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Ibarretxe Anuncia Ronda de Contactos Discretos con los Partidos, Incluida Batasuna

Por Narrador - 1 de Septiembre, 2005, 2:54, Categoría: ¿Se Negocia con ETA?

Parece ser que en esta nuestra España no hay ley ni orden, al menos para algunos, sobre todo si ejercen el ‘talante’. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, anunció ayer su intención de abrir próximamente una ronda de reuniones con los partidos políticos, "discreta" pero "no secreta", que incluirá a Batasuna, para tratar de avanzar en la "pacificación y normalización política" de Euskadi. Ibarretxe realizó este anuncio en una rueda de prensa tras presidir en el Palacio Miramar de San Sebastián la reunión con la que el Gobierno vasco abre el curso político tras las vacaciones de verano. Les ofrecemos la información integra incluyendo la prensa vasca.

EL MUNDO

Miércoles, 31 de agosto de 2005

IBARRETXE QUIERE LLEVAR A REFERÉNDUM UN ACUERDO QUE INCLUYA A BATASUNA

J. Molinero

Pretende reunirse con «todos», desde Zapatero hasta la formación 'abertzale' ilegalizada, «sin fotografías» y sin la presencia de periodistas

SAN SEBASTIAN.- Juan José Ibarretxe abrió ayer el curso político en el País Vasco anunciando que se reunirá con todas las formaciones -incluida Batasuna- para impulsar la Mesa de Partidos que abordará el proceso de paz. El lehendakari reiteró su intención de convocar un referéndum para que los vascos decidan su futuro.

La ronda de contactos se celebrará sin luz ni taquígrafos. Alegre y combativo, Ibarretxe adelantó que los «permanentes» encuentros con los líderes de los partidos serán «discretos, pero no secretos», por lo que ni serán anunciados previamente por la Presidencia del Gobierno vasco ni se ofrecerá valoración alguna.

La apelación al carácter discreto de las reuniones fue una constante durante la intervención de Ibarretxe, que presidió en el Palacio Miramar de San Sebastián la primera reunión del Consejo de Gobierno tras las vacaciones de verano. El lehendakari incluso pidió «comprensión» a los medios de comunicación para que el proceso se desarrolle con «menos táctica, menos presencia en los medios y menos protagonismo público». «Ningún conflicto político, económico o social se ha solventado a través de los medios», señaló de forma categórica, antes de recurrir a una de sus frases favoritas: «Hay que hacer más y decir menos».

Por si cabía alguna duda sobre el secretismo con el que pretende llevar a cabo las conversaciones, lanzó otra frase contundente: «No va a haber fotografías de estas reuniones. Los demás son los demás, pero yo, al menos, no realizaré ninguna valoración pública de las mismas».

Tiempo de dialogar

Pese a que el tripartito vasco (PNV-EA-EB) no goza de la mayoría absoluta en el Parlamento, Ibarretxe está convencido de que la legislatura que se abrió en el pasado mes de junio representa una «magnífica oportunidad» para tratar de hallar soluciones que desemboquen en un proceso de paz. «Estamos en una legislatura para dialogar, acordar y decidir», sentenció.

Optimista por naturaleza, el mandatario vasco aseguró que cree «perfectamente posible» que en los próximos cuatro años se alcance un «acuerdo político» que posteriormente sea sometido a una consulta entre los ciudadanos. Para alcanzar este estadio del proceso, sin embargo, no vale cualquier escenario.

Ibarretxe subrayó que el «diálogo resolutivo» es incompatible con la persistencia de la violencia, en una clara alineación con las tesis del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, que defiende que no se puede abordar la normalización política si antes no callan las armas ni desaparecen la kale borroka [lucha callejera], las amenazas y las extorsiones.

En el caso de que se cumplan las previsiones más esperanzadoras, el lehendakari afirmó que el Gobierno autonómico pedirá autorización al Parlamento vasco para celebrar un referéndum, que se realizará siempre que no exista una situación de violencia. Además, insistió en que corresponde a los vascos decidir su futuro, puesto que «Euskadi no es una parte subordinada del Estado español».

Ibarretxe avanzó que el Gobierno vasco se convertirá en un «agente activo» del proceso de paz y normalización, y se guiará por cinco principios: la no violencia, la no exclusión, la igualdad, las soluciones democráticas y la pluralidad. «Nadie puede imponer sentimientos de nacionalidad a nadie», zanjó.

