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EL Camarote de los Marx, Versión Impuestazo

Por Narrador - 7 de Septiembre, 2005, 7:24, Categoría: El Impuestazo

Pese a lo que van a leer aquí mismo el PSOE y el Gobierno se empeña en afirmar que el presidente del Gobierno se mostró a favor de que los "ciudadanos paguen menos impuestos, dispongan de una buena sanidad pública y consuman menos alcohol y tabaco". José Luis Rodríguez Zapatero consiguió ayer que las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas se comprometan a apoyar las propuestas del Gobierno que preside para paliar el déficit de la sanidad, que algunos habían criticado. Zapatero anunció que el Gobierno central dispone de "un margen" aunque no preciso la cifra, que se reserva para hacerla pública en la Conferencia de Presidentes que ha convocado para el próximo día 10 en el Senado. Debe ser el la sesión que no se producirá al haber sido cancelada por ‘razones de agenda’. Pero es que siguen al más puro estilo del ‘Ministerio de la Verdad’. Afirman que Zapatero logró ese compromiso en la sesión del Consejo Territorial del PSOE, celebrada tras el Comité Federal, y a la que acudieron todos los secretarios generales y presidentes autonómicos. El presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía Manuel Chaves, destacó al finalizar la sesión la unanimidad de los reunidos en que la propuesta del Gobierno es "positiva, equilibrada y refleja que el Gobierno no está dispuesto a escurrir el bulto en un problema que afecta al bienestar de los ciudadanos" ¿Se lo pueden creer?

Tal fue el desastre que el ‘Presidente Accidental’ tuvo que anunciar una rebaja en el IRPF que ha pasado casi inadvertida. Es algo sin precedentes. Según EL MUNDO, precipitó ayer el anuncio de una propuesta de reforma del IRPF para bajar los impuestos como antídoto al coste político que para el Gobierno ha tenido el plan que incluye subir cinco tributos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad en las comunidades autónomas. En ABC se dice que todos los presidentes socialistas rechazan subir la luz para pagar la sanidad. Los dirigentes autonómicos reclaman más dinero del Gobierno y plantean aumentar la carga fiscal sobre el tabaco porque "hay margen para ello". También en este periódico se refleja la afirmación del presidente Zapatero: "Sí, bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas; sí, disuadir del consumo del alcohol y el tabaco es de izquierdas", mientras que en EL MUNDO se resalta que "fumar y beber es de ''derechas'' ¿Dónde está el pleno acuerdo?

Por otra parte y también en EL MUNDO se dice que los españoles aceptan pagar impuestos por la sanidad y se niegan a que sea privatizada, según se desprende de una encuesta de Hacienda. Asimismo se dice que Andalucía y Cataluña serán las más beneficiadas por el plan Solbes. Recibirán, en conjunto, un tercio de los 1.000 millones que el Gobierno prevé distribuir entre las comunidades autónomas en dos años.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

LOS ESPAÑOLES ACEPTAN PAGAR IMPUESTOS POR LA SANIDAD Y SE NIEGAN A QUE SEA PRIVATIZADA

Carlos Segovia

Según una encuesta de Hacienda, los ciudadanos admiten más presión fiscal para la atención sanitaria que por todos los demás servicios públicos juntos, y creen que ésta ha mejorado con los traspasos

MADRID.- El Gobierno ha apoyado su polémica oferta de financiación del déficit sanitario en una encuesta del Ministerio de Hacienda que muestra que los españoles están más dispuestos a pagar impuestos por recibir atención sanitaria que por todos los demás servicios públicos juntos.

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, defiende que para financiar el déficit sanitario la mejor fórmula, además de intentar moderar el gasto, es que las comunidades autónomas se atrevan a subir los impuestos sobre carburantes, circulación y electricidad, al tiempo que él sube los del alcohol y el tabaco.

No es probable que él osara plantear esa fórmula si se tratara de recabar dinero para Educación o Infraestructuras, de acuerdo con los datos de opinión pública que maneja.

Según los autores de la encuesta Opiniones y actitudes de los españoles en 2004 concluida hace dos semanas por el Instituto de Estudios Fiscales -dependiente del Ministerio de Hacienda-, «la Sanidad aparece como el servicio estrella de la oferta pública, muy por encima del resto». Ante la pregunta «¿cuál es el servicio o prestación que más justifica el pago de impuestos?», las respuestas que apuntan a Sanidad (49% del total) suman más que Educación y el resto de servicios públicos unidos.

