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Profunda División en el PSOE a Raíz del Estatuto Catalán

Por Narrador - 1 de Septiembre, 2005, 6:08, Categoría: Estatuto Catalán

Aparecen los primeros síntomas de una profunda división en el seno del PSOE desatada a raíz de la reforma del Estatuto catalán. Según informa EL PAIS el consejo consultivo ve inconstitucional la propuesta de financiación de CiU: La mayoría de los vocales del Consejo Consultivo de la Generalitat -cuatro de siete- juzga inconstitucional la enmienda de CiU a la propuesta de financiación del tripartito que contiene el nuevo Estatuto catalán, destaca en portada EL PAIS. Los vocales nombrados a propuesta de PSC, PP e ICV, se oponen a la enmienda nacionalista, que cuenta con el apoyo de los dos consejeros propuestos por CiU, mientras que el vocal de Esquerra mantiene una posición intermedia. En este sentido EL MUNDO informa que José Blanco fue contestado con dureza por el Partido Socialista de Cataluña (PSC) el mismo día que advirtió al Gobierno catalán de que está perdiendo el apoyo ciudadano, ayer el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, recibió lo suyo de distintos dirigentes guerristas, quienes le retaron abiertamente a salirse de la disciplina del PSOE.

EL PAIS

Miércoles 31 de Agosto de 2005

EL CONSEJO CONSULTIVO VE INCONSTITUCIONAL LA PROPUESTA DE FINANCIACIÓN DE CIU

Francesc Valls

Los vocales nombrados a propuesta de PSC, PP e ICV se oponen a la enmienda nacionalista

El Consejo Consultivo de la Generalitat, organismo encargado de dictaminar sobre la constitucionalidad del Estatuto catalán y sus enmiendas, considera inconstitucional la propuesta de financiación de Convergència i Unió (CiU), similar al concierto económico del que gozan únicamente el País Vasco y Navarra. La federación nacionalista que lidera Artur Mas ha hecho de su propuesta de financiación un caballo de batalla político contra el Gobierno tripartito y ha intentado atraer a Esquerra Republicana (ERC) hacia sus posiciones. CiU considera insuficiente la propuesta del Ejecutivo catalán.

Aunque el dictamen del Consultivo no es vinculante, fuentes del Gobierno catalán daban ayer una gran importancia a este rechazo que juzgaban como un revés político a la federación nacionalista que históricamente ha tenido a gala mostrar su respeto exquisito a la Constitución. Ayer mismo el portavoz parlamentario de la federación nacionalista, Felip Puig, trataba de relativizar las decisiones que adopte el Consultivo. "No nos harán cambiar el rumbo", sentenció Puig. La propuesta de financiación de CiU no forma parte de la propuesta de reforma del Estatuto, sino que es una enmienda de las 554 que también serán analizadas.

En el curso del debate sobre esta cuestión concreta de la financiación, el vocal nombrado a propuesta de Esquerra, Jaume Vernet, mantuvo "una postura singular", equidistante entre las defendidas por los dos bloques, según diversas fuentes consultadas. De acuerdo con esta versión, los dos juristas nombrados a propuesta de CiU -Jaume Camps y Agustí Bassols- presentaron observaciones particulares a la resolución de la mayoría, integrada por los vocales Joaquim Tornos, Pere Jover -propuestos por el PSC-, Joaquim Borrell -por el PP- y Marc Carrillo, por ICV-EUiA.

Las fuentes consultadas no precisaron si se había producido materialmente la votación, pero en cambio indicaron que la mayoría se había manifestado claramente en la redacción de la ponencia al respecto. De acuerdo con la misma versión, los juristas aprecian algunos elementos de inconstitucionalidad en el modelo auspiciado por las fuerzas que apoyan al Gobierno catalán, que las citadas fuentes no precisaron.

Cuota de solidaridad

La propuesta de CiU, que fue rechazada en el trámite de comisión parlamentaria el pasado 29 de julio con los votos de PSC, ERC e ICV, prevé la existencia de una cuota destinada a sufragar los servicios que el Estado presta en Cataluña y una cuota de solidaridad, así como la creación de una agencia tributaria propia. La gran diferencia con el concierto vasco es el porcentaje destinado a la solidaridad interterritorial, que Artur Mas ha cifrado en un máximo de 2% del PIB. Los convergentes juzgan excesivo el plazo de 15 años para equiparar los rendimientos del nuevo modelo de la izquierda catalana a los que produce el sistema foral.

