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26 de Septiembre, 2005

Annan Inagura la Asamblea General de la ONU

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 5:29, Categoría: Naciones Unidas

Les ofreceremos los discursos de Annan, Bush, Zapatero y Juan Carlos I pronunciados hoy en la Asamblea General de Naciones Unidos. El del Secretario General no tiene demasiado interés, pero no se puede obviar en un día como hoy. Además de esta forma comprobamos la cara dura de este sujeto.

DISCURSO DEL SECRETARIO GENERAL DE NACIONES UNIDAS ANTE LA CUMBRE MUNDIAL DE 2005

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Sr. Presidente, Majestades, Jefes de Estado y de Gobierno Excelencias, Señoras y Señores,

Dos años atrás, hablando desde este estrado, dije que habíamos llegado a una bifurcación del camino.

No quise decir que las Naciones Unidas, que conmemoraron su sexagésimo aniversario este año, estuvieran en crisis existencial. La Organización sigue dedicada de lleno a la solución de conflictos, el mantenimiento de la paz, la asistencia humanitaria, la defensa de los derechos humanos y el desarrollo en todo el mundo.

No, lo que quise decir fue que las profundas divisiones entre Estados Miembros y el funcionamiento insatisfactorio de nuestras instituciones colectivas nos impedían unirnos para afrontar las amenazas que se nos planteaban y aprovechar las oportunidades que se nos presentaban.

El peligro evidente era que Estados de todo tipo pudieran recurrir cada vez en mayor medida a la autoayuda, provocando una proliferación de respuestas ad hoc que podían ser divisivas, desestabilizadoras y peligrosas.

Para ayudar a los Estados Miembros a trazar un rumbo más esperanzador establecí el Grupo de alto nivel y encargué el Proyecto del Milenio. Sus informes establecen el programa de la reforma.

Basándome en esos informes y en las primeras reacciones de los Estados Miembros, así como en mi propia convicción de que toda nuestra labor debe basarse en el respeto de los derechos humanos, seis meses atrás propuse un conjunto equilibrado de propuestas sobre las que se adoptarán decisiones en esta Cumbre.

Eran propuestas audaces pero a mi juicio necesarias, habida cuenta de que vivimos en una era de peligros y promesas. Me parecían propuestas viables, siempre que contaran con la voluntad política necesaria.

Desde entonces, bajo la hábil dirección del Presidente Ping, los representantes de los Estados Miembros han venido negociando un documento final para esta Cumbre. Han trabajado duramente hasta el último minuto, y ayer terminaron el documento que hoy llega a ustedes.

Incluso antes de que finalizaran su labor, esta Cumbre sirvió de acicate para avanzar en cuestiones críticas. En los últimos meses se creó el Fondo para la Democracia, y se concluyó una convención sobre el terrorismo nuclear.

Lo que es más importante, se han destinado otros 50.000 millones de dólares al año para luchar contra la pobreza hasta el año 2010. La meta del 0,7% ha cobrado renovado apoyo; están surgiendo fuentes innovadoras de financiación; y se han logrado progresos en el alivio de la deuda.

Cuando todos ustedes den su aprobación al documento final, estos logros quedarán sellados. Y los avances en materia de desarrollo se verán acompañados de compromisos de buen gobierno y planes nacionales para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio para 2015.

Millones de vidas, y las esperanzas de miles de millones, dependen de la realización de éstas y otras promesas de lucha contra la pobreza, la enfermedad, el analfabetismo y la desigualdad, y de que el desarrollo siga en el centro de las negociaciones comerciales del año próximo.

La aprobación del documento final permitirá también lograr avances vitales en otras esferas.

Condenarán el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sea quien sea el que lo cometa, dondequiera y para cualesquiera propósitos. Se comprometerán a procurar lograr un acuerdo sobre una convención amplia contra el terrorismo en el año venidero. E indicarán su apoyo a una estrategia para garantizar que luchemos contra el terrorismo de un modo que haga más fuerte a la comunidad internacional y más débiles a los terroristas, y no a la inversa.

Por primera vez, aceptarán, claramente y sin ambigüedades, que a ustedes les cabe la responsabilidad colectiva de proteger a los pueblos del genocidio, de los crímenes de guerra, de la depuración étnica y de los crímenes contra la humanidad. Pondrán en claro que están dispuestos a adoptar medidas colectivas oportunas y decisivas por intermedio del Consejo de Seguridad, cuando los medios pacíficos resulten inadecuados y sea manifiesto que las autoridades nacionales no están protegiendo a su propia población. Excelentísimos señores, ustedes se comprometerán a actuar si aparece otra Rwanda en el horizonte.

Ustedes acordarán establecer una Comisión de Consolidación de la Paz, respaldada por una oficina de apoyo y un fondo. Esto representaría un nuevo nivel de compromiso estratégico respecto de una de las contribuciones más importantes de las Naciones Unidas a la paz y la seguridad internacionales. Ustedes convendrán también en crear una capacidad de policía permanente para las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Ustedes convendrán en reforzar la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y duplicar su presupuesto. Convendrán asimismo en que las fallas de la Comisión de Derechos Humanos deben ser remediadas estableciendo un nuevo Consejo de Derechos Humanos, los detalles del cual deberán formularse ahora en el sexagésimo período de sesiones de la Asamblea General.

Reforzarán la financiación temprana en el sector humanitario, para evitar que las emergencias ocultas queden en el olvido, como ha ocurrido con demasiada frecuencia, en particular en África.

Asimismo, establecerán un marco para una reforma de vasto alcance de la Secretaría y la administración, a la que ahora es preciso poner en práctica y hacer el seguimiento. Un comité independiente de supervisión y una oficina de ética, sobre los que les daré mayores detalles en un futuro cercano, ayudarán a garantizar la responsabilidad y la integridad, en tanto que el examen de los antiguos mandatos, la actualización de las normas sobre el presupuesto y los recursos humanos y el ofrecimiento a los funcionarios, por una sola vez, de una gratificación por retiro voluntario, ayudará a reorientar a la Secretaría de acuerdo con las prioridades de la Organización en el siglo XXI.

Globalmente, esto representa un conjunto de cambios de gran alcance. Pero seamos francos entre nosotros y con los pueblos de las Naciones Unidas. Todavía no hemos logrado la reforma radical y fundamental que yo y muchos otros creemos necesaria. Han contribuido a impedirla marcadas diferencias que en algunos casos han sido sustantivas y legítimas.

Nuestro mayor desafío y nuestro mayor fracaso concierne a la no proliferación y el desarme nucleares. Dos veces en el presente año —en la conferencia de examen del TNP y ahora en esta Cumbre— hemos permitido que las poses obstruyeran los resultados. Esto es imperdonable. Las armas de destrucción en masa plantean un grave peligro para todos nosotros, particularmente en un mundo amenazado por terroristas con ambiciones globales y sin escrúpulos. Tenemos que llegar a un arreglo para reanudar las negociaciones sobre esta cuestión fundamental, y deberíamos apoyar los esfuerzos que ha estado haciendo Noruega para hallar una base que permita lograrlo.

De igual manera, la reforma del Consejo de Seguridad tampoco ha sido posible por el momento, aunque todos estamos de acuerdo, en líneas generales, en que hace mucho tiempo que es necesaria.

El hecho de que no hayan llegado ustedes a un acuerdo sobre éstas y otras cuestiones no significa que no sean urgentes.

De manera que este conjunto de medidas representa un buen comienzo. En algunas cuestiones, hemos hecho avances reales. En otras, hemos reducido nuestras diferencias e hicimos progresos. Pero es motivo de preocupación que en un tercer grupo de cuestiones nuestras posiciones sigan muy distantes entre sí.

Debemos referirnos ahora a las próximas etapas del proceso de reforma.

En primer lugar, debemos llevar a la práctica lo que se ha acordado. El próximo período de sesiones de la Asamblea General será uno de los más importantes, y debemos dar nuestro apoyo al Presidente Eliasson, que asume su cargo. Debemos establecer y poner en funcionamiento la Comisión de Consolidación de la Paz y el Consejo de Derechos Humanos, concertar una convención amplia sobre el terrorismo y asegurarnos de que el Fondo para la Democracia comience a funcionar de manera efectiva. Igualmente, los próximos años pondrán a prueba nuestra decisión de reducir a la mitad la pobreza extrema para el año 2015, actuar si el genocidio vuelve a aparecer en el horizonte y mejorar nuestro porcentaje de éxitos en el establecimiento de la paz en países desgarrados por la guerra.

Estas son las pruebas que realmente importan.

En segundo lugar, debemos seguir trabajando con determinación en las difíciles cuestiones en las que es urgente avanzar pero todavía no se ha logrado. Porque una cosa quedó clara en este proceso que iniciamos dos años atrás: sean cuales fueren nuestras diferencias, en nuestro mundo interdependiente, el triunfo o el fracaso será de todos nosotros.

Ya se trate de acometer el establecimiento de la paz, la construcción de naciones, la democratización o la respuesta a desastres de origen natural o humano, hemos observado que ni siquiera los más fuertes entre nosotros pueden salir adelante por sí solos.

Al mismo tiempo, ya se trate de luchar contra la pobreza, poner fin a la propagación de enfermedades o salvar vidas inocentes de asesinatos en masa, hemos observado que no llegaremos a feliz término sin el liderazgo de los fuertes y la participación de todos.

Y se nos ha recordado, una y otra vez, que ignorar por conveniencia principios básicos —relativos a la democracia, los derechos humanos o el imperio de la ley— menoscaba la confianza en nuestras instituciones colectivas en la construcción de un mundo más libre, más justo y más seguro para todos.

Por eso es tan vital que las Naciones Unidas sean una organización sana y efectiva. Si se utiliza debidamente, puede constituir una singular simbiosis de poderes y principios al servicio de todos los pueblos del mundo.

Por eso es importante este proceso de reforma que debe continuar. Por frustrantes que sean las circunstancias o por difícil que sea llegar a un acuerdo, es indudable que a los problemas de nuestro tiempo se ha de responder con la acción y que, hoy más que nunca, la acción ha de ser colectiva para ser efectiva.

Por mi parte, estoy dispuesto a colaborar con ustedes para resolver los problemas que restan, para poner en práctica lo que se ha acordado y para seguir reformando la cultura y la práctica de la Secretaría. Hemos de restablecer la confianza en la integridad, imparcialidad y eficacia de la Organización, por el bien de nuestro dedicado personal y por el bien de las personas vulnerables y necesitadas de todo el mundo que buscan apoyo en las Naciones Unidas.

Por el bien de ellos, no por el de ustedes ni por el mío, es tan importante este programa de reforma. Es para salvar sus vidas, proteger sus derechos, garantizar su seguridad y libertad, que tenemos la obligación de encontrar respuestas colectivas efectivas para los problemas de nuestro tiempo.

Los exhorto a todos ustedes, en su calidad de líderes mundiales, individual y colectivamente, a que sigan trabajando en este programa de reforma, a que tengan la paciencia de perseverar, y la visión necesaria para forjar un verdadero consenso.

Debemos encontrar lo que el Presidente Franklin D. Roosevelt llamó “el valor para cumplir nuestras responsabilidades en un mundo que hemos de reconocer imperfecto”. No estoy seguro de que lo hayamos hecho hasta ahora, pero sí estoy convencido de que todos hemos comprendido la necesidad de hacerlo. Precisamente porque nuestro mundo es imperfecto, necesitamos a las Naciones Unidas.

Muchas gracias.

Bush Ofrece Ayuda Real al Tercer Mundo

Por El Observador - 26 de Septiembre, 2005, 5:25, Categoría: Naciones Unidas

Ahora el discurso que interesa de verdad, más que nada porque es el que se puede poner en práctica sin que quede en palabras. El Katrina ha marcado el mensaje, sin duda, pero aún así se pueden intuir muchas cuestiones.

DISCURSO DEL PRESIDENTE GEORGE W. BUSH EN LA REUNIÓN PLENARIA DE ALTO NIVEL EN LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señor secretario general, señor presidente, distinguidos invitados, damas y caballeros: Gracias por el privilegio de estar aquí para el 60 aniversario de las Naciones Unidas. Gracias por su dedicación a la labor vital y los altos ideales de esta institución.

Nos conocemos en tiempos de grandes desafíos para Estados Unidos y el mundo. En este momento, hombres y mujeres a lo largo de la costa del golfo de mi país se recuperan de una de las peores catástrofes naturales de la historia de los Estados Unidos. Muchos han perdido sus casas y seres queridos y todas sus posesiones terrenales. En Alabama y Mississippi y Luisiana, vecindarios íntegros han sido tumbados de sus cimientos y estrellados contra las calles. Una gran ciudad estadounidense se esfuerza por cambiar el sentido de las aguas y reclamar su futuro.

Hemos sido testigos del poder imponente de la naturaleza y el poder superior de la compasión humana. Los estadounidenses les han respondido a sus vecinos necesitados, como también lo han hecho muchas naciones representadas en esta cámara. En total, más de 115 países y casi una docena de organismos internacionales han ofrecido ayuda. A cada país, cada provincia y cada comunidad del mundo que respalda al pueblo estadounidense en estos momentos de necesidad, le doy las gracias de mi nación.

Su respuesta, como la respuesta al tsunami del año pasado, ha mostrado nuevamente que el mundo es más compasivo y prometedor cuando actuamos juntos. Este hecho fue lo que inspiró las Naciones Unidas. Los miembros fundadores de la ONU presentaron objetivos grandiosos y honorables en la carta que redactaron hace seis decenios. Ese documento dedica a este organismo a trabajar para "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra", "reafirmar la fe en los derechos humanos fundamentales" y "promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad". Seguimos comprometidos a esos nobles ideales. Al responder a las grandes necesidades humanitarias, debemos responder activamente a los otros grandes desafíos de nuestros tiempos. Debemos continuar esforzándonos por aliviar el sufrimiento y propagar la libertad y por sentar las bases de la paz perdurable para nuestros hijos y nietos.

En este siglo incipiente, los rincones más recónditos del mundo están más vinculados que nunca antes. y ninguna nación puede permanecer aislada e indiferente a las dificultades de las demás. Cuando un país o una región está lleno de desesperación y resentimiento, y vulnerable a ideologías violentas y agresivas, la amenaza cruza los océanos y las fronteras fácilmente, y podría amenazar la seguridad de cualquier país pacífico.

El terrorismo alimentado por la ira y la desesperación ha llegado a Túnez, a Indonesia, a Kenia, a Tanzania, a Marruecos, a Israel, a Arabia Saudita, a los Estados Unidos, a Turquía, a España, a Rusia, a Egipto, a Iraq y el Reino Unido. Y aquéllos que no han tenido ataques en su propio territorio han compartido, de todos modos, el dolor, desde los australianos matados en Bali hasta los italianos matados en Egipto y los ciudadanos de docenas de países que fueron matados el 11 de septiembre de 2001 aquí en la ciudad en que nos reunimos. La lección es clara: No puede haber seguridad si hacemos la vista gorda o procuramos llevar una vida tranquila al ignorar las dificultades y la opresión de los demás. O se propaga la esperanza o se propaga la violencia. y es necesario que nos pongamos del lado de la esperanza.

A veces nuestra seguridad requerirá hacer frente a las amenazas directamente, Y, entonces, una gran coalición de naciones se ha aunado para combatir a los terroristas en todo el mundo. Hemos trabajado juntos para ayudar a desbaratar las redes terroristas que cruzan las fronteras y desarraigar a las células radicales dentro de nuestras fronteras. Hemos eliminado santuarios terroristas. Estamos usando nuestras herramientas diplomáticas y económicas para interrumpir su financiamiento y dejarlos sin apoyo. Y mientras luchamos, los terroristas deben saber que el mundo está unido contra ellos. Debemos concluir la Convención General sobre el Terrorismo Internacional, la que hará que cada nación declare oficialmente: El acecho y la matanza intencionada por los terroristas de civiles y personas no combatientes no puede ser justificada ni legitimada por ninguna causa ni queja.

Y las naciones libres del mundo están decididas a evitar que los terroristas y sus aliados adquieran armas terribles que les permitirían matar en una escala comparable a su odio. Por ese motivo, más de 60 países respaldan la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación para interceptar los envíos de armas de destrucción masiva en tierra, mar y aire. Los terroristas deben saber que dondequiera que vayan, no pueden escaparse de la justicia.

Posteriormente hoy, el Consejo de Seguridad tendrá la oportunidad de advertir a los terroristas cuando vote sobre una resolución que condena la incitación de actos terroristas. la resolución que insta a todos los estados a tomar las medidas debidas para poner fin a tal incitación. También necesitamos suscribir e implementar la Convención Internacional para la Supresión de Actos de Terrorismo Nuclear, para que todos aquéllos que traten de obtener materiales radioactivos o dispositivos nucleares sean encausados y extraditados, dondequiera que estén. Debemos enviar un mensaje claro a los dirigentes de los regímenes al margen de la ley que respaldan el terrorismo y tratan de obtener armas de asesinato masivo: No se permitirá que amenacen la paz y estabilidad del mundo.

Es esencial enfrentar a nuestros enemigos. Y, entonces, las naciones civilizadas continuarán llevando la lucha donde los terroristas. Sin embargo, sabemos que esta guerra no será ganada tan solo por la fuerza. Debemos vencer a los terroristas en el campo de batalla y también debemos vencerlos en la batalla de ideas. Debemos cambiar las condiciones que permiten que los terroristas proliferen y recluten al darles la esperanza de la libertad a los millones que nunca la han conocido. Debemos apuntalar a los estados que están fracasando y a las sociedades estancadas que ofrecen un caldo de cultivo para los terroristas. Debemos defender y diseminar una visión de dignidad humana y oportunidad y prosperidad, una visión mucho más fuerte que el atractivo lúgubre del resentimiento y el asesinato.

Para diseminar la visión de esperanza, Estados Unidos está decidido a ayudar a las naciones que luchan contra la pobreza. Estamos comprometidos a los objetivos del Desarrollo del Milenio. Éste es un plan ambicioso que incluye reducir en mitad la pobreza y el hambre, garantizar que cada niño y niña en el mundo tenga acceso a la educación primaria y detener la propagación del SIDA, todo esto, de aquí al 2015.

Tenemos una obligación moral de ayudar a los demás. y un deber moral de asegurarnos de que nuestros actos sean eficaces. En Monterrey en el 2002, concordamos en una nueva visión sobre la manera en que combatimos la pobreza y disminuimos la corrupción y prestamos ayuda en este nuevo milenio. Los países en desarrollo aceptaron la responsabilidad de su propio progreso económico por medio del buen gobierno y las políticas sensatas y el imperio de la ley. Los países desarrollados aceptaron apoyar dichos esfuerzos, lo que incluye ayuda adicional a los países que realizan reformas necesarias. Mi propio país ha tratado de implementar el Consenso de Monterrey al crear la nueva Cuenta del Desafío del Milenio. Esta cuenta está aumentando la ayuda de los Estados Unidos a los países que gobiernan equitativamente, invierten en sus propios pueblos y promueven la libertad económica.

Es necesario hacer más. Insto a todas las naciones del mundo a implementar el Consenso de Monterrey. Implementar el Consenso de Monterrey significa continuar siguiendo el largo y difícil camino hacia la reforma. Implementar el Consenso de Monterrey significa crear una sociedad auténtica entre los países desarrollados y en desarrollo para reemplazar la relación de donante- cliente del pasado. E implementar el Consenso de Monterrey significa acoger a todos los países en desarrollo como participantes plenos de la economía mundial, con todos los beneficios y las responsabilidades requeridos.

Vincular la ayuda a las reformas es esencial para eliminar la pobreza, pero nuestra labor no concluye allí. Para muchos países, el SIDA; la malaria y las otras enfermedades son tanto tragedias humanas como obstáculos considerables para el desarrollo. Debemos dar a los países pobres los medicamentos de emergencia que necesitan para salvar vidas y para combatir las epidemias infecciosas. Por medio de nuestros programas bilaterales y el Fondo Mundial, Estados Unidos continuará siendo el líder en el mundo en aportar recursos para vencer la plaga del VIH-SIDA.

Actualmente, Estados Unidos colabora con las autoridades y los organismos locales en el mayor programa de la historia para combatir una enfermedad específica. En toda África, ayudamos a los funcionarios locales de la salud a ampliar las instalaciones de detección de SIDA, a capacitar y respaldar a los médicos y enfermeros y asesores, y a mejorar clínicas y hospitales. Trabajando con nuestros asociados africanos, hasta ahora hemos ofrecido tratamiento para salvarles las vidas a más de 230,000 personas en el sur del Sahara en África. Estamos más avanzados de lo programado para cumplir con un objetivo importante: ofrecer tratamiento para el VIH-SIDA a casi dos millones de adultos y niños en África. En la Cumbre del G-8 en Gleneagles, Escocia, fijamos un objetivo claro: una generación libre de SIDA en África. Y desafío a todo miembro de las Naciones Unidas a que tome medidas concretas para lograr ese objetivo.

También nos esforzamos por combatir la malaria. Esta enfermedad prevenible mata a más de un millón de personas en todo el mundo anualmente. y deja pobreza y dolor en cada país que afecta. Estados Unidos ha fijado la meta de reducir en mitad la tasa de muertes debidas al paludismo en por lo menos 15 países africanos altamente endémicos. Para lograr ese objetivo, hemos prometido aumentar nuestros fondos para el tratamiento y la prevención de la malaria en más de $1,200 millones durante los próximos cinco años. Invitamos a otras naciones a que se nos unan en este esfuerzo al prometer ayuda específica a las decenas de países africanos que la necesitan. Juntos podemos combatir la malaria y salvar cientos de miles de otras vidas y llevar esperanza a los países que han sido desolados por esta terrible enfermedad.

Al reafianzar nuestro compromiso a combatir la malaria y el SIDA, debemos también permanecer a la ofensiva contra las nuevas amenazas a la salud pública como la gripe aviar. Si no es combatido, este virus podría convertirse en la primera pandemia del siglo XXI. No debemos permitir que eso suceda. Hoy anuncio una nueva Alianza contra la Gripe Aviar y Pandémica. La alianza requiere que los países que les hagan frente a un brote compartan información inmediatamente con la Organización Mundial de la Salud. Al requerir la transparencia, podemos responder más rápidamente a los brotes peligrosos y detenerlos a tiempo. Muchas naciones ya se han unido a esta sociedad; invitamos a todas las naciones a participar. Es esencial que colaboremos, y al hacerlo, cumpliremos con un deber moral de proteger a nuestros ciudadanos y sanar a los enfermos y consolar a los afligidos.

Incluso con más ayuda para combatir las enfermedades y reformar las economías, muchas naciones son retrasadas por otro gran desafío: la carga de la deuda. Entonces, Estados Unidos y muchas naciones también han actuado para aliviar esta carga que limita el crecimiento de las economías en desarrollo y mantiene a millones de personas en la pobreza. Hoy, los países pobres con las mayores cargas de deuda reciben más de $30,000 millones en alivio de la carga de la deuda. Y para evitar que la deuda crezca en el futuro, mi país y otras naciones han acordado que las instituciones financieras internacionales deben ofrecer cada vez más ayuda a manera de subvenciones, en vez de préstamos. El G-8 acordó en Gleneagles ir más allá. Para acabar con el ciclo de prestar y condonar permanentemente, aceptamos cancelar 100 por ciento de la deuda de los países más endeudados del mundo. Insto al Banco Mundial y al FMI a que finalicen este acuerdo histórico lo antes posible.

Lucharemos para aliviar la carga de la pobreza en los lugares donde se sufre. No sólo en ese momento, sino permanentemente. Y el camino más seguro a la riqueza es mayor intercambio comercial. En una carta que me escribió en agosto, el Secretario General aplaudió la labor del G-8, pero me dijo que la ayuda y la condonación de deudas no eran suficientes. El Secretario General dijo que también necesitamos reducir los barreras arancelarias y los subsidios que retrasan a los países en desarrollo. Estoy de acuerdo con el Secretario General: La Ronda de Doha es "la manera más prometedora" de lograr este objetivo.

Una Roda de Doha exitosa reducirá y eliminará los aranceles y otras barreras a los productos agrícolas e industriales. Pondrá fin a los subsidios agrícolas no equitativos. Abrirá mercados mundiales para los servicios. Con Doha, cada nación saldrá ganando y el mundo en desarrollo ha de ganar más. Históricamente, las naciones en desarrollo que permiten el comercio crecen con una tasa varias veces mayor que los otros países. La eliminación de las barreras arancelarias podría sacar a millones de personas de la pobreza durante los próximos 15 años. Hay mucho en juego. Las vidas y los futuros de millones de los ciudadanos más pobres del mundo dependen de ello. Y, entonces, debemos llevar a un fin exitoso las conversaciones sobre el comercio de Doha.

Doha es un paso importante hacia un objetivo superior: Debemos derribar las murallas que separan al mundo desarrollado del mundo en desarrollo. Necesitamos dar a los ciudadanos de las naciones más pobres la misma capacidad de obtener acceso a la economía mundial que tienen las personas en las naciones más ricas, para que puedan ofrecer sus bienes y talentos en el mercado mundial junto con todos los demás. Necesitamos garantizar que tengan las mismas oportunidades de hacer que sus sueños se cumplan, mantener a sus familias y llevar vidas dignas e independientes.

