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Asalto a la Residencia de Pedro J - 15 de Agosto de 2005

Por Narrador - 28 de Agosto, 2005, 21:12, Categoría: Asalto a la Piscina

EL 15 de Agosto conocíamos más detalles del asalto a la residencia de Pedro J. EL MUNDO relata de forma pormenorizada y con imágenes el asalto. Lo hace por boca de los vigilantes jurados, uno de los cuales dijo textualmente: "Me agarraron de los testículos, nos llamaron maricones, mafiosos y chulos". El grupo radical que asaltó el sábado el domicilio de Pedro J. Ramírez mandó al hospital a dos vigilantes de seguridad. La quincena de personas liderada por el tal Joan Puig se dividió en dos grupos para consumar con éxito su objetivo. El más numeroso estuvo compuesto por una docena de personas y permaneció en todo momento a las órdenes del representante nacionalista en el Congreso, que desafió al equipo de seguridad exhibiendo su carné de diputado como si de una placa de policía se tratara. Otros tres individuos rodearon la valla de la vivienda, se colocaron en el extremo opuesto de la piscina y profirieron todo tipo de insultos se abalanzaron contra el guardia que acudió a impedirles el paso. Pedro J. Ramírez ha manifestado que "fue un acto de coacción contra la independencia de EL MUNDO, que defiende la unidad de España" El director de este rotativo confesó que sintió mucho "miedo" durante el incidente, por lo que instó al Gobierno a que explique si va a protegerle tanto a él como a su familia "de los actos de violencia de sus socios parlamentarios". El periodista exigió al Ejecutivo que "castigue" a quienes atacaron a su familia, vulnerando la legalidad y le emplazó a que emita una sanción gubernativa, Ramírez consideró que tanto el diputado de ERC como el resto de los asaltantes son "independentistas radicales" y a ninguno "le importa nada la ecología ni el derecho de paso". No he resistido la tentación de ofrecerles la ‘visión’ que da EL PAIS del incidente. Con su lectura comprobarán como se manipula un hecho sin el más mínimo rubor

EL MUNDO

Lunes, 15 de Agosto de 2005

«LOS ASALTANTES ME AGARRARON DE LOS TESTÍCULOS, NOS LLAMARON MARICONES, MAFIOSOS Y CHULOS»

Esteban Urreiztieta

Los vigilantes jurados relatan la violenta invasión del domicilio del director de EL MUNDO. El diputado de ERC Joan Puig, con un plano en la mano, ideó la estrategia para acceder a la piscina

SON SERVERA (MALLORCA).- El grupo de radicales que asaltó el sábado el domicilio del director de EL MUNDO en Mallorca mandó al hospital a dos vigilantes de seguridad. La quincena de personas, que lideró el diputado nacional de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) Joan Puig para invadir la residencia de Pedro J. Ramírez en la Costa de los Pinos, se dividió en dos grupos para consumar con éxito su objetivo.

El más numeroso estuvo compuesto por una docena de personas y permaneció en todo momento a las órdenes del representante nacionalista en el Congreso, que desafió al equipo de seguridad exhibiendo su carné de diputado como si de una placa de policía se tratara. Otros tres individuos rodearon la valla de la vivienda, se colocaron en el extremo opuesto de la piscina y profiriendo todo tipo de insultos se abalanzaron contra el guardia que acudió a impedirles el paso.

Uno de los asaltantes, Pep Martí, invadió la casa exclamando que hacía lo que hacía «en nombre de Mallorca» para, acto seguido, escupir y agredir al vigilante cogiéndole de los testículos. Además, le provocó una fisura en su antebrazo izquierdo, por lo que tuvo que ser escayolado. «Si no le llego a empujar, me estalla los testículos», asegura el vigilante. El agresor aprovechó además el forcejeo para robarle el teléfono móvil.

Del otro de los miembros del equipo de seguridad y del escolta personal de Ramírez, se encargaron los radicales que estaban a las órdenes del diputado nacional. Al grito de «maricones», «mafiosos» y «chulos» y exclamando «la ley está con nosotros», se lanzaron a por los dos escollos que les quedaban para concluir la toma de la residencia.