El tripartito, en cambio, quiere que la agencia tributaria catalana esté consorciada o coordinada con sus homólogas en el resto de España. La propuesta también contempla que esta agencia recaude todos los impuestos y después ceda al Estado un máximo del 50% de los tributos compartidos (IRPF, IVA e impuestos especiales, además del de Sociedades).

La decisión sobre financiación es la primera que trasciende de las decisiones del Consultivo, organismo que deberá dar a conocer la totalidad de sus trabajos el próximo lunes, 5 de septiembre. La decisión del Consultivo servirá para aclarar la situación que ha llevado la división al seno del propio tripartito catalán, al votar Esquerra Republicana junto a CiU los derechos históricos en el texto estatutario, en contra del criterio del PSC. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, tiene previsto iniciar a partir de la próxima semana una serie de contactos con dirigentes de todas las fuerzas políticas catalanas, lo que no impide que se celebren sesiones bilaterales entre partidos. Esquerra instó ayer a socialistas y a CiU a negociar directamente y en un solo paquete las divergencias sobre financiación y derechos históricos.

En este sentido, destacados representantes del empresariado catalán han dirigido una carta al presidente de la Generalitat en la que urgen un acuerdo entre Maragall y Mas sobre el Estatuto y "cuanto antes mejor". En la carta, los dirigentes empresariales expresan su disposición a "apoyar la aprobación" de la reforma estatutaria.

Tras afirmar que "hemos vivido un cuarto de siglo de autonomía, paz y progreso" en el marco de la Constitución y el Estatut de 1979, "es hora de ponerlo al día". Entre los firmantes de la carta figuran: Ramon Adell (Asociación Española de Directivos); Josep Lluís Bonet (Fira de Barcelona), Jordi Canals (director general de IESE); Jordi Carulla (Agrolimen); Adriana Casademont (Casademont); Isidre Fainé (La Caixa); Javier Godó (Grupo Godó); Josep González (Pimec); José Manuel Lara (Círculo de Economía); Jordi Mercader (Miquel y Costas); Josep Oliu ( Banco Sabadell); Mariano Puig (Corporación Puig); Miquel Roca (Roca Junyent abogados); Leopoldo Rodés ( Instituto de Empresa Familiar); Joan Rosell (Fomento del Trabajo); Narcís Serra (Caixa Catalunya); Joan Uriach (Grupo Uriach) y Miquel Valls (Cámara de Comercio).

EL PAIS

Miércoles 31 de Agosto de 2005

SAURA ASUME QUE LAS CORTES MODIFICARÁN EL ESTATUTO

E. C.

El consejero de Relaciones Institucionales de Gobierno catalán, Joan Saura, deshizo ayer uno de los tabúes instalados en el último año por los partidos nacionalistas en el debate del Estatuto de Autonomía de Cataluña, y situó dentro de la normalidad que el Congreso de los Diputados introduzca cambios en el proyecto cuando sea sometido a su consideración.

"Lo que no se puede pretender es que el Estatuto que salga de Cataluña sea aprobado en Madrid literalmente, sin ninguna modificación", dijo Saura en una entrevista en la cadena SER.

Saura precisó que en su opinión en el nuevo Estatuto hay cuatro aspectos "irrenunciables" porque son los que justifican la reforma. Son el sistema de "blindaje" de las competencias de la Generalitat; la igualdad jurídica de la lengua castellana y la catalana; la mejora del sistema de financiación; y los nuevos derechos de ciudadanía.

Más allá de estas cuestiones Saura afirmó que "si pedimos 30 competencias y se nos demuestra que hay tres, cuatro o cinco que no pueden ser, por mi parte no habrá problema". Dicho esto, Saura agregó: "Yo estoy seguro, y es de sentido común, que se producirá una negociación. Habrá que ver qué se puede negociar y qué no se puede".

"Palanganeros"

La posición de Saura fue asumida también por el portavoz del Gobierno catalán, Joaquim Nadal. Preguntado sobre esta cuestión en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Gobierno, Nadal señaló que Saura "se sitúa en la lógica del proceso" de reforma estatutaria, que está "perfectamente reglada" e incluye "una fase de negociación para alcanzar la mayoría absoluta en el Congreso".