También la Sanidad es el servicio considerado como el que más se adecúa a los impuestos que se pagan, aunque el número de respuestas en este caso no pasa del 38%, y los españoles lo definen como el servicio público más necesario y el mejor gestionado. También se trata, en una curiosa autocrítica de los encuestados, del servicio público peor utilizado por los usuarios.

En todo caso, no es el servicio que más quisieran ver privatizado o gestionado por la iniciativa privada. Antes (con el doble de respuestas) prefieren ver en manos privadas los transportes y las infraestructuras.

Los ciudadanos creen que el traspaso de la competencia en Sanidad a las comunidades autónomas, acometido por el anterior Gobierno del PP, ha tenido efectos positivos. En su opinión, el servicio público que más ha mejorado en los últimos cinco años es la Sanidad, aunque también es al que señalan con mayor margen de mejora.

La encuesta también muestra, no obstante, que está descendiendo el número de españoles que usa la Sanidad pública. El porcentaje de utilización era del 90% en 1995 y en 2004 ha pasado a ser del 83%.

El Ministerio de Hacienda tiene en cuenta estos barómetros de opinión ante la difícil tarea que tiene en los próximos meses. Además de ayudar a paliar el agujero sanitario, el Ministerio de Hacienda tiene que cumplir la promesa electoral del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de bajar el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para que los ciudadanos no crean que esa medida es monopolio del PP. Y también debe hacer lo propio con el de Sociedades, para relanzar la inversión empresarial en la economía española.

Ante tamañas pérdidas futuras de ingresos, Hacienda explora qué impuestos indirectos puede aumentar a cambio sin que resulten impopulares, y por eso ha optado por subir un 10% el del alcohol y un 5% el del tabaco con la excusa de que es para financiar la Sanidad. Además, el departamento que dirige Pedro Solbes prepara la creación de impuestos sobre la contaminación medioambiental, por considerar que son los únicos de nueva creación que puede aceptar el ciudadano en estos tiempos.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

ANDALUCÍA Y CATALUÑA, LAS MÁS BENEFICIADAS POR EL PLAN DE SOLBES

Carlos Segovia

Recibirán, en conjunto, un tercio de los 1.000 millones que el Gobierno prevé distribuir entre las comunidades autónomas en dos años

MADRID.- Las comunidades de Andalucía y Cataluña serán las que más dinero reciban de la oferta del Gobierno. Solbes ha ofrecido, incluso aunque no se acepte y sea retirado el resto de su propuesta, dedicar 500 millones de euros anuales en el periodo 2006-2007 a paliar el problema autonómico del déficit sanitario.

Uno de los puntos clave de la batalla negociadora es el del reparto del dinero y el ministro Pedro Solbes ha decidido mantener los mismos criterios que adoptó su antecesor, Cristóbal Montoro, en 2001, cuando se aprobó el modelo de financiación autonómica vigente.

Esos criterios se basaban en un 75% en la población y, el resto, en el envejecimiento de los habitantes, teniendo en cuenta también si viven en la Península o en archipiélagos y en zonas aisladas del territorio.

Con esos mismos criterios -de acuerdo a los últimos datos definitivos del censo- de los 500 millones de 2006, 92,1 millones de euros irán a parar a Andalucía y 84,5 millones a Cataluña. Y otro tanto en 2007, con lo que percibirán en conjunto un tercio del total a distribuir. Ambas, presididas actualmente por dos socialistas -Manuel Chaves y Pasqual Maragall, respectivamente- encabezan la clasificación del reparto. La tercera es Madrid, presidida por Esperanza Aguirre (PP), con 69,3 millones. La Comunidad Valenciana, que preside Francisco Camps, (PP) es la cuarta, con 56,2 millones.

Pese a ser las primeras, ninguna de estas cuatro comunidades se muestran satisfechas con el reparto, porque alegan que sus déficits son hasta 10 veces superiores, por lo que el Gobierno central les está empujando a subir impuestos para corregir el problema.

La Generalitat de Cataluña ha anunciado que presentará una «contrapropuesta» y la Junta de Andalucía ha recibido con frialdad la propuesta de Solbes. El PP sospecha que ambas comunidades recibirán de tapadillo recursos adicionales a través de la próxima Ley de Presupuestos de 2006.

El Gobierno considera que, al estar transferida la Sanidad, no tendría que aportar «ni una peseta» -según la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega-, pero que lo hace por su deber de garantizar la igualdad de los españoles ante un servicio básico como es la atención sanitaria.

