesite» que la banda «le dé argumentos para poder seguir defendiendo lo que está defendiendo». «ETA necesita que Zapatero siga en La Moncloa», señaló a preguntas de varios periodistas antes de pronunciar una conferencia.

 

San Gil quiso recordar «el enorme daño» que los terroristas han provocado «a lo largo de los últimos treinta años», recalcó que «con el cese permanente de actividad no está todo dicho» y sostuvo la necesidad de que la banda «pida perdón a las víctimas» antes de entregar las armas.

 

 

Una información de Antonio Santos publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

EA reclama la mesa de partidos para abordar «la raíz del conflicto»

 

 

«El único instrumento para resolverlo es la política», dice Lasagabaster

 

VITORIA/MADRID - Eusko Alkartasuna ve en el comunicado de ETA el punto de partida para «una mesa de partidos que aborde la raíz del conflicto político vasco». Así se recoge en un comunicado leído ayer por la presidenta de la formación abertzale, Begoña Errazti, quien insistió en que se ha abierto «una nueva etapa» en Euskadi e invitó a todos los grupos políticos a no defraudar «las expectativas» de la sociedad.

 

«Hemos posibilitado que llegara este día. Es el escenario para el que hemos trabajado; a veces, recibiendo críticas de aquellos que no entendían o no que- rían entender el ejercicio de responsabilidad que estábamos haciendo, y que seguiremos haciendo», dijo Errazti.

 

La dirigente de EA reconoció que todavía queda «mucho camino por recorrer», aunque recordó que «la reconciliación social y la profundización en el respeto mutuo» redundarán en un «prometedor futuro de bienestar en todos los ámbitos». Errazti agradeció los buenos oficios desarrollados desde fuera de España para ayudar a poner en marcha el proceso de paz; y en particular, los contactos del sacerdote católico irlandés Alec Reid, que visitó Euskadi recientemente.

 

La «clave»

 

Entre tanto, la diputada de EA en el Congreso, Begoña Lasagabaster, aseguró que el anuncio realizado ayer por la organización terrorista es «clave» para dejar atrás el conflicto. Lasagabaster prometió que la estrategia de su partido seguirá basándose en la «prudencia, discreción y responsabilidad» para impulsar la normalización, un proceso que considera factible porque ETA ha interiorizado que puede dar frutos. «Existiendo un conflicto político, el único instrumento que puede utilizarse para resolverlo es la política», sentenció la diputada.

 

Eusko Alkartasuna aprovechó ayer la difusión de su comunicado para pedir a los ciudadanos que participen en una manifestación convocada para el próximo 1 de abril por diferentes organizaciones nacionalistas, incluida la izquierda abertzale. El propósito de ese acto es demostrar la voluntad de «encaminarnos a la paz y la normalización política. Necesitamos apoyo para la solución que merece nuestro pueblo», declaró Begoña Errazti.

 

Por su parte, Begoña Lasagabaster reiteró que son los partidos vascos los que «tienen el deber y la obligación» de encarar «con responsabilidad» el difícil camino de la paz. A su modo de ver, el objetivo de los grupos políticos es ejecutar la solución que decidan los ciudadanos «por las vías democráticas normales; por consensos si es posible o por mayoría».

 

 

Una información publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Madrazo propone abrir un debate «sin exclusiones» sobre el derecho a decidir

 

 

BILBAO - El coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, calificó de «histórico» el alto el fuego y exigió a todos los partidos «responsabilidad» y «estar a la altura». La dirección de EB aprobó ayer, tras conocer el comunicado de ETA, una declaración de seis puntos en la que se aboga por constituir una mesa de partidos «sin exclusiones» que, «desde el consenso», promueva el derecho de la sociedad vasca «a decidir su futuro» y una posterior «consulta popular».

 

Madrazo insistió también en la idea que ya había apuntado por la mañana de considerar el alto el fuego «un triunfo de la sociedad vasca» y reconoció que el comunicado «abre, por fin, la puerta a la esperanza, a la convivencia, a la reconciliación y a la normalización política en Euskadi».

 

El consejero de Vivienda tuvo palabras, asimismo, para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien exigió promover «con carácter urgente» una «nueva política penitenciaria justa» que suponga el acercamiento de los presos de ETA «a sus lugares de origen». Madrazo pidió, por otra parte, al PP a «participar de la satisfacción general» por el anuncio de alto el fuego y «sumar su voz» al resto de partidos.

 

 

Una información publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los empresarios vascos confían en que la banda cese «toda forma de extorsión»

 

 

La patronal recibe el alto el fuego con «esperanza» y «cautela» y desea que suponga «un punto de no retorno» «Por la paz merece la pena arriesgarse, e incluso equivocarse», recuerdan

 

BILBAO - La patronal vasca acogió ayer con una mezcla de «esperanza» y «cautela» el alto el fuego permanente decretado por ETA y que será efectivo a partir de las 0.00 horas de mañana. Los empresarios confían en que suponga «el fin de todas las formas de violencia, extorsión y amenaza» a las que los terroristas les han venido sometiendo para financiar sus acciones.

 

El colectivo ha sido objetivo recientemente de una remesa de cartas intimidatorias, en algunas de las cuales se incluían referencias explícitas a familiares, a veces niños, con detalles sobre sus recorridos habituales. Las últimas acciones violentas reivindicadas por la banda habían atentado contra bienes de empresas en el barrio de Bolueta o en un polígono industrial de Trapagaran (Vizcaya). Las asociaciones vascas del sector coincidieron en desear que el anuncio de la tregua inicie «un punto de no retorno» en el camino hacia una paz definitiva.

 

La Confederación Empresarial Vasca (Confebask) espera que a partir de ahora se «abra la puerta al proceso de paz que la sociedad vasca tanto anhela», y se mostró dispuesta «a apoyar a las instituciones y fuerzas políticas en sus esfuerzos» por alcanzar esa meta. Al mismo tiempo, Confebask testimonió su «sentido recuerdo» a las víctimas y su «reconocimiento» al conjunto de los empresarios vascos que han sufrido el acoso terrorista.

 

El Círculo de Empresarios, por su parte, apostó por el «mayor consenso y entendimiento entre los partidos democráticos y los agentes sociales» para dibujar un marco pacífico y democrático en el que las empresas «puedan desarrollar su trabajo con normalidad y eficiencia». El azote de ETA al mundo económico «sería incompatible con cualquier nuevo escenario de paz y progreso», advirtieron.

 

El «riesgo del diálogo»

 

Por su parte, la patronal vizcaína, Cebek, esperó que «esta gran noticia» se transforme en el final del chantaje «que los empresarios de Vizcaya y Euskadi venimos sufriendo cada día desde hace muchos años». El presidente de la organización, José María Vázquez Eguskiza, declaró que «los empresarios, como colectivo especialmente afectado y como ciudadanos vascos, valoramos positivamente esta tregua permanente».

 

Vázquez Eguskiza instó al «cuerpo político» a que «tome el riesgo del diálogo», y recalcó además que «sin violencia se puede y se debe hablar de todo». «Euskadi merece ya el sosiego, la paz, la normalidad política y la convivencia entre ciudadanos libres», añadió.

 

La organización de empresarios de Guipúzcoa (Adegi) recordó las palabras del empresario y presidente de la patronal guipuzcoana, José Mari Korta, asesinado por ETA hace más de cinco años con un coche bomba a la puerta de su empresa, quien decía que «por la paz merece la pena arriesgarse e, incluso, equivocarse».

 

Importancia económica

 

Adegi reclamó «altura de miras» para «consolidar el escenario apenas vislumbrado en este momento», y que se actúe «con visión de futuro, compromiso y sabiduría», de manera que «no se frustre» la esperanza en un «horizonte de paz». La patronal guipuzcoana expresó, asimismo, su deseo de que el País Vasco se sitúe «en el umbral de un nuevo escenario, sin chantajes, sin amenazas, sin extorsión; en definitiva, un escenario sin violencia, un escenario de paz», como demanda «el conjunto de la sociedad».

 

Los empresarios alaveses (SEA) comparten la «esperanza general» e insisten en que el fin de la violencia debería «venir acompañado de forma explícita por un cese de la extorsión», recrudecida en los últimos meses.

 

A estos deseos se unieron las Cámaras de Comercio Vascas (Eusko Ganberak), para las que el comunicado es «un elemento profundamente esperanzador para impulsar un proceso que conduzca» a la estabilidad. Solicitaron «vivamente» que se actúe con la «responsabilidad y prudencia que exige el momento», porque, advierten: «La consecución de la paz será un hito histórico de la máxima importancia económica, positiva para Euskadi y para España».

 

 

Una información de Ainhoa de las Heras publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los sindicatos acogen «con satisfacción» el anuncio de ETA pero exigen «prudencia»

 

 

Coinciden en que «se abre un camino» hacia el proceso de paz

 

BILBAO - La voz de los sindicatos se unió ayer a las manifestaciones de satisfacción por el anuncio del alto el fuego de ETA. Aunque optimistas, las agrupaciones sindicales hicieron también un llamamiento a la «prudencia» y recordaron a las fuerzas políticas su «responsabilidad» en la consecución de la paz.

 

Los discursos más «positivos» se escucharon entre las filas nacionalistas. El secretario general de ELA, José Elorrieta, expresó su «satisfacción sin reservas» ante lo que calificó como «una gran noticia, esperada y deseada» que «abre nuevas expectativas políticas y sociales». En este sentido, Elorrieta exigió al Gobierno de Zapatero «pasos concretos» y su «compromiso» en el proceso de paz «para hacerlo irreversible». «El Estado no tiene excusa para no implicarse en el proceso de normalización», dijo. Elorrieta recordó, a su vez, que a partir de ahora «desaparece la amenaza para los empresarios vascos, por lo que se crean mejores condiciones para trabajar».

 

Desde LAB aseguraron que el comunicado de ETA «tiene gran envergadura política» y resulta «una aportación fundamental para construir un escenario de soluciones políticas».

 

Por otro lado, CC OO y UGT respondieron al anuncio de ETA desde la «prudencia», la misma que exigieron para afrontar un proceso de paz y «lograr que el terrorismo empiece a ser historia». «Es una buena noticia que esperamos derive en un cese definitivo de la violencia», manifestaron desde CC OO. Y para ello apelaron al trabajo de las fuerzas políticas. «Ha llegado la hora de hacer política con mayúsculas y de arrimar el hombro». Una lectura similar hicieron en UGT. El sindicato valoró «positivamente» el alto el fuego, que «abre una puerta a la esperanza hacia la paz», a la que hay que llegar, desde la «cautela» y «la unidad de los partidos políticos» y «sin olvidar a las víctimas».

 

El sindicato USO cree debe ser «el paso previo al abandono de las armas», mientras que STEE-EILAS dijo que «es el mejor regalo que podía hacer ETA» y EHNE y ELB lo creen «positivo» pero pidieron «el fin de la política de dispersión».

 

 

Una información de Y. Veiga publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los obispos vascos esperan que el anuncio sea una «renuncia definitiva» a la violencia

 

 

Los prelados de Bilbao, Vitoria y San Sebastián acogen con «esperanza» el alto el fuego y confían que suponga un «paso importante a una plena pacificación» Apelan a la responsabilidad de los gobernantes y de los partidos para «conducir la construcción democrática» de una sociedad justa desde la «pluralidad legítima»

 

BILBAO - Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria recibieron ayer «con verdadera esperanza» la noticia del alto el fuego permanente anunciado por ETA, según afirman en una nota que firman Ricardo Blázquez y su auxiliar, Carmelo Etxenagusia, Juan María Uriarte y Miguel Asurmendi . Los prelados vascos apuestan porque este anuncio suponga «una renuncia definitiva a la violencia» y pueda ser «un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación de nuestra sociedad».

 

Pese a reconocer que los intentos anteriores de pacificación no han llegado a dar el fruto deseado, los obispos contemplan la nueva situación «como oportunidad de construir la convivencia social entre todos desde la pluralidad legítima y democrática». «Todos los ciudadanos -añaden- estamos llamados a contribuir a crear un clima social en el que se aleje definitivamente de nuestras relaciones el recurso a la violencia».

 

En línea con el discurso de notas anteriores, los prelados apelan al papel de las instituciones y los partidos. «En estos momentos los gobernantes y representantes políticos, como servidores del bien común, tienen en sus manos la especial responsabilidad de conducir la construcción democrática de una sociedad justa y en paz para todos, respetando las legítimas diferencias», señalan en el documento, al tiempo que ofrecen su apoyo a esta «noble tarea». De hecho, recuerdan que, como pastores de la Iglesia, ya han participado entre otros ciudadanos, en el trabajo por la paz. Y lo hacen desde la convicción de que «la paz se presenta de un modo nuevo... como convivencia de todos los ciudadanos en una sociedad gobernada por la justicia, en la cual se realiza en lo posible, además, el bien para cada uno», según un texto del propio Benedicto XVI.

 

Los obispos de las diócesis vascas se refieren también a las víctimas. «Compartimos los sufrimientos acumulados a lo largo de una situación y un tiempo que han sido penosos para muchos y especialmente dolorosos para quienes aun hoy padecen más directamente las consecuencias irreparables de la violencia», afirman.

 

La reconciliación concentra la última reflexión del texto episcopal. «Estamos dispuestos a seguir promoviendo en la Iglesia y en la sociedad los servicios y las ayudas necesarias para sanar tan profundas heridas», aseguran al tiempo que instan a los creyentes a tomar parte activa en la «plena pacificación y reconciliación de nuestro pueblo», una tarea que que anticipan no será fácil: «Habremos de sembrar con delicadeza y paciencia en todos los ambientes la experiencia liberadora del perdón solicitado, ofrecido y recibido», finalizan.

 

Marcha a Arantzazu

 

El prelado de San Sebastián, Juan María Uriarte, comparecerá hoy ante los medios de comunicación para presentar la tradicional Marcha a Arantzazu, que se celebrará el próximo 8 de abril, víspera del Día de Ramos, con el lema 'Renovando nuestra comunidad'.

La Marcha a Arantzazu es una iniciativa de la diócesis de San Sebastián, que se convoca como una actividad en favor de la paz. En la rueda de prensa de hoy participará también Iñaki Beristain, franciscano del santuario guipuzcoano e impulsor de un Centro para la paz, dedicado a la investigación para la resolución de conflictos, y que se encuentra ubicado en el Gandiaga Topagunea, el antiguo seminario del recinto eclesial.

 

 

Una información publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Las Víctimas

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:29, Categoría: General

 

Dolor sin tregua

 

 

Las víctimas del terrorismo reciben la noticia con sentimientos encontrados de esperanza y desconfianza

 

BILBAO - El terrorismo es una lacra, pero también una costumbre. Han sido muchos años de convivencia diaria con el miedo y el sufrimiento como para borrarlos con un comunicado de treinta líneas. Esta verdad, válida para toda la sociedad, resulta especialmente evidente en el caso de las víctimas, para quienes la violencia seguirá siempre presente en forma de pérdida o de cicatrices. Ayer, a las personas tocadas por ETA se las veía contentas, más contentas que en mucho tiempo, pero en la mayoría de los casos esa rara alegría estaba ensombrecida por la desconfianza: ¿de qué paz hablamos y qué precio tiene?

 

GORKA LANDABURU (Periodista y víctima de atentado): «Revolcarnos en el dolor no sirve de nada»

 

«No hay vuelta atrás. La decisión está tomada». Gorka Landaburu desprende un optimismo recalcitrante y contagioso, el contrapunto al escepticismo y la desconfianza que envuelven a otras víctimas y que demuestra que el colectivo es plural y diverso en sus opiniones. El periodista, que perdió dos dedos de su mano derecha cuando ETA le envió un libro bomba el 15 de mayo de 2001, está convencido de que la banda ha entregado definitivamente «la cuchara» para embarcarse en un proceso en el que, vaticina, no se pagará ningún precio político por la paz, más allá de los posibles beneficios penitenciarios que puedan concederse a los presos etarras.

 

Landaburu, que recientemente brindó apoyo público junto a otros afectados a la estrategia de pacificación de José Luis Rodríguez Zapatero, no encuentra ningún 'pero' al comunicado, que contempla «de forma totalmente positiva y con gran alegría» porque cree sin asomo de duda que es el «definitivo». «Muchas víctimas apostamos por la paz porque es el único camino», recalca, no sin reconocer que aún hay heridas que deben «cicatrizar» y un clima de convivencia pacífica y normalizada por recuperar. «Costará, porque hay mucho sufrimiento y muchas familias rotas, pero es posible», confía Landaburu, que augura también que la actual «división» entre las víctimas irá diluyéndose si la paz se consolida. Porque, advierte, «revolcarnos en nuestro dolor y autoflagelarnos constantemente no sirve de nada». El periodista apuesta por mirar al futuro y avanzar, «eso sí, con un retrovisor bien grande para no olvidar».

 

CATI ROMERO (Viuda de Alfonso Morcillo): «Si es verdad, ya me puedo ir»

 

Cati Romero conectó el teléfono móvil a la una y media de la tarde y se encontró con quince llamadas perdidas. El pensamiento, acostumbrado a las malas noticias, se le fue inmediatamente a la peor posibilidad: «He pensado que se había producido algún atentado grave. He devuelto una de las llamadas y era una emisora de radio: me han dicho que en ese momento no podían grabarme, pero que era para recabar mi opinión, y no me he atrevido a preguntar acerca de qué». Después, a medida que escuchaba las explicaciones sobre el alto el fuego, la viuda del sargento Alfonso Morcillo sintió que su corazón se aligeraba: «Si esto es verdad, por fin me puedo ir de esta tierra. Yo soy extremeña y aquí no tengo a nadie: vine con mi marido, lo mataron a los cuatro años y con él desapareció todo».

 

Si sigue en Euskadi es por su implicación con otras víctimas y con la propia memoria de su esposo. Y ese contacto cotidiano con el dolor la hace recelar: «En el 98 confié y, cuando vi lo que ocurrió, pensé que no iban a engañarme de nuevo. Nuestro sufrimiento está ahí y no quiero que se olvide. No quiero amnistías encubiertas, porque eso sería lo más terrible después del asesinato de Alfonso. A una persona que mata no se le puede dar nada a cambio». Cati no tiene nada claro que la banda vaya a cruzarse de brazos después de cuarenta años de crímenes y sabe con certeza que esto, lo de hoy, todavía no es la paz: «Yo no la veré, porque hay mucho odio. Las víctimas lo hemos interiorizado, pero a algunos del otro lado se les ve en la cara».

 

NURI MANZANARES (Perdió a dos hijos y a una hermana en Hipercor): «No quiero ver por la calle al asesino de mis hijos»

 

Nuri Manzanares no quiere «saber nada de política» y prefiere dejar que sean los profesionales de la cosa pública quienes resuelvan la papeleta que tienen entre manos. Nuri sólo sabe de dolor, porque la banda le arrebató a sus hijos Silvia y Jordi -de trece y nueve años- y a su hermana Mercé en la masacre de Hipercor, el 19 de junio de 1987. Desde entonces, ha cambiado la peluquería en la que trabajaba por las consultas de médicos y psiquiatras. Ayer, precisamente, pasó la mañana entera en una de ellas, desconectada del hervidero en que se había convertido el país. Al volver, el telediario de mediodía le puso al corriente. «He sentido que era algo que llevábamos muchos años esperando y que ojalá sea verdad, porque no es la primera vez que ETA declara una tregua y luego sigue matando y extorsionando», advierte, con una mezcla de «esperanza y prudencia».

 

La principal preocupación de Nuri en estos momentos es «que se haga justicia». «Que haya una tregua no quiere decir que los que nos han hecho esta barbaridad no tengan que pagar por ello. Me parece bien que los que están ahora hayan llegado a esta conclusión, pero los que estaban antes mataron a mis hijos y a mi hermana y no quiero encontrármelos un día de estos por la calle», razona. Si el cumplimiento de las condenas es para ella indispensable, no menos lo es «que se arrepientan y pidan perdón por lo que nos han hecho». Porque, como piensan casi todas las víctimas, la muerte de sus seres queridos «no habrá servido para nada» si se da a ETA «todo lo que pida».

 

CONSUELO ORDÓÑEZ (Hermana de Gregorio Ordóñez): «¿Pagaremos nosotros el precio?»

 

En la lucha interna de Consuelo Ordóñez, la desconfianza parece estar ganando el pulso a la ilusión. «Por supuesto, es una buena noticia si no se va a matar a nadie más, si los amenazados van a poder salir tranquilos, pero todavía quedan muchas dudas. Se abre una etapa en la que se comprobará si esto tiene un precio o no, y es un periodo muy preocupante por lo que respecta a las víctimas. ¿Pagaremos nosotros el precio? Desde luego, lucharemos para que eso no suceda. Nuestro fundamento es la justicia y nuestra esperanza, la independencia del Poder Judicial. Fíjate el precio que hemos pagado y lo poco con lo que nos conformamos». A esta incertidumbre se suman las secuelas imborrables de la anterior tregua: «A poca memoria que tengamos, hemos de tenerla presente. ¿Va a pasar lo mismo? Porque ETA declara el alto el fuego, pero no se disuelve: su sombra sigue ahí».

 

La hermana del concejal donostiarra Gregorio Ordóñez, como la mayoría de los vascos, no ha vivido jamás sin violencia: «Me cuesta imaginar una Euskadi en paz porque no la he conocido. Nos hemos acostumbrado a la anormalidad. Recuerdo que, cuando me vine a Valencia, me dije: ¿esto es lo normal, coño! El terror lo ha pervertido todo».

 

MARI MAR BLANCO (Hermana de Miguel Ángel Blanco): «Debemos seguir movilizados contra la negociación»

 

Los matices son importantes para las víctimas del terrorismo. Por ejemplo, Mari Mar Blanco destaca que 'permanente' es distinto de 'definitivo'. La hermana de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP que se convirtió en símbolo de la lucha contra la barbarie tras su secuestro y asesinato a manos de ETA, cree que hay que examinar «con lupa» el comunicado de la banda y, aunque no oculta su «alegría» por la noticia, también pide «cautela». Porque Mari Mar comparte con un grueso porcentaje de damnificados por el terrorismo etarra el temor a que su «sufrimiento» de años se aparque ahora para poner en marcha el llamado proceso de paz. «Me da miedo lo que pueda conseguir la banda o lo que pueda haber conseguido ya por hacer este anuncio. Espero que no se pague ningún precio y espero no tener que ver a ningún preso en la calle».

 

Por lo que pueda suceder, Mari Mar está convencida de que movilizaciones como la que siguió al secuestro de su hermano o las más recientes convocadas por la AVT en contra de la negociación política con la banda deben continuar. «Hemos dado la vida de nuestros familiares y creo que podemos seguir pidiendo que se persiga a la banda, que se aplique el Estado de Derecho y que se vuelva al Pacto Antiterrorista», sentencia. Ante la declaración de ETA, Mari Mar hace una petición y una pregunta: la primera, que el Gobierno «no ceda al chantaje»; la segunda es «si la paz va a traer libertad, si los concejales, empresarios y todos los amenazados van a poder vivir tranquilos».

 

VERÓNICA PORTELL (Hija de José María Portell): «Prefiero no leer la letra pequeña»

 

En su libro 'Y sin embargo te entiendo', que se presentó el martes en Bilbao, Verónica Portell se mete en la piel de un secuestrado, un ertzaina, un juez y un terrorista. ¿Quién le iba a decir que, un día después de la velada literaria, le tocaría desempeñar un papel tan diferente en la vida real! Un papel... alegre, en este caso sin reservas: «El alto el fuego me parece una noticia absolutamente maravillosa. Yo soy muy optimista, quiero serlo, me lo quiero creer. A lo mejor parezco ingenua, pero no he pensado en el posible lado malo y prefiero no leer la letra pequeña».

 

Su padre, José María Portell, fue el primer periodista asesinado por ETA. Verónica tenía entonces ocho años, y aquel dolor lacerante de su infancia se ha ido suavizando con el tiempo, pero ha dejado en ella un firme propósito: «No quiero que mis hijos sean como yo, como toda mi generación, que no recordamos una Euskadi sin violencia». Hasta ayer, esta meta podía parecer inalcanzable como el horizonte, pero un paso de gigante la ha puesto casi al alcance de los dedos. «Por lo menos, soy feliz hoy -resume Verónica-. Después ya veremos»

 

ESTHER CABEZUDO (Víctima de atentado): «No me fío mucho»

 

Esther está fuera del País Vasco. Ayer por la mañana, telefoneó a una compañera del PSE para confirmar la tregua y ésta le dio otra noticia de propina: el ataque con 'cócteles molotov' al domicilio de Jesús Oficialdegui, concejal de Rentería. ¿Se pueden echar las campanas al vuelo ante esta realidad esquizofrénica? «Ya ves, dan una de cal y otra de arena. Desde luego, yo no me fío mucho de estos 'altos el fuego', me parece que habría que ser prudentes y esperar un poco. La primera sensación es de alegría, claro, pero una cosa es que no maten a nadie y otra que haya paz, sin mochilas que estallen, ni extorsión a empresarios, ni casas de concejales quemadas».

 

En 2002, Esther Cabezudo -entonces edil de Portugalete- y su escolta sobrevivieron a la explosión de 30 kilos de dinamita ocultos en un carrito de la compra. Eso no se olvida de un día para otro, ni de un año para otro, ni nunca: «Habrá que dejar que pase más tiempo antes de relajarse. ¿Ojalá podamos ser todos libres!».

 

 

Una información de O. Barriuso Y C. Benito publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La AVT cree que la declaración es «un chantaje en toda regla»

 

 

Las víctimas vascas, agrupadas en Covite, recalcan que mantendrán su compromiso «inamovible» y su «firmeza» en la búsqueda de justicia para el colectivo

 

BILBAO - Las asociaciones de víctimas del terrorismo acogieron con escepticismo el alto el fuego anunciado ayer por ETA e hicieron hincapié en su reivindicación de verdad, memoria y, sobre todo, justicia para el colectivo. La más pesimista y contundente en su valoración fue la mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), que aprecia en la declaración «un chantaje en toda regla» que la banda «ha puesto sobre la mesa al Estado de Derecho». Así lo aseguró ayer su presidente, Francisco José Alcaraz, en declaraciones a este periódico, convencido de que la principal preocupación a partir de ahora de los afectados por la violencia etarra será la posibilidad de que sean la propia democracia española y la Justicia «las que concedan una tregua a los asesinos».

 

Alcaraz considera que el texto hecho público ayer por ETA viene a confirmar las tesis de su organización, «la primera en advertir sobre la existencia de un proceso de negociación» entre el Gobierno y los terroristas. «Los plazos se van cumpliendo», señaló el máximo responsable de la AVT, que se preguntó «cómo es posible tener esperanza ante el comunicado número quince de tregua que hace público la banda en su historia». De hecho, la nota difundida por esta asociación refleja directamente su «más absoluto rechazo» al paso dado por ETA, que califica de «nueva trampa de los asesinos para conseguir objetivos políticos» y reitera que el único comunicado que la AVT espera es «el de su disolución y la entrega de los terroristas para que sean juzgados en España».

 

La AVT recuerda en su escrito que la organización terrorista ha intentado en varias ocasiones «engañar a la ciudadanía y a los máximos dirigentes de este país» con «falsas propuestas de tregua» utilizadas por la banda para «reorganizar sus comandos, rearmarse y volver a asesinar y sembrar el terror en nuestra sociedad». Alcaraz insistió en que si ETA consigue tras el anuncio «una sola» de sus reivindicaciones se habrá cometido «traición» con las víctimas, lo mismo que si «se acerca un solo preso». «Decimos lo mismo que dijimos el 11-M: queremos saber la verdad. Queremos saber hasta dónde ha llegado ya el Gobierno y hasta dónde va a llegar», exigió.

 

Despejar incógnitas

 

En Euskadi se pronunció al respecto el colectivo que agrupa a las víctimas vascas, Covite. La oficina de atención a este colectivo del Gobierno vasco, dirigida por Maixabel Lasa, prefirió esperar en cambio a que se vayan despejando algunas incógnitas -ETA dará a conocer hoy un nuevo comunicado- para emitir su opinión. Fuentes cercanas a la directora de atención a las víctimas del Ejecutivo de Ibarretxe apuntaron que el hecho de que la banda no emplee el término 'definitivo' para referirse al alto el fuego o no mencione a los empresarios, uno de los colectivos que más ha sufrido en los últimos meses la amenaza y la extorsión de ETA, aconsejan prudencia a la hora de valorar el texto. Tampoco la Fundación de Víctimas del Terrorismo ni su presidenta, Maite Pagazaurtundua, hicieron pública valoración alguna.

 

Covite, a través de una nota, expresó su «satisfacción» por la posibilidad de que no se produzcan atentados mortales, al tiempo que confió en que la violencia cese «en todas sus formas criminales». Tras exigir que el proceso que ahora se abra no reporte a la banda «contrapartidas o réditos de tipo político» -una petición que repiten prácticamente todas las víctimas- la asociación vasca dejó claro que mantendrá «desde la firmeza más absoluta» su compromiso «inamovible» con la búsqueda de una «justicia integral» para todos los damnificados por el terrorismo etarra.

 

Para Covite, la declaración en ningún caso debe suponer que el Estado de Derecho -y especialmente las Fuerzas de Seguridad y los tribunales- «dejen de funcionar» en el combate contra la banda porque su «derrota» -dicen las víctimas vascas- es «el único proceso posible». Con el fin de cumplir estas premisas exigieron que no se cierren sumarios y que continúen las investigaciones policiales. También aprovecharon para mostrar su solidaridad y apoyo «incondicional» al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska «ante la avalancha de injustas críticas recibidas desde diferentes estamentos políticos».

 

 

Una información de O. Barriuso Y C. Benito publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

72 secuestrados

 

 

Los secuestros perpetrados por la organización terrorista a lo largo de su historia han buscado esencialmente tres objetivos: recaudar dinero para mantener la estructura delictiva de la banda; presionar al Gobierno y buscar un impacto propagandístico

 

1970

 

Eugene Beihl: cónsul alemán: (25 días. Liberado), San Sebastián.

 

1972

 

Lorenzo Zabala Suinaga: (3 días. Liberado), Eibar.

 

1973

 

Felipe Huarte Beaumont: (10 días. Liberado tras pagar rescate), Pamplona.

 

1976

 

José Luis Arrasate: (38 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm), Berriz. Francisco Luzuriaga: (1 día. Liberado por su estado de salud). Usurbil. Ramón Lorenzo Pastor: (2 días. Secuestrado por «equivocación». Liberado). San Sebastián. Angel Berazadi: (21 días. Asesinado). ETA (pm). Elgoibar.

 

1977

 

Javier Ybarra y Bergé: (29 días. Asesinado). ETA (pm). Getxo.

 

1978

 

Luis Iturriegui: (1 día. Liberado con un tiro). ETA (pm). Mungia. Javier Artiach: (Unas horas. Liberado tras pagar rescate), Getxo. Ignacio Iturzaeta: (1 día. Liberado tras pagar rescate), San Sebastián. Jacinto Zulaica Iribar: (Un día. Liberado en Zestoa con un disparo). ETA (pm), Orense. José Crespo Berisa: delegado del Ministerio de Educación. (3 días. Liberado). ETA (pm), San Sebastián. José Luis Elícegui: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna). ETA (pm), Hernani.

 

1979

 

George Roucier: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), San Sebastián. Jesús Molero Guerra: (1 día. Liberado con un tiro en la rodilla), ETA (pm), Bilbao. Luis Abaitua Palacios: (9 días. Liberado). ETA (pm), Vitoria. Victoriano Magdaleno Ibáñez: (1 día. Liberado con un tiro), ETA (pm). Beasain. Víctor Herrero Rollo: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), Bilbao. Fernando Picó: (Unas horas. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm), Getxo. Serafín Apellániz Pagola: (1 día. Liberado con un tiro), ETA (pm), Ordizia. Ignacio Astiz Ciaurriz: delegado del Ministerio de Industria. (5 días. Liberado), ETA (pm). Pamplona. José Luis Calvo Casas: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), Bilbao. Javier Rupérez, dirigente de UCD: (31 días. Liberado), ETA (pm), Madrid. Francisco Javier Jáuregui: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), Pamplona. Modesto Carriegas Pérez, militante de AP: asesinado por ETA (m) en Barakaldo.

 

1980

 

Eduardo Sanchís López: (1 día. Liberado con un tiro), ETA (pm), Vitoria. Jesús Serra Santamans: (65 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm), Barcelona. Iñaki Erdocia: (1 día. Liberado), Durango. José Araquistáin Leceta: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), Durango. Gregorio Baza: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), San Sebastián. Alfredo Ramos Vázquez, hostelero: asesinado por ETA (m) en Barakaldo. José Ignacio Ustarán, militante de UCD: asesinado por ETA (pm) en Vitoria. José María Pérez López de Orueta, abogado: asesinado por ETA (m) en San Sebastián. Pedro Abreu Almagro: (46 días. Liberado tras pagar rescate). ETA (pm), Orio. José Garavilla: (4 días. Liberado tras pagar rescate). ETA (m) Bermeo. Isidro Balzátegui: (1 día. Liberado), Durango.

 

1981

 

Luciano Varela Echeverría: (1 día. Liberado con un tiro en la pierna), ETA (pm), Laukiz. Luis Suñer: (90 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm), Valencia. José María Ryan, ingeniero de Lemoiz: (8 días. Asesinado), Bilbao. Javier Egaña: (1 día. Liberado), Zaldibar. Hernán Díaz del Sel, cónsul de Austria: (8 días. Liberado), ETA (pm), Bilbao. Gabriel Biurrun Altavill, cónsul de Uruguay: (8 días. Liberado), ETA (pm), Pamplona. Antonio Alfaro Fernández: cónsul de El Salvador: (8 días. Liberado), ETA (pm), Bilbao. Roberto Lertxundi, dirigente del PCE-EPK: (Unas horas. Logró escapar), Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA), Bilbao. Julio Iglesias Puga: (19 días. Liberado por la Policía), ETA (pm), Madrid.

 

1982

 

José Lipperheide Heike: (30 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (m), Getxo. Luis Allende Porrua: (9 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm)-VIII-asamblea, Bilbao. Mirentxu Elósegui Garmendia: (11 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm)-VIII asamblea, Tolosa. Rafael Abaitua Arana: (28 días. Liberado tras pagar rescate). ETA (pm)-VIII-asamblea, Zarautz. Francisco Limousin: (35 días. Liberado tras pagar rescate), CAA, Tolosa. Saturnino Orbegozo: (47 días. Liberado por la Guardia Civil), ETA (pm), VIII asamblea, Zumarraga.

 

1983

 

Miguel I. Echeverría: (7 días. Liberado tras pagar rescate). ETA (pm) VIII-asamblea, San Sebastián. Jesús Guibert: (17 días. Liberado tras pagar rescate), CAA, Azpeitia. Diego Prado y Colón de Carvajal: (74 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (m), Madrid. Alberto Martín Barrios, capitán del Ejército: (14 días. Asesinado), ETA (pm)-VIII-asamblea, Bilbao. José Cruz Larrañaga: (11 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (pm)-VIII asamblea, Beasain. Francisco Arin Urquiola, enpresario: asesinado por l os CAA en Tolosa.

 

1985

 

Ángel Urteaga Irurzun: (23 días. Liberado tras pagar rescate). ETA (m), Asteasu. Ángel Carasusan: (6 días. Liberado por la Guardia Civil). CAA, Azpeitia. Juan Pedro Guzmán: (10 días. Liberado por la Policía), ETA (m), Lezama.

 

1986

 

José María Egaña Loidi: (19 días. Liberado tras pagar rescate), ETA (m), San Sebastián. Lucio Aguinagalde: (17 días. Liberado por la Ertzaintza), ETA (m), Vitoria. Jaime Caballero Urdampilleta: (59 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, San Sebastián.

 

1987

 

Andrés Gutiérrez Blanco: (46 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, Getxo.

 

1988

 

Emiliano Revilla: (249 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, Madrid.

 

1989

 

Adolfo Villoslada: (84 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, Pamplona.

 

1993

 

Julio Iglesias Zamora: (117 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, San Sebastián.

 

1995

 

José María Aldaya: (341 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, Irun.

 

1996

 

José A. Ortega Lara, funcionario de prisiones: (532 días. Liberado por la Guardia Civil), ETA, Burgos. Cosme Delclaux Zubiría: (232 días. Liberado tras pagar rescate), ETA, Zamudio.

 

1997

 

Miguel Angel Blanco, concejal del PP: (2 días. Asesinado), ETA, Ermua.

 

Si no se indica otra cosa, las víctimas de secuestro son empresarios u hombres de negocios. En algún caso son hijos de empresarios.

 

 

Una información publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La esperanza de vivir sin sombra

 

 

Un juez, un ertzaina, un representante del asociacionismo cívico, un edil del PSE y otra del PP hablan de sus ilusiones y temores tras la declaración El ansia de recuperar la libertad después de muchos años de angustia convive con inevitables recelos

 

BILBAO - Para quienes han sufrido durante años el acoso inmisericorde del terrorismo, para quienes han vivido demasiado tiempo acompañados a veces hasta por cuatro escoltas que reproducen sus pasos allá donde van, los rayos de esperanza suelen ser menos brillantes que para el resto. Para los colectivos que viven con protección en Euskadi y para aquellos sobre los que se cierne la amenaza permanente de ser 'objetivo potencial' de ETA, el anuncio hecho público ayer supone cierto alivio -la esperanza de recuperar su libertad de movimientos es común a todos-, pero también despierta reservas y recelos.

 

Por encima de todo, la tregua del 98 -en la que la violencia de persecución y los actos de 'kale borroka' no sólo no cesaron sino que arreciaron- está en mente de todos. También se recuerdan los nulos efectos de la 'tregua parcial' que ETA decretó en junio de 2005 para los cargos públicos de PSE y PP. Aunque piensen diferente, todos desean en su fuero interno que ahora sea distinto. Un concejal del PSE, una edil del PP, un juez vasco, un ertzaina y el portavoz de una plataforma cívica relatan su experiencia, sus esperanzas y sus temores.

 

ESTANIS AMUTXASTEGI (Teniente de alcalde del PSE en Andoain): «Casi ni me acuerdo de cómo era mi vida sin escolta»

 

Estanis Amutxastegi volvió a casa en octubre pasado. Los violentos le obligaron a dejarla el 19 de noviembre de 2003. Un cohete pirotécnico estalló a medio metro de su hija de 23 años, que repasaba tranquilamente un trabajo de clase y acabó atendida de una crisis nerviosa. El miedo se coló por la ventana del salón, calcinó el mobiliario, pulverizó los cristales. A Amutxastegi no le quedó más remedio que marcharse a vivir de alquiler a San Sebastián y desplazarse a diario a su pueblo, Andoain, donde es teniente de alcalde por el PSE. Dos largos años de obras y reparaciones más tarde pudo regresar.

 

Con un historial angustioso de ataques y sabotajes a sus espaldas -calcinaron su coche, el de su otra hija, el de sus escoltas- y los asesinatos de su compañero Joseba 'Pagaza' y de José Luis López de Lacalle en la retina, no es de extrañar que el edil necesite tiempo para digerir el cese de la violencia de ETA y, sobre todo, para «recordar cómo era mi vida antes de todo esto». «Casi ni me acuerdo. Bajaba al bar de vez en cuando a jugar mi partidita de mus, salía a pasear con mi mujer si hacía bueno, y no tenía que llamar a nadie cuando quería salir de casa», rememora.

 

Ahora, deseoso de poder por fin «vivir como una persona normal», quiere estar seguro de que esta vez será la definitiva y tiene claro que la paz no puede en ningún caso ser fruto de «concesiones políticas». «No sirve de nada que no te maten si en cambio te pueden dar una paliza, quemarte la casa o el coche», aclara, tal vez pensando en que fue precisamente durante la tregua de 1998 cuando tuvo que empezar a vivir con protección permanente. «Había carteles por la calle llamándonos 'asesinos'», recuerda. En cualquier caso, Amutxastegi confía en el presidente del Gobierno y cree que el actual es el momento «apropiado» para consolidar la paz.

 

Convencido de que su calvario habrá «merecido la pena» si la «convivencia democrática» se instala por fin y para siempre en Euskadi, es consciente también de que la reconciliación definitiva tardarán al menos «una o dos generaciones en llegar». «Tengo 53 años y a mí ya no se me va a olvidar que me han matado a mis compañeros. A mis hijas seguramente tampoco. Pero igual mis nietos, si los tengo algún día, ya no tienen 'gorrotua'. Se dice odio en castellano, pero me gusta más como suena en euskera».

 

EDMUNDO RODRÍGUEZ (Juez de lo Mercantil en Bilbao): «No seremos un impedimento para el proceso de paz»

 

Al vislumbrar por fin la luz al final del túnel, el primer pensamiento de Edmundo Rodríguez es para un puñado de veteranos «resistentes» que con su «ejemplo» y coraje, subraya, contribuyeron a frenar la «espantada» de magistrados en Euskadi, precisamente lo que ETA perseguía con su campaña de atentados contra la Judicatura. Rodríguez, juez de lo Mercantil en Bilbao y portavoz nacional de Jueces para la Democracia, se acuerda sobre todo de José María Lidón. Su asesinato fue la sacudida definitiva que hizo tomar conciencia al colectivo judicial en Euskadi de que, más que nunca, estaba en la diana de ETA. Menciona también a Antonio Giménez Pericás, a Elisabeth Huertas, a Garbiñe Biurrun, «que paseaba por su pueblo, Tolosa, con el lazo azul ».

 

Quiere subrayar así, ahora que la época más dura ha quedado atrás, cómo él y muchos otros compañeros que «podían haber optado por marcharse a sitios más cómodos» decidieron sin embargo, «sin alharacas ni victimismo», permanecer mayoritariamente en sus puestos. Se dio un «vuelco», dice, al estereotipo del juez «fugaz» que no recalaba en Euskadi precisamente para quedarse. «Si en los peores tiempos se mantuvo una vocación de resistencia, de permanencia y de atención al ciudadano pese a las medidas de seguridad que tenemos que sobrellevar, las cosas seguirán igual ahora», remacha.

 

Rodríguez es optimista. Ve en la ciudadanía «ánimo de perdonar» y de superar el «clima de enfrentamiento» que durante tantos años ha envenenado el ambiente. Y subraya que, en el nuevo tiempo que ahora se abre, los jueces se limitarán a cumplir con su obligación y aplicar el ordenamiento jurídico, consciente de que no es descabellado pensar que pueda haber cambios. «Estoy convencido de que todos los jueces aplicarán lo que haya que aplicar sin ningún tipo de reserva mental. La Judicatura en ningún caso va a ser un obstáculo para el proceso de paz».