Y los principales obstáculos para lograr dichos objetivos son los aranceles y los subsidios y las barreras que aíslan a las personas de los países en desarrollo de las grandes oportunidades del siglo XXI. Hoy, reitero mi desafío anterior: Debemos colaborar en las negociaciones de Doha para eliminar los subsidios agrícolas que distorsionan el comercio y truncan el desarrollo, y eliminar los aranceles y otras barreras para abrir los mercados para los agricultores de todo el mundo. Hoy, llevo el desafío un paso más allá al hacer esta promesa: Estados Unidos está preparado a eliminar todos los aranceles, subsidios y otras barreras al flujo libre de bienes y servicios en la medida que otras naciones hagan lo mismo. Esto es clave para derrotar la pobreza en las naciones más pobres del mundo. Es esencial que promovamos la prosperidad y las oportunidades para todas las naciones.

Al aumentar el comercio, propagamos la esperanza y las oportunidades a los rincones del mundo y azotamos a los terroristas que subsisten de la ira y del resentimiento. Nuestro plan para el comercio más libre es parte de nuestro plan para un mundo más libre, donde la gente puede vivir y rendir culto y criar a sus hijos como escoja hacerlo. A largo plazo, la mejor manera de proteger la libertad religiosa y los derechos de las mujeres y las minorías es por medio de las instituciones del autogobierno, que permiten que la gente haga valer y defienda sus propios derechos. Todos los que defienden los derechos humanos también deben defender la libertad humana.

Esta es una gran oportunidad en la causa de la libertad. En todo el mundo, los corazones y las mentes están aceptando el mensaje de la libertad humana más que nunca antes. En apenas los últimos dos años, decenas de millones han votado en elecciones libres en Afganistán e Iraq, en el Líbano y los territorios palestinos, en Kirguistán, en Ucrania y Georgia. Y al reclamar su libertad, inspiran a millones más en todo el gran Medio Oriente. Debemos alentar sus aspiraciones. Debemos fomentar el avance de la libertad. Y las Naciones Unidas tiene una función vital que desempeñar.

Por medio del Fondo para la Democracia de las Naciones Unidas, los miembros democráticos de la ONU se dedicarán a ayudar a aquéllos que quieran incorporase al mundo democrático. Es apropiado que la mayor democracia del mundo, India, haya tomado la delantera en este esfuerzo al prometer $10 millones para iniciar el fondo. A cada nación libre le conviene el éxito de este fondo. y cada nación libre tiene una responsabilidad de promover la causa de la libertad.

La labor de la democracia va más allá de celebrar elecciones imparciales; requiere establecer las instituciones que respaldan la libertad. La democracia cobra diferentes formas en las diferentes culturas; sin embargo, todas las sociedades libres tienen ciertas cosas en común. Las naciones democráticas respetan el imperio de la ley, imponen límites en el poder del Estado, tratan a las mujeres y las minorías como ciudadanos plenos. Las naciones democráticas protegen la propiedad privada, la libre expresión y la expresión religiosa. Las naciones democráticas cobran fuerza porque recompensan y respetan las dotes creativas de su pueblo. Y las naciones democráticas contribuyen a la paz y estabilidad porque buscan la grandeza nacional en los logros de sus ciudadanos, no la conquista de sus vecinos.

Por estos motivos, todo el mundo tiene un interés vital en el éxito de un Iraq libre. y a ninguna nación civilizada le conviene ver el surgimiento de un nuevo Estado terrorista en ese país. Por lo que el mundo libre se esfuerza por ayudar al pueblo de Iraq a forjar una nueva nación que pueda ser autónoma, pueda sostenerse y defenderse. Es una oportunidad emocionante para todos nosotros en esta cámara. Y las Naciones Unidas desempeñó una función vital en el éxito de las elecciones de enero, cuando ocho y medio millones de iraquíes desafiaron a los terroristas y emitieron votos. Y desde entonces, las Naciones Unidas ha respaldado a los líderes electos de Iraq mientras redactaban una nueva constitución.

Las Naciones Unidas y los estados miembros deben continuar respaldando al pueblo iraquí mientras concluyen la travesía hacia un gobierno plenamente constitucional. Y cuando los iraquíes concluyan su travesía, su éxito inspirará a otros a reclamar su libertad, el Medio Oriente tendrá más paz y esperanza y libertad, y todos nosotros viviremos en un mundo más seguro.

Promover la libertad y seguridad es el llamado de nuestros tiempos. Es la misión de las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas fue creada para propagar la esperanza de la libertad y para combatir la pobreza y las enfermedades, y para ayudar a proteger los derechos humanos y la dignidad humana de todas las personas del mundo. Para contribuir a hacer realidad estas promesas, las Naciones Unidas debe ser fuerte y eficiente, estar libre de corrupción y rendir cuentas por las personas a las que ayuda. Las Naciones Unidas debe representar la integridad y vivir con los altos estándares que fija para los demás. Y las reformas institucionales significativas deben incluir medidas para mejorar la supervisión interna, identificar maneras de ahorrar dinero y garantizar que los valiosos recursos sean utilizados para el propósito previsto.

Las Naciones Unidas ha dado los primeros pasos hacia la reforma. El proceso continuará en la Asamblea General en el otoño, y Estados Unidos se sumará a los otros para dirigir ese esfuerzo. Y el proceso de reforma comienza con miembros que cumplen con nuestras responsabilidades con seriedad. Cuando los estados miembros de esta gran institución escogen a aquéllos que son por notorios por violar los derechos humanos como miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, desprestigian un esfuerzo noble y le restan credibilidad a todo el organismo. Si los países miembros quieren que las Naciones Unidas sea respetada, respetada y eficaz, deben comenzar por asegurarse de que sea digna de ese respeto.

Al iniciarse un siglo nuevo, el mundo necesita que las Naciones Unidas cumpla con sus ideales y su misión. Los miembros que fundaron este organismo sabían que la seguridad del mundo dependería cada vez más de la promoción de los derechos de la humanidad, y esto requeriría de la labor de muchas manos. Después de comprometer a los Estados Unidos a la idea de la ONU en 1945, el Presidente Franklin Roosevelt declaró: "La estructura de la paz mundial no puede ser la labor de un hombre ni de un partido ni de una nación". La paz es la responsabilidad de cada nación y cada generación.

En cada era de la historia, el espíritu humano ha sido desafiado por las fuerzas de la oscuridad y el caos. Algunos desafíos son actos de la naturaleza; otros, obra del hombre. Este organismo se constituyó para abordar esos desafíos al utilizar los mejores instintos de la humanidad, la fuerza del mundo, unido con un propósito común. Con valentía y en conciencia, cumpliremos con nuestras responsabilidades de proteger las vidas y los derechos de los demás. Y cuando lo hagamos, ayudaremos a que se cumpla la promesa de las Naciones Unidas y garantizaremos que cada ser humano disfrute de la paz y la libertad y la dignidad que nuestro Creador pretendía para todos.

Gracias.

Alianza de Civilizaciones, ZP y el Hambre en el Mundo

Por El Observador - 26 de Septiembre, 2005, 5:21, Categoría: Naciones Unidas

No es el momento, pero no tardando alguien tendrá que explicarnos porqué el Rey de España ha pronunciado discursos "pancarteros" como este que hace alusión a la "Alianza de Civilizaciones". Cuando Aznar era el Presidente del Gobierno del Reino de España no actuaba así… ZP poco más de seis minutos para no decir nada, salvo que España cree en la utopía y que el hambre en el mundo puede desaparecer en una generación.

INTERVENCIÓN DEL REY DE ESPAÑA ANTE LA REUNIÓN PLENARIA DE ALTO NIVEL DE LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señores Presidentes,  Señor Secretario General, Señoras y Señores Jefes de Estado y de Gobierno, Señoras y Señores,

Quiero manifestar a los co-presidentes de esta Reunión Plenaria de Alto Nivel, Sus Excelencias, el Presidente de Gabón y el Primer Ministro de Suecia, mi felicitación y mi plena confianza en que sabrán conducir con éxito nuestros trabajos.

Deseo también expresar mi reconocimiento al Presidente del 59 período de sesiones de la Asamblea General, el Ministro Sr. Jean Ping, por la eficacia con la que ha dirigido el proceso preparatorio de esta Reunión Plenaria. No me cabe duda de que su sucesor, el Embajador Jan Eliasson, sabrá poner en práctica con acierto las decisiones que adoptemos.

Pero debemos la celebración de esta reunión, ante todo, al Secretario General, Sr. Kofi Annan, quien expuso hace dos años su convencimiento de que las Naciones Unidas se encontraban en una crítica encrucijada e inició los pasos para superarla.

Antes de proseguir mi intervención, no quiero dejar de reiterar en nombre propio, del Gobierno y del pueblo de España, los más sinceros sentimientos de condolencia y solidaridad a las autoridades y al pueblo de los EE.UU., como país sede de nuestra Organización, por la aún reciente tragedia provocada por el huracán "Katrina" que tantas víctimas y destrucción ha causado.

Señores Presidentes, Quiero comenzar señalando que debemos reforzar el multilateralismo, convirtiéndolo en ese instrumento útil capaz de asentar el orden internacional en los tres pilares básicos -interdependientes e indivisibles- de la paz y la seguridad, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Nuestras sociedades son cada vez más conscientes del complejo horizonte de nuestro mundo actual. No podemos defraudarlas. La conmemoración del 60 Aniversario de nuestra Organización nos ofrece la ocasión más propicia para acordar un ambicioso programa de reformas a fin de revitalizar y potenciar las distintas instituciones y mecanismos multilaterales del sistema de Naciones Unidas. Y es que las Naciones Unidas son hoy, sin duda, el más poderoso e incluyente instrumento de multilateralismo con el que cuenta la sociedad internacional.

Señores Presidentes, Esta Reunión Plenaria tiene una agenda ambiciosa. Debe hacerse balance acerca del grado de cumplimiento de los Objetivos del Milenio. No hay tarea más urgente y crucial para la comunidad internacional. Creo que todos acudimos con la clara convicción de que estamos lejos de haber cubierto nuestros objetivos y, al mismo tiempo, de que no podemos defraudar las expectativas creadas.

Las nuevas y complejas realidades que emergen al comenzar el siglo XXI, ponen de relieve que el mundo se debate dramáticamente entre el progreso y la desigualdad, sin disponer de instrumentos suficientemente adecuados para que el progreso beneficie a todos con carácter general. Los datos e informes disponibles son demoledores acerca de las enormes necesidades, desigualdades, injusticias y sufrimientos que aún padecen millones de seres humanos. Desgarran nuestros corazones, en particular, las que afectan a los niños y a los más desprotegidos.

España, que viene experimentando un crecimiento económico sostenido, entiende la solidaridad como creciente valor social y personal. Por ello, no estaríamos a la altura de nuestros principios si no estuviéramos dispuestos a traducir esas mejoras en términos de cooperación y entrega a los demás.

De ahí que me complazca reiterar la firme voluntad de España, de aumentar su compromiso con la erradicación del hambre y la pobreza y en favor del desarrollo de los países más desfavorecidos, con especial atención a las necesidades de África, sin olvidar aquellas de los Estados de renta media, particularmente en Iberoamérica.

España está firmemente comprometida en las tareas de mantenimiento de la paz, que deben ser fortalecidas. Buena prueba de nuestro compromiso es la contribución abnegada de nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado en diversas partes del mundo, como Haití, los Balcanes y Afganistán.

Rindo hoy un sentido homenaje a cuantos, en misiones de paz y cooperación internacional, dedican lo mejor de sus esfuerzos hasta el límite del sacrificio de sus vidas. Todos ellos son un ejemplo emocionante de entrega a los demás. Pienso, en particular, en nuestros militares recientemente fallecidos en Afganistán, en el cumplimiento de misiones encomendadas bajo mandato del Consejo de Seguridad, para apoyar el proceso de reconstrucción y de transición política actualmente en curso.

En nuestros días, ningún Estado puede pretender resolver por sí solo los retos y peligros comunes que amenazan la convivencia y el bienestar de nuestros pueblos. El terrorismo, siempre cruel, injustificable e inhumano, la proliferación de las armas de destrucción masiva, el comercio ilícito de armas, o las graves violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario requieren sin duda una respuesta decidida, colectiva y solidaria, y deberían reflejarse adecuadamente en las decisiones que adoptemos.

Deseo expresar ante esta Asamblea el pleno apoyo de España a la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el terrorismo enunciada por el Secretario General en Madrid el pasado día 10 de marzo, y subrayar que uno de sus principales elementos es la asistencia y el apoyo a todas las víctimas y a sus familias.

Señores Presidentes, La reforma de los órganos de las Naciones Unidas se hace necesaria para adecuarla a sus nuevos cometidos.

La promoción y protección de los derechos humanos constituyen para España el norte de sus prioridades en la política exterior. Por ello, apoyamos el establecimiento de un Consejo de Derechos Humanos que, de forma más eficaz, asuma el acervo de la Comisión de Derechos Humanos e incorpore a su labor, perfeccionándolos, los distintos mecanismos de protección existentes.

La revitalización de la Asamblea General para dirigir su atención a los problemas prioritarios de nuestro tiempo; la reforma del Consejo de Seguridad, mediante un acuerdo lo más amplio posible, para hacerlo más eficaz, más democrático, más representativo y verdaderamente capaz de hacer cumplir sus decisiones; el fortalecimiento del papel del Consejo Económico y Social en un mundo interdependiente y globalizado; el establecimiento de una Comisión para la Consolidación de la paz, que pueda finalmente cubrir el vacío hasta ahora existente en las situaciones de post-conflicto y, por último, el fortalecimiento de la Secretaría y la mejora de la gestión de la Organización, son todos ellos objetivos que España comparte y a los que desea contribuir activamente.

Antes de terminar, quiero manifestar que el Gobierno de España celebra que el Secretario General, al asumir el pasado mes de julio una iniciativa española que cuenta con el co-patrocinio turco, haya designado un Grupo de Alto Nivel que deberá presentar antes de fines de 2006 un informe para un Plan de Acción sobre la propuesta de Alianza de Civilizaciones.

Señores Presidentes, En este año, en el que España conmemora el 50 aniversario de su incorporación como Miembro de la Organización de las Naciones Unidas, deseo reiterar el firme y decidido compromiso de España con los Propósitos y Principios de la Carta, con el multilateralismo eficaz y con unas Naciones Unidas renovadas.

Muchas gracias.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, RODRÍGUEZ ZAPATERO, EN LA REUNIÓN DE ALTO NIVEL SOBRE FINANCIACIÓN DEL DESARROLLO

Nueva York, 14 de septiembre de 2005

Señoras y señores, Jefes de Estado y de Gobierno,

La sociedad española ha mostrado tradicionalmente unos arraigados sentimientos de solidaridad internacional, que se han fortalecido en los tiempos recientes. Atendiendo a este noble sentir generalizado, mi Gobierno ha hecho de la cooperación al desarrollo una seña de su identidad, uno de los valores preferentes para guiar su gestión política.

Nos hemos comprometido a duplicar la Ayuda Oficial al Desarrollo en cuatro años y vamos cumpliendo año a año. En 2006 cumpliremos con el compromiso adoptado en Monterrey y en 2008 alcanzaremos el 0,5 por 100 del Producto Nacional Bruto.. Los españoles hemos puesto una cifra y una fecha a nuestra meta de solidaridad: queremos aportar a la solidaridad con los más necesitados el 0,7 por 100 de nuestra riqueza nacional en 2012.

En el mismo sentido van los compromisos acordados en el seno de la Unión. También han crecido nuestras aportaciones a los Organismos Internacionales y a los programas de Naciones Unidas.

La cantidad de la ayuda española aumenta, pero queremos que mejore además la calidad de esta Ayuda Oficial al Desarrollo, tanto en sus contenidos como en sus receptores, para lograr que sea más eficaz. Una quinta parte de esa ayuda se destinará a servicios sociales básicos, como nutrición, salud o educación. Igualmente, al menos otro 20 por 100 se dirigirá a los países menos avanzados. En particular, nuestra cooperación con los países más pobres de África será la que más crezca en los próximos años.

Pero el reto es de tal magnitud que no basta con mejorar la cantidad y calidad de la ayuda. La Ayuda debe ser la principal fuente de recursos para apoyar el Desarrollo, pero hay que buscar mecanismos de financiación innovadores y complementarios.

Ésta es la razón de ser de la Alianza contra el Hambre y la Pobreza. Para los españoles es un orgullo figurar entre los países impulsores de esta iniciativa. Desde el año pasado el grupo técnico ha debatido distintas propuestas, a las que ha contribuido activamente España. Por nuestra parte hemos planteado que se considere de manera especial el tratamiento de las remesas de los emigrantes como fuente y herramienta de desarrollo. En el año 2002 tales remesas totalizaron 80.000 millones de dólares y se estima que este año han sobrepasado los 100.000 millones anuales.

Las remesas de los emigrantes son ya la segunda fuente más importante de capital para los países en desarrollo, por encima incluso de la Ayuda Oficial al Desarrollo. Hay que crear las condiciones para que desplieguen todo su potencial y por eso hay que reducir los costes de envío para que no se quede tanto dinero por el camino. Además, para que ese dinero ayude más al desarrollo hay que facilitar el acceso a micro-créditos de las familias receptoras para que emprendan iniciativas y proyectos.

Nos anima comprobar la positiva acogida internacional a esta aportación. El Gobierno español continuará trabajando, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo y algunas instituciones financieras españolas, para que la iniciativa de deuda por educación se traduzca cuanto antes en beneficios tangibles para los países receptores de remesas.

La solidaridad no es para España sólo una palabra. Por eso, mi Gobierno aportará una cantidad de 240 millones de dólares en un plazo de veinte años al proyecto de Alianza Global para Vacunas e Inmunización. De 2006 a 2025 desembolsaremos cada año doce millones de dólares. Calculamos que con esta aportación ayudaremos a salvar las vidas de 250.000 niños en los próximos veinte años.

España también ha adoptado medidas en materia de deuda externa, que permitirán que nuestro país participe activamente en las iniciativas de condonación de deuda multilateral con los países pobres muy endeudados.

España se esta implicando también con los países de renta media altamente endeudados en proyectos de canje de deuda por inversiones públicas en ámbitos centrales para el desarrollo humano sostenible, como la educación, el medio ambiente o las infraestructuras.

Las medidas destinadas a afianzar los progresos de los países de renta media, a evitar la involución de los avances conseguidos, revisten gran importancia. La Comunidad Internacional debe premiar y no penalizar los esfuerzos de los que van consolidando cierto grado de desarrollo, pues es en estos países intermedios donde viven aún, no lo olvidemos, cuatro de cada cinco pobres del mundo.

Señoras y señores,

El pueblo español cree que es posible construir un mundo sin miseria; cree que lograrlo en una generación no es una utopía, que existen medios para conseguirlo; cree que la lucha contra el Hambre y contra la Pobreza es la guerra más noble que la Humanidad puede librar. Den por seguro que en ese combate el Gobierno y el pueblo español quieren batirse en primera línea.

Muchas gracias.

Zapatero y la Cumbre del Fracaso

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 5:16, Categoría: Naciones Unidas

La noticia del día es la Cumbre de la ONU, el fracaso de Naciones Unidas que sumergida en el mayor escándalo de corrupción de la historia universal se limita a mantener su imagen sin contenido.

La Asamblea General de la ONU adoptó ayer con las reservas de Cuba y Venezuela el documento sobre la reforma de la organización que será rubricado en la cumbre mundial que se celebra desde hoy hasta el próximo viernes. Un documento que no dice absolutamente nada en realidad. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, reconoció que el documento adoptado tiene limitaciones, pero aseguró que es "un paso adelante" en el proceso de reforma de la organización. En concreto, Annan lamentó que el texto no incluyera un capítulo sobre desarme y no proliferación de armas nucleares.

Con anterioridad, Annan se reunió con el presidente de EEUU, George W. Bush, para abordar el proceso de reformas de la organización, así como la situación en Iraq, Siria y Sudán. Un escueto comunicado de la oficina de prensa de Annan indicó que el presidente Bush expresó su apoyo a la ONU. No parece demasiado contenido.

Mientras, el Gobierno español expresó su satisfacción por la "buena noticia" y el "paso adelante" que suponen el acuerdo al que llegó la Asamblea General en el que se fijan las bases para la futura reforma de la organización. La foto, ante todo la foto. El Pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley sobre la reforma de Naciones Unidas, tras un debate en el que todos los portavoces parlamentarios hicieron hincapié en la necesidad de que la reforma preste especial atención a los objetivos de desarrollo del milenio y a la eficacia y transparencia de la organización.

Por supuesto para los afines al gobierno la noticia es que el presidente George W. Bush, agradeció anoche a los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía la solidaridad ofrecida por España a EEUU tras el paso del huracán Katrina, que asoló los estados de Luisiana, Alabama y Misisipí.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ESPAÑA ASPIRA EN LA CUMBRE DE LA ONU A UNA DEFINICIÓN INTERNACIONAL DE TERRORISMO

Marisa Cruz (Enviada Especial)

El Rey y el presidente del Gobierno defenderán hoy ante 170 líderes mundiales la propuesta de José Luis Rodríguez Zapatero sobre la Alianza de Civilizaciones

NUEVA YORK.- España acude hoy a la Asamblea General de la ONU con una delegación del máximo nivel, encabezada por el Rey y el presidente del Gobierno. El objetivo es triple: por un lado, impulsar la iniciativa de una Alianza de Civilizaciones, lanzada hace un año en esta misma sede neoyorquina por Zapatero; defender la necesidad de acordar una definición común de terrorismo que permita elaborar una lista universal de organizaciones terroristas; y apostar por el compromiso de elevar en el plazo más breve posible (España lo hará en 2010) la ayuda al desarrollo hasta el 0,7% del PIB. Sólo el primero de los tres campos de batalla españoles resulta cómodo. Los otros dos se presentan de antemano como casi imposibles de transitar.

Más sencillo resultó dar luz verde al documento en el que se fijan las bases para la futura reforma de la ONU, aprobado ayer por la Asamblea General por consenso y tras una larga negociación.

Alianza de Civilizaciones

Cuenta con el apoyo decidido del secretario general de la ONU, Kofi Annan y del primer ministro turco, Tayip Erdogan, que ha decidido copatrocinarla junto a Zapatero; el resto son respaldos más flojos, como por ejemplo el otorgado por la Liga Arabe en su conjunto o el expresado en el curso de una rueda de prensa por el primer ministro británico, Tony Blair.

En cualquier caso, tanto Zapatero como el Rey, que es quien este año se dirigirá en nombre de España a la Asamblea General, defenderán la Alianza con fervor. Les anima el hecho de que, apenas hace una semana, se haya constituido el grupo de alto nivel -con 18 personalidades de lo más variopintas- que debe elaborar un informe en el que se incluya un análisis y un programa de acción con medidas concretas encaminadas a reforzar el entendimiento mutuo entre culturas, neutralizar la influencia de grupos que fomentan el extremismo y la exclusión, y contrarrestar la amenaza a la paz y la seguridad que representan los extremistas e intolerantes. El grupo tiene que valorar las amenazas emergentes, identificar acciones colectivas para corregir las tendencias extremistas y recomendar un programa que promueva la armonía entre sociedades.

Por el momento, la Alianza de Civilizaciones se mantiene en el plano de la más pura teoría; muchos consideran que jamás saldrá de ahí. EEUU se ha situado, hasta la fecha, absolutamente al margen de la idea.

Zapatero y el Rey mantendrán sendos encuentros con el primer ministro turco y con el secretario general de la ONU para perfilar la nueva presentación de la Alianza y concretar sus objetivos y su plan de trabajo.

El presidente tiene previsto, además, ofrecer una conferencia a puerta cerrada en el prestigioso Council on Foreing Relations, uno de los principales centros de estudios internacionales de EEUU. Zapatero hablará sobre su iniciativa pero, a buen seguro, en el debate posterior, las relaciones entre EEUU y España, de un lado, y entre EEUU y la UE, de otro, serán el foco central.

Definición de terrorismo

Se trata de una vieja, y al parecer imposible, aspiración de la comunidad internacional. Lograr en el marco de Naciones Unidas una definición consensuada de lo que es el fenómeno terrorista implicaría dar un paso de gigante en la identificación del enemigo a batir. Para empezar, abriría la puerta a la posibilidad de establecer una lista universal de organizaciones terroristas, similar a las que existen en EEUU y en la UE, y a partir de ella aplicar medidas comunes para cerrar las vías a su actividad.

Nadie apuesta por que en esta Cumbre se alcance el consenso.La definición que se recoge en el documento presentado por Annan suscita discrepancias. Para España, el texto propuesto no es aceptable porque cuenta con un apartado bis que excluye de la definición a quienes luchan en favor del derecho a la autodeterminación. Conflictos como el palestino o los que suscitan los movimientos de liberación nacional constituyen la piedra de choque entre unas posiciones y otras.