La disparidad de gasto por habitante es evidente en la España descentralizada, pero el reparto que hace el Gobierno no prima a las que menos dinero dedican. Según el informe del llamado Grupo de Trabajo de Análisis de Gasto Sanitario, que ha trabajado para Hacienda, el gasto medio en 2003 -último año disponible- fue de 953 euros.

Los valores más elevados corresponden a Melilla (1058 euros), Navarra (1089), Cantabria (1073), Aragón (1069), Asturias (1061), Castilla y León (1029), País Vasco (1028), Extremadura (1026), Ceuta (1018), Canarias (999), La Rioja (994) y Galicia (980).Por su parte, Cataluña (958) y Murcia (951) se sitúan muy próximas a la media. Por debajo se encuentran Castilla-La Mancha (con 936 euros), Comunidad Valenciana (934), Baleares (908), Andalucía (903) y Madrid (863 euros).

La Comunidad de Madrid, que ha registrado un importante aumento de población, ha registrado la mayor caída en gasto sanitario por habitante desde 1999.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

FUMAR Y BEBER ES DE 'DERECHAS'

Fernando Garea

MADRID.- El hábito de fumar y el de beber alcohol son actos de militancia política con connotaciones ideológicas.

O, al menos, eso es lo que parece deducirse si se llevan al extremo las palabras pronunciadas ayer por José Luis Rodríguez Zapatero para justificar ante el Comité Federal del PSOE la subida de impuestos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad autonómica.

Según el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, «disuadir del consumo de alcohol y tabaco es de izquierdas».

«Queremos que los ciudadanos paguen menos impuestos, que tengan una buena sanidad pública y que consuman menos alcohol y tabaco. Y eso, creo que es ser de izquierdas en el siglo XXI», añadió.

Ahí se quedó, pero se podría llegar a la conclusión de que si dejar de fumar y beber es de izquierdas, consumir alcohol y tabaco es de derechas.

Aunque los que le escuchaban ayer en el Comité Federal del PSOE, teóricamente, son de izquierdas, Zapatero les explicó lo que supondría para sus bolsillos la subida de impuestos, si es que se abandonan a la heterodoxia ideológica con un cigarro o una botella. «Este recargo sanitario supondrá unos 10 céntimos en una cajetilla de tabaco y un céntimo en un litro de cerveza. En el vino, nada, porque, como sabéis, está exento», les dijo.

En la cafetería del Palacio Municipal de Exposiciones de Madrid, donde se celebró el Comité Federal del PSOE, ayer se fumó y se bebió, pero con moderación.

En el catálogo de prescripciones de la izquierda, Zapatero incluyó también «defender la sanidad pública universal y gratuita y, por eso, no vamos a desentendernos de los problemas que las comunidades autónomas tienen para financiar el gasto sanitario, como les gustaría acaso a los que quieren que se desmorone para privatizar este servicio».

Ninguno de los dirigentes socialistas que intervino luego ante el máximo órgano del partido entre congresos objetó que sean el tabaco y el alcohol los productos que, a través de los impuestos, ayuden a financiar la Sanidad. Según el Gobierno, ambos tienen en España la menor fiscalidad de la Unión Europea.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

ACEBES SUBRAYA EL «RECHAZO UNÁNIME» A LA PROPUESTA

VALENCIA.- El secretario general del PP, Angel Acebes, reprochó ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no hubiera «consultado a todos los afectados» su propuesta de financiación sanitaria antes de presentarla, para «no tener que retirarla», puesto que éstos la han rechazado de forma «unánime e inmediata».

El número dos del PP destacó que dicho rechazo ha provenido de todas las comunidades autónomas, «tanto las gobernadas por el PP como las del PSOE y de los nacionalistas», además de «los representantes de los consumidores, del comercio y de la industria».

Acebes subrayó que «el Gobierno no puede jugar con las políticas fundamentales que afectan al bienestar de los ciudadanos, el progreso y la prosperidad de las familias y su calidad de vida», porque, advirtió, tras la subida de impuestos se iniciará «el círculo vicioso» del incremento de los precios y del desempleo. Diagnosticó, así, «un cambio respecto del modelo económico del PP, que con menos impuestos trajo más crecimiento, más empleo, disminución de los tipos de interés y una economía saneada».Calificó por ello de «incompetente» y «radical» la actuación del Ejecutivo.