Además del rosario de reuniones con las formaciones políticas para abordar la formación de la Mesa de Partidos, el lehendakari también prevé reunirse en breve con Rodríguez Zapatero, en una fecha que aún no ha sido concretada. Sin embargo, todavía no ha decidido si asistirá a la Conferencia de Presidentes Autonómicos que se celebrará el próximo 10 de septiembre.

En su afán por hacer del consenso su seña de identidad, también anunció su intención de alcanzar acuerdos parlamentarios «puntuales» con Aralar, EHAK, el PSE-EE «e incluso el PP», dado que el tripartito necesita el apoyo de la oposición para sacar adelante cualquier iniciativa en la Cámara de Vitoria.

EL PAIS

Miércoles 31 de Agosto de 2005

IBARRETXE ANUNCIA UN "DIÁLOGO DISCRETO" CON TODOS LOS PARTIDOS

Pedro Gorospe

El 'lehendakari' ve posible llevar a consulta un acuerdo de normalización en esta legislatura

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, anunció ayer su intención de abrir un proceso de diálogo "de manera permanente" y "discreto, no secreto" con todos los partidos vascos, incluida la ilegalizada Batasuna, para sentar las bases de una mesa para la normalización política de Euskadi. Ibarretxe, que abrió el curso en San Sebastián, considera "perfectamente posible" alcanzar en esta legislatura un escenario de paz, pactar entre todos los grupos un modelo de "relación amable" con España y después someterlo a referéndum.

El lehendakari recuperó ayer en una comparecencia tras la primera reunión de su Consejo de Gobierno después de las vacaciones las líneas maestras de su discurso de investidura en junio que luego ha ido precisando en diferentes intervenciones durante los dos meses siguientes.

Consideró que la presente es "una legislatura de enorme importancia" en la que él se va a empeñar en dar con un "modelo amable" de relación entre Euskadi y España. En los aproximadamente 30 minutos que empleó en comentar los pasos que quiere dar, el lehendakari no citó ni una sola vez el plan que llevó su apellido durante la anterior legislatura. Como si fuese algo del pasado, tan sólo recordó su existencia para recordar que lo presentó en el Congreso de los Diputados, donde fue derrotado por abrumadora mayoría en febrero, y que ese problema sin resolver evidencia la existencia de un conflicto político en el País Vasco.

Ese hecho le sirvió para subrayar que la clave del proceso de diálogo con todas las formaciones estriba en el reconocimiento de tres cuestiones: hay un problema político sin resolver en el País Vasco, la solución a ese conflicto ha de ser dialogada y, en última instancia, la decisión que debe respetarse es la de los vascos.

Sobre esos tres pilares, Ibarretxe cree que habría garantías para convocar una mesa para resolver la normalización de Euskadi. Aunque no lo dijo de manera explícita, el lehendakari dejó claro que no comparte la tesis del portavoz parlamentario de su partido, Joseba Egibar, de que esa mesa debería constituirse en cualquier escenario. "El diálogo resolutivo sólo puede darse en un escenario de ausencia de violencia", recalcó Ibarretxe.

Sin información

Hasta llegar a ese momento del diálogo "resolutivo", el presidente vasco enfatizó el valor de la discreción y del trabajo lejos de los medios de comunicación para hacer avanzar el proceso. Así, recalcó no sólo que no hará valoraciones públicas de las reuniones que mantenga, sino que su pretensión es no informar ni de su agenda.

Liberado por el PNV para dedicarse de lleno acometer el proceso de normalización, el lehendakari precisó que va a actuar sobre cinco principios: "Sólo caben los canales exclusivamente democráticos; no se puede excluir ninguna idea; todos los proyectos han de poder expresarse con igualdad; todas las soluciones parten de aceptar el respeto a la voluntad de los vascos, y, finalmente la pluralidad, es decir, no se puede imponer a nadie sentimientos de nacionalidad".

El PNV se ha marcado 2007 como plazo para constituir esa mesa de partidos. De ser así, daría tiempo a cumplir con la agenda de Ibarretxe. Ayer dijo que considera "perfectamente posible" que en esta legislatura los partidos lleguen a un acuerdo de normalización en un escenario sin violencia de ETA que sea, además, ratificado en referéndum por los vascos. En concreto, justificó la consulta popular con el argumento de que "Euskadi no es una parte subordinada del Estado español y, por tanto, no puede darse una solución que no sea aceptada por todos los que viven y trabajan en Euskadi".