Al primero de ellos le golpearon ocasionándole numerosas contusiones en una de sus muñecas y en las piernas, quedándose así el escolta solo ante los radicales. Todo lo ocurrido se encuentra ya en manos del Juzgado de Instrucción de Manacor, que está investigando lo sucedido tras la denuncia interpuesta por el director de EL MUNDO. En ella acusa a los asaltantes de allanamiento de morada y coacciones, y a la Guardia Civil de omitir su deber de impedir la invasión. La ocupación del domicilio fue anunciada un día antes de producirse y estuvo abanderada por cuatro formaciones políticas y un grupúsculo independentista. A la puerta de la residencia de Pedro J. Ramírez se apostaron el sábado por la mañana un grupo de hasta 40 dirigentes y simpatizantes de ERC, Partido Socialista de Mallorca (PSM), Izquierda Unida, Los Verdes y el Lobby per la Independència.

Joan Puig, mapa en mano, les adoctrinó: «Primero, una rueda de prensa y luego, saltamos a la casa». Acto seguido, descendieron hasta la zona donde se encuentra la piscina hasta asaltar la vivienda.

A este grupo les acompañaron en todo momento cuatro guardias civiles de paisano que presenciaron la escena de brazos cruzados y en silencio. Eso, a pesar de que los vigilantes de seguridad de Ramírez pidieron en varias ocasiones su ayuda y de que delante de ellos se estaba cometiendo un delito.

No en vano, tanto el uso público de la piscina del director de EL MUNDO, como el derecho de paso por su vivienda, han sido suspendidos por el Ministerio de Medio Ambiente por motivos de seguridad. El delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, lo sabía porque así se lo había comunicado la titular de Medio Ambiente, Cristina Narbona y porque existe una orden ministerial en este sentido. Y prometió hasta en tres ocasiones a Ramírez que iba a impedir la concentración. Sin embargo, Joan Puig, logró escalar las rocas que dan acceso a la finca, donde se encontraba el periodista con la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada y los dos hijos de ambos. La piscina fue construida hace 35 años, 18 antes de que entrase en vigor la Ley de Costas y Ramírez la adquirió en 1998 a la familia Calvo-Sotelo.

El grupo de radicales está dirigido por el editor mallorquín Pedro Serra, que intenta intimidar al director de EL MUNDO, después de que este diario revelara una serie de escándalos protagonizados por él.

EL MUNDO

Lunes, 15 de Agosto de 2005

LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO ABRE EXPEDIENTE CONTRA LOS RADICALES

PALMA.- Veinticuatro horas después de no hacer nada por impedir el allanamiento a la residencia de Pedro J. Ramírez, la Delegación del Gobierno en Baleares anunció que abrirá un expediente sancionador contra todos y cada uno de los asaltantes.

Basándose en los informes que le han remitido los cuatro guardias civiles de paisano que se limitaron a presenciar in situ la invasión, Ramón Socías puede multar a los radicales con hasta 6.000 euros.

La Guardia Civil certificó que una quincena de personas entró por la fuerza en la casa del periodista en la Costa de los Pinos. De esta forma, los independentistas incumplieron con su actuación la orden del Ministerio de Medio Ambiente de suspender temporalmente por motivos de seguridad el uso público y el derecho de paso por la vivienda del periodista. A raíz de los incidentes, el delegado de Baleares emitió un comunicado en el que expresó su intención de «exigir las responsabilidades que podrían derivarse a causa del uso indebido de esta zona por parte de un grupo de personas que formaban parte de una concentración no autorizada».

En su nota, Socías recordó que el uso público del área que ocupa la piscina anexa a la residencia del director de este diario en la costa mallorquina, en el municipio de Son Servera, «está limitado por una resolución de la Dirección General de Costas del 20 de mayo de 2005». La Delegación del Gobierno en las Islas sostiene además que el enfrentamiento físico entre los vigilantes y las personas que entraron en el domicilio «no fue grave». Y considera por ello «infundada» la acusación de imprevisión contra el delegado.

La realidad, sin embargo, tal y como la describen los guardias de seguridad, es que llamaron en reiteradas ocasiones a la Guardia Civil, pero que ésta no quiso intervenir en ningún momento «para no dar más publicidad a los radicales». El resultado fue que los independentistas lograron perpetrar su objetivo y el diputado nacional de ERC Joan Puig y sus cómplices se acabaron bañando en la piscina del director de EL MUNDO después de arrollar al servicio de seguridad.

Por la vía penal, los asaltantes podrían llegar a ser condenados a cuatro años de cárcel por la comisión de un delito de allanamiento de morada y de coacciones.

