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Israel Abandona la Ocupación Militar de Gaza

Por Narrador - 20 de Septiembre, 2005, 15:31, Categoría: Israel

Al final Israel ha evacuado Gaza poniendo fin a 38 años de ocupación  (aunque no del todo como bien señala ABC que está haciendo un trabajo informativo portentoso en el tema de Oriente Medio) con amplio altavoz mediático y una aburrida y pobre ceremonia que seguí en directo a través del primer canal de la BBC. Los palestinos boicotean el acto en protesta por el cierre de la frontera de Rafah.

No creo que esto sirva para mucho en el ansiado ‘Proceso de Paz’. Si fuese el primer paso hacia la devolución de los Territorios Ocupados estaríamos en el buen camino, pero particularmente, al menos por parte de Sharon y buena parte de los políticos hebreos, es el intento de consolidar la ocupación de Cisjordania. Tiempo al tiempo.

ABC

Lunes, 12 de septiembre de 2005

ISRAEL ARRÍA LA BANDERA DE LA ESTRELLA DE DAVID EN GAZA TREINTA Y OCHO AÑOS DESPUÉS

Juan Cierco (Corresponsal)

La ANP denuncia que, según la legislación internacional, el control hebreo de las fronteras y el espacio aéreo y marítimo perpetúa la ocupación

GAZA. «Salimos con la cabeza alta y porque queremos hacerlo». Así, con el himno nacional israelí («Hatikvá», esperanza) de fondo por última vez en este territorio ocupado durante treinta y ocho años; firmes, con el saludo marcial mientras la bandera de la estrella de Israel era arriada con el ocaso del día sobre el Mediterráneo, se despidieron los últimos soldados hebreos de Gaza.

«Salimos con la cabeza alta y lo hacemos al principio de una nueva era que supone una oportunidad histórica para ambos pueblos». Las palabras del general Dan Harel, comandante de la División Sur del Ejército de Israel, fueron las últimas pronunciadas en hebreo en la Franja, sólo minutos antes de que los soldados, los carros de combate y los blindados salieran sin mirar atrás de una tierra sembrada de muertos y de tumbas para siempre.

A las siete menos diez de la tarde, doblada con esmero, parsimonia y respeto, la bandera de la estrella de David le era entregada al general Dan Halutz, jefe del Estado Mayor, quien daba la orden de comenzar la operación de retirada, «Última vigilia», que fue seguida en vivo y en directo por miles de palestinos durante toda la noche en las cercanías de los asentamientos judíos evacuados de colonos el pasado mes de agosto.

Lo único que queda en pie son veinticuatro sinagogas, vaciadas de todos sus objetos de culto, pero llenas de simbolismo para unos y otros. Para los judíos, son lugares santos que no pueden ser demolidos por otros judíos pese a que el Tribunal Supremo, el Gobierno en su día (en decisión rectificada ayer por catorce votos contra dos), el Ejército y la Kneset aprobaran su destrucción.

Símbolo de la ocupación

Para los palestinos, que dicen respetar el significado de esos edificios sin valor arquitectónico ni histórico, suponen el símbolo de una ocupación ilegal que toca ahora a su fin en Gaza, que no en Cisjordania como se encargó ayer de anticipar Ariel Sharón en una entrevista al Washington Post.

Israel pues evita la destrucción de dichas sinagogas para que sean los palestinos, con los islamistas de Hamás a la cabeza, quienes lo hagan y puedan ser acusados de bárbaros e intolerantes.

La trampa no sentó nada bien a la ANP, que boicoteó la ceremonia conjunta en la que los israelíes debían entregar los mapas de las infraestructuras de agua, electricidad y alcantarillado para el futuro control de la Franja.

La tensión entre las partes no se redujo a la espinosa cuestión de unas sinagogas convertidas en bombas a efecto retardado sino también por el control del paso fronterizo de Rafah (ya se han desplegado los soldados egipcios en la ruta Filadelfi).

Mohamed Dahlán, hombre fuerte de Gaza y ministro de Asuntos Civiles, sentenció que la salida del último de los tres mil soldados israelíes no pone fin a la ocupación, según la legislación internacional, al estar controlados por Israel las fronteras y el espacio aéreo y marítimo, no permitirse la apertura del aeropuerto internacional y reservarse Tel Aviv el derecho a reinvadir la Franja cuando lo crea apropiado por motivos de seguridad.