EL MUNDO

Domingo, 4 de de septiembre de 2005

EL PRESIDENTE PRECIPITA LA REDUCCIÓN DEL IRPF PARA FRENAR LAS CRÍTICAS POR LA SUBIDA FISCAL

Fernando Garea

El Gobierno pondrá más dinero en el plan de la Sanidad para lograr el apoyo de los 'barones'

MADRID.- José Luis Rodríguez Zapatero precipitó ayer el anuncio de una propuesta de reforma del IRPF para bajar los impuestos, como antídoto al coste político que para el Gobierno ha tenido el plan que incluye subir cinco tributos indirectos para financiar el déficit de la Sanidad en las comunidades autónomas.

Zapatero lo adelantó ayer ante el Comité Federal del PSOE y dentro de la parte de su discurso dedicada a justificar la subida de los impuestos del tabaco y el alcohol, y la petición a los presidentes autonómicos para que hagan lo mismo con tributos indirectos como el de la electricidad, la matriculación y los carburantes.

Para hacer frente a quienes han dicho estos días que el plan supone la primera subida de impuestos del Gobierno socialista incumpliendo sus promesas electorales, el presidente del Gobierno y secretario general socialista proclamó ante los suyos: «Bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas».

Para apoyar su afirmación anunció que «antes de final de año presentaremos nuestro modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias».

En el mejor de los casos, esa reforma del IRPF, en torno a la que el Gobierno de Zapatero ha dado varias versiones sobre su contenido y sus plazos en el último año, no se aplicaría en ningún caso antes de 2007. Ahora ha reaparecido en el momento en el que el PP se ha encontrado con un arma de oposición inesperada: la de los impuestos.

En todo caso, la siguiente polémica será la de la subida de impuestos indirectos, frente al anunciado recorte de los directos, considerados como progresivos. De hecho, el PSOE en la oposición utilizó contra el Gobierno de Aznar la política fiscal que bajaba los impuestos directos y subía los indirectos.

Para atajar la marea de críticas, Zapatero dijo ayer a los dirigentes del PSOE: «Aclaro esto porque se han hecho muchas interpretaciones de la propuesta del Gobierno y me interesa recalcar que es eso: una propuesta, y que el único recargo que estamos dispuestos a aplicar si hay acuerdo es sobre el alcohol y el tabaco. Y nada más».

Acercamiento de posturas

La otra parte de la subida de impuestos correspondería a los presidentes autonómicos, si así lo desea cada uno, en virtud de la capacidad normativa voluntaria que ahora se les otorgaría. El Estado, según la propuesta del Gobierno de Zapatero, ha ofrecido de salida 1.000 millones de euros en dos años y otros 800 por adelanto de compromisos de pago.

Zapatero se esforzó en explicar que el problema de la Sanidad es de las comunidades y que el Gobierno lo que hace es actuar para ayudarles a solucionarlo. «Hemos encontrado insuficiencias de financiación para la Sanidad en el sistema que acordó el Gobierno anterior cuando hace cuatro años traspasó los servicios sanitarios», explicó.

Ante esa situación, aseguró que las comunidades han «pedido el concurso del Gobierno» y éste, en lugar de «escurrir el bulto», se siente «comprometido con cualquier problema como si fuera plenamente suyo».

Ahora, esta propuesta de financiación deberá ser sometida el miércoles al Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde están presentes todas las comunidades, y el próximo sábado, a la Conferencia de Presidentes autonómicos. En todo caso, para el Gobierno fue francamente bien la reunión del Comité Federal y, luego, la de los líderes autonómicos socialistas que forman el Consejo Territorial del partido, porque las posturas se acercaron notablemente.

Con una semana de plazo para la negociación, todo es cuestión de dinero, porque los presidentes autonómicos quieren elevar la cifra de 1.000 millones y el Gobierno se guarda la carta de aumentar la cifra hasta el mismo día de la Conferencia de Presidentes.

Fuentes del Ejecutivo explican que la propuesta está hecha contando con un margen elevado de maniobra para lograr el acuerdo más amplio posible. Según algunas estimaciones, podría llegarse hasta los 1.500 en dos años -ahora son 1.000- y se prevé que algunas comunidades populares acuciadas por el problema como Baleares y Valencia se sumen finalmente al pacto, aunque ven difícil que el PP lo apoye.