 

MARISA ARRÚE (Concejala del PP en Getxo): «Me viene a la cabeza lo mal que lo pasé en el 98»

 

A Marisa Arrúe le pone «de los nervios» la palabra 'paz' a secas, porque para ella la paz nunca será real mientras no haya «libertad». «El día en que pueda ir tranquilamente a ciertas zonas de Algorta donde hoy por hoy no puedo ir, el día que ya no esté acongojada, el día que pueda estar segura de que a mi hermana no la van a lanzar un 'cóctel' y quemarle la casa, el día que sepa que estoy en igualdad de condiciones con todos los demás para hacer campaña, ese día podremos hablar de paz».

 

Por esa y por otras razones, la veterana concejala del PP de Getxo -también diputada en Madrid- se confiesa «escéptica» y «pesimista» ante el cese de la violencia que ETA declaró ayer. No ve «signos» de que su vida vaya a cambiar, igual que no cambió -recuerda ahora- cuando la banda terrorista declaró el alto el fuego de septiembre del 98. La experiencia es a veces la más amarga de las consejeras.

 

Arrúe recuerda que «peleó» para que le retiraran la escolta durante los primeros meses de aquella tregua, cuando aún albergaba «esperanza». No lo logró -«los expertos en seguridad lo desaconsejaron»- y vio cómo en su quehacer cotidiano no acababa de hacerse la luz. Más bien al contrario. «Menos mal que estábamos en tregua porque si no nos fusilan», se lamenta para explicar sus prevenciones. «No lo puedo evitar. Me viene a la cabeza lo mal que lo pasamos entonces, sobre todo cuando nos dimos cuenta de que la tregua era una trampa. Nos intentaban reventar los actos, era horroroso. Había amenazas, insultos ». La concejala resume aquella etapa con una frase de la presidenta de su partido en Guipúzcoa, María José Usandizaga, que ya ha quedado grabada en el discurso diario del PP vasco: «No nos matan, pero no nos dejan vivir».

 

«Todos queremos que esto se acabe. Tengo unas ganas tremendas de no tener que vivir todo el día con una sombra, pero lo que no quiero es que unos matones me perdonen la vida», explica Arrúe. Le preocupan, además, los posibles 'efectos colaterales' de la etapa que acaba de abrirse. «Con la ilegalización de Batasuna en los ayuntamientos habíamos ganado un espacio de libertad. Sólo de pensar que pueden volver me pongo enferma».

 

CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN (Portavoz de Basta Ya): «Los terroristas deben pedir perdón»

 

Profesor universitario y articulista, la militancia activa en lo que en su tiempo se llamó 'constitucionalismo cívico' -en su caso, como portavoz de la plataforma Basta Ya- le ha valido a Carlos Martínez Gorriarán no sólo cierto protagonismo mediático sino también la certeza de la amenaza permanente que ETA hace oscilar sobre quienes le llevan la contraria. Tras la declaración de tregua, teme que el camino recorrido pierda todo su sentido si se comete el error de «bajar la guardia» ante la banda.

 

«Es fundamental ahora que la sociedad sea exigente», remacha el portavoz de Basta Ya, receloso de que el combate de años de esta y otras plataformas ciudadanas contra el «nacionalismo obligatorio» pueda quedar en agua de borrajas. «Creo que lo importante es tener claro que esto no es un proceso de paz sino de fin de ETA», apostilla.

 

A su juicio, existen una serie de principios «irrenunciables» que deben regir esta etapa: «No puede haber concesiones políticas intolerables, no podemos volver a hacer víctimas a las víctimas», insiste, al tiempo que recuerda que si ETA ha declarado el cese de la violencia no es sino por su «extrema debilidad» y por el «éxito» de las políticas aplicadas para combatirla.

 

Gorriarán cree que a partir de ahora no se puede abordar la situación penitenciaria sino «a través de los procesos constitucionales de reinserción» y está convencido de que los terroristas «deben pedir perdón». «No como si esto fuera una procesión de penitentes, sino rompiendo con el terrorismo y aceptando la Constitución».

 

JAVIER (Hertziana): «No podemos relajarnos»

 

Pese al recién declarado alto el fuego, Javier todavía mantiene intactas ciertas costumbres arraigadas durante años de amenaza terrorista, como por ejemplo no dar su nombre verdadero, «hasta que no veamos en que queda todo esto». Javier en realidad no se llama Javier y es ertzaina en una comisaría vasca. Asegura el agente que en los últimos meses sembrados de bombas ni a él ni a sus compañeros les había abandonado la sensación de vivir una situación «complicada y peligrosa, de riesgo real». Por eso cree que ahora «no podemos relajarnos ni bajar la guardia» sino que «debemos seguir a lo nuestro, cumplir con nuestro cometido».

 

Eso sí, Javier separa su impresión como miembro de un colectivo que ha perdido a varios de sus miembros a manos de ETA de la «alegría» que siente «como ciudadano» por acercarse por fin a algo «parecido a la normalidad». «Pero hay un precedente, el de la tregua del 98, que nos deja a todos un poco fríos. Hay que ser cautos».

 

 

Una información de Olatz Barriuso publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La Sociedad Civil ante el 'Alto el Fuego Permanente'

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:13, Categoría: General

 

La sociedad, entre la esperanza y la cautela

 

 

Artistas, intelectuales, empresarios, profesionales, deportistas y académicos creen que se abre la puerta a una nueva etapa en Euskadi Lamentan que ETA no haya anunciado el cese definitivo de la violencia

 

La esperanza matizada por la cautela. Así reaccionó ayer la sociedad civil vasca al anuncio de ETA. Intelectuales, empresarios, artistas, deportistas y académicos celebraron sin excepción el alto el fuego, pero son muchos los que recuerdan que no es la primera vez que Euskadi vive esta situación, y por ello se muestran cautos. Coinciden en que los amenazados vivirán más tranquilos a partir de ahora, pero el futuro requerirá trabajo, generosidad, imaginación y esfuerzo por parte de todos. Y piden a los políticos que estén a la altura de las circunstancias para alcanzar la paz definitiva. Una paz que, en el debate político estricto, no equivaldrá a la ausencia de tensiones, ni mucho menos. Pero, sugieren algunos, será un debate sólo argumental, sin muertos encima de la mesa.

 

MARÍA TERESA LAESPADA (Profesora. Universidad de Deusto)

 

«El corazón nos puede y todos deseamos que ésta sea la gran paz, la definitiva», decía ayer con un punto de emoción la profesora de Sociología de la Universidad de Deusto. «Pero debo ser algo más escéptica de lo que mi corazón me pide», matizaba. «Creo que queda muchísimo camino por andar y muy complicado. Las posturas están tan alejadas que éste puede ser un trabajo de años».

 

A su juicio, las expectativas que se abren «son enormes para la sociedad vasca, porque el terrorismo nos tenía acogotados a todos, y ya era hora de que nos liberáramos de eso. Ahora, se trata de engrosar unos hilos, los de la paz, que aún son muy finos»

 

JOSÉ IGNACIO ANSORENA (Txistulari y musicólogo)

 

Nada más enterarse de la noticia, José Ignacio Ansorena y sus compañeros de trabajo se reunieron en una sala y comenzaron a cantar 'Zorionak guri' (felicidades a nosotros). Lo contaba el célebre txistulari para ilustrar la «enorme alegría y la esperanza grandísima» que supone para todos. «Esto puede ser el comienzo del fin del miedo para la gente que ha vivido todos estos años amenazada y que quienes tienen familiares en la cárcel cesen también en su sufrimiento», explicaba.

 

Para el futuro, Ansorena confía en que «el país empiece a ser feliz y a vivir una vida normal, en la que nos ocupemos de las cosas habituales que preocupan a una sociedad».

 

ELÍAS QUEREJETA (Productor de cine)

 

«A veces, esperar una cosa -que la paz sea definitiva- puede significar creer en ella», decía ayer desde un taxi Elías Querejeta, productor de la película 'Asesinato en febrero', dedicada a Fernando Buesa, el político asesinado por ETA. «Es una noticia que, de confirmarse, es maravillosa, porque nos da a los ciudadanos la capacidad de tomar la palabra, la capacidad de decidir, en vez de tenerla un grupo que se creía en posesión de la verdad absoluta, y que en nombre de ella cometía unas vergonzosas atrocidades». A juicio de Querejeta, «son los ciudadanos los vencedores».

 

MARTÍN FIZ (Atleta)

 

«Es la mejor noticia que hemos recibido los ciudadanos vascos en mucho tiempo». El atleta alavés se mostró «ilusionado» y «muy esperanzado» con la declaración de la tregua permanente realizado ayer por la banda armada. Una tregua que espera sea «la antesala de la paz definitiva». En este sentido, Martín Fiz destacó «el paso» dado por ETA y animó a todos los partidos políticos a «superar sus diferencias» y «tirar hacia el mismo lado». «Lo más importante ahora es llegar a la paz definitiva para que todos nos podamos mover con libertad».

 

BERNARDO ATXAGA (Escritor)

 

«Hay unos pocos días en los que la vida se aligera, pierde su base de plomo, y nos exalta y entusiasma. Esos días hay que vivirlos con plena confianza, incluso con inocencia. No creo que haya vuelta atrás», sostiene Bernardo Atxaga, recién llegado de Palermo (Italia).

 

«Quizá ahora no nos damos cuenta de que se abre la caja de Pandora, que se van a manifestar los rencores acumulados, que se van a liberar muchas energías, no todas buenas, que se van a poner al descubierto muchas acusaciones. Pero todo esto ocurrirá sin muertos. Durante mucho tiempo no había forma de salir del ojo remolino, porque las amenazas de muerte estaban ahí. Ahora nos hemos quitado esa carga», incide el autor de 'El hijo del acordeonista'.

 

ALFONSO BASAGOITI (Empresario y ex consejero del G. Vasco)

 

«Como persona y como empresario, la noticia me produce una gran satisfacción porque significa que vamos hacia la normalización política», comentaba ayer Basagoiti, que ocupó cargos de relevancia en la Diputación vizcaína y el Gobierno vasco, pero que lleva años alejado de la política.

 

A sus antiguos colegas les hace un llamamiento: «Ahora es el momento de los políticos, que tienen que dar la talla para resolver un problema que no es fácil. El Gobierno central ha ido dando los pasos que había anunciado y en este momento tiene el mandato del Parlamento para explorar posibilidades. Para ello es fundamental la unión de los gobiernos central y vasco y de los partidos políticos para llevar el asunto a buen puerto».

 

FERNANDO MARÍAS (Escritor)

 

Fernando Marías regresaba del festival de cine de Málaga cuando conoció la noticia de la tregua de ETA. Viajaba en el tren y estaba a quince minutos de Madrid, la ciudad en la que reside este escritor bilbaíno. «Dadas las circunstancias, mi primera reacción es la del optimismo, pero dentro de la cautela, por venir de quien viene. En cualquier caso, quiero creer y me atrevo a creer que es definitiva».

 

El autor de 'La luz prodigiosa' se acuerda de la muerte de Franco y establece algún paralelismo; por ejemplo: tanto el dictador como la banda armada han durado unos cuarenta años. «Mi sensación ahora es de euforia y emoción. Se ha terminado una serie de cosas terribles.»

 

JUANITO OIARZABAL (Montañero)

 

A Juanito Oiarzabal la reacción de «optimismo» que ha visto en sus familiares y conocidos le trae a la memoria los momentos vividos en septiembre de 1998, cuando ETA declaró el último alto el fuego. Sin embargo, hay «algo» que le dice que esta vez puede ser «la definitiva».

 

«Hay que darle un margen de confianza a esta tregua. Esperemos que no se rompa de cara a futuras negociaciones, aunque creo que con el Gobierno socialista puede haber un buen entendimiento. Que hablen, que negocien, que hagan lo que quieran, pero que solucionen el problema», señala el montañero.

 

JUAN BAS (Escritor)

 

«Creo que esta vez va en serio. Las circunstancias son muy distintas a las de la tregua trampa de 1998», asegura Juan Bas, que está a punto de sacar una nueva novela.

 

«Es un desenlace que llevábamos mucho tiempo esperando. Se acabó la muerte, el miedo al asesinato. Esperemos que también se acabe la extorsión. Por fin vamos a poder vivir en una democracia, en un Estado de Derecho», comenta este escritor.

 

TXOMIN BADIOLA (Artista)

 

«Independientemente de si el anuncio es creíble o no, yo puedo hablar desde mi propia experiencia y ésta me dice que cuando la tregua de 1998 todo era alegría y muchos pensaban que las cosas iban a ir rodadas, pero aquello salió tan mal que no sabes muy bien a qué atenerte ahora que la organización armada vuelve a decir que lo deja, tal como lo dice. Yo quiero creer que sí, pero dentro también tengo la sensación de que éste es un momento que ya hemos vivido», dice el creador vasco con un asomo de escepticismo.

 

En cuanto a las expectativas que el alto el fuego genera, Badiola cree que «sólo se abrirán de verdad si en vez de hacer tantas declaraciones unos y otros, todos optamos por estar más bien callados; que hablen realmente del asunto los que tienen que hablar de él».

 

TXUS VIDORRETA (Entrenador del Bilbao Basket)

 

«Aunque lo que todos estamos deseando es la paz definitiva, el anuncio de una tregua permanente es una gran oportunidad y un paso adelante para poder alcanzarla», reconoció el entrenador del Bilbao Basket. Para Txus Vidorreta, son los partidos políticos vascos los que deben liderar el proceso de paz que ahora se abre siendo «solidarios por una parte y tolerantes por otra». En cualquier caso, entiende que se trata de una «noticia esperanzadora».

 

MARISOL ESTEBAN (Catedrática de Economía UPV)

 

Marisol Esteban cree que si la tregua se consolida «sería una gran noticia. Pero tengo algunas dudas, porque en los últimos tiempos, aunque no ha habido muertos, se han producido otros episodios de violencia». La catedrática de la UPV es de quienes se preguntan qué va a suceder con esa violencia de 'baja intensidad'. Pero, en cualquier caso, comenta, «si se confirman los mejores pronósticos se abriría una etapa nueva en el País Vasco. En lo económico, porque es indiscutible que se ha pagado un precio por el terrorismo, en forma de empresas que no han venido y otras que se han ido. Eso, al margen del precio social y político, por supuesto. Ahora bien, no veo el panorama nada claro».

 

A Marisol Esteban tampoco le parece que el futuro esté libre de tensiones. «Es evidente que, de cara a la negociación de un nuevo estatuto, nos esperan conflictos políticos aún peores que los vividos en Cataluña. Pero estaríamos hablando de conflictos políticos, sin más».

 

GONZALO ARROITA (Director gerente de la Fundación Catedral Santa María)

 

Gonzalo Arroita mantiene una esperanza matizada y se hace algunas preguntas. «Estamos ante un asunto casi de semiología. ¿Por qué alto el fuego permanente y no definitivo? Quizá hoy ese 'permanente' sea lo más a lo que se puede aspirar, pero no es lo mejor. Habrá que ver con el tiempo qué pasa». Por eso, comenta, estaría más confiado si el comunicado hubiese utilizado la palabra «definitivo».

 

Con todo, explica, «mucha gente vivirá más tranquila, y eso es importante. Se abre un nuevo espacio, nuevos horizontes, y eso es positivo. Pero no puedo olvidar que éste es desde hace siglos un país con muchos conflictos: hemos vivido guerras civiles, carlistas, conflictos de todo tipo entre nosotros y con quienes han pasado por aquí».

 

BEGOÑA AMESTOY (Escritora)

 

La escritora donostiarra es tajante en su respuesta: «El anuncio de ETA es un alto el fuego definitivo». No lo duda un momento. Begoña Amestoy entiende que en este momento «se dan todas las circunstancias para lograr la paz». A su juicio, «el País Vasco ya ha pasado por todas las fases que tenía que pasar y ésta es la definitiva. Es una cuestión espacio-temporal», argumenta. En cuanto al proceso de paz, Amestoy augura unas «negociaciones complejas y delicadas», donde los partidos políticos «tendrán que ceder en muchos ámbitos y hacer la vista gorda por nuestro propio interés». Para la escritora, se trata de una noticia «estupenda y muy esperanzadora a nivel de la calle. Otra cosa son las expectativas reales a nivel político. Como todo proceso será difícil».

 

ABRAHAM OLANO (Ex ciclista)

 

«Espero que por el bien de todos los vascos éste sea el anuncio definitivo». Olano está convencido de que el alto el fuego, además de «normalizar» la vida política y social de Euskadi también «ayudará a mejorar la imagen de los vascos» fuera de la comunidad autónoma.

 

«Cada vez que ETA cometía un atentado nos metían a todos en el mismo saco y muchas veces nos hacían sentir violentos. Ahora nos mirarán diferente», se felicita el ex ciclista guipuzcoano. Olano también se muestra optimista, aunque tiene sus reservas. «No soy adivino, pero estoy ilusionado», concluye.

 

AINHOA ARTETA (Soprano)

 

La soprano guipuzcoana, que estos días trabaja con intensidad en los ensayos de 'Manon' de Massenet, que estrenará el sábado, se sentía ayer dichosa. «Sin duda, es uno de los días más felices de mi vida y lo voy a celebrar como se merece. Deseaba este alto el fuego, por supuesto, pero sobre todo lo esperaba desde hace tiempo». Visto desde fuera, comenta la soprano, desde esos países que visita por su trabajo, «lo que sucedía aquí era una anormalidad. Ahora se ha abierto una puerta hacia esa deseada normalidad y hacia la convivencia».

 

PATXI LANCEROS (Profesor de Filosofía U. Deusto)

 

Patxi Lanceros, profesor de Filosofía Política en la Universidad de Deusto, cree que se puede tratar de una tregua definitiva; o, si se quiere, del primer paso -insuficiente pero importante- para un cese de la violencia. «No sólo el tono y el momento del comunicado de ETA inducen a pensar en esa dirección sino también la propia situación, en muchos sentidos precaria, de la banda».

 

El ensayista argumenta que el propio comunicado de ETA no describe sólo una situación, la de un alto el fuego permanente, «sino que produce la expectativa de una sociedad sin violencia: y encuentra una acogida, si bien cauta, excepcional: excepcional porque puede significar el fin de una excepción sangrante y el comienzo de una normalidad política real».

 

El futuro no estará exento de problemas. «La situación que ahora nos concierne es la de una sociedad dividida en cuanto a sus opciones y aspiraciones; y herida por años de violencia. Una sociedad que tiene suficientes y diferenciados canales de expresión: no sólo los partidos políticos, que han de asumir el protagonismo -y la responsabilidad- en un momento en el que callan las armas, sino también foros, y mil tipos de asociaciones».

 

TITÍN (Pelotari)

 

«Todo lo que implique la palabra paz y signifique dejar de matar siempre es positivo. Llevamos muchos años con atentados y muertos y ya es hora de que esto acabe». El pelotari entiende el anuncio de tregua como el «principio de un diálogo que debe desembocar en la paz definitiva para el bien del País Vasco y de España en su conjunto». Para Titín, la declaración del alto el fuego permanente es una «buena noticia», que afronta con «ilusión y ganas».

 

TONTXU (Cantante)

 

«Lo esperaba, lo deseaba y creo firmemente en que la paz será permanente», dice con firmeza el cantante Tontxu.

 

«Por fin vamos a vivir con plenitud política», se alegra el artista. «Yo creo que la paz social existía, y hablo como vasco, bilbaíno y euskaldun que hace diez años vive en Madrid. Los políticos se han creado una realidad paralela, una especie de 'Matrix', y ahora parece que empiezan a salir de ella. La N-1 es una carretera muy ancha. Unos van en coche y otros en burra».

 

VIRGINIA BERASATEGUI (Atleta)

 

Asegura que no entiende mucho de política, pero la atleta vizcaína quiere confiar en que esta sea la tregua definitiva. Virginia Berasategui insiste en que lo «único» que espera «es que todo esto se calme, que los políticos se tranquilicen y lleguen a acuerdos. Estoy cansada de ver cómo se ponen verdes unos a otros, pero no veo que intenten llegar a un consenso para solucionar el problema del terrorismo. Los partidos deben estar unidos para abordar un proceso de paz sin sobresaltos y dejar a un lado la crispación a la que desgraciadamente nos tienen acostumbrados en los últimos meses».

 

LUISA ETXENIKE (Escritora)

 

«La tregua es definitiva y no sólo por la voluntad de ETA, sino, sobre todo, por la voluntad de la sociedad vasca y de la internacional, que ya no deja sitio para las prácticas terroristas», afirma la escritora donostiarra, convencida de que el terrorismo era una cosa del pasado que por desgracia pervivía en el presente. «No hay vuelta atrás. Se abre un periodo que es difícil de imaginar porque no hemos conocido nada parecido. Tendremos que aprender a construir la paz. Y también la libertad», recalca.

 

JAVIER IRURETA (Entrenador de fútbol)

 

Irureta recibió el anuncio de tregua con un enfático «bienvenida sea». «El pueblo estaba deseoso de que esto ocurriera. Este anuncio servirá para mejorar las condiciones de vida del País Vasco, especialmente las relaciones humanas, que estaban muy deterioradas». Para el entrenador vizcaíno, el proceso de paz que se abre a partir de ahora «sólo puede servir para mejorar». A su juicio, «en las futuras negociaciones deben hablar todos con todos desde el respeto porque -asegura Irureta- todas las ideas son válidas en un escenario sin violencia».

 

MARTA ZABALETA (Pianista)

 

La pianista guipuzcoana Marta Zabaleta fue sorprendida por la llamada de este periódico cuando se dirigía a comprar una botella de champán para celebrar la declaración de tregua. «Ahora todos deberían hacer un esfuerzo para que las cosas vayan adelante», comentaba. «En los últimos tiempos ya se notaba un ambiente más sosegado, pero si la violencia termina definitivamente el País Vasco puede ser un paraíso. No sé -matizaba luego- quizá exagere, pero el ambiente se saneará, llegará la lucidez a muchas personas, que podrán pensar con ética y tranquilidad, y la sociedad avanzará mucho».

 

Ahora lo que debe llegar es un proceso «para el que no tenemos experiencia previa, porque la transición fue otra cosa. Pero todos nos imaginamos una sociedad normal, en la que podremos hacer una política que mire también hacia fuera, hacia África, hacia América...»

 

Marta Zabaleta brindó anoche «para que no sea en vano». Y lo hizo también pensando en su amigo Ernest Lluch, asesinado por ETA. «Le hubiese gustado estar aquí en un día como éste».

 

CARMEN BERNABÉ (Doctora en Teología)

 

«Con mucha cautela y esperanza». Así ha recibido el anuncio de tregua anunciado por ETA la doctora en Teología y profesora de la Universidad de Deusto Carmen Bernabé. «Habrá que ir viendo cómo se desarrolla el proceso de paz para poder tener una opinión más definida sobre las posibles consecuencias del anuncio. No obstante, entiendo que se trata de un proceso muy trabajoso».

 

IMANOL ARIAS (Actor)

 

El actor Inmanol Arias mostró su «enorme alegría» por el anuncio de alto el fuego de ETA, una noticia que «esperaba desde hace cuarenta años» y que exigirá que «todos cumplamos con nuestros deberes». «Espero que quien no lo haga, pague un precio, en votos si es un político, porque puedo entender la falta de fe, pero no la falta de inteligencia», subrayó.

 

Imanol Arias, que fue amenazado por ETA en 2000 después de que el 23 de enero de ese año leyera un manifiesto en el que exhortaba a la organización terrorista a abandonar las armas durante la multitudinaria manifestación tras el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, reconoció ayer que se siente «contento», aunque «con todas las cautelas». «Será un proceso complejo, largo, con muchas aristas» en el que «los políticos, los periódicos, los ciudadanos, todos tenemos que hacer nuestros deberes».

De momento, el actor vizcaíno cree que el anuncio de ETA es motivo para estar «contento». «He abierto una botella de vino, sin ETA sabe mejor. Yo no soy independentista, pero tengo amigos que sí lo son, y sé que ahora lo van a decir con más tranquilidad, y yo también les voy a decir con más tranquilidad lo que pienso».

 

MIGUEL INDURÁIN (Ex ciclista)

 

El ex ciclista recibió el anuncio del alto el fuego permanente como «una buena noticia» y «un paso adelante», aunque pidió «prudencia» y apostó por «el diálogo». «El que no haya violencia siempre es una buena noticia. No obstante, hay que estudiar el asunto detenidamente», matizó el ex ciclista navarro.

 

Para el quíntuple campeón del Tour de Francia «el deseo final de la gente es vivir en paz, y para que esto ocurra se elige a los políticos. Ellos son los que tienen que hablar de estas cosas. Lo único que queremos los ciudadanos es vivir más tranquilos».

 

JOSÉ GURREA (Ginecólogo)

 

El ginecólogo bilbaíno pone «en duda» que ésta sea la tregua definitiva. Pese a que entiende que se trata de una «buena noticia», Gurrea insiste en que «las peticiones que hace ETA basadas en la territorialidad, la autodeterminación y los presos son inasumibles por el Estado de Derecho». En cualquier caso, llama la atención sobre la «expectativa de tranquilidad que se abre para muchas personas que vivían con el aliento en la nuca y que hoy se sentirán un poco más liberadas». Gurrea lanza una reflexión al aire. «Han anunciado que dejan de matar, pero no he oído por ninguna parte que se vayan a disolver».

 

INMACULADA SARACHAGA (Directora de orquesta)

 

«La paz está en el camino», decía ayer una esperanzada Inmaculada Sarachaga. A juicio de la directora de orquesta alavesa, «hemos llegado al punto que todos ansiábamos. Tanto dolor gratuito no llevaba a ninguna parte. Ahora lo más importante es la tolerancia y el uso del diálogo».

 

La clave ahora es ésa: diálogo. «Todas las ideas, todos los planteamientos son buenos si se realizan en un marco de libertad y respeto. Todo lo que el pueblo decida en ese marco me parecerá bien. No hay que olvidar que siempre hay un lenguaje de acercamiento entre las personas, de paz. Y deberíamos no pensar sólo en nosotros mismos. Lo que nos enriquece a todos como sociedad es pensar también en los demás».

 

ANDONI ZUBIZARRETA (Ex futbolista)

 

A Zubizarreta el anuncio de la tregua le pilló en plena reunión de trabajo. Aunque no se atreve a pronosticar si éste será el anuncio definitivo del alto el fuego, tiene la «esperanza» de que sea «un paso más» dentro del largo y complejo proceso de paz que «todos deseamos». «Hoy es el día de construir y generar confianza. Me imagino que esta noche mucha gente podrá dormir más tranquila». La declaración de la tregua permanente es, a juicio del ex guardameta, una noticia ilusionante, aunque insiste en que «debemos tener los pies en el suelo. Decir menos y hacer más».

 

JAVIER CORCUERA (Catedrático de Dº Constitucional UPV)

 

«Creo que estamos en el final de la violencia, si entendemos que éste es un proceso largo», decía Corcuera. «Lo mejor sería la desaparición de ETA, pero mientras no llegue, al menos sería bueno que cesaran también la extorsión y la violencia de baja intensidad».

 

El catedrático de la UPV confía en que todos los partidos, y especialmente PP Y PSOE «estén de acuerdo en tiempos y contenidos del proceso. Y espero también que el alto el fuego no implique un precio político». El proceso debe ir acompañado, a su juicio, de un reconocimiento claro de que la violencia, al menos en democracia, «nunca ha estado justificada. Luego, quedará el problema de las heridas en la convivencia producidas por el terrorismo, que serán de larga y difícil cicatrización».

 

JOSÉ ALBERTO PRADERA (Empresario y ex diputado general de Vizcaya)

 

José Alberto Pradera da por terminada la violencia. «En un país moderno y rico no es posible el terrorismo. Esto se ha acabado porque el tema no daba más de sí, hace tiempo que ya no daba más de sí y el terrorismo estaba más fuera de su tiempo que nunca», explica.

 

Es, por tanto, un tiempo nuevo, con muchos retos por delante. «Todo el mundo debe tener la habilidad suficiente para hacer algo positivo. Espero que hasta el PP se sume al proceso, porque si están todos se acabará antes». El ex diputado general de Vizcaya reclama generosidad por parte de todos. «Ya sé que es difícil pedírsela a quien más ha sufrido, pero por otra parte supongo que ellos serán quienes deseen con mayor fuerza que nadie más muera».

 

DARIO URZAY (Artista)

 

«A mí me parece una buenísima noticia. Sólo puedo reaccionar con satisfacción, con alegría y esperanza», afirma Darío Urzay, artista vasco con una sólida carrera internacional. «Yo creo que por primera vez tenemos una imagen de la paz fijada en el futuro, pero, de momento, es sólo una imagen que espera ser construida. La paz ha de construirse y, de cimentarse, y esperemos que se cimente bien».

 

MARÍA JESÚS CAVA (Historiadora)

 

«La sociedad civil vasca ha hecho gala de una gran resistencia y ha puesto en evidencia una gran voluntad de construir su futuro sin violencia», comentaba la profesora e historiadora minutos después de conocer el comunicado de la banda terrorista. Cava entiende que si la tregua sigue adelante «habrá un entusiasmo contenido en la sociedad vasca, contenido ante la posibilidad de que se frustre como ha pasado en anteriores ocasiones. Por eso creo que el paso debe darse sin titubeos y convirtiendo lo permanente en definitivo».

 

La profesora de Deusto está convencida de que, como dice el comunicado, «si la ética y el sentido solidario presiden la acción política se conseguirá superar el conflicto y construir una paz basada en la justicia. Ahora bien, algunas ideas de ese comunicado puedan sonar contradictorias con esa expectativa. No obstante, me parece que si ETA diera marcha atrás se generaría un desconcierto absoluto en la sociedad».

 

LUIS DE PABLO (Compositor)

 

A Luis de Pablo la noticia le sorprendió en un tren de cercanías de Madrid, donde vive desde hace mucho tiempo. Allí resumía sus sentimientos en una sola palabra: «Esperanza. No puedo decir otra cosa, porque no soy profeta, pero prefiero creer que el anuncio es sincero y entonces la esperanza debe ser obligatoria».

 

De Pablo no sabe lo que se está cociendo en este momento, pero está convencido de que «habrá una verdadera revolución en la clase política. Quisiera que esta esperanza dé paso a algo positivo, que nos permita pedir lo que parecía imposible: que sirva para una convivencia pacífica».

 

 

Este reportaje ha sido elaborado por Carmen Barreiro, J. A. González Carrera, Iñaki Esteban y César Coca. Publicado en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La historia de la banda contada por EL CORREO

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 2:11, Categoría: General

 

ETA, una historia de muerte y destrucción

 

 

Una organización creada por estudiantes nacionalistas radicales se convirtió en una banda terrorista que ha matado a más de 800 personas y herido a miles

 

Cuenta un miembro de ETA de mediados de los sesenta que, en una ocasión, él y un compañero se dirigieron al responsable de material de la banda y le pidieron que les facilitara unos alicates para robar un coche. «Los alicates de la Organización están en Iruña», respondió con toda seriedad el aludido.

 

Aquella ETA 'naif', que escondía en Pamplona los únicos alicates que tenía o que no podía cometer atracos entre semana porque los activistas más entrenados estaban en el colegio, dejó pasó a la pesadilla de una organización terrorista que ha matado a 840 personas y herido a miles y que ha provocado, en los últimos diez años, unas pérdidas superiores a los 8.000 millones de euros, aparte de frenar el crecimiento de la economía vasca entre el 10% o el 25% del PIB anual, según el estudio que se tenga en cuenta. Una ETA, además, que ha perdido a 153 miembros en muertes violentas.

 

La organización de los alicates, la misma que hoy fabrica bombas con teléfonos móviles, comenzó su andadura a finales de 1958, adoptando el nombre de Euskadi Ta Askatasuna, después de descartar la denominación de Aberri Ta Askatasuna porque el acróstico, ATA, en euskera significa pato y parecía poco serio. Nació rompiendo con el nacionalismo tradicional, del que procedían buena parte de sus integrantes. La ruptura estaba motivada por la decepción de una parte de la juventud nacionalista por la pasividad de sus mayores -el PNV- ante el franquismo. Para distanciarse de la resignación del nacionalismo tradicional, el activismo constituye una de las señas de identidad de la nueva organización, que se estructura en torno a varias ramas, una de las cuales es bautizada como 'rama de acción'. En 1962, en la I Asamblea, se sustituye esta denominación por la de 'rama militar', dejando mucho más claro el espíritu que anima al grupo.

 

Los primeros atentados de ETA tienen lugar en diciembre de 1959 y consisten en la colocación de tres bombas, una en Vitoria, otra en Bilbao y otra en Santander. En 1960, de manera accidental, se habría producido la primera víctima mortal de ETA. Se trataría de la niña Begoña Urroz Ibarrola, fallecida en San Sebastián al estallar una bomba en una estación de tren. Los servicios policiales de la época atribuyeron este atentado a grupos anarquistas, por coincidir con otros de ese cariz ideológico cometidos en otras ciudades en fechas cercanas. Miembros de ETA de los sesenta aseguran que nunca oyeron hablar de ese atentado dentro de la organización. La autoría nunca fue asumida por ETA, aunque un listado de acciones del grupo terrorista intervenido en 1992 al dirigente etarra 'Txelis' incluye la bomba de 1960. El que fuera vicario general de San Sebastián, José Antonio Pagola, en su libro 'Una ética para la paz. Los obispos del País Vasco 1968-1992' (Idatz), sostiene también que esa niña fue la primera persona asesinada por ETA.

 

ACTIVISMO

 

Las primeras víctimas intencionadas no vendrían hasta ocho años más tarde, cuando el miembro de ETA Txabi Etxebarrieta mató por la espalda al guardia civil José Pardines. Horas más tarde, la Guardia Civil dio muerte al propio Etxebarrieta. «La muerte de Txabi constituyó un mazazo -cuenta Teo Uriarte en sus memorias (Mirando atrás. De las filas de ETA a las listas del PSE. Ediciones B)- Era el más intelectual de todos, el menos dado al activismo. Quizás el más consciente de dónde estaba metido. Y prácticamente se dejó matar. A los demás, conscientes y asustados a la vez, nos roían las ganas de venganza, sobre todo, la necesidad de dar algún tipo de respuesta que demostrara que ETA no estaba acabada. Creo que fue, sobre todo, el recuerdo del amigo lo que nos llevó a iniciar la macabra espiral de violencia que aún hoy padece Euskadi. Una reacción fundamentalmente emotiva».

 

La reacción «emotiva» fue el asesinato del policía Melitón Manzanas. El Gobierno respondió con la declaración del estado de excepción y el incremento de la represión, haciendo buena la teoría de la acción-represión-acción que ETA había adoptado, en el año 1965, en su IV Asamblea. Una teoría de gran calado para una organización que tenía entonces un aparato militar formado por seis hombres, una pistola y cinco subfusiles.

 

TEORÍAS REVOLUCIONARIAS

 

En ocasiones, la organización ha presentado su violencia como la consecuencia de un determinismo histórico que le ha empujado a continuar una trayectoria anterior de enfrentamientos armados. «ETA no existía hace 150 años, ni hace 100, ni tan siquiera hace 44 años. Pero sí existieron unos precedentes como Zumalacárregui, el cura Santa Cruz e incluso un PNV que, en dos guerras carlistas y en 1936, empuñaron firmemente las armas», afirmaba la banda en un comunicado difundido el 21 de mayo de 1980. Su opción por la violencia es, sin embargo, voluntaria, elegida libremente por considerarla más eficaz para lograr sus propósitos.

 

En su decisión de usar las armas está presente no sólo la reacción ante la ineficacia del nacionalismo para combatir al régimen de Franco, sino también la influencia de las teorías y los movimientos revolucionarios y descolonizadores de la época. La lucha argelina por la independencia o la revolución cubana cautivan a los miembros de ETA que se disponen a aplicar en el País Vasco estos modelos. La influencia de estas ideas llega a través del 'Vasconia', de Krutwig, y se plasma en el documento 'La insurrección en Euskadi', que sale de la III Asamblea, en 1963. Sin embargo, fue la V Asamblea, celebrada en dos partes, a caballo entre los años 1966 y 1967, la que tuvo una influencia determinante en la historia posterior de ETA, tanto en lo ideológico, por la aportación del concepto de nacionalismo revolucionario, como en lo organizativo, al adoptar la estructura de frentes: el 'militar', el 'cultural', el 'político' y el 'económico', convertido luego en 'frente obrero'.

 

De la V Asamblea nació la ETA que, un año después, iniciará la carrera de muertes propias y ajenas. Pardines, Etxebarrieta, Manzanas son los primeros de esa larga lista. La represión desencadenada por estos hechos conduce a la cárcel en 1969 a una parte significativa de los cuadros de ETA, entre ellos Mario Onaindia, Teo Uriarte, Jokin Gorostidi, Javier Izko de la Iglesia, José María Dorronsoro y Javier Larena, para los que se pedirá la pena de muerte cuando, un año más tarde, se sienten en el banquillo del Consejo de Guerra de Burgos, junto a otros diez acusados.

 

El Consejo de Guerra se convirtió en un factor propagandístico antifranquista de primer orden, tanto en España como en el extranjero. Y en Euskadi convirtió a ETA en una organización referencial para una gran cantidad de jóvenes, que, después del proceso de Burgos, se acercó a la banda para enrolarse en sus filas. Bajo el liderazgo de Eustakio Mendizabal, 'Txikia', un nuevo grupo de dirigentes se encargó de reorganizar el maltrecho grupo y de encuadrar a las docenas de nuevos militantes.

 

MILITARISMO

 

'Txikia' sustituyó a Juan José Etxabe, 'Haundixe', como jefe del 'frente militar', tras la ruptura de la organización producida con motivo de la VI Asamblea, en la que el grueso del 'frente militar', con el apoyo de Emilio López Adán, Julen Madariaga o Federico Krutwig, se desvinculó del resto de la organización y se constituyó como ETA-V Asamblea.

 

'Txikia', secundado por jóvenes militantes como Txomin Iturbe, José Miguel Beñarán, 'Argala', José Antonio Urrutikoetxea, 'Ternera', o Peixoto, se encargó de poner en pie la nueva organización y, al mismo tiempo, intensificar su activismo mediante la colocación de muchas más bombas que hasta entonces y la realización de atracos para financiar a ETA-V.

 

El nuevo grupo nace con una aversión hacia los debates ideológicos que habían tenido lugar en ETA a lo largo de los sesenta y que, a menudo, habian sido fuente de conflictos internos. 'Txikia'y sus seguidores tienen la percepción intuitiva de que la acción es el factor que provoca la superación de las diferencias y mantiene la unidad, frente a los debates ideológicos. Esa generación acabará haciendo de ETA una organización exclusivamente militar, de la que desaparecen las asambleas como escenario de discusión política. En las tareas de reorganización que realizan 'Txikia' y su gente tiene una importancia fundamental la integración en la banda de una parte de las juventudes del PNV. A partir del verano de 1971, la actividad etarra se acelera. Al año siguiente, además de un elevado número de atentados, ETA realizó su primer secuestro económico: el del industrial Lorenzo Zabala, que tendrá una gran repercusión social. El propio 'Txikia' fue víctima de la dinámica en la que se había embarcado ETA: el 19 de abril de 1973 fue abatido por disparos de la Policía en Algorta, después de una agitada persecución por las calles.

 

Sin embargo, la desaparición del líder no frenó la actividad de la banda, que continuó con el plan que ultimaba cuando murió Mendizabal: el secuestro del entonces vicepresidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco. Al ser designado presidente y reforzada su escolta, ETA renunció al secuestro y decidió intentar el asesinato. El magnicidio se consumó el 20 de diciembre de 1973, con un atentado espectacular que atrajo sobre sus autores la mirada de todo el mundo y proporcionó a ETA otra baza propagandística.

 

«Entonces era casi folclórico pensar que ETA, que hasta ese momento sólo había asesinado a tres personas en el País Vasco, se iba a atrever a atentar en Madrid y contra el presidente del Gobierno. Nos equivocamos», reconocería muchos años después el entonces responsable de la Seguridad del Estado, el general Eduardo Blanco.

 

La fascinación que ocasionó el asesinato de Carrero impulsó la letalidad de la violencia etarra: de los seis muertos de 1973, se pasó a diecinueve en 1974, entre ellos once civiles asesinados con una bomba colocada en la cafetería Rolando de Madrid. La banda mantuvo el nivel de atentados mortales a medida que se aproximaba el final del franquismo: dieciséis en 1975; diecisiete en 1976 y doce en 1977, año de las primeras elecciones democráticas.

 

Tras la masacre de civiles provocada en 1974 en Madrid, se produjo la ruptura de ETA en dos ramas: la militar y la político militar. No fueron razones ideológicas, ni políticas, sino de carácter organizativo. Los 'milis' -encabezados por 'Argala'- defendían, ante la posibilidad de que en España se instaurara un régimen democrático, la conveniencia de separar el grupo militar, clandestino, de los «organismos de masas» afines que debían operar en la legalidad.

 

Los 'polimilis' eran partidarios entonces de crear una organización que abarcara tanto las actividades militares como las políticas. Tres años después rectificaron esta teoría y se acercaron a los postulados de 'Argala', aunque las dos facciones no volvieron a unirse.

 

El establecimiento de la democracia encuentra a ETA dividida en dos ramas que compiten en actividad violenta. Y, muy pronto, en 1978, se organizó una tercera: los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA), impulsados por elementos separados de las dos facciones oficiales de ETA y por miembros del movimiento asambleario.

 

INTENTOS DE NEGOCIACIÓN

 

Con el final del franquismo se produjeron los primeros esfuerzos por persuadir a la banda de que abandonara la violencia y se sumara al proceso democrático que comenzaba a abrirse en España. La primera reunión entre una rama de ETA y un representante del Gobierno español tuvo lugar en noviembre de 1976 en Ginebra. El entonces comandante Ángel Ugarte, jefe de los servicios de inteligencia en el País Vasco, se citó con los dirigentes de ETA (pm) Xabier Garaialde, 'Erreka', y Jesús María Muñoa, 'Txaflis'. Tras esta entrevista, se concertó una segunda reunión, en diciembre, también en Ginebra, a la que, además de los dirigentes 'polimilis', acudió una representación de ETA militar, formada por José Manuel Pagoaga, 'Peixoto', y José Luis Ansola Larrañaga, 'Peio el Viejo'.