El lehendakari, quien todavía no tiene fecha para su prevista reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, apostó por acudir el próximo día 10 al Senado a la Conferencia de Presidentes Autonómicos.

Mientras portavoces del tripartito (PNV, EA y EB) respaldaban a Ibarretxe, su decisión de incluir a Batasuna en un proceso de diálogo levantaba las críticas de socialistas y populares.

[El dirigente de Batasuna Joseba Permach consideró en declaraciones a la emisora pública Euskadi Irratia que los socialistas no tienen "ninguna legitimidad" para imponer condiciones a la formación ilegalizada para participar en la mesa de partidos, que tampoco le admitirán al PNV. "Batasuna también le puede imponer muchas precondiciones al Partido Socialista y al resto de partidos", como su vuelta a la legalidad, el acercamiento de los presos o que se reabran sus sedes clausuradas].

ABC

Miércoles 31 de Agosto de 2005

IBARRETXE ABRE UN DIÁLOGO «DISCRETO», QUE INCLUYE A BATASUNA, PARA SALVAR SU PLAN

El lendakari considera que «Euskadi no es una parte subordinada del Estado español», por lo que sólo los ciudadanos vascos pueden decidir su futuro

MADRID. El lendakari, Juan José Ibarretxe, anunció ayer que va a comenzar en breve una ronda de «diálogos con discreción» con todos los partidos, incluida la ilegalizada Batasuna, y estimó «perfectamente posible» que durante esta legislatura se pueda lograr un «acuerdo político» y someterlo a una «consulta democrática».

Ibarretxe, que explicó su iniciativa al término del Consejo del Gobierno vasco que se reunió en San Sebastián, se mostró convencido de que ésta será «la legislatura para dialogar, para acordar y para decidir» y que hay una «magnífica oportunidad para buscar caminos para la paz y la normalización política». A tal fin, pretende iniciar «diálogos con discreción» y lo hará «de manera permanente». Así, se propone no informar sobre la agenda de los encuentros por lo que «no va a haber fotografías» ni hará valoraciones sobre los mismos. En opinión de Ibarretxe, su iniciativa requiere «menos presencia en los medios de comunicación y mucho más trabajo interno».

Ibarretxe dijo que para solucionar el «conflicto» habrá que «poner en marcha foros, instrumentos, ya veremos con qué nombre, ya veremos dónde». Defendió que lo importante es «trabajar por debajo, con discreción, sobre el calendario, la metodología, sobre el procedimiento para hacer que en el momento que podamos poner en marcha un instrumento para el diálogo, este tenga garantías para realmente buscar soluciones». En cualquier caso, advirtió de que el «diálogo resolutivo sólo puede darse en una situación de ausencia de violencia». A su juicio, Batasuna tiene todavía «dificultades para cumplir» el compromiso que adquirió en su propuesta de Anoeta de «llevar el conflicto político de las calles a la mesa de diálogo». En este sentido, se refirió a las manifestaciones llevadas a cabo este verano por la coalición ilegalizada.

En otro momento, Ibarretxe avisó de que «Euskadi no es una parte subordinada del Estado español» y por ello «no puede darse una solución política que no sea aceptada» por todos los que viven y trabajan en esta Comunidad. Dicho esto, insistió en que una vez que haya un «acuerdo para la normalización política», él mismo solicitará la consulta en nombre del Gobierno vasco al Parlamento autónomo, que será el encargado de «autorizarla».

Según indicó, el Ejecutivo de Vitoria «trabaja con la hipótesis» de que durante esta legislatura «vamos a ser capaces de abrir instrumentos de diálogo» y de que «en ausencia de violencia» se alcance un acuerdo político «para convivir de manera amable entre Euskadi y España». A su juicio, también es «perfectamente posible» que en esta legislatura se celebre la posterior «consulta democrática».

La iniciativa del lendakari contó con el apoyo de los partidos que sustentan el tripartito, esto es, PNV, EA e IU, mientras que fue vista como «insuficiente» por Aralar. Por el contrario, tanto el PSE como el PP se mostraron críticos, especialmente con la decisión del lendakari de incluir en la ronda de contactos a Batasuna. La presidenta del PP, María San Gil, consideró un «grave error» «hacer de Batasuna el centro de la política vasca» ya que es una formación «ilegal».

ABC

Miércoles 31 de Agosto de 2005

LA COALICIÓN PIDE AL PSOE RELACIONES «OFICIALES» TRAS ADMITIR QUE HA HABIDO CONTACTOS «INFORMALES»

MADRID. El dirigente de Batasuna Joseba Permach pidió ayer relaciones «formales y oficiales» con el PSOE y emplazó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a apostar por un proceso de paz y a mantener una posición política «más limpia y clara».