EL MUNDO

Lunes, 15 de Agosto de 2005

MATAS EXIGE A ALONSO QUE EXPLIQUE POR QUÉ NO SE IMPIDIÓ EL ATAQUE

Destaca que las Fuerzas de Seguridad no preservaron el domicilio de Pedro J. Ramírez, mientras CiU arremete contra el diputado de ERC

PALMA.- Las reacciones al asalto de la residencia del director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, en Mallorca por parte de un grupo de radicales, liderados por el diputado nacional de ERC Joan Puig, se sucedieron a lo largo de la jornada de ayer.

El presidente del Gobierno balear, Jaume Matas, condenó ayer «rotundamente» estas actitudes e iniciativas que, según destacó, «atentan contra la legalidad y el respeto de las personas que eligen Baleares para pasar sus vacaciones».

Matas estimó que las Fuerzas de Seguridad del Estado deberían haber garantizado que no se produjera el asalto y destacó que el Gobierno central no preservó la seguridad de Pedro J. Ramírez. Por todo ello, consideró que el ministro del Interior, José Antonio Alonso, deberá dar las pertinentes explicaciones.

«Lo que hay que destacar de lo sucedido es que el Gobierno de ZP es el que le ha dado a esta piscina la categoría de uso privativo que hasta ahora nunca había tenido y, ahora, debería haber cumplido lo dictado y preservar estas instalaciones de este asalto», subrayó a Europa Press.

Matas arremetió contra el parlamentario de ERC Joan Puig por ser el «principal promotor» de la ocupación de la vivienda del director de este diario: «Es indigno que un cargo electo, un diputado de España por otra Comunidad Autónoma, venga desde fuera, tenga esta conducta provocadora y sea el cabecilla de este acto y de enfrentamientos», denunció el presidente balear.

En este sentido, rechazó la actitud de todos los partidos políticos y asociaciones de las islas que participaron en el acto (ERC, Partido Socialista de Mallorca e Izquierda Unida-Els Verds), aunque con especial énfasis la presencia «en cabeza» de Puig que, según subrayó, «ya ha logrado el beneficio de la repercusión mediática que no ha conseguido con otras iniciativas de su actividad en el Congreso».

«El justiciero»

Por su parte, el secretario general de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), Josep Maria Pelegrí, también condenó la violenta protesta liderada por Puig y aseguró ayer que «ningún ciudadano, y menos un diputado, tiene el derecho a invadir una propiedad privada, sea de quien sea».

El también portavoz adjunto de CiU en el Parlamento catalán recordó que el «derecho a la propiedad» está protegido por la Constitución y apuntó que, «si existen irregularidades urbanísticas en la construcción o en parte de la finca del director de EL MUNDO, tendrán que ser los tribunales los que lo dictaminen». Para Pelegrí, es una «irresponsabilidad» que un diputado de ERC «intente hacer de justiciero y protagonice actos de este tipo, más propios de grupos marginales que de un partido que gobierna en Cataluña y que permite al PSOE gobernar en España».

El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, también quiso terciar en la polémica y reclamó que la entrada en la residencia de Pedro J. Ramírez sirva para analizar y reflexionar sobre el uso de terreno público de dominio marítimo por parte de particulares. En opinión del líder de IU, el problema fundamental que se ha puesto en relieve es que la costa «está siendo privatizada por parte de personas individuales». Por ello, exigió que se lleven a cabo iniciativas de carácter legal para que estas situaciones no se repitan «y no sea necesario denunciarlo con movilizaciones que, en todo caso, me parecen legítimas».

Por su parte, el cabecilla de la ocupación, Joan Puig, defendió su actuación porque, según aseguró, la Ley de Costas ampara la libertad de paso por la piscina del director de EL MUNDO, aunque un decreto del Gobierno garantice el «uso privativo» durante los tres meses de verano. En declaraciones a Servimedia, el diputado de ERC denunció las «presiones» al Gobierno para que la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, dictase el decreto de «suspensión del uso público durante tres meses, para dejarle el verano en paz». Puig aseguró que los vigilantes de seguridad de Ramírez arremetieron «a empujones» contra la comitiva y provocaron lesiones a tres personas y anunció que presentarán una denuncia. Además, justificó que los agentes de la Guardia Civil no intervinieran, ya que, a su juicio, sabían del derecho de los manifestantes a entrar en el recinto.