Así pues, «convertir deliberadamente en objetivos a los civiles u otras personas legalmente protegidas [no combatientes], matarlos o dañarlos con la intención de intimidar a la población o a un gobierno para que actúe de una u otra manera, será considerado acto terrorista», es una definición que suscita muchos enfrentamientos. Estos se hacen más enconados si se tiene en cuenta el añadido en el que se propone la distinción entre acto terrorista y movimiento de liberación nacional, entendiendo éste como «el que lucha en favor de la independencia en aras del legítimo derecho a la autodeterminación».

Annan también consideró un fracaso que el documento final haya dejado fuera el compromiso de no proliferación y el desarme nuclear.

Ayuda al desarrollo

La propuesta de Annan sugiere la necesidad de que todos los países industrializados dediquen en 2015, o antes, un 0,7% de su Producto Interior Bruto a ayuda al desarrollo.España apuesta abiertamente por esta propuesta. De hecho Zapatero, que forma parte del llamado quinteto contra el hambre, se ha comprometido ya a dedicar el 0,5% del PIB español a ayudar a los más desfavorecidos al término de la presente legislatura y a elevar este porcentaje hasta el 0,7% en 2010. No hay acuerdo tampoco en torno a este objetivo. EEUU no parece dispuesto a ello precisamente cuando su déficit aumenta por la campaña en Irak y la catástrofe del Katrina.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA ONU APRUEBA UN PROYECTO DE CONSENSO

José Manuel Calvo

Naciones Unidas evita el fracaso con el aplazamiento de los problemas más complejos

Nueva York - La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó anoche por consenso el documento que será adoptado en la cumbre que arranca hoy en Nueva York, la mayor concentración internacional de líderes jamás celebrada. La difícil negociación desembocó en un texto de 39 folios en el que se plantean acuerdos generales para que en los próximos años la comunidad internacional "proporcione soluciones multilaterales" a estos cuatro puntos: "El desarrollo de los países más pobres, la paz y la seguridad colectivas, los derechos humanos y el imperio de la ley y el fortalecimiento de Naciones Unidas". Las reformas de la ONU se dejan para más adelante; tampoco hay avances en la lucha contra el terrorismo y se evitan los compromisos en el combate contra la pobreza.

"Una buena noticia; evidentemente, no contiene todo lo que se preveía, pero negociar entre 191 países no es fácil", explicó el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien se volcó en la recta final, porque estaba en juego su prestigio, y por ello retrasó varias horas su comparecencia ante los periodistas debido a las complicaciones en el último esfuerzo negociador. Annan reconoció que los objetivos trazados hace cinco años (los del Milenio, para adoptar compromisos específicos en la lucha contra el terrorismo y la pobreza), el intento de reforzar la capacidad de la ONU para intervenir en crisis humanitarias y ampliar el Consejo de Seguridad con la entrada de nuevos países no habían dado los resultados ambiciosos que se deseaban: "No es todo lo que queríamos, pero podemos construir sobre ello y abordar el reto de aplicarlo y llegar a acuerdos a partir del documento". ¿El agua vertida sobre esos objetivos supone que la declaración es un fracaso? "No; no lo es", defendió Annan: "Está en la naturaleza de esta organización no conseguir todo lo que se quiere. La reforma es un proceso, no un único acto".

Es un punto de vista que también defendió el nuevo embajador de EE UU, John Bolton, cuando, en el curso del debate, dijo que queda mucha labor: "Todo cambio exige plazos más amplios; las reformas son muy importantes para la ONU, como el propio secretario general reconoció la semana pasada, y los cambios que queremos introducir deben ser sustanciales. Este puede ser un buen primer paso, pero queda mucho por hacer".

Los representantes de las 32 naciones que, en nombre de los grupos regionales de los 191 países de la ONU, han debatido este documento, intentaron encontrar el equilibrio entre los intereses de los países ricos y los países pobres, entre la lucha contra la pobreza y la lucha contra el terrorismo, entre la revolución en la ONU o no hacer nada para salvar a la organización de la crisis en la que se encuentra.

Los 170 dirigentes mundiales, que desde hoy se reúnen en Nueva York, adoptarán como declaración final el documento en el que "se reafirma el compromiso en favor del desarrollo contenido en la Declaración de Monterrey" y se subraya que "cada país debe asumir la responsabilidad principal de su propio desarrollo". Para el 2006, dice la declaración, se deben adoptar "estrategias globales de desarrollo nacional para conseguir los objetivos de desarrollo internacionalmente acordados". Además de delinear las buenas intenciones que deben regir las políticas relacionadas con la financiación del desarrollo, se saluda la propuesta de cancelación de deuda de los ocho más pobres. El documento defiende la "tolerancia, el respeto, el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas, civilizaciones y pueblos". Posteriormente, en el capítulo dedicado al terrorismo se recomienda que se adopten iniciativas para promover el entendimiento entre las civilizaciones.

En cuanto a la seguridad y el terrorismo, escasos avances: se pide un esfuerzo para "llegar a un acuerdo sobre una Convención internacional contra el terrorismo" durante la 60º Asamblea General, que hoy comienza y que durará un año, y se dice que esa lucha "debe llevarse a cabo de acuerdo con las leyes internacionales".

Más fácil resultó el acuerdo sobre la necesidad de reforzar las operaciones de paz y la creación de una Comisión de Consolidación de la Paz que elabore estrategias "sobre reconstrucción después de conflictos". El documento dice que hay que reforzar la política de Derechos Humanos de la ONU; uno de los puntos de discrepancia era el futuro de la Comisión de Derechos Humanos, un organismo criticado por EE UU y buena parte de los países democráticos por la facilidad con la que las dictaduras asumen posiciones de responsabilidad. Se crea, en consecuencia, un Consejo de Derechos Humanos para que "promueva el respeto universal en la protección de los derechos y las libertades, sin excepciones". Se añade también, en otro punto, que aunque la democracia "es un valor universal" que "comparte elementos comunes", no hay "un único modelo de democracia", otra concesión a los regímenes en transición o que reclaman características particulares en sus modelos políticos.

Sobre la ONU, también se deja todo para más adelante. Se apoya en términos vagos una reforma del Consejo de Seguridad "para que sea más representativo, eficaz y transparente", y no hay menciones al proyecto del secretario general de aumentar el número de miembros permanentes. Se pide al secretario general que garantice "las mayores exigencias de eficacia, competencia e integridad" de Naciones Unidas, valores que han atravesado una seria crisis tras el escándalo del fraude petrolero y la ayuda humanitaria en Irak. Se pide a Annan que organice una "evaluación independiente externa" de Naciones Unidas, y se asume que hacen falta más medidas que garanticen la independencia a la hora de controlar las estructuras y la burocracia de la ONU.

"La adopción de este documento es un logro tremendo" se felicitó Emyr Jones Parry, representante británico, en nombre de la UE. En el consenso de la aprobación hubo sólo las opiniones disidentes -no oposiciones, porque en ese caso habría que haber votado- de Cuba y Venezuela, en desacuerdo con diversas partes de la declaración.

Para Annan ha habido una ausencia notable y lamentable en el compromiso que evitó el fracaso de la cumbre: "No se ha logrado llegar a acuerdos en cuanto al control de la proliferación de armas de destrucción masiva, y es la segunda ocasión en este año que ocurre esto". Con el pulso nuclear iraní y la situación en Corea del Norte en el horizonte, Annan confió en que la comunidad internacional asuma el resto con un asunto pendiente y lo aborde con urgencia.

El resultado final había sido anticipado a media jornada por Rick Grenell, el portavoz de EEUU: "Vamos a tener un documento que va ser muy detallado en algunas cuestiones y extremadamente simple en otras", dijo. "En lo que no podemos llegar a acuerdos aprobaremos principios generales y lo intentaremos más adelante", añadió. Hace cinco años, los objetivos del Milenio se plantearon adoptar medidas concretas para reducir la pobreza y mejorar la educación de miles de millones de personas en el horizonte del año 2015. A pesar de las concesiones, el gran vencedor de la jornada es Annan, en un momento complicado después de las conclusiones de la semana pasada del informe sobre la corrupción de Petróleo por Alimentos, el programa del que Sadam Hussein y otras muchas personas y empresas de diferentes países se aprovecharon para desviar importantes sumas de los 64.000 millones de dólares teóricamente destinados a aliviar las penalidades de los iraquíes sometidos a embargo por la comunidad internacional con la aprobación del Consejo de Seguridad.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

WASHINGTON EXIGE LA REFORMA ADMINISTRATIVA

S. P.

Nueva York - Washington quería que esta cumbre fuera la de la gran reforma administrativa del organismo para evitar nuevos casos de fraude. Pero sobre todo quería un compromiso en la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas nucleares y nuevas reglas para intervenir en violaciones de derechos humanos.

La seguridad es el principio clave de su política y ante la ONU la lucha contra la pobreza y contra la degradación del clima ocupan un papel muy secundario. En la última semana Washington ha suavizado su posición, aunque se niega a aceptar compromisos concretos en la ayuda al desarrollo, que en la cumbre de Monterrey se fijó en el 0,7% del PIB para 2015. El resto de las delegaciones acusan a EE UU de entrar tarde en el debate, de cambiar de argumentos y crear una división que pone en peligro la cumbre.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LOS PAÍSES POBRES QUIEREN COMPROMISOS

S. P.

Nueva York - Los países en vías de desarrollo y los más pobres del planeta temían de antemano que el texto final de la cumbre fuera un paso atrás respecto a los compromisos adquiridos por los líderes mundiales en la cumbre de Monterrey, recogidos en los conocidos como Objetivos del Milenio. Estos días han lamentado la falta de acuerdos en la cancelación de la deuda exterior o la eliminación de las trabas al comercio internacional, el texto que hay sobre la mesa no proponga nada nuevo.

Respecto a la creación de una Comisión de Derechos Humanos o la intervención en casos de violaciones de los derechos humanos, junto a la reforma administrativa de la ONU, los países en desarrollo preferían que las cosas queden como están, por temor a que se viole su soberanía y a perder privilegios.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL REY DEFENDERÁ HOY EL MULTILATERALISMO Y LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES EN LA CUMBRE

Peru Egurbide (Enviado Especial)

Zapatero insistirá en aumentar la ayuda al 0,7% del PIB pese a la resistencia de EE UU

Nueva York - La concertación y el consenso entre países como método de aproximación a los grandes problemas mundiales, la centralidad consecuente del papel de Naciones Unidas de la legalidad internacional y del diálogo para la resolución de los conflictos son los ejes de la intervención que realizará hoy el Rey en Nueva York como representante de España ante la cumbre del 60º aniversario de la ONU. Don Juan Carlos destacará la importancia de la Alianza de Civilizaciones como instrumento esencial de esa política propuesto por el Gobierno.

Los Reyes fueron recibidos en Nueva York alrededor de las cuatro de la tarde de ayer (diez de la noche en España) por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que había aterrizado media hora antes. La intervención del monarca en la cumbre estaba prevista para las 16.30 de hoy, hora local, una vez cerrado el acuerdo básico y de consenso, que se negoció y pactó anoche con un texto algo a contracorriente de los objetivos españoles. Fuentes diplomáticas españolas comentaron que las discusiones entre la treintena de representantes nacionales designados para debatir las conclusiones finales se orientaban a ceder en los capítulos de terrorismo y derechos humanos a cambio de avances en la protección frente a los actos de limpieza étnica y genocidio.

El acuerdo sobre una convención internacional contra el terrorismo en el marco de la ONU sigue siendo, pese a la decadencia de ETA, objetivo fundamental del Gobierno de España, que logró colocar al embajador Javier Rupérez como presidente del comité de Naciones Unidas dedicado a la gran amenaza mundial del momento.

Aunque las conversaciones celebradas en Nueva York con carácter previo a la cumbre parecen haber marginado la exigencia avanzada por los países árabes, e inaceptable para España, de que no se consideren terroristas los ataques, incluso contra civiles, perpetrados en nombre de la liberación nacional o el derecho de autodeterminación, la perspectiva de que la aprobación de la convención pudiera quedar pospuesta ad calendas representaba ya un paso en falso.

Tampoco casaba bien con las prioridades españolas la renuncia colectiva a fijar un calendario para la aplicación del compromiso adquirido por la ONU en la Cumbre de Monterrey de elevar la ayuda al desarrollo al 0,7% del PIB. El rechazo estadounidense a primar la solidaridad, complemento indispensable, en opinión de los europeos, del esfuerzo económico que se exige a los países del Tercer Mundo, parecía haberse impuesto anoche definitivamente.

No era previsible, sin embargo, que estas circunstancias fueran a propiciar modificaciones de las posiciones de la excepcional delegación española que concurre a la cumbre. El Rey, como jefe de la comitiva, además de reiterar los principios multilateralistas que están en la base del cambio de la política exterior de Zapatero en relación con la de su predecesor, José María Aznar, y de la consiguiente pérdida de sintonía con Washington, incidirá en la prioridad de la lucha antiterrorista y en la importancia de la Alianza de Civilizaciones impulsada por España y Turquía en el seno de la ONU.

El presidente del Gobierno, por su parte, al intervenir por la mañana en la reunión de alto nivel sobre financiación y desarrollo, se centrará en que es esencial que la generalidad de los países secunde el calendario ya adoptado por la UE para que el objetivo del 0,7% del PIB sea realidad en 2015.

Encuentro con Annan

No se descartaba anoche que los representantes españoles incluyeran en sus discursos alguna mención de apoyo a la gestión del secretario general, Kofi Annan, en dificultades por los fraudes detectados en la ejecución del programa de cambio del petróleo iraquí por alimentos en tiempos de Sadam Husein. Además de participar en el desayuno que Annan ofrece hoy a todos los líderes, don Juan Carlos y Zapatero se reunirán esta mañana a solas con el secretario, que ha asumido como propia la Alianza de Civilizaciones.

Los Reyes y el presidente del Gobierno saludaron anoche al presidente de EE UU en la recepción que George W. Bush ofreció en el hotel neoyorquino Waldorf Astoria a los más de 170 líderes convocados a la cumbre . El encuentro fue breve y durante el mismo, según fuentes diplomáticas, Bush agradeció vivamente la ayuda española para paliar los daños ocasionados por el huracán Katrina.

[El pleno del Congreso aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a "apoyar firmemente el proceso de reformas impulsado por Kofi Annan"].

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA ONU ANUNCIA UN ACUERDO DE MÍNIMOS PARA SALVAR SU 60 ANIVERSARIO

Marta G. Hontoria

Tras intensas negociaciones, los miembros de la ONU alcanzaron ayer un acuerdo descafeinado sobre la reforma de la organización. En aras del consenso, el texto sólo recoge parte de las propuestas de Annan

Nueva York - A pesar de la urgencia de las propuestas sobre el tapete y de las negociaciones a contrarreloj de los últimos seis meses, Naciones Unidas celebra hoy su 60 aniversario con un documento que no está a la altura de las ambiciosas propuestas de reforma que prometía la organización. Los más de 170 líderes mundiales que se dan cita hoy en Nueva York se disponen a aprobar un documento descafeinado, donde priman las grandes declaraciones y faltan los detalles. Ése ha sido el precio para sacar adelante el texto. El proyecto tenía dos objetivos básicos: implicar de nuevo a los países en los Objetivos del Milenio, especialmente en la lucha contra la pobreza extrema antes de 2015, y aplicar una profunda renovación administrativa de la ONU para que pudiera afrontar los retos actuales.

El documento final reconoce la necesidad de movilizar recursos financieros, así como su uso eficaz en los países en desarrollo es fundamental para luchar contra la pobreza y lograr los Objetivos del Milenio. También se insiste en que es necesario movilizar más recursos a nivel nacional, así como inversiones extranjeras directas, condonar la deuda exterior y eliminar barreras comerciales para reducir la pobreza, la mortalidad infantil y materna, el sida, la malaria y mejorar el acceso a la educación primaria.

Ayuda al desarrollo. En cuanto a la ayuda al desarrollo, se ha evitado imponer un calendario para llegar al O,7 por ciento del PIB, a lo que se negaba Estados Unidos. En su lugar, se «da la bienvenida» a los países que deseen ampliar esa aportación y se señala que se debería llegar al 0,5 por ciento en 2010.

El texto reconoce que el mantenimiento de la paz es fundamental para ayudar a los países que salen de un conflicto, y decide la creación de la Comisión para la Construcción de la Paz. No establece el número de miembros, si bien avanza que habrá representación de los países que más contribuyen con tropas y dinero.

En relación con el terrorismo, el documento pide un esfuerzo a los países miembros para que lleguen a un acuerdo sobre una convención sobre terrorismo internacional, antes de que concluya el período de sesiones de la Asamblea General, el próximo año. Se ha omitido el derecho de los países a la resistencia armada a una ocupación, como pedían algunas naciones árabes, así como la mención a que los ataques a civiles «no pueden justificarse».

Sobre la reforma administrativa de la organización, el documento destaca la necesidad de impulsar la transparencia y la responsabilidad en la gestión de la ONU y del secretariado, y tras los últimos escándalos, pide al personal de la organización los «mayores niveles de eficiencia, competencia e integridad». Así mismo, da la bienvenida a la iniciativa del secretario general de crear una «oficina ética», a la que se dotará de independencia, si bien los detalles se negociarán en los próximos meses. También otorga mayor poder de gestión para el secretario general, petición defendida por las potencias occidentales pero a la que se oponían los países en desarrollo, que temían perder influencia.

Una reforma de mínimos. Las dificultades de última hora para evitar un engorroso desenlace y llegar a un acuerdo se ilustran en las tentativas de comparecencias que protagonizó el secretario general, Kofi Annan, durante todo el día de ayer. Una rueda de prensa prevista a las 12.30 de la mañana se retrasó primero a la una, luego a las dos, y finalmente a las cinco. El electo presidente de la 60 Asamblea General, el sueco Jan Eliasson, admitía ayer que el documento es «sólo los cimientos para seguir trabajando en el futuro». El diplomático recordó que los retos fijados por el secretario general hace cinco años en Monterrey eran «muy ambiciosos», pero no dudó en reconocer que el texto tiene «deficiencias». «Habrá más trabajo en la 60 Asamblea de lo que estaba previsto», señaló. En referencia a uno de los puntos clave de las negociaciones de los últimos meses, la ampliación del Consejo de Seguridad, se dejó todo a futuras negociaciones.

Una estructura anticuada. Nacida de las cenizas de la II Guerra Mundial, la ONU se ha convertido en el marco global para casi todas las actividades internacionales. Su autoridad máxima sigue siendo la Asamblea General, cuya sexagésima sesión ordinaria se abre hoy con la participación de los jefes de Estado o Gobierno de 170 de los 191 países miembros. La Asamblea celebra sesiones ordinarias anuales entre septiembre y diciembre. Sin embargo, el órgano clave de la ONU sigue siendo el Consejo de Seguridad, en el que las cinco potencias que ganaron la II Segund Guerra Mundial –Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia– tienen puestos permanentes y derecho a veto. Otros diez países completan el Consejo en calidad de miembros temporales.

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LÍDERES DE 170 PAÍSES BUSCAN UN NUEVO ORDEN EN LA MAYOR CUMBRE DE LA HISTORIA

Alberto Masegosa

Nueva York - La ONU acoge a partir de hoy a líderes de 170 países para que avalen su reforma interna y sienten las bases de un nuevo orden internacional, en la que será la mayor cumbre de la Historia. Naciones Unidas pretende adaptarse así a magnitudes humanas, necesidades económicas y relaciones de fuerza que en el plano político, social y militar son muy diferentes a los del mundo en el que, hace 60 años, vio la luz.

La organización fue creada en 1945 por 51 países que la alumbraron al calor del triunfo aliado en la Segunda Guerra Mundial, y fueron los vencedores del conflicto los que se repartieron en su seno las principales parcelas de poder. Con las incorporaciones en 2002 de Suiza y Timor Oriental, la ONU cuenta en la actualidad con 191 estados miembros y desde la caída en 1989 del Muro de Berlín, se ha roto, y para siempre, el equilibrio entre los ganadores de aquella conflagración. El clima en que el organismo acomete su reforma es también muy distinto al que le vio nacer, y al optimismo de entonces le ha venido a sustituir un acusado pesimismo.

Controversias. La ambición de algunos de los llamados países emergentes – Brasil, India– de pasar a formar parte de manera permanente del Consejo de Seguridad obtuvo el rechazo frontal de ciertos Estados de sus respectivas regiones. Y la misma aspiración de Alemania y Japón – derrotados en la última contienda mundial pero actuales potencias económica– chocó desde el principio con la oposición de EE UU en el primero de los casos, y de China en el segundo.

La falta de acuerdo entre los países islámicos y el resto de los estados miembros respecto a lo que debe considerarse terrorismo – sobre todo en lo referido a los territorios palestinos- ha obligado a suprimir del documento una definición de ese fenómeno. Y el reparo de los países africanos a que el término genocidio – así como la defensa de los derechos humanos–, sean utilizados por los países industrializados para inmiscuirse en sus asuntos internos ha bloqueado la negociación. Efe

Demasiadas Divergencias sobre la ONU

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 5:06, Categoría: Naciones Unidas

Opiniones Varias sobre la ONU. Fíjense que además de los medios afines al ‘Presidente Accidental’ quien defiende con más ardor la institución es quien cobra sumas millonarias de la misma. 

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL RATÓN DE LA ONU

Editorial

Los líderes del mundo que se han dado cita en Nueva York tienen ante sí una elección fundamental: adaptar la ONU, la única institución de alcance global, a los retos y necesidades del siglo XXI, o dejar que siga renqueando a sus 60 años. Los astros no son propicios a una reforma ambiciosa, con un Kofi Annan debilitado por el escándalo del programa Petróleo por Alimentos, parte del Tercer Mundo reticente a una definición de terrorismo demasiado amplia y la mayor potencia totalmente onuescéptica. Pese al intenso trabajo previo, el contenido del acuerdo alcanzado anoche sobre el documento que ratificarán los jefes de Estado y de Gobierno apunta a que, lamentablemente, la mayor cumbre de la historia no logrará alcanzar el necesario pacto global que se esperaba de ella.

La primera cuestión central, que atañe a la humanidad, es que se ratifiquen los Objetivos de Desarrollo del Milenio pactados en 2000, y, dado el retraso que llevan en su cumplimiento, se redoblen los esfuerzos para reducir en 2015 a la mitad el número (más de 1.000 millones)

de personas que viven con menos de un euro al día, de las que no tienen acceso a agua potable o de los niños no escolarizados. Pero si Estados Unidos finalmente ha aceptado la mención de estos objetivos, todavía se resiste a comprometerse a un 0,7% del PIB en su ayuda oficial exterior para el final de ese periodo. Principios, sí; compromisos, no. Casi sería mejor lo contrario.

El texto pactado ha mostrado que no hay el consenso mínimo para hacer más representativo el Consejo de Seguridad. Tampoco ha sido posible un acuerdo sobre una definición precisa del terrorismo, aunque de ella dependen importantes instrumentos jurídicos para luchar contra esta lacra. Al final, lo único que parece medianamente garantizado es la creación de una Comisión para la Consolidación de la Paz, que supervise las numerosas operaciones, y las bases de un Consejo de Derechos Humanos que reemplace de forma más efectiva la Comisión de Derechos Humanos que Cuba o Libia han sabido manejar tan a su gusto.

El lastre a la gran reforma es el unilateralismo de Estados Unidos, derivado de su condición de única superpotencia y acentuado por la actual Administración. Estados Unidos, atrapado en Irak, apoyado en Afganistán, debe convencerse de que una ONU fuerte, flexible y funcional será un factor central para reforzar su seguridad. En tres días, los más de 170 líderes no van a arreglar el mundo ni a solventar sus mayores diferencias. Si al menos pusieran en marcha un proceso de reforma a fondo y a plazo, la mayor cumbre de la historia habría parido algo más que un ratón.

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LOS SESENTA DECRÉPITOS AÑOS DE LA ONU

Editorial

La Alianza de Civilizaciones apenas encubre una política exterior desnortada y errática   

 

Más de 170 jefes de Estado y de Gobierno participan desde hoy en la histórica cumbre de Naciones Unidas en el 60 aniversario de la institución. Para España tiene un interés particular porque el presidente del Gobierno quiere ganar apoyos para su emblemático proyecto de la Alianza de Civilizaciones. El Rey preside la comitiva española en lo que supone la primera vez que el Jefe del Estado y el jefe del Ejecutivo acudan juntos a una reunión internacional al margen de las tradicionales cumbres iberoamericanas. La cita llega además en el peor de los momentos para Naciones Unidas y para su secretario general, inmersos en el escándalo de corrupción del programa «Petróleo por alimentos». La ONU es hoy un organismo desprestigiado por méritos propios, que demanda una reforma en profundidad con la obligada renuncia de Kofi Annan como primer paso.

Precisamente, la Alianza de Civilizaciones aterriza en la ONU con el serio hándicap de contar como promotor principal a un personaje como Kofi Annan, con las cuentas políticas y las económicas demasiado turbias, así como con las debilidades evidentes de un proyecto intrascendente y carente de la credibilidad propia del marketing político.