Permach insistió en que Batasuna ha mantenido reuniones informales con el PSOE , pero que su deseo sería tener relaciones formales y oficiales que, «por desgracia», no se han producido. A su juicio, ese tipo de contactos serían necesarios para crear una mesa de partidos políticos.

Según el portavoz batasuno, paralelamente a la mesa de partidos, el Gobierno de Zapatero debe ponerse en contacto con ETA para emprender «un proceso de conversación» a fin de que se respete lo que decidan los vascos. «Esto es lo que propusimos en Anoeta y, a nuestro entender, desde que lo propusimos se están dando pasos importantes en esa dirección y esperamos que los próximos meses en ese sentido sean muy importantes».

Permach añadió que para constituir una mesa de diálogo político no se puede «imponer de antemano ninguna condición». «No creemos que el Partido Socialista tenga ninguna legitimidad para, de antemano y públicamente, imponer a Batasuna condiciones previas, porque Batasuna también le puede imponer muchas precondiciones al Partido Socialista y al resto de partidos como la legalidad de Batasuna, el acercamiento de los presos o la admisión del derecho de autodeterminación antes de empezar el proceso político». Por ello, consideró necesario que con la discreción necesaria se sienten las bases para formar la mesa.

LA RAZON

Miércoles, 31 de agosto de 2005

IBARRETXE INCLUYE A BATASUNA EN UNA RONDA DE CONTACTOS PARA «ACORDAR» EL FUTURO VASCO

Carmen Gurruchaga

Ve posible en esta legislatura un pacto «para convivir de manera amable con España» y un referéndum

San Sebastián- El nuevo curso político vasco se inició ayer con la celebración en el Palacio Miramar de San Sebastián del primer Consejo de Gobierno. Al finalizar la reunión, el lendakari Ibarretxe hizo público lo que en Euskadi era un secreto a voces: el inicio de una ronda de conversaciones «discretas, que no secretas», con todas las formaciones políticas, incluida la representación, legal o no, de la izquierda abertzale. Además de oficializar su ánimo negociador, el presidente vasco anunció que se reunirá en breve con el titular del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque, según dijo, todavía está sin cerrar la fecha del encuentro.

Tanto los círculos más próximos a Ibarretxe como los más alejados conocían su deseo de que ésta sea una Legislatura que sirva para «dialogar, acordar y decidir» el futuro marco jurídico político del País Vasco. Por eso ayer no extrañó a nadie que el jefe del Gobierno vasco considerara perfectamente posible alcanzar un «acuerdo político» que pueda ser sometido a una «consulta democrática» en la sociedad vasca, que conduzca a la «pacificación y normalización política de Euskadi». Para que nadie se rasgue las vestiduras no olvidó mencionar que el «diálogo resolutivo», es decir, el definitivo, sólo puede darse en una situación de ausencia de violencia. «Eso lo pensamos todos e, incluso, Batasuna lo dijo en Anoeta», añadió. De manera poco concreta se refirió a la necesaria ausencia de sectarismo y a que «nadie puede imponer sus sentimientos nacionalistas a nadie».

Los futuros encuentros continuos de Ibarretxe con los portavoces de los partidos políticos vascos no tendrán foto y no serán dados a conocer ni antes ni después. Una decisión muy controvertida que el presidente vasco defendió por la necesidad de recuperar «poco a poco la confianza» y de pasar de la cultura del enfrentamiento a la del entendimiento para buscar soluciones. A su juicio, la presencia en los medios distorsiona el trabajo interno.

  

Mesas para el acuerdo. A partir del mes que viene, el lendakari intentará poner en marcha foros, mesas de diálogo o cualquier otro instrumento que coadyuve al fin pretendido de lograr un acuerdo político que haga posible «la convivencia amable entre Euskadi y España». «Lo importante es trabajar por debajo, con discreción, sobre el calendario, la metodología, el procedimiento…. para conseguir que, en el momento que podamos poner en marcha un instrumento para el diálogo, éste tenga garantías de encontrar soluciones».

El inquilino de Ajuria Enea repitió parte del discurso emitido en el Congreso cuando acudió al mismo para defender el «plan Ibarretxe». Así, Euskadi no es una parte subordinada del Estado español y, por ello, no puede darse una solución política que no sea aceptada por todos «los que viven y trabajan en Euskadi». Alcanzado el consenso, él mismo pedirá permiso al Parlamento vasco para celebrar la consulta.