Demasiada desconfianza

«Salimos con la cabeza alta y porque queremos hacerlo», había dicho en la base militar israelí cercana a Neveh Dekalim el general Harel. Mensaje no compartido por el 84 por ciento de los palestinos, que creen que la evacuación de los soldados y colonos judíos de Gaza está motivada por la resistencia armada.

Demasiada desconfianza para recorrer de la mano una Hoja de Ruta que, con la expansión de los asentamientos de Cisjordania y Jerusalén Este, y la falta de decisión de la ANP para desarmar a los grupos radicales vaga, pese al positivo paso al frente dado en Gaza, perdida por el desierto del Neguev.

ABC

Lunes, 12 de septiembre de 2005

LA ÚLTIMA NOCHE OCUPADOS DE LOS BASHIR

DEIR AL BALAH (GAZA). «No les odio. Han estado tres años en la azotea de mi casa, desde donde disparaban contra todo lo que se movía. Nos han encerrado este último mes en una habitación, de la que sólo podíamos salir para preparar algo de comida en la cocina e ir al cuarto de baño, donde hacíamos nuestras necesidades con la puerta abierta. Mi hijo Yusef, de dieciséis años, vive con una bala israelí en su espalda que no ha podido serle extirpada. Pero no les odio. Y es de lo que más orgulloso estoy. De haber podido mantenerme psicológicamente sano, de no haber perdido la fe en la paz; de defender a ultranza el espíritu de la tolerancia y la convivencia; de tener esperanza».

Jalil Bashir, jefe de estudios de una escuela en Deir al-Balah, no para de hablar en un perfecto inglés. No quiere. Es la primera vez que lo hace en libertad desde hace un mes, desde hace tres años. Su desgracia, y la de su familia: poseer una casa frente al asentamiento judío de Kfar Darom.

Muy duro

Lugar demasiado estratégico para no ser ocupado por los tiradores de elite del Ejército israelí, que lo utilizaron como base avanzada para evitar ataques contra los colonos.

La presencia de los soldados se hizo más evidente desde el pasado 15 de agosto, cuando comenzó la evacuación de la Franja.

«Ha sido muy duro para mi mujer y mis cinco hijos pequeños, pero ya ha acabado», explica a sus cincuenta y cuatro años, Jalil Bashir, mientras muestra un soldado del «Tsahal» de cartón, en posición de disparo, que ponían sus ocupantes en las ventanas de la casa.

Su primera llamada, cuando marcharon los soldados a las seis de la mañana, para sus dos hijos mayores que estudian medicina en Alemania. «Pero no hemos podido celebrarlo. Todavía no se han ido. Mire, mire, allí está el carro de combate». Y allí está, a sólo unos metros, a sólo unas horas de su salida definitiva.

Demasiados curiosos asoman por los montículos de tierra que rodean la casa. «Si en cinco minutos no se han ido todos, abriremos fuego», anuncian los soldados. Pasan cinco minutos. Seguimos allí. Los militares disparan al aire. Oído cocina. Todos fuera. Menos Jalil y su familia, por primera vez libres en los últimos tres años.

EL MUNDO

Lunes, 12 de septiembre de 2005

ISRAEL DECLARA EL FIN DEL MANDATO MILITAR EN GAZA PERO RENUNCIA A DESTRUIR LAS SINAGOGAS

Jonathan Saul (Reuters / EL MUNDO)

La bandera palestina ondea ya en Neve Dekalim, antigua 'capital' de los asentamientos judíos

NEVE DEKALIM (GAZA).- Israel declaró ayer el fin de su mandato militar en Gaza, lo que aclara el camino para completar su retirada y devolver el territorio a los palestinos tras 38 años de ocupación.

Con sus bases desmanteladas y los asentamientos judíos en ruinas, miles de soldados avanzaban ayer con rapidez para ultimar su retirada. Pero este paso ha estado acompañado de recriminaciones, que impidieron la celebración de la ceremonia de traspaso del control militar. Fuentes del Ejército israelí acusaron a los palestinos de boicotear el acto.

Anoche, las fuerzas palestinas tomaban el control de los antiguos asentamientos judíos en la fgranja de Gaza. La bandera palestina se izó en Neve Dekalim, antigua capital de las colonias israelíes, informa France Presse. El portavoz del Ministerio del Interior de la Autoridad Nacional Palestina, Tawfiq Abou Khoussa, afirmó esta madrugada que agentes de seguridad palestinos ya controlaban las ex colonias de Netzarim, Ganei Tal, Qatif, Morag, Elei Sinaí y Dougit.