La Alianza propuesta por Zapatero, que ha pasado hasta la fecha con más pena que gloria entre las grandes democracias del mundo, es un intento baldío de lograr protagonismo para una política exterior destartalada y fallida. Rodríguez Zapatero debería replantearse sus alianzas y trabajar de verdad para recomponer las relaciones con Estados Unidos y Gran Bretaña, porque caminar por el alambre entre los ejes es demasiado peligroso. No es acertado argumentar, como hizo ayer la vicepresidenta Fernández de la Vega, que España ya no pone los pies encima de las mesas. Como frase electoral, es brillante. Como enunciado de la política exterior del Gobierno es insostenible.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA SOCIEDAD CIVIL DEBE HACERSE ESCUCHAR

Federico Mayor Zaragoza

El 22 de julio, las Naciones Unidas han publicado el borrador del documento que contiene las decisiones a adoptar en la reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General, entre hoy y el viernes 16, sobre los Objetivos del Milenio, cinco años después de su proclamación. Se reafirma la importancia esencial del multilateralismo y el compromiso para lograr una efectiva cooperación frente a las amenazas transnacionales, así como en el abordaje de las causas de las amenazas y desafíos actuales. El respeto de los derechos humanos constituye la base del desarrollo y de la seguridad -que son a su vez interactivos- y es uno de los fundamentos conceptuales del documento. De igual modo, se afirma que todas las culturas y civilizaciones pueden contribuir al enriquecimiento de la humanidad junto con el entendimiento de la diversidad religiosa y cultural en todo el mundo, especialmente a través del diálogo y la cooperación. El documento propone la adopción de medidas concretas en cuatro áreas principales: desarrollo; paz y seguridad colectivas; derechos humanos e imperio de la ley; y el reforzamiento de las Naciones Unidas.

Dentro del apartado del desarrollo se incluyen la financiación (Consenso de Monterrey), la cancelación de la deuda, la cooperación sur-sur, el desarrollo rural y agrícola, la lucha contra el sida y otros flagelos en el orden sanitario, reforzar el papel de la mujer, emigración, ciencia y tecnología, necesidades especiales de África...

En el capítulo de paz y seguridad colectivas se pone de manifiesto la necesidad de proteger especialmente a la infancia y de incorporar decididamente a la mujer en la prevención y resolución de conflictos; al mantenimiento de la paz se une -lo que constituye uno de los aspectos más relevantes de este texto- la construcción de la paz, con el establecimiento de una comisión especial, en calidad de organismo asesor intergubernamental, que presentará anualmente un informe preceptivo a la Asamblea General. Otros puntos de gran importancia son el desarme y la no proliferación, particularmente de las armas nucleares, químicas y biológicas, de acuerdo con los correspondientes tratados y convenciones, las acciones frente al terrorismo y crimen transnacional, etcétera.

En cuanto a los derechos humanos y el imperio de la ley, se propone el reforzamiento de todos los dispositivos de las Naciones Unidas al respecto y la implantación del programa especial para la educación en derechos humanos, la protección de refugiados, la Corte Internacional de Justicia, la democracia -"reafirmamos que la democracia constituye un valor universal"...-, seguridad humana, cultura de paz e iniciativas para el diálogo entre culturas y civilizaciones -"promover una cultura de paz y de diálogo a escala nacional, regional e internacional"...-, etcétera.

Y en relación a las Naciones Unidas se subraya "el compromiso de reforzar las Naciones Unidas para incrementar su autoridad y eficacia, reafirmando la posición central que corresponden a la Asamblea General y al Consejo Económico y Social", que debe, entre otras funciones, "centrarse en las relaciones entre paz y desarrollo"; y, muy importante, se establece, como órgano subsidiario de la Asamblea General, un Consejo de Derechos Humanos, con un mandato bien definido.

El importante documento que con particulares sentimientos de esperanza estoy exponiendo comprende también reformas de la gestión, del secretariado, para la "coherencia del sistema de las Naciones Unidas" en su conjunto. Considero especialmente relevante destacar, por último, la cooperación que se establece entre las Naciones Unidas y la UIP (Unión Interparlamentaria), así como con las organizaciones no gubernamentales (ONG), la sociedad civil y el sector privado.

En el preámbulo de uno de los documentos más luminosos de nuestro tiempo, la Constitución de la Unesco, que se crea en Londres en 1945 "para construir la paz en la mente de los hombres", se dice que "una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos entre gobiernos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de los pueblos, y, por consiguiente, esta paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad".

Hasta ahora, si miramos cuidadosamente hacia atrás, la gente nunca ha figurado en el estrado. Hemos sido súbditos, plantando en surcos ajenos, luchando por causas con frecuencia opuestas a las nuestras. Ahora ha llegado el momento de participar, de ser tenidos en cuenta, de ser ciudadanos plenos. Ha llegado el momento de la solidaridad impulsada y ejercida por la sociedad civil sobre la base de la fraternidad que proclama el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Distintos -cada ser humano es único- pero radicalmente iguales, sin preeminencias de ningún orden, unidos por unos valores esenciales, aceptados por todos. "El respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, están entre los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales", se afirma en la Declaración de la Unesco sobre la Diversidad Cultural (2001). Y, sin embargo, con excesiva frecuencia, aun en los sistemas democráticos, los ciudadanos han sido contados, en ocasión de comicios electorales y encuestas de opinión, pero no han contado, no han sido tenidos en cuenta.

Para alzar la voz debida, para participar, para contribuir al establecimiento de democracias genuinas, es imprescindible una educación que nos confiera actitudes y comportamientos cotidianos de entendimiento, de escucha, de amor. Educación como "soberanía personal". Educación que arrumbe para siempre el perverso adagio "si quieres la paz, prepara la guerra" y promueva en su lugar la construcción de la paz.

Al haber sustituido todos los pueblos por unos cuantos, la democracia internacional por una plutocracia, los principios morales por el mercado, el mundo está experimentando aquella genial advertencia de don Antonio Machado: "Es de necio confundirvalor y precio". Ante las promesas incumplidas, quienes ya no esperaban pero todavía aguardaban manos tendidas en lugar de alzadas, al verse marginados, engañados, siguieron con frecuencia un proceso caracterizado por la frustración progresiva, la radicalización, la animadversión, el rencor..., desembocando, como sucede, en estos caldos de cultivo, en flujos emigratorios de desesperados, cuando no en manifestaciones de violencia y agresividad.

La sociedad civil tiene ahora, con la nueva tecnología de la comunicación, además de un innegable papel protagonista en la ayuda solidaria, la posibilidad no sólo de hacerse oír, sino de hacerse escuchar. Para que se cumplan los Objetivos del Milenio, para que se erradique la pobreza, para que podamos conciliar el sueño sin pensar en nuestros hermanos que carecen de los mínimos recursos de subsistencia, para que la voz que debemos a los jóvenes sea voz oída y escuchada. Se acerca el momento en que la gente cuente, el momento de la democracia real. El siglo XXI puede ser, por fin, el siglo de la gente. De nos-otros. De todos.

Es esencial, debo repetirlo, como científico, conocer la realidad para poder transformarla. Y está claro que la sociedad civil irá disponiendo de los mecanismos que le permitan poner de manifiesto rápidamente las mentiras, las excusas, los esfuerzos para, con gran aparato publicitario, demostrar lo que es indemostrable. No es tolerable que se pretenda analizar desde Occidente la perversidad del aprendizaje del fundamentalismo islámico después de haber permitido durante décadas aprendizajes -incluyendo los medios audiovisuales- de violencia y de descaro sin límites, después de haber aceptado como "irremediable" que miles de personas mueran diariamente de desamparo y olvido. El extremismo de cualquier pertenencia es igualmente pernicioso. Debemos conocer la realidad de los "aprendizajes" de creencias que convierten en poco tiempo a las personas en individuos. Sentimientos religiosos que aíslan, que habitan de miedo y supersticiones a los conversos... De un lado, intentan convertirnos en meros espectadores de lo que sucede; de otro, se multiplican las actividades de captación en pertenencias que en lugar de liberar, oprimen.

Seguimos viviendo, también en la civilización occidental, aceptando supuestos que hoy resultan ya inadmisibles. Se ha exigido el silencio, se ha impuesto el "toque de queda" en la conciencia de cada uno. Y ahora en cambio, en el siglo de la gente, la palabra "indiscutible" dejará de existir. La solidaridad dará alas a tantos ciudadanos que, poco a poco, habían desaprendido a volar alto y firme por la palabra, por el pensamiento, característica distintiva de la especie humana. "Es por la fraternidad que se salva la libertad", escribió Victor Hugo hace varios siglos. Es por este sentimiento de fraternidad que pasaremos de individuos a personas, a ciudadanos capaces de persuadir a todos los demás de que el conocimiento de la realidad, la anticipación, la evolución de las normas y criterios, son ingredientes fundamentales para encaminarnos hacia otros puertos y enderezar las tendencias actuales. Para la transición desde una cultura de fuerza a una cultura de diálogo y de paz, desde la inercia e inmovilismo que pueden provocar la ruptura y la revolución del trastocado panorama actual al que soñamos para nuestros descendientes, es necesaria una tregua. Lo primero que deberíamos hacer todos es convenir una pausa para ejercer el deber de memoria -memoria del pasado y memoria del futuro- y pensar, escuchar, aunar voluntades y compromisos para una nueva etapa histórica. Durante la misma, deberíamos sobre todo -son necesarias sólo unas horas- releer textos que fueron escritos en momentos excepcionalmente críticos y que reflejan la clarividencia con que fueron abordadas las cuestiones básicas: "La más elevada aspiración de la humanidad es el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias" (preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, 10 de diciembre de 1948). ¿No es ésta, exactamente, la primera conclusión a la que deberíamos volver a llegar 60 años después?

"La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público" (artículo 21 de la Declaración Universal). Es, pues, la gente la que debe, en último término, decidir en qué debe invertirse, cuáles deben ser las prioridades de la nueva gobernación. Las prioridades deben establecerse teniendo en cuenta, en primer lugar, a las víctimas: a las víctimas de la insolidaridad, que mueren por miles de hambre cada día; a las víctimas del terror y la violencia; a los efectos de enfermedades todavía incurables; a los atemorizados; a los niños víctimas de un sistema tan injusto que les convierte en soldados al inicio de su adolescencia o les impulsa a la marginación. Éstas son las prioridades, lo quiera o no reconocer la inmensa maquinaria bélica y quienes la controlan. Sesenta años después de Hiroshima, existen más de 10.000 cabezas nucleares. ¿Cómo puede vivirse y disfrutar de esta radical realidad de la existencia con una amenaza de esta índole? Éstas son las prioridades de la inmensa mayoría que ha vivido secularmente aceptando los designios de los poderosos. Es necesario transitar ahora desde la uniformidad excluyente a la diversidad que incluye. Del unilateralismo al multilateralismo, al pluralismo participativo. De la historia del poder a la historia de la gente.

En Hago saber, Enrique Bardosa escribió estos versos: "Con esta autoridad que me proviene de ser hombre... / que lleva nombre simple y olvidable". Con esta autoridad, la gente dejará de acatar las decisiones que no emanen de un sistema realmente democrático a escalas local y mundial. Del mismo modo que necesitamos cada uno de nosotros tiempo para pensar, para hablar con los demás y, muy especialmente, con los que forman parte de nuestro entorno, ha llegado ahora el momento de una pausa para que todos comprendan que es en beneficio de la inmensa mayoría que debe tener lugar esta transformación, este cambio, que hoy se halla estancado. Tiempo para reflexionar y para leer. La Voz publicaba en su número del 7 de abril de 1936 las siguientes declaraciones de Federico García Lorca: "... el mundo está detenido ante el hambre que asuela a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa... El día en que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución".

Federico Mayor Zaragoza es copresidente del Grupo de Alto Nivel, designado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, que desarrollará la Alianza de Civilizaciones

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL GRAN RETO DE LA CUMBRE DE LA ONU

Juan Somavia

Hace cinco años fue suscrito el compromiso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas para tener un mundo mejor y más seguro en 2015. Ahora que la ONU realiza la Cumbre Mundial más grande de su historia es necesario enfrentar la verdad: hemos avanzado poco en el cumplimiento de esas metas.

No hemos hecho suficiente para reforzar los cimientos de la paz, que requiere de una reducción significativa de la pobreza a través del trabajo decente y el desarrollo de empresas capaces de generar empleo.

Está claro que las políticas recomendadas para lidiar con la pobreza, para lograr un mundo más seguro y satisfactorio, más próspero y equitativo, no producen los resultados esperados. Casi la mitad de la población del planeta sigue condenada a una existencia precaria, con menos de dos dólares diarios para su sustento. Y con frecuencia la disponibilidad de un empleo no es suficiente para escapar de la pobreza, el mundo está lleno de trabajadores pobres.

Dado que los logros alcanzados son escasos, estamos obligados a repensar y redimensionar nuestras políticas económicas y sociales, si es que queremos reducir a la mitad la pobreza para 2015. Al asumir esta responsabilidad debemos enfrentar la evidencia de que necesitamos generar trabajo para superar la pobreza.

Los individuos, sus familias y sus comunidades tienen derecho a esperar de quienes ostentan puestos de autoridad pública y privada las decisiones que les permitan tener una oportunidad justa de acceder a un empleo decente.

¿A qué nos enfrentamos? La realidad es que estamos creando pocos puestos de trabajo para atender a una fuerza laboral en crecimiento y a quienes son desplazados por la forma acelerada en la cual se manifiestan los cambios estructurales de la globalización. Estamos frente a una crisis mundial del empleo.

Es verdad que en los últimos años se han creado muchos puestos de trabajo, pero al mismo tiempo el desempleo a nivel mundial aumentó un 26% en los últimos 10 años. Esta cifra no nos debe hacer olvidar un problema aún mayor, el del subempleo, el de miles de millones de personas -en especial mujeres- sin acceso a empleos dignos que les permitan desarrollar su potencial productivo.

Además debemos considerar la situación de los jóvenes, a quienes el sistema no les está dando respuestas.

Así como nos referimos a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, podemos considerar a nuestros jóvenes como una Generación del Milenio. Son al menos 1.000 millones de personas que enfrentan la amenaza del desempleo o el subempleo en los próximos años. Aproximadamente el 40% de la población mundial tiene menos de 20 años en la actualidad. Y el 85% de los jóvenes viven en países en desarrollo donde muchos trabajan en condiciones de pobreza, agravadas por la falta de oportunidades.

La OIT estima que unos 86 millones de jóvenes no consiguen trabajo, lo que representa el 45% de los desempleados del mundo. La tasa del desempleo juvenil subió de 11,7% a 13,8% en la última década. En promedio, los jóvenes tienen tres veces más posibilidades de encontrarse desempleados que los adultos.

Por otro lado, millones de jóvenes no pueden permitirse el lujo de estar desempleados, y por eso trabajan durante largas jornadas a cambio de salarios muy bajos, tratando de construir su vida desde la economía informal.

El desafío es grande: ¿cómo vamos a producir empleos para los jóvenes si ni siquiera tenemos suficientes para los trabajadores adultos?

Datos recientes de la OIT demuestran que el crecimiento económico no se traduce en creación de empleo. En 2004, por ejemplo, se registró una tasa de crecimiento de 5,1% a nivel mundial, que resultó en un decepcionante aumento de 1,8% en el número de puestos de trabajo.

De aquí a 2015 unos 400 millones de personas se incorporarán a la fuerza laboral. Esto quiere decir que incluso si se lograra un crecimiento acelerado del empleo que produjera unos 40 millones de puestos por año, la tasa de desempleo bajaría apenas un 1% en 10 años.

Enfrentar el desafío mundial del empleo también requiere que los empleos sean de mayor calidad. La mayor parte de los habitantes del mundo en desarrollo viven y trabajan en el patio trasero de la economía de mercado, es decir, en la economía informal. Son trabajadores que encontramos en el campo, en la calle. Desprotegidos por la Ley, se ven obligados a subsistir con sus familias en condiciones precarias.

Sin embargo, no podemos rendirnos. Existen alternativas. La creación de oportunidades de trabajo decente a través del crecimiento, las inversiones y un aumento de la productividad es la mejor estrategia para enfrentar el desafío. Podemos poner en práctica nuevos enfoques que permitan a trabajadores pobres convertirse en trabajadores prósperos.

La pobreza genera una sensación de impotencia y falta de dignidad. Pero también es cierto que quienes viven en condiciones de privación tienen enormes reservas de coraje, ingenio, perseverancia y además se apoyan mutuamente. El simple hecho de seguir adelante a pesar de la pobreza, como hacen miles de millones cada día, pone en evidencia la resistencia y la creatividad del espíritu humano. Imaginemos lo que podríamos lograr si se liberaran estas reservas.

Iniciativas como la promoción de las empresas, que refuercen el poder de producción y consumo de la mayor parte de la población mundial, en especial de aquellos con ingresos más bajos, son fundamentales para ampliar y profundizar los mercados, lo cual a su vez permite aspirar a un crecimiento rico en empleos e inversiones.

¿Cómo podemos avanzar? Tenemos que empezar por cambiar los paradigmas y reconocer que el empleo, y la promoción de empresas generadoras de empleo, es el mejor camino para escapar de la pobreza. Para tener una economía estable y próspera, es necesario estimular la productividad y el poder de consumo de los ciudadanos.

El trabajo, sin embargo, es el eslabón perdido en los esfuerzos por combatir la pobreza. La mayor parte de las políticas recetadas en el mundo no consideran al empleo como un objetivo explícito, más bien se trata de un efecto deseable como resultado de las políticas macroeconómicas. Si bien es cierto que las políticas macroeconómicas son esenciales para alcanzar un nivel adecuado de crecimiento, es esencial garantizar que este crecimiento sea equilibrado y rico en empleos. Es decir, que permita crear la mayor cantidad posible de puestos de trabajo decente.

Este es un objetivo que estamos obligados a alcanzar. Debemos centrarnos en las inversiones y la iniciativa empresarial, el empleo, la generación de ingresos. Tenemos que buscar una globalización más justa, que beneficie a todos y no sólo a unos pocos. Necesitamos tener una visión de la estabilidad política y social basada en perspectivas de prosperidad para quienes pueden y están dispuestos a trabajar.

Cuando tantas personas hablan de la reforma de la ONU, es necesario recordar que tenemos por delante el desafío de reformar la vida real de los trabajadores y sus familias en todo el mundo.

Juan Somavia es director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

LA POBRE ONU

Eduardo Haro Tecglen

Cada vez que la ONU celebra algo lo examino, refunfuño y termino escribiendo una frase molesta: "Más vale que exista". Cada vez aprieto con menos fuerza en el teclado: cuando uno no está seguro de lo que dice escribe peor. Física y moralmente: esto es una unidad, como la del alma y el cuerpo (que no sé si lo son). La ONU cumple 60 años en esta Asamblea General: no sé si el mundo hubiera sido mejor sin ella, si sus miles de textos sirven para algo y, en fin, cómo hubiera sido el mundo. Adivinar el pasado es muy difícil. El hecho es que mirando hacia atrás, no sin un poco de ira, no se han visto más que crisis, guerras, hambre, amenazas y cosas de ese tipo. Empezó la ONU con África, matando a Lumumba, desplegando sus cascos azules, y África se ha acabado. Se fundó el Tercer Mundo con una asamblea y un decálogo en Bangkok, y ahora tienen más hambre que antes. Cayó el sistema comunista en países que todavía no han encontrado con qué sustituirlo, sobre todo la madrecita Rusia, a la que cada día atacan más nuestros distinguidos disertantes de la derecha. Estados Unidos dirige el mundo y arrasa lo que puede. La ONU estaba segura, como todo el mundo, de que Irak no tenía armas masivas, pero nos lo saltamos entre cuatro jinetes del Apocalipsis, y se sigue destruyendo Irak con una fe que merece mejor causa. Es posible decir que, salvo los países que perdieron la guerra, todos están peor que en el momento de la creación, cuando sus fundadores se felicitaron a sí mismos. Y yo venga a decir que más vale que sea así, que sería peor si no existiera. ¡Hombre, no! Esta ONU es tan horrible como lo fue la Sociedad de Naciones, que dejó el crecimiento del nazismo, la guerra de Abisinia (Etiopía) y la de España. Puede que sería mejor que se acabara la ficción, se declarase un mundo imperial -por favor, con otro emperador que no fuese Bush: es un mínimo de solicitud- y todos supiéramos lo que debíamos hacer. ¿Es difícil imaginar un mundo donde cada persona, cada país, supiera lo que debe hacer? Tendrían que meditar en ello los filósofos, y ya se ve cómo están: perdidos con sus fantasmas menores.

La información hará olvidar, felizmente, lo que digo. Cada país se lleva lo mejorcito: nosotros, al Rey. Supongo que hablará, y si habla es de la alianza de civilizaciones proclamada por Zapatero. ¿Mejor que si no existiera?

EDITORIALES Y OPINIONES EN LA PRENSA EXTRANJERA

El diario estadounidense The New York Times dedica editorial titulado: “La desaprovechada reunión en la cumbre de la ONU”. Señala que “la oportunidad, que se da una vez en una generación, para reformar y reanimar a la ONU se ha desperdiciado incluso antes de empezar. La responsabilidad de este fracaso es de todos. Pero los Estados Unidos, como país anfitrión y miembro más influyente de este organismo, soportan una parte considerable de la misma”.

The Guardian, de Londres: "Las Naciones Unidas fueron fundadas hace 60 años para representar las grandes ideas de la democracia que se unieron para combatir unidas el fascismo y para crear una mundo mejor. Desde entonces los cínicos no se cansan de decir que esta organización debería llamarse más bien "naciones desunidas". Desgraciadamente resulta realista prever que de no registrarse un milagro diplomático, en la mayor cumbre de todos los tiempos no se logrará cumplir con las metas autoimpuestas.  Naciones en desacuerdo se encargan de que la ONU que tiene un corazón de oro, cuente sólo con piernas de papel que no la dejan avanzar."

El vespertino francés Le Monde: "La gran reunión en Nueva York con seguridad no será más que la acumulación de discursos bonitos, pero no se logrará una verdadera decisión. Los intereses de las 191 naciones miembros de las Naciones Unidas son tan diversos que lograr un acuerdo para la reforma resulta muy difícil. Estados Unidos se opone a la ampliación del Consejo de Seguridad. Está dispuesto a aceptar posiblemente la entrada de Japón, pero no la de Alemania. La reforma del Consejo de Seguridad se aplazará para mejores tiempos. El gobierno de George Bush no busca la muerte de las Naciones Unidas. Lo que quiere es una organización que no le estorbe, y la actual situación le viene como añillo al dedo."

Libération, en artículo de Gérard Dupuy, bajo el titular: “Egoísmos”, se pregunta “para qué sirve la ONU. Para poco, dice Bush de quien se sospecha, y no sin razón, que quiere su fracaso. Para otros, sirve para molestar al Presidente estadounidense”.

El diario alemán Handelsblatt titula: “ONU, el final de un sueño“. Destaca que “el sueño europeo de una organización poderosa y supranacional no es compartido por la superpotencia Estados Unidos o por la superpotencia emergente China. La tan necesaria reforma de la ONU amenaza con acabar en una mini-reforma debido a los intereses estadounidenses y chinos”.

Kurier, de Viena: "El mando mundial está regido por intereses propios. Esto se aplica especialmente al caso de Estados Unidos y su actual administración. Para los estrategas neoconservadores de George Bush vale un lema simple: si los gremios de las Naciones Unidas respetan nuestros deseos bien. Si no lo hacen, también, pero entonces no nos comprometemos (véase protocolo de Kyoto) o resolvemos la tarea sin la bendición de la ONU (guerra de Irak). Pero también en Europa se cuecen habas. En vez de luchar por la presencia poderosa de la Unión Europea en el Consejo de Seguridad, Londres y París no quieren prescindir de sus mandatos. Y ahora también Berlín busca una oficina junto al East River. Aunque se entienden estas "luchitas" al final lo único que logran es paralizar a la ONU.  La reforma tan necesaria ha quedado olvidada, aún cuando era lo más importante. Con estructuras de la época de la posguerra y la Guerra Fría no se podrán solucionar los problemas del Siglo 21."

El diario italiano Corriere della Sera, bajo el título: “Cumpleaños triste para la ONU”, comenta que “no hay ningún acuerdo sobre el desarme. Según Annan, ha habido aguafiestas. El duro Bolton se convierte en el ‘ángel de las negociaciones’. Los Estados Unidos y la UE están más unidos de lo previsto. Enfrentamiento con Rusia, China y el Pakistán”. Añade que es “un melancólico otoño de la ONU: peleas entre ricos, abandonados los pobres”,

La Stampa, de Roma: "La cumbre de las Naciones Unidas estuvo a punto de fracasar, por lo que el saliente presidente de la asamblea general, Jean Ping, se vio obligado a presentar a los jefes de Estado y Gobierno un nuevo texto para su ratificación. Con este se reemplaza aquel texto sobre el que los estados miembros no lograron ponerse de acuerdo en seis meses de negociaciones. Al final se logró un acuerdo y la asamblea general lo aceptó. Con la participación del presidente estadounidense George W. Bush, y otros jefes de Gobierno la comunidad internacional decidirá durante esta jornada sí fracasará la tan deseada gran reforma de la ONU o si se creará la base para un nuevo inicio."