 

El Gobierno propuso a las dos ramas de la organización que declararan una tregua de varios meses para discutir posibles medidas de amnistía. En la reunión, los etarras escucharon los planes de reforma política del Gobierno de Adolfo Suárez. Pero el intento fracasó. ETA militar calificó de «desvergüenza» la propuesta gubernamental. 'Peixoto' afirmó que no tenía nada que hablar con los militares y que, «si querían negociar algo, que diesen la amnistía total y las libertades y que después pidiesen otra entrevista». Los tanteos con los 'polimilis' prosiguieron, pero tardaron cinco años en fructificar.

 

En 1977, ETA (pm) sufrió otra ruptura, protagonizada por sus comandos especiales (bereziak), disconformes con la línea que propugnaban Eduardo Moreno Bergaretxe, 'Pertur', y Garaialde, partidarios de crear un partido político. Los 'bereziak', liderados por Eugenio Etxebeste, Francisco Múgica y Miguel Angel Apalategi, rompieron con ETA (pm) y se pasaron con armas y bagajes a ETA m, no sin antes haber hecho desaparecer y asesinar a 'Pertur', según el convencimiento de su familia.

 

La llegada de los escindidos de ETA (pm) permitió a los 'milis' iniciar, a finales de 1977, una gran ofensiva terrorista contra la naciente democracia. 'Argala' y sus compañeros propugnaron que los partidos vascos no se presentaran a las elecciones. Pero nadie siguió la consigna: ni los partidos ni los ciudadanos, que acudieron masivamente a votar, expresando su confianza en el proceso de recuperación de las libertades que se iniciaba entonces.

 

Ese revés político parece estar en el origen de la formulación de una nueva doctrina estratégica que ETA divulgó en febrero de 1978. Hasta entonces, los teóricos de la banda habían mantenido la esperanza de que la actividad terrorista fuera capaz de provocar una insurrección general que condujera a la derrota del Estado. A partir de entonces, la organización asume que no puede derrotar al Estado, pero cree que tampoco puede ser derrotada por éste. 'Argala' elabora la nueva teoría: la actividad terrorista persigue forzar al Estado a sentarse a una mesa en la que tendría que reconocer la autodeterminación del País Vasco y las exigencias contenidas en la Alternativa KAS. Porque ETA sólo consideraba negociables los plazos de aplicación de sus demandas: «Los contenidos de la Alternativa son innegociables y tienen un carácter de mínimos, que deben ser tomados en su totalidad y no punto por punto». Así se expresa el representante de ETA en una reunión de KAS del 27 de agosto de 1987. Únicamente «pueden ser objeto de negociación los plazos y los mecanismos de aplicación de dichos puntos», apostilla.

 

Los procesos de elaboración de la Constitución y del Estatuto, así como los primeros siete años de democracia, estuvieron salpicados de una actividad terrorista intensísima. Entre 1978 y 1984 se registraron una media de 235 atentados al año, que dejaron un saldo medio de 56 asesinatos. ETA militar fue la responsable principal de esta ofensiva, ya que, a principios de 1978, tiene alrededor de 500 miembros organizados en células armadas y durante varios años fue capaz de organizar un nuevo comando cada once días.

 

MÁS OBJETIVOS

 

Para mantener ocupado a tanto activista, ETA amplió los colectivos que estaban en su punto de mira. Primero habían sido policías y guardias civiles, después vinieron los supuestos confidentes, luego alcaldes franquistas, militantes de UCD, de AP, militares, supuestos traficantes de droga, empresarios, bancos, objetivos ligados a Iberdrola y la central de Lemóniz, infraestructuras económicas, periodistas, ertzainas... Todo valía para sostener la ofensiva terrorista, incluso a riesgo de provocar una involución política, como a punto estuvo de ocurrir con el golpe fallido del 23 de febrero de 1981.

 

A partir de 1985, la respuesta del Estado y la colaboración policial de Francia empezó a debilitar poco a poco a la organización terrorista, aunque no hasta el punto de parar su actividad. Desde 1985, el número de atentados se redujo. Pero la banda intentó compensar esa debilidad con el empleo de coches bomba -responsables de masacres como la de Hipercor (21 muertos), y la del Cuartel de Zaragoza (11 muertos)- y la extensión del terrorismo fuera del País Vasco.

 

En 1989 se celebraron las conversaciones de Argel, que concluyeron en un fracaso, al igual que todos los intentos realizados antes y después de ese año, como el que tuvo lugar en 1999 en Suiza.

 

La gran crisis de ETA se produjo el 29 de marzo de 1992, cuando una investigación de la Guardia Civil permitió localizar y detener en Francia a todos los miembros de la dirección de la banda. Aquella operación policial rompió con el mito de la imbatibilidad etarra. Por primera vez, en el seno de la organización y en su entorno político se temió una derrota «militar».

 

Como respuesta, la banda decidió pasar a asesinar a los adversarios ideológicos, a los miembros de los dos grandes partidos nacionales, el PP y el PSOE. Fruto también de aquella crisis fue la modificación de la estrategia de negociación de 1978. En 1995 se dio a conocer la Alternativa Democrática, que ya no buscaba un acuerdo con el Estado, sino la creación de un frente nacionalista que avanzara unilateralmente hacia la independencia.

 

El acuerdo entre ETA, el PNV y EA del verano de 1998, que propició la tregua iniciada en septiembre de ese año y mantenida hasta diciembre de 1999, fue el resultado de esa estrategia soberanista, que se plasmó también en la Declaración de Estella. Sin embargo, las exigencias de ETA forzaron la ruptura del acuerdo, el final de la tregua y la vuelta a los asesinatos de los constitucionalistas vascos para expulsarlos del espacio político.

 

Como reacción a esta 'limpieza ideológica', los dos grandes partidos suscribieron el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, que dio cobertura a la Ley de Partidos y permitió la ilegalización de Batasuna. Desde 1998, la Justicia ha perseguido todas las estructuras políticas afines a la banda por su connivencia con el grupo terrorista. Este conjunto de medidas, unidas a un eficaz acoso a la propia banda, llevaron, a partir de 2003, a la organización a los momentos más bajos de su historia.

 

 

Una información de Florencio Domínguez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El fracaso de Argel

 

 

Preparar el inicio de los contactos oficiales llevó tres años ETA y el Gobierno conversaron durante tres meses en Argel en 1989

 

El primer paso para las conversaciones de Argel fue un accidente de tráfico provocado en 1986 en Arcangues, pequeña localidad vascofrancesa situada cerca de Bidart. El detonante que motivó la decisión de ETA de romper aquellas conversaciones fue una manifestación multitudinaria celebrada en Bilbao, a instancias del lehendakari Ardanza, el 18 de marzo de 1989. En medio, tres años de preparativos y atentados brutales convertidos en pulsos entre el Gobierno y la banda terrorista, que culminaron con tres meses de tregua acompañados de conversaciones sin resultado alguno.

 

El año 1986 comenzó con rumores sobre la supuesta voluntad de diálogo de los jefes de ETA y con las reuniones, celebradas en el mes de abril, entre representantes del PNV y de Batasuna, en Durango y Bergara, para hablar sobre esa posible negociación. A las autoridades francesas les llegaban los ecos de esos movimientos, pero carecían de información fiable acerca de lo que estaba ocurriendo, así que decidieron obtenerla de primera mano. Agentes de la PAF de Hendaya, a las órdenes del comisario Joel Cathalá, localizaron a Txomin Iturbe y, el 27 de abril, provocaron intencionadamente un accidente de tráfico al colisionar contra su vehículo. Lo detuvieron y lo llevaron a comisaría a fin de conversar con el entonces máximo dirigente etarra.

 

Tras aquel arresto, realizado por la PAF con intención de conocer lo que estaba ocurriendo dentro de ETA, Iturbe fue encarcelado en la prisión de Gradignan y condenado a tres meses de cárcel. En julio, tras cumplir condena, el dirigente etarra fue deportado a Gabón de donde se trasladó a Argelia. El país magrebí había mostrado en el pasado sus simpatías por la banda terrorista, tanto que en los años setenta había dado adiestramiento a más de sesenta miembros de las dos ramas de ETA y que, al menos hasta 1984, siguió dando formación en el uso de armas a los activistas de esta organización.

 

La presencia de Iturbe en la capital magrebí se convirtió en un foco de atracción de miembros de la banda terrorista. Hasta una treintena de etarras se refugiaron en Argelia enviados por los responsables de la organización para ponerlos a salvo de la persecución policial que Francia había comenzado a aplicar de manera efectiva y sistemática contra ETA.

 

El primer contacto de un enviado del Ministerio del Interior español con Txomin Iturbe tuvo lugar el 12 de noviembre de 1986. El enlace fue el abogado Jorge Argote, defensor de agentes de las fuerzas de seguridad, que tuvo un tormentoso encuentro con el dirigente etarra. Después pasarían por Argel mandos policiales como el comisario Manuel Ballesteros o el secretario de Estado para la Seguridad, Julián Sancristóbal.

 

Los contactos se interrumpieron en febrero de 1987 a causa de la muerte de Txomin Iturbe al caerse del tejado de un edificio de Medea que estaban habilitando como residencia para la colonia etarra, aunque el Gobierno argelino diría que fue un accidente de tráfico para intentar ocultar el alto número de terroristas a los que daba alojamiento. En julio, el Gobierno español accedió, como había pedido Iturbe antes de su muerte, a trasladar al dirigente de ETA Eugenio Etxebeste, 'Antxón', desde Ecuador, donde estaba deportado, a Argelia, para tener un interlocutor. El delegado del Gobierno en Euskadi, Julen Elgorriaga, fue el encargado de desbrozar el terreno con 'Antxón'.

 

Atentado de Hipercor

 

La actividad terrorista se intensificó en el año 87 ya que ETA tenía puesta su mira en las conversaciones que estaban gestándose en Argelia. Fue el año de atentados como el de Hipercor o el de la Comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza. Un total de 52 víctimas mortales hicieron de 1987 el año con más personas asesinadas desde 1980. En febrero del año siguiente, cuando parecía que se empezaba a concretar la posibilidad de unos contactos oficiales, ETA, con ayuda de activistas del MIR chileno, secuestró en Madrid al empresario Emiliano Revilla y lo mantuvo retenido durante 249 días, lo que hizo que hasta finales de 1988 fuera un 'tiempo muerto' a efectos de las negociaciones.

 

El 8 de enero de 1989, ETA anunció una primera tregua de quince días, coincidiendo con la captura por parte de la Policía francesa de 'Josu Ternera' número uno de la banda. Ese anuncio hizo posible fijar la fecha de la primera reunión oficial, el 14 de enero, entre los representantes de ETA -Eugenio Etxebeste, Ignacio Arakama y Belén González- y los del Gobierno: el secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, y el delegado del Gobierno en Murcia, el socialista vasco Juan Manuel Eguiagaray.

 

Seis reuniones

 

Aquella fue la primera de una serie de seis reuniones desarrolladas bajo el patrocinio del Gobierno argelino. Las cinco primeras estuvieron dedicadas a revisar la historia reciente desde los años de la Transición. Fueron reuniones distendidas sin mayores complicaciones, en las que, por parte de ETA, sólo 'Antxón' tomaba la palabra.

 

El 22 de marzo, sin embargo, el ambiente cambió radicalmente. El representante etarra exigió el traslado a Argelia de varios dirigentes de la banda encarcelados en Francia, la creación de un foro de conversaciones entre el PSOE y HB y pasar a una fase de «negociaciones políticas». Cuatro días antes se había celebrado una manifestación en Bilbao convocada por el lehendakari Ardanza y la mesa de Ajuria Enea que había sacado a la calle a decenas de miles de personas para reclamar la paz. La dirección de ETA, desde Francia, valoró que aquella iniciativa era una bofetada a sus planes y endureció su postura.

 

Las exigencias de Etxebeste fueron rechazadas por Vera y Eguiagaray, a pesar de lo cual ETA sacó un comunicado el día 28 presentándolas como un acuerdo entre las partes. El Gobierno se negó a confirmar este supuesto acuerdo, lo que motivó un primer ultimátum de ETA que acabó con la ruptura de las conversaciones el 4 de abril. Tres días más tarde se reanudaban los atentados

 

 

Una información de Florencio Domínguez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El intento infructuoso del PP

 

 

Una delegación del Gobierno Aznar se reunió en mayo de 1999 con 'Antza' y Belén González Peñalva. El único acuerdo fue fijar otra cita que jamás se produjo

 

El 3 de noviembre de 1998 el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, autorizaba públicamente por primera vez el inicio de contactos con ETA. La organización terrorista había decretado un alto el fuego indefinido en septiembre de ese mismo año y, dos meses después, el Ejecutivo del PP daba un paso al frente en el tablero del incipiente proceso de paz. Lo hacía influido por los más recientes acontecimientos -las declaraciones de portavoces etarras en la BBC, que aseguraban que «esta generación no volverá a coger las armas», o el encaje institucional de la izquierda abertzale tras las elecciones autonómicas del 25 de octubre-, pero también por el clima de esperanza que calaba cada vez más hondo en la sociedad española o por los tanteos previos de miembros del denominado MLNV, como el abogado Iñigo Iruin. Atrás quedaba en ese momento la primera reacción del entonces ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, que, el 16 de septiembre, nada más conocerse el anuncio de tregua, advirtió de que podía ser una «trampa». El mismo mensaje que repetiría hasta la saciedad tras la ruptura del alto el fuego.

 

Pero en aquellos momentos, un año antes, nada hacía presagiar el desenlace y, pese a que Mayor nunca creyó en la tregua, el Gabinete Aznar manejaba la hipótesis de que ETA había asumido que su decisión era irreversible. Espoleado por la convicción de que si movía ficha la banda lo haría también, el presidente hizo públicas sus intenciones, una declaración que llevó a la organización a aceptar el contacto directo con el Gobierno, según admitió Mikel Albizu, 'Antza', en la reunión -infructuosa y meramente exploratoria- que tuvo lugar medio año después en Zurich, según la versión comúnmente aceptada, si bien diversas fuentes apuntan que los propios protagonistas reconocieron que la cita no tuvo lugar en esa ciudad y ni siquiera en Suiza.

 

Se celebrase donde se celebrase, el encuentro ha vuelto últimamente con fuerza a las primeras planas después de que el PP haya salido a la calle para manifestarse en contra del posible diálogo entre ETA y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y de que el propio Aznar haya negado que negociara con la banda y subrayado que su Ejecutivo sólo acudió a aquel encuentro a conmprobar si los etarras «estaban o no dispuestos a rendirse». El diario 'Gara' publicó inmediatamente el acta de la reunión redactada por los terroristas, según la cual uno de los interlocutores del Gabinete popular habría dejado claro que «no pensamos que se vayan a rendir, no venimos a la derrota de ETA». El PNV no ha perdido la ocasión de echar en cara al PP su incoherencia y el PSOE incluso ha editado un «'diario de la memoria'» que recopila las declaraciones de Aznar durante la tregua.

 

En aquel tiempo, los 'tira y afloja', los reproches y los recelos entre el Gobierno y la banda fueron una constante. ETA aspiraba, por ejemplo, a la intervención de un mediador extranjero, una exigencia a la que el Ejecutivo, sumamente reacio a 'internacionalizar el conflicto', siempre se negó. También provocó tensiones la filtración del encuentro que la delegación gubernamental que después repetiría interlocución en Suiza -el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos; el secretario de Estado para la Seguridad, Ricardo Martí Fluxá, y el sociólogo y asesor personal de Aznar Pedro Arriola- mantuvo en diciembre con los dirigentes de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Rafa Díez Usabiaga y el mencionado Iruin en un chalé de la localidad burgalesa de Juarros. La noticia de la reunión se publicó poco después y llevó a EH a cancelar futuras posibles citas con el Ejecutivo.

 

Desconfianza mutua

 

En ese clima de desconfianza mutua -que determinaría ya desde el principio el fracaso de las conversaciones- se produjo el encuentro, el 19 de mayo de 1999, al que ambas partes llegaron sin ganas de implicarse a fondo, por diferentes motivos. Los contactos del Gobierno con ETA se producían de forma paralela al proceso de acumulación de fuerzas nacionalistas que había comenzado con la firma del pacto de Lizarra en septiembre de 1998, cuatro días antes de que se anunciara la tregua. De hecho, el alto el fuego fue posible por el acuerdo que la banda había alcanzado un mes antes con el PNV y EA y, desde entonces, se habían dado distintos pasos para establecer un frente soberanista, como el acuerdo parlamentario con EH que, justo la víspera de la reunión supuestamente celebrada en Zurich, había anunciado el lehendakari Ibarretxe. La estrategia de ETA pasaba en aquellas fechas por avanzar hacia la independencia mediante la acción unilateral del conjunto del nacionalismo y no a través de la negociación con un Ejecutivo que, por su parte, tampoco estaba dispuesto a hacer concesiones en materia de autodeterminación, territorialidad o salida de las fuerzas armadas de Euskadi, más allá del acercamiento y progresiva aplicación de beneficios penitenciarios a los presos. Además, por aquel entonces, la Policía había logrado infiltrar a un 'topo' en el 'comando Donosti', que propició la caída de esta célula en marzo de 1999 y permitió al Ejecutivo estar al tanto de los movimientos de la banda.

 

De hecho, la reunión, de poco más de dos horas y media, apenas pasó de la exploración mutua del terreno, con largas disgresiones dedicadas a la vía más idónea para hacerla pública, la seguridad, los canales de comunicación que podrían establecerse en adelante entre ETA y el Gobierno, la necesidad de no «repetir los errores» de Argel o los velados reproches de 'Antza' a Zarzalejos, Fluxá y Arriola por la detención en marzo de aquel año en París de José Javier Arizkuren Ruiz, 'Kantauri'. Le acompañaba Belén González Peñalva, 'Carmen' -hoy recién extraditada por Francia- que se limitó a tomar notas de lo que decían los otros cuatro interlocutores y un intermediario, papel que desempeñó el obispo de San Sebastián -entonces prelado de Zamora- Juan María Uriarte. Igual que en las conversaciones de Argel, donde también estuvo presente, González Peñalva no llegó a despegar los labios.

 

El único acuerdo al que llegaron las partes fue el de fijar una nueva cita en la que tanto la banda como los enviados de Aznar deberían aportar sus respectivas propuestas para «favorecer salidas», según sugerencia del obispo Uriarte. No obstante, el segundo encuentro jamás llegó a producirse porque los acontecimientos se precipitaron. A finales de agosto, ETA anunció su ruptura con el Gobierno, al que acusaba de «sabotear» las conversaciones y utilizarlas con fines policiales y electoralistas. En octubre la interlocutora 'Carmen' fue detenida en Pau cuando reclutaba nuevos miembros para la banda, que ya tenía decidido retomar la actividad armada y que así se lo había comunicado a PNV y EA en julio. Poco después, a principios de noviembre, el Gobierno hizo un último intento, por carta, de reiniciar el diálogo, con condiciones: el Ejecutivo se negaba a aceptar la nueva interlocución de la banda -'Ternera', 'Kubati' y 'Kantauri'- y limitaba la agenda a los presos y a la entrega de armas. Nunca llegó a producirse. Los terroristas anunciaron su decisión de volver a empuñarlas el 28 de noviembre y el artífice de la reunión de Zurich, 'Antza', impuso la estrategia de atentados contra cargos del PP y del PSOE y encabezó así una de las etapas más sangrientas de la banda.

 

 

Una información de Olatz Barriuso publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La izquierda abertzale tras ETA

 

 

Una sucesión de siglas ha representado a un magma político y social cuya garantía de cohesión ha sido siempre la banda terrorista

 

El 29 de noviembre de 1999, al día siguiente de que ETA anunciase la ruptura de su última tregua, Arnaldo Otegi leyó en nombre de Euskal Herritarrok una declaración que comenzaba así: «Seguimos manifestando que el proceso democrático nacional abierto sigue vigente». En su comunicado de ayer ETA anuncia un «alto el fuego permanente» cuyo objetivo sería «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria». Estaba claro que, en 1999, para la izquierda abertzale oficial el «proceso democrático nacional» se situaba por encima del dato objetivo e inexorable de que ETA, un 'agente' en el conflicto, anunciara su regreso al asesinato. Es más, la decisión de la banda terrorista avalaba la necesidad de que el 'proceso democrático nacional' continuase hacia delante. El discurso de ayer fue exactamente el mismo. Una vez más, la lógica circular de la izquierda abertzale pivotaba en torno al dictado de ETA, fuese cual fuese su contenido.

 

Las palabras del presidente Rodríguez Zapatero, convencido de que nos encontramos «en el inicio del principio del fin», no son nuevas. La convicción de que la persistencia del terrorismo vasco iba contra los tiempos y contra toda lógica y la sensación de que HB era un globo pasajero que acabaría explotando por la propia acción de ETA ocupaba las páginas de una esperanza siempre incierta en los años 80. A comienzos de los 90, el entonces consejero de interior, Juan Mari Atutxa, se prodigó afirmando que «los presos no están por la lucha armada». PNV y EA se distanciaron del Pacto de Ajuria Enea confiando en que la izquierda abertzale sociológica se quedaría algún día sin la tutela de ETA. También por eso las frustraciones del pasado llevan a que nadie pueda estar completamente seguro de que esta vez será la definitiva. Entre otras razones porque la izquierda abertzale sigue nutriéndose del halo de misterio que rodea al terrorismo vasco: ¿cómo es que surgió ETA? ¿cómo logró transitar de la dictadura a la democracia? ¿cómo es que, a pesar de su ilegalización, han continuado movilizando electoralmente del orden de las 150.000 personas? y ¿cómo es que ETA sigue siendo un símbolo para los incondicionales y un tabú para toda la izquierda abertzale?

 

El logro más importante del terrorismo de ETA, conseguido asesinato tras asesinato y brutalidad tras brutalidad, ha sido la gestación de un entorno social compacto y sectarizado, que aún hoy constituye una 'sociedad dentro de la sociedad'. El germen de dicho entorno social fue apareciendo a medida que la espiral violenta arraigaba en el tardofranquismo. Euskadi Ta Askatasuna había surgido en el seno del nacionalismo como contestación generacional al desistimiento del PNV. El activismo de los jóvenes fundadores de aquellas nuevas siglas derivó en una utilización propagandística de una violencia que adquirió vuelo propio y acabó convirtiéndose en ideología. Tras el asesinato del guardia civil Pardines y la muerte de Txabi Etxebarrieta a manos de dicho cuerpo la espiral acción-represión-acción comenzó a adquirir una dimensión apreciable. Durante 1968 fueron más de 400 las personas detenidas. Pero para 1975, el año de la muerte de Franco, esa cifra se había multiplicado por diez. Cada día eran detenidas una media de quince personas en el País Vasco. Hasta la muerte de Franco, ETA había acabado con la vida de cuarenta y seis personas. Después multiplicaría esa cifra por veinte.

 

Ese incipiente movimiento, que desembocó en la actual izquierda abertzale, se gestó en el tardofranquismo y en especial en torno al Proceso de Burgos. La entonces llamada 'lucha antirrepresiva' constituía su caldo de cultivo fundamental. Se trataba de una identificación tangencial de importantes sectores de la población con el activismo etarra, aunque no se estuviera de acuerdo con sus métodos. Quizá por eso mismo los integrantes de ese movimiento inicial se mostraron perplejos ante el restablecimiento de las libertades. Ante las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977, lo que luego actuaría con la denominación Herri Batasuna abogó por la abstención. Sin embargo, aquella consigna rupturista, establecida por ETA-militar, no obtuvo mucho más eco que la abstención técnica: un 23,58%. Las elecciones ofrecieron una alta participación y supusieron la recuperación social de la memoria histórica con la victoria de PSOE y PNV en Euskadi. Sin embargo, hubo dos hechos que propiciarían la perpetuación del discurso rupturista cuando la reforma parecía asentarse también en el País Vasco. Por una parte, la continuidad de ETA, que condujo a que los efectos de la amnistía durasen sólo unos cuantos días. Por la otra, el reinicio del éxodo interior, de la movilización permanente con la convocatoria de la Marcha de la Libertad. Las cuatro columnas de aquella singular iniciativa, que habían partido el 2 de julio de 1977 desde Zarautz, Gernika, Salvatierra y Lodosa, respectivamente, confluyeron el 28 de agosto en las campas de Arazuri. Telésforo de Monzón fue el encargado de redactar la declaración de aquel acontecimiento, y lo hizo en su habitual estilo agónico: «Nuestro pueblo sigue encadenado... Día a día nuevos nombres pasan a engrosar la lista de nuestros caídos... ¿Que el pueblo de Euskadi se exprese! ¿Que decida!».

 

MESA DE ALSASUA

 

Ese mismo mes se constituyó la llamada Mesa de Alsasua con la participación de ANV, ESB, HASI y LAIA en «defensa de la territorialidad de Euskadi, oponiéndose a que se constituya el Consejo General preautonómico sobre tres provincias, y proponiendo la demora de su formación hasta que el pueblo navarro tuviera cauces auténticamente democráticos para manifestar su opinión al respecto». La Mesa de Alsasua se convirtió en Herri Batasuna en abril de 1978 en esa misma localidad Navarra. A la coalición entre los citados partidos -ninguno de los cuales existe ya- se le uniría el 19 de octubre de aquel mismo año una Junta de Apoyo formada, entre otras personas, por el propio Telésforo de Monzón, el sindicalista Jon Idígoras, el mítico portero Jose Anjel Iribar, Francisco Letamendía 'Ortzi', el alcalde de Bergara José Luis Elkoro, Jokin Gorostidi o Patxi Zabaleta. Herri Batasuna lograría 149.685 votos en las elecciones generales de 1979 en Euskadi. Un resultado que se convertiría en el suelo electoral que la izquierda abertzale ha mantenido hasta nuestros días.

 

HB hizo suya la Alternativa KAS, una plataforma ideada desde ETA ante el advenimiento de la democracia y que, con la elección de las Cortes Constituyentes, se convirtió en la tabla argumental para insistir por parte de la izquierda abertzale en que aquello no era una auténtica democracia. La Alternativa KAS abogaba por la «amnistía entendida tácticamente como liberación de todos los presos políticos vascos», la «legalización de todos los partidos independentistas, sin rebajar sus estatutos», la «expulsión de Euskadi de Guardia Civil, Policía Armada y Cuerpo General de Policía» y un Estatuto de Autonomía que integrase a Navarra, contemplase el reconocimiento de la soberanía nacional y el derecho a la creación de un Estado propio e independiente.

 

ETA CONTRA EL ESTADO

 

Pero el magma representado por Herri Batasuna encontraba sus fuentes de cohesión interna en su particular vivencia de la espiral que ETA mantenía viva en su estrategia contra el Estado y el propio sistema democrático. ETA era la garantía última de esa cohesión. La fórmula de la coalición entre partidos daría paso a la constitución de una Mesa Nacional, cuya composición parecía siempre dictada por un poder ajeno a las asambleas de HB. Como ocurría en el propio seno de ETA, la continuidad o no de la 'lucha armada' era un tema tabú para las bases militantes de la izquierda abertzale. No se conoce documento alguno que sugiriera la puesta en cuestión del recurso a la violencia. Los contados casos en los que miembros más o menos significados de HB quisieron mostrar su distancia acabaron silenciados de inmediato.

 

Esta es la divisoria más importante que ha distinguido la trayectoria de la izquierda abertzale respecto al resto de la sociedad: su disposición a digerir cuantas barbaridades pudiera cometer la banda terrorista. Una divisoria que tuvo dos años cruciales: 1987 y 1997. En 1987 ETA perpetró la matanza de Hipercor, causando 21 víctimas mortales, y el atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, asesinando a otras 11 personas. En julio de 1997, y después de una terrorífica serie de asesinatos de cargos públicos, ETA secuestró y asesinó al concejal popular Miguel Ángel Blanco. Con diez años de distancia, Barcelona, Zaragoza y Ermua representaron los jalones de una creciente reacción ciudadana contra el terrorismo de ETA. Pero aquellas mismas atrocidades, junto con el resto de asesinatos, generaron un fenómeno bien distinto en el seno de la izquierda abertzale: contribuyeron a anestesiar aún más a ésta, a garantizar su seguidismo respecto a la deriva etarra.

 

TECHO ELECTORAL

 

Herri Batasuna se convirtió en la plataforma electoral Euskal Herritarrok en septiembre de 1998, coincidiendo con la tregua anunciada por ETA y con la Declaración de Lizarra. La movilización permanente y el activismo con los que la izquierda abertzale había ido entretejiendo su 'sociedad dentro de la sociedad' cosecharon en las autonómicas de aquel año su récord: 223.264 votos. La izquierda abertzale había capitalizado en las urnas el intento de ETA de convertir su derrota en victoria mediante la concesión de una tregua que la ciudadanía vasca recibió con alivio y esperanza. Pero esa misma izquierda abertzale, que había ofertado una plataforma electoral amplia (EH) para disputar especialmente al PNV los frutos del alto el fuego no tuvo empacho en contraerse y dar paso a Batasuna en junio de 2001 para secundar así, con un cierre de filas absoluto, la ruptura de la tregua por parte de ETA. La persecución ideológica que continuó especialmente contra representantes públicos del PP y del PSE-PSOE dio lugar a la modificación de la Ley de Partidos y a la posterior ilegalización de la izquierda abertzale. Autodeterminaziorako Bilgunea, Herritarren Zerrenda, Aukera Guztiak representaron intentos frustrados para poder concurrir a los comicios locales y forales de 2003 y a las autonómicas de 2005.

 

En todos estos años HB primero, luego Euskal Herritarrok y Batasuna antes y después de su ilegalización han dibujado un movimiento pendular en su afán por mantener el protagonismo político y condicionar el futuro del País Vasco. El péndulo se ha movido entre la venganza histórica que los herederos de la primera ETA tratan de aplicar por momentos al PNV y la necesidad de «acumular fuerzas» en el seno de la comunidad nacionalista. Y se ha movido entre la implacable persecución contra las fuerzas constitucionalistas y su recurrente búsqueda de una línea de comunicación con el Gobierno de Madrid. Si la izquierda abertzale surgió como una réplica generacional frente al nacionalismo tradicional, su trayectoria ha terminado alienando buena parte del ideario nacionalista en la medida en que en el universo compartido por los abertzales, la violencia de ETA, pasó de ser el reflejo de un contencioso pendiente a convertirse en la razón última que explicaba la persistencia de dicho conflicto.

 

Telésforo de Monzón lo había argumentado así: «Si es el ruido de las campanas lo que molesta, es con el campanero con quien hay que hablar. ¿A qué esperan para negociar con ETA?». Lo dijo en los tiempos de la Alternativa KAS. Hasta la fecha, tampoco la Declaración de Anoeta ha dado lugar a un mínimo margen de autonomía de la izquierda abertzale respecto a ETA. Mientras esto no ocurra y el campanero continúe armado, hablar con él, bajo su tutela o sometidos a su vigilancia entrañará los peligros que nos revela el pasado.

 

 

Una información de Kepa Aulestia publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Más de 660 activistas de ETA están encarcelados en España y Francia

 

 

El Código Penal de 1995 y la reciente doctrina del Supremo sobre el caso de Henri Parot han endurecido las penas

 

BILBAO - ETA ha anunciado su renuncia a las armas con más de 660 activistas encarcelados con condenas firmes o en prisión preventiva. Los presos se han considerado siempre una de las cuestiones a abordar en una hipotética negociación entre el Gobierno y la banda terrorista. Desde las instituciones se ha reiterado históricamente el mensaje de que la democracia sería benévola con quien abandone la violencia. Para el dirigente de Batasuna Pernando Barrena resulta impensable que, con un proceso de paz en marcha, haya reclusos de ETA más allá de 2010 o 2020. Frente a estos mensajes, la opinión pública ha evolucionado hasta el punto de mostrarse más comprensiva con las concesiones políticas que con los beneficios penitenciarios para los terroristas.

 

Los presos de ETA se reparten entre centros penitenciarios de España (más de 500), Francia (150), México (5) y Gran Bretaña (1). Las cifras exactas bailan en función de la fuente. Al margen de excarcelaciones, nuevas detenciones o extradiciones, los datos que manejan en el Ministerio del Interior y en asociaciones de familiares como Etxerat no suelen coincidir. Mientras en Instituciones Penitenciarias los últimos registros hechos públicos, a mediados de 2005, contabilizan 544 presos de ETA encarcelados en centros de la península, en Etxerat se reduce la cantidad a 507. Algo parecido ocurre con los internos en las prisiones vascas de Nanclares, Basauri y Martutene: el Gobierno habla de 24 reclusos etarras, el doble de la contabilidad que lleva la asociación de familiares. Teniendo en cuenta uno u otro registro, la población etarra recluida en Euskadi no supera en ninguno de los dos casos el 5% del total.

 

Todos coinciden en que Madrid y Andalucía, así como el distrito central de París alojan en sus centros penitenciarios el mayor número de reclusos de la banda. En los tres casos se supera de forma holgada el centenar de internos. En ambas capitales, se debe a la necesidad de trasladar a los terroristas a la Audiencia Nacional o a los tribunales centrales de Francia por tener aún pendientes diferentes causas judiciales.

 

Desde 1988

 

La política de mantener diseminados a los presos etarras por diferentes centros penitenciarios comenzó a aplicarse en 1988, en la segunda legislatura de Felipe González. La decisión, consensuada con el PNV, buscaba un doble objetivo. Por un lado, rebajar la tensión en las prisiones donde permanecía el mayor número de miembros de la banda y evitar que se dieran situaciones similares a las de las cárceles norirlandesas, donde los terroristas mantenían continuos enfrentamientos con los funcionarios. Además, trataba de reducir el control de la cúpula etarra sobre los encarcelados y así favorecer su posible desvinculación de la banda y su ingreso en los programas de reinserción.

 

Todos los gobiernos desde entonces han mantenido esta política, sólo alterada, con ciertos matices, en momentos de tregua. Entre 1998 y 1999, el Gabinete Aznar acercó a más de 135 presos de ETA a prisiones cercanas a Euskadi y Navarra, en lo que se consideró el traslado de reclusos más importante en las dos últimas décadas. Desde entonces, ningún miembro de la banda en prisiones españolas cumple su sentencia fuera de la península.

 

La presión policial y las sucesivas caídas de comandos y dirigentes etarras han provocado una situación inédita en la historia de ETA. Los activistas con mayor historial delictivo se encuentran en prisión, mientras que los actuales jefes de la banda apenas tienen imputaciones.

 

El horizonte de los presos se ha complicado con los últimos cambios legales. El Código Penal aprobado en 1995 durante el Gobierno del PP endureció el cumplimiento de las condenas respecto a lo que se contemplaba en el anterior, fechado en 1973. La reforma eleva para los terroristas el plazo máximo de estancia en prisión hasta los 40 años, antes el tope estaba en tres décadas. Una modificación a la que hay que sumar la doctrina aprobada recientemente por el Tribunal Supremo al hilo del caso de Henri Parot, por la que la reducción de penas por buen comportamiento o por realizar estudios se descuenta del total de la sentencia y no del tiempo máximo de internamiento que prevé el Código Penal.

 

La interpretación de la ley efectuada por el Supremo, que obligará a revisar los casos de más de un centenar de reclusos de la banda, evitará que miembros de ETA con condenas de miles de años a sus espaldas no cumplan, en la práctica, más de 18 años de prisión. La cuestión ha saltado al primer plano justo en el momento en el que se aproxima la excarcelación de algunos de los terroristas con mayores condenas.

 

Las víctimas

 

Las víctimas del terrorismo se han convertido en un agente activo en relación con los presos. Desde las posiciones que defienden el cumplimiento íntegro de las condenas hasta las partidarias del diálogo, todas las asociaciones de damnificados por la violencia etarra mantienen la exigencia de la petición de perdón como condición previa para la concesión de eventuales beneficios penitenciarios. La ecuación de 'paz por presos' ha ido perdiendo apoyos en la opinión pública española, que se muestra más receptiva, según las encuestas, a las concesiones políticas.

 

Las asociaciones de familiares de presos aseguran que esta cuestión va a convertirse en «moneda de cambio» en una futura negociación entre el Gobierno y la banda, y recuerdan que Aznar ya señaló que el Ejecutivo español podría ser «generoso» con los presos si ETA abandona las armas de manera definitiva. El colectivo exige desde hace años el agrupamiento para evitar que los allegados realicen «miles de kilómetros» al año para visitar a sus reclusos. «Pedimos a los socialistas que acaben con este sufrimiento para los presos y sus familias», afirma Estanis Etxaburu, portavoz de Etxerat.

 

 

Una información de Antonio Santos publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los últimos de la lista

 

 

ETA los asesinó en Sangüesa con una bomba lapa adosada a su coche camuflado en mayo de 2003. Dos veteranos agentes del servicio de DNI rural cierran el listado del horror

 

SANGÜESA - Cuando los muertos por ETA se levanten, uno por uno, para recorrer las pesadillas de los pistoleros, los policías Julián Embid Luna y Bonifacio Martín Hernando serán los últimos en ocupar su puesto en la fila del espanto. A mediodía del viernes 30 de mayo de 2003, cuando sus cuerpos, sangrantes y mutilados, humeaban sobre los adoquines de la plaza de Santo Domingo, en Sangüesa (Navarra), nadie imaginaba que un día iban a ser los últimos de la lista.

 

Con su auto, el forastero recorre al azar las calles silenciosas de esta villa medieval. Busca un lugar al sol entre las iglesias de hermosos tímpanos y, sin pretenderlo, llega al lugar del atentado. Aparca entre el ruido universal de unas obras. La casualidad ha querido que, justo a la derecha del coche, asome una estela de piedra arenisca roja. Observa dos manos talladas con trazos infantiles que sueltan una paloma al aire. En la base se ven dos flores hundidas o arrancadas de la tierra. En el suelo hay restos de flores marchitas, gerberas y claveles, testigos de homenajes pasados. El visitante lee «Sangüesa en recuerdo a Julián Embid y Bonifacio Martín 30/5/2003». Cuando da la espalda al monolito ve escrito en grandes letras negras sobre una pared: Tanatorio de Nuestra Señora de Rocamador.

 

Una mirada limpia y serena sobrevuela el escenario tras los cristales. Antonieta Moreira Santos atiende el negocio familiar. ¿Pueden las líneas de una declaración de alto el fuego permanente disipar el horror, enjugar los peores recuerdos, decretar el estado de olvido? Antonieta cree que no. «Mi existencia cambió aquel día. Desde entonces tengo miedo a la vida», dice con su acento de melocotón. Tiene 22 años y recuerda como si acabara de vivirlo ahora mismo el estruendo y el humo, el olor del explosivo, el corazón acelerado, el destino incierto, las caras de los dos peritos que buscaban restos de los cadáveres entre las casas, sus guantes de caucho, la bolsita donde recogieron los restos de lo que en su día fue una mano.

 

La mano. José Luis Lorenzo estrecha la del visitante como si quisiera quedarse con ella. En Navarra, es una muestra de cordialidad. Y Lorenzo es un hombre cordial. Más que eso. Dos o tres veces por año, sin fecha fija, queda con las viudas de los policías, Carmen y Ana, en una cafetería de Pamplona. Para hablar. Para saber de ellas y de lo que queda de sus vidas, de las bodas de sus hijos, para saber cómo se las arreglan una vez que se han quedado a solas con su soledad. Aquel viernes fatal el hoy alcalde de Sangüesa visitaba una obra, a 50 metros escasos del lugar donde una bomba lapa reventó el 'Citroën ZX' de los policías nacionales del equipo de DNI rural. Lorenzo corrió a ayudar. Vió a Ramón Rodríguez sentado en el suelo, casi desnudo, cubierto apenas por jirones de ropa, mudo, tratando de incorporarse entre recortes de fotografías e impresos con huellas dactilares. «Se me quebraron las piernas», dice entre lágrimas. «Ví los cuerpos de los otros dos policías, destrozados... Y recuerdo a Ramón preguntando '¿y mis compañeros? ¿y mis compañeros?' Le mentí, le dije que es-ta-ban bi-en. Son-mo-men-tos mu-y du-ros», solloza. «Pienso que debía haber acudido a un psicólogo, pero uno siempre cree que es más fuerte de lo que es. Pero esto no pasa. No se supera nunca», dice. «¿De qué sirvieron aquellas muertes? De nada. Para destruir la vida de este pueblo. El terrorismo siempre siembra dudas».

 

La última conversación

 

Ramón Rodríguez, el tercer funcionario del equipo, salvó la vida de casualidad. Por retrasarse unos metros. María Luz Lozano es una limpiadora del Ayuntamiento y esta escena es imprescindible en su vida. Trajinaba entre cubos y fregonas en el palacio Valle Santoro (la Casa de Cultura, donde preparaban los documentos), cuando los policías, «que nos hacían bromas», recuerda, abandonaron el local. Con ella tuvieron su última conversación. Intrascendente, como suelen ser la mayoría de los sucesos imborrables. Que si acabo de fregar el suelo del baño, que mejor que no entréis... «Uno pasó. Y otro no entró, nos respetó. Fue el que quedó con vida», dice. La vida, los recuerdos, el azar, tejen estas curiosas redes de coincidencias, de explicaciones, argumentos y razones para tratar de arrojar sensatez a lo inexplicable.

 

A Ramón, el que no entró al servicio, todavía andan operándole. Cada cierto tiempo, como les sucede a algunos árboles, su cuerpo excreta trozos de cristal, restos de metralla, fragmentos de los parabrisas del coche reventado. Bilis de muerte. Y calla. Ramón Rodríguez guarda un pesado silencio. «Cuando pasó aquello dije que no hablaría y punto. Esto se queda para mí. Lo paso día a día, noche a noche. Pero yo solo», se defiende. La densa cortina no la traspasan los argumentos de la declaración ni las líneas leídas por una mujer con la cabeza tapada por un pañuelo y una boina. Ramón seguirá echándole de vez en cuando un vistazo a las fotos del atentado, las que le pasaron sus amigos de la Brigada Científica, con todo el horror detenido, capturado en los colores tétricos de la destrucción, el día que nació a una nueva existencia. Dicen que ahora se abre un horizonte de paz, pero Anabel Ortigosa, la viuda de Julián, y Mari Carmen Pérez, la de Boni, seguirán quedando en un local anónimo para echar un café y para hablar de sus cosas, de sus rencores, de sus soledades. «En el aniversario del atentado fui la única persona que les llamó. De aquello ha nacido una amistad. ¿Negociar? Ellas no están por esa labor. Aunque a mí la noticia del alto el fuego me produce mucha alegría», dice José Luis Lorenzo.