El primer consejero, el republicano Josep Bargalló quiso marcar una diferencia y señaló que "las modificaciones pueden también ser al alza". En cambio, el portavoz de Esquerra Republicana (ERC) en el Parlamento catalán, Joan Ridao, que ha sido también uno de los ponentes de la reforma, descalificó rotundamente la actuación de Saura, que es presidente de Iniciativa Verds. En una declaración en el Parlamento, Ridao pidió a Saura y los demás dirigentes de ICV que "dejen de hacer de palanganeros de los sectores más reaccionarios de los socialistas y de los sectores más inmovilistas de CiU, que no quieren el nuevo Estatuto".

A todo esto el presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué sostuvo que esta reforma catalana es "como el plan Ibarretxe, un intento de cambiar la Constitución a través del Estatuto". "Alguien tendrá que decir que esto no puede ser: Puede ser el Tribunal Constitucional o las Cortes".

EL PAIS

Miércoles 31 de Agosto de 2005

IBARRA Y SIMANCAS CRITICARÁN EL PROYECTO DE LA GENERALITAT ANTE LA DIRECCIÓN DEL PSOE

Luis R. Aizpeolea

Los socialistas catalanes reclamarán autonomía y pedirán la confianza del Comité Federal

Las reformas estatutarias, particularmente la catalana, y la financiación sanitaria animarán el comienzo del curso político del PSOE, con sus citas del Comité Federal y el Consejo Territorial del PSOE, convocados para este sábado. Dos relevantes dirigentes territoriales del PSOE, el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Rafael Simancas, han anunciado intervenciones críticas a la gestión que el Gobierno tripartito de la Generalitat catalana está haciendo de la reforma del Estatuto en esa comunidad.

Rodríguez Ibarra dio a conocer ayer, en nombre del PSOE de Extremadura, una enmienda para el informe político que la Ejecutiva Federal ha presentado al Comité Federal -el máximo órgano entre congresos- en la que propone "dejar clara la posición del partido respecto a la configuración de España".

El informe político de la Ejecutiva Federal del PSOE dice, en referencia a las reformas de los estatutos de autonomía: "Nuestro objetivo es alcanzar un nuevo modelo territorial más cohesionado y más solidario, en el que todas las comunidades se sientan cómodas y vean reconocida su diversidad. Y, una vez más, el método es el diálogo democrático, la búsqueda del consenso dentro del respeto a la Constitución".

La enmienda extremeña anunciada por Rodríguez Ibarra pretende añadir a este párrafo el siguiente: "Los socialistas tenemos y ofrecemos un proyecto claro para España y los españoles, un proyecto integrador basado en el reconocimiento convencido de la pluralidad de nacionalidades y regiones que la integran".

Con ello, quiere evitar las pretensiones anunciadas por el Gobierno tripartito catalán y el propio PSC de calificar a Cataluña como "nación" en la reforma del Estatuto.

Además de presentar esta enmienda, Rodríguez Ibarra calentó ayer motores ante el Comité Federal del PSOE con una referencia crítica al primer secretario del PSC (Partit dels Socialistes de Catalunya), José Montilla. Ibarra precisó que los socialistas catalanes "tienen la obligación de defender y votar lo que se aprobó en su Comité Federal y en su última conferencia política". Montilla había invocado, la víspera, el carácter autónomo del PSC respecto del PSOE.

"Cansancio sobre el debate"

También el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Rafael Simancas, ha anunciado una intervención crítica ante el Comité Federal del PSOE, sobre la gestión que el Gobierno de la Generalitat de Cataluña, presidido por el socialista Pasqual Maragall, está haciendo de la reforma del estatuto de autonomía de su comunidad.

Simancas adelantó ayer que en el conjunto del PSOE "existe cansancio, reflejo de la opinión pública española, sobre el debate del Estatuto, tal y como se ha desarrollado en Cataluña, alejado de las necesidades ciudadanas y que cuestiona la línea de estabilidad que garantizó la Constitución".

El secretario general del PSM centró sus críticas en que el debate sobre el Estatuto de Cataluña "monopoliza el debate político institucional del país sin responder a una necesidad social, marginando debates sociales de calado, como el de la vivienda o la inmigración" y, además, "generando dificultades" al "abrir interrogantes sobre el modelo constitucional".

Simancas pedirá en el Comité Federal del PSOE que el PSC "reflexione" y expresará su apoyo a la línea trazada por el Gobierno y la Ejecutiva Federal socialista. La pasada semana, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, expresó públicamente su distanciamiento respecto al proceso de reforma del Estatuto de Cataluña, protagonizado por el presidente de la Generalitat, el socialista Pasqual Maragall.