Ibarretxe reprochó a Batasuna que no haya sido capaz de cumplir el compromiso que adquirió en su propuesta de Anoeta, consistente en sacar el conflicto político de las calles y llevarlo a la mesa de diálogo. Por su parte, el dirigente de Batasuna Joseba Permach advirtió que su partido no va a admitir que el PNV imponga condiciones para crear una mesa de partidos, porque, según dijo, ellos también podrían poner algunas, como la legalidad de Batasuna o la autodeterminación. «A nosotros también nos gustaría que nuestras sedes no sean amenazadas por querer estar abiertas», afirmó.

EL CORREO

Miércoles, 31 de agosto de 2005

IBARRETXE SUPEDITA «LA SOLUCIÓN AL CONFLICTO» A UN PACTO QUE INCORPORE EL DERECHO A DECIDIR

Lourdes Pérez

Redobla sus exigencias de discreción en la ronda que iniciará con todos los partidos, incluida Batasuna

Juan José Ibarretxe abrió ayer formalmente el curso político en Euskadi con la confianza intacta en que ésta pueda ser la legislatura de la paz y la normalización y sin alterar el calendario de actuación que ya adelantó en la sesión de investidura, el pasado mes de junio. El lehendakari reiteró que abrirá en septiembre sus primeros contactos preliminares con todos los partidos, incluida la ilegalizada Batasuna, para intentar configurar una mesa de negociación multipartita y redobló sus apelaciones a los grupos para que mantengan el carácter reservado de los contactos. Ibarretxe confirmó las expectativas con las que encara su tercer mandato y confió en poder alcanzar esta vez el fin de la violencia y un gran acuerdo que desemboque en una consulta a la ciudadanía. No obstante, advirtió con nitidez de que no habrá «ninguna auténtica solución política al conflicto» que no incorpore el derecho a decidir de los vascos.

El lehendakari fijó su posición ante el nuevo curso en el tradicional primer Consejo de Gobierno que se celebra en el donostiarra palacio de Miramar al regreso de las vacaciones. En una sala abarrotada de periodistas y con unas cuartillas dobladas en la mano a las que recurrió en algunos momentos de su intervención, Ibarretxe arrancó persuadido de estar ante una etapa de «enorme trascedencia» y ante una «magnífica oportunidad» para que ésta acabe siendo la legislatura «para dialogar, acordar y decidir». A su juicio, es «perfectamente posible» en este mandato no sólo el fin de ETA, sino también un acuerdo de convivencia «amable» con España y la celebración de una consulta. «Por qué no», enfatizó.

Ibarretxe, que sólo hizo mención a su plan para dolerse del rechazo del Congreso, establecieron tres escalones para explorar un nuevo pacto: la asunción de que existe en Euskadi un «conflicto» que resolver; que la salida sólo puede ser dialogada, sin violencia, sin exclusiones y sin que nadie trate de «imponer» su sentimiento de identidad; y que al final del camino, la ciudadanía será consultada. Ibarretxe dio por hecho que la mayoría de la sociedad acepta ya, por encima de las divergencias de los partidos, que los vascos sólo serán lo que quieran ser. Y también que cualquier gran acuerdo de normalización, «sea cual sea el modelo» final, deberá incluir esa premisa.

De forma «auténtica»

El lehendakari se mostró «absolutamente convencido» de que «cualquier proyecto o acuerdo que no incorpore el respeto a lo que decidamos los que aquí vivimos y trabajamos no aportará ninguna auténtica solución política al conflicto que tenemos». No renunció tajantemente a convocar una consulta aun sin consenso, pero sí recordó que su compromiso en la investidura fue trabajar por un pacto amplio, pedir autorización al Parlamento y organizarla sólo en ausencia de violencia y sin exclusiones.

Ibarretxe no explicitó cómo debería formularse el «principio de decisión», que sigue produciendo fuertes recelos en la oposición constitucionalista. Es previsible que la cuestión salga a relucir en la ronda de contactos «discretos que no secretos» que el lehendakari iniciará este mes con todos los partidos, incluida Batasuna, para intentar constituir la mesa de negociación comprometida en la investidura. Un «diálogo resolutivo» que «sólo puede darse», recalcó, si la violencia ha cesado.