 

«Perdimos la ilusión»

 

¿Qué valor tuvieron aquellas muertes? ¿Para que han servido todas ellas? «Pa joder la parva», sintetiza en puro navarro Ángel Mari Juanto, el dueño de la tienda de pinturas situada frente al lugar del atentado y devastada por la onda expansiva. «Nos jodió a todos, la verdad. Los que estuvimos cerca sabemos ahora que lo que ves en televisión de Irak o Israel no tiene nada que ver con la realidad», reflexiona. «El atentado instaló la desconfianza en Sangüesa», resume María José de Oliveira, una brasileña sabia, de Río. «Antes la gente era más libre, más feliz. Yo aún lo vivo todos los días. Nuestra familia ha perdido la alegría, la ilusión...Y siempre queda el miedo -se sincera- a que pudiera volver a pasar otra vez». La declaración de ayer aleja por un tiempo incierto esos miedos posibles.

 

En Pamplona, en las afueras de la ciudad, al lado de chalés de autor, de esos que salen en revistas como 'Diseño interior', se levanta el cuartel del Cuerpo Nacional de Policía. Junto a una tapia, más allá del lugar donde se estacionan las furgonetas azules de las patrullas, hay un montón de hierros retorcidos y oxidados. Es el coche. Los asesinos no han podido ser identificados aún y el sumario por el doble homicidio sigue abierto. Así que el vehículo está allí, a la vista de todos los agentes, como un fatal recordatorio al lado de un montón de lavadoras viejas, calderines arrumbados y botes de pintura usados. Félix Valerio, un agente con 30 años de servicio, asignado a Subsuelo y compañero de Embid en la Brigada de Seguridad Ciudadana, conduce al visitante por los pasillos del cuartel.

 

-«Mira, ése era Julián», señala. Una fotografía del fallecido, del tamaño de un libro mediano, vestido con el uniforme se muestra en el despacho del comisario-jefe y es bien visible desde las escaleras.

 

Félix Valerio y Pablo Fernández hablan en un despacho de sus compañeros fallecidos, de cómo volvían cargados de pimientos y espárragos cuando iban a hacer carnés a la Ribera, de cómo callaban su condición de policías y lavaban las guerreras grises en las vacaciones o secaban las camisas con el emblema y la bandera en el salón, para que ni sus hijos supieran de su trabajo. Secretos. Compañeros de partida de Boni, merengue y jugador diario de garrafina (dominó a cinco) en el Vía Véneto de Pamplona, descubrieron que era policía cuando su foto apareció en los periódicos al día siguiente del asesinato.

 

«Ójala hayan sido los últimos. Siempre se dice lo mismo. Pero no nos lo creemos. Esa gente no lo va a dejar si no se les da lo que quieren. Antes que ellos hubo otros que eran los últimos y muchos otros antes», cabecea Valerio. Y el policía enseña una placa de mármol pegada a un muro con el nombre de 13 compañeros asesinados. El policía narra cómo, dónde y cuándo tuvo lugar cada muerte. Son cosas que no se olvidan nunca. «En la placa faltan los nombres de Bonifacio, que era del Batallón de Conductores, y de Julián: se iba a poner una placa nueva y no era cuestión...», dice Félix Valerio. Nombre y dos apellidos sobre el mármol. Letras y más letras. Argumentos, comunicados, razonamientos, declaraciones, palabras. Y tiempo. Pero ¿quién se atreve a hablarles de reconciliación a los muertos?

 

 

Una información de Julián Méndez publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Futuro Condicional

Por Narrador - 31 de Marzo, 2006, 1:59, Categoría: General

¿Y ahora qué? Es la pregunta que nos hacemos muchos. Si finalmente la banda criminal renuncia al ejercicio de su actividad criminal ¿Qué sucederá? No creo que persona tenga una respuesta exacta. EL CORREO nos presenta algunas opciones aportadas por distintos profesionales. Unas se contradicen con otras pero pueden ajustarse a la realidad, al menos como hipótesis de trabajo.

 

El día después

 

 

Intelectuales, sociólogos y psiquiatras analizan cómo vivirá la sociedad vasca y qué retos tendrá que afrontar cuando se instale de forma definitiva la paz en Euskadi

 

BILBAO - Ninguna banda terrorista opera en Euskadi. Después de 40 años de violencia, ETA ha dejado las armas. La sociedad vasca vive en paz. Es un escenario idílico, pero aún lejano. El anuncio hecho público ayer por la organización ha aumentado la esperanza de que por fin desaparezca el «horror» de estas cuatro últimas décadas. Pero los «milagros» no existen, y el paso del miedo y el asesinato a la reconciliación costará tiempo. «Se trata de algo muy complejo que tendrá que evaluarse con el paso de los años», sostiene Miguel Gutiérrez, jefe de la Unidad de Psiquiatría del Hospital de Cruces.

 

La visión de este especialista en analizar la mente humana no desborda optimismo. Más bien al contrario. A su juicio, es necesario mantener un cierto «escepticismo», sobre todo, «si se echa la vista atrás» y se analizan frustrados procesos de paz anteriores. Pero, aunque todo fructifique y el terrorismo desaparezca de forma permanente, la violencia ha empapado la vida de, al menos, tres generaciones de vascos, «y eso no se va así como así; ha habido un conjunto de emociones, sufrimientos e ideología. Esta sociedad necesita mucho tiempo para recolocar las piezas».

 

También mira al pasado Javier Elzo. El sociólogo de la Universidad de Deusto recuerda el verano de 1999. Fue «diferente». ETA había decretado una tregua en septiembre de 1998 «y se respiraba otro ambiente, más relajado». A finales de 1999 la banda rompió el alto el fuego y en enero de 2000 volvió a cometer un asesinato: el del teniente coronel Pedro Antonio Blanco García. Aquella breve esperanza parece resurgir en estos momentos.

 

La opinión de Miguel Gutiérrez coincide en gran medida con la expresada por el catedrático de Sociología de la Universidad del País Vasco, Ander Gurrutxaga: para que la paz se consolide será necesario «manejar los tiempos». «No se hará de la noche a la mañana», sostiene el profesor de la UPV, quien augura 'sorpresas' si todo el proceso va por buen camino: «Aquí se pueden recomponer relaciones que ahora son inimaginables».

 

Cuestión de tiempo

 

Todo es cuestión de tiempo. ¿Pero habrá una especie de 'revolución social' en el País Vasco si llega la paz? Para Gurrutxaga, y desde un punto de vista general, pocas cosas cambiarán porque «seguiremos viviendo conforme a los valores de una sociedad moderna y de bienestar». Lo cual no impedirá que, evidentemente, aquellas personas que han sentido de forma directa la amenaza y la extorsión se sientan «más aliviadas». «Sí dará tranquilidad al sector económico y podemos ser más atractivos a las inversiones extranjeras», puntualiza.

 

Otros intelectuales son más optimistas. Es el caso de José Ignacio Ruiz Olabuenaga. El catedrático de Sociología es de los que considera que si realmente se instala la paz, «sin lugar a dudas, en Euskadi se producirá una catarsis». El ocaso de un conflicto que ha provocado mucho «hartazgo y sangre» conseguirá que la mayor parte de la ciudadanía se sienta «más libre» y podrá abandonar «una pesadilla». Hay quienes, como el escritor y filósofo Andrés Ortiz-Osés, más que la llegada de una catarsis, hablan de un «hondo suspiro». «La violencia ha sido terrible y se ha enquistado en algunos sectores», razona el autor.

 

La escritora Toti Martínez de Lezea también piensa que la violencia ha supuesto «un desgaste muy importante» porque se han perdido «vidas y energías que podrían haberse encauzado por mejores derroteros para el bien de todos». Tampoco duda de que «más que una revolución social, «sí que puede que tenga lugar una mayor concordia entre los militantes políticos de cualquier signo».

 

Pero, además, se considera necesario «no olvidar, no vaya a ocurrir que, por reprimir la memoria, a la sociedad luego le cueste tanto abrirse camino, como ahora al recuerdo de la violencia franquista». Así lo cree Ramiro Pinilla. El último Premio Euskadi de Literatura ve imprescindible hacer un balance «de lo perdido y de lo no ganado» para intentar entender el «horror» vivido durante estos últimos cuarenta años. A su juicio, habrá que construir «un nuevo tiempo: el de la comprensión del otro. Y comprensión significa respeto».

 

«No olvidar»

 

En una línea similar se expresa Andrés Ortiz-Osés. El profesor de la Universidad de Deusto se muestra partidario de «no olvidar, aunque sí perdonar. Pues sin perdón mutuo no se puede sobrevivir». El perdón. ¿Debe ETA pedirlo? Gurrutxaga considera que sí: «Quienes han ejercido el terrorismo deben reconocer el dolor que han generado y realizar una declaración formal en la que afirmen: 'Hemos matado a mucha gente y nos hemos equivocado'».

 

Una posibilidad que algunos ponen en duda. La escritora María Maizkurrena piensa que «quienes siguen las directrices de ETA no se van a poner a hacer una trágica autocrítica el día después». La autora piensa que la izquierda abertzale «tendrá que acostumbrarse a tratar de convencer a otros en vez de imponer sus ideas mediante una 'lucha' en todos los frentes. El famoso 'conflicto' quedará circunscrito al terreno ideológico».

 

¿Y la reconciliación? ¿Llegará algún día? Javier Elzo sostiene que la «fractura» instalada durante estos 40 años de terrorismo es «muy grande». Para este sociólogo, la izquierda abertzale ha construido «una sociedad paralela» y la recomposición de las «relaciones interpersonales» será «un trabajo mucho más lento» y mucha gente puede «tener la tentación de mirar para otro lado».

 

La respuesta de la sociedad también está en el aire. Según Elzo, es muy posible que «pase de lado»; es decir, que no se implique como tampoco lo hizo durante el franquismo o la Transición. «La sociedad vasca quiere vivir tranquila el día a día sin que le hablen de estas cosas», afirma el catedrático de la Universidad de Deusto, para quien «no debe haber ni olvido ni amnesia, pero tampoco una búsqueda del revanchismo».

 

Toti Martínez de Lezea considera que estos años no los olvidarán las personas que «los han vivido», como «tampoco olvidaron los que vivieron el esperpento de la guerra y los años de la dictadura». Sin embargo, sí cree que para «las generaciones futuras la situación será muy diferente». La escritora espera que con el paso del tiempo se dé una normalización real de las relaciones, «pero para ello todo el mundo ha de poner su granito de arena. No se puede pretender que unos hagan el esfuerzo y otros esperen sentados».

 

Por su parte, Ortiz-Osés no duda de que la llegada de la paz será «un gran alivio», pero también vaticina que queda «latiendo un enfrentamiento incívico». En su opinión, normalizar las relaciones entre sectores que llevan cuarenta años en contienda no será fácil: «Los mayores de edad están ya muy heridos mutuamente, mientras los jóvenes parece que han optado por huir hacia adelante. La cuestión estaría en asumir críticamente nuestro pasado». Ruiz Olabuenaga, más pesimista, vaticina que, a corto plazo, la reconciliación «será imposible. Hay tal cantidad de presos y de víctimas que requerirá un esfuerzo gigantesco».

 

Lo que tampoco olvidan los profesionales consultados es el papel que tendrán que jugar las diferentes instituciones. Es el caso de Miguel Gutiérrez. El jefe de Psiquiatría de Cruces da una gran importancia al sistema educativo, donde se tiene que dar un cambio efectivo para que la llamada normalización sea real. «En estos momentos -afirma-, no se está educando en la integración». El sociólogo Elzo destaca la importancia que pueden tener la Iglesia o la Universidad para ir avanzando hacia la reconciliación.

Otra violencia

 

Pero mientras la declaración lanzada ayer por ETA se materializa en algo concreto, las dudas persisten. «¿Supondrá la extinción de todas las formas de violencia política por parte de esta gente que cree que tienen derecho a insultar, amedrentar, estigmatizar?», se pregunta María Maizkurrena.

 

La «falta de credibilidad política» -que menciona Miguel Gutiérrez- hace que las dudas llenen la mayoría de las reflexiones expresadas después del anuncio hecho por la organización terrorista. «Aquí nadie se cree nada», asegura el psiquiatra del hospital vizcaíno de Cruces. En su opinión, se tienen que dar «modificaciones estructurales» y «toda una serie de cambios sociales». Por ejemplo, lograr que la «ideología no sea una religión».

 

Por este camino transita también Andrés Ortiz-Osés. «La política ha ocupado entre nosotros ámbitos que antes ocupaba la religión, y que debería haber ocupado la cultura. La política se ha vuelto intransigente; el que no está con el partido o la camarilla, es un vendido y un traidor. O se cambia de mollera o no hay nada que hacer», afirma el filósofo que imparte clases en la Universidad de Deusto.

 

«Pero que duda cabe que para los que llevamos escolta, la llegada de la paz será un alivio», reconoce Javier Elzo.

 

 

Una información de David Guadilla publicada en el diario EL CORREO el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La visión del Nacionalismo Radical (para algunos moderado)

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 6:20, Categoría: General

Les hemos ofrecido la práctica totalidad de los artículos del diario DEIA que como bien saben es el medio informativo y propagandístico del PNV. Para no hacerlo eterno, y eso que lo hemos dividido en bloques, no hemos incluido las noticias de agencia y aquellas que se publicaron en vasco. Con el GARA hemos hecho lo mismo. El primer bloque está dedicado a la noticia en sí misma, las reacciones del nacionalismo institucional y las reacciones de distintas personas de cierta relevancia pública vinculadas al nacionalismo radical, moderado para algunos incautos.

 

ETA declara un alto el fuego permanente desde mañana

 

 

Minutos después de las doce y media del mediodía de ayer, ETA mediante un comunicado leído por una mujer, acompañada por otros dos activistas, durante poco más de minuto y medio, declaró un «alto el fuego permanente» con el objetivo de «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria» que finalice con que «los ciudadanos vascos tengan la decisión sobre su futuro»            

        

Bilbao - Al fin llegó la noticia más esperada de los últimos meses. A través de un comunicado difundido por "Gara", "Berria" y EiTB, la organización ETA anunció que declara un «alto el fuego permanente» a partir de mañana viernes. En un mensaje de 25 líneas dirigido al «pueblo vasco», señaló que el objetivo de esta decisión es «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria» para llegar a dar cuerpo a «un nuevo marco» en el que sean reconocidos «los derechos que como pueblo nos corresponden». Asimismo, ETA dijo que pretende asegurar «de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas». Ya de madrugada, ETA hizo público el texto completo del comunicado.

 

El anuncio de ETA llega cuando Arnaldo Otegi se encuentra a punto de comparecer ante el juez Fernando Grande-Marlaska en la Audiencia Nacional. Tanto es así que la entrada en vigor del alto el fuego se producirá el mismo día en que está llamado a declarar como imputado por los desórdenes contabilizados por el magistrado durante la jornada de huelga convocada por la izquierda abertzale el pasado día 9. Ayer el magistrado dejó en libertad sin fianza al dirigente de Batasuna Joseba Álvarez, después de comprobar que el pasado día 5 no estuvo en la rueda de prensa en la que se anunció la convocatoria.

 

ETA señala en su comunicado que su declaración debe dar paso a un proceso que culmine concediendo «la palabra y la decisión» a los ciudadanos vascos acerca de su futuro. Según la organización terrorista, los Estados español y francés «deben reconocer los resultados» del citado proceso «democrático», y lo deben hacer, además, «sin ningún tipo de limitaciones». «La decisión que los ciudadanos vascos adoptemos sobre nuestro futuro deberá ser respetada», insistió.

 

En esa línea, ETA hizo un «llamamiento» a las autoridades de España y Francia para que «respondan de manera positiva» a la nueva situación, «dejando a un lado la represión». Extendió sus peticiones a la ciudadanía vasca para pedirle que se «implique en el proceso» y, así, «luche por los derechos que como pueblo nos corresponden». Tras la fracasada experiencia del alto el fuego de setiembre de 1998, roto a finales del siguiente año, los autores del mensaje «muestran su deseo y voluntad» para que en esta ocasión el proceso «llegue hasta el final». Este horizonte irreversible pasaría por que se «consiga una verdadera situación democrática para Euskal Herria, superando el conflicto de largos años y construyendo una paz basada en la justicia».

 

«Nos reafirmamos en el compromiso de seguir dando pasos en el futuro acordes a esta voluntad», finalizó la banda, justo antes de considerar que «la superación del conflicto, aquí y ahora es posible» ya que «ése es el deseo y la voluntad de ETA».

 

Vídeo con tres encapuchados

 

El comunicado difundido por la organización estuvo acompañado de soporte videográfico. En las imágenes aparecían tres terroristas, con el rostro cubierto con pañuelos blancos y con txapelas en la cabeza, colocados ante el anagrama de la organización armada y tras una mesa en la que se exhibía el escudo de Euskal Herria. El texto, leído en euskera y castellano por una mujer, dura un minuto y 36 segundos.

 

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fue informado de la noticia por el Centro Nacional de Inteligencia sobre las 12 de la mañana cuando despachaba en La Moncloa con el nuevo consejero del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Según informaron fuentes del Ejecutivo socialista, el presidente habló inmediatamente con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y con el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, con quienes tiene previsto reunirse en estos próximos días. En concreto, con Rajoy lo hará el martes.

 

Las reacciones al mensaje de ETA fueron inmediatas. Rodríguez Zapatero aseguró que la posición del Ejecutivo socialista ante el alto el fuego es «de cautela y prudencia» y expresó su deseo de «contar con todas las fuerzas políticas» de cara a un proceso que, según presume, será «duro, difícil y largo». Mientras tanto, desde Gasteiz, y tras una reunión extraordinaria del consejo del Gobierno tripartito, el lehendakari expresó su «alegría» por la decisión de ETA porque, a su juicio, permite abrir la puerta a un proceso de paz. Ibarretxe reclamó el trabajo del conjunto de la sociedad para lograr la «completa desaparición de la violencia» y pidió a ETA que «no frustre nunca más la ilusión». Desde el Partido Popular, su presidente ofreció el apoyo al Gobierno socialista para el proceso de paz, siempre que no haya «precio político» y que «el Estado de Derecho no deje de actuar contra el terrorismo».

 

 

Texto de Joseba Arruti publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

«ETA está obligada a no frustrar la ilusión y nosotros a hacer irreversible la paz»

 

 

El lehendakari quiere mantener «un diálogo leal y sincero» con Zapatero sobre normalización         

 

Gasteiz - «Comparezco con responsabilidad ante un nuevo tiempo, un futuro mejor, un futuro apasionante y lo hago sereno pero también contento». Este fue el primer mensaje que el lehendakari Juan José Ibarretxe, arropado por todos sus consejeros, lanzó a la sociedad vasca en este «histórico día», un calificativo para una jornada de la que también quiso resaltar otros adjetivos como ilusión, responsabilidad, diálogo, participación ó decisión.

 

Ibarretxe, en la lectura de la declaración institucional del Consejo de Gobierno, comenzó por manifestar «nuestra alegría porque, por fin, ETA ha escuchado a la sociedad vasca» para acto seguido dejar claro que a partir de este momento, «es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo, y la de todos nosotros, partidos políticos e instituciones, hacer universal e irreversible el proceso de paz».

 

Tras este convencimiento, el lehendakari pasó a hablar de la «ventana a la esperanza que nadie debe cerrar» abierta ayer con la declaración de alto el fuego permanente de ETA y el «enorme alivio» que ha supuesto para toda la sociedad vasca.

 

En este punto, llamó a todos a trabajar para «abrir definitivamente la puerta de un proceso de paz que suponga el final dialogado de la violencia» hasta lograr su completa desaparición. Y, a continuación, Ibarretxe pasó a enumerar algunas de las tareas pendientes: el reconocimiento sincero a todas las víctimas y sentar las bases del camino para la reconciliación. Dos asignaturas que, enfatizó, «todos tenemos que ser capaces de llevarlas a cabo».

 

Compromisos

 

En el mensaje, el lehendakari informó de que había transmitido al presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, «mi completa disposición personal y la de mi gobierno, para allanar el camino del proceso de pacificación así como mi compromiso para desarrollar con él un proceso de diálogo leal y sincero sobre las cuestiones políticas referidas al proceso de normalización».

 

Para finalizar, Ibarretxe reconoció las trabas del camino que se acaba de iniciar. «Somos conscientes de que el proceso abierto será complejo y no exento de dificultades, lo sabemos». Ante dicha realidad, el lehendakari mostró la «firme» determinación de su gobierno de hacer que desaparezcan definitivamente todo tipo de acciones vulneradoras de derechos individuales y colectivos. «Asimismo, manifestamos nuestro compromiso inequívoco con las vías exclusivamente políticas y democráticas para la solución del conflicto de naturaleza política existente en Euskal-Herria, respetando en todo momento el principio democrático irrenunciable de que las cuestiones políticas deben resolverse a través de los representantes legítimos de la voluntad popular», apostilló.

 

 

Texto de Elena Ferreira publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El PNV pide que la oportunidad sea «aprovechada con inteligencia» y asegura que es «el tiempo de la política»

 

 

Quiere que los partidos trabajen «desde el acuerdo integrador y sin ninguna tutela»

 

Bilbao - Sabin Etxea vivió ayer el ambiente de las grandes ocasiones. Multitud de medios de comunicación vascos y estatales se dieron cita en el salón de actos de la sede jeltzale para asistir a la lectura del comunicado del PNV en el que valoró el anuncio de alto el fuego permanente de ETA. Josu Jon Imaz, presidente de la Ejecutiva nacional, leyó un texto en el que solicitó que la oportunidad sea «aprovechada con inteligencia», rechazó cualquier tipo de tutela por parte de la banda ante el proceso político que se avecina y subrayó que ha llegado «el tiempo de la política».

 

El EBB se reunió con carácter de urgencia a las dos de la tarde al conocerse la noticia del alto el fuego de ETA. Sus miembros elaboraron un escueto texto de sólo 17 líneas que fue leído tres horas más tarde por Imaz en euskera y castellano ante los periodistas y ante sus compañeros de Ejecutiva. En el mismo, el partido abertzale con mayor respaldo popular asegura que el paso dado por la banda «es motivo de esperanza» y, además, «contribuye a vislumbrar un final definitivo de la violencia en Euskadi».

 

El PNV quiso resaltar su «ilusión» ante el nuevo escenario y apostilló que esta «oportunidad» debe ser «aprovechada con inteligencia, compromiso y desde la cooperación de todos». A su vez, los jeltzales exigen que el anuncio de alto el fuego permanente sea «irreversible» y conlleve «la desaparición de toda violencia y coacción», respondiendo de esa manera «a la demanda democrática manifestada una y otra vez por la sociedad vasca y sus instituciones».

 

Marco de dignidad y libertad

 

Imaz miró también hacia lo que se avecina una vez que ETA se retire del escenario y estimó que el «horizonte, abierto entre todos, de una paz justa debe desarrollarse en un marco de dignidad y libertad». Para el PNV lo que viene es «el tiempo de la política», una etapa en la que «los partidos, en una mesa, desde el acuerdo integrador y sin ningún tipo de tutela, debemos trabajar para ofrecer a la sociedad vasca la posibilidad de decidir, en paz y en libertad, su propio futuro».

 

Tras la lectura del comunicado del EBB, que Imaz llevó a cabo de pie tras un atril y no sentado en la mesa habitual, tanto el presidente jeltzale como el resto de los miembros de la Ejecutiva se retiraron del salón.

 

El PNV ya fijó su postura para afrontar el proceso político que ahora se pretende abrir en el documento ‘Elkarbizitzarako bake bidea’ aprobado en octubre pasado por unanimidad de la Ejecutiva nacional.

 

 

Texto de Joseba Arruti publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

ELA y LAB piden a los partidos políticos que muestren ahora su compromiso con el proceso        

 

 

La vicesecretaria general de LAB dice que «tienen la oportunidad de abrir una nueva etapa hacia soluciones respetuosas con la voluntad del pueblo»            

        

Bilbao - Los sindicatos abertzales ELA y LAB mostraron ayer su satisfacción por el anuncio de ETA y arengaron a partidos políticos a que muestren su compromiso con el proceso, ya que, como subrayó la vicesecretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, «tienen la oportunidad de abrir una nueva etapa política hacia soluciones democráticas respetuosas con la voluntad del pueblo vasco».

 

El secretario general de ELA, José Elorrieta, hizo una «valoración positiva sin reservas» del alto el fuego permanente de ETA, y exigió al Estado español que «dé pasos concretos» que muestren su «compromiso con el proceso» de paz en el País Vasco. Elorrieta aseguró que el anuncio es una «gran noticia» que su sindicato recibe «con una enorme satisfacción», y que se trata de una decisión «deseada, esperada y responsable».

 

«A partir de esta decisión de ETA, el Estado ya no tiene ninguna excusa para no implicarse en el proceso de paz y de normalización política», señaló Elorrieta, quien opinó que «ahora la gran responsabilidad recae sobre el Gobierno español». Según el secretario general de ELA, el anuncio de ETA «abre nuevas expectativas políticas y sociales», de las que subrayó «la colaboración para crear nuevas condiciones de acumulación de fuerzas políticas y sociales que defendemos el derecho de Euskal Herria a decidir».

Por su parte, LAB aseguró que el anuncio de alto el fuego permanente de ETA tiene «gran envergadura política y resulta una aportación fundamental para construir un escenario de soluciones políticas». La vicesecretaria general de la central aber-tzale, Ainhoa Etxaide, dijo que se ha llegado al momento actual «gracias al compromiso y la lucha de miles de personas en defensa de los derechos de Euskal Herria», y agregó que «ahora los Gobiernos tienen la oportunidad de abrir una nueva etapa política hacia soluciones democráticas respetuosas con la voluntad del pueblo vasco».

 

 

Texto de A. Laiseka publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Batasuna reclamó en Bruselas la implicación de la Unión Europea para impulsar el proceso de paz

 

 

El Sinn Féin apuesta por la implicación de todos los actores políticos en este camino         

        

Bruselas - El dirigente de Batasuna y ex eurodiputado de HB Karmelo Landa reivindicó ayer en Bruselas la implicación de las instituciones europeas para impulsar un proceso de paz en Euskadi y arremetió contra las medidas adoptadas recientemente en el Estado español contra miembros de su partido porque suponen un «obstáculo» al proceso de paz. Landa compareció antes de que ETA hiciera público el anuncio.

 

Junto a Landa comparecieron el representante de Batasuna en Bruselas, Gorka Elejabarrieta, y la eurodiputada del Sinn Féin Bairbre de Brun. «Si venimos aquí es porque vemos posibilidades reales de hacer algo parecido a lo que se ha hecho en Irlanda», aseguró. «Pero somos conscientes de que se están poniendo obstáculos para boicotear el proceso», advirtió en relación a la encarcelación de dirigentes de su partido, como le podría ocurrir el viernes a Arnaldo Otegi. «¿Qué se pretende encarcelando a una figura como Gerry Adams?», preguntó. Landa atacó también la Ley de Partidos, la utilización política de las instancias judiciales, y la existencia de una lista de organizaciones terroristas «porque Batasuna no lo es» y que la UE debería promover una lista «de conflictos políticos a resolver». Precisamente, la representante irlandesa considera que la retirada de Batasuna de esta lista podría ayudar en el camino hacia la paz, y ofreció todo su apoyo y esfuerzos para trabajar en este sentido. «Es muy importante que todos los actores políticos hagan lo posible para favorecer el proceso», demandó.

 

 

Texto de Silvia Martínez publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

«Lo primero que he hecho al enterarme ha sido coger el teléfono y llamar a mi mujer»

 

        

Juan María Atutxa recibió con emoción la noticia de la tregua permanente ETA

        

Bilbao - «Cuando me he enterado lo primero que he hecho es coger el teléfono y llamar a mi mujer Begoña». Ilusionado y con la esperanza de que este paso sea el definitivo para lograr la tan esperada y deseada paz en Euskal Herria, Juan María Atutxa se mostraba ayer optimista, «con una tremenda alegría», aseguraba. La noticia de la tregua permanente de ETA la recibía en su despacho.

 

«Me han llamado y cuando he escuchado la noticia me he quedado en silencio. Ha sido muy grande la emoción que he sentido. Tanto que me cuesta expresar lo que siento en estos instantes», comentaba con emoción el presidente de la Fundación Sabino Arana.

 

Como no podía ser de otra manera, nada más enterarse de la noticia que hoy ocupa las portadas de los periódicos, Atutxa llamó a Begoña, su esposa y su gran apoyo durante los duros años que le ha tocado vivir en la política. «He estado a punto de llorar. ¿Quién dice que sólo lloran las mujeres y los niños? Eso es una tontería. No me da vergüenza reconocer que en mi vida he llorado muchas veces. En esta ocasión sería de auténtica emoción», relataba Atutxa.

 

Cuando terminó de hablar con Begoña volvió a descolgar el teléfono y comenzó la ronda de llamadas con sus cuatro hijos. «Cuando les he llamado todos estaban informados. Mi mujer se ha adelantado. No ha perdido el tiempo», explicaba.

 

Diálogo y escuchar

 

El teléfono de Juan María no dejó de sonar durante la conversación que mantuvimos por la mañana. «Es la mejor noticia», le decía a uno de los amigos que le llamó. «Tenemos que aprovechar esta ocasión. Es una oportunidad inmejorable», continuaba Atutxa.

 

En opinión del presidente de la Fundación Sabino Arana a partir de ahora es fundamental el diálogo con cada una de las partes implicadas. Sin exclusión.

 

«Todos somos parte. Todos tienen qué decir. Hay que escuchar al de enfrente y hacer un esfuerzo para entenderlo. Este ejercicio es clave para mantener lo que tenemos. No debemos pensar que tenemos la verdad y la razón en todo. Los otros también tienen sus razones y su verdad», concluía Atutxa.

 

 

Texto de Sandra Atutxa publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Ardanza pide «cautela» a los partidos políticos ante un proceso de paz que será «largo y complicado»

 

 

El ex lehendakari se muestra convencido de que «esta tregua será realmente la definitiva»

 

Bilbao - El lehendakari José Antonio Ardanza rompió ayer su «compromiso de silencio político» al considerar el anuncio de la tregua indefinida de ETA una noticia «francamente positiva, buena y esperanzadora para este país». A la vez, pidió «cautela y prudencia» a los partidos políticos, porque, aunque «las circunstancias hayan cambiado desde las anteriores treguas», el proceso de paz va a ser «largo y duradero» en el que «todos deben estar dispuestos a pasar página de las heridas que se han producido».

 

El que fuera testigo directo de las anteriores dos treguas de ETA reaccionó ayer con una gran satisfacción. «Ahora hay que confiar en que la tregua sea irreversible y que a las 00.00 horas del día 24 acaben también las amenazas, pintadas, actos de ‘‘kale borroka’’ y cartas de extorsión», señaló Ardanza, para remarcar que existe el «contexto político y social esperanzador» para que así sea.

 

«Los políticos, por su parte, deben serenarse y no mirar este nuevo momento desde la mezquindad de a quién favorece más o quién va a beneficiarse», continuó, convencido de que esta tregua será realmente la definitiva si tanto políticos como agentes sociales la trabajan «con generosidad». Para Ardanza, se ha vivido una gran transformación desde la última tregua, tanto en el contexto internacional como en el propio mundo de ETA, en el que «el bando proclive a la paz ha pasado a ser el mayoritario». «Tras el 11 de setiembre cualquier intento político de usar la violencia ha quedado ilegitimado; antes existía cierta comprensión». A la vez, destacó el papel de la sociedad en el proceso al haber sabido expresar a ETA «su hartazgo».

 

 

Texto de Iñaki Makazaga publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Lokarri considera que el alto el fuego da respuesta a «la demanda de la sociedad»

 

 

La Red ciudadana por el acuerdo y la consulta cree que el comunicado de ETA «es un hecho sin comparación en la historia reciente» de Euskadi         

 

Bilbao - El coordinador general de Lokarri, Paul Ríos, aseguró ayer que con el comunicado en el que ETA anunció el alto el fuego permanente a partir del 24 de marzo, la organización armada «da respuesta a esa demanda político-social de que se pudiese dar una tregua o un cese de la violencia para hacer posible abrir un proceso de paz, normalización y de soluciones».

 

La Red ciudadana por el acuerdo y la consulta, heredera de Elkarri, dijo que la «esperanza» que se ha abierto tras la declaración de la banda armada «es un hecho sin comparación en nuestra historia reciente» que sugiere que «la vuelta atrás es impensable». Según Ríos, «es el momento de la política con mayúsculas y los partidos políticos tienen ante si la importante tarea de empezar a trabajar para sentar las bases que permitan la convocatoria de una mesa de partidos». También abogó por un «acuerdo plural que sea refrendado por el conjunto de la ciudadanía en una consulta popular», y dijo que «Lokarri quiere contribuir» en este momento.

 

 

Texto de R. Martín publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los obispos vascos ven «un paso importante hacia el camino de la reconciliación social»

 

 

«Recibimos con verdadera esperanza este anuncio», afirman las diócesis en una nota

        

 

Bilbao - Los obispos de Bilbao, Donostia y Gasteiz recibieron ayer «con verdadera esperanza» la noticia del alto el fuego permanente y confiaron en que sea «un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación» de la sociedad.

 

Los obispos de Bilbao, Donostia y Gasteiz, Ricardo Blázquez, Juan María Uriarte y Miguel Asurmendi, así como el obispo auxiliar de Bilbao, Carmelo Etxenagusia, remitieron una nota conjunta en la que declaran que, contemplan la nueva situación «como una oportunidad de construir la convivencia social entre todos desde la pluralidad legítima y democrática». «En la medida en que este anuncio vaya a suponer una renuncia definitiva a la violencia, experimentamos junto con nuestra sociedad una sensación de alivio y una expectativa de que éste pueda ser un paso importante en el camino hacia una plena pacificación y reconciliación social», subrayan.

 

En este sentido, recuerdan que «todos los ciudadanos estamos llamados a contribuir a crear un clima social en el que se aleje definitivamente de nuestras relaciones el recurso a la violencia».También trasladan su «respeto y apoyo» a los gobernantes y representantes políticos y sostienen que, en estos momentos, son ellos «como servidores del bien común» quienes «tienen en sus manos la responsabilidad de conducir la construcción de una sociedad justa y en paz para todos, respetando las legítimas diferencias».

 

Los obispos vascos recuerdan que, «junto a muchos cristianos, como pastores de la Iglesia, hemos participado entre otros ciudadanos, en el trabajo por la paz».

 

 

Texto de N. Lauzirika y R. Martín  publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

«Tengo la sensación de que es la definitiva»

 

 

Lamikiz, presidente del Athletic, muestra su ilusión y esperanza ante una nueva época

 

Bilbao - Fernando lamikiz se levantó ayer pensando en el importante partido que le aguardaba a la noche al Athletic en San Mamés ante el Espanyol. A partir del mediodía, el anunció de ETA alteró la jornada en Euskadi y el presidente del Athletic valoró de forma positiva el anuncio del alto el fuego permanente. «Es una noticia positiva, largamente esperada por todo el mundo, que yo creo que nos llena a todos de ilusión y esperanza. Pero, sobre todo, yo lo que diría es que lo que hay que hacer es mirar sin miedo al futuro. Hay que aprovechar la ocasión para solucionar el conflicto», añadió.

 

El máximo dirigente de la entidad rojiblanca esperaba que el alto el fuego fuera ya definitivo. «Tengo la sensación de que es la definitiva. Espero y deseo que hoy se haya abierto un nuevo escenario en Euskadi y por eso tengo confianza en que sea la definitiva», aseguró.

 

Fernando Lamikiz recordaba lo ocurrido en 1998. «La anterior ocasión, la de 1998, la tengo muy presente en mi memoria. El mismo día que se anunció la tregua nació mi hijo. Además, aquel día el Athletic jugó contra el Rosenborg sueco. Por eso tengo tan presente aquella jornada. Al final se truncaron muchas ilusiones, y por eso ahora espero, y deseo que sea algo positivo», manifestó.

 

Para el presidente del Athletic, ahora los políticos tendrán que hacerse cargo del nuevo escenario que se abre en este país. «Tenemos que apoyar todos, pero está claro que ahora tenemos una oportunidad única. Espero y deseo que no la dejemos escapar. Vamos a ser todos optimistas de cara al futuro».

 

 

Texto de Javier Núñez publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

«Tengo la sensación de que podemos estar en el preludio de la normalización»

 

 

Juan Ignacio Vidarte, director general del Guggenheim, se muestra optimista

 

Bilbao - El anuncio del alto al fuego le sorprendió a Juan Ignacio Vidarte ultimando los preparativos para la inauguración del martes de una de las exposiciones estrellas de la temporada, ‘‘Rusia’. Pero, a pesar de la vorágine, Vidarte interrumpió la actividad para hablar de una noticia tan esperada.

 

Confiesa que aunque compartía la esperanza de que al final se declarase la tregua, no oculta que «en determinados momentos me he sentido más pesimista que optimista porque seguían ocurriendo atentados y amenazas».

 

El director general de Guggenheim Bilbao tiene la sensación de que «podemos estar en el preludio de la normalización de la sociedad vasca. Por otra parte, no olvidamos la experiencia de la tregua fallida del 98. Pero, confío en que hayamos aprendido de esa experiencia y que ahora los resultados sean los que todos queremos».

 

Juan Ignacio Vidarte es consciente de que la tregua acarreará más visitas para el museo, «aunque me parece que la importancia de la noticia está en un plano muy superior a los resultados que pueda tener en cualquier ámbito de actividad. Pero, esta noticia no puede tener más que consecuencias positivas, no sólo por las visitas, sino por lo que implica desde el punto de vista de normalización. Creo que es positivo que la gente que venga a vernos se encuentre con una situación normalizada, se van a llevar una imagen mejor y más acorde con la realidad».

 

 

Texto de M. Redondo y S. Atutxa publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El Círculo de Empresarios pide «un mayor entendimiento entre los agentes»    

 

 

Bilbao - El Círculo de Empresarios Vascos mostró ayer su alegría por el alto el fuego indefinido anunciado por ETA y reclamó también el «abandono definitivo de cualquier signo de violencia por parte de está organización terrorista».

 

Esta asociación, que reúne a los empresarios y directivos de algunas de las principales firmas vascas, mostró su esperanza en que esta iniciativa de ETA «se extienda igualmente al cese de las amenazas y de los intentos de extorsión y chantaje contra los empresarios, ya que ello sería incompatible con cualquier nuevo escenario de paz y progreso».

 

En todo caso, y «ante esta nueva esperanza que se abre para toda la sociedad», el Círculo de Empresarios Vascos, que preside Alejandro Echevarria, deseó «el mayor consenso y entendimiento entre los partidos democráticos y los agentes sociales para el logro de un marco pacífico y democrático en el que las empresas puedan desarrollar su trabajo con normalidad y eficiencia, contribuyendo a la generación de riqueza y empleo».

 

La patronal navarra

 

El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), José Manuel Ayesa, destacó, por su parte, como «positivo» el comunicado en el que anuncia el alto al fuego permanente, pero se preguntó si ETA continuará con el impuesto revolucionario y la extorsión a los empresarios.

 

Ayesa consideró importante que «no haya riesgo de desgracias personales, bombas, artefactos...», pero mostró sus «dudas» ya que el comunicado, apuntó, no dice que cese la actividad terrorista «fuera de los atentados con armas».

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Otras reacciones fuera del nacionalismo radical

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 6:15, Categoría: General

 

«El fin de la violencia tendrá el camino de la unidad de los partidos»

 

 

El presidente español emplaza al PP a colaborar y le habla de «máxima colaboración»        

 

Madrid - Cautela, prudencia, responsabilidad y unidad de los partidos. Con esas consideraciones, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, valoró ayer por primera vez la noticia del comunicado en el que ETA decreta el alto el fuego permanente. Zapatero hizo pública su declaración en el Congreso de los Diputados, ante una expectación mediática pocas veces vista y bajo la atenta mirada de un hemiciclo que, tras su intervención, rompió en aplausos, con excepción del PP, quien en cualquier caso rebajó el tono crítico en las intervenciones realizadas.

 

El jefe del Ejecutivo español tenía previsto tomar la palabra ante los periodistas tras sus respuestas en el pleno, pero las apelaciones de Gaspar Llamazares y Mariano Rajoy sobre el anuncio del alto el fuego hicieron variar los planes.

 

Así, Zapatero insistió sobre todo en su intención de contar con todos para el proceso que se avecina. Incluido el PP, quien ya avisó de que prestará su apoyo mientras las leyes se apliquen, el Estado de Derecho actúe y el Gobierno español trabaje en el sentido que indica el Pacto Antiterrorista. «El fin de la violencia tendrá el camino de la unidad de los partidos, de la democracia y de la ley», aseguró el líder socialista, probablemente en uno de los días más importantes de toda su carrera política. «Nos unía el espanto ante el horror. Confío en que ahora nos una la esperanza», concluyó, recibiendo una ovación en la que participó la mayor parte de los grupos.

 

Alejándose de las rifirrafes que habitualmente mantienen, el líder socialista emplazó en esta ocasión al PP a colaborar en el futuro. «Es un proceso de trabajo que requiere el concurso máximo de voluntades», afirmó, para añadir que su gobierno hará «todo lo que esté en su mano para estar con todos. Sé que desean el fin de la violencia», dijo Zapatero mirando a las bancadas ‘populares’, para a continuación expresar que, pese a las diferencias que han existido hasta ahora entre el gobierno y la oposición, su actitud hacia ellos respecto a este asunto será de «máxima colaboración e información». «Tengo confianza en ustedes», expresó.

 

Citas con Ibarretxe y Rajoy

 

Tras el pleno, y ya ante los periodistas, el presidente español repitió sus palabras y explicó que se reunirá en unos días con Mariano Rajoy. También mantendrá un encuentro con el lehendakari, Juan Jose Ibarretxe, y compartirá información con el resto de líderes de las formaciones políticas del arco parlamentario. Por último, respecto a la hoja de ruta que estableció el Congreso por la que el presidente comparecerá en pleno después de que ETA abandone la violencia, Zapatero manifestó que informará «a su tiempo», ya que es «esencial para caminar con certidumbre y serenidad».

 

 

Texto de José Luis B. Benayas publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Miguel Sanz pide que no se negocie con ETA «hasta que no entreguen las armas»

 

 

El Gobierno navarro dice que el alto el fuego «es un logro del talante de la ciudadanía»            

        

Iruñea - El gobierno navarro de UPN-CDN interpretó ayer el alto el fuego de ETA como «un logro del talante democrático de todos los ciudadanos» y se mostró confiado en «que lo que hoy es una tregua se convierta inmediatamente en una auténtica renuncia a todo tipo de violencia y extorsión». Reclamó asimismo «la disolución de la organización terrorista y el abandono definitivo de las armas, cuestiones éstas tanto tiempo reclamadas por el conjunto de la sociedad».

 

Esta declaración institucional fue suscrita en el curso de una sesión de gobierno extraordinaria que convocó el vicepresidente del Ejecutivo foral Francisco Iribarren, por encontrarse el presidente Miguel Sanz en Lisboa, presentando los actos del V centenario de San Francisco Javier.