Maragall participará el sábado en la sesión del Comité Federal, y aprovechará su presencia en Madrid para reunirse con el presidente del Gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero.

Ayer, el primer secretario del PSC y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, José Montilla, manifestó que el PSC insistirá en su autonomía respecto al PSOE ante el Comité Federal y reclamará a todos los socialistas "confianza" en su gestión sobre la reforma del Estatuto.

Montilla apunta que aún hay margen de tiempo para que la reforma del Estatuto catalán sea constitucional. El lunes se pronuncia el Consejo Consultivo en Cataluña y durante el mes de septiembre los socialistas podrán enmendar el texto antes de que se vote en el Parlamento de Cataluña. "En el PSC tenemos claro que no votaremos un texto que no sea constitucional", asegura Montilla.

Antes de las sesiones del Comité Federal y del Consejo Territorial, hoy se reúne, por primera vez tras las vacaciones, la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero.

EL PAIS

Miércoles 31 de Agosto de 2005

EL CALENDARIO DE LA REFORMA

El Consejo Consultivo de la Generalitat de Cataluña emitirá su dictamen sobre la constitucionalidad de la actual redacción del Estatuto el próximo lunes 5 de septiembre. Su veredicto, que no es vinculante, tendrá que contar con el voto afirmativo de la mayoría de los siete consejeros que lo forman. Si existen divergencias de criterio entre ellos, podrán presentar votos particulares a la resolución. El Consejo Consultivo también dictaminará sobre las enmiendas que los grupos parlamentarios han reservado.

El dictamen entrará de inmediato en el Parlamento catalán. La Mesa y la Junta de Portavoces abrirán un plazo de tres días para que los grupos parlamentarios puedan presentar enmiendas al informe e incorporar de este modo las observaciones constitucionales hechas por el Consultivo.

Las enmiendas de los partidos se discutirán en la Comisión Primera del Parlamento, la misma que el pasado 31 de julio aprobó la primera redacción del Estatuto. Después, la Comisión Primera aprobará una nueva propuesta de texto estatutario, que irá directamente al Pleno y no regresará al Consejo Consultivo.

En la última semana de septiembre, el presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, convocará el Pleno para aprobar el Estatuto. En él se discutirá y se votará el articulado y las enmiendas que queden vivas. Los grupos podrán retirar sus enmiendas o hacer transacciones entre partidos, pero no presentar nuevas. Cada artículo se tiene que aprobar por mayoría.

Finalmente, los grupos tendrán que votar el conjunto del Estatuto. Será necesario que dos tercios de la Cámara, o sea, 90 diputados, voten afirmativamente. De este modo, se cumpliría el calendario que pronosticó el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, quien a finales de julio afirmó que "si no hay Estatuto para el 24 de septiembre, ya no lo habrá".

Tras su aprobación, el texto, convertido ya en proposición de ley, se remitirá a la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, que preside Alfonso Guerra.

EL MUNDO

Miércoles, 31 de agosto de 2005

LOS 'GUERRISTAS' ADVIERTEN AL PSC QUE «ESTARÁ FUERA SI VOTA OTRA COSA» A LO QUE HA DECIDIDO EL PSOE

Manuel Sanchez

MADRID.- Aquí ya no se pasa ni una por alto; y menos cuando se trata de palabras mayores y se avecina, este fin de semana, un cónclave político clave en las filas socialistas.

Si José Blanco fue contestado con dureza por el Partido Socialista de Cataluña (PSC) el mismo día que advirtió al Gobierno catalán de que está perdiendo el apoyo ciudadano, ayer el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, recibió lo suyo de distintos dirigentes guerristas, quienes le retaron abiertamente a salirse de la disciplina del PSOE.

El pasado lunes, tras la Ejecutiva del PSC, Montilla ninguneó las advertencias del secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y aseguró que el PSC «no se siente condicionado» por la opinión del PSOE en la elaboración del Estatuto de Cataluña.

Ni que decir tiene que las palabras de Montilla sentaron ayer muy mal en las filas socialistas, aunque sólo fueron los dirigentes guerristas los que contestaron abiertamente y con dureza.