Consciente de que este requisito ha sido motivo de divergencia -dentro del PNV y con sus socios de Gobierno-, Ibarretxe pidió «por favor» que no se juegue «con ese concepto» porque así «lo pensamos todos»; también Batasuna, pese a sus «dificultades» para cumplir lo que proclamó en Anoeta. El lehendakari ironizó con la distinta actitud de los ilegalizados según convoquen sus manifestaciones en Euskadi o en Navarra y remarcó cómo «donde han querido han controlado» que no hubiera incidentes.

Ibarretxe remarcó la trascendencia de que los partidos pacten «un calendario, una metodología y un procedimiento» y reiteró que él no publicitará los contactos. Y exigió «seriedad» para blindar las conversaciones y no retornar a la senda de las disputas en la Prensa.

EL CORREO

Miércoles, 31 de agosto de 2005

EL PSE-EE VE «UNA GRAN EQUIVOCACIÓN» CITAR A BATASUNA A LA RONDA DE REUNIONES

Antonio Santos/Bilbao

Los populares temen que Ibarretxe vuelva a «desperdiciar» otra legislatura y vaya «de la mano de Arnaldo Otegi»

El anuncio por parte de Juan José Ibarretxe de una ronda de reuniones «discretas» con todos los partidos vascos, incluida Batasuna, encontró una rápida respuesta en las principales formaciones de la oposición. El PSE-EE y el PP coincidieron al calificar de «gran equivocación» la inclusión en estos contactos de la plataforma ilegalizada, aunque ofrecieron diferentes matices en sus críticas.

Los socialistas confirmaron que acudirán a la convocatoria del lehendakari, «como siempre hemos hecho», al considerar que es necesario mantener abiertos «canales de comunicación» con el resto de grupos. El coordinador de la ejecutiva del PSE-EE, Rodolfo Ares, censuró, no obstante, a Ibarretxe por haber citado también a Batasuna «en una ronda con el resto de los partidos democráticos». «Resulta improcedente y no es de recibo».

Ares quiso enviar, además, un mensaje «de claridad» ante lo que califica como «declaraciones ambiguas» del lehendakari y reiteró que los socialistas sólo dialogarán en una mesa con «partidos escrupulosamente democráticos», entre los que no figurará la coalición de Arnaldo Otegi hasta que «se aleje de la violencia y la condene» o hasta que llegue «el final de ETA».

El coordinador del PSE-EE pidió a Ibarretxe «no aburrir» a la ciudadanía, actuar con «firmeza y prudencia» y renovar un discurso que «no difiere de lo que ha dicho hasta ahora». Para ello, le reclamó «poner orden» en su partido y en el Gobierno vasco ante las «posiciones contrarias» que han mostrado diferentes dirigentes sobre el diálogo y el proceso de paz.

Como han repetido los socialistas en las últimas semanas, cualquier acuerdo multipartito requiere «diálogo entre diferentes» y «respeto a las reglas» que marca el Estatuto. En este sentido, recordó que la formación de Patxi López sólo contempla convocar un referendum una vez que los grupos lleguen a un acuerdo político y como mecanismo para «ratificar» las decisiones adoptadas «entre todos».

«Legislatura perdida»

La postura del PP fue algo más contundente al acusar al lehendakari de estar «empeñado» en convertir a Batasuna -«un interlocutor no válido»- «en el centro de la política». La presidenta de los populares, María San Gil, criticó a Ibarretxe por su «obsesión» de «amparar» a la izquierda aber-tzale y «hacerles cómoda su situación». Contraria a una mesa «extraparlamentaria», San Gil le exigió que haga «uno de sus principales objetivos» la derrota de ETA y evite dar «cobijo» a quienes respaldan el terrorismo. «Ibarretxe nos vuelve a demostrar que quiere construir el futuro de la mano de Arnaldo Otegi y no de la mano de los demócratas», subrayó.

La dirigente popular mostró su preocupación de que la sociedad vasca se encuentre ante «otra legislatura desperdiciada» en la que se olviden los «problemas reales» de los vascos.

DEIA

Miércoles, 31 de agosto de 2005

IBARRETXE DICE QUE «EL DIÁLOGO RESOLUTIVO SÓLO PUEDE DARSE EN UNA SITUACIÓN DE NO VIOLENCIA»

Carlos Marcos

El Gobierno vasco inició ayer el nuevo curso político en Donostia. Allí, el lehendakari se mostró convencido de que es posible alcanzar la paz en esta legislatura. Para ello, pidió formar una mesa de partidos que sirva para fijar el camino que derive en una consulta popular al pueblo vasco. 