 

Arropado por los consejeros: Javier Caballero, María Kutz, Alvaro Miranda y José Ignacio Palacios (de UPN) y José Andrés Burguete y José Javier Etxarte (CDN), Iribarren incidió en que «nunca permitiremos que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún tipo de negociación que implique precios políticos, o que Navarra sea utilizada como moneda de cambio». Por el contrario apeló a la unidad de todos los partidos democráticos «en el convencimiento de que deben ser las instituciones los órganos competentes para el debate de cuantas iniciativas puedan surgir como consecuencia del anuncio de ETA».

 

Sanz, reticente

 

Por su parte Sanz recalcó desde Lisboa que el alto el fuego «no es la noticia que esperábamos, aunque suponga un paso más para el abandono definitivo de las armas. No se puede dialogar con ellos hasta que esa circunstancia no se dé y el simbolismo más importante será el día en que ningún ciudadano tenga que ir con escolta por las amenazas».

 

Añadió que «el concepto de alto el fuego lleva implícita la temporalidad y en consecuencia no puede haber negociación, cesión o acuerdo alguno, mientras no entreguen las armas». Se mostró enérgico al advertir que el Gobierno de UPN «no va a permitir que la voluntad de los navarros sea suplantada por cesiones políticas como las que vienen pidiendo hace ya tiempos, como lograr ésa Euskal Herria libre».

 

Llegado el caso avanzó que el diálogo con ETA «se va a tener que limitar a muy pocas cosas: traslado de presos y poco más. Bajo ningún concepto olvidaremos a las víctimas del terrorismo y el pánico al que han sometido a los españoles».

 

 

Texto de Satur Leoz publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Europa aplaude el alto el fuego de ETA y ofrece su apoyo al Gobierno español

 

        

Tanto la Eurocámara como los gobiernos de la UE lo consideran una «buena noticia»

        

Bruselas - El ejemplo más claro de la satisfacción con la que acogió ayer Europa el anuncio del alto el fuego de ETA se vivió en el Parlamento Europeo. El pleno de esta Cámara respondió con aplausos a la «buena noticia» anunciada al inicio de la sesión por su presidente, Josep Borrell, y con mensajes de apoyo a un proceso de paz que será bueno «para todos». El mismo apoyo generalizado que ofrecieron los gobiernos de los Veinticinco al secretario general del Consejo, Javier Solana, a veinticuatro horas de la Cumbre de primavera que reúne desde hoy en Bruselas a los líderes de la UE.

 

«Tengo que anunciar una noticia que, por una vez, es positiva. Me refiero al comunicado de ETA en el que anuncia el alto el fuego permanente» con el que «se vislumbra un horizonte sin violencia terrorista», anunció Borrell entre aplausos. «Es un momento para la esperanza y la unidad de todas las fuerzas políticas democráticas» porque «la noticia no es buena sólo para España, sino para toda Europa», añadió. La emoción caldeó todavía más el ambiente con la intervención de la eurodiputada socialista Bárbara Durkhop, viuda del senador socialista asesinado en 1984 por ETA Enrique Casas. «Es una noticia sumamente esperanzadora», comentó con lágrimas contenidas. «Hacemos un llamamiento a la unidad de todos los demócratas europeos ahora y en el futuro para conseguir la paz», añadió con los eurodiputados en pie aplaudiendo.

 

Frente a la esperanza de Durkhop, la única nota pesimista la puso durante el pleno el eurodiputado popular español Alejo Vidal-Quadras, para quien el comunicado de ETA no introduce ningún cambio. «No hay una sola palabra de arrepentimiento, de perdón, de sometimiento al Estado de Derecho. Lo único que hace es demostrar el cinismo y la miseria moral del grupo criminal», criticó. Todavía más negativo fue Jaime Mayor Oreja fuera del pleno. «Es un proceso para y por la autodeterminación». Frente a esta voz, cautela en las filas del PPE. «Por mucho que nos alegre esta noticia, esta declaración no puede llevar a ningún tipo de concesión política», pidió su presidente, Hans-Gert Poettering. Las restantes intervenciones de liberales, verdes, izquierda e independientes sirvieron para subrayar que la gran mayoría ve este paso como «una nueva perspectiva para explorar un proceso de negociación» hacia la paz, tal y como apuntó Willy Meyer, de IU. «Felicitamos a todas las fuerzas políticas en España que han sabido resistir y negociar, porque si se quiere parar esta matanza uno tiene que ser capaz de hablar», añadió el ecologista Daniel Cohn-Bendit. La misma posición que manifestaron dirigentes irlandeses, incluido Gerry Adams, del Sinn Féin.

 

Otros representantes europeos también se fueron sumando. «A esta hora he hablado prácticamente con todos los gobiernos -afirmaba al filo de las siete- y todos me han manifestado personalmente su satisfacción por la buena noticicia y su apoyo a la posición que el Gobierno español pueda tomar a partir de ahora», indicó el secretario general del Consejo, Javier Solana. «Es una buena noticia para todos los españoles y europeos», añadió. El Consejo de Europa hacía pública también su esperanza de que «la paz se imponga definitivamente», mientras el coordinador de la lucha antiterrorista de la UE, Gijs de Vries, calificó el anuncio como «un paso positivo en la dirección correcta».

 

 

Texto de Silvia Martínez publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El alto el fuego divide a los partidos políticos en Iparralde

 

 

El anuncio de ETA fue acogido con una gran satisfacción por los cargos electos

 

Baiona - El anuncio del alto el fuego permanente por parte de ETA creó ayer un inmensa satisfacción entre los cargos electos y las distintas formaciones políticas de Ipar Euskal Herria. Según Daniel Poulou, el diputado derechista UMP de la costa labortana, la tregua podría traer tranquilidad al País Vasco y da la posibilidad de iniciar un dialogo. Sin embargo, Poulou añadió que la tregua no afecta en ningún caso a Iparralde. Afirmó que Francia no toma decisiones en España y que por lo tanto los españoles tampoco pueden decidir sobre el futuro de una parte del territorio francés.

 

Jean Jacques Lasserre, el presidente centrista UDF de Pirineos Atlánticos se expresó en términos parecidos. Lasserre califico el anuncio de muy importante y explicó que se muestra satisfecho para Euskadi y España, que espera conocer el contenido de la discusión que podría iniciarse ahora, y que tiene la esperanza de que el alto el fuego se convierta en una tregua definitiva.

 

El presidente del actual departamento vasco-bearnes se muestra satisfecho para el futuro de sus vecinos del sur del Bidasoa y deja claro que Iparralde no será actor de la negociación que podría producirse.

 

Departamento vasco

 

En el mismo tono se expreso ayer el presidente del Ipar Buru Batzar del PNV. Ramuntxo Camblong explico que en ausencia de violencia por parte de ETA ahora se podría crear un departamento del País Vasco para unir los tres territorios vascos de Iparralde en un departamento propio. La actuación de ETA ha sido hasta ahora un pretexto para no cambiar las instituciones.

 

Abertzaleen Batasuna subrayo el hecho de que un alto el fuego no es sinónimo de paz y que ahora París, Madrid y Gasteiz tendrán que dar pasos. La mayor fuerza abertzale en Iparralde cree que es hora de organizar una consulta popular para que Euskal Herria decida su futuro.

 

 

Texto de Franck Dolossor publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

CC.OO. cree que ha llegado la hora de convertir esta oportunidad en «algo irreversible»   

 

 

Bilbao - «Ha llegado la hora de la política con mayúsculas». Así reaccionó ayer CC.OO. Euskadi ante el comunicado de ETA. «Los partidos políticos tienen que ponerse a trabajar para convertir esta oportunidad en algo irreversible, con el objetivo de conseguir una sociedad donde todas las ideas políticas puedan ser defendidas en igualdad de condiciones, libertad y democracia», señaló el sindicato a través de un comunicado.

 

La comisión ejecutiva de CC.OO. mostró su esperanza en que el alto el fuego permanente anunciado por la banda terrorista ETA «se traduzca, más pronto que tarde, en el fin definitivo de la violencia».

 

El sindicato expresó también su reconocimiento a las víctimas e indicó que este anuncio «abre un camino que, con prudencia y determinación, ha de explorarse para que el terrorismo empiece a ser historia». Por eso, consideraron «imprescindible» que el proceso se aborde «desde la unidad».

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

UGT expresa su compromiso «para que el proceso de paz llegue a buen fin»     

 

 

Bilbao - UGT-Euskadi se unió ayer a la satisfacción del resto de agentes sociales y sindicales de Euskal Herria ante el anuncio de alto el fuego permanente declarado por ETA y expresó su compromiso «para que el proceso de paz llegue a buen fin». La central sindical aseguró que «por fin ETA hace caso del clamor de la sociedad vasca, que como UGT sigue reclamando el fin definitivo de la violencia».

 

El sindicato anunció que va a continuar comprometido «para que la paz y el proceso de normalización lleguen a buen fin». Manifestó por otro lado, que hay que mantener la «prudencia y ver la evolución de los acontecimientos» a partir de mañana. Para UGT, el anuncio del alto el fuego de ETA «confirma» las expectativas que «ha venido adelantando el Gobierno español de que nos encontrábamos en un espacio nuevo para la paz».

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Gesto por la Paz esperaba que el anuncio fuera «más rotundo» y ve «difícil» la vuelta atrás

 

 

Bilbao - Pedro Luis Arias, portavoz de Gesto por la Paz también calificó de «buena» la noticia, aunque «me hubiese gustado que fuese más rotunda». Dijo que sería «difícil» una vuelta atrás al tomar esta decisión, entre otras cosas porque «lo que le interesa a esta gente es presentarse a las elecciones municipales, para lo que estaban al límite del tiempo». Por este motivo era necesario «dejar las pistolas y la goma-dos». Arias aseguró que tiene «esperanzas» porque «parece que han entrado en razón, al menos a nivel funcional». Señaló que para recuperar alcaldías como «Arrasate o Laudio, con una ETA parada, mejoran sus posibilidades». «Este puede ser un paso irreversible», sin perder de vista que «la noticia no es que ETA se ha disuelto, hay que tenerlo en cuenta, con lo cual hay que tener cierta cautela».

 

 

Texto de Rosa Martín publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La fijación del PNV con el IRA

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 6:13, Categoría: General

A toda costa hay que vincular la acción criminal de la bandas ETA con el IRA. No tiene nada que ver, no lo explicaremos porque es muy largo, pero no hay ningún punto común. Un dato: Gerry Adams informó en todo momento a Tony Blair y la Casa Blanca de sus conversaciones y gestiones (ZP no podría informar de nada a George W. Bush tal como están las cosas). Y otro detalle, el IRA jamás estuvo en lista alguna como organización terrorista; ni en la del Departamento de Estado, ni en la Unión Europea. Eso sin mencionar el ‘unionismo’.

 

El espejo irlandés

 

 

Los paralelismos entre los pasos dados por el Ira y el Gobierno británico en el proceso norirlandés y los dados por ETA y el ejecutivo español son evidentes

 

Bruselas - La Historia de Irlanda del Norte, de los seis condados del Ulster como lo conocen los británicos, es una historia de enfrentamiento continuo entre católicos y protestantes, que durante las tres últimas décadas, gracias a la perseverancia, voluntad y diálogo; ha ido avanzando hacia un proceso de paz, aún inconcluso, pero que aspira a barrer definitivamente un conflicto que ha causado más de 3.500 muertes. Pero Irlanda del Norte es también un espejo en el que, sobre todo desde el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, se ha mirado muchas veces Euskadi pese a que ambas realidades históricas y sus evoluciones políticas han guardado poca relación durante siglos. De hecho, la esperanza ahora a ambos lados del mar es muy similar: el final definitivo de la violencia.

 

No es ajeno a esas esperanzas, ni a la mirada vasca sobre la realidad irlandesa, cierto paralelismo entre el camino recorrido por ETA en los últimos años y el que recorrió el Ejército Republicano Irlandés (IRA) hasta que el pasado 38 de julio de 2005 ordenó a sus voluntarios entregar las armas.

 

Al igual que ha ocurrido con ETA, el IRA anunció en dos ocasiones en los últimos diez años un alto el fuego indefinido. Y, al igual que ETA con los gobiernos de Aznar y Zapatero, la primera tregua indefinida del IRA, el 31 de agosto de 1994, coincidió con un gobierno conservador en el Reino Unido, el de John Major, y la segunda, el 19 de julio de 1997, con un Ejecutivo laborista, el de Tony Blair.

 

El primer alto el fuego de ETA, presentado entonces como "unilateral e indefinido", con José María Aznar en el poder, finalizó catorce meses después. La primera tregua del IRA duró algo más de diecisiete meses. Y en ambos casos las dos organizaciones optaron por atentar en las respectivas capitales del Reino Unido y España para poner fin a su primer alto el fuego indefinido. El IRA hizo explotar un coche bomba el 9 de febrero de 1996 en el este de Londres, atentado que causó la muerte de dos personas y heridas a un centena y ETA asesinó con una bomba a un militar en Madrid el 21 de enero de 2000. El paralelismo, sin embargo, no acaba ahí. Los anuncios de las segundas treguas de ETA e IRA han venido precedidos en ambos casos por las declaraciones de Madrid ahora y de Londres entonces a favor de un eventual diálogo: la iniciativa presentada por Zapatero en el Congreso y la promesa de Blair de invitar al Sinn Féin a las conversaciones multipartitas de paz y la declaración de éste sobre el respeto a la capacidad de decisión de los norirlandeses.

 

Incluso en la dificultad que se apunta también ahora en el caso vasco hay puntos comunes con Irlanda del Norte. Tampoco allí ha sido fácil, pero la habilidad negociadora del moderador, el estadounidense George Mitchell, hizo posible la firma del histórico acuerdo de Viernes Santo y después en el progresivo desarme de los voluntarios republicanos hasta que el 6 de abril del pasado año, casi siete después de aquel segundo anuncio de alto el fuego del IRA, el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, instó públicamente a los "antiguos provisionales" a abandonar la lucha armada y acogerse a la vía política. Veintidós días después, el IRA abandonaba definitivamente las armas y dejaba que la paz se instalara en los condados del norte irlandés por primera vez desde que protestantes ingleses y escoceses colonizaran seis de los nueves condados norilandeses a principios del siglo XVII y pese a que en diciembre de 1921 se creara el Estado Libre de Irlanda.

 

Hoy, tras el segundo anuncio de alto el fuego de ETA, casi mimetizando los pasos dados hace ya años por el IRA, todo apunta también en Euskadi a la esperanza de un camino que, como bien saben los irlandeses, será «duro, largo y difícil» hasta la verdadera consolidación, también en cierta forma pendiente en el Ulster, de la paz.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los presos, una de las claves

 

 

Humanizar la situación de los presos ha sido fundamental en todo proceso de pacificación abierto en el mundo

 

Bilbao - Todo proceso de paz que se ha puesto en marcha en el mundo ha prestado especial atención a la situación de los presos. En el Estado español está vigente desde 1989 una política de dispersión que ha provocado que miles de vascos deban realizar largos desplazamientos para estar apenas una hora con el preso que quiere visitar. Familiares y amigos han pagado así una condena que en ocasiones les ha costado la vida.

 

La dispersión se adoptó en su día como un intento de solución, pero no como castigo. En la actualidad, esta política ha fracasado en aquella finalidad de reinsertar a los presos y, no obstante, el Gobierno español la ha mantenido, lo que ha supuesto un condena adicional a los familiares de los presos, hayan sido o no condenados estos últimos (muchos salen libres tras el juicio) por delitos de "pertenencia o colaboración con banda armada" en todos sus grados, por muy tangencial que pueda ser la presunta colaboración. Se les aplica a todos, o mejor dicho a los familiares de todos los presos, que se ven obligados a recorrer miles de kilómetros y gastar importantes sumas de dinero -hay quien ha llegado a hipotecar su casa- para poder ejercer el derecho de visita. No obstante, lo peor es que las largas jornadas en la carretera han traído consigo 15 muertos y decenas de heridos en accidente.

 

Desde Euskal Herria, instituciones, partidos, sindicatos, organizaciones humanitarias..., llevan tiempo exigiendo al Gobierno español el fin de esta práctica. Gesto por la Paz destaca que en los últimos 15 años «el alejamiento es más un castigo que una medida que se pueda justificar en base a criterios de política penitenciaria. Siempre hemos defendido que no todos los medios son válidos para luchar contra el terror. Hoy nos reafirmamos en defender que el alejamiento, ni estuvo fundamentado entonces, ni hay razón para que se perpetúe ».

 

José María Aznar llegó a realizar un primer movimiento de acercamiento durante su proceso negociador. Fue cuando se le escuchó por primera y única vez hablar del Movimiento Nacional de Liberación Vasco (MNLV). Fueron pocos los presos y escasos los kilómetros de acercamiento, pero fue un gesto que el Gobierno de Zapatero no se ha mostrado hasta la fecha dispuesto a imitar.

 

La portavoz del Gobierno vasco considera que el acercamiento solicitado «no es una pretensión de otro mundo sino un gesto que favorecería la distensión», mientras el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, que participó activamente en el proceso que acabó con la reinserción de 43 presos de ETA, llevó esta reivindicación a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, donde su titular, Mercedes Gallizo, le dio el siguiente portazo: «El Gobierno va a mantener su política de dispersión tal y como se ha venido desarrollando hasta la fecha». Cuatro días después de esta respuesta, cuatro familiares de un preso resultaban heridos de gravedad cuando el camión que precedía a la furgoneta en la que viajaban hizo "la tijera" empotrándose contra ellos. En este contexto, la negativa de Instituciones Penitenciarias indicaría que el Estado español se guarda la baza de los presos para una eventual negociación con ETA, en una de las dos mesas de diálogo planteadas por Batasuna en la declaración de Anoeta. La situación es cada vez más insostenible y al PSOE se le caen los argumentos. Incluso Patxi López reconoce que «es evidente que los familiares de los presos de ETA no tienen por qué sufrir el alejamiento y los largos viajes». y que «constitucionalmente el sistema penitenciario tiene que tender a la reinserción de los presos», pero «todo el mundo tiene que entender que la política penitenciaria es parte fundamental de la lucha antiterrorista y quien la marca es el Gobierno de España». Con estas declaraciones López refuerza la idea de que este tema está destinado a fortalecer la posición negociadora del Gobierno de Zapatero. En la misma línea se manifestaba el líder de los socialistas guipuzcoanos, Miguel Buen señalando que se debe evitar el «dolor añadido» que supone al dispersión.

 

El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz iba más allá al considerar como «un error increíble» mantener política de dispersión. Mientras tanto, los fines de semana, las carreteras se llenan de padres, madres, hermanos y amigos dispuestos a recorrer los kilómetros que sean necesarios para poner una pizca de humanidad en un conflicto que carece de ella.

 

 

Texto de Javier Velilla publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Adams pide al Ejecutivo de Zapatero que detenga los juicios a Batasuna

 

 

El Sinn Féin cree que se presenta una «oportunidad de proporciones históricas para resolver el conflicto vasco»   

 

Bilbao - El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, pidió ayer al Gobierno español que «responda positiva y creativamente» e intervenga «inmediatamente para detener los juicios contra los líderes de Batasuna».

 

Adams opinó que «el anuncio de ETA da a todas las partes en conflicto una oportunidad de proporciones históricas». «El anuncio de hoy da un impulso considerable al desarrollo de un proceso de resolución del conflicto», agregó. Según Adams, ahora «corresponde a todas las partes en conflicto aferrarse a esta oportunidad y hacer todo lo que esté en su poder para hacer que el proceso político se convierta en realidad». El Sinn Féin, precisó, «cree que la clave para el progreso es un proceso de diálogo inclusivo, en el que todos los participantes sean tratados en pie de igualdad» y en cuya «agenda de discusión» estén presentes «todas las posibilidades». Añadió que el Gobierno español tiene una «responsabilidad particular» y debe «responder de forma positiva y creativamente» y que «debería intervenir inmediatamente para detener los juicios políticos contra los líderes de Batasuna, incluido Arnaldo Otegi».

 

Mucho menos optimista se mostró el unionista radical Jim Allister, quien sostuvo que ETA «debe destruir todas sus armas y demostrar durante un tiempo su compromiso con la paz antes de que el Gobierno español pueda tomar en serio sus propuestas». Allister, europarlamentario del Partido Democrático Unionista (DUP) de Ian Paisley, mayoritario en el Ulster, espera que la tregua de ETA «sea más permanente que la de su organización hermana, el Ejército Republicano Irlandés (IRA)». En su opinión, «no se pueden aceptar, sin pruebas las palabras de los terroristas porque de lo contrario, señaló, el Gobierno español podría acabar cometiendo los mismos errores que se han producido en Irlanda del Norte». Antes de negociar con ETA, insistió el dirigente unionista, es necesario «lograr la destrucción total de sus arsenales y someterla a un periodo de prueba que demuestre su compromiso con la paz».

 

 

Texto de Merche Peña publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los empresarios vascos exigen que «el cese de la extorsión» acompañe al anuncio de ETA

 

 

Confebask confía en que la tregua signifique «un punto sin retorno» hacia la paz    

 

Bilbao - El nuevo escenario que se vislumbra a partir de mañana, con el alto el fuego anunciado por ETA, ha llenado también de satisfacción a la clase empresarial y sindical de Euskal Herria. Quien más quien menos coincidía en apelar al consenso y el entendimiento entre los partidos democráticos y los agentes sociales; a la responsabilidad y a la prudencia que precisa el momento; a la esperanza... Pero también se mostraron cautelosos, expectantes, ante lo que realmente supone el alto el fuego para los empresarios vascos. En este sentido, la Central Empresarial Vasca (Confebask) no tardó ayer en manifestar su satisfacción por el alto el fuego de ETA y, tras señalar que es necesario mantener una «prudente cautela», expresó su confianza en que signifique un «punto sin retorno».

 

A través de un comunicado, la patronal vasca aseguró que espera que este anuncio implique el «cese inmediato y definitivo de todas las formas de violencia, extorsión y amenaza». Confebask expresó su esperanza de que el alto el fuego abra por fin la puerta «al proceso de paz que la sociedad vasca tanto anhela».

 

Asimismo mostró su disposición a apoyar a las instituciones y fuerzas políticas «en sus esfuerzos». En su comunicado, quiso también trasladar el recuerdo y reconocimiento del conjunto de los empresarios vascos y a todas las víctimas.

 

La patronal vizcaina, Cebek, confió, por su parte, que el comunicado «suponga también el cese definitivo de la extorsión». «A partir de estos momentos, esperamos y deseamos que nuestros representantes políticos e institucionales lleven a cabo el esfuerzo necesario para propiciar la paz duradera que Euskadi y la ciudadanía vasca necesitan», señalaron. Una petición a la que se sumó Adegi al reclamar a la clase política que tenga «altura de miras porque por la paz merece la pena arriesgarse e, incluso, equivocarse».

 

 

Texto de Iñaki Makazaga publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Alegría y esperanza en la supuesta sociedad vasca

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 6:04, Categoría: General

Obsérvese que no hay ninguna opinión crítica o contraria. Ni una.

 

Ilusión, escepticismo y expectación se mezclan en la calle al recibir la noticia

 

 

Creen decisivo el cambio del Gobierno español, al que le atribuyen tanto peso en la resolución como al Ejecutivo vasco y a la organización armada. La ciudadanía de a pie esperaba hace tiempo un comunicado sobre el que se solapan las reacciones de todo tipo, principalmente la ilusión

 

Bilbao - Ilusión, escepticismo y expectación eran los tres estados de ánimo más frecuentes en la tarde de ayer, y no iban por separado, sino juntos. En muy pocas ocasiones la satisfacción por el anuncio de ETA de un alto el fuego acabó derramando cava, aunque en el bar "El Globo" se vendieron seis botellas de champán -claro que está al lado de la Diputación de Bizkaia-, y la heladería Alaska de Bilbao notó un aumento en la venta de helados para las celebraciones en txokos, «es la mejor noticia que me han dado en meses», decía un viandante. Esta tregua no ha llegado de sopetón, como la de 1998, sino poco a poco, con el recuerdo muy presente de que la anterior se rompió, con el sabor amargo de los intereses de quien no le conviene que la violencia cese y sabiendo que la organización armada lleva casi tres años sin matar a víctimas inocentes.

 

También se ha presentado con el convencimiento de que es más probable que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se siente a hablar con menos prejuicios que el de José María Aznar o, al menos, eso prevén los ciudadanos de a pie. Al margen de los discursos hinchados de políticos españoles, o de más comedidos por parte de los dirigentes vascos, los peatones que ayer transitaban por el centro de Bilbao ofrecieron su opinión, sincera y prudente, sobre quién debe sentarse en la famosa mesa de negociación, cuándo acabará el proceso de paz y cuánto tiempo llevaban anhelando un respiro.

 

«El principal obstáculo, como siempre, son las víctimas y el colectivo de presos de ETA», aseguraba José María Cortina, ingeniero de profesión, pero la «diferencia», con la tregua del 98, referente para todos los entrevistados, es la «flexibilidad de los interlocutores. Por muy españolistas que sean, tienen más visión de ir hacia adelante».

 

«El gobierno socialista, el nacionalista y el entorno de ETA» son los tres pilares de la negociación, según la valoración de Luisa María Santibáñez. Sobre ellos deberá recaer el peso de la paz; no obstante, el resto de formaciones políticas «deben estar presentes» en la mesa de partidos, la cual deberá valorar su opinión en su justa medida. Las víctimas, de tanto dolor como acumulan, se contemplan como agentes que «van a poner palos en las ruedas», añadía su hijo, Alberto Córdoba, y agregaba que el 11-M supuso un «cambio en el mundo», donde «no hay vuelta atrás y en el que el islamismo ha arrinconado el tema de ETA».

 

«Tengo ganas de ver el final, como todo el mundo», reconocía Santibáñez, ella que ha visto todo el proceso de formación de la organización armada, y que tanto sueña con su final, acertaba al referirse a "todo el mundo" porque ni Paula Díaz ni Patricia García, dos estudiantes de 17 años, vieron el alumbramiento de la organización, no conocen el significado de ETA militar y político-militar y de la última tregua tienen un vago recuerdo. Sin embargo, no titubearon al afirmar que les parece «muy importante» el anuncio del alto el fuego, añadiendo rápidamente, sin amagos de inocencia, «que otra cosa es que se vaya a cumplir». A su tierna edad, de los políticos apenas se fían, «porque llevan mucho tiempo hablando».

 

Para procurar no dar la respuesta cuando se formula una pregunta, ésta debe ser lo más abierta posible, del tipo ¿cómo ha recibido el anuncio de ETA? De este modo se espera un abanico amplio de contestaciones. En cambio, ayer, no fue así y casi todas las personas respondían de un modo bastante parecido. Al margen de las víctimas, de los presos y de hasta donde debe llegar en la negociación -ayer no era el día para hablar de ello, dijeron-, Mariví Tuenos, una administrativa, señaló que si ella pudiera le pediría a los políticos «que den una solución al problema porque Euskadi lo necesita». ¿Y a ETA, qué le diría? «Que ya es hora, que vale ya».

 

A las 12.30 horas de ayer, cuando los medios de comunicación hicieron público el comunicado de ETA, llovía en Bilbao, pero no hacía frío, y luego escampó un poco. Por la tarde, incluso salieron unos rayos de sol. Parecerá una tontería, pero el estado de ánimo, era así, como el tiempo en primavera, que si sí, que si no, pero que llegue ya el verano.

 

 

Texto de Gessamí Forner publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Interpretaciones para todos los gustos de un anuncio que no pasó desapercibido para nadie

 

 

Una de las imágenes más repetidas desde que se supo la noticia fue la que se dio en los bares, con la gente arremolina frente a los televisores       

        

Bilbao - Fue uno de esos días para celebrar con reservas; congratularse, sonreír e incluso brindar, como hicieron todos los partidos representados en el Ayuntamiento de Donostia, excepto el Partido Popular, pero sin muchos aspavientos. Para desfogarse sin que se notase o para gritar sin que se oyese mucho. Desde que minutos después de las doce del mediodía de ayer ETA anunciase un alto el fuego permanente desde las 00.00 horas de mañana, Euskal Herria entera pareció vestirse con el traje de la mesura, de la prudencia, como complemento a una alegría desbordante. La satisfacción fue de la mano del escepticismo en todos los discursos de una jornada que tuvo dos principios; uno, el de siempre, después de que el despertador sonara a las 8.00; el segundo, cuando el comunicado de ETA comenzó a despertar de su pesadilla a Euskal Herria.

 

Los medios de comunicación centraron, ayer más que nunca, la atención de todos, currelas, parados, jubilados, estudiantes... Las emisoras de radio y las cadenas de televisión coparon la actualidad informativa de un comunicado que generó una cascada de reacciones. Ayer, nadie vio Los Simpson, y hasta la noche, pocos se acordaron del Athletic. En los bares el tema era la tregua.

 

De las imágenes del día, entre brindis, corrillos en los bares, gente en los kioskos buscando ediciones especiales como la que DEIA publicó a primera hora de la tarde sobre la tregua, emociona más que ninguna la de Begoña Arregi, esposa del lehendakari, en el momento en que Ibarretxe hacía su valoración de la esperada noticia.

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

«Se me quita un peso de encima, pero yo ya soy perdedora», afirma la viuda del ertzaina Montxo Doral

 

 

Cristina Sagarzazu se muestra esperanzada ante la tregua de ETA y exige a los partidos que se impliquen para lograr el fin definitivo de las armas  

        

Bilbao - «Me llega tarde, pero bueno, la noticia ha sido muy emocionante». Pocas frases pueden expresar mejor el sentir, respecto al anuncio de tregua indefinida por parte de ETA, de quienes han sufrido más directamente su actividad armada durante 40 años, las víctimas de dicha violencia.

 

Es el caso de Cristina Sagarzazu, quien perdió a su marido, el agente de la Ertzaintza Montxo Doral, el 4 de marzo de 1996 a consecuencia de un atentado con coche bomba. Un recuerdo que permanece ahora más vívido que nunca, en tanto que acaba de cumplirse el décimo aniversario de dicha fecha, lo que se tradujo , el pasado día 5, en un sentido homenaje en el cementerio de Irun al agente asesinado, con la presencia de familiares, amigos y destacados dirigentes del PNV.

 

Cristina Sagarzazu se enteró de la noticia como muchos otros, en el trabajo, a través de la llamada de una amiga. Un anuncio que pone fin a meses de especulaciones de los que ella también había sido partícipe. «Algún día tenía que ser, ¿no? Y llevábamos tanto tiempo oyendo que ya tocaba, que parecía que esta vez se acercaba más a la verdad», afirmaba. «Rumores había, y gente del mundillo de la prensa y la política me habían comentado que se acercaba el momento, aunque pensaba que igual podría ser para el Aberri Eguna», añadía en consonancia con el sentir de muchos otros vascos ante el ansiado anuncio.

 

A la hora de valorar el mismo, Sagarzazu prefiere no arrogarse un papel especial, a pesar de su condición de víctima, y afirma que «yo lo veo como alguien de la calle, no sé hasta dónde alcanzará pero, así de primeras, la noticia ha sido emocionante».

 

«Parece que va a haber más tranquilidad», se atreve a añadir, para confesar que «a mí se me quita un peso de encima, la verdad. A todos, los compañeros de trabajo también lo comentaban y enseguida han empezado a llamar a sus conocidos y a escuchar la radio, a ver qué decía».

 

Sin embargo, se puede decir que el proceso acaba de empezar y que queda todo por hacer, con una especial responsabilidad por parte de todas las partes implicadas. Así, llega el momento de mojarse: «Yo, como considero que ETA sólo se representa a ella misma, desde luego a mí no y a la gente que conozco tampoco, poca cosa puede negociar, si acaso dónde deja las armas», afirmaba Cristina Sagarzazu.

 

Sobre el papel de los partidos políticos en el camino que se abre ahora, se muestra más tajante incluso. «Deberían dejar de hacer el gamba y trabajar seriamente en el tema. Lo único que deberían hacer los partidos vascos es dejar que Madrid o el Gobierno central, contra quien se supone que estaba ETA en guerra, hablen entre ellos de cómo van a hacer para dejarlo, pero desde luego, yo a ETA no le reconozco derecho a ninguna negociación política, ni a decir que negocian en nombre del pueblo de Euskadi», aseguraba.

 

A título particular, sin pretender ejercer de portavoz de nadie, Sagarzazu también ha mantenido siempre una postura muy clara respecto al papel de las víctimas en este nuevo periodo. «En los demás no sé, pero en mi caso yo no tengo nada en que participar, yo ya soy perdedora de la jugada. Poco puedo aportar, en el fondo serían sólo cosas negativas, así que prefiero estar callada. No sirve de nada aportar la rabia, así que me quedo calladita en mi rincón y ya está».

 

 

Texto de C. C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La sociedad vasca opina

 

 

Izaskun Moyua (Directora de Emakunde): «Me he acordado de los que no están y que también hubieran celebrado la tregua»

 

La Directora de Emakunde expresó ayer su alegría. «Es uno de los días más felices de mi vida», explicaba por el acontecimiento que esperaba la ciudadanía desde hace ya muchos años. «Cuando he sabido la noticia me han venido a la memoria gente que no está aquí y que disfrutaría tanto como nosotros por la noticia», recalca. «También he recordado a toda la gente que ha trabajado duro para que venga la paz. Porque se pierde la perspectiva y no nos damos cuenta de que para llegar a esto cientos de personas han trabajado en condiciones muy injustas»

 

Iñigo Lamarca (Ararteko): «Espero que sea la desaparición definitiva de ETA»

 

El Ararteko, Iñigo Lamarca expresó su «enorme satisfacción» por el anuncio y el comienzo de un proceso que confía culminará «con carácter irreversible, en la desaparición de ETA». Lamarca recordó que la organización armada ha matado a cientos de personas y ha violado «de forma sistemática y cruel» los derechos fundamentales más elementales de miles de ciudadanos. Asegura asimismo que será preciso seguir trabajando por que los valores democráticos, basados en el respeto de los derechos humanos, «vayan impregnando profunda y sólidamente el pensamiento de todos y cada uno de los ciudadanos». A su juicio, ello será la mejor garantía de que se avance en una sociedad «más democrática».

 

Blanca Estrella (Pta. Clara Campoamor): «La violencia de género será tomada ahoramás en serio»

 

«Como presidente de una Asociación feminista me alegro por dos razones fundamentales. En primer lugar porque muchas mujeres vascas pasarán a vivir sin escoltas, sin miedo a que les maten. Yo sí me creo la tregua y estoy superfeliz con ella. En segundo lugar, pienso que a partir de ahora se podrá hablar más y más alto de los problemas de las ciudadanas vascas». Considera Blanca «que a partir de ahora los medios económicos que se dirigían a luchar contra el terrorismo podrán volver a solucionar un problema de gran magnitud como es la violencia doméstica. Además que haya sido una mujer quien nos ha brindado la tregua también significa algo».

 

J. A. Usparicha (Presidente de la DYA): «El tiempo nos dirá los beneficios»

 

José Antonio Usparicha, presidente de la DYA ha mostrado su satisfacción por el anuncio de la tregua. «El tiempo nos dirá sus beneficios, que de ser cierta es una magnifica noticia», ha subrayado. «La estoy digeriendo con reservas y cautelas porque en la anterior ocasión nos hicimos muchas ilusiones y luego resultó que no salió. Espero, sinceramente, que en esta ocasión sea para siempre y que no sea una excusa como la vez anterior».

 

Nerea Basterra (Directora Intermón Oxfam): «Esperemos que llegue la paz a nuestro pueblo»

 

«Desde Intermón Oxfam nos alegramos profundamente por el anuncio de tregua de ETA», explica Nerea Basterra. «Como Organización siempre hemos defendido la paz y el cese de la violencia para todos los pueblos del mundo. En nuestro caso esperamos que llegue la paz definitiva. Cualquier situación de violencia es demasiado larga. Lo importante -insiste- es poder vivir en libertad, con dignidad y en ausencia de cualquier tipo de violencia».

 

José Miguel Corres (Consejero delegado de BEC): «La gente mira a un futuro sin las ataduras que hemos sufrido»

 

La opinión de BEC llegó de la mano del consejero delegado, José Miguel Corres, que se mostraba «expectante» ante la que consideró como una «noticia magnífica, siempre que se cumpla». No dejó de lado «la anterior tregua de la que siguen existiendo sombras», sin embargo, quiso «quedarse con lo positivo, y es que la gente mira a un futuro sin las ataduras que hemos sufrido», señaló. «Hay que ser optimista» concluyó.

 

Jon Ortúzar (Dtor. Palacio Euskalduna): «Esto es sólo un primer paso y hay que seguir y acabar la tarea»

 

El director del Palacio Euskalduna, Jon Ortuzar, se congratulaba ayer de la noticia que calificó como «la mejor noticia que podíamos tener y una responsabilidad porque ahora se inicia un proceso». «Esto sólo es un primero paso y hay que seguir adelante y acabar la tarea», aseguró. En su opinión, «siempre hemos tenido un handicap que se volvía en nuestra contra y esto nos abre unas expectativas inmensas». Señaló que «esto nos compromete a todos»y que «se trata de un proceso muy complicado, va a ser un camino altos y bajos»

 

Óscar Vizarraga (Portavoz colectivo gitano): «A ver si los políticos ponen los medios para que se lleve a efecto»

 

El colectivo gitano tiene una importante presencia en la sociedad vasca y el portavoz de la Asociación Kale dor Kayiko, Óscar Vizarraga también opinó, sobre el nuncio de "alto el fuego permanente" de ETA, asegurando que se trata de algo «importante si se llega a zanjar» ya que «lo que necesita este país es paz». Además, Vizarraga sitúa ahora la responsabilidad en la clase política. «A ver si es verdad que ahora los políticos ponen los medios para que eso se lleve a efecto y no se matan entre ellos por ver quién se lleva el gato al agua y el mérito», señaló el portavoz de la asociación gitana.

 

Ainhoa Arteta (Soprano): «Estoy muy contenta, lo voy a celebrar»

 

A Ainhoa Arteta la noticia le ha cogido en Bilbao. La soprano guipuzcoana debuta en el papel de la ‘‘Manon’’ de Massenet el próximo sábado, en el que será el sexto título de la temporada 2005-06 de la Asociación Bilbaina de Amigos de la Opera (ABAO) que se pondrá en escena en el Palacio Euskalduna. Fue en un pequeño impasse durante el ensayo de ayer cuando la soprano se enteró de la noticia. Ainhoa Arteta paseaba por Bilbao junto con la soprano Tatiana Davidova, parte del elenco de ‘‘Manon’’, cuando le informaron de la tregua. «¡Qué alegría!, comentó Arteta. «Es una noticia que voy a celebrar».

 

Javier Viar (Director del Bellas Artes): «Se percibe que el proceso es imparable»

 

Para el responsable de la pinacoteca bilbaina, la noticia resulta espléndida. «Puede significar para este país un auténtico renacimiento. Es evidente que todos los sectores, incluidos por supuesto, el cultural, vamos a salir beneficiados. Toda la sociedad tenemos que tener un comportamiento eufórico entusiasta porque se percibe que es imposible que se vuelva a retroceder. El proceso puede ser imparable».

 

Reconoce que la tregua va a atraer más visitantes al País vasco, y a los museos. El verano se presenta espectacular. «Tenemos un verano muy bien preparado porque hemos apostado por unas exposiciones muy fuertes, además el anuncio de tregua va a traer muchos más visitantes potenciales».

 

Juan Carlos Matellanes (presidente de ABAO): «Se nos abre una nueva etapa llena de esperanza»

 

Al presidente de ABAO y director financiero del BEC, le contaron la noticia durante una reunión. «Mi reacción ha sido lógicamente de alegría. Es una buena noticia, muy esperanzadora. Creo que es indudable que se nos abre una nueva etapa, llena de esperanza, de oportunidades, y no sólo me refiero desde el ámbito cultural que como presidente de la ABAO podría hablar, sino en todo los ámbitos de la vida: en el desarrollo, de calidad de vida, de progreso». Para Matellanes, «se abre un proceso, que puede ser más o menos largo, pero creo que puede tener un final feliz»

 

Toti Martínez de Lezea (Escritora): «Este pueblo se merece de una vez la paz»

 

Con optimismo, felicidad y esperanza recibía la noticia de la tregua de ETA la escritora alavesa Toti Martínez de Lezea. «Me ha llamado un amigo y me lo ha comunicado. Me he emocionado. Ya ha sido hora. Este pueblo se merece de una vez por todas la paz. Llevamos muchos años sumergidos en un ambiente de crispación que debía acabar», añadía la escritora.

 

A partir de ahora hay que trabajar para que esto dure, proseguía Toti Martínez de Lezea. «Todos, y cuando digo todos, digo todos con mayúscula, tienen que trabajar a partir de ahora para que este paso sea el definitivo», comentaba la escritora. Es tal la importancia de la noticia que para Toti no hay marcha atrás que valga.

 

Xabier Santxotena (Escultor): «Cuando me he enterado se me ha puesto la carne de gallina»

 

«Cuando me he enterado de la tregua se me ha puesto la carne de gallina. Impresionante. La mejor de las noticias», con estas palabras expresaba ayer el escultor Xabier Santxotena la emoción que sintió cuando se enteró de la tregua permanente de ETA. «Es muy positivo para todos. Para la cultura es muy importante porque los artistas vascos queremos que nuestros trabajos se proyecten también fuera. Este proceso de paz , sin duda, va a ser muy importante cara a mejorar nuestra imagen en el exterior», decía el escultor Satxotena. Junto con el optimismo y la ilusión, el escultor nos hablaba de esperanza. «Confiemos en que nuestros responsables políticos sepan lo que tienen que hacer a partir de ahora. Hay que mirar hacia adelante, para atrás ni siquiera para tomar impulso», concluía Xabier Satxotena.

 

Helena Pimenta (Directora de teatro): «Me he quedado sin palabras, emocionada, ilusionada...»

 

La directora de teatro Helena Pimenta se encontraba trabajando en sus nuevas obras teatrales cuando un amigo le llamó por teléfono para darle la noticia. «Me he quedado sin palabras. No sabía qué decirle. Qué emoción», reconocía Pimenta que vive desde hace años en Madrid.

 

«Eres la primera persona con la que hablo desde que me han dado la noticia. Todavía no he reaccionado. No sé qué decirte. ¿Puedes creer que estoy afectada?», proseguía la directora de teatro. «Ahora esperemos que todos los políticos lo sepan hacer bien para que la paz en el País vasco sea definitiva».