Fue el mismo presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien retó sin tapujos al dirigente catalán a salirse de la disciplina del partido, en una clara advertencia sobre que hoy, en la Ejecutiva Federal, y el sábado en el Comité Federal del PSOE -donde el dirigente extremeño anunció que expondría sus posiciones- está dispuesto a plantear abiertamente el debate con el PSC.

El presidente extremeño dijo ayer, tras la reunión del Consejo de Gobierno de Extremadura, que las decisiones de los «órganos del partido obligan a todos los socialistas», y afirmó que quien quiera alterar la definición de España tiene que plantearlo en una Conferencia Política o en un Congreso.

Disciplina de partido

Ibarra recordó: «La definición única que existe en el PSOE, oficial y obligatoria, es que España está formada por nacionalidades y regiones, luego los socialistas tienen la obligación, en cualquier momento, de defender eso, y si hay que votar, votar en función de lo que decidió democráticamente un órgano tan importante como la Conferencia Política».

Y a continuación, Rodríguez Ibarra añadió: «El que vote otra cosa está fuera de la disciplina del PSOE», en un más que claro aviso para navegantes.

Rodríguez Ibarra, según informa Efe, aseguró que ésta será la postura que defienda el próximo sábado en el Comité Federal del PSOE, donde también recordará que el PSC no se puede atribuir la decisión final sobre la aprobación del Estatuto de Cataluña.«Esas declaraciones de Montilla también deberían preocupar al PSOE, que creo que tiene unos cuantos votos en el Congreso de los Diputados».

Pero, además de Ibarra, el diputado, miembro del Comité Federal el PSOE y dirigente del guerrismo madrileño, José Acosta, rompió ayer su silencio para mostrar su total disconformidad con las declaraciones de Montilla.

«Sólo voy a decir una cosa sobre lo que he leído hoy de sus opiniones: el sábado le preguntaré directamente al señor Montilla, que creo que es miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE y del Comité Federal del partido, si le importa algo lo que vamos a debatir allí, si le condiciona o no lo que digan los miembros del partido. Quiero emplazarle a que diga allí públicamente si mantiene que lo que opine el PSOE le da igual o no», afirmó a este diario el dirigente socialista.

Las manifestaciones de ambos dirigentes guerristas eran compartidas ayer por otros miembros del PSOE que prefirieron no dar su opinión públicamente y esperar a que se aborde el conflicto en los órganos del partido que se reunirán a lo largo de esta semana.

No obstante, el malestar en el PSOE con la posición del PSC en torno al Estatuto de Cataluña gana cada día más adeptos. Y, por el contrario, dirigentes del PSC también están más que molestos por la actitud con la que el PSOE ha abierto el curso político, al entender que están complicando más una situación política que ya tienen muy difícil.

La primera escaramuza será hoy en la Ejecutiva Federal del PSOE, donde previsiblemente se verán cara a cara José Montilla y Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Sin embargo, como anunció el líder extremeño ayer en Mérida, sus opiniones las hará públicas el sábado en el Comité Federal y, posteriormente, en el Comité Territorial del PSOE.

En la dirección socialista, mientras tanto, se quieren cerrar vías de agua. Los teléfonos suenan de un lado a otro desde el lunes, pero las llamadas al sosiego no parecen encontrar mucho acomodo en función de las declaraciones que se oyen cada día.

EL MUNDO

Miércoles, 31 de agosto de 2005

EXTRAÑOS 'COMPAÑEROS DE CAMA'

MADRID.- Es una frase hecha y muy manida aquélla que dice que «la política hace extraños compañeros de cama». Pero, en relación a lo que está pasando en el PSOE en estos meses, puede ser la expresión más apropiada. No se entiende de otra forma que José Blanco, que nunca ha sido 'guerrista', defienda a ultranza en los últimos días las tesis que Alfonso Guerra esbozó en El Escorial, incluso sobre la reforma del Estatuto valenciano. Y que, por estas opiniones, Blanco reciba duras críticas no sólo de los socialistas catalanes, sino incluso de los máximos dirigentes del PSPV que, en buena medida, le deben a Blanco la dirección del partido -baste recordar el enfrentamiento en primarias entre Pla y Ciscar hace unos años-. Pero más paradójico resulta que luego sean dirigentes del 'guerrismo' quienes salgan a contestar a catalanes y valencianos; e, incluso, que admitan que les ofenden las críticas al 'número dos' del PSOE. A Blanco, además, le aplaude y le apoya en sus últimas declaraciones el ministro de Defensa, José Bono, que no es ni 'guerrista' ni 'blanquista' -y que perdió el 35º Congreso por culpa de ambos-, pero que en este asunto coincide con el 'guerrismo' y también con el secretario general del PSOE de Madrid, Rafael Simancas, que fue 'guerrista'. Y y que ahora tiene plena sintonía con Bono y con Blanco, aunque fuese éste quien apoyó hace algo más de cuatro años a otro candidato como secretario general de los socialistas de Madrid, porque a Simancas le apoyaban los 'guerristas' de José Acosta, que son los que ahora a él le respaldan y le defienden en sus análisis políticos de este verano frente a los socialistas catalanes. A esto se une que Blanco no quiere abrir un frente contra el PSC, pero no consentirá que el PSC le abra un frente aquí. Líos de cama.