EL LEHENDAKARI Juan José Ibarretxe anunció ayer su disposición a abrir «ya» una ronda de contactos con todos los partidos políticos, sin exclusiones, de forma «discreta pero no secreta», con el objeto de avanzar hacia la «paz» y la «normalización política» de este país. Sin embargo, quiso dejar clara una idea, y es que «el diálogo resolutivo sólo puede darse en una situación de ausencia de violencia». «Eso lo pensamos todos, incluso Batasuna lo decía en Anoeta», destacó.

El objetivo del lehendakari es que en esta misma legislatura y fruto de dichos encuentros se pueda alcanzar un «acuerdo político» que sirva para fijar el camino hacia una «consulta popular» que permita a los ciudadanos vascos decidir qué relación de convivencia quieren tener con España.

El lehendakari realizó estas declaraciones durante una comparecencia celebrada en Donostia tras asistir al primer consejo de Gobierno del curso político que, como ya es tradición, se celebró en el palacio Miramar.

«Ha llegado el momento»

Ibarretxe se mostró convencido de que estamos en el inicio de una legislatura de «enorme trascendencia» para alcanzar la tan ansiada «paz» y la «normalización política» a través del «diálogo». «Ha llegado el momento de obrar con profunda seriedad para superar el conflicto político y ello precisa superar la cultura del enfrentamiento para abrazar la del entendimiento», destacó Ibarretxe tras anunciar su disposición a ser un «agente activo para arreglar las cosas».

En opinión del lehendakari, para que dichos encuentros lleguen a buen puerto deberán partir del reconocimiento de que en Euskadi existe un «conflicto político» y que es a «quienes aquí vivimos y trabajamos» a los que «nos corresponde decidir nuestro futuro», sin interferencias de nadie. «No hay ninguna solución política en forma de Estatuto, de Autonomía o de lo que fuere, si no se respeta la voluntad democrática» de la propia ciudadanía vasca, subrayó.

Precisamente, en opinión del lehendakari, el camino a seguir debe sostenerse sobre cinco pilares fundamentales: sin violencia, sin exclusiones, en igualdad de condiciones, apelando a la «pluralidad» nacional y comprometiéndose todos a «aceptar» la voluntad que expresen los ciudadanos vascos a través de la consulta popular que el propio lehendakari espera realizar en esta legislatura.

El lehendakari pidió que los incidentes ocurridos durante la manifestación de Donostia pasen a ser parte del «pasado», aunque hizo una particular lectura de lo ocurrido, y es que «Batasuna tiene, desgraciadamente, dificultades para cumplir con el compromiso de Anoeta de sacar el conflicto político de las calles y llevarlo a una mesa de diálogo».

Por último, como primer síntoma de «normalidad», Ibarretxe anunció que trabajará para lograr «acuerdos puntuales» con «todos» los grupos de la oposición con representación en el Parlamento vasco.

 

Encuentro en la Conferencia de Presidentes

A pocos días de que se celebre, el 10 de septiembre, la Conferencia de Presidentes Autonómicos, el lehendakari Ibarretxe dijo ayer estar dispuesto a acudir a la cita, como ya hiciera el pasado año, aunque dijo que dependerá de su agenda de actividades. Aún así, quiso dejar claro que este año el «debate» previo a este encuentro no radica en si acudirá él o no, sino en si irán los representantes del Partido Popular. Lo que sí adelantó es que también en los próximos días espera mantener un encuentro con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero -está a la espera de que le concreten el día-, pero no quiso desvelar qué temas tratarán ni con qué expectativas acudirá al encuentro. 

GARA

Miércoles, 31 de agosto de 2005

EL LEHENDAKARI INICIARÁ UNA RONDA DE «REUNIONES DISCRETAS» CON TODOS LOS PARTIDOS

«Hacer más y hablar menos». Esta es la filosofía con la que Juan José Ibarretxe pretende poner en marcha un proceso para la resolución del conflicto político. En este arranque de legislatura, el lehendakari anunció que iniciará una ronda de encuentros «discretos» con todas las formaciones políticas, entre las cuales incluyó explícitamente a Batasuna. Ibarretxe abogó por «pasar de la cultura del enfrentamiento a la del entendimiento» para lo cual existe, a su juicio, un «punto de partida» basado en tres pilares: reconocimiento del conflicto, diálogo y necesidad del refrendo ciudadano.