Regateo hasta el sábado

De hecho, ésta es la gran baza del Gobierno y lo que más destacaron ayer los dirigentes socialistas: la cantidad es aún insuficiente, pero es un buen principio de negociación y menos es nada. Dicho de otra forma, forzar la retirada de la propuesta dejaría a todos sin nada, porque, además, el Gobierno ya no condiciona la aportación a la firma del acuerdo, como hizo el PP en 2001.

El vicepresidente Pedro Solbes hizo ayer a los dirigentes regionales del PSOE una exposición muy técnica, escuchó las críticas, quedó en estudiar las propuestas que le hicieron y, sin que hubiera ninguna afirmación expresa del responsable de Economía, todos salieron con el convencimiento de que el Gobierno ya tiene previsto poner de aquí al sábado próximo más dinero encima de la mesa.Incluso, la última cifra podría reservársela Zapatero como último golpe de efecto en la misma Conferencia de Presidentes del día 10. Hasta entonces, el regateo está abierto.

Esta insuficiencia de recursos en la propuesta de salida del Gobierno fue denunciada ayer, por ejemplo, por el andaluz Manuel Chaves, el castellano-manchego José María Barreda, el asturiano Alvarez Areces, el extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra y el madrileño Rafael Simancas.

No obstante, con la promesa implícita de elevar las cifras, Rodríguez Zapatero escuchó ayer en el Comité Federal el apoyo «unánime a la propuesta» y la felicitación al Gobierno por asumir la solución del problema, según explicó luego el propio Manuel Chaves, presidente del PSOE.

Hubo objeciones a las cantidades, a la forma de aplicación o a la manera en que públicamente se ha «vendido» la propuesta como simple subida de impuestos. Así, Ibarra aseguró que él no tenía un problema acuciante de financiación sanitaria y que, por tanto, no ejercería la potestad voluntaria que le da el Gobierno para elevar los impuestos de la electricidad, los carburantes y la matriculación.

El madrileño Simancas, como el resto, alabó la decisión del Gobierno de solucionar el problema, pero pidió medidas complementarias como estudiar las prestaciones sanitarias de cada comunidad y priorizar el gasto sanitario.

De hecho fue el único que puso voz, aunque fuera muy suave, a algo que determinados miembros del PSOE y del Gobierno comentan estos días en privado: la estrategia de hacer pilotar la presentación del plan de financiación sanitaria en la subida de impuestos no ha sido la mejor de las posibles.

EL PAIS

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

LOS LÍDERES AUTONÓMICOS APOYAN LA OFERTA SOBRE LA DEUDA SANITARIA

L. R. A. y C. E. C.

Zapatero anuncia "un margen" para ampliar la propuesta de financiación de la sanidad

Madrid - José Luis Rodríguez Zapatero consiguió ayer que las comunidades autónomas gobernadas por los socialistas se comprometan a apoyar la propuesta del Gobierno que preside para paliar el déficit de la sanidad, que algunas habían criticado. Zapatero anunció que el Gobierno central dispone de "un margen", aunque no precisó la cifra, que se reserva para hacerla pública en la Conferencia de Presidentes que ha convocado para el próximo día 10 en el Senado.

Zapatero logró ese compromiso en la sesión del Consejo Territorial del PSOE, celebrada tras el Comité Federal, y a la que acudieron todos los secretarios generales y presidentes autonómicos. El presidente del PSOE y de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, destacó, al finalizar la sesión, la unanimidad de los reunidos en que la propuesta del Gobierno es "positiva, equilibrada, y refleja que el Gobierno no está dispuesto a escurrir el bulto en un problema que afecta al bienestar de los ciudadanos".

Zapatero aclaró a los líderes territoriales -algunos habían criticado la propuesta del Ejecutivo para paliar el déficit de la sanidad- que el Gobierno no estaba legalmente obligado a financiar la deuda porque es competencia de las autonomías. Pero les confesó que adquirió ese compromiso al constatar, en las conversaciones que ha mantenido con los presidentes autonómicos, que la sanidad es su principal preocupación, sea cual sea su partido.

También les aclaró que era "una propuesta" y, como tal, sometida a debate. En esa parte de su intervención, señaló que disponía de "un margen" para aportar más dinero. También aclaró que los ingresos por el aumento del tabaco y el alcohol sólo representan el 10% del conjunto.