También ironizó con que si llega a saber que aparecería en bañador en la portada de EL MUNDO «habría ido al gimnasio para lucir tipo».

EL MUNDO

Lunes, 15 de Agosto de 2005

PEDRO J. RAMÍREZ: «FUE UN ACTO DE COACCIÓN CONTRA EL MUNDO»

MADRID.- El director de este diario, Pedro J. Ramírez, calificó el asalto a su vivienda por parte de un grupo de radicales independentistas como «un pretexto, un acto de coacción y de agresión en contra de la independencia» de EL MUNDO, que «defiende la unidad de España». En declaraciones a la agencia Efe, Ramírez confesó que sintió «miedo» durante el incidente, por lo que instó al Gobierno a que explique si va a protegerle tanto a él como a su familia «de los actos de violencia de sus socios parlamentarios».

Por todo ello, el periodista exigió al Ejecutivo que «castigue» a quienes atacaron a su familia vulnerando la legalidad y le emplazó a que emita una sanción gubernativa: «Ya que no me ha protegido, por lo menos que castigue en el ámbito de sus competencias a quienes me atacaron a mí y a mi familia» al invadir un dominio en el que estaba suspendido el uso público.

Ramírez consideró que tanto el diputado de ERC como el resto de asaltantes son «independentistas radicales» y a ninguno «le importa nada la ecología ni el derecho de paso ni la situación de la piscina que hay en mi domicilio», sino que «las Islas Baleares deben formar parte de los Países Catalanes». «Si a partir de ahora la manera de dirimir el debate público es acudir a las viviendas de las personas que no te gustan para insultarlas y agredirlas delante de sus hijos, pues por muy mal camino va este Gobierno», auguró el director de EL MUNDO.

Además, recordó que ya ha presentado una denuncia contra Puig y sus cómplices por los delitos de allanamiento de morada, coacciones, agresión y vulneración de la intimidad. En la misma instancia se ha denunciado a la Guardia Civil por la omisión del deber de impedir un delito. Pedro J. Ramírez también realizará una petición de suplicatorio al Congreso de los Diputados.

EL MUNDO

Lunes, 15 de Agosto de 2005

¿APLICARÁ EL GOBIERNO LA LEY CONTRA LA «PARTIDA DE LA PORRA» DE ERC?

Editorial

La descripción que los miembros del servicio de seguridad agredidos en el domicilio del director de EL MUNDO hacen de lo ocurrido el sábado en Mallorca corrobora la certera definición del portavoz popular Zaplana cuando se refirió a la «partida de la porra», liderada por el diputado Joan Puig. Ante la complaciente pasividad de la Guardia Civil, los agentes fueron arrollados, entre golpes, escupitajos e insultos soeces. «Me agarraron por los testículos», denuncia el que ha debido ser escayolado. Aunque el asunto terminará en los tribunales -probablemente en el Supremo por el aforamiento del que ha abusado Puig- la credibilidad del Gobierno está ahora a prueba en relación al ejercicio de su función sancionadora. Cuando se produjo la «agresión o intento de agresión» a Bono -enérgicamente condenada por EL MUNDO- a las pocas horas se había detenido a dos que pasaban por allí, pero eran del PP. Ahora los protagonistas de esta concentración ilegal, de este asalto violento y de este allanamiento de un espacio cuyo uso público estaba suspendido están identificados. Aunque el delegado del Gobierno en Baleares abrió ayer un expediente sancionador, su grave negligencia de la víspera no anticipa la enérgica resolución que la ocasión requiere. Y ello por la sencilla razón de que los agresores tienen un único vínculo en común -absolutamente ajeno a la ecología o la defensa del derecho de paso por el litoral- que es el de que todos ellos abogan por independizar los Paisos Catalans de España bajo la batuta de ERC, aliado parlamentario del Gobierno. Como EL MUNDO no está de acuerdo con esa premisa, de todos los miles de piscinas e instalaciones en zona marítimo-terrestre que hay en España han elegido la de Pedro J. Ramírez para agredirle en su intimidad familiar. ¿Castigará el Gobierno a los culpables? Difícilmente, mientras continúe sin saber si está a favor o en contra de la unidad de España.