En el «día de alegría», como lo bautizó el presidente de la ANP, Mahmud Abbas, centenares de personas, ondeando banderas palestinas se dirigían a Gush Katif y otras antiguas colonias israelíes.

Ultimo obstáculo

El último escollo en la retirada de Gaza fue la decisión del Gobierno israelí de no destruir las 19 sinagogas de los asentamientos, al contrario de lo que han hecho con los hogares de las 21 colonias de Gaza, derruidas por el Ejército israelí tras proceder a su evacuación. El Gobierno de Ariel Sharon optó por dejar el destino de las sinagogas en manos de los palestinos.

Sharon optó por no destruir las sinagogas después de que varios rabinos aseguraran de que sería un gravísimo pecado hacerlo.«Pretenden ponernos contra las cuerdas. Si las destruimos, nos condenarán y también si no lo hacemos», afirmaba el negociador palestino Saeb Erekat.

Esta misma madrugada, un grupo de jóvenes palestinos rompieron los cristales de una Sinagoga en Netzarim. Agentes de seguridad palestinos trataron de impedírselo, pero la multitud comenzó a destruir el templo, informa Reuters.

Los palestinos contemplan este proceso en el que Israel se retira de un territorio que ellos reivindican desde hace décadas con una mezcla de alegría y escepticismo. Temen que el plan de Sharon es cambiar Gaza, donde viven 1,4 millones de palestinos por una presencia permanente en Cisjordania, donde residen 245.000 colonos aislados de 2,4 millones de palestinos. Mohamed Dahlan, ministro palestino de Asuntos Civiles, apunta que la retirada israelí de Gaza no es el fin de la ocupación, al mantener Israel la capacidad de invadir ese territorio y controlar el espacio aéreo, el agua y las fronteras.

EL MUNDO

Lunes, 12 de septiembre de 2005

«VICTORIA DE LA RESISTENCIA ARMADA»

El 84% de los palestinos considera la retirada israelí de Gaza como «una victoria de la resistencia armada», según un sondeo publicado ayer por un centro de estudios palestino de Ramala, según informaba ayer France Presse. De acuerdo con el Palestinian Center for Policy and Survey Research, el 40% de los encuestados atribuyen esencialmente esta «victoria» a las acciones del movimiento radical islamista Hamas. Tan sólo el 21% considera que la acción se debe a la Autoridad Nacional Palestina y un 11% atribuyen el éxito a Fatah, el movimiento de Yasir Arafat, ahora dirigido por Mahmud Abbas. De acuerdo con esta encuesta, una amplia mayoría de palestinos, un 77% de los interrogados, es favorable a un alto el fuego con Israel después de la retirada de la franja de Gaza, mientras que sólo un 22% se opone a esta medida.

El 62% de los palestinos está en contra de que sigan los ataques armados contra Israel, y un 35% defiende estas acciones violentas. El 60% apoya el desarme que propugna la Autoridad Nacional Palestina, y un 37% lo rechaza. Para el 64% de los encuestados la retirada israelí contribuirá a mejorar la situación económica en la zona, y un 57% cree que la medida impulsará el proceso de paz.

EL PAIS

Lunes, 12 de septiembre de 2005

ISRAEL RETIRA LOS ÚLTIMOS 3.000 SOLDADOS QUE TENÍA DESPLEGADOS EN LA FRANJA DE GAZA

Ferran Sales

Gaza - "Salimos con la cabeza bien alta y por propia decisión". Con estas palabras, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el general Dan Jalutz, dio ayer por acabados los 38 años de ocupación militar de la franja de Gaza. A continuación, ordenó la salida de los últimos 3.000 soldados, que deberá culminar hoy. La Autoridad Nacional Palestina se negó a participar en la ceremonia como protesta por las decisiones del Gobierno de Ariel Sharon de mantener durante seis meses cerrada su frontera con Egipto y de dejar en pie 24 sinagogas. Ahora serán derribadas por los palestinos, informa France Presse.

En medio de un escenario desolador, constituido por las ruinas del asentamiento de Neve Dekalim, en otro tiempo el florón y la capital de los 21 asentamientos de la franja de Gaza, se celebró ayer por la tarde la ceremonia de despedida, que culminó con la bajada de la bandera de Israel y la interpretación del himno nacional ante una fuerza exigua compuesta por unos 200 paracaidistas de la Brigada Guivati.