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El deporte vasco opina      

 

 

Xabier Jon Davalillo (Pte. Lagun Aro): «Con un futuro en paz este país tiene que seguir avanzando»

 

Xabier Jon Davalillo, presidente del Lagun Aro Bilbao Basket, acogía la noticia con un alto grado de optimismo, sobre todo por el beneficio que reportará a la sociedad vasca. «Es una buena noticia que todos estábamos esperando. Era una ilusión que estaba ahí y que la aguardábamos con muchas ganas. A partir de ahora, si hay un futuro en paz, este país tiene que ir avanzado en todos los sentidos, político, cultural y económico. Creo que es un día muy importante para todos y no podemos dejar escapar esta oportunidad».

 

José Luis Korta (Entrenador de remo): «Ahí está un toro y ahora los políticos van a tener que saber lidiarlo»

 

José Luis Korta, actual técnico del club cántabro de Castro Urdiales, se enteró del comunicado de ETA viajando de Asturias a Cantabria. Llamó a casa y se lo confirmaron. «Me he enterado en Asturias y creo sinceramente que es una buena noticia para Euskadi. Ahora hay un toro ahí delante que los políticos van a tener que saber lidiar y no dejar escapar esta oportunidad que se presenta. El primer paso está ya dado y ojalá que todo salga bien. No podemos dejar escapar esta oportunidad ya que no sabemos si habrá alguna más. Por eso hay que exigir la máxima responsabilidad a los políticos».

 

Miguel Madariaga (Euskaltel-Euskadi) «Es bueno para los que llevamos el nombre de Euskadi por todo el mundo»

 

El mánager del equipo ciclista Euskaltel-Euskadi está acostumbrado a pasear el nombre de Euskadi por el mundo y por eso se felicitaba por la noticia.«Era una noticia esperada que necesitaba Euskadi y es una alegría impresionante para los que tenemos que llevar el nombre de Euskadi por el mundo. Lo que ahora hace falta es que esto se confirme. Ahora hay que unificar los criterios y trabajar todos en la misma dirección».

 

Oier Zearra (Pelotari): «Los partidos políticos tienen que saber gestionar este nuevo escenario»

 

El pelotari galdakoztarra Oier Zearra apelaba a la responsabilidad de los partidos políticos tras tener conocimiento del comunicado de ETA en el que proclamaba el alto el fuego. «Tras oir la noticia lo primero que he pensado es que la tenemos que acoger con mucha esperanza y optimismo. Ahora espero que los partidos políticos sepan gestionar el nuevo escenario que se presenta para Euskadi. Ellos tienen la responsabilidad de sacar el país adelante y de que se vayan dando los pasos hacia la paz».

 

Miguel Indurain (Ex ciclista): «La gente lo que pedimos es vivir en paz y tranquilos»

 

«Es una buena noticia el no tener violencia y la posibilidad de llegar a esto para que luego los políticos puedan hablar, por lo menos es un paso adelante. Los que están ahí son los que tienen que hablar, y lo mejor es que no exista la violencia. La gente lo que pedimos es vivir en paz, tranquilos, y para eso se elige a los políticos, para que sean ellos los que tengan que hablar de esas cosas».

 

Javier Clemente (Entrenador del Athletic): «Espero que sea duradera y que nos dejen ser como queremos ser»

 

El entrenador del Athletic, Javier Clemente, inmerso en el importante partido que le aguardaba a su equipo, valoró de forma positiva la noticia. «Me parece fantástico. Me parece una gran idea para nuestro pueblo. Esperemos que al final todo dure y que todos nos dejen que seamos como queremos ser».

 

Juanito Oiarzabal (Alpinista): «Optimismo, ilusión y esperanza, las tres claves»

 

«Acojo la noticia con gran optimismo. Hace tiempo que se hablaba y se esperaba una noticia así. A ver si de una vez por todas podemos llegar a un acuerdo. Optimismo, ilusión y esperanza son las tres claves en las que nos movemos. Tenemos una gran oportunidad que los socialistas no dejen escapar».

 

Miguel Fuentes (Pte. Real Sociedad): «Las cosas se deben solucionar hablando»

 

«Es una noticia que todos esperábamos y que queremos que sea algo definitivo, que es lo realmente importante. Tenemos que tener la capacidad de solucionar las cosas hablando».

 

José María Arrate (Ex presidente del Athletic): «Espero que esta vez no la "caguen"»

 

Le pilló la noticia en Barcelona y José Mari Arrate, ex presidente del Athletic, recordó la anterior ocasión, «que coincidió con mi cumpleaños». Arrate estaba optimista, pero a la vez algo preocupado. «Es una gran noticia para todos y espero que esta vez no la "caguen". Ahora tenemos una gran oportunidad por delante que no podemos dejar escapar y lo cierto es que el peligro puede venir por el partido de la oposición».

 

 

Texto publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Una entrevista que ratifica las tesis expuestas

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 5:54, Categoría: General

«Lo más difícil de llevar escolta es mantener una vida familiar ‘‘normal’’ como tenéis el resto»          

 

 

Alexia Castelo Portavoz del PSE-EE en el Ayuntamiento de Sestao, esta madre de familia va acompañada de escolta desde enero de 2001.        

 

Bilbao - El anuncio de tregua también abre unas expectativas favorables para todos aquellos cargos electos que se encuentran amenazados en Euskadi, al menos así lo cree la portavoz del PSE-EE en Sestao, Alexia Castelo. Madre de dos niñas, conoce mejor que nadie la dificultad de compaginar la vida familiar con unas necesarias medidas de seguridad, lo que podría cambiar pero sólo tras un proceso que se prevé «largo».

 

¿Se vislumbra una mayor tranquilidad en el quehacer diario de los políticos amenazados?

 

Me imagino que nosotros vamos a seguir con los servicios de seguridad, pero la verdad es que, cuando he oído la noticia, me temblaban hasta las piernas sólo de pensar que podemos empezar a vislumbrar el fin de esta historia que para nosotros está durando ya cuatro años.

 

La solución tardará en llegar.

 

Seguramente tengan que pasar unos meses para que los ediles de a pie realmente notemos que nuestra vida cambia en el sentido de que volvemos a coger solos el autobús, a no tener que andar mirando atrás y delante... Pero bueno, es una muy buena noticia.

 

¿Es posible pensar en una normalización de la actividad política?

 

Supuestamente, es precisamente a eso a lo que se tiene que llegar después de todo este proceso, a que el ejercicio de la política en Euskadi se haga desde la normalidad y en democracia. Ojalá eso sea así, pero va a ser un proceso largo. Yo, por lo menos, estoy contenta y esperanzada con la noticia. Por ahora, en la vida práctica no ha supuesto más que tener una especie de sensación interna de que vamos por el buen camino para terminar y volver a estar como estábamos antes, pero sabemos que el proceso será largo y el objetivo final deberá ser que podamos estar todos y en democracia.

 

¿Cuánto tiempo lleva con escolta?

 

Creo que desde enero de 2001, justo después de nacer mi primera hija. Tengo dos niñas, una de seis y otra de tres años, y con la segunda el embarazo ya lo llevamos el ginecólogo, yo y los escoltas.

 

¿Qué es lo más duro de sobrellevar?

 

Lo más difícil es mantener una vida familiar ‘‘normal’’, cuando tienes hijos y reuniones familiares. La vida laboral la llevas porque, a fin de cuentas, vas y vienes al trabajo con esa carga y esos cuidados, pero con los críos, con tus padres, tíos, primos, en el monte, la playa, el cine... Pues no. Al principio es muy costoso explicar que tú llevas dos personas detrás y empiezas coartándote, no saliendo. Luego, poco a poco lo vas logrando, pero no puedes llegar nunca a llevar una vida normal como tenéis el resto.

 

¿Es posible llegar a acostumbrarse?

 

No, al revés, cada día pesa más. Que siempre haya cuatro ojos detrás de ti pesa muchísimo. A mí, por lo menos, me está agobiando mucho, y me imagino que a mucha gente también, el tener que estar como si fuera un reloj suizo, diciendo cuando entras, cuando bajas, cuando subes, cuánto vas a tardar en una reunión o en tomar un café con una amiga. ¡Pues yo que sé! Depende de si criticamos al marido o no.

 

 

Una entrevista de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La historia de ETA contada por el PNV

Por Narrador - 30 de Marzo, 2006, 5:48, Categoría: General

El PNV como hiciese GARA también narra su peculiar visión sobre la historia de ETA. No hace falta que les recordemos el grado de credibilidad…

 

El alto el fuego iniciado en 1998 tras el acuerdo de Lizarra ha sido el más prolongado de ETA hasta la fecha    

 

 

Han sido varias las ocasiones en las que ETA ha declarado altos el fuego. El periodo más prolongado de cese de la actividad armada fue el que se inició en septiembre de 1998, tras la firma del Acuerdo de Lizarra-Garazi. La organización armada rompió esta tregua en noviembre de 1999 y retomó con gran dureza los atentados.

 

Bilbao - Las negociaciones entre el Gobierno español y ETA han estado continuamente presentes en la historia de la democracia en el Estado, con independencia de quién fuera el inquilino del Palacio de La Moncloa. Incluso José María Aznar, que siempre ha mantenido que la única forma de luchar contra la organización es la judicial y policial hasta la derrota de ésta, ordenó contactos durante el alto de fuego que se inició en setiembre de 1998.

 

Mirando hacia atrás, y remontándonos hasta los primeros pasos de la Transición política de la dictadura a la democracia, nada más aprobarse la Ley de Reforma Política en 1976 se iniciaron los contactos auspiciados por el Gobierno de UCD con las dos facciones de ETA, la militar y la político-militar. Los mismos resultarían infructuosos mientras Adolfo Suárez ejerció de presidente del Gobierno español, comenzando con las entrevistas llevadas a cabo el 30 de noviembre de 1976 en Ginebra con la rama político-militar de la organización. A este encuentro le sucedieron otros, esta vez con la participación de ETA militar, y que desembocaron tras su fracaso en una radicalización de esta facción, reforzada por los comandos "bereziak" escindidos de los ‘‘poli-milis’’.

También resultarían infructuosos los contactos que se produjeron en 1977 en Ginebra, Francia y Gasteiz, al no ser aceptadas las peticiones de los portavoces de ETA p-m y ETA militar. Un cariz bien distinto tomarían los acontecimientos en 1981, esta vez bajo el mandato de Calvo Sotelo, con el entonces ministro de Interior y los máximos representantes de ETA político-militar departiendo con la intermediación de Mario Onaindia, secretario general de EIA, y José María Bandrés, de EE.

 

Las negociaciones llegaron a buen puerto y el 30 de septiembre de 1982 se produjo la disolución de ETA p-m VII Asamblea, que optó por la vía política integrándose en su mayoría en EE (los disidentes pasarían a formar parte de ETA militar). La clave para ello fue el Plan de Reinserción Social al que podían acogerse los miembros de ETA sin delitos de sangre y los exiliados de esta facción.

 

‘‘Alternativa para la paz’’

 

Los contactos entre el Gobierno socialista de Felipe González y ETA se concretarían en las conversaciones de Argel de 1989. Finalmente también fueron infructuosas pese a contar con una enmarañada red de encuentros previos. Así, tras unos primeros tanteos llevados a cabo en febrero de 1984 por el entonces comandante de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo con el dirigente de ETA Domingo Iturbe Abasolo ‘‘Txomin’’, en agosto de ese mismo año el ministro de Interior José Barrionuevo hizo pública la denominada ‘‘Alternativa para la paz’’. La misma ofrecía la reinserción social a los miembros de ETA que entregasen las armas y acatasen la Constitución, tras lo que la organización se mostró dispuesta a negociar.

 

Debido a su posición favorable a negociar el fin de la lucha armada, ‘‘Txomin’’ se perfiló como el interlocutor perfecto. El dirigente de ETA llegó en setiembre a Argelia tras ser detenido en abril de 1986 en un control policial y deportado después a Gabón. Ya instalado en Argel, se produjeron unas primeras conversaciones en las que el Ejecutivo, representado entre otros por el director general de la Policía Julián San Cristóbal, exigió a ETA un alto el fuego y la defensa del Estatuto de Gernika.

 

Fallecido ‘‘Txomin’’ en un accidente de tráfico en el país africano, fue reemplazado por Eugenio Etxebeste ‘‘Antxon’’, aunque las negociaciones seguían enquistadas. La matanza de Hipercor en Barcelona primero, y el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza después, llevarían al Gobierno español a exigir de nuevo una tregua. La misma se produciría, ya con José Luis Corcuera en la cartera de Interior, el 8 de enero de 1989 durante quince días, reanudándose los contactos. Pero el avance fue realmente imposible por ambas partes, dando por finalizado el diálogo en abril tras una última reunión el día 3 y después de que ETA comenzara a enviar paquetes bomba a distintas autoridades.

 

Negociación tras la tregua indefinida

 

La tregua indefinida declarada en septiembre de 1998 fue el marco en el que se llevaron a cabo los contactos entre el Gobierno del Partido Popular de José María Aznar y ETA, y que se concretaron en una única reunión el 19 de mayo de 1999 en Zurich (Suiza). Con la participación de "Mikel Antza", al que la Policía consideraba jefe del aparato político de la organización, y con la mediación del obispo Juan María Uriarte, y a pesar de las voluntades negociadoras, ETA acabaría por romper la tregua en noviembre. José María Aznar negaría años más tarde la existencia de estos contactos con la organización armada.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Cuarenta años de violencia

 

 

ETA nació el 31 de julio 1959 y tras unos primeros años de acciones violentas sin víctimas, inició un largo historial de asesinatos, secuestros y extorsiones que han marcado la vida política de Euskadi y del Estado español tanto durante la dictadura como ya en la democracia  

        

Bilbao - EUSKADI TA ASKATASUNA nació el 31 de julio de 1959 como una alternativa ideológica a los postulados del Partido Nacionalista Vasco, a través de un grupo de estudiantes disidentes del colectivo Ekin, surgido a su vez en 1952 para reaccionar contra la, a su juicio, pasividad y acomodo de los jeltzales.

 

Su primera acción violenta tuvo lugar el 18 de julio de 1961, con el intento fallido de descarrilamiento de un tren ocupado por voluntarios franquistas que se dirigían a Donostia con motivo de la conmemoración del alzamiento fascista de Franco. En estos primeros años, sus miembros se dedicaron a colocar pequeños artefactos explosivos, hacer pintadas reivindicativas y colocar ikurriñas.

 

Las bases de la organización se consolidaron en mayo de 1962, tras la celebración de su I Asamblea en el monasterio de Belloc, en Baiona, donde se presentó a sí misma como ‘‘Movimiento Revolucionario Vasco de Liberación Nacional’’. En esta Asamblea se definiría su rechazo a cualquier colaboración con partidos o asociaciones no nacionalistas vascas, y su visión de sí misma como una ‘‘organización clandestina revolucionaria’’ que defiende la lucha armada como el medio de conseguir la independencia de Euskadi.

 

El aumento del debate interno provocó sin embargo los primeros enfrentamientos ideológicos. Así, en la V Asamblea (1966-67) entra en escena ‘‘el nuevo nacionalismo revolucionario’’ del núcleo duro, que hace hincapié en que Euskadi es una ‘‘nación ocupada’’ militarmente por una potencia extranjera y en la necesidad de utilizar la violencia para lograr la "descolonización".

 

Primera víctima mortal

 

Su primera víctima mortal se produjo el 7 de junio de 1968. El guardia civil José Pardines Arcay murió en un control de carretera, tiroteado por Txabi Etxebarrieta, que fue a su vez abatido durante la persecución posterior. En respuesta a la muerte de este militante, el 2 de agosto la organización asesinó al policía franquista Melitón Manzanas, jefe de la brigada político-social de Gipuzkoa, en la puerta de su casa.

 

La represión policial tras estos dos primeros atentados logró neutralizar las actividades de ETA durante 1969. Ya en diciembre de 1970, se celebró el Juicio de Burgos contra 16 de sus miembros, durante el que los procesados reconocieron su pertenencia a ETA y expusieron sus planteamientos marxistas y obreros. Hubo seis condenas a muerte y penas de cárcel que sumaban un total de 519 años. Finalmente, y ante la presión y las muestras de solidaridad internacional, Franco conmutó las penas de muerte por otras de reclusión mayor. No obstante, el dictador sí llevaría a término otras penas de muerte, en el año 1975, cuando ya agonizaba. Los militantes de ETA "Txiki" Paredes Manot y Ángel Otaegi, así como tres miembros del FRAP, eran fusilados tras ser condenados a muerte.

 

Atentado contra Carrero

 

De ocasionar dos víctimas mortales en 1968 y una en 1969, ETA pasó a más de 200 asesinatos en la década de los 70. El asesinato del almirante Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973, en un espectacular atentado en la calle Claudio Coello de Madrid, supuso el mayor golpe de efecto logrado por la organización armada hasta entonces. El primer atentado masivo se produjo al año siguiente, el 13 de septiembre de 1974, con la explosión de un artefacto en la cafetería Rolando, en la calle Correo de Madrid, junto a la Dirección General de Seguridad, que provocó la muerte a 12 civiles y heridas a otros 80.

 

Este atentado masivo no se saldó sin consecuencias para las bases de ETA, y el debate interno subsiguiente provocó la primera escisión importante en la organización: los ‘‘milis’’ de ETA militar, partidarios de la insurrección popular, se desmarcaron de los ‘‘polimilis’’ de ETA político-militar, que apostaban por la violencia selectiva.

 

A pesar de las ilusiones democráticas renacidas con la muerte del dictador, los últimos años de la década de los 70 fueron especialmente sangrientos, con atentados indiscriminados que se cobraron la vida de más de un centenar de personas. A su vez, la amnistía decretada el 15 de octubre de 1977 afectó a los presos de ETA encarcelados durante la dictadura. Poco después, el 6 de diciembre de 1978, fue aprobada mediante referéndum la Constitución, que recoge en su artículo 15 la abolición de la pena de muerte.

 

Ofensiva total

 

En los años 80, ETA recrudeció su ofensiva para forzar las negociaciones con el Gobierno español, y los atentados indiscriminados fueron constantes, siendo el cambio de década de los 70 a los 80 la época más dura de la organización. El 15 de julio de 1986, 12 agentes de la Guardia Civil murieron al explosionar un coche bomba en la Plaza de la República Dominicana de Madrid. Al año siguiente, el 18 de junio de 1987, otro coche bomba sembró el terror en el párking del centro Hipercor de Barcelona, provocando 21 muertos y 45 heridos. El 11 de diciembre de ese mismo año, un coche bomba con 250 kilos de material explosivo estallaba frente a la Casa Cuartel de Zaragoza, dejando un balance de 11 muertos y 40 heridos.

 

Antes, en 1982, ETA político-militar había abandonado las armas y optado por las vías políticas, al tiempo que se inició la ‘‘guerra sucia’’ de los GAL. Mientras la colaboración antiterrorista con Francia empezó a obtener sus primeros frutos, los partidos políticos se posicionaron contra la violencia a través del Pacto de Madrid (1987), el Pacto de Ajuria Enea y el Pacto de Navarra (ambos en 1988).

 

Asesinato de "Yoyes"

 

En esta década se produjo además uno de los episodios más destacados de las disidencias internas en el seno de ETA: Dolores González Catarain ‘‘Yoyes’’, que abandonó la organización en 1980, fue asesinada el 10 de setiembre de 1986 mientras paseaba con su hijo. La reinsertada más significativa, uno de los miembros de ETA más buscados durante los años 70, se había instalado en Gizpuzkoa en 1985 después de 11 años de exilio en México.

 

Tras el final de la tregua de 1998, ETA inició una dura ofensiva que, en el periodo comprendido entre 2000 y 2003, consistió en alrededor de 185 atentados que provocaron 46 muertos, la mitad de ellos en el primer año tras la ruptura de la tregua. Cabe destacar el asesinato del portavoz del PSE en el Parlamento vasco, Fernando Buesa Blanco y su escolta, Jorge Díez; el del colaborador del diario ‘‘El Mundo’’ José Luis López Lacalle; el del Magistrado el Tribunal Supremo, José Francisco Querol; el del presidente de la patronal guipuzcoana Adegi, José María Korta; el del ex ministro de Sanidad Ernest Lluch; el del magistrado de la Audiencia de Bilbao José María Lidón, o el del jefe de la Policía Municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua.

 

ETA ha secuestrado a 77 personas a lo largo de su historia, método utilizado como vía de financiación y medida de presión al Gobierno español. Este método fue ejecutado por vez primera el 1 de diciembre de 1970, con el secuestro del cónsul honorario de la República Federal Alemana en Donostia Eugenio Behil, en protesta por el juicio de Burgos. Éste fue liberado veinticinco días después en la localidad alemana de Wiesbaden.

 

El secuestro más largo en la historia de ETA ha sido el del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, liberado el 1 de julio de 1997 por la Guardia Civil tras 532 días de cautiverio. Pocas horas ante, el empresario Cosme Delclaux había sido puesto en libertad tras permanecer retenido durante 233 días.

 

Pocos días después, ETA recurrió una vez más al secuestro. El 12 de julio, Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en Ermua, apareció maniatado y mortalmente herido en una zona rural de Lasarte, una vez cumplido el ultimátum de 48 horas dado al Gobierno del PP para que cediera en su política de dispersión de presos y trasladara a los mismos a Euskadi. Blanco murió en el hospital, pocas horas después de ingresar en estado de muerte cerebral tras recibir dos disparos en la nuca.

 

Otros secuestros que finalizaron con el asesinato de los retenidos, después de que ETA fijara un plazo determinado para cumplir con sus reivindicaciones, fueron el del ingeniero jefe de la central nuclear de Lemoiz, José María Ryan, y el del capitán de Farmacia Alberto Martín Barrios. Asesinado el 6 de febrero de 1981, el secuestro de Ryan provocó una multitudinaria manifestación en Bilbao exigiendo su liberación, así como un llamamiento de los obispos vascos en este sentido.

 

En aquel convulso ambiente, días después moría en prisión, víctima de las torturas, el militante de ETA Joseba Arregi.

 

En cuanto a los secuestros de empresarios, destacan los de Emiliano Revilla, durante 249 días desde febrero de 1988, y Julio Iglesias Zamora, durante 116 días desde julio de 1993.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Bidarte y la detención de ‘‘Antza’’, los mayores golpes contra ETA

 

 

ETA ha debido reorganizar su cúpula en diversas ocasiones tras operaciones policiales que han supuesto un duro golpe a su organigrama. Los casos de Bidarte o la detención de "Mikel Antza" son los más significativos

        

Bilbao - La operación policial realizada en Bidarte en el 92 marcó un antes y un después en la lucha contra ETA. A pesar de que antes ya se habían producido golpes contra dirigentes de la organización armada, nunca se había asestado un mazazo tan fuerte contra su estructura. Y es que la Policía francesa detuvo, el 29 de marzo de 1992, en un chalet de Bidarte, a la cúpula completa de la organización armada, integrada por José Luis Álvarez Santacristina ‘‘Txelis’’, José Javier Zabaleta Elosegi ‘‘Baldo’’, Francisco Mujika Garmendia ‘‘Paquito’’ y José Arregi Erostarbe ‘‘Fitti’’.

 

Esta actuación provocó la mayor crisis sufrida por ETA, que tuvo que recomponer a la mayor brevedad posible su dirección, reorganizar su entramado civil y extremar las medidas de seguridad. Más aún, el 11 de julio de ese mismo año su nueva dirección propuso una tregua de dos meses tras la que se inició un nuevo proceso negociador con el secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera como interlocutor.

 

Las actuaciones contra la dirección de ETA serían una constante a partir de entonces, y dos años después de la caída de su cúpula fue detenido el considerado número dos de ETA, Félix Alberto López de La Calle ‘‘Mobutu’’. Ya en 1996 cayó Julián A-txurra Egurrola ‘‘Pototo’’, de quien la Policía afirmaba que había llegado a ser número tres de la organización, y un año después se produjo el apresamiento de los comandos operativos de ETA, incluido un emblemático miembro de la organización, José Luis Urrusolo Sistiaga, al que se le atribuían 16 asesinatos y dos secuestros.

 

Arresto de "Kantauri"

 

Después de este importante golpe, destaca la captura en el Estado francés del que fuera, hasta 1999, presunto máximo responsable del aparato militar de ETA y jefe de todos sus comandos operativos, Francisco Javier Arizkuren Ruiz ‘‘Kantauri’’. La misma tuvo lugar durante el periodo en que ETA mantenía en vigor su tregua indefinida. Durante el "mandato" de Iñaki de Gracia Arregi ‘‘Iñaki de Rentería’’ se produjeron dos de las acciones más duras de ETA, el secuestro del funcionario de prisiones Ortega Lara y el asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco. Cuando fue detenido, el 15 de setiembre de 2000, había perdido el poder en favor de José Javier García Gaztelu ‘‘Txapote’’. Su apresamiento se produjo en febrero de 2001 en una cafetería de Angelu, y fue sustituido por Juan Antonio Olarra ‘‘Guridi’’, detenido el 16 de setiembre de 2002 junto a su compañera sentimental y en la organización, Ainhoa Mujika.

 

Los "papeles de Susper"

 

Sin embargo, Bidarte seguía siendo el modelo a partir del cual se medían los éxitos policiales en la lucha contra ETA. Sería en 2003, año en el que empezaba a resultar evidente la disminución de las actividades de la organización, cuando se produjo un golpe que fue en su momento comparado con la actuación en Bidarte en 1992: la detención, también en el Estado francés de Jon Ibon Fernández de Iradi ‘‘Susper’’, uno de los presuntos dirigentes más buscados por las fuerzas de seguridad después de haberse fugado el año anterior de una comisaría de Baiona, y Ainhoa García Montero, ambos supuestos sustitutos de ‘‘Guridi’’ y Mujika. Cinco días después también fueron arrestados en el Estado francés los otros presuntos jefes de los comandos operativos, Gorka Palacios, Iñigo Vallejo, Juan Luis Rubenach y José Miguel Almendoz.

 

Ese mismo año, se efectuaron cuatro operaciones contra la supuesta red de captación e infraestructura que la dirección de ETA intentaba reconstruir, propiciadas por los "papeles" incautados a ‘‘Susper’’ en su primera detención antes de su fuga.

 

"Antza" y "Anboto"

 

Sin embargo, sería el arresto el 3 de octubre de 2004 en Salies-de-Bearn del presunto máximo dirigente de ETA Mikel Albisu "Mikel Antza" y de su compañera sentimental Soledad Iparragirre "Anboto", el que se considera como el golpe de mayor importancia desde Bidarte. La Policía afirma que ‘‘Antza’’ es el líder que más tiempo ha permanecido en la cúpula de la organización, desde que asumiera su dirección política en 1993.

 

Ya el 3 de octubre de 2005 fue detenido en la localidad de Arpajon-sur-Cère el supuesto número dos del aparato militar de ETA, Harriet Agirre García, considerado el jefe de los comandos de la organización. El presunto lugarteniente de Garikoitz Aspiazu ‘‘Txeroki’’ fue apresado junto a la también supuesta activista Idoia Mendizabal.

 

También se pueden encontrar, sin embargo, acciones policiales de calado contra ETA previas a Bidarte. Así, el apresamiento en setiembre de 1987 de Santiago Arrospide ‘‘Santi Potros’’ y el posterior estudio de la documentación que le fue incautada provocaron la detención en cadena de más de un centenar de personas a ambos lados de la muga. Después sería detenido también Josu Urrutikoetxea.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Los intentos de negociación han ido desde Argel con el PSOE a Zurich con el PP

 

 

La primera tregua de ETA se produjo en 1989, con motivo de las negociaciones de Argel entre la organización armada y el Gobierno español; el Gobierno de Aznar habló con ETA en 1999, durante otro alto el fuego

        

Bilbao - La Reclamación de una tregua para iniciar cualquier proceso negociador ha sido una constante en los partidos políticos vascos. ETA ha repartido a lo largo de su historia diferentes momentos de distensión, a veces circunscritos a un sector determinado de sus objetivos, otras con carácter general.

 

El primer alto el fuego tuvo lugar el 8 de enero de 1989. Con una duración de dos semanas, coincidió con la reanudación de las conversaciones de Argel y estuvo precedido de tres anuncios para el cese de las actividades durante un periodo de 60 días, que resultaron infructuosos al no obtener respuesta por parte del Gobierno de Felipe González. Tanto el 22 de enero como el 27 de marzo se produjeron sendas prórrogas de la tregua de dos meses cada una. Sin embargo, con el fracaso de las conversaciones tras la última reunión bilateral celebrada en abril, ETA anunció el fin de la misma.

 

Posteriormente, el 10 de julio de 1992 ETA ofreció un alto el fuego de dos meses tras la caída de su cúpula en Bidarte. A ello se suma la declaración de tregua de una semana del 23 de junio de 1996 por la que ofrecieron al Gobierno español una salida negociada al conflicto que no obtuvo respuesta.

 

Cuatro días después de la firma de la Declaración de Lizarra-Garazi, ETA declaró el 16 de setiembre de 1998 una tregua ‘‘indefinida y sin condiciones’’ que comenzaría dos días después y, a la postre, acabaría siendo la más larga de su historia, prolongándose durante 439 días. Así, el 28 de noviembre de 1999 hizo pública su ruptura, debido al ‘‘incumplimiento’’ por parte de PNV y EA de un supuesto acuerdo en el que ambos partidos se comprometían a buscar una estructura institucional ‘‘única y soberana’’ para Euskadi y a romper sus acuerdos con el PP y el PSOE. Los citados partidos abertzales negaron que hubieran firmado tal acuerdo y señalaron que se trataba de una propuesta de ETA que no aceptaron.

 

Altos el fuego parciales

 

En lo que a las treguas parciales se refiere, ETA ha anunciado tres a lo largo de su historia. La primera se remonta al 20 de noviembre de 1997, cuando la organización hizo público el cese de la actividad armada contra los funcionarios de prisiones. La ofensiva de ETA en el denominado ‘‘frente de las cárceles’’, especialmente virulento en la segunda mitad de la década de los noventa, alcanzó su punto álgido con el secuestro de José Antonio Ortega Lara, que sufrió 532 días de cautiverio hasta ser liberado por la Guardia Civil en junio de 1997. PP y PSOE interpretaron esta tregua como un intento de dividir a los partidos, y la misma quedó frustrada tres años después con el asesinato del funcionario de prisiones Máximo Casado Carrera, en octubre de 2000.

 

Por otro lado, el 23 de junio de 1998, ETA anunció que ponía fin a una tregua a la Ertzaintza, que habría iniciado siete meses antes pero que nunca hizo pública. El 18 de febrero de 2004 ETA se comprometió, a un mes escaso de la celebración de elecciones generales, al cese de acciones armadas en Catalunya, provocando un auténtico terremoto político. La organización armada argumentó su decisión ‘‘por el empuje de las fuerzas independentistas y la concienciación sobre el derecho a la autodeterminación’’. Este anuncio se hizo público 23 días después de conocerse que el líder de ERC, Carod-Rovira, se había reunido en Perpinyan con una delegación de ETA. Por último, y ya con Zapatero en La Moncloa, ETA anunció el cese de actividades contra los cargos políticos de PP y PSOE.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

El sumario 18/98 ha sido el ariete judicial contra diversos sectores

 

 

Bilbao - El pasado día 21 de noviembre se inició en la Audiencia Nacional la vista oral del macrosumario 18/98, impulsado en su día por el juez Baltasar Garzón y que sienta en el banquillo a personas acusada por diferentes casos a los que une la teoría del citado magistrado de que todo lo que se mueve en torno a la izquierda abertzale hoy ilegalizada «es ETA».

 

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón emprendió a finales de los años 90 una cruzada judicial contra lo que denominó ‘‘el entramado de ETA’’, en referencia a lo que considera diversos ‘‘instrumentos operativos’’ de la organización armada relacionados tanto con su entramado financiero como con la ‘‘difusión de los planteamientos de su estrategia’’.

 

Después de actuar contra el supuesto entramado financiero de ETA, Garzón procedió el 15 de julio de 1998 al cierre del diario ‘‘Egin’’ y la emisora ‘‘Egin Irratia’’, así como de diversas empresas relacionadas al considerar que estaban integradas en la estructura de ETA. Fruto de las investigaciones judiciales, el 20 de noviembre fueron procesadas 26 personas al tiempo que se declaró ilícita a KAS por ser ‘‘parte integrante de la misma organización terrorista que ETA encabeza’’.

 

Prórroga pese a la tregua

 

En febrero de 1999, Garzón prorrogó durante seis meses la clausura de "Egin" al considerar que, a pesar de la tregua vigente, la actividad de ETA continuaba. A comienzos de marzo, el redactor jefe del equipo de investigación de ese periódico, Pepe Rey, y la redactora Begoña Pérez fueron detenidos acusados de colaborar con ETA. El diario ‘‘Gara’’ vino a llenar el hueco dejado por ‘‘Egin’’, medio año después de la clausura de éste.

 

Dentro de esta misma dinámica, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo dictó un auto por el que se clausuraba, el 20 de febrero de 2003, el diario ‘‘Euskaldunon Egunkaria’’, decisión que sería posteriormente ratificada. Junto al cierre, la detención de las cabezas visibles del diario y la denuncia de torturas por parte de los mismos provocaron una oleada de protestas de grupos sociales y políticos, así como manifestaciones multitudinarias exigiendo la reapertura del rotativo, incluyendo una exigencia formal del Parlamento vasco en este sentido.

 

Las operaciones policiales se dirigieron el 6 de marzo de 2001 contra Haika, heredera de Jarrai. Quince dirigentes del grupo juvenil fueron detenidos acusados de formar parte de ETA y de dirigir las algaradas callejeras en Euskadi. Tanto Haika como Jarrai fueron ilegalizadas el 10 de mayo de dicho año y el 31 de octubre fue el turno de Gestoras Pro Amnistía, con trece detenidos por la misma acusación. Por último, la Policía Nacional detuvo el 8 de marzo de 2002 a doce dirigentes de Segi, tercer eslabón de la cadena, a los que imputó haber inducido 46 actos de kale borroka que provocaron daños por valor de más de 18 millones de euros.

 

Tesis en entredicho

 

La Audiencia Nacional echó, sin embargo, por tierra las tesis de Baltasar Garzón para desarrollar el conocido como sumario 18/98, al señalar que para que una organización pueda considerarse ‘‘terrorista’’ debe hacer uso de armamento. La sentencia aseguraba que Haika, Jarrai y Segi no entran dentro de esta categoría, pero sí las declaraba ilícitas, condenando a 24 jóvenes a penas de entre tres años y medio y dos años y medio.

 

Representantes de diversos ámbitos sociales y políticos fundaron la plataforma 18/98+, destinada a denunciar los ‘‘derechos vulnerados’’ en el macrosumario del mismo nombre.

 

Las actuaciones judiciales han llegado también a "tocar" al sindicato LAB. Su máximo responsable, Rafa Díez, y otros miembros de esa organización tuvieron que acudir a declarar a la Audiencia Nacional en septiembre, pero el propio juez Grande-Marlaska admitió la endeblez de los indicios contra ellos.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

La guerra sucia contra ETA, un atajo que complicó más el conflicto

 

 

Hace sólo veinte años, desde ámbitos del Estado se inició otra vía en la lucha contra ETA: la de la guerra sucia. Los GAL fueron ese arma que no hizo sino empeorar las cosas en Euskadi  

 

Bilbao - La violencia política en el conflicto vasco no ha sido sólo en una dirección. El Estado español ha utilizado en la lucha contra ETA mecanismo que están más allá de la legalidad. Así lo atestiguan las múltiples denuncias por prácticas de torturas, que en casos como el de Joseba Arregi llegaron hasta la muerte, y las diversas expresiones de guerra sucia, que tuvieron su máximo apogeo durante el mandato de Felipe González. A estas expresiones de violencia hay que añadir otras medidas políticas, como la dispersión de los presos, los macrosumarios con cierres de periódicos y la ilegalización de Batasuna y de otras marcas electorales de la izquierda abertzale. Pero ha sido la guerra sucia protagonizada por diversos grupos, con el GAL como última expresión, el borrón más negro de los gobiernos en la democracia en el Estado español.

 

Más de cien años de prisión para los ejecutores y cerebros y 23 asesinatos en el lado de las víctimas es el balance de uno de los capítulos más vergonzantes de los años 80 para el Estado español, el del terrorismo a la sombra del Estado que cristalizó en la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), cuyas actividades tuvieron lugar entre 1983 y 1986. A ello hay que añadir el caso de los Fondos Reservados, creados para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico pero que sufrieron importantes desvíos para la financiación de la ‘‘guerra sucia’’ contra ETA. El contexto en que se gestó esta oscura facción de la lucha antiterrorista fue el de la escalada sin precedentes de los atentados de ETA que vivió el cambio de década, con más de 70 asesinatos en 1979 y más de 90 en 1980.

 

Los GAL, sucesores de facciones como el Batallón Vasco Español (BVE), atentaron contra militantes y simpatizantes abertzales residentes sobre todo en Iparralde, cometiendo asesinatos y secuestros en un intento por ‘‘llevar la guerra’’ al otro lado de la ‘‘muga’’. El secuestro y posterior asesinato de Lasa y Zabala en octubre de 1983, y el secuestro de Segundo Marey en 1984 marcaron el inicio de las actividades de este grupo surgido en ámbitos del Ministerio de Interior, gobernado por un PSOE exultante tras el hito de los diez millones de votos logrados por Felipe González en 1982.

 

Con el cuartel de Intxaurrondo de Donostia como infame marco de muchas de sus operaciones, y con destacados cargos militares y políticos como Enrique Rodríguez Galindo, que luego sería nombrado general; el ex gobernador de Gipuzkoa Julen Elgorriaga, y el sargento Enrique Dorado Villalobos como imputados y condenados, la guerra sucia terminó minando la lucha antiterrorista. Los casos más sonados de condenas de prisión contra dirigentes relacionados con los GAL son, sin embargo, los del ex ministro de Interior José Barrionuevo, el ex secretario de Estado para la Seguridad Nacional Rafael Vera y el ex director de Seguridad del Estado Julián Sancristóbal.

 

La más alta instancia política de aquella época, el presidente del Gobierno español Felipe González, fue acusado de ser la misteriosa ‘‘X’’ que les dirigía pero acabó eludiendo cualquier responsabilidad. Los socialistas cerraron filas en torno a los condenados, siendo recordada la escena en la que el propio González despedía a Vera y Barrionuevo a las puertas de la cárcel de Guadalajara, en setiembre de 1998, donde ingresaron por el ‘‘Caso Marey’’.

 

González tampoco facilitó la investigación de los Fondos Reservados, aunque la relación de elementos de su Gobierno con los GAL fue un factor determinante en la derrota del PSOE en las elecciones generales de 1996 a manos del PP de Aznar.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Una ley ‘ad hoc’ dejó a Batasuna fuera del juego político legal

 

 

Batasuna fue objeto desde 2002 de un cerco judicial que culminó en marzo de 2003 con su ilegalización. Una conveniente Ley de Partidos, auspiciada por PP y PSOE, dejó fuera de la ley a este partido, pero no logró que desapareciera        

 

Bilbao - Durante el Gobierno de José María Aznar, a la estrategia policial para luchar contra ETA se añadió una ofensiva política contra el entorno de la izquierda abertzale, impulsando causas judiciales como el sumario 18/98 y añadidos, y creando una Ley de Partidos "ad hoc" para ilegalizar a Batasuna. El Partido Popular contó con la aprobación inmediata del entonces jefe de la oposición mayoritaria en el Estado, José Luis Rodríguez Zapatero, para la ilegalización de ese partido político. Así, Batasuna se convirtió el 17 de marzo de 2003 en la primera formación política ilegalizada por sentencia judicial desde la instauración de la democracia en el Estado español, culminando de esta forma un proceso que tuvo como objetivo eliminarla del panorama institucional.

 

La herramienta utilizada para llevar a cabo la ilegalización de Batasuna fue la reforma de la Ley de Partidos, vigente desde 1978. Dicha reforma, que entró en vigor en junio de 2002 con el apoyo del PSOE al PP en el poder, contemplaba la ilegalización de todas aquellas formaciones que ‘‘vulneren los derechos fundamentales o fomenten el odio, la violencia y la confrontación social como método para la consecución de objetivos políticos’’.

 

Poco después, el 4 de agosto, se produjo un atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola (Alicante), en el que murieron un hombre y una niña, y que no fue condenado por Batasuna. Este hecho fue el que llevó al pleno del Congreso a presentar ante el Tribunal Supremo, por 295 votos a favor, diez en contra y 29 abstenciones, una demanda de ilegalización contra Batasuna, remitiendo al Fiscal General toda la documentación de que disponía sobre sus actividades. En enero de 2003 se puso en marcha el proceso con la comparecencia de los testigos.

 

Bienes embargados

 

De forma paralela, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenó suspender por tres años todas las actividades públicas y privadas de la formación abertzale, así como la clausura de sus sedes, la suspensión de todas las ayudas financieras y la prohibición de convocar manifestaciones. Sus bienes fueron asimismo embargados. El pasado mes de enero, el juez Grande-Marlaska prorrogó esta suspensión.

 

El 17 de marzo de 2003 se produjo la sentencia de la Sala Especial del Tribunal Supremo de la ilegalización y disolución de Batasuna, HB y EH, la primera de esta índole tras el final de la dictadura. Con ocasión de los comicios locales del 25 de mayo de 2003, el Tribunal Supremo anuló por unanimidad 225 candidaturas electorales presentadas en la CAV y Nafarroa, al considerar que formaban parte de la ‘‘estrategia de sucesión’’ de Batasuna.

 

Asimismo, el 21 de mayo de 2003 el Tribunal Supremo acordó la disolución del grupo parlamentario de Sozialista Abertzaleak al estimar que ‘‘no es sino un artificio más encaminado a obstaculizar los efectos de la ilegalización de Batasuna’’. La negativa, días después, de la Mesa del Parlamento vasco a ejecutar esta medida al aducir que no está contemplada en el reglamento de la Cámara, provocó que la Fiscalía General del Estado y el colectivo Manos Limpias presentaran sendas querellas por ‘‘desobediencia’’ contra el presidente del Parlamento, Juan María Atutxa, junto con los miembros de la Mesa Gorka Knörr y Kontxi Bilbao. Entonces se inició un complejo proceso judicial en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que ha concluido, al menos en esta instancia, con la sentencia absolutoria de los tres imputados.

 

La estricta aplicación de la Ley de Partido tuvo su excepción, no obstante, en las últimas elecciones al Parlamento de Gasteiz. A ellas pudo concurrir EHAK, a cuyas listas animó a votar Batasuna y que representa la voz de ese partido en la Cámara de Gasteiz.