El portugués Diário de Notícias, en editorial titulado: “La ONU y la superpotencia”, subraya que “el problema de la ONU es básicamente con los Estados Unidos: conciliar su visión imperialista con el resto del mundo. La lección del Iraq apuntó la incapacidad que tiene la estructura de las Naciones Unidas para lidiar con los problemas de hoy”. Este mismo diario titula “Clima de divergencia marca la Cumbre de la ONU”. Manuel R. Ferreira señala que “quedó aplazada para diciembre la cuestión sobre el número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad y no hay certidumbre de que para entonces haya consenso”.

El diario venezolano El Universal recoge unas declaraciones del representante de este país en las Naciones Unidas bajo el título: “El proyecto de reforma de Naciones Unidas está viciado”. “Este proyecto constituye una imposición y tiene como objetivo transformar a la ONU en un ente multilateral al servicio exclusivo de las grandes potencias”, afirma el embajador Fermín Toro Jiménez.

Súplicas, López y la 'Buena Voluntad' de ETA

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 4:59, Categoría: ¿Se Negocia con ETA?

Rajoy ha afirmado lo que ya comentamos aquí: que el gobierno parece suplicar una tregua a los terroristas. López, también conocido como ‘Patxi Nadie’ ahora afirma no haber hablado de la buena voluntad de ETA… No hay nada nuevo bajo el sol…

LOS TITULARES

El Mundo: Rajoy arremete contra el Gobierno porque “está implorando una tregua a ETA”/ La “buena voluntad”, la del Gobierno y PNV/ Pumpido cree “próximo” el fin de ETA y elogia la acción judicial.

El País: Rajoy acusa al Gobierno de “implorar una tregua a ETA”/ Un miembro de EHAK sale de prisión tras abonar la fianza.

ABC: Conde-Pompidu secunda al Gobierno al afirmar que el fin de ETA “está próximo”/ Gadafi en España por voluntad propia/ La banda no mató en 2004 “porque no pudo” según la Memoria de la Fiscalía.

La Razón: Conde-Pumpido augura un final “próximo” de ETA por la presión policial/ Rajoy da por muerto el pacto anti-ETA tras la última negativa de Zapatero a convocarlo/ El Gobierno vasco pide “paciencia y discreción” para conseguir una tregua de ETA.

La Vanguardia: El Fiscal General del Estado ve cerca el final de ETA tras 27 meses sin víctimas mortales.

El Periódico: El Fiscal del Estado cree que el final de ETA está “próximo”.

Avui: El fiscal del Estado sostiene que ahora el fin de ETA está más cerca

LA INFORMACION

Mariano Rajoy afirmó ayer que "el Gobierno ha apostado por la negociación con ETA" y "da la sensación de que está implorando una tregua". A su juicio, hasta ahora no es ETA sino el Ejecutivo el que está haciendo "cesiones" unilaterales encaminas a un acercamiento. Rajoy sostuvo que "no tiene sentido decir que se ve buena voluntad en ETA tal como hizo Patxi López", pues la banda terrorista "ya ha declarado otras treguas y siempre lo hace cuando conviene a sus intereses".

Precisamente, el PSE-EE desmintió ayer que su secretario, Patxi López, se hubiese referido a ETA cuando afirmó que veía "buena voluntad" entre las "partes" en liza, ya que, según el departamento de prensa de los socialistas vascos, se refería a los gobiernos vasco y central, al PNV y al PSOE. El portavoz socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó de "dislate" que los populares critiquen a López "por algo que no ha dicho". Con anterioridad, el portavoz popular en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, consideró "aberrante" que se diga que "una banda asesina da muestras de buena voluntad". Sin duda la culpa como siempre es del mensajero.

ARTICULOS DE OPINION

El precio de la tregua”, Isabel San Sebastián. EL MUNDO. Asegura que la coincidencia en el tiempo de la negociación del Estatuto catalán y del mal llamado “proceso de paz” responde a la reunión de Perpiñán en la que ETA cedió a Carod el papel estelar en el empeño común de demoler la Constitución y con ella a España. La displicencia con la que el presidente del Gobierno se ha declarado dispuesto a equiparar los términos “nación” y “nacionalidad” en un mensaje inequívoco destinado a los encapuchados. La campaña desatada contra la AVT y su presidente pretende silencia la voz que con más fuerza denuncia la pretensión de hacer tabla rasa de los crímenes etarras y sacar a la calle a terroristas que chorrean sangre.

“El impuesto”, David Gistau. EL MUNDO. Subraya que “Si, perdida la fortaleza, cedemos para que no haya muertos, es que estamos pagando el impuesto revolucionario; es que nos rendimos a una amenaza”.

“¿Una justicia vasca?”, Iñaki Ezquerra. LA RAZÓN. Apunta que negociar con ETA equivaldría a una traición no sólo a los muertos sino también a los vivos y esa traición no sólo abarca a la negociación con la banda terrorista sino con el PNV. Critica la demanda nacionalista y socialista de una “Justicia independiente”, que supondría una huida sin precedentes de docenas de miles de ciudadanos. La diáspora que gracias a ETA se ha ido acrecentando a lo largo de tres décadas hasta engrosar una cifra que rebasa los 200.000 exiliados podría ser superada en el mismo instante en que la ciudadanía que no es nacionalista se percatara de que había abierto la veda judicial contra ella. Una “Justicia independiente en Euskadi” llevaría implícita la inculpación procesal y progresiva de toda la oposición al nacionalismo y la rendición incondicional del constitucionalismo hoy resistente.

Conde Pumpido y el Final del Terrorismo

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:54, Categoría: ¿Se Negocia con ETA?

Como era previsible Conde-Pumpido llena los periódicos del día tras su discurso que pudieron leer ayer en estas páginas.

LOS TITULARES

El País: El Fiscal General aventura un próximo final de ETA en la apertura del año judicial/ La evolución de la criminalidad rompe la tendencia alcista

El Mundo: Hernando reivindica el “papel crucial” del Supremo en la reforma judicial que prepara el Gobierno/ Pumpido asegura que el juicio del 11-M se hará en un plazo razonable.

ABC: Hernando defiende el papel del Supremo como “único intérprete” del ordenamiento jurídico/ Ligero descenso del número de delitos, por segundo año consecutivo.

La Razón: Hernando: El “reparto de funciones” no puede afectar a la supremacía del Supremo/ Baja la criminalidad pero se disparan los delitos cometidos por menores.

LA INFORMACION

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, se mostró ayer "esperanzado" ante un "próximo final" ETA como consecuencia del debilitamiento de la banda terrorista gracias a la acción "legislativa, policial y judicial". Durante su discurso en la ceremonia de apertura del curso judicial (que les hemos ofrecido íntegro) Conde-Pumpido resaltó que "en el momento actual se alcanzan 27 meses sin atentado mortal alguno", aunque indicó que sí se han perpetrado atentados "menores", además de actos de terrorismo callejero. No obstante, el fiscal del Estado señaló, según refleja LA VANGUARDIA, que "no bajará la guardia" ante la banda pese a las actuales expectativas.

En su discurso, Conde-Pumpido destacó que el combate contra el terrorismo islamista, sobre todo tras el 11-M, "no ha obstaculizado el extraordinario nivel de eficacia policial y judicial frente al terrorismo de ETA".

ABC considera que con sus manifestaciones "el fiscal general avala la tesis del Gobierno", mientras que LA RAZON señala que Conde-Pumpido "también se apunta" al "próximo final" de ETA.

Los diarios resaltan que el Rey eludió pronunciarse sobre las informaciones periodísticas respecto a una hipotética tregua de ETA, recordó que este asunto es responsabilidad del Gobierno y concluyó: "Lo que sea por el bien de España".

Por su parte, el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, declaró ayer, en los pasillos del Congreso, que comparte con el fiscal general del Estado una "lectura positiva" del "horizonte irrenunciable" que supone el final del terrorismo. Asimismo, el ministro expresó el "respeto" del Ejecutivo por las decisiones de los jueces, después de que la Audiencia Nacional haya dejado en libertad sin medidas cautelares al secretario general de LAB, Rafael Díez Usabiaga.

LOS EDITORIALES

“Eficacia antiterrorista”, EL PAÍS. Es muy probable que la ausencia de atentados mortales sea un efecto derivado de la presión de Batasuna, cuya aspiración de ser relegalizada depende de su capacidad para convencer a ETA de que se retire. Se trata de un efecto no previsto por la Ley de Partidos, derivación a su vez del Pacto Antiterrorista. El reconocimiento que hizo ayer Conde-Pumpido ala eficacia policial y judicial, implica un reconocimiento de la política antiterrorista iniciada por el PP y secundada por el PSOE. Asegura que por ello está fuera de lugar la contraposición por parte del PP entre derrota de ETA y abandono de la violencia por parte de la banda: si hoy es posible acercar el fin de ETA desde la política es porque iniciativas legislativas como la Ley de Partidos, unidas a la eficacia policial, han llevado al mundo etarra a plantearse la posibilidad de renunciar a la estrategia político-militar y pasar a defender sus ideas pacíficamente. Señala que tampoco tiene sentido la pretensión de los partidos nacionalistas de aliviar la presión sobre Batasuna derogando la Ley de Partidos y haciendo concesiones en política penitenciaria.

“¿Actúa la Fiscalía en defensa de la Ley o en busca de la tregua?”, EL MUNDO. El diario afirma que Zapatero tiene derecho a intentar la exploración de todos los caminos legales que lleven al fin del terrorismo etarra, pero bajo ninguna circunstancia uno de esos caminos puede ser el de distorsionar las reglas del Estado de Derecho para favorecer un clima que plazca a ETA, con guiños procesales de la Fiscalía destinados a estimular unos contactos desconocidos incluso por el principal partido de la oposición. Las expectativas de tregua han aumentado, el problema es que para llegar hasta aquí hay demasiados indicios de que Conde-Pumpido se ha estado prestando a utilizar la Fiscalía como instrumento, adecuando la interpretación de la legalidad en función de lo que en cada momento podía favorecer el proceso.

“El fiscal allana el camino”, ABC. Indica que el año judicial comienza con la Justicia como víctima de una tensión entre el deber de aplicar las leyes y perseguir a los delincuentes, por un lado, y el interés del Gobierno por moverse libremente, sin la presión jurisdiccional, en un escenario en el que pueda manejarse con formaciones políticas que están disueltas por ser parte de ETA y con personas que están procesadas o imputadas por pertenencia a esta organización terrorista.

“Los jueces y la negociación”, LA RAZÓN. Ante la hipotética tregua de ETA, denuncia que desde el Gobierno se apoye abiertamente la tesis de que la Justicia debe estar sometida a las “circunstancias históricas”, frase de viejos resabios dictatoriales con la cual se justificaba el sometimiento de los jueces al poder político. El PSOE ya quiso enterrar hace años a Montesquieu y se diría que quiere volver a intentarlo para allanar el camino de su negociación con ETA. Es de sobra elocuente el entusiasmo con el que el que Gara ha recogido y comentado esa tesis de la Justicia y los jueces supeditados a la coyuntura histórica.

“No hay que bajar la guardia”, LA VANGUARDIA. "Los jueces no pueden estar al albur de eventuales negociaciones políticas, sino que deben cumplir y hacer cumplir la ley". Los 32 atentados perpetrados por ETA el año pasado causaron 27 heridos, por lo que no permiten bajar la guardia.

“Innecesaria polémica”, EL CORREO. La constatación irrefutable de Conde Pumpido "añade unas innecesarias gotas de polémica al dañino debate sobre una posible negociación entre la banda terrorista y el Gobierno".

Hernando defiende el papel del Supremo como "único intérprete" del ordenamiento jurídico

Por El Observador - 26 de Septiembre, 2005, 4:50, Categoría: General

Ayer les ofrecimos la intervención íntegra de Conde-Pumpido en la apertura del año judicial. Hoy añadimos la del Presidente del Tribunal Supremo que se opone a uan justicia autonómica que no llegue al Supremo. El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Francisco Hernando, reclamó ayer, con motivo de la apertura del año judicial, que se dote a la jurisprundencia de una mayor fuerza vinculante para con los jueces y con los tribunales, lo que evitaría, a su parecer, "la constatable presencia de resoluciones judiciales contradictorias en España" y la progresiva deslegitimación de la Justicia ante los ciudadanos. En su discurso, Hernando se refirió al Tribunal Supremo como el instrumento más perfecto y el único garante de la unidad en la interpretación de la Ley con la que cuenta el Estado de Derecho.

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPREMO EN ACTO DE APERTURA DE TRIBUNALES

Martes, 13 de septiembre de 2005

Majestad:

Un año más la Justicia española se honra con Vuestra presencia en este solemne acto de apertura de Tribunales. Sabéis, Majestad, que para nosotros es un acto de especial significación. Estas mis primeras palabras deben ser, por tanto, de saludo y agradecimiento.

El año recientemente transcurrido ha sido complejo para nuestra Justicia. No sólo ha seguido aumentando la litigiosidad como en los años anteriores, y ganando en complejidad, sino que, como los ciudadanos en su conjunto, hemos tenido que adaptarnos a unas transformaciones sociales que se suceden a velocidad de vértigo y a un orden, tanto nacional como mundial, sujetos a fuertes tensiones, y que, en ocasiones, han exigido respuestas procedentes del Poder Judicial español.

Permitidme por ello, Majestad, que desde aquí felicite a Jueces y Magistrados por el intenso esfuerzo desplegado en el año que concluye. Un año en el que hemos hecho frente a aquel aumento de la litigiosidad con un incremento significativo de nuestra capacidad de resolución; una capacidad de esfuerzo y decisión que ya en los ejercicios anteriores se encontraba en cabeza de los Poderes Judiciales del mundo. De hecho, el año recientemente concluido los Jueces y Magistrados de España resolvieron más asuntos de los que entraron, lo que ha supuesto una reducción de los asuntos pendientes.

Quiero dar por otra parte desde aquí la bienvenida a cuantos compañeros se han incorporado a la carrera judicial en este año. Como les dije en el acto de entrega de despachos, han optado por el desempeño de una de las funciones más complejas pero también más elevadas y formativas que pueden ser arrostradas por cualquiera. Quiero también, cómo no, despedirme de aquellos compañeros que han alcanzado la jubilación y el merecido descanso, y felicitarme por el lujo que para los ciudadanos y para todos nosotros comporta el poder beneficiarnos del trabajo de todos aquellos otros que han pasado a la condición de Eméritos.

Nos invade, por otra parte, el dolor por el fallecimiento de algunos de nuestros queridos compañeros. Para todos los fallecidos nuestro más afectuoso recuerdo, y para sus familias un cálido abrazo.

Es tradición antigua, Majestad, que estas palabras no se limiten a ser una dación de cuenta del ejercicio concluido o una exposición del contenido de la Memoria, sino que, aprovechando la solemnidad que nos otorga Vuestra presencia y la del Pleno de este mismo Tribunal Supremo, así como de lo más relevante de la comunidad jurídica de España, se detengan en alguna de las cuestiones del mundo del Derecho que se estiman de mayor interés en cada momento.

Deseo por todo ello referirme hoy a un área en la que las posiciones de los juristas están importantemente polarizadas y donde existen escasas posibilidades de concertación. Con todo, se trata de un terreno que se revela crucial para los ciudadanos, para su seguridad jurídica, para su igualdad ante la ley... y que resulta fundamental para el desarrollo económico de nuestro país. Se trata de un área de parte de la cual a poco que agucemos nuestros oídos nos llegarán reiterativas demandas de transformación. Por eso, pese a sus dificultades, creo llegado el tiempo de ocuparnos, desde el Poder Judicial, de esta cuestión.

Me quiero referir en estas palabras al Tribunal Supremo. A nuestro máximo órgano jurisdiccional. Al único garante, desde luego, de la unidad en la interpretación de la ley, pero también al custodio de la igualdad sustancial de los derechos fundamentales de los ciudadanos; al instrumento más perfecto con el que contamos en garantía de coherencia y armonía en un Ordenamiento Jurídico complejo como el nuestro; al papel insustituible que el Tribunal Supremo juega para la certeza del derecho y la seguridad jurídica, y con ello para el desarrollo de nuestro país; y a la garantía de la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Pero especialmente me interesa referirme en estas palabras al papel clave que debe jugar nuestro Tribunal Supremo ante el hecho no infrecuente de la aparición de Sentencias contradictorias procedentes de los distintos Juzgados y Tribunales para hechos sustancialmente idénticos y para los que el derecho objetivo aplicable resulta ser también el mismo.

Para afrontar este análisis no navego desde luego solo, ya que destacados sectores de la doctrina científica comparten mis inquietudes. Lo mismo sucede con los propios Jueces y Magistrados, buena parte de los cuales se muestra disconforme con un estado de cosas que estiman mejorable. También los abogados, pieza principalísima de la justicia, están trabajando a través de sus Colegios sobre todo ello, justamente ahora. Pero sé, sobre todo, que buena parte de los ciudadanos también comparten mi percepción, cosa que me da especial fuerza para seguir adelante.

Por supuesto me interesa primordialmente que tomemos en este particular las decisiones que sean más eficientes para el desarrollo de la vida de los ciudadanos y para la plenitud de sus derechos subjetivos. Pero también me interesa, en grado no escaso, hacer frente al estado de deslegitimación que sobre los Jueces proyecta, inmerecidamente, una realidad que es difícil que sea comprendida por los ciudadanos aunque derive de la naturaleza del sistema. Y me interesa combatir la muy errada percepción ciudadana de que los Jueces, aunque formalmente sujetos al imperio de la Ley, luego, en la práctica, se suelan conducir con dosis no escasas de subjetividad.

Pero que el problema de la dispersión de las resoluciones judiciales existe en realidad se hace evidente a partir de una pluralidad de parámetros y de indicios. Las prospecciones realizadas entre los ciudadanos individualmente considerados o sobre el mundo de la empresa son, por ejemplo, contundentes al respecto. Las distintas propuestas de mejora de la justicia, sabedoras de la situación del cuerpo sobre el que actúan, se detienen sin excepción en las necesidades de incrementar la certeza, la seguridad jurídica, la igualdad ante la ley, y, en suma, la previsibilidad de las resoluciones judiciales. También algún indicio significativo, como las tasas de revocación de las resoluciones judiciales parecen aconsejar la profundización en este ámbito de reflexión. El mismo legislador camina últimamente en esa misma dirección. El Tribunal Supremo nos lo ha afirmado en alguna resolución paradigmática y reiteradamente en otros documentos de reflexión generados en su propio seno. A la hora de redactar estas líneas existe un anteproyecto de Ley Orgánica para la reforma de la también Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985 en el que se pretende intensificar los efectos vinculantes de la jurisprudencia justamente en la línea que aquí se defiende, etc.

Evidentemente este fenómeno tiene unas causas que son claras y manifiestas junto a otras que son más complejas o difusas. Entre las primeras conviene constatar que la institución del proceso, a través de la cual se imparte la Justicia y donde el Juez ocupa una posición “de tercero” ajeno al litigio, produce necesariamente verdades procesales que son configuradas por las pruebas que se aporten o se soliciten por las partes. Verdades procesales que pueden coincidir o no con las finales, absolutas o materiales, o con otras a las que se pudiera haber llegado en pleitos distintos en virtud de pruebas diferentes. Esas verdades procesales diversas provocan, pues, soluciones judiciales distintas sobre hechos que, desde fuera, para los ciudadanos, parecen ser los mismos. También el principio procesal de congruencia y la necesidad de resolver, acotadamente a las pretensiones de las partes, los litigios puede dar lugar a pronunciamientos judiciales distintos pese a que el Derecho aplicable parece ser el mismo. El propio contenido de los argumentos de apoyo a sus pretensiones por los litigantes aboca, consciente o inconscientemente para el juzgador, a enfoques de la cuestión a resolver que raro será que no se traduzcan en decisiones dispares.

Pero es en los contenidos y resortes que actúan en la decisión judicial, al aplicar el Ordenamiento jurídico a un caso concreto, donde reside, en mi opinión, el epicentro del fenómeno al que me refiero.

Pues bien, es claro que a estas alturas casi nadie puede defender en serio que la aplicación de las normas jurídicas no sea más que una subsunción lógica bajo premisas mayores formuladas abstractamente; cosa sobre la cual cabe añadir que tampoco es defendible con seriedad que esa misma operación sea además automática y sin márgenes de apreciación. Y sin embargo, pervive aún un estado de opinión generalizado, tanto en los ciudadanos como en los juristas, que niegan esos márgenes de apreciación del Juez a la hora de aplicar la ley, o que reducen tales márgenes a una vergonzante evidencia que debe ser ocultada. Se trataría para ellos de una realidad vedada a toda acción racional de reducción a la uniformidad ya que estaríamos ante patologías del sistema a las que o bien habría que escarnecer o bien que ocultar, pero nunca trabajar sobre ellas abiertamente.

La “llamada “premisa fáctica” –por empezar por aquí- en modo alguno es, en contra de lo creído durante largo tiempo, punto de partida de nada sino, bien al contrario, consecuencia final de una escala de juicios, fruto de inferencias racionales y de percepciones a veces personalísimas obtenidas a partir de los materiales probatorios presentes en el proceso. Es más que evidente que aquí, en la convicción judicial que se alcanza por efecto de la prueba, reside un arbitrio de difícil reducción.

Más complejidad tiene sin embargo la llamada “premisa normativa”.

Es de toda obviedad, primero, que un Tribunal tiene que indagar sobre el verdadero significado de los conceptos y vocablos utilizados por el legislador - en algunos casos no definidos con la suficiente claridad- y concluir la interpretación que de la norma deba extraerse. Pues bien, aun dentro de este ámbito, aparentemente acotado, la opción por un criterio interpretativo determinado (literal, histórico, sistemático, teleológico, sociológico) puede dar lugar tanto a una consecuencia como a su contraria. Aquella opción, en principio fundamentalmente mecánica, alumbra sin embargo una gama importante de alternativas de decisión, fiadas hoy al criterio del Juez.

Ante una norma clara en sus términos, pero que no perfila de manera absolutamente agotadora el área de realidad que pretende ordenar, el juzgador tiene la obligación de suplir todos esos contornos de indeterminación. Así se observa, desde luego, cuando el legislador utiliza los llamados conceptos jurídicos indeterminados o incluye en los preceptos elementos normativos del tipo.

En tercer término, el Juez puede tener que actuar el rellenado de las lagunas que un Ordenamiento Jurídico, que se ha de presumir completo, puede sin embargo albergar. La elección del lugar de donde se obtengan los materiales para tal rellenado, es una decisión no escasamente abierta en opciones.

Pero es, a mi juicio, de la amplitud y complejidad de los Ordenamientos, y de modo acusado del nuestro propio de donde derivan mayores márgenes de decisión para los Jueces. Veamos. Con frecuencia tenemos que operar sobre distintas normas jurídicas, a veces en régimen concursal. En otras ocasiones normas, desde ángulos diferentes, regulan un mismo ámbito material o soporte físico. Nuestro Ordenamiento es además complejo, y los canales comunitario, estatal, autonómico y local operan con decisión. Pues bien, ciertamente la detección de la norma aplicable, cosa no siempre fácil, la depuración de las confluencias normativas, la elección de unas normas y la correlativa postergación de otras, debe producirse a través de sistemas o dinámicas previstos por el propio ordenamiento jurídico. Pero son técnicas complejas y en modo alguno automáticas.

El principio de jerarquía normativa puede también obligar a elegir unas normas y despreciar otras, en función, también, de la interpretación de que ellas se haga y de la final constatación –lo que alberga otro juicio sobreañadido- de efectiva contradicción entre ellas. Las derogaciones, explicitas o implícitas, y en especial cuando se producen a través de normas, como las Constitucionales, notablemente abiertas e interpenetradas de valores y opciones políticas, complican la labor, y desde luego excluyen todo automatismo.

Pues bien, todos estos pasos entrañan, por sí mismos, dificultades. En cada uno de ellos, en cada nodo de la red del razonamiento judicial puede ser elegido un camino u otro. Y todo ello, en definitiva -quiero insistir hasta la saciedad- en régimen de pleno respeto por el Juez al ordenamiento jurídico y sus resortes; en casos que en modo alguno están teñidos de elementos ideológicos que hagan pensar en influencias extrasistémicas y, por tanto, con un respeto no discutible al deber de única sujeción al imperio de la ley previsto en nuestro Texto Constitucional.

Los propios contornos imprecisos de algunas normas, ora por decisión consciente del legislador, ora por falta de rigor en el empleo de los conceptos, ora por el uso de fórmulas transaccionales derivadas de la necesidad de alcanzar los consensos políticos (que abocan a la utilización de términos concientemente confusos, desdibujados o polisémicos) obligan con frecuencia al Juez a suplir decisiones que el legislador no quiso en su momento afrontar.

Pues bien, en todos estos pasos el Tribunal Supremo debe jugar un papel crucial. Un papel más complejo, pero también mucho más útil, que el que derivaría sólo de su decisión sobre cuál sea la más recta hermenéutica de un preciso precepto o la opción por una técnica interpretativa. La fijación, en definitiva, del criterio correcto, la elección del itinerario en cada uno de los nodos de esa red, el trazado de la hoja de ruta por la que moverse, para todos y cada uno de los casos en los que ese mismo camino deba ser seguido en el futuro, es una de las más principales tareas que debe asumir la jurisprudencia en los complejos ordenamientos modernos.