Zapatero (que tras la reunión se entrevistó unos minutos con el presidente catalán Pasqual Maragall) insinuó que las autonomías del PP tendrán difícil rechazar una propuesta que les supondrá unos ingresos adicionales. Las opiniones de los representantes territoriales del PSOE sobre la conducta de las comunidades gobernadas por el PP fueron diversas. Unos opinaron que primarán los intereses de su comunidad y aceptarán la oferta y otros, que mandarán los intereses partidistas y la rechazarán.

El presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el más crítico hasta ayer con la propuesta del Gobierno, admitió, en la reunión, que le parecía "positiva", aunque anunció que él no aplicará la subida impositiva porque no le hace falta.

Zapatero dio paso al vicepresidente económico, Pedro Solbes, que aseguró que, con esta propuesta, "nadie pierde dinero". "Por el contrario, ganan todas, incluidas las comunidades pequeñas, con poco incremento de la población". Una alusión crítica de Zapatero a la financiación sanitaria en la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, originó una intervención del líder de los socialistas madrileños, Rafael Simancas. Reclamó que se pida a las comunidades un catálogo mínimo de prestaciones, que prioricen la partida de la sanidad en los Presupuestos y que desaparezcan los "regalos impositivos", en alusión a la bajada del impuesto sobre las herencias del Ejecutivo autonómico de Madrid.

[El presidente navarro, Miguel Sanz, de Unión del Pueblo Navarro, la marca del PP en esa comunidad, propuso ayer cobrar al ciudadano una "mínima tasa" de acceso a los servicios de salud para resolver la financiación, informa Efe].

EL PAIS

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

EL NUEVO MODELO DE IRPF BAJARÁ EL IMPUESTO A LOS TRABAJADORES Y A "LAS CLASES MEDIAS"

C. E. C.

Madrid - En un discurso de fuerte contenido económico, José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó para recordar su promesa de reformar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero esta vez además le puso fecha: "Antes de fin de año presentaremos nuestro nuevo modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias". Zapatero insistió en una tesis que ha defendido en otras ocasiones: "Sí, bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas". El presidente desgranó también los compromisos del Gobierno para los próximos meses:

- Reforma laboral. Zapatero dijo que "la próxima estación del diálogo social ha de ser la reforma del mercado de trabajo para aumentar la estabilidad en el empleo y la competitividad de las empresas.

- I+D+i. El Ejecutivo, según su presidente, "orienta su política para el progreso centrada en la mejora de la capacidad tecnológica". En los Presupuestos para 2006, la inversión en I+D+i tendrá un incremento del 28%.

- Más empleo. En un año, se han creado 900.000 puestos de trabajo y el paro ha caído por debajo del 10%, algo que no sucedía "desde los 70". Ha aumentado en 89.500 el número de trabajadores autónomos y esa cifra puede llegar a los 140.000 el próximo diciembre, según el presidente.

- Plan Nacional de Reformas. Incluye el refuerzo de la estabilidad presupuestaria, un plan estratégico de infraestructuras, un incremento sostenido del 25% de la inversión en I+D+i, la reforma en los mercados de bienes y servicios para aumentar la competencia, diálogo social y un plan de fomento empresarial.

- Pacto educativo. El Gobierno "empeña su palabra en tratar de lograr un pacto" para reformar la Ley de Educación.

- Leyes sobre dependencia, igualdad e incendios. Las dos primeras perseguirán mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidades y hacer más efectivos los derechos de las mujeres, sobre todo en el ámbito laboral. Rodríguez Zapatero anunció que en las próximas semanas el Gobierno presentará un plan para que España "cuente con los medios más poderosos que ha tenido nunca ante situaciones de emergencia".

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

TODOS LOS PRESIDENTES SOCIALISTAS RECHAZAN SUBIR LA LUZ PARA PAGAR LA SANIDAD

G. L. A. y M. M.

Los dirigentes autonómicos reclaman más dinero del Gobierno y plantean aumentar la carga fiscal sobre el tabaco porque «hay margen para ello»

MADRID. Consciente de que su oferta a las Comunidades para paliar el déficit de la sanidad con una subida de varios impuestos no ha satisfecho a las autonomías socialistas y ha irritado a las populares -y de que además ha generado la inquietud social inherente a cualquier anuncio de más presión fiscal-, José Luis Rodríguez Zapatero trató ayer de contrarrestar las críticas, incluso internas, con un compromiso y un recordatorio.