ABC

Miércoles 31 de Agosto de 2005

LA MAYORÍA DE LOS «BARONES» DEL PSOE COMPARTE LAS ADVERTENCIAS DE BLANCO AL PSC

G. L. A.

Zapatero pedirá tranquilidad e intentará serenar los ánimos para evitar que el proceso de reformas estatutarias arrastre al partido hacia la división

MADRID. El PSOE arranca hoy de manera oficial el curso político en un clima de controversia interna a propósito de la gestión del PSC al frente del tripartito catalán y del «desbordamiento constitucional» que, a juicio de la mayoría de sus dirigentes, implica la reforma del Estatuto de Cataluña en la redacción actual del proyecto.

No sólo la mayoría de la Ejecutiva, que se reúne hoy, sino también la mayoría del Comité Federal y del Consejo Territorial, que lo harán el sábado, comparten las advertencias del secretario de Organización, José Blanco, quien ha alertado de que el tripartito está poniendo en peligro el apoyo electoral que recibió y recordado la potestad del Congreso de los Diputados para modificar las propuestas que lleguen de los Parlamentos autonómicos.

Margen de confianza al PSC

Aunque en la Ejecutiva se verán las caras el primer secretario del PSC, José Montilla, y el «número dos» del PSOE, al que los socialistas catalanes han emplazado a «callarse», la previsión es que «la sangre no llegue al río». El secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, intentará serenar los ánimos para evitar que el proceso de reformas estatutarias arrastre al partido hacia la división interna -con el PSC, porque el resto de la organización, con matices, mantiene el criterio de que los estatutos no pueden desbordar la Constitución-. Según fuentes próximas, como ha hecho en otras ocasiones, Zapatero pedirá tranquilidad hasta que haya una propuesta definitiva y, en consecuencia, un margen de confianza para el PSC, que es, en estos momentos, la principal reclamación de su primer secretario, José Montilla.

Zapatero esbozará hoy su estrategia y objetivos políticos para el curso, por lo que previsiblemente será el sábado cuando el debate territorial -aunque también se aborde hoy- capitalice las reuniones de sus órganos de dirección.

El presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que también pertenece a la Ejecutiva, respondió ayer a las declaraciones de Montilla asegurando que lo que diga el Comité Federal del PSOE «ni nos preocupa ni nos condiciona» a los socialistas catalanes.

Ibarra subrayó que lo que diga este órgano, el máximo entre congresos, «obliga a los socialistas españoles», que «tienen la obligación de defender y votar lo que se aprobó en su Conferencia Política», en 2001. En concreto, recordó que «la definición única que existe en el PSOE, oficial y obligatoria, es que España está formada por nacionalidades y regiones», por lo que, mientras no se modifique ese criterio en otra reunión de rango similar o mayor -Conferencia Política o Congreso-, «el que vote otra cosa, está fuera de la disciplina del PSOE», informa José Enrique Pardo.

Ibarra, Simancas, Barreda...

El desacuerdo y la inquietud con la forma en que el PSC, y singularmente su presidente, Pasqual Maragall, están conduciendo la reforma estatutaria no se limita a Ibarra. En una línea similar están los andaluces de Manuel Chaves, el madrileño Rafael Simancas o el castellano-manchego José María Barreda, que se oponen abiertamente a que los estatutos se conviertan en un instrumento para obtener «privilegios» en relación con el resto de las Comunidades. Otros presidentes autonómicos, como el gallego Emilio Pérez Touriño y el asturiano Vicente Álvarez-Areces, mantienen principios similares aunque su discurso sea más conciliador.