Estas no son todas, aunque a mi juicio sí las más importantes o estructurales causas productoras de contradicción de las resoluciones judiciales. Existen obviamente otras, aunque su mensuración resulta también problemática, como es el exceso de carga de trabajo y la extrema concentración de litigiosidad en determinadas áreas y juzgados. Y ello ocurre tristemente además, con frecuencia, en las fases iniciales de la vida profesional de los Jueces, es decir en aquellas en las que precisamente deberían tener más tiempo para su propia reflexión, para la solución pausada de los litigios y para complementar su formación. No puedo al respecto sino ratificar, como una y otra vez vengo haciendo, lo inaplazable del diseño legal de una nueva planta judicial. Un diseño que permita redistribuir racionalmente la carga global de trabajo y la puesta en relación rigurosa del tipo y complejidad de la litigiosidad de un área determinada con el Juez o Magistrado más idóneo por su experiencia y formación para atenderla.

Debo referirme ahora a la motivación de las sentencias y a la argumentación jurídica. El florecimiento de la doctrina en el preciso aspecto de la argumentación jurídica, como técnica de motivación y justificación de las resoluciones judiciales o de construcción de escritos e intervenciones forenses durante los últimos años ha sido desde luego manifiesto. Y lo ha sido hasta el punto de que nos ha dotado a los juristas de rigor y cientifismo en nuestros procesos argumentales; un área en la que con frecuencia actuábamos como verdaderos artesanos. El Consejo General del Poder Judicial, siempre sensible a las transformaciones del Derecho, ha sabido entender prontamente el reto que suponía entrar con decisión en este preciso ámbito de la formación de los Jueces en las técnicas de la argumentación.

Pero, dicho esto, sí quisiera reaccionar aquí contra una línea de pensamiento que de alguna manera parece querer hacer bascular el centro de gravedad del sistema de Justicia desde la sujeción al imperio de la ley hacia la siempre inconcreta capacidad de pacificación de un determinado proceso argumental. Una capacidad que siempre quedará fiada al acierto o al azar, y que siempre será dependiente de la peculiar mentalidad y la predisposición a ser convencido que posea el lector de los argumentos.

Entre las consecuencias del fenómeno de la dispersión y contradicción de las resoluciones judiciales debo referirme, desde luego, a las que venimos calificando de confirmatorias. Entre ellas se cuenta por supuesto la mayor riqueza de análisis sobre un mismo problema, como fruto de las diferentes perspectivas que sobre el mismo pueden confluir. En este sentido coincido con todos aquellos que afirman la permanente existencia de un diálogo, entre los Jueces inferiores y el Tribunal Supremo, en el que cada cual aporta sus reflexiones, análisis y perspectivas, y que abunda en beneficio del hallazgo de mejores conclusiones finales.

También es patente que la jurisprudencia no debe -no puede petrificarse y que la aparición de sentencias que contengan líneas de decisión distintas a lo que pudiera ser una única doctrina legal favorece su evolutividad y también su gradual acomodación a una realidad social que tampoco detiene, ni por un instante, su evolución.

Pero lo que no está tan claro, en mi opinión, es que todos esos efectos favorables no puedan conseguirse por otras vías más fecundas y menos problemáticas que la contradicción de resoluciones. Vías que también puedan ser entendidas mejor por los mismos ciudadanos. Cabe imaginar por ejemplo lo fructífero de la instauración de un sistema de prejudicialidad en el que el órgano inferior pueda plantear respetuosamente al Tribunal Supremo las posibilidades de reconsiderar su doctrina y las razones que abonarían semejante decisión, en lugar de resolver definitivamente el litigio en contra del criterio ya señalado plenamente.

Cambiando desde este plano positivo al negativo, desde una perspectiva de costes resulta difícil cuantificar la incidencia que un determinado grado de inseguridad jurídica tiene sobre el sistema económico en su conjunto. En realidad, si arduo resulta explorar los costes indirectos generales de un sistema de Justicia imperfecto más aún lo será deslindar la participación que tiene en esos mismos costes la relativa incerteza derivada de las resoluciones contradictorias. Sí puedo referirme globalmente a los informes confeccionados por el Banco Mundial, en los que se ha expresado que la presencia de un sistema judicial imperfecto constituye un serio obstáculo para el florecimiento de la actividad económica.

Por otra parte, aunque también resulte incuantificable en sus consecuencias precisas, es notorio que los “rating” elaborados por instituciones financieras u otras entidades internacionales, en los que se evalúa la solidez económica e institucional de los distintos países, y desde luego la Justicia, tienen una influencia evidente en las decisiones inversoras procedentes del exterior.

También imposible resulta cuantificar el impacto de un cierto estado de incertidumbre con respecto al resultado de los litigios sobre la percepción ciudadana de la salud de nuestro sistema de Justicia y, por tanto, también concluir sobre su potencial deslegitimador. En todo caso parece que una y otro pueden ser potentes, como ahora se verá.

De lo que no cabe duda es que un estado de dispersión o de imprevisibilidad de las Sentencias resultaría difícilmente compatible con el principio de igualdad ante la ley garantizado en nuestro texto constitucional, con el principio de seguridad jurídica también en ella recogido, y que en buena medida esa misma situación supondría una cierta quiebra de alguno de los complejos perfiles que ostenta el principio de unidad jurisdiccional.

En un orden más concreto, las exigencias de certeza y previsibilidad de las consecuencias de nuestros actos adquieren una significación especial en el derecho sancionador, y, por tanto, sobreañaden elementos de preocupación cuando la incertidumbre aparece. Todo ciudadano tiene así derecho a saber, con nítida precisión, si un hecho es o no lícito, incluso si es o no delito; si un tipo específico se integra con tres o con cinco requisitos. A las exigencias notorias de la ley sancionadora previa y cierta, en las que tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitucional han aterrizado con profusión, deben añadirse factores no menos intensos en la exigencia de certidumbre de parte del aparato judicial. Paralelamente se hace imperativo resaltar la importancia que tiene que el Tribunal Supremo, con efectos en todo el territorio nacional, pueda pronunciarse con eficacia y autoridad en orden a la unidad, coherencia y certeza del derecho punitivo generado por el Estado, es decir con independencia de cuál sea el reparto de funciones que se establezca con los Tribunales Superiores de Justicia.

Al referirme hace unos instantes a la necesidad de constatar de manera metódica la precisa situación que alcanza la dispersión y contradicción de los pronunciamientos judiciales en nuestro país a partir de hechos y normas sustancialmente idénticos -y por ello a la necesidad de superar las tentaciones de trabajar al amparo de puras intuiciones- me refería a la inexcusabilidad de pulsar la opinión de los ciudadanos. Ciertamente, he de indicar sin demora que “opinión pública” no es sinónimo de verdad absoluta. Las creencias extendidas de los ciudadanos pueden ser, en ocasiones, apresuradas o responder a condicionamientos externos carentes de rigor. Pero aún en esos casos límite - que se me antojan ciertamente extraños- los responsables públicos nunca podemos perder de vista que trabajamos para esos mismos ciudadanos; de manera que la opinión que alberguen, errada o no, ha de ser el norte que oriente nuestras reformas o, en caso contrario, que extreme nuestros esfuerzos de explicación.

Pues bien, el último barómetro (el noveno) confeccionado por el Consejo General del Poder Judicial ha arrojado conclusiones llamativas, preocupantes incluso, sobre las cuestiones que en él se formulaban, y en concreto sobre hasta qué punto los ciudadanos estiman que las decisiones judiciales no son razonablemente homogéneas, no resultan suficientemente previsibles y sobre cómo el sentido de la decisión depende del Juez que a uno le corresponda en cada caso. Un estudio sobre la evolución de la opinión ciudadana en los últimos años sobre este punto añade factores de preocupación al asunto.

Esta realidad y este estado de opinión ciudadana viven además en una situación actual o de lega data en el que aparecen estudiosos que afirman que la jurisprudencia ni vincula ni debe vincular, otros que dicen que la vinculación ya existe, de modo que nada debe ser añadido, y algunos más que afirman la presencia de esa falta de vigor actual pero que, a cambio, debería iniciarse una firme andadura en tal dirección. Y para mayor complicación conviven pronunciamientos del mismo Tribunal Supremo en los que tanto se formulan quejas sobre las efectivas contradicciones judiciales, otros en los que parece relevarse a los Tribunales inferiores de seguir la doctrina jurisprudencial, como ocurre en la STS (Sala Primera) de 5 de marzo de 1991, y otros, contundentes por demás, en la dirección justamente opuesta. En este último sentido tiene una importancia capital la reciente Sentencia de 18 de enero de 2005, de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, dictada en un procedimiento de responsabilidad patrimonial por error judicial. Pues bien, esa Sentencia, tras indicar que “la cuestión estriba en determinar si puede considerarse error judicial, a los efectos de la responsabilidad (…) la inobservancia de la doctrina legal establecida en recurso de casación en interés de la Ley”, afirma que: “el carácter vinculante de la doctrina legal para los Jueces y Tribunales inferiores en grado de este orden jurisdiccional es, desde luego, incuestionable a tenor (...) de la propia finalidad del recurso de casación en interés de Ley que atiende a la preservación del principio de seguridad jurídica”. Por consiguiente – termina- era “obligado para el Juzgador de instancia seguir la interpretación realizada por la sentencia de esta Sala”…

Y si la ciencia de derecho y la misma jurisprudencia resultan desacordes en este punto, es llano que los mismos Jueces dudarán si están vinculados o no a la jurisprudencia, si lo están con un título de adherencia fuerte o por el contrario por otro débil, y lo harán también sobre qué deben hacer cuando su criterio jurídico (asentado desde luego en el mejor deseo de hacer justicia para el caso concreto) les sugiere que deben resolver en sentido distinto al trazado por la jurisprudencia o, en ocasiones, al sustentado por el Juez del despacho contiguo.

Es más, por ese reduccionismo de ideas y conceptos tan al uso y por aquella natural tendencia al pensamiento negativo, el ciudadano o el jurista pueden llegar a pensar que existe una verdadera y cierta “rebelión” de los Jueces frente a la jurisprudencia. Pues bien lo que existe, en mi opinión, es una manifiesta indefinición del título de vinculación de los jueces ordinarios para con esa misma jurisprudencia.

Entiendo por ello que buena parte de las soluciones al actual estado de cosas se alcanzarían dotando en efecto a la jurisprudencia de fuerza vinculante para Jueces y Tribunales. Una fuerza que no puede limitar sus efectos a la mera posibilidad, como hoy ocurre, de interponer recurso de casación por el motivo de la infracción de doctrina jurisprudencial. Ese resorte ya lo conocemos y ha acreditado su ineficacia. Provoca además el aumento de la litigiosidad y colapsa el Tribunal Supremo. Deja también en estado de desigualdad a todos aquellos otros que por cualquier causa no pueden acceder a la casación. Minora la efectividad de la supremacía del Tribunal Supremo. Afecta, como he dicho, una unidad de acción del poder judicial que es parcial materialización del principio de unidad jurisdiccional. Y por último, resulta inaceptable en términos de costes para el usuario de la justicia.

Tampoco se ha revelado eficaz asignar a la jurisprudencia ese efecto vinculante difuso que se asigna a la autoridad y plausibilidad que alcancen en cada caso sus razonamientos. Sin olvidar que esa auctóritas existe ya, y sin olvidar tampoco que es un anhelo por el que sin desmayo debemos trabajar todos los días en el Tribunal Supremo, lo cierto es que la calificación de esa misma “autoridad” en cada caso, por su subjetividad, se hace inconciliable con las exigencias de igualdad y certeza en un mundo en el que las relaciones jurídicas son volátiles y masivas.

La decisión de dotar de valor vinculante a la jurisprudencia no supondría en modo alguno, en mi opinión, atribuirle el carácter de fuente del derecho. De hecho creo que ni siquiera éste debe ser el debate. Aunque si debiéramos de entrar en él por un instante yo diría que la jurisprudencia continental ni es ni debe ser fuente del derecho. No puede ser un nuevo manantial, una nueva corriente al margen del sistema de legitimación democrática de la ley y a través de la cual se introduzcan reglas en el Ordenamiento Jurídico. La jurisprudencia será sólo un mero recurso o procedimiento de filtrado, depurado -y sobre todo de navegación- dentro esos mismos cursos ordinamentales que ya habían sido introducidos por las fuentes propiamente dichas. Y es que nada distinto, nada nuevo, nada que no haya sido puesto previamente en el Ordenamiento por las fuentes del derecho en sentido propio debe aportar la jurisprudencia. Y desde luego, frente al canal de validez de la ley como expresión de la voluntad popular no pretendo, en modo alguno, añadir uno nuevo externo o corporativo. Quien afirme tal cosa no habrá entendido el alcance de mis palabras.

En cuanto a los fines buscados para incrementar la vinculatoriedad de la jurisprudencia no estaría reforzar, por esta indirecta vía, ningún signo visible de supremacía del Tribunal Supremo. Menos aún se trataría de hacer prevalecer el principio jerárquico, como valor en sí mismo, y de allanar cuantos obstáculos puedan interponérsele. Aquella opción no es un añadido institucional para mayor gloria de nadie. Estamos ante un atributo estrictamente funcional, vinculado a la igualdad ante la ley, a la certeza del derecho y a la previsibilidad de las resoluciones judiciales.

Como colofón a mis palabras creo importante indicar que aquella asignación de fuerza vinculante a la jurisprudencia no significaría un cambio en nuestro sistema constitucional de justicia civil. Y niego especialmente que con esa decisión se pudiera alterar el régimen de obediencia única al imperio de la Ley. No supondría así la ruptura del mandato de única sujeción, de modo que se añada otra segunda -la jurisprudencia- no prevista por el Texto Constitucional. Como ya se ha indicado, la jurisprudencia no aporta reglas nuevas al Ordenamiento Jurídico. Sólo actúa dentro de aquella misma ley que vincula a los Jueces y con pleno respeto a ella. Tampoco se afectará a la independencia judicial. Como es sabido, esa independencia no es otra cosa que una garantía institucional encaminada a asegurar la sujeción exclusiva, sin injerencias o presiones, de los Jueces al imperio de la Ley. Cosa distinta de esa independencia es la libertad de criterio del Juez. La independencia judicial en modo alguno equivale a independencia de criterio propio. La independencia es objetiva, funcionalmente afectada al imperio de la ley y previsible pues su contenido es el contenido de la ley. El criterio es subjetivo, personal, mudable y por tanto imprevisible. Ningún problema existe, pues, en mi opinión para unificar criterios a través de la jurisprudencia, siempre y cuando nos mantengamos dentro de los confines de la ley, es decir de la mejor interpretación y aplicación de la ley hechos por el Tribunal Supremo: el único órgano jurisdiccional que conforme a nuestra arquitectura constitucional está llamado a definir el ordenamiento jurídico aplicable en España en virtud de su posición de, como digo, único intérprete de ese mismo ordenamiento.

Majestad: bajo Vuestra Presidencia iniciamos hoy otro año judicial. Lo hacemos fuerzas renovadas tras el descanso. Pero sobre todo lo hacemos con la ilusión y con el propósito firme de servir a los ciudadanos desde esta nuestra alta responsabilidad de administrar justicia.

Gracias, una vez más, Majestad, en nombre de los Jueces y Magistrados de España.

El Entramado Etarra Sigue Anclado en la 'Alternativa KAS'

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:45, Categoría: ¿Se Negocia con ETA?

Y mientras ocurre todo esto los etarras hablan muy clarito… Se les entiende todo. Los terroristas siguen en la ‘Alternativa KAS’, no se han movido un milímetro de sus posiciones. Es la Autodeterminación en las condiciones que ellos digan.

GARA

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ELA: «NO SE DAN LAS CONDICIONES PARA QUE SE RECONOZCA EL DERECHO A DECIDIR»

ELA ha elaborado un documento en el que rebaja las expectativas creadas por el nuevo momento político abierto en Euskal Herria y niega, entre otras cosas, que una eventual mesa de partidos pueda alcanzar acuerdos que superen el actual marco. «No se dan las condiciones para que se reconozca el derecho de autodeterminación», entiende ELA, que plantea como alternativa una acumulación de fuerzas soberanistas siguiendo el esquema de Lizarra-Garazi.

BILBO - El Comité Nacional de ELA presentó ayer un documento donde afirma que «no se dan las condiciones, ni de madurez democrática del Estado, ni de acumulación de fuerza soberanista, para que el derecho de autodeterminación sea reconocido». Con esta reflexión, y bajo el título «Preparar la confrontación democrática para ganar la soberanía», el sindicato muestra un notable escepticismo sobre el actual momento político que se vive en Euskal Herria y un buen número de dudas sobre los ejes del proceso de resolución del conflicto.

El secretario general y el secretario general adjunto, José Elorrieta y Germán Kortabarria, respectivamente, se encargaron de presentar el texto, que resalta las limitaciones que tendría una mesa de partidos a la hora de alcanzar acuerdos que permitan superar el actual marco jurídico-político: «Cabe dudar de su virtualidad para tratar asuntos como el derecho de decisión o la territorialidad».

La razón de tal afirmación la sitúa en «la falta de voluntad y necesidad del Estado [español] de abordar un debate que tenga como horizonte un nuevo modelo territorial y el respeto a la palabra de Euskal Herria».

«No decimos que una mesa de partidos no pueda realizar aportaciones. Al contrario, será fundamental de cara al proceso político. Pero las expectativas que ha generado son excesivas, ya que se basa en el consenso entre las partes y eso implica derecho de veto, también para el PSOE, que no tiene recorrido para plantear un debate sobre soberanía», explicó el secretario general de la central.

Además, el documento elaborado por el Comité Nacional de ELA recuerda que, en una mesa de partidos, «el papel de las organizaciones sindicales se limitaría básicamente a dar cobertura y legitimación a lo que fueran acordando los partidos políticos».

Retomar desde el 1 de febrero

En este contexto, ELA considera imprescindible que «las fuerzas autodeterministas» alcancen un «acuerdo de mínimos» en cuanto a objetivos, ritmos y procedimientos que permitan avanzar en términos de soberanía.

«Debemos ser capaces de retomar el conflicto en el punto en que lo situó el rechazo por las Cortes españolas de la Propuesta de Nuevo Estatuto y acordar una estrategia compartida para la celebración de la consulta», añade el texto.

Por ello, Elorrieta consideró equivocada la apuesta del Ejecutivo de Juan José Ibarretxe de aparcar ese plan y censuró lo que entiende como un intento de reforma estatutaria a través de la demanda de transferencias pendientes. «No hay que olvidar que ahora nos encontramos en otro momento político», dice el texto.

El documento incide, al hilo de ello, en que un modelo estatutario «otorgado y tutelado por el Estado» no recoge los procedimientos necesarios para pasar a un modelo soberanista. «La consulta no permitiría resolver el conflicto, pero sí expresar un momento de ruptura democrática que ponga las bases del proceso en un nivel de legitimación social distinto al actual», afirma. En este contexto, «la única posibilidad de abrir un proceso soberanista es la acumulación social a favor del derecho de autodeterminación», asegura ELA.

Entre numerosas referencias a Lizarra, el texto separa el proceso soberanista ­«que no precisa del consenso de las fuerzas estatalistas»­ del proceso «estrictamente de paz», cuyos polos serían ETA y el Gobierno español. «Damos mucha importancia a una eventual negociación, porque el final de ETA es condición sine qua non para articular una suma soberanista desde el punto de vista civil y democrático», señaló Elorrieta.

Al Final Hay Acuerdo en la Financión Sanitaria

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 4:40, Categoría: El Impuestazo

Estaba cantado. Habría acuerdo entre PSOE y Partido Popular. Nadie puede renunciar a un dinero graciosamente concedido a sus ciudadanos y posteriormente presentarse ante el electorado. Mala solución pero con escasas posibilidades de alternativa tal y como estaban los hechos. Eso sí de lo que anunció Solbes con dos ministros desde la mesa del Consejo de Ministros a lo que finalmente se ha aprobado se puede decir eso de ‘cualquier parecido es pura coincidencia’.

LOS TITULARES

El País: Aprobado el sistema que da más recursos para la sanidad con la abstención del PP/ Camps se niega a avalar la propuesta del Gobierno que adelantará 187 millones al Consell.

El Mundo: Aprobada la propuesta sanitaria con la abstención del PP/ La ministra de Sanidad da ocho ideas a las CCAA (despiece).

ABC: La CPFF aprueba la propuesta sanitaria del Gobierno con la abstención del PP/ El PSOE critica la actitud “lamentable” de los populares.

La Razón: El acuerdo sanitario se aprueba con la abstención de las seis comunidades del PP/ 450 centros de salud y 9.000 consultas (despiece)/ Los “dinerillos” y los “hilillos” de Rajoy (despiece).

La Vanguardia: Aprobada la oferta del Gobierno para financiar la sanidad con la abstención de las comunidades del PP/ Salgado: “Con el “dinerillo” del Gobierno se podría construir 450 centros de salud”.

El Periódico: Vía libre al pacto sanitario con la abstención de 6 autonomías del PP.

LA INFORMACION

El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) aprobó anoche la propuesta de financiación sanitaria realizada por el Gobierno, con el voto favorable de todas las comunidades autónomas, menos las seis gobernadas por el PP -Valencia, Madrid, Murcia, Castilla y León, La Rioja y Baleares- que se abstuvieron. Ceuta y Melilla, que no tienen transferida la competencia sanitaria, votaron en contra. Por su parte, las comunidades de Canarias, Navarra y País Vasco votaron favorablemente. A estas dos últimas se les aplicará el acuerdo mediante una minoración del Cupo.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, destacó que el mayor esfuerzo y el "coste político y financiero" lo pone el Estado, pese a que la Sanidad es competencia autonómica. Solbes lamentó la "diferencia de lenguaje" entre el Gobierno y los populares y subrayó que no hubo "ninguna condición antes del voto", ni "ningún chantaje", ya que en ningún momento se condicionó la firma para el pago de los recursos.

Solbes recordó que la propuesta aprobada supone aportar 1.677 millones de euros anuales con cargo a los presupuestos, más los 2.700 millones de los anticipos a cuenta de dos ejercicios. Esto supondrá que las comunidades autónomas "recibirán casi 4.400 millones de euros adicionales en los próximos meses", cifra que puede aumentar "sustancialmente" con las transferencias para otros impuestos. El vicepresidente añadió que el Estado, con estas medidas, tendrá "un 0,14% más de déficit", mientras que en las comunidades el efecto será el contrario, con un superávit del 0,14%.

Las comunidades gobernadas por el PP insistieron en que la propuesta resulta insuficiente y no ha sido suficientemente clarificada. De este manera, justificaron su abstención el la votación de la propuesta de financiación sanitaria. El consejero de Economía de la Comunidad Valenciana, Gerardo Camps, que actuó como portavoz, acusó al Ejecutivo de jugar "al gato y a los ratones" con las comunidades autónomas, lo que, en su opinión, ha provocado que todo el proceso parezca "un cachondeo".

Desde el PSOE, el secretario de Política Autonómica, Alfonso Perales, lamentó que las comunidades gobernadas por el PP hayan condicionado los intereses de sus ciudadanos a las consignas políticas recibidas desde la ejecutiva nacional del partido.

El consejero de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, consideró que el acuerdo logrado es muy positivo, a la espera de un nuevo sistema de financiación general que solucione los problemas de fondo. Mientras, la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, aseguró que con la aprobación de la propuesta dan por "zanjado políticamente" el conflicto en torno al Cupo y añadió que espera que se materialice cuanto antes en la Comisión Mixta de Concierto con el Estado.

ARTICULOS DE OPINION

“Los caballos también tienen un precio”, Javier Pradera. EL PAÍS. Dice que en el tema de la financiación sanitaria, la negativa de las comunidades a sufragar sus crecientes gastos mediante la recaudación de impuestos propios endosa al Gobierno central la solitaria tarea de realizar esa antipática tarea. Afirma que a los presidentes autonómicos les complace presentarse ante los ciudadanos como espléndidos mecenas acreedores del agradecimiento social pagadero en futuros votos a cambio de servicios públicos gratuitos y sin carga fiscal alguna.

“La financiación de la sanidad”, Manuel Martínez Sospedra. EL PAÍS. Afirma que el problema del déficit sanitario ha puesto sobre la mesa una serie de problemas que han recibido escasa atención pública. El primero de ellos es el crecimiento del gasto sanitario, debido al incremento de demanda de servicios sanitarios. Otro problema es la subfinanciación. España tiene un gasto sanitario del orden de un veinte por ciento menor que la media de la UE, medido en términos del PIB. La última cuestión a analizar son los ingresos, es decir los impuestos. Apunta que la financiación sólo puede provenir por vía fiscal, toda vez que el copago, además de ser socialmente regresivo, no es precisamente eficiente en términos económicos. Algo que choca con la doctrina oficial del PP y con el programa electoral del PSOE.