 

 

Texto de Carlos C. Borra publicada en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Denuncias de torturas, una constante en el Estado español

 

 

Bilbao - Además de la guerra sucia, que se ha dado en etapas concretas del conflicto vasco, aparatos policiales del Estado español han hecho uso de una legislación antiterrorista que permite la incomunicación en comisaría para ocultar lo que ocurre en el interior de las dependencias policiales. Las denuncias sobre la práctica de tortura en el Estado español han llegado no sólo desde los afectados y de grupos defensores de los Derechos Humanos de Euskal Herria, sino que también se ha dado la voz de alerta de forma reiterada desde organismos internacionales.

 

Los datos aportados por Torturaren Aurkako Taldea, relativos a 2004, hablan de 138 arrestos incomunicados (6 por la Ertzaintza, 46 por la Policía española, 24 por la Guardia Civil, 58 por la Policía francesa y 4 por la belga); 57 denuncias de torturas (35 dirigidas contra la Policía española y 22 contra la Guardia Civil); 61 denuncias archivadas (fueron recurridas y sólo una fue estimada); 64 recursos de apelación (sólo 10 estimados); y cuatro respuestas del Tribunal Constitucional español, que los desestimó. En cuanto a los métodos de tortura, la representante de TAT Ixone Legorburu menciona «golpes, electrodos, "la bolsa", la bañera, ejercicios físicos, posturas forzadas, la violación, amenazas, insultos, simulaciones de ejecución, provocar sentimientos de culpabilidad, hacer escuchar los gritos de otros detenidos...».

 

Según añade esta componente del TAT, no se ha producido un cambio cuantitativo en los métodos utilizados el año anterior, «pero sí cualitativo, ya que lo que se persigue durante la incomunicación es la destrucción sicológica del detenido; machacar por dentro a la persona arrestada».

 

Un libro presentado este año por el TAT tiene un apartado en torno a las reacciones sicológicas que provoca el maltrato en dependencias policiales. «Queremos extender la idea de que es posible superar las secuelas de la tortura, por muy graves que sean las consecuencias», se indica.

 

Otro miembro del colectivo, Aiert Larrarte, se reafirma en su denuncia de que las torturas se producen a causa del régimen de incomunicación, al tiempo que indica que los policías que las aplican «lo hacen sin dejar marcas, el detenido no sabe ni dónde ni en qué día está, los familiares no saben nada, los exámenes de los médicos forenses, como consecuencia de la falta de marcas, dejan mucho que desear...».

 

 

Texto de publicado en el diario DEIA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

 

Así cuenta en entorno etarra la 'tregua'

Por Narrador - 29 de Marzo, 2006, 22:42, Categoría: - Tregua Etarra

Nadie piense que desde Sin Pancarta Street Journal y sus distintos suplementos damos cobertura y difusión a los mensajes de la banda criminal y su entorno. Ahora bien siempre hemos defendido que la información y el conocimiento son fundamentales a la hora de analizar y formar opinión sobre un determinado acontecimiento. Los textos de GARA sobre el denominado ‘alto el fuego permanente’ representan el punto de vista de una de las partes implicadas en esta cuestión. Aunque en ocasiones podamos sentir nauseas, indignación y otros calificativos que se imaginan su conocimiento es absolutamente necesario si se quiere conocer la situación y formar opinión como hemos señalado antes. Estas razones expuestas son las que nos llevan a reproducir sus textos. Obvio es decir que tal reproducción se hace desde el más profundo desacuerdo, cuando no desprecio.

ETA declara un alto el fuego permanente para impulsar un proceso democrático

La suspensión de las acciones armadas se hará efectiva a partir de mañana

La Declaración remitida por ETA a GARA complementa el mensaje en el que adelantaba su decisión de declarar un alto el fuego permanente y remarca ideas claves con matices y compromisos reforzados.

En esta declaración, redactada en euskara, español y francés, ETA concreta la hora de arranque del alto el fuego, las 00:00 del 24 de marzo; reafirma el objetivo de la iniciativa, «impulsar un proceso democrático para que, mediante el diálogo, la negociación y el acuerdo, el Pueblo vasco pueda realizar el cambio político que necesita»; aboga por superar el actual marco de negación, partición e imposición» para construir «un marco democrático para Euskal Herria»; ETA considera que corresponde a todos los agentes vascos desarrollar ese proceso y adoptar los acuerdos relativos al futuro de Euskal Herria «teniendo en cuenta su pluralidad y totalidad»; subraya que el respeto al resultado del debate democrático debe ser «sin injerencias», y se reafirma en que es tiempo de compromisos; emplaza a los estados español y francés a que muestren su voluntad de dar una salida negociada al conflicto y, en último término, reafirma «el compromiso de seguir dando pasos en el futuro acordes a esa voluntad y –añade– de seguir luchando hasta lograr los derechos de Euskal Herria».

  

Declaración de Euskadi Ta Askatasuna a Euskal Herria

ETA, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, desea mediante esta Declaración dar a conocer la siguiente decisión:

Euskadi Ta Askatasuna ha decidido declarar un alto el fuego permanente a partir de las 00:00 horas del 24 de marzo de 2006.

Reflexión de ETA

El objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para que mediante el diálogo, la negociación y el acuerdo, el Pueblo Vasco pueda realizar el cambio político que necesita.

Superando el actual marco de negación, partición e imposición hay que construir un marco democrático para Euskal Herria, reconociendo los derechos que como pueblo le corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas.

Al final de ese proceso los ciudadanos y ciudadanas vascas deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro, dando así una solución democrática al conflicto.

ETA considera que corresponde a todos los agentes vascos desarrollar ese proceso y adoptar los acuerdos correspondientes al futuro de Euskal Herria, teniendo en cuenta su pluralidad y totalidad.

Los Estados español y francés deben reconocer los resultados de dicho proceso democrático, sin ningún tipo de injerencias ni limitaciones. La decisión que los ciudadanos y ciudadanas vascas adoptemos sobre nuestro futuro deberá ser respetada.

Llamamiento de ETA

Hacemos un llamamiento a todos los agentes para que actúen con responsabilidad y sean consecuentes ante el paso dado por ETA.

Es tiempo de compromisos. Todos debemos asumir responsabilidades, para construir entre todos la solución democrática que el Pueblo vasco necesita. Es el momento de tomar decisiones de calado, pasando de las palabras a los hechos.

ETA hace un llamamiento a las autoridades de España y Francia para que respondan de manera positiva a esta nueva situación y para que no pongan obstáculos al proceso democrático, dejando de lado la represión y mostrando la voluntad de dar una salida negociada al conflicto.

Finalmente, hacemos un llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas vascas en general y a los militantes de la Izquierda Abertzale en particular, para que se impliquen en este proceso y luchen por los derechos que como Pueblo nos corresponden.

Compromiso de ETA

ETA muestra su deseo y voluntad de que el proceso abierto llegue hasta el final, y así conseguir una verdadera situación democrática para Euskal Herria, superando el conflicto de largos años y construyendo una paz basada en la justicia. Nos reafirmamos en el compromiso de seguir dando pasos en el futuro acordes a esa voluntad y de seguir luchando hasta lograr los derechos de Euskal Herria.

La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible. Ese es el deseo y la voluntad de ETA.

En Euskal Herria, marzo de 2006

Euskadi Ta Askatasuna

E.T.A.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Batasuna saluda la «aportación» de ETA y señala que «el pueblo vasco es el auténtico destinatario»

Ante un inusitado abanico de medios de comunicación, la formación independentista calificó de «decisión y aportación de enorme importancia política» la declaración del alto el fuego permanente que la organización armada Euskadi Ta Askatasuna comunicó en el día de ayer. Batasuna, quien subrayó la lucha que miles de vascos han desarrollado en pos del reconocimiento de los derechos de Euskal Herria, conminó a los Estados español y francés a que aporten a un escenario de soluciones democráticas para Euskal Herria, para lo que exigió que desactiven los mecanismos represivos.

DONOSTIA - Aunque las últimas actuaciones contra la izquierda abertzale también han generado gran expectación entre los medios ante las comparecencias de la formación independentista, la asistencia de periodistas a la valoración «de urgencia» que realizó Batasuna sobre la declaración del alto el fuego permanente de ETA constató de nuevo la centralidad de esta formación política. «Estamos ante una decisión y una aportación de enorme importancia política. Una decisión, a nuestro entender, valiente y comprometida».

Así saludó la Mesa Nacional de Batasuna la iniciativa de ETA. Tras remarcar que se trata de una decisión unilateral, la describió como «una aportación para construir un escenario de soluciones políticas y para poner en marcha un proceso democrático en el conjunto de Euskal Herria».

En la comparecencia de prensa, en la que se dio lectura a la «reflexión de urgencia» de la Mesa Nacional de Batasuna en las tres lenguas habladas en el país y en la que participaron los mahaikides Pernando Barrena, Marije Fullaondo, Xabi Larralde y Ainara Armendariz, la formación independentista hizo hincapié en la relevancia de «la lucha que miles de personas de Euskal Herria» han desarrollado para, a juicio de Batasuna, llegar al momento actual.

Desactivar la represión

«Llegamos a este momento político, a esta gran oportunidad política, porque miles de personas de Euskal Herria han persistido en su lucha y compromiso por nuestros derechos como pueblo, por el reconocimiento, en definitiva, de los derechos que asisten a Euskal Herria como nación», apostilló Barrena antes que nada.

Si Batasuna saludó la determinación adoptada por la organización armada vasca en clave de «aportación», la formación independentista conminó acto seguido a los gobiernos español y francés para que «abran una nueva etapa política».

«El Gobierno del PSOE y el Gobierno de UMP tienen la oportunidad de poder aportar a un escenario de soluciones democráticas, y como consecuencia deben desactivar todas las medidas represivas y de condicionamiento de la actividad política». Batasuna señaló que son los gobiernos español y francés quienes deben hacer ahora su aportación al desarrollo de un proceso democrático, «a la puesta en marcha de un proceso de diálogo y negociación política bajo la referencia clave de respeto a la palabra de la ciudadanía vasca».

En el camino de la conformación de un proceso democrático, Batasuna definió como «de gran importancia» que los partidos políticos, sindicatos y agentes sociales del país «asuman su responsabilidad para crear las condiciones y los impulsos para un proceso democrático en Euskal Herria».

La movilización, fundamental

Al hilo de la posible apertura de un proceso de diálogo y negociación política, Batasuna señaló que «la constitución con anclajes sólidos de la Mesa para la Resolución, sin exclusión territorial o ideológica alguna, es la referencia ineludible para el conjunto de agentes políticos del país».

«Queremos subrayar que el pueblo vasco es el auténtico destinatario de esta iniciativa, y es la sociedad vasca la que debe liderar un proceso de negociación que defina un acuerdo sobre la territorialidad y el derecho de autodeterminación», claves a juicio de Batasuna para la superación en parámetros democráticos del conflicto.

Y de cara a este objetivo, Batasuna subrayó la necesidad de la movilización social. Enumeró las citas de este sábado en Iruñea y la del 1 de abril en Bilbo, para enunciar que «es fundamental que la sociedad vasca salga a la calle» para exigir el arranque de un proceso de soluciones.

Como complemento a todo ello, Batasuna afirmó que «la importancia del momento político nos sitúa a todos y a todas directamente ante nuestras propias responsabilidades» y constató que la formación independentista reitera su compromiso con Euskal Herria y con «la búsqueda de un escenario democrático basado en el respeto a la voluntad mayoritaria del pueblo vasco».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Landa subraya la «necesaria implicación» de la UE

BRUSELAS - Minutos antes de que en Euskal Herria se diera cuenta de la determinación adoptada por la organización ETA de decretar un alto el fuego permanente, y en una rueda de prensa organizado semanas antes, los representantes de Batasuna Karmelo Landa y Gorka Elejabarrieta comparecían en Bruselas, junto a la europarlamentaria del Sinn Féin Bairbre de Brun, con el objetivo de trasladar sus impresiones a la comunidad europea sobre el proceso de resolución del conflicto de Euskal Herria.

La formación independentista señaló, de la mano de Karmelo Landa, que «estamos en un momento adecuado para un proceso de paz en Euskal Herria. Como hizo el Sinn Féin, Batasuna y la izquierda abertzale se han comprometido es este proceso para la paz y la resolución democrática del conflicto».

«Oportunidad real»

Landa apuntó a que esa «oportunidad real» de superación del conflicto vendrá de la mano del «diálogo y el acuerdo», en los dos niveles de conversaciones que la formación propuso en el acto de Anoeta, y cuya exposición realizó en la comparecencia realizada en Bruselas.

Por su parte, Gorka Elejabarrieta apuntó la necesidad de la implicación de la comunidad europea para superar el conflicto de Euskal Herria. «Batasuna considera que la implicación de la comunidad internacional y en especial de la Unión Europea en la búsqueda de una solución democrática al conflicto es un factor importante para el desarrollo del proceso en Euskal Herria», señaló.

Elejabarrieta concluyó asegurando que «es una buena oportunidad para la UE de cara a demostrar a la comunidad internacional y a los estados miembros que es capaz de contribuir a la solución política de conflictos en el seno de Europa».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Un triangulo y una mesa

La búsqueda de la normalización democrática de Euskal Herria debe asentarse, según la mayoría de los análisis, en un triángulo. En un vértice se encuentra el PSOE, en el otro el PNV y en el tercero se suele situar a Batasuna, pero ella misma amplía su espacio de protagonismo a todos los firmantes del Acuerdo Democrático de Bases.

Al menos como principio teórico, está mayoritariamente admitido que la búsqueda de la normalización democrática debe contar con el acuerdo de aquellos que en 1979 rechazaron el marco autonómico que, con el tiempo, se ha demostrado incapaz de resolver el conflicto entre Euskal Herria y los estados; con el del grupo mayoritario del nacionalismo vasco institucional que sí aceptó ese marco; y con al menos una formación de ámbito estatal, que en este caso sería el PSOE que se encuentra en el Gobierno español, puesto que el PP no tiene, hoy por hoy, más objetivo que sabotear cualquier proceso de solución, tanto por la influencia electoral que éste podría tener como por los cambios estructurales que puede producir.

El gobierno español

El objetivo central del Gobierno español de cualquier gobierno españoles lograr un alto el fuego definitivo de ETA y pretender venderlo como una rendición de la organización armada sin ningún tipo de contra- partida política. Sin embargo, cualquier análisis serio de la trayectoria de ETA y del conjunto de la izquierda abertzale deja a las claras que nunca se ha producido un alto el fuego ni por intereses particulares o sectarios, ni sin que exista algún tipo de garantías sólidas de que se va a afrontar la raíz del conflicto.

La cuestión, ahora, es ver qué está dispuesto a poner el PSOE en la mesa de partidos que debe abordar la normalización democrática, eso que en la propuesta de Anoeta se definía como la hoja de ruta acordada que dibuje, «partiendo de nuestra actual realidad, el tránsito político hacia un nuevo escenario en el que el pueblo vasco pueda, en condiciones democráticas, decidir cualquier estatus político o institucional para nuestro pueblo».

Lo visto en el caso de la reforma del Estatut catalán evidencia los muchos límites que el PSOE tiene para abordar esta cuestión. La intención de este partido y del Gobierno español pasaría por plantear en la mesa alguna fórmula para consensuar un marco que compatibilice el derecho a decidir con la legalidad actual más o menos reformada. Un acuerdo que dé cierta estabilidad al Estado para un par de décadas. El documento “Euskadi 2006, hacia la libertad y la convivencia”, aprobado el 13 de febrero por la dirección del PSE, aunque no enseña todas las cartas, permite atisbar esta posibilidad.

En manos de las fuerzas vascas que quieran ir más allá está activar los mecanismos de presión social y política para conseguir desbordar los planes iniciales diseñados en en el Palacio de La Moncloa y hacer imposible un acuerdo por debajo de los mínimos que hoy admite sin dificultades una mayoría social en Euskal Herria.

El PNV y sus temores

El inicio de este proceso le pilla al PNV en una estrategia interna de arriar las velas soberanistas que desplegó en 1998 y que a la dirección que domina Josu Jon Imaz le parecen excesivamente audaces. Según el documento del EBB hecho público en octubre de 2005, su horizonte podría situarse en lograr la aceptación formal del derecho de la ciudadanía vasca a decidir su futuro, combinado con un mantenimiento de los actuales ámbitos institucionales pero con mayores competencias, lo que incluiría cierta presencia en la Unión Europea y fórmulas para estrechar lazos entre Nafarroa, la CAV y una inexistente entidad de Ipar Euskal Herria. En sectores abertzales se sospecha que el PNV podría intentar un acuerdo con el PSOE como el de CiU en el caso catalán, aunque eso tendría el coste de que no solucionaría el conflicto.

El PNV tiene el temor de que cualquier superación del actual marco político sea entendida por la sociedad, o al menos por los sectores abertzales, como una victoria de la izquierda abertzale en general y de ETA en particular. Los jeltzales son conscientes de que un proceso de estas características puede darle réditos electorales tanto a la izquierda abertzale como al PSOE. Esto lo tienen asumido, como avanzó el propio Imaz en la Asamblea Nacional del pasado 25 de febrero. Lo que no pueden asumir es que los cambios que se hagan se interpreten «dando a entender que el proceso estatutario ha sido ilegítimo», lo que supondría tener que admitir que su estrategia ha sido un fracaso.

Aunque es de justicia reconocer que el Estatuto de la CAV y el Amejoramiento de Nafarroa han posibilitado instrumentos de mejora de la gestión aun-que el PNV y UPN no siempre los han utilizado en beneficio de la mayoría, no es menos cierto que estos mismos instrumentos se podrían haber tenido con un marco más avanzado que hubiera reconocido hace 25 años el derecho a decidir y que no hubiera ahondado en la partición de Euskal Herria. Lo que también es indudable es que el marco estatutario no ha servido para resolver el conflicto.

La mayor preocupación del PNV ahora será la de presentar el proceso que en estos momentos se abre no como fruto de la lucha de la izquierda abertzale y de ETA, sino como consecuencia de su «derrota». Esto aparece reflejado en sus documentos, cuando plantean «como exigencia democrática que el diálogo resolutivo para el final del proceso no sea consecuencia de la violencia, sino de su cese», una disquisición casi metafísica pero de enorme trascendencia política si lo que se tiene en mente como le pasa al PNV no es que se abre un inmenso campo de posibilidades para el país, sino que las mejoras pueden «ser adjudicadas a la cuenta de resultados de ETA».

El vértice del Acuerdo

En el tercer vértice del triángulo se ha colocado tradicionalmente a Batasuna. Sin embargo, desde esta formación se viene declarando desde hace algún tiempo que ese espacio lo considera compartido con quienes suscribieron el Acuerdo Democrático de Base y que los pasos que se den habrán de darse de común acuerdo.

El Acuerdo Democrático de Base, suscrito en marzo de 2005 por medio de centenar de organizaciones políticas, sindicales y sociales, entre las que se hallan los partidos Batasuna, EA, Aralar, AB, Zutik y ANV y los sindicatos ELA, LAB, STEE, ESK, EHNE e Hiru, y que se fundamenta en el principio de que «toda la ciudadanía de Euskal Herria ha de ser consultada sobre su futuro mediante el procedimiento consensuado entre los agentes».

El objetivo de este polo radica en abrir para el conjunto del país un escenario en el que todas las opciones puedan ser defendidas en igualdad de condiciones y posibilidades de consecución si son mayoritaria y democráticamente refrendadas por la ciudadanía. Una vez llegados a este estadio, cada partido defendería su propia propuesta de futuro y sería la capacidad de convencer a la ciudadanía, y no los límites exteriores impuestos, los que determinarían la viabilidad de un proyecto político para el futuro de Euskal Herria.

Estos tres vértices habrán de encontrarse ahora en una mesa de negociación política, cuyas bases han estado trabajándose en los últimos meses pero de la que poco o nada se sabe. Es posible que incluso sea necesario inventar un nuevo lenguaje para que las viejas palabras no se conviertan en tabúes y no supongan un lastre para avanzar.

De lo que no cabe duda es que el nuevo tiempo en el que acabamos de entrar no se puede fiar todo a las élites políticas. Es preciso que la ciudadanía siga de cerca todo el proceso y tome la palabra cuando lo considere oportuno. Esta es, sin duda, una de las grandes enseñanzas que Euskal Herria puede obtener de lo ocurrido con el Estatut de Catalunya.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

GARA sacó una edición especial dos horas después

Ante la importancia para los ciudadanos de Euskal Herria del anuncio realizado ayer por ETA, GARA realizó un esfuerzo informativo excepcional. El ejemplo más destacado fue la edición especial después que este diario hizo llegar a los kioskos apenas dos horas de que se produjera la noticia.

IRUÑEA - Nada más conocer el contenido del comunicado de ETA en el que anunciaba su alto el fuego, GARA, ante la trascendencia de la noticia, realizó un excepcional esfuerzo informativo para dar a conocer a sus lectores el contenido y la trascendencia de esta declaración.

Así, apenas dos horas después de que se diera a conocer el comunicado de ETA a través de la página web www.euskalherria.com también fue difundido por las ediciones digitales de “Berria” y EiTB ya se encontraba en los kioskos una edición especial de GARA de 16 páginas en la que se incluía el documento de ETA, antecedentes históricos, una cronología de hechos desde la propuesta de Anoeta y análisis.

La edición especial se distribuyó en todos los herrialdes de Euskal Herria, y a pesar de que la tirada fue numerosa se agotó en varios puntos.

La expectación por esta edición especial de GARA fue enorme. Así, en el emblemático Kiosko de la Rosi de Donostia se encontraban varios fotógrafos de diferentes medios de comunicación para captar la imagen de la llegada de los ejemplares.

Expectación

La expectación por conocer detalles sobre la noticia del día también pudo medirse en las múltiples llamadas que se recibieron en las redacciones de GARA por parte de ciudadanos de fuera de Euskal Herria, especialmente desde Catalunya.

Para sacar adelante esta edición especial, la redacción de GARA tuvo que realizar un esfuerzo importante. A esta labor se le añadió el trabajo de los compañeros de rotativa y distribución.

Cuando los ejemplares que se habían distribuido en los kioskos se agotaron, se procedió a repartirlos manualmente en varios puntos de ciudades vascas. Por ejemplo, los números que se llevaron a las bocas de metro de Bilbo se agotaron en apenas una hora.

También tuvieron una gran acogida los ejemplares que se distribuyeron manualmente en los accesos a los campos de fútbol en los que ayer había jornada de liga: Mendizorrotza de Gasteiz, San Mamés de Bilbo y El Sadar de Iruñea, a donde acudieron aficionados guipuzcoanos a presenciar el derbi entre Osasuna y Real Sociedad.

La dirección de GARA se mostró muy satisfecha por la acogida que tuvo ayer la edición especial de este diario, que superó, con creces, las expectativas iniciales cuando se tomó la decisión.

Colaboración ciudadana

Para poder realizar esta tarea, GARA contó con la desinteresada ayuda de numerosos ciudadanos que contribuyeron a distribuir los ejemplares en dis- tintos puntos de Euskal Herria.

Asimismo, en la página web de GARA se incluyó una versión de esta edición especial en formato «PDF» para que se la pudieran descargar tanto los ciudadanos vascos que no pudieron hacerse con un ejemplar en papel en los kioskos como aquellos lectores que se encontraban ayer fuera de Euskal Herria.

Precisamente, la edición digital del diario GARA fue una referencia a lo largo de toda la jornada de ayer para numerosos medios de comunicación, tanto vascos como españoles o franceses y de otros países del mundo, que tomaban como base de sus informaciones lo publicado por la edición en internet de este periódico, que se aloja en la dirección www.euskalherria.com.

La difusión y la relevancia obtenida por las distintas ediciones de GARA durante la jornada de ayer puede compararse sin duda a la lograda durante los días que siguieron a los atentados del 11-M de Madrid, cuando este diario se convirtió también en referencia.

Las ediciones digitales se hicieron eco inmediato

A los pocos minutos de difundirse el anuncio del alto el fuego de ETA a través de las páginas web de GARA, “Berria” y EiTB, los principales medios de comunicación digitales del Estado español se hicieron eco del mismo. Páginas de diarios de Madrid como las de “El Mundo”, “La Razón”, “Abc” o “El País” colocaron inmediatamente la noticia como la más destacada de la jornada con gran alarde tipográfico. Lo mismo realizó la prensa editada en Catalunya, como “La Vanguardia”, “El Periódico de Catalunya” o el diario digital Vilaweb.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

La noticia acapara las portadas digitales

Gran Bretaña, Alemania, Italia, Portugal, Argentina, México, Estados Unidos, Brasil El comunicado de ETA tuvo un lugar destacado en ediciones digitales e informativos televisivos de todo el mundo. Muchos medios resaltan el carácter «permanente» del alto el fuego de la organización armada, a la que se refieren como «grupo separatista». También ofrecen amplios reportajes sobre la historia de ETA.

Las ediciones digitales de las cadenas de televisión y de los principales diarios europeos informaron en sus portadas del anuncio de la tregua de ETA y destacaron el término «permanente».

Así, la cadena pública británica BBC titulaba «ETA declara un alto el fuego permanente» y hacía un repaso de la historia de la organización armada. Por su parte, la cadena SkyNews daba inicio a su información con la frase «ETA declara el alto el fuego».

“Times” abrió la noticia con el titular «ETA pone fin a su campaña armada» y señalaba que en sus 45 años de existencia la organización, «definida como grupo terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos», causó «la muerte de más de 800 personas».

El diario londinense “The Independent” fue uno de los medios británicos que más espacio dedicó al tema en internet. Bajo el titular «ETA anuncia un alto el fuego ‘permanente’», el rotativo afirmaba que el anuncio «supone un repentino final a largas décadas de violencia y echa el cierre a uno de los últimos movimientos armados separatistas de Europa Occidental». “Financial Times”, uno de los diarios económicos más prestigiosos del mundo, abría su edición digital con la noticia.

La cadena pública italiana, RAI, destacaba también el anuncio «histórico» de ETA, a la que describía como «brazo militar del separatismo vasco». La RAI indicaba que «la tregua permanente de ETA era la condición puesta por el Gobierno de Zapatero para poder abrir un diálogo de paz».

«Por la via democratica»

Por su parte, el diario romano “La Repubblica” afirmaba en sus titulares que ETA ha optado «por la vía democrática hacia la autodeterminación», y señalaba que en su comunicado la organización ha exigido a París y Madrid que respeten «sin limitaciones» los resultados de ese «proceso democrático». El “Corriere della Sera” insistía en los mismos argumentos y ponía en cuestión la Ley de Partidos.

El anuncio de la tregua también fue destacado por rotativos alemanes como “Frankfurter Allegmeine Zeitung”, “Der Spiegel”, “Suddeutsche Zeitung” y “Die Welt”. En Portugal, “Jornal de Noticias” subrayaba que ETA ha instado a «Francia y España» a responder «de forma positiva a esta nueva situación dejando de lado toda la represión», mientras que “Público” titulaba «ETA anuncia un alto el fuego para ‘lanzar un proceso democrático’ en el País Vasco». Al otro lado del Atlántico, los rotativos argentinos “La Nación” y Clarín” ofrecían una amplia cobertura a la noticia.

El mexicano “La Jornada” daba relevancia a la fecha y titulaba «El cese el fuego de ETA, a partir del viernes 24». «Anuncia ETA cese permanente al fuego», subrayaba el también azteca “Reforma”. En Brasil, “O Globo” también habla de la tregua del «grupo separatista que aterroriza a España desde hace 38 años».

Lider en Estados Unidos

La noticia lideró las secciones de Internacional de los principales medios de comunicación de EEUU. En “The New York Times”, ETA era la segunda noticia más importante bajo el titular titulaba «Separatistas vascos declaran alto el fuego».

“Times” definió a la organización armada como «grupo militante separatista vasco» y recuerda que nació «durante la dictadura del general Francisco Franco». El “Washington Post” concedió a ETA un espacio destacado y cubrió la noticia a través de su corresponsal en París. Las páginas web de las principales cadenas de televisión como CNN, CBS y ABC News concedieron también a ETA un espacio prominente.

La atención en los medios árabes estuvo centrada en las declaraciones de Hamás y en la situación en Irak. Las dos principales cadenas, Al Yazira y Al Arabiya, no recogían la noticia en primera página, sino en otros enlaces. Agencias como la egipcia Mena o la saudí Spa publicaron pequeñas notas con el «alto el fuego».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Solana asegura que «toda Europa» apoyará a Zapatero

El primer ministro británico, Tony Blair, «aplaude el anuncio» de la organización. Todos los gobiernos de la Unión Europea expresaron ayer su satisfacción por el anuncio de ETA y su apoyo a la actitud que adopte a partir de ahora el Gobierno español. Así lo aseguró desde Bruselas Javier Solana, alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común.

BRUSELAS -El alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, declaró que todos los gobiernos europeos le manifestaron ayer su «satisfacción» por el anuncio de ETA y su «apoyo» al Gobierno español.

«He hablado prácticamente con todos los gobiernos, creo que con todos, y me han manifestado personalmente su satisfacción por la buena noticia y su apoyo a la posición que el Gobierno pueda adoptar ahora», señaló en una reunión con la prensa.

Solana calificó la declaración de la organización armada como una «buena noticia para todos los españoles y para todos los europeos» y dijo querer mantener «el mismo sentido de prudencia» que el mostrado a su juicio por el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, en su comparecencia parlamentaria de ayer.

Desde Londres, el primer ministro británico celebró a través de su portavoz oficial el anuncio de la organización armada. En sus manifestaciones, el portavoz de Tony Blair señaló que el Ejecutivo «aplaude el anuncio y espera ahora que se aplique en la práctica y se cumplan los compromisos contenidos en la declaración».

«Apoyo externo»

«Corresponde enteramente al Gobierno español tomar las decisiones internas que sean necesarias sobre el inicio de conversaciones», añadió. «Una cosa que hemos aprendido en Irlanda del Norte es que podría ser útil tener apoyo externo, pero los detalles tendrían que decidirlos ambas partes sobre el terreno. Ese sería nuestro enfoque», apostilló.

En el Parlamento Europeo, su presidente, Josep Borrell, comenzó el pleno anunciando una noticia «que por una vez es positiva» y que es «una buena noticia para toda Europa.».

El presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, René van der Linden, afirmó que se abre «un horizonte de esperanza para todos los ciudadanos vascos, españoles y europeos. Con toda la prudencia que se impone, se trata de una muy buena noticia. Tengo la inmensa esperanza de que el anuncio de alto el fuego será confirmado por los hechos y que la paz se impondrá definitivamente», indicó. El coordinador antiterrorista de la Unión Europea, Gijs de Vries, manifestó que «el anuncio es un paso positivo en la dirección correcta. El terrorismo es incompatible con la democracia. ETA debe renunciar de forma permanente a la violencia tanto en las palabras como en los hechos».

Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos manifestó que «cualquier paso decisivo de ETA para dejar la violencia debe ser bienvenido». El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, destacó en conferencia de prensa que su país va a estar «en contacto con el Gobierno español para conocer los detalles y el desarrollo del anuncio realizado» por la organización armada.

Sinn Féin habla de «oportunidad histórica»

BELFAST - El presidente de Sinn Féin, Gerry Adams, declaró su «bienvenida» a las noticias provenientes de Euskal Herria. El líder republicano irlandés señaló que ha mantenido encuentros «con todos los partidos políticos vascos y en particular Batasuna», y que también escribió al presidente español, Rodríguez Zapatero, con el objetivo de «promover la resolución del conflicto y ayudar en cualquier forma posible en el desarrollo de un proceso de paz».

A juicio de Adams, el anuncio de ETA «proporciona una oportunidad de proporciones históricas a todas las partes en conflicto. El anuncio da un gran empujón al desarrollo de un proceso de resolución del conflicto».

El político irlandés subrayó la importancia de que «todas las partes en conflicto se aferren a esta oportunidad y hagan todo lo que puedan para hacer del progreso político una realidad. Sinn Féin cree que la clave del progreso es un proceso de diálogo incluyente en el cual todos los participantes son tratados sobre la base de igualdad. Todas las posibilidades deben estar presentes en la agenda de discusión».

En este sentido, Gerry Adams consideró que «existe una responsabilidad particularmente en el Gobierno español para responder positivamente y con creatividad. El Gobierno español debe intervenir inmediatamente para parar los juicios políticos contra los líderes de Batasuna, incluyendo a Arnaldo Otegi».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

París se resiste a valorar el anuncio, pero admite «la esperanza de la paz»

DONOSTIA - Las instituciones y partidos franceses fueron bastante parcos en sus reacciones al anuncio de tregua. Así, el portavoz de la diplomacia francesa Jean-François Mattéi mostraba a mediodía de ayer su deseo «de que la paz triunfe» pero declinaba hacer ninguna valoración remitiéndose a lo manifestado por Dominique de Villepin el pasado 13 de marzo en su viaje a Madrid, donde subrayó «que no le corresponde intervenir en un problema que concierne a la soberanía española». Añadió, además que «Francia apoyaría las acciones que el gobierno español llevaría a cabo para terminar con la violencia».

A media tarde, fue el presidente francés Jacques Chirac quien reaccionó por fin. «Es una gran esperanza para España y para la lucha antiterrorista», indicó en un escueto comunicado. Por su parte, el servicio de prensa del primer ministro francés, Dominique de Villepin, envió a última hora una nota en la que se afirma que el anuncio del alto al fuego representa «una esperanza de que la paz pueda triunfar por fin» y añade que «Francia apoya todas las acciones que van en ese sentido». El ministro francés de Interior, Nicolás Sarkozy, se reunió además con su homólogo español, José Antonio Alonso, y calificó de «buena noticia» el alto al fuego.

Representantes del principal partido de la oposición se congratularon de la noticia:«Esta buena noticia, si se confirma con hechos, pondrá fin a los años negros que han dividido profundamente a la sociedad española», destacó la nota de la Secretaría Internacional del PS.

Más «escéptico y desconfiado» se mostró el consejero general socialista vasco Jean Espilondo que deploró que ETA no hubiera declarado el abandono de las armas, «condición sine qua non para que se pueda hablar. Si la amenaza persiste, creo que no puede negociarse nada» dijo. Consideró inaudito que «pueda hablar de paz, democracia y justicia una organización fascista y totalitaria, que asesina y extorsiona», y se mostró decepcionado aunque reconoció que «quizás es un pequeño paso aunque no es suficiente».

«París está implicado»

Su compañero de partido y también consejero general de Baiona Jerôme Aguerre fue más optimista y afirmó que «es evidente que el conflicto concierne también al estado francés» y abogó por que haga movimientos como «acercar ya a los presos».

En el mismo sentido, Beñat Gimenez. consejero UDF de Angelu, afirmó que «todos debemos hacer lo posible para superar el conflicto y mirar hacia el futuro, no sólo para conseguir el fin de la violencia sino la paz en Euskal Herria». Para ello, sugirió «que el conjunto de fuerzas políticas, incluidas las francesas, debatan de todo».

Giménez resaltó que «aunque el corazón del conflicto está situado en Euskal Herria, París no es ajeno» y puso como ejemplo su implicación en la cuestión de los presos.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Todos los ojos, en la sociedad vasca

Hay un hilo conductor entre el comunicado de ETA hecho público ayer y las principales reacciones al mismo: la apelación al papel fundamental que a partir de ahora tiene que jugar la sociedad vasca como agente activo para la resolución democrática del conflicto.

Se abre el tiempo de la sociedad vasca, al menos así lo expresaron ayer los principales actores políticos. Todos ellos confían en la ciudadanía para que el proceso de normalización democrática llegue a buen puerto.

ETA, en su comunicado, hace «un llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas vascas para que se impliquen en este proceso y luchen por los derechos que como pueblo nos corresponden». El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en la declaración realizada en el Congreso de los Diputados, quiso dejar expresa constancia de que su «confianza en la sociedad vasca como impulsora esencial para ver el fin de la violencia es una confianza plena».

El lehendakari Juan José Ibarretxe, en la declaración institucional efectuada por el Gobierno de Lakua, también tuvo una mención expresa a que «la sociedad tiene que sentir como propio el proceso de paz y normalización política. No lo puede contemplar sólo como ‘una cuestión de políticos’. Tenemos que participar todos y cada uno de los hombres y mujeres que aquí vivimos y trabajamos. Tenemos el derecho y el deber de hacer este camino juntos. Es verdad que la labor de los partidos políticos es insustituible, pero necesitamos la participación activa de la sociedad vasca. Es la exigencia de la sociedad la que nos ha traído hasta aquí, la que ha abierto la puerta a la esperanza y será también el empuje de la sociedad vasca la que no permita volver atrás, la que demandará alcanzar acuerdos políticos, la que exigirá avanzar, participar y decidir».

Por su parte, Batasuna fue concluyente al asegurar que «el pueblo vasco es el auténtico destinatario de esta iniciativa y es la sociedad vasca la que debe liderar un proceso de negociación que defina un acuerdo sobre la territorialidad y el derecho de autodeterminación. La importancia de la movilización social es fundamental».

Como puede comprobarse, todos los ojos están puestos en la sociedad vasca, pero es posible que no todos quieran que camine en la misma dirección. La izquierda abertzale, por ejemplo, habla del derecho de autodeterminación y la territorialidad, mientras que Rodríguez Zapatero sólo piensa en «el fin de la violencia». Por otra parte, la propia sociedad vasca es enormemente plural en sus deseos de futuro. Lo que sí cabe esperar es que esa pluralidad pueda expresarse en igualdad de condiciones y que todas las opciones políticas puedan llevarse a la práctica si obtienen el apoyo de la mayoría de esa sociedad.

«Nuevo periodo de lucha»

Está meridianamente claro que una cosa es que se abra un proceso de resolución del conflicto y otra en qué dirección se oriente finalmente en función de la correlación de fuerzas que haya en la sociedad. El Gobierno español, tanto en la negociación del Estatut de Catalunya como en las declaraciones que el propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, realizó hace unas semanas en el Congreso de los Diputados sobre la autodeterminación, ya ha dejado claro que no es partidario de reconocer el derecho a decidir de las naciones atrapadas en el Estado español. Por ello, es evidente que quienes defienden que Euskal Herria es un pueblo y tiene derecho a decidir su futuro, habrán de ganar ese pulso político.

Por todo ello, no es extraño que los máximos dirigentes de la izquierda abertzale insistan una y otra vez en que «un proceso de negociación es un periodo de lucha y activar socialmente a la gente es una necesidad de primer orden antes de construir el proceso, durante el proceso y después del proceso».

Son palabras de Arnaldo Otegi, en una entrevista concedida a GARA una semana después del acto ante el BEC, en la que añadía que «un proceso de negociación no es un periodo de inactividad. Incluso si llegamos a un acuerdo de bases sólidas y nos sentamos en una mesa, las partes siguen cada una defendiendo su propio interés. Y, por tanto, en un proceso largo pueden intentar condicionar el resultado final. Nosotros lo tenemos claro, y por eso es importante lo que se apuntó en el BEC. Es que tiene que haber un polo que defienda los contenidos de ese proceso continuamente. Por un lado, para evitar que los estados intenten ganar en la mesa de negociación; por otro lado, para evitar que otros, como puede ser el PNV, intenten cerrar un acuerdo en falso. El término de lucha debe entenderse como de activación y movilización popular, un elemento absolutamente imprescindible para afrontar un proceso de negociación con una cierta garantía».

«Poner a Zapatero en el trance»

La necesidad de la movilización de quienes defienden que Euskal Herria tiene derecho a decidir ha sido expresada también por portavoces jeltzales como Joseba Egibar, quien señalaba recientemente que «Zapatero o el PSOE no van a ir a resolver por magnanimidad un problema histórico diciendo ‘ahí esta el pueblo vasco y tiene derecho a decidir’. El nacionalismo vasco le tiene que colocar en ese trance a Zapatero compartiendo unos mínimos». Pese a esas palabras, de momento, el PNV ha preferido quedarse al margen de los mínimos compartidos por el resto del abertzalismo, que aparecen reflejados en la convocatoria a la manifestación del próximo 1 de abril.

Para ese día, las fuerzas políticas y sindicales que comparten diagnóstico y tratamiento en el Acuerdo Democrático de Base han llamado a una marcha en Bilbo con el lema «Es tiempo de soluciones. Euskal Herria. Decisión. Acuerdo». La convocatoria está firmada por los partidos Batasuna,EA, Aralar,AB, Zutik y ANV, y los sindicatos ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE, ELB e Hiru.

La izquierda abertzale entiende que estas actuaciones conjuntas pueden contribuir a dibujar un «polo autodeterminista y progresista en la sociedad vasca» que puede ser como afirmaba recientemente Rafa Díez Usabiaga«un factor determinante en los próximos meses y años». Puesto que, por una parte, es una pieza clave en el proceso de resolución del conflicto como motor de una ofensiva institucional y de masas en defensa del derecho a ser y a decidir; y, por otra parte, desde una perspectiva más estratégica, de ahí puede surgir también un polo independentista y de cambio social que se configure como una alternativa al modelo político y social del PNV.

Mesa de partidos

Junto a los llamamientos a la sociedad, al menos en una parte del abanico político, el anuncio del alto el fuego de ETA ha provocado que se comience a hablar de la necesidad de poner en marcha una mesa de partidos.

En este sentido, llama especialmente la atención que el Gobierno de Lakua, a través del lehendakari, se adelantara ayer a «anunciar a los ciudadanos y ciudadanas vascas que he iniciado ya el contacto con los representantes de todas las fuerzas políticas vascas para valorar este nuevo escenario de esperanza y para plantearles el inicio de una fase preliminar de diálogo sin exclusiones, con el objetivo de concretar el calendario del proceso, los principios, metodología y los contenidos del diálogo, para abordar con garantías a continuación la constitución de la mesa de partidos, cuyo objetivo será alcanzar un acuerdo integrador para la normalización política que será sometido después a consulta popular».

Conviene recordar que Juan José Ibarretxe, hasta la fecha, había repetido en más de una ocasión que el lehendakari jugará en la constitución de la mesa el papel que acuerden los propios partidos. Por eso resulta en cierta medida sorprendente que ahora pretenda dirigir o liderar su conformación. Por otra parte, tampoco conviene olvidar que el lehendakari tiene sus propias limitaciones institucionales que le impiden tener cualquier tipo de protagonismo en cuatro de los siete territorios de esta Euskal Herria que comparte la existencia de un mismo conflicto.

Probablemente, en la «cocina» que se ha ido haciendo durante los últimos meses, ya se habrá avanzado algo en cuanto a calendario, metodología y los contenidos de esa mesa de partidos, por lo que la declaración de Lakua parece más un intento de obtener cierto protagonismo que una aportación real a la constitución de la mesa.