"Mañana [hoy para el lector], 12 de septiembre, representará el final de la presencia de Israel en la franja de Gaza, de 38 años de lucha contra el terrorismo palestino y de una floreciente colonización judía", aseguró el general Jalutz, militar polémico y de triste recuerdo para los palestinos, cerebro de la guerra sucia contra los líderes de la Intifada y defensor a ultranza de los "asesinatos selectivos". Fue responsable del lanzamiento de una bomba de gran potencia sobre un suburbio de Gaza en julio de 2002 que causó la muerte de 14 civiles y más de 150 heridos, en su mayoría niños.

La salida de Gaza había sido decidida horas antes por el Gobierno israelí en una reunión extraordinaria. Los ministros acordaron dar por acabada la Administración Militar, lo que deja el territorio en una situación jurídicamente ambigua, a medio camino entre la descolonización y la ocupación, ya que Israel continúa controlando aspectos clave como las aguas jurisdiccionales, el espacio aéreo y las fronteras. El Gobierno, presionado por los rabinos radicales, dio marcha atrás y anular la orden de destrucción de las últimas 24 sinagogas de la zona. Los templos serán derrumbados por las autoridades palestinas a partir de hoy mismo, según declaró a France Presse un portavoz de la ANP: "Se ha tomado la decisión de derrumbar todos los edificios dejados [por los israelíes]". Sólo quedará en pie una base militar, que servirá a agentes palestinos.

Apenas acabada la ceremonia de despedida, centenares de vecinos del campo de refugiados de Jan Yunes saltaron el muro para invadir las ruinas de lo que fue el asentamiento de Neve Dekalim. La entrada inesperada se produjo después de que los soldados israelíes cometieran su último acto de violencia, al disparar y herir a cuatro muchachos que les tiraban piedras desde un tejado.

LA RAZON

Lunes, 12 de septiembre de 2005

ISRAEL PONE FIN A 38 AÑOS DE OCUPACIÓN MILITAR DE LA FRANJA DE GAZA

Saud Abu Ramadan

Gaza - El Ejército israelí arrió ayer por última vez la bandera de Israel en la franja de Gaza en una ceremonia que ha dado inicio a la retirada militar y marcará con ello el final de 38 años de ocupación. «Mañana, lunes, 12 de septiembre, concluirán 38 años de presencia del Ejército en la franja de Gaza», afirmó el comandante de las Fuerzas Armadas israelíes, Dan Jalutz, en una ceremonia que duró unos veinte minutos y a la que sólo asistieron militares. El acto tuvo lugar en la comandancia de la Brigada de Gaza del Ejército israelí, que cuando salga en las próximas horas del territorio palestino tomará posiciones alrededor de la franja.

Alto precio. Sobre la retirada, Jalutz manifestó que «el Ejército sale con la cabeza alta», si bien ello no oculta la realidad de que «el Estado de Israel, el Ejército y sus ciudadanos han pagado un precio muy alto estos 38 años de presencia en Gaza». «Los cientos de heridos y muertos son testimonio de que el camino no ha sido fácil», agregó el comandante. Tras la ceremonia, todas las fuerzas en la franja deben comenzar a replegarse al territorio israelí, en una operación llamada «Ultima vigilia» y que se prolongará unas doce horas.

Medios de Prensa locales informaban de que desde primera hora de la tarde columnas de vehículos blindados se hallaban ya sobre las carreteras asfaltadas que cruzan el bloque de Gush Katif con dirección al paso de Kisufim. Hoy será el general Aviv Kojavi, comandante del sector, el último en salir, cerrar el portón y bajar la barrera de Kisufim. «Juntos cerraremos el portón. Pero el que cerramos abre otro y espero que ése sea de tranquilidad y paz, de buena vecindad», dijo Kojavi en referencia a los palestinos.

Jalutz fue menos diplomático y advirtió en su discurso de que «nuestra salida obliga a los palestinos a evitar el terrorismo». «No toleraremos su inactividad. Ésta es su prueba [de la ANP]. No aceptaremos hacer la vista gorda a actos terroristas», afirmó. Tras los discursos, la bandera de Israel fue arriada y por última vez se escucharon en Gaza los acordes del himno israelí. Efe