“¿Hay déficit en la Sanidad?”, José Barea. LA RAZÓN. Mantiene que los ciudadanos del conjunto de la nación no tienen por qué soportar las incompetencias de los Gobierno autonómicos. Propone que la Comunidad Autónoma que haya tenido un aumento de su población protegida se le reconozca la compensación correspondiente prevista en la Ley de Financiación de las CCAA y que se aumente el espacio fiscal de los Gobiernos autónomos para gravar el alcohol y el tabaco, más que nada por las externalidades negativas que tales productos tienen sobre la salud. Y todo ello sin que las CCAA olviden algo fundamental: la gestión eficiente de la sanidad, a la que están obligadas por precepto constitucional.

“El rey feudal”, José A. Sentís. LA RAZÓN. Explica que la Conferencia de Presidentes es una plataforma de decisión al margen de los poderes constituidos, que el autor califica de monarquía feudal. Lo más parecido a este modelo es el de la

Comisión Europea, que es el modelo hacia el que Sentís cree que va España. Afirma que caminamos hacia una coordinación de soberanías de modelo feudal por ambición de políticos iluminados que llevan a España por el dogal sin saber si por detrás de ellos hay una entidad, una suma de identidades o simplemente un rebaño.

“Solidaridad y autonomía”, Manuel Aznar López. LA VANGUARDIA. El sistema de la SS, tal como está estructurado en la actualidad, es la pieza clave para garantizar el principio de solidaridad y, en tal sentido, su configuración vigente debería ser respetada a la hora de rediseñar el Estado de las autonomías. Dado que su fragmentación podría significar la destrucción irremediable de tal principio al modificarse los estatutos de autonomía, debe imponerse la sensatez. y no se caiga en la tentación de alterar la situación existente.

La Patronal eléctrica a Punto de Desaparecer por la OPA

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 4:36, Categoría: General

La patrona eléctrica ha saltado por los aires, el Comisario Europeo de la competencia ha decidido que debe pronunciarse desmintiendo a Almunia y provocando el pánico en las filas socialistas, el informa vinculante de la Comisión Nacional de la Energía tendrá como ponente al único miembro propuesto por CIU y ERC, La Caixa quiere los beneficios de Auna… Vamos lo que se dice cordialidad, buenas maneras y absoluta neutralidad de los distintos gobiernos del estado. Ha quedado demostrado.

LOS TITULARES

El País: Iñigo de Oriol dimite como presidente de UNESA entre acusaciones de corrupción / Zaplana: “Este debate lo vamos a ganar” (despiece).

El Mundo: El comisario de la Energía pide que la UE decida en la OPA hostil contra Endesa/ El informe que elaborará la CNE será defendido por Sebastiá Ruscalleda, consejero elegido por CIU y ERC (despiece)/ La dimisión de Oriol deja a UNESA al borde de la desaparición/ Zaplana dice que la Gobierno “se le ve el plumero” en la operación.

ABC: El comisario de Energía corrige al Gobierno español y espera que consulte la opa a la CE/ El ponente de la CNE en la OPA es consejero por un pacto PSC-ERC/ La Caixa confirma “un acercamiento” a Caja Madrid para que siga en Endesa.

La Razón: Madrid mantendría sus ingresos aunque Endesa trasladara su sede a Barcelona/ Oriol presenta su dimisión de la presidencia de Unesa aunque no se hace efectiva (despiece)/ Sebastiá Ruscalleda será el ponente en la CNE del informe sobre la OPA (despiece).

La Vanguardia: La Caixa advierte que bajará la oferta si Endesa gasta el dinero de Auna/ Los presidentes de las eléctricas dejan solo a Oriol en Unesa tras un duro enfrentamiento/ La CNE designa a Ruscalleda ponente del informe sobre la opa y el PP lo descalifica.

El Periódico: El pacto de Gas Natural e Iberdrola rompe la patronal de la electricidad.

Avui: Crisis abierta en Unesa./ Ruscadella hará el informe vinculante (despiece).

LA INFORMACION

El comisario europeo de la Energía, Andris Piebalgs, reclamó ayer que la Comisión Europea decida acerca de la OPA de Gas Natural sobre Endesa, extremo que fue rechazado ayer por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y por el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia.

Piebalgs consideró que la operación es "muy importante". "Esperamos que las autoridades españolas consulten este caso con la Comisión Europea para decidir si esta fusión es favorable a la competencia o está en contra de ella", dijo.

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, afirmó ayer que el Gobierno está "nervioso" por la OPA de Gas natural sobre Endesa "porque sabe que está haciendo las cosas mal y entiende cualquier impedimento a sus pretensiones como una agresión". Según el portavoz popular, al Ejecutivo "se le ve el plumero" en su interés por sacar adelante la operación y se refirió a los recientes cambios en la CNE para "colocar a miembros del PSC".

Zaplana señaló que la OPA "no puede prosperar" porque "no se puede producir un nivel de concentración como el que se produciría de salir adelante la operación", y destacó el "clarísimo componente político" a favor de Cataluña, que vinculó al debate político fruto de las decisiones del tripartito.

La primera victima de este ‘asalto’ ha sido la patronal eléctrica. El presidente de Iberdrola y de Unesa, Iñigo de Oriol, presentó ayer su dimisión como presidente de la patronal eléctrica, tras la crisis desatada en el sector por la OPA de Gas Natural a Endesa. Fue acusado por sus compañeros de traidor. La renuncia de Oriol fue aceptada, pero no hubo acuerdo sobre un posible sustituto ni se fijó calendario para nuevas reuniones.

Los diarios destacan la tensión de la reunión de la junta directiva de Unesa, de la que no se levantó acta formalmente debido al enfrentamiento entre Oriol y el presidente de Endesa, Manuel Pizarro. EXPANSIÓN titula en portada: "Pizarro y Oriol consuman la ruptura de la patronal Unesa" y LA GACETA señala: "Las eléctricas plantan a Oriol en Unesa".

Pizarro acusó al presidente de Iberdrola de "deslealtad" y recordó que cuando en 2003 Gas Natural asaltó Iberdrola Unesa criticó la operación y defendió a la eléctrica por la posición de "dominio abusivo" que suponía. También los presidentes de Hidrocantábrico, Manuel Menéndez, y el de Unión Fenosa, Antonio Basagoiti, se mostraron molestos por el reparto de activos pactado por Iberdrola con Gas Natural, que consideran "discriminatorios".

A este respecto, el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, confirmó que la eléctrica aceptará la "invitación" de Gas Natural para comprar los activos.

En el como de la parcialidad más sectaria la Comisión Nacional de la Energía (CNE) designó ayer a Sebastián Ruscalleda - único consejero designado por CiU - ponente del informe sobre la OPA de Gas Natural a Endesa. ABC señala que Ruscalleda se ha acercado al PSC y su renovación en el consejo de la CNE, del que forma parte desde 2003, ha sido pactada con ERC. Los diarios recuerdan que Ruscalleda apoyó la fusión de Gas Natural e Iberdrola.

El portavoz de economía del PP, Miguel Arias Cañete, criticó la designación de Ruscalleda y consideró que "en estas condiciones la imparcialidad del organismo es muy limitada".

Por otra parte, la CNE decidió emitir un informe vinculante sobre el impacto de la operación para las actividades reguladas. En este sentido, ABC señala que asesores de Gas Natural en la oferta ven posibles problemas de competencia.

Finalmente turno para las ‘amenazas’. El presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, señaló ayer que si Endesa reparte en forma de dividendo el dinero obtenido por la venta de Auna-Amena - unos 3.000 millones de euros - se rebajará la oferta realizada por Gas Natural.

Además, expresó su interés por aunar esfuerzos con Caja Madrid, accionista de Endesa, en la compra de la eléctrica y confirmó el "acercamiento" para que la caja madrileña permanezca en Endesa. En referencia a Caja Madrid, Fornesa dijo que la competencia es "dura pero fraterna" y reiteró que el carácter de la oferta es de "permanente apertura a la suma de nuevos socios".

LOS EDITORIALES

“OPA con escándalo arbitral”, ABC. Incide en que “La CNE tira por la calle de en medio y designa colegiado a un nacionalista catalán, nombrado a propuesta de CiU y ERC, que será el ponente del informe vinculante sobre la operación. Sebastiá Ruscadella deberá decidir quien tiene razón (se hacen apuestas). Nuevo escándalo arbitral en un encuentro donde al portero se le obliga a quedarse quieto y la Comisión Nacional de la Energía hace de árbitro y de delantero centro. ¡A que pita penalti!”

“Patronal en crisis”, AVUI. Ante los últimos acontecimientos producidos a partir de la OPA lanzada por Gas Natural, el diario cree que sería conveniente que la operación siguiera un camino racional. Los mecanismos de control del mercado tendrían que intervenir para garantizar la transparencia de la operación y los derechos tanto de las empresas como de los consumidores. El sector no se resentirá, porque siempre lo hace cuando hay una gran operación. Convendría que las empresas involucradas llegase a un acuerdo pactado. Pero no es terrible que haya divergencias y ni siquiera que lleguen con fuerza a la patronal del sector. Lo que sí que resulta grave es que el principal partido de la oposición haga un lectura delirante, en la que se mezcla un sentimiento unitarista que ofende y una teoría separatista-conspirativa que haría sonreír si no desconcertara tanto a la opinión pública.

ARTICULOS DE OPINION

“De cajas y cambios”, Cayetana Álvarez de Toledo. EL MUNDO. Está en contra de la OPA, porque dice que las cajas son entidades politizadas y no sujetas a la disciplina del mercado. Las cajas distorsionan el mercado porque juegan con cartas marcadas en la gran partida de la competencia, que es la de la libertad. Señala que si Zapatero permite que prospere la OPA habrá roto su palabra de conseguir una mayor libertad económica.

“El ‘kale borriko’”, Tomás Cuesta. LA RAZÓN. Hace referencia a las declaraciones que el secretario de Organización del PSC ha hecho en contra de Esperanza Aguirre por oponerse a la OPA. En este curso político, Aguirre es la pieza a abatir, la única piedra que tiene el zapato de Zapatero y va a intentar quitársela de encima al precio que sea.

¿Busca CIU el Fracaso del Nuevo Estatuto?

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:28, Categoría: Estatuto Catalán

En el sainete diario de la reforma del estatuto de autonomía catalán hoy vemos actuaciones de CIU que se podrían entender como encaminadas a que la reforma fracase. Tiempo al tiempo. Por cierto el tal Carod, el amigo de la ETA, publica un artículo en AVUI. Se lo ofrecemos resumido no Merche la pena leerlo en su integridad y menos en catalán. En cuanto a Margarita Robles más de lo mismo.

LOS TITULARES

El País: El Gobierno catalán acoge con cautela el plan de financiación de CIU similar al cupo vasco/ El tripartito y CIU corrigen 14 de los 19 artículos inconstitucionales/ El sistema propuesto por CIU “no gusta” al Gobierno Central.

El Mundo: El tripartito ve imposible un acuerdo con CIU pese a que Mas propugna controlar “la llave del cajón”/ El Gobierno cree que CIU quiere hacer fracasar el Estatuto catalán con una propuesta “inadmisible” (despiece).

ABC: CIU maquilla su modelo de financiación, pero no renuncia al concierto económico.

La Razón: El Gobierno fija ahora para la Almudena el debate del Estado de las Autonomías/ El Gobierno catalán cree “inasumible” y “difícil” de encajar la propuesta de CIU/ El tripartito y CIU pactan soluciones a 14 de las 19 inconstitucionalidades detectadas.

La Vanguardia: El Govern acoge con interés la propuesta financiara de CIU y se aviene a negociar/ Mas cree que el Govern “no nos puede decir que no” y avisa de que CIU no puede retroceder más/ El Gobierno considera inasumibles los aspectos centrales de la iniciativa de CIU en financiación/ PSC, ERC e ICV acotan el alcance de los derechos históricos pero discrepan del método (despiece).

El Periódico: El PSC rechaza de pleno la última propuesta de financiación de CIU/ Primeros acuerdos para adaptar el Estatut al Consultiu.

Avui: El Gobierno (autónomo catalán) prevé difícil el acuerdo pero valora que CIU se mueva/ Mas se ampara en el Estatuto del 79 para constitucionalizar su modelo de financiación/ CiU, ERC e ICV acercan posiciones por concretar los derechos históricos/ El PP sostiene que ha quedado excluido de las negociaciones porque sobrepasa la Constitución.

LA INFORMACION

El Gobierno catalán considera que la nueva propuesta de financiación planteada ayer por CiU ha abierto la puerta a la posibilidad de un pacto, pese a reconocer que la misma contiene "elementos de difícil encaje" respecto al modelo que defiende el Ejecutivo de Pasqual Maragall. En este sentido se expresó el primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló, quien indicó que pese a que hay determinados planteamientos difícilmente aceptables se abre "un proceso negociador", que, en su opinión, "será más difícil que fácil".

Por su parte, el consejero de Economía, Antoni Castells, dijo ayer que algunos de los puntos de la propuesta de financiación planteada por CiU "son difícilmente asumibles", ya que, según indicó, no se pueden "incluir elementos que tengan sombras de inconstitucionalidad".

La valoración de Bargalló es interpretada de distinta manera por los diarios. Así, EL PAIS dice que el Gobierno catalán "acoge con cautela el plan de financiación de CiU". Por su parte, EL MUNDO apunta que "el tripartito ve posible un acuerdo con CiU pese a que Mas propugna controlar ''la llave del cajón''". Por el contrario, LA RAZON destaca que "el Gobierno catalán cree ''inasumible''" la propuesta de CiU. Para LA VANGUARDIA, el tripartito "acoge con interés la propuesta financiera de CiU y se aviene a negociar" y EL PERIODICO resalta que el PSC la rechaza "de plano".

Por su parte, el líder de CiU, Artur Mas, explicó que la propuesta está "inspirada" en el concierto económico solidario, de manera que la Generalitat recaudaría y administraría los impuestos que pagan los catalanes y pactaría bilateralmente con el Estado una "cuota de retorno". Dicha cuota incluiría el pago de servicios estatales prestados en Cataluña y una cantidad en concepto de solidaridad interterritorial que, en un primer momento, se calcularía teniendo en cuenta el esfuerzo fiscal y la población de Cataluña.

Mas advirtió de que se opondrá a cualquier modificación sustancial de su modelo, ya que, en su opinión, CiU ha hecho un "esfuerzo para acercarse a las posiciones del tripartito", por lo que consideró que no les pueden decir que no.

Mientras, el Gobierno central considera "inadmisible" y rechaza radicalmente la posibilidad de que el futuro Estatuto incluya algo parecido al Concierto vasco, tal y como propone CiU, según informan EL MUNDO y LA VANGUARDIA. Por su parte, EL PAIS señala que el sistema propuesto por CiU "no gusta" al Gobierno.

En otro orden de cosas, los grupos del tripartito y el CiU resolvieron 14 de los 19 puntos inconstitucionales detectados por el Consejo Consultivo en el proyecto de reforma.

LOS EDITORIALES

“¿Descarrilamiento final?”, EL PERIODICO. Si la postura de CiU sobre la financiación es definitiva se confirma que su intención es impedir la aprobación del Estatut.

“Una llave para cerrar el grifo de la solidaridad”, EL MUNDO. Inasumibles pretensiones de CiU.

ARTICULOS DE OPINION

“La trampa del Estatut”, Francisco Marhuenda. LA RAZÓN. Asegura que es difícil que España aguante la tensión que provocaría un modelo de organización territorial donde el País Vasco y Cataluña tendrían una capacidad de decisión, competencial y financiera, prácticamente soberanas. No será una solución federal, sino cuasi confederal. La reforma catalana establece la condición de nación y otras trascendentes concesiones. Las dificultades actuales no serán nada comparadas con la realidad que habrá dentro de unos años con unos nacionalismos envalentonados y con instrumentos soberanistas en sus manos.

“Cambios”, Margarita Robles. LA RAZÓN. Explica que en Cataluña lo que se está produciendo es un debate sobre la norma estatutaria. Señala que detrás de normas como los textos constitucionales o estatutarios hay siempre una cuestión política, pero para dar cauce a éstas en un Estado de derecho están los principios básicos del ordenamiento jurídico y el respeto a la Constitución, como norma máxima. Por ello conviene prestas atención a aquellos estudios, informes o dictámenes jurídicos que ayuden a situar cualquier tipo de norma en el marco constitucional. Cuando se debate el proyecto de cualquier texto legal en el ámbito parlamentario no debe concluirse que se está produciendo un problema de gran magnitud. Al contrario, esos debates no son sino la expresión más evidente del funcionamiento adecuado del estado de derecho, que tiene los mecanismos adecuados para su propio desarrollo. Por eso es bueno que haya cambios que permitan que las discusiones se centren en sede parlamentaria y no mediante el intento de imposición de fuerza.

“¿Constitucionalismo o inmovilismo?”, Josep-Lluís Carod-Rovira. AVUI. Dice que la Constitución española, en la utilización mayoritaria que se hace de ella, no deja de ser, en realidad, la expresión de un cierto miedo político, la manifestación de una determinada seguridad nacional española, un gesto a la defensiva que se resuelve en un atrincheramiento numantino contra los cambios. Por eso concluye que el constitucionalismo se traduce en inmovilismo. Por eso cuando en la redacción de un nuevo Estatuto para Cataluña se incluyen instrumentos para resolver los problemas de la sociedad catalana y el Consejo Consultivo indica que algunos de los instrumentos no caben a la Constitución, ¿qué solución queda? Continuar sin resolver los problemas porque la Constitución no lo permite o reformar la Constitución sin complejos y hacer frente a los desafíos propios de una sociedad moderna.

Negros Nubarrones Sobre la Economía Española

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:22, Categoría: Economía Española

Por muy bien que se quiera presentar la realidad es una. La economía española comienza a atravesar problemas serios, la inflación sigue desbocada y ha subido 4 décimas en mes de Agosto. Estamos en el 3.3% cuando el Gobierno Aznar lo había dejado en un más que razonable 2.1%

LOS TITULARES

El País: El IPC resiste el impacto del petróleo y el turismo y se mantiene en el 3,3%/ Críticas sindicales y del PP (despiece).

El Mundo: El petróleo gana a las rebajas y el IPC sube un 0.4% en agosto.

ABC: El IPC se mantiene en el 3.3% y cerrará el año por encima del 3% según Economía.

La Razón: Las rebajas no compensan el alza de la gasolina y la inflación sigue en el 3.3%.

El Periódico: La inflación se mantiene en el 3.3% pese al alza del petróleo.

Avui: El precio del petróleo encarece el transporte un 7% en el último año.

LA INFORMACION

El Indice de Precios al Consumo (IPC) subió cuatro décimas respecto a julio, debido al encarecimiento del crudo y del turismo, si bien en términos interanuales se mantuvo en el 3,3%. Las rebajas de verano han contribuido a equilibrar el incremento de los precios.

La subida de lubricantes y carburantes fue la de mayor peso en el IPC, con un ascenso del 2,6% respecto al mes anterior, seguida de los viajes organizados, que subieron un 7,6% y los hoteles, un 10,4% más caros. Vestido y calzado disminuyeron un 0,3% y un 1,3%, respectivamente.

El responsable de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, señaló que el alza del IPC responde a la "incertidumbre" en la política económica del Gobierno y tachó de "malo" el dato de inflación de agosto, mes de rebajas.

También las centrales sindicales mostraron su preocupación por la evolución de los precios el mes pasado. UGT reclamó mayor competencia en los mercados más inflacionistas y CCOO pidió al Gobierno que actúe sobre los efectos del encarecimiento del petróleo sobre la economía española.

Por el contrario para el secretario de Estado de Economía, David Vegara, destaca el buen comportamiento de la inflación subyacente, que bajó al 2,4%, el menor nivel desde abril de 2004. Señaló que las "tensiones estructurales en el IPC son moderadas" y apuntó que "si el crudo evoluciona como el año pasado podríamos tener un comportamiento positivo" en la inflación, que se mantiene muy por encima del 2% fijado para todo el ejercicio.

LOS EDITORIALES

“Inflación resistente”, ABC. El aumento de la inflación en nuestro país exige medidas económicas para embridar los precios. Añadir competencias en algunos sectores, adoptar con urgencia reformas estructurales y coyunturales, incluidas medidas de ahorro energético que minimicen el efecto de un petróleo que seguirá caro, sería más fructífero que las hasta ahora escasas o voluntaristas del Gobierno de Zapatero. Sería también dar un nuevo impulso a una economía que empieza a perder fuelle lastrada por una maltrecha balanza comercial. Achacar sólo al petróleo la resistencia a la baja del IPC es ignorar que la inflación de otros socios de la UE va mejor con los mismos precios del crudo.

“Petróleo al alza e inflación estructural”, EXPANSION. Un ejecutivo que ha hecho bandera de la mejora de la productividad debe abordar reformas para enjugar el déficit de competencia en mercados poco liberalizados y la opacidad en el proceso de formación de precios en algunos sectores.

“Un camino equivocado”, CINCO DÍAS. Amenazar a las petroleras con impuestos no las animará a invertir. La lucha está en potenciar las energías renovables para entrar en la era pospetróleo.

Cuando a la Imposición se le Llama Diálogo

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:17, Categoría: Educación

Son muchos los temas del día así que abordaremos la reforma educativa únicamente desde los titulares de prensa que explicitan netamente nuestras sospechas ya expuestas aquí. El PSOE ofrece diálogo al Partido Popular para consensuar una reforma de la educación que consiste en aceptar la voluntad del gobierno del ‘Presidente Accidental’ sin opción de expresar desacuerdo alguno. ‘Diálogo’ al más puro estilo ZP.

LOS TITULARES

El País: La vicepresidenta abre un diálogo “sin condiciones” con el PP para el pacto educativo.

El Mundo: El borrador de pacto educativo del Gobierno no modifica ni un solo artículo de la LOE.

ABC: El Gobierno pide al PP que firme, sin negociación previa, un pacto educativo.

La Razón: El Gobierno fuerza a los partidos a firmar un documento base para empezar a pactar la LOE.

La Vanguardia: España crece pero descuida la escuela.

El Periódico: España se haya en la cola de la OCDE en graduados de ESO.

Israel Deja como Herencia en Caos más Absoluto en Gaza

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2005, 4:12, Categoría: Israel

Continúa el lógico desastre tras 38 años de brutal ocupación militar en Gaza procad (en parte) por Israel que tiene muchos intereses en que la evacuación parcial salga mal.

ABC

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

SHARÓN, TRAS LA RETIRADA DE GAZA, ESTRELLA INVITADA EN LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

Juan Cierco

JERUSALÉN. Ariel Sharón despegó ayer desde el aeropuerto de Ben Gurión, en Tel Aviv, rumbo a Nueva York con noventa minutos de retraso debido a un problema técnico. Salvo sorpresas de última hora, del todo inesperadas, éste será el único contratiempo que tendrá en los próximos días, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el primer ministro israelí

Su visita al corazón de Manhattan, su participación en el foro anual por excelencia de la vituperada ONU, su discurso de mañana ante 170 jefes de Estado y de Gobierno, sus entrevistas cara a cara con los principales líderes mundiales —todos quieren ahora hablar con él, quién se lo iba a decir a este político y militar a sus 77 años de edad—, estarán sin duda coronados por el éxito diplomático

«Sharón va a ser la estrella en Nueva York», reconocía hace sólo unas semanas en Jerusalén a este diario, durante un desayuno de trabajo, un alto funcionario europeo de visita oficial en la Ciudad Santa

De «halcón» a centro de atención

El mismo Sharón al que hasta hace sólo unos meses le recordaban en este foro multinacional y en otros muchos más su pasado como el «halcón» más voraz del espacio aéreo de la región; el arquitecto de la colonización judía en Gaza y Cisjordania; el ex general que invadió el Líbano y diseñó la matanza de Sabra y Shatila; el turista nada accidental por la Explanada de las Mezquitas en septiembre de 2000; el primer ministro que lanzó una represión sin contemplaciones contra la segunda Intifada palestina… Hoy y mañana, unos años, unos meses después de aquello, Ariel Sharón entrará por la puerta grande de las Naciones Unidas, pisará una alfombra roja extendida en su honor, saludará complacido con un leve gesto de su mano a diestro y siniestro, se reunirá ante los focos y las cámaras de televisión de medio mundo con los jefes de Estado y de Gobierno de Gran Bretaña, Australia, Canadá, Jordania, Turquía, Rusia y, por supuesto, Estados Unidos y se subirá confiado y sonriente a la tribuna de oradores

Hablará mañana del final de la responsabilidad israelí sobre Gaza, ahora que no quedan ni soldados ni colonos, pero no del final de la ocupación. Matiz importante éste al encontrarse todavía bajo el control de Tel Aviv los espacios aéreo y marítimo de la Franja mediterránea y las fronteras

El primer ministro de Israel, que se ha llevado como escudero a Simón Peres, se dirigirá, en hebreo, a la comunidad internacional, a los palestinos y a los israelíes. A los primeros les dirá que él ha cumplido su parte y que ahora son otros los que deben acatar las directrices de la Hoja de Ruta; a los segundos, que ahora es su turno, que Mahmud Abbas debe emplearse a fondo en la lucha contra el terrorismo y en el desarme de Hamás y otras organizaciones armadas; y a los terceros, incluidos los miembros del Likud y Benjamín Netanyahu, que a buen seguro seguirán su discurso en directo por televisión, les recordará que Jerusalén tampoco para él es negociable, ni ahora ni nunca

El presidente palestino, consciente del mensaje que Sharón dejará impreso en letras de oro en la ONU, quiso contestarle antes incluso de que tomara la palabra. Mahmud Abbas se dirigió ayer a su pueblo por televisión para felicitarse por la retirada israelí de Gaza y sentenciar que no habrá paz mientras no haya un Estado palestino justo y viable. Además aseguró que el caos de las armas no será tolerado por más tiempo, dijo que la ocupación israelí de Gaza no terminará mientras controle las fronteras y el espacio aéreo y marítimo, exigió la retirada hebrea de Cisjordania y Jerusalén Este y prometió imponer la ley en la Franja

Palabras serias, rotundas, decididas… insuficientes para robarle en la distancia un ápice de protagonismo a la estrella invitada de la Asamblea General de la ONU. Ariel Sharón.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

MAZEN CIERRA LA FRONTERA DE GAZA CON EGIPTO PARA FRENAR EL CAOS

Paula Mercade (Especial para EL MUNDO)

JERUSALEN.- El presidente palestino, Abu Mazen, se valió de un discurso televisado para dirigirse a sus ciudadanos cuando apenas habían pasado 24 horas de la completa retirada israelí de la Franja de Gaza. El líder de la Autoridad Nacional Palestina lanzó un mensaje claro al Gobierno israelí asegurando que está listo para entrar en negociaciones para acordar el estatus final de los territorios.

