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El Etarra José Ángel Viguri Aprobó Periodismo Dos Años Antes que la Selectividad

Por Narrador - 5 de Septiembre, 2005, 4:29, Categoría: Terrorismo

Sin Palabras…

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

UN PRESO ETARRA APROBÓ PERIODISMO DOS AÑOS ANTES QUE LA SELECTIVIDAD

José Ángel Viguri, «dama de honor» en las fiestas de Amurrio, es uno de los 43 reclusos de la banda cuyo expediente académico investiga la Fiscalía

D. Mazón

Madrid - Aunque el rector de la Universidad del País Vasco (UPV), Juan Ignacio Pérez, afirme que la polémica por las presuntas irregularidades en los expedientes de los miembros de la banda terrorista ETA que han cursado estudios en esta institución mientras estaban presos no es más que una «serpiente de verano», lo cierto es que no deja de deparar sorpresas y de desvelar favores y beneficios que, desde luego, otros presos no disfrutan. Estos expedientes académicos están siendo investigados por la Fiscalía General del Estado, que tiene en su haber 43 casos de terroristas que han reducido sus penas cursando diferentes carreras. Una medida ésta que ha sido duramente criticada por el brazo político de la banda, Batasuna, que la ha calificado como «paso contrario en lo que tendría que ver con un Gobierno comprometido en avanzar en un proceso de resolución del conflicto político» en el País Vasco, en palabras de su dirigente Jone Goirizelaia. «El Gobierno del PSOE demuestra que todavía sigue utilizando una política de castigo y venganza contra los presos políticos vascos y que, aunque no se les reconoce su estatus y condición específica de presos políticos, en la práctica se les trata con esa convicción», concluyó.

Miembro del comando «Araba». El último capítulo lo protagoniza uno de los nombres del verano, si no por su propio nombre, José Ángel Viguri, sí por el título honorífico que le fue concedido en las fiestas de Amurrio (Álava), donde fue nombrado «Dama de honor» de los festejos. Aunque no fue él en persona, ya que está en prisión, la banda con la distinción le fue impuesta a una efigie de cartón con su fotografía, mientras que la de «Reina de las fiestas» le fue impuesta a la imagen de Santos Berganza, otro miembro de ETA actualmente en prisión.

Viguri fue condenado a 51 años de cárcel en 1991 por su participación con el «comando Araba» en un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Llodio, en marzo de 1988. Anteriormente, Viguri había sido condenado por pertenencia a banda armada. El terrorista también realizaba funciones de traslado del «comando» de un sitio a otro y acogió en su casa a Juan Carlos Arruti Azpitarte, «Paterra», condenado como autor de los delitos de atentado, asesinato en grado de frustración, estragos, robo con violencia e intimidación y toma de rehénes, utilización ilegítima de vehículo de motor ajeno y detención ilegal.

Una vez en prisión, el miembro de la banda terrorista decidió estudiar una carrera, opción a la que se acogen muchos etarras ya que computa a la hora de reducir penas. Tomada la decisión, Viguri se apunta a la de Periodismo, que está estudiando hasta el año 1999 y que concluye con una nota media de 7,59, un notable. En el curso 1999/2000 inicia la carrera de Antropología Social y Cultural en su segundo ciclo. Lo más llamativo es que el recluso no aprueba la Selectividad hasta un año después, en 2001. Es decir, que aprueba el examen necesario para acceder a la Universidad dos años después de acabar Periodismo y un año después de apuntarse a esta segunda licenciatura.

En los primeros años de estudios, el preso no se presenta o renuncia a muchas asignaturas. Pero a medida que avanza la carrera aparecen más notables y sobresalientes. La no presentación a una asignatura hace que la convocatoria no «corra» y pueda presentarse cuantas veces quiera. En algunas de la materias, Viguri tiene hasta nueve convocatorias.

El caso de la renuncia es diferente. Si el alumno se acoge a esta opción es como si nunca se hubiera apuntado a cursar esa materia, por lo que puede volver a escogerla más adelante cambiándose de profesor y de grupo en el que estudiarla. Puede pasar del turno de mañana al turno de tarde y del grupo de castellano al de euskera volviendo a coger la asignatura y eligiendo el profesor más acorde con sus aspiraciones. Así, por ejemplo, en el caso de la asignatura de Literatura Contemporánea renunció en la convocatoria de junio de 1991, a la de septiembre del mismo año y a las de junio y septiembre del año siguiente. En la convocatoria de 1993 logra sacar un sobresaliente. En su primer curso, en la materia de Estructura de la Información Periodística, renuncia en las dos primeras convocatorias y obtiene la calificación de matrícula de honor en la tercera. En la asignatura de Tecnología de los Medios Audiovisuales llega a renunciar en dos ocasiones y a no presentarse en otras seis antes de obtener un notable.

Esta tónica se repite en varias asignaturas más a lo largo de los cinco cursos de la carrera, hasta que concluye Periodismo en septiembre de 1999 con dos sobresalientes y un aprobado. En junio de 2003 acaba su segunda licenciatura y recibe por ello las correspondientes reducciones en sus penas.