LA RAZON

Lunes, 15 de Agosto de 2005

EL DELEGADO DEL GOBIERNO EXPEDIENTA A PUIG

R. N.

Madrid- La Delegación del Gobierno en Baleares abrió un expediente contra las personas que el pasado sábado entraron en la piscina del chalé mallorquín del director de «El Mundo», Pedro J. Ramírez, quien anunció que va a querellarse contra el diputado de ERC Joan Puig, que encabezó esa irrupción. Este diputado y otras organizaciones políticas y ecologistas también presentarán una denuncia por agresiones e intimidación contra el director de «El Mundo» y sus agentes de seguridad.

En un comunicado, el delegado del Gobierno, Ramón Socías, señaló que se exigirán «las responsabilidades que podrían derivarse a causa del uso indebido de esta zona por parte de un grupo de personas que formaban parte de una concentración no autorizada». La nota recuerda que el uso público del área que ocupa la piscina anexa a la vivienda que el periodista tiene en la Costa de los Pinos, en el municipio de Son Servera, «está limitado por una resolución de la Dirección General de Costas del 20 de mayo de 2005». Ayer, un grupo de manifestantes, entre ellos Joan Puig, entró, pese a la oposición de agentes de seguridad privados, en el recinto de la piscina de Ramírez para reclamar el derecho de paso por esa zona y denunciar lo que consideran una vulneración de la Ley de Costas. El periodista explicó que los servicios jurídicos del periódico presentaron en la noche del sábado ya una denuncia contra Puig y el resto de personas que intervinieron en el «asalto», y agregó que en la misma instancia denunciaron a la Guardia Civil por la omisión del deber de impedir un delito, informa Efe.

libertaddigital.com

Lunes, 15 de Agosto de 2005

EL MAL POLÍTICO

Agapito Maestre

El asalto a la casa de Pedro J. Ramírez es, seguramente, el acto vandálico más grave que ha sufrido la democracia española en los últimos tiempos. Por lo tanto, salga inmediatamente el presidente del gobierno de España y castigue a los responsables 

Los historiadores del futuro lo dirán más o menos así: “Un hombre muere en un cuartel de la Guardia Civil. Gravísimo. Pero no dimite el ministro ni siquiera el director General del Instituto Armado. A los veinte días del luctuoso suceso, la Guardia Civil no impide que un grupo de salvajes, liderados por un diputado nacional, invada la casa de un ciudadano. Gravísimo. Pero nadie cesó ni dimitió ni fue destituido. No pasó nada. Los socios de Rodríguez Zapatero, seguirán diciendo los historiadores, asaltaron el domicilio privado de un director de un periódico nacional, pero ningún periódico al otro día resaltó la noticia. No dijeron ni pío. ¡Bochornoso! Excepto Anson, en La Razón, que denunció la tropelía del diputado de ERC y sus acompañantes, la prensa del domingo -el asalto fue el sábado- pasó de largo de un suceso que ponía en cuestión el mínimo Estado de Derecho existente en esa época en España. Ya se sabe, cuando la prensa silencia, alguna enfermedad grave padece la democracia de opinión pública.”

Seguramente, la nota anterior, escrita por cualquier historiador honrado dentro de 20 ó 30 años, se extenderá en pormenores sobre cómo llegó al poder el equipo gobernante, cuál era su talante cínico, etc… Pero, por ambiguo que sea el contexto descrito, el lector no olvidará que durante el gobierno de Rodríguez Zapatero, y siendo ministro del Interior José Antonio Alonso, unos desalmados mataron a un hombre que entró en un cuartel a poner una denuncia por un lado, y en pleno verano fue asaltada la casa de un periodista no vendido al poder por otro. La historia es así de cruel. La maquillarán, la falsearán y se aprovecharán de ella, pero, al final, nadie olvidará los datos fundamentales: el PSOE recurre a todo para mantenerse en el poder.

Por supuesto, este asalto al domicilio del director de El Mundo, como suele decir el castizo, traerá cola. De entrada, el comportamiento de la Guardia Civil y la prensa escrita del domingo, excepto naturalmente El Mundo, muestra que España más que un país parece un gentío. ¡Cuánto mamarracho no se habrá alegrado al ver a unos presuntos delincuentes, dirigidos por un diputado nacional, asaltando una propiedad privada!