Abu Mazen advirtió que el plan de desconexión no es el fin de la ocupación e instó a los israelíes que se retiraran también de Cisjordania y de Jerusalén Este. Pero parece que el Gobierno hebreo no tiene intención de hacer caso a las demandas del presidente palestino. El ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, recordó ayer mismo que centrarían sus esfuerzos en «lograr recursos para desarrollar los bloques de asentamientos» de Cisjordania.

El presidente palestino aprovechó también su discurso para dirigirse a todos los grupos armados avisándoles de que no toleraría «la falta de seguridad» y «el caos de las armas».

Restablecer el orden

A pesar de mostrarse fuerte en su determinación de acabar con la violencia no detalló cómo actuarían sus Fuerzas de Seguridad ante las sistemáticas transgresiones de la ley. De hecho, la Policía palestina no prohibió ayer que cientos de milicianos celebraran la retirada israelí de la Franja mostrando sus armas por uno de los campamentos de refugiados.

Hay otros signos que evidencian la determinación de Abu Mazen de restablecer el orden en el territorio palestino. Los comandantes de seguridad egipcios y de la Autoridad Nacional Palestina acordaron cerrar ayer el paso fronterizo entre Gaza y Egipto. Desde que el también llamado corredor Filadelfia ya no está bajo control del Ejército israelí, miles de personas han cruzado este límite para encontrarse con sus familiares al otro lado después de los 38 años de ocupación o para comprar productos a precios más baratos.

A partir de ayer, las Fuerzas de Seguridad bloquean los caminos cercanos a la frontera para prevenir que los coches lleguen a este área. Otro intento del presidente palestino de imponer la ley fue ordenar a su policía que cerrase la entrada a lo que hasta ahora eran asentamientos judíos y que persiguiera a los saqueadores.

EL PAIS

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ABBAS: "HOY GAZA, MAÑANA CISJORDANIA Y JERUSALÉN"

Ferran Sales

El presidente palestino exige el fin de toda la ocupación y promete acabar con el caos

Gaza - "A partir de hoy no toleraremos más anarquía en materia de seguridad, el caos de las armas y los secuestros", aseguró ayer el presidente palestino, Mahmud Abbas, en un discurso difundido por radio y televisión, 24 horas después de la salida del último soldado israelí de la franja de Gaza tras 38 años de ocupación. El líder palestino exigió que Israel también se retire de Cisjordania y Jerusalén Este. "Hoy es Gaza, mañana Cisjordania y Jerusalén", dijo.

"No transigiremos más. Trataremos de poner fin a todos los fenómenos negativos, incluidos los atentados contra el orden público que amenazan nuestra sociedad", prosiguió Abbas, en lo que se puede considerar como el discurso más explícito y programático que el líder palestino ha pronunciado tras su llegada al poder hace ocho meses.

El presidente, en una seria advertencia dirigida a los caudillos militares, a los jefes de clanes y a las facciones radicales de Yihad Islámica y Hamás, y otros grupúsculos, que desde el estallido de la Intifada, hace cinco años, tratan de hacerse con el poder, advirtió tajante que él es el máximo responsable en los territorios palestinos, donde debe haber de ahora en adelante "una sola autoridad, una sola ley, una sola armada legítima".

"La ocupación no acabará de manera efectiva hasta que los objetivos del proceso de paz hayan sido alcanzados; a saber, la creación de un Estado palestino independiente, con Jerusalén como capital, en los territorios ocupados de 1967", continuó afirmando Mahmud Abbas en otro momento de su discurso, dirigiéndose al Gobierno de Israel, al que invitó a sentarse en la mesa de negociaciones para alcanzar una "paz justa".

El mensaje de Abbas se había visto precedido ayer por una serie de órdenes contundentes y firmes, con las que la Autoridad Nacional Palestina trata de poner fin al caos y al pillaje desatado en los antiguos asentamientos judíos de la franja de Gaza, tras la retirada de los últimos soldados israelíes. El Gobierno palestino ha ordenado cerrar la zona de los asentamientos, pero además colaborar en la clausura y el control del paso fronterizo de Rafah, al sur de la franja de Gaza, convertido en las últimas horas en una zona de anarquía y caos, por donde la multitud ha venido pasando sin hacer caso de los controles aduaneros.

Las declaraciones y advertencias de Abbas fueron ratificadas por la secretaria de la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina, que aseguró que es encuentra en marcha un plan destinado a desarmas las milicias radicales, empezando por las facciones del partido gubernamental de Al Fatah. Según un portavoz de la secretaria presidencial, Abbas estaría a punto de dar un ultimátum a los milicianos para que se disuelvan o se integren en los cuerpos de seguridad de la policía en un plazo corto.

El presidente Yasir Arafat, pocos meses después de que estallara la Intifada, trató bajo consejo de la UE y con la ayuda de los servicios secretos de Estados Unidos de poner en marcha un plan de desarme de las facciones radicales. Pero los proyectos fracasaron pocas semanas después de iniciados, como consecuencia de una operación de represalias del Ejercito israelí.

Ayer pocos minutos después de que Abbas hiciera públicas sus planes, y como si se tratara de un desafío, el máximo dirigente de Hamás en Gaza, el doctor Mahmoud Zahar, anunciaba las intenciones de su organización de no dejarse desarmar y de mantener la lucha contra Israel hasta la liberación de todos los territorios palestinos, incluido Jerusalén. Las palabras amenazadoras del jefe fundamentalista fueron corroboradas por unos desconocidos, presumiblemente militante de algunas de las organizaciones radicales, quienes lanzaron desde el norte de la franja de Gaza una granada contra un vehículo militar, cuando transitaba por el término municipal israelí de Nativ Hasara, situado al otro lado de la frontera.

LA RAZON

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

EL CAOS SE APODERA DE GAZA

Saud Abu Ramadan

El presidente palestino cierra la frontera con Egipto y promete «devolver el orden» a la franja

Gaza - La Policía palestina cerró ayer el paso a asentamientos judíos y persiguió a saqueadores palestinos, en el primer intento por imponer el orden tras las caóticas celebraciones por la retirada israelí de Gaza. Sin embargo, no consiguieron evitar el saqueo de los valiosos invernaderos del área. Guardias egipcios trataron infructuosamente por segundo día consecutivo de controlar el cruce masivo de la frontera de la franja de Gaza hacia Egipto, que era una barrera infranqueable cuando era patrullada por Israel.

Con la partida de los israelíes, los palestinos en Gaza excavaron túneles bajo los muros y treparon barreras para cruzar a Egipto, donde se aprovisionaron de cigarrillos, medicamentos, alimentos y, según sospecha Israel, armas. Las fuerzas egipcias mataron el lunes a tiros a un palestino. El caos renovó las dudas sobre la capacidad de las fuerzas palestinas de imponer orden en Gaza, así como las críticas a Egipto. Israel aceptó entregar la seguridad de la frontera a Egipto tras su repliegue.

«Esperamos que lo sucedido allí haya sido un fallo que no se repetirá y que las fuerzas egipcias harán lo que se espera de ellas», dijo Zalman Shoval, asesor del primer ministro israelí Ariel Sharon. Funcionarios israelíes señalaron que estaban en contacto con Egipto para resolver el problema. Los invernaderos, cedidos por Israel como parte de un acuerdo elaborado por mediadores internacionales, serán claves para reconstruir Gaza tras 38 años de ocupación israelí. La Autoridad Palestina espera que las instalaciones de alta tecnología provean empleos e ingresos por exportaciones para la mermada economía local. Durante un recorrido por Neve Dekalim, el primer ministro palestino, Ahmed Qorea, imploró a los palestinos que dejasen intactas las estructuras, mientras saqueadores re- movían los escombros en otras partes del asentamiento. «Estos invernaderos son para el pueblo palestino. No queremos que nadie toque ni dañe nada que pueda ser útil para nuestro pueblo», dijo.

A poca distancia del lugar, los rebeldes avasallaron a centenares de guardias que trataban de proteger los invernaderos. Los guardias reconocieron que, en muchos casos, no consiguieron frenar el saqueo. «Se llevan hojas de plástico, mangueras, cualquier cosa a la que puedan echar mano», dijo Hamza Judeh, un policía palestino. Después de una jornada protagonizada por el caos, oficiales de la seguridad palestina y de Egipto se reunieron en el paso fronterizo de Rafah, al sur de la franja de Gaza y limítrofe con el territorio egipcio, donde decidieron cerrar la terminal hasta hoy. Así lo informó ayer el portavoz del Ministerio de Interior de la ANP, Taufik Abu Housa, quien agregó que en un primer momento los egipcios habían anunciado sus intenciones de cerrar el paso fronterizo el jueves o viernes.

El presidente de la ANP, Mahmud Abas, declaró ayer en un discurso que «se ha creado un precedente histórico en Gaza», con la evacuación del Ejército israelí. «Al final (del camino) aspiramos a liberarnos de la ocupación y los asentamientos en todos nuestros territorios ocupados, empezando por Jerusalén», manifestó. El presidente palestino añadió que «tomaremos medidas inmediatas para instaurar el orden. No vacilaremos en hacer lo necesario para acabar con los desmanes y hacer cumplir la ley».

Precisó que «existe una única ley para todo el pueblo palestino» y que sus fuerzas de seguridad harán cumplir la ley. Asimismo, aseguró estar preparado para reanudar las conversaciones de paz con Israel y precisó que su objetivo es el de «alcanzar un estatuto definitivo de paz». Al cierre de esta edición se registró la segunda explosión tras la salida de las tropas. Fue en la localidad israelí de Netiv Hasará, situada al norte de la franja de Gaza, sin causar víctimas ni daños materiales. Efe, Ap

Opiniones Sobre la Evacuación de Gaza

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 4:02, Categoría: Israel

Varias opiniones que les dejo a su discreción. Sólo un matiz: A mi no me gustan los muros, pero es el derecho de cada persona vivir como mejor le parezca en su casa. Lo que se critica a Israel es donde ha hecho el muro, fuera de sus fronteras legalmente reconocidas ¿Se imaginan que para frenar los ataques de inmigrantes ilegales en Melilla se construyese un muro varios kilómetros dentro de Marruecos? Pues esto es lo mismo.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

NAUFRAGOS EN GAZA

Editorial

Los disturbios ocurridos tras el abandono oficial israelí de la franja de Gaza son un ejemplo de los muchos obstáculos que quedan por delante para poder conseguir una paz duradera en la región. Justo después de que el pasado lunes saliera el último soldado del territorio que Israel ha ocupado durante 38 años, miles de eufóricos palestinos se lanzaron sobre los asentamientos dejados por los colonos. Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina de Abu Mazen fueron incapaces de frenar a los exaltados, que quemaron algunas de las sinagogas abandonadas. Pese a que habían sido desacralizadas antes de la partida, los incendios causaron la indignación en Israel, que vio las banderas de Hamas y la Yihad Islámica ondear sobre sus antiguos edificios religiosos en llamas.

La escena de caos y violencia contemplada tras la histórica retirada israelí es el peor fondo imaginable para poder pensar en la resolución del conflicto. El vandalismo palestino también ha servido para aumentar las críticas de los sectores más radicales judíos al repliegue ordenado por Sharon, pero en realidad muestra el acierto estratégico de la decisión. Israel había destinado hasta ahora ingentes esfuerzos para proteger a los 8.000 colonos que vivían en Gaza, refugiados en 21 asentamientos y rodeados por una población palestina hostil. Dejando Gaza, Israel se quita un peso de encima. Sigue manteniendo el control del mucho más importante territorio en litigio de Cisjordania y, a la vez, puede ahora controlar a los grupos terroristas de la franja sin tener que temer por las represalias sobre sus colonos. Además, puesto que se ha reservado el control de las fronteras terrestres, del espacio aéreo y de las comunicaciones por mar, puede establecer un cinturón de seguridad sobre una zona explosiva.

Y quien tiene ahora que controlar ese polvorín es Abu Mazen. No es buena señal que Hamas y la Yihad Islámica pretendan capitalizar el abandono israelí de Gaza, presentándolo como una victoria de su estrategia violenta. No es así, y de hecho el terrorismo sólo ha servido para enquistar la situación. La clave de la cuestión es que Mazen sea capaz de controlar a los grupos radicales -la exigencia que le plantea Sharon para aceptarlo como interlocutor- y que pueda evitar con habilidad política y firmeza que la situación se deteriore hasta llevar a una posible guerra civil en el bando palestino.

La Autoridad Palestina necesita crear un Estado sólido y creíble, pero tiene difícil lograrlo. Gaza ha sido abandonada como una balsa encallada, aislada, superpoblada, sin recursos y colmada de las tensiones y odios acumulados en cuatro décadas de conflicto.

EL CORREO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

DESCONEXIÓN REALIZADA

Editorial

La descontrolada celebración de la salida del último de los soldados israelíes de Gaza, protagonizada por las facciones palestinas más radicales, y la inmediata advertencia realizada desde Tel Aviv, no hacen sino recordar que la 'desconexión' unilateral llevada a cabo por el Ejecutivo de Sharon es sólo el principio de un camino extremadamente delicado de recorrer. Sentar los cimientos de la paz es una tarea tremendamente ardua, mientras que las excusas para reactivar la violencia son abundantes. Y en una región tan castigada por la violencia indiscriminada no faltan intereses entre los propios palestinos para mantener el fuego encendido.

Israel ha mostrado a la comunidad internacional que su población es capaz de acatar una decisión tan polémica como la retirada, sin traspasar la línea marcada por el sentido común y ahora debe ser la Autoridad Nacional Palestina la que demuestre que es capaz de coger las riendas que ha soltado Tel Aviv y manejarlas correctamente. Gaza ha dejado de estar controlada por Israel desde dentro, que no desde fuera -las fronteras terrestres, marítimas y aéreas siguen en manos hebreas-, y el presidente palestino no debe olvidar que precisamente ahora es cuando más fácil le resultará al Gobierno israelí apretar el lazo sobre el cuello de la Autoridad Palestina. Con una tasa de desempleo superior al 50% de la población y la otra mitad trabajando prácticamente en su totalidad para las empresas de los colonos que ahora se han esfumado, no será un camino trillado que le espera a Abbas y su equipo. Que sea capaz de mantener en calma a las milicias palestinas no tiene por qué ser sinónimo de inicio inmediato de nuevas negociaciones, pero lo que es incuestionable es que si no lo consigue no habrá la más remota oportunidad para tratar asuntos tan delicados y complejos como la repatriación de los refugiados, la capitalidad de Jerusalén, la fijación definitiva de las fronteras o simplemente la posible nueva evacuación de asentamientos en Cisjordania. Un golpe mortal a las expectativas de paz creadas ahora en Oriente Próximo.

ABC

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

SI YO FUERA ISRAELÍ

Alfonso Rojo

Algunos fueron a ver la tierra que cultivaban antes de 1967, cuando en una Guerra relámpago que duró seis días Israel arrebató Gaza a Egipto. Otros se acercaron a curiosear o a honrar el sitio donde alguno de los suyos perdió la vida, intentando matar colonos israelíes. La gran mayoría se aproximó a saquear, a rebuscar restos de tubería o cables entre los escombros. También a destruir. Sobre todo a eso. Las fotos de las sinagogas en llamas. Al final, han tenido razón el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, y los rabinos que se opusieron a que los bulldozers del Tsahal echaran abajo los lugares de oración.

Los duros, los que más han llorado al arriar la bandera en la Franja, argumentaron que había que dejar a los palestinos la oportunidad de mostrarse «como son». El pasado domingo, en una reunión presidida por Ariel Sharón, Mofaz y los suyos impusieron su criterio y lograron que el Gabinete echara atrás una decisión de la Corte Suprema, que ordenaba destruir las sinagogas.

El espectáculo ha sido dantesco y unido al asalto al puesto de Rafah, representa un negro presagio. Ayer, por segundo día consecutivo, los guardias egipcios fueron incapaces de frenar la oleada de palestinos que excavaba bajo los muros o escalaba barreras para pasar al otro lado y avituallarse de cigarrillos baratos, queso o medicinas.

El fuego de los templos y el caos de la frontera abren inquietantes incógnitas, entre las que la más crucial es la capacidad de la Autoridad Palestina para imponer el orden.

Mientras recorría el antiguo asentamiento de Neve Dekalim, el primer ministro palestino, Ahmed Qureia, imploró a los suyos que respetaran las estructuras dejadas intactas por los israelíes. Su plegaria tenía como telón de fondo el ruido que producía entre los cascotes un enjambre de saqueadores.

El Ejército israelí ha arrasado las casas de los 8.500 colonos pero -gracias a un acuerdo internacional- ha dejado intactos los primorosos invernaderos que permitían a los colonos exportar frutas y verduras todo el año. Esos viveros tecnológicos son la piedra angular sobre la que la que la Autoridad Palestina planea iniciar la construcción económica de Gaza y demostrar al mundo que pueden llegar a ser un Estado viable. Es muy pronto para saber si los invernaderos caerán en manos de potentados corruptos, como tantas cosas en Palestina, o si correrán la suerte de las sinagogas, pero no hay mucho margen a la esperanza.

De todo lo que he escuchado, lo más inquietante es la frase de ese palestino del campo de refugiados de Khan Yunis, que aseguraba antorcha en mano haber aprendido una lección: «No importa lo que haya que esperar, pero al final acabaremos con los judíos y sus obras». Si yo fuera israelí, estaría a favor del Muro.

ISLAM Y OCCIDENTE por Abdala II de Jordania

Por Sin Pancarta - 26 de Septiembre, 2005, 3:54, Categoría: Alianza de Civilizaciones

Publica EL MUNDO, y otros diarios, un interesante artículo firmado por Abdala II de Jordania donde se plantea lo que ‘debe’ ser la Alianza de Civilizaciones’ y la ‘relectura del Islam’. Casualmente ni se menciona A Zapatero y su proyecto mientras si otros países y líderes mundiales. Por ejemplo sostiene que “El Islam no aísla a sus fieles dentro de la campana del odio y de la división. Al contrario, anima a nuestro pueblo a luchar, junto a toda la humanidad, en el camino de la paz y en el progreso global. (...) Para derrotar a los extremistas, tenemos que rechazar su intento de crear un choque de civilizaciones”.

EL MUNDO

Miércoles, 14 de septiembre de 2005

ISLAM Y OCCIDENTE

Abdala II de Jordania

Vengo sosteniendo desde hace cinco años que la batalla global contra el terrorismo no se puede basar sólo en medios militares. Porque es también una lucha moral, intelectual y social.

Para derrotar a los extremistas, tenemos que rechazar su intento de crear un choque de civilizaciones, que dividiría a las personas de buena voluntad y debilitaría el caminar hacia la paz y la prosperidad globales. Todos tenemos que asumir, pues, la responsabilidad de poner coto al odio, a la ignorancia y a la violencia. Y esto implica un diálogo honesto y continuo entre Occidente y el mundo islámico.

En el marco de esta lucha, el lunes mi mujer Rania y yo nos reuniremos con el Papa Benedicto XVI. Nuestra conversación versó sobre el diálogo positivo y respetuoso entre nuestras dos confesiones religiosas. De hecho, Jordania está muy implicada en este histórico diálogo.

Juan Pablo II, que comenzó su Peregrinaje Jubilar en Amán, nos llamó «hermanos de Abraham». Nuestro país islámico es la patria de una comunidad árabe cristiana que cuenta ya con 2.000 años de vida. Junta, nuestra gente contribuye como un solo pueblo a la vitalidad, a la paz y al futuro de nuestro país.

La libertad religiosa constitucional de Jordania expresa los valores de fondo árabes islámicos: vocación de paz y respeto hacia los demás y justicia social. Esta es la voz del islam tal y como es enseñado y practicado desde hace más de 1.000 años. Una voz que se opone a la ignorante ideología del odio proclamada por los extremistas.

Hoy, la mayoría de los musulmanes está decidida a reivindicar su propia fe histórica. El Mensaje de Amán, publicado a nivel mundial el pasado mes de noviembre, reivindica las enseñanzas del islam en lo que se refiere a la humildad ante Dios, a la igual dignidad de todos los pueblos, a la compasión y al pluralismo, al tiempo que denuncia el extremismo y el terrorismo como desviaciones del islam y transgresiones que atentan contra Dios y contra nuestra fe.

Esta y otras iniciativas tienden a unir las voces de los moderados, que constituyen la amplia mayoría de los musulmanes, tanto en Italia como en Jordania y en todo el mundo. Figuras de primer plano en Europa y en el Oriente Próximo han denunciado con decisión el terror, expresando el deber que todos tenemos de actuar para proteger a los inocentes.

El pasado mes de julio, Jordania albergó la primera Conferencia Internacional Islámica, en la que participaron más de 170 personalidades y expertos, suníes y chiíes, procedentes de 40 países, incluida Europa. Los delegados presentes en dicha conferencia confirmaron los valores de fondo expresados en El Mensaje de Amán y adoptaron medidas para poner fin a los abusos cometidos en nombre de nuestra fe.

El islam no aísla a sus fieles dentro de la campana del odio y de la división. Al contrario, anima a nuestro pueblo a luchar, junto a toda la Humanidad, en el camino de la paz y en el progreso global. Jordania asumió esta lucha. Nuestro país desempeña un importante papel en los esfuerzos por buscar la paz a nivel regional, y estamos agradecidos a Italia por haber apoyado esta nuestra constructiva iniciativa.

Hoy, con el apoyo italiano en el seno del Cuarteto y del G8, existe una Hoja de Ruta para la paz en el conflicto árabe-israelí. Partiendo de las iniciativas de paz, avanzadas por los países árabes en la Cumbre de Beirut del año 2002, la Hoja de Ruta prevé la solución conjunta de dos Estados, el único tipo de paz que puede ser duradero: una Palestina soberana, democrática y autosuficiente; garantías de seguridad para Israel, y un proceso que conduzca a un acuerdo conjunto que afronte los problemas sirio y libanés. No podemos permitir que los enemigos de la paz bloqueen este esfuerzo crucial.

Jordania e Italia trabajan juntas también en otros objetivos regionales. Nuestras naciones están empeñadas en el frente de la seguridad y de la normalización para Irak. Y en este esfuerzo, los jordanos han sentido profundamente los nobles sacrificios del pueblo italiano.

Nuestra colaboración se centra también en las reformas y en el desarrollo de la región. Es crucial para una paz global que los pueblos de Oriente Próximo, especialmente nuestros jóvenes, puedan compartir la promesa de libertad y de prosperidad de este siglo. Con este objetivo, Jordania ha puesto en marcha, a nivel regional, un modelo de reformas y de progreso sin precedentes.

Estamos realizando cambios estructurales para edificar la vida política democrática, profundizar en los Derechos Humanos y actuar de tal manera que le sea posible acceder a las oportunidades ofrecidas a todos los sectores sociales.

En el ámbito económico, hemos apoyado la innovación y hemos reforzado la infraestructura educativa y social para promover el desarrollo y el crecimiento. Italia es nuestro socio comercial prioritario y les estamos agradecidos por el apoyo que han prestado al desarrollo del país y de toda la región.

Italia desarrolla también un papel de primer plano en la ONU y en el G8, apoyando a los países de desarrollo medio, como Jordania, que demuestran su disponibilidad para progresar y necesitan asistencia internacional y condonación de la deuda.

Para hacer efectivo el positivo cambio global deseado por ambos países, tenemos que seguir trabajando juntos. La asociación entre Italia y Jordania refleja una amistad tejida de ideales compartidos e, incluso, de un futuro común. Estoy firmemente convencido de que, trabajando juntos, podemos contribuir a construir la paz y la seguridad que tanto necesitan y tanto merecen nuestras naciones y todos los pueblos.