Esa mesa, además, habrá de convocarse al margen de las instituciones, puesto que es evidente que resulta imprescindible la participación de Batasuna. Formación que, por cierto, es preciso reiterar que continúa ilegalizada y tiene prohibido realizar todo tipo de actos políticos y cuyos dirigentes están siendo perseguidos y encarcelados por la Audiencia Nacional española.

A la espera del gobierno

ETA ya ha dado el paso que tantos le demandaban porque, según aseguraban, era imprescindible para que se dieran otro tipo de pasos. Según afirmaban recientemente fuentes del Gobierno español a través de un cauce autorizado, en la actualidad «las instituciones del Estado jueces, fiscales, policías, etc. responden a un esquema heredado de la última etapa de asesinatos de ETA, de 2000 a 2003, que dio lugar al Pacto Antiterrorista, la Ley de Partidos y la ilegalización de Batasuna». «A partir de esa decisión de ETA [alto el fuego] no sólo se abre la vía del diálogo del Gobierno con ella. También se podrían adaptar las instituciones democráticas al nuevo escenario y al nuevo clima creado». Habrá que ver si todo esto también va confirmándose, puesto que no es pequeño el andamiaje represivo que el Estado español, y también el francés, tienen que desmontar.

De momento, el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, anunció ayer que se tomará su tiempo antes de activar la resolución del Congreso de los Diputados del pasado 17 de mayo y volver al Congreso para pedir su apoyo para iniciar un diálogo con ETA. No es tiempo para impaciencias, pero tampoco convendría que el Ejecutivo español pensara que con el anuncio de ETA ya ha llegado a la meta. El de ayer ha sido un «no-pistoletazo» de salida.

El PP empezó ayer un ligero viraje de su discurso

No cabía esperar que el Partido Popular hiciera una valoración positiva del comunicado de ETA, puesto que la llamada «lucha antiterrorista» es una de sus principales armas para desgastar al Gobierno del PSOE. Por lo tanto, la declaración oficial de Mariano Rajoy hecha en la sede del partido se mantuvo dentro de lo esperable, aunque la referencia a que ETA sólo hace «una pausa» resulta un tanto forzada tras el anuncio de un alto el fuego permanente. Sin embargo, por la tarde, en el Congreso de los Diputados, hizo más hincapié en la oferta de colaboración con Zapatero «si no se paga precio político». El presidente del Gobierno también estuvo más conciliador que de costumbre y tendió la mano al líder del primer partido de la oposición. Probablemente Rajoy comenzó ayer a dibujar un cierto «agiornamiento» de sus posiciones en esta materia. Algo necesario simplemente por mero instinto de supervivencia.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

EA, EB y Aralar destacan que es hora de poner en marcha la mesa de partidos

El anuncio de alto el fuego permanente fue recibido por los líderes de EA, EB y Aralar como un «paso importante» de cara al proceso de paz en Euskal Herria. En concreto, coincidieron en destacar que ya es tiempo de construir una mesa de partidos «sin excepciones». También emplazaron al Gobierno de Madrid a este respecto.

GASTEIZ - La presidenta de EA, Begoña Errazti, afirmó que el anuncio de alto el fuego supone «un paso de importancia hacia el proceso de paz» que puede conducir a «una mesa de partidos que aborde la raíz del conflicto político vasco», y agregó que ahora «es el momento del debate político entre los partidos, sin exclusiones y sin excusas».

Errazti realizó estas declaraciones en Gasteiz, tras la reunión extraordinaria que mantuvo por la tarde la Ejecutiva Nacional de su formación, y allí mostró la «satisfacción» de todos los miembros de EA porque «el trabajo que han realizado ha posibilitado que llegue este día». «Llegamos al escenario para el que hemos trabajado, a veces incluso con críticas de aquellos que no entendían o no querían entender el ejercicio de responsabilidad que estaba haciendo y continuará haciendo EA», apostilló.

Acompañada de la Ejecutiva Nacional al completo, Errazti indicó asimismo que «comienza una nueva etapa que queremos llevar también a buen término», por lo que dijo que «será necesario que todas las fuerzas políticas respondan a las expectativas de la sociedad vasca».

«Se abre una oportunidad histórica para el pueblo vasco. Queda mucho camino que recorrer, por lo que ratificamos nuestro compromiso con Euskal Herria y sus derechos como pueblo», resaltó la presidenta de EA, antes de añadir que «la reconciliación social y la profundización en el respeto mutuo nos llevará a afrontar un futuro prometedor de bienestar para nuestro pueblo en todos los ámbitos».

Errazti, quien agradeció además a las personas del ámbito internacional que han ayudado a este proceso, como el irlandés Alec Reid, concluyó animando a secundar la movilización del 1 de abril, pues «será una muestra del deseo del pueblo vasco de encaminarse a la paz y a la normalización política».

EB: «Abre la puerta»

El coordinador general de EB, Javier Madrazo, coincidió en que el anuncio de la organización armada es una «oportunidad histórica» para construir «un futuro de respeto y tolerancia en el que todas las personas y sensibilidades políticas tengamos reconocidos los mismos derechos», y afirmó que abre «la puerta a la esperanza, a la convivencia, a la reconciliación y a la normalización política».

En una rueda de prensa celebrada por la tarde en Bilbo, resaltó que la sociedad ha demandado en los últimos años a ETA «el cese de toda expresión de violencia, incluida la kale borroka y las campañas de amenaza y extorsión», así como «una apuesta sincera y definitiva por las vías exclusivamente políticas y democráticas».

Reivindicó la constitución de una mesa de diálogo democrático, «con presencia de todas las formaciones políticas, sin excepción», y apostó por reconocer el derecho de la sociedad vasca «a decidir su futuro, su incorporación al ordenamiento jurídico-político y su ejercicio mediante consulta popular».

Por ello, instó al Gobierno de Madrid a promover «con carácter urgente» una política penitenciaria que garantice el acercamiento de los presos a Euskal Herria, y emplazó a los partidos a actuar «con altura de miras» e «impulsar todas aquellas iniciativas que contribuyan a afianzar dinámicas de convivencia, reconciliación y normalización».

El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, también mostró su «gran satisfacción» por la tregua permanente y manifestó que «el próximo paso debe ser la constitución de las mesas de partidos». Tras conocer el anuncio de ETA, y antes de que su partido remitiera un comunicado de valoración, Zabaleta señaló que el Gobierno de Rodríguez Zapatero debe tomar decisiones en política penitenciaria, en política penal y en política de gestión judicial. «Sin duda alguna debe haber un paso correlativo por parte del Estado; esperamos que ese paso sea la mesa de los partidos y su dinámica», añadió.

Pese a actitudes como las de UPN y PP, deseó que «vaya a ser posible que juntos hagamos esas mesas, en uno y otro ámbito autonómico».

«El siguiente paso, el del Gobierno» (Josep-Lluis Carod-Rovira)

Tras mostrar su «alegría» por lo que cree una «noticia histórica», el líder de ERC señaló que «después de que ETA ha hecho lo que tenía que hacer, ahora es el Gobierno quien tiene que dar el siguiente paso». Opinó que el alto el fuego «es una noticia largamente esperada» y dijo que «es el resultado de muchos esfuerzos» y de «muchos sacrificios personales, pero merecía la pena». «El nuevo escenario legitima la vía política para la resolución de conflictos».

«Que concluya con su desaparición»

Para Batzarre, que deseó la desaparición de ETA, es una «muy buena noticia». Dijo que «es fundamental separar la desaparición de la violencia política de ETA de los problemas políticos entre las identidades de las comunidades vasco-navarras, de las relaciones entre ellas y de la relación entre éstas y el Estado español». Dijo que el proceso que se abre debe incluir también el «reconocimiento y restitución moral de las víctimas, y el reconocimiento de los derechos».

«El Estado no tiene ya ninguna excusa» (ELA)

En una nota, indicó que «es una decisión esperada, deseada, responsable, que valoramos muy positivamente, sin ninguna reserva». A su juicio, «el Estado no tiene ya ninguna excusa para no implicarse en el proceso de paz y normalización política», por lo que le exigió «pasos concretos que muestren su compromiso con el proceso y su voluntad decidida de hacerlo irreversible». Cree a su vez que abre nuevas condiciones para aunar fuerzas por el derecho de decisión.

«Tienen que ponerse a trabajar» (CC.OO.)

Tras mostrar su satisfacción por el anuncio, en su comunicado pidió a los partidos que trabajen para «convertir esta oportunidad en algo irreversible, con el objetivo de conseguir una sociedad donde todas las ideas políticas puedan ser defendidas en igualdad de condiciones, libertad y democracia». Cree que es «una muy buena noticia que la sociedad venía demandando con contundencia» y deseó «que se convierta en breve en un cese definitivo de la violencia».

«Abre una puerta a la esperanza» (UGT)

La central opinó en su nota que «si se confirma el anuncio de tregua permanente, se abre una puerta a la esperanza hacia la paz en España». Mostró su «satisfacción» porque considera que el anuncio de ETA «atiende al clamor de todos los ciudadanos», pero advirtió que hay que mantener la «prudencia y ver la evolución de los acontecimientos». Llamó a todas las fuerzas y poderes públicos para «aunar esfuerzos en la consecución del objetivo de la paz».

«Que signifique un punto sin retorno» (CONFEBASK)

Aunque cree necesario mantener una «prudente cautela», la Confederación Empresarial Vasca manifestó su «satisfacción», confiando en que el alto el fuego suponga «un punto sin retorno, que implique el cese inmediato y definitivo de todas las formas de violencia, extorsión y amenaza». Mostró su esperanza de que «abra la puerta al proceso de paz que la sociedad vasca tanto anhela», así como su disposición a apoyar a instituciones y partidos en sus esfuerzos.

«Oportunidad para la convivencia» (Izaskun Bilbao)

Bilbao lo calificó de «buena noticia», porque, a su juicio, «abre una oportunidad para construir la convivencia». «Ahora comienza el momento para que, entre todos, mediante el respeto y el diálogo, seamos capaces de construir convivencia. Y digo todos en mayúsculas porque nadie puede quedar fuera de este recorrido», matizó. Instó, eso sí, a «tener en cuenta a todas las víctimas» para «hacer que su vida sea más fácil» y para que éstas sean «respetadas y reconocidas».

«La vuelta atrás es impensable» (LOKARRI)

Cree que la esperanza creada ahora es un hecho «sin comparación en nuestra historia reciente», que sugiere que «la vuelta atrás es impensable». En una nota señaló que «hay que aprovechar» el momento y agregó que «la clave está en actuar con realismo». «Los partidos tienen ante sí la importante tarea de empezar a trabajar para sentar las bases que permitan la convocatoria de una mesa de partidos», resaltó, y abogó por un acuerdo plural y una consulta popular.

«Es una verborrea engañosa»

Mikel Buesa tachó de «verborrea engañosa» el comunicado de ETA y pidió que no se cometa el «error de aflojar en la lucha contraterrorista», al creer que no cabe albergar «ninguna expectativa razonable de que ETA está dispuesta a abandonar el terrorismo». También indicó al Ejecutivo de Zapatero que, ante un comunicado así, «no puede aceptar que ETA sea un interlocutor político» porque eso va «contra la esencia misma del sistema democrático».

«Euskadi resolverá su gran reto»

Artur Mas indicó que «la experiencia nos demuestra que hay que ser muy cautos» con los comunicados de ETA y dijo estar «casi convencido», al margen incluso de este último, de que «Euskadi va a resolver ese gran reto por recuperar la paz». «Y con Euskadi lo vamos a resolver todos agregó, porque no olvidemos que el terrorismo nos ha afectado a todos y que en muchos pueblos de España y Cataluña también hemos sufrido sus viles consecuencias».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

«Tenemos que hacer irreversible el proceso»

Tras la reunión del Consejo de Gobierno, Juan José Ibarretxe compareció para dar lectura a una declaración institucional en la que expresó su alegría y la necesidad de hacer «irreversible» un proceso de paz. Como medidas concretas, se limitó a anunciar una nueva ronda con líderes políticos «sin exclusiones».

GASTEIZ - Esta fue la Declaración Institucional del Consejo de Gobierno de Lakua, leída por Ibarretxe tras su reunión extraordinaria.

«Manifestamos nuestra alegría porque ETA ha escuchado a la sociedad vasca. Deseo valorar positivamente el escenario de ilusión que ha suscitado en el seno de la sociedad vasca (...)

Es obligación de ETA no frustrar nunca más la ilusión de nuestro pueblo, y la de todos nosotros, partidos políticos e instituciones hacer universal e irreversible el proceso de paz (...) Todos tenemos que trabajar para abrir definitivamente la puerta de un proceso de paz que suponga el final dialogado de la violencia hasta lograr su completa desaparición. Tenemos que ser capaces de mostrar un reconocimiento sincero a todas las víctimas que siente las bases del camino para la reconciliación.

Como lehendakari, le he transmitido al presidente del Gobierno español mi completa disposición y la de mi Gobierno para allanar el camino del proceso de pacificación. Asimismo, le he transmitido mi compromiso para desarrollar con él un proceso de diálogo leal y sincero. Somos conscientes de que el proceso abierto será complejo y no exento de dificultades.

Manifiesto nuestro compromiso inequívoco con las vías exclusivamente políticas y democráticas para la solución del conflicto de naturaleza política existente en Euskal Herria (...)

Deseo hacer un llamamiento público a todas las fuerzas y sensibilidades políticas presentes en la sociedad vasca para que asumiendo nuestra responsabilidad, aprovechemos esta oportunidad y nos comprometamos a trabajar conjuntamente para alcanzar un acuerdo de normalización política que, posteriormente, sea ratificado mediante consulta democrática por la sociedad vasca.

Quiero anunciar que he iniciado ya el contacto con los representantes de todas las fuerzas políticas vascas para valorar este nuevo escenario de esperanza y plantearles el inicio de una fase preliminar de diálogo sin exclusiones con todos con el objetivo de concretar el calendario del proceso, los principios, metodología y los contenidos del diálogo para abordar con garantías a continuación la constitución de la mesa de partidos cuyo objetivo será alcanzar un acuerdo integrador para la normalización política que será sometido después a consulta popular.

La sociedad tiene que sentir como propio el proceso de paz y normalización política. No lo puede contemplar sólo como una cuestión de políticos. Cada uno de los hombres y mujeres que aquí vivimos y trabajamos tenemos el derecho y el deber de hacer este camino juntos. Es verdad que la labor de los partidos políticos es insustituible pero necesitamos la participación activa de la sociedad vasca.

Es la exigencia de la sociedad la que nos ha traído hasta aquí, y será el empuje de la sociedad vasca el que no permitirá volver atrás, la que demandará alcanzar acuerdos políticos y exigirá avanzar, participar, decidir. Ha llegado la hora de que callen definitivamente las armas y de hacer entre todos universal e irreversible la paz. Es tiempo de sentar las bases para la reconciliación en la sociedad vasca. Ha llegado el momento de trabajar desde la política para lograr un acuerdo de normalización. Es tiempo de que la sociedad pueda decidir en paz y libertad su futuro».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Rajoy no aceptará «precio político» y Sanz subraya que «no cabe dialogar»

En una declaración leída en la sede del PP en Madrid, Mariano Rajoy manifestó que su partido «sigue estando dispuesto a colaborar con el Gobierno para derrotar al terrorismo en el marco del Pacto Antiterrorista para que no pague ningún precio político, algo que no desea ninguno de nuestros compatriotas». Por su parte, el Gobierno navarro insistió en que «la voluntad de los ciudadanos no puede ser suplantada» y Sanz rechazó incluso cualquier diálogo.

MADRID - En su comparecencia en la que fijó la posición del PP y no admitió preguntas, Mariano Rajoy afirmó que su partido «está dispuesto» a apoyar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, pero sólo «para que no pague ningún precio político, algo que no desea ninguno de nuestros compatriotas, y para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sigan trabajando y cumpliendo su obligación como es propio del Estado de Derecho». Subrayó que el PP «sigue estando dispuesto a colaborar con el Gobierno para derrotar al terrorismo en el marco del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo».

Al inicio de su intervención, manifestó que «el único comunicado de verdad importante que podía transmitir la organización terrorista ETA al conjunto de la sociedad española era el anuncio de su disolución y el fin de sus actividades criminales. Es lo que pienso desde hace muchos años. Eso es lo importante y no se ha producido».

«Por cuarta vez en los últimos años, se nos anuncia un alto el fuego, después de que hace dos años se nos anunciara una tregua en Catalunya y, poco tiempo después, una tregua que sólo afectaba a políticos, es decir a cargos electos», prosiguió.

Según dijo en la declaración leída sobre las 14.20, el alto el fuego permanente decretado por ETA «es una pausa y no una renuncia a la actividad criminal. Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas».

«Los mismos objetivos»

Sobre el contenido del comunicado, Rajoy declaró que «de nuevo, nos dicen que el objetivo es iniciar un proceso que conduzca al objetivo de siempre, que es el derecho de autodeterminación y nos impone las condiciones de siempre».

«En estas circunstancias destacó: quiero reafirmar lo que hemos dicho a lo largo de estos años. No se puede pagar un precio político para el cese de una actividad terrorista porque eso supondría convertir al terrorismo en un instrumento para hacer política y los terroristas habrían ganado y conseguido, treinta años después, los objetivos en base a los cuales y por los cuales asesinaron a muchísimas personas en el País Vasco y en el conjunto de España», concluyó.

Por último, remarcó que «el Estado de Derecho debe seguir cumpliendo sus obligaciones, tanto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como el Poder Judicial y la Administración Penitenciaria».

Sanz: «Estaré muy presente»

Desde Lisboa, el presidente navarro Miguel Sanz afirmó que «bajo ningún concepto se debe dialogar. Sin un abandono de las armas no se puede iniciar un proceso de diálogo y menos si hay que hacer cesiones políticas». Aseguró que estará «muy presente» en el proceso y que «nunca permitirán que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún proceso de paz ni negociación que implique cesiones políticas y que lleven a lograr esa entelequia de un país llamado Euskal Herria que sólo figura en sus mentes».

«El simbolismo más importante que marcará un antes y después en este proceso será cuando quienes necesitamos llevar escolta dejemos de llevarla», consideró.

Si esto lo decía Miguel Sanz al mediodía en los actos del quinto centenario de Francisco de Xabier en Lisboa, por la tarde el vicepresidente. Francisco Iribarren leyó una declaración oficial del Gobierno de Navarra, que se reunió en sesión extraordinaria, con un tono más optimista.

En el texto, compuesto de cuatro puntos, expresa su «esperanza» de que el alto el fuego «se convierta inmediatamente en una auténtica renuncia de todo tipo de violencia y extorsión», al tiempo que exige «la disolución» de ETA y «el abandono definitivo de las armas».

También pide a la ciudadanía «prudencia» y muestra «su compromiso de respeto a sus decisiones así como de apoyo a las víctimas del terrorismo». Añade que el anuncio de ETA «es un logro del talante democrático de los ciudadanos».

El tercer punto de la declaración reproduce las palabras pronunciadas por Sanz en Portugal en el sentido de que «el Gobierno nunca permitirá que la voluntad de los navarros sea suplantada por ningún tipo de negociación que implique precios políticos y exige que Navarra no pueda ser utilizada como moneda de cambio».

En el último, hace un llamamiento a la «unidad de todos los partidos políticos democráticos, en el convencimiento de que deben ser las instituciones los órganos competentes para el debate de cuantas iniciativas puedan surgir como consecuencia del anuncio de ETA».

La AVT trata de restar peso a la iniciativa

MADRID - Para la AVT, la decisión de ETA «está condicionada al logro de sus reivindicaciones». Expresó además su «temor a que suponga una relajación de la presión judicial». En declaraciones a Efe, su presidente, Francisco José Alcaraz, pidió «muchísima prudencia». En su opinión, se trata sólo de «un parón, que lógicamente va un poco condicionado a que se ceda a su reivindicación de autodeterminación; sigue reclamando lo que ha reclamado siempre».

Incidió en que «teme a que se reduzca esa presión» tras las declaraciones realizadas ayer por el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, que dijo que el Ministerio Público pedirá a los jueces que «valoren la incidencia que puede tener la nueva situación».

«El Gobierno debe decir qué está dispuesto a pagar a ETA para que mantenga esta tregua», resaltó Alcaraz.

Por su parte, la presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, manifestó que su grupo ha recibido con «inmensa alegría» la noticia del alto el fuego de ETA y señaló que «deseamos de corazón que la paz se consiga».

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

Zapatero: «La legalidad debe dar empuje definitivo al fin de la violencia»

El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, eligió los pasillos del Congreso para realizar su declaración ante el alto al fuego de ETA y se comprometió a trabajar para lograr la unidad de todas las fuerzas políticas a la hora de abordar la nueva situación. Remarcó la importancia de la sociedad vasca en el proceso y matizó que es la legalidad quien debe dar el empuje definitivo «al fin de la violencia».

El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, convocó una rueda de prensa a las 16.30 en los pasillos del Congreso y se dirigió a la sociedad española para expresar «como he hecho hace un momento en el Hemiciclo, al conjunto de las fuerzas políticas, que el Gobierno va a abordar la nueva situación con prudencia, con calma, sabiendo que después de tantos años de sufrimiento estaremos ante un camino que será duro, difícil y largo».

«Un camino que tenemos que recorrer todas las fuerzas políticas democráticas juntas; que mi propósito y mi compromiso es lograr esa unidad de todos partidos para que este camino concluya con el deseo mayoritario de todos los españoles que es el fin de la violencia», subrayó Zapatero para añadir que «en ese camino, siempre estará presente en mi espíritu y en mi ánimo la memoria de las víctimas y el esfuerzo de todas las personas que han trabajado y trabajan para garantizar nuestra libertad y nuestra seguridad».

En su declaración, el presidente español quiso «trasladar también, de manera singular, un llamamiento a la sociedad vasca, a la sociedad que más directamente ha sufrido el dolor y el horror, para trasladarles un mensaje de confianza, de responsabilidad; mi confianza en la sociedad vasca como impulsora esencial para ver el fin de la violencia es una confianza plena».

Además, manifestó que «en ese proceso que tenemos por delante iré con calma, con prudencia, cubriendo cada etapa y cada paso con el máximo concurso de las fuerzas políticas y, por supuesto, siempre en el ámbito de lo que es la democracia y la legalidad, que es en definitiva quien tiene que dar el empuje definitivo al fin de la violencia», concluyó.

En respuesta a preguntas de los periodistas, Zapatero aseguró que «podríamos estar ante el principio del fin, como dije hace una semana. También dije que sería duro y difícil. Todos los españoles pueden entender esta afirmación después de más de 30 años de horror y de terror. Por ello, la democracia siempre sabe resolver hasta los problemas mas difíciles y éste ­añadió- es sin duda uno de los problemas más difíciles con los que se ha enfrentado y se puede enfrentar una democracia y, desde luego, con que se ha enfrentado la democracia española».

Trabajo en común

Zapatero subrayó la importancia del trabajo en común entre partidos. «El fin de la violencia tendrá el camino de la unidad de los partidos, de la democracia, y de la ley», remarcó, y además afirmó que «confío plenamente en que ese apoyo se va a producir. Igual que hemos actuado hasta aquí, con la prudencia suficiente, actuaremos con la misma prudencia para llegar al punto final», apuntó.

En relación a la resolución que se aprobó en el Congreso español en relación a un diálogo del Gobierno español con ETA, Zapatero advirtió que «me tomaré mi tiempo para contrastarla. Creo que es esencial para caminar con certidumbre, con seguridad, con responsabilidad. Y, por supuesto, hasta que comparezca en la Cámara, si se dan las condiciones para ello, contaré con las fuerzas políticas y, de manera muy singular, con el principal partido de la oposición», señaló.

El presidente español se refirió también a un trabajo en común con el PP. «Mi predisposición es de máxima confianza en el señor Rajoy, en el PP, para esa tarea común. Sabiendo que estamos entre demócratas, sé que podemos caminar con tranquilidad y de la manera más unida posible», afirmó.

Zapatero había realizado declaraciones similares durante su intervención en la sesión de control del Congreso español, media hora antes. En respuesta a una pregunta de Mariano Rajoy, afirmó que «si estamos ante una cuestión de Estado, como creo, el Gobierno hará todo lo que pueda para que esta cuestión la abordemos entre todos. Muy especialmente con el PP; lo necesita la democracia»

«En los últimos tiempos reconoció: nos han separado muchas cosas pero tengo el convencimiento de que desean, igual que todos los españoles, el fin de la violencia. Y lo desean hacer a través de la democracia, la legalidad, la sensatez. Tengo confianza en ustedes, que han luchado mucho por el fin del terrorismo», insistió.

Por su parte, la vicepresidente, María Teresa Fernández de la Vega, tras conocer la noticia, indicó que el Ejecutivo español «será ahora más prudente que nunca». -

Patxi López pide a los partidos «que estén a la altura»

El secretario general del PSE, Patxi López, valoró de modo positivo el anuncio del alto al fuego de ETA aunque consideró que «hay que acogerla con prudencia y responsabilidad». En una rueda de prensa ofrecida a las 18.00 en la sede de Bilbo, el líder del PSE dio lectura a un comunicado aprobado por la Comisión Ejecutiva durante una reunión extraordinaria y afirmó que «parece que podemos acercarnos a un tiempo de paz». Patxi López llamó a todos los partidos políticos «a estar a la altura de las circunstancias, sin excepción ni fisuras» para «no defraudar las expectativas de la sociedad». «La paz y la libertad nos concierne a todos», añade el comunicado.

Rubalcaba propone «cautela» y «unidad»

Antes de que el presidente español realizara la declaración oficial, el portavoz del PSOE en el Congreso español, Alfredo Pérez Rubalcaba, leyó un breve comunicado a mediodía en la Cámara, poco después de conocerse el comunicado de ETA anunciando un alto el fuego permanente. Aunque lo calificó de «buena noticia», Rubalcaba aconsejó «cautela a la espera de que los hechos acompañen a las palabras» y pidió «más que nunca, unidad entre los demócratas». Así, afirmó que el PSOE «valora positivamente el comunicado de alto el fuego permanente anunciado por ETA y considera que constituye una buena noticia para todos que hoy por ayer podamos vislumbrar un horizonte en el que la violencia terrorista desaparezca definitivamente de Euskadi y de España».

Consideró que «es un momento para ser cautos y serenos y para recordar a las víctimas, a la espera de que las palabras vengan seguidas de los hechos que tanto tiempo hemos anhelado». «Pero es también un momento para la esperanza y para la unidad, más que nunca, de todas las fuerzas democráticas», concluyó Rubalcaba, que estuvo acompañado de Diego López Garrido y Carme Chacón, ambos miembros también de la Ejecutiva Federal del PSOE.

Texto publicado en el diario GARA el jueves 23 de marzo de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente el texto.

La historia reciente desde 'el otro 'lado'

Por Narrador - 29 de Marzo, 2006, 22:28, Categoría: - Tregua Etarra

Así ven los batasunos los últimos acontecimientos, incluyendo su versión sobre las ‘negociaciones de Argel’ y la ‘tregua trampa’ del 98.

Dieciséis meses a todo gas

La propuesta presentada por Batasuna en el velódromo de Anoeta sacudió el panorama político hasta transformarlo en muchos aspectos. Aquí se comentan algunos de los hechos registrados desde noviembre de 2004.

La oferta para la superación del conflicto «Orain herria, Orain bakea», que Batasuna lanzó en Anoeta hace dieciséis meses, se ha abierto camino. La fórmula de los dos carriles, la importancia de la mesa de partidos, la necesidad de admitir la capacidad de decidir de vascas y vascos está en el guión de todos los partidos, salvo en la de un PP que quiere mantenerse como el guardián de las esencias de la España de bigotillo fascista.

2004

14 de noviembre - Cerca de 15.000 personas abarrotan el Velódromo de Anoeta a convocatoria de una formación ilegalizada. Ante ellas, el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, presenta una oferta para la resolución del conflicto en la que la izquierda abertzale lleva meses trabajando. Destacan los compromisos que el independentismo está dispuesto a asumir, también el lenguaje de Otegi, que habla de que «hacer la paz es más difícil que hacer la guerra». Pero sobre todas las cosas destaca el método que propone para buscar la solución y que diferencia dos ámbitos de negociación y acuerdo. El primer ámbito abarca a los agentes políticos, sociales y sindicales de Euskal Herria, para acordar «el tránsito, el camino que nos conduzca de la actual realidad del país hasta una realidad donde sea posible que vascos y vascas, de manera pacífica y democrática, decidamos libremente nuestro futuro». Otegi recalca que «hablamos de un tránsito gradual, de la actual situación a otra en la que todos y cada uno de los derechos civiles y políticos sean respetados». El segundo espacio de negociación y acuerdo corresponde, según este planteamiento, «a la organización armada ETA y a los gobiernos de los dos estados». El contenido de ese acuerdo, que se considera necesario para «superar definitivamente el conflicto político y armado, se circunscribirá según afirma textualmente Arnaldo Otegia acordar un proceso de desmilitarización del conflicto y a acordar el proceso de superación de las consecuencias del mismo en lo que se refiere a presos, refugiados y víctimas multilaterales».

15 de noviembre - Prácticamente todos los partidos ven aspectos positivos en la propuesta de Batasuna, aunque algunos señalan que sus expectativas ­que saben imposibles de cumplirse han visto defraudadas porque la formación independentista no ha pedido una tregua a ETA. De entre las reacciones, cabe destacar la del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que, en el marco de un encuentro interno del PSOE con sus presidentes autonómicos en Segovia, asegura que «aquí se ha abierto una puerta. Hay un camino muy estrecho. Vamos a ver si podemos transitar por él». Esa es la valoración que se hace a puerta cerrada. Ante los medios de comunicación, Patxi López, presidente de ese Consejo Territorial del PSOE, afirma que «se ha dado un paso, pero no el paso que esperábamos». Por su parte, la mayoría de los medios de comunicación coinciden en que Batasuna se ha movido, y muchos no ocultan sus temores de que dicho movimiento pueda romper el Pacto PP-PSOE.

6-8 de diciembre - A lo largo del puente festivo ETA hace estallar doce artefactos en ocho ciudades españolas. Portavoces políticos hablan de que estas acciones llevan a Batasuna a «la muerte política» y convierten su propuesta en «papel mojado». Durante varios meses algunos partidos intentarán utilizar la propuesta de Anoeta como instrumento de desgaste de la izquierda abertzale, tratando de presentar como contradicciones lo que no es sino la evidencia de que el conflicto persiste, y persisten sus expresiones violentas. Esta práctica cambia en buena medida tras las elecciones autonómicas del 17 de abril en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa.

12 de diciembre - El Colectivo de Presos Políticos y el Colectivo de Exiliados hacen público su apoyo a la Anoeta.

30 de diciembre - El Parlamento de Gasteiz aprueba el proyecto de Nuevo Estatuto Político para la CAV gracias a que la izquierda abertzale divide sus votos. Tres síes «a Euskal Herria, al derecho a decidir y a la territorialidad». Tres noes a lo que podía ser una mera reforma estatutaria. Batasuna inscribe esta decisión en su apuesta por la resolución del conflicto, entendiendo que en el preámbulo del proyecto aprobado se recogen los ingredientes que pueden llevar a esa solución. En su intervención, Arnaldo Otegi lee un escrito de Josu Urrutikoetxea, parlamentario «en la clandestinidad», en el que expresa un llamamiento claro: «Preguntad al pueblo; que los ciudadanos vascos decidamos nuestro futuro. Sentémonos y consensuemos entre todos el proceso consiguiente. Sin condiciones previas, sin puntos de vista cerrados, pero también sin límites».

2005

14 de enero de 2005 - Batasuna remite una carta abierta a José Luis Rodríguez Zapatero en la que le propone que «hagamos lo que está en nuestra mano para superar el conflicto» y le recuerda que no está planteando ni un escenario independentista ni un frente nacionalista vasco, sino acordar entre nacionalistas y no nacionalistas las reglas que hagan posible un escenario democrático en el que todos los proyectos políticos tengan cabida. Zapatero se encuentra reunido en La Moncloa con Mariano Rajoy. Al término del encuentro, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, anuncia que el presidente español responderá al escrito al día siguiente en un acto en Donostia. Rajoy manifiesta que «ETA debe dejar las armas. A partir de ahí ya veremos lo que hacemos».

15 de enero - El presidente del Gobierno español afirma en Donostia, ante 1.500 alcaldes y concejales del PSOE, que «quiere escuchar» a Batasuna, pero que antes «es necesario que cese de una vez el ruido de las bombas y las pistolas». José Luis Rodríguez Zapatero asegura que «es capaz de hacer grandes esfuerzos» para la consecución de la paz y anuncia que «la esperanza en Euskadi ha empezado y el final será la paz y la convivencia entre todos».

16 de enero - ETA valora la propuesta de Anoeta como «la más sólida para la superación del conflicto» y se muestra «totalmente dispuesta» a abordar un proceso sobre sus bases. Considera que la solución vendrá «del diálogo, la negociación y el acuerdo». En Madrid, el rey de España reúne a Zapatero y Rajoy para hablar de la situación política. Se trata de un encuentro del que no hubo información oficial.

19 de enero - El presidente del Gobierno español afirma, en una entrevista en TVE, que «es tiempo de trabajar por la esperanza». Sus declaraciones llegan un día después de que ETA hiciera explotar un coche-bomba en Getxo. Las declaraciones de Zapatero contrastan con algunas palabras escuchadas tras el atentado en boca de los portavoces de algunos partidos. En las últimas fechas, por otra parte, se habían disparado las especulaciones sobre la inminencia de una tregua, que cambiaron inmediatamente de tono. Ante estos altibajos, Arnaldo Otegi pide a la ciudadanía que no se deje arrastrar por las especulaciones. Afirma que «toda la izquierda abertzale tiene absoluta voluntad de solución».

1 de febrero - El Congreso español rechaza la toma en consideración del proyecto de Nuevo Estatuto político remitido por el Parlamento de Gasteiz. Rodríguez Zapatero proclama que la soberanía reside únicamente en las Cortes españolas.

2 de febrero - Como respuesta al portazo de Madrid, Ibarretxe adelanta las elecciones autonómicas al 17 de abril. No cumple el compromiso de convocar una consulta, aunque trata de dotar a esos comicios de un carácter plebiscitario.

13 de febrero - Batasuna reclama su derecho a participar en las elecciones y anuncia que Rakel Peña, Jone Goirizelaia y Arnaldo Otegi encabezarán sus candidaturas.

26 de febrero - Un grupo de ciudadanos crea la agrupación de electores Aukera Guztiak para la defensa de los derechos políticos. En pocos días consigue más de 18.000 firmas.

2 de marzo - La Junta Electoral cierra el paso a las candidaturas de Batasuna. Otegi responde haciendo un llamamiento a votar.

5 de marzo - Partidos como Batasuna, EA, AB y Aralar, y sindicatos como ELA y LAB, firman el Acuerdo Democrático de Base para la resolución del conflicto, que señala que «toda la ciudadanía de Euskal Herria ha de ser consultada sobre su futuro mediante el proceso consensuado entre todos los agentes». El proceso cuenta con observadores internacionales y dos fedatarios: el reverendo irlandés Alec Reid y el ex secretario de Estado de Idaho de origen vasco Pete Cenarrusa.

13 de marzo de 2005 - Aukera Guztiak presenta sus candidaturas y sus compromisos electorales.

18 de marzo de 2005 - El Consejo de Ministros impugna la candidatura de Aukera Guztiak. La decisión la adoptó Rodríguez Zapatero días antes en una reunión de seis horas que mantuvo con José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba y Oscar López, del PSOE, y con Patxi López y Rodolfo Ares, del PSE.

26 de marzo - El Tribunal Supremo prohíbe la participación de Aukera Guztiak en los comicios argumentando que no ha utilizado la palabra «condena» frente ETA «pese a las incitaciones políticas, sociales y mediáticas a sus candidatos para hacerlo».

27 de marzo - Aberri Eguna. Los firmantes del Acuerdo Democrático de Base, que son ya medio centenar de agentes políticos, sindicales y sociales, hacen público su compromiso de poner en marcha una Mesa para el Acuerdo que dé pasos hacia la solución del conflicto.

31 de marzo - El Tribunal Constitucional ratifica, con importantes matizaciones, la decisión del Supremo. Aukera Guztiak no puede participar en las elecciones.

1 de abril - Euskal Herrialdeetako Alderdi Komunista (EHAK) hace suyo el compromiso de Aukera Guztiak por el derecho a participar.

2 de abril - ETA anuncia en una entrevista en “Berria” que está intentando abrir un proceso de negociación con el Gobierno español. Destaca que el Acuerdo Democrático de Base será una referencia para la organización.

8 de abril - Batasuna retira sus candidaturas y pide el voto para EHAK.

9 de abril - En una entrevista en “El Correo”, Rodríguez Zapatero afirma que «la paz no tiene precio político, pero la política puede contribuir a alcanzarla». Asegura que el Gobierno «está preparado para conseguir el fin de la violencia en Euskadi» y que «si callan las armas, lo afrontaré con dos prioridades: contar con todos los partidos y no perder la oportunidad».

10 de abril - En una entrevista con GARA, Arnaldo Otegi se muestra «prudentemente optimista» con respecto al futuro y apunta que «con voluntad, la paz está esperándonos a la vuelta de la esquina».

17 de abril - EHAK, un partido desconocido dos semanas antes, da la campanada. Obtiene 150.000 votos y nueve escaños. La coalición PNV-EA pierde 140.000 votos y logra 29 representantes, cuatro menos que la legislatura anterior. El PSE, con 18 parlamentarios, se coloca como segunda fuerza en el Parlamento de Gasteiz. El PP pierde 120.000 votos y se queda en 15 parlamentarios. EB repite sus tres representantes y Aralar obtiene una parlamentaria.

20 de abril - José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se acusan mutuamente en el Congreso de los Diputados de haber «liquidado» el Pacto Antiterrorista. La concurrencia de EHAK a las elecciones y sus buenos resultados son el desencadenante de la crisis.

21 de abril - El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, preguntado sobre si hay conversaciones entre su partido y Batasuna, responde que «no hay contactos, lo único que hay es una voluntad de superar la actual situación. Esa voluntad hay que hacerla hablando y, desde luego, el PSOEno va renunciar a hablar si hablando se consigue el objetivo de alcanzar la paz. Pero es verdad que tiene que haber algún movimiento y, desde luego, ETA tiene que manifestar, decir, que abandona definitivamente las armas para que se pueda producir ese diálogo».

22 de abril - La Policía atribuye a ETA el robo de 4 toneladas de clorato sódico en Saint Benoi e informa de que esa sustancia puede ser usada para confeccionar bombas de cloratita.

3 de mayo - Ibarretxe incluye a Batasuna en su ronda de conversaciones en víspera de entrevistarse en Madrid con Rodríguez Zapatero.

5 de mayo - Patxi López anuncia que incluirá a EHAK en su ronda de entrevistas anteriores al pleno de investidura en el que presentará su candidatura a lehendakari. El encuentro tuvo lugar el día 10.

10 de mayo - Arnaldo Otegi afirma que el posible diálogo entre ETA y el Gobierno «acapara el morbo y la rumorología creciente», pero que «la importante» es la mesa de partidos.

17 de mayo - El Gobierno español presenta entre las conclusiones del Debate del Estado de la Nación una resolución en la que se afirma, entre otras cosas, que «convencidos como estamos de que la política puede y debe contribuir al fin de la violencia, reafirmamos que, si se producen condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad para poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos un proceso de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia, respetando en todo momento el principio democrático irrenunciable de que las cuestiones políticas deben resolverse únicamente a través de los representantes legítimos de la voluntad popular». El texto es aprobado por todos los grupos excepto el PP. El debate certifica la defunción del Pacto PP-PSOEen esta materia.

18 de mayo - Batasuna llama a trabajar por un pacto entre vascos tras el «paso positivo» del Congreso español.

26 de mayo - Arnaldo Otegi es encarcelado tras acudir a declarar a la Audiencia Nacional por el «sumario de las herriko tabernas». El juez Grande-Marlaska le acusa de integración en ETA y le impone una fianza de 400.000 euros. La Fiscalía había solicitado prisión incondicional, petición más grave que la de la acusación particular que representa a la AVT. Batasuna responsabiliza a Zapatero del encarcelamiento de quien define como «la persona más referencial y el interlocutor máximo» de la formación. Otegi salió en libertad tras el pago de la fianza.

4 de junio - La ilegalizada Batasuna reúne a 26.000 personas en las calles de Bilbo en defensa de la propuesta «Orain herria, orain bakea». En el acto está muy presente la memoria de Jon Idigoras, fallecido la víspera. Entre tanto, en las calles de Madrid decenas de miles de personas secundan la manifestación convocada por la AVT, con el apoyo total del PP, en contra de la «política antiterrorista» del Gobierno de Zapatero y en contra de cualquier negociación con ETA.

8 de junio - Rodríguez Zapatero insiste en el Senado en que «si existe una oportunidad para llegar a la paz, este Gobierno dialogará» y responde al PP que «el mejor tributo a las víctimas es lograr el fin del terrorismo».

18 de junio - ETA anuncia el cese de sus acciones contra «los electos de los partidos de España». Añade que ahora corresponde a las autoridades españolas y francesas «dar una respuesta positiva a la voluntad mostrada por ETA en los últimos meses». Señala la firma del Acuerdo Democrático de Base como uno de los factores que ha ayudado a variar la situación. La decisión de ETA se interpreta como un intento de generar un clima adecuado para la puesta en marcha de la mesa de partidos. Fuentes oficiosas del Gobierno español califican de «muy importante» el gesto la misma noche en la que se conoce el comunicado.

23 de junio - Ibarretxe es reelegido lehendakari gracias a dos votos de Ezker Abertzalea. Entre sus propuestas más significativas se encuentra la creación de una mesa de diálogo multipartito que encaja con la propuesta de Anoetapara lograr un acuerdo de normalización. Según destaca posteriormente Ibarretxe en una entrevista en GARA, «el acuerdo de normalización debe definir sujeto, territorio, derecho a decidir y relación pactada».

12 de julio de 2005 - El juez Fernando Grande-Marlaska admite a trámite, en contra de la opinión del fiscal, la querella de la AVT contra EHAK.

14 de agosto - La Ertzaintza carga en Donostia contra los participantes en la manifestación con el lema «Orain herria, orain bakea» que Interior de Lakua había prohibido acusando a Batasuna de «alimentar el conflicto».

26 de agosto - Se celebra con normalidad una manifestación similar en Bilbo. Batasuna propone a Zapatero que arriesgue.