El compromiso, con los secretarios regionales y presidentes del PSOE, que de forma unánime le reclamaron ayer una cantidad superior a los mil millones de euros ofrecidos desde la Administración central porque la oferta gubernamental es «insuficiente». Además, los presidentes socialistas se opusieron en bloque a subir el impuesto de la luz, que afecta a todos los ciudadanos. El recordatorio fue para amortiguar el impacto de su anuncio y reafirmar que cumplirá su prometido «rigor» en la política fiscal y, por tanto, que bajará el IRPF.

«Bajar impuestos es de izquierdas»

Fue al inicio de su intervención ante el Comité Federal cuando Zapatero quiso sacudirse la acusación de que el PSOE está ante su primera gran subida de impuestos. Por un lado, sostuvo que «bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas» y por ello relanzó el proyecto expuesto por el vicepresidente Pedro Solbes meses atrás anunciando que antes de fin de año «presentaremos nuestro nuevo modelo de IRPF, que reducirá el impuesto sobre la renta a los trabajadores y a las clases medias».

Por otro, puso énfasis en que el Gobierno ni tiene la obligación de solucionar la deuda sanitaria de las Comunidades ni tiene la potestad de «imponerles» subidas fiscales, pero aún así arguyó que «mi Gobierno se siente comprometido» y «no vamos a desentendernos, como les gustaría a los que quieren que el gasto sanitario se desmorone para privatizar ese servicio». «Disuadir del consumo del alcohol y el tabaco -arguyó- es de izquierdas».

Sin embargo, durante la reunión del Consejo Territorial del PSOE, a renglón seguido del Comité Federal, Zapatero tropezó con la oposición de sus presidentes autonómicos a incrementar el recibo de la luz. Aceptan la subida en el alcohol, en el tabaco y en los carburantes. Pero no en la luz, especialmente impopular, y así se lo plantearon a Solbes, que asistió a la reunión y acogió tal rechazo con el compromiso de llevar al Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo miércoles una propuesta renovada. Como alternativa, algunos dirigentes regionales del PSOE como Marcelino Iglesias plantearon una mayor subida de la cantidad que el Gobierno aporte directamente -superior a los «escasos» mil millones ahora previstos- y, en su caso, una mayor presión fiscal sobre el tabaco porque creen que «hay margen» toda vez que la carga ahora prevista sobre el alcohol será de un 10 por ciento y la del tabaco en torno al 5 por ciento y podría crecer algo más. La conclusión es que las Comunidades del PSOE reclaman más dinero al Gobierno y están dispuestas a subir sus impuestos «regionales», pero no en la medida en que lo plantea Zapatero.

Zapatero llevará más dinero

En cualquier caso, para cerrar filas con Zapatero, no quisieron «hacer sangre» con esta cuestión. La oferta del Gobierno, aunque insuficiente, ha sido acogida por los socialistas como un mal menor, como un «satisfactorio punto de inicio para la negociación», como sostuvieron Manuel Chaves, José María Barreda, Rafael Simancas o Marcelino Iglesias, que elogiaron a Zapatero por «no escurrir el bulto». Una negociación a la que acudirá Zapatero a la Conferencia de Presidentes, si no con un «as» en lamanga, sí con «un importante margen de maniobra» para aumentar su oferta, señalaron fuentes del Gobierno, que descartaron un «no» de «sus» autonomías a la oferta final.

Lo que es prácticamente seguro es que todas las Comunidades, rubriquen o no la oferta de Zapatero, se beneficiarán del dinero porque «los madrileños, por ejemplo, no tienen la culpa de que su presidenta se oponga», defendió Simancas, quien censuró que Esperanza Aguirre «baje los impuestos a las grandes fortunas» y, en cambio, Madrid sea la Comunidad con menos gasto sanitario por habitante.

ABC

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

ARECES CONSIDERA «MANIFIESTAMENTE» MEJORABLES LAS PROPUESTAS DE ZAPATERO SOBRE FINANCIACIÓN SANITARIA

EP

OVIEDO. El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, expresó ayer su confianza en poder mejorar las propuestas realizadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para la financiación sanitaria antes de la conferencia de presidentes del próximo día 10. «Consideramos que las cantidades que previsiblemente se pueden obtener de los diversos medios que se ponen a disposición son manifiestamente mejorables», dijo.

Álvarez Areces resaltó, asimismo, la importancia de llegar a la reunión del próximo 10 de septiembre con una «perspectiva de acuerdo», lo que, en su opinión, «ayudaría a solucionar un problema de amplísima sensibilidad social como es la sanidad pública». Pidió, asimismo, que la adicionalidad de fondos que reciban las comunidades autónomas sea lo «suficientemente significativa para que, al menos, se pueda controlar la situación y mejorarla de forma sustantiva».