El asalto a la casa de Pedro J. Ramírez es, seguramente, el acto vandálico más grave que ha sufrido la democracia española en los últimos tiempos. Por lo tanto, salga inmediatamente el presidente del gobierno de España y castigue a los responsables. Salga inmediatamente el presidente del Congreso y abra una investigación contra el salvaje diputado de ERC, que invadió la sagrada privacidad de un ciudadano. La cosa es gravísima. Un fulano, un diputado, que asalta la privacidad de otro ciudadano con el carné de diputado del Congreso de todos los españoles, debe perder inmediatamente su aforamiento o, por el contrario, este país quedará reducido a una democracia de boquilla.

Pedro J. Ramírez vuelve a descubrir dónde está el mal. Después de haber sufrido el asalto de su casa por las gentes de ERC, ni él ni nadie que se precie de demócrata podrá dudar a la hora de detectar el mal. No perdamos el tiempo con habladurías sobre la compra-venta de periódicos. No nos perdamos en vagos matices. El mal viene de otro sitio. Viene de una gente que quiere gobernar el país a golpe totalitario. Viene de los socios de los socialistas. Viene de los enemigos de la libertad. Viene de quien odia a quienes “tienen derecho a hacer, lo que la sociedad no tiene derecho a impedir”. El mal, ya lo sabe Pedro J., está allí donde asaltan nuestra intimidad, nuestra privacidad y, por supuesto, nuestra libertad. Quien se ha visto asaltado en su “libertad de”, como decía el sabio Isaiah Berlin, sabe bien de lo que hablo...

En fin, después del “asesinato”, “homicidio involuntario”, o, sencillamente, muerte de un hombre tras recibir una paliza en un cuartel de la Guardia Civil, el allanamiento de morada de un periodista desafecto al régimen es el acto más grave contra la democracia del último mes.

EL PAIS    

Domingo, 14 de agosto de 2005

PROTESTA ANTE EL CHALÉ DEL DIRECTOR DE 'EL MUNDO' EN MALLORCA  

Manu Menéndez y Agencias  -  Palma de Mallorca

Varias personas resultaron lesionadas ayer en una protesta ante el chalé en Mallorca del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez. El Partit dels Socialistes de Mallorca, Esquerra Unida-Els Verds y Esquerra Republicana de Catalunya, con otros grupos ecologistas y nacionalistas, convocaron una rueda de prensa ante la finca, alguna de cuyas zonas vulneran, según ellos, la ley de costas, al impedir el paso por una franja de uso público.

Tras el acto, varias personas, entre ellos el diputado de ERC Joan Puig, intentaron cruzar por la franja costera. Se produjo entonces un forcejeo con miembros de la seguridad privada de Ramírez.

El director de El Mundo acusó a Puig de "liderar y planificar" lo que calificó de "asalto por la fuerza". En su defensa salieron el secretario general del PP, Ángel Acebes, y el portavoz en el Congreso del partido, Eduardo Zaplana.

Puig, que dijo estar en su derecho, aseguró que tres de sus acompañantes fueron golpeados, por lo que interpuso una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil.

EL PAIS    

Lunes, 15 de Agosto de 2005

ERC PREGUNTARÁ EN EL CONGRESO POR LA LEGALIDAD DE LA PISCINA DE RAMÍREZ

C. E. C.  -  Madrid

ERC llevará al Congreso el caso de la piscina que el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, tiene en su casa de verano en Mallorca.

El diputado republicano Joan Puig explicó ayer que preguntará al Ejecutivo, como ha hecho ya en ocho ocasiones, por qué permite que el periodista mantenga una piscina en un lugar prohibido por la Ley de Costas, y que impide el paso a quienes quieran recorrer el litoral.

En protesta, Puig y una veintena de personas atravesaron la zona de la piscina por un camino que la ley marca como de uso público. Los escoltas del periodista agredieron al grupo, según Puig, y tres personas resultaron heridas.

Una resolución de la Dirección General de Costas del 17 de mayo de este año concede tres meses al periodista, por motivos de seguridad, para "presentar un proyecto de uso público de la piscina" que en ningún caso, por el lugar donde está situada, podrá ser privada.

El delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, abrió ayer un expediente contra las personas que accedieron a la finca de Ramírez por no respetar esta resolución de mayo. El diputado de ERC, sin embargo, sostiene que no iban a usar la piscina (de hecho no lo hicieron), y sólo querían ejercer su derecho de paso, algo que no impide esa resolución.