Dirigentes históricos. La investigación de la Fiscalía incluye a algunos miembros de ETA que tuvieron notable peso en la banda. Entre los presos que han reducido sus condenas gracias a los estudios figuran José Luis Álvarez Santacristina «Txelis», Ignacio Aracama Mendía «Macario», o Francisco Múgica Garmendia «Pakito».

Las presuntas irregularidades son de todo tipo. Ángel María Lete Echániz, «Patas», murió a los 52 años en Cabo Verde, donde estaba deportado y desde donde cursó las carreras de Filosofía y Ciencias Políticas. En su caso se investiga cómo pudo hacerlo, cómo le hicieron llegar los materiales, la información y cómo se examinaba si cuando hizo las carreras no había ningún convenio con ese país y cuando inició la primera licenciatura, hace 18 años, tampoco existía internet.

Como ejemplo de alteraciones en las actas, la documentación de que dispone la Fiscalía recoge, entre otros, el caso de Elena Beloqui. En la asignatura de «Introducción a la Comunicación de Masas» la alumna suspendió cuatro veces, y el siguiente examen lo tendría que calificar el Tribunal de quinta convocatoria. Sin embargo, en el acta aparece como de tercera convocatoria y firmada por un profesor distinto del que tenía, quien también daba la misma asignatura, pero no en un grupo de euskera sino en castellano, cuando la alumna estaba matriculada en euskera. También estudian las posibles irregularidades que pudiera haber en el expediente de Ignacio de Juana Chaos, en el que figura que se matriculó en la universidad mediante el acceso para mayores de 25 años, pero era menor de esa edad en el momento de la prueba y además no aparece su nombre en el acta de la convocatoria. El caso de Zorión Zamacola también es llamativo. Acabó la carrera estando huido y sacó matrícula de honor en una asignatura en la que la presencia del alumno era imprescindible para aprobar.

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

ATENCIONES DE LUJO TRAS LAS REJAS

P. Oroel

Madrid - Una larga condena por delante es una perspectiva nada alentadora, pero si encima no se pueden ver las películas de Canal Plus... Apesadumbrado por ese panorama, el etarra Ramón Aldasoro –condenado a 67 años de prisión por un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de la localidad alavesa de Llodio en1987– ha obligado a la Audiencia Nacional a pronunciarse hasta tres veces, sin éxito, sobre su petición de instalar en su celda un decodificador para poder ver el canal de pago.

El ordenador de Bores. Pero la solicitud de Aldasoro no es la única petición insólita con el remite de presos etarras. Hace unos días, la Audiencia Nacional ratificó la decisión del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de no permitir a Aitor Bores disponer de un ordenador en la prisión de Sangonera la Verde (Murcia). El día 11, la Audiencia desestimó el recurso de apelación del etarra contra la decisión de prohibirle la utilización de un ordenador. La dirección de la cárcel consideró que lo usaba para comunicarse con el exterior, lo que suponía un riesgo evidente.

«Batalla» por el hilo dental. Otra de las solicitudes más singulares lleva la firma del etarra Jon Koldo Aparicio, empeñado en que le faciliten hilo dental en la prisión de Daroca (Zaragoza). Tras cosechar el rechazo de la dirección de la cárcel, el etarra recurrió al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, que en julio del pasado año también denegó su queja. Pero su celo por la higiene dental le hizo no desfallecer y trasladar su queja a la Audiencia, que concluyó que corresponde a la prisión regular la utilización de medios higiénicos por los reos y que la negativa a proporcionarle hilo dental «en modo alguno» perjudicaba sus derechos como interno.

Este mismo preso se rebeló (cuando estaba en la cárcel palentina de Dueñas) por la inexistencia en la prisión de zonas específicas para fumadores. Para él, eso equivalía a una «pena de muerte, ya que el tabaco mata». Aparicio llevó su queja hasta el Constitucional y, finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos admitió a trámite su recurso, según informó en agosto del pasado año el diario «El Mundo».

El etarra acalorado. José Ignacio de Juana Chaos saltó a los titulares de los periódicos en junio de 2003 por su «cruzada» para conseguir un ventilador con el que aliviar los calores de su celda en la prisión de Algeciras. Sus recursos le llevaron hasta la Audiencia Provincial de Cádiz, donde cosechó un nuevo «no» dado que, argumentó el tribunal, las celdas de esta prisión están permanentemente refrigeradas gracias a un adecuado sistema de ventilación.

LA RAZON

Sábado, 3 de septiembre de 2005

UNA «SERPIENTE DE VERANO», SEGÚN EL RECTOR

Uno tras otro se van desvelando los casos de irregularidades en los expedientes académicos de los presos de ETA que han cursado carreras desde la cárcel. Desde miembros de la banda que han recibido becas estando huidos de la Justicia a presos que sacan carreras sin haberse presentado a ningún examen o con DNI falso, o sin haber aprobado Selectividad, los casos son variopintos y frecuentes. Pero para el rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez, este asunto no es más que una «serpiente de verano». Según el responsable de la institución, «un porcentaje muy alto» de la información sobre presuntas irregularidades no se ajusta a la realidad. Es más, dice que «un porcentaje muy alto» de las informaciones que se han publicado son «incorrectas». Pérez se consuela con el hecho de que, «afortunadamente, sólo quedan 20 días para que acabe el verano y, por lo tanto, espero que las serpientes propias del verano desaparezcan».