«Cinismo insostenible del PP»

No obstante, el presidente asturiano insistió en la «sensibilidad» demostrada por el Gobierno central, que «sin estar obligado trata de mejorar el actual modelo que es una necesidad imperiosa», y reclamó al Partido Popular que evite utilizar el tema de la financiación sanitaria como «arma política de deterioro hacia el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y debería de tener altura de miras para saber que estamos hablando de un problema muy serio que afecta a los ciudadanos». Álvarez Areces aprovechó para calificar de «cinismo insostenible» las críticas realizadas por el Partido Popular a la visita del presidente del Gobierno a Asturias, el pasado jueves.

En este sentido, el presidente del Principado recordó los compromisos adquiridos con esta Comunidad por Rodríguez Zapatero, como la aportación de 72 millones de euros a la financiación del Hospital Central de Asturias, la construcción de una nueva vía de comunicación entre Asturias y León a través de La Espina y Ponferrada y el compromiso de autorizar la regasificadora de el Musel.

Frente a estos compromisos, Areces recordó los obstáculos que el PP puso a estos proyectos y reprochó a los populares haber prorrogado el peaje del Huerna hasta el año 2050 al que Zapatero se comprometió a buscar soluciones a partir de enero.

LA RAZON

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

LOS BARONES CREEN «EQUILIBRADA», AUNQUE CON «MARGEN DE MEJORA», LA PROPUESTA SANITARIA

Diana Valdecantos

Madrid - Tras las primeras críticas a la propuesta de financiación sanitaria del Ejecutivo por parte de algunos presidentes autonómicos del PSOE, ayer, los socialistas cerraron filas en torno a este tema y calificaron como «positiva y equilibrada» la proposición de Zapatero. Eso sí, con «un margen de mejora». Al término del Consejo Territorial, el presidente de la Junta de Andalucía y el líder del PSE, Patxi López aseguraron que la iniciativa refleja que el Gobierno «no está dispuesto a escurrir el bulto» e intenta paliar la situación de la sanidad en España. Chaves, uno de los presidentes autonómicos que criticó la propuesta en un primer momento, alabó la inyección económica que ofrece el Ejecutivo y dio por buena la posibilidad de incrementar determinados impuestos para tratar de reducir el déficit sanitario.

El presidente del PSOE reconoció no obstante, que «se puede y se debe» pulir la proposición y señaló el Consejo de Política Fiscal y Financiera así como la Conferencia de Presidentes como los foros donde cada comunidad intente introducir elementos en función de su situación y sus necesidades. Chaves opinó que, en aras de llegar a un acuerdo, «el Gobierno debe hacer todo lo posible» para escuchar y tomar buena nota de todas las peticiones.

En este sentido, consideró fundamental el papel del PP en la redacción final de la propuesta, aunque criticó el rechazo frontal de los populares a la iniciativa, una postura que a su juicio, es «poco seria». El presidente andaluz defendió la decisión independiente de cada comunidad de alzar los impuestos para rebajar el déficit y consideró legítimo tanto utilizarlo como optar por otra solución.

LA RAZON

Domingo, 4 de de septiembre de 2005 

DEJAR DE FUMAR ES DE IZQUIERDAS

José Blanco, Álvaro Cuesta, Rodríguez Ibarra, Óscar López, Pascual Maragall, Consuelo Rumí, Soraya Rodríguez... Ya pueden aplicarse el cuento. Atención: todo barón o cargo orgánico que se precie ya puede abandonar el vicio del tabaco.

El jefe, ése es Zapatero, dice que «dejar de fumar y de beber es de izquierdas». Al menos ésa fue la traducción libre hecha ayer de una parte del discurso de Zapatero. Pobre del primero que se atreva en el PSOE con una cerveza. Peor aquel que encienda un pitillo. «El que ose será tachado de facha», bromeaba un miembro del Comité Federal.

«Yo es que me sumo siempre a la mayoría», apostillaba un José Blanco pletórico y satisfecho tras su intenso verano de declaraciones. Ya saben. Que Zapatero quiere que los «ciudadanos paguen menos impuestos, que tengan buena sanidad pública y que consuman menos alcohol y tabaco». Porque eso «es ser de izquierdas en el siglo XXI». Y lo dice uno que fuma, aunque no esté habituado a comprar.