El lehendakari anunció ayer que en próximas fechas iniciará una serie de reuniones con todas las formaciones políticas, incluida Batasuna. Según informó Juan José Ibarretxe, estos contactos «no serán secretos, pero sí discretos». En este sentido, explicó que no hará públicas las fechas de los encuentros. «No habrá fotografías y yo, al menos, no haré declaraciones posteriores», añadió.

El objetivo de esta ronda con los partidos será «recuperar poco a poco la confianza» entre los agentes. «Habrá que poner en marcha foros, instrumentos, ya veremos con qué nombre, ya veremos dónde», insistió antes de subrayar que lo importante es «trabajar con discreción sobre el calendario, la metodología, sobre el procedimiento para hacer que, en el momento que podamos poner en marcha un instrumento para el diálogo, éste tenga garantías para realmente buscar soluciones».

Por ello, el lehendakari reclamó que se trabaje «con profunda seriedad», ya que «nunca podremos solucionar nuestros problemas en los medios de comunicación». Una filosofía que resumió en la máxima de «hacer más y hablar menos».

Este anuncio se produjo en el transcurso de una multitudinaria rueda de prensa celebrada tras el primer Consejo del Gobierno autonómico después del verano, que tuvo lugar, como ya es tradicional, en el Palacio Miramar de Donostia.

Juan José Ibarretxe arrancó su comparecencia destacando que la cita de ayer significaba el inicio de «una legislatura de enorme transcendencia» en el camino hacia «la paz, la normalización política y un modelo de convivencia amable».

El lehendakari señaló que durante este mes de agosto «hemos visto muchas cosas», aunque sólo se detuvo en Batasuna. Así, acusó a la formación independentista de mantener «una postura diferente» en Nafarroa y en la CAV, «ante la Guardia Civil y ante la Ertzaintza».

Este argumento ya ha sido utilizado por diferentes representantes políticos ­no sólo del PNV­ durante todo el mes. Todo ello a cuenta de la manifestación celebrada en Donostia el día 14 bajo el lema «Orain herria, orain bakea».

Fotografías con la Ertzaintza

«Buscan la fotografía con la Ertzaintza», resumió Ibarretxe unos incidentes que se saldaron con decenas de heridos por la Policía autonómica, siete detenciones y tres encarcelamientos. «Se ha demostrado que, cuando quieren, pueden evitar los incidentes», insistió.

No obstante, abogó por «pasar de la cultura del enfrentamiento a la del entendimiento», para lo cual constató que existe «un punto de partida» basado en tres premisas. La primera, el reconocimiento de que «existe un conflicto político que debemos resolver».

Como segundo punto, incidió en la importancia del diálogo. En este capítulo resaltó que «un diálogo resolutivo sólo puede darse en una situación de ausencia de violencia», y pidió que «no juguemos con eso porque lo pensamos todos, incluida Batasuna». La tercera premisa es la necesidad de que cualquier acuerdo sea refrendado por la ciudadanía. «Este es un valor no suficientemente compartido por todos los partidos», lamentó.

El lehendakari reiteró que su Ejecutivo trabajará sobre cinco principios: no violencia, no exclusión, igualdad de condiciones para defender y poder llevar a cabo todos los proyectos políticos, aceptación de la voluntad de la ciudadanía y respeto a la pluralidad de sentimientos de identidad nacional.

Durante el turno de preguntas, Ibarretxe señaló que se reunirá «en breve» con el presidente español Zapatero, y no desveló si finalmente acudirá a la conferencia de presidentes autonómicos prevista para el día 10 de septiembre.

GARA

Miércoles, 31 de agosto de 2005

ABIERTO A PACTOS PUNTUALES EN EL PARLAMENTO

Tras recordar que la gobernabilidad del «día a día» es también muy importante, Juan José Ibarretxe indicó que, durante la segunda quincena de setiembre, la vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia «abrirá un proceso negociador para los Presupuestos» de la CAV. El lehendakari destacó que los tres partidos que sostienen a su Gobierno ­PNV, EA y EB­ ostentan «una mayoría natural» en la Cámara de Gasteiz, pero reconoció que «no es suficiente». Por ello, se declaró «abierto a pactos puntuales con todos los grupos. Con Aralar, EHAK, PSE e incluso, si es posible, con el PP». Ibarretxe desgranó el calendario para el próximo mes. En las dos primeras semanas se constituirán las comisiones parlamentarias, mientras que en la segunda quincena los consejeros darán a conocer las líneas maestras de sus programas.